Dejarse engañar

Nicolás Maquiavelo dejó escrito para provecho de gobernantes que «cuando un príncipe dotado de prudencia advierte que su fidelidad a las promesas redunda en su perjuicio, no puede, ni siquiera debe, guardarlas, a no ser que consienta en perderse«, pues “los hombres son tan simples que el que engaña con arte halla siempre gente que se deja engañar«.

Eso debió pensar nuestro amado príncipe cuando en 2017 prometió renovar un partido esclerotizado, dominado por barones (y una sultana) regionales, firmemente asentados merced a una cultura política clientelar, de intercambio de votos internos por prebendas. Como la semilla que cae en suelo fértil, esta promesa encontró una militancia deseosa de renovación, que le restauró en el poder, haciendo olvidar el espectáculo bochornoso de su defenestración. La campaña de primarias de aquel año fue una “road movie” coral, que representó el guión de cuento del príncipe destronado que conquista de nuevo el reino de nunca jamás (o del “no es no”, consigna simplista donde las haya, pero efectiva) y cuando cayó el telón del 39º Congreso todos fueron felices y comieron perdices. Pero entre el clamor de los aplausos y el fárrago de los estatutos, y demás reglamentos internos que nadie es capaz de leer, se había perdido la oportunidad política de sentar las bases para la regeneración.

Porque, a pesar de dibujar la posibilidad de ensanchar la base social con la participación de los simpatizantes en los procesos de primarias y de elegir directamente a un tercio de los cargos internos, los veteranos, curtidos en batallas de letra pequeña, consiguieron diferir la aplicación de la apertura y hacerla depender de la decisión de las cúpulas de cada nivel territorial. Las consignas eran “coser” y “ahora no toca”. Así, los barones y miembros de ejecutivas regionales conservaron la llave del poder orgánico, a través del cual se controla la red de intermediarios y conseguidores de nivel local y se mantiene el dominio de cada agrupación. Todo atado y bien atado. Cambiar algo para que nada cambie. Manteniendo un sistema de dominación social semejante a las estructuras de la mafia y la criminalidad organizada. Un sistema de captura de rentas que se nutre de las instituciones y de los recursos públicos. En el cual el retorno de los favores mediante el voto está monitorizado, especialmente en las votaciones internas, sobre listas cerradas y bloqueadas previamente orquestadas y basadas en una aritmética que anula los derechos de las minorías: la ley de que el ganador se lo lleva todo.

De hecho, para conjurar la amenaza al poder del aparato en todos los procesos de primarias desde 2017 no se ha activado nunca la apertura a simpatizantes. Tampoco funcionan las conferencias sectoriales y el debate interno brilla por su ausencia. A día de hoy las fallas de democracia interna han convertido al PSOE en un híbrido entre, de un lado, una empresa de trabajo temporal para toda suerte de empleos, desde el directivo público hasta el peón subcontratado por contratistas del sector público, y de otro, un club de fans del querido gran líder, configurado como máquina electoral para la distribución de consignas propagandísticas a cargo de aspirantes meritorios, la mayoría de ellos formados en la “universidad de la vida” y sin experiencia laboral al margen de cargos públicos.

A día de hoy no se puede afirmar que el PSOE sea precisamente un instrumento para la participación política y es imposible que se regenere si esa regeneración depende de la voluntad de los administradores de la franquicia electoral, que han tejido redes de vasallaje y mutua dependencia con los integrantes de los eslabones de la cadena trófica. La nueva limitación de tres mandatos en un mismo cargo orgánico, introducida en los nuevos estatutos, está destinada a un público muy crédulo o que aparenta serlo. Resulta tan ridícula como decorativa, a la vista de la facilidad para saltar de un puesto orgánico a otro, por no hablar de los cargos públicos y de la pléyade de asesores a quienes nadie conoce ni exige rendición de cuentas.

En Euskadi en el Congreso que se ha celebrado el 21 de noviembre, Eneko Andueza ha asumido la secretaría general del PSE y dado a conocer su ejecutiva, arropado por Pedro Sanchez y varias ministras. No se esperaban novedades ni sorpresas. Tal vez consciente de que recibe en herencia una organización clientelar con los pies de barro y muy dependiente de la credibilidad y del éxito a nivel estatal, Andueza se muestra prudente y dispuesto a marcar perfil ante el PNV cuando afirma que «en las próximas elecciones se verá qué fuerza dan los ciudadanos a cada uno y, a partir de ahí, veremos para qué queremos gobernar”.

Esto supone un cambio con respecto a la invocación de Idoia Mendía a la estabilidad y a la gobernabilidad como valores superiores que exigen el sacrificio de los abnegados ocupantes de sillones, prestando servicios al país como serviles mayordomos del PNV. Ya hemos asistido al último acto de demostración de falta de principios, con la votación de los miembros del Tribunal Constitucional apelando cínicamente a la “ética de la responsabilidad” por encima de la integridad, cuando precisamente quien la formuló alertaba contra el demagogo que tiene que medir siempre el efecto que causa, lo que le lleva a comportarse como un actor vanidoso… Pues cuando el afán de poder que caracteriza al político no está al servicio de una causa, cuando se convierte en un profesional del poder sin convicciones, ahí reside el pecado mayor contra la política. Así los duros pasajes que Max Weber dedicaba a los políticos de poder, detrás de cuyas formas ostentosas detectaba la perfecta vacuidad de quien carece de fines y proyectos más grandes que su propia carrera, advirtiendo que sin principios y valores los éxitos aparentemente más sólidos llevan consigo la “maldición de la inanidad”.

Pero no se asusten los ocupantes de sillones con eusko label. Es difícil creer a estas alturas que Andueza sea capaz mediante su liderazgo de regenerar el PSE y de hacer política de otra manera, partiendo de unas bases éticas y de vocación para la gestión de lo público, abandonando la dinámica clientelar y promoviendo la participación y el debate interno.

Asistimos al final de un ciclo ascendente, el crédito y la paciencia del electorado se van agotando y asoma una nueva marca electoral en la izquierda. Como advirtió Maquiavelo al príncipe, “fácil es hacerles creer una cosa, pero difícil hacerles persistir en su creencia”.

Susana Cejudo

Ex militante PSE-EE/PSOE

La necesidad de recuperar el gobierno Andaluz desde la proximidad a los ciudadanos

Crónica del XIV Congreso del PSOE de Andalucía. Por María Iglesias Domínguez, Periodista. Redacción Tribuna Socialista

Bajo el lema «Somos socialistas, somos Andalucía», el 14 congreso, el primero que celebra con el PSOE-A en la oposición, reunió a más de 2000 personas en Torremolinos.

520 serán delegados de las ocho agrupaciones provinciales y las Juventudes Socialistas (24) y de Izquierda Socialista (8) el resto, participantes en los distintos grupos de trabajo, conferencias, e invitados.

Se debatieron 3.035 enmiendas a la ponencia política , el debate fue intenso y se han organizado cinco espacios públicos de debates o «ágoras»: «Somos diversidad»; «Somos feminismo»; «Somos sanidad pública»; «Somos el futuro», y «Somos defensa de la Memoria histórica», que reunirán a expertos, miembros de la Ejecutiva Federal del PSOE y representantes del sindicato UGT entre otros participantes.

La coordinadora del congreso y portavoz parlamentaria del PSOE-A, Angeles Ferriz, destacó antes del comienzo del congreso en rueda de prensa que “los socialistas andaluces llegaban a este cónclave cargados de fuerza y de unidad en torno a la figura del secretario general, Juan Espadas, elegido previamente en unas primarias”

«Culminamos un intenso proceso de democracia interna, que arrancó con las primarias que situaron a Juan Espadas como candidato a la Presidencia de la Junta y secretario general, un proceso que ahora completamos con la renovación del equipo y del proyecto con el reto de devolver al PSOE a la Junta de Andalucía», subrayó Ferriz

Las circunstancias de como ha sucedido la renovación de la secretaria general en este caso, mediante unas primarias en las que Espadas venció a Susana Díaz, hizo que no se presentará un informe de gestión de la ejecutiva saliente, sino un informe político sobre la situación del partido.

Para el congreso se eligió un lugar simbólico: Torremolinos, donde se fundó la Federación Socialista Andaluza hace 44 años, donde empezó todo, además de ofrecerse un sentido homenaje a padres del PSOE Andaluz como fueron entre otros Rafael Escudero, Manuel Pezzi, Cándido Méndez o Amparo Rubiales que recibieron todo el cariño de los participantes al mismo.

En lo que a las ponencias política se refiere, se trabajó en tres comisiones que giraron en torno a los «Valores socialistas», «un cambio justo y social» y «Transformar Andalucía». En cuanto a las prioridades de los delegados y delegadas que defendieron las enmiendas en el congreso se centran en la reconstrucción de la sanidad como servicio público; el relanzamiento de la educación pública con vocación de excelencia; el refuerzo de la atención a la dependencia; la apuesta por el municipalismo y la mejora de la financiación local y el empleo de calidad.

Dos días y medio de trabajo intenso en un congreso que se desarrolló sin demasiadas sorpresas en la mayoría de los temas y con un resultado de más del 84% de apoyo a la nueva ejecutiva del PSOE de Andalucía.

El ya electo secretario general del PSOE de Andalucía, Juan Espadas, llamó en la clausura del XIV Congreso a la “unidad y la fraternidad de toda la familia socialista porque éste es el momento del PSOE y no puede haber un socialista enfadado con otro” y porque “somos la esperanza de los andaluces y andaluzas” para recuperar el gobierno de la comunidad.

En un acto en el que compartió atril con el secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y en el que presentó a los miembros de la nueva Ejecutiva Regional, Juan Espadas recordó que el lema ‘avanzamos unidos’ que nos trajimos del Congreso Federal de Valencia “es un mensaje redondo que nos dice que dice que el PSOE tiene que seguir liderando nuestro país y tiene que hacerlo ahora en Andalucía” porque “avanzar es la clave de bóveda para salir de esta crisis que hemos vivido”. El dirigente apeló a la unidad “tal y como la entendemos los socialistas, unidad que no es uniformidad, sino pluralidad desde el respeto”, por lo que aseguró que “si de Valencia vinimos unidos, desde Torremolinos saldremos más unidos si cabe, como una piña” porque “éste es el congreso de la energía positiva en el que venimos a construir”.

Y dijo sentirse orgulloso también del socialismo municipalista. “Quiero reivindicar como alcalde y como secretario general a los municipalistas y a los concejales y las concejalas de cada uno de los territorios de Andalucía que son el mejor PSOE”, aseveró para explicar que “lo hago por convencimiento porque son la imagen y el reflejo de humanizar la política cercana y porque el municipalismo es la puerta y el camino para recuperar el Gobierno de Andalucía”.

Juan Espadas recriminó a Moreno Bonilla que “siguiese pidiendo más dinero al Gobierno de España y no ejecutar los recursos que tiene”, y tildó de “vergüenza” que haya presentado unos Presupuestos “que consisten en poner todo lo no ejecutado el año anterior”. Ahí, destacó la inejecución de los fondos de empleo: “Si el Gobierno andaluz no tiene capacidad, que nos lo den a los ayuntamientos esos planes de empleo para que nosotros seamos capaces de sacarlos adelante”.

El secretario general contrapuso la gestión del gobierno andaluz de las derechas con el de Pedro Sánchez y el del PSOE en España, de quienes dijo que “dieron lo mejor de sí mismo pese a que la derecha no fue capaz ni siquiera de apoyar en el Congreso que primero estaba la salud por encima de todo”.

Por su parte, el secretario general del PSOE y presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ante los militantes socialistas de Andalucía reunidos en Torremolinos, valoró que en el 14º Congreso se aprobaran resoluciones que hablan de temas “tan importantes” como la reindustrializar Andalucía, el blindaje de la educación y la sanidad, la igualdad entre hombres y mujeres o la cohesión social y territorial. Por ello, ha querido trasladar su “enhorabuena a la militancia por unas resoluciones que van a hacer más fuerte el proyecto del PSOE de Andalucía”. Además, el líder socialista apoyó la propuesta que defiende Juan Espadas de “una segunda descentralización de Andalucía y de empoderar a los ayuntamientos, para acercarnos más a los problemas de los andaluces y andaluzas”.

“Los números son los que son y cuando pasen cuatro años, el PSOE habrá destinado un 33% más en los presupuestos para Andalucía que en los cuatro años de Rajoy en la Moncloa. Esa es la diferencia, que nosotros no nos olvidamos de Andalucía, porque sabemos que es uno de los principales motores de creación de empleo y crecimiento económico de nuestro país” añadió

El secretario general, que ha afirmado que “Andalucía es la federación más importante del PSOE”, también ha puesto en valor que en el PSOE siempre “cumplimos con nuestra palabra, somos un gobierno de palabras y de hechos”. Entre otras cuestiones, ha resaltado que el Ejecutivo nacional ha subido el Salario Mínimo Interprofesional, blindado las pensiones, aprobado la Ley de Vivienda, la LGTBI o la de Muerte Digna y puesto todos los recursos necesarios contra la violencia machista o reforzado la ciencia.

Espadas presenta una Ejecutiva renovada “para recuperar el gobierno andaluz desde la proximidad y la política local”

El secretario general del PSOE-A, Juan Espadas, ha diseñado una Comisión Ejecutiva Regional (CER) de hasta 60 miembros distribuidos en nueve grandes áreas, y ligera mayoría de hombres, 33 frente a 27 mujeres.

De los 60 miembros, casi un tercio, 19, incluido el secretario general, Juan Espada, son de la provincia de Sevilla, mientras que ocho proceden de Granada y Málaga, seis de Jaén, Huelva y Cádiz, cuatro de Córdoba y tres de Almería.

Las nueve áreas en torno a las que se estructura la CER son las de Política Territorial; Transformación económica y digital; Igualdad, Equidad y Justicia Social; Transición Ecológica Justa y cambio climático; Ciudadanía y Derechos sociales; Institucional; Corporativa; Comunicación, y Acción Electoral.

Nota informativa CILE

Llega al Comité de Redacción de Tribuna Socialista la nota informativa del CILE de la cual pasamos un resumen

El pasado día 2 de octubre, militantes, responsables de organizaciones obreras, pequeños agricultores y anti-imperialistas de 19 países de Africa y de la diáspora se reunieron en videoconferencia sobre el tema «En el combate por la soberanía, por la emancipación nacional y social, se levanta un viento nuevo sobre el continente africano».

Los 19 países de los que hubo representación fueron: Azania (Sudáfrica), Benín, Burkina Faso, Camerún, Costa de Marfil, Guinea-Bissau, Mauritania, Níger, Nigeria, Uganda, RD del Congo, República de Guinea, Mauricio, Reunión, Ruanda, Senegal, Somalia, Togo, Yibuti. Algunos militantes de estos y de otros países no pudieron sumarse a la reunión por diversas razones técnicas. 22 compañeros tomaron la palabra durante la reunión, y se recibieron contribuciones escritas.

La reunión transcurrió en un ambiente de fraternidad y camaradería en el que la libre discusión e intercambio de experiencias fue rico. Los debates se desarrollaron sobre la situación del continente, resaltando, como declaró uno de los participantes «lo que tienen en común los distintos países, es decir, el necesario combate contra la dominación imperialista y los gobiernos a sueldo de esta y por la soberanía».

Un lugar centra al ocupó el acta de acusación contra el imperialismo y los gobiernos a sueldo del mismo. Los participantes abordaron todos los aspectos de la situación en el continente: – la pandemia de COVID19 y su gestión por los gobiernos con desastrosas consecuencias: hambre para gran parte de la población e inmensas discriminaciones en la vacunación. La pandemia se ha convertido en el pretexto para cuestionar todas las conquistas de los trabajadores y las libertades democráticas; – El saqueo de las riquezas por las potencias imperialistas valiéndose de sus aliados locales, gobiernos corruptos y partidarios de una alternancia reducida a un simple cambio de personal para aplicar la misma política entre otros puntos.

La discusión también abordó el papel necesario de las organizaciones sindicales para preservar las conquistas de los trabajadores y sus familias: «todo lo que hemos conquistado ha sido mediante la lucha» subrayó un participante. Se denunció la trampa de las treguas sociales y otras presiones a favor de las supuestas «nuevas formas de lucha» que pretenden que los sindicatos renuncien a sus reivindicaciones y a sus medios de acción, en particular la huelga.

África, más allá de la división del continente, de las fronteras artificiales y las diferencias de lenguas impuestas por la colonización. Como dijo un participante, «Hoy la tarea principal para nosotros es organizarnos a escala local, regional e internacional. Tal es el sentido de nuestro encuentro hoy». Seguir trabajando juntos y dotarnos de un marco en el que podamos apoyarnos es una demanda unánime. Se propuso el establecimiento de un polo en el continente africano a fin de «trabajar, intercambiar, comunicar, compartir nuestras experiencias y sobre todo nuestras acciones», desarrollar la solidaridad internacional: un «CILE África», inscrito en el marco del CILE (Comité Internacional de Enlace e Intercambio), presente en todos los continentes y ampliando sus actividades.

Resumen del informe enviado por el CILE

José A. Iniesta

El discurso único de la transición verde: un peligro para la clase trabajadora

El cambio climático es una realidad innegable. Los efectos
destructivos de un sistema económico capitalista basado en la
especulación, el consumismo, la expoliación de los recursos
del planeta y en la explotación del hombre por el hombre, y
en manos del poder financiero, son claros. No me extenderé
sobre ello.
Es necesario tomar medidas para atajar el problema que el
cambio climático supone para el conjunto de la humanidad
y especialmente para las generaciones futuras. Pero el gran
peligro está en que la transición verde y la digitalización de
la economía se ha convertido en el nuevo discurso único, en
el que derechas e izquierdas están de acuerdo, como antes fue-
ron discursos únicos el cumplimiento de los indicadores ma-
croeconómicos que nos llevaron al austericidio o la prima de
riesgo, que llevó a recortes en el sistema público, nunca más
revertidos,
Tenemos ejemplos concretos que nos deben llevar a los so-
cialistas a romper con ese discurso único, con ese consenso
aparente, que solo está produciendo destrucción de empleo,
pobreza y desafección a la política, No es cierto que todos ten-
gamos la misma responsabilidad en el desastre planetario, ni
por asomo. Es el sistema económico el que hay que cambiar.
La única alternativa es el control público de lo que es de
todos: el planeta y los recursos naturales. En manos del poder
financiero, solo encontraremos más destrucción de las fuerzas
productivas y más desigualdad. Mientras unos se frotan las
manos con la transición verde, gastando el dinero público en
financiar cierres de empresa, deslocalizaciones y reestructura-
ciones de plantillas, con la excusa de la transición verde, otros,
la mayoría social, la clase trabajadora sufre las consecuencias.
Veamos algunos ejemplos en Cataluña que no son diferentes
a los que se producen en el resto del Estado español y en el
mundo entero:
-La banca: con la excusa de la digitalización de los servicios,
han dejado de prestar un servicio del que el conjunto de tra-
bajadores somos reos. Decenas de miles de puestos de trabajo
menos en el sector bancario, reducción del número de oficinas
y se deja colgado a miles de personas incapaces de realizar las
operaciones más elementales de forma digital.
-El Sector de la Automoción: Tras el cierre de Nissan y el
Bluf de la china GWM se ha producido la expulsión del mer-
cado de trabajo de miles de personas. En las demás empre-
sas del sector, la fabricación del coche eléctrico (de dudosa
eficiencia ambiental por el impacto ecológico de las baterías)
conllevará la expulsión del mercado de trabajo de al menos el
40% de las plantillas al necesitarse menos mano de obra.
11
noviembre de 2021
Este mes de noviembre, en una región ampliamente desin-
dustrializada (el Penedès-Garraf). se ha anunciado un nuevo
cierre de empresa de componentes para el automóvil que no
serán necesarios para fabricar el coche eléctrico. Mahle de Vi-
lanova i la Geltrú cierra dejando en la calle a 343 trabajado-
res. La multinacional alemana fabrica piñones de motor para
vehículos. Esa pieza no se utiliza en los motores eléctricos de
coche.
Este cierre se une al de la división de Glass de Saint Gobain
en L’Arboç, la Robert Bosch en Castellet i la Gornal, Alfisa
en Santa Margarida i el Monjos, El Corte Inglés en La Bisbal
del Penedès, entre otras. La desindustrailización del Penedès
y Garraf avanza en un desangrado sin que se sepa nada de los
reclamados planes de reindustrialización necesarios ante un
desempleo creciente en unas comarcas en las que la presión
demográfica sigue creciendo con población procedente del
área metropolitana de Barcelona.

  • Zonas de bajas emisiones en las ciudades: la imposibili-
    dad de circular por amplias zonas urbanas y periurbanas con
    determinados vehículos considerados contaminantes es una
    cuestión que afecta negativamente a la clase trabajadora, es-
    pecialmente con rentas más bajas, ante la imposibilidad de in-
    vertir en un coche eléctrico (por su precio) y poder desplazarse
    a trabajar.
  • Eléctricas: el mercadeo de las eléctricas es un claro ejem-
    plo de especulación de las multinacionales con las denomina-
    das energías verdes, que se traduce directamente en pobreza
    energética.
    Podría seguir poniendo ejemplos, pero la cuestión es que
    hay que romper con ese discurso único. La transición verde no
    puede ser justa cuando quita el sustento a millones de trabaja-
    dores de todo el mundo, mientras el poder financiero invierte
    en los objetivos de desarrollo sostenible para mantener e incre-
    mentar su tasa de beneficio.
    Los socialistas hemos de poner freno. Nuestra gente, la clase
    trabajadora, está amenazada y el gran peligro es que de seguir
    en el discurso único, los partidos de izquierda seremos vistos
    por nuestra gente como parte del problema, causando desafec-
    ción política y labrando el terreno para los negacionistas del
    cambio climático y el populismo de la ultraderecha.
    Hay que elevar la voz y exigir soluciones para la industria,
    poniendo freno a los cierres y despidos y aplicando medidas
    de control público sobre la industria y sobre las causas del
    cambio climático.
    Baltasar Santos

    Primer secretario PSC El Vendrell

O fado não ouviu

Por Martín Lozano

Era mi escenario ideal. Una calle estrecha y empinada, recorrida por los raíles del tranvía en toda su longitud, una taberna, el rasgueo de una guitarra y la claridad de su voz atravesando mi corazón y el aire húmedo del barrio, en la mañana luminoso, ya anochecido inundado con ese ambiente bohemio, portuario, trasnochado y oceánico. Mariza entonando el fantástico ‘Fado Portugués’ en honor de Amália Rodrigues. Pero los sueños casi nunca se cumplen y esta vez no sería una excepción. No conocía Lisboa, apenas el resto de Portugal y me tuve que conformar con un dúo tocando aires de Bossa Nova, frente al Hotel donde nos hospedamos esa noche en el Barrio de Chiado. Nada de vieja taberna, un modernísimo bar de copas, donde por menos de cuatro euros nos tomamos una cerveza y un vermú, escuchando a los brasileiros y sus alegres y optimistas ritmos, diametralmente opuestos a los nostálgicos fados. Pero para entonces ya todo daba igual, llevaba cuatro horas paseándola y ya estaba, yo también, enamorado de ella. A la mañana siguiente, madrugándola, la recorrimos, habíamos cambiado nuestros planes y teníamos prisa. Antes de empezar el recorrido ya me había prometido volver, tenía que ver el estuario y el mar desde lo alto de Alfama, hacer el recorrido completo del viejo 28, entrar en los Jerónimos y ver el horizonte infinito sentado junto a la Torre de Belém y comerme media docena de esos pastelillos de hojaldre y crema, o mejor aún, un surtido completo.

Y hablar con ese camarero de madre española sobre cómo debe ser la Republica Federal Ibérica. Yo se lo explicaba y estábamos de acuerdo en casi todo. Tres capitales: la político-administrativa, Madrid, la centralidad sigue siendo un valor; las otras dos de su mismo rango, además capitales culturales y comerciales: Lisboa y Barcelona; la una abierta al Atlántico, Latinoamérica al completo, la zona occidental de África y las excolonias portuguesas; la otra al Mediterráneo, a la Europa del sur y al África del norte; dos de menor rango, auxiliares de las anteriores: Valencia y Porto; ciudades destacadas por cultura, industria, comercio: Sevilla, Coímbra, Bilbao. Democrática, federal o confederada aún está por ver. Por lo menos España, no sé Portugal, no ha dejado de ser nunca un conglomerado de vascos, catalanes, andaluces, gallegos, asturianos, etc, etc, etc. Os lo dice un madrileño, que por no ser, no es de ningún sitio, lo es de todos y de donde le da la gana. Perderemos un nombre y ganaremos todo lo demás. 

Pero debemos tratar a los portugueses como lo que son, nuestros hermanos, no nuestros primos pobres. Un pueblo amable, educado, culto del que tenemos mucho que aprender. Me quedaría a vivir en Lisboa solo para pasear sus maravillosas librerías e intentar vislumbrar el fantasma de Saramago entre sus estanterías o para balbucear a Pessoa. Cuando vi la Praça do Comércio, el Arco da Rua Augusta o la propia calle de ese nombre supe lo que era ser una capital de verdad y me pregunté si nos había tocado la dinastía imbécil de entre todos los reyes europeos, porque desde Felipe II solo hemos tenido un buen alcalde. Me encanta el cocido, la fabada, el gazpacho, la paella y el pescado del cantábrico, me vuelven loco la salsa romesco y los calçots, pero el bacalao y el arroz lusitano me parecen inmejorables. Hablo catalán en la intimidad, mientras veo Merlí, pero además Amália me hace llorar cada vez que la escucho sin terminar de entenderla y siento saudade desde antes de haber estado en Lisboa.

Quiero despertar una madrugada sin que en mi país tenga que sonar ‘Grândola, Vila Morena’ o ‘E depois do Adeus’, por otro motivo que por su belleza y sentirme uno más con ellos. Si nos juntásemos todos como un único pueblo que somos, admitiendo todas nuestras particularidades y ofreciésemos una península voluntaria y fraternalmente unida, dentro de nuestra inmensa variedad, seríamos más fuertes, más grandes y más libres, porque no seríamos uno, seríamos mucho más que uno, seríamos infinito.

Obrigado por todo Irmãos. Salud Compañeros.

Epílogo. Como a la mujer amada quiero ver Lisboa en todas sus facetas: limpia y luminosa, atacada por la borrasca atlántica, oscura y castigada por el viento, fría y orgullosa.

Propuesta de Encuentro estatal de trabajadores activos y desempleados, pensionistas, jóvenes de todos los pueblos.

A pesar del boicot mediático, la manifestación estatal el 16 de octubre ha representado un hito en la movilización y resistencia frente los intereses del capital financiero; en concreto de la banca y las aseguradoras, que quieren privatizar el Sistema Público de Pensiones, intereses que el gobierno vehiculiza y para los que busca el apoyo de los sindicatos a través del “Diálogo Social”.

La movilización del 16-O ha sido un éxito, por varias razones:

Las reivindicaciones son claras y comunes. Los trabajadores, activos o en paro, los jóvenes, pensionistas… todos se reconocen en ellas:

  • Defensa del sistema público de Pensiones; Auditoría de las cuentas de la Seguridad Social.
  • Derogación de las reformas laborales y de pensiones.

Porque es un llamamiento a la unidad de todos los trabajadores y los pueblos.

Porque aúna exigencias sociales con la defensa de las libertades.

Porque pone en evidencia la necesidad de que los sindicatos se unan y se comprometan en la defensa de estas reivindicaciones.

El CATP ha participado en esta movilización que se ha convocado a iniciativa de la COESPE, y se reafirma en que debe continuar con los objetivos planteados. Prestamos una atención particular al “Llamamiento de sindicalistas en apoyo a la Auditoría para defender el sistema público de Pensiones”. Es una herramienta de lucha que debe tener desarrollo y continuidad.

Es el momento de ayudar a unir fuerzas y resistencias ante los planes que el capital, la UE, anuncia. Y, en particular, ante los cierres de empresas, despidos y “reconversiones y deslocalizaciones” que se preparan al amparo de la “economía verde” y los fondos de la UE.

Los trabajadores chocan con las instituciones del régimen monárquico, parapeto del capital financiero, al que secundan gobiernos y dirigentes políticos y sindicales.

Es necesario impulsar la movilización independiente ante los llamados al consenso con la derecha franquista y la patronal, organicémonos por las reivindicaciones y los derechos de los pueblos.

La Coordinación del CATP propone organizar un ENCUENTRO de trabajadores, jóvenes, pensionistas…

Proponemos el 15 de enero de 2022.

Llamamos a organizar colectivos, comités del CATP; territoriales, de empresa y/o centro de trabajo, que se reúnan, que participen en las movilizaciones, que nos hagan llegar sus propuestas y contribuciones.

Llamamos a buscar la relación organizada con los diferentes movimientos de resistencia que se desarrollan en Europa y en particular a participar en la Conferencia Obrera Europea que se organiza en febrero, en París, a iniciativa de trabajadores franceses y griegos.

Carta abierta a los empresarios

En el actual clima de incertidumbre y polarización política el reconocimiento de la autonomía de las partes y el fortalecimiento de la negociación entre los interlocutores sociales será fundamental para garantizar el éxito de las futuras reformas- que se demandan desde distintos ámbitos económicos y sociales-, de acuerdo con la función que la Constitución Española atribuye a las organizaciones sindicales y empresariales.

Sin embargo, esta afirmación básica y elemental no debe excluir el análisis de la compleja realidad del mundo empresarial, protegido bajo el paraguas de las políticas neoliberales y las decisiones favorables de algunos gobiernos (reformas laborales del PSOE en 2010 y, sobre todo, del  PP en 2012, contestadas con sendas huelgas generales), que los sindicatos, con estos antecedentes, tienen la obligación y la responsabilidad de abordar, para evitar que vuelvan a repetirse. Por eso resulta inaceptable que se diga  que los sindicatos deben “adaptarse  a la realidad de la empresa”, al “entorno digital” y al “futuro del trabajo” y no se diga absolutamente nada sobre la “responsabilidad” de las empresas en la actualidad. Incluso, determinados analistas y expertos socio laborales centran sus exigencias de modernización exclusivamente en los sindicatos y se olvidan por completo del comportamiento de las empresas.

Esto tiene una relación directa con la crudeza del  capitalismo y el carácter depredador de muchas empresas de nuestro tiempo, así como con la impopularidad de muchos ejecutivos empresariales (sobre todo en los países anglosajones) que, incluso, transciende a la opinión pública. Empresas que han estafado a miles de inversores y trabajadores mediante fraudes contables que dejaron a miles de pensionistas en la ruina y a  muchos trabajadores que han tenido que buscar trabajo a la edad en que pensaban jubilarse. La lista de estas empresas en todo el mundo sería interminable.

Ejecutivos que se fijan retribuciones obscenas y a la vez reclaman moderación salarial a los trabajadores. En vez de devaluar drásticamente los salarios deberían poner fin a estas prácticas que conducen a que, en muchos casos, la empresa pierda dinero (por lo tanto lo pierden los accionistas) mientras el consejo de administración se enriquece con retribuciones millonarias. Otros casos se refieren al procedimiento consistente en fijar las retribuciones de los directivos en función de la cotización de las acciones de la empresa en bolsa. Para conseguirlo no dudan en reducir costos laborales, deteriorar las condiciones de trabajo y recurrir a los despidos masivos con el propósito de mejorar los beneficios y, por lo tanto, los ingresos de los altos ejecutivos.

También es práctica habitual que las empresas anuncien beneficios y, simultáneamente, el despido de trabajadores. Otros ejemplos de actualidad se establecen en torno a plataformas digitales, empresas multiservicios y compañías aéreas de bajo costo, que para algunos representan el paradigma de las empresas del siglo XXI. En algunas empresas, los empleados (falsos autónomos) tienen que pagarse su propio vehículo, sus herramientas y sus ropas de trabajo. Incluso, algunas azafatas de  empresas aéreas (low cost) limpian el avión, con salarios más bajos y una  jornada laboral más larga para competir con las empresas del sector (dumping social)

Esta situación hace ineludible avanzar en “la democracia económica”, término olvidado en los últimos años, como se olvidó  antaño la llamada “democracia industrial” y el “control obrero”. La participación plena de los trabajadores y de sus sindicatos, así como la transparencia que debe presidir la actuación de las grandes empresas multinacionales requiere establecer, cuanto antes, el marco legal y los instrumentos necesarios que garanticen el control democrático de los trabajadores y los contrapoderes para establecer el necesario equilibrio entre las partes.

Las medidas que el movimiento sindical reclama con reiteración en el ámbito europeo resultan urgentes: establecer las bases jurídicas que hagan posible una negociación colectiva en este ámbito; garantizar los derechos de información y consulta, cuando menos en las grandes y medianas empresas  que operan en la UE; y constituir el mayor número posible de  comités de empresa europeos reforzando las experiencias actualmente en marcha.

No resultará nada fácil conseguir estos objetivos. Tampoco lo será abordar la reconstrucción del país, a pesar de la gravedad de la situación económica y social  y la notable  cantidad de dinero público que recibirán las empresas. Cuatro  asuntos destacan por su complejidad y dificultad para lograr acuerdo entre sindicatos y empresarios: trabajar unidos para recabar la colaboración y el apoyo de sindicatos y empresarios en el marco de la UE, abordar la precariedad del mercado de trabajo (derogar la reforma laboral y elaborar un nuevo Estatuto de los Trabajadores), garantizar la sostenibilidad de las pensiones y su poder adquisitivo y acometer una reforma fiscal en profundidad que soporte el costo de las políticas encaminadas a salir de la crisis sanitaria, económica y social.

Las dificultades enumeradas tienen una relación directa con los planteamientos de las grandes empresas reunidas a petición expresa de la CEOE en los últimos días, para analizar los destrozos de la Pandemia que ha desarmado dialécticamente el discurso neoliberal: “más mercado y menos Estado” y “más empresa y menos sindicato”, en un contexto favorable al incremento de las desigualdades entre ricos y pobres. A todo ello ha contribuido, según Tony Judt, la obsesión por la riqueza, el culto a la privatización de servicios públicos y, sobre todo, la acrítica admiración de los mercados desregulados, el desdén por el sector público y la quimera de un crecimiento sin límites.

Entre las demandas empresariales destacan el mantener la regresiva reforma laboral de Rajoy (devaluación salarial); reducir las cotizaciones sociales, desligar las pensiones del IPC, mantener el factor de sostenibilidad; y no subir los impuestos (sociedades, patrimonio y altos ingresos). Razones y medidas que las empresas y la CEOE-CEPYME vienen reiterando desde hace muchos años, al margen de la Pandemia, sin que ello haya resuelto el problema del desempleo, la precariedad y la baja productividad de muchas empresas. Por lo tanto, es hora de que la CEOE-CEPYME asuma la responsabilidad social que le corresponde en una economía social de mercado y aborde una renovación cultural en profundidad, que obligue a las empresas a hacer compatible el beneficio y la sostenibilidad: cumplir con las leyes (fiscales y laborales), respetar los convenios colectivos y asumir un comportamiento responsable con los trabajadores, accionistas, consumidores y sociedad en general.

En cuanto al mercado de trabajo, los sindicatos insisten en derogar las últimas reformas laborales y garantizar el equilibrio de fuerzas entre los interlocutores sociales. Sobre todo exigen reforzar la negociación colectiva y facilitar su articulación a todos los niveles, así como su extensión, con el propósito de que todos los trabajadores estén cubiertos por un convenio. En este sentido, el convenio estatal de sector debe ser la referencia obligada para fijar los marcos de negociación, así como los contenidos a introducir en los ámbitos inferiores y en las empresas. Además de abordar, de una vez por todas, la brutal precariedad de nuestro mercado de trabajo, lo que exige recuperar la causalidad en la contratación, perseguir decididamente el abuso y el fraude empresarial y fortalecer la Inspección de Trabajo y Seguridad Social dotándola de los medios técnicos, económicos y humanos necesarios. En este  sentido, la prórroga de los ERTES y las conversaciones para regular el teletrabajo están generando serias expectativas en la búsqueda de acuerdos más amplios.

En relación con la sostenibilidad de la Seguridad Social (SS) y el poder adquisitivo de las pensiones, los sindicatos plantean activar el Pacto de Toledo para revalorizar las pensiones de acuerdo con el IPC, eliminar el factor de sostenibilidad, revisar las subvenciones a la contratación, racionalizar el gasto y estudiar la búsqueda de ingresos alternativos: recurso a ingresos fiscales que garanticen la sostenibilidad de la SS. Los trabajadores y los pensionistas lo exigen- a través de repetidas movilizaciones- y los sindicatos lo  reivindican con mucha insistencia para superar las actuales incertidumbres.

Finalmente, la política fiscal es el nudo gordiano de cualquiera acuerdo relevante. El objetivo es situar los ingresos fiscales en la media europea. Para ello proponen mejorar sustancialmente la conciencia fiscal de los ciudadanos y situar la lucha contra la fuerte elusión, el fraude fiscal y la economía sumergida a la cabeza de las prioridades políticas en la actual legislatura. En concreto, pretenden acabar con la utilización de los paraísos fiscales (de acuerdo con la UE), blindar la seguridad jurídica de los denunciantes de delitos fiscales, penalizar la contratación pública de las empresas que no cumplan con las exigencias de una fiscalidad responsable, insistir en la incompatibilidad entre el ejercicio de cualquier cargo público y el uso de instrumentos que posibiliten la elusión y el fraude fiscal y, finalmente, reforzar los medios técnicos y los recursos humanos de la AEAT para cubrir las necesidades de inspección, control y lucha contra el fraude encaminadas a confluir, de manera coordinada y a todas los niveles, con los porcentajes de fraude de la UE.

Por otra parte, insisten en potenciar los impuestos directos (rentas y patrimonio) sobre los indirectos (el IVA lo pagan todos los ciudadanos por igual al margen de su riqueza y patrimonio) puesto que, entre los años 2012 y 2018, el peso relativo de los impuestos directos se ha reducido del 56% al 52%. De la misma manera, UGT propone  equiparar (que paguen lo mismo) las rentas del capital a las del trabajo; aumentar el IRPF a las rentas más altas (CCOO propone, en concreto, subir dos puntos a las rentas superiores a 60.000 euros); establecer un mínimo en el impuesto de sociedades (15%); evitar el dumping fiscal entre CCAA y la confrontación de éstas con el Estado (imponer una tasa mínima en patrimonio, sucesiones y donaciones); revisar a fondo las bonificaciones, exenciones y deducciones fiscales; analizar la composición del IVA (penalizar el lujo y elevar el impuesto a las bebidas con alto contenido de azúcar); revisar en profundidad la tributación de las SICAV, SOCIME y ETVE; establecer una ambiciosa fiscalidad verde y medioambiental; aplicar la tasa Google; imponer tasas a las transferencias financieras…

El hecho de que los interlocutores sociales logren avances en estos importantes asuntos facilitará el conseguir las ayudas pendientes de la UE, los acuerdos en el Parlamento y la aprobación de los PGE-2021. Además, dotaría de un fuerte protagonismo a sindicatos y empresarios en el enrarecido clima político y social. Todo dependerá, en buena medida, de la actitud que asuma la CEOE-CEPYME, a pesar de que el Gobierno y el Parlamento siempre tienen la última palabra…

Antón Saracíbar

Hoy como hace 15 años: ningún acuerdo con la derecha

El 16 de julio de 2005,  reunidos en la localidad valenciana de Silla, compañeros y compañeras socialistas, de distintas procedencias territoriales, pusimos en común nuestras preocupaciones e inquietudes sobre la situación política en nuestro país y decidimos crear esta Revista que reflejara las conclusiones de los debates que se producían en agrupaciones socialistas y secciones sindicales de las empresas, ayudando, de esta forma, a promover el debate entre socialistas.

La línea editorial de Tribuna Socialista se ha mantenido fiel a aquellos propósitos durante estos 15 años.  TS y las conclusiones de los debates que en él se reflejan no se hacen al albur de los congresos internos del partido o de la táctica política de cada momento, sino que, con pleno respeto a las resoluciones congresuales, hemos enfocado los debates en torno a los intereses de la mayoría social, y el papel que, bajo nuestra opinión, han de jugar las organizaciones obreras, fundamentalmente los sindicatos y partidos que se reclaman de la clase trabajadora: incluido el PSOE, como partido referente de la clase trabajadora en nuestro país.

Hace 15 años, la actualidad política pasaba por el reto independentista que lideraba Ibarretxe en Euskadi y su propuesta de referendum -al que Aznar respondió con la amenaza de la cárcel-, mientras la derecha intentaba dinamitar el diálogo político con el mundo abertatzle defendido por Zapatero para acabar con el terrorismo de ETA, mientras en Catalunya, Pascual Maragall, lideraba la redacción de un nuevo Estatut de Catalunya que finalmente fue aprobado por: el pueblo catalán, el Congreso de los Diputados y el Parlament de Catalunya, e impugnado por el PP y mutilado por el Tribunal Constitucional.

Hace 15 años, la CEOE rompía el diálogo social exigiendo la revisión a la baja del salario mínimo, mientras las deslocalizaciones de empresas empezaban a hacer estragos profundizando en la desindustrialización del país.

Hace 15 años la Unión Europea sometía a aprobación de los estados la llamada “Constitución Europea”, ante la que Tribuna Socialista siempre mantuvo una posición crítica, puesto que se construía sobre los cimientos del libre comercio y los intereses de las multinacionales y del capital Financiero sin tener en cuenta los derechos sociales.  El rechazo a esta constitución en países donde se sometió a referéndum, como el caso de Francia y Holanda, significó un toque de atención sobre la necesidad de construir Europa hacia la Unión libre de los trabajadores y los pueblos, una Europa social frente a una Europa puramente económica.

Hace 15 años, comenzaba a imputarse a ilustres políticos del PP acusados de corrupción por el caso Fabra: después vendría una cascada interminable de casos, imputados y condenados.

Hace 15 años, la sanidad pública era atacada por la derecha españolista nacional católica, que quería seguir avanzando en la privatización y concertación de sus residencias y hospitales hasta llegar al actual modelo de sanidad y residencias que nuestros abuelos han padecido durante la pandemia de la COVID-19.

Hace 15 años, la derecha nacional españolista y católica se movilizaba contra la enseñanza pública, contra el matrimonio homosexual y contra cualquier intento de avance en el terreno social.

Como podemos apreciar, hace 15 años las propuestas de progreso y justicia social del PSOE eran atacadas de forma sistemática por la derecha, la iglesia, el poder económico y financiero con el objetivo de mantener sus privilegios, al amparo de unas instituciones ancladas en el pasado más oscuro de nuestra historia, defensoras a ultranza de una falsa unidad de España, contraria a cualquier intento de avanzar en el autogobierno regional.

Hoy, 15 años después, la derecha nacional españolista y católica: la iglesia, los poderes económico, mediático y financiero, y el PP, C´s y VOX… al amparo de una cada vez más cuestionada judicatura, y de una cada vez más cuestionada y desprestigiada monarquía, boicotean, una y otra vez, cualquier intento de avanzar en el progreso social y político, y de cumplir con el programa electoral que la mayoría trabajadora de este país ha votado.

Intentan promover un gran pacto de Estado, que primero fue llamado “nuevos pactos de la Moncloa” y ahora “pacto de reconstrucción nacional” que deja de lado la prometida derogación de las reformas del PP: la reforma laboral de 2012, la reforma de las pensiones de 2013, la ley Mordaza, etc. Mientras que se acerca a nuestro país al desastre económico por la vía de la destrucción del empleo, la destrucción de la industria, el deterioro de los servicios públicos… para construir un país de servicios “Low Cost”, que encaje en una Europa cada vez más dividida y al servicio del capital financiero.

Como socialistas, nos posicionamos contra cualquier pacto con la derecha. Nos reivindicamos del “No es No” de Pedro Sánchez contra la colaboración con la derecha de esos que dicen ser socialistas. No podemos tolerar ni un despido más, ni un cierre empresarial más. Reconstruir el país pasa por mantener todos y cada uno de los puestos de trabajo hoy amenazados. Reconstruir el país significa avanzar en una política industrial que garantice la independencia de nuestra industria respecto de las multinacionales, y derogar las últimas reformas laborales que no han servido sino para generar más precariedad y pobreza en la clase trabajadora.

El capital financiero necesita un PSOE que, amparado en un gran pacto de Estado, lidere una ¿“nueva”? época de recortes y de ataque a los derechos colectivos. Los socialistas nos tenemos que sacudir de ese lastre con el que nos quieren cargar.  El acercamiento de C’s y los discursos del Gobernador del Banco de España y/o de la Ministra de Economía, son señales que nos alertan sobre los peligros de ese pacto con la derecha, al que quiere sumarse el PP y C´s.  La deuda pública de nuestro país alcanza ya el 115%, y exige la liberación de fondos para las empresas sin garantía alguna de mantenimiento del empleo.  Medidas como la renta mínima de supervivencia, no solucionan ningún problema pero sitúan nuestra caja única de la seguridad social en una situación de insostenibilidad financiera que la derecha pretende solucionar con nuevos recortes en las pensiones, con más chance para los planes de pensiones privados, subidas de impuestos al consumo, y con mayor liberalización del sector público, etcétera.

La crisis sanitaria de la COVID-19 ha destapado nuestras vergüenzas al poner en jaque un modelo sanitario y de servicios sociales que se ha ido privatizando en la última década; una bicoca puesta al servicio de las multinacionales que, al priorizar el beneficio al servicio, no son capaces de autoabastecer de productos básicos de protección; un modelo productivo excesivamente basado en los servicios de bajo valor añadido, y un modelo financiero que propone abundar en el endeudamiento del Estado para seguir derivando fondos públicos al sector privado mientras los recortes los sufrimos los de siempre. Cuatro millones de desempleados, desindustrialización, desmantelamiento del sector público, mayor desigualdad, mayor tensión regional y la cada vez más evidente podredumbre de las cloacas del Estado son la consecuencia más visible de las políticas opuestas al socialismo y al avance de la democracia. Por el contrario, son el caldo de cultivo del neo fascismo al que asistimos cada día.

Hoy como hace 15 años, el socialismo es la única herramienta que tiene la clase trabajadora. El PSOE, la izquierda política y las organizaciones sindicales tienen la responsabilidad de hacer frente común a los intentos de acuerdos por la derecha y, de no actuar, entregarán el país a los intereses del libre mercado, de la especulación produciendo más pobreza, más desigualdad y más desafección política, que por otro lado, es la puerta de entrada de la ultraderecha. No podemos echarnos las manos a la cabeza al escuchar al relator de la ONU, sobre la pobreza en España. y continuar haciendo lo mismo o no haciendo nada.

Hoy como hace 15 años, el socialismo es la única herramienta capaz de avanzar en un encaje territorial que avance en la vía federal y republicana, y que acabe con las caducas y corruptas instituciones herederas del franquismo entre las que destacan el aparato judicial y la propia Monarquía.

En esta línea seguiremos trabajando desde Tribuna Socialista, conjuntamente con todos los militantes políticos y sindicales que se reclaman del socialismo.

El Comité de Redacción

Recuperemos el PSOE

Octubre de 2016 será recordado por los socialistas como un mes nefasto para la historia de nuestro partido. Un mes que comenzó con la sesión del Comité Federal en que culminó el asalto a la dirección para impedir que hablasen los militantes y que terminó con la investidura de Rajoy, gracias a la abstención de 68 diputados socialistas.

Se ha perpetrado una tropelía tras otra, para acabar con el Secretario General de la Comisión Ejecutiva Federal; no porque el partido había obtenido malos resultados en las elecciones, no porque el Partido estuviese involucrado en tal o cual escándalo económico, lo que produjo el cisma fue la diferencia entre quienes apostaban sin decirlo claro por facilitar el Gobierno al PP y los que decían con nitidez NO a un Gobierno del PP. Está en juego nuestra razón de ser.

Lo positivo, por buscar algo en positivo, es que se ha caído la careta a dirigentes que llevan mucho tiempo, algunos/as toda su vida activa, sometidos en las instituciones a la presión de los poderes económicos y de instituciones reaccionarias, y han olvidado cual es el fin del Partido Socialista Obrero Español, la defensa de los intereses de nuestra clase, que ¡oh casualidad!, es la mayoría social. Ya no distinguen el gobernar para el pueblo de la “gobernabilidad” de los que saquean a los trabajadores y al país disfrazados de “la responsabilidad de Estado”, “el bien de España”, etc.

También es positivo ver, a pesar de los agoreros, pesimistas, posibilistas, derrotistas, escépticos y otras tribus, que la militancia está viva, que ha respondido una vez más y que su respuesta va “in crescendo”. No podemos olvidar los 20.000 votos que obtuvo la propuesta de José Antonio Pérez Tapias (promovida por Izquierda Socialista) ante las primarias de 2014, una propuesta claramente de izquierdas. Como no debemos olvidar los más de 23.000 votos contra el Acuerdo que Pedro Sánchez alcanzó con C´s tras las elecciones del 20 de diciembre. Ahora han sido más de 90.000 los afiliados y afiliadas que se han pronunciado y exigen que se celebre un Congreso con carácter urgente. Y la movilización sin precedentes de las agrupaciones –que a algunos les estorban– expresando en diversas formas el sentir de los afiliados y de los electores socialistas.

Hay que agrupar toda esa fuerza, única forma de garantizar que recuperamos el PSOE para lo que fue fundado. Pero no basta con desearlo, hay que buscar consensos amplios partiendo de la riqueza plural que se ha manifestado estas semanas. Ningún dirigente ni grupo de dirigentes puede sustituir a las exigencias de los afiliados y electores para definir un auténtico proyecto alternativo al que nos ofrecen quienes se han instalado en la institucionalidad y que está demostrado que nos lleva a la irrelevancia.

Sabemos hacerlo y debemos hacerlo. Debemos recuperar nuestra ideología, para un proyecto político y organizativo que derrote y extirpe el austericidio al que se nos viene sometiendo. Y esto requiere unir al máximo de fuerzas. Formar un bloque con los sindicatos y los movimientos populares. Y buscar acuerdos de izquierda como hemos empezado a hacer en los ayuntamientos, sin uniformidad ni proyectos únicos como los que se nos ofrecen desde laboratorios políticos.

Solo así recuperaremos la confianza de los millones que buscan dónde agarrarse para poder mantener a sus familias, a los jóvenes que merecen verdaderos trabajos con verdaderos salarios y protección social, nos miran, nos buscan para poner freno al ataque de los poderes financieros al sistema público de pensiones, para derogar la LOMCE, una ley educativa que nos atufa a nacionalcatolicismo, pero no nos reconocen, pues primero los socialistas nos tenemos que reencontrar con nuestro Partido. Solo así volveremos a ser alternativa de Gobierno frete a la derecha.

Tenemos que recuperar la valentía de la que hicieron gala los fundadores, para plantear soluciones a los problemas de hoy: el socialismo no puede estar en la parte de los que fomentan la confrontación entre los pueblos que componen el Estado español. Ninguna connivencia con la política de Rajoy de dividirnos para poder seguir imponiendo sus recortes.

Sigamos el ejemplo de los compañeros y compañeras diputados y diputadas de nuestro grupo en el Congreso que han votado NO a la investidura de Rajoy, a pesar de las amenazas, a pesar de las presiones. Tomemos nota de la actitud firme y coherente de los compañeros del PSC que han dicho NO y han respaldado la posición de los de los compañeros y compañeras en el Congreso de los Diputados.

La mayoría social espera al PSOE valiente y con un compromiso claro, firme, para recuperar los derechos y libertades perdidos a nombre de la crisis que nos azota desde 2008.

Debatamos, agrupémonos todos para recuperar el PSOE para el Socialismo.
Comité de Redacción

Tribuna Socialista Nº72: NO a Rajoy!

NO A RAJOY!!!

 

A %d blogueros les gusta esto: