






Los líderes del PSOE y Sumar, Pedro Sánchez y Yolanda Díaz, respectivamente, han firmado el 24 de octubre un acuerdo para reeditar el gobierno de coalición. Se trata de un documento de 48 páginas que incorpora medidas que, según Yolanda Díaz (vicepresidenta del Gobierno en funciones), conforman un
“compromiso con las gentes trabajadoras, con las mujeres, con el planeta, con los jóvenes, con el futuro, con los mayores que nos enseñan cómo se conquistan derechos”.
Por su parte, el líder del PSOE y presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, se manifestaba en la misma línea y añadía que “Somos perfectamente conscientes de que aún quedan muchísimas injusticias por resolver”. Todo bajo el lema “España avanza”.
En Europa Laica lamentamos que entre las injusticias por resolver no aprecien las desigualdades y atropellos que se producen en España debido a los grandes privilegios que sigue detentando la Iglesia católica. Y que, en consecuencia, por respeto a los compromisos con los jóvenes, las mujeres, el futuro… no tomen medidas para conquistar derechos que pongan fin a los perjuicios que les ocasionan aquellos privilegios. La única mención que en el documento se hace a la laicidad es para anunciar que las notas de las asignaturas de religión seguirán sin computar para el acceso a otros estudios y para las becas, algo que no es novedad, pues ya está legislado en la LOMLOE. De modo que en asuntos cruciales España NO avanza: no se da ni un nuevo paso para poner fin al adoctrinamiento religioso infantil, con lo que millones de niñas y niños seguirán siendo víctimas de unas enseñanzas dictadas por el episcopado, con marcado carácter anticientífico, misógino y homófobo. El acuerdo de gobierno se olvida de impulsar la educación pública, de manera que se sigue favoreciendo la privatización y que vaya más dinero a la enseñanza concertada, con la
segregación que provoca.
Recordemos que, para que España SÍ avance hacia un Estado laico, plenamente democrático en este sentido, además de sacar la religión de la escuela y la Universidad, está pendiente la modificación de los artículos 16 y 27 de la Constitución, la denuncia (no reforma) de los Acuerdos de 1976 y 1979 con la Santa Sede (y la derogación de los existentes con las confesiones minoritarias), la derogación de los delitos de ofensa a los sentimientos religiosos en el Código Penal, y la promulgación de una Ley Orgánica de Libertad de Conciencia (derogando la actual Ley de Libertad Religiosa de 1980). Ya hace décadas que se retrasa la supresión de la financiación pública a las confesiones religiosas y de sus beneficios fiscales, y el fin de otras prerrogativas confesionales, como
la asistencia de cargos públicos a actos religiosos, la retransmisión de estos actos en medios públicos o el trato privilegiado a las cofradías y ONGs confesionales. Sin olvidar, por supuesto, la imprescindible y urgente recuperación de los bienes inmatriculados por la Iglesia Católica, reparando un escándalo patrimonial y económico que deja en mantillas otros que han llenado
muchas páginas y horas en los medios. (Véanse nuestras peticiones con mayor extensión en la Carta reivindicativa de Europa Laica de julio de 2023, ante las últimas elecciones generales).
Hacemos un llamamiento público al PSOE, Sumar, y resto de formaciones políticas involucradas, para que en el próximo gobierno asuman todas estas reivindicaciones, imprescindibles para acabar con los inaceptables residuos del nacional-catolicismo y avanzar hacia una democracia plena en un Estado laico, respetuoso con la igualdad, la libertad de conciencia y en definitiva los derechos fundamentales de toda la ciudadanía.


Tras las elecciones municipales y autonómicas del 28 de mayo, 13 autonomías de 19 son gobernadas por el PP (seis en coalición con VOX), 3 por el PSOE, el País Vasco por el PNV (en coalición con el PSOE), Cataluña por ERC y Canarias por Coalición Canaria (en coalición con el PP). El PP gobierna en 30 capi- tales de provincia (de un total de 50), en 5 de ellas en coalición con VOX. El PSOE gobierna en 10.
En las elecciones legislativas del 23 de julio el Partido Popular creció de 89 a 137 diputados. VOX pasó de 52 diputados a 33, con lo que la suma de ambos no logra la mayoría absoluta en el Congreso.
El PSOE, a pesar de haber obtenido 7.760.000 votos, un millón de votos más que en las anteriores elecciones (unos 300.000 menos que el PP) solo pasa de 120 a 121 diputados. La disminución en diputados de las otras izquierdas agrupadas en SUMAR (obtiene 31 escaños), produce que la suma de ambas fuerzas no obtenga la mayoría suficiente para formar Gobierno.
En Euskadi el PSOE obtiene 5 diputados, los mismos que obtienen BILDU y el PNV. El PP obtiene dos y SUMAR obtiene uno.
En Catalunya el PSC sube y gana las elecciones con 19 diputados, le siguen SUMAR, ERC y JUNTS con 7 escaños cada uno, el PP alcanza 6 y VOX se mantiene con 2.
Estos resultados obligan al PSOE y a SUMAR a buscar alianzas con otros grupos parlamentarios para alcanzar la mayoría suficiente y poder formar un nuevo Gobierno de progreso en España.
El Rey ha encomendado al presidente del PP la tarea, que parece imposible, de alcanzar en la sesión de investidura del 27 de septiembre una mayoría su- ficiente para formar Gobierno
Este plural escenario post electoral, reflejo de la diversidad sociológica e ideológica española, configura, sucintamente, tres bloques políticos: uno con fuerzas de derechas (PP y VOX), otro con fuerzas de izquierdas (PSOE y SUMAR) y otro con fuerzas nacionalistas heterogéneas (ERC. JUNTS, PNV, BILDU). Han sido las variadas alianzas entre las fuerzas políticas de estos tres bloques las que han ido configurando, en el tiempo, las distintas modalidades del Gobierno en España. Ahora son las fuerzas de izquierdas españolas con las fuerzas nacionalista, las que pueden alcanzar las mayorías parlamentarias suficientes para formar un nuevo gobierno progresista en el Estado.
Las derechas españolas, ante la dificultad de desplazar del Gobierno de España a las fuerzas de izquierda y de progreso, han radicalizado sus posiciones y tratan de evitar, sin saber muy bien cómo, la formación de un nuevo Gobierno que, con un actualizado programa y correspondientes políticas, avance en respuestas democráticas, desde la libertad y la igualdad, a los graves conflictos presentes.
Las derechas tienen pavor a estos acuerdos y alianzas que, fracasada la investidura de Feijoo, pueden alumbrar un nuevo Gobierno de progreso en España, capaz de orientar al Estado español hacia una potente estructura federal en la que las nacionalidades que lo componen compartan su arquitectura. Un Gobierno capaz de consolidar y desarrollar políticas económicas y sociales que avancen decididamente por la senda de la igualdad, la memoria democrática, la justicia social y climática, el desarrollo sostenible y el feminismo. Un Gobierno que fortalezca la democracia, la participación ciudadana y los derechos humanos. Con un horizonte que deseamos republicano.
En la actual coyuntura política, la corriente de opinión Izquierda Socialista-PSOE propugna la configuración de un gobierno de España, presidido por el compañero Pedro Sánchez, con un programa de izquierdas y de progreso, apoyado por una mayoría parlamentaria articulada con fuerzas políticas de ámbito estatal y autonómico.
Hay que abrir la vía a una sesión de investidura, cuanto antes mejor, de la que salga un presidente socialista, un programa y un gobierno que trabaje por la convivencia y que, de respuesta a las esperanzas y anhelos de millones de trabajadores, a las personas mayores, a los jóvenes en busca de porvenir, a las mujeres en busca de igualdad y, en particular un gobierno que luche decididamente contra la violencia machista y de género.
La cuestión catalana, que viene de lejos, requiere hoy de nuevos enfoques para seguir conviviendo pacífica y establemente. Nuevas políticas que no pasen por la represión, sino por el diálogo, la negociación, y el acuerdo entre las partes. El necesario reconocimiento de la identidad nacional de Cataluña, la reforma federal de la constitución y la del propio Estatuto de Autonomía de Cataluña, pueden permitir una votación del pueblo catalán para profundizar en su autogobierno. Ahora, se impone trabajar en soluciones políticas y legislativas, incluida alguna forma de amnistía, que logren avanzar en la solución de un conflicto que sigue vivo, así como restablecer la fraternidad y la colaboración entre los distintos pueblos de la “nación de naciones” que es España.
Tanto las alianzas a establecer para formar un Gobierno de Progreso y las posibles soluciones políticas/legislativas para los hechos acontecidos en
Cataluña, deberían ser consultadas por la dirección del PSOE, rápida e informadamente, a la militancia socialista.
La corriente de opinión Izquierda Socialista, ya con una larga historia de más de cuarenta años, muestra su leal compromiso para conseguir los objetivos planteados.
El pueblo español, con toda su diversidad plurinacional y pluricultural, necesita urgentemente un Gobierno que trabaje con ética, por la paz, la justicia social, la laicidad, la igualdad y la libertad, contra las desigualdades económicas y sociales, por la defensa del estado de Bienestar, y contra la involución de derechos preconizada por las derechas. Un gobierno capaz de encontrar y dar respuestas políticas a los múltiples problemas políticos existentes en el país.
Apelamos a la conciencia y a la inteligencia de los partidos de izquierda y progresistas, empezando por el nuestro, para transformar las ideas y deseos en realidad política de gobierno. Sectarismos, dogmatismos o personalismos diversos no deben empañar las justas reivindicaciones de la ciudadanía.

De nuevo nuestra dignidad socialista pierde nivel, nos sometemos no a una negociación tras un dialogo, sino a una claudicación en la que se nos imponen unas condiciones, que en ocasiones no solo rozan la ilegalidad, sino que a veces son totalmente ilegales teniendo que modificar las leyes, para dar encaje a exigencias inverosímiles y bastardas, que serían claramente despreciadas, si nuestro partido no hubiera perdido tanta confianza del electorado.
No es que hayamos perdido la dignidad mas que el resto de formaciones políticas, son muchas las ocasiones en que he afirmado, que desgraciadamente la política y los órganos de representación en las instituciones, se han convertido en un lodazal, del cual escapan cada día más nuestros políticos de vocación, esos que creen que la política es el arte de mejorar la vida de los ciudadanos.

Al parecer los representantes de los socialistas, que desde hace tiempo se avergüenzan de confesarse socialistas y se parapetan tras el subterfugio de socialdemócratas, desde los tiempos en que nuestro “insigne Isidoro”, se convirtió en ese triste personaje que nos engañó miserablemente, no solo a los socialistas que creímos y confiábamos en él, sino a una inmensa mayoría de la ciudadanía, que lo vio como una solución capaz de apartarnos, de un atroz capitalismo al que desgraciadamente el mismo sin un ápice de disimulo nos llevó al final. Entrando de cabeza en la dinámica, de utilizar cualquier argucia, con tal de gobernar para el capitalismo, da igual con quien, no importa el precio político que haya que pagar, aunque con ello cada vez este mas descompuesta nuestra ideología.
Hasta ahora, los que aún nos consideramos socialistas, nos tapábamos la nariz y pensábamos ingenuamente aun en la regeneración de nuestro histórico partido, pues parecía que con quien veníamos pactando, sometiéndonos a sus caprichos, concediéndoles sus particulares prebendas, era con partidos en teoría progresistas o al menos disfrazados de ello. Pero es que ahora, resulta que vamos a claudicar, precisamente con lo mas retrogrado del conservadurismo catalán, porque nos hace falta un voto, y encima lo haremos con unas condiciones previas impuestas, antes incluso de sentarse a la mesa de negociación, que no dudo que acabaremos aceptando, aun a costa de modificar perversamente las leyes al capricho de personajes realmente impresentables, no para mejorar la vida de nuestros conciudadanos sino para contentar precisamente a los que no quieren serlo .
Si esto se lleva a cabo como todo indica que va a ser, nuestro querido partido socialista estará definitivamente hundido sin remedio, aunque quizás eso sea lo que realmente desde hace unos años necesita el socialismo con mayúsculas; que se muera del todo este engendro en el que nos hemos convertido y de nuestras cenizas, se refunde un nuevo Socialismo puro y limpio que realmente luche por una sociedad justa.
Quizás a la sociedad en general, nos convenga un gobierno de la derecha mas cerril, junto con la extrema derecha más retrograda, que sea lo mas perecido a la dictadura que muchos de nosotros hemos sufrido, pero que una buena parte de los votantes de hoy en día, han tenido demasiada suerte y no han pasado por ella desconociendo sus efectos. Quizás los que si los conocemos, no hemos sido suficientemente didácticos, para dárselos a conocer a esa sociedad que cuando llega a tener un empleo aunque sea miserable, o alcanza a vivir en un piso de 90 metros cuadrados, o se compra un utilitario, pierde su carácter solidario convirtiéndose en un conservador, que le asusta la idea de un estado solidario que comparta la riqueza del país, pues ese ciudadano, ya esta por encima del que vive debajo del puente, creyendo por ello que debe conservar esa miseria conseguida.
Lo siento por mis nietos, les pido perdón a ellos y a su generación, porque no he sabido conseguir aquello por lo que durante toda mi vida he luchado y por lo tanto, les queda una sociedad considerablemente más vacía de valores éticos y morales que la que tuvieron sus padres. Quizás todos necesitamos recordar las persecuciones racistas, homófobas y clasistas, de no hace tanto tiempo, que nuestra frágil memoria olvida con facilidad.
Me gusta decir lo que realmente siento, sin el miedo a que por ello sea expulsado de mi partido, como lo están siendo otros con quienes discrepo, pero si dicen lo que realmente piensan, los respeto, aunque desgraciadamente, hayan entrado en la deriva derechista, son ellos los que deben colocarse en un lugar mas adecuado a su pensamiento y no por una purga.
Lo siento, yo prefiero que los ciudadanos vayamos de nuevo a las urnas, a que tengamos que pasar por el aro, de unos depredadores que no solo destruyen su sociedad independentista, sino que destruyen la dignidad de todos. Luego ganemos o perdamos recuperemos la cordura, refundemos nuestro partido, hagámoslo de nuevo progresista, solidario, recuperemos nuestros valores perdidos, hagámoslo de nuevo socialista.
CR Tribuna Socialista

Este viernes terminó la segunda parte de una investidura fallida desde el día que el Rey le encargó a Feijoo formar gobierno.
Y es que desde el encargo de Felipe VI todos incluso el propio Feijoo sabían que estábamos ante la crónica de un imposible, la investidura del líder de la derecha española.
Los españoles hemos tenido que soportar durante tres sesiones parlamentarias algo que se parecía a una moción de censura que a una investidura, y durante todas las sesiones al igual que durante todo el verano la palabra más usada por la derecha política, económica y mediática ha sido la palabra Amnistía, amnistía… amnistía. Y en este sentido Feijoo no defraudo y siguiendo repitiéndola durante su discurso de investidura en el Congreso de los Diputados. El líder de los populares, sabedor de que llegaba al hemiciclo sin los apoyos necesarios para ser el nuevo presidente del Gobierno, ha planteado su intervención casi a modo de moción de censura contra Pedro Sánchez, a quien no ha parado de afear sus contactos con los partidos nacionalistas e independentistas, además de llamarle cobarde por no subir a la tribuna a defender las posiciones del PSOE.
Núñez Feijóo, en su papel de representación de todos los españoles y españolas, papel que no le dieron las urnas aseverando a acusado a Sánchez de llegar a acuerdos sin “el consentimiento de los españoles para negociar el perdón al independentismo catalán” subrayando que el presidente en funciones está usando sus votos para un perdón que va contra los intereses de España, sin duda una España de la que solo ellos son interpretes y que les pertenece por méritos propios.
Incluso para reforzar sus críticas contra Pedro Sánchez, Feijóo ha llegado a afirmar que ninguno de los anteriores presidentes del Gobierno hubieran sido capaces de pactar lo que, según él, los independentistas demandan y para ello ha asegurado que “Todos los secretarios generales desde el primero hasta Rubalcaba, antecesor de Pedro Sánchez” y es que frente a esa coyuntura, todos hubieran rechazado el apoyo de los independentistas para no romper España.
En los pocos datos concretos que durante las tres sesiones de investidura a puesto sobre la mesa, Feijóo ha propuesto endurecer el Código Penal en lo referido al delito de malversación e introducir el de deslealtad institucional, añadiendo que «es mentira que no haya alternativa» a la amnistía: Por supuesto que hay otro camino».
Un camino bien trazado que pasa por sí o sí por su investidura para continuar con una insistencia con la que los propios grupos protagonistas le han sacado los colores “Tengo a mi alcance los votos, pero no acepto el precio», otra mentira que los españoles han podido comprobar en directo.
Frente a unos días en los que solo ha existido la crítica al PSOE, casualmente el líder de la derecha ha encontrado huecos para mostrar su agradecimiento a los partidos que sí hicieron público su apoyo a la candidatura del popular: los 33 diputados de Vox a los que agradeció su apoyo, a Coalición Canaria y Unión del Pueblo Navarro.
Uno de los momentos más destacados de esta investidura ha sido la posición de Pedro Sánchez. El presidente en funciones ha optado por guardar silencio y no subir a la tribuna del Congreso ya que se trataba de la investidura del líder de la derecha y no de una moción de censura, en su lugar, el diputado por Valladolid, el exalcalde socialista de Valladolid y ganador de las elecciones, Óscar Puente dio la sorpresa con un discurso de posiciones muy clara que ha gustado mucho a la militancia del PSOE y al resto de los votantes progresistas y que ha molestado mucho a la derecha y a la ultraderecha.
La respuesta de la bancada de los populares fueron los gritos de «cobarde» a Sánchez. Francina Armengol tuvo que llamarles la atención y aclarar que la cámara baja no es un «patio de colegio».
Durante su intervención Oscar Puente cargaba contra Feijóo argumentando que el hecho de que haya obtenido la victoria el pasado 23J no le condiciona para llegar a la presidencia del Gobierno, igual que a él y a otros muchos socialistas les ha pasado que incluso ganando las elecciones, no están gobernando, es más, argumentó que «en una democracia parlamentaria, gana quien logra formar gobierno».
El resultado 172 votos a favor de la investidura frente a 178 votos en contra.
Tras fracasar la investidura, será el rey Felipe VI quien tendrá que encargar una nueva investidura.
El rey se reunirá con los líderes políticos el lunes 2 y el martes 3 de octubre, después de la investidura fallida de Feijóo. De momento, no hay fecha para una nueva sesión de investidura, pero tiene un plazo máximo de dos meses para conseguirlo. En caso contrario, se repetirán las elecciones el 14 de enero.
Pedro Sánchez inicia campaña en Sevilla
Este sábado el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez ha estado arropado por más de 5.000 militantes y simpatizantes socialistas en el municipio sevillano de la Rinconada.
Pedro Sánchez entiende que recibirá el encargo de Felipe VI para ser el candidato a lograr la investidura. «Estamos pidiendo el voto para la investidura para cuatro años de gobierno progresista«, ha lanzado durante su intervención.
En el pistoletazo de salida hacia la investidura, Pedro Sánchez ha lanzado ya su primera promesa que sin duda cuenta con el aval de los sindicatos UGT y CCOO que han sido aliados para el gobierno de coalición durante los últimos cinco años: reformar el Estatuto de los Trabajadores para que cada año el salario mínimo interprofesional (SMI) sea un 60% del salario medio en España.
También hubo un guiño al futuro de las pensiones. «Voy a solicitar la confianza de la Cámara para que todos los años llenemos la hucha de las pensiones y haya 5.000 millones más», ha asegurado Pedro Sánchez
Para el secretario general del PSOE, el líder de la derecha ha «retorcido» el mandato del jefe del Estado y ha «retorcido» la Constitución, «no para ser investido, sino para atrincherarse como líder del PP».
Tras la investidura fallida de Feijóo, Pedro Sánchez ha proclamado que su partido sí va a «trabajar por una investidura real» para que haya «cuatro años más de convivencia y concordia. Es lo que va a pasar».
Para alcanzar este objetivo y convertirse en presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ha señalado que se siente con «más ganas, más fuerzas y más argumentos que nunca», sobre todo después de lo que «he visto en el Congreso de los Diputados» esta semana.
Pedro Sánchez sí se ha referido a los mensajes del PP sobre los pactos con catalanes y vascos “Llevamos 40 años rompiendo España, eso dicen», pero cuando estuvo «a punto de romperse España fue con el gobierno del PP de Mariano Rajoy y con la declaración unilateral de independencia en Cataluña» en ese periodo. Ahora «hay más concordia en España” añadió

En el acto en La Rinconada, Sevilla, ha participado también María Jesús Montero, ministra en funciones y ‘número 2’ del PSOE, el secretario general del PSOE andaluz, Juan Espadas, y Javier Fernández, alcalde de este municipio sevillano, presidente de la Diputación de Sevilla y uno de los cargos socialistas con más poder orgánico e institucional en el PSOE andaluz.

Como decimos en la carta que casi 300 militantes de casi todas las comunidades autónomas hemos firmado, el día 23 de julio la mayoría social le paró los pies
a la derecha extrema y a la extrema derecha y mostró su apoyo a un gobierno de progreso con el PSOE como partido de izquierdas más votado.
Tras el anunciado fracaso de la investidura de Feijoo llega el turno de Pedro Sánchez. El objetivo esclaro: conseguir conformar un gobierno de progreso
que gobierne para la mayoría social de este país, y que permita avanzar en derechos sociales y en derechos laborales, reducir las desigualdades y conseguir la recuperación de la normalidad en las relaciones política e institucional entre los partidos e instituciones de losdiferentes pueblos de esta España plural. Para ello, es necesario el apoyo de todos los partidos antifranquistas, que incluye a Junts.
Obstáculos para conseguirlo, todos y más. A saber:

Comencemos con datos: No es cierto, que Feijóo tenga la mayoría del apoyo de los españoles. Sumando sus votos a los de VOX, tiene el apoyo del 45,44%
de los ciudadanos/as que han ido a las urnas. La mayoría de españoles no queremos un gobierno de derechas. Que no hablen por la mayoría de españoles.
En cuanto a Catalunya, los datos son claros. El PSC ha vuelto a ser el partido más votado en Catalunya, con el 34,49% de los votos, y Sumar el 14,03% de los votos. Los independentistas (Junts + ERC) suman el 24,32% de los votos. Harían bien los independentistas en reconocer esta realidad y no hablar por la
mayoría de catalanes que apuestan mayoritariamente por un gobierno de progreso. Negarse a ello, es negar la voluntad mayoritaria del pueblo catalán.
Vistos los datos tanto en España como en Catalunya, la mayoría social se decanta por un gobierno de progreso, y el gran obstáculo en un principio era una ley de amnistía.
Los socialistas catalanes ya salimos en la transición pidiendo «libertad, amnistía y estatut de autonomía», y podemos decir ahora exactamente lo mismo.
Es necesario profundizar en las libertades, en la libertad para criticar aquellas instituciones que siguen obedeciendo los dictados del antiguo régimen, y que
se amparan en leyes promulgadas por el PP y que el PSOE debe abolir como «la ley mordaza».
Es necesario «pasar página» del pasado más recien te en el que los independentistas se saltaron el estatut de autonomía de Catalunya. Los indultos y una ley de amnistía ayudan a encarar el futuro propiciando
un diálogo para buscar el mejor encaje de los distintos pueblos. Pienso sinceramente que la propuesta federalista y un nuevo modelo de financiación autonómica puede ser los instrumentos para conseguirlo.
Pero para ello, todo el mundo debe «bajar del burro», y estar dispuestos a buscar un encaje constitucional. Personalmente, el encaje constitucional es posible aunque para ello se deba reformar la constitución.
Ya se ha hecho otras veces, y no precisamente para favorecer los intereses de la clase trabajadora. Recordemos la reforma exprés para anteponer el pago de
la deuda a los bancos al pago de las nóminas de los
trabajadores, en caso de dificultades de tesorería.
La amnistía es necesaria. No como cesión a unchantaje. No como cambio por una investidura, sino porque es necesario normalizar la vida política y por-
que es necesario avanzar en los derechos sociales, y no se podrá avanzar si los derechos sociales y los derechos nacionales no se alinean.
Dicho esto, lamentablemente, parece que hoy estamos un poquito más lejos de la investidura de Pedro Sánchez que hace unas semanas. Las manifestaciones
de gente como el presidente de Asturias en favor de la amnistía, las de Montilla alertando de las injerencias de González y Guerra en las negociaciones a la
investidura de Sánchez, los avances en la negociación con todos los partidos, los apoyos recibidos por la militancia para lograr una investidura que permita un
gobierno de coalición y de progreso…todo ello, puede ir al traste si no nos descabalgamos de aquello que nos separa y nos aferramos a lo que nos une.
Unas nuevas elecciones generales no arreglarán nada. Según el CIS, la gente no se ha equivocado al votar. El 90% repetirá su voto. Volveremos a decir
que necesitamos un gobierno de progreso que resuelva los problemas de la mayoría y aborde una nueva época de avances. Nuevamente necesitaremos esta
blecer alianzas con diferentes partidos, no todos de izquierdas, como Junts, el PNV o UPN. Nuevamente, tendremos que parar los pies al peligro que supone
la extrema derecha y la derecha extrema, mientras siguen eliminando derechos en las comunidades que gobiernan.
Encontrar soluciones y establecer puentes de diálogo no solo es posible, sino también necesario para avanzar en derechos para la mayoría social de este
plural y diverso país plurinacional en el que vivimos.
Entre tanto, sigamos con la recogida de firmas lanzada por Tribuna Socialista entre la militancia delPSOE.
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Descarga aquí el Programa de las Jornadas
VIERNES, 6 DE OCTUBRE
17.00 h
Inauguración y Acogida
Genaro Raboso Saelices,
Coordinador de las Jornadas.
17.15 – 19 h
Los planes de la
Comunidad de Madrid.
17.15 h
Atención Primaria, con
Plataforma de Centros de
Salud de Madrid.
17.45 h
Atención Hospitalaria, con Médicos y Facultativos no fijos de Madrid y Sindicato MATS.
18.15 h
Urgencias Extra hospitalarias, con Plataforma SAR Madrid y Plataforma 112.
19.00 – 20.30 h
Debate en grupos.
SÁBADO, 7 DE OCTUBRE
10.00 – 11.30 h
Experiencias de acción frente al
desmantelamiento.
10.00 h
Huelgas en Atención Primaria, con AMYTS.
10.30 h
La experiencia de Encierro de Manoteras y
SUME.
11.00 h
Experiencia de V y V de B y P de Madrid, con
Latina en Defensa de la Sanidad Pública y
Vecinas y Vecinos de Asamblea Popular de
Carabanchel.
11.45 – 14.00 h
Debate en grupos.
14.00 – 15.30 h
Comida.
15.45 – 18.00 h
Experiencias de organización
ciudadana.
15.45 h
Experiencia de Vecinas y Vecinos de Barrios y
Pueblos de Madrid, con Plataforma Villaverde
por la Sanidad Pública y Plataforma en
Defensa de la Sanidad Pública Sierra de
Guadarrama.
16.15 h
La lucha de los familiares de usuario/as de
residencias, con Marea de Residencias y
Verdad y Justicia en las Residencias de Mayores.
16.45 h
Otras formas de participación, con Familias por la Sanidad Pública de Vallecas.
17.30 – 20.00 h
Debate en grupos.
DOMINGO, 8 DE OCTUBRE
10.00 – 12.25 h
Conferencias.
10.00 h
Dra. Irene Blanco del Río,
de Plataforma afectados
por COVID persistente y
encefalomielitis miálgica.
10.50 h
Vicente Losada, Economista y activista de la Auditoría Ciudadana de la Deuda en Sanidad.
11.40 h
Dr. Juan José Rodríguez Sendín y Dr. Fernando Lamata Cotanda, de Asociación por un Acceso Justo al Medicamento.
12.30 h – 14.30 h
Exposición de lo
recogido en los grupos
de trabajo y Clausura.
Descarga aquí el Programa de las Jornadas

Han sido muchas y muy rápidas las lecturas que se han hecho del resultado de las elecciones del 28 de mayo. Tribuna Socialista quiere dar su punto de vista, pues no en todo coincidimos con lo leído y escuchado.
La valoración cuantitativa, es negativa para la izquierda. Mientras en las municipales de 2019, el PSOE le sacó al PP 1.598.577 votos, el pasado domingo, el PP le ha sacado al PSOE 757.727 votos. Ciudadanos ha tenido una caída del -84%, de lo que se han beneficiado PP y VOX. El proyecto de Sumar ha terminado restando, y Podemos ha corrido casi la misma suerte que Ciudadanos.
La participación media en 2019 fue del 65,2%, frente al 63,91 de este pasado domingo, o lo que es lo mismo, la abstención ha alcanzado en las dos últimas contiendas electorales el 35% del electorado.
Los resultados tienen un denominador común: el ascenso de PP y VOX. Ell PP ha obtenido 1.988.092 votos que se nutren de 1.574.707 que han dejado de recibir las candidaturas de Ciudadanos, más los 368.212 que han dejado de votar al PSOE y que probablemente han migrado al PP.
Sin embargo, esta pauta no se ha producido en todas las comunidades y municipios. Nadie está resaltando que el PP, en su flamante Comunidad de Madrid, donde ha obtenido más diputados, lo ha hecho con -44.623 votos que en 2019 (-2,73%). La clave de este resultado está en la desaparición de Podemos, que, a pesar de recibir 158.831 votos no ha obtenido ningún diputado (Podemos obtuvo en 2019, 263.871 votos). Hay que decir que si Podemos hubiese entrado en la Asamblea de Madrid no hubiesen dado los números para gobernar, aunque sí para que Ayuso no tuviese mayoría absoluta.
En Extremadura, la derrota del PSOE sólo es atribuible al propio PSOE, que ha caído un -15,73% en sus votos (-45.253 votos). Mientras que el PP ha recibido 67.108 votos más que hace cuatro años. Este es uno de los casos en los que es muy evidente el trasvase de votos del PSOE al PP.
En el País valenciano el contexto ha sido diferente. La coalición de Gobierno de PSOE con Compromís y Podemos se podría haber reeditado si no se hubiesen hundido las dos últimas, pues el PSOE ha crecido en 4 diputados y en 47.806 votos: Compromís ha perdido 2 diputados (-94.594 votos) y Podemos ha perdido sus 8 diputados por una caída del 60% de los votos. A lo anterior hay que sumar que PP y VOX se han repartido los 434.630 votos de Ciudadanos.
Si las circunstancias en las diferentes comunidades son variadas, en los municipios más si cabe. Sin embargo, hay casos muy llamativos. Uno de ellos es el de Arroyomolinos (Madrid), donde la alcaldesa del PP está imputada por varios casos de corrupción. Pues bien, en este municipio, el PP ha duplicado sus votos y ha pasado de 5 a 8 concejales. Mientras que, en Móstoles, otro municipio cercano al anterior, donde la alcaldesa presuntamente corrupta es del PSOE; sí se ha impuesto la coherencia: El PSOE ha pasado de 10 a 7 concejales y, consiguientemente, perderá la alcaldía.
La casuística es muy diversa, pero el repaso cuantitativo de estos ejemplos nos permite sacar nuestros puntos de vista cualitativos.
La primera conclusión, no por novedosa, es que el electorado de derechas no castiga la corrupción, mientras que el electorado de izquierdas no la tolera; prueba de esto es el caso de Móstoles, o el enorme daño que ha hecho en Andalucía el caso de los ERE, en tanto que al PP no le pasan factura sus desmanes.
La segunda es que el PP ha ganado estas elecciones dopado con los votos de Ciudadanos, un partido que ha ejercido de mamporrero del PP desde sus comienzos con Albert Rivera, hasta el final de sus días, dejando más de 1,5 millones de votos de herencia al PP y a VOX.
La tercera conclusión es que la izquierda ha venido gobernando, como casi siempre, con paños calientes (políticas liberales) en las políticas económicas y con paños socialdemócratas en las políticas sociales, algunas de estas última no ejecutadas con demasiada fortuna. Es la constatación de que cuando se pretende contentar a todos se suele molestar a la mayoría, principalmente a la mayoría del voto natural de la izquierda.
A lo anterior hay que añadir decisiones que el electorado de izquierdas ni entiende ni le gustan, por ejemplo:
Tanto en los programas electorales, como en sus declaraciones, no queda clara la posición respecto a la colaboración público-privada como vía para la privatización. Lo que si suele quedar claro es la posición favorable a estas colaboraciones, y en coherencia ni una palabra respecto a compromisos que reviertan las políticas privatizadoras de la derecha, y de algunos gobiernos autónomos progresistas.
Mientras se escatima en Educación, en Sanidad y en Dependencia, no se duda en incrementar los presupuestos militares.
Ahora nos cuentan que el IPC está moderándose, que no significa que los precios bajen. Mientras el precio de la vivienda, en alquiler y en propiedad, no para de subir y se incrementa en cantidad insoportable los precios de las hipotecas.
Se podrían poner muchos otros ejemplos, pero el listado sería largo.
La izquierda debe dejar de hacer seguidismo del liberalismo que lleva a la clase trabajadora a la ruina y al mundo a la barbarie. Debe ser fiel a su razón de ser: un partido político es una herramienta para resolver problemas, si no es para eso es un estorbo.
Los partidos de la izquierda, incluidos muchos de sus militantes, asumen los mantras que se les imponen desde la derecha. Es llamativo que los apoyos que Bildu ha venido dando a lo largo de la legislatura; la mitad de esta campaña pasada ha versado sobre los exmiembros de ETA que figuraban como candidatos en la lista de ese Partido. Nosotros nada tenemos que ver con el mundo abertzale, pero nos negamos a cuestionar a ciudadanos que han cumplido sus penas y ahora se insertan la sociedad por la vía política. Por el contrario, se está asumiendo como “normal” que un partido abiertamente fascista (negacionista de la libertad y la democracia) forme parte de gobierno en todos los ámbitos del Estado.
Tanto los colaboradores de TS en sus artículos, como el Comité de Redacción en nuestras editoriales, lo venimos diciendo desde hace tiempo: entre la mayoría social se detecta la sensación de una gran orfandad política.
La misma determinación que ha demostrado el presidente del Gobierno para anticipar las elecciones generales al 23 de julio nos gustaría verla a la hora de adoptar políticas económicas que afronten los problemas de la mayoría y para cumplir con las promesas electorales que se hicieron, y eso va por todos y todas.
Con la Ley de Ordenación Sanitaria de Catalunya de 1990, que permitía el uso de hospitales privados con financiación pública, y el informe Abril Martorell de 1991, que pretendía reducir el nivel de aportación de cotizaciones a la Seguridad Social al Sistema Nacional de Salud, y con copagos de los usuarios por los servicios reducidos, se inicia el proceso de privatización de nuestro Sistema Sanitario Público. Estos procesos se paralizaron parcialmente por la ciudadanía en la calle. Sin embargo, leyes de calado privatizador como la 15/97 es un apoyo más a las políticas privatizadores, al permitir que en la gestión de los servicios sanitario puedan intervenir entidades públicas y privadas.
En 1999 se crea en la Comunidad Valenciana el primer modelo público de gestión privada en España, el llamado modelo Alzira. La senda privatizadora continúa con Esperanza Aguirre con la construcción en la Comunidad de Madrid, en el periodo entre 2005 y 2008, de seis hospitales nuevos con gestión privada.
En octubre de 2012, el entonces Consejero de Sanidad Fernández Lasketty, intentó privatizar seis hospitales y 27 Centros de Salud. Las condiciones que constaban en los pliegos hechos públicos en el BOCM dejaban bien a las claras que estas medidas suponían asegurar el beneficio de las empresas que participarían en la gestión hospitalaria, más que proteger el Sistema Sanitario Público y la propia asistencia médica a la población.
El proceso de privatización de Lasketty suponía el despido de más de 5.000 profesionales sanitarios. La respuesta no se dejó esperar. Una histórica Marea Blanca se hizo visible en las calles. Los ataques contra nuestro sistema sanitario público que comenzaron en los años 90 llenan las calles dos años después del nacimiento del 15 M.
El 15 M devolvió la ilusión a la ciudadanía. Los sindicatos volvieron a estar beligerantes en defensa de lo público. Las medidas privatizadoras que habían pasado desapercibidas toman cuerpo en el mismo momento que Ignacio González y el Consejero de Sanidad Lasketty sacan a la luz el plan que intenta transformar el sistema.
Un espacio en defensa de la salud y la vida basado en la autoorganización
En 2022 el dúo Ayuso-Lasketty, retoma la senda privatizadora. Aprovechan la pandemia para desmantelar otro poco más la Atención Primaria, primer escalón fundamental de nuestro sistema sanitario público. La cartera de servicios se ve mermada. Cientos de miles de usuarios se ven privados de asignación de médicos. Más de seiscientos mil niños se encuentran sin pediatras. Se cierran los Servicios de Urgencias Extrahospitalarias (SUAP). El consejero Ruíz Escudero, presenta un nuevo modelo de Atención Primaria basado en la enfermería y video consultas.
La respuesta no se deja esperar. Esta vez corre a cargo de los usuarios de la Sanidad Pública. Con los cierres de los SUAP la ciudadanía de barrios de clase trabajadora se laza a las calles. Carabanchel, Latina y Villaverde se movilizan semanalmente. Concentraciones, manifestaciones semanales recorren las calles de los barrios de estos distritos. Durante dos años las movilizaciones no cesan. La idea de autoorganización va calando en las vecinas y vecinos de estos barrios. Las Asambleas semanales que dan paso a las manifestaciones o concentraciones son cada vez más numerosas y la implicación ciudadana también. Tareas como pegada de carteles y mesas informativas va creando un espacio de compromiso ciudadano por la apertura de las urgencias, por la demanda de más personal médico y por la defensa de una Atención Primaria que está siendo programada desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid hacia su destrucción.
En julio de 2022, los barrios de Carabanchel, Latina y Villaverde hacen un llamamiento a organizar una gran movilización. A este llamamiento se unen barrios y municipios de la Comunidad de Madrid que llevaban un proceso movilizador idéntico. Rivas Vaciamadrid, Arganzuela, Puente de Vallecas, Ciudad Lineal, Getafe, Guadarrama. En julio de 2022 una Asamblea en la que participan representantes de Asambleas de barrios, municipios, colectivos sociales, asociaciones vecinales constituyen el espacio Vecinas y Vecinos de Barrios y Pueblos de Madrid.
El 13 de noviembre se produce la primera convocatoria de este espacio. Las calles de Madrid se convierten en una riada ciudadana que accede a la Plaza de Cibeles en cuatro columnas, convirtiéndose en la manifestación más multitudinaria que haya existido en nuestro país hasta esa fecha, por la defensa de la Sanidad Pública.
Los planes de Ayuso siguen adelante y, en febrero, de nuevo la ciudadanía toma la calle con una manifestación más numerosa que la celebrada en el mes de noviembre.
En el mes de abril Vecinas y Vecinos de Barrios y Pueblos de Madrid, ante la continuación de los planes del Gobierno Ayuso organiza una Consulta Ciudadana por la Sanidad. Más de 324.000 ciudadanos y ciudadanas participan en la misma exigiendo al Gobierno de la Comunidad de Madrid como tarea prioritaria la financiación necesaria que permita la dotación de personal y medios necesarios para la Atención Primaria, Servicios de Urgencias Rurales, Summa 112 y Hospitales de la Comunidad de Madrid.
En esta consulta en la que no participan, UGT, CC.OO., FRAVM, SOCIEDADES MÉDICAS adquiere un gran valor de auto organización. Miles de voluntarios, convierten la consulta en una acción que ha servido para aumentar el compromiso por la defensa de la Sanidad Pública, estableciendo una conexión directa con la ciudadanía y sus preocupaciones por el deterioro de nuestro sistema sanitario público.
Gobierne quien gobierne la Sanidad Pública se defiende
Este lema es repetido hasta la saciedad en las múltiples movilizaciones en defesan de la Sanidad Pública. Sea el que sea el resultado de las próximas elecciones Autonómicas, la movilización no va a parar hasta frenar los procesos de destrucción de nuestro sistema sanitario público. El próximo 29 de mayo, la lucha se retoma. No hemos ganado nada todavía, en lo que se refiere a frenar los planes de destrucción de los servicios públicos. Sin embargo, ahora mismo hemos acumulado un capital inmenso. Las ciudadanas y ciudadanos de la Comunidad de Madrid hemos conseguido un espacio de lucha y auto organización. Un espacio que nace de la movilización. Un espacio que está siendo capaz de organizar grandes movilizaciones. Un espacio que tenemos que expandir a todos los barrios y municipios de la Comunidad de Madrid. Un espacio en el que tienen cabida todos los barrios y municipios que se movilizan por la defensa del derecho a la salud y la vida que es lo que nos une.
Hoy se publican dos noticias que leídas juntas dejan poca esperanza en que las cosas puedan ir a mejor en Bizkaia y en Euskadi tras el 28M.
El diario el “El Correo” nos cuenta como el 56% de los municipios bizkainos siguen gobernados por el mismo partido político desde 1979, y nos da la lista de municipios, entre ellos su capital Bilbao, donde las cosas nunca cambian. Otro Diario “Argia” confirma la culminación de la privatización de la gestión del agua en Bizkaia tras acabar con todos los consorcios del agua, el ultimo el de Busturialdea.
Vivo en Barakaldo, margen izquierda del Nevión, cuna del socialismo bizkaiano y capital de la zona minera, de lo que ya no queda más que el recuerdo, tanto de lo uno como de lo otro y algo del paisaje. Mi municipio es de los que se sale de ese 56% que menciona el correo, aunque por muy poco, estuvimos gobernados por el PSE/PSOE desde el 1983 hasta 2015, 32 años, desde entonces estamos en manos del PNV, partido que consiguió la primera alcaldía de la democracia de 1979 a 1983. Como se puede ver no hay una gran alternancia política en Barakaldo, menos si tenemos en cuenta el pacto de gobierno que une a estos dos partidos en las instituciones vascas y que suele llegar hasta las políticas municipales. Las políticas de unos y otros son muy difíciles de diferenciar, si buscamos políticas “Socialistas”, por ejemplo, resulta chocante que el PSE/PSOE, como aspirante a recuperar el ayuntamiento, en sus promesas electorales se incluyan mejoras en barrios degradados, que llevan más de 30 años degradados y por los que poco hicieron en su día.
El partido socialista en Bizkaia y en Euskadi tiene muy fácil el distanciarse del PNV y de sus políticas conservadoras sin tener que recurrir a grandes obras en las infraestructuras de nuestros barrios, bastaría con defender simples ideales “Socialistas” como la lucha por lo público y contra las privatizaciones o por una laicidad real empezando por los municipios y llegando al gobierno autonómico.
El pasado mes de abril las centrales sindicales vascas, ESK y ELA, denunciaban la privatización de los almacenes de Osakidetza, el objetivo real de Osakidetza no es otro que el de cerrar los diferentes almacenes con los que cuenta hoy en las diferentes Organizaciones de Servicios, gestionados con medios y personal propio, para centralizarlos en la futura plataforma logística, cuya gestión se va a subcontratar a una empresa externa y por lo tanto, a privatizar. No es el primer ataque de privatización que sufre el Servicios Vasco de Salud, como es práctica habitual en todos los servicios de Salud del Estado, empiezan con derivaciones de pacientes a centros privados “colaboradores” para ciertos procedimientos, siguen el engorde de las listas de espera que hasta para la atención primaria pasa de horas o dias a semanas. Y acaban con el cierre de servicios, como el módulo psicosocial de Cruces, en mi municipio, que este sí que llevaba funcionando desde 1979.


También en estos días, y cara a la actual campaña a las elecciones municipales para el 28M, desde la asociación “Langilen Informazioa” nos hemos dirigido a los candidatos para que incluyan en sus mítines y en sus discursos la discusión sobre el proyecto de ley que prepara Gobierno Vasco en el que se va un poco más allá del pacto que ha alcanzado el gobierno de Pedro Sánchez con diferentes religiones. La propuesta del gobierno vasco obliga a los municipios a reservar terreno público para cualquiera de las confesiones religiosas, esta carta ya la publicamos en el número 143 de TS ( https://tribunasocialista.com/2023/05/02/ley-de-culto-en-euskadi/ ), como bromeaba, y no sin razón, un periodista de La Cadena Ser, nos vamos a convertir en el paraíso para las STARTUP religiosas.
También hemos preparado una mesa redonda en Leioa, para el próximo día 25, a la que hemos invitado a los candidatos a estas municipales a significarse en favor de la Auditoria a las cuentas de la seguridad social, algo que por ley aprobada en el congreso se debería haberse llevado a cabo hace meses.
Estos son los ejemplos más cercanos y recientes del poco interés de los candidatos en Euskadi por políticas “Socialistas”, porque el problema que siempre queda patente del PSE/PSOE en Euskadi es el pacto con los conservadores que le ata de pies mi manos para poder hacer suyas cualquiera de estas políticas por lo público, contra las privatizaciones, por una laicidad real en nuestros municipios, un pacto que se hace notar hasta en Madrid cuando el Gobierno de Pedro Sánchez quiere sacar adelante los presupuestos generales del Estado con el apoyo de los abertzales.
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