La historia interminable de una España democrática.

España es un país peculiar, en el que las historias políticas se repiten obsesivamente, sin que seamos capaces de darnos cuenta claramente, que todas ellas tienen al menos un denominador común: las derechas están convencidas o lo aparentan, que el poder les corresponde en exclusividad a ellos. Se consideran los más preparados y saben que cuentan con todos los medios económicos necesarios, propios o proporcionados por individuos o empresas, comúnmente para recibir contrapartidas cuando detentan el Gobierno. Y cuando por voluntad democrática de los votos de la ciudadanía, pueden gobernar fuerzas de izquierdas y progresistas, ponen en cuestión siempre, la limpieza del proceso, del recuento electoral, de la capacidad del gobernante e incluso su estado mental, o la pérdida sobrevenida de idoneidad para gobernar por aceptar el apoyo de fuerzas políticas, para ellos, marginales, a las que denominan como filoetarras, bolivarianas, socialcomunistas, independentistas vende patrias y rompe Españas. Todas ellas, por supuesto, legales y que se presentan democráticamente a las elecciones y al ser votadas obtienen puestos de diputados, en cualquier ámbito territorial.

Este tic de la derecha española, a mi parecer, les viene por un ADN mutado durante el franquismo y tardofranquismo, en el que los modos autoritarios impregnaron las familias y clanes del franquismo. Se plegaron a iniciar un proceso democrático, tras la muerte del dictador, porque era imposible mantener el modelo de la dictadura, en un momento de consolidación democrática de toda Europa y del mundo, en el que queríamos estar con pleno derecho y participar en los organismos internacionales sin la tara de ser un régimen represor y con miles de asesinatos a sus espaldas incluso tras la finalización de la Guerra Civil. La Transición se consiguió con la fuerza de voluntad de todas las partes, sobre todo de la oposición que aceptó no pedir responsabilidad por los cuarenta años de dictadura, para conseguir una reconciliación indispensable, aprobando una Constitución que recogía el marco necesario para poder asegurar un estado social y democrático de Derecho. Pero, es evidente, que esa ley de punto final dejaba indemne a las grandes familias de la dictadura que se aclimataron rápidamente a la democracia parlamentaria, con nombres tan destacados como Aznar, Fraga, Robles Piquer, Ruiz Gallar- dón, Trillo Figueroa, Calvo Sotelo, Rato, Fernández Miranda, Cabanillas, Mariscal de Gante, Arias Salgado, García Escudero, Aguirre, Oriol, March, Coronel de Palma, etcétera. Se pasó de las Cortes franquistas al Congreso y todas las familias del anterior régimen encontraron acomodo, en las nuevas instituciones, empresas públicas o privatizadas, en la banca y compañías financieras. En resumen, se produjo, lo que se ha llamado la gran puerta giratoria de la dictadura. Enfrente, en la oposición socialista y comunista, pro- fesores, abogados, profesionales diversos, que venían de la clandestinidad o se habían incorporado tras la muerte del dictador, a través de del PC, el PSOE y una miriada de pequeños partidos más a la izquierda, además de los sindicatos de clase, CCOO, UGT, y grupos cristianos como la HOAC, y otras organizaciones­ ciudadanas que habían mantenido capacidad de representar a amplios sectores de los trabajadores y profesionales de la clase media. Guerra nos puso un titular en un mitin de mayo de 1989: “Nosotros, los descamisados”. Sin duda una contienda democrática desigual, en la que la derecha tenía todas las de ganar, pero que fue doblegada por el entusiasmo electoral que en 1982 llevó a Felipe González a la Presidencia del Gobierno y antes a Rafael Escuredo a la Presidencia de la Junta de Andalucía y antes, en 1979, a cientos de alcaldes a demostrar la capacidad del socialismo para gobernar, con honestidad y solvencia.

Numerosos autores señalan que la Transición política, realmente culmina con los resultados electorales de las elecciones Generales del 28 de octubre de 1982, en las que el PSOE con Felipe González consigue 202 diputados y más de 10 millones de votos. Los socialistas gobernarían España hasta 1996, 14 años, que se les hizo tan interminable a la derecha política, mediática y financiera, con la entrada en la Unión Europea o en la OTAN, la reconversión industrial, la modernización de las infraestructuras o de los servicios públicos de sanidad o de educación. La derecha se impacientaba, no encontraba a un líder adecuado y sus gritos y escándalos se perdían sin mayores contratiempos. Ya con Aznar, en el debate del estado de la nación de 1994, agotados por el largo calvario de ver a los socialistas en el poder surge el conocido “Váyase Señor González, no le queda ninguna otra salida honorable”, que subrayó Julio Anguita en nombre de IU. Todo estaba ya permitido y el acoso y derribo a Felipe González se vio reconocido posteriormente en las sorprendentes declaraciones del Director de ABC, Luís María Ansón, al periódico El País (16/2/1998) en la que contaba quienes participaron en el complot para derribar el “felipismo”, con directores de me- dios, fuerzas financieras y toda la derecha política con Aznar al frente, reconociendo que “para terminar con González se rozó la estabilidad del Estado”. Ahí es nada, un golpismo de salón, como lo denominó Joaquín Almunia, que fue gratis para los participantes y motivo de orgullo y de medallas en los corrillos de la corte madrileña. Consiguieron finalmente el Go- bierno, en l1a7s elecciones de 1996 y por la mínima, el PP obtiene 156 diputados, frente a 141 del PSOE y mediante un pacto con CIU de Pujol (Pacto del Majestic), PNV y Coalición Canaria, en los que Aznar entregó armas y bagajes muy por encima de lo razonable, se hizo con la Presidencia del Gobierno hasta 2004. Le sustituye entonces, el socialista José Luís Rodríguez Zapatero, tras las elecciones del 14 de marzo, realizadas en un entorno muy duro por los brutales atentados de Atocha, tres días antes.

Los atentados y las mentiras y tergiversaciones del Gobierno de Aznar culpando a ETA de la masacre, marcaron claramente desde el inicio el tono de la legislatura con Zapatero de Presidente del Gobierno, poniendo en cuestión incluso los resultados electora- les, señalando al Gobierno de ilegítimo, por la manipulación que ellos achacaron a los socialistas, de los atentados. De nuevo la derecha con Rajoy al frente del PP, se convirtió en el partido de las pancartas, de las soflamas diarias con el tono más altisonante y barriobajero al máximo. Incluso, en el marco de la lucha antiterrorista, se le echa en cara a Zapatero que es un radical y que “su política propicia la traición a los muertos”, y en sucesivos debates parlamentarios, Rajoy le exige las actas de los contactos con ETA, señalando que no es de fiar. En 2010 de nuevo, le pide que convoque elecciones porque no está en condiciones de gobernar, y en plena crisis económica Zapatero le responde: “Voy a ejercer mi responsabilidad cueste lo que cueste y me cueste lo que me cueste”, convocando elecciones para el 20 de noviembre de 2011, que lleva a Rajoy a la Presidencia del Gobierno. El eje de nuevo de la política de la derecha era el uso de la mentira como eje central de la estrategia política de oposición. Ataques a la persona de Zapatero, sin escrúpulos, con todos los medios a su alcance y brutalmente.

Había que romper al felipismo, al zapaterismo y por supuesto al sanchismo. Pedro Sánchez, Presidente desde junio de 2018, con gobiernos de coalición y mayorías muy ajustadas es ahora el enemigo a batir y de nuevo las malas artes políticas se multiplican. La derecha extrema del PP, con Casado y Feijóo hacen del insulto el día a día parlamentario y mediático, y la ultraderecha de Vox, ambos aliados ya a las claras en ayuntamientos y Comunidades, se unen para derrotar al PSOE y a su líder, Pedro Sánchez. Parece que lo habían conseguido, en las elecciones municipales y autonómicas del 28 de mayo de 2013, que aunque habían arrojado poca diferencia en votos entre el PP y el PSOE, supuso una enorme pérdida de poder institucional para los socialistas, en alcaldías y Comunidades Autónomas. Inmediatamente, el Presidente convoca elecciones Generales para el 23 de julio, con aspavientos de la derecha por la premura y el calor, que la derecha considera ganadas de calle. Pero la realidad de los resultados arroja un crecimiento de casi un millón de votos más para los socialistas y 121 escaños, frente a 137 obtenidos por el PP, con solo 340.000 votos de diferencia. De nuevo los números no cuadran fácilmente. La derecha que pensaba iba a arrollar, con mayoría absoluta certificada, se encuentra con 137 votos del PP, 33 de Vox y un escaño de UPN y otro de CC, en total 172 posibles votos, para la investidura de Feijóo, que había pedido al Rey su de- signación. Un mes después, se desconocían las propuestas de Feijóo para su investidura y se ha produjo una anomalía curiosa, la derecha daba por perdida su investidura y dedicaba su tiempo a intentar que Sán- chez tampoco consiga los 176 votos necesarios, construyendo un maniqueo en la figura de Puigdemont, que con sus siete diputados tiene una de las llaves necesarias para conformar la mayoría, como también la tienen ERC, PNV, Bildu, o Sumar.

Tras cinco años de gobierno, que algunos descalifican como Frankenstein, Pedro Sánchez puede mostrar en su haber una magnífica gestión, en la eco- nomía, políticas sociales, legislación básica y éxito en envites tan complejos como el COVID, o la crisis energética y de alimentación ligadas a la guerra de Ucrania. Retos superados con nota, que, en el caso de la economía, le han permitido al Presidente decir que España va como una moto, hecho reconocido en el marco de la UE y de los organismos internacionales. Pero estas elecciones tienen una característica especial: Puigdemont, huido de la justicia en el maletero de un coche tras los sucesos del procés, eurodiputado, viviendo en Waterloo, se convierte en la clave de bóveda, la ficha clave para cuadrar el sudoku parlamentario. Y ahí surge la necesidad de unos de seguir la tradición de la quema del Judas y otros de demostrar que son los más listos y van a conseguir gratis lo que a otros le ha costado dinero, penas de cárcel e indulto. Y de nuevo una palabra cargada de intenciones malévolas, amnistía, la palabra que se gritaba en la clandestinidad es ahora esgrimida en un país democrático, donde una acción política descabellada por parte de los independentistas catalanes lleva a la calle a miles de personas para organizar una performance de referéndum y una declaración de independencia creando una república virtual. Autodeterminación, derecho a decidir, amnistía, se superponen a un debate en el que la sanidad, la educación, la dependencia, las infraestructuras, el cambio climático, los derechos a la igualdad y la solidaridad, el papel de España en el mundo, se marginan para centrarnos en si las Cortes Generales pueden aprobar una amnistia en el marco de la Constitución. Ello camina paralelo a un debate territorial además en el que las tres Comunidades autónomas, Cataluña, Euskadi y Galicia, que fueron premiadas en la Constitución para tener el máximo de competencias y desarrollo estatutario, pueden seguir aumentándolo a costa de retrasar a las restantes, incluso a Andalucía que ganó su puesto entre las del máximo nivel competencial con un referéndum el 28 F y la aprobación de su Estatuto de Autonomía en 1981 y la reforma de 2007. La postura de los socialistas fue debatida profundamente en la Declaración de Granada de 2013 que ahondaba en una España donde un pacto territorial para una sociedad plural abordara los desencuentros y los resolviera sin privilegios, mediante una reforma federal de la Constitución. En esa posición seguimos.

La investidura de Feijóo estaba abocada al fracaso. Los propios portavoces de la derecha así lo asumían, y eso a pesar de su inmoral llamamiento al transfuguismo entre los diputados socialistas, y su alegato a favor de una suerte de derecho consuetudinario a gobernar. Tras el intento de Feijóo, se abrirá el momento de Pedro Sánchez y se pondrán en la mesa las alternativas del candidato y los acuerdos para conseguir el apoyo a su investidura y a la acción de gobierno posterior, con la aprobación de los Presupuestos anuales y el desarrollo de las leyes necesarias para seguir avanzando como país moderno. Ese será el momento de analizar cómo se resuelve el entuerto provocado por el procés y de qué modo se organizan los acuerdos entre todas las partes para consolidar una Cataluña potente en el marco constitucional de España.

El PSOE es un partido que ha demostrado su capacidad de gobernar cinco años en esta última etapa con Pedro Sánchez a la cabeza. Y lo ha hecho con solvencia y ganándose la confianza de la ciudadanía. Ello ha sido respaldado con un millón de votos más que en las últimas elecciones Generales, sabiendo la ciudadanía que se ha gobernado en coalición con Podemos, y con apoyos externos de otras fuerzas políticas nacionalistas e independentistas, que representan a sus territorios con votos legítimos y democráticos de sus electores. No hay ninguna llamada de engaño o subterfugio, hay capacidad por parte de los socialistas, con Pedro Sánchez al frente, de gobernar en una España plural desde la solidaridad, la igualdad y la justicia.

Manuel PEZZI
Presidente del PSOE de Andalucía.

Entrevista: Núria Rovira Costas

Núria Rovira Costas, nacida en el Vendrell en 1975, y militante

del PSC del Vendrell (Tarragona) desde el año 2018.

Profesionalmente es ambientòloga y funcionaria de la Diputacion de Tarragona en excedencia por ejercicio de cargo público. Como técnica de la diputación ha ejercido sus responsabilidades en el área de medio ambiente.

Es vocal del Colegio de ambientólogos de Cataluña, y a escala global, colabora habitualmente con la plataforma de crowd- sourcing Betterific y forma parte de la red de la ONG Ashoka

– “Everyone a changemaker”.

Sus ámbitos de interés son el medio ambiente, la naturaleza y el paisaje, el territorio, el urbanismo, el espacio público y la educación.

Desde 2019 es concejal del ayuntamiento del Vendrell y actual- mente dirige las concejalías de medio ambiente y planificación estratégica.

Desde las últimas elecciones generales, es senadora del PSC por Tarragona

Pregunta 1.- La primera pregunta es obligada: En 2017 eras funcionaria de la Diputación, en 2023 senadora del PSC por Tarragona. ¡Vaya cambio!, ¿no?.

¿Porqué la decisión de entrar en política?

Sí, ciertamente ha sido un cambio radical en mi forma de vida. Yo estaba feliz y contenta con mi trabajo en la Diputación, pero el llamado «procès» provocó mi decisión de afiliarme al PSC. Había que tomar partido. Mi núcleo de amistades, incluso mi familia, como tantos y tantos otros núcleos de amigos y familias se dividieron con el procès. Creo que todo el mundo perdió la cordura, los que se saltaron el Estatut de Autonomía engañando a la gente, y los que desde Madrid no escuchaban lo que pasaba en Cataluña. El PSC siempre ha ofrecido cordura, lo que en Cataluña llamamos «seny», y defiende lo que la mayoría de catalanes piensa, que es mejor caminar juntos y que hace falta un mejor encaje de Cataluña con el resto de pueblos. Por eso me decidí a afiliarme.

Pregunta 2.- ¿Y lo del senado?

Realmente fue una encerrona (ríe) Yo no me presenté voluntaria pero mis compañeros de partido me propusieron, y fui elegida como la tercera candidata de la província de Tarragona.

De hecho, a principios de junio, cuando todavía no se habían confeccionado las listas electorales, estuve de visita en el senado con compañeros del Baix Penedès Me parecieron instituciones donde se respiraba democracia, pero de modo alguno, pensé ni un segundo que pudiera estar hoy como senadora.

Pregunta 3.- No mucha gente es conocedora de que tu tío era Joan Raventós, que fue dirigente político del PSC desde la clandestinidad, y también fue senador.

¿Tehainfluídosufigura?

Mi vida política es absolutamente independiente de la figura de mi tío Joan, pero supongo que el hecho de que se hable de política en casa desde niña tiene cierta influencia para ver la política, no como algo ajeno, sino como algo propio con lo que todos los trabajadores debemos estar comprometidos.

Si algo me ha influído de mi tío Joan es su lucha constante por el progreso colectivo y por la convivencia en Cataluña. Él defendía eso que hoy llamamos el catalanismo de progreso, en el que los derechos nacionales del pueblo catalán (y de todos los pueblos de España) no pueden disociarse de los avances sociales, de los avances colectivos. Por eso, ni el procés ni la España «grande y libre» que sigue proclamando la derecha son soluciones ni para el progreso ni para la convivencia.

Pregunta 4.- Ni Independencia, ni inmovilismo. ¿en- tonces qué?

Diálogo y convivencia. Son las bases para llegar a acuerdos, a consensos que garanticen una nueva época de progreso y convivencia.

Pregunta 5.- En tu míting de campaña hablaste de convivencia. Te haré la pregunta del millón. ¿Una ley de amnistía ayudaría a la convivencia?

Salvador Illa ha dicho reiteradamente que es hora de pasar página, es hora de un nuevo tiempo, y de situar los problemas de la mayoría social en primera línea de la actuación política. Estoy plenamente de acuerdo en que hay que progresar, en educación, en sanidad, en pensiones, en salarios…y por supuesto en la lucha contra el cambio climático, en la lucha por un urbanismo saludable para las personas, en un urbanismo que piense en refugios climáticos, en el verde, en transformar los espacios evitables en espacios habitables. Esa es mi prioridad.

¿Y la amnistía?. Los indultos ya tuvieron un efecto positivo en la convivencia en Cataluña. La convivencia social en Cataluña se ha recuperado. Nada que ver con el 2017. En la calle, indepes y no indepes hablamos de las cosas, y nos entendemos. Los partidos políticos, sobretodo Junts parece que no acaban de entenderlo. Creo que hay un trasfondo de lucha por el electorado indepe entre Junts y ERC. Los de Junts han llegado a llamar «botiflers» a los de ERC solo porque se sientan a negociar, y ahora cuando Puigdemont negocia, es llamado «botifler» por la ANC que amenaza con presentar se a elecciones. Entre el sector independentista hay mucho miedo a perder su sitio, y eso dificulta las cosas.

Pero si los indultos favorecieron el diálogo, creo que también la amnistía acabará de normalizar la vida política. Me parecen bien las iniciativas en favor de la amnistía y de construir puentes de diálogo para devolver los conflictos políticos a la política. Si además de favorecer la convivencia en Cataluña, la amnistía ayuda a la investidura de Pedro Sánchez, mejor que mejor, porque eso es lo que la gente quiere: un gobierno de

progreso que mire hacia el futuro y que resuelva los problemas de los ciudadanos que son muchos.

Pregunta 6.- Pero dicen que la amnistía es anticons- titucional. ¿Es cierto?

No, no es cierto. Las leyes están para hacer cosas, no para no hacerlas. La amnistía debe tener encaje constitucional, de eso ya se ocuparán los juristas, pero en este país se han indultado a corruptos, golpistas y delincuentes de guante blanco. El PP amnistió fiscalmente a miles de personas que se habían llevado el dinero a paraísos fiscales, incluído el rey. Si esa amnistía era constitucional cualquier otra puede serlo. La diferencia será que en la amnistía que hay ahora mismo encima de la mesa puede significar una nueva época de avances colectivos. Espero que los indepes se den cuenta de la oportunidad de oro que pierden para normalizar la vida política en Cataluña y en el resto España.

Pregunta 7.- Para terminar, háblame de tu función como senadora.

Tengo el encargo de defender los intereses de Tarragona y del Penedés en el Senado. El Penedès, como todo el sur de Cataluña, ha sido el territorio más abandonado por la Generalitat. Necesitamos inversiones. Necesitamos industria sostenible. Necesitamos proteger nuestra costa y nuestros bosques. Necesitamos entornos saludables. Necesitamos una gestión eficiente del agua, proteger nuestras cuencas y luchar contra la sequía. Necesitamos favorecer la economía circular. Necesitamos energía limpia y necesitamos crear puestos de trabajo verdes. Esas son algunas de mis funciones como senadora.

Baltasar Santos, para Tribuna Socialista

Entrevista: Mercedes Huertas Aguilera

Mercedes Huertas es una de las activistas que luchan en la Plataforma Verdad y Justicia, en la que muchas familias de las víctimas trabajan por esclarecer lo ocurrido en las Residencias durante la Pandemia, labor que desarrollan en común con las compañeras de Marea de Residencias por los derechos de los residentes.

Su padre, Juan Huertas, falleció el 6 de abril de 2020 víctima de los “Protocolos de la Vergüenza”, emitidos por la Comunidad de Madrid. Juan trabajó los últimos 21 años de su vida laboral como vigilante de sala del Museo del Prado. A los 64 años, el Alzheimer comenzó a borrarle los recuerdos. Tenía 84 años cuando falleció; pasó los últimos cinco años de vida en una residencia, aunque seguía conociendo a todos y preguntaba por sus nietos y biznietos, de hecho, el último día que su hija Mercedes y el esposo de esta le vieron fue el 6 de marzo de 2020. Con bastante lucidez, estuvo preguntando a su yerno que tal llevaba los tramites de la jubilación porque sabía que ya los había iniciado. Javier, yerno de Juan, no se separó de Mercedes ni de su suegra en ningún momento del largo trance que sufrieron, haciéndolo menos duro.

Pregunta 1.- ¿Cuándo y cómo decides organizarte con las familias de otras víctimas del abandono, por parte del Gobierno de la Comunidad de Madrid, en las Residencias en Pandemia?

Tras más de dos años de inacción por parte de la justicia, varios compañeros de diversas plataformas decidimos crear “Verdad y Justicia”, el 18 de mayo de 2022, con el fin de concienciar e informar a la sociedad sobre lo sucedido y hacer una Comisión Ciudadana para obligar a que se investigue lo ocurrido, se depuren responsabilidades, si las hubiere, y sobre todo la garantía de que una atrocidad como esta no vuelva a suceder.

Pregunta 2.- ¿Qué importancia está teniendo para ti y tu familia estar organizados en lucha para que se haga Justicia?

Muchísima importancia. Tenemos la esperanza de que tanto trabajo y esfuerzo dé sus frutos. Sabemos que sin organización es imposible obtener justicia ante hechos tan graves; es la mayor masacre de la Democracia y esto no puede quedar impune. No hay que olvidar que los y las mayores son un colectivo vulnerable y que muchos de ellos, por su deterioro cognitivo, ni siquiera entendían lo que estaba pasando. Hay que ponerse en la piel de esas personas cuando de un día para otro te encierran en una habitación durante meses sin ver a tus familiares y sin saber quiénes eran los que les estaban atendiendo, vestidos con buzos, guantes, mascarilla y gafas.

Pregunta 3.- Sabes que la presidenta de la Comunidad de Madrid, la Sra. Ayuso, acusa a los movimientos como el vuestro de que “hacen política” ¿Qué opinión te merece, no es acaso políticamente legítimo reivindicar el bienestar de nuestros mayores, como lo hacen otros movimientos en defensa de la Educación, las Sanidad o las Pensiones públicas?

Los Protocolos de exclusión y no derivación fueron decisiones políticas, ni médicas ni sanitarias, porque había camas libres en hospitales privados y en Ifema. Además, de respiradores que nunca se usaron. Los que tenían seguro médico privado si eran derivados a su hospital de referencia. La Sra. Ayuso dijo que había medicalizado las Residencias y eso es mentira, ni siguiera los geriatras de enlace se pasaban por las Residencias. Al no estar medicalizadas, en muchas no había ni paliativos, por lo que muchos y muchas murieron asfixiados y solos en sus habitaciones.

Que a la Sra. Ayuso le moleste que se dé voz a algo tan cruel e indigno es lógico, pues pone al descubierto su criminal negligencia, como mínimo. Pero hasta que no consigamos nuestro objetivo no vamos a parar de luchar, y le recuerdo a la presidenta de la Comunidad de Madrid que esas víctimas eran de todo signo político, nosotros no luchamos solo por unos u otros, no excluimos por cuestiones ideológicas, defendemos los derechos de todos y todas.

Pregunta 4.- En estos días vais a ser escuchados en la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ¿Qué esperáis de esta institución?

Si al final la justicia española sigue mirando para otro lado, esperamos que al menos en Europa sí nos escuchen y abran una investigación que arroje unas conclusiones que permitan que se reconozca que se cometió una vulneración de Derechos Humanos y Sanitarios, que se conculcó el artículo 15 de la Constitución. Alguien debe dar explicaciones por hechos tan graves y hacerse responsable. Murieron de una forma tan indigna y cruel que estoy segura que no pasará inadvertido ante Europa ni ante el mundo. Esta no es una apreciación subjetiva de la hija de una de las 7.291 víctimas, es una aseveración compartida por científicos y médicos de distintas disciplinas.

Pregunta 5.- ¿Cómo ha respondido la Justicia española, tanto fiscalía como juzgados, ante las denuncias y querellas que habéis interpuesto individual y colectivamente las familias de las víctimas?

Mal, nos sentimos abandonados. En muchos casos, como es el mío y alguno de mis compañeros, ni siquiera nos han llamado a declarar. Para no tener una denuncia unificada y creo que, con más peso, las han dividido en los distintos juzgados de Madrid y eso lo dificulta aún más. Seguimos esperando respuestas de la Fiscalía General del Estado, de quien no sabemos nada después de una primera reunión con ellos el 1 febrero de 2023. El Defensor del Pueblo, más de lo mismo y la Fiscal de Madrid, Almudena Lastra, incumplió su obligación de investigar y mintió generosamente sobre lo que ocurrió en las Residencias de la Comunidad de Madrid.

Hay algunos casos que están estimados parcialmente ordenando al juzgado de Instrucción que practique determinadas diligencias, y otros que han sido desestimados tras haberse practicado diversas diligencias de Instrucción (informes de las Residencias, informes forenses, declaraciones de directores/as de Residencias…) algunos archivados y otros, como el mío y de alguna compañera más, en el Tribunal Constitucional, con un Recurso de amparo por vulneración de derechos fundamentales; Recurso del que nadie nos ha comunicado que no esté admitido a trámite y del que continuamos a la espera de noticias.

En este caso consideramos que el derecho fundamental afectado es el de la tutela judicial y que se ha incumplido el art. 24.1 de la Constitución Española, al no haberse practicado diligencias que consideramos relevantes para llegar a determinar la existencia de responsabilidad penal por parte de los querellados, principalmente en lo que a los protocolos de derivación respecta.

Pregunta 6.- Tenéis la firme disposición a continuar la lucha por la Verdad y la Justicia ¿Cuál sería el logro que daría satisfacción a vuestra lucha?

Lo primero, que se haga una investigación y creo que con el informe que elabore el Tribunal Popular de la Comisión Ciudadana, será de gran ayuda y muy esclarecedor, así ha quedado patente en las Jornadas celebradas los días 15 y 16 de este mes. Lo segundo, que todo el mundo sepa de esas conclusiones. Y lo tercero y más importante, que nos garanticen que ningún gobierno del Estado español, ni Central, ni Autonómico ni Municipal pueda llegar a hacer algo parecido nunca más, todos tenemos derechos y a nadie se le puede discriminar, la Constitución Española es bastante clara a ese respecto.

Roberto Tornamira, para Tribuna Socialista

Siempre PSOE, antes con Felipe y ahora con Pedro

Por José Maria Romero Calero
Presidente Honorífico UGT Sevilla.

Cuando el otro día nos concentramos a las puertas de Cajasol un grupo de veteranos del PSOE y de la UGT, queríamos transmitirle a Felipe, no una posición política, queríamos transmitirle un sentimiento, el del dolor que nos producía porque ha sido nuestro referente desde que empezamos en las juventudes socialistas en el siglo pasado; a nuestro querido Manolo Barco, tristemente fallecido, le gustaba referirse a la familia socialista y es que en aquella época de la clandestinidad, las juventudes socialistas, el partido socialista y la unión general de los trabajadores lo era todo, formábamos parte de la familia socialista.

Compartimos un pasado y un objetivo: fuimos socialistas en la clandestinidad, cuando llevar al partido en la cartera (el carné) y el corazón era castigado con la cárcel.

Todos los que hemos tenido la gran suerte de estar en política entendiendo que es la forma de trabajar por un mundo mejor para los ciudadanos, sabemos que las formas son muy importantes. Por eso las manifestaciones de Felipe González y otros antiguos dirigentes de nuestro partido contribuyen a generar un cierto desconcierto principalmente porque quitan el foco de donde está realmente.

Y es evidente que el foco no está en lo que vaya a hacer o no el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez en el futuro ya que aún no tiene el encargo de forma gobierno y por eso hemos querido transmitir a Felipe ese sentimiento de dolor. Para nosotros es un referente, lo fue de primer orden.

Y es que en la tertulia que mantenemos con asiduidad, los jóvenes socialistas del 68, rápidamente surgió la protesta y la necesidad de decir lo que sentíamos, no queríamos hacer una reprimenda a González, aunque sonara a eso, era importante que supiera que lo importante siempre es el PSOE y lo apoyamos a él antes y de la misma manera ahora a Pedro Sánchez.

Y claro que Felipe, Alfonso y el resto de exdirigentes tienen derecho a dar su opinión, es que en este momento distorsionan y desenfocan el eje de debate y eso nos produce dolor. España no se rompe, como oí decir a algún compañero, ese es un discurso de la derecha política y mediática de nuestro país, hay que mirar lo que ha cambiado Cataluña. En 2017 los telediarios se abrían con manifestaciones que eran un incendio en Barcelona y ahora el PSOE es el primer partido en Cataluña, algo querrá decir esto, no parece que lo hayamos hecho tan mal allí, más bien todo lo contrario, luego España con un gobierno del PSOE no solo no se rompe si no que camina en una buena senda.

Llama poderosamente la atención que a estas alturas se defienda que gobierne la lista más votada, algo que no se defiende cuando la lista más votada es la del PSOE como pasó en Andalucía por poner un ejemplo donde el PSOE ganó las elecciones y gobernó el señor Moreno Bonilla con los votos de ciudadanos y vox. España es un sistema parlamentario, un Estado democrático y por lo tanto las mayorías se fraguan o no en el Parlamento.

Dicho esto, es importante recordar que cuando hicieron la declaración unilateral de independencia en Cataluña gobernaba el PP y se utilizaron los métodos constitucionales el Estado y se recondujo esa situación con el artículo 155 de la Constitución Española (CE) y el PSOE que lideraba la oposición, con un sentido de estado, lo votó a favor. A mí me llama mucho la atención que ahora se envuelvan en la bandera de la CE cuando, por ejemplo, el PP lleva cinco años no cumpliéndola con la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

El PSOE apoyó en 1978 la Constitución hasta sus últimas consecuencias. Entonces yo era dirigente en la ejecutiva confederal de la UGT e hice campaña de defensa de la Constitución en una fábrica del País Vasco donde los trabajadores no eran muy partidarios. Yo vi a mi padre ponerse el sombrero de los domingos para ir a votar la CE y no era la suya porque él era republicano y esta era monárquica, pero era una Constitución de los hombres de ideas y cuando llegó el momento, nosotros apoyamos al Gobierno de España con el 155 y ahora todo esto? .

Vamos a ver qué ocurre porque hasta ahora la única cosa que le he escuchado a Sánchez es que cualquier cosa que él proponga respetará el espíritu y la letra de la CE, eso es literal y si no es así ya nos pronunciaremos.

Y en lo que se refiere a la autodeterminación no está planteada ni cabe en la CE, la amnistía es una decisión política con base jurídica, no arbitraria y si se planteara, en ese caso con total libertad, nos pronunciaríamos.

Soy socialista y lo soy cada día de mi vida. Mi padre decía que ser y estar tienen diferente significado y ser socialista es una forma de estar en la vida.

Investidura Fallida de Feijóo y el comienzo de una nueva investidura, la de Pedro Sánchez

Por María Iglesias Domínguez- Periodista

CR Tribuna Socialista

Este viernes terminó la segunda parte de una investidura fallida desde el día que el Rey le encargó a Feijoo formar gobierno.

Y es que desde el encargo de Felipe VI todos incluso el propio Feijoo sabían que estábamos ante la crónica de un imposible, la investidura del líder de la derecha española.

Los españoles hemos tenido que soportar durante tres sesiones parlamentarias algo que se parecía a una moción de censura que a una investidura, y durante todas las sesiones al igual que durante todo el verano la palabra más usada por la derecha política, económica y mediática ha sido la palabra Amnistía, amnistía… amnistía. Y en este sentido Feijoo no defraudo y siguiendo repitiéndola durante su discurso de investidura en el Congreso de los Diputados. El líder de los populares, sabedor de que llegaba al hemiciclo sin los apoyos necesarios para ser el nuevo presidente del Gobierno, ha planteado su intervención casi a modo de moción de censura contra Pedro Sánchez, a quien no ha parado de afear sus contactos con los partidos nacionalistas e independentistas, además de llamarle cobarde por no subir a la tribuna a defender las posiciones del PSOE.

Núñez Feijóo, en su papel de representación de todos los españoles y españolas, papel que no le dieron las urnas aseverando a acusado a Sánchez de llegar a acuerdos sin “el consentimiento de los españoles para negociar el perdón al independentismo catalán” subrayando que el presidente en funciones está usando sus votos para un perdón que va contra los intereses de España, sin duda una España de la que solo ellos son interpretes y que les pertenece por méritos propios.

Incluso para reforzar sus críticas contra Pedro Sánchez, Feijóo ha llegado a afirmar que ninguno de los anteriores presidentes del Gobierno hubieran sido capaces de pactar lo que, según él, los independentistas demandan y para ello ha asegurado que “Todos los secretarios generales desde el primero hasta Rubalcaba, antecesor de Pedro Sánchez” y es que frente a esa coyuntura, todos hubieran rechazado el apoyo de los independentistas para no romper España.

En los pocos datos concretos que durante las tres sesiones de investidura a puesto sobre la mesa, Feijóo ha propuesto endurecer el Código Penal en lo referido al delito de malversación e introducir el de deslealtad institucional, añadiendo que «es mentira que no haya alternativa» a la amnistía: Por supuesto que hay otro camino».

Un camino bien trazado que pasa por sí o sí por su investidura para continuar con una insistencia con la que los propios grupos protagonistas le han sacado los colores “Tengo a mi alcance los votos, pero no acepto el precio», otra mentira que los españoles han podido comprobar en directo.

Frente a unos días en los que solo ha existido la crítica al PSOE, casualmente el líder de la derecha ha encontrado huecos para mostrar su agradecimiento a los partidos que sí hicieron público su apoyo a la candidatura del popular: los 33 diputados de Vox a los que agradeció su apoyo, a Coalición Canaria y Unión del Pueblo Navarro.

Uno de los momentos más destacados de esta investidura ha sido la posición de Pedro Sánchez. El presidente en funciones ha optado por guardar silencio y no subir a la tribuna del Congreso ya que se trataba de la investidura del líder de la derecha y no de una moción de censura, en su lugar, el diputado por Valladolid, el exalcalde socialista de Valladolid y ganador de las elecciones,  Óscar Puente dio la sorpresa con un discurso de posiciones muy clara que ha gustado mucho a la militancia del PSOE y al resto de los votantes progresistas y que ha molestado mucho a la derecha y a la ultraderecha.

La respuesta de la bancada de los populares fueron los gritos de «cobarde» a SánchezFrancina Armengol tuvo que llamarles la atención y aclarar que la cámara baja no es un «patio de colegio».

Durante su intervención Oscar Puente cargaba contra Feijóo argumentando que el hecho de que haya obtenido la victoria el pasado 23J no le condiciona para llegar a la presidencia del Gobierno, igual que a él y a otros muchos socialistas les ha pasado que incluso ganando las elecciones, no están gobernando, es más, argumentó que «en una democracia parlamentaria, gana quien logra formar gobierno».

El resultado 172 votos a favor de la investidura frente a 178 votos en contra.

Tras fracasar la investidura, será el rey Felipe VI quien tendrá que encargar una nueva investidura.

El rey se reunirá con los líderes políticos el lunes 2 y el martes 3 de octubre, después de la investidura fallida de Feijóo. De momento, no hay fecha para una nueva sesión de investidura, pero tiene un plazo máximo de dos meses para conseguirlo. En caso contrario, se repetirán las elecciones el 14 de enero.

Pedro Sánchez inicia campaña en Sevilla

Este sábado el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez ha estado arropado por más de 5.000 militantes y simpatizantes socialistas en el municipio sevillano de la Rinconada.

Pedro Sánchez entiende que recibirá el encargo de Felipe VI para ser el candidato a lograr la investidura. «Estamos pidiendo el voto para la investidura para cuatro años de gobierno progresista«, ha lanzado durante su intervención.

En el pistoletazo de salida hacia la investidura, Pedro Sánchez ha lanzado ya su primera promesa que sin duda cuenta con el aval de los sindicatos UGT y CCOO que han sido aliados para el gobierno de coalición durante los últimos cinco años: reformar el Estatuto de los Trabajadores para que cada año el salario mínimo interprofesional (SMI) sea un 60% del salario medio en España.

También hubo un guiño al futuro de las pensiones. «Voy a solicitar la confianza de la Cámara para que todos los años llenemos la hucha de las pensiones y haya 5.000 millones más», ha asegurado Pedro Sánchez

Para el secretario general del PSOE, el líder de la derecha ha «retorcido» el mandato del jefe del Estado y ha «retorcido» la Constitución, «no para ser investido, sino para atrincherarse como líder del PP».

Tras la investidura fallida de Feijóo, Pedro Sánchez ha proclamado que su partido sí va a «trabajar por una investidura real» para que haya «cuatro años más de convivencia y concordia. Es lo que va a pasar».

Para alcanzar este objetivo y convertirse en presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ha señalado que se siente con «más ganas, más fuerzas y más argumentos que nunca», sobre todo después de lo que «he visto en el Congreso de los Diputados» esta semana.

Pedro Sánchez sí se ha referido a los mensajes del PP sobre los pactos con catalanes y vascos “Llevamos 40 años rompiendo España, eso dicen», pero cuando estuvo «a punto de romperse España fue con el gobierno del PP de Mariano Rajoy y con la declaración unilateral de independencia en Cataluña» en ese periodo. Ahora «hay más concordia en España” añadió

En el acto en La Rinconada, Sevilla, ha participado también María Jesús Montero, ministra en funciones y ‘número 2’ del PSOE, el secretario general del PSOE andaluz, Juan Espadas, y Javier Fernández, alcalde de este municipio sevillano, presidente de la Diputación de Sevilla y uno de los cargos socialistas con más poder orgánico e institucional en el PSOE andaluz.

Devolver lo político a la políticaAmnistía Sí, federalismo también

Como decimos en la carta que casi 300 militantes de casi todas las comunidades autónomas hemos firmado, el día 23 de julio la mayoría social le paró los pies
a la derecha extrema y a la extrema derecha y mostró su apoyo a un gobierno de progreso con el PSOE como partido de izquierdas más votado.
Tras el anunciado fracaso de la investidura de Feijoo llega el turno de Pedro Sánchez. El objetivo esclaro: conseguir conformar un gobierno de progreso
que gobierne para la mayoría social de este país, y que permita avanzar en derechos sociales y en derechos laborales, reducir las desigualdades y conseguir la recuperación de la normalidad en las relaciones política e institucional entre los partidos e instituciones de losdiferentes pueblos de esta España plural. Para ello, es necesario el apoyo de todos los partidos antifranquistas, que incluye a Junts.


Obstáculos para conseguirlo, todos y más. A saber:

  • Una extrema derecha y una derecha extrema que haciendo gala del peor estilo trumpista, amenaza con reconocer ningún gobierno que no esté presidido por
    Feijoo.
  • Unas exigencias de los partidos independentistas, que arrastrados por el radicalismo de los 80 socios de la ANC, amenazan con no apoyar a Sánchez si no se cumple su programa de máximos. Recordemos las palabras de la presidenta de la ANC el 11 de septiembre; «o independencia o nada».
  • Presiones del sector financiero y de la prensa a su servicio
  • Y por si fuera poco, los barones de siempre, los que echaron a Pedro Sánchez como secretario generaldel partido, y que salen a la palestra, como dice José
    Montilla, cada vez que el PP los necesita. Hablamos de Nicolás Redondo Terreros, Felipe González, Alfonso Guerra, Page, Lambán… vamos, los de siempre.
    Unos consideran que la vía de diálogo y negociación con los independentistas significa ceder a un chantaje, en el que se canjea amnistía por investidura, que
    según ellos queda fuera de la sacrosanta constitución.
    ¡Nada más lejos de la verdad!.
    Los otros, los independentistas, argumentan que la vía del diálogo y la negociación no solo pasa por la amnistía sino también por un referendum por la independencia, poniendo en juego la conformación de un gobierno de progreso que avance hacia un mejor en caje de los diferentes pueblos en la estructura estatal.
    Dicho de otra manera, o todo o nada. Ante esta disyuntiva, creo que nos hemos de alejar de la coyuntura (cambiante) de cada momento, y analizar lo que más conviene a la gran mayoría de españoles, los que nos levantamos temprano para trabajar y los que queremos unos servicios públicos de calidad, paz y convivencia fraternal.

Comencemos con datos: No es cierto, que Feijóo tenga la mayoría del apoyo de los españoles. Sumando sus votos a los de VOX, tiene el apoyo del 45,44%
de los ciudadanos/as que han ido a las urnas. La mayoría de españoles no queremos un gobierno de derechas. Que no hablen por la mayoría de españoles.
En cuanto a Catalunya, los datos son claros. El PSC ha vuelto a ser el partido más votado en Catalunya, con el 34,49% de los votos, y Sumar el 14,03% de los votos. Los independentistas (Junts + ERC) suman el 24,32% de los votos. Harían bien los independentistas en reconocer esta realidad y no hablar por la
mayoría de catalanes que apuestan mayoritariamente por un gobierno de progreso. Negarse a ello, es negar la voluntad mayoritaria del pueblo catalán.

Vistos los datos tanto en España como en Catalunya, la mayoría social se decanta por un gobierno de progreso, y el gran obstáculo en un principio era una ley de amnistía.
Los socialistas catalanes ya salimos en la transición pidiendo «libertad, amnistía y estatut de autonomía», y podemos decir ahora exactamente lo mismo.
Es necesario profundizar en las libertades, en la libertad para criticar aquellas instituciones que siguen obedeciendo los dictados del antiguo régimen, y que
se amparan en leyes promulgadas por el PP y que el PSOE debe abolir como «la ley mordaza».
Es necesario «pasar página» del pasado más recien te en el que los independentistas se saltaron el estatut de autonomía de Catalunya. Los indultos y una ley de amnistía ayudan a encarar el futuro propiciando
un diálogo para buscar el mejor encaje de los distintos pueblos. Pienso sinceramente que la propuesta federalista y un nuevo modelo de financiación autonómica puede ser los instrumentos para conseguirlo.
Pero para ello, todo el mundo debe «bajar del burro», y estar dispuestos a buscar un encaje constitucional. Personalmente, el encaje constitucional es posible aunque para ello se deba reformar la constitución.
Ya se ha hecho otras veces, y no precisamente para favorecer los intereses de la clase trabajadora. Recordemos la reforma exprés para anteponer el pago de
la deuda a los bancos al pago de las nóminas de los

trabajadores, en caso de dificultades de tesorería.
La amnistía es necesaria. No como cesión a unchantaje. No como cambio por una investidura, sino porque es necesario normalizar la vida política y por-
que es necesario avanzar en los derechos sociales, y no se podrá avanzar si los derechos sociales y los derechos nacionales no se alinean.
Dicho esto, lamentablemente, parece que hoy estamos un poquito más lejos de la investidura de Pedro Sánchez que hace unas semanas. Las manifestaciones
de gente como el presidente de Asturias en favor de la amnistía, las de Montilla alertando de las injerencias de González y Guerra en las negociaciones a la
investidura de Sánchez, los avances en la negociación con todos los partidos, los apoyos recibidos por la militancia para lograr una investidura que permita un
gobierno de coalición y de progreso…todo ello, puede ir al traste si no nos descabalgamos de aquello que nos separa y nos aferramos a lo que nos une.
Unas nuevas elecciones generales no arreglarán nada. Según el CIS, la gente no se ha equivocado al votar. El 90% repetirá su voto. Volveremos a decir
que necesitamos un gobierno de progreso que resuelva los problemas de la mayoría y aborde una nueva época de avances. Nuevamente necesitaremos esta
blecer alianzas con diferentes partidos, no todos de izquierdas, como Junts, el PNV o UPN. Nuevamente, tendremos que parar los pies al peligro que supone
la extrema derecha y la derecha extrema, mientras siguen eliminando derechos en las comunidades que gobiernan.
Encontrar soluciones y establecer puentes de diálogo no solo es posible, sino también necesario para avanzar en derechos para la mayoría social de este
plural y diverso país plurinacional en el que vivimos.
Entre tanto, sigamos con la recogida de firmas lanzada por Tribuna Socialista entre la militancia delPSOE.


Baltasar Santos
Primer secretario PSC el Vendrell
Comité de Redacción de Tribuna Socialista

Editorial: La derecha nostálgica pretende entorpecer los avances democráticos.

Dicen que el tiempo es oro, y los nacionalistas españolistas nos lo están haciendo perder a raudales. Parece necesario explicar quiénes son esos nacionalistas, a los que Manuel de la Rocha se refería como “el nacionalismo esencialista español”, en un artículo publicado en elDiario.es el pasado día 17 de septiembre, bajo el título “La cuestión territorial y el encaje de Cataluña en España”. Pensamos que es necesario discernir entre españoles y nacionalistas españolistas.

Lo primero que hay que decir es que el nacionalismo es una ideología, es decir: “Conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político, etc”. (RAE).

Está claro que, el Estado español, es un Estado muy rico y plural en cultura, religión e ideología, incluso en lenguas. Un Estado en el que hay distintas vertientes nacionalistas: nacionalistas catalanes, vascos y gallegos, y también nacionalistas españoles, además de liberales, demócrata-cristianos, socialdemócratas, socialistas, comunistas…”. Ocurre que los nostálgicos del nacional catolicismo y el movimiento nacional, con todos sus componentes falangistas y filofascistas, se niegan a que otros nacionalismos “se metan en su terreno”, esa piel de toro que consideran de su propiedad privada, su cortijo.

Pero resulta que en el Estado español también hay mucha gente, puede que la mayoría social, a quienes nos es ajeno el nacionalismo, los fenómenos nacionalistas, o la identidad nacional. Hemos nacido donde hemos nacido y lo que nos preocupa es tener un trabajo en condiciones dignas, pagado dignamente, pues de ello depende el sustento de nuestras familias. Nos preocupan las distintas partes de salario que recibimos, aunque no las llamemos salario, como son las pensiones, cuya naturaleza las convierte en “salario diferido”: el que nos pagarán cuando nos jubilemos; por eso es un tremendo error si un trabajador o trabajadora joven piensa que la pensión le es algo ajeno. También lo son los servicios públicos, pues con el salario directo, el de la nómina de cada mes, no podríamos pagar la Sanidad ni la Educación ni la Residencia cuando te haces mayor u otros servicios sociales, ahí entra en funcionamiento el salario indirecto, esa parte de nuestro salario mensual que va a impuestos, junto con el ajuste anual del IRPF, para poder costear a los médicos o a los profesores de nuestros hijos e hijas, entre otros profesionales de la función pública.

Es por este concepto no nacionalista por el que en la iniciativa(1) que Tribuna Socialista puso en marcha el pasado día 21 (publicada en la página 8 del presente número de TS) manifestamos nuestro apoyo a la necesidad de una reedición del Gobierno de coalición, de corte progresista, y nos hacemos eco de las palabras del presidente del Principado de Asturias, el señor Barbón, cuando manifestaba: “Lo que yo quiero es que haya un Gobierno de Pedro Sánchez. Uno que suba las pensiones, el salario mínimo y las becas”. Que termine de cumplir con la Ley 21/2021 y encargue la Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social, que sea una voz en la OTAN que abogue por parar la Guerra en Ucrania, en lugar se contribuir a la espiral bélica, que tome cartas en parar la destrucción de la Seguridad Social en la práctica totalidad de las comunidades autónomas, entre otras cuestiones, habría que añadir a las palabras del señor Barbón.

No identificarse con los postulados nacionalistas españoles no nos hace menos patriotas, prueba de ello es que hay “patriotas de boca y bandera” y “patriotas de hechos”: los primeros son los vividores, esos que parasitan en instituciones, sociales y del Estado, llevándoselo calentito, los que además de calentito se lo llevan a paraísos fiscales, los comisionistas de todo rango, los que se benefician de ardides y vericuetos fiscales para no tributar… y luego estamos los patriotas de hechos, que no andamos a vueltas con la bandera ni nos pirramos por la simbología nacional, los que cotizamos hasta el último céntimo de nuestros ingresos porque somos conscientes de que sin impuestos no hay servicios públicos.

Nos atrevemos a decir que la mayoría social no es nacionalista, pues en las nacionalidades históricas: Catalunya, Euskadi y Galicia, también hay muchos catalanes, vascos y gallegos que no son nacionalistas. Esa mayoría no tenemos ningún interés en confrontar con quienes sienten esta o aquella identidad; quizá porque consideramos que el territorio es de todos y todas, y no de un grupo de privilegiados. Y es por eso mismo que queremos convivir en paz con todos los pueblos que componen el plural Estado español. Si es necesario legislando una Ley de Amnistía, y si no encaja en la Constitución pues que democráticamente se reforme la Constitución.

Hay quien argumenta que no se le puede dar la amnistía a Puigdemont: están en su derecho de argumentar, pero es que no se trata solo de Puigdemont, hay 1400 encausados, entre los que se encuentran, jóvenes, directores de colegios, maestros o ciudadanos que, por el simple hecho de querer expresarse libremente, se les ha abierto causa, algunas más que dudosas, y están pendientes de ser juzgados, por una judicatura sobre la que existen dudas más que razonables sobre sus criterios y que estos sean imparciales. Se trata de avanzar en el derecho del pueblo catalán, y del resto de los pueblos del Estado español a decidir su destino, a sentirse mayoritariamente cómodos en el Estado, de forma libre y voluntaria.

El fracaso de Feijóo en su intento de ser investido presidente del gobierno ha dejado de forma nítida esa foto del “nacionalismo esencialista español”. Esa opción ideológica que se arroga la representación de la patria y la nación, aprovechándose de la intoxicación mediática que ellos mismo dirigen, para crear confusión.

Desde Tribuna Socialista siempre hemos defendido, y es pertinente defenderlo ahora, el derecho a decidir como un elemento democrático que facilita e impulsa la fraternidad entre los pueblos. La compaña por una ley de amnistía que hemos impulsado desde el Comité de Redacción pretende ayudar y que sea un punto de apoyo para que Pedro Sánchez y su equipo puedan avanzar en dar soluciones políticas a los conflictos políticos, y dejar de judicializar el mal llamado problema catalán.

Sin duda, si una ley de amnistía sirviese para impedir que el PP se hiciese de nuevo con el Gobierno, eso en sí mismo serviría para impedir que los ataques a las conquistas conseguidas se llevasen a cabo, por tanto, sería un punto de apoyo para seguir avanzando en las demandas que siguen pendientes en línea con lo expresado por el presidente asturiano, Adrián Barbón.

Si la mayoría social toma conciencia de pertenencia a la clase que pertenece la derecha nostálgica se verá cada vez más sola, por mucho que mientan y pregonen que ganan los debates.

Comité de Redacción de Tribuna Socialista.

Campaña de firmas entre los y las socialistas, para apoyar al Secretario General del PSOE y, si es necesario, para que avance hacia una solución de Amnistía sobre los hechos del “porcès”.

Jornadas por la Sanidad Pública de Madrid, del 6 al 8 octubre 2023

Descarga aquí el Programa de las Jornadas

VIERNES, 6 DE OCTUBRE
17.00 h
Inauguración y Acogida
Genaro Raboso Saelices,
Coordinador de las Jornadas
.
17.15 – 19 h
Los planes de la
Comunidad de Madrid
.
17.15 h

Atención Primaria, con
Plataforma de Centros de
Salud de Madrid
.
17.45 h
Atención Hospitalaria, con Médicos y Facultativos no fijos de Madrid y Sindicato MATS.
18.15 h
Urgencias Extra hospitalarias, con Plataforma SAR Madrid y Plataforma 112.
19.00 – 20.30 h
Debate en grupos.

SÁBADO, 7 DE OCTUBRE
10.00 – 11.30 h
Experiencias de acción frente al
desmantelamiento
.
10.00 h
Huelgas en Atención Primaria, con AMYTS.
10.30 h
La experiencia de Encierro de Manoteras y
SUME
.
11.00 h
Experiencia de V y V de B y P de Madrid, con
Latina en Defensa de la Sanidad Pública y
Vecinas y Vecinos de Asamblea Popular de
Carabanchel
.
11.45 – 14.00 h
Debate en grupos.

14.00 – 15.30 h
Comida.


15.45 – 18.00 h

Experiencias de organización
ciudadana
.
15.45 h
Experiencia de Vecinas y Vecinos de Barrios y
Pueblos de Madrid, con Plataforma Villaverde
por la Sanidad Pública y Plataforma en
Defensa de la Sanidad Pública Sierra de
Guadarrama.
16.15 h
La lucha de los familiares de usuario/as de
residencias, con Marea de Residencias y
Verdad y Justicia en las Residencias de Mayores.

16.45 h
Otras formas de participación, con Familias por la Sanidad Pública de Vallecas.
17.30 – 20.00 h
Debate en grupos.

DOMINGO, 8 DE OCTUBRE
10.00 – 12.25 h
Conferencias.
10.00 h
Dra. Irene Blanco del Río,
de Plataforma afectados
por COVID persistente y
encefalomielitis miálgica.

10.50 h
Vicente Losada, Economista y activista de la Auditoría Ciudadana de la Deuda en Sanidad.
11.40 h
Dr. Juan José Rodríguez Sendín y Dr. Fernando Lamata Cotanda, de Asociación por un Acceso Justo al Medicamento.
12.30 h – 14.30 h
Exposición de lo
recogido en los grupos
de trabajo y Clausura
.

Descarga aquí el Programa de las Jornadas

A la Comisión Ejecutiva Federal, al grupo parlamentario del PSOE

Este documento es impulsado, distribuido y difundido por el Comité de Redacción de Tribuna Socialista.Teniendo como objetivo la entrega del mismo a la Comisión Ejecutiva Federal y al Grupo Parlamentario Socialista, junto con todos los firmantes que lo apoyaron, a modo de carta abierta colectiva. Publicado en TS-146 de septiembre de 2023.

El día 23 de julio la mayoría social le paró los pies a la derecha extrema y a la extrema derecha y abrió la posibilidad reeditar la formación de un gobierno de progreso con el PSOE como partido de izquierdas más votado. Aunque el PP carece de los apoyos necesarios para conseguir la investidura, el Rey, incomprensiblemente, designó a Feijóo como primera opción para que intente formar Gobierno.

Pedro Sánchez ha reiterado en diversas ocasiones su voluntad de formar gobierno para parar los retrocesos sociales y democráticos que anunciaba Feijóo en la campaña electoral.

Las presiones para que el PSOE facilitara la investidura de Feijóo han venido desde la CEOE, la gran banca, las empresas energéticas o de esos que se llaman “hombre de Estado”; basta ver las declaraciones de Cebrián en el País del 11 de septiembre y de Aznar llamando a la movilización. Incluso dentro del PSOE se han alzado algunas voces como las de Nicolás Redondo, Felipe González, Alfonso Guerra y García Page, contrarias a los acuerdos por una amnistía. Como ha dicho Pepe Montilla (ex presidente de la Generalitat de Catalunya) en referencia a las declaraciones de Felipe, “A veces parece que [Felipe] González y [Alfonso] Guerra salgan en auxilio del PP”.

Ante la posibilidad de un acuerdo de investidura que incluya un compromiso para aprobar la amnistía para los más de 1400 políticos encausados por el conocido “procés”:

Los abajo firmantes, militantes socialistas, nos dirigimos a la Comisión Ejecutiva Federal de nuestro partido y al grupo parlamentario socialista para tramitar una ley de amnistía que sirva tanto para normalizar la vida política en Catalunya y España, y garantizar así la convivencia entre los pueblos que componen el plural Estado español, como para que se pueda conformar un Gobierno progresista liderado por el PSOE, que legisle, como dice el compañero presidente de Asturias Adrián Barbón: “Lo que yo quiero es que haya un Gobierno de Pedro Sánchez. Uno que suba las pensiones, el salario mínimo y las becas”.

Por todo ello, mostramos nuestro apoyo a Pedro Sánchez para negociar con todos los partidos antifranquistas, acordando políticas que respondan a las demandas de la mayoría social y acordando la amnistía para restablecer la fraternidad y la colaboración y el mejor encaje de los distintos pueblos de este Estado plurinacional que es España.

Firmantes a Titulo Individual:

José A Iniesta Martín, Sant Boi - Barcelona. Roberto Tornamira Sánchez, Arganzuela – Madrid. Baltasar Santos Fernández, El Vendrell – Tarragona. María Iglesias Domínguez, Nervión – Sevilla. Eduardo Hernández Oñate, Bº de Salamanca – Madrid. Iñaki Merino Montes, afiliado UGT – Bilbao. Eduardo Markina Nagore, Antonio Amat-Vitoria/Gazteiz. M. Antonia Prego Prego, Indalecio Prieto – Bilbao. Luis Rojo González Getafe – Madrid. Olga Bravo Losada, Madrid Centro. Juan José Cerrato Cerrato, Quijorna – Madrid. Eduardo Sabina Blasco, Vicálvaro – Madrid. Mario Martín Arribas Getafe – Madrid. Luciano Pereda Valdemoro, El Álamo – Madrid. María Jesús García Caballero, El Álamo – Madrid. Francisco Gaitán Rufo, El Álamo – Madrid. Mari Pau García Cupertino, Ciutat Vella – Valencia. José Joaquín Alonso Malpesa, Tarancón – Cuenca. Ignacio Cabello Cabello, Santa Cruz de la Zarza – Toledo. María Jesús Fernández Asenjo, Uribarri – Bilbao. Magdalena Maqueda Molero, Toledo. Agustina Pérez Sánchez, Santa Cruz de la Zarza – Toledo. María Teresa Forero Prieto, Santa Cruz de la Zarza – Toledo. Rosa María Sánchez Salazar, Toledo. Diego Ruiz Ruíz, Polán – Toledo. Eva Perea Berguío, Toledo. Mercedes Berguío Martín, Toledo. Juan José Uriondo Gijón, Villatobas -Toledo. Juan Miguel Hernández Rey, Piedralaves – Ávila. Antonio Ataz Rubio, Murcia - Ciudad-Sur. Francisco Navarro Domínguez, Martorell – Barcelona. Ernesto López Santos, Sant Boi – Barcelona. Carlos M Doblado Ortega, Sant Boi – Barcelona. Sergio Moya. Sant Boi – Barcelona. Fernando Ruiz Cerrato, Fuencarral – Madrid. Ignacio Bruna Calamocha -Teruel. Iñaki Malda Fuentes. Avilés – Asturias. Enrique del Olmo García, vicepresidente de Madrid Centro. Mario Peláez Martínez, Oviedo-AMSO PSOE – Asturias. Silvia Font Jurado, Arganzuela – Madrid. Andrés Hervás Carreño. Madrid Centro. Mª. Felisa Díez de la Rosa, Moncloa – Madrid. Juan Fernando Díaz-Mayordomo Martínez, UGT – Madrid. Mari Luz Galera Quereda, Murcia Oeste. Juan Antonio Muriel Moreno, Nervión – Sevilla. José Miguel Villa Antoñana, Collado Villalba – Madrid. Marisa Cuesta Arandilla, Antonio Amat – Vitoria/Gasteiz. Leonor Mogio Gabardino, Collado Villalba – Madrid. Gloria Mora Campos, Afiliada Directa. José Manuel Álvarez Morales, Collado Villalba – Madrid. Manuel Penelas García, Arganzuela – Madrid. Esmeralda Abenia Uliaque, Quinto – Zaragoza. Isabel Uliaque Pérez, Quinto – Zaragoza. Juan José Herradón Linaza, Hortaleza – Madrid. Francisca Fontalba Barba, Puente de Vallecas – Madrid. Azucena Lamaza Martínez, Antonio Amat – Vitoria/Gasteiz. Ángel Alonso Calvo, Arganzuela – Madrid. Begoña Merino, Ortuella – Bizkaia. José Manuel Carreira García, Culleredo - A Coruña. Pedro Eugenio Robledo Campo. Majadahonda – Madrid. Antonio Rodríguez Jiménez, El Escorial – Madrid. Miguel Arranz Sánchez, Alcorcón – Madrid. Juan Félix Sánchez Triguero, Valdetorres – Badajoz. Charles Adedayo Ajayi, Miraflores – Málaga. Pepi Reyes Fernández, Canena – Jaén. Dolores Lucas Picón, Roquetas de Mar – Almería. Daniel Martínez Porras, Roquetas de Mar – Almería. Rafael Abenia Uliaque, Quinto – Zaragoza. Yolanda Santamaría Navaridas, Barakaldo – Bizkaia. Irene Fernández Lamas, Antonio Amat – Vitoria/Gasteiz. José Javier Cubillo García, Collado Villalba – Madrid. Irene Fernández Sánchez, Jaime Vera – Salamanca. Alfonso Castillo Gallardo, Secretario General de Boadilla – Madrid. Ana Molina Triviño, Pablo Iglesias – Vitoria/Gasteiz. Pilar Neve García, Antonio Amat – Vitoria/Gasteiz. Juan Pastor Álvarez, Antonio Amat - Vitoria-Gasteiz. Luis Barra Galán, Getafe – Madrid. Fernando de Pedro Rodríguez, Getafe – Madrid. Mª. Soledad Sánchez Castellanos, Getafe – Madrid. Flavio Moya Valladolid, Getafe – Madrid. Ramón Molina Torres, Getafe – Madrid. José Luis Martín Escudero, Retiro – Madrid. Iris Bustos Martín, Afiliada directa. Manuel Souto González, Marín – Pontevedra. María Ruiz Cordón, Villaverde – Madrid. Javier Muñoz Delgado, Afiliado directo. Mercedes García Pizarro, Getafe – Madrid. Héctor Ramón Molina García Getafe – Madrid. Guillermo Martínez Robles, León. Juanma González Mosquera, concejal del Ayuntamiento de Getxo.PSE-Algorta. Pilar Jané Abelló, El Vendrell – Tarragona. Silvia Vaquero Martín, El Vendrell – Tarragona. Martí Carnicer, El Vendrell – Tarragona. José Manuel Gracia, El Vendrell – Tarragona. Mª. Ángeles Zambrano Robles, El Vendrell – Tarragona. Jeroni Iturat Padilla, El Vendrell – Tarragona. Verónica Talavera Haro, El Vendrell – Tarragona. Montse Martín Gibert, El Vendrell – Tarragona. Antonio Rodríguez Cívico, El Vendrell – Tarragona. Mariano Martínez Buita, El Vendrell – Tarragona. Juan Luis Espinosa, El Vendrell – Tarragona. Montserrat Salvatierra, El Vendrell – Tarragona. Núria Rovira, El Vendrell – Tarragona. Roger Caballero, El Vendrell – Tarragona. Margarita González Rodríguez, El Vendrell – Tarragona. Esther Rodríguez Santos, Barakaldo – Bizkaia. Soledad Herrero Hernández, Atrabudua – Erandio Bizkaia. José María Martínez Portillo, Las Arenas – Getxo Bizkaia. Tomás López Arias, Latina – Madrid. Rafael García Serrano, Macarena – Sevilla. Enrique Llamas Padrino, Latina – Madrid. Antonio Gómez Iruela, Chamberí – Madrid. José Ramón Urtubi Sáez, Retiro – Madrid. Federico Montero Hita, Retiro – Madrid. María Dolores Pérez Flor, Retiro – Madrid. Fernando Magro Fernández, Retiro – Madrid. Alfonso Sanza Santaolalla, Retiro – Madrid. José Manuel Garoz Mora, Retiro – Madrid. José María Hurtado Santos, Retiro – Madrid. Marisa Álvarez Durante, Agrupación Socialista Universitaria. Jesús Fernández Martín, Macarena – Sevilla. Máximo Martínez Román, Torrejón de Ardoz – Madrid. Norberto Mira López, Callosa de Segura – Alicante. Soledad Ricardo Orozco. Retiro – Madrid. José Antonio Helguera Herrera, Retiro – Madrid. Francisco González Valiente, Retiro – Madrid. Pablo José Cernuda Molinero, Retiro – Madrid. María Luisa Cardona Miralles, Retiro – Madrid. Juana Cerezo Bao, Getafe – Madrid. Antonio Lorente Medina, Mataró – Barcelona. Mercedes Bedmar Pérez, Latina – Madrid. Mariano Gómez Iserb, Las Rozas – Madrid. Juan Iglesias Roldán, Arganzuela – Madrid. Manuel Martín Beato, Militante de UGT – Madrid. José Luis Villares Atienza, Salamanca – Madrid. Inocencio González Gutiérrez, Atrabudua – Erandio Bizkaia. Isidoro Romero de la Osa, Mairena del Aljarafe. Ángel Egea López, Antonio Amat – Victoria/Gazteiz. Dalmacio Martín. Pablo Iglesias – Victoria/Gazteiz. Jesús Sanz González, Rivas Vaciamadrid – Madrid. Pilar Fernández Rufo, Sevilla Centro. José Ángel Mauriño Márquez, Sevilla Centro. Dolores Escalona Sánchez, Aznalcazar – Sevilla. Carmina Fornelino Díez, Mairena del Aljarafe – Sevilla. María Jesús León Sánchez, Cerro Amate – Sevilla. Carmen Alcázar, Alesto – Sevilla. Encarnación Bernal Martelo, Sevilla Centro. Presentación Sánchez Ocaña, Brenes – Sevilla. Germán Payán Gómez, Militante de UGT – Sevilla. Meli Guijarro Domínguez, Sevilla Centro. Juan Antonio Gilabert Sánchez, Miraflores – Sevilla. Teodoro Piñuela Pérez, Paracuellos del Jarama – Madrid. Saturnino Mezcua Navarro, Hortaleza – Madrid. José Moreno Morales, Abrera – Barcelona. Juan Carlos Rodrigo Bragado, Cerdanyola – Barcelona. Ascensión Navío Martínez, Cerdanyola – Barcelona. María Victoria Zumalacárregui Suarez, León Fernando González Moral, Trespaderne – Burgos. Matilde Cáceres Lianes, Rosa Luxemburgo – Sevilla. Jesús Gurriaran López, Calpe – Alicante. María Auxiliadora García López, Alestos – Sevilla. Dominga Jiménez, Mairena del Aljarafe – Sevilla. Rosario Valles de Paz, Cerro Amate – Sevilla. Cristina Pereda Postigo, Santander – Cantabria. Nieves Arroyo Pecino, Avilés – Asturias. María del Carmen Alonso Rodríguez, Avilés – Asturias. Pedro García Rodríguez, Avilés – Asturias. Fernando Prendes Fernández-Heres, Avilés – Asturias. Elia Borbolla Díaz, Avilés – Asturias. Angélica González Fernández, Castrillón – Asturias. José Ángel García Rodríguez, Castrillón – Asturias. María Victoria Fernández, Castrillón – Asturias. David Casado Gamo, Castrillón – Asturias. Eugenio Gutiérrez Fernández, Avilés – Asturias. Mercedes García Martínez, Gijón – Asturias. Francisco Gabriel Sánchez Martínez, Avilés – Asturias. Petra Romero Atero, Avilés – Asturias. Beatriz Benavides Fuster, Oliva – Valencia. Francisco Ledo Arévalo, Barrio de Salamanca – Madrid. Felipe Rodríguez Navarro, Alcalá de Guadaira – Sevilla. Ana Vannereau da Silva, Alcalá de Guadaira – Sevilla. Manuel Bonilla Álvarez, Mairena del Aljarafe – Sevilla. Encarnación Roldán Mariscal, Nervión – Sevilla. Manuel Peñalosa Martínez, Triana.Sevilla, UGT-Andalucía. José Luis Bejarano Damas, Almensilla – Sevilla. Rosario Ballester Angulo, Nervión – Sevilla. Julián Vileya Rodríguez, Alesto – Sevilla. Francisco Javier Román Escalona, Aznalcazar – Sevilla. Rafael Martín de Agar, Alcalá de Guadaira – Sevilla. Eva Soriano Pérez, Mataró – Barcelona. José Ramón Arguelles García, Siero – Asturias. Carlos Rodríguez Robles, La Haba – Badajoz. José Ramón Piñero Rodríguez, Culleredo – A Coruña. Rafael Egido Pérez, Latina – Madrid. Carlos Gonzalo Sánchez, Llanes – Asturias. Feliciano Hidalgo Garrote, La Rinconada – Sevilla. María del Rosario Nájera Hidalgo, Sevilla – Centro. Miguel González Miranda, Avilés – Asturias. María Jesús Rodríguez Llera, Avilés – Asturias. David Marcos Sánchez Iglesias, Avilés – Asturias. María del Mar Álvarez Pando, Avilés – Asturias. Amparo Iglesias Gutiérrez, Avilés – Asturias. Ángeles Artime Arias, Avilés – Asturias. Pablo González Castañón, Avilés – Asturias Manuel Burgos Golfin, Avilés – Asturias. David Astorga González, Langreo – Asturias. Susana Alberdi González, Langreo – Asturias. Manuel Pantaleón Álvarez, Castrillón – Asturias. María Jesús Cereijo Alonso, Corvera – Asturias. María Dolores Patón Sabucedo, Gijón – Asturias. Nazaria Moreno Sirodey, Villanueva del Río y Minas – Sevilla. Concepción Márquez Sánchez, Villanueva del Río y Minas Sevilla. José Ramón López Martínez, Alcalá de Guadaira – Sevilla. Carmen Orozco, San Jerónimo – Sevilla. Mercedes Martín Rubio, Barrio de Salamanca – Madrid. Delia López Rodríguez, Boadilla del Monte – Madrid. Nadezhda Danova Llieva, Afiliada directa. Toñi Macías Burguillos, Alcobendas – Madrid. Alfredo Herranz Escudero, Parla – Madrid. Ana Sariego Martínez, Gijón – Asturias. María Fernández Fernández, Gijón – Asturias. María Hortensia Fernández Vidal, Gijón – Asturias. María Rosa Díaz González, Gijón – Asturias. Violeta Tomé Zapico, Avilés – Asturias. Isabel Galletero Isidoro, San Fernando de Henares – Madrid. Manuel Rodríguez Pérez, Gines – Sevilla. Manuel Campillo Márquez, Martorell – Barcelona. Lluis Martín Calafell, Mataró – Barcelona. Pilar Critacho Olaya, Latina – Madrid. José Juan Carzón Alcázar, Alesto – Sevilla. Jesús del Pliego, Latina – Madrid. Jesús García Muñoz, Quijona – Madrid, concejal portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Quijona. Joan Aguilà del Campo, Sant Boi – Barcelona. Miguel Ángel Gallardo, Sant Boi – Barcelona. Claudio Bartolomé, Moncloa Aravaca – Madrid. María Isabel Ruiz de Paz, Polán – Toledo. Mª Antonia Mencía Sánchez-Cid, Talavera de la Reina. Alberto González González, Talavera de la Reina- Toledo. Ángel López Bueno, Piedralaves – Ávila. Mª Valle Jiménez Núñez, Toledo Milagros Cobo Cuenca, Toledo. Javier Rodríguez Torres, Toledo. María Teresa Lillo Serrano, Toledo. José Manuel Sánchez Martín, Talavera de la Reina – Toledo. Ángel Domínguez Zamora, Toledo. María Antonia Vélez Nuño, Carrión de Calatrava - Ciudad Real. Santiaga Muñoz Alfaro, Daimiel - Ciudad Real. María Ángeles Calvo Cirujano, Toledo. Pedro Jesús López Argudo, Toledo. Juan Hernández Salmerón, Toledo. Jesús Tudela Castillo, Galán Merino San Jerónimo – Sevilla. Sagrario López Saavedra, Yuncos – Toledo. Manuel Antero de Oliveira Soares, Toledo. Magdalena Núñez Frutos, Toledo. Florentina Núñez Frutos, Toledo. Felipe García Sánchez, Mazarambroz – Toledo. María del Carmen Díaz Escobar, Guadamur – Toledo. Concha Mediavilla González, Camas -Sevilla. Paloma Gallego Moreno, Camuñas Toledo. María Isabel Bustos Molina, Toledo. Juan Bautista Martínez-Raposo Román Dosbarrios – Toledo. Rosa Rufo Ávila, Toledo. Rafael Valera Rey, Afiliado directo – Cádiz. Miguel Ángel Calvo Marín, Granada. Julio Bruno Bárcena, Gijón – Asturias. Andrés Cremades López, Alicante. María Victoria del Castillo, Las Rozas – Madrid. Inocencio González Gutiérrez, Atrabudua – Erandio Bizkaia. Juan Carlos González Herrero, Atrabudua – Erandio Bizkaia. Mª Begoña González Herrero, Atrabudua – Erandio Bizkaia. Laura del Cura Sancho, Antonio Amat – Vitoria/Gazteiz. Mª Begoña Reguero Angulo, UGT – Vitoria/Gasteiz. Fernando Cid Durán, Pablo Iglesias - Vitoria/Gasteiz. María Romero Cárnica, Avilés – Asturias. Cándido Muñoz Ruanes, Getafe – Madrid. Jesús Raya Rubio, Galán Merino San Jerónimo – Sevilla. Jesús Francisco Carrillo Espinoza, Miraflores – Sevilla. Juana Gálvez Romero, Antonio Amat – Vitoria/Gazteiz. Francisco José Sánchez García, Cabanillas del Campo – Guadalajara, Militante de UGT – Guadalajara. Rafael Gil Herrera, Don Benito – Badajoz. Félix O´donnel Gallego, “Paco Román” Centro – Málaga. Matilde Martín Delgado, "Marco Vitoria” Mondragón – Guipúzcoa. Albita Menéndez García- Santander – Cantabria.

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Pactar con el PP es ir contra el voto que ha frenado a la derecha

Las elecciones generales del pasado 23 de julio han puesto al descubierto varios aspectos que fueron utilizados desde que Pedro Sánchez anunció el adelanto de las mismas.

Primer elemento utilizado por la derecha franquista, tanto el PP como Vox: acusaron a Sánchez de convocar elecciones en verano, para que bajase la participación. La participación ha sido del 70,4% de media en todo el estado, superando en 3,9% a las elecciones de 2019, han participado 2 millones y medio más de electores, con la excepción de Cataluña (3,9% menos de participación que en 2019). Esto demuestra que ni el calor, ni las vacaciones han sido motivo para dejar de votar, incluyendo a los 2.622.808 de votos por correo que ha tenido que gestionar el servicio público de Correo Postal.

Segundo elemento, las encuestas han sido todo un espectáculo y un negocio para las empresas encuestadoras. Según Enric Juliana subdirector de La Vanguardia, del 1 al 17 de julio se publicaron en España seis encuestas diarias, con la clara intencionalidad de influir en la intención de voto, naturalmente hacia la parte de la derecha que, según los números de estas encuestas, tenían un claro vencedor: el bloque de la derecha franquista. Nada de lo que preveían ha sucedido, los franquistas más radicales han perdido 19 diputados y 606.319 votos menos, el PP se ha quedado muy por debajo de las expectativas por ellos creadas, teniendo muy difícil poder llegar a formar gobierno, viendo de esta forma frustrados sus objetivos.

El PSOE, al que daban como el gran perdedor, se ha mostrado una vez más como la única referencia electoral a nivel estatal capaz de parar el avance de la derecha y amplios sectores de trabajadores han utilizo su voto para parar al PP pesar de la decepción que han causado en esos mismos sectores las políticas paliativas y coyunturales del Gobierno de coalición. El PSOE ha conseguido aumentar en votos y escaños los resultados de las elecciones del 2019. En concreto ha sido el partido más votado por miles de familias trabajadoras en todo el Estado y ha sido la fuerza más votada en: Euskadi, Navarra, la costa gallega, Extremadura, interior de Andalucía, la cuenca minera de Asturias y Cataluña, donde ha recogido buena parte de los votos de los partidos independentistas. De esta forma el PSOE tiene posibilidades de formar gobierno.

Tan solo han pasado tres días desde las elecciones y ya se están produciendo presiones para que el partido socialista pacte con el PP y sea este último quien forme Gobierno. Así, desde la editorial del periódico Expansión del día 25 de julio, lo más deseable para la prensa económica de la derecha, es un gobierno de orientación más moderada que el de coalición y, para Antonio Garamendi, presidente de la Patronal, la estrategia de tierra quemada entre los dos bloques ideológicos debe terminar, dice que “es necesario un acuerdo que garantice la buena marcha de la economía y la paz social”. Desde el interior del propio PSOE también se mueven los rescoldos felipistas, los sectores más apegados a las instituciones del Estado para que haya un pacto.

Un pacto PP/PSOE sería un fraude electoral para todos los que han dado una respuesta al llamamiento de parar los pies a la derecha. Los trabajadores, ni siquiera muchos militantes socialistas, no entenderían un pacto con aquellos que quieren hacer retroceder derechos y libertades.

No se puede pactar con los franquistas que, además de aplicar los dictados de recorte del gasto público que ya hacen de las instituciones internacionales del capital, posibiliten retrocesos sobre los derechos y libertades ya conseguidos, seria renunciar a ser alternativa para conseguir consolidar derechos y seguir avanzando en los compromisos que quedan pendientes. Siempre hemos defendido que a la derecha se le para con políticas de izquierda.

Por tanto, es imprescindible que se adopten compromisos claros para que se cumpla la ley 21/2021 que aplique la Auditoria a las cuentas de la Seguridad Social y se defienda con claridad las Pensiones; que se acometa y se derogue en su totalidad las dos reformas laborales que han precarizado y abaratado el empleo; no a la guerra, cese inmediato de cualquier apoyo a la misma; control de precios para impedir las subidas especulativas; defensa de la Sanidad Pública con política de marcha atrás en la privatización y dotación económica suficiente para dotar de personal sanitario todos los centros hospitalarios y de atención primaria; medidas inmediatas para evitar la especulación de la vivienda, defensa de la industria y de los puestos de trabajo.

Si queremos parar definitivamente a la derecha, gobernar para la izquierda.

Comité de Redacción de Tribuna Socialista