La indignante Justicia española


Declaración de la Asociación Trabajo y Democracia “ASTRADE”

Una vez más la llamada “Justicia”, en este caso la Audiencia Nacional (AN), actúa de manera sospechosamente sincronizada con la agenda política de la derecha. Desde ya decimos que no se trata de no investigar todo lo que haya que investigar, y a quien sea. Lo indignante es que, eso que llaman Justicia, actúe siempre de parte.

No creemos en las casualidades, 24 horas después de que Feijóo declare que se abre la recta final para las elecciones generales, un juez de la AN imputa a Zapatero. No hay que olvidar las conexiones entre un poder judicial heredado del franquismo sin depuración alguna y las derechas franquistas y neofranquistas.

Se han propuesto derribar al Gobierno, y eso también es un golpe de Estado. Una cosa es hacer oposición y otra muy distinta dedicarse única y exclusivamente a utilizar los poderes del Estado contra el Gobierno legítimo de la nación y acosarlo como una jauría.

La forma expeditiva en que el Tribunal Supremo sentenció al ex Fiscal General del Estado, sin pruebas, marcó un hito en la historia de desprestigio del Poder Judicial; como el árbol no cayó, ahora toca imputar, por vez primera, a un ex presidente del Gobierno -socialista, claro está-.

Insistimos, que se investigue lo que haya que investigar y a todos por igual. Sin embargo, hemos visto en varias ocasiones como el ex presidente Rajoy no necesitaba abogado defensor ante los tribunales, pues de eso ya se encargaba la presidencia de la Sala: es el caso del Juez Hurtado, el caso Gürtel, cuando decidió que M. Rajoy no era Rajoy. Aquella sentencia se hizo pública justo al día siguiente de aprobarse en el Congreso de los Diputados los primeros presupuestos generales del Estado del Gobierno de coalición, tras la moción de censura contra el PP.

Hace pocos días hemos visto como la jueza Teresa Palacios censuraba los audios en los que se incriminaba y probaba la implicación en primera línea de M. Rajoy y de Cospedal, en uno de los casos más graves desde el inicio del periodo democrático, el caso “Kitchen”, en el que el Gobierno del PP utilizó el Ministerio del Interior para destruir pruebas.

Si solo fuesen estos casos podría ser casualidad, pero, no, es un caso detrás de otro.

En 2022, la Fiscalía archivó, y el Tribunal Supremo lo ratificó, las irregularidades cometidas por Juan Carlos I, tanto en las presuntas comisiones por el AVE a La Meca, las del supuesto uso de tarjetas ‘black’ y lo relativo a la fortuna oculta en Jersey.

Por supuesto, ninguna instancia judicial abrió causa. Nunca, contra las decisiones del Gobierno de Aznar de involucrar a España en la guerra ilegal de invasión de Irak, con nefastas consecuencias para el pueblo iraquí y para nuestra sociedad, con 192 víctimas mortales y cientos de heridos en los atentados de los trenes de Atocha.

En la misma línea, nadie investigó la venta de 1860 viviendas públicas por parte de Ana Botella, a pesar de que el Tribunal de Cuentas primero condenó y después absolvió a la esposa de Aznar. El beneficiario de las viviendas fue el Fondo de inversión Blackstone, sabiendo que el hijo de los Aznar era miembro del Consejo de Administración de Gesnova Gestión Inmobiliaria, relacionada con el entramado societario de Blackstone. Y la UDCO se tragó el informe que poseía sobre todo esto.

La descarada presidenta de la Comunidad de Madrid, ha sido agraciada con la decisión de la “Justicia” de no sentar en el banquillo de los acusados a su novio hasta después de las elecciones autonómicas.

Podríamos continuar poniendo ejemplos de casos flagrantes en los que la fracción franquista en la “Justicia” ha actuado de parte.

¿De qué sirve ganar unas elecciones si la UCO y los jueces pueden derribar gobiernos? Las organizaciones de la izquierda, todas, deberían convocar movilizaciones contra el descarado atropello a la democracia: cuando un poder del Estado actúa de parte la democracia queda tarada.

La Junta Directiva


astrayde@gmail.com

Carta a José Luis Rodríguez Zapatero

Octubre 2007

Estimado compañero y presidente:

Nuevamente nos dirigimos a ti al objeto de trasladarte el sentir, sobre la política actual, de muchos socialistas y de ciudadanos votantes de nuestro Partido.

En fechas recientes hemos recibido, a través de los medios de comunicación, la idea de un posible giro hacia el “centro político”, con el fin de captar votos de ciudadanos y ciudadanas que el 27-M pudieran haber votado a la derecha ¿No nos deben preocupar más los votos que se quedaron en casa?

En primer lugar, ponemos mucha prudencia en la lectura de esas noticias, por si lo transmitido por los medios de comunicación de masas no se ajustase a la orientación fijada por la CEF y el Comité Federal. No obstante, y en el sentido de un giro al “centro político”, existen una serie de hechos que no compartimos y que lealmente queremos compartir contigo. Entendemos que la lealtad consiste en decir honestamente lo que un/a socialista opina sin estar determinados por lo que el “líder” pueda querer oír.

Entendemos que el proceso de paz tenía y tiene más recorrido del que se le dio. Pues partiendo de que el derecho a la Paz de la comunidad social es una obligación ineludible de los poderes públicos, vemos que se han puesto trabas a este proceso. Obstáculos que desde el Gobierno se podrían haber sorteado. Este es el caso de la “Ley de Partidos” y otras normas de excepción vigentes en materia penitenciaria y antiterrorista. Responsable de este fracaso son en todo caso, la organización ETA, con su política de violencia indiscriminada y el Partido Popular por su obstrucción, permanente y obstinada, al pro- ceso de paz.

Esta retroalimentación entre PP y los violentos no conduce a nada bueno, de la misma manera que no conduce a nada bueno caminar por la senda del recorte de derechos democráticos y del cuestionamiento de las organizaciones políticas, defiendan estas lo que defiendan, siempre que no se dediquen de hecho a la violencia, sea por la defensa de la autodeterminación de los pueblos, sea por la defensa del concepto República como concepto de Estado; en democracia, todos los ciudadanos y las organizaciones políticas deben tener derecho a opinar y a plantear posiciones por muy distantes que estas estén del actual marco constitucional.

Somos muy sensibles a tus palabras, en la carta de respuesta que nos enviaste el 15 de marzo del presente año, en las que hacías alusión a “las incomprensiones y el acoso implacable de algunos sectores de la sociedad”. Te comprendemos y es por ello que queremos animarte a no ceder ante ese acoso implacable que nosotros no tenemos el menor problema en calificar de proveniente de “la derecha de siempre” –término no restringido únicamente al PP-. En coherencia, consideramos que el camino no es el de buscar los votos de quienes se identifican con la derecha.

La Mayoría Social -los trabajadores, los jóvenes, los autónomos, los pensionistas, entre otros- tiene derecho a la Paz y sabe que no existe un final a ningún conflicto sin Diálogo. Es la intoxicación de “la derecha de siempre”, a través de sus medios de comunicación, la que, en ausencia de una acción contundente y decidida de la izquierda, consigue que elementos de dicha Mayoría Social termine votando a la derecha. La Mayoría Social no quiere la violencia ni en España ni en Iraq o Afganistán.

Junto al devenir del proceso de Paz, hemos asistido a la posibilidad de un pacto con CIU en Cataluña, negando al pueblo catalán la posibilidad del actual Gobierno de progreso. Esto que en Cataluña ha sido una posibilidad se ha convertido en un hecho lamentable en Navarra.

En primer lugar, se tendría que haber sido más prudente en el tiempo inmediato al 27-M, y si el compañero Blanco y la CEF teníais tan claro que no estábamos en posición de dar al pueblo navarro un Gobierno de progreso, haber zanjado esa posibilidad desde el primer momento.

Todo lo que ha ocurrido después, a pesar de todas las explicaciones, deja la sensación de habernos replegado ante no se sabe muy bien que razones de Estado, producto una vez más del acoso implacable de “la derecha de siempre”. El pueblo navarro nos dará su opinión en las generales de año próximo.

Si al devenir del proceso de Paz, le sumas la tentativa de “sociovergencia” en Cataluña, y el episodio de Navarra, entenderás que es razonable que nos preocupe el anuncio de un posible giro hacia un supuesto “centro político” por parte de nuestro Partido.

A pesar de la importancia de lo enunciado a la Mayoría Social lo que verdaderamente le importa, desgraciadamente, pues renuncian a una opinión fundamentada y significaría que tenemos una sociedad que mayoritariamente tiene criterio y actitud crítica, no es con quién gobernamos, o cómo conseguimos la Paz. Solo saben que quieren que termine la violencia, quizás por ello más del 70% de los encuestados, según una encuesta del 21 de enero realizada por La Vanguardia, seguía aportando por el proceso de Paz.

Quieren que la riqueza que se genera en nuestro país se reparta ecuánimemente. Es inadmisible que el empresariado español incremente sus beneficios tres veces más que la media del empresariado europeo, pero que los trabajadores españoles perdamos más poder adquisitivo que la media de los trabajadores europeos, quienes hemos perdido más de 10 puntos en la última década.

Quieren que escolarizar a sus hijos e hijas no sea un calvario por la falta de plazas escolares, viéndose en la obligación de pagar, lo que posiblemente no tienen, en la escuela privada.

Quieren no tener que pagar el 50% de su salario por tener que llevar a sus hijos menores de 3 años a guarderías privadas ante la ridícula oferta pública en materia de escuelas infantiles.

Quieren no tener que acudir hacinados a trabajar en el transporte público, cuando no llegar tarde.

Quieren una Sanidad pública que no les dé cita para meses cuando del diagnóstico para su enfermedad puede depender su vida. Y no encontrarse varados en el pasillo de un hospital si acuden a urgencias.

Quieren en definitiva que las rentas altas coticen más, pues resulta escandalosa la brecha que se viene abriendo desde hace años entre las rentas del capital y las rentas del trabajo.

Como puedes ver tenemos muchos motivos para estar preocupados por un posible, aunque sólo sea posible, giro hacia un supuesto “centro político”.

Tan sólo darte un dato, a modo de ejemplo. En la ciudad de Madrid, donde el 27-M propusimos un candidato de corte liberal, incluso dejó claro que no era del PSOE jactándose de no estar afiliado a ningún partido, la derecha gano 1307 votos sobre las elecciones de 2003. El problema fue los cientos de miles de votos que perdimos nosotros. Dicho de otro modo: no necesitamos ganar votos de la derecha, necesitamos fidelizar a los millones que nos votaron en marzo de 2004, los cuales nunca votarán al PP. Y a esos no les vamos a ganar con giros a un supuesto “centro político”. El problema puede estar en que empujemos al voto natural de izquierda hacia la abstención o hacia el voto de formaciones minoritarias.

En definitiva, la Mayoría Social necesita ser ilusionada con esas políticas sociales que necesitan en todas las comunidades autónomas, pues los problemas esbozados son comunes a todos los pueblos de España.

Esperamos te sea útil esta contribución de unos militantes socialistas.

Recibe un fraternal saludo.


Firmantes a título individual:

Asturias: José Manuel Martínez Ordóñez (Militante A.S.R. de A. Asturias S.E.-UPTA-Asturias) Madrid: Roberto Tornamira (Afiliado PSM-PSOE), Concepción García Moya (afiliada a UGT-PSOE), Concepción Aguillaume Oliveros, Álvaro Peña (Afiliado PSM- PSOE), Javier Pérez Santos, Felipe Merinero Ballesteros, José Luis Herranz Ruipérez (militante de la agrupación de Usera, PSM-PSOE), Fernando Mañueco López, Manuel Arroyo (Afiliado PSM-PSOE), Silvia Font (Afiliada PSM-PSOE), Mª Cruz Vara (socialista no afiliada), Noelia Arias (militante PSM-PSOE en Galapagar), Erika Hernández (militante JSM-JJSS, en Galapagar)
Euskadi: Koldo Méndez (Afiliado PSE-EE-PSOE), José Manuel Toledo (Afiliado PSE- EE-PSOE), Unai Ortúzar (Afiliado PSE-EE-PSOE), Carmen Alonso (PSE-EE- PSOE), Igor Hernández (PSE-EE-PSOE) Navarra: José Luis Uriz (Afiliado PSN-PSOE), Iosu Pardo (PSN-PSOE), Fernando Viedma (afiliado al PSN-PSOE) Cataluña: José Antonio Iniesta (Afiliado PSC-PSOE), Baltasar Santos (Afiliado PSC- PSOE), Jordi López Font (Afiliado PSC-PSOE), José Serrano Rodríguez (afiliado al PSC Baix Llobregat y a UGT)