Un año después

Valencia 25 de octubre de 2025

Hoy hace un año de la barrancada de València, la conocida como Dana. En el ámbito social nos encontramos en el momento, o más bien en uno de los momentos más álgidos de indignación social, la manifestación del 25 de octubre fue la segunda más multitudinaria, y eso que no hemos faltado puntualmente a la cita cada mes.

Actualmente, Mazón está en un momento crítico, cambiado de versión, con la jueza requiriendo nuevas pruebas, y con su propia prensa afín publicando encuestas desfavorables a su continuidad, está más acorralado que nunca. Esto no quiere decir que vaya a dimitir, ojalá me equivoque. Lo que es innegable es que en estos momentos el descontento social es cada vez más amplio. Me siento orgullosa de pertenecer a un pueblo valiente, que le dice a la cara a sus gobernantes lo indignos que son. La calidad de una democracia se mide en parte por la libertad de expresión y las exigencias de cumplimiento de sus obligaciones a los cargos políticos.

La sociedad valenciana está cumpliendo con sus deberes democráticos, y la justicia a través de la jueza de Catarroja está instruyendo un expediente impecable, a la vez que se defiende de los ataques políticos, es bastante paradójico. Las y los valencianos confiamos en que se llegue hasta el final. El pueblo valenciano necesitamos, al igual que cualquier víctima de un acto delictivo, que los culpables paguen para poder continuar con el duelo y llorar en paz a nuestros muertos. Dignidad es lo que caracteriza a las asociaciones de víctimas que no quieren reuniones, si no exigir responsabilidades, que deben ser ejemplares.

Valencia 25 de octubre de 2025

Como dirigente sindical, quiero hablar de la clase trabajadora, y las secuelas, sobre todo psicológicas, que siguen padeciendo aquellas personas que han sido víctimas y que además prestaron ayuda como empleados públicos. Empatía, conciencia social y voluntad de ayudar son las palabras con las que se les puede definir. Un año después, hay personas que no han podido reincorporarse todavía a su puesto de trabajo, y otras que sufren ansiedad ante cada alerta meteorológica. Mención especialmente negativa para la mayoría de las empresas y administraciones, que aún no tienen claro como actuar ante fenómenos meteorológicos adversos, y siguen poniendo en peligro la integridad de las personas trabajadoras.

Finalmente, hay que recordar que una mala gestión política mata, ahora son 230 personas muertas por la barrancada y antes fueron 43 en el accidente del metro. Lo que está claro es que las políticas que priman el beneficio económico por encima de los derechos sociales, matan. El aviso de hace un año no se dio en València para no perjudicar al turismo y los muertos del metro sufrieron los recortes en los servicios públicos.

Todos y todas las valencianas esperamos que el LLADRE DE SOBRETAULA pague por su nefasta y criminal gestión.

#MAZÓNDIMISSIO #MAZÓNAPRESSÓ.

Mari Pau García
Secretaria General de UGT Serveis Públics
en la Comarca València Sud i Interior

Editorial. Final de curso político: todo por hacer

Este mes de julio acaba un curso político marcado por la tensión institucional, la polarización mediática y el desgaste de la convivencia democrática, mientras el mundo se enfrenta al mayor ataque de la historia a los derechos de la clase trabajadora y a una involución social y económica basada en los ultranacionalismos y populismos filofascistas. El capital financiero arrastra a las economías occidentales hacia el militarismo y la guerra.

En este escenario de destrucción, todos los estados se subyugan a la OTAN para aumentar sus presupuestos nacionales para defensa y armamento hasta llegar al 5% del PIB, algo incompatible con mantener el Estado de Bienestar, como manifestó Pedro Sánchez hace unas semanas.

También el mundo entero sigue la estela de las políticas económicas de Trump, con acuerdos arancelarios que buscan castigar las exportaciones en beneficio de la producción y los mercados internos, al tiempo que busca que las multinacionales se planteen deslocalizar su producción a los países con menor carga arancelaria.

En Alemania, la patronal alemana del sector químico­ industrial VCI advierte que “Los aranceles acordados son muy

elevados, las exportaciones europeas pierden competitividad”.

Para los representantes del sector del acero, sobre el que se mantiene un arancel del 50% el acuerdo alcanzado “sigue siendo dramático”,

En el sector del vino, en el caso español, el comercio de las bodegas podría caer un 10%, según un primer balance del sector. En un tono similar, la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), otro de los sectores clave en los intercambios con EE.UU., ha planteado que el acuerdo es “injusto y desequilibrado”, y como no, piden medidas de apoyo y acompañamiento al sector.

En Francia, el primer ministro François Bayrou apunta que es “un día sombrío” para los intereses europeos y que el acuerdo es una “sumisión” a EE.UU. Un panorama en el que las empresas exportadoras europeas adelantan nuevas estrategias de destrucción de empleo para hacer frente al aumento del coste de las exportaciones. En ese escenario, la organización y unidad sindical será más necesaria que nunca para defender los derechos laborales y el poder adquisitivo de los salarios, ya que sabemos que las empresas querrán compensar los aranceles con nuevos recortes laborales.

En España, Pedro Sanchez apoya el acuerdo arancelario aunque “sin entusiasmo”, mientras concluye el curso político sacando pecho de las leyes aprobadas y las dificultades de la derecha para alcanzar acuerdos que pudieran facilitar un eventual cambio de gobierno.

De hecho, la aprobación definitiva de la Ley de Amnistía, la propuesta de financiación autonómica para Cataluña (extrapolable a otras CCAA), y el anuncio de nuevos avances sociales, en materia de permisos de cuidado de hijos, un nuevo plan de salud mental o la creación de más plazas de FP, prorrogan los acuerdos parlamentarios que sostienen al gobierno, que debiera consolidarse en la negociación de presupuestos generales a partir de septiembre.

El mayor activo del que el gobierno de Pedro Sánchez saca pecho es que por tercer año consecutivo, España es el pais de la UE que más crece. Los datos macroeconómicos y de récord en la creación de empleo son inapelables, aunque otra cosa es la calidad de ese empleo, o como se reparte la creación de riqueza.

En el terreno de las sombras, ya sabemos que la derecha y ultraderecha continúan en su ataque político, mediático y judicial, para deslegitimar al gobierno de Pedro Sanchez. Por poner un ejemplo, es la primera vez en la historia que se “procesa” a un Fiscal General del Estado. En este caso, el motivo es un presunto delito de revelación de secretos, de la pareja de Isabel Díaz Ayuso que había confesado un delito fiscal. Este es un ejemplo del sesgo derechoso de las instituciones que tendrían que defender el interés general, y no el interés de los delincuentes confesos. Un nuevo caso de “golpe de estado judicial”.

Aún así, el PP dificilmente podrá sacar apoyo parlamentario para derribar al gobierno de Pedro Sánchez, a pesar de la imputación del Fiscal General del Estado, y de los presuntos casos de corrupción de los ex socialistas Ávalos y Cerdán, ya que aunque ellos solo vean la paja en el ojo ajeno, lo cierto es que ellos tienen una auténtica viga en el suyo

En septiembre deberán afrontar 30 juicios por corrupción, seguir tapando la crisis causada por Mazón en la DANA, y ver como evoluciona el caso Montoro.

Quien sale beneficiado de todo este “guirigay” es la extrema derecha que nutre y se aprovecha

del fango político y de la ausencia de respuestas a las necesidades de la sociedad, en especial, de la juventud que es el colectivo más castigado por la situación económica actual, y por ende, el más vulnerable a los cantos de sirena de la ultraderecha y los populismos.

El curso político termina, pero las necesidades de la clase trabajadora continúan. Hay que prepararse para un otoño intenso: presupuestos, reformas pendientes (como la auditoría a las cuentas de la seguridad social), buscar soluciones a la vivienda en un contexto en el que probablemente nos encontraremos con nuevas tensiones institucionales. Desde la

izquierda el compromiso ha de ser claro: defender los derechos conquistados, garantizar la convivencia y abrir nuevas sendas de progreso.

No queremos acabar esta editorial sobre el final del curso político sin hacer referencia al Genocidio en Palestina, que sigue imparable ante la desidia y titubeos de los países occidentales, mientras que para la clase trabajadora mundial es un clamor mundial parar el genocidio, parar las bombas y parar la hambuna.

Fuerza, resistencia y organización

Redacción de Tribuna Socialista

Entrevista: Mari Pau García Cupertino

Mari Pau García Cupertino es Secretaria de Acción Sindical de la UGT en la Comarca de Valencia Sud i Interior de UGT SERVEIS PÚBLICS-PV. Esta comarca abarca unos 80 municipios, desde el área metropolitana de la capital y comarcas del interior de la provincia de Valencia, hasta lindar con Castilla la Mancha, es decir toda la zona afectada por la DANA.

Además de la responsabilidad de la acción sindical de la Comarca de València Sud i Interior, Maripau también es la responsable en el ámbito de la Comunidad Valenciana de las políticas de diversidad e inclusión, comprendiendo las áreas de juventud, LGTBI, discapacidad y personas migrantes de UGT SERVEIS PÚBLICS-PV.

Maripau es vecina de Xirivella, municipio que dista 0,5 km de la Ciudad de Valencia y colindante con Aldaia, Alaquàs, Picanya y Paiporta, de cuyo Ayuntamiento es Funcionaria de Carrera y Secretaria General de la Sección Sindical de UGT desde hace 15 años. Participa activamente en diferentes movimientos sociales en los ámbitos del feminismo, diversidad y bienestar animal.

Pregunta.- Eres vecina de Xirivella, municipio colindante con Aldaia y Paiporta dos de los municipios más afectados por la DANA que arrasó València el 29 de octubre ¿Cómo viviste aquellas horas? y ¿Cuál es la situación tres meses después?

Aquel día lo viví como un mal sueño. Empezó como cualquier otro día con amenaza de tormenta de otoño. De repente los acontecimientos se fueron precipitando, primero llegaron las primeras noticias de lluvias fuertes en la zona de Chiva (al norte de la provincia), y más tarde la decisión de cerrar universidades y colegios ante la alerta por tormenta y lluvias fuertes.

Yo me encontraba en la sede comarcal de UGT en Torrent cuando sobre las 13:00 del medio día el Ayuntamiento decide cerrar colegios y enviar a los y las funcionarias a sus casas, “pero si no llueve”… ,fue el comentario de mis compañeros, “seguro que al final no pasa nada”. Hasta las 20:00 de la tarde todo transcurre dentro de la normalidad (hablo de Xirivella) en mi clase de pilates los teléfonos empiezan a pitar, y sigue sin llover, nadie de los y las presentes les damos más importancia, terminamos la clase y nos vamos a casa.

La pesadilla empezó a partir de las 21:00, al menos en mi pueblo, el agua empieza a llegar poco a poco a Xirivella, ya tenemos noticias de lo que está pasando en Aldaia, Paiporta, Sedaví, Chiva, Catarroja… el agua sigue llegando poco a poco y va subiendo el nivel hasta alcanzar casi los dos metros: contenedores, electrodomésticos, cajas y vehículos flotan por delante de nuestra ventana de un entresuelo; a las 3:00 a.m. empieza a bajar el nivel y se va luz. Tenemos por delante una semana de oscuridad, sin luz, sin agua, y teniendo que sacar el barro con nuestras propias manos.

Tres meses después las calles están despejadas de coches y enseres, pero se siguen vaciando garajes de agua y lodo, y miles de vehículos se agolpan en las campas, a los lados de la autovía, en calles, a la espera de su traslado y destrucción, pero también de la valoración del consorcio de seguros ya que una gran mayoría no han sido ni valorados, tres meses después seguimos sin acceso a la mayoría de las indemnizaciones. Las viviendas, tres cuartos de lo mismo, sin las indemnizaciones muchas personas aún viven con agujeros y humedad, o han tenido que trasladarse a vivir a casa de familiares o amigos. El metro y trenes de cercanías siguen sin funcionar totalmente y hay muchas carreteras cortadas todavía.

Pregunta.- La DANA, como el COVID, ha sido una manifestación brutal de la naturaleza. Sin embargo, al igual que en 2020 se puso en evidencia la falta de previsión de las instituciones, por la falta de materiales para combatir el virus, ahora se ha puesto en evidencia la falta de previsión, al no haberse llevado a cabo obras de infraestructuras que hubiesen reducido el impacto de la DANA ¿Cuáles son esas obras, desde cuándo se viene señalando su necesidad?

Falta de previsión de las instituciones, una absoluta incompetencia de la Generalitat Valenciana, por no echar a perder el turismo del puente de noviembre. Por razones económicas, no quisieron “alarmar a la población” y no enviaron avisos hasta las 20:00 de la tarde, cuando ya había gente ahogándose, lamentable. Para este gobierno autonómico prima más la economía que las vidas humanas, nada nuevo en el PP.

Los barrancos que se desbordaron son los del Poyo y Pozalet-Saleta los cuales tienen actuaciones pendientes desde 2006. Las obras no habrían evitado la catástrofe, pero sí podrían haber minimizado los graves efectos de la barrancada. Habría habido daños materiales porque la magnitud del fenómeno fue enorme, pero se habrían producido menos daños materiales y por supuesto se hubieran ahorrado muchas vidas. Los dos barrancos mencionados tienen zonas sin cauce o con reducciones de capacidad que pasan por el centro de poblaciones como Chiva, Aldaia o Paiporta, aquí se forman embudos y ramblas, típicas del litoral mediterráneo y que como no se han acometido las obras de desvío o encauzamiento, unido la incidencia de reclamaciones medioambientales sobre la fauna y flora de la zona, ha concluido en un atraso cuya necesidad de las obras se viene reclamando desde los años 90 del siglo pasado.

Pregunta.- ¿Por qué crees que no se han acometido estas inversiones?

Pues uno de los motivos ya lo he comentado y es la incidencia de factores medioambientales que paralizan y complican las actuaciones, unido a una dejadez de las administraciones que han dejado caducar diferentes propuestas técnicas que se han ido trasladando desde principios de siglo. Al final es la misma reflexión que he planteado al inicio, el dinero prima por encima de la vida de las personas, todo vale si necesitas seguir construyendo polígonos en zonas inundables y viviendas de alta gama en laderas de barrancos.

Pregunta.- Una de la primeras medidas del Gobierno valenciano que preside el Sr. Mazón fue suprimir la Unidad Valenciana de Emergencias (UVE), especializada en catástrofes ¿Consideras que esta decisión define las prioridades del Gobierno de la Generalitat valenciana, frente a las necesidades de los pueblos?

El Gobierno de Mazón necesitaba, y necesita marcar territorio, y diferenciarse del “Botànic”. El Gobierno de Mazón, también conocido como el del “Pacto de la Servilleta”, calificó la UVE como un chiringuito de la izquierda. Al igual que la UME, la UVE pretendía hacer frente a catástrofes, pero teniendo en cuenta los conocimientos específicos de la zona, es decir en el ámbito de la Comunidad Valenciana. Tal y como se ha demostrado, tener información de primera mano sobre la orografía, accesos a las poblaciones y demás conocimientos del terreno afectado, ayuda a minimizar los daños y a poder actuar con eficacia y a tiempo para salvar vidas. Esto al Sr. Mazón no parece importarle, y para contentar a sus socios de “la servilleta” decidió tomar la inteligente medida de no llevar a cabo el proyecto de la UVE. Tener esta unidad especializada hubiera salvado muchas vidas.

Pregunta.- La especulación económica no está respetando la desgracia colectiva que sufrís en la zona ¿En qué medida se han disparado los precios allí, como por ejemplo el de los coches?

La especulación económica se ha cebado con las personas más necesitadas, las que hacen uso de su vehículo particular para poder llegar a su centro de trabajo. Tengamos en cuenta que la DANA destruyó accesos a las poblaciones, líneas de metro y de tren de cercanías, quien hacía uso del transporte público no le quedaba otra que utilizar un vehículo, en caso de no haberlo perdido o bien pedir prestado a familiares o allegados. Hablo en presente, porque hoy en día, tres meses después la situación no ha cambiado mucho.

Esta desgracia, como venía diciendo, está siendo aprovechada para subir los precios de los coches de segunda mano hasta duplicar el precio de hace seis meses. Mucha gente, entre los que me incluyo, hemos tenido que desplazarnos fuera de la Comunidad de Valenciana para adquirir un vehículo a un precio razonable.

Pregunta.- El Gobierno ha aprobado medidas excepcionales y ayudas económicas por valor de casi 15.000 millones de euros ¿Cómo se perciben estas ayudas por parte de los damnificados, son suficientes? Y ¿A qué ritmo están llegando?

Bueno pues las ayudas provienen de varias fuentes. La común a todas las personas afectadas es la que se percibe el Consorcio de Seguros, esta llega con cuentagotas, se han primado las ayudas a empresas, pero los y las particulares tenemos la paradoja de contar con préstamos sobre bienes que ya no existen y sobre los cuales las entidades bancarias nos reclaman el pago.

Las personas no estamos percibiendo la ayuda del Gobierno, me cuesta reconocerlo porque no comulgo con su modelo de empresa, pero las primeras ayudas que han llegado a la ciudadanía son las de Amancio Ortega (Inditex) y la familia Roig (Mercadona).

Quiero entender que las ayudas del Gobierno han ido directamente a las instituciones valencianas, y están siendo utilizadas para reparar infraestructuras, pero no interesa que la ciudadanía lo sepa, para poder seguir atacando al Gobierno del Estado.

Pregunta.- Al drama de los efectos de la DANA: 224 muertos, 3 desaparecidos y una gran destrucción, se añade la ignominia de los cambios de versión en el intento de explicar dónde y en qué andaba el president Mazón durante horas el día 29 de octubre, algo aún no aclarado ¿Cómo valenciana y afectada por la DANA qué sientes ante esta cuestión?

Para mí lo de menos es dónde estuvo o con quién, circulan decenas de versiones, no sé si sabremos la verdad algún día. El tema es que por su incompetencia y política de bar hay 224 personas que han perdido la vida y miles de damnificadas.

Siento mucha rabia por tener a un incompetente, un inútil que ha causado tanto daño, porque no da para más. No está preparado para tomar decisiones, no sabe gestionar y, encima, su actitud demuestra que es una mala persona. Siento que debería acabar en la cárcel. El otro día Mazón fue abucheado una vez más en un acto en su ciudad, Alicante, una compañera me dijo “no sabía dónde meterse” yo le contesté pues “podía meterse en la cárcel”. “Ni olvido ni perdón, Mazón a prisión.”

Pregunta.- El 3 de noviembre tuvo lugar la primera visita institucional a la zona, concretamente a Paiporta. Los reyes y su cortejo institucional fueron recibidos con gritos de “asesino” para Carlos Mazón y lanzamiento de pegotes de barro para todas las instituciones ¿Qué opinión tienes de lo que allí ocurrió?

Pues, en primer lugar, el pueblo de Paiporta, pueblo de gente humilde y trabajadora, expresó toda su rabia e impotencia, en Chiva ocurrió lo mismo, pero no tiene tanta difusión, es una reacción normal. Lo que no es tan normal es que hubiera grupos de ultraderecha que se aprovecharan de esta desesperación para blanquear a una institución como es la Monarquía. Aquí en Valencia ha salido muy reforzada y la gente piensa que el Borbón es muy valiente, no como “el Pedro Sánchez que se fue”. Da mucha rabia que se manipule así a gente en una situación de vulnerabilidad extrema. Mazón también se llevó lo suyo, aunque algunos al principio también lo quisieron apostillar como valiente igual que a Borbón, pero no cuela.

Pregunta.- En octubre fue la Dana en Valencia, en 2003 fue el Prestige en Galicia y en otros momentos ha sido en otros lugares. Por tanto, no sería justo que esto se enfoque como un problema del pueblo valenciano, con el que el resto del Estado es solidario ¿Cómo estáis enfocando esto?

Pues yo que he acudido a dos de las manifestaciones para pedir responsabilidades, y acudiré a la del 1 febrero, creo que se debe enfocar, poniendo el punto de mira en el fortalecimiento de las instituciones, y la necesidad de tener unos servicios públicos que hagan frente a este tipo de catástrofes. Unos servicios públicos cohesionados y bien gestionados, no por “moniatos” como el que sufrimos en Valencia.

Agradecemos de corazón la ayuda de todas las personas voluntarias, sin ellas esto hubiera sido mucho más duro, hemos sentido la solidaridad del pueblo. Pero ojo con el discurso “solo el pueblo salva al pueblo” que pretende ser obrero y corresponde a regímenes totalitarios.

Pregunta.- Se habla del ejército, de los bomberos y los sanitarios, sin duda cuerpos necesarios en la atención a las consecuencias de una catástrofe como la DANA. Sin embargo, no se habla nada de los sindicalistas ¿Cuál está siendo el papel de las delegadas y delegados de los sindicatos?

Al igual que en la pandemia del COVID el papel de las personas que realizamos tareas sindicales ha sido fundamental. Tengamos en cuenta que a quien primero se dirigen las personas trabajadoras es a su representante sindical, su compañero o compañera de trabajo es su primer recurso ante la duda de si tienen que ir a trabajar o bien qué tipo de permisos o bajas laborales pueden solicitar. Ante la incertidumbre hemos sido el primer apoyo. También hemos acompañado informando a los y las trabajadoras de las ayudas a las que tenían derecho y por supuesto a conservar sus puestos de trabajo mediante la negociación de ERTES. Sin el apoyo de los sindicatos, se hubieran perdido muchos puestos de trabajo, gracias al escudo social de la negociación colectiva una vez más se ha minimizado el efecto en el empleo, ya que incluso en el ámbito público nos hemos encontrado ante la incomprensión y la falta de empatía de las y los empleadores.

Pregunta.- No olvidemos que las tareas desde el 29 de octubre se han cobrado la vida de 2 trabajadores ¿En qué grado tiene responsabilidad el Gobierno de Mazón, también sobre estas muertes?

Hay cientos de viviendas y locales que han estado todo este tiempo inundados, algunos de ellos aún siguen con agua y fango. Ante la inactividad de las instituciones valencianas, las personas desesperadas por estar meses sin ayuda física, de las ayudas económicas ni hablamos, contratan empresas para tareas de limpieza. La responsabilidad no creo que sea exclusiva de la Generalitat ya que los Ayuntamientos tienen que garantizar la seguridad de los inmuebles, me refiero al segundo trabajador que falleció la semana pasada en las tareas de limpieza de una comunidad de propietarios en Benetússer. En cuanto al primer trabajador que perdió la vida en un derrumbe de un colegio, aquí sí que es responsabilidad directa de la Generalitat y por tanto de Mazón, porque las competencias en educación son autonómicas y por tanto la dejadez en este caso le ha costado la vida a un trabajador.

Roberto Tornamira
para Tribuna Socialista

Llamamos a la participación en la Manifestación del 29 de diciembre

El próximo domingo 29 de diciembre se cumplirán dos meses desde que una DANA arrasase 78 municipios valencianos, con el resultado de 223 muertos y 3 desaparecidos. Sin olvidar los 7 de Castilla La Mancha y uno más en Málaga.

Llamamos a participar solidariamente con el pueblo valenciano, y ASTRADE participará con una delegación que partirá desde Madrid.

Esta tragedia nos concierne a todas y todos. No es solo una desgracia que les ha ocurrido a los y las valencianas. Es una tragedia que el clima se haya cebado con el levante de la Península Ibérica, claro que sí. Pero las desgracias, como la DANA o el COVID, tanto en Valencia como en Madrid se han visto agravadas por los gobiernos; en un caso por no ejecutar obras que, aun habiendo sido planificadas, no se llevaron a cabo y que de haberse realizado hubiesen salvado vidas y atenuado la devastación. De la misma manera que si el Gobierno de la Comunidad de Madrid no hubiese tomado la decisión de negar la atención sanitaria hospitalaria, al menos 4.000 de los 7.291 ancianos y ancianas que fallecieron abandonadas en las residencias no hubiesen fallecido.

Podríamos citar más ejemplos de tragedias acaecidas en nuestro país a lo largo del tiempo, como la gestión del accidente del Prestige o los antecedes de los atentados de Atocha.

No es suficiente con exigir que las ayudas sean mayores y que lleguen con inmediatez, por supuesto que hay que exigirlo. También hay que exigir la depuración de responsabilidades, comenzando por la dimisión de Mazón.

Las instituciones no se pueden esconder tras las llamadas a la unidad institucional, la responsabilidad y el interés general. Para unidad la demostrada por del pueblo valenciano para con sus vecinos y vecinas. Responsabilidad es la que los gobernantes no tuvieron y debieran haber tenido, por eso mismo hay que depurar esas responsabilidades. El único interés que hoy cabe es el de los pueblos en que sus responsables políticos no puedan volver a tomar decisiones que agrandan los efectos perjudiciales de catástrofes naturales o no naturales.

¡El 29 de diciembre todos a Valencia, con el pueblo valenciano!

La Junta Directiva
25 de diciembre de 2024

«El pueblo salva al pueblo»…sobre todo con los impuestos

El que espere en este artículo una crítica feroz contra la política ya puede dejar de leer, y que se dedique a ver los programas de Iker Jiménez, o los de la iglesia, que se documente en los videos y noticias que aparecen en su móvil o que se dedique a escuchar las emisoras de radio oportunistas y antipolíticas de la derecha.
La política es el arte del diálogo y la colaboración entre posiciones diferentes para conseguir objetivos comunes para el bien general de la sociedad. Por tanto, la política es necesaria.
Otra cosa es que determinadas ideologías aplicadas a la política matan personas.
El neoliberalismo que preconizan Milei en Argentina o los sectores más conservadores, mayoritarios hoy día en el PP, suponen una reducción del Estado y, por tanto, una reducción de los servicios públicos, y una flexibilización extrema para favorecer la entrada del sector privado en la gestión de los servicios que son del interés general.
En EE. UU., paradigma en declive de este modelo, no solo la sanidad y la educación son mayoritariamente privados (la parte pública es residual e infradotada económicamente), sino que incluso muchas prisiones son privadas, y claro, hay que llenarlas para favorecer el negocio.

El liberalismo económico que predica la derecha supone eliminación de servicios públicos y mata personas

Normalmente, la gestión pública garantiza la equidad del sistema y la ausencia de discriminación racial, social o de cualquier otro índole. La gestión privada, en cambio, persigue valores lo más altos posible en su cuenta de resultados. Cuando se habla despectivamente de lo público se suelen encontrar motivos basados en la tardanza o en la excesiva (en ocasiones) burocratización del sistema. Pero los servicios públicos son necesarios. Dos ejemplos:
La gestión de las riadas de l’Horta en Valencia causado por la DANA
Las DANAS, anteriormente conocidas como gotas frías, son fenómenos meteorológicos que nos sacuden con crudeza periódicamente. Los temporales seguramente serán más devastadores y frecuentes por el cambio climático. No tengo datos para sostener esta afirmación, pero me baso en lo que leo en medios reputados donde escriben expertos científicos. Sea como fuere, la descarga brusca de lluvia torrencial no parece evitable, pero sus consecuencias sí. Recordemos que las consecuencias son la muerte de decenas de personas (220 muertes en la DANA de Valencia contabilizadas en el momento de escribir estas líneas), la pérdida de bienes y patrimonio (personal y colectivo), el colapso o desabastecimiento de servicios básicos (agua, luz, gas, telecomunicaciones, movilidad), el cierre de la actividad económica y productiva y el esfuerzo físico, psicológico y económico (personal y colectivo) que conlleva la reparación del daño acaecido. Estas consecuencias sí que son evitables.

La descarga brusca de lluvia torrencial no parece evitable, pero sus consecuencias sí

Una de las primeras decisiones políticas ultraliberales que tomó el gobierno valenciano (2023. PP y VOX) fue acabar con la Unidad de Emergencias de Valencia. Era un servicio público calificado como «chiringuito» y como una «carga burocrática excesiva». Es decir, se cargan un servicio público esencial que hoy podría haber salvado vidas.

El gobierno de Valencia desmontó la Unidad de Emergencias porque decían que era un chinguito y una carga burocrática excesiva. Hoy podría haber salvado vidas.

No hablaré de las prioridades del gobierno valenciano, cuyo presidente, transmitió su desinformación como si fuera información veraz, cuando no lo era, pero recuerden como se intentaba evitar la llegada de voluntarios de toda España diciendo más o menos que eran un estorbo. Y recuerden que el Presidente (todavía hoy) de la Comunidad Valenciana prefería estar en una comida de 4 horas con una periodista a la que quería enchufar para que dirigiera la televisión valenciana de una determinada manera, que llegar a tiempo a la reunión de coordinación de la emergencia que se estaba dando en ese mismo momento, con las consecuencias que ya sabemos

Un determinado tipo de políticas tienen la culpa. Eliminar los servicios públicos tienen consecuencias, sin entrar a valorar la capacidad de gestión de algunos políticos como los que integran el gobierno valenciano.
Las políticas de defensa de lo público salvan vidas. Ahí están los ejemplos de la creación en 2005 de la Unidad Militar de Emergencias (UME) por parte del Gobierno de España (2004-2008). Ahí están los recursos públicos invertidos para recuperar los servicios básicos o para rescatar personas, y en el peor de los casos, recuperar los cuerpos de las personas fallecidas. Ahí están las ayudas económicas que salen de nuestros impuestos para intentar aliviar los problemas de los damnificados. Todo eso se mantiene con dinero público, es decir, con el dinero que todos aportamos con nuestros impuestos.
Cuando alguien dice voy a rebajar impuestos hay que responderle «qué servicio público quieres reducir o quitar». Por ello, y sin desmerecer ni un ápice a los miles de voluntarios que solidariamente están colaborando en las tareas de reparación, rescate y reconstrucción de la catástrofe, «el pueblo salva al pueblo, también con los impuestos».

Cuando alguien diga que quiere rebajar impuestos hay que preguntarle qué servicio público quiere quitar, y por qué.

La gestión de las residencias de personas mayores en la CA de Madrid en época del COVID
Para el segundo ejemplo no me extenderé tanto. Basta una imagen para recordar que los recortes en sanidad realizados por Ayuso (PP) en Madrid han causado que 7291 personas mayores hayan fallecido en las residencias de mayores sin recibir asistencia sanitaria.
Las políticas neoliberales de eliminación de lo público unido a la infame gestión política de las derechas de los recursos públicos provocan muerte y destrucción que eran evitables. Qué tiempos aquellos en que algunos partidos políticos solo amparaban la corrupción, robaban y conspiraban. Sus políticas también matan.

Las políticas neoliberales de eliminación de lo público unido a la infame gestión política de las derechas de los recursos públicos provocan muerte y destrucción que eran evitables.

Los ciudadanos y ciudadanas debemos apostar por políticos y políticas responsables, competentes y que antepongan el bien colectivo al bien propio.
Las políticas que apuestan por la recaudación justa de impuestos para financiar los servicios públicos que nos ayudan a todos son más que nunca necesarias.

¡Qué tiempos aquellos en que el PP solo era una partido corrupto, mafioso, y conspirador. Ahora sus políticas también matan.

Exigir que nuestros impuestos se aprovechen para lo prioritario es tarea de cada uno de nosotros individualmente y de nuestras organizaciones vecinales, y fundamentalmente sindicales y políticas, en las que la mayoría social debería organizarse más para empoderarse colectivamente.


Baltasar Santos
1r Secretario PSC el Vendrell
Comité de Redacción de TS

Porque llamar tragedia natural a un crimen de avaricia y usura

Inundaciones Bilbao de 1983: el pueblo se organizó para paliar el desastre

Antes de nada, quiero enviar un fuerte abrazo a todas las víctimas de la DANA no solo de Valencia sino también a las de Albacete, Aragón, Catalunya y Baleares. Periódicamente nos encontramos con supuestas catástrofes naturales con consecuencias cada vez más dramáticas tanto en efectos económicos como en destrozos de todo tipo y con cada vez más víctimas mortales.

A estas situaciones responde el sistema capitalista con sesiones de reality show y propaganda dirigida a hacer creer a la ciudadanía que son situaciones imprevisibles y desvían la atención de las causas adormeciendo a la población con relatos humanos dirigidos a no entrar al fondo de las responsabilidades. Los mass media del sistema tienen encomendada la función de crear cortinas de humo evitando en todo momento que las conclusiones de la ciudanía sean del tipo de la necesidad de acabar con este sistema para preservar la vida de todos.

Y lo hacen perfectamente. Se saca de paseo al rey y al presidente de gobierno, también al de la comunidad autónoma que toque al alcalde o alcaldesa. Pero jamás se presentan los informes técnicos en los que han basado la construcción de viviendas en zonas que corresponden por derecho y propiedad a los ríos, al mar o a los volcanes.

Los mass media del sistema tienen encomendada la función de crear cortinas de humo para que la ciudadanía no acabe pensando que hay que acabar con este sistema para preservar la vida de todos

Qué técnicos han avalado las construcciones en esas zonas, cuál fue su informe técnico, cómo evaluaron los cauces frente a potenciales riadas o erupciones volcánicas.

De esto no se habla jamás. Es el asunto que hay que esconder bajo mil llaves. Cuando vean la televisión fíjense en la forma en que las grandes cadenas desinformativas no hablan de este asunto y si aparece en escena la acción particular de algún técnico que había avisado del riesgo, que al final se ha convertido en realidad, y se le calló ignorándolo tendrá que hacerlo a través de medios alternativos dado que la consigna del poder es que los informes profesionales que frustran las operaciones inmobiliarias especulativas, no existen y si se hacen a la luz, no se les dé crédito o directamente, se les combata mediáticamente.


Es así siempre y hay que decir que esta política que viene de muchas décadas atrás ha permitido la construcción ilegal en todos los puntos del Estado español, sin excepción alguna. Si nunca debiera haberse permitido, por el riesgo evidente para la vida y los bienes, ahora con el cambio climático evidenciándose en hechos atmosféricos, están mucho más en riesgo puesto que los cambios de temperatura y otras variables que afectan a la seguridad y a la vida se han instalado de forma definitiva en estas partes del mundo que comienzan a padecer de manera reiterativa los efectos de fenómenos propios de otras latitudes, con efectos devastadores.

El mandamiento único de la Ley del capitalismo es ¡Enriquécete!

Y así obran los partidos institucionales en general allá donde logran el premio gordo de hacerse con el control de los presupuestos de las instituciones durante el tiempo que retengan el mandato.
Aquellos técnicos que trabajan con criterios profesionales y tratan de evitar que las construcciones criminales de gran pelotazo económico vean la luz son condenados al ostracismo cuando no son directamente objeto de persecución o de separación del servicio mediante expedientes. La mafia no admite que ningún titulado con prejuicios frustre sus pelotazos de sangre.

Así sucedió en Bizkaia en 1983. En Bilbao vimos una ciudad devastada al igual que toda su periferia. Las lluvias torrenciales coincidieron con la Aste Nagusia, Semana Grande festiva de la Villa, y ahí se produjo una reacción popular al desastre que pasó por encima de Protección Civil y de todas las instituciones, Ejército incluido.

La Coordinadora de Konparsas, coorganizadora de las fiestas, entonces populares, decidió el envío de Brigadas de Limpieza asignándose a cada comparsa la zona de trabajo, en mi caso fue El Peñascal, zona obrera de Bilbao situada sobre el histórico barrio de Rekalde. Cuando llegó el Ejercito las comparsas levábamos días de adelanto, éramos un ejército civil de miles de integrantes con sus responsables en la figura de los coordinadores de comparsa. Los militares mismo se extrañaron ante la organización y la efectividad enorme del trabajo de recuperación y limpieza que llevamos adelante. A la pregunta de ¿Qué podemos hacer? Se respondió al ejército «con armas nada» y sus miembros las ocultaron discretamente para comenzar su trabajo efectivo en la zona que asumieron. Fueron días duros, de terribles pérdidas económicas y vidas. Ver El Arenal, la zona del Ayuntamiento en aquellas condiciones nos hacía pensar que Bilbao nunca se recuperaría de aquella situación. Pero recuperamos Bilbao y Bizkaia, y zonas de Araba y Gipuzkoa. Es obvio que las instituciones tomaron nota del peligro político que suponía una organización ciudadana autónoma resolviendo la situación con el riesgo de que la ciudadanía llegase a la conclusión de que «los políticos institucionalistas» son absolutamente prescindibles. Esta es la clave. Llevamos décadas de institucionalismo del pelotazo y sabemos que con el cambio climático las arremetidas de la naturaleza para recuperar lo que la especulación le ha arrebatado, son tan inevitables como crueles.

Sabemos que con el cambio climático las arremetidas de la naturaleza para recuperar lo que la especulación le ha arrebatado, son tan inevitables como crueles

Hay que estar rematadamente loco para poner en manos de muchos de los elementos que pululan por las instituciones nuestras vidas y nuestra seguridad, al igual que el futuro económico común. En Bilbao padecimos unas terribles lluvias torrenciales en 1983. La ría no estaba preparada para una subida de las aguas como la que se produjo, La Peña se inundó hasta los tuétanos con varias personas ahogadas, casas que se derrumbaron, el Peñascal sobre Rekalde, vio como sobre el barrio se derrumbaba la cantera, en Rekalde hubo rescates en helicóptero, todo fue así. Pero en Bilbao existía y existe una auto organización festiva en forma de comparsas que nos permitió responder con celeridad a la terrible situación sobrevenida. La Coordinadora de Comparsas cogió el timón y miles de comparseras y comparseros, armados de palas, nos dirigimos cada una a la zona que la Coordinadora le asignó.

Las instituciones del pelotazo acusaron el golpe y el más necio de entre todos ellos, el entonces Gobernador Civil de Bizkaia, Julián San Cristóbal, ideólogo de los GAL de la mano de Felipe González, se refirió a quienes llevábamos días en tareas de limpieza y seguridad auto organizadas diciendo que «éramos todos unos hijos de puta que enseguida nos cansaríamos de las palas«. Como profeta no llegó muy lejos. Nosotros no nos cansamos de la pala y él tampoco de meter la mano al cajón del dinero. Nosotros limpiamos Bizkaia con toda la ciudadanía de los pueblos y barrios y él entró a la cárcel por terrorista de Estado y por lo que se le quedó entre los dedos del dinero de los contribuyentes. Bilbao y Bizkaia hoy es otra cosa. Se canalizó la ría, desviándose su cauce y creando uno de cemento que ha salvado a La Peña, mi barrio, de múltiples inundaciones dado su nivel a ras de la ría. Se tomaron en serio las obras porque temieron la respuesta política de una ciudadanía despierta, dispuesta a prescindir de los buscavidas que pululan por muchos cargos institucionales.

Cuando miro a Valencia, leo los informes de camaradas de militancia y observo que el PP pone al frente de la reconstrucción a un General, veo la diferencia de esa Comunidad con Euskadi. Aquí hacer eso hubiese supuesto una insurrección popular. No porque se considere que un militar no sirve para esa tarea, sino porque un militar ligado al Partido Popular se sitúa ahí para responder sin contemplaciones a la sociedad valenciana si se atreve a pedir explicaciones y responsabilidades. Para cubrir las espaldas de los criminales que gobiernan ahí, tras del descalabro humano y económico que se ha producido.

Creo que la más urgente de las necesidades para el Pueblo Trabajador valenciano es echar de las instituciones a quienes durante décadas les han gobernado arrebatando a los ríos unos terrenos que les pertenecen y que las Confederaciones Hidrográficas así lo establecen, frente a los hombres y mujeres del pelotazo que no se paran en barras para conseguir salir de los cargos políticos ilícita y fraudulentamente enriquecidos.

La más urgente de las necesidades para el Pueblo Trabajador valenciano es echar de las instituciones a quienes les gobiernan

Es necesaria la Unidad del Pueblo para exigir que se vayan y preparar el relevo bajo control popular de las instituciones, porque el cabrón, como la cabra, siempre tira al pelotazo. Duele ver a 100.000 personas voluntarias, la mayoría jóvenes, detenidas por la Policía bajo instrucciones de los corruptos para evitar que se visualice el estrago y ya es el colmo, que sea la Gendarmería Francesa la primera en llegar con medios, alimentos y agua a los pueblos anegados y destruidos con decenas de muertos, negándoseles la participación en las tareas de rescate y el reparto de las ayudas a las personas afectadas, cuando estas carecen de todo. Aquí nobleza obliga y toca decir merci beucoup.

Si lo que ha sucedido es un drama absoluto lo peor es que estos fenómenos se van a volver a repetir sin duda alguna. El calentamiento del agua de los mares combinado con el frío atmosférico produce Danas. La pregunta es dónde se va a producir el siguiente golpe. Y entre tanto, cuál va a ser la respuesta en términos de prevención de quienes dicen ser los responsables de la gestión económica y, por tanto, a ellos corresponde establecer la estrategia para evitar un ataque de la naturaleza que vuelva a arrasar otras zonas.
La cuestión no es recuperar cadáveres, coches apilados como muñecos, ni llorar amargamente, que también, la cuestión es realizar las obras necesarias para prevenir.

Que no nos cuenten que no existen recursos económicos, que para las guerras de la OTAN suben las aportaciones el 2% del PIB y más. Esta es la tarea que corresponde a toda la ciudadanía. Evitar entrar en los juegos de espejos de los medios de comunicación al servicio del aparato del Estado y del capital, al que antes se llamaba periodismo y ahora se ha convertido en Mercenarios de la Pluma que dice los que dicte el que paga la tinta. La otra es organizarnos para luchar y arrojar luz sobre las sombras que el capital crea para evitar que las clases populares contemplen su verdadero rostro psicópata y criminal. Dejó escrito Karl Marx que el Capital nació chorreando sangre y sin duda alguna necesita incrementar su dosis de vampiro elevando el listón desde el robo de los recursos de todos cada día, hasta subir la apuesta hacia una III Guerra Mundial. Para sus aventuras genocidas siempre hay dinero y si no es suficiente se eleva la aportación restándola del presupuesto civil para obras públicas de seguridad colectiva e individual, enseñanza, sanidad y transporte públicos.

Que no nos cuenten que no existen recursos económicos, que para las guerras de la OTAN suben las aportaciones el 2% del PIB y más

Creo no equivocarme al decir que entre lo más corrupto del sistema está el ínclito partido al que no mencionaré por sus siglas para evitar una querella criminal. Pero, como se dice en el Caribe, ya tú sabes.
No somos muchas las personas que apostamos por una política obrera desde un partido obrero, al servicio de nuestra clase totalmente desligado y enfrentado a los partidos del capital y a todas sus instituciones. Pero debo decir que cada vez somos más. Se lo debemos a las víctimas de Lorca, Tenerife, Bilbao, Albacete, Castellón, Aragón, de Galicia con sus exasperantes incendios, de Murcia, a tantas y tantas víctimas sacrificadas en ofrenda por la clase política institucional en el altar del Dios de la Corrupción y el Dinero.

A las lectoras y lectores de Tribuna Socialista como a todos los demás, corresponde dar un paso al frente. Como dejó escrito un gran dirigente obrero que nos precedió, se trata de Teoría y Práctica.
Y la gran tarea es Organización, Organización y Organización. Nos Coordinamos en el Comité por la Alianza de Trabajadores y Pueblos (CATP), a la búsqueda de las respuestas que nuestra clase, la clase trabajadora, necesita cada vez con mayor urgencia frente al Imperialismo. Ni nos podemos equivocar en el debate y las tareas ni podemos retrasar la constitución de la organización que necesita la clase obrera. Ya no hay tiempo.

Joseba Izaga
Miembro de “Hemen salida por la izquierda”
y lector entusiasta de “Tribuna Socialista”.

Ante la catástrofe y tragedia climática, todos los ciudadanos están juntos.

El desastre humanitario que ha ocasionado un fenómeno meteorológico de dimensiones poco habituales, ha puesto a nuestro país ante un esfuerzo que requiere de todos, y exige, desde la responsabilidad, afrontar la respuesta con coordinación, prontitud y capacidad. Y lo primero es reconocer que los expertos nos alertaron, y los expertos nos están ayudando a socorrer y rehacer toda una región destruida.

Es doloroso ver la tragedia de las personas, de cuántas vidas y destrucción ha costado, pero no podemos dejarnos llevar por la desesperación, la ira y que los odiadores habituales nos intoxiquen con sus bulos, aprovechando el dolor causado por la DANA.

No es verdad que el «pueblo salva al pueblo», no como eslogan para la deslegitimación de la política, es decir, la antipolítica. Solo un Estado organizado, con responsabilidades organizadas es capaz de afrontar un problema de esta dimensión. Esta es la única forma de afrontar seriamente el auxilio ante una tragedia, porque son los ciudadanos mediante sus impuestos quienes construyen estructuras capaces de responder a problemas: Protección Civil, Sanidad Pública, AEMET, Bomberos, UME, Policía, Guardia Civil, Forestales… y cuántos otros podamos pensar.

Hay que decir con claridad, que somos un país democrático, con políticas democráticas que necesitamos actualizar constantemente, para dilucidar mediante el diálogo sereno e inteligente cómo mejorar y corregir en este caso nuestra respuesta, y nuestras capacidades. Los afectados nos necesitan a todos, necesitan nuestra ayuda, y no nuestros insultos, nuestros odios ni la estupidez de unos pocos, por muy organizados que estén, repitiendo las mentiras que escupieron tras la tragedia terrorista del 11M.

Por eso, somos el conjunto de ciudadanos, a través de las personas que elegimos y nuestras instituciones, quienes hacemos frente a estas circunstancias excepcionales; en una democracia, imperfecta como cualquiera, los procesos democráticos y las decisiones que se adoptan se traducen en aciertos y errores, y esta obviedad, permite poner en evidencia la idea fascista de atribuir culpas al «sistema», de presentar al » pueblo» como objeto de redención que en manos adecuadas puede ser salvado.

Las responsabilidades saldrán a la luz, inevitablemente, pero el daño que nuestras democracias están sufriendo por culpa de ideas y bulos populistas/fascistas es enorme, y como suele ocurrir con esas opciones políticas, se atribuyen la potestad de determinar quién es «culpable», sin interesarles resolver los problemas, ni su prevención, repartiendo culpas cuando no les afecta, y cuando les afecta directamente, hablando de fallos del «sistema político», de » políticos», en abstracto, pero mirando hacia otro lado cuando el causante es de su “causa”, como por ejemplo en el abandono terrible que sufrieron los ancianos y ancianas de las residencias de Madrid en pandemia.

No hay nada más fascista que culpabilizar a los políticos, en abstracto, mientras se mira para otro lado cuando el responsable es de su partido

Atribuir el mal, como si de un monstruo se tratase, a la Democracia, es atentar contra ella con una clara intencionalidad, con una irresponsabilidad no sólo dirigida a proteger intereses espurios, sino a ponerla en cuestión.

Eduardo Hernández Oñate
Afiliado de la Agrupación de Distrito de Salamanca, PSOE-Madrid

DECLARACION ESPECIAL: Solidaridad con el pueblo valenciano

Ayuda, Reconstrucción y Responsabilidades

Ante el desastre que han sufrido los municipios de la confederación hidrográfica del Júcar, en los que la DANA ha causado ocasionado sus peores consecuencias, desde la Asociación Trabajo y Democracia, y desde nuestra publicación Tribuna Socialista transmitimos al pueblo de Valencia nuestra solidaridad fraternal, fuerza y ánimo, pero también nuestro compromiso en la exigencia de responsabilidades ante el despropósito político que ha formado parte de los factores que han desencadenado en la tragedia
Carlos Mazón y el Rey Felipe VI en su visita a Paiporta

Las palabras no pueden describir la magnitud de la devastación, del caos, de la desesperación, de la indignación y de la destrucción ocasionadas por el impacto de un fenómeno meteorológico: la DANA, que asoló las zonas más ricas y pobladas del País Valenciano este martes 29 de octubre.
Es nuestro deber señalar que no se trata de una mera catástrofe natural. Existen autoridades que son responsables políticos, tanto de no haber tomado medidas para prevenir esta catástrofe como de no haber actuado como debían una vez que empezó el desastre; En el momento de escribir estas líneas son ya 210 muertos y en torno a 90 desaparecidos.
El desastre era perfectamente predecible. Desde 2004 hay planes del Estado y de la Confederación Hidrográfica del Júcar para prevenirla: el plan contra riadas para 16 municipios que incluía la creación de una presa en Cheste; actuaciones en los barrancos, que incluían la construcción de diques; y el desvío de la Saleta. Con esas actuaciones se preveía evitar las riadas e inundaciones que periódicamente sufren municipios como Alaquàs, Aldaia, Catarroja, Cheste, Xirivella, Godelleta, Massanassa, Paiporta, Picanya, Ribarroja, Torrent, Quart de Poblet, Loriguilla, Mislata y Valencia.
Han pasado más de 20 años y de este plan solo se ejecutaron unas pequeñas obras en 2009. 221 millones de euros que costaba la inversión tienen la culpa.
La gestión de la alerta ha sido otro de los factores importantes en el desastre. El día 25 de octubre, la AEMET lanzó el aviso sobre la formación de la DANA que «en la vertiente mediterránea podrán ser muy fuertes». Los avisos se actualizarían en días sucesivos. Por ejemplo el día 28 se alertaba de «precipitaciones muy fuertes, incluso torrenciales» y el 29 se daban datos de que la precipitación registrada en la estación de C.H. Júcar era «la mayor (,,,) desde la gota fría del 11 de septiembre de 1996».
El día 29 de octubre, a las 16.57h Utiel ya está inundado y la corriente arrastra los coches. A las 19.05h Paiporta ya estaba anegada; y a las 20.03h llega el primer aviso a la población por parte de Protección Civil, dependiente de la Generalitat valenciana. En él se pedía evitar desplazamientos por la provincia de Valencia.
Está claro que el responsable directo de la actuación ante la DANA es el presidente del Gobierno valenciano, Carlos Mazón. Causante de haber desmontado los servicios de la Unidad Valenciana de Emergencias (UVE) a los 60 días de su elección como presidente, tildando la UVE de «chiringuito» y «estructura burocrática innecesaria». Causante del colapso telefónico del 112. Causante de tardar más de 12 horas en avisar a la población de que no se desplazara cuando el desastre ya había ocurrido. Causante de no coordinar los recursos necesarios para atender la emergencia. Causante de rechazar la ayuda de los voluntarios. Causante de no elevar al nivel 3 de crisis para dar entrada a la ayuda de la administración estatal.

Los vecinos de Paiporta, epicentro del desastre, solos ante la tragedia

Pero también son culpables aquellas empresas que exigieron a sus trabajadores continuar con las actividades laborales a pesar de los riesgos para la seguridad.
Y también el propio gobierno central, que aún contemplando la posibilidad de decretar una “emergencia de interés nacional”, lo que hubiera supuesto asumir la dirección de todo el dispositivo frente al DANA, no lo consideró necesario, porque la Generalitat valenciana estaba “actuando correctamente”, no había solicitado declarar el nivel 3 y hacerlo unilateralmente era como aplicar el artículo 155 de la Constitución, arrebatando a la comunidad autónoma sus competencias.
Estamos, por tanto, ante un problema esencialmente político, tenemos los medios necesarios para prever, evitar, paliar y solucionar estos problemas naturales, sin duda acrecentados por el cambio climático pero la respuesta institucional no ha estado a la altura de las necesidades del pueblo. En cambio, se ha apelado reiteradamente a la unidad. Lo ha hecho el Rey, lo ha hecho Sánchez y lo ha hecho Mazón. Sin embargo, el pueblo ha rechazado que esa unidad sea para diluir responsabilidades, como lo ha demostrado en la visita del Rey, Sánchez y Mazón en la mañana del día 3 de noviembre a Paiporta. El pueblo de Paiporta les ha recibido al grito de «asesinos», «Mazón, dimisión», y arrojando barro y palos sobre las autoridades, rechazando esa respuesta institucional unitaria 5 días después de la tragedia. Cierto es que la ultraderecha, con efectivos llegados de Valencia y de Madrid, ha intentado aprovechar de forma oportunista y violenta esa respuesta, pero al margen de los fascistas, el pueblo llano se ha manifestado contra la falta de respuestas y exigiendo responsabilidades.
La gente está indignada ante la pasividad y lentitud de las instituciones. Todavía hay gente que busca a sus familiares bajo el fango, o que se ha quedado sin casa y que han sobrevivido los últimos días gracias a la ayuda de voluntarios, de los propios vecinos y de los llegados de toda España, en contra del criterio institucional.
Por su parte, UGT y CCOO han lanzado una declaración conjunta que incluyo peticiones precisas:
«Las repercusiones laborales y en las condiciones de vida de la población trabajadora son evidentes. (…) demandamos la aprobación urgente de un Real Decreto Ley que implemente, entre otras, las siguientes medidas extraordinarias:
Aplicación de ERTES por fuerza mayor, sin consumo de prestaciones de desempleo, para proteger el empleo y permitir una recuperación gradual de las empresas, utilizando las figuras pactadas en la reforma laboral y con una visión extensiva y garantista que cubra la afectación indirecta.
Protección extraordinaria por desempleo para trabajadores asalariados y autónomos que no puedan retomar sus actividades debido a la catástrofe.
Evitar la extinción de contratos temporales y proteger a quienes tienen contratos fijos discontinuos.
Permitir el teletrabajo donde sea posible y evitar los riesgos de desplazamiento inseguro para acudir al trabajo mientras se restablecen las infraestructuras.
Crear un programa similar al MECUIDA, que permita la adaptación o reducción de jornada laboral para atender a las necesidades familiares y de cuidado en estas circunstancias.
Además, demandamos el refuerzo inmediato de plantillas en servicios sanitarios, sociales, de empleo y de Seguridad Social, para que puedan atender adecuadamente el previsible incremento de solicitudes y actuaciones en cada uno de ellos.»
Desde todo el Estado las muestras de solidaridad se han multiplicado durante todos estos días. Es «el pueblo que salva al pueblo». Pero hace falta mucho más que la solidaridad del movimiento obrero. Es necesario ejecutar las obras planificadas en 2004. Es necesario un nuevo plan de reconstrucción de las zonas afectadas y la activación del escudo social que reclaman los sindicatos.
Pero es también necesario exigir responsabilidades políticas y penales y que todo el presupuesto militar se destine a la reconstrucción de Valencia.

Junta directiva de Astrade
Comité de R de Tribuna Socialista