Ninguna colaboración con este gobierno

Los pasados 16, 17 y 18 de junio más de mil delegados del PSOE se reunían en Madrid en el congreso más esperado de la historia reciente de nuestro partido.

Tras un año de rebeldía democrática de la militancia las primarias y el congreso eran un reto de supervivencia para los socialistas y para la mayoría social representaban la posibilidad de dar un vuelco a la situación y empezar a cubrir sus graves necesidades.

¿Qué rumbo vamos a emprender?

El Congreso se daba en un marco político internacional donde los valores de la socialdemocracia están fuertemente cuestionados y sumidos en una tremenda crisis, basta con mirar al partido socialista francés o al holandés que, tras haber puesto en práctica las políticas más agresivas y regresivas del liberalismos político y financiero, han sido reducidos a grupos testimoniales en sus respectivos parlamentos por una mayoría social que ya no ve en esos partidos una base en que apoyarse para defender libertades y derechos. Ninguna colaboración con este gobierno.

Por el contrario, la remontada del Partido Laborista británico refleja la afluencia de sectores de jóvenes y de trabajadores que han visto en las propuestas de Jeremy Corbyn puntos de apoyo para combatir y derrotar las políticas de austeridad impuestas por los conservadores de Theresa May y también por “la tercera vía” de Tony Blair y Gordon Brown, que pretenden destruir las conquistas que los trabajadores junto con sus sindicatos han conquistado.

Los militantes socialistas en nuestro país, con el lema NO es NO, no quisieron dar su apoyo al gobierno del PP ni en 2016 ni ahora; por eso han aupado a Pedro Sánchez a la secretaría general, para continuar diciendo NO es NO a las políticas económicas y sociales de la derecha; lema que se ha transformado en SI es SI a la recuperación de políticas favorables a la mayoría social, exigiendo la derogación de la Reforma Laboral, de la Ley Mordaza, de la Ley Wert y a todas aquellas leyes que han supuesto un retroceso en derechos y libertades. Pedro Sánchez ha contraído un compromiso con los militantes socialistas, pero también con la mayoría social que exige del Partido Socialista que ocupe el lugar que le corresponde, de verdadera alternativa, frente al gobierno del PP.

En el mes de julio se va a discutir el techo de gasto para el Presupuesto General del Estado de 2018, si estamos en contra de la continuidad del Gobierno de Rajoy, no podemos avalar los recortes en los próximos Presupuestos Generales del Estado (2018), votando a favor del techo de gasto, como hizo la Gestora con los de este año. Debemos hacer público nuestro rechazo a que nueva izquierda Canarias apoye los PGE del 2017 y anunciar la ruptura del acuerdo con ellos, si votan los Presupuestos Generales del Estado de 2017 o el techo de gasto para los del 2018.

La Comisión Ejecutiva Federal elegida en el 39º Congreso debe negar cualquier colaboración con este Gobierno; hay que sacar al PP de la Moncloa. Para ello, habrá que buscar las alianzas suficientes, dentro del Parlamento, con las fuerzas de izquierda y de progreso, que dicen defender los intereses de la mayoría.

Pero también hay que buscar alianzas fuera con los movimientos sociales y principalmente con las organizaciones sindicales para, si hace falta con la movilización, impedir que se continúen aplicando políticas antisociales y negando derechos.

Especialmente claros debemos de ser con el llamado problema catalán; Rajoy y su inmovilismo niega toda salida democrática y busca el enfrentamiento, No merece el más mínimo apoyo de los socialistas ni de los pueblos en esa cruzada que no es solo anticatalana sino contraria a todos los pueblos y a su convivencia. Si el enfrentamiento se impusiese, mal lo tendríamos para defender ningún derecho social ni democrático.

Por su parte, Puigdemont, socio de los recortes de Rajoy, no garantiza un referéndum cuyos resultados sean aplicables en el actual marco constitucional, ni tiende la mano a los demás pueblos, única forma de garantizar la fraternidad entre los pueblos. No podemos alinearnos ni con uno ni con otro. Sin embargo, debemos dar respuesta a las demandas del pueblo catalán que quiere decidir su futuro. El PSOE es la solución al atolladero al que entre unos y otros nos han llevado, tienen que ser el eje vertebrador. El reconocimiento de España como nación de naciones apunta a la solución.

Esa solución pasa por nuestra propuesta de reforma constitucional, hacia un federalismo en el que las nacionalidades que nos conforman como Estado, suscriban un nuevo pacto de Estado que no sea un mero cambio semántico de “la España de las Autonomías” por “la España Federal” nuestro partido debe hacer confluir en una misma solución el restablecimiento de los derechos sociales y el reconocimiento de los derechos nacionales.

Comité de Redacción

Las preocupaciones de una militante socialista

Soy una ciudadana que vive el día a día con mucha incertidumbre por culpa de las políticas de los recortes que se han impulsado en los últimos años. Me hice militante socialista después de ser simpatizante durante mucho tiempo y siempre he sentido que ha sido el partido que se acercaba más a mis ideas políticas. El país necesita un sistema donde haya igualdad política, social, económica e igualdad de oportunidades, esa es la razón por la que me he hecho militante del PSOE para así aportar mi granito de arena.

Creo firmemente en este partido, considero que es el partido idóneo que debe gobernar España para impulsar el cambio político que necesita el país. Creo en sus valores y en sus políticas sociales. He querido militar en este gran partido que admiro, por todo lo que ha significado y la importancia que ha tenido en estos 138 años de historia política

El hecho de contar con la militancia en la toma de decisiones como elegir al Secretario General del partido  es un factor clave para mí. Es una clara demostración de democracia interna y demuestra que este partido está comprometido con sus militantes.

Debemos reflexionar en este momento después de haber dejado atrás una época de división y comencemos con un Partido Socialista renovado para que esta experiencia sea un punto de inflexión en donde el Partido Socialista salga reforzado y más unido. Porque lo que necesita la sociedad Española es un PSOE fuerte y preparado para gobernar.

Los problemas que preocupan a una militante y, al mismo tiempo, a la gran mayoría de la sociedad son los problemas sociales que afectan al país.

Preocupa mucho mantener la sanidad pública, preocupa la educación y la calidad del empleo, la violencia de género, y la desigualdad social. Estas son las mayores preocupaciones de una militante socialista. Son problemas que están al orden del día y son retos inmensos para el país. Pero estoy convencida que el PSOE trabajará en conjunto para afrontar todos estos retos.

Siento mucha ilusión y orgullo por formar parte de este partido tan grande y, de alguna manera, apoyar al proyecto socialista para un mejor futuro para toda España.

Una militante socialista

 

 


 

Resolución de la Conferencia de CATP

Para lograr el derecho a un trabajo digno, preservar y mejorar las pensiones, todos los derechos sociales y democráticos, los trabajadores y los pueblos necesitan acabar con la tiranía de los corruptos:

¡Ninguna colaboración con el gobierno del PP!

¡UNIDAD PARA ECHAR A RAJOY!

¡DEMOCRACIA!

 Una profunda indignación recorre todos los rincones del país por las actuaciones despóticas de un gobierno corrupto y minoritario. No pasa día sin que se alargue la lista de sus agre­siones. Los Presupuestos Generales del Estado para 2017, que se están aprobando con los votos de C’s y PNV entre otros, agravan los recortes y todas las medidas que han extremado la desigualdad, la pobreza, y el deterioro de los servicios públicos. En primer lugar la infame reforma laboral que ahora quieren imponer a los estibadores mediante despidos masivos.

Ni tan siquiera la obscena propaganda gubernamental de que hay más cotizantes a la Seguridad Social puede ocultar la tremenda realidad: que muchos de los que encuentran trabajo, no salen sin embargo de la pobreza. Y que miles de jóvenes se ven obligados cada año a emigrar, como años atrás tuvieron que hacerlo muchos trabajadores en este país, para poder subsistir o encontrar un futuro que aquí se les niega.

A todo esto hay que añadir que el gobierno ha desvelado en Bruselas para qué quiere cambiar el sistema de pensiones: a partir del 2019, las pensiones perderían un 4% cada 10 años, de manera acumulativa. Los sindicatos denuncian que si este plan se lleva a cabo convertirá el sistema público de pensiones en pensiones de indigencia.

 

Para poder perpetrar sus atropellos, Rajoy lanzó la ley mordaza contra los jóvenes, los pe­riodistas y los ciudadanos: 14 millones de multas y miles de detenciones. Coarta la liber­tad de expresión y de creación. Encadenó a las jóvenes de menos de 18 años a partos no deseados. Este gobierno ha atado a los ayuntamientos y a las autonomías como deudores intentando condicionar toda su política. Y con el procesamiento masivo de sindicalistas por ejercer el derecho de huelga, aplicando el artículo 315.3 del CP, quiere amordazar a los sin­dicatos, ya debilitados por la reforma laboral. El frenesí totalitario alcanza a las propias ins­tituciones heredadas de la dictadura: expulsa a militares, purga la judicatura removiendo jueces y fiscales que le son molestos y organiza con los afines todo tipo de complots. Afecta al capital financiero mismo con la inacabable destrucción bancaria, con el objetivo de ayu­dar a la concentración bancaria hasta llegar a un oligopolio financiero. El corrupto régimen monárquico de los herederos de Franco es la descomposición no solo del tejido social sino del conjunto de las instituciones.

El ataque a toda forma y hasta sombra de democracia intenta culminarlo Rajoy amor­dazando al pueblo catalán, impidiendo que exprese su voluntad. Parapetados en el PP los franquistas reviven el sueño del dictador de gobernar para siempre sobre pueblos encade­nados, amordazados y enfrentados entre sí. Nosotros, trabajadores y demócratas que no tenemos nada que ver con los recortes y la corrupción de los gobernantes de ninguna auto­nomía, no reconocemos a Rajoy ni a nadie el derecho a impedir que el pueblo de Cataluña exprese su voluntad democráticamente y sin cortapisas a través de un referéndum. Están en juego los derechos de todos los pueblos.

Los trabajadores y los pueblos del Estado español necesitan urgentemente un gobierno que respete los derechos sociales y nacionales, que busque soluciones en lugar de lanzar amenazas. Que defienda la democracia y la soberanía, y no se postre ante las instituciones del capital financiero que exigen más recortes y más sacrificios. Que derogue la reforma laboral y todas las medidas antiobreras y antisociales. Que defienda el futuro de los jóvenes y de quienes han cotizado toda la vida para tener una pensión digna y suficiente.

No hay ninguna razón para tener que esperar a 2019. Muchos trabajadores no entienden que, directa o indirectamente, se colabore con este gobierno y se contribuya de una u otra manera a su mantenimiento.

 Los militantes reunidos en esta Conferencia afirmamos que lo primero y prioritario es dejar toda colaboración, toda connivencia. Ningún pacto o acuerdo con el gobierno!

Los militantes reunidos en esta Conferencia afirmamos nuestro compromiso de traba­jar para unir fuerzas para echar al PP del gobierno.

Crónica de la Conferencia de CATP UNIDAD PARA ECHAR A RAJOY.

El pasado día 17 de junio tuvo lugar el encuentro estatal del Comité por la Alianza de Trabajadores y Pueblos bajo la consigna “Por la Unidad para echar al Gobierno del PP”

En dicha reunión a través de las compañeras y compañeros de diferentes organizaciones, se pudo constatar la cruda realidad que pasea por nuestro País, y que se hace manifiesta a través de los seis años de recorte y represión del Gobierno del PP a los derechos y conquistas sociales de los trabajadores de todo el Estado.

Compañeros de Coca-cola, LIMASA, estibadores, entre otras empresas y sectores dieron cuenta de los combates por los que están atravesando en sus empresas, expresando así mismo la necesidad de conseguir la unidad para echar a Rajoy y aplicar otro tipo de políticas totalmente diferentes a las actuales, pues no se trata de un cambio de personajes sino de un cambio total de las políticas a aplicar.

De la misma manera, durante las intervenciones se expresó en diversas ocasiones la necesidad de que las rupturas con las políticas del PP no se demoraran más, mucho menos hasta el 2019. Es necesario que cuanto antes, se lleguen a los acuerdos para echar a Rajoy del gobierno y proceder a derogar las reformas laborales, reformar el art 135.3 que amenaza con la cárcel y mantiene en la cárcel a muchos compañeros encausados por defender los derechos colectivos, pero también es necesario defender lo público, defender las organizaciones obreras de los ataques de los poderes económicos y financieros.

Durante la conferencia, no faltaron las alocuciones a la cuestión catalana, y se repitió en diferentes ocasiones la frase “no hay derechos nacionales sin derechos sociales, y no hay derechos sociales sin derechos nacionales” para defender el derecho del pueblo de Catalunya y de todos los pueblos a decidir su destino.  Defender este derecho no quiere decir que queramos la independencia, puesto que es necesario que el conjunto de los pueblos del estado defienda conjuntamente los derechos sociales conquistados entre todos: seguridad social, pensiones, sanidad….

José de Tribuna Socialista en Madrid hizo una intervención en la conferencia haciendo referencia a que todo ello, se expresa vía Boletín Oficial del Estado, en la modificación del artículo 135.3 de la Constitución Española, las dos Contrarreformas Laborales llevadas a cabo en los años 2010 y 2012, la LOMCE, el artículo 315.3 del Código Penal, la Ley Mordaza. Al igual que se vienen recortando en los Presupuestos Generales del Estado todo lo que tiene que ver con la Educación Pública, Sanidad y la Ley de Dependencia.

Desde Tribuna Socialista se trasladó la importancia del proceso de primarias en el PSOE, destacando el trabajo desarrollado en la adhesión al Manifiesto “Sindicalistas con Pedro Sánchez”, el cual en apenas cuatro semanas se presentaron 1005 firmas con la participación de sindicalistas de diez organizaciones sindicales en el acto celebrado el pasado 16 de mayo.

Baltasar Santos de Tribuna Socialista en Catalunya realizó una intervención en la que resaltó la importancia del NO es NO, y la campaña que los militantes socialistas del PSOE hemos realizado para derrotar a la vieja guardia del partido, o lo que es lo mismo, derrotar a quien antepone los intereses de los poderes económico-financieros a los intereses de la clase trabajadora. Para Baltasar, esta victoria de la militancia ha de tener continuidad puesto la recuperación del partido socialista para el socialismo solo será posible si no bajamos la guardia.

El significado del “No es No” es precisamente la expresión del hartazgo de las políticas del PP y del apoyo a sus políticas, Los militantes socialistas queremos revertir estas políticas, que pasan por la derogación de las reformas laborales, la reforma del art 135 de la constitución, la reforma del 315.3 del código penal, la derogación de la LOMCE, de la ley mordaza y todas las actuaciones regresivas del PP, así como establecer puentes de diálogo para que el pueblo de Catalunya pueda expresar su derecho a decidir en libertad.

En relación a la unidad de la izquierda para echar a Rajoy, Baltasar reclamó que la situación no admite demoras y que por tanto no podemos ni queremos esperar hasta el 2019 para echar a Rajoy.

Como conclusión a dicho encuentro, se destacó la importancia de la unidad de las organizaciones que componemos el CATP con el llamamiento de NINGUNA COLABORACIÓN CON EL GOBIERNO DEL PP, UNIDAD PARA ECHA A RAJOY.

Igualmente, como conclusiones de la conferencia se acordó un pronunciamiento de denuncia contra el régimen marroquí y de defensa de la lucha obrera en el RIF, una resolución por la derogación de la LOMCE y por una enseñanza pública, laica y de calidad, y el soporte a los compañeros sindicalistas encausados por huelgas que están pendientes de juicio.

 José A Fernández Guerras y Baltasar Santos

Corresponsalías de Madrid y Catalunya a la Conferencia.

El poder de compra de los salarios

El argumento que viene utilizando el gobierno para frenar a la oposición política y justificar los Presupuestos Generales del Estado (PGE-2018) es que todavía hay que consolidar la recuperación económica y ajustar el cuadro macroeconómico (déficit público) para cumplir los compromisos contraídos con la UE. En los últimos dos años, el PIB ha crecido por encima del 3% y las previsiones del gobierno, así como de diversos organismos internacionales y de expertos en la materia son que, a finales del presente año, España habrá recuperado el terreno perdido en el periodo de crisis y la tasa de paro se podría situar- a finales de la década- por debajo del 15%, aunque muy lejos del índice de ocupación del comienzo de la crisis.

En este contexto, el gobierno se resiste a reconocer que la mejora de la situación económica está siendo posible por el fuerte sacrificio de los trabajadores (devaluación salarial), ante las nefastas exigencias de una política neoliberal que ha venido gestionando la crisis bajo el principio de que España no puede devaluar la moneda para mejorar la competitividad de nuestra economía. Según el INE, entre 2.008 y 2.014, la retribución media de los trabajadores por cuenta ajena bajó el 0,7% y, sin embargo, la inflación subió un 8,5% en el mismo periodo; como consecuencia, el poder adquisitivo de los salarios perdió el 9,2% en relación al comienzo de la crisis, de acuerdo con lo que se recoge en un dosier específico del número 47 de Alternativas Económicas. Ello reafirma el relato de que el aumento del PIB no sólo tiene que  reflejarse en las rentas del capital y en los beneficios de las empresas sino también en el salario de los trabajadores, sobre todo cuando todavía está pendiente de que se compense la deuda social acumulada en los años de crisis.

Por lo tanto, es justo y muy razonable que los sindicatos aspiren a que los salarios suban por encima del índice de precios al consumo (IPC) con el propósito de recuperar, cuando menos, una parte de los beneficios que se están generando por la mejora de la situación económica. Este crecimiento salarial- favorable para la economía y para el empleo en su conjunto-, según la mayoría de los analistas, no es compartido por la CEOE-CEPYME, que han venido proponiendo un incremento de salarios hasta el 2% (sin suelo), de acuerdo con las previsiones de inflación para el presente año del gobierno. El problema se agrava porque, en los primeros tres meses del año en curso, la subida de los salarios pactados en convenio se ha situado en el 1,26% de media, lo que significa que muchos trabajadores perderán poder adquisitivo este año, como ya ocurrió en el pasado año (2.016) cuando la subida media pactada se situó en el 1% y la inflación alcanzó el 1,6%. Por otra parte, no debemos olvidar que las retribuciones de los funcionarios públicos, según los PGE-2.018, crecerán el 1% tras varios años de estancamiento, lo que confirma que también perderán poder de compra en este año.

Otro asunto, de no menor importancia, es que el mayor esfuerzo para salir de la crisis lo han efectuado los trabajadores con una menor cualificación. Según Oxfam Intermón, el 10% de los trabajadores peor pagados vieron como sus salarios se desplomaron, entre 2.008 y 2.014, cerca del 28%, mientras que el 10% de los trabajadores con salarios más altos no tuvieron ninguna modificación sustancial en sus rentas salariales. Como consecuencia de todo ello se ha producido en España una fuerte transferencia de rentas del trabajo al capital, como ha pasado en Grecia, Irlanda y Portugal. Incluso el Banco de España admite que los beneficios empresariales están creciendo más que los salarios, con el agravante de que esta circunstancia se produce en una fase de mayor crecimiento de la economía.

El problema se agudiza por el aumento considerable de la desigualdad desde el comienzo de la crisis. Oxfam Intermón manifiesta que, en el año 2.006, el 10% de los trabajadores con mayores ingresos disfrutaba de una renta 10 veces superior a la del 10% más pobre, mientras que en el año 2.015 esta diferencia subió a 15 veces. Lo mismo se puede decir en relación con la desigualdad salarial de género: las mujeres ganan el 18,8% menos que los hombres, lo que quiere decir que tendrían que trabajar 50 días más para conseguir el  mismo salario. Finalmente, los más jóvenes están siendo también muy perjudicados: concretamente, el 21% de los trabajadores menores de 25 años se encuentran actualmente en riesgo severo de pobreza y exclusión social.

Esta grave situación, y el comportamiento hostil y cortoplacista de los empresarios, explican la parálisis de las conversaciones entre los interlocutores sociales para alcanzar un Acuerdo que sirviera de referencia para negociar los convenios colectivos del presente año. Por eso, recientemente, los sindicatos (CCOO-UGT) remitieron una carta a los empresarios exigiendo que los salarios se incrementen entre el 1,8% (como mínimo) y el 3% y, si el IPC de 2.017 desborda la previsión de inflación prevista en el convenio, reclaman una cláusula de revisión salarial para corregir esta desviación si finalmente se produce. Todo ello al margen de otras medidas relacionadas con la formación profesional, el absentismo, la superación de la brecha salarial de género, la conciliación de la vida familiar, así como el impulso a la contratación de personas discapacitadas. Por último, los sindicatos hacen especial hincapié en garantizar la vigencia de los convenios hasta que sean sustituidos por otros nuevos (ultra actividad) y sobre todo en potenciar los convenios de sector y su articulación con los convenios de empresa.

No será nada fácil llegar a un acuerdo, a pesar de  que los empresarios han propuesto, en los últimos días, una banda salarial del 1,2% al 2,5%, con una cláusula de revisión salarial imperfecta, que están estudiando a fondo los órganos de dirección de los sindicatos. Sin duda, y al margen de la decisión que se tome, los sindicatos deben seguir defendiendo plataformas reivindicativas completas y exigentes con el objetivo de firmar los convenios en torno a la propuesta remitida a los empresarios. Ello además ejercitará el músculo sindical en las empresas y fortalecerá el poder sindical a todos los niveles, lo que ayudará a combatir, con la mayor eficacia posible, los problemas que afectan a los trabajadores: desempleo, precariedad, reforma laboral, retribución de los empleados públicos, pensiones, dependencia, prestación por desempleo, servicios públicos, fiscalidad, modelo productivo, cambio climático…

En cualquier caso, esta realidad no debe ocultar la preocupación que embarga a muchos trabajadores por la precaria relación de fuerzas, la dificultad creciente de la acción sindical en los centros de trabajo e, incluso, la poca eficacia de la oposición política en el Parlamento. La Moción de Censura presentada en el Parlamento contra Mariano Rajoy es un buen ejemplo de todo ello y confirma que el momento elegido por Podemos (oportunidad política) y sus particulares formas de actuar, en vez de avanzar hacia el objetivo que se pretende ha supuesto en la práctica la consolidación del gobierno y del partido (PP), al margen de su utilidad partidista y de la contundente denuncia de los múltiples casos de corrupción y de manipulación intolerable de la justicia, lo que resulta inconcebible en un país europeo. Tampoco se vislumbran, por lo menos hasta que termine el 39ª Congreso del PSOE, muchas posibilidades, a corto plazo,  de llegar a otros acuerdos en el seno de la izquierda (por ejemplo en torno a la reforma laboral o a las pensiones), a pesar de la experiencia positiva de Portugal  y de lo que está ocurriendo en algunos ayuntamientos y CCAA. Dicho esto, y a pesar de las dificultades actuales, el PSOE debe trabajar a fondo para facilitar un nuevo clima de entendimiento a partir de su próximo Congreso. La abstención del PSOE en la Moción de Censura presentada por Podemos es un primer paso esperanzador, lo que aconseja  aparcar la división, respetando las diferencias, en beneficio de los más desfavorecidos.

En cualquier caso, sin precipitaciones, pero también sin pausas, el PSOE (Pedro Sánchez) debe propiciar que se visualice el cambio esperado, sobre todo en los jóvenes, en las fuerzas progresistas y en las grandes ciudades. Un cambio que combata las políticas de austeridad y se encamine a presentar alternativas reales para resolver los problemas de la gente; un cambio también de dirigentes (comprometidos con la realidad social) y de comportamientos. Por eso tiene especial interés recuperar la memoria histórica: la ética Pablista. Y también la estética; las formas de actuar y de comportarse como auténticos servidores públicos en defensa de los más débiles. Para conseguir esto, lo primero que hay que hacer es abrir las Casas del Pueblo, fomentar la afiliación, la participación de los militantes, el debate de ideas y, finalmente, garantizar la democracia interna a todos los niveles. Eso ayudará mucho a que el PSOE  recupere paulatinamente la credibilidad y la confianza de los ciudadanos.

En esta ocasión, Pedro Sánchez y sus equipos no van a tener dificultades para aprobar en el próximo congreso las políticas más adecuadas en la actual situación. El desarme asumido por Susana Díaz y por sus más significativos apoyos después de su fracaso en las Primarias, así como la renuncia de José Carlos Díez y de Eduardo Madina  a defender la ponencia elaborada por la Gestora nos anuncia un Congreso ilusionante y un posterior periodo de calma en el seno del PSOE; una realidad constatable que, hace unos cuantos meses atrás, nos hubiera resultado a todos verdaderamente inconcebible. A pesar de semejante mejoría, no debemos olvidar que siguen existiendo, cuando menos, dos sensibilidades distintas en el partido ante asuntos de verdadera trascendencia: la reforma laboral, las pensiones, la banca pública, el modelo de partido, el modelo territorial, la fiscalidad…

De todos los asuntos enumerados hay uno que tiene un interés especial: la derogación de las últimas reformas laborales y el consiguiente impulso a la recuperación de la relación de fuerzas en torno a la negociación colectiva y, como consecuencia, la mejora del poder adquisitivo de los trabajadores; sin olvidar el desempleo, la escandalosa precariedad laboral y la resolución del problema de las pensiones que ha sido utilizado de manera torticera por el poder financiero y el actual gobierno para generar una auténtica alarma social cuando lo han considerado oportuno.

Antón Saracíbar

¿PODEMOS LOS SOCIALISTAS ESPERAR HASTA 2019 PARA TOMAR EL GOBIERNO?

El 39º Congreso del PSOE ha sido un congreso histórico en el que la militancia se ha empoderado y ha hecho valer su fuerza de 3 maneras diferentes:

Primero defendiendo hasta el final el “No es No”, mostrando de esta manera la oposición a dar ningún apoyo al Partido Popular ni a sus políticas corruptas y antisociales, que van desde la LOMCE y la Ley Mordaza, hasta las reformas laborales y de recortes en pensiones y Seguridad social. No es No, que significaba decir sí a un gobierno alternativo de izquierdas liderado por el PSOE, para poner fin a las políticas de austericidio y de enfrentamiento entre los pueblos.

Segundo: agrupándose en plataformas de apoyo al único candidato que quería liderar el cambio, y recuperar el partido socialista para el socialismo, alejándonos de cualquier atisbo de gran coalición, y revirtiendo una por una, todos los recortes en derechos y libertades perpetrados por el gobierno de Rajoy. Para ello, la militancia quería recuperar su voz dentro del partido, y recuperar las riendas de la acción política, oponiéndose a los dictados de ilustres socialistas, barones y vieja guardia, que a pesar de su notable influencia durante décadas defienden hoy día, posiciones de inmovilismo institucional y legislativo que no son coherentes con las necesidades de la mayoría de nuestro país.

Y tercero: la militancia no solo ha ganado las primarias al elegir a Pedro Sánchez como Secretario General sinó que además ha rechazado la ponencia marco redactada bajo el mandato de la comisión gestora que ha desgobernado el PSOE hasta la fecha,  y ha resuelto posiciones que permiten un halo de esperanza para los trabajadores y los pueblos de España. Entre ellas, el reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado, y la enmienda presentada por las JJSS por la República.

El texto aprobado defiende la Declaración de Granada, formulada en esa ciudad andaluza en 2013, en la que el PSOE ya hacía una apuesta por una estructura federal del Estado español como camino para resolver las tensiones territoriales. Así, se reivindica “la necesidad y urgencia de una reforma constitucional que haga posible el perfeccionamiento federal del modelo territorial de nuestro país”. “Una reforma federal que garantice la igualdad de toda la ciudadanía de España, los mismos derechos civiles y políticos, así como el derecho de participación en asuntos políticos comunes”.

La enmienda por la República abre la Puerta a un necesario debate. ¿Es posible el federalismo en un marco monárquico?.  La misma pregunta que le formulé a Victoria Camps, hace unos días en un acto sobre federalismo.

Pero, ¿y mientras tanto?. No podemos caer en las mismas artimañas que algunos partidos soberanistas y que el PP, que desvían la atención de los problemas sociales y los diluyen bajo una cortina de humo soberanista en un caso, y nacionalista español en el otro.  ¿Los pueblos tienen derecho a decidir su futuro? Por supuesto que sí. ¿Nos interesa la independencia de Catalunya? Ni a los catalanes nos interesa ni al resto de pueblos tampoco, porque lo que nos interesa es como defendemos juntos la caja de las pensiones, los derechos sociales y laborales, cómo evitamos juntos que sigan desvalijando las cuentas públicas entre unos y otros, y como construímos un escenario en el que los pueblos de la península nos relacionemos libre, fraternal y solidariamente, revirtiendo las políticas económicas y fiscales de la derecha para poner la economía al servicio de la clase trabajadora.

No podemos seguir manteniendo en el gobierno a corruptos ni a políticos que miran para otro lado mientras los mayores de 45 años somos condenados a la miseria, intentando sobrevivir con 426 euros, o como los jóvenes tienen que emigrar o someterse a condiciones laborales precarias en la inmensa mayoría de los casos, sin poder acceder en muchos casos a estudios universitarios cada vez más inaccesibles para los hijos de trabajadores. No podemos seguir viendo como los trabajadores en activo ven recortados sus derechos laborales, salariales… o como muchos trabajadores son forzosamente reconvertidas en autónomos aún con menores derechos…o como los pensionistas siguen perdiendo poder adquisitivo.

Los derechos de los pueblos y los derechos sociales van de la mano, y el congreso del PSOE ha avanzado en la línea correcta, porque la militancia ha recuperado las riendas.  Ahora, no hay que bajar la guardia. Los poderes financieros, especulativos que se han adueñado de la economía van a seguir intentando poner palos en las ruedas del cambio que propone el PSOE.  Creo que es buen momento, para no dejar que se rearmen y que busquemos de forma inmediata los acuerdos necesarios para echar a Rajoy y su banda de la Moncloa.  Los problemas de la clase trabajadora no admiten demoras hasta el 2019.

Baltasar Santos

Militante PSC El Vendrell.

 

Elecciones en Reino Unido

El pasado día 8 de junio tuvieron lugar las elecciones generales en el Reino Unido, unos comicios adelantados oportunistamente por la Primera Ministra, pues pensaba el Partido Conservador que ampliaría su margen de poder, hundiendo al Partido Laborista. La política con mayúsculas ha dado una lección a la derecha británica y una oportunidad a la izquierda en aquel país.

Los resultados electorales, han roto una vez más con las encuestas y la valoración de los analistas. Siendo los más importantes, los que se refieren a los siguientes Partidos:

Partido Conservador 318, (12 escaños menos).

Partido Laborista 261 (29 escaños más).

Partido Nacionalista Escocés 35 (21 escaños menos).

Partido Liberal 12 (4 escaños más).

Partido Unionista Irlandés (DUP) 10 (2 escaños más).

UKIP. Ultraderecha 0 (1 escaño menos).

En el sistema electoral británico las elecciones se configuran con el carácter de elección de un diputado por circunscripciones muy pequeñas, lo que produce el efecto de que el número de escaños conseguidos por un Partido sea mayor que el porcentaje de votos conseguidos a nivel nacional, así tenemos en cuenta que siendo la diferencia entre el Partido Conservador y el Partido  Laborista de 57 escaños, en porcentaje de votos el resultado es de 42% para el primero y 40% para el segundo, lo que viene a significar que en el apoyo del electorado los separa solo un 2%. Este es un dato a considerar como muy importante a favor de los Laboristas, más aún teniendo en cuenta que no hace ni tres semanas la diferencia era de un 20% a favor de los Conservadores.

En relación con la ultraderecha (UKIP) no entra en el Parlamento y pierde 1 escaño que tenía. Esto es importante porque solo ha conseguido el 1.8% de los votos, cuando en el 2015 alcanzó el 12% de los votos. Más importante aún,  si recordamos que fue el Partido que marcó las pautas del debate sobre el Brexit en el Referendun.

La confusión y frustración que aquel referendun generó, especialmente entre los jóvenes, se ha tornado en positivo, en cuanto el líder del Partido Laborista ha retomado la senda de una política coherente con el Partido tradicional de la izquierda, el que siempre ha defendido los intereses de la mayoría social, levantando una vez más la ilusión entre los jóvenes y entre los trabajadores británicos. Estoy convencido de que este afianzamiento en el giro a la Izquierda que desde el principio dio Corbyn, no sin trabas en sus propias filas, ha ayudado a este positivo resultado.

El Partido Conservador, aunque haya ganado las elecciones, en realidad las ha perdido. Para May, Primera Ministra que gobernaba con una mayoría absoluta y convocó las elecciones convencida de que arrasaba en los resultados y se fortalecía en las negociaciones con la Unión Europea sobre el Brexit, el resultado la coloca en una posición débil e inestable y se puede considerar que para el Partido Conservador el resultado ha sido un fiasco político con repercusiones en el Reino Unido y en Europa de imprevisibles consecuencias.

Hay dos cosas que se pueden afirmar hoy: que la Unión Europea está en mejores condiciones para la negociación y que en el plano nacional está en minoría en el Parlamento, necesita o un gobierno de coalición o un acuerdo parlamentario porque para la mayoría absoluta necesita ocho votos de otros Partidos, es posible que lo intente con el Partido Liberal o el Partido Unionista Irlandés,  lo más fácil será hacerlo con este último porque en el conflicto irlandés, el DUP es probritanico (antiguos colonos británicos que fueron a Irlanda a colonizarla).

La debilidad del Partido Conservador es positivo también porque hace difícil mantener la intención de May de no aplicar en el Reino Unido la Convención Europea de Derechos Humanos bajo el argumento de la lucha contra el terrorismo. El resultado sitúa al Partido Laborista en un escenario más favorable para su trabajo parlamentario y su discurso a la ciudadanía británica.

Los resultados electorales en Escocia tienen para mí un sesgo muy importante porque cae significativamente El Partido Nacionalista Escocés y sube el Partido Laborista. Escocia ha sido históricamente un territorio laborista, hasta que en las elecciones de 2015 el Partido Laborista estuvo cerca de desaparecer parlamentariamente hablando. Fue una región altamente industrializada que las políticas de Margaret Thatcher asoló. Que los Laboristas se hayan recuperado allí es significativamente  muy importante para la izquierda británica.

En relación con el Partido Laborista, su avance es muy significativo y frente a los negativos augurios y el acoso al que lo ha sometido los medios de comunicación de masas y los poderes ocultos es el ganador de estas elecciones,  aunque en términos absolutos las haya perdido, nadie se esperaba estos resultados. Este avance tiene una importancia objetiva clarísima, en el sentido que desmonta que la única política posible era la tercera vía de Blair y sus programas liberales, restituye la autoridad del Secretario General y debe apaciguar y cerrar la cohesión del Partido Laborista, superando todos los problemas por los que ha pasado. Se abren ventanas de aire fresco, tras estos resultados en Reino Unido, la experiencia de Gobierno en Portugal y el resurgir del PSOE en nuestro país.

Para este significativo avance en mi opinión han jugado cuatro elementos centrales, que son: un claro programa antiausteridad socialdemócrata planteado desde una óptica de izquierdas, una respuesta participativa muy fuerte de la juventud en la campaña, con una importante afiliación de la misma al Partido Laborista, el papel de la candidatura de Corbyn en las redes y la implicación de miles de voluntarios y el importante papel que han jugado los Sindicatos británicos en la campaña.

En el Reino Unido, históricamente hablando, existen Federaciones Sectoriales, no la Confederación, que tienen una afiliación colectiva al Partido Laborista, lo deciden en sus Congresos y pagan cuotas al Partido sobre el número de afiliados que tienen. El papel de estas Federaciones ha sido muy activo en esta campaña electoral.

Finalmente si lo vemos desde el cuadro general de los resultados y en lo concreto los resultados del Partido Laborista podemos sentirnos muy satisfechos, es una buena noticia para el socialismo en Europa y una muy buena noticia para los socialistas españoles.

Manuel Bonmati Portillo

Militante de la UGT y afiliado del PSOE en Madrid

Agrupación de Ciudad Lineal-Madrid

 

 

Comisión Internacional en defensa de los 300 sindicalistas encausados

El pasado lunes, 19 de junio tuvo lugar en la localidad de Sant Boi de Llobregat la presentación de la Comisión Internacional en Defensa de los 300. Se trata de una comisión formada por sindicalistas, abogados, trabajadores y trabajadoras que luchan por la abolición de la actual regulación en materia laboral que ataca gravemente sus derechos y libertades.

La degradación del Estado de bienestar y de derecho a partir del triunfo en las elecciones generales por parte del Partido Popular el 20 de noviembre del 2011 y posterior aplicación de sus consiguientes reformas de destrucción del mismo, siguiendo las directrices encomendadas previamente por la Troika, aún no ha llegado a su fin.

Una de las reformas más agresivas y que más atentan contra los derechos y libertades de los ciudadanos, la Reforma Laboral del año 2012, tenía y sigue teniendo como principal objetivo quebrar el modelo de relaciones laborales y el principio fundamental de las mismas, el principio de la negociación colectiva. Sin embargo, los ataques demoledores hacían los derechos de los trabajadores no pararon aquí.

El Gobierno y su ventanilla de actuación rápida, es decir, la Fiscalía, llevan a cabo desde hace años una persecución de quienes de forma legítima luchan por sus derechos y por los derechos de sus compañeros. Los ataques llevados a cabo y por los que más de 300 sindicalistas fueron sentenciados al pago de multas o penas de cárcel o están a la espera de juicio son diversos, desde el supuesto incumplimiento de los servicios mínimos en huelgas o en aplicación de la Ley Mordaza, hasta sentencias firmes por coacciones o lesiones haciendo uso de una regulación torticera del Real Decreto ley 17/1977, legislación preconstitucional, y del Código Penal artículos 315.3 y 172 que atacan el derecho fundamental a la libertad sindical estipulado en el artículo 28.2 de la Constitución Española como un derecho subjetivo, según las STC 137/1997 de 4 de marzo; STC 11/1981; STC 137/1997 llevan desde el año.

Respecto a dicha normativa actualmente hay una proposición de ley en el Congreso de los Diputados que tiene como objetivo reformar la legislación anteriormente planteada y abolir la criminalización de los sindicalistas por defender sus derechos.

Un grupo de abogados pertenecientes a los sindicatos UGT y CCOO buscaron una estrategia común para defender a los compañeros que sufren tales ataques no sólo en el territorio español sino a nivel internacional, creando una Comisión Internacional que sirva como medida de presión que tenga como última consecuencia la abolición de tal regulación por falta de legitimación democrática. Este grupo de abogados cuenta con el apoyo expreso por parte del Centro de abogados de Atocha de Madrid y de Jueces para la Democracia.

Intervinieron en la presentación de la comisión la alcaldesa de Sant Boi de Llobregat, Lluïsa Moret que denunció los ataques reiterados del Partido Popular hacia los derechos fundamentales, criminalizando y persiguiendo a los ciudadanos de forma vergonzosa tanto desde aspectos legislativos como aplicativos. El Secretario General del Sindicato CCOO del Baix Llobregat Josep María Romero y el Secretario Comarcal del Sindicato UGT del Baix Llobregat Carlos de Pablo.

Uno de los puntos más importantes que se trataron en la presentación fue el inminente juicio a dos compañeros sindicalistas, Ruben Ránz y José Manuel Nogales a los que, en aplicación de la regulación tratada, la fiscalía les solicita una pena de 7 años de cárcel por participar en piquetes de huelga.

En la presentación intervinieron también los partidos políticos ERC, PSC i En Comú Podem, mostrando su total apoyo a las 300 personas encausadas de manera ilegítima, dando apoyo a la presentación de la Comisión firmando el escrito de constitución y defensa de los 300 para dar a conocer a la comunidad internacional la baja calidad democrática del Estado español y su regulación en materia laboral.

Mihai I. Fodor

 

Un tiempo nuevo para el socialismo

El resultado de las Elecciones Primarias para elegir la Secretaria General del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha supuesto un claro triunfo de la militancia socialista y un rotundo fracaso de la conjunción interna y externa que desplego todo tipo de maniobras e injerencias durante todo el proceso para impedir que el anterior Secretario General se alzara con la victoria. El 21 de mayo de 2017 se recordará en el PSOE como el día que Pedro Sánchez regreso a la Secretaria General respaldado por la mayoría de la militancia, ha obtenido un resultado incuestionable: ha superado el 50% de los votos.

En los últimos meses se ha vivido en el PSOE uno de los periodos más dramáticos desde la conquista de la democracia en nuestro país, las bochornosas y desleales actuaciones que truncaron el mandato del Secretario General, elegido directamente por los afiliados, y que culminaron en el Comité Federal del 1 de octubre. Y qué facilitaron la Investidura de Mariano Rajoy y la formación de un Gobierno del Partido Popular (PP), con la imposición de la abstención a la mayoría del Grupo Parlamentario Socialista.  Estos hechos fueron auspiciados por algunos dirigentes y exdirigentes del PSOE y amplificados   por grupos mediáticos y financieros.

La Comisión Gestora debía haber ceñido su mandato extraordinario a garantizar la gestión cotidiana del partido y tener como prioridad urgente restablecer el funcionamiento democrático y la cohesión interna. Pero se le prolongo de forma injustificada su mandato y se le atribuyeron funciones que no le correspondían. La Comisión Gestora retrasó la convocatoria del Congreso y de las Elecciones Primarias, esta era su función primordial y sin solución de continuidad se convirtió en el soporte de la candidatura de Susana Díaz, incumpliendo su deber de mantenerse neutrales. Ante el malestar creciente entre los militantes y simpatizantes eran muchas las voces que auguraban la deserción masiva de los afiliados o la fractura del socialismo español.

La realidad ha desmotado todas estas maniobras y refutado las campañas mediáticas que anunciaban el fin del PSOE. Una realidad construida por el compromiso, la voluntad y la entrega de miles de militantes socialista que han levantado un potente movimiento de rechazo de la abstención regalada a Mariano Rajoy y al PP y de exigencia de la celebración del Congreso y de las Elecciones Primarias.

Un movimiento que ha puesto a la luz las profundas raíces populares del socialismo y la grandeza de sus principios y valores. Y la determinación de los afiliados de luchar por un PSOE autónomo, unido y participativo, en el que se respete la democracia interna y su participación en la toma de decisiones. Un modelo de partido de y para los afiliados frente a otros modelos basados en el control interno por cuadros y especialistas del poder institucional.

Esta gran movilización de los militantes y simpatizantes del PSOE que  se ha  articulado a través de diversos grupos o plataformas a lo largo de todo el país es la que ha empujado a Pedro Sánchez de nuevo a la Secretaria General, frente a los apoyos de la mayoría de las estructuras orgánicas a las otras candidaturas .Dentro de esas iniciativas autónomas desplegadas por los afiliados del PSOE   hay que reseñar, por su valor cuantitativo pero sobre todo cualitativo, el papel de los militantes socialistas afiliados  a las organizaciones sindicales , que de forma individual impulsaron el “Manifiesto de Sindicalistas con Pedro Sánchez” al que se adhirieron más de mil sindicalistas pertenecientes a UGT, CCOO y a otras diez organizaciones sindicales.

Ante la próxima   celebración del 39º Congreso Federal, con la   propuesta programática de la candidatura de Pedro Sánchez “Por una nueva socialdemocracia”, asumida como ponencia base y miles de enmiendas aportadas por la militancia que deben de ser debatidas e incorporadas a las resoluciones congresuales, se abre la oportunidad de consolidar un nuevo tiempo para el PSOE iniciado   con el resultado de las Elecciones Primarias.

Un tiempo nuevo para regenerar el socialismo, basado en sus valores de justicia social, igualdad, solidaridad y libertad. El PSOE tiene 138 años de vida, con una historia forjada en la lucha por la paz, la democracia, las reformas sociales y la trasformación real de las condiciones de vida y trabajo de los trabajadores y sus familias. Desde su fundación la mayoría de los derechos y conquistas sociales han sido planteados por los socialistas.

Las resoluciones del 39º Congreso Federal deben desarrollar los objetivos estratégicos y que, junto con la elección de la Comisión Ejecutiva Federal, posibiliten afrontar con éxito los retos sociales, económicos y políticos que tienen nuestro país y Europa. El mundo cambia y el socialismo debe cambiar con él o acabaran dándole la espalda aquellos a los quiere representar, los trabajadores y la juventud.

Hay que plantar cara al futuro, el futuro no está escrito y va a depender de lo que hagamos nosotros en el presente. La socialdemocracia tiene que construir una alternativa basada en la justicia social a la globalización económica, que la revolución tecnológica beneficie al conjunto de la sociedad, porque el trabajo tenga un futuro decente y luchar contra las injusticias y la pobreza.

La regeneración ideológica y política del socialismo exige un rechazo firme de las políticas neoliberales y conservadoras. Y situar correctamente las prioridades políticas que permitan dar respuestas a las aspiraciones de la mayoría de la sociedad. En las actuales circunstancias caracterizadas por el alto volumen de desempleo, la precariedad del empleo, los bajos salarios y el aumento de las desigualdades y el riesgo de pobreza, con un Gobierno del PP que se encuentra inmerso en diferentes escándalos de corrupciones. Por eso es imprescindible la construcción de una alternativa sólida y fiable a las políticas de la derecha.

El objetivo estratégico es impulsar un nuevo modelo económico y social, justo y sostenible. Dar alternativas a los problemas territoriales existentes; establecer políticas redistributivas del crecimiento económico para corregir las desigualdades; reforzar la cohesión social; garantizar la igualdad de género, las pensiones, la protección social y los servicios públicos. Restablecer los derechos sociales, laborales y sindicales, para ello es necesario y urgente la derogación de las reformas laborales, de pensiones y la LOMCE del PP. Revertir los recortes de los derechos y libertades de la “Ley Mordaza” y abolir el artículo 315.3 del Código Penal que criminaliza la Libertad sindical y el derecho de huelga.

Las políticas de alianzas van a ser determinantes en el futuro inmediato, para defender las aspiraciones de la mayoría de la sociedad. Pues parece improbable que tanto el PSOE como Unidos Podemos puedan formar gobierno por separado. Ya se vio en marzo de 2016 con el fracaso en la Investidura de Pedro Sánchez por no apoyarla Unidos Podemos y lo mismo se prevé que pase ahora con la moción de censura impulsada por la coalición de Iglesias, y presentada a espaldas de los socialistas. La unidad y la cooperación de la izquierda pueden generar una perspectiva real de cambio que ponga fin a la larga etapa de gobiernos de Rajoy y del PP.

Toni Ferrer