Tras varios años de lucha de los trabajadores y las trabajadoras, la dirección de Schneider Electric ha anunciado el cese de actividad en la planta de Griñón en la Comunidad de Madrid, especializada en gestión de energía y transformación digital.
Una decisión que lleva dos años sobre la mesa de la dirección, pese a que los sindicatos defienden la viabilidad y rentabilidad del centro y denuncian la deslocalización de la producción a otras plantas del grupo en España e Italia. La medida afectará a unos 200 empleados directos y otros centenares de indirectos, según fuentes sindicales.
Desde CCOO han indicado que «están completamente en contra de la decisión de la empresa y no aceptan que se detenga la producción en la planta». Así mismo, CCOO se ha comprometido a revertir la situación y negociar con Schneider Electric una mayor inversión en la fábrica, ya que cuenta con una plantilla «altamente preparada» y es una planta «rentable y productiva».
El Comité de Redacción de Tribuna Socialista se solidariza con los trabajadores y trabajadoras de la planta de Griñón en su lucha por mantener los puestos de trabajo y el futuro de la planta. Con tal objetivo, el 10 de febrero hemos redactado una nota de rechazo a la decisión de la empresa.
La tasa de variación anual del IPC en el mes de septiembre se sitúa en el 8,9%, un mes más da un golpe a las economías de las familias trabajadoras.
Ante la escalada inflacionista, que viene machacan- do la capacidad de compra de los trabajadores y ante el temor de que esto provocase una ola de movilizaciones como la que se realizó en la Bahía de Cádiz o con las dos semanas de huelga en el metal de Ourense.
El Gobierno de Pedro Sánchez y Yolanda Díaz, aconsejados por la Unión Europea y el Sr Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España, corrieron a la búsqueda de un Pacto de Rentas que sirviese de contención salarial y tuviese bien amarradas a las organizaciones sindicales más representativas, para permitir que los especuladores de todo pelaje llenasen sus arcas, una vez más, a costa de los trabajadores, pensionistas de los pequeños comerciantes y de la precariedad de los jóvenes.
Pese a que los sindicatos presentaron una plataforma de mínimos, que admite una pérdida de poder adquisitivo muy elevada, al plantear una subida de 3,5% para el 2022, 2,5 para el 2023 y 2,00 para el 2024, la COE no admitió el más mínimo ligamen de los salarios a la subida de la inflación, ¡quieren las manos libres! Para en nombre de la libre competencia presentar unas cuentas de resultados insultantemente beneficiosas, como las que acabamos de conocer mientras se escribe este articulo y que son: Iberdrola 3.090millones de beneficio 29% más que en el 2021, Repsol 3.222 millones de beneficio 40% más que en el 2021, Banco Santander 7.300 millones de beneficio 25% más que en el 2021, Sabadell 709 millones de beneficio 92% más que en el 2021.
Los trabajadores resisten y muestran su disposición a la luchar por aumentos salariales según el IPC real como han demostrado los del metal de Ourense que tras dos semanas de huelga han subido 5% para el 2022, 5,5% para el 2023 y un 4,5% para el 2024, la cláusula de revisión señala que los aumentos serán mayores si el IPC sigue creciendo, poniendo un tope del 18%.
UGT y CCOO habían convocado huelga de dos días en Tarragona y el de Barcelona, pero fueron des- convocadas después de haber firmado los respectivos convenios provinciales con las subidas siguientes: Tarragona 6,2 para el año 2022, 3,4 para el 2023, 2,8 para el 2024 y del 2,4 para el 2025, sin absorciones ni compensaciones en estos dos casos, también incluye cláusula de revisión que será del 8,5% de la que sobrepase el IPC al final de la vigencia del convenio.
Como vemos la firma de estos convenios no garantiza el poder adquisitivo de los salarios.
Algunas conclusiones inmediatas; de un lado, los trabajadores han mostrado su disposición a luchar por sus salarios y condiciones laborales, de otro lado y en la práctica, supone la aplicación del Pacto de Rentas deseado por patronal y Gobierno, finalmente contención de salarios y desmovilización.
La clase obrera no renunciará a sus derechos y la lucha por la subida salarial sin pérdida de poder adquisitivo, se conseguirá.
La escala móvil de salarios para que estos suban automáticamente con la subida del IPC. Es una reivindicación que es de plena actualidad, acompañada de un control de precios exhaustivo para todos los productos de primera necesidad, tanto energéticos como alimenticios.
Para lograrlo habrá que organizar verdaderas movilizaciones que recojan verdaderas reivindicaciones en unidad con las organizaciones sindicales en las que se integren todos los sectores.
Los trabajadores de Saint Gobain Sekurit de L’Arboç harán huelga del 19 de junio al 8 de julio en protesta por los despidos que ha anunciado la multinacional argumentado una caída de la demanda de lunas para automoción. La empresa pretende despedir a 42 trabajadores. Además de a la fábrica de L’Arboç los despidos afectan a la factoría de Avilés (otros 42 despidos) y 9 empleados de oficina entre L’Arboç y Madrid. Los empleados de L’Arboç temían que llegase ese recorte en la división de Sekurit (vidrio para automoción) tras el cierre de la de Glass (construcción) hace un par de años. Los trabajadores de Sekurit de Saint Gobain de L’Arboç harán tres semanas de huelga contra los despidos y contra el siguiente paso que podría ser el desmantelamiento total de Saint Gobain de L’Arboç. Una posibilidad que ya se auguró tras el cierre de la planta de Glass. Los trabajadores de Sekurit de Saint Gobain de L’Arboç harán tres semanas de huelga contra los despidos. Saint Gobain es la mayor empresa del Baix Penedès y cualquier recorte de plantilla es un golpe para la econo- mía de la comarca ya muy castigada por la falta de industria y liderar los índices de desempleo. Un cierre total de la empresa, paso a paso, planea como un presagio. Desde Tribuna Socialista nos solidarizamos con los trabajadores de Saint Gobain en su lucha por la defensa de los puestos de trabajo.
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