Andalucía ahogada por las borrascas

Hace muchos años que no llovía tanto en Andalucía, los mayores del lugar lo fijan a hace más de 70 años cuando eran muy jóvenes o eran niños, eran días y días de lluvias intensan sin parar que no permitían llevar una vida normal, se hacía difícil trabajar, principalmente en el campo, era una vida más dura que la que vivimos en la actualidad porque si se desbordaba un rio o similar, el estado no tenía los recursos públicos que hoy gozamos, ni por supuesto los ayuntamientos etc…

Las inundaciones en Andalucía, este invierno, entraron en una fase crítica tras varios días de lluvias persistentes asociadas a la borrasca Leonardo. El problema ya no era solo lo que caía sin cesar del cielo, sino la saturación absoluta del suelo, incapaz de absorber más agua, y el efecto dominó sobre ríos, arroyos y embalses.

En amplias zonas de Andalucía, el agua que caía escurría directamente hacia los cauces, acelerando crecidas y desbordamientos y eso hizo que la Junta de Andalucía mantuviera activada la situación operativa de nivel 2, con UME y dispositivos de emergencia desplegados en varias provincias durante varios días e incluso semanas.

Los registros de lluvia explican la magnitud del episodio y es que en la sierra de Grazalema, uno de los puntos más lluviosos de España, se superaron los 600 l/m² en poco más de 24 horas, con acumulados cercanos a 1.300 l/m² en apenas diez días. Es una cifra comparable a lo que llueve en un año entero en muchas capitales españolas, las más lluviosas.

A esto hay que añadir lo registrado acumulados muy elevados en la Serranía de Ronda, el Campo de Gibraltar, la campiña gaditana y zonas de Granada y Jaén, donde las lluvias persistentes han coincidido con deshielos en áreas de montaña, aumentando aún más el caudal de los ríos.

La situación más delicada se concentró en la red fluvial. En el momento más crítico del episodio, 14 ríos alcanzaron el nivel rojo y más de 30 se mantuvieron en nivel naranja, según los datos de los sistemas hidrológicos.

Entre los cauces con mayor preocupación destacan el Guadalquivir, el Genil, el Guadalete, el Guadiaro, el Guadalhorce y varios afluentes menores que provocaron inundaciones súbitas en núcleos urbanos y zonas rurales. En algunos puntos, los niveles subieron más de 15 centímetros por hora, obligando a activar desalojos preventivos.

Las inundaciones en Andalucía obligaron a desalojar a más de 3.500 personas, especialmente en Cádiz, Málaga, Granada y Jaén. Barriadas completas en zonas inundables fueron evacuadas de madrugada ante el avance del agua y  una quincena de municipios quedaron incomunicados en distintos momentos del episodio, con carreteras cortadas por anegaciones, desprendimientos o colapso de firmes. La Dirección General de Tráfico contabilizó más de 140 carreteras cortadas en Andalucía, varias de ellas de la red principal.

Las inundaciones sufridas en Andalucía  en este 2026, ya se consideran uno de los episodios hidrológicos más complejos de los últimos años, no solo por la lluvia acumulada, sino por la concatenación de temporales y la falta de capacidad de respuesta natural del territorio tras semanas de precipitaciones continuadas.


El Gobierno activa las ayudas destinadas a mitigar los daños de las borrascas en Andalucía

Extremadura y Andalucía reciben un impulso nunca visto! Desde este viernes 20 de febrero de 2025, están en vigor las esperadas ayudas para quienes han sufrido el paso devastador de las últimas borrascas. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica hoy el decreto que activa más de 7.000 millones de euros en fondos de emergencia.

El Gobierno y los ministerios ya tienen luz verde para desplegar rápidamente todas las medidas: no habrá que esperar más. Se trata de un paquete que refuerza la declaración de zonas en emergencia de protección civil, aprobada el pasado 10 de febrero por el Consejo de Ministros.

¿Quiénes serán los primeros beneficiados? Más de 12.400 desalojados recibirán ayuda inmediata: 150 euros por persona y día, una cantidad que puede sumarse a otras compensaciones por daños en viviendas.

El decreto establece indemnizaciones que multiplican por cuatro las cifras habituales: daños personales, reales y enseres de viviendas cuentan con nuevos máximos. Una familia tipo de cuatro miembros que haya tenido que abandonar su casa durante diez días podrá recibir hasta 6.000 euros de ayuda directa.

Además, estas ayudas tienen efecto retroactivo, estarán completamente exentas de tributación tanto en el IRPF como en el impuesto de sociedades para empresas. Tampoco afectarán a quienes reciben el ingreso mínimo, lo que amplía su accesibilidad.

Además los ayuntamientos afectados contarán con una inyección de 2.000 millones de euros destinada a reparar infraestructuras municipales dañadas por las lluvias e inundaciones. Este dinero no es un préstamo, sino una transferencia: los municipios no tendrán que devolverlo.

El Gobierno cubrirá el 100% de los daños detectados. Los municipios podrán utilizar el superávit de 2025 para continuar invirtiendo en la reconstrucción y recuperación tras la borrasca. Se relajarán las reglas de gasto y se implementará un Plan de Empleo dotado con 50 millones de euros dirigido a los ayuntamientos golpeados por el temporal.

El ahorro global para los contribuyentes estimado por el Gobierno ronda los 350 millones de euros. Y esto no es todo: habrá prestaciones por cese de actividad para autónomos hasta el 31 de mayo, ERTEs por fuerza mayor con exenciones para empresas y una reducción de requisitos para el subsidio agrario, facilitando el acceso con tan solo cinco jornadas cotizadas.

Miles de agricultores y ganaderos podrán beneficiarse de más de 2.100 millones en ayudas directas. Solo será necesario figurar en el registro de explotaciones agrarias de las zonas reconocidas como afectadas. Para los armadores de buques con base en Málaga, Cádiz y Huelva, hay 10 millones de euros adicionales reservados.

Se destinan 600 millones para rehabilitar caminos rurales e infraestructuras esenciales, además de 163 millones dirigidos a la restauración de vías y líneas ferroviarias estatales, gestionadas por el Ministerio de Transportes.

Plan de recuperación para comercios y hostelería

La hostelería y el pequeño comercio no quedan fuera: recibirán 120 millones en ayudas para superar los daños sufridos. Además, líneas ICO de 100 millones estarán disponibles para cubrir indemnizaciones y reparar los daños agrícolas provocados por la borrasca, junto al apoyo del consorcio de seguros.

Después de la tragedia que durante días ha tenido en pie a miles de Andaluces, llegan estas medidas que suponen un antes y un después tras la declaración de emergencia.

María Iglesias Domínguez

Comité de redacción de Tribuna Socialista