Nosotros el pueblo…

Por Martín Lozano

… no tenemos ni vergüenza, ni dignidad. No sabemos ni llevar un traje de chaqueta, si yo hubiera llevado alguna vez un traje como Cary Grant hubiera sido feliz y no tan retorcido y rencoroso como soy. Nunca hubiera sido un rojo.

No hay más que verlos para saber que Alberto Luceño es un trepa, un venido a más, un nuevo rico, un aprovechado, un tipo que puede llevar tres relojes de lujo en la misma muñeca y ofrecérselos al juez como parte de su fianza, recordándonos a los mismos de su calaña, que en los años 50, vendían copias de Rolex de oro (del que cagó el moro, decíamos) en el Rastro, plumas estilográficas Parker falsas o réplicas de Rayban en la Plaza de Cascorro. Luceño es uno de los nuestros con contactos, uno que ha conseguido un teléfono para contactar con el primo del alcalde o con la jefa de compras del ayuntamiento y pega otro pelotazo, es uno como nosotros. Pero no tiene dignidad, no tiene ni un ápice de ética. Al primero que engaña es a su compinche, al primero que roba es a su camarada, al que le saca (la famosa saca) un millón de pavos y él se queda con cuatro o cinco. Que se puede esperar de un tipejo así, que basa su posición en tener deportivos de lujo, relojazos de oro, un casoplón. La imagen que nunca tendrá la quiere conseguir con cosas materiales.

En cambio Luis Medina, es otra cosa. Luis Medina es, como nos recuerdan los tribuletes de la asquerosa prensa carroñera, un aristócrata. Ya sabéis, según la RAE, el gobierno ejercido por los mejores, o en su tercera acepción la clase noble de una nación. En la Roma clásica estaba la plebe (el pueblo, el populacho, nosotros); los equites (los caballeros) de larga tradición española, que aquí podríamos darle un matiz católico, los hidalgos; y los nobilitas (los nobles), que además heredan de padres a hijos esa cualidad, la nobleza. Gente como Luis Medina, que sabe llevar un traje, unas Rayban y un reloj de oro en la muñeca, pero solo uno y además sortea a la prensa camino de los juzgados con esa ligereza y esa prestancia que le da su dignidad.

Su nobleza le viene de muy lejos. Luis ofrece al juez, como muestra de sus buenas intenciones, sus derechos hereditarios sobre la herencia de su abuela (cuatro milloncejos de nada). Como propagan los voceros, cuatro veces más de la dichosa fianza y los paniaguados izquierdistas del ayuntamiento de Madrid le piden al juez que le retire el pasaporte y le obligue a presentarse cada quince días en el juzgado. Acaso creen que se va a fugar, él, que podría ser dueño de media España. Su abuela, la de la herencia, Victoria Eugenia Fernández de Córdoba (¿Quién no ha abierto la boca de asombro ante el nombrecito?), era 9 veces duquesa, 19 marquesa, 19 condesa y 4 vizcondesa. Catorce de esos títulos le daban la Grandeza de España; uno de ellos, por ejemplo, el de Medinaceli se lo concedió a su ancestro, Isabel I de Castilla, la Católica, en 1479, tan católica como su marido, Fernando de Aragón, y juntos instauraron la “Santa” Inquisición.

Abro aquí un largo inciso. ¿Cómo es posible que un título nobiliario sobreviva a la casa real que lo fundó? Ya está bien (No, está muy mal) que a los reyes no los elija nadie, que el puñetero trono sea hereditario (por la jodida y supuesta sangre real), pero qué a los elegidos a dedo (nunca mejor dicho) por esos reyes se les siga dando un tratamiento y unos privilegios, incluso una vez sustituida la dinastía que se los dio. ¡No, hombre, no! Eso no puede ser. Se acabó la dinastía, se acabaron sus títulos nobiliarios. ¡Joder! Qué en este caso son cuatro: Trastamara, Habsburgo, Austrias y Borbones. Y eso hasta que a los jefes del Estado no seamos capaces de votarlos y que lleven una banda tricolor en el pecho.

Pero volvamos con el magnífico Luis y con el despreciable Alberto, el duo “Los comisionistas. No vamos a contar que ellos se enriquecieron mientras nuestros viejos, los de las residencias que había que desviar a los hospitales públicos se morían como perros encerrados en sus habitaciones; que nuestros sanitarios no tenían material de protección y que ellos trajeron guantes y mascarillas defectuosos. No. No vamos a contar que son unos desalmados. No. Eso es la ley de la oferta y la demanda. Tú necesitas algo y yo te lo proporciono. ¿Qué me llevo dinero por ello? Esa es la base del negocio. ¿Qué un 50% es abusivo? ¿Dónde está eso escrito? Los contratos eran legales, el Ayuntamiento de Madrid y su intachable alcalde no tienen nada que ver en todo este embrollo, que la justicia terminará por aclarar, incluida la pérfida Fiscalía, repleta de rojos resentidos. Quien no ha hecho nada, no tiene nada que temer. Lo del primo de Almeida no es más que otro intento de la oposición a enmierdarlo todo, como lo del hermano de Ayuso. Pero los comisionistas no han hecho nada punible, solo han hecho lo que cualquiera de nosotros habríamos hecho en su caso: sacar tajada.

Y si hay algún culpable será Alberto, que no es más que un advenedizo, un insaciable pordiosero vestido de Tucci con un Omega y un Rolex en cada muñeca. Pero Luis no. Luis no. No hay más que verle como le quedan los trajes, si parece Cary Grant cuando entra en los juzgados, como entraba su padre por aquellos líos de faldas y pantalones. Que iba a hacer el pobre hombre si le gustaban las niñas ¿o eran los niños? Que va a hacer el pobre Luis si le gusta el lujo y además tiene derecho a ello. Él y toda su familia lleva desde hace siglos viviendo como lo que son: la aristocracia de España.

Salud Compañeros.

Canciones con Poder

El Himno de la República

Por Martín Lozano

Hay historiadores que defienden que nunca fue oficialmente el Himno de la Segunda República, ni de la Primera, aunque nos da lo mismo, porque es reconocido como tal por todo el mundo. Sí lo fue de la monarquía en el Trienio Liberal durante el reinado de Fernando VII que firmó su oficialidad el 7 de abril del 1822, forzado por el pronunciamiento de Cabezas de San Juan del coronel Rafael del Riego, que obligó al Borbón absolutista a reconocer y aplicar la Constitución de Cádiz. Este periodo liberal acabó con la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis (un argentino los llamaría de otra manera) que dio paso a la Década Ominosa.

También fue himno nacional utilizado en la Primera Guerra Carlista por las tropas liberales, pero sabemos de la corta memoria de la casa reinante y fue nuevamente prohibido por Isabel II. Después todos conocemos su uso durante los dos periodos republicanos en nuestra historia.

La letra se le atribuye a Evaristo Fernández de San Miguel y Valledor: un noble pontevedrés, duque de San Miguel (1785-1862). Quién le iba a decir que en el s XXI, el futuro para él, el himno sería el “icono” musical del pueblo republicano.

De vez en cuando en algún acto oficial, normalmente de carácter deportivo, en lugar de la Marcha Real o de Granaderos, asumida como himno de España por el régimen franquista y su sucesión borbónica, suena en cualquier alejado punto del planeta para regocijo de muchos de nosotros. El Himno de Riego, sigue sonando en todos los actos reivindicativos en favor de la proclamación de la III República y de la lucha por las libertades, la justicia y la igualdad en nuestro país. Es por esto por lo que el Himno de Riego merece estar en los puestos de honor de cualquier lista de las Canciones con Poder.

Señoras y señores, con todos ustedes sus angelicales majestades

Por Martín Lozano

Ni ellos se ponen de acuerdo en la fecha en que se separaron. John dijo que en el 69 y Paul que en el 70, aunque George fue el primero en hacerlo, enero del 69, pero volvió a los cinco días y Rickie no dijo nada. Rickie nunca dice nada, o muy poco. Aunque puede que fuera el más equilibrado del grupo y el que menos problemas tuviera, en aquellos momentos estaba más centrado en su creciente familia junto a Mo, la peluquera, que en el divorcio del grupo más famoso del mundo.

Era el patito feo, el último en llegar para sustituir al batería original, Pete Best, y él los admiraba. Con sus embelesados y tristes ojos se le oye decir: «Estaría horas y horas escuchándole tocar el piano», en referencia a Paul. Subido en su atalaya, con el tiempo que le da su escasa participación, mientras come y bebe ve perfectamente las alianzas, los celos, las envidias, los cuchicheos, las sonrisas que intercambian John y Paul y el efecto demoledor que eso provoca en George, hasta que un viernes Paul dijo: «Ok, paramos para comer» y George contestó: «No creo que vuelva. Abandono el grupo». Y lo hizo. Costó tres largas reuniones y cinco días para que volviera al cuarteto, pero la sentencia estaba escrita, solo faltaba firmarla.

Somos testigos de la soledad de Rickie en su colina de la percusión, pero sobre todo de la de George, un generoso músico con magníficas ideas propias y buenas melodías en los trastes de su guitarra, con unas ganas inmensas de no ser solo un privilegiado testigo del milagro de la creación, casi un músico de sesión. Amargado por sufrir el eterno trato displicente de los genios con los que comparte cuerdas y acordes, que por muchos años que pasen nunca le librarán de ser el pequeño de los tres, el menospreciado George, pese a conocer a Paul desde el insti.

Todo eso frente a un John completamente obnubilado (iba a emplear otro término mucho más grosero) con su nueva relación, una artista vanguardista que llegó a hacer un concierto musical donde los espectadores debían imaginar la música. John y Paul tenían una conexión especial, con solo mirarse sabían de qué estaban hablando, a lo largo de la grabación la complicidad absoluta salta a la vista y al oído. John es el tipo agudo y ácido que le saca punta y se ríe de todo, es la mitad irreverente de aquel dúo de huérfanos barriobajeros que llevaban toda su vida compartiendo riffs, estribillos, cuerdas de guitarra, entre los que de repente, se está empezando a levantar un muro en parte construido por sus dos nuevas novias: Yoko y Linda.

Aunque no aparece, ya que había muerto hacía año y medio, sobre todos sobrevuela el espíritu de Brian Epstein, manager del grupo desde los primeros tiempos y según palabras del propio Paul quien imponía cierta disciplina, aunque contestada con continuos actos de rebeldía por parte de ellos que seguían siendo unos chicos de extrarradio de Liverpool. Él era quien decía: «mañana hay que ponerse traje y las novias no pueden venir a los ensayos», en clara referencia al bulto inmóvil que pasa horas y horas pegado al costado de John, que solo de cuando en cuando pinta unos caracteres japoneses en un mural de papel, o berrea desafinada en el micro de George, cuando se despidió aquel viernes a mediodía. A Epstein le echaban de menos, si hubiera seguido en el grupo, Paul no habría asumido algunas de sus funciones y posiblemente no se hubieran separado. En una de las conversaciones en el intento de arreglo con George, Paul le dice a John: «Todos sabemos que tú eres el jefe», pero es una jefatura ni asumida, ni ejercida.

Todo pasa delante de tus ojos, nota a nota se está grabando una leyenda, el LP ‘Let it Be’ y la preparación del último concierto en directo de The Beatles, que se celebra en la azotea del edificio de Savile Row, cuarenta minutos memorables de grabaciones, con ellos tocando en el cielo de Londres y los bobbies subiendo al tejado, atestado de personas, cámaras, micrófonos, equipos de sonido, rodeados de espectadores en los tejados vecinos. Gentes vestidas de diario, varios jóvenes con trajes de chaqueta y otros con sweater de colores chillones, hay una señora con pantuflas y calcetines, bata y delantal, con una sonrisa de oreja a oreja. Y ellos cantando Get Back’ una y otra vez. Abajo, la gente llenando la calle hasta la esquina con Vigo Street, mirando al cielo. Muchos sonriendo, un viejo chulapo cokney con su parpusa calada y pañuelo al cuello, pero sobre todo chicas con el pelo cardado y el eye liner rasgando su mirada; otros, armados de su bombín y su paraguas en aquella desapacible tarde británica, gruñendo por los disturb que estaban ocasionando aquellos greñudos vociferantes.

Yo, un impúber naufrago en el páramo franquista, cuando me enteré de la apocalíptica noticia apenas la entendí. 50 años después nos llega la serie documental ‘Get Back’ que dirigida y producida por Peter Jackson y con el beneplácito de los dos Beatles vivos y las viudas de los muertos, que han aportado, además de sus bendiciones, materiales inéditos me está ayudando a comprender mucho mejor lo que pasó y porqué pasó.

Para mí Paul era la carita bonita del grupo y el caprichoso mandón que tenía una buena voz y había compuesto la mayoría de las maravillosas canciones del grupo junto a John, del que estaba convencido era el alma de todo. En cambio, se nos muestra un genio en permanente proceso creativo, abatido solo de vez en cuando, vencido por la desidia, la indiferencia, el desinterés de los demás. Es impresionante su dominio de la música en todas sus facetas.

Gracias por todo Maestros. Salud Compañeros.

Epílogo. Lo pusieron ellos hace más de cincuenta años y aún se les recuerda. Por favor, ‘Get Back’.

Epílogo2. Y entre tanto se estrena un nuevo documental sobre la estancia de los Beatles en la India.

Declaración sobre el Caso Pegasus

El espionaje a dirigentes y cargos electos demuestra que la podredumbre franquista sigue mandando en este país.

El 18 de abril el semanario The New Yorker publicaba la noticia: según la ONG Citizen Lab de Toronto, 65 políticos de ERC, Junts, PDeCat, CUP, Bildu han sido espiados entre 2015 a 2020 (lo que supone que ese espionaje se inició bajo el gobierno Rajoy, y ha continuado bajo el gobierno Sánchez).

Quienes no creemos en las casualidades, tenemos que observar que se trata de los mismos grupos políticos que ha sido excluidos de la información económica, dada por la Casa del Rey, en la nueva campaña de lavado de imagen de La Corona que han puesto en marcha las mismas instituciones y medios de comunicación que miraron para otro lado mientras Juan Carlos de Borbón acumulaba comisiones y dinero de dudosa procedencia y motivación.

Entre los espiados se encuentran los cuatro últimos presidentes de la Generalitat, dos presidentes del Parlament de Catalunya y una treintena de diputados y exdiputados. Además, hay algunos abogados de encausados, pero también activistas, parejas de políticos, padres o incluso amigos de alguien que se convirtió en un objetivo Para ese espionaje se han hackeado sus teléfonos móviles utilizando el programa PEGASUS, elaborado por una empresa israelí, y que sólo se vende a gobiernos.

La información publicada explica también que ese programa ha sido adquirido por el CNI, el servicio secreto español. Lo que significa que los servicios secretos han utilizado un programa de espionaje comprado con permiso del gobierno, muy probablemente adquirido por el Gobierno de Rajoy y mantenido por el actual, para espiar a dirigentes políticos y cargos electos.

La “solución” propuesta por el Gobierno tras la reunión con el ejecutivo catalán es que se realice un “control interno” del CNI (es decir, que el servicio de espionaje se investigue a sí mismo) y que se trate el tema en la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso (cuyas deliberaciones son secretas). Dos medidas que permitirían mantener en secreto las actuaciones del CNI.

Las primeras declaraciones del gobierno decían que: “todo se ha hecho respetando la ley”. Pero ese es, precisamente, el problema: en España rige la Ley de Secretos Oficiales, (Ley 9/1968, de 5 de abril, firmada por Franco). Norma que sigue vigente y que ha sido complementada por una ley sobre los «gastos reservados”, de 1995, una ley sobre las actividades del CNI, de 2002 y una ley sobre la confidencialidad de los contratos que afectan a «seguridad y defensa», de 2011. En 1995 el Defensor del pueblo planteó, ante las Cortes, reformar estas leyes, sin ningún éxito.

En aplicación de estas normas en vigor siguen sin desclasificar –es decir, se mantienen bajo secreto oficial‐ entre otras, cuestiones como:

  • Los asesinatos del 3 de marzo de 1976 en Vitoria de manifestantes pacíficos amanos de unidades de la Policía Armada (reconvertida en 1978 a Policía Nacional, sin depuración alguna).
  • El golpe militar del 23F de 1981.
  • Las actividades del GAL,“guerra sucia” basada en asesinatos de militantes vascos.

Todo esto demuestra, una vez más, que partes sustanciales del aparato franquista–y no solo el espionaje‐ siguen en pie. Fueron mantenidas en los Pactos de la Moncloa y siguen mantenidas, hoy, por los partidos que se autodenominan “de Estado”, y, en primer lugar, por el PP y el PSOE. Como declaro cínicamente Felipe González el 29 de junio 1997 en El País, Para justificar promesas incumplidas de su gobierno y actuaciones del mismo contra la mayoría trabajadora, «la gente no quiere entender que se respetó un aparato del Estado heredado enteramente íntegramente de la dictadura»

Nos incluimos entre esa gente que “no quiere entenderlo”. Como partidarios de la democracia, defendemos la eliminación de todo el aparato militar, policial, judicial y de espionaje franquista. Es decir, luchamos por la República.

Francia: derecha frente a extrema derecha

Así se ha presentado la segunda vuelta de las elecciones en Francia: Macron, líder de un partido creado “ad hoc”, en abril de 2016, y Marine Le Pen, heredera del partido fascista que creó su padre, Jean-Marie Le Pen, junto a fascistas reconocidos como Jacques Doriot o André Dufraisse.

La respuesta del electorado francés ha sido muy educada; 17 millones de electores no han ido a votar, han votado en blanco o han hecho voto nulo, en total casi un tercio del electorado. Esto, a pesar de las presiones y las amenazas que los medios de comunicación de masas han lanzado, incluso más allá de las fronteras francesas.

Las instituciones oficiales se han llevado un buen susto; un susto que en España debe ser que no asusta, porque el Partido VOX, hermanado con el de Le Pen, está en los gobiernos de Murcia y Castilla y León y sustenta con sus votos a los de Madrid y Andalucía. Permítaseme una digresión: Es curioso que VOX haya incluso enviado a la señora Olona a la fiesta de cierre electoral y en apoyo de Le Pen, un partido en cuyo programa aspira a restringir las importaciones de los productos agrarios, entre otros países, de España. ¿Qué les dirá el señor Abascal o la misma Sra. Olona a los agricultores españoles cuando vayan a las manifestaciones a intentar hacer su “caldo gordo”, por ejemplo, el 1º de mayo en Cádiz, donde VOX convoca a los trabajadores de todos los sectores de la producción?, y más curioso aún si cabe ¿qué les dirán a los dirigentes de VOX los agricultores españoles?

Todos quieren hacer responsables a los que no tenían una posición definida, a los obreros y a las rentas bajas. Bueno, no sé si el control del voto llega tan lejos como para saber el nivel de renta de cada elector/a y lo que votan, pero, en todo caso, los únicos culpables, en Francia como en España o en cualquier otro país, de que la extrema derecha ocupe cada vez mayor espacio político, son los partidos que renuncian a sus políticas, son los que hacen programas electorales que duran exactamente lo que comienza y acaba la campaña electoral, los partidos que se reclaman de la izquierda pero que se han transformado en máquinas electorales presidencialistas y que celebran congresos para cubrir el expediente, en los que se aprueban las resoluciones que dicta el aparato…

La mayoría social, muchos de ellos “educados en el apoliticismo”, no es la culpable de las irresponsabilidades de las direcciones de los partidos que dicen representar los intereses de los más desfavorecidos, pero que no pasan de ser meros gestores de los intereses de la minoría.

La sensación de tener que votar entre “lo malo” y lo peor” es un efecto que tiene su origen en el cansancio de la mayoría social defraudada porque en cada crisis, tenga ésta el origen que tenga, ven como siempre el coste se carga en las mismas espaladas, mientras la minoría privilegiada sigue a lo suyo; el enriquecimiento por todas las vías y cada vez más rápido, sin miramiento.

El resultado de las elecciones francesas del domingo 24 de abril es que ha ganado el mal menor; Macron ha perdido 2 millones de votos en comparación con las elecciones de 2017. Es el resultado de políticas permanentes de ataque a los derechos sociales y laborales de la clase trabajadora francesa, ataques al sistema público de pensiones, privatizaciones, etc. Agresiones contestadas con huelgas generales y revueltas como la de los chalecos amarillos. Movilizaciones que dieron sus frutos pues obligaron al Gobierno de Macron a dar marcha a tras en su pretensión de reformar el sistema público de pensiones, a pesar de que, en su arrogancia, el señor Macron les etiquetaba de fascistas.

Las presidenciales van a tener un segundo capítulo en cuestión de mes y medio, en las elecciones legislativas. Veremos. Pero Macron, como todos los gobiernos europeos, y de la OTAN, están sometidos a utilizar la excusa de la Guerra para “repartir” los esfuerzos económicos y continuar con las contrarreformas.

Próxima parada Junio: legislativas en Francia y cumbre de la OTAN en Madrid, veremos las novedades que trae Biden, el verdadero jefe de la OTAN, ¿incremento del gasto en armamento para alimentar su industria de guerra?

Roberto Tornamira

Militante Socialista de Madrid

POR UN FRAGMENTO DE DESIERTO: EL IMPERIALISMO ESPAÑOL EN EL NORTE DE MARRUECOS

¿Dónde está ahora el todopoderoso hombre blanco? Vino, comió y se fue.

Chinua Achebe

La relación histórica entre el noroeste del Magreb y la Península Ibérica se remonta a miles de años, año arriba año abajo, desde que el Homo sapiens hizo presencia en la región. Romanos, vándalos, beréberes, árabes y un sinfín de pueblos y religiones han conectado culturalmente ambos lados del estrecho. Sin embargo, en el presente y breve opúsculo histórico nos centraremos en la relación más contemporánea entre ambas regiones, donde los procesos de nexo básicos son la colonización, el imperialismo y la descolonización. Pero para la primera referencia colonial, empero, debemos remitirnos a finales del siglo XV, a la época final de la colonización medieval europea que llevó a Colón a las Indias Orientales en 1492 tras un largo proceso de expansión y exploración del Atlántico. Con los Reyes Católicos, la Corona de Castilla se apoderaba entre 1496 y 1497 de las islas Canarias y Melilla. Ceuta se incorporaría más tarde, ya en la época de la Monarquía Hispánica de los Austrias, hacia 1580, cuando Portugal pasó a ser parte del patrimonio de Felipe II.

En el largo siglo XIX, aquel siglo del liberalismo, la construcción del Estado-nación y el imperialismo, España se lanzó a conquistar algunos enclaves africanos para resarcirse de la pérdida de los territorios americanos a finales del primer tercio de siglo. En 1845 España ocupaba Bioko, posteriormente conocida como Fernando Poo, y entre 1859-1860 el general O´Donnel, como parte de sus campañas de prestigio, impulsaría un acto de conquista sobre algunas regiones al sur de Ceuta y Melilla. La denominada Guerra de África entre España y Marruecos terminó con el Tratado de Wad-Ras, el cual reconocía la soberanía española sobre Ceuta, Melilla, islas Chafarinas y Sidi Ifni, además de reconocer la ocupación temporal de Tetuán. Ahí se quedó el imperialismo español sobre África, pues España, en palabras del primer ministro británico, lord Salisbury, era una nación moribunda, y en la conferencia de Berlín de 1885 creada con el fin de repartir África entre las potencias europeas, se conformó con el Sahara Occidental, Ifni, Guinea Ecuatorial y norte de Marruecos. De aquella época imperialista quedan de recuerdo los leones de bronce que hoy guardan el Congreso de los Diputados, creados a partir de cañones fundidos que se usaron en un fragmento de desierto. A principios del siglo XX, en el contexto de las denominadas crisis marroquíes entre Francia y Alemania por controlar la región como protectorado colonial, se decidió en la Conferencia de Algeciras (1906), confirmado más tarde en la Conferencia de Fez (1912), que el territorio quedaría dividido en un doble protectorado español-francés. Los españoles pronto conocieron la resistencia de los rifeños nativos, quienes negaban tanto la soberanía española como la del sultán marroquí. Las incursiones militares más desastrosas de España, como la Barranca del Lobo (1909) y el desastre de Annual (1921), sangrarían a familias de las clases trabajadoras cuyos hijos eran llamados a quistas y golpearon a la facción más orgullosa y tradicionalista del ejército español.

En la época del franquismo, en concreto después de la segunda guerra mundial, se produjo la descolonización de los países afroasiáticos del dominio europeo. Era el fin definitivo del dominio mundial europeo y el inicio de un nuevo orden internacional bipolar, la guerra fría, y flexible, donde la ONU hacía de organismo internacional de arbitraje. Paralelamente a la lucha entre capitalismo y comunismo, la descolonización provocaría la gestación del Tercer Mundo, según lo denominó el demógrafo francés Alfred Sauvy en su artículo Tres mundos, un planeta (1952). El punto de partida de la acción internacional del Tercer Mundo fue la Conferencia de Bandung de abril de 1955, cuyo espíritu se fue extendiendo geográficamente a través del Movimiento de los Países No Alineados, el cual nacía en la Conferencia de Belgrado de 1961. En este contexto, el protectorado francés sobre Marruecos se independizó en 1956 y la vecina y revolucionaria Argelia lo hacía en 1962. Guinea Ecuatorial, colonia que le vino como agua del cielo al hambre de posguerra bajo la autarquía franquista, lo haría en 1968, y en 1975, un dictador moribundo y enfermo abandonaba el protectorado español sobre Marruecos, excepto Melilla y Ceuta. Estas dos ciudades quedarían integradas en la nueva España democrática y se convirtieron en ciudades autonómicas hace apenas veintisiete años. El territorio de Sidi Ifni fue reclamado por Marruecos desde su independencia en 1956, el cual quedaría integrado en el reino magrebí en 1969. El rey Hassam II de Marruecos no se lo pensó dos veces en unos momentos agonizantes del régimen franquista. En 1975 lanzó sobre la provincia española la Marcha Verde, que culminó con unos acuerdos tripartitos que repartieron el territorio entre Mauritania y Marruecos sin haberse celebrado un referéndum de autodeterminación. La respuesta nativa fue inmediata, y un fuerte movimiento nacionalista saharaui surgido en 1973, el Frente Polisario, mantendría una lucha constante por la liberación del Sahara Occidental.

En 1991, la ONU puso fin a los enfrentamientos entre Marruecos y los revolucionarios saharauis, pero no se alcanzó ninguna solución definitiva a la situación. El Sahara Occidental se había convertido en un fragmento de desierto en el limbo internacional: ni colonia ni Estado independiente. Según la ONU, era un territorio fideicomiso, es decir, en proceso de descolonización, donde la responsabilidad de impulsar su emancipación recaía en manos de la antigua metrópoli, es decir, España. Hace apenas unas semanas, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, pactaba con el rey de Marruecos, Mohammed VI, una solución al enquistado conflicto al reconocer la propuesta marroquí de autonomía del Sahara Occidental como parte integrante de Marruecos. En una situación internacional tan compleja y poco previsible como es el actual mundo multipolar, con fuertes fracturas dentro de la Unión Europea y con una importante crisis migratoria en el sur de España, intentar llevarse bien con Marruecos es un acto lógico de la realpolitik. ¿Cómo se resolverá la situación? España fue, comió y se volvió con un fragmento de desierto en el estómago.

Rodrigo Muñoz Martínez

Profesor de Geografía e Historia en IES Alagón (Coria-Cáceres)

14 de abril, ¿Somos realmente republicanos?

El día 14 de abril de 2022, se cumplieron 91 años de la instauración en nuestro país, de una ilusionante forma de gobernarnos que era la República, que apenas duró nueve años, porque el capricho y las ansias despóticas de poder de un miserable dictador, nos arrebató esa ilusión. Los socialistas, éramos entonces republicanos por convencimiento, porque pensábamos que ese sistema de gobierno, era el más adecuado para crear una sociedad justa, estábamos dispuestos a defender con todas nuestras fuerzas un sistema democrático que protegería a los trabajadores, elaborando leyes justas, que nos llevaran a equipararnos con los países más avanzados en las libertades publicas e individuales, pero pronto toda aquella ilusión se vio abruptamente frustrada, en 1936 todo se derrumbó, por el golpe de estado perpetrado por el dictador general Franco, apoyado como siempre en el ejercito al que poco le gustan las libertades, también como siempre contó con la inestimable ayuda de clero, que evidentemente veía peligrar sus prebendas con una república que como es lógico, crearía un sistema de convivencia laico, con plena libertad religiosa.

Aquel golpe de estado, trajo como consecuencia una cruenta y sanguinaria Guerra Civil que terminó con una feroz y más cruenta si cabe dictadura, que durante cuarenta años reprimió sin piedad a miles y miles de demócratas, muchos de ellos socialistas de los de verdad, que se vieron avocados a persecuciones, juicios sumarísimos ilegales, fusilamientos, penas de muerte, cadenas perpetuas y en el mejor de los casos, a un exilio que inexorablemente les condujo a luchar en los campos de batalla europeos, de la Segunda Guerra Mundial, siempre salvaguardando los valores democráticos.

Tras los difíciles de olvidar cuarenta años de férrea dictadura, en los cuales no se observó por parte de nadie el más mínimo atisbo de Republicanismo, el dictador fue elaborando un sistema hereditario para la continuidad de su régimen, que incluyó el sometimiento a su capricho del entonces príncipe Juan Carlos de Borbón, restaurando una monarquía ya olvidada, que mantuviera firmemente atados y bien atados los principios fascistas del movimiento, para lo cual lo nombró su sucesor cuando ya la muerte acechaba su lecho, en una solemne sesión de las cortes saturada de hipocresía, con lo cual quedaba de nuevo instaurada la monarquía en nuestro país, por mucho que se quisiera edulcorar su nombre con el aditivo “Parlamentaria”, De nuevo increíblemente en España dominaba la dinastía de los borbones, con el recochineo además, del cobarde asentimiento de todos los partidos llamados democráticos, incluido el nuestro.

Es por eso, que no soy capaz de asimilar con un mínimo de cordura, que ahora nuestros dirigentes sin el más mínimo pudor, con un nivel de hipocresía incomprensible en un socialista, el pasado día 14 de Abril de 2022, una vez más, con una desfachatez insólita, celebran en la mayoría de las ciudades con un enorme boato, el 90 aniversario de la institución de la República Española, esa república que no supimos mantener y de la que ahora deberíamos tener la humildad de estar callados, si tampoco somos capaces ni siquiera de manifestarnos en contra de un monarca impuesto por el dictador, no solo un monarca sino dos, no solo no somos capaces de manifestarnos en contra, sino que le rendimos pleitesía.

Como podemos tener la poca vergüenza, de celebrar algo que no somos capaces de ensalzar y de tratar por todos los medios de recuperar.

Compañeros, ¿Dónde está nuestra dignidad?, ¿Dónde esta nuestro socialismo?, ¿Dónde está nuestra República?

Con reunir con pomposa parafernalia, en las ciudades más importantes de nuestro país, a unos cuantos militantes, que, tras unas palabras vacías de algunos de nuestros destacados cargos políticos, evidentemente no creen lo que dicen, gritemos todos a coro cuantas veces queráis ¡¡¡¡VIVA LA REPUBLICA!!!!, esta no resucitará.

Cuando hayamos recuperado para nuestro país, ese sistema justo y democrático de gobierno, cuando hayamos instaurado nuestra, robada Republica Española, entonces y solo entonces con legitimo orgullo, celebremos todos los aniversarios que queráis, pero mientras tengamos la dignidad suficiente para reconocer que no estamos a la altura.

Paco Ascón,

Xares (Ourense) 21 de abril de 2022

Soy Republicano, a mucha honra

Hace unos días se conmemoraba (yo lo celebraba) el aniversario de la proclamación de la II República. Los hechos fueron bien simples; después de las elecciones democráticas del 14 de abril de 1931, los partidos republicanos ganaron por amplia mayoría, ello supuso que el Rey Alfonso XIII huyera de España … igual que hizo su nieto … e igual que hicieron otros Borbones.

Algunas veces, demasiadas pienso yo, cuando en una reunión de amigos sale algún tema de política de Estado y digo que soy Republicano, me miran como si fuera una cosa rara, de muy izquierda, un tipo de siglos pasados.

Algunas veces, demasiadas pienso yo, cuando en una asamblea de mi partido planteo que es necesario señalar claramente el posicionamiento republicano del PSOE, me dicen que “ahora no es el momento”.

Pero a mí me da igual, reunión de amigos, de partido o escribirlo cada vez que puedo, sí, soy Republicano y a mucha honra.

Es más, es que no entiendo cómo podemos aceptar en el siglo XXI un modelo de Monarquía Parlamentaria, donde según nuestra Constitución “El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español …”, añadiendo además que “La persona del Rey es inviolable”, es decir que puede robar, violar o lo que dé la gana y no tiene responsabilidad penal alguna (a las pruebas del anterior Rey me remito).

La Constitución Republicana señalaba que “España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia. Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo. La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones”, añadiendo además que “Todos los españoles son iguales ante la ley”, es decir, que no hay nadie inviolable.

En definitiva, que un Estado republicano solo es nuestro Estado sin la figura del “Rey”.

Y un “Rey” es un tipo, de carne y hueso, que por vía espermatozoidal va pasando de padres a hijos (todavía a varones). Estos desde su nacimiento tienen previsto convertirse en los jefes de nuestro Estado por tener la sangre azul (aunque todavía no se ha demostrado) … exactamente igual que en la época feudal.

En esta Monarquía Parlamentaria, eres súbdito/a, no elegimos al jefe del Estado, siendo esta una figura hereditaria y vitalicia, además de ser inviolable ante la ley.

En una República, eres ciudadano/a, elegiríamos al jefe del Estado, se renovaría democráticamente en las urnas y sería responsable de sus actos ante la ley.

Esa es la diferencia, tú eliges, yo lo tengo muy claro.

Rafel Fuentes

Militante Socialista y Republicano de Málaga

Nota de redacción

Declaración TS 14 abril 2022

El pasado 14 de abril, el Comité de Redacción de TS lanzó una declaración para commemorar el aniversario de la proclamación de la II República. Podeis recuperar el texto en el siguiente enlace:

https://tribunasocialista.com/2022/04/14/la-monarquia-heredada/

Intervención en la Conferencia Obrera Europea

Juan Antonio Carnés

9 de abril de 2022

El movimiento de pensionistas a nivel del Estado español por la defensa del sistema Público de Pesiones, se ha convertido en un referente de defensa de las reivindicaciones y derechos sociales de la clase trabajadora y de transparencia democrática. Ciertamente, como se pone de manifiesto en los documentos y escritos de COESPE:

» Afrontamos una situación muy díficil. El poder financiero ha conseguido una amplia mayoría parlamentaria que da cobertura a la contra reforma. La compra de voluntades de los diputados de diversas fuerzas políticas, debemos enterderlas como un producto de la corrupción y de la fuerza del poder a la sombra del sector financiero. Un poder que soborna, presiona, ofrece puertas giratorias, amenaza con campañas de prensa contra aquellos que se les opongan y financian campañas electorales y partidos políticos. Sin embargo, ello no hubiera sido suficiente, como muestra el caso francés: Macron tenía también mayoría parlamentaria y no pudo aplicar su reforma. Pero a diferencia de Francia, contra nosotros el poder financiero ha logrado el apoyo de las direcciones sindicales mayoritarias, que de espaldas a sus afiliados ha aceptado la lógica de la reforma y que algunos la tratan de defender publicamente». También es cierto que existen honradas excepciones como lo demuestran las Parlamentarias y Parlamentarios que están a favor de la Auditoría a las Cuentas de la Seguridad Social.

Nuestro combate en defensa de las pensiones como salario diferido del Regimen de reparto de nuestra seguridad social claramente enfrentado a las medidas del Gobierno, que ha empezado a utilizar la guerra como argumento para recortar las condiciones laborales de los trabajadores.

En largos años de lucha que iniciamos contra el gobierno de Rajoy los pensionistas hemos creado un sólido movimiento con nuevas formas democráticas e independientes de organizar la resistencia de clase. Situaciones similares aparecen en la lucha de la sanidad pública y en defensa de los servicios públicos contra las privatizaciones. Para luchar por las reivindicaciones, la clase obrera se organiza de forma independiente fuera de los marcos del consenso, el diálogo social y pactos de renta.

Nuestro gobierno, lejos de atender las reivindicaciones sociales, se alía con los partidarios de la guerra acordando un incremento hasta 2% del PIB de los presupuestos militares. Acepta así las presiones de la OTAN y de la Unión Europea, con la querra como justificación.

El Gobierno parece tener prisa en acelerar las reformas y los recates. Tras negarse a derogar las reformas sociales de los gobiernos conservadores, generandores de bajos salarios, rechaza mantener el poder adquisitivo, dejando la vía libre a la inflación depredadora debajos salarios, y además debilita las cotizaciones sociales. En nuestro ámbito de las pensiones el Parlamento discute ahora una ley que empobrece las pensiones públicas y abre la puerta a la privatización, incentivando los fondos privados.

Estamos convencidos con vosotros de que los rechazos en cadena de las reivindicaciones amparados en el aumento de los gastos militares y su vinculación con la guerra es general en muchos países europeos.

Apoyamos la convocatoria de la Conferencia Europea de Urgencia contra la guerra y los gobiernos que la promueven, con la convicción de que encontraremos caminos para la acción común contra los organizadores que niega las reivindicaciones y derechos de la clase obrera.

Esperamos y deamos con ilusión un gran éxito de la Conferencia, y colaboraremos en desarrollar sus concluiones.

¡Viva la Conferencia Europea de Urgencia contra la guerra!

LA ENTREVISTA

Manolita Casas Perín

Militante socialista. Hija de represaliado

Coincidiendo con el aniversario de la proclamación de la II República, entrevistamos a Manolita Casas Perín, jubilada y militante socialista de la agrupación del PSC del Vendrell.

Cuando era tan sólo una niña, en Marmolejo (Jaén) vió como a su padre, combatiente republicano, le montaron un consejo de guerra, lo encarcelaron, y finalmente lo desterraron con el resto de la família.

En este año, el Vendrell ha convertido el búnker en un espacio para la memoria histórica, y hemos recuperado esta historia de lucha y superación de una familia republicana.

Pregunta -¿Porqué vinieron tus padres a Cataluña?

Respuesta.- Mi familia llegó en 1949 a El Vendrell procedente de Marmolejo (Jaén), de donde mi padre había sido desterrado por luchar en el bando republicano. Él y mi madre hicieron este largo viaje junto a sus cuatro hijos. Mi hermana mayor, tenía cinco años y medio, y el más pequeño, Eduardo, apenas un mes.

Buscando un lugar para empezar una nueva vida, se acabaron instalando en el búnker de Les Madrigueres, en la playa de Sant Salvador del Vendrell. En este pequeño espacio, vivimos cuatro años, y nació otro hermano mío. A pesar de todas las dificultades y las penurias , éste fue para nosotros un espacio de vida.

Pregunta – Háblanos de tu padre.

Respuesta: Él había luchado en la Guerra Civil junto al gobierno legítimo de la República, resultando herido en la batalla de Brunete , en 1937.

En 1939 sufrió un consejo de guerra y fue encarcelado, pero pudo salir en 1942 por la intercesión de un cura amigo suyo.

Estuvo trabajando un tiempo en la mina en Jaén, pero nos tuvimos que marchar porque fuimos desterrados del pueblo y vinimos al Vendrell porque unos amigos de mis padres estaban aquí.

Pregunta.¿Y por qué después de haber sufrido un consejo de guerra y pasados unos años siguieron persiguiendo a tu padre?

Respuesta: Los franquistas querían a todo el mundo analfabeto, pero mi padre sabía leer, y leía las noticias a sus compañeros de fábrica. Los franquistas temían que mi padre organizara una revuelta o algo así. Así que nos echaron del pueblo.

Pregunta-¿porqué os metísteis en un búnker?

Respuesta: El hecho de acabar ocupando el bunker de las Madrigueres puede parecer extraño visto desde la distancia, pero era algo bastante extendido entonces. Todos los bunkers que había en la línea de la costa estaban ocupados por familias que vivían allí. Este bunker en concreto había servido de nido de ametralladoras contra los aviones italianos que venían a bombardear la vía férrea y la estación de Sant Vicenç de Calders. Querían impedir el transporte a los republicanos.

Pregunta.-¿Cómo era la vida en el búnker?

Respuesta: Del interior recuerdo que el espacio era muy reducido, y prácticamente sólo cabía un colchón, donde dormíamos todos juntos. Mi padre hizo un cercado con cañas en el exterior y ahí pusieron la cocina. Todos tenemos buenos recuerdos de los cuatro años que pasamos viviendo en el búnker, jugando en las lagunas de las Madrigueres o en la playa.

Los dos ruidos que se me han quedado grabados de esos días eran los del mar y el tren, no había otro. Eran los dos elementos que rodeaban nuestra casa.

Otro recuerdo, menos agradable, es cuando se produjo la riada de septiembre de 1952. Mi padre estaba trabajando de jardinero y mi madre de costurera, así que a menudo nos quedábamos solos. En aquélla riada, nos tuvimos que subir al tejado y allí nos vinieron a rescatar con la barca Manuela.

Pregunta.-Es una bonita historia ¿no?

Respuesta: Sí, visto en perspectiva sí, pero en realidad a todos nos daba mucha vergüenza decir que habíamos vivido allí. Lo que sí que tengo muy claro es que siempre seré socialista y republicana como mi padre. El franquismo sigue ahí metido, y eso es algo que parece que la gente olvida a veces. Necesitamos un partido socialista fuerte que recupere derechos para la gente, y sobretodo que fomente la educación y la cultura en todas las capas de la sociedad. La derecha nos quiere tontos. Antes nos quería analfabetos y ahora utiliza las televisiones para atontarnos.

Pregunta.- Manolita: te conozco desde hace más de 15 años. Cuando yo llegué a la agrupación del PSC del Vendrell tu ya estabas, y sin embargo, esta historia te la tenías muy callada.

Respuesta.- Como te he dicho antes, nadie de mi familia ha ido explicando estas vivencias hasta ahora porque nos daba vergüenza y no creíamos que fuera algo para ir explicando. Ahora como sabes, el Ayuntamiento socialista del Vendrell se ha propuesto recuperar los búnkers de la guerra y recuperar la memoria histórica de este sitio. Se han instalado plafones explicativos, y así la gente puede saber un poco más de la historia no contada de nuestro país.

Que hayan pintado el Gernika me parece estupendo. Es un símbolo de paz.

Entrevista realizada por Baltasar Santos

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