«El pueblo salva al pueblo»…sobre todo con los impuestos

El que espere en este artículo una crítica feroz contra la política ya puede dejar de leer, y que se dedique a ver los programas de Iker Jiménez, o los de la iglesia, que se documente en los videos y noticias que aparecen en su móvil o que se dedique a escuchar las emisoras de radio oportunistas y antipolíticas de la derecha.
La política es el arte del diálogo y la colaboración entre posiciones diferentes para conseguir objetivos comunes para el bien general de la sociedad. Por tanto, la política es necesaria.
Otra cosa es que determinadas ideologías aplicadas a la política matan personas.
El neoliberalismo que preconizan Milei en Argentina o los sectores más conservadores, mayoritarios hoy día en el PP, suponen una reducción del Estado y, por tanto, una reducción de los servicios públicos, y una flexibilización extrema para favorecer la entrada del sector privado en la gestión de los servicios que son del interés general.
En EE. UU., paradigma en declive de este modelo, no solo la sanidad y la educación son mayoritariamente privados (la parte pública es residual e infradotada económicamente), sino que incluso muchas prisiones son privadas, y claro, hay que llenarlas para favorecer el negocio.

El liberalismo económico que predica la derecha supone eliminación de servicios públicos y mata personas

Normalmente, la gestión pública garantiza la equidad del sistema y la ausencia de discriminación racial, social o de cualquier otro índole. La gestión privada, en cambio, persigue valores lo más altos posible en su cuenta de resultados. Cuando se habla despectivamente de lo público se suelen encontrar motivos basados en la tardanza o en la excesiva (en ocasiones) burocratización del sistema. Pero los servicios públicos son necesarios. Dos ejemplos:
La gestión de las riadas de l’Horta en Valencia causado por la DANA
Las DANAS, anteriormente conocidas como gotas frías, son fenómenos meteorológicos que nos sacuden con crudeza periódicamente. Los temporales seguramente serán más devastadores y frecuentes por el cambio climático. No tengo datos para sostener esta afirmación, pero me baso en lo que leo en medios reputados donde escriben expertos científicos. Sea como fuere, la descarga brusca de lluvia torrencial no parece evitable, pero sus consecuencias sí. Recordemos que las consecuencias son la muerte de decenas de personas (220 muertes en la DANA de Valencia contabilizadas en el momento de escribir estas líneas), la pérdida de bienes y patrimonio (personal y colectivo), el colapso o desabastecimiento de servicios básicos (agua, luz, gas, telecomunicaciones, movilidad), el cierre de la actividad económica y productiva y el esfuerzo físico, psicológico y económico (personal y colectivo) que conlleva la reparación del daño acaecido. Estas consecuencias sí que son evitables.

La descarga brusca de lluvia torrencial no parece evitable, pero sus consecuencias sí

Una de las primeras decisiones políticas ultraliberales que tomó el gobierno valenciano (2023. PP y VOX) fue acabar con la Unidad de Emergencias de Valencia. Era un servicio público calificado como «chiringuito» y como una «carga burocrática excesiva». Es decir, se cargan un servicio público esencial que hoy podría haber salvado vidas.

El gobierno de Valencia desmontó la Unidad de Emergencias porque decían que era un chinguito y una carga burocrática excesiva. Hoy podría haber salvado vidas.

No hablaré de las prioridades del gobierno valenciano, cuyo presidente, transmitió su desinformación como si fuera información veraz, cuando no lo era, pero recuerden como se intentaba evitar la llegada de voluntarios de toda España diciendo más o menos que eran un estorbo. Y recuerden que el Presidente (todavía hoy) de la Comunidad Valenciana prefería estar en una comida de 4 horas con una periodista a la que quería enchufar para que dirigiera la televisión valenciana de una determinada manera, que llegar a tiempo a la reunión de coordinación de la emergencia que se estaba dando en ese mismo momento, con las consecuencias que ya sabemos

Un determinado tipo de políticas tienen la culpa. Eliminar los servicios públicos tienen consecuencias, sin entrar a valorar la capacidad de gestión de algunos políticos como los que integran el gobierno valenciano.
Las políticas de defensa de lo público salvan vidas. Ahí están los ejemplos de la creación en 2005 de la Unidad Militar de Emergencias (UME) por parte del Gobierno de España (2004-2008). Ahí están los recursos públicos invertidos para recuperar los servicios básicos o para rescatar personas, y en el peor de los casos, recuperar los cuerpos de las personas fallecidas. Ahí están las ayudas económicas que salen de nuestros impuestos para intentar aliviar los problemas de los damnificados. Todo eso se mantiene con dinero público, es decir, con el dinero que todos aportamos con nuestros impuestos.
Cuando alguien dice voy a rebajar impuestos hay que responderle «qué servicio público quieres reducir o quitar». Por ello, y sin desmerecer ni un ápice a los miles de voluntarios que solidariamente están colaborando en las tareas de reparación, rescate y reconstrucción de la catástrofe, «el pueblo salva al pueblo, también con los impuestos».

Cuando alguien diga que quiere rebajar impuestos hay que preguntarle qué servicio público quiere quitar, y por qué.

La gestión de las residencias de personas mayores en la CA de Madrid en época del COVID
Para el segundo ejemplo no me extenderé tanto. Basta una imagen para recordar que los recortes en sanidad realizados por Ayuso (PP) en Madrid han causado que 7291 personas mayores hayan fallecido en las residencias de mayores sin recibir asistencia sanitaria.
Las políticas neoliberales de eliminación de lo público unido a la infame gestión política de las derechas de los recursos públicos provocan muerte y destrucción que eran evitables. Qué tiempos aquellos en que algunos partidos políticos solo amparaban la corrupción, robaban y conspiraban. Sus políticas también matan.

Las políticas neoliberales de eliminación de lo público unido a la infame gestión política de las derechas de los recursos públicos provocan muerte y destrucción que eran evitables.

Los ciudadanos y ciudadanas debemos apostar por políticos y políticas responsables, competentes y que antepongan el bien colectivo al bien propio.
Las políticas que apuestan por la recaudación justa de impuestos para financiar los servicios públicos que nos ayudan a todos son más que nunca necesarias.

¡Qué tiempos aquellos en que el PP solo era una partido corrupto, mafioso, y conspirador. Ahora sus políticas también matan.

Exigir que nuestros impuestos se aprovechen para lo prioritario es tarea de cada uno de nosotros individualmente y de nuestras organizaciones vecinales, y fundamentalmente sindicales y políticas, en las que la mayoría social debería organizarse más para empoderarse colectivamente.


Baltasar Santos
1r Secretario PSC el Vendrell
Comité de Redacción de TS

Porque llamar tragedia natural a un crimen de avaricia y usura

Inundaciones Bilbao de 1983: el pueblo se organizó para paliar el desastre

Antes de nada, quiero enviar un fuerte abrazo a todas las víctimas de la DANA no solo de Valencia sino también a las de Albacete, Aragón, Catalunya y Baleares. Periódicamente nos encontramos con supuestas catástrofes naturales con consecuencias cada vez más dramáticas tanto en efectos económicos como en destrozos de todo tipo y con cada vez más víctimas mortales.

A estas situaciones responde el sistema capitalista con sesiones de reality show y propaganda dirigida a hacer creer a la ciudadanía que son situaciones imprevisibles y desvían la atención de las causas adormeciendo a la población con relatos humanos dirigidos a no entrar al fondo de las responsabilidades. Los mass media del sistema tienen encomendada la función de crear cortinas de humo evitando en todo momento que las conclusiones de la ciudanía sean del tipo de la necesidad de acabar con este sistema para preservar la vida de todos.

Y lo hacen perfectamente. Se saca de paseo al rey y al presidente de gobierno, también al de la comunidad autónoma que toque al alcalde o alcaldesa. Pero jamás se presentan los informes técnicos en los que han basado la construcción de viviendas en zonas que corresponden por derecho y propiedad a los ríos, al mar o a los volcanes.

Los mass media del sistema tienen encomendada la función de crear cortinas de humo para que la ciudadanía no acabe pensando que hay que acabar con este sistema para preservar la vida de todos

Qué técnicos han avalado las construcciones en esas zonas, cuál fue su informe técnico, cómo evaluaron los cauces frente a potenciales riadas o erupciones volcánicas.

De esto no se habla jamás. Es el asunto que hay que esconder bajo mil llaves. Cuando vean la televisión fíjense en la forma en que las grandes cadenas desinformativas no hablan de este asunto y si aparece en escena la acción particular de algún técnico que había avisado del riesgo, que al final se ha convertido en realidad, y se le calló ignorándolo tendrá que hacerlo a través de medios alternativos dado que la consigna del poder es que los informes profesionales que frustran las operaciones inmobiliarias especulativas, no existen y si se hacen a la luz, no se les dé crédito o directamente, se les combata mediáticamente.


Es así siempre y hay que decir que esta política que viene de muchas décadas atrás ha permitido la construcción ilegal en todos los puntos del Estado español, sin excepción alguna. Si nunca debiera haberse permitido, por el riesgo evidente para la vida y los bienes, ahora con el cambio climático evidenciándose en hechos atmosféricos, están mucho más en riesgo puesto que los cambios de temperatura y otras variables que afectan a la seguridad y a la vida se han instalado de forma definitiva en estas partes del mundo que comienzan a padecer de manera reiterativa los efectos de fenómenos propios de otras latitudes, con efectos devastadores.

El mandamiento único de la Ley del capitalismo es ¡Enriquécete!

Y así obran los partidos institucionales en general allá donde logran el premio gordo de hacerse con el control de los presupuestos de las instituciones durante el tiempo que retengan el mandato.
Aquellos técnicos que trabajan con criterios profesionales y tratan de evitar que las construcciones criminales de gran pelotazo económico vean la luz son condenados al ostracismo cuando no son directamente objeto de persecución o de separación del servicio mediante expedientes. La mafia no admite que ningún titulado con prejuicios frustre sus pelotazos de sangre.

Así sucedió en Bizkaia en 1983. En Bilbao vimos una ciudad devastada al igual que toda su periferia. Las lluvias torrenciales coincidieron con la Aste Nagusia, Semana Grande festiva de la Villa, y ahí se produjo una reacción popular al desastre que pasó por encima de Protección Civil y de todas las instituciones, Ejército incluido.

La Coordinadora de Konparsas, coorganizadora de las fiestas, entonces populares, decidió el envío de Brigadas de Limpieza asignándose a cada comparsa la zona de trabajo, en mi caso fue El Peñascal, zona obrera de Bilbao situada sobre el histórico barrio de Rekalde. Cuando llegó el Ejercito las comparsas levábamos días de adelanto, éramos un ejército civil de miles de integrantes con sus responsables en la figura de los coordinadores de comparsa. Los militares mismo se extrañaron ante la organización y la efectividad enorme del trabajo de recuperación y limpieza que llevamos adelante. A la pregunta de ¿Qué podemos hacer? Se respondió al ejército «con armas nada» y sus miembros las ocultaron discretamente para comenzar su trabajo efectivo en la zona que asumieron. Fueron días duros, de terribles pérdidas económicas y vidas. Ver El Arenal, la zona del Ayuntamiento en aquellas condiciones nos hacía pensar que Bilbao nunca se recuperaría de aquella situación. Pero recuperamos Bilbao y Bizkaia, y zonas de Araba y Gipuzkoa. Es obvio que las instituciones tomaron nota del peligro político que suponía una organización ciudadana autónoma resolviendo la situación con el riesgo de que la ciudadanía llegase a la conclusión de que «los políticos institucionalistas» son absolutamente prescindibles. Esta es la clave. Llevamos décadas de institucionalismo del pelotazo y sabemos que con el cambio climático las arremetidas de la naturaleza para recuperar lo que la especulación le ha arrebatado, son tan inevitables como crueles.

Sabemos que con el cambio climático las arremetidas de la naturaleza para recuperar lo que la especulación le ha arrebatado, son tan inevitables como crueles

Hay que estar rematadamente loco para poner en manos de muchos de los elementos que pululan por las instituciones nuestras vidas y nuestra seguridad, al igual que el futuro económico común. En Bilbao padecimos unas terribles lluvias torrenciales en 1983. La ría no estaba preparada para una subida de las aguas como la que se produjo, La Peña se inundó hasta los tuétanos con varias personas ahogadas, casas que se derrumbaron, el Peñascal sobre Rekalde, vio como sobre el barrio se derrumbaba la cantera, en Rekalde hubo rescates en helicóptero, todo fue así. Pero en Bilbao existía y existe una auto organización festiva en forma de comparsas que nos permitió responder con celeridad a la terrible situación sobrevenida. La Coordinadora de Comparsas cogió el timón y miles de comparseras y comparseros, armados de palas, nos dirigimos cada una a la zona que la Coordinadora le asignó.

Las instituciones del pelotazo acusaron el golpe y el más necio de entre todos ellos, el entonces Gobernador Civil de Bizkaia, Julián San Cristóbal, ideólogo de los GAL de la mano de Felipe González, se refirió a quienes llevábamos días en tareas de limpieza y seguridad auto organizadas diciendo que «éramos todos unos hijos de puta que enseguida nos cansaríamos de las palas«. Como profeta no llegó muy lejos. Nosotros no nos cansamos de la pala y él tampoco de meter la mano al cajón del dinero. Nosotros limpiamos Bizkaia con toda la ciudadanía de los pueblos y barrios y él entró a la cárcel por terrorista de Estado y por lo que se le quedó entre los dedos del dinero de los contribuyentes. Bilbao y Bizkaia hoy es otra cosa. Se canalizó la ría, desviándose su cauce y creando uno de cemento que ha salvado a La Peña, mi barrio, de múltiples inundaciones dado su nivel a ras de la ría. Se tomaron en serio las obras porque temieron la respuesta política de una ciudadanía despierta, dispuesta a prescindir de los buscavidas que pululan por muchos cargos institucionales.

Cuando miro a Valencia, leo los informes de camaradas de militancia y observo que el PP pone al frente de la reconstrucción a un General, veo la diferencia de esa Comunidad con Euskadi. Aquí hacer eso hubiese supuesto una insurrección popular. No porque se considere que un militar no sirve para esa tarea, sino porque un militar ligado al Partido Popular se sitúa ahí para responder sin contemplaciones a la sociedad valenciana si se atreve a pedir explicaciones y responsabilidades. Para cubrir las espaldas de los criminales que gobiernan ahí, tras del descalabro humano y económico que se ha producido.

Creo que la más urgente de las necesidades para el Pueblo Trabajador valenciano es echar de las instituciones a quienes durante décadas les han gobernado arrebatando a los ríos unos terrenos que les pertenecen y que las Confederaciones Hidrográficas así lo establecen, frente a los hombres y mujeres del pelotazo que no se paran en barras para conseguir salir de los cargos políticos ilícita y fraudulentamente enriquecidos.

La más urgente de las necesidades para el Pueblo Trabajador valenciano es echar de las instituciones a quienes les gobiernan

Es necesaria la Unidad del Pueblo para exigir que se vayan y preparar el relevo bajo control popular de las instituciones, porque el cabrón, como la cabra, siempre tira al pelotazo. Duele ver a 100.000 personas voluntarias, la mayoría jóvenes, detenidas por la Policía bajo instrucciones de los corruptos para evitar que se visualice el estrago y ya es el colmo, que sea la Gendarmería Francesa la primera en llegar con medios, alimentos y agua a los pueblos anegados y destruidos con decenas de muertos, negándoseles la participación en las tareas de rescate y el reparto de las ayudas a las personas afectadas, cuando estas carecen de todo. Aquí nobleza obliga y toca decir merci beucoup.

Si lo que ha sucedido es un drama absoluto lo peor es que estos fenómenos se van a volver a repetir sin duda alguna. El calentamiento del agua de los mares combinado con el frío atmosférico produce Danas. La pregunta es dónde se va a producir el siguiente golpe. Y entre tanto, cuál va a ser la respuesta en términos de prevención de quienes dicen ser los responsables de la gestión económica y, por tanto, a ellos corresponde establecer la estrategia para evitar un ataque de la naturaleza que vuelva a arrasar otras zonas.
La cuestión no es recuperar cadáveres, coches apilados como muñecos, ni llorar amargamente, que también, la cuestión es realizar las obras necesarias para prevenir.

Que no nos cuenten que no existen recursos económicos, que para las guerras de la OTAN suben las aportaciones el 2% del PIB y más. Esta es la tarea que corresponde a toda la ciudadanía. Evitar entrar en los juegos de espejos de los medios de comunicación al servicio del aparato del Estado y del capital, al que antes se llamaba periodismo y ahora se ha convertido en Mercenarios de la Pluma que dice los que dicte el que paga la tinta. La otra es organizarnos para luchar y arrojar luz sobre las sombras que el capital crea para evitar que las clases populares contemplen su verdadero rostro psicópata y criminal. Dejó escrito Karl Marx que el Capital nació chorreando sangre y sin duda alguna necesita incrementar su dosis de vampiro elevando el listón desde el robo de los recursos de todos cada día, hasta subir la apuesta hacia una III Guerra Mundial. Para sus aventuras genocidas siempre hay dinero y si no es suficiente se eleva la aportación restándola del presupuesto civil para obras públicas de seguridad colectiva e individual, enseñanza, sanidad y transporte públicos.

Que no nos cuenten que no existen recursos económicos, que para las guerras de la OTAN suben las aportaciones el 2% del PIB y más

Creo no equivocarme al decir que entre lo más corrupto del sistema está el ínclito partido al que no mencionaré por sus siglas para evitar una querella criminal. Pero, como se dice en el Caribe, ya tú sabes.
No somos muchas las personas que apostamos por una política obrera desde un partido obrero, al servicio de nuestra clase totalmente desligado y enfrentado a los partidos del capital y a todas sus instituciones. Pero debo decir que cada vez somos más. Se lo debemos a las víctimas de Lorca, Tenerife, Bilbao, Albacete, Castellón, Aragón, de Galicia con sus exasperantes incendios, de Murcia, a tantas y tantas víctimas sacrificadas en ofrenda por la clase política institucional en el altar del Dios de la Corrupción y el Dinero.

A las lectoras y lectores de Tribuna Socialista como a todos los demás, corresponde dar un paso al frente. Como dejó escrito un gran dirigente obrero que nos precedió, se trata de Teoría y Práctica.
Y la gran tarea es Organización, Organización y Organización. Nos Coordinamos en el Comité por la Alianza de Trabajadores y Pueblos (CATP), a la búsqueda de las respuestas que nuestra clase, la clase trabajadora, necesita cada vez con mayor urgencia frente al Imperialismo. Ni nos podemos equivocar en el debate y las tareas ni podemos retrasar la constitución de la organización que necesita la clase obrera. Ya no hay tiempo.

Joseba Izaga
Miembro de “Hemen salida por la izquierda”
y lector entusiasta de “Tribuna Socialista”.

Ante la catástrofe y tragedia climática, todos los ciudadanos están juntos.

El desastre humanitario que ha ocasionado un fenómeno meteorológico de dimensiones poco habituales, ha puesto a nuestro país ante un esfuerzo que requiere de todos, y exige, desde la responsabilidad, afrontar la respuesta con coordinación, prontitud y capacidad. Y lo primero es reconocer que los expertos nos alertaron, y los expertos nos están ayudando a socorrer y rehacer toda una región destruida.

Es doloroso ver la tragedia de las personas, de cuántas vidas y destrucción ha costado, pero no podemos dejarnos llevar por la desesperación, la ira y que los odiadores habituales nos intoxiquen con sus bulos, aprovechando el dolor causado por la DANA.

No es verdad que el «pueblo salva al pueblo», no como eslogan para la deslegitimación de la política, es decir, la antipolítica. Solo un Estado organizado, con responsabilidades organizadas es capaz de afrontar un problema de esta dimensión. Esta es la única forma de afrontar seriamente el auxilio ante una tragedia, porque son los ciudadanos mediante sus impuestos quienes construyen estructuras capaces de responder a problemas: Protección Civil, Sanidad Pública, AEMET, Bomberos, UME, Policía, Guardia Civil, Forestales… y cuántos otros podamos pensar.

Hay que decir con claridad, que somos un país democrático, con políticas democráticas que necesitamos actualizar constantemente, para dilucidar mediante el diálogo sereno e inteligente cómo mejorar y corregir en este caso nuestra respuesta, y nuestras capacidades. Los afectados nos necesitan a todos, necesitan nuestra ayuda, y no nuestros insultos, nuestros odios ni la estupidez de unos pocos, por muy organizados que estén, repitiendo las mentiras que escupieron tras la tragedia terrorista del 11M.

Por eso, somos el conjunto de ciudadanos, a través de las personas que elegimos y nuestras instituciones, quienes hacemos frente a estas circunstancias excepcionales; en una democracia, imperfecta como cualquiera, los procesos democráticos y las decisiones que se adoptan se traducen en aciertos y errores, y esta obviedad, permite poner en evidencia la idea fascista de atribuir culpas al «sistema», de presentar al » pueblo» como objeto de redención que en manos adecuadas puede ser salvado.

Las responsabilidades saldrán a la luz, inevitablemente, pero el daño que nuestras democracias están sufriendo por culpa de ideas y bulos populistas/fascistas es enorme, y como suele ocurrir con esas opciones políticas, se atribuyen la potestad de determinar quién es «culpable», sin interesarles resolver los problemas, ni su prevención, repartiendo culpas cuando no les afecta, y cuando les afecta directamente, hablando de fallos del «sistema político», de » políticos», en abstracto, pero mirando hacia otro lado cuando el causante es de su “causa”, como por ejemplo en el abandono terrible que sufrieron los ancianos y ancianas de las residencias de Madrid en pandemia.

No hay nada más fascista que culpabilizar a los políticos, en abstracto, mientras se mira para otro lado cuando el responsable es de su partido

Atribuir el mal, como si de un monstruo se tratase, a la Democracia, es atentar contra ella con una clara intencionalidad, con una irresponsabilidad no sólo dirigida a proteger intereses espurios, sino a ponerla en cuestión.

Eduardo Hernández Oñate
Afiliado de la Agrupación de Distrito de Salamanca, PSOE-Madrid

El imperio contraataca

El gran imperio edificado durante el siglo XX por los EE.UU., de América se siente hoy amenazado. El nuevo “emperador” recién elegido así lo manifiesta, y el que se va abre más las puertas de la guerra.

Los EE.UU., forjado desde las rebeldes colonias británicas, con millones de emigrantes europeos y de todo el mundo, con sangrientas matanzas de los pueblos originarios y tremendas guerras intestinas, a finales del siglo XIX y principios del XX liquidó al ya moribundo imperio español haciéndose con territorios y grandes zonas de influencia. Tras la segunda guerra mundial, con la guerra fría, confrontó con la otra gran potencia del siglo XX, la Unión Soviética, hasta extenuarla multifactorialmente y conducirla a su desaparición. Tras cien años de dominación los USA llegaron a pensar que la historia había terminado y que el modelo capitalista de desarrollo por ellos encabezado era el único posible. El fin de la historia y el pensamiento único fueron teorizados y proclamados, por pensadores y usufructuarios varios del sistema.

De pronto, y sorpresivamente para muchos, aparecieron resistencias varias en América Latina. En la patria grande de Simón Bolívar, descendiente de mil batallas, surgieron en 1994 indígenas zapatistas en México oponiéndose al Tratado de Libre Comercio de las Américas; un militar de bajo rango trató de imitar la técnica golpista de toma del poder en Venezuela, fracasó y después gano la Presidencia electoralmente; en Brasil apareció la voz “Otro mundo es posible”, movilizando a miles de personas de buena voluntad por todo el planeta a favor de otra globalización no neoliberal y un sindicalista surgía desde la clandestinidad para llegar democráticamente a la presidencia; un dirigente indígena cocalero alcanzaba la presidencia en Bolivia, y así por toda América Latina se levantó desde las cenizas de los golpes de Estado que acabaron con la vida del Presidente Allende y la experiencia de la vía chilena al socialismo, desde las profundidades de las históricas consignas tierra y libertad o crear dos tres muchos Vietnams, se levantó una incipiente muralla contra el capitalismo neoliberal dominante.

Este, enfrentado a los riesgos del cambio climático que él mismo ha generado, junto con el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, la concentración creciente de la propiedad de esas tecnologías, de los medios de producción, de cambio, de los recursos naturales y ahora de la inteligencia artificial están transformando las relaciones sociales y de poder intensamente, impulsando las desigualdades sociales y económicas entre los países y dentro de cada país.

Mientras, las ex potencias colonizadoras europeas construían, acabada la segunda guerra mundial, una institucionalidad nueva, una integración para la paz y la prosperidad, un instrumento conocido hoy como Unión Europea. Simultáneamente colaboraban en la articulación del brazo militar trasatlántico, “occidental”, la OTAN. Aparato político-militar que actuó por primera vez fuera de sus territorios bombardeando Belgrado a finales del siglo XX y que ahora pretende cercar a la potencia postzarista y postestalinista, Rusia, abriendo una nueva guerra en tierras europeas con final imprevisible.

Y en paralelo, en oriente, a partir de la victoriosa guerra prolongada de Mao Tse Tung, tras la segunda guerra mundial empezó la construcción de lo que hoy es la primera o segunda potencia mundial, China. Ese proceso, junto con la perdida de la India por el imperio británico, modificaron sustancialmente la correlación de fuerzas demográficas y económicas existentes en el siglo XX. Alcanzando hoy un alto nivel de conflictividad señalado por la definición USA/OTAN de China como enemigo estratégico.

Estos complejos hechos, brevemente descritos, están forzando la aparición de una neo guerra fría, con dos polos de atracción, Norte Global vs. Sur Global, entorno a los cuales se están alineando las fuerzas. También existe un tercer polo, no alineados, que trata de sobrevivir y evitar la barbarie generalizada.

El siglo XX, y los tiempos anteriores, han parido un mundo multipolar donde las potencias euroamericanas, “occidentales”, con todas sus zonas de influencia se están confrontando con las nuevas/viejas potencias euroasiáticas. Confrontación económica, política y cada vez más militar. Pareciera ser que la humanidad tras siglos de avances de todo tipo, en la ciencia, en la tecnología, en el conocimiento de lo más pequeño y lo más grande, no ha sido capaz todavía de encontrar las fórmulas para resolver los conflictos por la vía pacífica. Que todavía domina la idea del imperio romano Si vis pacem, para bellum, o la de Clausevitz la guerra es la extensión de la política por otros medios, siendo la política, en su sentido más noble, la forma de organizar y resolver los conflictos de intereses y de poder en la sociedad.

Si a todo ello se añade el desarrollo sangriento, genocida, del conflicto Israel/Palestina, con los múltiples efectos colaterales en todo oriente medio y más allá, si contemplamos los recientes vuelos de misiles fabricados en EE.UU. o Gran Bretaña y lanzados por Ucrania contra Rusia, si observamos la creación en la Unión Europea de una nueva área de defensa con voluntad de poner en pie un ejército europeo, y si se analiza fríamente la ingente y acelerada carrera armamentística actual, no queda sino exigirnos un último esfuerzo que evite la catástrofe final anunciada de una Tercera Guerra mundial apocalíptica.

Las voces contra la guerra se alzan cada vez más fuertes en España, Europa, los EE.UU. y el resto del mundo. Esas voces y lo que representan han de crecer frente a las que están creando las condiciones para la guerra. La articulación y desarrollo de los BRICS como posible contrapeso de los bloques “occidentales”, las recientes intervenciones de los presidentes de Brasil, Colombia y México en la reunión del G20 apelando a la paz y al alto el fuego, aparecen como rayos de esperanza. La necesaria lucha contra el cambio climático, contra el hambre y la pobreza y contra las desigualdades es incompatible con el desplazamiento de las ingentes cantidades de recursos humanos y económicos hacia la guerra que se está produciendo.

Para tratar toda esta problemática, contrastar la información de cada país, reflexionar sobre las propuestas que vayan en el camino de la paz y la justicia social se han reunido en Berlín a principios de noviembre sindicalistas, fuerzas políticamente organizadas de diferentes tradiciones, de Alemania, Francia, España, Portugal, Suecia, Noruega, Polonia, Grecia, Serbia, Rumania, Grecia, Croacia y Macedonia. La guerra en Ucrania y la guerra genocida en Gaza fueron analizadas en profundidad. Al final hubo coincidencia generalizada en levantar la voz y gritar con fuerza y hasta con rabia:

  • ¡Alto al genocidio contra la población palestina!
  • ¡No a la expansión de la guerra de destrucción de Israel hacia el Líbano y Siria!
  • En Palestina como en Ucrania: ¡Alto el fuego inmediato!
  • ¡No a las entregas de armas!
  • ¡No a la guerra!
  • Defendamos la carta universal de los derechos humanos, los derechos que de ella se derivan y el derecho internacional.
Vicent Garcés
Exdiputado europeo, Izquierda Socialista-PSOE.
Valencia, 21 de noviembre de 2024

Entrevista: Juan Lobato Gandarias


Semblanza:
Juan Lobato pertenece, por edad, a la generación Millenial. Licenciado en ADE y Derecho, es miembro del Cuerpo de Técnicos de la Hacienda Pública. Comenzó su andadura política institucional en Soto del Real, Ayuntamiento en el que fue elegido concejal en las elecciones municipales de 2003, pasando a ser alcalde en el periodo 2015 a 2021. Ha sido diputado de la Asamblea de Madrid en distintas etapas. Lidera el Partido Socialista Obrero Español en Madrid (PSOE-M) desde que fue elegido Secretario General en el XIV Congreso, celebrado en noviembre de 2021.

Pregunta.- ¿En vísperas del 41º Congreso Federal del PSOE, qué tres asuntos consideras de mayor relevancia, que incluso sean merecedores de un resolución de urgencia del plenario?

Una respuesta clara para apuntalar los servicios públicos especialmente en Madrid donde su desmantelamiento es muy grave. Es la sanidad y la educación, pero también es la vivienda pública donde después de 30 años de gobiernos del PP, el parque público de vivienda de alquiler es solo el 1% mientras en Europa, en regiones similares a Madrid, es un 20%.

Pregunta.- Eres el líder del Partido Socialista en Madrid, por tanto, permíteme esta pregunta ¿Crees que el PSOE en Madrid tiene la suficiente conexión con su base natural de votantes en Madrid para sacar del poder a la populista Ayuso?

La tuvo, y necesitamos seguir trabajando para recuperar la transversalidad y la confianza de una mayoría de madrileños que se sienten e identifican como demócratas de convicciones sociales.

Pregunta.- ¿Qué necesitas y qué habría que hacer para llevar al PSOE a gobernar Madrid, tras casi 30 años fuera del Gobierno autonómico?

Seriedad, rigor y solvencia en las propuestas que hacemos. También poner en valor y como tarjeta de presentación el extraordinario trabajo y buena gestión que hacen los alcaldes/as socialistas que hay en la Comunidad de Madrid, así como el Gobierno de España.

Todo esto mientras a diario no dejar de pisar barrios, municipios, empresas, colectivos sociales, comercios, universidades… La alternancia democrática en Madrid después de 30 años va a llegar trabajando duro, no hay otro camino.

Pregunta.- Por lo que te he podido escuchar en redes y medios, eres partidario de la reforma del modelo de financiación autonómica, aunque es un tema muy complejo ¿Es hora de una reforma constitucional que iguale a todos los territorios, incluidos Euskadi y Navarra, de modo que sean los territorios los que aporten al Estado, en función de su capacidad económica?

Todo el mundo coincide en la necesidad de reformar y actualizar un modelo que es fundamental para abordar el futuro. El mayor coste es no reformarlo porque España y sus Comunidades Autónomas lo necesitan. Justicia social y fiscal junto a corresponsabilidad fiscal son los pilares sobre los que debe sustentarse esta reforma.

Pregunta.- Hay derechos como la Sanidad, las Pensiones o la Vivienda que en la Constitución no están en el paquete de “Derechos Fundamentales ¿Qué opinas de que esos derechos y algún otro más, en una reforma constitucional, cambien su ubicación en la Carta Magna para ser derechos fundamentales?

Veo complicado armar mayorías suficientes para reformar la CE en estos momentos, pero hay decisiones que pueden blindar servicios públicos esenciales que en mi opinión es mucho más efectivo e inmediato para garantizar derechos fundamentales.

Pregunta.- ¿No crees que la Constitución del 78 necesita una reforma de calado, por acumulación de reformas, que la adecúen al siglo XXI?, incluyendo el excesivo aforamiento del Rey en el artículo 56.3.

La CE después de 46 años de vida es lógico que haya asuntos que exijan su reforma y actualización. Otra cosa es que haya mayorías que lo permitan. No hay que tener miedo a reformar la CE.

Pregunta.- Con una guerra en Ucrania que va camino de su tercer año, un Genocidio en curso en Palestina y Trump como presidente electo de la primera potencia mundial, qué mensaje piensas que debería emitir el Congreso, para el socialismo y la socialdemocracia del mundo, recordando que Pedro Sánchez es el presidente de la Internacional Socialista desde hace dos años.

El derecho internacional si no se respeta terminará por decaer. En eso debemos poner todos los esfuerzos políticos y diplomáticos. Condena total al recrudecimiento de bombardeos sobre población civil. La destrucción y la muerte tiene que parar en Oriente Medio, y debemos exigir un alto el fuego, el cumplimiento del Derecho Internacional y dejar claro que España está siempre con la paz y la protección de civiles.

Roberto Tornamira, para Tribuna Socialista

Editorial: El Partido Peligroso y el Estado consentidor

Todo tiene un límite, aunque parece que eso no se aplica en política y en particular no se aplica al Partido Popular (PP).

Apelando a la sabiduría popular, la del pueblo: “De aquellos polvos vienen estos lodos” o “Dime con quién andas y te diré quién eres”; son expresiones que sirven para apelar a la historia del partido político que ha heredado la ideología franquista, tras la larga noche dictatorial que este país sufrió durante cuarenta años. También sirve para calibrar los valores de un dirigente político que ha mantenido relaciones de amistad con un narcotraficante y que apoya su poder institucional en VOX, un pariente cercano en lo ideológico que pone sus servicios jurídicos a disposición de quienes atacan físicamente al presidente del Gobierno, con intención de linchamiento; son características del fascismo la indolencia ante la violencia y la fascinación por eliminar al contrario físicamente.

Son ya muchas las víctimas mortales que pesan sobre las decisiones tomadas por dirigentes del PP. Las personas y las organizaciones pueden equivocarse. Si el error es reiterado ya no es error, es una forma de hacer y pensar, en todo caso deben pagar las consecuencias de sus errores. Cuando un trabajador o trabajadora comete un error en el desempeño de sus funciones es despedida fulminantemente. En esto como en tantas otras cosas, se aplica la “ley del embudo”: lo ancho para lo institucional, lo estrecho para el pueblo.

El caso del PP es tremendo, pues no es que se hayan equivocado una vez, parece que cada vez que hay una catástrofe natural, o no natural, su implicación y sus decisiones siempre quedan impunes ante la ley y en las urnas. Su alergia a las leyes de memoria democrática es indicativa de que también quieren la impunidad ante la historia. Sin embargo, Los hechos se empeñan en dejar a este Partido en evidencia. Y no solo a este Partido, también al Estado, con todas sus instituciones, pues, se supone que las instituciones del Estado están para defender al pueblo y no para proteger a corruptos e irresponsables. Luego ponen cara de extrañeza cuando les reciben con pegotazos de barro.

Se supone que las instituciones del Estado están para defender al pueblo y no para proteger a corruptos e irresponsables

Hagamos memoria:

El 9 de enero de 1959 el pueblo de Ribadelago (Zamora), fue barrido por una tromba de agua, por la rotura de la presa de Vega de Tera. Fallecieron 144 personas de los 532 habitantes del pueblo -solo se recuperaron 28 cadáveres-. Quedó probado y demostrado en el juicio que se celebró cuatro años después, que el motivo estuvo en las graves deficiencias de la construcción de la presa y lo inadecuado de los materiales. Hidroeléctrica Moncabril -fusionada con Unión Fenosa tiempo después- fue condenada a pagar 19 millones de pesetas y un año de cárcel para el director gerente, dos ingenieros y un perito. A nadie de la Administración franquista se le pidieron explicaciones o responsabilidades. La sentencia fue recurrida y los condenados indultados por el Gobierno de Franco. El control férreo sobre los medios de comunicación silenció que el juicio fuese portada de los medios de la época.

En 1959, en Ribadelago (Zamora) fallecieron 144 personas tras la rotura de una presa. Los condenados fueron indultados por el Gobierno de Franco

El PP y muchos jueces que beben de la misma filosofía se rigen por el mismo “modus operandi”.

Nosotros y nosotras no olvidamos:

En noviembre de 2002 el petrolero Prestige, con 77.000 toneladas de fuel pesado, sufrió una tormenta frente “A Costa da Morte” y terminaría hundiéndose a 250 kilómetros del litoral gallego. El vertido afectó a toda la costa del Cantábrico, desde el norte de Portugal hasta las Landas francesas, afectando principalmente a las costas de Galicia. A las 15 horas del 13 de noviembre el capitán del Prestige emite la señal de alarma a los servicios de rescate españoles. Las autoridades españolas tardaron 24 horas en tomar la decisión de alejar el barco todo lo posible. Cinco días después, el ministro de Fomento, Álvarez Cascos, pidió informes técnicos para valorar qué hacer con el barco; el 19 de noviembre el barco terminó partiéndose, hundiéndose y vertiendo toda la carga al agua. El Gobierno de Aznar solo reconocía un vertido de unas 3.000 toneladas -en el juicio se demostró que ya se habían vertido 54.000-. En esos días el vicepresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, declaraba que solo se trataba de “unos hilillos de plastilina. Fauna marina y avícola sufrieron el impacto. 7.000 familias, dependientes de 2.500 barcos, vieron como su sustento quedaba paralizado. Decenas de miles de trabajadores de la industria pesquera sufrieron los efectos de la mala gestión de la catástrofe.

Nadie asumió responsabilidades, a pesar de las masivas protestas tanto en Galicia como en el resto de los territorios del Estado. El que lideró el Gabinete de Crisis fue premiado con la candidatura a presidente del Gobierno en las elecciones de 2011.

En 2002, en el caso del Prestige, gestionado por Rajoy y Aznar, nadie asumió responsabilidades por la infame gestión del desastre ambiental

El 11 de marzo de 2004 Madrid sufrió el peor atentado terrorista de la historia de nuestro país; con 193 fallecidos en la cadena de explosiones. Por mucho que el PP lo intentó, poniendo todo el aparato de propaganda del Estado a su servicio y toda la desfachatez de la que son capaces, que es muy grande, el Gobierno de Aznar no pudo desligar este cruel atentado de la guerra de invasión de Irak, en la que nos involucraron a partir de la foto de las Azores; imagen en la que Tony Blair y Aznar posaban como lacayos de la Administración de George W. Bush (la foto fue tomada el 16 marzo de 2003, la operación militar comenzó el 20 de marzo).

Esta guerra basada en falsedades, por la que ninguno de los responsables políticos ha rendido cuentas ante la Justicia, hasta la fecha, se mantuvo activa entre 2003 y 2011 y, según la revista científica The Lancet, la cifra de muertos superó los 655.000, incluyendo centenares de miles de civiles.

Una semana antes de que el Gobierno de la Nación decretase el Estado de Alarma, el 14 de marzo de 2020, desde el Gobierno de Madrid, presidido por Isabel Díaz Ayuso, comenzó a restringir la derivación de personas mayores de las residencias de Madrid a los hospitales, y en el mismo mes de marzo aprobó los protocolos de la vergüenza, por los que se prohibía el traslado a los hospitales de ancianos y ancianas enfermos de COVID. Una comisión de expertos y multidisciplinar, independiente del Gobierno de Ayuso, ha estimado que, de los 7291 fallecidos en las Residencias, más de 4.000 se hubiesen podido salvar; por el contrario, se les abandonó, literalmente, dejándoles morir agónicamente.

En marzo de 2020, Isabel Díaz Ayuso aprobó los protocolos de la vergüenza, por los que se prohibía el traslado a los hospitales de ancianos y ancianas enfermos de COVID. 7291 ancianos fallecieron agónicamente en las residencias

Podríamos recordar más catástrofes como el accidente del Yak-42 (mayo-2003), con 62 muertos, o el accidente del Metro de Valencia (julio-2006) con 43 muertos.

Demasiados muertos, demasiadas malas gestiones, como para atribuirlo a la mala suerte. Es el “modus operandi” de un Partido que está convencido de que siguen siendo los dueños del cortijo y que ellos no son responsables de las consecuencias de sus decisiones y/o de su inacción en la prevención de catástrofes, naturales o no.

Hace un mes de la DANA que arrasó Valencia, donde nadie duda que, de los 221 muertos y 5 desaparecidos hasta la fecha, muchos podrían haber salvado la vida si el Gobierno del PP, presidido por el Sr. Mazón, hubiese dado la alarma a tiempo y no horas después, a destiempo, y si no hubiese desmantelado la Unidad Valenciana de Emergencias (UVE), y si desde hace años se hubiesen llevado a cabo las inversiones necesarias en infraestructuras, pero esas no son sus prioridades.

Como republicanos y republicanas que somos, no miramos para otro lado ante la actitud de La Corona, ante todos estos hechos y la que tuvo el 3 de octubre de 2017 frente al pueblo catalán por aspirar a decidir sobre su futuro. Fotos y buenas palabras (eso que llamamos pose) ante los desastres y los muertos, contundencia ante el riesgo de que le toquen el corral.

El pueblo ha estado una vez más en vanguardia, acudiendo en masa a ayudar a sus vecinos y vecinas, ante el abandono institucional, llenando las calles de Valencia el 9 de noviembre con una manifestación histórica en la que participaron 200.000 ciudadanos, y con otra el 23 de noviembre, lo que volverá a hacer el día 30, para exigir responsabilidades a las instituciones del Estado; en primer, lugar al Gobierno del PP que preside Mazón. Es un orgullo ver la respuesta del pueblo, sí, pero a su vez es lamentable no ver al frente de la movilización a todas las organizaciones políticas que se reclaman de izquierdas, en lugar de estar llamando a la “unidad del Estado” en torno a esas instituciones que tantas veces han fallado al pueblo trabajador, “unidad” que está siendo quebrada por la exigencia de responsabilidades y la movilización masiva del pueblo valenciano.

Comité de Redacción

DECLARACION ESPECIAL: ELECCIONES USA


Por si el mundo estaba poco enloquecido, va Trump y gana la presidencia

Si y cuantas veces deben volar las balas de cañón
Yes, and how many times must the cannonballs fly

¿Antes de que estén prohibidos para siempre?
Before they’re forever banned?”


Versos de la canción de Bob Dylan “La respuesta está en viento”

Lo primero que hay que dejar claro es que ha ganado el Partido Republicano, pero no por sus méritos, sino por el fracaso del Partido Demócrata. Cuantitativamente: Trump triunfa con menos votos que los que sacó en 2020, pero Harris pierde más de 13 millones de votos frente a los conseguidos por Biden en 2020. Hay que añadir que en estas elecciones se han inscrito casi 40 millones de electores menos que hace cuatro años -cada Estado fija la fecha previa en la que se debe estar inscrito para poder votar: por ejemplo, en Alabama se fijó el 21 de octubre-.

Los datos y el reconocimiento de la victoria no corrigen que Trump es un delincuente, aunque la ¿justicia?, como parte del aparato del Estado, en cualquier Estado, sea ciega e inoperante cuando se trata de juzgar a “uno de los suyos”, ni que es un machista, mentiroso embustero, mal educado, grosero, racista…

Había señales que indicaban que no iba a ser suficiente con que los Demócratas cambiasen de candidato, Biden, por una mujer afroamericana, Harris. Y no es cuestión de error en la candidata, podrían haber elegido a un joven de origen latino o a un señor maduro héroe de guerra. El resultado tampoco tiene toda su explicación en el hecho mismo del cambio de candidato a pocos meses vista de las elecciones. El error viene de la política practicada por la Administración Biden, apoyada por el Partido Demócrata. Antes del cambio táctico de Biden por Harris, había más de medio millón de votantes demócratas inscritos que anunciaban que no votarían Demócrata; lo que no implica que fuesen a votar Republicano. El hecho de que Trump haya conseguido menos votos que cuando perdió frente a Biden indica que no ha habido trasvase de votos, al menos no significativamente.

El Partido Demócrata ha pagado la factura de esa política que se practica en muchos lugares, consistente en decir una cosa en los programas electorales y en los congresos y convenciones de partido para después practicar la misma política que el adversario, en lo esencial, aunque se aplique con buenas maneras y una sonrisa en la boca, o se maquille con estadísticas y campañas publicitarias.

La Administración Biden ha fracasado en la “destrumpización” de la política migratoria, generando frustración entre su electorado.

La mayoría de la sociedad ha visto como en estos últimos años han perdido capacidad de compra -eso incluye el mandato Trump 2016 – 2020-. Como en tantos y tantos países, los salarios de los y las asalariadas estadounidenses han crecido menos que los precios. Y esto, Biden, no ha sido capaz de enmendarlo.

Como en tantos y tantos países, sus gobiernos e instituciones, demostraron frente a la pandemia de COVID que no están preparados para defender a su sociedad debidamente. En palabras de Eric Schckler, profesor de Ciencia Política y codirector del Instituto de Estudios de Gobierno de la Universidad de Berkeley, en declaraciones a la BBC: “La Administración Biden sobreestimó la eficacia de las campañas de vacunación”. En los USA, fallecieron por COVID en torno a 1,2 millones de personas entre abri-2020 y julio 2024 (Fuente: Datosmacro.com / Our World in Data / CSSE (JHU).

La Administración Biden, de la que ha formado parte la señora Harris, ha sido cómplice y colaborador necesario del Genocidio que se viene cometiendo en Gaza desde octubre de 2023. No son los votantes del Partido de Trump quienes se han echado a la calle a protestar y a exigir el ¡Alto el Fuego! Y ¡Alto al Genocidio sionista! Manifestaciones y acampadas que partieron de la iniciativa de los y las estudiantes universitarias, muchas de ellas y ellos semitas, pero no sionistas. La respuesta fue una represión inusitadamente más violenta que la empleada contra los asaltantes del Capitolio el 6 de enero de 2021.

¿Y ahora qué? Pues veremos como la cuadrilla de millonarios que se va a hacer cargo de la Casa Blanca toma decisiones pensando en sus intereses económicos y de clase, la suya. Que nadie espere que un país que dedica a la guerra casi un billón de dólares anuales deje de hacerlo para desarrollar un sistema público sanitario, por ejemplo.

Que nadie espere que las empresas y fábricas que se deslocalizaron regresen a los Estados Unidos de América y que renuncien a fabricar sus productos con mano de obra un 75% más barata que en USA.

¿Es posible que Trump imponga el alto en la guerra en Ucrania?, es posible. Pero sabiendo que los EE.UU., ya han obtenido el botín que busca, todo o parte del botín, cuando comenzaron a presionar a Rusia utilizando la OTAN. Ya han conseguido quedarse con buena parte del mercado de Gas licuado y petróleo que se distribuye en Europa.

Puede que Trump quiera apuntarse el tanto de aparecer como el que consigue que Netanyahu para el exterminio que ha segado la vida de 44.000 palestinos y palestinas en Gaza, la mayoría menores de edad, fundamentalmente niños y niñas, o puede que le amplíe la “barra libre” de armas y apoyo. Veremos, pero el Genocidio ya está perpetrado y, si es por Trump, quedará impune.

La respuesta al ¿y ahora qué? está en qué hará la Comisión Europea y los gobiernos de la UE. De momento ha saltado la crisis en el Gobierno de Scholz en Alemania, no como consecuencia de los resultados electorales en EE.UU., pero sí por la presión que el Gobierno alemán se ha autoimpuesto al seguir las órdenes de incrementos presupuestarios para gastos de defensa. Trump ha prometido aplicar el ultranacionalismo económico, protegiendo los productos estadounidenses e imponiendo aranceles a los productos procedentes de la UE, lo que tendrá, sin duda, consecuencias en las exportaciones de los productos españoles y de otros países europeos. Por tanto, nos preguntamos: ¿Dejará la Unión Europea de ser la “grupi” de los USA? ¿Seguirá España y el resto de miembros europeos de la OTAN a las órdenes de una estructura militar comandada por un multimillonario, nacido rentista, ególatra y fascista como Trump?

No tenemos respuestas para estas preguntas. Nos reafirmamos en nuestro posicionamiento contrario a que el Estado español siga siendo miembro de esa anacrónica estructura militar, que genera más conflictos de los que resuelve y que da continuidad a los acuerdos de Franco con las administraciones norteamericanas, por los que se mantiene la presencia militar extrajera en nuestro territorio, con el único fin de sustentar y apoyar la política belicista de Estados Unidos.

No cabe duda de que el capital necesita a la derecha y a su prima hermana, la ultra derecha fascista, para llevar adelante sus planes, ni de que el capital necesita hacer beneficio, lo que cada día es más difícil por la saturación de los mercados que la cultura del consumo ha generado. Ya solo se ganan mercados arrebatándoselos unos a otros; sea mediante una guerra, sea mediante una OPA hostil.

La cuestión está en el viento, que diría Dylan: ¿la izquierda va a seguir adocenada siendo los buenos chicos y chicas que gestionan el capital con una cara amable?

8 de Noviembre de 2024
El Comité de Redacción

DECLARACION ESPECIAL: Solidaridad con el pueblo valenciano

Ayuda, Reconstrucción y Responsabilidades

Ante el desastre que han sufrido los municipios de la confederación hidrográfica del Júcar, en los que la DANA ha causado ocasionado sus peores consecuencias, desde la Asociación Trabajo y Democracia, y desde nuestra publicación Tribuna Socialista transmitimos al pueblo de Valencia nuestra solidaridad fraternal, fuerza y ánimo, pero también nuestro compromiso en la exigencia de responsabilidades ante el despropósito político que ha formado parte de los factores que han desencadenado en la tragedia
Carlos Mazón y el Rey Felipe VI en su visita a Paiporta

Las palabras no pueden describir la magnitud de la devastación, del caos, de la desesperación, de la indignación y de la destrucción ocasionadas por el impacto de un fenómeno meteorológico: la DANA, que asoló las zonas más ricas y pobladas del País Valenciano este martes 29 de octubre.
Es nuestro deber señalar que no se trata de una mera catástrofe natural. Existen autoridades que son responsables políticos, tanto de no haber tomado medidas para prevenir esta catástrofe como de no haber actuado como debían una vez que empezó el desastre; En el momento de escribir estas líneas son ya 210 muertos y en torno a 90 desaparecidos.
El desastre era perfectamente predecible. Desde 2004 hay planes del Estado y de la Confederación Hidrográfica del Júcar para prevenirla: el plan contra riadas para 16 municipios que incluía la creación de una presa en Cheste; actuaciones en los barrancos, que incluían la construcción de diques; y el desvío de la Saleta. Con esas actuaciones se preveía evitar las riadas e inundaciones que periódicamente sufren municipios como Alaquàs, Aldaia, Catarroja, Cheste, Xirivella, Godelleta, Massanassa, Paiporta, Picanya, Ribarroja, Torrent, Quart de Poblet, Loriguilla, Mislata y Valencia.
Han pasado más de 20 años y de este plan solo se ejecutaron unas pequeñas obras en 2009. 221 millones de euros que costaba la inversión tienen la culpa.
La gestión de la alerta ha sido otro de los factores importantes en el desastre. El día 25 de octubre, la AEMET lanzó el aviso sobre la formación de la DANA que «en la vertiente mediterránea podrán ser muy fuertes». Los avisos se actualizarían en días sucesivos. Por ejemplo el día 28 se alertaba de «precipitaciones muy fuertes, incluso torrenciales» y el 29 se daban datos de que la precipitación registrada en la estación de C.H. Júcar era «la mayor (,,,) desde la gota fría del 11 de septiembre de 1996».
El día 29 de octubre, a las 16.57h Utiel ya está inundado y la corriente arrastra los coches. A las 19.05h Paiporta ya estaba anegada; y a las 20.03h llega el primer aviso a la población por parte de Protección Civil, dependiente de la Generalitat valenciana. En él se pedía evitar desplazamientos por la provincia de Valencia.
Está claro que el responsable directo de la actuación ante la DANA es el presidente del Gobierno valenciano, Carlos Mazón. Causante de haber desmontado los servicios de la Unidad Valenciana de Emergencias (UVE) a los 60 días de su elección como presidente, tildando la UVE de «chiringuito» y «estructura burocrática innecesaria». Causante del colapso telefónico del 112. Causante de tardar más de 12 horas en avisar a la población de que no se desplazara cuando el desastre ya había ocurrido. Causante de no coordinar los recursos necesarios para atender la emergencia. Causante de rechazar la ayuda de los voluntarios. Causante de no elevar al nivel 3 de crisis para dar entrada a la ayuda de la administración estatal.

Los vecinos de Paiporta, epicentro del desastre, solos ante la tragedia

Pero también son culpables aquellas empresas que exigieron a sus trabajadores continuar con las actividades laborales a pesar de los riesgos para la seguridad.
Y también el propio gobierno central, que aún contemplando la posibilidad de decretar una “emergencia de interés nacional”, lo que hubiera supuesto asumir la dirección de todo el dispositivo frente al DANA, no lo consideró necesario, porque la Generalitat valenciana estaba “actuando correctamente”, no había solicitado declarar el nivel 3 y hacerlo unilateralmente era como aplicar el artículo 155 de la Constitución, arrebatando a la comunidad autónoma sus competencias.
Estamos, por tanto, ante un problema esencialmente político, tenemos los medios necesarios para prever, evitar, paliar y solucionar estos problemas naturales, sin duda acrecentados por el cambio climático pero la respuesta institucional no ha estado a la altura de las necesidades del pueblo. En cambio, se ha apelado reiteradamente a la unidad. Lo ha hecho el Rey, lo ha hecho Sánchez y lo ha hecho Mazón. Sin embargo, el pueblo ha rechazado que esa unidad sea para diluir responsabilidades, como lo ha demostrado en la visita del Rey, Sánchez y Mazón en la mañana del día 3 de noviembre a Paiporta. El pueblo de Paiporta les ha recibido al grito de «asesinos», «Mazón, dimisión», y arrojando barro y palos sobre las autoridades, rechazando esa respuesta institucional unitaria 5 días después de la tragedia. Cierto es que la ultraderecha, con efectivos llegados de Valencia y de Madrid, ha intentado aprovechar de forma oportunista y violenta esa respuesta, pero al margen de los fascistas, el pueblo llano se ha manifestado contra la falta de respuestas y exigiendo responsabilidades.
La gente está indignada ante la pasividad y lentitud de las instituciones. Todavía hay gente que busca a sus familiares bajo el fango, o que se ha quedado sin casa y que han sobrevivido los últimos días gracias a la ayuda de voluntarios, de los propios vecinos y de los llegados de toda España, en contra del criterio institucional.
Por su parte, UGT y CCOO han lanzado una declaración conjunta que incluyo peticiones precisas:
«Las repercusiones laborales y en las condiciones de vida de la población trabajadora son evidentes. (…) demandamos la aprobación urgente de un Real Decreto Ley que implemente, entre otras, las siguientes medidas extraordinarias:
Aplicación de ERTES por fuerza mayor, sin consumo de prestaciones de desempleo, para proteger el empleo y permitir una recuperación gradual de las empresas, utilizando las figuras pactadas en la reforma laboral y con una visión extensiva y garantista que cubra la afectación indirecta.
Protección extraordinaria por desempleo para trabajadores asalariados y autónomos que no puedan retomar sus actividades debido a la catástrofe.
Evitar la extinción de contratos temporales y proteger a quienes tienen contratos fijos discontinuos.
Permitir el teletrabajo donde sea posible y evitar los riesgos de desplazamiento inseguro para acudir al trabajo mientras se restablecen las infraestructuras.
Crear un programa similar al MECUIDA, que permita la adaptación o reducción de jornada laboral para atender a las necesidades familiares y de cuidado en estas circunstancias.
Además, demandamos el refuerzo inmediato de plantillas en servicios sanitarios, sociales, de empleo y de Seguridad Social, para que puedan atender adecuadamente el previsible incremento de solicitudes y actuaciones en cada uno de ellos.»
Desde todo el Estado las muestras de solidaridad se han multiplicado durante todos estos días. Es «el pueblo que salva al pueblo». Pero hace falta mucho más que la solidaridad del movimiento obrero. Es necesario ejecutar las obras planificadas en 2004. Es necesario un nuevo plan de reconstrucción de las zonas afectadas y la activación del escudo social que reclaman los sindicatos.
Pero es también necesario exigir responsabilidades políticas y penales y que todo el presupuesto militar se destine a la reconstrucción de Valencia.

Junta directiva de Astrade
Comité de R de Tribuna Socialista