O fado não ouviu

Por Martín Lozano

Era mi escenario ideal. Una calle estrecha y empinada, recorrida por los raíles del tranvía en toda su longitud, una taberna, el rasgueo de una guitarra y la claridad de su voz atravesando mi corazón y el aire húmedo del barrio, en la mañana luminoso, ya anochecido inundado con ese ambiente bohemio, portuario, trasnochado y oceánico. Mariza entonando el fantástico ‘Fado Portugués’ en honor de Amália Rodrigues. Pero los sueños casi nunca se cumplen y esta vez no sería una excepción. No conocía Lisboa, apenas el resto de Portugal y me tuve que conformar con un dúo tocando aires de Bossa Nova, frente al Hotel donde nos hospedamos esa noche en el Barrio de Chiado. Nada de vieja taberna, un modernísimo bar de copas, donde por menos de cuatro euros nos tomamos una cerveza y un vermú, escuchando a los brasileiros y sus alegres y optimistas ritmos, diametralmente opuestos a los nostálgicos fados. Pero para entonces ya todo daba igual, llevaba cuatro horas paseándola y ya estaba, yo también, enamorado de ella. A la mañana siguiente, madrugándola, la recorrimos, habíamos cambiado nuestros planes y teníamos prisa. Antes de empezar el recorrido ya me había prometido volver, tenía que ver el estuario y el mar desde lo alto de Alfama, hacer el recorrido completo del viejo 28, entrar en los Jerónimos y ver el horizonte infinito sentado junto a la Torre de Belém y comerme media docena de esos pastelillos de hojaldre y crema, o mejor aún, un surtido completo.

Y hablar con ese camarero de madre española sobre cómo debe ser la Republica Federal Ibérica. Yo se lo explicaba y estábamos de acuerdo en casi todo. Tres capitales: la político-administrativa, Madrid, la centralidad sigue siendo un valor; las otras dos de su mismo rango, además capitales culturales y comerciales: Lisboa y Barcelona; la una abierta al Atlántico, Latinoamérica al completo, la zona occidental de África y las excolonias portuguesas; la otra al Mediterráneo, a la Europa del sur y al África del norte; dos de menor rango, auxiliares de las anteriores: Valencia y Porto; ciudades destacadas por cultura, industria, comercio: Sevilla, Coímbra, Bilbao. Democrática, federal o confederada aún está por ver. Por lo menos España, no sé Portugal, no ha dejado de ser nunca un conglomerado de vascos, catalanes, andaluces, gallegos, asturianos, etc, etc, etc. Os lo dice un madrileño, que por no ser, no es de ningún sitio, lo es de todos y de donde le da la gana. Perderemos un nombre y ganaremos todo lo demás. 

Pero debemos tratar a los portugueses como lo que son, nuestros hermanos, no nuestros primos pobres. Un pueblo amable, educado, culto del que tenemos mucho que aprender. Me quedaría a vivir en Lisboa solo para pasear sus maravillosas librerías e intentar vislumbrar el fantasma de Saramago entre sus estanterías o para balbucear a Pessoa. Cuando vi la Praça do Comércio, el Arco da Rua Augusta o la propia calle de ese nombre supe lo que era ser una capital de verdad y me pregunté si nos había tocado la dinastía imbécil de entre todos los reyes europeos, porque desde Felipe II solo hemos tenido un buen alcalde. Me encanta el cocido, la fabada, el gazpacho, la paella y el pescado del cantábrico, me vuelven loco la salsa romesco y los calçots, pero el bacalao y el arroz lusitano me parecen inmejorables. Hablo catalán en la intimidad, mientras veo Merlí, pero además Amália me hace llorar cada vez que la escucho sin terminar de entenderla y siento saudade desde antes de haber estado en Lisboa.

Quiero despertar una madrugada sin que en mi país tenga que sonar ‘Grândola, Vila Morena’ o ‘E depois do Adeus’, por otro motivo que por su belleza y sentirme uno más con ellos. Si nos juntásemos todos como un único pueblo que somos, admitiendo todas nuestras particularidades y ofreciésemos una península voluntaria y fraternalmente unida, dentro de nuestra inmensa variedad, seríamos más fuertes, más grandes y más libres, porque no seríamos uno, seríamos mucho más que uno, seríamos infinito.

Obrigado por todo Irmãos. Salud Compañeros.

Epílogo. Como a la mujer amada quiero ver Lisboa en todas sus facetas: limpia y luminosa, atacada por la borrasca atlántica, oscura y castigada por el viento, fría y orgullosa.

Propuesta de Encuentro estatal de trabajadores activos y desempleados, pensionistas, jóvenes de todos los pueblos.

A pesar del boicot mediático, la manifestación estatal el 16 de octubre ha representado un hito en la movilización y resistencia frente los intereses del capital financiero; en concreto de la banca y las aseguradoras, que quieren privatizar el Sistema Público de Pensiones, intereses que el gobierno vehiculiza y para los que busca el apoyo de los sindicatos a través del “Diálogo Social”.

La movilización del 16-O ha sido un éxito, por varias razones:

Las reivindicaciones son claras y comunes. Los trabajadores, activos o en paro, los jóvenes, pensionistas… todos se reconocen en ellas:

  • Defensa del sistema público de Pensiones; Auditoría de las cuentas de la Seguridad Social.
  • Derogación de las reformas laborales y de pensiones.

Porque es un llamamiento a la unidad de todos los trabajadores y los pueblos.

Porque aúna exigencias sociales con la defensa de las libertades.

Porque pone en evidencia la necesidad de que los sindicatos se unan y se comprometan en la defensa de estas reivindicaciones.

El CATP ha participado en esta movilización que se ha convocado a iniciativa de la COESPE, y se reafirma en que debe continuar con los objetivos planteados. Prestamos una atención particular al “Llamamiento de sindicalistas en apoyo a la Auditoría para defender el sistema público de Pensiones”. Es una herramienta de lucha que debe tener desarrollo y continuidad.

Es el momento de ayudar a unir fuerzas y resistencias ante los planes que el capital, la UE, anuncia. Y, en particular, ante los cierres de empresas, despidos y “reconversiones y deslocalizaciones” que se preparan al amparo de la “economía verde” y los fondos de la UE.

Los trabajadores chocan con las instituciones del régimen monárquico, parapeto del capital financiero, al que secundan gobiernos y dirigentes políticos y sindicales.

Es necesario impulsar la movilización independiente ante los llamados al consenso con la derecha franquista y la patronal, organicémonos por las reivindicaciones y los derechos de los pueblos.

La Coordinación del CATP propone organizar un ENCUENTRO de trabajadores, jóvenes, pensionistas…

Proponemos el 15 de enero de 2022.

Llamamos a organizar colectivos, comités del CATP; territoriales, de empresa y/o centro de trabajo, que se reúnan, que participen en las movilizaciones, que nos hagan llegar sus propuestas y contribuciones.

Llamamos a buscar la relación organizada con los diferentes movimientos de resistencia que se desarrollan en Europa y en particular a participar en la Conferencia Obrera Europea que se organiza en febrero, en París, a iniciativa de trabajadores franceses y griegos.

Carta abierta a los empresarios

En el actual clima de incertidumbre y polarización política el reconocimiento de la autonomía de las partes y el fortalecimiento de la negociación entre los interlocutores sociales será fundamental para garantizar el éxito de las futuras reformas- que se demandan desde distintos ámbitos económicos y sociales-, de acuerdo con la función que la Constitución Española atribuye a las organizaciones sindicales y empresariales.

Sin embargo, esta afirmación básica y elemental no debe excluir el análisis de la compleja realidad del mundo empresarial, protegido bajo el paraguas de las políticas neoliberales y las decisiones favorables de algunos gobiernos (reformas laborales del PSOE en 2010 y, sobre todo, del  PP en 2012, contestadas con sendas huelgas generales), que los sindicatos, con estos antecedentes, tienen la obligación y la responsabilidad de abordar, para evitar que vuelvan a repetirse. Por eso resulta inaceptable que se diga  que los sindicatos deben “adaptarse  a la realidad de la empresa”, al “entorno digital” y al “futuro del trabajo” y no se diga absolutamente nada sobre la “responsabilidad” de las empresas en la actualidad. Incluso, determinados analistas y expertos socio laborales centran sus exigencias de modernización exclusivamente en los sindicatos y se olvidan por completo del comportamiento de las empresas.

Esto tiene una relación directa con la crudeza del  capitalismo y el carácter depredador de muchas empresas de nuestro tiempo, así como con la impopularidad de muchos ejecutivos empresariales (sobre todo en los países anglosajones) que, incluso, transciende a la opinión pública. Empresas que han estafado a miles de inversores y trabajadores mediante fraudes contables que dejaron a miles de pensionistas en la ruina y a  muchos trabajadores que han tenido que buscar trabajo a la edad en que pensaban jubilarse. La lista de estas empresas en todo el mundo sería interminable.

Ejecutivos que se fijan retribuciones obscenas y a la vez reclaman moderación salarial a los trabajadores. En vez de devaluar drásticamente los salarios deberían poner fin a estas prácticas que conducen a que, en muchos casos, la empresa pierda dinero (por lo tanto lo pierden los accionistas) mientras el consejo de administración se enriquece con retribuciones millonarias. Otros casos se refieren al procedimiento consistente en fijar las retribuciones de los directivos en función de la cotización de las acciones de la empresa en bolsa. Para conseguirlo no dudan en reducir costos laborales, deteriorar las condiciones de trabajo y recurrir a los despidos masivos con el propósito de mejorar los beneficios y, por lo tanto, los ingresos de los altos ejecutivos.

También es práctica habitual que las empresas anuncien beneficios y, simultáneamente, el despido de trabajadores. Otros ejemplos de actualidad se establecen en torno a plataformas digitales, empresas multiservicios y compañías aéreas de bajo costo, que para algunos representan el paradigma de las empresas del siglo XXI. En algunas empresas, los empleados (falsos autónomos) tienen que pagarse su propio vehículo, sus herramientas y sus ropas de trabajo. Incluso, algunas azafatas de  empresas aéreas (low cost) limpian el avión, con salarios más bajos y una  jornada laboral más larga para competir con las empresas del sector (dumping social)

Esta situación hace ineludible avanzar en “la democracia económica”, término olvidado en los últimos años, como se olvidó  antaño la llamada “democracia industrial” y el “control obrero”. La participación plena de los trabajadores y de sus sindicatos, así como la transparencia que debe presidir la actuación de las grandes empresas multinacionales requiere establecer, cuanto antes, el marco legal y los instrumentos necesarios que garanticen el control democrático de los trabajadores y los contrapoderes para establecer el necesario equilibrio entre las partes.

Las medidas que el movimiento sindical reclama con reiteración en el ámbito europeo resultan urgentes: establecer las bases jurídicas que hagan posible una negociación colectiva en este ámbito; garantizar los derechos de información y consulta, cuando menos en las grandes y medianas empresas  que operan en la UE; y constituir el mayor número posible de  comités de empresa europeos reforzando las experiencias actualmente en marcha.

No resultará nada fácil conseguir estos objetivos. Tampoco lo será abordar la reconstrucción del país, a pesar de la gravedad de la situación económica y social  y la notable  cantidad de dinero público que recibirán las empresas. Cuatro  asuntos destacan por su complejidad y dificultad para lograr acuerdo entre sindicatos y empresarios: trabajar unidos para recabar la colaboración y el apoyo de sindicatos y empresarios en el marco de la UE, abordar la precariedad del mercado de trabajo (derogar la reforma laboral y elaborar un nuevo Estatuto de los Trabajadores), garantizar la sostenibilidad de las pensiones y su poder adquisitivo y acometer una reforma fiscal en profundidad que soporte el costo de las políticas encaminadas a salir de la crisis sanitaria, económica y social.

Las dificultades enumeradas tienen una relación directa con los planteamientos de las grandes empresas reunidas a petición expresa de la CEOE en los últimos días, para analizar los destrozos de la Pandemia que ha desarmado dialécticamente el discurso neoliberal: “más mercado y menos Estado” y “más empresa y menos sindicato”, en un contexto favorable al incremento de las desigualdades entre ricos y pobres. A todo ello ha contribuido, según Tony Judt, la obsesión por la riqueza, el culto a la privatización de servicios públicos y, sobre todo, la acrítica admiración de los mercados desregulados, el desdén por el sector público y la quimera de un crecimiento sin límites.

Entre las demandas empresariales destacan el mantener la regresiva reforma laboral de Rajoy (devaluación salarial); reducir las cotizaciones sociales, desligar las pensiones del IPC, mantener el factor de sostenibilidad; y no subir los impuestos (sociedades, patrimonio y altos ingresos). Razones y medidas que las empresas y la CEOE-CEPYME vienen reiterando desde hace muchos años, al margen de la Pandemia, sin que ello haya resuelto el problema del desempleo, la precariedad y la baja productividad de muchas empresas. Por lo tanto, es hora de que la CEOE-CEPYME asuma la responsabilidad social que le corresponde en una economía social de mercado y aborde una renovación cultural en profundidad, que obligue a las empresas a hacer compatible el beneficio y la sostenibilidad: cumplir con las leyes (fiscales y laborales), respetar los convenios colectivos y asumir un comportamiento responsable con los trabajadores, accionistas, consumidores y sociedad en general.

En cuanto al mercado de trabajo, los sindicatos insisten en derogar las últimas reformas laborales y garantizar el equilibrio de fuerzas entre los interlocutores sociales. Sobre todo exigen reforzar la negociación colectiva y facilitar su articulación a todos los niveles, así como su extensión, con el propósito de que todos los trabajadores estén cubiertos por un convenio. En este sentido, el convenio estatal de sector debe ser la referencia obligada para fijar los marcos de negociación, así como los contenidos a introducir en los ámbitos inferiores y en las empresas. Además de abordar, de una vez por todas, la brutal precariedad de nuestro mercado de trabajo, lo que exige recuperar la causalidad en la contratación, perseguir decididamente el abuso y el fraude empresarial y fortalecer la Inspección de Trabajo y Seguridad Social dotándola de los medios técnicos, económicos y humanos necesarios. En este  sentido, la prórroga de los ERTES y las conversaciones para regular el teletrabajo están generando serias expectativas en la búsqueda de acuerdos más amplios.

En relación con la sostenibilidad de la Seguridad Social (SS) y el poder adquisitivo de las pensiones, los sindicatos plantean activar el Pacto de Toledo para revalorizar las pensiones de acuerdo con el IPC, eliminar el factor de sostenibilidad, revisar las subvenciones a la contratación, racionalizar el gasto y estudiar la búsqueda de ingresos alternativos: recurso a ingresos fiscales que garanticen la sostenibilidad de la SS. Los trabajadores y los pensionistas lo exigen- a través de repetidas movilizaciones- y los sindicatos lo  reivindican con mucha insistencia para superar las actuales incertidumbres.

Finalmente, la política fiscal es el nudo gordiano de cualquiera acuerdo relevante. El objetivo es situar los ingresos fiscales en la media europea. Para ello proponen mejorar sustancialmente la conciencia fiscal de los ciudadanos y situar la lucha contra la fuerte elusión, el fraude fiscal y la economía sumergida a la cabeza de las prioridades políticas en la actual legislatura. En concreto, pretenden acabar con la utilización de los paraísos fiscales (de acuerdo con la UE), blindar la seguridad jurídica de los denunciantes de delitos fiscales, penalizar la contratación pública de las empresas que no cumplan con las exigencias de una fiscalidad responsable, insistir en la incompatibilidad entre el ejercicio de cualquier cargo público y el uso de instrumentos que posibiliten la elusión y el fraude fiscal y, finalmente, reforzar los medios técnicos y los recursos humanos de la AEAT para cubrir las necesidades de inspección, control y lucha contra el fraude encaminadas a confluir, de manera coordinada y a todas los niveles, con los porcentajes de fraude de la UE.

Por otra parte, insisten en potenciar los impuestos directos (rentas y patrimonio) sobre los indirectos (el IVA lo pagan todos los ciudadanos por igual al margen de su riqueza y patrimonio) puesto que, entre los años 2012 y 2018, el peso relativo de los impuestos directos se ha reducido del 56% al 52%. De la misma manera, UGT propone  equiparar (que paguen lo mismo) las rentas del capital a las del trabajo; aumentar el IRPF a las rentas más altas (CCOO propone, en concreto, subir dos puntos a las rentas superiores a 60.000 euros); establecer un mínimo en el impuesto de sociedades (15%); evitar el dumping fiscal entre CCAA y la confrontación de éstas con el Estado (imponer una tasa mínima en patrimonio, sucesiones y donaciones); revisar a fondo las bonificaciones, exenciones y deducciones fiscales; analizar la composición del IVA (penalizar el lujo y elevar el impuesto a las bebidas con alto contenido de azúcar); revisar en profundidad la tributación de las SICAV, SOCIME y ETVE; establecer una ambiciosa fiscalidad verde y medioambiental; aplicar la tasa Google; imponer tasas a las transferencias financieras…

El hecho de que los interlocutores sociales logren avances en estos importantes asuntos facilitará el conseguir las ayudas pendientes de la UE, los acuerdos en el Parlamento y la aprobación de los PGE-2021. Además, dotaría de un fuerte protagonismo a sindicatos y empresarios en el enrarecido clima político y social. Todo dependerá, en buena medida, de la actitud que asuma la CEOE-CEPYME, a pesar de que el Gobierno y el Parlamento siempre tienen la última palabra…

Antón Saracíbar

Hoy como hace 15 años: ningún acuerdo con la derecha

El 16 de julio de 2005,  reunidos en la localidad valenciana de Silla, compañeros y compañeras socialistas, de distintas procedencias territoriales, pusimos en común nuestras preocupaciones e inquietudes sobre la situación política en nuestro país y decidimos crear esta Revista que reflejara las conclusiones de los debates que se producían en agrupaciones socialistas y secciones sindicales de las empresas, ayudando, de esta forma, a promover el debate entre socialistas.

La línea editorial de Tribuna Socialista se ha mantenido fiel a aquellos propósitos durante estos 15 años.  TS y las conclusiones de los debates que en él se reflejan no se hacen al albur de los congresos internos del partido o de la táctica política de cada momento, sino que, con pleno respeto a las resoluciones congresuales, hemos enfocado los debates en torno a los intereses de la mayoría social, y el papel que, bajo nuestra opinión, han de jugar las organizaciones obreras, fundamentalmente los sindicatos y partidos que se reclaman de la clase trabajadora: incluido el PSOE, como partido referente de la clase trabajadora en nuestro país.

Hace 15 años, la actualidad política pasaba por el reto independentista que lideraba Ibarretxe en Euskadi y su propuesta de referendum -al que Aznar respondió con la amenaza de la cárcel-, mientras la derecha intentaba dinamitar el diálogo político con el mundo abertatzle defendido por Zapatero para acabar con el terrorismo de ETA, mientras en Catalunya, Pascual Maragall, lideraba la redacción de un nuevo Estatut de Catalunya que finalmente fue aprobado por: el pueblo catalán, el Congreso de los Diputados y el Parlament de Catalunya, e impugnado por el PP y mutilado por el Tribunal Constitucional.

Hace 15 años, la CEOE rompía el diálogo social exigiendo la revisión a la baja del salario mínimo, mientras las deslocalizaciones de empresas empezaban a hacer estragos profundizando en la desindustrialización del país.

Hace 15 años la Unión Europea sometía a aprobación de los estados la llamada “Constitución Europea”, ante la que Tribuna Socialista siempre mantuvo una posición crítica, puesto que se construía sobre los cimientos del libre comercio y los intereses de las multinacionales y del capital Financiero sin tener en cuenta los derechos sociales.  El rechazo a esta constitución en países donde se sometió a referéndum, como el caso de Francia y Holanda, significó un toque de atención sobre la necesidad de construir Europa hacia la Unión libre de los trabajadores y los pueblos, una Europa social frente a una Europa puramente económica.

Hace 15 años, comenzaba a imputarse a ilustres políticos del PP acusados de corrupción por el caso Fabra: después vendría una cascada interminable de casos, imputados y condenados.

Hace 15 años, la sanidad pública era atacada por la derecha españolista nacional católica, que quería seguir avanzando en la privatización y concertación de sus residencias y hospitales hasta llegar al actual modelo de sanidad y residencias que nuestros abuelos han padecido durante la pandemia de la COVID-19.

Hace 15 años, la derecha nacional españolista y católica se movilizaba contra la enseñanza pública, contra el matrimonio homosexual y contra cualquier intento de avance en el terreno social.

Como podemos apreciar, hace 15 años las propuestas de progreso y justicia social del PSOE eran atacadas de forma sistemática por la derecha, la iglesia, el poder económico y financiero con el objetivo de mantener sus privilegios, al amparo de unas instituciones ancladas en el pasado más oscuro de nuestra historia, defensoras a ultranza de una falsa unidad de España, contraria a cualquier intento de avanzar en el autogobierno regional.

Hoy, 15 años después, la derecha nacional españolista y católica: la iglesia, los poderes económico, mediático y financiero, y el PP, C´s y VOX… al amparo de una cada vez más cuestionada judicatura, y de una cada vez más cuestionada y desprestigiada monarquía, boicotean, una y otra vez, cualquier intento de avanzar en el progreso social y político, y de cumplir con el programa electoral que la mayoría trabajadora de este país ha votado.

Intentan promover un gran pacto de Estado, que primero fue llamado “nuevos pactos de la Moncloa” y ahora “pacto de reconstrucción nacional” que deja de lado la prometida derogación de las reformas del PP: la reforma laboral de 2012, la reforma de las pensiones de 2013, la ley Mordaza, etc. Mientras que se acerca a nuestro país al desastre económico por la vía de la destrucción del empleo, la destrucción de la industria, el deterioro de los servicios públicos… para construir un país de servicios “Low Cost”, que encaje en una Europa cada vez más dividida y al servicio del capital financiero.

Como socialistas, nos posicionamos contra cualquier pacto con la derecha. Nos reivindicamos del “No es No” de Pedro Sánchez contra la colaboración con la derecha de esos que dicen ser socialistas. No podemos tolerar ni un despido más, ni un cierre empresarial más. Reconstruir el país pasa por mantener todos y cada uno de los puestos de trabajo hoy amenazados. Reconstruir el país significa avanzar en una política industrial que garantice la independencia de nuestra industria respecto de las multinacionales, y derogar las últimas reformas laborales que no han servido sino para generar más precariedad y pobreza en la clase trabajadora.

El capital financiero necesita un PSOE que, amparado en un gran pacto de Estado, lidere una ¿“nueva”? época de recortes y de ataque a los derechos colectivos. Los socialistas nos tenemos que sacudir de ese lastre con el que nos quieren cargar.  El acercamiento de C’s y los discursos del Gobernador del Banco de España y/o de la Ministra de Economía, son señales que nos alertan sobre los peligros de ese pacto con la derecha, al que quiere sumarse el PP y C´s.  La deuda pública de nuestro país alcanza ya el 115%, y exige la liberación de fondos para las empresas sin garantía alguna de mantenimiento del empleo.  Medidas como la renta mínima de supervivencia, no solucionan ningún problema pero sitúan nuestra caja única de la seguridad social en una situación de insostenibilidad financiera que la derecha pretende solucionar con nuevos recortes en las pensiones, con más chance para los planes de pensiones privados, subidas de impuestos al consumo, y con mayor liberalización del sector público, etcétera.

La crisis sanitaria de la COVID-19 ha destapado nuestras vergüenzas al poner en jaque un modelo sanitario y de servicios sociales que se ha ido privatizando en la última década; una bicoca puesta al servicio de las multinacionales que, al priorizar el beneficio al servicio, no son capaces de autoabastecer de productos básicos de protección; un modelo productivo excesivamente basado en los servicios de bajo valor añadido, y un modelo financiero que propone abundar en el endeudamiento del Estado para seguir derivando fondos públicos al sector privado mientras los recortes los sufrimos los de siempre. Cuatro millones de desempleados, desindustrialización, desmantelamiento del sector público, mayor desigualdad, mayor tensión regional y la cada vez más evidente podredumbre de las cloacas del Estado son la consecuencia más visible de las políticas opuestas al socialismo y al avance de la democracia. Por el contrario, son el caldo de cultivo del neo fascismo al que asistimos cada día.

Hoy como hace 15 años, el socialismo es la única herramienta que tiene la clase trabajadora. El PSOE, la izquierda política y las organizaciones sindicales tienen la responsabilidad de hacer frente común a los intentos de acuerdos por la derecha y, de no actuar, entregarán el país a los intereses del libre mercado, de la especulación produciendo más pobreza, más desigualdad y más desafección política, que por otro lado, es la puerta de entrada de la ultraderecha. No podemos echarnos las manos a la cabeza al escuchar al relator de la ONU, sobre la pobreza en España. y continuar haciendo lo mismo o no haciendo nada.

Hoy como hace 15 años, el socialismo es la única herramienta capaz de avanzar en un encaje territorial que avance en la vía federal y republicana, y que acabe con las caducas y corruptas instituciones herederas del franquismo entre las que destacan el aparato judicial y la propia Monarquía.

En esta línea seguiremos trabajando desde Tribuna Socialista, conjuntamente con todos los militantes políticos y sindicales que se reclaman del socialismo.

El Comité de Redacción

Recuperemos el PSOE

Octubre de 2016 será recordado por los socialistas como un mes nefasto para la historia de nuestro partido. Un mes que comenzó con la sesión del Comité Federal en que culminó el asalto a la dirección para impedir que hablasen los militantes y que terminó con la investidura de Rajoy, gracias a la abstención de 68 diputados socialistas.

Se ha perpetrado una tropelía tras otra, para acabar con el Secretario General de la Comisión Ejecutiva Federal; no porque el partido había obtenido malos resultados en las elecciones, no porque el Partido estuviese involucrado en tal o cual escándalo económico, lo que produjo el cisma fue la diferencia entre quienes apostaban sin decirlo claro por facilitar el Gobierno al PP y los que decían con nitidez NO a un Gobierno del PP. Está en juego nuestra razón de ser.

Lo positivo, por buscar algo en positivo, es que se ha caído la careta a dirigentes que llevan mucho tiempo, algunos/as toda su vida activa, sometidos en las instituciones a la presión de los poderes económicos y de instituciones reaccionarias, y han olvidado cual es el fin del Partido Socialista Obrero Español, la defensa de los intereses de nuestra clase, que ¡oh casualidad!, es la mayoría social. Ya no distinguen el gobernar para el pueblo de la “gobernabilidad” de los que saquean a los trabajadores y al país disfrazados de “la responsabilidad de Estado”, “el bien de España”, etc.

También es positivo ver, a pesar de los agoreros, pesimistas, posibilistas, derrotistas, escépticos y otras tribus, que la militancia está viva, que ha respondido una vez más y que su respuesta va “in crescendo”. No podemos olvidar los 20.000 votos que obtuvo la propuesta de José Antonio Pérez Tapias (promovida por Izquierda Socialista) ante las primarias de 2014, una propuesta claramente de izquierdas. Como no debemos olvidar los más de 23.000 votos contra el Acuerdo que Pedro Sánchez alcanzó con C´s tras las elecciones del 20 de diciembre. Ahora han sido más de 90.000 los afiliados y afiliadas que se han pronunciado y exigen que se celebre un Congreso con carácter urgente. Y la movilización sin precedentes de las agrupaciones –que a algunos les estorban– expresando en diversas formas el sentir de los afiliados y de los electores socialistas.

Hay que agrupar toda esa fuerza, única forma de garantizar que recuperamos el PSOE para lo que fue fundado. Pero no basta con desearlo, hay que buscar consensos amplios partiendo de la riqueza plural que se ha manifestado estas semanas. Ningún dirigente ni grupo de dirigentes puede sustituir a las exigencias de los afiliados y electores para definir un auténtico proyecto alternativo al que nos ofrecen quienes se han instalado en la institucionalidad y que está demostrado que nos lleva a la irrelevancia.

Sabemos hacerlo y debemos hacerlo. Debemos recuperar nuestra ideología, para un proyecto político y organizativo que derrote y extirpe el austericidio al que se nos viene sometiendo. Y esto requiere unir al máximo de fuerzas. Formar un bloque con los sindicatos y los movimientos populares. Y buscar acuerdos de izquierda como hemos empezado a hacer en los ayuntamientos, sin uniformidad ni proyectos únicos como los que se nos ofrecen desde laboratorios políticos.

Solo así recuperaremos la confianza de los millones que buscan dónde agarrarse para poder mantener a sus familias, a los jóvenes que merecen verdaderos trabajos con verdaderos salarios y protección social, nos miran, nos buscan para poner freno al ataque de los poderes financieros al sistema público de pensiones, para derogar la LOMCE, una ley educativa que nos atufa a nacionalcatolicismo, pero no nos reconocen, pues primero los socialistas nos tenemos que reencontrar con nuestro Partido. Solo así volveremos a ser alternativa de Gobierno frete a la derecha.

Tenemos que recuperar la valentía de la que hicieron gala los fundadores, para plantear soluciones a los problemas de hoy: el socialismo no puede estar en la parte de los que fomentan la confrontación entre los pueblos que componen el Estado español. Ninguna connivencia con la política de Rajoy de dividirnos para poder seguir imponiendo sus recortes.

Sigamos el ejemplo de los compañeros y compañeras diputados y diputadas de nuestro grupo en el Congreso que han votado NO a la investidura de Rajoy, a pesar de las amenazas, a pesar de las presiones. Tomemos nota de la actitud firme y coherente de los compañeros del PSC que han dicho NO y han respaldado la posición de los de los compañeros y compañeras en el Congreso de los Diputados.

La mayoría social espera al PSOE valiente y con un compromiso claro, firme, para recuperar los derechos y libertades perdidos a nombre de la crisis que nos azota desde 2008.

Debatamos, agrupémonos todos para recuperar el PSOE para el Socialismo.
Comité de Redacción

Tribuna Socialista Nº72: NO a Rajoy!

NO A RAJOY!!!

 

Carta de militantes socialistas al comité federal del PSOE

Firma la carta de apoyo en: http://goo.gl/forms/c9f600x2Wmpzggw73

A LOS COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS DEL COMITÉ FEDERAL DEL PSOE

Los abajo firmantes, militantes del Partido Socialista de las diversas federaciones, nos dirigimos a vosotros para deciros: No favorezcáis ni permitáis de ningún modo un gobierno del PP. El Partido Socialista Obrero Español no tiene ningún motivo para darle a Rajoy lo que las urnas le han negado.

En el Comité Federal de Febrero, en una carta se solicitaba que el PSOE encabezase un gobierno de izquierdas. A falta de ello, estamos en una situación peor. El Partido debe de deshacerse de todas las presiones que pretenden convertirle en un peón de los enemigos de los derechos sociales y laborales y de las libertades públicas.

Debemos aprender de lo sucedido. La estrategia de mano tendida a la derecha (acuerdo con C’s) y a la vez caer en el estéril enfrentamiento entre las izquierdas (que otros provocan todos los días) por el segundo puesto nos ha impedido recuperar la confianza y la credibilidad entre nuestro electorado. Las consecuencias electorales han sido evidentes: miles de votos perdidos y contribuir a una abstención de más de 1,5 millones en relación con el 20D. En Andalucía, donde más se ha defendido el acercamiento al PP es donde hemos sufrido la derrota más amarga.

Como defendió IS PSOE en el Comité Federal en febrero y en la carta a nuestro Secretario General entregada en el mismo Comité, ningún acuerdo con la derecha es positivo para erradicar las políticas antisociales y contrarias a las libertades públicas desarrolladas por el PP, ni para la mayoría social ni para nuestro Partido. Durante la campaña se vislumbraba más intensidad en las críticas a Podemos que al PP, que ha estado masacrando a los trabajadores y la ciudadanía en general, durante los últimos 5 años. Ha habido desde nuestras filas, demasiadas voces criticando a nuestro candidato y haciendo coro con el PP contra UP.

El PP, la Unión Europa y los banqueros nos reclaman un nuevo sacrificio por la gobernabilidad y llaman gobernabilidad a un nuevo gobierno del PP para seguir masacrando a los trabajadores, recortando derechos, para acabar con el sistema de pensiones, para seguir encizañando las relaciones entre los pueblos y para seguir trasladando a los poderes financieros, el dinero de nuestras cotizaciones e impuestos.

¡No aceptéis! Favorecer un gobierno del PP no favorecería en nada a la mayoría trabajadora, traicionaría a los millones que nos han votado y renunciaría a ser alternativa de Gobierno. Dinamitaría el partido y llevaría a la desafección política a nuestra base social.

La gobernabilidad socialista pasa por recuperar los derechos sociales y las libertades públicas, y como ha dicho el Consejo Confederal de la UGT emprender un plan de choque por el empleo y la recuperación de derechos laborales.

Por todo ello, Pedimos al Comité Federal del PSOE

1.- Que ratifique la decisión de no apoyar ni abstenerse ni facilitar un gobierno del PP.

2.- Favorecer la unidad de las organizaciones de izquierda con los acuerdos parlamentarios posibles y con las organizaciones sindicales y otros colectivos para impedir la continuidad del gobierno de Rajoy y promover políticas como:

  • Plan de empleo y recuperación de sanidad, enseñanza, justicia y otros servicios públicos.
  • Derogación de las reformas laborales, del art 315.3 del Código Penal.
  • Restablecimiento de las libertades
  • Derogación de la LOMCE y el 3+2
  • Aprobación de leyes que garanticen la Igualdad efectiva entre hombres y mujeres tanto en el plano social como laboral. Combatir el terrorismo machista con una Ley integral que acabe con esta lacra social
  • Reforma local que ponga las bases de la autonomía municipal
  • Reformas constitucionales, en base a propuestas que promuevan la laicidad, fortalezcan la cohesión social y territorial y que reconozcan en un marco federal las diferentes identidades de los pueblos del   Estado español, incluyendo el derecho a decidir.
  • Derogación de la reforma del art 135 CE

Firma la carta en:  http://goo.gl/forms/c9f600x2Wmpzggw73

 

Unidad para echar a Rajoy y sus políticas

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Los trabajadores quieren echar a Rajoy. La mayoría social y los pueblos esperan un acuerdo de las Organizaciones para conseguirlo.

Nuestro partido tiene que tomar la iniciativa.

 

En el momento que se escribe esta declaración política estamos a tan solo 5 días de las elecciones generales, unas elecciones que brindan una nueva oportunidad para la mayoría social de acabar con la política del gobierno de Rajoy.

Este último tramo de la campaña está marcado por acontecimientos internacionales de primer orden: Por una parte, de la visita de Obama parece desprenderse un claro apoyo a las políticas de Rajoy, pero al mismo tiempo se entrevistará con todos los candidatos a presidir el Gobierno para exigirles que secunden la política de guerras que va destruyendo países y expulsando refugiados. Las nuevas funciones de las bases norteamericanas de Morón y Rota las convierten en verdaderas amenazas contra los pueblos del norte de África (y de Europa).

A la vez, mientras los especuladores presionan al futuro gobierno elevando la prima de riesgo, la Comisión Europea amenaza con aplicar el mecanismo sancionador del Pacto de Estabilidad y Crecimiento si el próximo gobierno no aplica los recortes presupuestarios a los que Rajoy se ha comprometido.

Mayor es el chantaje que sufren los pueblos del Reino Unido. Obama y los grandes poderes económicos entran en campaña alertando de la catástrofe que se avecina en caso de que en el Referéndum salga un no a la UE.

Frente a todos esos enemigos de la soberanía de los pueblos y de los derechos de los trabajadores, marcan el camino las movilizaciones de los trabajadores franceses, junto con sus sindicatos y otras asociaciones juveniles y estudiantiles, contra la reforma laboral que el gobierno de François Hollande quiere imponer. Ante la rebelión del grupo parlamentario socialista, (más de 100 diputados se niegan a votar a favor) el gobierno francés ha recurrido a un mecanismo dictatorial (Artículo 49.3 de la constitución francesa) y ahora amenaza con prohibir las manifestaciones sindicales.

Esa reforma francesa coincide en buena parte con la reforma laboral que impuso el gobierno de Rajoy en nuestro país y cuya derogación exigen la UGT y CCOO porque ha tenido efectos devastadores (un 21% de paro y un 60% de parados de larga duración en los sectores de menor cualificación profesional).

En ese escenario, Mariano Rajoy basa toda su campaña en prometer que seguirá aplicando la misma política que hasta ahora, tal como hizo constar en la carta enviada al jefe de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, antes de las elecciones. No podemos consentirlo. Este gobierno no debe continuar. Los banqueros ya están exigiendo una nueva reforma laboral y de las pensiones.fuerarajoy

Una vez más, nuestro partido tiene una responsabilidad a la que no puede fallar. Debemos aunar todas las fuerzas para derrotar a Rajoy. Debemos dejar claro que Rajoy es el principal enemigo de la mayoría social y no debemos escatimar ningún esfuerzo para conseguir la unidad con todas las fuerzas que dicen defender los intereses de la mayoría social. Debemos dejar claro que en ningún caso les vamos a traicionar dejando que siga gobernando el PP.

El congreso confederal de UGT se pronunció por un gobierno de Izquierdas que derogase el artículo 315.3 del Código Penal, las reformas laborales de 2010 y 2012, la ley Wert, la ley mordaza y todas aquellas leyes que han supuesto un retroceso para la democracia de nuestro país. Diferentes congresos territoriales y de federaciones han aprobado resoluciones en el mismo sentido; distintos dirigentes de CCOO se han pronunciado de la misma forma.

Ningún votante de izquierdas debe quedarse sin votar en estas elecciones. Los socialistas debemos demostrar que la mejor opción de voto es votar socialista, que no les vamos a defraudar.

Comité de Redacción de Tribuna Socialista

22 de junio de 2016.

¡AÚN HAY TIEMPO PARA UN GOBIERNO DE IZQUIERDAS QUE GOBIERNE PARA LA MAYORÍA SOCIAL!

Cuatro meses no han sido suficientes para llegar a acuerdos que permitan sacar al PP del Gobierno. Sin embargo, cada día que pasa, este gobierno continúa ejecutando decisiones en contra de la mayoría social que se expresó el pasado 20D.

El pasado martes día 19 de abril, el Gobierno se negó, una vez más, a asistir a la sesión de control en el Parlamento, bajo la excusa de que es un gobierno en funciones. Muestran una y otra vez su desprecio a los resultados el 20D y al pueblo soberano que le han quitado la mayoría en la cámara. Sin embargo, con una gran carga de hipocresía, sigue dando respaldo a los acuerdos de la UE con Turquía, para negar el asilo a los refugiados. El ministro Montoro, continúa imponiendo su política de austeridad que supone recortar miles de millones más en sanidad, educación y servicios sociales. Desde el ministerio de Educación insisten en aplicar la LOMCE y el decreto 3+2 hasta las últimas consecuencias, a pesar del rechazo social y de los gobiernos de muchas comunidades autónomas que, entre otras cosas supondrá implantar los nuevos grados universitarios de sólo tres años e impedirá a miles de jóvenes, hijos e hijas de familias trabajadoras acceder a la universidad.

La continuidad de este Gobierno solo corresponde al interés de los grandes poderes financieros; Bruselas exige en que se dé otra vuelta de tuerca con un ajuste de 24.000 millones de euros. Un recorte catastrófico para buena parte de los servicios públicos y conquistas sociales.

Es necesario, hay tiempo de formar un gobierno de izquierdas que dé satisfacción a las demandas que la mayoría social necesita. Es necesaria la formación de un gobierno de izquierdas, que aplique las políticas necesarias para evitar que millones de familias caigan en la desesperación y el desánimo más tremendo.

Nuestro comité federal y nuestro secretario general tiene la principal responsabilidad, pero también Pablo Iglesias.

Coincidiendo con la línea de la carta colectiva y abierta que, a propuesta de Tribuna Socialista, suscribieron más de 1.000 socialistas y simpatizantes en pasado mes de enero, diferentes dirigentes de CCOO han demandado la formación de un gobierno de izquierdas, el 42º Congreso Confederal de UGT aprobó por aclamación una resolución, que demanda la formación de un gobierno de izquierdas, lo mismo ocurrió en el congreso de UGT de Cataluña,  el secretario general de UGT Pepe Álvarez, decía recientemente en Asturias: “hay necesidades perentorias que se han de abordar y que un gobierno en funciones no aborda y los españoles no podemos esperar ni un minuto más”.

Los trabajadores asalariados no conciben que se mantengan un minuto más las reformas laborales que facilitan la devaluación salarial y la destrucción de empleo con derechos. Los millones de trabajadores y trabajadoras que sufren el Paro no pueden esperar más viendo que sólo se les ofrece precariedad y miseria.

Se hace insoportable continuar con un Gobierno corrompido y rodeado de corrupción que amenaza derechos fundamentales como la huelga y la manifestación con leyes como la Ley Mordaza y/o el artº 315.3 del Código Penal. Un Partido, el PP, que atenaza los medios de comunicación públicos, como desde hace lustros ocurre groseramente en Telemadrid o nuevamente en RTVE.

La mayoría de la sociedad no entiende que se pierda esta oportunidad histórica, de echar al PP del Gobierno.

Como en otros momentos históricos, el socialismo ha de ser decisivo para que recuperemos los derechos perdidos, deroguemos, tal como dijimos en la campaña electoral, todas aquellas leyes del PP que tanto daño han hecho a los trabajadores y jóvenes, plantemos cara a las presiones de los grandes poderes financieros que en nada se corresponden con el progreso y el bienestar social, tal y como reclama la carta que desde Tribuna Socialista enviamos a Pedro Sánchez el 30 de enero.

La propuesta de Compromís publicada hoy 26 de abril, demuestra que es posible sacar al PP del gobierno, nuestros dirigentes deben sentir que la voluntad de los socialistas, desde todas las agrupaciones y federaciones, les exige y apoya para que formen YA UN GOBIERNO DE IZQUIERDAS, echando al PP y empezando a atender las necesidades acuciantes de la mayoría.

 

Comité de Redacción.

Firma por un gobierno de izquierdas.

Firma la carta aquí

Apoyamos a Pedro Sánchez, para que trabaje por configurar un Gobierno de izquierdas, con una linea de trabajo claramente progresista y de izquierdas con un eje programático que permita:

-Echar atrás las leyes que han recortado los derechos y libertades que tanto costaron alcanzar, como por ejemplo la reforma laboral.
-Derogar el Artº 135.3 de la Constitución, para que el Estado y el Gobierno recuperen las riendas de la economía, de modo que el Estado de Bienestar no se subordine al pago de la deuda y sus intereses.
-Poner en marcha un plan de emergencia social, para paliar la pobreza energética, infantil y en cualquiera de sus expresiones.
-Iniciar el camino para dar una salida a la obsolescencia del Estado de las Autonomías, hacia un modelo de Estado Federal, Laico y Republicano.

Firma la carta aquí

Durante la semana pasada, las redes sociales se inundaron de militantes y simpatizantes socialistas que daban apoyo a la Carta a Pedro Sánchez (que reproducimos más abajo). Esta carta fue entregada el sábado a Pedro Sánchez, a través de la Mesa del Comité Federal del PSOE, suscrita por 911 militantes afiliados al Partido, sindicalistas y simpatizantes.

Tras las numerosas peticiones recibidas, y dado que el debate sobre la formación de un gobierno de izquierdas sigue en el aire, Tribuna Socialista va a seguir con la campaña de recogida de firmas, de las que se hará una segunda entrega. Por tanto, seguimos sumando adhesiones.

Por ello, si aún no te has sumado y estás de acuerdo con su contenido, el Comité de Redacción de Tribuna Socialista te invita a que de adhieras a la carta. Si ya la has suscrito, te pedimos por favor que la difundas y la hagas extensiva a otros compañeros y compañeras.

 

Somos conscientes de que la cuestión territorial no será fácil ni rápida, pero los pueblos que componen el Estado español reniegan de la confrontación a la que nos han avocado Rajoy y Mas / Mas y Rajoy.

Súmate, pásala, difúndela.

Un saludo.

CARTA ABIERTA A PEDRO SÁNCHEZ

“Estimado compañero Pedro:
El pasado verano, a iniciativa de Tribuna Socialista te dirigimos una carta firmada por más de un centenar de militantes y simpatizantes socialistas en la que básicamente te pedíamos que no apoyaras las políticas de dislocación contra la mayoría social que nos viene imponiendo Rajoy y su Gobierno, y que no apoyaras al PP en su política de enfrentamiento de los pueblos, negando el derecho a decidir. Cuatro meses y unas elecciones generales después, la ciudadanía nos ha situado en la disyuntiva de tomar decisiones ante estas dos mismas cuestiones.
Nos volvemos a dirigir a ti, como Secretario General de nuestro partido y como candidato a la presidencia del gobierno para brindarte todo nuestro apoyo con el objetivo de formar gobierno y enviar al PP a la oposición, excluyendo cualquier pacto con el PP ni por activa ni por pasiva, y para que líderes una alternativa de izquierdas que ponga fin a las políticas aplicadas por el PP  que permita corregir el rumbo de las políticas de recortes que de forma muy significativa afecta a la mayoría social, a la clase obrera;  y que posibilite establecer los puentes de relación fraternal entre los pueblos que con una interpretación restrictiva y absurda es imposible con el actual marco constitucional.
Cualquier tentativa de gran coalición con la derecha significaría dar continuidad a las políticas de recortes y negación de derechos perpetradas por el gobierno del PP truncando la aspiración expresada en las urnas de forma mayoritaria. Por ello, saludamos y apoyamos tu firmeza al decir que ningún pacto con la derecha, y apoyamos tu propuesta de liderar una mayoría de izquierdas.
En línea con las iniciativas que el Grupo Socialista en el Congreso ha registrado en la Mesa del Congreso, entendemos que un pacto de izquierdas es indispensable para las políticas de reconstrucción social que nuestro país necesita y que a nuestro entender deberían empezar por:
  • Derogar la reforma laboral, así como derogar todas las reformas que hayan supuesto un ataque a nuestros derechos sociales, civiles y políticos que han supuesto un retroceso en las libertades políticas y la prosperidad alcanzada en treinta y cinco años de democracia.
  • Reformar el art 135 CE y la defensa de los servicios públicos y de calidad, la elaboración de un plan de urgencia social que garantice todos los servicios públicos y suministros de energía para la población más desposeída.
  • Plan de urgencia en defensa del empleo digno de calidad y de la industria.
Esta reconstrucción social no puede realizarse al margen del reconocimiento del derecho a decidir como un acto de democracia plena y de libertad.
Los derechos sociales son indisociables de los derechos de los pueblos a decidir su futuro, más de 7 millones de personas han votado a candidaturas que defienden el derecho a decidir.
Consideramos que no hemos de esperar al fracaso de Rajoy en su tentativa de formar gobierno. La ciudadanía con sus votos nos ha situado como  su  referencia  para   liderar   el cambio, y ha depositado en nuestro partido y en ti, como Secretario General para que lideres un gobierno de izquierdas comprometido en la recuperación de nuestros Derechos y Libertades, garantizando el ejercicio del derecho a decidir.
Estamos a tu disposición para conseguirlo.
Un abrazo fraternal.
Madrid a 30 de enero de 2016

 

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