20 de JUNIO, en el Westminster Central Hall de Londres

El peligro es inminente
Conocemos el rostro de la guerra tras el genocidio en Palestina, seguido en directo por millones de personas. Este genocidio continúa debido a la complicidad de los gobiernos occidentales, que se niegan a actuar para ponerle fin.
Esos mismos gobiernos han trabajado activamente en contra de la paz en Ucrania, una guerra que ha causado 1,5 millones de muertos y heridos entre ucranianos y rusos.
No dejan de aumentar el gasto militar de la OTAN y están empezando a reclutar a los más jóvenes para precipitarlos al desastre.
Las palabras se han convertido en preparativos activos para la guerra en toda Europa.
Los trabajadores ven cómo el dinero que debería destinarse a reparar el deficiente sistema sanitario, las infraestructuras de transporte, las escuelas y las viviendas desaparece en los bolsillos sin fondo de los fabricantes de armas, cuyos beneficios aumentan más rápido que nunca.
Familias que no han conocido el servicio militar obligatorio desde hace generaciones oyen ahora con angustia a jefes militares y políticos advertir que sus hijos e hijas deben prepararse para luchar y morir.
La falsa promesa de puestos de trabajo en la industria armamentística es una trampa para la clase trabajadora.
Estas armas crean los empleos más improductivos, pero los más eficaces para acabar con vidas. Desgarrarán los cuerpos de nuestros jóvenes en los campos de batalla, cuyos horrores superarán los peores jamás vistos.
Como escribió Anatole France durante la Primera Guerra Mundial: «Creéis que morís por vuestro país, morís por los industriales»
El peligro es inminente y debemos dar la voz de alarma. Es deber de todos los ciudadanos, y en particular del movimiento obrero, defender la paz, la libertad de expresión y de manifestación, así como los empleos útiles para la sociedad y el planeta. Nuestra misión es decirles a los nuevos señores de la guerra: no financiaremos ni aceptaremos el rearme que pone en peligro nuestro mundo.
Decimos: «¡deponed las armas, aumentad los salarios! ¡Bienestar, no guerra! ¡Empleos, no reclutamiento!». En el mitin contra la guerra celebrado en París en octubre de 2025, que reunió a miles de ciudadanos, sindicalistas, militantes políticos y pacifistas, comenzamos a dar la voz de alarma y a organizarnos por la paz.
Fortalecidos por este éxito y por la resistencia de los pueblos que ya han rechazado la guerra y las divisiones racistas que esta genera, nos reuniremos de nuevo en un mitin internacional en Londres, el 20 de junio de 2026.
Invitamos a todos los jóvenes y trabajadores, a todos los sindicalistas y militantes pacifistas a participar en él. No aceptaremos el descenso a los infiernos del caos y la guerra, único logro de la presidencia de Trump. Rechazamos el belicismo de los dirigentes europeos que han apoyado la agresión militar contra Venezuela. Afirmamos nuestra solidaridad con el pueblo venezolano y los pueblos de todos los países amenazados por Trump y sus aliados.
Exigimos la liberación del presidente de Venezuela y su esposa, secuestrados por el Gobierno estadounidense. El presidente estadounidense Donald Trump, artífice de esta nueva escalada bélica, cuenta con redes internacionales belicistas de extrema derecha y chovinistas. Es cortejado por los jefes de Estado de Europa, y no solo de Europa.
Debemos crear nuestra propia red internacional que trabaje por la paz, se oponga al revitalizado proyecto imperialista estadounidense y luche por los medios de subsistencia, y por la propia vida, de los trabajadores. Queremos la paz. Decimos no al rearme, no al servicio militar obligatorio, sí a los servicios de salud, educación y servicios públicos con todos los medios necesarios, a empleos útiles y a salarios más altos.
Uníos a nosotros en Londres
El 20 de junio de 2026, A las 12 del mediodía, en el Westminster Central Hall


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