Carta abierta a los empresarios

En el actual clima de incertidumbre y polarización política el reconocimiento de la autonomía de las partes y el fortalecimiento de la negociación entre los interlocutores sociales será fundamental para garantizar el éxito de las futuras reformas- que se demandan desde distintos ámbitos económicos y sociales-, de acuerdo con la función que la Constitución Española atribuye a las organizaciones sindicales y empresariales.

Sin embargo, esta afirmación básica y elemental no debe excluir el análisis de la compleja realidad del mundo empresarial, protegido bajo el paraguas de las políticas neoliberales y las decisiones favorables de algunos gobiernos (reformas laborales del PSOE en 2010 y, sobre todo, del  PP en 2012, contestadas con sendas huelgas generales), que los sindicatos, con estos antecedentes, tienen la obligación y la responsabilidad de abordar, para evitar que vuelvan a repetirse. Por eso resulta inaceptable que se diga  que los sindicatos deben “adaptarse  a la realidad de la empresa”, al “entorno digital” y al “futuro del trabajo” y no se diga absolutamente nada sobre la “responsabilidad” de las empresas en la actualidad. Incluso, determinados analistas y expertos socio laborales centran sus exigencias de modernización exclusivamente en los sindicatos y se olvidan por completo del comportamiento de las empresas.

Esto tiene una relación directa con la crudeza del  capitalismo y el carácter depredador de muchas empresas de nuestro tiempo, así como con la impopularidad de muchos ejecutivos empresariales (sobre todo en los países anglosajones) que, incluso, transciende a la opinión pública. Empresas que han estafado a miles de inversores y trabajadores mediante fraudes contables que dejaron a miles de pensionistas en la ruina y a  muchos trabajadores que han tenido que buscar trabajo a la edad en que pensaban jubilarse. La lista de estas empresas en todo el mundo sería interminable.

Ejecutivos que se fijan retribuciones obscenas y a la vez reclaman moderación salarial a los trabajadores. En vez de devaluar drásticamente los salarios deberían poner fin a estas prácticas que conducen a que, en muchos casos, la empresa pierda dinero (por lo tanto lo pierden los accionistas) mientras el consejo de administración se enriquece con retribuciones millonarias. Otros casos se refieren al procedimiento consistente en fijar las retribuciones de los directivos en función de la cotización de las acciones de la empresa en bolsa. Para conseguirlo no dudan en reducir costos laborales, deteriorar las condiciones de trabajo y recurrir a los despidos masivos con el propósito de mejorar los beneficios y, por lo tanto, los ingresos de los altos ejecutivos.

También es práctica habitual que las empresas anuncien beneficios y, simultáneamente, el despido de trabajadores. Otros ejemplos de actualidad se establecen en torno a plataformas digitales, empresas multiservicios y compañías aéreas de bajo costo, que para algunos representan el paradigma de las empresas del siglo XXI. En algunas empresas, los empleados (falsos autónomos) tienen que pagarse su propio vehículo, sus herramientas y sus ropas de trabajo. Incluso, algunas azafatas de  empresas aéreas (low cost) limpian el avión, con salarios más bajos y una  jornada laboral más larga para competir con las empresas del sector (dumping social)

Esta situación hace ineludible avanzar en “la democracia económica”, término olvidado en los últimos años, como se olvidó  antaño la llamada “democracia industrial” y el “control obrero”. La participación plena de los trabajadores y de sus sindicatos, así como la transparencia que debe presidir la actuación de las grandes empresas multinacionales requiere establecer, cuanto antes, el marco legal y los instrumentos necesarios que garanticen el control democrático de los trabajadores y los contrapoderes para establecer el necesario equilibrio entre las partes.

Las medidas que el movimiento sindical reclama con reiteración en el ámbito europeo resultan urgentes: establecer las bases jurídicas que hagan posible una negociación colectiva en este ámbito; garantizar los derechos de información y consulta, cuando menos en las grandes y medianas empresas  que operan en la UE; y constituir el mayor número posible de  comités de empresa europeos reforzando las experiencias actualmente en marcha.

No resultará nada fácil conseguir estos objetivos. Tampoco lo será abordar la reconstrucción del país, a pesar de la gravedad de la situación económica y social  y la notable  cantidad de dinero público que recibirán las empresas. Cuatro  asuntos destacan por su complejidad y dificultad para lograr acuerdo entre sindicatos y empresarios: trabajar unidos para recabar la colaboración y el apoyo de sindicatos y empresarios en el marco de la UE, abordar la precariedad del mercado de trabajo (derogar la reforma laboral y elaborar un nuevo Estatuto de los Trabajadores), garantizar la sostenibilidad de las pensiones y su poder adquisitivo y acometer una reforma fiscal en profundidad que soporte el costo de las políticas encaminadas a salir de la crisis sanitaria, económica y social.

Las dificultades enumeradas tienen una relación directa con los planteamientos de las grandes empresas reunidas a petición expresa de la CEOE en los últimos días, para analizar los destrozos de la Pandemia que ha desarmado dialécticamente el discurso neoliberal: “más mercado y menos Estado” y “más empresa y menos sindicato”, en un contexto favorable al incremento de las desigualdades entre ricos y pobres. A todo ello ha contribuido, según Tony Judt, la obsesión por la riqueza, el culto a la privatización de servicios públicos y, sobre todo, la acrítica admiración de los mercados desregulados, el desdén por el sector público y la quimera de un crecimiento sin límites.

Entre las demandas empresariales destacan el mantener la regresiva reforma laboral de Rajoy (devaluación salarial); reducir las cotizaciones sociales, desligar las pensiones del IPC, mantener el factor de sostenibilidad; y no subir los impuestos (sociedades, patrimonio y altos ingresos). Razones y medidas que las empresas y la CEOE-CEPYME vienen reiterando desde hace muchos años, al margen de la Pandemia, sin que ello haya resuelto el problema del desempleo, la precariedad y la baja productividad de muchas empresas. Por lo tanto, es hora de que la CEOE-CEPYME asuma la responsabilidad social que le corresponde en una economía social de mercado y aborde una renovación cultural en profundidad, que obligue a las empresas a hacer compatible el beneficio y la sostenibilidad: cumplir con las leyes (fiscales y laborales), respetar los convenios colectivos y asumir un comportamiento responsable con los trabajadores, accionistas, consumidores y sociedad en general.

En cuanto al mercado de trabajo, los sindicatos insisten en derogar las últimas reformas laborales y garantizar el equilibrio de fuerzas entre los interlocutores sociales. Sobre todo exigen reforzar la negociación colectiva y facilitar su articulación a todos los niveles, así como su extensión, con el propósito de que todos los trabajadores estén cubiertos por un convenio. En este sentido, el convenio estatal de sector debe ser la referencia obligada para fijar los marcos de negociación, así como los contenidos a introducir en los ámbitos inferiores y en las empresas. Además de abordar, de una vez por todas, la brutal precariedad de nuestro mercado de trabajo, lo que exige recuperar la causalidad en la contratación, perseguir decididamente el abuso y el fraude empresarial y fortalecer la Inspección de Trabajo y Seguridad Social dotándola de los medios técnicos, económicos y humanos necesarios. En este  sentido, la prórroga de los ERTES y las conversaciones para regular el teletrabajo están generando serias expectativas en la búsqueda de acuerdos más amplios.

En relación con la sostenibilidad de la Seguridad Social (SS) y el poder adquisitivo de las pensiones, los sindicatos plantean activar el Pacto de Toledo para revalorizar las pensiones de acuerdo con el IPC, eliminar el factor de sostenibilidad, revisar las subvenciones a la contratación, racionalizar el gasto y estudiar la búsqueda de ingresos alternativos: recurso a ingresos fiscales que garanticen la sostenibilidad de la SS. Los trabajadores y los pensionistas lo exigen- a través de repetidas movilizaciones- y los sindicatos lo  reivindican con mucha insistencia para superar las actuales incertidumbres.

Finalmente, la política fiscal es el nudo gordiano de cualquiera acuerdo relevante. El objetivo es situar los ingresos fiscales en la media europea. Para ello proponen mejorar sustancialmente la conciencia fiscal de los ciudadanos y situar la lucha contra la fuerte elusión, el fraude fiscal y la economía sumergida a la cabeza de las prioridades políticas en la actual legislatura. En concreto, pretenden acabar con la utilización de los paraísos fiscales (de acuerdo con la UE), blindar la seguridad jurídica de los denunciantes de delitos fiscales, penalizar la contratación pública de las empresas que no cumplan con las exigencias de una fiscalidad responsable, insistir en la incompatibilidad entre el ejercicio de cualquier cargo público y el uso de instrumentos que posibiliten la elusión y el fraude fiscal y, finalmente, reforzar los medios técnicos y los recursos humanos de la AEAT para cubrir las necesidades de inspección, control y lucha contra el fraude encaminadas a confluir, de manera coordinada y a todas los niveles, con los porcentajes de fraude de la UE.

Por otra parte, insisten en potenciar los impuestos directos (rentas y patrimonio) sobre los indirectos (el IVA lo pagan todos los ciudadanos por igual al margen de su riqueza y patrimonio) puesto que, entre los años 2012 y 2018, el peso relativo de los impuestos directos se ha reducido del 56% al 52%. De la misma manera, UGT propone  equiparar (que paguen lo mismo) las rentas del capital a las del trabajo; aumentar el IRPF a las rentas más altas (CCOO propone, en concreto, subir dos puntos a las rentas superiores a 60.000 euros); establecer un mínimo en el impuesto de sociedades (15%); evitar el dumping fiscal entre CCAA y la confrontación de éstas con el Estado (imponer una tasa mínima en patrimonio, sucesiones y donaciones); revisar a fondo las bonificaciones, exenciones y deducciones fiscales; analizar la composición del IVA (penalizar el lujo y elevar el impuesto a las bebidas con alto contenido de azúcar); revisar en profundidad la tributación de las SICAV, SOCIME y ETVE; establecer una ambiciosa fiscalidad verde y medioambiental; aplicar la tasa Google; imponer tasas a las transferencias financieras…

El hecho de que los interlocutores sociales logren avances en estos importantes asuntos facilitará el conseguir las ayudas pendientes de la UE, los acuerdos en el Parlamento y la aprobación de los PGE-2021. Además, dotaría de un fuerte protagonismo a sindicatos y empresarios en el enrarecido clima político y social. Todo dependerá, en buena medida, de la actitud que asuma la CEOE-CEPYME, a pesar de que el Gobierno y el Parlamento siempre tienen la última palabra…

Antón Saracíbar

Hoy como hace 15 años: ningún acuerdo con la derecha

El 16 de julio de 2005,  reunidos en la localidad valenciana de Silla, compañeros y compañeras socialistas, de distintas procedencias territoriales, pusimos en común nuestras preocupaciones e inquietudes sobre la situación política en nuestro país y decidimos crear esta Revista que reflejara las conclusiones de los debates que se producían en agrupaciones socialistas y secciones sindicales de las empresas, ayudando, de esta forma, a promover el debate entre socialistas.

La línea editorial de Tribuna Socialista se ha mantenido fiel a aquellos propósitos durante estos 15 años.  TS y las conclusiones de los debates que en él se reflejan no se hacen al albur de los congresos internos del partido o de la táctica política de cada momento, sino que, con pleno respeto a las resoluciones congresuales, hemos enfocado los debates en torno a los intereses de la mayoría social, y el papel que, bajo nuestra opinión, han de jugar las organizaciones obreras, fundamentalmente los sindicatos y partidos que se reclaman de la clase trabajadora: incluido el PSOE, como partido referente de la clase trabajadora en nuestro país.

Hace 15 años, la actualidad política pasaba por el reto independentista que lideraba Ibarretxe en Euskadi y su propuesta de referendum -al que Aznar respondió con la amenaza de la cárcel-, mientras la derecha intentaba dinamitar el diálogo político con el mundo abertatzle defendido por Zapatero para acabar con el terrorismo de ETA, mientras en Catalunya, Pascual Maragall, lideraba la redacción de un nuevo Estatut de Catalunya que finalmente fue aprobado por: el pueblo catalán, el Congreso de los Diputados y el Parlament de Catalunya, e impugnado por el PP y mutilado por el Tribunal Constitucional.

Hace 15 años, la CEOE rompía el diálogo social exigiendo la revisión a la baja del salario mínimo, mientras las deslocalizaciones de empresas empezaban a hacer estragos profundizando en la desindustrialización del país.

Hace 15 años la Unión Europea sometía a aprobación de los estados la llamada “Constitución Europea”, ante la que Tribuna Socialista siempre mantuvo una posición crítica, puesto que se construía sobre los cimientos del libre comercio y los intereses de las multinacionales y del capital Financiero sin tener en cuenta los derechos sociales.  El rechazo a esta constitución en países donde se sometió a referéndum, como el caso de Francia y Holanda, significó un toque de atención sobre la necesidad de construir Europa hacia la Unión libre de los trabajadores y los pueblos, una Europa social frente a una Europa puramente económica.

Hace 15 años, comenzaba a imputarse a ilustres políticos del PP acusados de corrupción por el caso Fabra: después vendría una cascada interminable de casos, imputados y condenados.

Hace 15 años, la sanidad pública era atacada por la derecha españolista nacional católica, que quería seguir avanzando en la privatización y concertación de sus residencias y hospitales hasta llegar al actual modelo de sanidad y residencias que nuestros abuelos han padecido durante la pandemia de la COVID-19.

Hace 15 años, la derecha nacional españolista y católica se movilizaba contra la enseñanza pública, contra el matrimonio homosexual y contra cualquier intento de avance en el terreno social.

Como podemos apreciar, hace 15 años las propuestas de progreso y justicia social del PSOE eran atacadas de forma sistemática por la derecha, la iglesia, el poder económico y financiero con el objetivo de mantener sus privilegios, al amparo de unas instituciones ancladas en el pasado más oscuro de nuestra historia, defensoras a ultranza de una falsa unidad de España, contraria a cualquier intento de avanzar en el autogobierno regional.

Hoy, 15 años después, la derecha nacional españolista y católica: la iglesia, los poderes económico, mediático y financiero, y el PP, C´s y VOX… al amparo de una cada vez más cuestionada judicatura, y de una cada vez más cuestionada y desprestigiada monarquía, boicotean, una y otra vez, cualquier intento de avanzar en el progreso social y político, y de cumplir con el programa electoral que la mayoría trabajadora de este país ha votado.

Intentan promover un gran pacto de Estado, que primero fue llamado “nuevos pactos de la Moncloa” y ahora “pacto de reconstrucción nacional” que deja de lado la prometida derogación de las reformas del PP: la reforma laboral de 2012, la reforma de las pensiones de 2013, la ley Mordaza, etc. Mientras que se acerca a nuestro país al desastre económico por la vía de la destrucción del empleo, la destrucción de la industria, el deterioro de los servicios públicos… para construir un país de servicios “Low Cost”, que encaje en una Europa cada vez más dividida y al servicio del capital financiero.

Como socialistas, nos posicionamos contra cualquier pacto con la derecha. Nos reivindicamos del “No es No” de Pedro Sánchez contra la colaboración con la derecha de esos que dicen ser socialistas. No podemos tolerar ni un despido más, ni un cierre empresarial más. Reconstruir el país pasa por mantener todos y cada uno de los puestos de trabajo hoy amenazados. Reconstruir el país significa avanzar en una política industrial que garantice la independencia de nuestra industria respecto de las multinacionales, y derogar las últimas reformas laborales que no han servido sino para generar más precariedad y pobreza en la clase trabajadora.

El capital financiero necesita un PSOE que, amparado en un gran pacto de Estado, lidere una ¿“nueva”? época de recortes y de ataque a los derechos colectivos. Los socialistas nos tenemos que sacudir de ese lastre con el que nos quieren cargar.  El acercamiento de C’s y los discursos del Gobernador del Banco de España y/o de la Ministra de Economía, son señales que nos alertan sobre los peligros de ese pacto con la derecha, al que quiere sumarse el PP y C´s.  La deuda pública de nuestro país alcanza ya el 115%, y exige la liberación de fondos para las empresas sin garantía alguna de mantenimiento del empleo.  Medidas como la renta mínima de supervivencia, no solucionan ningún problema pero sitúan nuestra caja única de la seguridad social en una situación de insostenibilidad financiera que la derecha pretende solucionar con nuevos recortes en las pensiones, con más chance para los planes de pensiones privados, subidas de impuestos al consumo, y con mayor liberalización del sector público, etcétera.

La crisis sanitaria de la COVID-19 ha destapado nuestras vergüenzas al poner en jaque un modelo sanitario y de servicios sociales que se ha ido privatizando en la última década; una bicoca puesta al servicio de las multinacionales que, al priorizar el beneficio al servicio, no son capaces de autoabastecer de productos básicos de protección; un modelo productivo excesivamente basado en los servicios de bajo valor añadido, y un modelo financiero que propone abundar en el endeudamiento del Estado para seguir derivando fondos públicos al sector privado mientras los recortes los sufrimos los de siempre. Cuatro millones de desempleados, desindustrialización, desmantelamiento del sector público, mayor desigualdad, mayor tensión regional y la cada vez más evidente podredumbre de las cloacas del Estado son la consecuencia más visible de las políticas opuestas al socialismo y al avance de la democracia. Por el contrario, son el caldo de cultivo del neo fascismo al que asistimos cada día.

Hoy como hace 15 años, el socialismo es la única herramienta que tiene la clase trabajadora. El PSOE, la izquierda política y las organizaciones sindicales tienen la responsabilidad de hacer frente común a los intentos de acuerdos por la derecha y, de no actuar, entregarán el país a los intereses del libre mercado, de la especulación produciendo más pobreza, más desigualdad y más desafección política, que por otro lado, es la puerta de entrada de la ultraderecha. No podemos echarnos las manos a la cabeza al escuchar al relator de la ONU, sobre la pobreza en España. y continuar haciendo lo mismo o no haciendo nada.

Hoy como hace 15 años, el socialismo es la única herramienta capaz de avanzar en un encaje territorial que avance en la vía federal y republicana, y que acabe con las caducas y corruptas instituciones herederas del franquismo entre las que destacan el aparato judicial y la propia Monarquía.

En esta línea seguiremos trabajando desde Tribuna Socialista, conjuntamente con todos los militantes políticos y sindicales que se reclaman del socialismo.

El Comité de Redacción

Recuperemos el PSOE

Octubre de 2016 será recordado por los socialistas como un mes nefasto para la historia de nuestro partido. Un mes que comenzó con la sesión del Comité Federal en que culminó el asalto a la dirección para impedir que hablasen los militantes y que terminó con la investidura de Rajoy, gracias a la abstención de 68 diputados socialistas.

Se ha perpetrado una tropelía tras otra, para acabar con el Secretario General de la Comisión Ejecutiva Federal; no porque el partido había obtenido malos resultados en las elecciones, no porque el Partido estuviese involucrado en tal o cual escándalo económico, lo que produjo el cisma fue la diferencia entre quienes apostaban sin decirlo claro por facilitar el Gobierno al PP y los que decían con nitidez NO a un Gobierno del PP. Está en juego nuestra razón de ser.

Lo positivo, por buscar algo en positivo, es que se ha caído la careta a dirigentes que llevan mucho tiempo, algunos/as toda su vida activa, sometidos en las instituciones a la presión de los poderes económicos y de instituciones reaccionarias, y han olvidado cual es el fin del Partido Socialista Obrero Español, la defensa de los intereses de nuestra clase, que ¡oh casualidad!, es la mayoría social. Ya no distinguen el gobernar para el pueblo de la “gobernabilidad” de los que saquean a los trabajadores y al país disfrazados de “la responsabilidad de Estado”, “el bien de España”, etc.

También es positivo ver, a pesar de los agoreros, pesimistas, posibilistas, derrotistas, escépticos y otras tribus, que la militancia está viva, que ha respondido una vez más y que su respuesta va “in crescendo”. No podemos olvidar los 20.000 votos que obtuvo la propuesta de José Antonio Pérez Tapias (promovida por Izquierda Socialista) ante las primarias de 2014, una propuesta claramente de izquierdas. Como no debemos olvidar los más de 23.000 votos contra el Acuerdo que Pedro Sánchez alcanzó con C´s tras las elecciones del 20 de diciembre. Ahora han sido más de 90.000 los afiliados y afiliadas que se han pronunciado y exigen que se celebre un Congreso con carácter urgente. Y la movilización sin precedentes de las agrupaciones –que a algunos les estorban– expresando en diversas formas el sentir de los afiliados y de los electores socialistas.

Hay que agrupar toda esa fuerza, única forma de garantizar que recuperamos el PSOE para lo que fue fundado. Pero no basta con desearlo, hay que buscar consensos amplios partiendo de la riqueza plural que se ha manifestado estas semanas. Ningún dirigente ni grupo de dirigentes puede sustituir a las exigencias de los afiliados y electores para definir un auténtico proyecto alternativo al que nos ofrecen quienes se han instalado en la institucionalidad y que está demostrado que nos lleva a la irrelevancia.

Sabemos hacerlo y debemos hacerlo. Debemos recuperar nuestra ideología, para un proyecto político y organizativo que derrote y extirpe el austericidio al que se nos viene sometiendo. Y esto requiere unir al máximo de fuerzas. Formar un bloque con los sindicatos y los movimientos populares. Y buscar acuerdos de izquierda como hemos empezado a hacer en los ayuntamientos, sin uniformidad ni proyectos únicos como los que se nos ofrecen desde laboratorios políticos.

Solo así recuperaremos la confianza de los millones que buscan dónde agarrarse para poder mantener a sus familias, a los jóvenes que merecen verdaderos trabajos con verdaderos salarios y protección social, nos miran, nos buscan para poner freno al ataque de los poderes financieros al sistema público de pensiones, para derogar la LOMCE, una ley educativa que nos atufa a nacionalcatolicismo, pero no nos reconocen, pues primero los socialistas nos tenemos que reencontrar con nuestro Partido. Solo así volveremos a ser alternativa de Gobierno frete a la derecha.

Tenemos que recuperar la valentía de la que hicieron gala los fundadores, para plantear soluciones a los problemas de hoy: el socialismo no puede estar en la parte de los que fomentan la confrontación entre los pueblos que componen el Estado español. Ninguna connivencia con la política de Rajoy de dividirnos para poder seguir imponiendo sus recortes.

Sigamos el ejemplo de los compañeros y compañeras diputados y diputadas de nuestro grupo en el Congreso que han votado NO a la investidura de Rajoy, a pesar de las amenazas, a pesar de las presiones. Tomemos nota de la actitud firme y coherente de los compañeros del PSC que han dicho NO y han respaldado la posición de los de los compañeros y compañeras en el Congreso de los Diputados.

La mayoría social espera al PSOE valiente y con un compromiso claro, firme, para recuperar los derechos y libertades perdidos a nombre de la crisis que nos azota desde 2008.

Debatamos, agrupémonos todos para recuperar el PSOE para el Socialismo.
Comité de Redacción

Tribuna Socialista Nº72: NO a Rajoy!

NO A RAJOY!!!

 

Carta de militantes socialistas al comité federal del PSOE

Firma la carta de apoyo en: http://goo.gl/forms/c9f600x2Wmpzggw73

A LOS COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS DEL COMITÉ FEDERAL DEL PSOE

Los abajo firmantes, militantes del Partido Socialista de las diversas federaciones, nos dirigimos a vosotros para deciros: No favorezcáis ni permitáis de ningún modo un gobierno del PP. El Partido Socialista Obrero Español no tiene ningún motivo para darle a Rajoy lo que las urnas le han negado.

En el Comité Federal de Febrero, en una carta se solicitaba que el PSOE encabezase un gobierno de izquierdas. A falta de ello, estamos en una situación peor. El Partido debe de deshacerse de todas las presiones que pretenden convertirle en un peón de los enemigos de los derechos sociales y laborales y de las libertades públicas.

Debemos aprender de lo sucedido. La estrategia de mano tendida a la derecha (acuerdo con C’s) y a la vez caer en el estéril enfrentamiento entre las izquierdas (que otros provocan todos los días) por el segundo puesto nos ha impedido recuperar la confianza y la credibilidad entre nuestro electorado. Las consecuencias electorales han sido evidentes: miles de votos perdidos y contribuir a una abstención de más de 1,5 millones en relación con el 20D. En Andalucía, donde más se ha defendido el acercamiento al PP es donde hemos sufrido la derrota más amarga.

Como defendió IS PSOE en el Comité Federal en febrero y en la carta a nuestro Secretario General entregada en el mismo Comité, ningún acuerdo con la derecha es positivo para erradicar las políticas antisociales y contrarias a las libertades públicas desarrolladas por el PP, ni para la mayoría social ni para nuestro Partido. Durante la campaña se vislumbraba más intensidad en las críticas a Podemos que al PP, que ha estado masacrando a los trabajadores y la ciudadanía en general, durante los últimos 5 años. Ha habido desde nuestras filas, demasiadas voces criticando a nuestro candidato y haciendo coro con el PP contra UP.

El PP, la Unión Europa y los banqueros nos reclaman un nuevo sacrificio por la gobernabilidad y llaman gobernabilidad a un nuevo gobierno del PP para seguir masacrando a los trabajadores, recortando derechos, para acabar con el sistema de pensiones, para seguir encizañando las relaciones entre los pueblos y para seguir trasladando a los poderes financieros, el dinero de nuestras cotizaciones e impuestos.

¡No aceptéis! Favorecer un gobierno del PP no favorecería en nada a la mayoría trabajadora, traicionaría a los millones que nos han votado y renunciaría a ser alternativa de Gobierno. Dinamitaría el partido y llevaría a la desafección política a nuestra base social.

La gobernabilidad socialista pasa por recuperar los derechos sociales y las libertades públicas, y como ha dicho el Consejo Confederal de la UGT emprender un plan de choque por el empleo y la recuperación de derechos laborales.

Por todo ello, Pedimos al Comité Federal del PSOE

1.- Que ratifique la decisión de no apoyar ni abstenerse ni facilitar un gobierno del PP.

2.- Favorecer la unidad de las organizaciones de izquierda con los acuerdos parlamentarios posibles y con las organizaciones sindicales y otros colectivos para impedir la continuidad del gobierno de Rajoy y promover políticas como:

  • Plan de empleo y recuperación de sanidad, enseñanza, justicia y otros servicios públicos.
  • Derogación de las reformas laborales, del art 315.3 del Código Penal.
  • Restablecimiento de las libertades
  • Derogación de la LOMCE y el 3+2
  • Aprobación de leyes que garanticen la Igualdad efectiva entre hombres y mujeres tanto en el plano social como laboral. Combatir el terrorismo machista con una Ley integral que acabe con esta lacra social
  • Reforma local que ponga las bases de la autonomía municipal
  • Reformas constitucionales, en base a propuestas que promuevan la laicidad, fortalezcan la cohesión social y territorial y que reconozcan en un marco federal las diferentes identidades de los pueblos del   Estado español, incluyendo el derecho a decidir.
  • Derogación de la reforma del art 135 CE

Firma la carta en:  http://goo.gl/forms/c9f600x2Wmpzggw73

 

Unidad para echar a Rajoy y sus políticas

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Los trabajadores quieren echar a Rajoy. La mayoría social y los pueblos esperan un acuerdo de las Organizaciones para conseguirlo.

Nuestro partido tiene que tomar la iniciativa.

 

En el momento que se escribe esta declaración política estamos a tan solo 5 días de las elecciones generales, unas elecciones que brindan una nueva oportunidad para la mayoría social de acabar con la política del gobierno de Rajoy.

Este último tramo de la campaña está marcado por acontecimientos internacionales de primer orden: Por una parte, de la visita de Obama parece desprenderse un claro apoyo a las políticas de Rajoy, pero al mismo tiempo se entrevistará con todos los candidatos a presidir el Gobierno para exigirles que secunden la política de guerras que va destruyendo países y expulsando refugiados. Las nuevas funciones de las bases norteamericanas de Morón y Rota las convierten en verdaderas amenazas contra los pueblos del norte de África (y de Europa).

A la vez, mientras los especuladores presionan al futuro gobierno elevando la prima de riesgo, la Comisión Europea amenaza con aplicar el mecanismo sancionador del Pacto de Estabilidad y Crecimiento si el próximo gobierno no aplica los recortes presupuestarios a los que Rajoy se ha comprometido.

Mayor es el chantaje que sufren los pueblos del Reino Unido. Obama y los grandes poderes económicos entran en campaña alertando de la catástrofe que se avecina en caso de que en el Referéndum salga un no a la UE.

Frente a todos esos enemigos de la soberanía de los pueblos y de los derechos de los trabajadores, marcan el camino las movilizaciones de los trabajadores franceses, junto con sus sindicatos y otras asociaciones juveniles y estudiantiles, contra la reforma laboral que el gobierno de François Hollande quiere imponer. Ante la rebelión del grupo parlamentario socialista, (más de 100 diputados se niegan a votar a favor) el gobierno francés ha recurrido a un mecanismo dictatorial (Artículo 49.3 de la constitución francesa) y ahora amenaza con prohibir las manifestaciones sindicales.

Esa reforma francesa coincide en buena parte con la reforma laboral que impuso el gobierno de Rajoy en nuestro país y cuya derogación exigen la UGT y CCOO porque ha tenido efectos devastadores (un 21% de paro y un 60% de parados de larga duración en los sectores de menor cualificación profesional).

En ese escenario, Mariano Rajoy basa toda su campaña en prometer que seguirá aplicando la misma política que hasta ahora, tal como hizo constar en la carta enviada al jefe de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, antes de las elecciones. No podemos consentirlo. Este gobierno no debe continuar. Los banqueros ya están exigiendo una nueva reforma laboral y de las pensiones.fuerarajoy

Una vez más, nuestro partido tiene una responsabilidad a la que no puede fallar. Debemos aunar todas las fuerzas para derrotar a Rajoy. Debemos dejar claro que Rajoy es el principal enemigo de la mayoría social y no debemos escatimar ningún esfuerzo para conseguir la unidad con todas las fuerzas que dicen defender los intereses de la mayoría social. Debemos dejar claro que en ningún caso les vamos a traicionar dejando que siga gobernando el PP.

El congreso confederal de UGT se pronunció por un gobierno de Izquierdas que derogase el artículo 315.3 del Código Penal, las reformas laborales de 2010 y 2012, la ley Wert, la ley mordaza y todas aquellas leyes que han supuesto un retroceso para la democracia de nuestro país. Diferentes congresos territoriales y de federaciones han aprobado resoluciones en el mismo sentido; distintos dirigentes de CCOO se han pronunciado de la misma forma.

Ningún votante de izquierdas debe quedarse sin votar en estas elecciones. Los socialistas debemos demostrar que la mejor opción de voto es votar socialista, que no les vamos a defraudar.

Comité de Redacción de Tribuna Socialista

22 de junio de 2016.

¡AÚN HAY TIEMPO PARA UN GOBIERNO DE IZQUIERDAS QUE GOBIERNE PARA LA MAYORÍA SOCIAL!

Cuatro meses no han sido suficientes para llegar a acuerdos que permitan sacar al PP del Gobierno. Sin embargo, cada día que pasa, este gobierno continúa ejecutando decisiones en contra de la mayoría social que se expresó el pasado 20D.

El pasado martes día 19 de abril, el Gobierno se negó, una vez más, a asistir a la sesión de control en el Parlamento, bajo la excusa de que es un gobierno en funciones. Muestran una y otra vez su desprecio a los resultados el 20D y al pueblo soberano que le han quitado la mayoría en la cámara. Sin embargo, con una gran carga de hipocresía, sigue dando respaldo a los acuerdos de la UE con Turquía, para negar el asilo a los refugiados. El ministro Montoro, continúa imponiendo su política de austeridad que supone recortar miles de millones más en sanidad, educación y servicios sociales. Desde el ministerio de Educación insisten en aplicar la LOMCE y el decreto 3+2 hasta las últimas consecuencias, a pesar del rechazo social y de los gobiernos de muchas comunidades autónomas que, entre otras cosas supondrá implantar los nuevos grados universitarios de sólo tres años e impedirá a miles de jóvenes, hijos e hijas de familias trabajadoras acceder a la universidad.

La continuidad de este Gobierno solo corresponde al interés de los grandes poderes financieros; Bruselas exige en que se dé otra vuelta de tuerca con un ajuste de 24.000 millones de euros. Un recorte catastrófico para buena parte de los servicios públicos y conquistas sociales.

Es necesario, hay tiempo de formar un gobierno de izquierdas que dé satisfacción a las demandas que la mayoría social necesita. Es necesaria la formación de un gobierno de izquierdas, que aplique las políticas necesarias para evitar que millones de familias caigan en la desesperación y el desánimo más tremendo.

Nuestro comité federal y nuestro secretario general tiene la principal responsabilidad, pero también Pablo Iglesias.

Coincidiendo con la línea de la carta colectiva y abierta que, a propuesta de Tribuna Socialista, suscribieron más de 1.000 socialistas y simpatizantes en pasado mes de enero, diferentes dirigentes de CCOO han demandado la formación de un gobierno de izquierdas, el 42º Congreso Confederal de UGT aprobó por aclamación una resolución, que demanda la formación de un gobierno de izquierdas, lo mismo ocurrió en el congreso de UGT de Cataluña,  el secretario general de UGT Pepe Álvarez, decía recientemente en Asturias: “hay necesidades perentorias que se han de abordar y que un gobierno en funciones no aborda y los españoles no podemos esperar ni un minuto más”.

Los trabajadores asalariados no conciben que se mantengan un minuto más las reformas laborales que facilitan la devaluación salarial y la destrucción de empleo con derechos. Los millones de trabajadores y trabajadoras que sufren el Paro no pueden esperar más viendo que sólo se les ofrece precariedad y miseria.

Se hace insoportable continuar con un Gobierno corrompido y rodeado de corrupción que amenaza derechos fundamentales como la huelga y la manifestación con leyes como la Ley Mordaza y/o el artº 315.3 del Código Penal. Un Partido, el PP, que atenaza los medios de comunicación públicos, como desde hace lustros ocurre groseramente en Telemadrid o nuevamente en RTVE.

La mayoría de la sociedad no entiende que se pierda esta oportunidad histórica, de echar al PP del Gobierno.

Como en otros momentos históricos, el socialismo ha de ser decisivo para que recuperemos los derechos perdidos, deroguemos, tal como dijimos en la campaña electoral, todas aquellas leyes del PP que tanto daño han hecho a los trabajadores y jóvenes, plantemos cara a las presiones de los grandes poderes financieros que en nada se corresponden con el progreso y el bienestar social, tal y como reclama la carta que desde Tribuna Socialista enviamos a Pedro Sánchez el 30 de enero.

La propuesta de Compromís publicada hoy 26 de abril, demuestra que es posible sacar al PP del gobierno, nuestros dirigentes deben sentir que la voluntad de los socialistas, desde todas las agrupaciones y federaciones, les exige y apoya para que formen YA UN GOBIERNO DE IZQUIERDAS, echando al PP y empezando a atender las necesidades acuciantes de la mayoría.

 

Comité de Redacción.

Firma por un gobierno de izquierdas.

Firma la carta aquí

Apoyamos a Pedro Sánchez, para que trabaje por configurar un Gobierno de izquierdas, con una linea de trabajo claramente progresista y de izquierdas con un eje programático que permita:

-Echar atrás las leyes que han recortado los derechos y libertades que tanto costaron alcanzar, como por ejemplo la reforma laboral.
-Derogar el Artº 135.3 de la Constitución, para que el Estado y el Gobierno recuperen las riendas de la economía, de modo que el Estado de Bienestar no se subordine al pago de la deuda y sus intereses.
-Poner en marcha un plan de emergencia social, para paliar la pobreza energética, infantil y en cualquiera de sus expresiones.
-Iniciar el camino para dar una salida a la obsolescencia del Estado de las Autonomías, hacia un modelo de Estado Federal, Laico y Republicano.

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Durante la semana pasada, las redes sociales se inundaron de militantes y simpatizantes socialistas que daban apoyo a la Carta a Pedro Sánchez (que reproducimos más abajo). Esta carta fue entregada el sábado a Pedro Sánchez, a través de la Mesa del Comité Federal del PSOE, suscrita por 911 militantes afiliados al Partido, sindicalistas y simpatizantes.

Tras las numerosas peticiones recibidas, y dado que el debate sobre la formación de un gobierno de izquierdas sigue en el aire, Tribuna Socialista va a seguir con la campaña de recogida de firmas, de las que se hará una segunda entrega. Por tanto, seguimos sumando adhesiones.

Por ello, si aún no te has sumado y estás de acuerdo con su contenido, el Comité de Redacción de Tribuna Socialista te invita a que de adhieras a la carta. Si ya la has suscrito, te pedimos por favor que la difundas y la hagas extensiva a otros compañeros y compañeras.

 

Somos conscientes de que la cuestión territorial no será fácil ni rápida, pero los pueblos que componen el Estado español reniegan de la confrontación a la que nos han avocado Rajoy y Mas / Mas y Rajoy.

Súmate, pásala, difúndela.

Un saludo.

CARTA ABIERTA A PEDRO SÁNCHEZ

“Estimado compañero Pedro:
El pasado verano, a iniciativa de Tribuna Socialista te dirigimos una carta firmada por más de un centenar de militantes y simpatizantes socialistas en la que básicamente te pedíamos que no apoyaras las políticas de dislocación contra la mayoría social que nos viene imponiendo Rajoy y su Gobierno, y que no apoyaras al PP en su política de enfrentamiento de los pueblos, negando el derecho a decidir. Cuatro meses y unas elecciones generales después, la ciudadanía nos ha situado en la disyuntiva de tomar decisiones ante estas dos mismas cuestiones.
Nos volvemos a dirigir a ti, como Secretario General de nuestro partido y como candidato a la presidencia del gobierno para brindarte todo nuestro apoyo con el objetivo de formar gobierno y enviar al PP a la oposición, excluyendo cualquier pacto con el PP ni por activa ni por pasiva, y para que líderes una alternativa de izquierdas que ponga fin a las políticas aplicadas por el PP  que permita corregir el rumbo de las políticas de recortes que de forma muy significativa afecta a la mayoría social, a la clase obrera;  y que posibilite establecer los puentes de relación fraternal entre los pueblos que con una interpretación restrictiva y absurda es imposible con el actual marco constitucional.
Cualquier tentativa de gran coalición con la derecha significaría dar continuidad a las políticas de recortes y negación de derechos perpetradas por el gobierno del PP truncando la aspiración expresada en las urnas de forma mayoritaria. Por ello, saludamos y apoyamos tu firmeza al decir que ningún pacto con la derecha, y apoyamos tu propuesta de liderar una mayoría de izquierdas.
En línea con las iniciativas que el Grupo Socialista en el Congreso ha registrado en la Mesa del Congreso, entendemos que un pacto de izquierdas es indispensable para las políticas de reconstrucción social que nuestro país necesita y que a nuestro entender deberían empezar por:
  • Derogar la reforma laboral, así como derogar todas las reformas que hayan supuesto un ataque a nuestros derechos sociales, civiles y políticos que han supuesto un retroceso en las libertades políticas y la prosperidad alcanzada en treinta y cinco años de democracia.
  • Reformar el art 135 CE y la defensa de los servicios públicos y de calidad, la elaboración de un plan de urgencia social que garantice todos los servicios públicos y suministros de energía para la población más desposeída.
  • Plan de urgencia en defensa del empleo digno de calidad y de la industria.
Esta reconstrucción social no puede realizarse al margen del reconocimiento del derecho a decidir como un acto de democracia plena y de libertad.
Los derechos sociales son indisociables de los derechos de los pueblos a decidir su futuro, más de 7 millones de personas han votado a candidaturas que defienden el derecho a decidir.
Consideramos que no hemos de esperar al fracaso de Rajoy en su tentativa de formar gobierno. La ciudadanía con sus votos nos ha situado como  su  referencia  para   liderar   el cambio, y ha depositado en nuestro partido y en ti, como Secretario General para que lideres un gobierno de izquierdas comprometido en la recuperación de nuestros Derechos y Libertades, garantizando el ejercicio del derecho a decidir.
Estamos a tu disposición para conseguirlo.
Un abrazo fraternal.
Madrid a 30 de enero de 2016

 

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Carta abierta a Pedro Sánchez

Estimado compañero Pedro:

El pasado verano, a iniciativa de Tribuna Socialista te dirigimos una carta firmada por más de un centenar de militantes y simpatizantes socialistas en la que básicamente te pedíamos que no apoyaras las políticas de dislocación contra la mayoría social que nos viene imponiendo Rajoy y su Gobierno, y que no apoyaras al PP en su política de enfrentamiento de los pueblos, negando el derecho a decidir.

Cuatro meses y unas elecciones generales después, la ciudadanía nos ha situado en la disyuntiva de tomar decisiones ante estas dos mismas cuestiones.

Nos volvemos a dirigir a ti, como Secretario General de nuestro partido y como candidato a la presidencia del gobierno para brindarte todo nuestro apoyo con el objetivo de formar gobierno y enviar al PP a la oposición, excluyendo cualquier pacto con el PP ni por activa ni por pasiva, y para que líderes una alternativa de izquierdas que ponga fin a las políticas aplicadas por el PP  que permita corregir el rumbo de las políticas de recortes que de forma muy significativa afecta a la mayoría social, a la clase obrera;  y que posibilite establecer los puentes de relación fraternal entre los pueblos que con una interpretación restrictiva y absurda es imposible con el actual marco constitucional.

Cualquier tentativa de gran coalición con la derecha significaría dar continuidad a las políticas de recortes y negación de derechos perpetradas por el gobierno del PP truncando la aspiración expresada en las urnas de forma mayoritaria. Por ello, saludamos y apoyamos tu firmeza al decir que ningún pacto con la derecha, y apoyamos tu propuesta de liderar una mayoría de izquierdas.

En línea con las iniciativas que el Grupo Socialista en el Congreso ha registrado en la Mesa del Congreso, entendemos que un pacto de izquierdas es indispensable para las políticas de reconstrucción social que nuestro país necesita y que a nuestro entender deberían empezar por:

  • Derogar la reforma laboral, así como derogar todas las reformas que hayan supuesto un ataque a nuestros derechos sociales, civiles y políticos que han supuesto un retroceso en las libertades políticas y la prosperidad alcanzada en treinta y cinco años de democracia.
  • Reformar el art 135 CE y la defensa de los servicios públicos y de calidad, la elaboración de un plan de urgencia social que garantice todos los servicios públicos y suministros de energía para la población más desposeída.
  • Plan de urgencia en defensa del empleo digno de calidad y de la industria.

Esta reconstrucción social no puede realizarse al margen del reconocimiento del derecho a decidir como un acto de democracia plena y de libertad. Los derechos sociales son indisociables de los derechos de los pueblos a decidir su futuro, más de 7 millones de personas han votado a candidaturas que defienden el derecho a decidir.

 Consideramos que no hemos de esperar al fracaso de Rajoy en su tentativa de formar gobierno. La ciudadanía con sus votos nos ha situado como su referencia para liderar el cambio, y ha depositado en nuestro partido y en ti, como Secretario General para que lideres un gobierno de izquierdas comprometido en la recuperación de nuestros Derechos y Libertades, garantizando el ejercicio del derecho a decidir.

Estamos a tu disposición para conseguirlo. Un abrazo fraternal.

Ningún pacto con la derecha.

Los pactos con la derecha, se llame PP, CDC, PNV o Ciudadanos, siempre traen consecuencias negativas para la mayoría social.

 

laderecha
La derecha de este país tiene muchos representantes.

“Ningún pacto con la derecha, se llame como se llame”.

Editorial Tribuna Socialista nº 60- Diciembre 2015

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La experiencia acumulada nos dice que los pactos con la derecha, se llame PP, CDC, PNV o Ciudadanos, siempre traen consecuencias negativas para la mayoría social.

Si miramos la situación del socialismo en Catalunya, vemos que nuestro partido se ha desdibujado producto de la alianza por la unidad de España, de la mano de PP, UPyD y Ciudadanos, al negar Rubalcaba, siendo Secretario General del PSOE, el derecho del pueblo de Catalunya a decidir su futuro, si quiera en un Referéndum. Está posición ha sido mantenida por el actual Secretario General, Pedro Sánchez, y ahí está en PSC en posiciones históricamente retrasadas en representatividad, tanto en las municipales de mayo como en la autonómicas pseudoplebiscitarias de septiembre.

Vamos de la mano en el pacto antiyihadista, entrando en la lógica de guerra de quienes por intereses espúreos a los pueblos, europeos y árabes, han desestabilizado esa zona del planeta. Nadie en su sano juicio puede justificar, avalar, comprender ni entender a los criminales que apoyados en el fundamentalismo religioso convencen a jóvenes desesperados a inmolarse y segar la vida de víctimas inocentes como ocurriera en Madrid en 2004, el 13 de noviembre en París, el 21 en Mali, el 24 en Túnez, y un triste largo etcétera. El común denominador es la muerte de víctimas inocentes.

Víctimas tan inocentes como los 30 muertos en el hospital de Afganistán bombardeado por la aviación estadounidense a finales de octubre, o como los civiles muertos por los bombardeos franceses y rusos sobre Siria.

La guerra no se puede combatir con guerra. La violencia solo genera más violencia. Nos hacemos eco del sentir de Pablo Iglesias, frente a la guerra de Cuba:

Pablo Iglesias Posse“Los trabajadores, sobre todo, deben hacer viva campaña para que termine la lucha de las armas, pues no solo evitarán así que se derrame a torrentes su preciosa sangre, sino que podrán consagrarse en cuerpo y alma a poner término a la causa de todas las guerras: al antagonismo de intereses”

(El Socialista 1 de enero de 1897).

Los partidos de la izquierda, y el PSOE lo es, no podemos avalar pactos que conlleven la limitación y el retroceso en las libertades. Cualquier pacto en este sentido con el PP y C´s es la antítesis de lo que hizo José Luis Rodríguez Zapatero cuando prometió en la campaña a las generales de 2004 que traería las tropas de Irak y así lo hizo en los primeros días de su llegada a la Moncloa. El rechazo a la guerra genocida en la que Aznar nos implicó, trajo consigo una rotunda victoria en las generales.

Nuestro partido, debería insistir con más fuerza en el respeto al derecho de asilo y la deplorable actitud de los gobiernos de la UE con los llegados de los países en conflicto. No podemos ir de la mano de quienes niegan los derechos; no podemos acompañar a quienes caminan por la senda de la barbarie, por mucho que esto no “venda” en la prensa lacaya del capital.

No queremos pactos con la derecha, se llame como se llame, tampoco en política económica.

La prensa generadora de opinión pública se empeña en “emparedar” al PSOE entre el PP y Ciudadanos. Quieren hacernos creer que no hay política posible más que la de hacer seguidismo de los mandatos de los organismos internacionales: FMI, OCDE, BCE, Comisión Europea, todos ellos ajenos a la democracia, dirigidos por agentes del capital.

El PP es una herramienta desgastada, con un profundo hedor a franquismo. Es el partido que ha disparatado la deuda, para nutrir las cuentas de resultados de las entidades financieras nacionales e internacionales, a costa de los tributos de quienes verdaderamente mantienen este país, los trabajadores.

El PP es el partido que ha dinamitado el derecho laboral, con una reforma en 2012 que desequilibra las relaciones entre trabajadores y empresarios, en favor de los empresarios, provocando con este cambio legal la destrucción de más de tres millones de empleos; generando de esta manera un ejército de reserva que en 2013 llegó a rozar los seis millones de desempleados.

Por eso, nuestro Secretario General no puede continuar titubeando y disfrazando sus propuestas con futuros nuevos estatutos. Hay que decir alto y claro que derogará íntegramente la Reforma Laboral.

El empleo no se genera con reformas y cambios legislativos lesivos para los trabajadores. El empleo se genera con inversión. De los especuladoras y salvapatrias no podemos esperar que inviertan; están muy ocupados llevándose el dinero a paraísos fiscales. Son capaces de pagar para que les guarden el dinero en Suiza, en Alemania y en otros mercados en los que se están produciendo intereses negativos.

En este sentido, España necesita disponer de los más de 31.000 millones € que antidemocráticamente ha proyectado el PP en los PP.GG.EE. para 2016, solo en concepto de intereses para el pago de la deuda. España necesita disponer de los 78.682 millones previstos en amortización de deuda. Pero solo podremos disponer de esa ingente cantidad de dinero si de deroga el artículo 135.3 de la Constitución que, con nocturnidad y alevosía, implementó Zapatero pactando con el PP. Este artículo, que en la práctica significa la constitucionalización del austericidio, impide la realización de políticas sociales dirigidas a cubrir las necesidades de la mayoría social, pero sin embargo, la UE no tiene ningún reparo en saltárselo para fabricar y tirar bombas. Hay dinero para la guerra pero no para la educación, la sanidad, o las pensiones.

La reforma laboral, junto a otros medidas que ha tomado el PP a golpe de decreto, ha tenido muchas consecuencias negativas para la mayoría social:

Para los asalariados y asalariadas, porque con la modificación del Artº 41 del Estatuto de los Trabajadores (E.T.) se han perdido casi 15 puntos de poder adquisitivo de los salarios, y se han mermado sustancialmente condiciones en materia de jornada, horario y se han incrementado las funciones.

Para los y las pensionistas del futuro, es decir los asalariados de hoy, ven peligrar sus pensiones por la caída de la recaudación, como efecto de la bajada de salarios y por los  “regalos fiscales” en forma de bonificaciones y exenciones en las cotizaciones de los empresarios que el PP ha venido introduciendo consejo de ministros tras consejo de ministros.

Para los desempleados y desempleadas, que han visto caer la cobertura en prestaciones y  ven cómo pasa el tiempo sin que puedan acceder a un contrato de trabajo en condiciones dignas, situación que se deriva directamente del incremento del paro.

Para los autónomos, a los que Rajoy y los suyos llaman emprendedores, cuando la realidad es que cientos de miles de ellos son trabajadores a los que en el colmo de la explotación les “obligan” a celebrar contrato mercantil en lugar de un contrato laboral.

Y para los estudiantes, hijos e hijas de la clase trabajadora, quienes sufren la situación de penuria y pobreza que en un 30% de la población se está viviendo, a los que se les han subido las tasas y los costes de sus estudios con el negocio de los masters. Futuros trabajadores y trabajadoras que bien han tenido que emigrar, bien se han visto obligados a abandonar sus estudios por falta de recursos económicos.

El PP ha instaurado esta política económica, dictada desde los foros económicos internacionales. Y lo ha hecho a golpe de legislar, haciendo uso y abuso de su mayoría absoluta, con leyes mordaza, retrocediendo las libertades de la mujer para abortar y de todos y todas a expresarnos con libertad. Ha hecho uso del artículo 315.3 del Código Penal, que como muy bien calificaba Manuel de la Rocha en el acto del pasado día 20, en defensa del derecho de Huelga y contra la actuación de jueces y fiscales contra más de 300 sindicalistas, “es un ataque sin precedentes al sindicalismo de clase”.

A primeros de este año que termina, Pedro Sánchez pactó con el PP la reforma del Código Penal, en la que se estableció el concepto de “prisión permanente revisable”, como eufemismo para no decir “cadena perpetua”. Pedro Sánchez se olvidó de introducir la derogación del Artº. 315.3 que criminaliza a los trabajadores por ejercer su derecho a la huelga.

No nos basta con una reforma de la Constitución de 1978. Su aprobación por el pueblo con ruido de sables de fondo, no fue una elección en libertad. Nadie nacido después de 1960 la ha aprobado, y su cometido, respecto a dar soluciones a las necesidades de la clase trabajadora y de los pueblos, ha quedado obsoleta, cuando no incapaz. El pueblo tiene derecho a recuperar la República al tiempo que se produce un nuevo proceso constituyente que de verdad aporte soluciones a los derechos de los trabajadores y los pueblos. Este horizonte constituyente, y no superficialidades y efectos de imagen y forma, si generaría ilusiones en la mayoría social.

Como hemos podido oír en el debate del pasado lunes día 30 de noviembre a lo más que aspiran los candidatos alternativos al PP es a remendar la Constitución del 78 para que aguante una década más. Triste bagaje el que nos ofrecen.

No en vano, en la edición de El País del día 2 de diciembre, en el artículo de Miquel Alberola “Incertidumbres y Esperanzas para el Rey en el 20-D”, se dice “La posición central de la formación naranja es una garantía para la Zarzuela en medio de un panorama de desconfianzas”.

Como puede verse, con fechas y datos, los pactos con la derecha siempre traen malas consecuencias para la mayoría de la sociedad. Por eso decimos que no se pacte con la derecha. A los socialistas, lo mismo nos da si es antigua o modernizada, si es españolista o nacionalista vasca o catalana.

Ante la situación de barbarie, en el más amplio sentido del término, la única solución es la unidad de las organizaciones de la clase trabajadora, los partidos y sindicatos que se reclamen de clase.

Comité de Redacción de Tribuna Socialista.

9 Diciembre 2015