El deterioro de las instituciones del Estado

El deterioro de las instituciones del Estado, ha dado una nueva medida en el Poder Judicial y el Tribunal Supremo. La sentencia por el caso del impuesto de las hipotecas, ha sido una de las más sonadas e indignantes emanadas de los tribunales de justicia; por su contenido, favoreciendo a las entidades financieras frente a los ciudadanos y por la forma, que quizás es lo más grave, pues ha evidenciado, una vez más, que la justicia no es igual para todos y que actúa en beneficio de la clase minoritaria privilegiada.

El 16 de octubre, la Sala 3ª del Tribunal Supremo, modificaba su jurisprudencia al interpretar que es la entidad que presta el dinero de la hipoteca, y no el que se endeuda, quien debe acarrear con el impuesto sobre el acto jurídico documentado que se realiza ante notario, por exigencia de la entidad financiera, para su seguridad jurídica.

El primer escándalo se produce cuando no habiendo transcurrido ni 24 horas desde que se hizo pública la sentencia, el Presidente de la Sala de lo Contencioso Administrativo, ordena el replanteamiento de dicha sentencia y paraliza su efecto; lo hace a nombre de “la enorme repercusión económica y social” de la sentencia. Algo insólito, pues, sólo por citar un ejemplo escandaloso, enorme repercusión social y económica han tenido las reformas laborales de 2010 y 2012, empobreciendo a un tercio de los trabajadores, y los altos tribunales no han frenado sus efectos, al contrario han avalado las reformas ante las demandas de la UGT y CCOO. Por tanto el argumento del Presidente de la Sala, el Sr, Díaz-Picazo suena a tramposo.

Fue el 6 de noviembre, cuando el pleno de la Sala 3ª, decidió dar la vuelta al criterio de sus propios jueces: precisamente de los especialistas en fiscalidad, por 15 votos a 13; hay que saber que la sala está compuesta por 31 magistrados, faltaron 3. De tal modo que se exoneró a los bancos de pagar el impuesto, haciendo recaer de nuevo el impuesto sobre los clientes. La reacción no se hizo esperar; la decisión del Tribunal Supremo generó alarma social, eso que los jueces siempre dicen querer evitar. Partidos políticos, UGT, CCOO entre otras organizaciones llamaron a movilizarse frente a la sede del Tribunal Supremo.

De forma inmediata, el Gobierno de Pedro Sánchez asumió el compromiso de cambiar la ley, para que sean los bancos y no los clientes quienes paguen el impuesto de las hipotecas, lo que hizo efectivo el 22 de noviembre, vía Real Decreto Ley. También hay que señalar que por el principio de irretroactidad de la ley, la medida exonera a las entidades financieras de hacerse cargo de los 4 últimos años, pagados por los clientes; con un coste aproximado de 5.000 millones de euros.

El escándalo ha sido tan mayúsculo, que en cuestión de un mes se han dado tres virajes, cuando todos sabemos lo lento que se suelen resolverse las cosas en el ámbito judicial. Pero no es tan simple, a pesar de que estos acontecimientos han dejado claro hasta dónde llega el poder del dinero y a favor de quién está la Justicia, para las cuestiones de gran importancia.

El mismo Gobierno que ha actuado con contundencia en este asunto, lo cual celebramos, ha cerrado de inmediato un acuerdo con el PP, para la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), dando la impresión de que el deterioro de la institución había producido una hemorragia institucional que había que cortar a toda prisa.

Para el Comité de Redacción de Tribuna Socialista, tan poco democrático es que sean los partidos políticos quienes se reparten los puestos en el Poder Judicial, como que sean los jueces, corporativamente, entre ellos mismos quienes se reparten las poltronas. Este es uno de tantos asuntos que una reforma constitucional de hondo calado debe tratar.

El problema es que instituciones del Poder Judicial, de las que teníamos indicios, sospechas y ninguna confianza, ahora tenemos pruebas con en el mensaje de whatsapp que envió el Sr. Cosidó, a los 146 senadores del PP, en el que alardea de que “la Sala 2ª, la Sala de lo Penal, única competente para enjuiciar a diputados, senadores y demás aforados, estaba controlada”.

Ante toda esta felonía, no podemos estar más de acuerdo con los 325 juristas (1): catedráticos, profesores de derecho, etc., que discrepan del Tribunal Supremo, de la Fiscalía, de la Audiencia Nacional y de la Abogacía del Estado, con argumentos jurídicos; dejando en evidencia de este modo que en las decisiones de la Audiencia; el Tribunal Supremo y la Fiscalía han pesado más las indicaciones de los que dicen controlarles que la Justica. Es importante saber que un 66% de los firmantes de universidades e instituciones son de fuera de Cataluña; por ende, tampoco en este plano es un problema entre catalanes y otros pueblos del Estado español.

Y lo hacen por “la transcendencia histórica que para la democracia española alcanza el proceso penal que se va a desarrollar”, contra los cargos electos catalanes presos, desde hace más de un año. Los firmantes, “solicitan la libertad de todos los encarcelados de forma preventiva al considerar los delitos inexistentes”.

Nos remitimos a la Editorial de Tribuna Socialista anterior, el nº 96 “Defender la democracia es defender los derechos y libertades”, en el que analizábamos cómo se ha llegado a este atolladero.

Ahora ha sido el Poder Judicial, hasta hace seis meses era el Gobierno del PP, el más corrupto de la historia.

El deterioro institucional no es solo cosa del Poder Judicial, del Ejecutivo y qué decir del Legislativo. La Corona también se ha visto envuelta en asuntos turbios, zanjados con la inviolabilidad del Rey y su irresponsabilidad. Cualquier día van a estallar todos a la vez.

 

 

Acerca de Baltasar Santos

Licenciado en Psicología, post grado en mediación, y máster en psicología forense. Curioso y en constante aprendizaje. Me encanta impartir clases, las TIC, pero sobretodo soy un apasionado de las personas. y disfruto aplicando psicología y formación para el desarrollo de personas y organizaciones.
Esta entrada fue publicada en Socialismo. Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s