Por María Iglesias Domínguez,
redacción Tribuna Socialista

Moreno Bonilla busca sin éxito zanjar la crisis sanitaria antes de las elecciones: listas de espera, falta de médicos y fallos del cribado.
Hace unos meses y tras años de recortes sanitarios, principalmente en los últimos seis años, saltó la noticia de la crisis de los cribados en Andalucía. Esta crisis anunciada por los profesionales desde hacía años, ponía el foco en la falta de recursos humanos de la sanidad pública debido a la falta de inversión en la misma y de la derivación de recursos a la sanidad privada.
Además ha puesto de manifiesto algo que desde el covid se venía reclamando, “la necesidad de una mayor inversión en servicios públicos” algo a lo que precisamente Andalucía lleva años haciendo caso omiso, destinando cada vez más recursos a la sanidad privada y arrinconado cada vez más a la sanidad pública.
Unos meses después y tras grandes movilizaciones de la ciudadanía, la polémica por los errores en los cribados del cáncer de mama ya tiene datos reales, una vez que ha concluido todo el análisis de las pruebas médicas y la evaluación del programa de detección precoz.
Mientras el gobierno Andaluz fue haciendo dimitir a la consejera de salud y a cuantos pensó calmaría la situación en las calles, en los hospitales, en los centros de salud…este tema se convertia en punta de lanza de un enorme problema real que afecta a las Andaluzas y a los Andaluces como es el de la sanidad en una comunidad en la que tras despedir a miles de sanitarios, simplemente para acudir a tu médico de atención primaria, has de esperar hasta tres semanas.
El gobierno de Andalucía tardó varias semanas tras conocerse que había existido un fallo en el programa de cribado de cáncer de mama en clarificar cuántas mujeres habían sido afectadas. Los principales responsables del área de Salud, el presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, o la portavoz, Carolina España, eludían las preguntas sobre el número de afectadas asegurando que lo importante era que habían «localizado el problema«, algo que aún no han explicado y tuvo que ser en una conferencia en Barcelona, durante la gira de presentación del libro de Moreno Bonilla, donde el propio presidente reconoció el número de mujeres afectadas, asegurando que «tan solo había afectado» a un 1%.
Los datos que hemos conocido sobre los cribados de cáncer de mama, se alejan de ese 1% , son escalofriantes porque hablamos de vidas humanas.
A un total de 22 mujeres según la Junta no se les comunicó que tenían lesiones sospechosas y han desarrollado cáncer de mama, nada más y nada menos que 22 mujeres ahora luchan contra un cáncer, una enfermedad de la que precisamente su éxito radica en la detención precoz que es precisamente por lo que se puso en marcha este programa hace ya bastantes años y con éxito.
Estas 22 mujeres, pertenecen mayoritariamente al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, el mayor Hospital de toda Andalucía que ha concentrado el 90% de los casos con errores.
El Gobierno andaluz cifra en 2.317 el total de pacientes en toda Andalucía a las que no se les comunicó debidamente que las mamografías que se les habían realizado presentaban lesiones sospechosas. En concreto, en Sevilla se localizaron 2.051 casos; 152 en Málaga; 80 en Cádiz; 14 en Granada; diez en Almería; cinco en Huelva; otros cinco en Jaén; mientras que no se localizaron casos en la provincia de Córdoba.
Los errores han afectado a lo que, en términos técnicos, se denominaBid-rad 3 y lejos de tecnicismo habla de angustia, de terror, de impotencia… la que padecen miles de mujeres en Andalucía en espera de pruebas que pueden determinar el resto de sus vidas e incluso sus muertes.
La presidenta de la Asociación Amama, Ángela Claverol, cifra en 338 las mujeres afectadas por el cribado, y pide un «poco más de foco» en el caso para evitar más retrasos en aquellas mujeres a las que les han hecho las pruebas diagnósticas pendientes.
Claverol, además, explica que ahora hay un «problema añadido» y es que después de que la Junta de Andalucía hiciera la ecografía a esas mujeres a las cuales no se les había realizado en tiempo y forma, ahora hay una ‘lista de espera’ de mujeres esperando una operación. «Hay mujeres esperando todo lo que hay detrás después de diagnosticar un cáncer de mama».
Los datos de la última manifestación a favor de la sanidad pública andaluza que tuvo lugar el pasado 9 de noviembre en las ocho provincias es también un reflejo de cómo se está viviendo la crisis sanitaria. La concentración que organizaron Mareas Blancas y los sindicatos UGT y CCOO concentró en las calles a un total de 56.700 andaluces.
“No es un error humano. Es terrorismo de Estado. Con plena conciencia. Y sin ningún pudor” proclamaban en el Falla esta semana una comparsa que logró poner en pie al teatro a los gritos de “Bonilla dimisión”, la copla ponía voz a un malestar social que lleva meses presente en las calles de Andalucía, así como en el debate político andaluz .
La sanidad pública ha sido la protagonista del año pasado en Andalucía. Los fallos en los cribados de cáncer de mama se han posicionado como el mayor escándalo sanitario y político de los últimos años. La comunidad sigue liderando el ranking nacional con menos médicos por habitante y las listas de espera quirúrgicas o de consultas que siguen superando los tres meses.
El 25 fue también el año de la defensa de los derechos de los médicos con numerosas manifestaciones y la mayor huelga en los últimos 30 años. Ante este escenario, la Junta de Andalucía afronta un importantísimo reto muy difícil de conseguir: recuperar la confianza perdida de la sociedad en su sistema sanitario público.
El descontento de la población además se percibe en el incremento de los seguros privados: de los 8,4 millones de habitantes que hay en Andalucía, dos millones ya tienen una póliza de salud privada. Todo esto de los seguros privados comenzó como una herramienta para una minoría que complementaba a la sanidad pública y se ha convertido en la primera alternativa para casi una cuarta parte de la población andaluza. Y en menos de diez años, más de 660.000 ciudadanos han decidido pagar de su bolsillo la asistencia que el sistema público no logra garantizarles.
La situación de la sanidad pública en Andalucía, las listas de espera o la polémica por los cribados de cáncer de mama, a los que seguirán sin duda otros cribados como el de colón, etc… son temas de los que cada vez se habla más en Andalucía y lo acepté con sonrisas o serios el presidente de la Junta y su gobierno, es un verdadero polvorín que recuerda al fin del gobierno socialista tras casi 40 años presidiendo la Junta, precisamente por el deterioro de la sanidad, y eso que aquella sanidad estaba muy lejos de parecerse a la que en la actualidad padecemos en nuestra comunidad autónoma.

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