Entrevista a José Luis García

El 9 de Octubre dieron comienzo los paros en la Estiba Portuaria de Bilbao. Las condiciones cada vez son más precarias entre los trabajadores eventuales. El que la empresa que gestiona la estiba y desestiba del Puerto de Bilbao priorice la eventualidad y la patronal portuaria se niegue a atender las peticiones de los trabajadores ha llevado a movilizarse, no sólo a estibadores y eventuales, sino al conjunto de los trabajadores del Puerto de Bilbao. Hemos entrevistado a José Luis García, trabajador de la Autoridad Portuaria de Bilbao que está apoyando estas movilizaciones.

1 – A modo de introducción, podrías comentar los últimos logros conseguidos por los estibadores del puerto de Bilbao antes de la actual lucha por los puestos de trabajo de los estibadores eventuales.                                                                                                                                                               

Fue en el año 1986, cuando después de más de 50 días de huelga en el puerto de Bilbao, se crearon las bases del sistema de estiba bajo el que se ha venido trabajando los últimos 35 años, un sistema que ha garantizado unas buenas condiciones de trabajo y salariales para los estibadores portuarios, y además una reposición progresiva de los censos de trabajadores, que ha contribuido a la paz social y ha ayudado al desarrollo del puerto de Bilbao.

Entrados en el siglo XXI, los estibadores portuarios han sufrido diversos ataques a través de reformas legales con el único objetivo de intentar desmontar las conquistas sociales logradas con la lucha obrera, todo ello circunscrito en una estrategia y labor de desgaste continuado, que culminan con la situación de grave conflicto que actualmente se vive en el Puerto de Bilbao. Resumiendo: estas últimas 2 décadas están más asociadas a una historia de resistencia obrera a esa estrategia político – empresarial, que a la de grandes logros sociales y laborales conseguidos.

Se podría hablar de pequeñas victorias, como fue el evitar un ERE en 2009 o paralizar un rebaja salarial muy sensible que la mayoría sindical existente en su momento ya tenía acordada con las Patronales. Frente a ese atropello, el resto de organizaciones sindicales se opuso frontalmente y mediante un plante de la mitad de la plantilla, que se declaró en huelga sin convocatoria previa, la agresión en materia salarial se pudo evitar. Aquellos que plantaron cara a este atropello fueron sancionados con 5 días de empleo y sueldo, pero el objetivo que se perseguía, que era la paralización de una devaluación de los salarios, se consiguió.

También se consiguió la readmisión de un compañero que había sido despedido injusta e injustificadamente y que pertenecía al personal de oficinas. La plantilla estibadora portuaria se movilizó a su favor: se realizaron algunos días de huelga y se obligó a la empresa a rectificar su decisión inicial.

La gran derrota fue, sin embargo, cuando no se pudo evitar la privatización de la Sociedad de Estiba en 2008. Entonces, la organización sindical Coordinadora, mayoritaria representativamente en el Estado y en el Puerto de Bilbao, exigió que se cumpliera una ley aprobada en 2005 que transformaba las sociedades estatales de carácter semipúblico (51% capital Autoridad Portuaria de Bilbao y 49% capital Empresas Estibadoras), en empresas privadas gestionadas y controladas en su totalidad por las empresas estibadoras. En Bilbao, el resto de organizaciones sindicales se opuso al desmantelamiento y desaparición del carácter público de la Sociedad Pública de Estiba/Desestiba, y para ello se convocaron huelgas contra esa privatización, sin poder lograr pararla. Probablemente, la situación actual en la que hoy se encuentran los estibadores portuarios pueda obedecer en parte a aquella errónea decisión que adoptó el sindicato mayoritario.                                  

2 – Cómo se llega a 12 años de temporalidad en la estiba del puerto de Bilbao, ¿es algo habitual en los puertos españoles y en el resto del mundo? Y qué porcentaje suponen los temporales respecto del total.

Históricamente, el trabajo de los estibadores portuarios ha tenido un alto componente de temporalidad. La irregularidad en las escalas de los barcos en puerto hace que la necesidad de mano de obra para cargar y descargar los mismos fluctúe sensiblemente de un día para otro. Este hecho no es algo exclusivo en el Estado español. En la mayoría de los puertos existen modelos mixtos que combinan los empleos estables con los trabajadores casuales. La Organización Internacional del Trabajo (OIT), a través de su Convenio 137, firmado por España en el año 1975, puso de manifiesto esta singularidad y buscó la forma de proteger a los estibadores, mediante el compromiso de los países firmantes de asegurar unos ingresos mínimos a estos trabajadores, a través de la creación de censos exclusivos de estibadores profesionales.

En el puerto de Bilbao, desde que en los años 80 se creó la Sociedad Pública Estatal de Estiba y Desestiba, que posteriormente en el año 2008 fue privatizada, la mayoría del censo disponía de contrato de trabajo indefinido y eran asignados a las diferentes empresas estibadoras, en función de las necesidades diarias mediante un sistema rotacional.

Cuando la necesidad de mano de obra, en puntas de trabajo, rebasaba la capacidad de la Sociedad de Estiba se recurría a trabajadores casuales, de una forma desordenada. La aparición en escena de las Empresas de Trabajo Temporal y su regulación legal, generó una bolsa de trabajo gestionada por una empresa de trabajo temporal que se encarga de gestionar la misma y poner estos trabajadores a disposición de las empresas estibadoras cuando se agota el censo del personal fijo que conforma la Sociedad de Estiba.

Es concretamente en el año 1995, cuando se firma un acuerdo entre las empresas estibadoras y la mayoría de la representación sindical, entre la que se encontraba UGT, donde se regulaba el funcionamiento de esa bolsa de trabajo, y se establecían unas condiciones para que en función de la actividad, parte de esos trabajadores eventuales, pasaran a formar parte de la Sociedad de Estiba con contrato indefinido. De esa forma se garantizaba la reposición del censo de trabajadores fijos a través de estos trabajadores eventuales con experiencia en la profesión.

Este sistema ha funcionado hasta el año 2008, momento en que se produjo la última entrada de trabajadores fijos en la Sociedad de Estiba del Puerto de Bilbao, y a pesar de que la carga de trabajo ha aumentado considerablemente, una vez superada la última crisis económica, y que se ha jubilado un 20% de la plantilla desde entonces, las empresas Estibadoras que gestionan la Sociedad de Estiba y Desestiba se niegan a regularizar la situación de estos aproximadamente 100 trabajadores eventuales que llevan más de 12 años en dicha situación, aún y cuando el trabajo habitual del puerto sobrepasa como mucho la capacidad operativa de la plantilla actual. Desde el año 1995 jamás había existido un periodo tan prolongado de trabajadores en una situación de eventualidad continuada.

3 – Cómo es la situación laboral de un estibador eventual en el día a día en el puerto de Bilbao respecto a la de un fijo.

Un estibador portuario fijo tiene el salario base asegurado, pudiendo variar en función de los diversos pluses que perciba por trabajar en jornadas nocturnas, en fines de semana y festivos, o por hacer turnos dobles cuando la carga de trabajo así lo exige, todo ello contemplado en el vigente convenio colectivo.

Por su parte un trabajador eventual no tiene ningún ingreso asegurado, y su salario dependerá de la cantidad de días que trabaje cada mes. No dispone de contrato continuado, y sólo firma un contrato por jornada, el día que se le necesita, siendo despedido y finiquitado al acabar dicha jornada. Para que un trabajador eventual sea contratado, antes tienen que haber salido a trabajar todos los fijos ese mismo día.

Tanto el estibador fijo, como el eventual, desconocen hasta las 19:00 horas del día anterior, o incluso hasta la mañana del mismo día, si ese día va a trabajar, en qué turno lo va a hacer, y en qué tipo de tarea o especialidad. Así que el trabajador debe a priori tener plena disponibilidad para trabajar al día siguiente en cualquier horario que sea requerido, día o noche, laborable o festivo, por lo que su conciliación entre vida familiar – social y laboral es ciertamente complicada, sino imposible. Además, la disponibilidad del estibador portuario eventual, ni siquiera se ve compensada por un salario mínimo de disponibilidad o por una garantía salarial, y si no es llamado no tendrá ningún ingreso. Tampoco puede compatibilizar el trabajo de estibador portuario con otros trabajos, puesto que, de ser requerido en labores portuarias, no puede negarse. De lo contrario prescindirán de él en el futuro.                                                  

4 – El 20 de octubre, tras 12 días de huelga, la empresa Bilboestiba decide no volver a llamar a 100 eventuales, ¿es un puñetazo en la mesa de negociaciones, su forma de sacar pecho? ¿hasta dónde podéis llevar la huelga? ¿cuánto tiempo se puede mantener el órdago de cerrar el puerto de Bilbao?

El dejar de llamar a los estibadores portuarios eventuales es una represalia por la total adhesión a la huelga que han ejercido estos junto con los estibadores fijos. El sistema de trabajo rotatorio de la estiba hace que todos se conozcan, eventuales y fijos y que se haya compartido manos de trabajo en centenares de ocasiones, teniendo en cuenta que llevan todos al menos 12 años en el puerto, y que el 95% de los estibadores fijos ha pasado antes por las ETT, por lo que también han sido eventuales.

Una de las exigencias de los estibadores portuarios en la negociación, es que se garantice empleo de calidad y estable a los más de 100 eventuales de la bolsa de trabajo, dotándoles de contratos dignos, para de esa manera paralizar de una vez por todas la perpetuidad de una eventualidad indefinida.  Se solicita que esos contratos eventuales se transformen en contratos fijos y hay fórmulas viables que lo posibilitan, pero la alternativa que plantean las Patronales Portuarias Estibadoras es seguir ofreciendo a los trabajadores estibadores portuarios eventuales más empleabilidad, pero sin compromisos de contratación estable, a la vez de buscar el rebajar sus retribuciones salariales hasta un 40%.

El ataque a los trabajadores portuarios eventuales ha provocado que todos los estibadores se unan aún más, es decir, el efecto contrario que perseguían las empresas, cuyo objetivo era el de enfrentar a unos colectivos frente otros, tratando de crear rencillas y desunión.

La única salida a las convocatorias de huelgas planteadas es la negociación, no hay otra. No es entendible por las Organizaciones Sindicales convocantes de los paros y huelgas que las empresas a través de los medios de comunicación apelen y hagan llamamientos a la negociación como la fórmula para solucionar el conflicto en el que se está inmerso y, por otro lado, recurran a la descalificación de los estibadores portuarios, tildándolos de mafiosos y de querer mantener unos “privilegios” laborales logrados y conquistados a través de la lucha obrera. Las Patronales Estibadoras Portuarias, dentro de esta espiral de provocación y agresión continuada, no escatiman en recursos para causar el mayor daño posible a los trabajadores estibadores portuarios eventuales, y si es necesario, tal y como está sucediendo, recurren al uso de esquiroles de otras empresas de trabajo temporal para realizar sus labores.

Desgraciadamente, en estos momentos, y vistas las continuas agresiones y provocaciones de una parte hacia la otra, es decir, de las Patronales Estibadoras Portuarias contra los estibadores portuarios fijos y temporales, no se vislumbra una solución cercana, y de momento la convocatoria de huelga alcanza hasta el 9 de noviembre.

Inhaki Merino

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