Aportación de la Asociación Trabajo y Democracia (ASTRADE), a laConferencia contra la Guerra y el GenocidioLondres 19 de junio de 2026

La Conferencia y el Mitin, que reúne a más de 20 países en Londres, los días 19 y 20 de junio, significan un asidero para los millones de militantes políticos, sindicalistas y activistas que luchan contra la guerra: contra los más de 100 conflictos armados que hoy están activos en el mundo, y contra el genocidio que el Estado sionista de Israel viene cometiendo en Palestina, tanto en Gaza como en Cisjordania.

No se puede hablar de democracia en las naciones del continente europeo o en cualquier otro país del planeta donde se mire para otro lado ante la guerra y el intento de exterminio de un pueblo. La democracia no es compatible con ser aliado de países genocidas.

La mayoría social en países como España está contra la guerra, así lo dice el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del mes de marzo: el 70% de las y los españoles rechazan los ataques de EE.UU., e Israel contra Irán, y la cifra se eleva hasta el 77% para rechazar la guerra en general. Estamos convencidos de que la opinión del resto de países de Europa es similar. Por tanto, las encuestas ratifican que la guerra no es de los pueblos. Nos preguntamos ¿por qué los gobiernos desoyen a sus gobernados? La respuesta está en el verdadero motivo de las guerras, que, como en el caso de la guerra en Ucrania, obedece principalmente a la confrontación entre multinacionales y oligarcas de la energía, en su pugna por el mercado del suministro de gas y petróleo a Europa.

La guerra no es de los pueblos, pero la sufrimos los pueblos

Es la clase trabajadora la que pone los muertos, tanto si se trata de población civil, como los 75.000 civiles asesinados por Israel en Gaza desde octubre de 2023, las 120 niñas iraníes asesinadas por los USA en Minab o los centenares de soldados rusos y ucranianos que mueren en el frente cada día, desde hace ya más de cuatro años. Se cuentan por cientos de miles los jóvenes rusos y ucranianos perseguidos por negarse a ser carne de cañón en una guerra que les es ajena, o los jóvenes que se manifiestan en Alemania o Francia ante los intentos de imponerles servicios militares.

Son los pueblos los que sufren cuando se ven expulsados de sus casas y ciudades, como les ocurre a los cisjordanos que se ven acosados por los colonos sionistas, con la colaboración del ejército de Netanyahu, como los son los millones de exiliados y desplazados de Ucrania o las y los libaneses que huyen del asedio y la muerte en el sur de Líbano.

La guerra militar agrava y acelera la guerra económica que la clase dominante, minoritaria, lleva a cabo contra la clase trabajadora, mayoritaria. Es en los momentos de crisis y de guerras provocadas, cuando la especulación se ceba en los precios de los productos básicos: en el sexenio 2020 – 2025, en España, los alimentos han subido un 30,67%, alza de precios frente a la que los salarios han perdido un 14,61% de poder de compra y un 11,77% en el caso de las pensiones.

Parar la guerra y exigir la paz no es solo un deseo bienintencionado, es una necesidad imperiosa para la mayoría de la población mundial.

La delegación de ASTRADE que participará en la Conferencia y el Mitin de Londres, organizado por Stop the War, felicita a los organizadores por el acierto en la organización de estos eventos y animamos a dar continuidad organizada a la lucha contra la guerra bélica y la guerra social.