La indignante Justicia española


Declaración de la Asociación Trabajo y Democracia “ASTRADE”

Una vez más la llamada “Justicia”, en este caso la Audiencia Nacional (AN), actúa de manera sospechosamente sincronizada con la agenda política de la derecha. Desde ya decimos que no se trata de no investigar todo lo que haya que investigar, y a quien sea. Lo indignante es que, eso que llaman Justicia, actúe siempre de parte.

No creemos en las casualidades, 24 horas después de que Feijóo declare que se abre la recta final para las elecciones generales, un juez de la AN imputa a Zapatero. No hay que olvidar las conexiones entre un poder judicial heredado del franquismo sin depuración alguna y las derechas franquistas y neofranquistas.

Se han propuesto derribar al Gobierno, y eso también es un golpe de Estado. Una cosa es hacer oposición y otra muy distinta dedicarse única y exclusivamente a utilizar los poderes del Estado contra el Gobierno legítimo de la nación y acosarlo como una jauría.

La forma expeditiva en que el Tribunal Supremo sentenció al ex Fiscal General del Estado, sin pruebas, marcó un hito en la historia de desprestigio del Poder Judicial; como el árbol no cayó, ahora toca imputar, por vez primera, a un ex presidente del Gobierno -socialista, claro está-.

Insistimos, que se investigue lo que haya que investigar y a todos por igual. Sin embargo, hemos visto en varias ocasiones como el ex presidente Rajoy no necesitaba abogado defensor ante los tribunales, pues de eso ya se encargaba la presidencia de la Sala: es el caso del Juez Hurtado, el caso Gürtel, cuando decidió que M. Rajoy no era Rajoy. Aquella sentencia se hizo pública justo al día siguiente de aprobarse en el Congreso de los Diputados los primeros presupuestos generales del Estado del Gobierno de coalición, tras la moción de censura contra el PP.

Hace pocos días hemos visto como la jueza Teresa Palacios censuraba los audios en los que se incriminaba y probaba la implicación en primera línea de M. Rajoy y de Cospedal, en uno de los casos más graves desde el inicio del periodo democrático, el caso “Kitchen”, en el que el Gobierno del PP utilizó el Ministerio del Interior para destruir pruebas.

Si solo fuesen estos casos podría ser casualidad, pero, no, es un caso detrás de otro.

En 2022, la Fiscalía archivó, y el Tribunal Supremo lo ratificó, las irregularidades cometidas por Juan Carlos I, tanto en las presuntas comisiones por el AVE a La Meca, las del supuesto uso de tarjetas ‘black’ y lo relativo a la fortuna oculta en Jersey.

Por supuesto, ninguna instancia judicial abrió causa. Nunca, contra las decisiones del Gobierno de Aznar de involucrar a España en la guerra ilegal de invasión de Irak, con nefastas consecuencias para el pueblo iraquí y para nuestra sociedad, con 192 víctimas mortales y cientos de heridos en los atentados de los trenes de Atocha.

En la misma línea, nadie investigó la venta de 1860 viviendas públicas por parte de Ana Botella, a pesar de que el Tribunal de Cuentas primero condenó y después absolvió a la esposa de Aznar. El beneficiario de las viviendas fue el Fondo de inversión Blackstone, sabiendo que el hijo de los Aznar era miembro del Consejo de Administración de Gesnova Gestión Inmobiliaria, relacionada con el entramado societario de Blackstone. Y la UDCO se tragó el informe que poseía sobre todo esto.

La descarada presidenta de la Comunidad de Madrid, ha sido agraciada con la decisión de la “Justicia” de no sentar en el banquillo de los acusados a su novio hasta después de las elecciones autonómicas.

Podríamos continuar poniendo ejemplos de casos flagrantes en los que la fracción franquista en la “Justicia” ha actuado de parte.

¿De qué sirve ganar unas elecciones si la UCO y los jueces pueden derribar gobiernos? Las organizaciones de la izquierda, todas, deberían convocar movilizaciones contra el descarado atropello a la democracia: cuando un poder del Estado actúa de parte la democracia queda tarada.

La Junta Directiva


astrayde@gmail.com

14 DE ABRIL, DÍA DE LA REPÚBLICAMEMORIA Y COMPROMISO DEMOCRÁTICO

La II República española fue proclamada el 14 de abril de 1931. Las elecciones municipales celebradas dos días antes, el 12 de abril, otorgaron a las candidaturas republicanas y socialistas una victoria decisiva, al imponerse en las grandes ciudades y capitales de provincia. Ante ese resultado, y tras constatar que ni el Ejército ni la Guardia Civil reprimirían las manifestaciones populares, el rey Alfonso XIII decidió abandonar el país.

La República impulsó un ambicioso proyecto de transformación profunda del sistema político, social, económico y cultural del Estado. Se abrió así un proceso —respaldado por una amplia mayoría social— orientado a construir un futuro de libertad, igualdad, democracia y justicia social. Sin embargo, no se le permitió el tiempo necesario para su plena implantación y desarrollo.

El golpe de Estado del 18 de julio de 1936, encabezado por un grupo de generales de ideología nacionalista y anticomunista, con el apoyo de sectores monárquicos, fascistas, carlistas y conservadores, desencadenó la Guerra de España, que se prolongó hasta 1939. Los sublevados contaron con la decisiva ayuda política, militar y financiera de la Alemania nazi de Hitler y la Italia fascista de Mussolini.

El 1 de abril de 1939, tras la derrota militar de la II República, se instauró una dictadura que se prolongó hasta la muerte del general Franco, el 20 de noviembre de 1975. El exilio, la represión y la muerte marcaron este largo y oscuro periodo de nuestra historia, que no debe caer en el olvido.

Hoy, desde Izquierda Socialista Federal-PSOE, recordamos con emoción a todas las personas y fuerzas democráticas, republicanas, socialistas y antifascistas que lucharon —y, en muchos casos, dieron su vida— por la libertad, la democracia, la igualdad y el progreso. Reivindicamos la necesidad de honrar su memoria, recuperar los miles de cuerpos que aún permanecen en fosas comunes y ofrecer verdad, justicia y reparación a sus familias.

Saludamos la reciente constitución de la Comisión de la Verdad que, aunque con retraso, deberá esclarecer los crímenes y las violaciones de derechos humanos cometidos durante la Guerra Civil y la dictadura franquista. Confiamos en que se garantice el acceso pleno a todos los archivos y documentos oficiales —incluidos los clasificados—, para asegurar una investigación rigurosa y sin restricciones. Rechazamos, asimismo, los intentos de blanqueamiento de ese pasado por parte de las derechas autoritarias y neofascistas.

En este 14 de abril de 2026 miramos hacia atrás para orientar el futuro. Vivimos un momento en el que, a escala mundial y europea, se pretende imponer la razón de la fuerza frente a la fuerza de la razón; en el que las libertades son cuestionadas por fuerzas autoritarias y neofascistas que recortan derechos civiles, democráticos y humanos; y en el que se agravan las desigualdades sociales y económicas.

Desde Izquierda Socialista-PSOE defendemos la recuperación del espíritu de unidad, ilusión y esperanza que encarnó la II República en su lucha por la justicia social, la igualdad, la libertad y la democracia. Afirmamos que la forma de gobierno republicana es la más coherente con los principios democráticos. Por ello, planteamos la necesidad de abrir un amplio debate en la sociedad y reclamamos la celebración de un referéndum que permita a la ciudadanía decidir libremente entre monarquía y república.

¡NO A LA GUERRA!
¡¡A POR LA III REPÚBLICA!!

Comisión Permanente Federal de Izquierda Socialista – PSOE
14 de abril de 2026

Especial Elecciones Castilla y León

Como en todos los procesos electorales, todos o casi todos dicen haber ganado. Veamos que dicen los números: con datos de la Junta de Castilla y León al 99,3% escrutado.

Datos cuantitativos

Comenzamos señalando que la participación ha crecido en 2,26%, al pasar del 63,44% de las elecciones del 13 de febrero de 2022 al 65,7% en las del domingo día 15 de marzo. La abstención se sitúa en estás elecciones en el 34,3%, lo que implica que, sobre un censo electoral de 2.097.792 -Censo electoral de Residentes (CER) + Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA)- 719.543 electores se han abstenido de votar.

Tenemos que destacar que Castilla y León ha celebrado estas elecciones con un CER que ha bajado un 0,87%, mientras que el CERA ha crecido un 12,52%. Es decir, que es una Comunidad en la que la población migra. Un efecto lógico en un territorio tipo de la España vaciada.

Los que crecen

El PP ha ganado las elecciones porque es el partido más votado, porque crece un 14,64% en votos y porque es el que más procuradores en Cortes ha obtenido, 33, creciendo en 2 respecto a 2022.

El PSOE crece un 3,90% en número de votos y crece también en 2 procuradores en Cortes respecto a los anteriores comicios autonómicos, alcanzando 30 escaños.

VOX crece el 8,89% en votos y pasa a tener un procurador más que hace cuatro años, situándose en 14.

Unión del Pueblo Leonés obtiene los mismos procuradores que hace cuatro años, 3 y sube un 3,38% en votos.

Los que decrecen

Soria Ya baja de 3 a 1 procurador en Cortes y tiene una caida del 44,02% en votos.

Por Ávila se queda con el único procurador que tenía, a pesar de que cae un 18,51% en votos.

Podemos-IU se presentaron en coalición en 2022, obteniendo un diputado con 62.138 votos. En las elecciones del pasado domingo se presentaron por separado, obteniendo 9.225 votos Podemos y 27.605 IU, experimentando una pérdida conjunta de votos del 40,73% en la comparativa con 2022. La consecuencia es que ambos se han quedo fuera de las Cortes de Castilla y León.

Ciudadanos también desaparece al perder el único procurador que tenía, producto de un derrumbe en votos, al perder el 92,03% de los votos que obtuvieron hace cuatro años.

Análisis cualitativo

La mayoría absoluta en las Cortes castellano leonesas se hace con 42 escaños, sobre un total de 82. Por ende, el PP se ha quedado a 9 procuradores de su objetivo y todo indica que tendrá que recurrir, como en otras comunidades, al pacto con la extrema derecha.

Se puede decir que Feijóo ha fracasado en su estrategia de distanciarse de VOX y de quebrar al PSOE. En el primero de los objetivos, hoy depende más que nunca del partido fascista de Abascal. En el segundo, a pesar de los varapalos del PSOE en Extremadura y Aragón, el Partido socialista parece resurgir. Teniendo en cuenta la campaña de acoso político que el PP puso en marcha acto seguido de las elecciones generales de 2023: denuncias y juicios prefabricados -siendo el juicio y la sentencia al ex Fiscal General del Estado el que mayor coste ha tenido para la fracción judicial del PP- o el esperpento del proceso que el juez Peinado lleva contra Begoña Gómez, por el mero hecho de ser la mujer del Pedro Sánchez, etcétera, el PSOE resiste.

Por el contrario, la izquierda alternativa al PSOE se desmorona, lo que impide alcanzar el fin último de las elecciones: el gobierno para resolver los problemas sociales.

En la misma medida que el PSOE obtiene un rebrote en estas elecciones, VOX rompe su tendencia al alza, muy lejos de las tasas de crecimiento que ha tenido en Extremadura y Aragón.

Hay prensa que traslada desanimo con mensajes del tipo “a pesar de que en 2025 ardieran 140.000 hectáreas en CyL los votantes dan su voto a la derecha”. Esto no es más que un falseamiento de la realidad. Por poner tres ejemplos de municipios en los que los incendios se cebaron el verano pasado: en Porto, Lubián y Puebla de Sanabria, tres de los municipios de Zamora próximos al Parque Natural del Lago de Sanabria, ha ganado el PSOE. Lo mismo ha ocurrido en Carucedo, pueblo leonés al que pertenecen Las Médulas.

Hay dos elementos que explican, al menos en parte, por qué a pesar de una mala gestión del PP en la prevención y extinción de incendios, consiga ganar las elecciones autonómicas:

Un elemento es que muchos electores que no se ven afectados directamente por una catástrofe, como es el caso de los incendios, no castigan a quién lo hizo mal, pues no perciben el problema como suyo. Es algo parecido al apoyo que reciben los partidos partidarios de la guerra desatada por EE.UU. e Israel en Oriente Medio, pues el conflicto se ve como una catástrofe a miles de kilómetros, sin ser conscientes de los efectos derivados en el incremento de los precios, además del altísimo coste en vidas. Esto se repite una y otra vez: el PP de Madrid ganó con mayoría absoluta, a pesar de la criminal gestión de la pandemia en las residencias, pero la percepción general es que eso es un problema de las 7291 familias que lo sufrieron. La misma lectura hacemos de la respuesta del electorado en Extremadura, Aragón y CyL respecto a la negligente y criminal gestión de la DANA, Valencia, al parecer, eso es cosa de las y los valencianos. En todos los casos, quienes tienen esa errónea percepción, son inconscientes de que nadie estamos exentos de sufrir una calamidad y que esta sea gestionada por negligentes, sobre todo cuando el negligente es el mismo una y otra vez.

El otro factor, que se cruza con el de las percepciones, es la red familiar, cuando no clientelar, en las pequeñas poblaciones, donde se vota a la persona indistintamente de lo que piense o haga.

La izquierda debería tomar conciencia de que la unidad no es un eslogan; es una necesidad, siempre que se haga en base a objetivos prioritarios comunes, sin renunciar a posicionamientos concretos de unos y otros. La defensa de la Sanidad, la educación, la dependencia y las pensiones, junto con la exigencia de una acción en favor del derecho a la vivienda y el rechazo a la guerra, son criterios con el suficiente calado como para dejar a un lado los egos y las cuestiones de forma.

Los partidos de la izquierda tienen que darse cuenta de que su fuerza está en la organización de la mayoría social, que es la que sufre en última instancia las consecuencias de las políticas que solo tienen el beneficio y el individualismo en su óptica política. Organización a través de la cercanía y la pedagogía social; pretender competir con la derecha en los medios de comunicación es como pretender competir en bicicleta en una carrera de fórmula 1.

Redacción de Tribuna Socialista (17/03/2026)


tribunasocialista1@gmail.com

8 Marzo: la igualdad como horizonte y como tarea colectiva


Por María Iglesias Domínguez. Redacción Tribuna Socialista

Manifestacion 8M, Madrid 2026. (Foto de Agustín Millán)

Especial 8 de marzo 2026

Cada 8 de marzo, el Día Internacional de las Mujeres nos recuerda una verdad fundamental: la igualdad no es solo una aspiración moral, sino una exigencia democrática. La historia de los derechos de las mujeres es también la historia de la ampliación de la democracia. Allí donde las mujeres han conquistado derechos, la sociedad en su conjunto ha avanzado hacia mayores cotas de libertad, justicia social y dignidad.

El feminismo, entendido como la lucha por la igualdad real entre mujeres y hombres, forma parte inseparable de los valores del socialismo democrático. No se trata únicamente de reivindicar derechos formales, sino de transformar las condiciones materiales que perpetúan la desigualdad. La igualdad efectiva exige intervenir en la realidad cotidiana de las personas: en el trabajo, en la educación, en la política, en la cultura y en la vida familiar.

Durante décadas, las mujeres han protagonizado una profunda transformación social. Han conquistado derechos laborales, acceso a la educación, representación política y autonomía personal. Sin embargo, esa conquista no ha sido sencilla ni lineal. Cada avance ha sido fruto de la organización colectiva, del compromiso político y de la convicción de que la igualdad no se concede: se conquista.

Hoy, en pleno siglo XXI, los logros alcanzados conviven con desafíos persistentes. La brecha salarial, la precariedad laboral, la desigual distribución de los cuidados o la violencia machista siguen siendo realidades que afectan a millones de mujeres. Estas desigualdades no son simples accidentes sociales, sino el resultado de estructuras históricas que todavía condicionan las oportunidades y la vida de las mujeres.

Por eso el 8 de marzo no es solo una jornada de celebración. Es también un día de memoria, de reflexión y de reivindicación. Memoria de todas las mujeres que lucharon antes que nosotras para abrir caminos cuando parecía imposible hacerlo. Reflexión sobre los retos que aún quedan por afrontar. Y reivindicación de un futuro en el que la igualdad sea una realidad tangible y no solo un principio proclamado.

Uno de los ámbitos donde la igualdad sigue siendo una tarea pendiente es el mundo del trabajo. Las mujeres han aumentado su participación en el mercado laboral de forma extraordinaria en las últimas décadas, pero todavía encuentran obstáculos que limitan su desarrollo profesional. La parcialidad involuntaria, la menor presencia en puestos de responsabilidad o las dificultades para conciliar vida laboral y familiar son ejemplos claros de esas barreras.

La igualdad laboral no es solo una cuestión de justicia para las mujeres. Es también una condición necesaria para una economía más justa y más eficiente. Las sociedades que aprovechan plenamente el talento de las mujeres son sociedades más prósperas, más innovadoras y más democráticas.

Pero la igualdad no se limita al ámbito económico. También implica transformar las relaciones sociales y culturales que han perpetuado la desigualdad durante siglos. Significa cuestionar estereotipos, redistribuir los cuidados y construir modelos de convivencia basados en el respeto, la corresponsabilidad y la libertad.

El feminismo socialista ha defendido históricamente que la emancipación de las mujeres está vinculada a la construcción de una sociedad más igualitaria para todos. No hay justicia social sin igualdad de género, del mismo modo que no puede existir una democracia plena si la mitad de la población sigue enfrentándose a obstáculos estructurales para desarrollar su proyecto de vida.

En este sentido, el 8 de marzo también es un momento para reafirmar los valores que han guiado la lucha feminista durante generaciones: la solidaridad, la sororidad, la justicia social y la defensa de los derechos humanos. Las mujeres no reclaman privilegios; reclaman igualdad. Reclaman poder vivir libres de violencia, acceder a empleos dignos, participar plenamente en la vida pública y construir su futuro sin barreras ni discriminaciones.

Las aspiraciones de las mujeres son, en realidad, aspiraciones profundamente democráticas. Son el deseo de vivir en una sociedad donde el origen, el género o la condición social no determinen las oportunidades de cada persona. Son la voluntad de construir un mundo donde la igualdad no sea una promesa aplazada, sino una experiencia cotidiana.

El 8 de marzo nos recuerda que ese horizonte todavía exige compromiso y acción. La igualdad se construye día a día, en las políticas públicas, en el trabajo colectivo, en la educación y en la conciencia social.

Porque cada paso que damos hacia la igualdad entre mujeres y hombres es también un paso hacia una sociedad más libre, más justa y más humana. Y ese es, precisamente, el horizonte al que aspira el socialismo democrático: una sociedad donde la dignidad, la igualdad y la libertad sean derechos reales para todas las personas.

Foto Agustín Millán

La igualdad no se mendiga: se conquista

Por María Iglesias Domínguez. Redacción Tribuna Socialista

Foto Agustin Millán

Especial 8 de marzo 2026

El 8 de marzo recuerda que los derechos de las mujeres son la base de una democracia real y que la lucha por la igualdad sigue siendo una tarea urgente frente a las desigualdades, la precariedad y los discursos reaccionarios.

Cada 8 de marzo el mundo se detiene un momento para recordar una verdad que la historia ha demostrado una y otra vez: la igualdad entre mujeres y hombres no es una concesión ni un gesto simbólico, es una conquista colectiva. El Día Internacional de las Mujeres no es solo una fecha en el calendario. Es la memoria viva de generaciones de mujeres que desafiaron la desigualdad, lucharon por sus derechos y cambiaron para siempre la historia de nuestras sociedades.

La historia del progreso democrático está profundamente ligada a la lucha de las mujeres. Cada derecho conquistado —el derecho al voto, a la educación, al trabajo digno, a la autonomía personal— ha ampliado los límites de la libertad y ha hecho nuestras sociedades más justas. Allí donde las mujeres han avanzado, ha avanzado también la democracia.

Sin embargo, la igualdad no es un destino alcanzado. Es una tarea permanente. Las conquistas logradas en el último siglo conviven hoy con desigualdades persistentes que siguen condicionando la vida de millones de mujeres.

En el ámbito laboral, las mujeres han protagonizado una transformación histórica. Su incorporación masiva al mercado de trabajo ha cambiado la estructura económica y social de nuestras sociedades. Pero esa presencia creciente no siempre se traduce en igualdad real. Las mujeres siguen enfrentando una brecha salarial, mayores niveles de parcialidad involuntaria, más precariedad laboral y mayores dificultades para acceder a puestos de responsabilidad.

Estas desigualdades no son casuales ni inevitables. Son el resultado de estructuras sociales que durante siglos han relegado a las mujeres a una posición secundaria. Por eso la igualdad efectiva no puede limitarse a declaraciones de principios: requiere políticas públicas, compromiso social y voluntad colectiva para transformar la realidad.

Uno de los mayores desafíos sigue siendo la organización social de los cuidados. Durante demasiado tiempo, el trabajo de cuidar —esencial para el funcionamiento de cualquier sociedad— ha recaído de forma desproporcionada sobre las mujeres. Esta desigual distribución condiciona las trayectorias profesionales, limita oportunidades y reproduce desigualdades económicas.

Hablar de igualdad significa también hablar de corresponsabilidad. Significa construir un modelo social donde el cuidado deje de ser una carga invisible y se convierta en una responsabilidad compartida entre hombres, mujeres y las instituciones públicas.

Pero la lucha por la igualdad no se libra solo en el terreno económico o laboral. También se libra en el terreno cultural, político y social. Significa cuestionar estereotipos, combatir la violencia machista, garantizar la libertad y la seguridad de las mujeres en todos los ámbitos de la vida y asegurar su plena participación en la toma de decisiones.

El feminismo ha demostrado ser una de las fuerzas más transformadoras de la historia contemporánea. No busca privilegios ni ventajas particulares. Busca algo mucho más profundo: que todas las personas, independientemente de su género, puedan vivir con dignidad, libertad y oportunidades reales.

Desde una perspectiva socialista, esta lucha está profundamente conectada con la defensa de la justicia social. La igualdad entre mujeres y hombres no puede separarse de la lucha contra la precariedad, la desigualdad económica y la exclusión social. Una sociedad que aspira a ser justa no puede tolerar que la mitad de su población siga enfrentándose a barreras estructurales para desarrollar plenamente su vida.

El 8 de marzo es también un día de memoria. Memoria de las mujeres que lucharon cuando hacerlo era mucho más difícil. Mujeres que se organizaron en fábricas, en sindicatos, en movimientos sociales y en la política para reclamar derechos que hoy parecen evidentes, pero que en su momento fueron profundamente revolucionarios.

Gracias a ellas, hoy vivimos en sociedades más libres. Pero la historia también nos recuerda que los derechos nunca están garantizados para siempre. Cada generación tiene la responsabilidad de defenderlos y ampliarlos.

Por eso el 8 de marzo no es solo una celebración. Es un compromiso. Un compromiso con las mujeres que abrieron camino antes que nosotras y con las generaciones que vendrán después.

Las aspiraciones de las mujeres son, en el fondo, las aspiraciones de cualquier sociedad democrática: vivir sin miedo, acceder a un trabajo digno, participar en igualdad en la vida pública y construir un futuro donde el género no determine el destino de nadie.

La igualdad no es una utopía lejana. Es un horizonte que se construye con cada avance, con cada derecho conquistado, con cada paso que damos hacia una sociedad más justa.

Y la historia demuestra algo con claridad: cuando las mujeres avanzan, avanza toda la sociedad.

Especial Elecciones en Extremadura

Las urnas han hablado, y eso hay que respetarlo. Otra cosa distinta es que seamos ciegos a la toxicidad en la opinión con la que los electores emitimos nuestro voto.

En los comicios de ayer día 21, en Extremadura, salvo el reparto de diputados en la Junta de Extremadura, nada ha cambiado: PP sigue dependiendo de VOX, PSOE sigue de segunda fuerza, VOX se confirma como tercera fuerza y Unidas por Extremadura es el cuarto y último partido por número de escaños. Esto es lo esencial a la hora de legislar en el Parlamento extremeño.

Otra lectura distinta es la partidista, es decir, la lectura que cada partido haga de los resultados. Suponemos que, a excepción del PSOE, las otras tres fuerzas políticas estarán muy satisfechas de haber subido en diputados.

Una tercera lectura que podemos hacer es la comparativa de los resultados con las expectativas de cada partido. En este sentido, el PP no ha conseguido la mayoría absoluta que perseguía y, además, con el adelanto electoral, ha reforzado a su competidor ideológico, pues VOX, ha sido el que más diputados ha incrementado. Unidas por Extremadura ha crecido, pero continua a la cola. Y el PSOE, que tenía asumido que iba a caer, se ha llevado un batacazo.

Vayamos ahora al análisis cuantitativo de los resultados:

La abstención ha crecido, el 37,3% del censo electoral, un 7,6% más que en las elecciones de 2023. Es el nivel de participación más bajo de la historia de las elecciones autonómicas extremeñas. La abstención en la verdadera vencedora de las elecciones, pues con un censo electoral de 860.375 ciudadanos con derecho a voto, 321.124 han decidido no acudir a las urnas 14.552 han votado a alguna de candidaturas que no han sacado el mínimo para computar 6.218 votos blancos, es decir, quienes han manifestado no sentirse identificados por nadie y 10.615 nulos, que suelen ser votos que manifiestan un rechazo directo a alguna de las candidaturas.

El partido ganador, el PP, ha obtenido 7.935 votos menos que hace dos años, pero las cosas de la ley electoral hacen que haya subido un escaño, al pasar de los 236.235 votos en 2023 a 228.300 en las elecciones del 21 de diciembre. Con una caída de votos del -4,36%, suben un 1,53% en representación.

El PSOE, el perdedor, ha perdido 106.642 votos, y con ello 10 diputados menos, al pasar de los 242.659 votos de 2023 a los 136.017 de ayer. Un descenso en vertical del 43,94%. Lo que le lleva a perder un 15,38% de la representación parlamentaria.

VOX y Unidas por Extremadura son los dos únicos partidos que han crecido en votos.

El partido de Abascal ha obtenido 39.960 votos más que en 2023, pasando de los 49.400 de hace 2 años a los 89.360 de este año. Ha incrementado sus votos en un 80,89%, un incremento del 9,23% en la representación.

En el caso de Unidas por Extremadura, han subido en 17.810 votos; 36.379 en 2023, 54.189 en 2025. Suben un 48,95% de votos, lo que les da un incremento parlamentario del 4,61%

Desde un punto de vista cualitativo, llama la atención que PP y VOX, dos partidos xenófobos, repitan suma de mayoría absoluta -PP 29 + VOX 11 = 40 diputados sobre 65- en una comunidad autónoma históricamente inmigrante; hacia países como Perú y Méjico entre los siglos XVI y XVII y hacia Madrid, Catalunya y Euskadi en el siglo XX.

Ha quedado en evidencia que el candidato del PSOE ha restado. El espectáculo de forzar dimisiones para entrar como diputado del Parlamento extremeño ha pesado más que la cuestión judicial, sub iudice, pues si todo ha obedecido a un presunto enchufe al hermano del presidente, este país tendrá que hacérselo mirar y dejar de practicar el enchufismo como deporte nacional. Con esto no pretendemos justificar nada que esté mal, y el enchufismo lo está, pero la sociedad debería ponderar por qué castiga y por qué premia con su voto en unas elecciones.

Que PP y VOX obtengan el 61,53% de los diputados en un Parlamento regional, es un premio excesivo para ser los dos partidos que apoyan abiertamente, uno con más cinismo que otro, el genocidio que Israel perpetra en Gaza. Alguien puede tener la tentación de pensar que eso no tiene nada que ver con España y menos aún con Extremadura; sería un pensamiento equivocado, sería tanto como pensar que vivimos en departamentos estancos, es como los que aún piensan que la participación de nuestro país en la guerra de invasión a Irak, decidida en las Islas Azores, están desvinculados de los atentados de Madrid el 11 de marzo de 2004. Una mayoría muy abultada de la sociedad reprueba a Trump; su soberbia, prepotencia y falta de educación y respeto, pero después votan a partidos que le aplauden, con la consecuente subordinación que eso conlleva.

Es evidente que el voto a un partido o a otro no se decanta, o no se debiera decantar por un solo hecho. Es por esto que si a lo anterior, tenemos en consideración que Extremadura es la cuarta comunidad por la cola según la renta per capita, por detrás Melilla, Ceuta y Andalucía, y que los 25.227 € de renta por extremeño está un 22,69% por debajo de la media de todas las comunidades autónomas, a la hora de votar toma mayor relevancia, o debiera, los criterios de unos u otros partidos respecto a los servicios públicos y su privatización. Es inversamente proporcional a la renta: a menos renta, mayor dependencia de los servicios públicos, y esto vale para la sanidad, la educación, las pensiones, la dependencia y/o los servicios de prevención de incendios.

Cada elector es libre de emitir el voto que quiera, faltaría más, pero la historia nos dice que el voto por reacción, a la larga, sale muy caro.

Estas consideraciones no pretenden eludir el hecho de que 337.957 electores (abstención + blancos + nulos) se hayan sentido abandonados, no representados, y ahí está fundamentalmente la caída de votos del PSOE, y que la inmensa mayoría se hayan quedado en su casa. Por tanto, contradecimos la teoría de que la población esté girado a la derecha, es la izquierda la que, con sus no políticas claras, no da repuesta a las necesidades, reivindicaciones y preocupaciones de la mayoría social.

Muchos extremeños y extremeñas se han cansado de esperar al tren de alta velocidad o que las líneas férreas que hay funcionen correctamente, mientras ven que miles de millones son destinados a gasto militar, a financiar a los banqueros sus operaciones de concentración, o a otros asuntos que no están entre sus prioridades.

Extremadura es una de las comunidades autónomas con mayor peso de la agricultura y la ganadería en el PIB de su región, el 7,7%, frente al 2,7% de media del resto de comunidades autónomas. Sin embargo, ven como las políticas de la UE les empobrece y les empuja a la despoblación.

Si la izquierda quiere que el apoyo electoral se sincronice con la lógica de la mayoría social, debe tomarse en serio la elección de sus órganos de control interno, esos que en los congresos se llenan de amigos y pagos de apoyos. La derecha siempre va a agrandar los escándalos de la izquierda y a achicar los suyos. Es fundamental acabar con la rémora de la corrupción, el machismo y el abuso. Y recuperar la idea de que gobernar no es solo gestionar; si nos limitamos a gestionar el capitalismo, una idea económica y social impropia de la izquierda, la desigualdad está garantizada y el fracaso electoral también.

El Comité de Redacción
22 de diciembre de 2025

Franco murió, pero no el franquismo

Declaración de ASTRADE:

50º aniversario de la muerte de Franco

El 20 de noviembre de 1975 fallecía oficialmente el asesino de masas que lideró un golpe de Estado militar, provocó una guerra civil -del 18 de julio de 1936 al 1 de abril de 1939-. Una guerra que dejó más de 700.000 víctimas; según las estimaciones de Enrique Moradiellos. Y más de medio millón de exiliados, víctimas también de aquella guerra desencadenada por el golpe militar.

Cinco décadas de la muerte de un asesino que, tras la guerra, en el periodo 1939 – 1946, provocó que otras 200.000 personas perdieran la vida entre ejecuciones datadas y “desaparecidos”, cuyos restos van apareciendo en las fosas comunes; la primera exhumación fue en octubre del año 2000, en Priaranza del Bierzo (León). Muchas víctimas de la crueldad del franquismo no cuentan en las cifras de represaliados, como el caso de Miguel Hernández, murieron por causas atribuibles a la enfermedad; para no decir que murieron en abandono en las cárceles franquistas, fue el final del poeta alicantino, en marzo de 1942.

El desprecio que Franco tenía por la vida de las personas es comparable con el desprecio por la cultura y la educación, expresado por su amigo y compañero de armas Millán Astray, que gritó en el paraninfo salmantino: “¡Viva la muerte!” y “¡Muerte a los intelectuales!”. El modelo educativo del régimen constitucional de la II República fue abolido a partir de 1939, para sustituirlo por el dogmatismo católico y la depuración de los libros de texto, con el objetivo de someterlos a las consignas del movimiento nacional. Décadas oscuras en las que la Iglesia cimentó su actual predominio en el negocio de la educación concertada.

Económicamente, España sufrió las consecuencias de la mediocridad de los dirigentes fieles al dictador, creando una autarquía que se tradujo en miseria y precarias condiciones de vida para la mayoría social, y en una corrupción sin paragón para el resto. Una mayoría social atemorizada y reprimida, sometida a persecución y tortura ante cualquier atisbo de rebeldía, o que simplemente se saliera de las normas, muchas veces absurdas, dictadas por las instituciones de la dictadura.

Aquel mismo 20 de noviembre de 1975, Juan Carlos de Borbón fue nombrado Capitán General de los tres Ejércitos, a tenor de lo dispuesto en el Decreto-Ley 16/1975 de 20 de noviembre, dos días antes de recibir La Corona. Juan Carlos de Borbón juró fidelidad a los principios del Movimiento Nacional el 23 de julio de 1969, al ser designado sucesor de Franco, juramento que revalidó 48 horas después del “Franco ha muerto”, cuando fue proclamado Rey de España. Sin pedir la opinión de los y las españolas se dio continuidad a la vinculación entre la jefatura del Estado y la jefatura del Ejército, doblete que los golpistas otorgaron a Franco en otoño de 1936, a los pocos meses del golpe de Estado y con la Constitución de 1931 aun en vigor.

En el reciente libro que el vecino de Abu Dabi ha puesto en el mercado, bajo el indecente título “Reconciliación”, admite su “admiración por Francisco Franco, a quien respetaba por su inteligencia y sentido político”. Es de agradecer la sinceridad, pues los hechos constatables y la confesión del padre de Felipe VI, viene a dar la razón a quienes mantenemos que la Monarquía es una herencia del franquismo.

Como bien dice el historiador Julián Casanova: La corrupción en el franquismo fue persistente…”. Vemos cada día que la “cultura” franquista persiste hasta nuestros días, de la mano de altas instituciones que nunca renegaron de la fidelidad a los principios del Movimiento Nacional. Todavía -de aquellos polvos estos lodos- sufrimos un poder judicial que garantiza la impunidad y la arbitrariedad a los herederos de la dictadura.

Celebramos el 50 aniversario de la muerte de un dictador, pero la Cruz continuará en el Valle de Cuelgamuros, según lo que conocemos de la resignificación de este patético símbolo del franquismo.

Hemos conseguido imponer la libertad, ya no se tortura, hemos avanzado, pero queda mucho por avanzar, pues el franquismo pervive en el régimen monárquico heredado. Bienvenida por tanto la efeméride de la muerte de Franco, para recordar que un potente movimiento de masas conquistó libertades y derechos, siendo conscientes de que una buena parte de las instituciones franquistas continúan vivas y son una amenaza permanente. Defender hoy las libertades exige responder a las reivindicaciones de vivienda, combatir la pérdida de capacidad de compra de salarios y pensiones, defender la sanidad y la educación PÚBLICAS; amenazadas por estas instituciones. Avanzar en democracia es romper definitivamente con el franquismo y su presencia en las instituciones.

La Junta Directiva
20 de Noviembre de 2025

Declaración de ASTRADE sobre el mal llamado acuerdo de paz para Gaza


Tras el genocidio, llega el negocio

El mundo se ha dislocado. Los ataques contra la clase trabajadora y los derechos de los pueblos son más brutales que nunca. En esta declaración podíamos hablar de lo que está sucediendo en Francia o de la guerra de Ucrania, que también forman parte de esa dislocación, en la que el capital financiero no tiene otra salida que alimentar el negocio de la destrucción: destrucción de derechos laborales y sociales, como se pretende en una Francia, aun a riesgo de llevarse por medio a la mismísima V República; destrucción física de personas territorios, como sucede en Ucrania, con el “botín” de la energía, la agricultura y las tierras raras como telón de fondo; o como sucede en Palestina, donde se masacra al pueblo gazatí para después someterlo a la esclavitud y el apartheid en una zona franca, sin derechos, que se convertirá en la “nueva Gaza”, el sueño dorado de cualquier especulador o fondo buitre; y por encima de todo, el negocio de la destrucción que, en sí mismo, supone la industria del armamento.

Por la importancia y la solidaridad que el sufrimiento y la resistencia palestina tiene para la clase trabajadora del mundo entero, decidimos dedicar esta editorial al mal llamado “acuerdo de paz”, ratificado el lunes 13 de octubre en el show de Trump, presentado en Egipto.

El “plan de paz” que Trump ha diseñado junto a Netanyahu, no pasa de ser un alto el fuego, que veremos su duración. Israel obviamente ha escenificado que lo acepta y a Hamás no le ha quedado otra salida que firmarlo, para frenar el exterminio y parar la hambruna, a cambio de una serie de condiciones que someten un más, si cabe, al pueblo palestino.

Después del Genocidio cometido por el Estado sionista de Israel, llega Trump, para liderar las hordas de carroñeros del capital financiero que han puesto sus ojos en la “reconstrucción” de Gaza.

Como también pretender hacer en Ucrania, la propuesta de Trump supone la imposición de una capitulación total para el pueblo palestino, una bendición del genocidio perpetrado por el gobierno sionista de Israel y una vía abierta para los intereses especulativos del capital.

Sin duda alguna, la parte positiva es el fin de las bombas y la matanza indiscriminada de gazaties, a cambio de consolidar a Israel como un estado colonialista bajo la tutela de Estados Unidos y sus aliados en occidente negando el reconocimiento del Estado Palestino.

Veamos punto por punto, los acuerdos firmados el 13 de octubre:

  1. “Gaza será una zona libre de terrorismo, desradicalizada, que no representará una amenaza para sus vecinos”. Es decir, toda oposición al régimen de Apartheid del estado sionista de Israel será disueltos, y sus miembros tratados como terroristas.
  1. «Se reconstruirá Gaza en beneficio de su población, que ya ha sufrido más que suficiente«. Los palestinos serán mano de obra barata, al servicio del capital especulativo, muy probablemente para la construcción de los complejos turísticos anunciados por Trump. Quizá una zona franca libre de impuestos y de derechos laborales.
  1. «Si ambas partes aceptan esta propuesta, la guerra terminará de manera inmediata. Las fuerzas israelíes se retirarán a la línea acordada para preparar la liberación de los rehenes. Durante este tiempo, se suspenderán todas las operaciones militares, incluidos los bombardeos aéreos y de artillería, y se congelarán las líneas de batalla hasta que se cumplan las condiciones para la retirada escalonada completa.» De momento, se ha producido un alto el fuego, pero las tropas israelís siguen presentes, sin compromiso cierto de retirada.
  1. «En un plazo de 72 horas desde que Israel acepte públicamente este acuerdo, serán devueltos todos los rehenes, vivos y fallecidos». Lo que es una buena noticia, aún lo es más para Netanyahu que estaba muy presionado por parte del propio pueblo israelí para liberar a los rehenes y poner fin al conflicto.
  1. «Cuando todos los rehenes sean puestos en libertad, Israel liberará a 250 presos condenados a cadena perpetua más 1.700 gazatíes que fueron detenidos después del 7 de octubre de 2023, incluyendo a las mujeres y los niños detenidos en ese contexto. Por cada rehén israelí cuyos restos sean entregados, Israel entregará los restos de 15 gazatíes fallecidos». Significa la liberación de todos los presos israelís, pero no de todos los presos palestinos, que llevan años en las cárceles israelís (años antes del 7 de octubre de 2023). Datos publicados por la BBC, aludiendo a fuentes del Ministerio de Asuntos de Detenidos y Exdetenidos, a principios de este año había 10.200 palestinos y palestinas en cárceles israelitas; un tercio de ellos y ellas sin haber pasado por juicio alguno.
  1. «Una vez devueltos todos los rehenes, se les dará amnistía a los miembros de Hamás que se comprometan a la coexistencia pacífica y a desmantelar sus armas. A los miembros de Hamás que deseen abandonar Gaza se les proporcionará un pasaje seguro a los países de acogida.», Desarme y exilio de los miembros de Hamás. Palestinos que se unirán a los 7,5 millones que han sido expulsados de su tierra a lo largo de 8 décadas, incluyendo los que sobreviven como pueden en los campos de refugiados de Líbano, Siria o Jordania, y en los campos de refugiados de la propia Gaza y Cisjordania.
  1. «Después de que se acepte este acuerdo, se enviará inmediatamente toda la ayuda a la franja de Gaza. Como mínimo, las cantidades de ayuda serán coherentes con lo comprometido en el acuerdo del 19 de enero de 2025 relativo a la ayuda humanitaria, incluida la rehabilitación de infraestructuras (agua, electricidad, alcantarillado), la rehabilitación de hospitales y panaderías, y la entrada del equipo necesario para retirar escombros y abrir caminos.». Ayuda humanitaria a cambio de la rendición de Hamás.
  1. «La entrada de la distribución y la ayuda en la franja de Gaza se realizará, sin interferencias de las dos partes, a través de las Naciones Unidas y sus agencias, y la Media Luna Roja, además de otras instituciones internacionales no asociadas en modo alguno con ninguna de las partes. La apertura del paso fronterizo de Rafah en ambas direcciones estará sujeta al mismo mecanismo aplicado en virtud del acuerdo del 19 de enero de 2025». Más condiciones para la ayuda humanitaria.
  1. «Gaza se regirá bajo el gobierno transitorio temporal de un comité palestino tecnocrático y apolítico, responsable del funcionamiento cotidiano de los servicios públicos y los cuerpos de gobierno para la población de Gaza». Es decir, Gaza será gobernada de forma no democrática.
  1. “Este comité estará compuesto por palestinos calificados y expertos internacionales, con la supervisión de un nuevo organismo internacional de transición, la “Junta de la Paz”, que estará encabezada y presidida por el presidente Donald J. Trump, con otros miembros y jefes de Estado que se anunciarán, incluido el ex primer ministro Tony Blair”. Trump se proclama “amo y señor” de Gaza, y gobernará de facto, por encima de Blair, miembro del conocido «trío de las Azores» junto Bush y Aznar.
  1. «Este órgano establecerá el marco y se encargará de la financiación de la reurbanización de Gaza hasta que la Autoridad Palestina haya completado su programa de reformas, tal como se esboza en diversas propuestas, incluido el plan de paz de la presidencia de Trump en 2020 y la propuesta saudita-francesa, y se pueda retomar el control de Gaza de forma segura y efectiva. Este organismo recurrirá a las mejores normas internacionales para crear una gobernanza moderna y eficaz que sirva a la población de Gaza y sea propicia para atraer inversiones«. Es decir, Trump será el responsable de la reconstrucción de Gaza y de atraer inversores, por lo que ha puesto al frente del “negocio” a su yerno, Jared Kushner, para la construcción de la zona franca comentada en el punto 2.
  1. «Se creará un plan de desarrollo económico de Trump para reconstruir y darle energía a Gaza convocando a un grupo de expertos que han ayudado a crear algunas de las modernas y prósperas ciudades de Medio Oriente. Grupos internacionales bienintencionados han elaborado muchas propuestas de inversión meditadas e ideas de desarrollo apasionantes, que se tendrán en cuenta para sintetizar los marcos de seguridad y gobernanza que atraigan y faciliten estas inversiones que crearán empleo, oportunidades y esperanza para la Gaza del futuro». Por si no quedaba claro lo del negocio de Trump y su comparsa de carroñeros.
  1. «Se establecerá una zona económica especial con tarifas arancelarias y de acceso preferencial que se negociarán con los países participantes». Por si no quedaba claro lo de la zona franca libre de derecho laborales y aranceles. Para los incrédulos, recuerden la pretensión del inversor Sheldon Adelson de instalar una sucursal de Las Vegas en Europa, concretamente en Alcorcón (Madrid), cuyas condiciones era tan leoninas que ni Esperanza Aguirre fue capaz de implementarlas.
  1. «No se obligará a nadie a abandonar Gaza, y quien desee marcharse será libre de hacerlo y de regresar. Animaremos a la gente a quedarse y les ofreceremos la oportunidad de construir una Gaza mejor.» Lo que se suele decir «lentejas, sino te gustan las dejas» como si al pueblo palestino le quedara otra opción. El acuerdo nada dice de la posibilidad de regreso de más del 70% de la población palestina que, desde 1948 ha ido siendo expulsada de su tierra y que vive exiliada.
  1. «Hamás y otras facciones acuerdan no desempeñar ningún papel en el gobierno de Gaza, ni directa, ni indirectamente, ni de ninguna forma. Todas las infraestructuras militares, terroristas y ofensivas, incluidos los túneles y las instalaciones de producción de armas, serán destruidas y no se reconstruirán. Habrá un proceso de desmilitarización de Gaza bajo la supervisión de observadores independientes, el cual incluirá poner fuera de uso las armas de manera permanente mediante un proceso acordado de desmantelamiento, que será apoyado por un programa de recompra y reintegración con financiamiento internacional, todo ello verificado por los observadores independientes. Nueva Gaza se comprometerá plenamente a construir una economía próspera y a coexistir pacíficamente con sus vecinos.» Es decir, se cercena la capacidad de autodeterminación del pueblo palestino y se deja a los gazatíes indefensos ante las arbritrariedades de Trump, Netanyahu, Blair y sus secuaces.
  1. «Los socios regionales proporcionarán una garantía para asegurar que Hamás, y las facciones, cumplen sus obligaciones y que Nueva Gaza no representa ninguna amenaza para sus vecinos ni para su población.». Sin comentarios.
  1. «Estados Unidos trabajará con socios árabes e internacionales para desarrollar una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF, por su sigla en inglés) temporal que se desplegará inmediatamente en Gaza. La ISF entrenará y prestará apoyo a las fuerzas policiales palestinas de Gaza que hayan sido investigadas, y consultará con Jordania y Egipto, quienes tienen amplia experiencia en este campo. Esta fuerza será la solución de seguridad interna a largo plazo. La ISF colaborará con Israel y Egipto para ayudar a asegurar las zonas fronterizas, junto con las fuerzas policiales palestinas recién formadas. Es fundamental impedir que entren municiones en Gaza y facilitar el flujo rápido y seguro de mercancías para reconstruir y revitalizar Gaza. Las partes acordarán un mecanismo de desactivación de conflictos«. ¿No estaban para eso los cascos azules de la ONU? Pues parece ser, que no. Trump quiere asegurarse de que las tropas le obedezcan solo a él, y que colaboren con su fiel aliado, el ejército sionista.
  1. “Israel no ocupará ni se anexionará Gaza. A medida que la ISF establezca control y estabilidad, las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) se retirarán basándose en normas, hitos y plazos vinculados a la desmilitarización que se acordarán entre las IDF, la ISF, los garantes y los Estados Unidos, con el objetivo de lograr una Gaza segura que ya no represente una amenaza para Israel, Egipto o sus ciudadanos. En la práctica, las IDF entregarán progresivamente el territorio de Gaza que ocupan a la ISF, de acuerdo con un acuerdo que alcanzarán con la autoridad de transición, hasta que se retiren completamente de Gaza, salvo por una presencia de perímetro de seguridad “. Es decir, que el ejército israelí seguirá ocupando parte de Gaza por tiempo indefinido, y no se retirará completamente. Además de garantizar que Gaza continuará siendo una cárcel a cielo abierto, de ahí el “perímetro de seguridad” -un eufemismo para no llamarlo cercado-.
  1. «En caso de que Hamás retrase o rechace esta propuesta, todo lo anterior, incluida la operación de ayuda ampliada, se llevará a cabo en las zonas libres de terrorismo entregadas por las FDI a la ISF«. Israel tendrá la excusa perfecta para no retirarse si las tropas de Trump deciden que Hamás se retrasa o no colabora.
  1. «Se establecerá un proceso de diálogo interconfesional basado en los valores de la tolerancia y la coexistencia pacífica para intentar cambiar las mentalidades y las narrativas de palestinos e israelíes, haciendo hincapié en los beneficios que pueden derivarse de la paz». ¿Pueden imaginar lo que puede ser un proceso de mediación liderado por Trump, bajo la coacción y la amenaza permanente del pueblo palestino? ¿Mediación entre dos, pero sin contar con una de las partes?
  1. «Mientras avance la reconstrucción de Gaza y se lleve a cabo fielmente el programa de reforma de la AP, puede que por fin se den las condiciones para una vía creíble hacia la autodeterminación y la condición de Estado de Palestina, que reconocemos como la aspiración del pueblo palestino.» No se reconoce el Estado palestino, más que como aspiración del pueblo palestino, y se niega cualquier posibilidad en el presente o en el futuro inmediato de reconocimiento del Estado palestino, aspiración que Netanyahu ya se ha encargo de negar.
  1. «Estados Unidos establecerá un diálogo entre Israel y los palestinos para acordar un horizonte político de coexistencia pacífica y próspera» ¿Quiénes son esos palestinos con los que se establecerá un diálogo, si están muertos, esclavizados o exiliados?

Como los lectores de Tribuna Socialista podrán apreciar, la detención, como mínimo temporal del genocidio del pueblo palestino, es un chantaje sin precedente que no augura ninguna paz duradera. Palestina ha sido sometida a su venta al mejor postor, que en este caso es Donald Trump, que se autoproclama Imperator vero del mundo y amo y señor de «nueva Gaza», condenando al pueblo palestino a la ocupación y la injusticia social, a cambio de que Israel deje de matar a los hijos de Palestina.

Es evidente que el fin de las muertes de palestinos es necesaria, aunque, tras el 13 de octubre, el Estado sionista de Israel continúa disparando impunemente contra palestinos desarmados. Son muchos los motivos que nos impiden llamar a este vodevil ideado por Trump «acuerdo de paz».

Animamos a la militancia socialista, y a todo aquel que se reclame del género humano, a seguir resistiendo y movilizándose, a organizarse para detener la barbarie de todos aquellos que se arrogan el poder de decidir sobre la vida o la muerte de inocentes.

No habrá justicia mientras los territorios ocupados ilegalmente desde 1948 sean devueltos al pueblo palestino, ni en tanto que no sean juzgados Netanyahu y todos los miembros de su Gobierno genocida.

La Junta Directiva
16 de octubre de 2025

CONTRA EL GENOCIDIO EN PALESTINA: RUPTURA DE RELACIONES CON ISRAEL

Desde la corriente de opinión Izquierda Socialista – PSOE, condenamos el genocidio que está perpetrando Israel en Gaza contra el pueblo Palestino.

A fecha de hoy son más de 66.000 mil personas las asesinados y otros miles las mutiladas y desaparecidas simplemente por ser palestinos, entre ellos miles de niños, niñas y ancianos. La seguridad del Estado no puede ser la excusa para realizar está barbarie, tal como ha reconocido la Corte Penal Internacional emitiendo una orden de arresto contra el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, por cargos que incluyen crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos por Israel desde el 7 de octubre de 2023.

Desde I.S.-PSOE, rechazamos las proclamas de las derechas españolas con su tibieza cómplice ante estos hechos y, afirmamos las valientes y decididas acciones del Gobierno progresista de España y a su Presidente en apoyo del pueblo palestino.  

Instamos a todas las instituciones públicas democráticas, y a la ciudadanía en general, a impulsar iniciativas que denuncien el genocidio y sirvan para frenar la salvaje actuación del gobierno sionista. Secundamos todas las propuestas, aun escasas, adoptadas por las Naciones Unidas en este sentido. El pueblo palestino tiene derecho a su territorio, a su vida y a un futuro digno y en paz.

Pedimos el inmediato alto el fuego y el rápido acceso de toda la ayuda humanitaria exigida por la situación creada. La humanidad no debe tolerar lo que está sucediendo. No podemos permitir la horrible frase “hay que terminar el trabajo”, que no es otra cosa que un genocidio.

Denunciamos el apoyo, en todos los ámbitos, del gobierno de los EE.UU. a las atrocidades que se están cometiendo.  Nos solidarizamos con todos los movimientos de los pueblos del mundo que están denunciando el genocidio de Israel sobre el pueblo palestino.

Desde Izquierda Socialista pedimos al Gobierno progresista de España que mantenga todas las iniciativas adoptadas hasta el momento, y en particular que acuerde la inmediata ruptura unilateral de relaciones de todo tipo (diplomáticas, económicas, militares, culturales, etc.) con el Gobierno de Israel, hasta que cese su agresión actual y que el pueblo palestino haya recuperado todos sus derechos. Esta misma posición debería ser tomada por la Unión Europea apoyándose en las resoluciones de la ONU y el derecho internacional humanitario.

Desde Izquierda Socialista hacemos un llamamiento a los ciudadanos y ciudadanas de España a seguir sin descanso en su denuncia del genocidio del pueblo palestino. En ese sentido apoyamos y compartimos todos los llamamientos a la movilización y a la huelga que están proponiendo las organizaciones sindicales, como CC.OO, UGT en toda España, así como otras entidades de la sociedad civil integradas en #PararlaGuerra.

En particular nos dirigimos a los compañeros socialistas de todos los territorios, fieles a nuestra historia y convicciones, para tomar todo tipo de decisiones que acompañen y fortalezcan la lucha contra el genocidio y la barbarie en desarrollo en Palestina.  


Comisión Permanente Federal de IS-PSOE

izquierdasocialista@psoe.es
29 de septiembre de 2025

13 Canciones con Poder


Edición especial por el 20º Aniversario de TS

2005-2025

Presentación


Para celebrar el 20 aniversario de Tribuna Socialista hemos recuperado y compilado las 13 cancionesque hemos editado desde enero de 2022.
Reproducimos también los comentarios introductorios que a estas canciones elaboraron distintos colaboradores de Tribuna Socialista. Las canciones y los comentarios, guardan relación con los asuntos de preocupación social en el momento de su publicación: la guerra, la DANA en Valencia, el genocidio en Palestina, son algunos de los temas tratados, así como la recuperación y resituación de canciones que son seña de identidad de la izquierda y el movimiento obrero de nuestro país y/o internacional.
Junto al título de la canción reseñamos el número de Tribuna Socialista en el que fue publicada. Y al final de cada canción hay un enlace para visionar y escuchar cada tema, en versiones que en su momento nos parecieron las más originales.

Roberto Tornamira
Presidente de ASTRADE y miembro fundador de Tribuna Socialista

1.- La Internacional (TS-130 enero 2022)

2.- Al Alba (TS-131 febrero 2022)

3.- “Bella Ciao” (TS-132 marzo 2022)

4.- Himno de Riego (TS-133 abril 2022)

5.- “Grandola vila morena” (TS-134 mayo 2022)

6.- El pueblo unido jamás será vencido (TS-135 junio 2022)

7.- Vientos del pueblo me llevan (TS-136 septiembre 2022)

8.- “Blowin in the Wind” (TS-137 octubre 2022)

9.- “Cuervo ingenuo” (TS-138 noviembre 2022)

10.- “La Hoguera” (TS-139 diciembre 2022)

11.- La Santa Espina (TS-158 septiembre 2024)

12.- Nana urgente para Palestina (TS-159 octubre 2024)

13.- “Al vent” (TS-160 noviembre 2024)