Comunicado CAIT Venezuela

Por Comité Autónomo e Independiente de Trabajadores (CAIT) 25-6-2026

*Expresamos nuestro más firme respaldo y solidaridad con las familias trabajadoras afectadas*

*La naturaleza no distingue entre ricos y pobres al temblar; sin embargo, la tragedia y el desamparo posterior tienen un sesgo marcadamente económico* .

Dos potentes terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, sacudieron a Venezuela la tarde del 24 de junio, provocando graves daños en Caracas y La Guaira, así como afectaciones, derrumbes e interrupciones de servicios en Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón, con reportes adicionales en Yaracuy y Trujillo. Mientras continúan las labores de rescate, la magnitud de la emergencia ha causado, de acuerdo con el más reciente balance preliminar, al menos 188 fallecidos y 1.520 heridos.

*Un fenómeno poco habitual*

Un doblete sísmico, como el registrado en Venezuela, es un fenómeno menos habitual que el de un terremoto principal seguido por réplicas menores. Este tipo de eventos ocurre cuando la rotura de una falla desencadena la de otro segmento de la misma estructura o de una falla muy próxima. En concreto, el doblete sísmico sucede cuando coinciden dos terremotos de magnitud muy parecida, muy seguidos en el tiempo y muy próximos en el espacio. Venezuela está situada en una región donde la Tierra se mueve constantemente. Aunque no siempre se percibe ese movimiento, las placas tectónicas se desplazan lentamente a lo largo de años, décadas o incluso siglos. En el norte del país, la placa del Caribe y la placa Sudamericana se encuentran en una frontera compleja, caracterizada por fallas activas capaces de generar sismos significativos.

*El impacto económico del desastre sísmico*

El impacto económico de los sismos gemelos en Venezuela se proyecta en miles de millones de dólares. Según estimaciones del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), las pérdidas totales podrían oscilar entre el 1% y el 7% del PIB nacional. Este desastre representa un golpe crítico para la infraestructura y para una economía que ya arrastraba una profunda vulnerabilidad, agudizada por los efectos de las sanciones internacionales, la corrupción en la gestión de fondos públicos, un modelo rentista excesivamente dependiente del petróleo, y esto se suma recientemente al control que ejerce Estados Unidos sobre los ingresos por la venta del crudo.

*El desastre nos afecta a todos, pero la pobreza lo sufre más*

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, hizo un llamado a la unidad nacional, decretó el estado de emergencia y anunció la creación de un fondo de 200 millones de dólares destinado a la reconstrucción y a la atención inmediata de la crisis. Si bien el estado de emergencia agiliza el despliegue de recursos estatales y la acción conjunta de fuerzas civiles y militares, la concentración del poder ejecutivo abre tensiones políticas estructurales. El foco del conflicto radica en definir quién administra el capital, cómo se jerarquizan las necesidades de la población y qué agendas moldearán el proceso de reconstrucción. Esta situación no puede convertirse en una oportunidad para la especulación, ni en un pretexto para trasladar el costo de la reconstrucción a quienes ya cargan con el peso de la crisis.

El desastre dejó en evidencia una brecha estructural: los peores impactos se concentraron en las clases populares, más allá de colapsos puntuales en sectores de clase media. Las zonas más golpeadas se ubican en el Litoral Central y el centro-norte del país. La Guaira sufrió la destrucción masiva de hogares y residencias, con daños críticos en comunidades vulnerables de Catia La Mar (sectores de la Avenida El Ejército, La Lucha y Las Tunitas), Macuto (Punta Brava), Caraballeda (Los Corales) y Playa Grande.

_*Hasta junio de 2026, los fondos provenientes de la comercialización del petróleo venezolano bajo control y supervisión directa de Estados Unidos se estiman en unos 8.000 millones de dólares, correspondientes al volumen exportado desde inicios de año. Ante la gravedad de la situación, los trabajadores y todo el país debemos movilizarnos hoy mismo para exigir la entrega inmediata de estos recursos con el fin de atender la emergencia*_ .