Entrevista al Secretario General de las JSE de Puente Vallecas (Madrid)

Entrevista a Jediael Álvarez de Dompablo

Secretario General de las Juventudes Socialistas de Puente de Vallecas (Madrid)

Jediael es Investigador predoctoral por la Universidad Autónoma de Madrid con grados en Ciencia Política y en Filosofía. Especializado en estudios de género. He desarrollado su activismo en el movimiento universitario defendiendo el asociacionismo. Expresidente y Fundador de la Asociación por la diversidad y Acción política (ADAP). Actualmente es Secretario General de las Juventudes socialistas de Puente de Vallecas y militante del PSOE.

Pregunta: Juventudes Socialistas de España siempre se ha posicionado favorable a un modelo de Estado republicano en lugar del modelo monárquico que sucedió a la dictadura. ¿Está hoy más justificado que nunca el cambio de modelo de Estado?

¿Estaría justificado que alguien por nacer en una determinada familia pudiese heredar un Estado? La historia tiene una importancia crucial, por supuesto, sin embargo, creo que habría que ir un poco más allá y reflexionar que estamos en uno de los países más desiguales de Europa Occidental, donde la pobreza y la riqueza se heredan. 

Provengo de un distrito donde el nacer en determinada familia, o en un determinado lugar, condiciona verdaderamente las posibilidades de vida, y en el fondo no deja de ser, viendo un poco las estadísticas de la movilidad social en este país, que es más fácil ser o trabajar de periodista siendo hijo de periodista que habiendo estudiado la carrera de periodismo. Y yo me pregunto ¿cómo es esto posible? Parece que el principio de legitimidad de herencia, que es el que legitima la monarquía, ha permeado en la sociedad. Y es evidente, y cierto, que en toda sociedad existen desigualdades, pero que la desigualdad por herencia vinculada a los contactos se convierta en elemento central…

Por eso me gusta hablar de República vinculada a la cuestión social, algo que no puede ser ajeno a ningún Partido Socialista, ni a cualquier persona que está inspirada por la igualdad.

Y, sobre todo, un aspecto fundamental: un modelo de democracia liberal tiene que cumplir una premisa: la igualdad de oportunidades, que es elemento central de este contrato social. Entonces, a mí me gusta hablar de República, o nos gustaría hablar de República vinculada a lo social, y como cuestionamiento de ese principio de herencia que ha permeado hasta el último punto, o hasta el último espacio de la sociedad española.

Pregunta: ¿Qué opinión te merece el “culebrón” del verano protagonizado por el señor Borbón, Juan Carlos?

Bueno, creo que hay que tener en consideración el papel crucial que ha tenido Juan Carlos primero como un actor fundamental y muy importante en la Transición a la democracia, y ese papel creo que no, no está cuestionado por determinadas actividades. También recordar que la Transición la hicieron los sindicatos, la hicieron los demócratas, los partidos políticos, las asociaciones vecinales, la hizo la gente. La gente que quería libertad y democracia. Por tanto, la transición no es patrimonio de nadie. Hay actores clave, es importante Juan Carlos I, lo es. Porque como bien recoge el artículo 1.2 de la Constitución española, ese artículo republicano que está, porque está delante de la titularidad del de la forma de Estado donde se establece la monarquía (1.3), y que nos recuerda que la soberanía reside en el pueblo español. Ese es el artículo republicano por excelencia, y creo que esto no lo deberíamos de olvidar.

Respecto al culebrón del verano, todavía no hay suficiente información para juzgar con todo conocimiento de causa. Quizás la democracia, y esto ha perjudicado a la monarquía, no ha ejercido el control. Un férreo control sobre las actividades de la monarquía, que se ha sacralizado, y quizás desde la izquierda hubiéramos tenido que ser un poco más blasfemos en estos términos y vincular la democracia a la monarquía. Es decir, que hubiera habido más transparencia, y probablemente este tipo de comportamientos no se hubieran producido. 

Todavía no sabemos todas las informaciones, la verdad, y creo que esto es muy importante.

Habría que hablar de ética pública, y que en el rey, como cualquier otro funcionario público, tiene que primar la lógica que Manuel Azaña llamaba el elemento central de la República, o, más importante, el espíritu de la República. Que es la ética pública. 

Y sobre todo entender, que el interés general está por encima del interés particular, y la monarquía, incluso en el imaginario político, había representado esto durante toda su durante toda la historia democrática actual. Sin embargo, creo que con el culebrón del verano puede entrar en quiebra y lo que tenemos que tener claro es esto: es que las monarquías, aunque sean constitucionales, deberían de ser Repúblicas coronadas, donde el interés general esté presente primero, frente al interés particular, y parece que éste no ha sido el caso.

Pregunta: La Constitución del 78 necesita reformas de calado para dar cabida a necesidades propias del Estado español del s. XXI: federalismo en lugar de autonomismo, poder judicial, aforamientos e inviolabilidad del Rey, laicismo… ¿No consideras que la reforma es tan profunda que quizás fuese mejor una nueva Constitución?

Bueno, políticamente, aquí habría que hablar de un equilibrio de poderes y ver si verdaderamente la sociedad española, tal y como estamos, en donde hay un auge de la extrema derecha, y donde existen desafíos importantes como país, sí podríamos hablar de un consenso.

Que una nueva Constitución fuera a desarrollar más la democracia, los derechos sociales, los derechos civiles y políticos, tengo mis dudas respecto a eso por la situación del panorama político actual. Sin embargo, creo que la Constitución del 78, aunque es verdad y esto se ha hablado, necesita reformas. Pienso en una Constitución que incluyese una ampliación de los derechos sociales, y un blindaje de los mismos. Por ejemplo, también que se reconociesen y ampliasen los derechos sobre la cuestión de género, los derechos de las mujeres, y que se enfatice la igualdad; o, por ejemplo, que recogiese derechos ecológicos y de un planeta sostenible. Es decir, yo creo firmemente en que la Constitución puede ser reformada, y a mí no me genera ningún problema. De hecho, si hubiera una República en España, tiene que ser de la ley y por la ley, respetando las leyes vigentes. No podemos caer en visiones de otros tiempos donde se pensaba que lo mejor es dar un carpetazo. 

Imaginemos y preguntémonos ¿qué pasaría cuando llegue la derecha al poder? También tenemos que tener claro que la República en sí debe servir para potenciar la democracia, la participación política, pero en ningún caso la República puede ser de parte. La República tendría que ser capaz de buscar ciertos consensos, por ejemplo, en nuevas formas de participación política que impliquen un avance en el s. XXI, y que yo creo que incluso la derecha podría estar de acuerdo. 

En resumen, los republicanos ponemos encima de la mesa un nuevo proyecto político, que no tiene que ser rupturista respecto a la Constitución del 78,que permite y ha permitido la convivencia entre los españoles con sus elementos positivos; y el objetivo es construir un proyecto de futuro al que la sociedad quiera avanzar. 

Desde una visión progresista parece que ahora, en la era de la globalización, la izquierda no consigue superar ciertas paradojas como la de aumentar el gasto social sin aumentar la deuda pública la gran dificultad de este mundo global. Entonces, parece que el proyecto de la izquierda se ha convertido en conservatista, en el sentido de por favor que nos quedemos como estamos y que no haya retrocesos. Parece que hemos perdido esa idea del proyecto político de avanzar hacia el futuro, que en el caso del Partido Socialista, o de los socialistas, siempre era avanzar a una sociedad donde se redujeran las desigualdades de clase, o las desigualdades sociales, en definitiva las desigualdades en términos amplios. En definitiva, la República puede significar esto, un proyecto de futuro para este país, en el cual ampliar, debatir y reflexionar conjuntamente, y avanzar, por ejemplo, hacia un modelo federal que también suponga intentar resolver la cuestión territorial. La república es ese proyecto que conecte la razón y la pasión de un cambio de época, un proyecto político al cual deseemos adherirnos desde las discrepancias propias del pluralismo político pero que permita encontrar esos puntos comunes de libertad, igualdad y solidaridad que definen las aspiraciones de las grandes mayorías sociales. 

Pregunta: ¿Cómo convive la posición republicana de JJSS con la posición institucional del PSOE?

Con normalidad democrática entendemos que hay posiciones encontradas, pero lo bueno que las Juventudes Socialistas están para eso, para intentar ser la vanguardia de pensamiento y de acción, de pedir al partido algo más, y pedir reflexión y espacios de reflexión, debate, diálogo, de discusión. 

Yo también entiendo perfectamente la posición del Partido Socialista. Es un partido de Gobierno, en el fondo, el partido que ha articulado España, y sería paradójico que el partido que articula España rompa o quite el tapón de una bañera llena de agua.

Yo no creo lo que decía Rubalcaba, que los socialistas somos republicanos de corazón, pero monárquicos de razón.  No puedo entender esa máxima. Yo entiendo que la coherencia política es, si uno es republicano, trabajar por el republicanismo. Lo que implica, efectivamente, también la forma de Estado. Pero que, más allá, es decir, este Gobierno es profundamente republicano. Es un Gobierno de coalición donde diferentes elementos de izquierda, con un montón de intereses y de puntos de vista confrontados, saben dejar atrás lo particular por un bien superior, y llegar a un acuerdo por el interés general. Eso significa República, y eso va a generar una profundización democrática y social que con el tiempo llevará a una tercera República en España, estoy completamente seguro.

Tenemos una monarquía tapón, que parece que se va a vaciar y se va a caer el Estado si se quita.

Creo que ante todo hay que tener respeto. El Partido Socialista históricamente siempre ha estado y ha entendido bien España. Y cuando verdaderamente se den las condiciones, porque hay que entender una cosa, yo no querría una República que surgiera de la corrupción de la monarquía, eso simplemente sería  una república sin pilares sería inestable y es no entender lo que significa verdaderamente una República, el papel de las Juventudes socialistas en sembrar el republicanismo (y parece que generacionalmente esto está pasando en España), estoy seguro que cuando llegue el momento, el Partido Socialista tras una amplia reflexión y un debate en un Congreso (donde se tienen que debatir estas cosas) cambiará de postura. Esto se hará con total normalidad, por eso lo importante es mantener un diálogo, mantener una reflexión, y que cada uno cumpla su función. 

Pregunta: En el distrito de Vallecas, JJSS, habéis participado activamente en los referéndums por las República que se celebraron el pasado año. ¿Qué habría que hacer para que la posición mayoritaria que se ha expresado en esas votaciones a pie de calle se trasladase al conjunto de la sociedad?

Aquí también me gustaría dar las gracias a la Agrupación y a mis compañeros y compañeras de Puente de Vallecas, porque la verdad es que hacen un trabajo diario increíble. Hemos formado parte de ese movimiento social. Hablaba con anterioridad que la República es sembrar, y vuelvo a citar a Manuel Azaña, no se puede construir una República sin republicanos, y hemos formado parte de ese movimiento social que, bueno, se inició en los barrios. El primer referéndum fue en Puente de Vallecas, luego Vicálvaro, en las universidades, luego también se hizo a nivel central de Madrid y sabemos que las Juventudes de toda España y de Madrid han participado también en estas acciones del movimiento. Creo que no sería muy interesante hablar de cuántos miles de votos hubo o no, porque en el fondo es un ejercicio de participación política que lo que intenta es desvelar, o movilizar, o concienciar, o sacar a la luz el movimiento republicano, y en ningún caso es importante o interesante el número de votos. A mí sí que me gustaría destacar el número de votos en las universidades, esto sí porque a los estudiantes les movilizó más ir a votar a las mesas por el referéndum si Monarquía o República, que ir a votar a los rectores. Parece que es un buen termómetro para analizar la importancia, o el calado democrático, que tienen, sobre todo para las nuevas generaciones y la juventud. 

Entre la gente más joven, para nosotros, República significa soñar con un proyecto político de futuro del que seamos protagonistas, y creo que cada generación, y en la historia ha estado presente, ese querer sentirse protagonista y plasmar su visión del mundo. Y creo que la República no debe basarse en el folklore del pasado con todo el respeto que me puede producir la historia del republicanismo tanto en España como en el mundo, sino avanzar hacia un proyecto nuevo de futuro. Entender esto es crucial en el posicionamiento republicano y en el partido. Nosotros como Juventudes Socialistas de Puente de Vallecas vamos a seguir trabajando en ampliar, en mantener el debate, y en sembrar republicanismo, para que el día de mañana, cuando sea el momento, podamos plantear una tercera República para este país.

Roberto TornamiraTS Madrid