
¿Sólo o en compañía de otros?
Me gustan las rarezas, fijarme en lo periférico, en los detalles que dan soporte creíble a conclusiones más detalladas y consistentes. Veo una película y estoy pendiente de cómo se desarrolla el entorno de la escena principal, la actividad de los figurantes, no sólo esa parte central que es lo que quiere vender el director. Con ese fondo, si es consistente, me es posible dar credibilidad a la escena. La excepción son los primeros planos en los cuales está todo dicho según se percibe y el caso es que a la IDA le gusta mucho el primer plano y claro así se le aprecian las espinillas, los puntos negros de su patética gestión y otras imperfecciones imposibles de disimular en lo cercano que no soportan un análisis mínimo.
Leo infinidad de artículos sobre los delitos, sí sin presunción alguna, delitos aceptados en concepto de autor en 2022 por el protagonista, para mí putativo, novio de la IDA. Y pongo IDA en la doble acepción, la conceptual y la personal. Claro, que sería más literal la INDA, Isabel Natividad Díaz Ayuso, y eso llevaría a caer en la tentación de elaborar un manifiesto sobre las coincidencias chuscas, pero eso para otra ocasión.
La polvareda es fundamental en muchas escenas de cine. Impide apreciar el fondo y hasta difumina la escena principal, como hace el pulpo en su medio cuando huye para confundir a quien le acecha. Y es un hecho incuestionable que, en la gestión de IDA, especialista en huir y en desviar la atención sobre sus fechorías políticas, hay mucho polvo, mucha capa de grasienta suciedad cuyo mero tacto y hasta la mera intuición de su existencia produce rechazo. A mí hasta me da asco verla y oírla con esos aires de prima dona.
A modo de inciso ¿cómo justifican el PP y la IDA que la salida del FLA, fondo de liquidez autonómica, suponga pagar a diario un millón de euros de más por los intereses de la deuda autonómica, más de mil millones hasta 2026? (FUENTES: BBVA, BANCO DE ESPAÑA y otras). Con libertad, ella misma lo dijo, para competir con Londres y Amsterdam, pero ¿competir en qué? Como también dijo, con toda la falsedad del mundo, que la Comunidad de Madrid no tiene deuda pública, siendo que ahora roza los 37.000 millones de euros (FUENTE: https://shorturl.at/oFJPQ).
Puntualizando ¿Es imaginable que el novio de la IDA pergeñara sin más, con empresas que facturan millones y sin personal, un ensamblaje, para los finos “una arquitectura”, de comisiones millonarias? ¿Qué aportaba el novio a ese sistema? Me huele que su aportación era perfectamente prescindible, que estaba allí de relleno necesario, es mi percepción.
Dicho de paso, ¿Cómo consienten Hacienda y la Seguridad Social sociedades así, que facturan sin personal, que en general no inspiran más que situaciones atípicas? (Las vueltas que hay que dar para no decir lo que se quiere decir). No es concebible ni aceptable como primera opción. Ahora falta que el polvo se decante y que se pase la bayeta para acceder al material que parece apuntar a algo mucho más sensible; al tiempo.
¿Cómo se alzó el novio de la IDA hasta el nivel exigible, mínimo, para entrar en esas operaciones? ¿Cómo alcanzó el grado de aceptación exigido para ser creíble como intermediario y de la noche a la mañana? Para concretar, el novio ¿se alzó o fue alzado, se introdujo o fue introducido como una marioneta en la escena? ¿Cómo se llega al extremo de que un alto directivo de una empresa sanitaria concesionaria de la Comunidad de Madrid, dirigida por su novia, esté en el meollo de la creación de una empresa, ya es fatalidad que se sepa, en Panamá, de esas que llaman pantalla y que, será casualidad, son de las que se invocan cuando se habla de delincuencia financiera? Recordemos, para despresurizar el estrés que produce la mera invocación de estas cuestiones, el asunto de “Los papeles de Panamá” y en plan ficticio, aunque no tanto, la película “La Lavandería”, con Antonio Banderas y Mery Streep en papeles estelares.

El novio es técnico sanitario. No, no es un puesto de trabajo de alto nivel técnico, aunque la denominación pueda inducir a creerlo. Por supuesto, sin desmerecer en nada a los técnicos sanitarios y tampoco al novio de la IDA en ese desempeño, hay que concretar que se trata de una actividad para la que es exigible una titulación en FP y que se extiende a actividades como la de personal de ambulancia, aunque abarca otras especialidades. Nada que suponga una proximidad al verdadero poder personificado en la alta dirección empresarial, algo imprescindible en el caso.
Contextualizada la escena ¿cómo se establecen los lazos y la concurrencia de intereses de un técnico sanitario con personal directivo de grandes empresas? ¿Cómo se produce el acercamiento del novio, lo fuera o no en las fechas de las comisiones, a la zona caliente de contratación de grandes empresas? No es inconcebible, claro, puesto que hay gente que llega a rey sin exigirle ninguna cualidad personal, ni política ni intelectual, sólo tiene como deber vital aparearse con éxito reproductivo. El caso es que el hermano de la IDA, otro comisionista destapado en su día, les presentó en 2021.
IDA se cree la lista de la clase. Pero son infinitas las pilladas que arrastra y que delatan, sobre todo, su necedad. Dijo sobre el piso de Chamberí: “Está hipotecado, está registrado mediante notario, está legal, está todo”. Bueno, ¿a quién se le ocurre decir “está legal”, como poniendo la tirita antes que la herida? Como en muchas ocasiones, es la IDA, torpe y engreída como ella sola que hay que reconocerle el mérito, quien abre la puerta a la sospecha, exponiéndose temerariamente a futuribles que ella no controla y por eso está donde está cada día. Por otra parte, demostró conocer detalles como “hipotecado”, “registrado”… En fin, circunstancias que por lo general quien no vive en casa propia rara vez conoce y ni se le ocurre hacer valer ¿con qué finalidad, en este caso, para alejar a molestos moscones que quisieran indagar sobre el piso, al parecer pisos según lo acabado de publicarse?
El caso es que fue la IDA, con su partido, quien acabó de torpedear y hundir a su novio, y a ella misma, más de lo que estaba, recordando que ya en 2022 el novio se declaró responsable penal de al menos dos crímenes, delitos, fiscales. Y le hundió porque dio el visto bueno a su dócil Serrano para denunciar corrupción, según su parecer, en la que estaría involucrada una empresa relacionada con el novio. ¿Imprudencia, ira, odio incontenible?