El Inicio de un nuevo tiempo.

Por María Iglesias Domínguez- Periodista

Unos días antes de la convocatoria de elecciones generales, en nuestro país se respiraba un clima asfixiante, en realidad el mismo que se respira desde que Casado fuera elegido líder de la oposición tras la dimisión de Rajoy; un clima que pone de manifiesto que a juicio de la derecha, sólo ella está legitimada para gobernar y para incluir esta afirmación en la reflexión que hoy les acerco,  me he basado en los datos de lo que sucedió al final del mandato de González, en  casi todo el mandato de Zapatero y desde que Sánchez ganará la moción de censura.

 

La última bronca antes de la convocatoria electoral, el relator, como si fuera una figura nueva  en España. La guinda del despropósito la ponían los nacionalistas  catalanes con su enmienda a la totalidad a los presupuestos más sociales planteados desde el inicio de la democracia… quizás pensaron que lo de convocar elecciones era un farol del presidente del gobierno porque compraron el discurso  fácil  de las derechas (PP y Cs) de que Sánchez estaba agarrado al sillón y no lo soltaría.

Por eso, las declaraciones institucionales en las que Pedro Sánchez  anunciaba el fin de la legislatura, una legislatura que ha durado apenas 9 meses, fue de gran expectación.

El inicio de la precampaña tuvo lugar en Sevilla y  durante el discurso de Sánchez pudimos escuchar algunas de las líneas que han marcado nueve meses de gobierno: Balance, empleo indefinido, presupuestos sociales, y compromiso de reeditar estos que no han salido adelante, si el 28-A gana las elecciones.

Si Pedro Sánchez tiene preparado su argumentario de campaña basado principalmente en su gestión y lo que le ha quedado por hacer, las derechas (PP, Cs)tienen todo un argumentario ensayado en el que el eje central irá de la traición a España por pactar con esos nacionalistas que han tumbado sus presupuestos, el Falcon, el colchón… todo vale para crear un clima de crispación que les llegue a los ciudadanos en forma de “ todos los políticos son iguales, la política no resuelve nuestros problemas” y desmovilizar al electorado de izquierdas.

Como era de esperar, tras los ataques de Rivera y Casado, el contraataque de Sánchez fue duro; el presidente acusó a Casado de tener “la lengua larga del insulto y las piernas cortas de la mentira”. “Insulta porque no tiene argumentos”, añadió, no sin afirmar que Casado pertenece al bloque de la involución, deseando que, “ojalá que la mentira y la crispación se vayan de la vida política”.

Estamos en precampaña y esperar una campaña basada en la presentación de los programas electorales como antaño, es pedir la luna, si bien es cierto que elevar el tono de la bronca solo favorece a la extrema derecha que ya se ha instalado en Andalucía promoviendo leyes de retrocesos sin ningún tipo de pudor.

Con este panorama por delante, Pedro Sánchez optó por el “dejadme solo” a la hora de convocar las elecciones para el 28 de abril, fuentes de Ferraz confirman que ese será el esquema de la campaña que prepara el PSOE.

Los datos que maneja el PSOE, la valoración en relación al resto de líderes políticos y el valor añadido que se considera que tiene el  mandato de Pedro Sánchez  como presidente del Gobierno, son los elementos que se manejan en la dirección para hacer una campaña basada en Sánchez como un valor seguro

Por ello, el presidente  Sánchez se multiplicará por actos en toda España, con una campaña cargada de mítines y de encuentros sectoriales con distintos colectivos sociales. Sánchez será la imagen casi exclusiva de la acción electoral del PSOE, buscándose una campaña casi presidencialista, muy al estilo de Estados Unidos.

El objetivo de la campaña es la movilización del voto progresista, algo imprescindible para que el PSOE no sólo gane las elecciones sino que pueda gobernar.

A estas horas, sin duda, los convocantes de Colón estarán afectados por la decisión de la foto en la que se fotografiaron juntos los líderes de PP, Ciudadanos y Vox tras una manifestación convocada contra la negociación con Catalunya, una  foto que  refleja a la perfección el futuro Gobierno que le espera a España si los socialistas no logran una amplia mayoría.

Pero lejos de apelar a ningún voto del miedo, los votantes de izquierdas y viendo el panorama de Andalucía, si tienen claro el mensaje de que el PSOE, representa el único partido de izquierdas posibilistas en estos momentos que puede impedir volver a una España en blanco y negro y que sin movilización esa máxima no será posible.

El mensaje es claro, el electorado más progresista no pude quedarse en casa ese día y tiene que acudir a las urnas.

Otra de los lemas que al PSOE siempre le han funcionado bien, es el del voto útil, algo a lo que en esta ocasión es más difícil recurrir ya que tampoco les beneficiaria que Unidos Podemos se derrumbe de cara a futuros pactos para formar gobierno.

Por ello la llamada será clara: Votar al  PSOE es la única manera de que no gobiernen las tres derechas.

La otra petición irá dirigida a conseguir a los votantes de centro-derecha que no se siente cómodos con el actual PP o que se han visto decepcionados con  Ciudadanos.

¿Puede la campaña dejar claro ese relato?

En  el análisis que la Moncloa hizo de la pérdida de la Junta de Andalucía se señalan como errores principales la elección de la fecha y el tipo de campaña, de tono bajo, en el que se daban por sentadas la victoria y una movilización que no llegaron, mientras la Ultraderecha  amarró al grueso de su electorado pocos días antes del 2 D.

En estas primeras semanas de campaña además  se mezclarán actos de partido, como el viaje al sur de Francia para homenajear a los republicanos exiliados, con actividad parlamentaria antes de que las Cortes queden disueltas por la convocatoria de elecciones, el próximo 5 de marzo.

Si algo está claro es que el final de la presente legislatura promete mucha intensidad. El deseo del Gobierno de  apurar hasta el último Consejo de Ministros antes de convocar los comicios, el 5 de marzo, para aprovechar y aprobar normas de marcada relevancia, está agitando las aguas.

Sánchez pretende sacar adelante  medidas llamativas aprobadas en solitario por el Gobierno. Entre las más importantes se encuentra la contrarreforma laboral, la reversión de algunas de las medidas aprobadas en la reforma  Laboral aprobada por el gobierno de Mariano Rajoy en el 2012.

Un auténtico pulso entre el Ejecutivo, ayudado por UGT y CCOO y los empresarios. La presión pública y la negociación discreta forman parte al mismo tiempo de la estrategia empresarial.

Los sindicatos, UGT y CCOO liderados por Pepe Álvarez y  Unai Sordo respectivamente, sostienen por su parte, que desde que se formó el Gobierno en junio pasado, han habido muchos meses de negociación que desde su punto de vista ya han madurado en un borrador casi firme de acuerdo que ahora simplemente debería convertirse en ley antes de que se celebren los comicios del 28 de abril.

El principal problema del Gobierno de Sánchez es que buena parte de las medidas de índole económico que se había planteado aprobar estaban incorporadas a su proyecto de presupuestos generales del Estado para este año y que ha sido rechazado en el Congreso.

Entre ellas algunas de las pactadas con Podemos en octubre pasado. Así, han quedado pendientes  las subidas de IRPF para las rentas del trabajo superiores a los 130.000 euros, el incremento del impuesto de patrimonio para las fortunas superiores a los 10 millones de euros.

Pero, entre todas las promesas y también los pactos con Podemos, la más significativa era la derogación de la reforma laboral, también prometida a los sindicatos  aunque en este caso, no tiene vinculación con las cuentas del Estado para este ejercicio.

Con el fin de no dejar promesas por cumplir,  Sánchez ha decidido optar por el Decreto ley que aprobará el último Consejo de Ministros antes de la convocatoria formal de las elecciones y que permitirá al Gobierno conciliarse con un sector relevante del tradicional votante socialista, el más afectado por las reformas del PP y asegurar de esta forma un voto que le es fundamental si quiere volver a Moncloa, el de los sindicalistas, un ejército que en primarias se movilizó junto a él.

 María Iglesias Domínguez es miembro del comité de redacción de Tribuna Socialista.

Acerca de Baltasar Santos

Licenciado en Psicología, post grado en mediación, y máster en psicología forense. Curioso y en constante aprendizaje. Me encanta impartir clases, las TIC, pero sobretodo soy un apasionado de las personas. y disfruto aplicando psicología y formación para el desarrollo de personas y organizaciones.
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