La falsa neutralidad de la Constitución española

Os dejo aquí algunas reflexiones, como continuación a mi reciente participación en una charla/coloquio en A Casa da Cultura de Redondela, organizada por el Colectivo Republicano de Redondela -que preside nuestro compañero el cabo Marco Santos-, el Ayuntamiento de la citada ciudad y A Nova Peneira.

La llamada Transición española, dirigida por Juan Carlos de Borbón, el sucesor del dictador y criminal Francisco Franco, estuvo condicionada por las presiones y amenazas del ejército franquista. Esta desventajosa correlación de fuerzas condujo a las principales fuerzas políticas en la clandestinidad a desistir de la confrontación con el aterrador poder del Estado dictatorial -constituido en Reino en julio de 1947- renunciando a la recuperación de la legalidad republicana y al inicio de un proceso constituyente en libertad.

Altos mandos del ejército de Franco, jerarcas de la dictadura, policías torturadores y jueces emboscados -que complementaban la acción represora de la justicia militar- entraron todos ellos a formar parte de la elite política, en simbiosis con el nuevo régimen juancarlista, incluidos exministros que habían firmado penas de muerte.

El “consenso” impuesto por el Rey afianzó al sucesor designado por Franco, dando paso a una democracia secuestrada.

El proceso de reforma de la dictadura era ineludible, debido al gigantesco empuje de la clase trabajadora y la inexorable internacionalización del capital. Sin embargo, estuvo dirigido y vigilado por el designado por el dictador en la Ley 62/1969, Juan Carlos de Borbón, mediante el poder que le otorgaba su control sobre el núcleo duro del aparato de Estado, que transitó intacto de la ley a la ley. Los mismos militares, los mismos jueces, los mismos policías.

De aquellos polvos estos lodos, con sus insoportables latrocinios, pues al morir Franco, la dictadura continuó existiendo. «El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos» (Antonio Gramsci)

La monarquía, la jefatura del Estado, la inviolabilidad de su persona y la nueva dinastía borbónica, que habría de sucederle, quedó totalmente blindada en la Constitución; como también el mando supremo de las fuerzas armadas, constituidas en garantes del ordenamiento constitucional; un disparate inadmisible en cualquier país de nuestro entorno europeo.

La monarquía quedó, pues, apuntalada a toque de corneta.

La Ley de Amnistía del 77, una ley preconstitucional de punto final, es decir de impunidad de los crímenes del franquismo, marcó la línea a seguir por el Parlamento español en lo referente a lo militar. Prueba ello es, que aquel Parlamento, pretendidamente “constituyente”, no solo mantuvo expulsados a los condenados en consejo de guerra por su pertenencia a la Unión Militar Democrática (UMD), autodisuelta en junio de 1977, sino que incluyó un párrafo infame en la falsa ley de amnistía.

Un párrafo redactado con la finalidad de procesar al entonces capitán de aviación José Ignacio Domínguez, a su regreso del exilio. De hecho, fue condenado en consejo de guerra a finales de diciembre de 1977, seis meses después de las primeras elecciones generales.

Los compañeros de la UMD represaliados fueron parcialmente rehabilitados una década después, pero no se les dejó solicitar destino o acceder a ningún curso de ascenso. De este modo la monarquía impidió que la actuación democrática de la UMD fuese emulada por los cuadros de mando del Ejército de Franco, quedando estanco y blindado ideológicamente frente al pueblo.

El origen fraudulento de la Constitución del 78, está indeleblemente ligado a las leyes de sucesión dictadas por un régimen criminal, (Ley de sucesión publicada en el BOE nº 208 y la Ley 62/1969 de 22 de julio) que dieron lugar a una monarquía, cuyo primer eslabón de la cadena sucesoria reinstaurada por Franco es el propio dictador.

Debido a ello, no solo no hubo un proceso democrático constituyente, sino que el propio proceso de reforma de la dictadura -con el fin de adecuarla formalmente a una democracia, aceptable por la Comunidad Económica Europea- se desarrolló bajo la tutela del poder del Estado franquista. Esa presión irresistible, junto al clima amenazante y de extrema violencia policial y militar, fue el entorno en el que nació el Régimen del 78.

De aquellos polvos, a los escándalos de Juan Carlos de Borbón, pagados con fondos reservados del Estado, no pasó mucho tiempo. Luego vinieron los fraudes a la Hacienda pública, y demás latrocinios, que precipitaron su abdicación.

Por si fuera poco, el diario ABC, tradicional portavoz de la monarquía, reproduce hace unos días las conversaciones publicadas en exclusiva por Okdiario, que revelan la podredumbre del Estado borbónico.

Tras escuchar estas conversaciones, ya no puede quedar la menor duda de que el Rey fue, como mínimo, conocedor del 23-F y que, asustado por las advertencias de su secretario Sabino Fernández, abortó el golpe militar que venía consintiendo.

elDiario.es publicaba hace unos días que “la Asamblea Republicana de Vigo ha denunciado al Rey emérito y a las Infantas por presuntos delitos fiscales y blanqueo. La acusación, dirigida a la Fiscalía General del Estado y a la Agencia Tributaria, considera que la creación de una fundación por parte del rey Juan Carlos, para asegurar la herencia de sus hijas, demuestra que el Borbón posee fondos en el extranjero y que los ocultó a la hacienda pública tras dos regularizaciones”.

La periodista Ana Pardo de Vera ha declarado recientemente: «Existen documentos que avalan que Felipe VI fue cómplice de su padre, incluso su luna de miel fue pagada con dinero que no pertenecía al salario que se le pasaba a Juan Carlos I…»

No es de extrañar, pues, que monárquicos juancarlistas, devenidos en felipistas, acaben convirtiéndose en leonoristas, y la cascada de latrocinios, delitos impunes y basura borbónica acabe desbordando la paciencia de las naciones sin Estado, que hartas de tanto expolio, se planten, proclamando sus Repúblicas.

Es exactamente lo que sucedió en Catalunya hace unos años, dando lugar a la violenta respuesta del Estado borbónico, que apaleó, procesó, condenó y encarceló a gente pacífica, cuyo pecado consistió en pretender depositar su voto en una urna.

Felipe de Borbón, con su intervención reaccionaria del 3 de octubre de 2017, y la aplicación del famoso Articulo 155 de la Constitución -que permite la implantación de una dictadura “constitucional”- ha puesto en evidencia su parcialidad y falsa neutralidad constitucional.

El apoyo incondicional de los países de la OTAN al gobierno colonial y sionista de Netanyahu, mientras éste sigue masacrando miles de niños y personas inocentes en Gaza, así como la implicación de España en la guerra de Ucrania, muestran la gravedad del momento, magistralmente analizado por nuestro compañero el “Teniente Segura” en su libro “La trampa ucraniana”. Una guerra imperialista por el control de las fuentes de energía. Complicidad criminal que alcanza al rey Felipe VI como Jefe del Estado y mando supremo de las Fuerzas Armadas, por muy inviolable que se considere.

Termino este breve relato destacando que se trata de una Constitución clasista de origen franquista, impuesta manu militari. Su bandera, la bandera de Franco y los Borbones, no representa de ninguna manera a los pueblos del Estado, sino lo peor de nuestra historia. Fue impuesta en 1843 como bandera del Estado español durante el reinado de Isabel II (1833-1904), reina Borbón derrocada por la Revolución Gloriosa de 1868, que dio paso al sexenio democrático. Los Borbones han sido y siguen siendo el principal obstáculo para la democracia, pese a su pretendida neutralidad.

Manuel Ruiz Robles
Ex miembro de la disuelta Unión Militar Democrática (UMD)

Entrevista: Manuel Ruiz Robles

Manuel Ruiz Robles nació en Madrid el 19 de julio de 1943. Tras finalizar sus estudios secundarios ganó su oposición de ingreso a la Escuela Naval de Marín (Pontevedra), incorporándose el 1 de agosto de 1960. Tras su graduación en la Escuela Naval en julio de 1965, realizó estudios de ingeniería de telecomunicación y de doctorado en física de la energía en la Universidad de París. Es además Licenciado en Ciencias por la Universidad Autónoma de Madrid.

En septiembre de 1970 fue destinado como profesor a la Escuela de Transmisiones y Electricidad de la Armada (ETEA) en Vigo (Pontevedra), actualmente abandonado su uso militar y abierta para disfrute público.

Fue miembro de la autodisuelta Unión Militar Democrática (UMD), una organización clandestina opuesta a la dictadura.

En la Transición fue arrestado, interrogado en un juzgado militar y estampada una nota desfavorable en su Hoja de Hechos por criticar públicamente en Diario16 la Ley de Amnistía de 1977, que excluyó a varios de sus compañeros de la Unión Militar Democrática (UMD), condenados en Consejo de Guerra.

Desarrolló la mayor parte de su carrera militar en el Cuerpo de Ingenieros de la Armada, como jefe de programas de investigación en áreas de contramedidas electrónicas y sensores de infrarrojo; simultáneamente fue profesor de electrónica en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Armas Navales (ETSIAN).

Entre otras actividades, fue conferenciante en el CESEDEN, representante del Ministerio de Defensa en el Programa Nacional de Microelectrónica, delegado español en el Comité Científico de la OTAN (Sección de Óptica e Infrarrojo), etc.

Fue condecorado en dos ocasiones con la Cruz al Mérito Naval, por su labor científico-técnica. Alcanzó el empleo de Capitán de Navío de la Armada, pasando en el año 2008 a la situación de retirado al cumplir 65 años.

Actualmente es portavoz del “Colectivo Anemoi” y de “Militares Contra la Guerra”.

Manuel Ruiz jura la bandera de España el 16 de julio de 1961

Pregunta: Como militar de profesión ¿qué opinión tienes de la situación que se vive desde el inicio de la guerra en Ucrania, por la invasión del ejercito ruso en el este de aquel país, junto a la espiral que se esta desatando en Oriente Medio?

Es inaceptable que un país invada a otro. Ahora bien, creo que se trata de una situación que tiene similitudes con la del año 1914, es decir, una guerra imperialista entre dos potencias, motivadas por intereses económicos y geoestratégicos de los dos bloques realmente enfrentados: USA y Rusia.

Se trata del dominio de los mercados, de las fuentes de energía y de los minerales especiales. Es una guerra iniciada, de hecho, en 2014 por el llamado “golpe del Maidán” en Kiev, propiciado por los USA.

Por el contrario, la invasión de Alemania en 1945 por los ejércitos aliados estuvo plenamente justificada.

La espiral en oriente medio comparte motivos con el conflicto en Ucrania; es la lucha por la hegemonía mundial y el control de los mercados de la energía. Estamos pasando de un mundo unipolar, liderado por los USA, que impone sus reglas a los demás, a un mundo multipolar, en donde la hegemonía de Occidente tiende a debilitarse.

Pregunta: La idea que tenemos las personas civiles del mundo militar es que el honor es un valor muy interiorizado ¿Hay honor en la acción de ejércitos, como el israelí, que combaten contra población civil?

No hay honor alguno en ello. Los ejércitos que combaten contra población civil, como el israelí, contraen una grave responsabilidad ante la comunidad internacional. La llamada “obediencia debida” no es eximente. En este caso se trata de un autentico genocidio. Es necesario que se impongan sanciones duras a Israel, en tanto no cese el horror.

Pregunta: Desde tu punto de vista ¿los gobiernos europeos tienen autonomía en el seno de la OTAN o están subordinados a intereses estratégicos ajenos a los pueblos europeos?

La OTAN es el instrumento de los USA para regimentar a la Unión Europea e imponer su hegemonía. Obedece, esencialmente, a intereses estratégicos angloamericanos, ajenos a los intereses de los pueblos europeos.

Pregunta: A primeros de mes, Israel atacó el Consulado de Irán en Damasco causando 10 víctimas mortales, tras lo que Irán ha respondido con ataques aéreos sobre Israel ¿Es legítimo que el Gobierno de Netanyahu responda a estos ataques?

No es legítimo que la potencia agresora, Israel, responda a una respuesta limitada de Irán. En cualquier caso es urgente la presión diplomática, a fin de evitar una escalada del conflicto y que la guerra se extienda a toda la región.

Pregunta: Las últimas administraciones estadounidenses, incluido Obama, vienen presionando a sus aliados para que incrementen sus presupuestos en Defensa ¿Qué opinas, es una necesidad estratégica para el ejército español, u obedece esa presión a las necesidades de los USA, tanto económicas como geoestratégicas?

No corresponde en absoluto a necesidades estratégicas europeas, pues su actual presupuesto global es muy superior al de Rusia, que no representa una amenaza real para la Unión Europea; tampoco para el ejército español. Se trata, sobre todo, de intereses económicos del complejo militar-industrial de los USA; un enorme peligro para la democracia, advertencia del general Eisenhower a mediados del siglo pasado, que hoy se hace trágicamente realidad.

Pregunta: ¿Piensas que hay un antes y un después en lo que está ocurriendo en Palestina desde hace más de seis meses, o crees que todo va a continuar igual que desde hace 75 años de ocupación del territorio palestino?

En efecto, hay un antes y un después. Pienso que la situación actual es catastrófica e insostenible, producto de un régimen de apartheid. No habrá paz estable en tanto no se implique la comunidad internacional en negociar una solución análoga a la de Sudáfrica, es decir un Estado democrático único, laico, de ciudadanos libres, con los mismos derechos y deberes ante la ley.

Es necesario el reconocimiento inmediato del Estado Palestino, que habría de abrir paso, tras la necesaria implicación de la comunidad internacional, a un único estado democrático palestino-israelí, en dónde convivan ambos pueblos en paz.

Pregunta: Por último ¿Es contradictorio ser militar y estar contra la Guerra?

En absoluto. Entiendo la función militar como un servicio al pueblo, en aras de evitar la guerra mediante la disuasión.

El colectivo de “Militares Contra la Guerra” ha emitido varios comunicados, denunciando la gravedad de la situación. Nuestro primer comunicado pide el alto el fuego inmediato y el cese del envío de armas; está firmado por militares tan conocidos como el General Julio Rodríguez (ex JEMAD), el Teniente Coronel José Ignacio Domínguez (ex UMD), el Teniente Luis Gonzalo Segura o el Cabo Marco Antonio Santos; todos ellos comprometidos, generosa y valientemente, con la causa de la Paz.

Posteriormente, ante la injustificable invasión de la Franja de Gaza por el ejército israelí, hemos manifestado nuestra rotunda condena al genocidio que se está perpetrando por el gobierno sionista. Esta posición contra la guerra y contra el genocidio del pueblo palestino, es compartida por eminentes intelectuales judíos; es urgente y necesario parar la Guerra, los pueblos no quieren la guerra, no es su guerra.


Conferencia en el Centro Superior de Estudios para la Defensa Nacional (CESEDEN) en 1988
Roberto Tornamira, para Tribuna Socialista