God Save the Queen

Por si alguien no se ha enterado (permítaseme la ironía), hace unos días que falleció la reina Isabel II. Incluso la han enterrado. Todos los medios de comunicación mundiales se han hecho eco de la noticia, que ha paralizado al Reino Unido, y que ha desatado los mensajes de condolencias de todos los jefes de Estado y primeros ministros del mundo.

Los mass media tratan por todos los medios (nueva ironía) de difundir una imagen de unidad de los británicos en relación a su apoyo a la monarquía. Nada más lejos de la realidad.

Ya hace 45 años los Sex Pistols lanzaron God Save the Queen, una canción contra lo que consideraron el autoritarismo de la familia Windsor; es decir, la familia de la reina Isabel II, quien falleció hoy tras 70 años de reinado. En medio de la recesión económica, la falta de oportunidades para los jóvenes, el punk fue el movimiento que levantó la voz ante éstas y otras situaciones socio-políticas.

En mayo de 1977, Glen Matlock, Sid Vicious, Johnny Rotten, Steve Jones y Paul Cook, lanzaron el que sería su canción más conocida: “God Save the Queen”, incluido en el álbum “Never Mind the Bollocks, Here’s the Sext Pistols”.

El lanzamiento del tema coincidió con el jubileo de la reina Isabel II; es decir, en la celebración de los 25 años de ésta en el trono que asumió en 1952. La canción acusa directamente a la reina Isabel II y a su familia de encabezar un régimen fascista, algo impensable en la España actual sin que inmediatamente hubiera penas de cárcel. La letra de la canción dio voz a la juventud británica. principalmente de la clase trabajadora, contra una monarquía a la que consideraban causante de la situación de pobreza creciente de gran parte de la sociedad británica.

El 7 de junio de 1977, los Sex Pistols se embarcaron en el “Queen Elizabeth”, y navegaron por el Támesis rodeados de activistas contra los Windsor y contra la monarquía. Cuando llegaron a la altura del Palacio Real comenzaron a tocar “No Feelings” y “God Save the Queen”. ante el asombro de los monárquicos. Tras esta muestra de rebeldía, la policía los interceptó, y tras intercambiar insultos y amenazas, Johnny Rotten, Sid Vicious, Glen Matlock, Steve Jones y Paul Cook, junto a todos los que viajaban en el “Queen Elizabeth” fueron detenidos durante varios días.

God Save the Queen fue censurada no sólo por la BBC sino por otras emisoras de radio debido al contenido rebelde de la letra. Pese a ello, la canción se colocó en los primeros puestos de los listados de canciones más escuchadas, por lo que, pese a la censura, se pudo difundir y convertirse en un símbolo de la juventud obrera en el Reino Unido y en todo el mundo.

Baltasar Santos
Tribuna Socialista

Notas (que no importan), sobre unas notas para unas memorias que nunca escribiré (que sí importarían)

Por Martín Lozano

De todos mis cercanos es conocida la admiración y el respeto que siento por Juan Marsé, la primera de mis colaboraciones aquí, hace exactamente dos años, versó sobre él. No fue buscado, pero es curioso que abra y cierre mi colaboración en TS sobre la misma persona. Está vez quiero hacerlo sobre su última obra publicada (¿seguro que es la última?). Muerto como del rayo en Barcelona (su ciudad y la mía), un 18 de julio de 2020 (hizo dos años en la maldita onomástica de la paga veraniega franquista).

Publicada en marzo de 2021, pese a que el Depósito Legal y el ISBN son del 19, con él aún vivo. En las notas se advierte que Juan estaba trabajando de cara a su posible edición (pese a su título), por lo que no hay que considerarlas una publicación ni a escondidas, ni en contra de la voluntad del autor. Durante las anotaciones Marsé pone en duda la necesidad, la calidad y el interés que puede tener alguien en leer las dichosas notas. Para su tranquilidad personal, post mortem, he de decirle que por lo menos a mí me han interesado y me han gustado sobremanera; para tranquilidad de la editorial no hay más que ver las cuantiosas ventas. No incluyo en mis preferidas esas en las que dice: «…me pregunto una vez más que interés pueden tener estas anotaciones para un hipotético lector», del resto hay unas con las que me he reído no estando de acuerdo con ellas, otras que me han interesado por múltiples razones, otras que me han hecho reflexionar, otras me han despejado incógnitas sobre sus obras y otras me han hecho carcajear estando al cien por cien de acuerdo con él.

Estoy conforme al 100% con su juicio sobre la película ‘El Embrujo de Shanghai’ de la que dice: “los errores de casting” (Creo que no se refería solo a la contratación de Ariadna Gil. Actriz fetiche de Fernando Trueba, su futura cuñada, y de su hermano David, (fetiche, no cuñada) por la que han sido capaces de cambiar incluso el género y la orientación sexual de uno de los protagonistas de una novela para que lo hiciera ella, como ocurrió en ‘Soldados de Salamina’, por lo que algunos lectores del libro de Cercas nos sentimos ligeramente estafados. En esta ocasión tal vez solo haya sido por el rasgado, engañosamente oriental de sus ojos. Creo que solo Fernán Gómez y Aida Folch se defienden, Resines está pasado de fecha, Eduard se queda corto, no todos pueden hacer todo, Sanz está pasado de chulo (madrileño), «luego los actores mal dirigidos y después que con ese guion no se podía hacer nada (cambios innecesarios de la novela)», a Marsé le entusiasmó el guión que escribió Victor Erice al adaptar su novela, pero parece ser que el productor Vicente Gómez, íntimo de Trueba, prefirió que la dirigiera este, con un guión nuevo escrito por el propio Trueba, en lugar de Erice con el que tenía firmado un contrato por la escritura y estaba a falta de firmar el de la dirección de la película. Como se puede ver en todos los mundillos existen las covachuelas humanas, las preferencias, los intereses, las filias y las fobias. Marsé siempre expresó:

«que yo vendo los derechos de mis novelas, pero no mi opinión».

El maestro debía ser también tan gruñón como aparece a lo largo de las notas en las que reconoce que su palabra preferida y la más usada es: NO. Dejando constancia de ello en el número de veces que rechaza entrevistas, reportajes televisivos y de prensa, excepto cuando las entrevistadoras son jóvenes y bellas, o jóvenes y simpáticas, o solo atractivas. En otra de las opiniones vertidas a lo largo de sus notas con las que estoy de pleno acuerdo es con respecto al cine de Almodóvar. En la primera de ellas dice: «Por la noche veo la peli de Almodóvar ‘Hable con ella’. Primera mitad farragosa, sin nervio, aburrida. Luego mejora. Pero hay algo en las películas de Almodóvar que siempre acaba por dejarme indiferente,a pesar de la buena factura, el buen gusto y las buenas interpretaciones. Y es que lo que me cuenta no acaba de interesarme, me deja frío». En la segunda compara de manera rotunda todo el cine del manchego con una película: «’María de la O’, de Francisco Elías, 1935, con la gran Carmen Amaya (jovencita), Antonio Moreno (un galán madrileño afincado en Hollywood que intervinoen multitud de películas, por ejemplo en ‘Centauros del desierto’ donde interpreta al digno Emilio Figueroa) y Pastora Imperio. Es una peli curiosa, espectacular. Es mejor que todo el cine de Almodóvar». Vuelvo al 100%.

Yo con el cine del manchego estoy al borde de un ataque de nervios si me ha de volver a contar todo sobre su madre, no quiero que me hable de ella y sus madres paralelas, ni del honor y gloria de Julieta, es como oír un rumor continuo de tacones lejanos. La ley del deseo no puede atarme a su carne trémula, a sus abrazos rotos y dejarme la piel que habito y mi voz humana entre tinieblas, entrando en un laberinto de pasiones, para convertirme en un matador, enseñando la flor de mi secreto y mi mala educación para terminar preguntándome: ¿Qué he hecho yo para merecer esto?

Porque Marsé es un gran aficionado al cine. Capaz de ver dos y tres películas al día, como todos los que hemos crecido atrapados en una butaca de los cines de sesión continua de nuestros barrios, envueltos en fragancias de ozono pino (o peores), en aquellas salas en las que nos enamorábamos por primera o por quinta vez, en las que fumábamos en la oscuridad y soñábamos con las aventuras que jamás tendríamos, viajando a los sitios que nunca visitaríamos, porque no saldríamos en la vida de aquellas cuatro calles que eran nuestra patria, salvo para ir a trabajar o a la mili al cumplir la edad reglamentaria. Yo que soy uno de ellos, he disfrutado casi cada una de estas notas.

Gracias por todo Maestro. Salud Compañeros. Epílogo: Esclarecedor su paso como jurado del Premio

Planeta y categórico su comentario sobre Aznar. Estoy buscando el guión posteriormente novelizado (La promesa de Shangai) de Erice.

Canciones con Poder: Vientos del pueblo me llevan

Miguel Hernández escribe este poema en 1937, en la etapa en la que pasa a la acción en todos los frentes: el intelectual, pues continua la obra poética que había comenzado en su Orihuela natal, siendo pastor; el bélico, formando parte del 5º Regimiento de Milicias Populares y en otros destinos, participando en los frentes de Teruel, Andalucía y Extremadura; y en el político, dando el paso de afiliarse al Partido Comunista en 1936, cuando se inició la guerra, a la edad de 25 años.

El poema “Vientos del pueblo me llevan” forma parte de su libro más combativo, con poemas dedicados a Federico García Lorca, al poeta y brigadista cubano Pablo de la Torriente y, por supuesto, a los sufrimientos del pueblo, como lo hace en “El Niño Yuntero”.

“Vientos del Pueblo me llevan” es un poema que el poeta convierte en arma contra la clase social privilegiada: “yugos os quieren poner, gentes de la hierba mala”. Esa minoría social que apoya al ejército que dio un golpe de Estado contra la República y la Constitución que habían prometido proteger.

Miguel Hernández fue una de las decenas de miles de víctimas del franquismo, con la guerra ya terminada. El 30 de abril de 1939, intentó viajar a Méjico o a Chile cruzando la frontera de Portugal, pero fue detenido en Moura por la policía del régimen fascista de Salazar Oliveira, quienes lo entregarían días después a las autoridades franquistas. El periplo, de represión, de Miguel Hernández lo relata muy documentadamente el periodista Rafael Moreno en su libro “Perseguidos”, hasta su muerte, a los 31 años de edad, el 28 de marzo de 1942, víctima de las enfermedades contraídas en las inmundas cárceles de Franco.

El poema ha sido interpretado y versionado por muchos artistas, grupos y cantantes. Os facilitamos el enlace(1) a la versión realizada por el grupo catalán de folk punk, Ebri Knight.

Roberto Tornamira
Tribuna Socialista de Madrid

Martínez de Pisón

Por Martín Lozano

Hace varios años mi compañera de vicisitudes, también en mi faceta literaria, que conoce mi vida de una forma bastante detallada, incluso la parte que no hemos compartido, me llamó y me dijo: «No te lo vas a creer. Te voy a llevar un libro y solo quiero que leas las treinta o cuarenta primeras páginas». Y en efecto, no podía dar crédito a lo que estaba leyendo en esas primeras páginas, allí de forma casi calcada se estaban describiendo las situaciones por las que yo había pasado en mi más tierna infancia, parecía contar pelo a pelo las circunstancias que había vivido mi madre a manos de mi padre. Los engaños, las infidelidades, las dobles y triples vidas que aquel cabrón le había hecho tragar a mi sufrida madre, incluso estaba reflejado tanto el carácter de aquel mentiroso compulsivo de la novela que parecía un remedo del de mi padre, como el mío, que también aparecía retratado. Lo que el protagonista (él o yo, no sé muy bien quién era el protagonista) sentía y pensaba se lo había contado yo a mi compañera cientos de veces.

Ahora en la distancia las vivencias de la novela y las mías propias se entremezclan y ya no recuerdo al detalle las semejanzas y las discordancias, quiero quedarme con aquella sensación de irrealidad que tuve cuando estaba leyendo mi infancia en aquellas hojas desconocidas. Leí la novela al completo y al cabo de ese medio centenar de páginas las dos vidas se separaban, por un lado seguían las de los protagonistas de la narración y por otro, muy distinto, había transcurrido la mía y la de mi familia

Pasado el tiempo y Martínez de Pisón sacó una nueva novela, ‘Fin de temporada’. Desde el descubrimiento, por mi parte, de sus obras estoy al tanto de sus novedades, he leído varias con desigual juicio. Por supuesto en cuanto la he visto en los anaqueles de la Biblioteca Pública de mi barrio la he cogido con cariño y con curiosidad. De siempre los apellidos dobles con ‘de’ en medio me imprimen un poco de lo que en la mili se llamaba poner el arma en ‘Prevengan’, pero con Ignacio Martínez de Pisón eso no me pasa, le considero casi de la familia, debemos tener algunas cosas en común por lo cercano que me parecen muchas de las que escribe y lo aún más cercano que me resulta el modo de escribirlas.

Y otra vez me ha vuelto a ocurrir, se ha vuelto a repetir lo de: «No me lo puedo creer», nada más caer en mis manos, miro la portada y doy la vuelta al libro, comienzo a leer el texto anunciador del contenido: «Una carretera junto a la frontera de Portugal, junio de 1977. Juan y Rosa, apenas adolescentes, acuden a una clínica abortista…». En mi caso no era la frontera portuguesa, era la francesa y no era junio de 1977, era septiembre, por supuesto no nos llamábamos Juan y Rosa, pero… Estoy convencido de que, como en la anterior ocasión, en la página 15, en la 25 o en la 50 la historia de la novela y la mía se separarán y no habrá sido más que otra mera coincidencia, pero me llama la atención. Lo achaco a la cercanía generacional, él en el 60, yo en el 59, pero quitando eso poco más encuentro en común, aunque conozco poco de su biografía. También compartimos mi mili en Zaragoza, su lugar de nacimiento, pero no sé si el CIR de San Gregorio o el Cuartel de Valdesparteras pueden generar paralelismos e imbricaciones argumentales o literarias. Quiero imaginarnos coincidiendo en alguna cafetería del Paseo de la Independencia o compartiendo barra en alguna tasca del Coso.

Me entusiasmó ‘Derecho natural’, no solo por las coincidencias aunque tuvo mucho que ver; me gustaron mucho ‘La buena reputación’ y ‘El día de mañana’; me llevó de la risa al llanto ‘Dientes de leche’, al igual que la llevada al cine ‘Carreteras secundarias’, que, como a la cabra, me gustó más el libro. Me pareció muy mala, pese a sus premios es una faena de aliño: ‘Filek. El estafador que engañó a Franco’, pero todos tenemos que comer e intuyo que fue un título alimenticio o de compromiso con la editorial, aunque dadas las esperanzas que puse en ella entendí al generalito.

Lo que más me gusta de Ignacio, creo que puedo tutearle después de tantas coincidencias, es que estoy seguro de que todo lo que cuenta en sus novelas le ha sucedido o lo ha tenido muy cerca. Pero no ha podido pasar su adolescencia en Zaragoza y además en África o acompañando a su padre por carreteras secundarias; su padre que es un mentiroso o un fascista italiano o un significado judío melillense. No se puede escribir nada de esa manera tan profunda, realista, sincera, conmovedora si lo que cuentas no te ha raspado las rodillas, rozado la mejilla o no te ha traspasado el corazón.

Gracias por todo Maestro. Salud Compañeros.

Epílogo. Terminada ‘Fin de temporada’ me ha parecido una novela que no está mal sin ser espectacular, ni haberme provocado esas sensaciones que Pisón me ha hecho sentir con alguna otra de las suyas.

Reapertura del Museo Pau Casals del Vendrell

El Museo Pau Casals de El Vendrell (Tarragona) volvió a abrir sus puertas al público el pasado 22 de junio, tras más de un año cerrado por unas obras que han servido para rehabilitar los elementos históricos del edificio, actualizar las instalaciones y renovar la oferta expositiva. Con la actualización museográfica, el museo apuesta por acercar el legado musical y los valores humanísticos de Casals a las nuevas generaciones, incorporando
nuevos elementos y contenidos alrededor de su figura.
El nuevo museo estrena un recorrido por 12 salas en las que se exponen tanto documentos y objetos originales de Casals como materiales audiovisuales e interactivos, y los visitantes podemos conocer más de las diferentes facetas del Maestro catalán más universal, como músico, como coleccionista, pero sobre todo, quiero destacar el papel de Casals como músico comprometido, aspecto que se puede ver en una nueva exposición ubicada en la llamada Sala de los Sentimientps, a través de ideas como “los silencios de Casals”, es decir, su

negativa a tocar en la Rusia estalinista, en la alemana nazi, en la Italia fascista y en la España franquista.
La visita al remodelado museo nos permite recordar este legado, no sólo artístico, sino también de compromiso personal que se hace tan necesario en momentos como el actual, sacudidos por la guerra en Europa y con el ascenso de la ultraderecha en buena parte de un mundo que debe recuperar el legado de personas ilustres como nuestro querido Maestro.
Casals fue un hombre comprometido con la música, comprometido con Cataluña, pero sobre todo comprometido con la paz, la democracia y la libertad, valores que forman también parte del ADN de quienes nos reclamamos del socialismo para ganar el futuro, a partir del rechazo al odio y las exclusiones y a partir de una apuesta decidida por el trabajo encaminado al progreso colectivo.

Baltasar Santos
Tribuna Socialista

Canciones con Poder

El pueblo unido jamás será vencido (otra vez)

Por Martín Lozano

Himno de la resistencia, de la revolución, de la esperanza, de la decepción, de la desesperación, de la protesta. El título y el estribillo de la canción están inspirados por una frase del líder colombiano Jorge Elecér Galtán y popularizada en los 70 por los manifestantes de la Unidad Popular y los seguidores del Presidente Salvador Allende, durante su gobierno desde noviembre de 1970 hasta el fatídico 11 de septiembre de 1973. Otro día 11 para marcar en negro en los calendarios. Fue grabada por primera vez en un concierto en la Alameda de Santiago, unos meses antes del golpe de estado de Pinochet. Compuesta por Sergio Ortega, Embajador de la Cultura, junto con Victor Jara, del gobierno de Unidad Popular, y por el propio grupo Quilapayún, cuyo nombre significa en mapuche araucano ‘Tres barbas’ pues ese era el número inicial de sus componentes e imagino que no eran lampiños. Cantada y versionada hasta el infinito por multitud de grupos y solistas, quizá una de las más conocidos sea la del grupo, también chileno, Inti Ilimani. Aún cincuenta años después en cualquier manifestación se oye el lema de la canción en boca de cualquier colectivo que quiera pelear por sus derechos y reivindique la justicia de la lucha popular. Se merece estar en los primeros puestos de cualquier lista de las Canciones con Poder.

Estoy lleno de Euphoria

Acabo de terminar de ver una nueva serie de televisión, emitida por HBO en España, compuesta por dos temporadas de ocho capítulos cada una y dos episodios especiales no emitidos en España. He tenido la suerte de verla junto a mi compañera de vicisitudes y de nuestra hija de 18 años (algo poco habitual entre sus compañeros de clase y amigos, según me confiesa ella misma). ¿Qué me ha parecido? Bien, muy bien. Incluso podría decir que excelente, olvidando el sistema americano de calificación en el que el excelente es un 10. Aunque a veces supera el notable y roza el sobresaliente. ¿Por qué los chavales de 18 años no ven esta serie con sus padres? Lo entiendo, pero no lo comprendo. Será porque se acerca al porno soft en casi todos los capítulos, sin llegar a la exploración ginecológica. Porque sale de vez en cuando un pene erecto y otras veces un pito flácido, amén de una importante variedad de tetas y culos, una ensalada de sugerentes cuerpos jóvenes, tabletas de abdominales a porrillo, chicas y chicos con estéticas sugerentes y sexys. Porque se habla explícitamente de mamadas, corridas, dedos. Porque muestra más explícitamente aún todas las posibilidades de llevar una vida de promiscuidad sexual, de consumo masivo e indiscriminado de drogas, de las múltiples relaciones tóxicas que se pueden dar entre hombres y mujeres, trans o cis, cada uno de ellos con la variedad de orientaciones sexuales que pueden tener en cada momento. Y todo esto en un mundo de jóvenes y adolescentes de entre 12 y 18 años, sin olvidarnos de la amplia fauna de padres y madres, la mayoría tan desquiciados como sus inadaptados vástagos. Cualquier padre o madre (‘normal’) que vea la serie en lugar de embargarle la Euphoria, puede entrar en barrena y producto del pánico caer en la tentación, más líbranos del mal, de encerrar a su pequeño, pequeña en su habitación hasta que cumpla 30 años, matricularle en la UNED, dejándole ver solo Cine de Barrio, destruir su móvil y borrarse de todas las plata- formas.
También puedes sentarte con él y verla. No hace falta que comentes nada y organizar un cineorum, hasta ahí podíamos llegar, tampoco es necesario al final de cada capítulo rellenar un cuestionario con las modalidades sexuales que cada uno ha practicado y le resulta más satisfactoria, ni cuál de las drogas utilizadas por los protagonistas nos ha provocado mejores efectos. Yo noto diferencias con España, por ejemplo en Estados Unidos creo que existe un grave problema con los analgésicos opiáceos, algo que
aquí no ocurre y de momento no tenemos un acceso libre a las armas. Pero puede enseñar a nuestros hijos, a base de la efusión masiva de vómitos, mocos y babas lo dolorosa que puede resultar la ingesta masiva de alcohol y drogas; puede mostrarles en cabeza ajena la diferencia entre relaciones saludables e insalubres, lo inhóspito de algunas situaciones.
Por lo demás mantiene una base estética de una factura espectacular en cuanto a encuadres, tonalidades cromáticas e incluso texturas, me recuerda a las películas cuasi pornográficas de Tinto Brass; el guion fluye de manera interesante y con saltos temporales fáciles de seguir, aun- que a veces avanza un poco lentamente; acompaña una impresionante banda sonora que se ajusta perfectamente a la trama, creando ambientes escénicos de choque o sutiles momentos placenteros, que recorre desde los años 30 hasta lo último de ayer mismo, una gran variedad de estilos musicales con muchos de los grandes éxitos de los 80 y los 90 rescatando algunas canciones memorables de todos los tiempos; narra una historia coral con un numeroso plantel de actores centrados en la verosimilitud de los personajes, la mayoría muy jóvenes (ojo, sin desmerecer en absoluto a la pandilla de alcohólicos y descerebrados de sus progenitores), casi todos desconocidos para un ignorante como yo (solo reconozco a Zendaya, que parece llevar toda la vida consumiendo estupefacientes y pasando monos, ella sabrá a lo que ha dedicado su juventud).
Todo esto tiene muchos culpables. Pero hacer una serie que prevenga a los jóvenes sobre la peligrosidad de las drogas, incluido el alcohol; las relaciones tóxicas y la promiscuidad fácil y descontrolada; el vivir solo el momento y el dejarse llevar por el ahora sin caer en la ñoñez, la mojigatería y la moraleja fácil, mostrando por otro lado que también existe la amistad, el amor, la reflexión y la posibilidad del cambio, debe tener un responsable máximo que no puede ser otro que su director y guionista: el joven (37 años) Sam Levinson, director de Another Happy Day, creo que no la he visto, y de Malcolm & Marie, e hijo de otro director norteamericano, Barry Levinson, entre otras Rain Man. No quiero quitar ningún mérito a Sam, pero hay que saber que está basada en una serie homónima israelí creada por Ron Leshem y Daphna Levin.
Lo dicho siéntate con tu hijo o hija post adolescente, jóvena o veinteañero y déjate llevar por la Euphoria. Re- cuerda cuando tu rondabas esos años, no te pongas muy cargante y ni se te ocurra decir eso de: ‘Cuando yo tenía tus años…’. Hay cosas que es mejor no remover y que sigan enterradas en el fondo del baúl de los recuerdos y no me refiero al de Karina.
Gracias Maestros.

Salud Compañeros.
Martín Lozano

Epílogo. He visto Malcolm & Marie, estética intimista en un falso blanco y negro, diálogos, diálogos, diálogos sobre todo: la creación artística, las relaciones de pareja, los celos, el amor, el desamor, la soledad, el perdón. Lo que algunos, aprovechando el tema, llamarían una paja mental, bien hecha, pero paja al fin y al cabo. Otra vez Zendaya es su protagonista, además de una de sus productoras ejecutivas.

Canciones con Poder

“Grandola vila morena”

Esta es la canción que sirvió de contraseña para la revolución de los claveles de Portugal, el 25 de abril de 1974. La compuso José Manuel Cerqueira Afonso dos Santos, conocido por José Afonso.

“Grândola, villa morena,
tierra de fraternidad,
el pueblo es quien más
ordena dentro de ti, oh,
ciudad”

Grândola, es un municipio portugués del Distrito de Setúbal, en la región del Alentejo. José Afonso, compuso esta canción como homenaje a la “Sociedad Musical Fraternidad Operaria grandolense”. El tema fue incluido en el álbum Cantigas de Maio, grabado en Francia entre el 11 de octubre y el 4 de noviembre de 1971.
La canción estuvo prohibida por el régimen salazarista, quien la consideraba como una música del partido comunista de Moscú. Este dato nos confirma que todos los fascismos y sus seguidores sufren una especie de manía persecutoria contra todo aquello que les suene perjudicial para sus intereses de clase.
El pasado mes de abril se han cumplido 48 años del inicio de la Revolución de los Calveles en Portugal, concretamente a las 2:00 del día 25 de abril de 1974, en el programa radiofónico Limite, se emitió Grândola, Vila Morena, que era la segunda y última señal para dar comienzo al movimiento revolucionario que derrotaría a la dictadura de Salazar. El Movimiento de Fuerzas Armadas (MFA), organizaba a lo más progresista de los oficiales del ejército y a una amplia
base, fue el joven capitán Fernando José Salgueiro Maia (1944-1992) quien, tras destituir a sus superiores del Regimiento de Caballería Mecanizada de la ciudad de Santarém, encabezó una columna de carros de combate, recorrió más de 100 kilómetros hasta Lisboa. El apoyo de las masas sería el encargado de conseguir la libertad, cuando recibieron a las tropas colocando claveles rojos en las bocas de los cañones de los tanques y los fusiles de los soldados.
Desde la Revolución de los claveles, la canción es un símbolo para los pueblos que anhelan el avance social y la verdadera democracia para la mayoría social. El pueblo portugués la tiene muy presente en sus reivindicaciones; en las protestas de septiembre de 2012, contra los recortes del gobierno de Pedro Passos Coelho, los manifestantes entonaron Grândola vila morena como himno de las protestas. Meses después, cuando el primer ministro Passos Coelho empezaba su intervención en una sesión de control al Go- bierno, fue interrumpido por ciudadanos que conformaban el movimiento Que se lixe a Troika (Al diablo con la troika) que, apostados en las tribunas del público de la cámara del Congreso, volvió a cantarla, añadiéndola el siguiente estribillo:

“Que se lixe a troika
Al diablo con la troika
Que se foda a troika
Que se joda la troika
Que se lixe a troika
Al diablo con la troika
Que se foda a troika
Al diablo con la troika”

Roberto Tornamira
Miembro del Comité de Redacción

El Catalán en las escuelas

La derecha y las instituciones cómplices del postfranquismo siempre han pretendido enfrentar a los pueblos negando sus derechos. El uso del catalán en la escuela siempre ha sido uno de los frentes predilectos para avivar ese debate, y el papel de los socialistas siempre ha sido el de trabajar por el máximo consenso para que el conjunto de catalanes entienda y utilice perfectamente ambas lenguas co-oficiales, el castellano y el catalán.
La inmersión lingüística es una metodología de aprendizaje que consiste en la exposición total o parcial a la lengua, y lo hace en todas las etapas del proceso de aprendizaje de los niños y niñas, desde que son pequeños hasta que llegan a la etapa adolescente. Aunque no necesariamente debe estar relacionado con las etapas jóvenes y adolescentes, es una de las estrategias de aprendizaje que más suele llevarse a cabo en la etapa escolar en cualquiera estado del mundo.
En este sentido, pues, no hablamos de una metodología obsoleta, arcaica o residual, sino más bien al contrario: forma parte de los planes de estudios de muchas escuelas de todo el mundo. Hay que tener en cuenta, por tanto, que no se trata de una situación desconocida en ningún aspecto, puesto que ha sido objeto de análisis y estudios que han ocasionado algunas críticas y objeciones pero sobre todo elogios de todo tipo.
La inmersión busca, primordialmente, un gran objetivo, que es común y compartido en todo el mundo donde se aplica: conseguir el aprendizaje de una lengua por parte de aquellos alumnos que no la hablan en casa, en el mínimo tiempo posible, y siempre teniendo en cuenta que conviene conseguir el máximo conocimiento, tanto léxico como gramatical, y la máxima capacidad comunicativa posible. Al fin y al cabo, no olvidemos que es una metodología aplicada de forma intensiva. Asimismo, debe especificarse que existen varios modelos de inmersión: en función de los objetivos más concretos que se persiguen, según el grado de inmersión (a menudo fijado en porcentajes variables), según la edad de los aprendices, etc. Así pues, aunque la metodología y la finalidad general son las mismas, es necesario siempre tener en cuenta aspec- tos de orden sociolingüístico o sociocultural para definir qué modelo puede ser el más adecuado en una sociedad u otra.
La primera aplicación del Programa de Inmersión Lingüística (PIL) tuvo lugar el curso 1983-1984 en diecinueve escuelas públicas de Santa Coloma de Gramenet, donde la mayoría de población de alumnos era mayoritariamente castellanohablante. El primer centro que lo aplicó fue la Escola Rosselló-Pórcel, en 1983, gracias al empuje de unas cuantas familias que querían que sus hijos fueran educados en catalán. Gracias al éxito y los buenos resultados de la experiencia inicial, en el curso 1989-1990 la inmersión lingüística estaba presente en más de 700 escuelas de Cataluña (implicaba ya más de 52.000 alumnos). A partir del curso 1992-1993 la es- cuela en catalán se convirtió en el modelo de enseñanza en toda Cataluña, que ha resultado ser un modelo de éxito reconocido en todas partes.
Sin embargo, y a pesar de la ausencia de incidencias en la aplicación de este modelo durante décadas, C’S , PP y VOX han seguido litigando en torno a un problema que nunca fue tal, pero que les servía para intentar enfrentar a los catalanes por su orígen o por su lengua materna y sacar rédito electoral fuera de Cataluña, por aparecer como los guardianes de la quinta esencia de la grande y libre España. El TC, fiel a su función de hacer caso siempre a las demandas de la derecha, emitió una sentencia mediante la que se obligaba a todos los centros educativos en Cataluña a impartir clases mediante una cuota fija del 25% en castellano, lo que rompe con el modelo de inmersión lingüística consensuado en Cataluña.
Esta sentencia da la espalda totalmente a la realidad. Una realidad mediante la que los flujos migratorios procedentes sobretodo de latinoamérica han hecho que en muchos centros el catalán sea residual. En otros centros educativos, en cambio, el catalán es la lengua más utilizada. En ambos casos, el modelo de inmersión lingüística ha conseguido que tanto en poblaciones donde sociológicamente el catalán es la lengua mayoritaria, como en aquellos en los que la es el castellano, en ambos casos, se garantizaba el conocimiento tanto del catalán como del castellano, por lo que la sentencia del TC jadeada por VOX, C’S y PP se convertía de facto en un ataque al catalán.
Recuperar el consenso lingüístico en torno a la lengua ha sido siempre una prioridad para el PSC, quien ha promovido un acuerdo con ERC, Junts x Cat y los comunes para recupe- rar el consenso (que ha sido muy dificil por la radicalización de Junts) y que ha dado lugar a una ley del catalán que da respuesta a la OPA lanzada por el TC.
La norma establece que el catalán, como lengua propia de Cataluña, es la lengua “normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje”, y que el castellano lo será según los criterios lingüísticos que fije cada centro, catalogándolo por primera vez como lengua curricular. “La enseñanza y el uso curricular y educativo del catalán y del castellano deben estar garantizados”, dice el texto, que se aprobará en el Parlament esta última semana de mayo. El texto, con dos artículos y tres disposiciones adicionales, establece que el catalán es normal- mente la “lengua vehicular y de aprendizaje” en el sistema educativo y que también lo es en la acogida de alumnos recién llegados a Cataluña. El castellano lo es, prosigue el articulado, en los términos que fijen los proyectos lingüísticos de cada centro en función de una serie de criterios. Esos condicionantes son que “la enseñanza y el uso curricular y educativo de las dos lenguas estén garantizadas”; que la presencia de las lenguas tenga en cuenta la situación sociolingüística y que los proyectos se adecuen a lo que fije el Departamento de Educación.
Para los socialistas garantizar el aprendizaje de las dos len- guas oficiales en Cataluña es un instrumento esencial para la cohesión social en Cataluña, pero más esencial si cabe es que se deje de utilizar las lenguas como armas arrojadizas, porque lo que son en realidad son instrumentos de cohesión y de entendimiento

Baltasar Santos
Primer Secretario PSC El Vendrell

Señoras y señores, con todos ustedes sus angelicales majestades

Por Martín Lozano

Ni ellos se ponen de acuerdo en la fecha en que se separaron. John dijo que en el 69 y Paul que en el 70, aunque George fue el primero en hacerlo, enero del 69, pero volvió a los cinco días y Rickie no dijo nada. Rickie nunca dice nada, o muy poco. Aunque puede que fuera el más equilibrado del grupo y el que menos problemas tuviera, en aquellos momentos estaba más centrado en su creciente familia junto a Mo, la peluquera, que en el divorcio del grupo más famoso del mundo.

Era el patito feo, el último en llegar para sustituir al batería original, Pete Best, y él los admiraba. Con sus embelesados y tristes ojos se le oye decir: «Estaría horas y horas escuchándole tocar el piano», en referencia a Paul. Subido en su atalaya, con el tiempo que le da su escasa participación, mientras come y bebe ve perfectamente las alianzas, los celos, las envidias, los cuchicheos, las sonrisas que intercambian John y Paul y el efecto demoledor que eso provoca en George, hasta que un viernes Paul dijo: «Ok, paramos para comer» y George contestó: «No creo que vuelva. Abandono el grupo». Y lo hizo. Costó tres largas reuniones y cinco días para que volviera al cuarteto, pero la sentencia estaba escrita, solo faltaba firmarla.

Somos testigos de la soledad de Rickie en su colina de la percusión, pero sobre todo de la de George, un generoso músico con magníficas ideas propias y buenas melodías en los trastes de su guitarra, con unas ganas inmensas de no ser solo un privilegiado testigo del milagro de la creación, casi un músico de sesión. Amargado por sufrir el eterno trato displicente de los genios con los que comparte cuerdas y acordes, que por muchos años que pasen nunca le librarán de ser el pequeño de los tres, el menospreciado George, pese a conocer a Paul desde el insti.

Todo eso frente a un John completamente obnubilado (iba a emplear otro término mucho más grosero) con su nueva relación, una artista vanguardista que llegó a hacer un concierto musical donde los espectadores debían imaginar la música. John y Paul tenían una conexión especial, con solo mirarse sabían de qué estaban hablando, a lo largo de la grabación la complicidad absoluta salta a la vista y al oído. John es el tipo agudo y ácido que le saca punta y se ríe de todo, es la mitad irreverente de aquel dúo de huérfanos barriobajeros que llevaban toda su vida compartiendo riffs, estribillos, cuerdas de guitarra, entre los que de repente, se está empezando a levantar un muro en parte construido por sus dos nuevas novias: Yoko y Linda.

Aunque no aparece, ya que había muerto hacía año y medio, sobre todos sobrevuela el espíritu de Brian Epstein, manager del grupo desde los primeros tiempos y según palabras del propio Paul quien imponía cierta disciplina, aunque contestada con continuos actos de rebeldía por parte de ellos que seguían siendo unos chicos de extrarradio de Liverpool. Él era quien decía: «mañana hay que ponerse traje y las novias no pueden venir a los ensayos», en clara referencia al bulto inmóvil que pasa horas y horas pegado al costado de John, que solo de cuando en cuando pinta unos caracteres japoneses en un mural de papel, o berrea desafinada en el micro de George, cuando se despidió aquel viernes a mediodía. A Epstein le echaban de menos, si hubiera seguido en el grupo, Paul no habría asumido algunas de sus funciones y posiblemente no se hubieran separado. En una de las conversaciones en el intento de arreglo con George, Paul le dice a John: «Todos sabemos que tú eres el jefe», pero es una jefatura ni asumida, ni ejercida.

Todo pasa delante de tus ojos, nota a nota se está grabando una leyenda, el LP ‘Let it Be’ y la preparación del último concierto en directo de The Beatles, que se celebra en la azotea del edificio de Savile Row, cuarenta minutos memorables de grabaciones, con ellos tocando en el cielo de Londres y los bobbies subiendo al tejado, atestado de personas, cámaras, micrófonos, equipos de sonido, rodeados de espectadores en los tejados vecinos. Gentes vestidas de diario, varios jóvenes con trajes de chaqueta y otros con sweater de colores chillones, hay una señora con pantuflas y calcetines, bata y delantal, con una sonrisa de oreja a oreja. Y ellos cantando Get Back’ una y otra vez. Abajo, la gente llenando la calle hasta la esquina con Vigo Street, mirando al cielo. Muchos sonriendo, un viejo chulapo cokney con su parpusa calada y pañuelo al cuello, pero sobre todo chicas con el pelo cardado y el eye liner rasgando su mirada; otros, armados de su bombín y su paraguas en aquella desapacible tarde británica, gruñendo por los disturb que estaban ocasionando aquellos greñudos vociferantes.

Yo, un impúber naufrago en el páramo franquista, cuando me enteré de la apocalíptica noticia apenas la entendí. 50 años después nos llega la serie documental ‘Get Back’ que dirigida y producida por Peter Jackson y con el beneplácito de los dos Beatles vivos y las viudas de los muertos, que han aportado, además de sus bendiciones, materiales inéditos me está ayudando a comprender mucho mejor lo que pasó y porqué pasó.

Para mí Paul era la carita bonita del grupo y el caprichoso mandón que tenía una buena voz y había compuesto la mayoría de las maravillosas canciones del grupo junto a John, del que estaba convencido era el alma de todo. En cambio, se nos muestra un genio en permanente proceso creativo, abatido solo de vez en cuando, vencido por la desidia, la indiferencia, el desinterés de los demás. Es impresionante su dominio de la música en todas sus facetas.

Gracias por todo Maestros. Salud Compañeros.

Epílogo. Lo pusieron ellos hace más de cincuenta años y aún se les recuerda. Por favor, ‘Get Back’.

Epílogo2. Y entre tanto se estrena un nuevo documental sobre la estancia de los Beatles en la India.

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