¿Quo vadis Trump?

Tras el ataque de EEUU a Venezuela, precedido de bombardeos a lanchas motoras a las que Trump imputaba ser narcotraficantes, con más de 40 personas asesinadas por la mera decisión de Trump, se han escrito cientos de artículos describiendo los hechos y estableciendo todo tipo de reacciones, opiniones y conclusiones políticas.

Mi reflexión será sobre la impronta personal de Trump, su desquiciada personalidad y preguntarnos donde se dirige, hasta donde va a llevar sus amenazas a otros países y cuánto puede tensar el equilibrio mundial, arrastrando a los que se supone éramos sus aliados en la OTAN.

Donald Trump tomó posesión en su segundo mandato el 20 de enero de 2025 y nada más tomar posesión, las primeras medidas adoptadas, algunas efectivas y otras declaraciones de intención, que ya marcaban cuál sería su deriva y su tendencia absoluta hacia el imperialismo autocrático, el poder absoluto, el capitalismo más salvaje, el desprecio a los derechos humanos y el derecho internacional y el genocidio. Trump se cree el emperador del mundo y el Marshall de las Américas.

Esas primeras medidas tomadas en sus primeras horas en el cargo, a vuela pluma, fueron las siguientes:

1. No aplicar el acuerdo alcanzado en la OCDE para aplicar el impuesto global en EEUU

El presidente avanzó que se notificará ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que los compromisos adquiridos por el anterior gabinete respecto al acuerdo fiscal global para imponer un impuesto global se quedan sin efecto.

2. Salir del Acuerdo de París contra el cambio climático

Una de las medidas que ya anunció el presidente y que ha cumplido ha sido retirar a Estados Unidos del Acuerdo climático de París. Una acción que ya hizo durante su primer mandato (2016-2021) y al que ahora expresidente Joe Biden reincorporó en 2021.

3. Retirar a EEUU de la Organización Mundial de la Salud

También ordenó la salida de EEUU de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

4. Indultar a 1.500 condenados por el asalto al Capitolio de 2021

La mayoría de los condenados por el ataque del 6 de enero de 2021 al Capitolio, que se produjo el mismo día que se estaba certificando la victoria de Biden, han sido indultados por el nuevo presidente Trump. Alrededor de 1.500 personas se ven beneficiadas por esta medida.

5. Declarar la “emergencia nacional” en la frontera con México, lo que autoriza el uso de militares

En honor a su lema Make America Great Again (Hacer Estados Unidos Grande de Nuevo), Trump declaró una «emergencia nacional» en la frontera con México, que autoriza el uso de las fuerzas militares en esa linde.

6. Revocar la salida de Cuba de la lista de estados promotores del terrorismo

Donald Trump revocó la orden del pasado 14 de enero con la que el expresidente Joe Biden sacó a Cuba de la lista estadounidense de Estados promotores del terrorismo.

7. Declarar la “emergencia energética nacional» para poder perforar en EEUU en busca de petróleo y gas

Igualmente firmó una orden ejecutiva para declarar una «emergencia energética nacional» que le otorga autoridad para potenciar la producción de petróleo y gas en el país, incluyendo la apertura de nuevas perforaciones en Alaska.

Esta emergencia energética es una de varias medidas con las que impulsar la industria del petróleo, el gas y la energía y revertir la transición hacia fuentes limpias promovida por su predecesor, Joe Biden.

Declaraciones de intención:

1. Renombrar el “Golfo de México” para pasar a ser llamado “Golfo de América

Otro de las reformas anunciadas fue el renombramiento del «golfo de México». «Dentro de poco, vamos a cambiar el nombre del golfo de México a ‘golfo de América’», afirmó Trump.

2. Retomar el control del Canal de Panamá

Durante su discurso aseguró que retomaría control del canal de Panamá. «China está operando el canal de Panamá. Pero no se lo dimos a China. Se lo dimos a Panamá, y lo vamos a retomar», dijo.

3. Convertir en «política oficial» de su nuevo gobierno el reconocer solo dos identidades de género: «el masculino y el femenino»

Una de las órdenes que decretó el nuevo presidente fue ‘tumbar’ casi 80 decretos del gobierno de Biden, incluido el que apostaba por una equidad racial y el que abogaba por prevenir y combatir la discriminación con motivo de identidad de género y orientación sexual. En su discurso de investidura afirmó que reconocerá solo dos identidades de género, «el masculino y el femenino».

4. Criticó la aportación económica de algunos países de la OTAN, como España, cuya contribución calificó de «muy baja»

El nuevo presidente criticó que la aportación de España a la OTAN es «muy baja», además de confundirse al incluir al país como un miembro de los BRICS, organización de países emergentes de la que no forma parte.

Así mismo, amenazó a Canadá, que, decía, acabará siendo parte de EEUU, a Mexico, a Cuba, sobre la que ha insinuado que será pronto invadida y a Groenlandia, respecto de la que dice que, necesariamente y sin opciones, tiene que pasar a formar parte de EEUU por razones de Seguridad.

Parece claro que no es la seguridad lo que anima a Trump, sino la pura codicia de apoderarse de todo lo que posee Groenlandia en su subsuelo, metales y minerales apreciadísimos, tierras raras y otros especímenes que codicia Trump, y lo quiere ya y gratis.

A la vista de lo ocurrido durante el primer mandato y el asalto al Congreso, y vistas las inmediatas medidas y declaración de intenciones adoptadas por Trump, ya nos da una idea de dos cosas: de un lado, su personalidad esquizoide y psicópata y su trastorno acusado de personalidad, y de otro, hacia donde nos dirige su deriva, quiere ser y se siente, el rey del mundo, al menos del hemisferio occidental y no admitirá la presencia de rusos o chinos, y también quiere que Europa y la OTAN sigan siendo sus subordinados y a sus órdenes, que le compren su material militar a los EEUU.

Es decir, Trump nos está llevando a los prolegómenos de la Tercera Guerra Mundial, tal es su locura.

En efecto, locura, porque Trump adolece de lo que vulgar y popularmente se denomina “estar como una cabra”, es decir, psicopatologías paranoides que derivan en un trastorno grave e intratable de la personalidad, “el narcisismo maligno” que le hace ser narcisista, destructivo y peligroso. (Arístegui Redacción AN/AG 26/10/24), lo que ha sido alertado por más de 230 psiquiatras y profesionales de la salud mental.

La Organización Anti-Psichopath PAC en un desplegado publicado en The New York Times, se afirma que el magnate republicano es engañoso, destructivo, iluso y peligroso, “que lo hacen incapaz para todo liderazgo”.

Padece de un intenso sadismo y presenta un trastorno de personalidad antisocial, carente de toda empatía, siendo sus rasgos más acusados, las mentiras repetidas, el desprecio imprudente por la seguridad de los demás, irritabilidad, impulsividad, desprecio para el cumplimiento de normas y leyes sociales, irresponsabilidad y toda falta de remordimiento.

Un psicólogo estadounidense, John Gartner, ha realizado un diagnóstico psicológico a Trump, al que ha venido estudiando desde hace años, donde lo compara con Adolf Hitler y señala que están cortados por el mismo patrón. (HUFFPOST, VIRALES,09/01/2026) y otro experto asegura que el deterioro psicológico de Trump es inminente y se duda de su capacidad cognitiva actual, ya que, con 79 años, los especialistas consideran que Trump está exhibiendo señales potenciales de un progresivo deterioro neurológico que podría agravarse con el tiempo.

Y resulta que este ser, esquizoide y psicópata, pero también imperialista, capitalista acérrimo y genocida, es el presidente de los Estados Unidos de América del Norte y está llevando a su país y al resto del mundo, al más absoluto desastre, con consecuencias imprevisibles que pueden ser irreparables y que pueden derivar en otra guerra mundial. ¿Cuánto aguantarán China y Rusia, los desvaríos megalómanos de Trump?

La Unión Europea se juega mucho en este envite, su propia supervivencia como una (pretendida) federación de Estados. Pero, sin embargo, no parece que haya sabido responder de manera unitaria a lo sucedido en Venezuela, ni a las amenazas contra la propia UE, OTAN y Groenlandia.

Con Trump, abocaremos a la barbarie y al desastre. Sin Trump, puede haber esperanza de equilibrio en el orden internacional.

Esperamos que su psicopatía acabe por arrumbarle o se le destituya por incapacidad manifiesta.

Miguel Sagüés Navarro.

Comité de redacción de TS.

El narcisismo intocable de Trump

Trump lo inunda todo, pone a todas las naciones contra la pared y nos hace ver que el modelo democrático europeo tiene los pies de barro. Solo ha hecho falta que haya llegado a la cúpula de poder del país más poderoso del mundo, un ser cuya única guía política es su voluntad y deseo, para darnos cuenta, otra vez, de la endeblez de las instituciones democráticas, nacionales e internacionales, que velan por el cumplimiento de los derechos y libertades de las personas y el derecho internacional en las relaciones entre las naciones: la diplomacia. Estructura internacional orquestada con mucho esfuerzo en las últimas décadas, después de vivir la inhumanidad desgarradora de dos guerras mundiales que costaron la vida de millones de personas, y que ahora ha saltado por los aires en cuanto un histrión se las salta a la torera chantajeando al mundo con el uso de su fuerza militar.

Vayamos por partes porque el secuestro del Presidente venezolano Nicolás Maduro, en un golpe de mano militar por las fuerzas especiales del ejército USA, abre varios escenarios de análisis sobre el significado y sentido de la acción, y los efectos en la comunidad internacional. Empecemos por despejar las dudas: Maduro ha ejercido el poder como un dictador bananero que heredo del singular Hugo Chávez, quien tras un fallido golpe de estado fue excarcelado en l994, y en las elecciones de 1998 fue elegido Presidente de Venezuela al frente del partido político Movimiento Quinta República, bajo el manto de una filosofía política basada en la defensa de los más desfavorecidos en una sociedad profundamente desigual, envuelto en el misticismo revolucionario del libertador Simón Bolivar, que supuso un cambio radical en la escala de poder de la que fue desplazada la burguesía enriquecida, por los acólitos a un régimen que para mantenerse en el poder, fue recortando libertades individuales y de expresión. Maduro fue el elegido por Chavez para continuar con el proceso revolucionario cada vez más enquistado en sí mismo.

Descabezar al Presidente de una República por otra nación más poderosa, supone siempre una ruptura del derecho de los pueblos a gobernarse por sí mismos reconocido por la comunidad internacional en la Carta fundacional de la ONU. Defender el derecho internacionalmente aceptado tiene por objetivo garantizar que los conflictos se solventen por la vía del diálogo, monitorizado por las Naciones Unidas con el objetivo de evitar las guerras y conflictos armados. Reglas que es necesario defender para mantener la armonía en las relaciones entre las naciones y evitar los afanes expansionistas de una nación sobre otra cuando un sátrapa llega al poder.

En este contexto, siempre inestable y labrado con años, meses, días y horas de negociación diplomática internacional, la irrupción de Trump no se puede explicar como la simple llegada de un elefante que destruye todo lo construido, porque nos hace ver que las organizaciones internacionales de colaboración y seguridad entre los pueblos no sirven de nada, son meros espectadores, cuando un autócrata se pone al frente de la nación militarmente más poderosa de mundo, lo que le permite romper las reglas del juego e imponer unas nuevas surgidas de su vanidad y estulticia desmedida. Situación que coloca al mundo ante un nuevo paradigma que es el caos que genera el que no haya reglas, que quede abolido el derecho que permite la defensa del agredido, del oprimido, porque todo depende de la ocurrencia que se mueve al albedrío de una mente patológicamente narcisista.

Éste no saber qué pasará mañana, cómo se levantará el sátrapa crea una situación imprevisible a la hora de establecer planes y proyectos de carácter global que, ya sabemos, solo podrán tener salida si USA obtiene algún rédito, alguna ventaja económica. Instaurados en la ley del más fuerte, del chantajista, del matón, Trump encamina el mundo a un totum revolutum del sálvese quien pueda. Ante un histrión vanidoso nadie está a salvo. Si le peloteas te conviertes a sus ojos en muñeco objeto de burla, y si le plantas cara ante sus amenazas te arriesgas a que te envíe a sus fuerzas especiales, convertidas en su guardia pretoriana.

Éste es el meollo de la cuestión, y no si se ha sacado del poder a un autócrata como Maduro, máxime cuando se deja intacta la estructura de poder autoritario, muestra clara de que el objetivo de Trump no es llevar la democracia a los pueblos sojuzgados por una dictadura, sino dejar a un títere que haga todo lo que él quiere. Esta es la razón por la que no se puede dudar de la vulneración que ha cometido del derecho internacional ni justificarla con el hecho de haber sacado de la presidencia a un dictador, porque lo que se ha producido es la sustitución de un cromo por otro, mucho más dócil. Cuando una formación política, el PP, duda sobre la defensa de este principio por el hecho de que ya no está en el poder la encarnación maligna del comunismo bolivariano en la presidencia, demuestra su poca fe democrática al poner en una balanza el respaldo sin ambages al derecho internacional y en la otra, la ideología política propia en pos de un rédito electoral.

La única certidumbre que tenemos en este caos que se retroalimenta con discursos disruptivos de seguidismo lacayo de numerosos dirigentes internacionales, es que el histrión no se corta, como todo matón de barrio, en hacer públicas sus intenciones: Groenlandia, Cuba, México, Colombia, Irán son los nuevos objetivos declarados, que publicita con la clara intención de poner a temblar a los habitantes de esos países, y como una advertencia al mundo de que, en función de cómo le sople el aire, puede ser cualquier otro. La única defensa frente a este Levitan que todos los días amenaza a la comunidad internacional con un deseo nuevo para colmar sus ansias de poder expansionista, es la defensa del derecho que asiste a las personas y los pueblos que no puede malbaratarse por un interés político de baja estofa. Y confiar en la reacción de la sociedad norteamericana que ya sufre en su vida y en su cartera, los efectos de su política errática que les afecta, de momento, más a ellos que al resto de sociedades.

El reto para la UE, el único grupo de países que pueden plantarle cara, es establecer una estrategia común de defensa que pasa por desligarse del padrinazgo de Papá USA, en adoptar una estrategia comercial propia en el nuevo contexto mundial que se está delineando, y en dejar de fiarlo todo a que los resultados de las elecciones de medio mandato de noviembre conviertan en realidad lo que apuntan las encuestas sobre una caída sostenida del apoyo popular a Trump. Según la realizada en diciembre de 2025 por la NBC, la mayoría de los estadounidenses adultos creen que el país va por mal camino, preocupados por la mala evolución de la economía y la inflación que repercuten en la subida de la cesta de la compra y de los gastos corrientes del ciudadano medio que se ve obligado a recortar su nivel de vida reduciendo el consumo diario a lo esencial. Se puede engañar a todos, pero no todo el tiempo.

Vicente Mateos Sainz de Medrano.

Periodista, profesor universitario y

Doctor en Teoría de la Comunicación de Masas.

UGT y CCOO condenan el ataque de Trump a Venezuela

Este pasado 3 de enero, tras conocerse el bombardeo en Venezuela y el secuestro de su presidente Nicolas Maduro y su esposa, a cargo de EE.UU. con Trump a la cabeza, la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO) publicaron un comunicado conjunto condenando lo ocurrido y calificando los hechos como “una grave vulneración del derecho internacional y de los principios recogidos en la Carta de las Naciones Unidas”.

Solidaridad sindical

Las organizaciones, desde su posición sindical comprometida con la paz, la justicia social y la solidaridad internacional, consideran estos hechos como acciones que debilitan el orden y la legalidad internacional, poniendo en riesgo la estabilidad regional y global por el uso de la fuerza militar que los EEUU aplica sobre el pueblo soberano de Venezuela. Y consideran que, lejos de ser una vía para solucionar los problemas de la clase trabajadora de Venezuela, agravan las tensiones y aumentan su sufrimiento.

Además expresan que la acción bélica, cometida bajo el pretexto de una lucha contra el narcotráfico con la supuesta complicidad de Maduro, realmente corresponde con un ataque imperialista que busca hacerse con el petróleo y otros recursos.

CCOO y UGT hacen un llamamiento a la Unión Europea para que su política exterior promueva el entendimiento a través de la diplomacia y las normas internacionales.

Los problemas económicos, sociales y laborales que tiene Venezuela deben ser resueltos con mecanismos democráticos, dialogo y solidaridad entre los pueblos. Frente a la escalada militar y el unilateralismo de Trump, UGT y CCOO, junto con las organizaciones sindicales de las Américas (CSA) se posicionan por el derecho a la autodeterminación de los pueblos.

Hasta aquí, y a grandes rasgos, resumo el contenido del comunicado de UGT y CCOO. Hay que añadir que el ataque provocó al menos la muerte de 33 personas, desconociéndose aún los datos exactos sobre el número de víctimas y heridos, tanto militares como civiles. Tampoco olvidemos los ataques sufridos por embarcaciones en el Caribe desde septiembre, que han causado más de 100 muertos.

Deriva guerrera

La preocupación e inquietud que generan estos hechos bélicos entre los trabajadores y trabajadoras del Estado español es evidente. Hay que añadir la escalada belicista que está llevando a cabo en la Unión Europea, incluido nuestro Gobierno.

El Gobierno ha aumentado notablemente el gasto militar previsiblemente en detrimento de los déficits en sanidad, educación, vivienda, dependencia, infraestructuras, etc., o las reparaciones pendientes ante los daños que provocó la Dana al pueblo valenciano.

No debemos quitar el foco en Palestina, donde continúa el genocidio pese al falso acuerdo de paz, y ante la preparación de la previsible rapiña de la reconstrucción que prepara el grupo nombrado por Trump con sus familiares y Toni Blair a la cabeza. Las amenazas de invadir Groenlandia o la continuidad de la guerra entre Rusia y Ucrania son signos evidentes de que nos llevan a una guerra contra los pueblos que dice defender.

En la guerra entre Ucrania y Rusia más de dos millones de militares han desertado abandonando el frente de batalla o se mantienen escondidos. Las políticas de los Gobiernos europeos se orientan hacia la guerra con aumento del gasto en armamento y, como es el caso de Alemania, aplicando el servicio militar obligatorio. La juventud europea se desangra.

El 4 de enero, tras el ataque esa noche, se convocó una concentración urgente ante la embajada de EE.UU. Diferentes colectivos y plataformas contra la guerra y el imperialismo, agrupaciones y militantes de la izquierda en defensa de los derechos de los pueblos a la autodeterminación, junto con algunos representantes de partidos políticos, entre ellos Podemos y Sumar, mostraron su rechazo al acto terrorista cometido sobre la República Bolivariana de Venezuela.

Son muchos los trabajadores y sindicalistas que vienen manifestándose contra la guerra, contra el genocidio palestino, contra el ataque a Venezuela, contra la amenazas constantes de Trump a Irán o Groenlandia o los países latino americanos que no se pliegan a sus deseos, contra el rearme general. En esta linea están previstas numerosas movilizaciones en diferentes territorios del Estado español.

La sociedad muestra constantemente en las calles su rechazo a la guerra, y este clamor debe ser escuchado y atendido. El comunicado de las direcciones sindicales es positivo, pero debe tener continuidad. También lo es que el Gobierno tome medidas contra el Estado genocida o que se posicione contra los ataques y amenazas de Trump contra el derecho internacional, pero debe ir más allá, rompiendo relaciones con Israel e incluso valorando una posible salida de la OTAN, ante la necesidad urgente de unir y movilizar contra la barbarie a la que nos arrastran.

Ya se están dando pasos importantes en el movimiento obrero internacional. Tras el exitoso mitin del pasado mes de octubre, en Paris convocado por STOP THE WAR contra la guerra, se está trabajando para otro encuentro en Londres el próximo mes de junio. Las organizaciones sindicales deben estar al corriente de estas iniciativas, y participar en las movilizaciones internacionales del movimiento obrero que se produzcan. Los comunicados y declaraciones están bien pero hay que ir más allá movilizando a los trabajadores y trabajadoras de todo el mundo.

Es urgente un movimiento internacional contra la guerra. Ante la barbarie la única alternativa posible es el socialismo.

Juan Fernando,

sindicalista de UGT en Madrid

Entrevista: Al Portavoz del CAIT

Por Julio Turra

Pregunta: ¿Cuál es la situación interna en Venezuela pasados 13 días del ataque militar y secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores por EE. UU.?

Respuesta: Desde la perspectiva de la constitución venezolana, Maduro sigue siendo el presidente, pues no ha muerto, no ha renunciado; está secuestrado. Entonces, siendo así, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece que la vicepresidenta asume las funciones ejecutivas, así fue ratificado por Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) aunque, transcurrido la mitad del mandato presidencial, la carta magna obliga a la convocatoria de nuevas elecciones. No obstante, el rumbo de estos comicios parece estar supeditado a las negociaciones en curso con Estados Unidos.

El Gobierno mantiene el control del territorio, La Asamblea Nacional se reunió en pleno y ratificó a Jorge Rodríguez como su presidente. También se reunió el Consejo de Ministros y tomó posición el alto mando militar. Las instituciones siguen funcionando. El país recobra la normalidad. No hubo desgobierno ni colapso. Si bien, se realizaron marchas en diferentes e importantes regiones del país.

No se llevaron a cabo grandes movilizaciones, ni en apoyo al Gobierno, ni para celebrar por la salida de Maduro. A pesar de las presiones externas y las tensiones internas, los actores sociales optan por priorizar la convivencia. Aunque las amplias mayorías del país rechazan la intervención militar y el secuestro de Maduro.

El Gobierno busca sobrevivir políticamente y demostrar su gobernabilidad ante la presión imperialista. Intenta mantener la cohesión interna, reorganizar liderazgos y proyectar continuidad en un contexto adverso. Su narrativa se enfoca en la defensa de la soberanía nacional y en denunciar la intervención extranjera. El regreso del presidente Nicolás Maduro busca asegurar la supervivencia como fuerza política, incluso bajo condiciones de tutela externa. En las calles de Caracas la gran preocupación de los venezolanos vuelve a ser el costo de la vida, los altos precios y la economía del país. Precarización laboral y un tejido social desgastado por años de crisis, sanciones y bloqueo económico Esta realidad es la que el pueblo trabajador aspira que cambie.

P: Desde los sectores de la clase trabajadora organizada, sindicatos y movimientos, ¿cómo se ve el Gobierno de la presidenta «encargada» Delcy Rodríguez y las negociaciones con el Gobierno de EE. UU.?

R: Con los anuncios de Donald Trump y del plan de estabilización, crecimiento económico y transición política que Estados Unidos tiene para Venezuela, anunciado por el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio. El reinicio de relaciones diplomáticas, las excarcelaciones de presos políticos, la reciente llamada telefónica con Donald Trump y Delcy Rodríguez para discutir una «agenda de trabajo bilateral» y resolver los diversos «asuntos pendientes» que mantienen Venezuela y EE. UU.

El anuncio de Jorge Rodríguez de un conjunto de leyes que la nueva Asamblea Nacional se comprometió a tramitar con carácter prioritario, constituye la columna vertebral del período constitucional 2026-2031. Este paquete abarca minería, comercio exterior, derechos sociales, innovación tecnológica, sistema eléctrico y regulación política, representando una nueva arquitectura jurídica (8 nuevos códigos) que configura un nuevo Estado Nación. Se busca reordenar el modelo venezolano en un contexto inédito: con Washington como socio central para reactivar la industria petrolera y el sistema eléctrico, y con un Gobierno que intenta mantener su continuidad política mientras adapta su marco legal a esta nueva etapa de presiones e interdependencia con Estados Unidos.

Tenemos como antecedente la política de regresión laboral aplicada por el Gobierno, con una institucionalidad laboral gravemente erosionada desde hace años, con la anulación práctica de la negociación colectiva, bonificación de los salarios, un movimiento obrero y sindical que se presenta como fragmentado, disperso y dividido, careciendo de una independencia significativa frente al Gobierno y la oposición, y sin sindicatos que funcionen adecuadamente, sin un andamiaje organizativo que pueda mitigar el impacto. La posible reapertura del sector petrolero venezolano a la inversión estadounidense podría reconfigurar las cadenas de empleo y la presión sindical en el ámbito energético.

Hay desconfianza en las negociaciones con EE.UU., se ven como una presión para renunciar a la soberanía y privatizar empresas estatales, lo que impactará en el empleo y los derechos laborales. A pesar de que se apoya al Gobierno a nivel nacional, hay sectores de trabajadores que cuestionan la gestión económica y exigen más transparencia y soluciones efectivas a sus problemas diarios.

P: Cómo miembro del CAIT, ¿cuál es el mensaje que quieres enviar a los trabajadores y sus organizaciones en todo el mundo en relación con lo que sucede en tu país?

R: La agresión contra Venezuela es un intento del imperialismo estadounidense de intimidar a toda la región y asegurar el acceso preferencial de Estados Unidos y sus empresas a los recursos, especialmente el petróleo, con el fin de fortalecer su control político y militar sobre el continente frente a cualquier resistencia y alinear a los Gobiernos de la región con su política. Esta acción refleja que la crisis de dominación del imperialismo estadounidense ya no puede resolverse ni siquiera dentro del marco de las relaciones internacionales establecidas tras la II Guerra Mundial de 1939 – 1945.

El Comité Autónomo e Independiente de Trabajadores(as) (CAIT) ha dirigido un llamado a los organizadores de la Conferencia Europea contra la Guerra, programada del 4 y 5 de octubre de 2025 en París, en respuesta a las amenazas que representa la figura de Trump para los pueblos del mundo y su papel en el fomento de conflictos bélicos. Se solicita la manifestación de solidaridad con el pueblo venezolano.

Además, hacemos un llamado a la Conferencia Continental por el derecho a migrar y por los derechos de los migrantes, que se llevará a cabo del 8 al 14 de marzo, para que se incluya en su agenda el rechazo a la agresión contra Venezuela y la defensa de la libertad del presidente Nicolás Maduro. El CAIT exhorta a los pueblos, especialmente de América Latina y el Caribe, a alzar su voz en protesta contra estas agresiones.

Para nosotros, preservar la Constitución Bolivariana de 1999 se convierte en un hecho de resistencia y de afirmación soberana. Es el pacto fundacional que nos dimos con la constituyente que garantiza derechos intangibles, participación popular, soberanía sobre las reservas petroleras y el principio de autodeterminación. Renunciar a ella o permitir que sea arrasada por decretos de orden o imposiciones externas sería aceptar la disolución del marco que sostiene la vida política del país

Condenamos la intervención militar de EE.UU., vista como un ataque a la soberanía, y se apoya el discurso de Delcy Rodríguez de unidad nacional contra la agresión. Los trabajadores demandamos que las negociaciones resulten en mejoras económicas, control de precios, salarios dignos y cumplimiento de contratos laborales, ante el deterioro causado por el conflicto.

Entendemos que el Gobierno se encuentra ante una gran disyuntiva: no es posible, ser al mismo tiempo un Gobierno antiimperialista, y un Gobierno tutelado por los Estados Unidos. O se pliega a los mandatos del imperio y sigue gobernando con la venia de Trump; o confronta los intentos de tutelaje y llama a un Gobierno de unidad nacional, convocando a un gran frente antiimperialista continental para reafirmar nuestra independencia y soberanía.

Rechazamos Categóricamente La Agresión De Estados Unidos Contra Nuestra Nación

Reproducimos y difundimos por su interés este comunicado de compañeros sindicalistas venezolanos agrupados en torno al CAIT tras la agresión que ha sufrido su país en el día de ayer

Nosotros, trabajadores (as), militantes sindicales de base, federativos nacionales de la Central Bolivariana de Trabajadores y pueblo trabajador en general agrupados en el Comité Autónoma e Independiente de Trabajadores(as) (CAIT), condenamos enérgicamente la brutal agresión militar perpetrada por el imperialismo norteamericano comandado por Donald Trump.

En la madrugada del sábado 3 de enero, nuestra nación fue bombardeada por aeronaves de Estados Unidos, violando unilateralmente la soberanía del país en un verdadero acto de guerra que desafía todas las normas del derecho internacional. Provocando al menos 80 personas asesinadas, entre civiles y personal militar del equipo de seguridad Nicolás Maduro; Centenares de heridos en la población, daños a las infraestructuras y servicios de la nación. El secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. Quienes fueron puestos bajo custodia estadounidense para ser juzgados en Nueva York. Acusado falsamente de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína.

Donald Trump implementó un conjunto de sanciones económicas y financieras contra Venezuela desde agosto de 2017. Desde septiembre del año pasado, comenzó una ofensiva violenta contra Venezuela con la concentración de fuerzas navales estadounidenses en el mar Caribe, lo que ha resultado en la destrucción de más de 30 barcos baja la supuesta lucha contra el narcotráfico, que dejaron más de 100 víctimas, Instaurando un bloqueo para asfixiar nuestra economía mediante la confiscación de barcos que transportaban petróleo venezolano.

Trump volvió a atacar a los trabajadores migrantes venezolanos en Estados Unidos, empleando términos como «criminales, delincuentes y terroristas» para justificar la agresión militar.

Donald Trump ha declarado a la prensa que su país «gobernará» Venezuela. Tomaría el control de las enormes reservas de petróleo de Venezuela y reclutaría a empresas estadounidenses para invertir miles de millones de dólares en la reconstrucción de la devastada industria petrolera del país; ha puesto en evidencia los verdaderos intereses detrás de la agresión militar contra Venezuela.

Donald Trump advirtió a los gobiernos de México, Cuba y Colombia que sus países podrían ser los siguientes, sus intenciones son dominar todo el hemisferio, tiene como propósito asustar a los demás países de la región con su ataque militar a Venezuela. Esto garantiza que las empresas y los Estados Unidos tengan acceso irrestricto a los recursos energéticos y minerales, en particular al petróleo, para reforzar su dominio político y militar sobre el continente frente a cualquier resistencia.

Todos los gobiernos que defienden la paz y la soberanía nacional, no solo en nuestra región, sino en el mundo entero, deben oponerse firmemente a la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela y al secuestro del presidente Nicolás Maduro. Es fundamental que los gobiernos de Lula, Petro, Scheinbaum y otros actúen juntos para hacer frente a la agresión de Trump hacia Venezuela y el continente.

Denunciamos a María Corina Machado, Leopoldo López, Edmundo González y Antonio Ledezma como cómplices de estos planes neocoloniales, por haber pedido la intervención militar de Trump.

Hacemos un llamado a los trabajadores, al pueblo, a los movimientos sociales, sindicatos y federaciones para que condenen con firmeza la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro. De igual manera, instamos a los pueblos del mundo, especialmente en América Latina y el Caribe, a alzar su voz en protesta. Proponemos que la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores, junto con otras centrales sindicales y los delegados que participaron en el Congreso Internacional de la Clase Obrera Latinoamericana, caribeña y Mundial en defensa de la Paz, convoquen a una jornada de movilización contra el imperialismo estadounidense, representado por Trump, en solidaridad con nuestra nación y el pueblo venezolano.

Saludamos las manifestaciones masivas en varios países contra el ataque de Trump a Venezuela que se registraron en Francia, España, Alemania, Grecia, Suecia y México, así como 105 protestas en los Estados Unidos convocadas por la Coalición ANSWER, movimiento antibélico estadounidense que se opone a la guerra.

Condenemos el bombardeo estadounidense contra Venezuela

Libertad inmediata del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores

Rechazamos el anuncio de Trump de asumir el control de Venezuela

Venezuela jamás será colonia de EE. UU.

Comité Autónomo e Independiente de Trabajadores(as) (CAIT), 05 Enero 2026

El “Trumpantojo”

Dice la RAE de trampantojo: “Trampa o ilusión con que se engaña a alguien haciéndole ver lo que no es”. Desde su reelección Donald Trump adopta y promueve políticas que se ajustan como un guante a esta definición. Nos hace ver que defiende al pueblo estadounidense cuando en realidad lo que está defendiendo son negocios propios y de sus allegados. Si no fuera terrible resultaría cómico verle sentado en la Casa Blanca, haciendo carantoñas en perfecta sintonía con el príncipe de Arabia Saudí, al que califica de defensor de los derechos humanos, y que hasta ayer era acusado mundialmente del asesinato y descuartizamiento del periodista Jamal Khashoggi.

Los ejemplos son numerosos: Gaza y Ucrania, Colombia, Brasil, etc. Ahora le toca a Venezuela. Desde primeros de septiembre ha iniciado una cruzada contra las drogas, lanzando amenazas sin tino, acusando sin pruebas y asesinando extrajudicialmente a decenas de tripulantes de embarcaciones en aguas caribeñas, enviando miles de soldados y barcos de guerra, sobrevolando las fronteras venezolanas en una continua presión sobre el país. La justificación es la defensa de los estadounidenses ante la oleada de narcotraficantes que vienen de la zona inundando de drogas EEUU siguiendo las ordenes de una organización fantasma llamada “Cártel de los Soles”, integrada por los mandos del Ejercito venezolano y dirigida por el presidente Nicolás Maduro, al que califica directamente de terrorista.

Es sabido que Venezuela posee las mayores reservas petrolíferas conocidas del mundo. En 2007 el entonces presidente Hugo Chávez asumió el control de estas reservas en un proceso de nacionalización que transformó los convenios de asociación con las compañías petroleras, que venían extrayendo y explotándolas históricamente y que vieron confiscados sus activos, creando compañías mixtas con participación mayoritaria del Estado venezolano.

En el desarrollo imperialista no cabe la soberanía de los pueblos, y naturalmente desde entonces Venezuela ha sido colocada en el ojo del huracán por EEUU y por los países europeos, que han señalado al régimen venezolano y a sus dirigentes como tiranos dictadores. Desde que Chávez tomó el poder en 1999 los países imperialistas han denunciado todos los procesos electorales apoyando a toda una serie de dirigentes fascistas disfrazados de demócratas. En una gran farsa no han tenido pudor para apoyar como presidentes alternativos a personajes autoproclamados en una plaza de Caracas o recientemente otorgando el premio Nobel de la Paz a María Corina Machado, una señora que se dedica a conspirar permanentemente contra el régimen y el pueblo venezolano.

Trump no trata otra cosa que laminar el derecho de un pueblo a vivir soberanamente, como viene haciendo con Cuba, Brasil o Colombia, a los que considera su patio trasero. El problema es que Maduro y los dirigentes del régimen venezolano no se apoyan en su pueblo. Según New York Times la compañía petrolera estadounidense Chevron Corporation, una de las mayores del mundo, mantiene una posición privilegiada en la extracción de petroleo, gas y minerales en Venezuela. En los últimos meses y por presiones del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio las licencias de Chevron para actuar en Venezuela fueron canceladas, lo que ha provocó una caída radical de las exportaciones, sin embargo se dio una nueva licencia cuyos detalles son confidenciales, mientras que Maduro, en un esfuerzo desesperado, ofrecía concesiones petroleras a Trump dándole una posición dominante, y planteando la posibilidad de abrir los proyectos petroleros y de oro existentes y futuros a empresas estadounidenses, que recibirían contratos preferentes. Además añadió que reorientaría las exportaciones que ahora se dirigen a China y limitaría los contratos mineros con empresas chinas, iraníes y rusas.

Todo este tema, según NYT “fascina a Trump, como le fascinó cuando instó a la toma de los yacimientos petroleros de Siria, cuyas reservas son una fracción muy pequeña de las de Venezuela”. Chevron contrató a un importante recaudador de fondos para Trump, como representante, para influir en las decisiones de funcionarios y legisladores venezolanos. El “trumpatojo” está servido.

Mientras Trump y Maduro anuncian que hablan por teléfono, las aerolíneas europeas y estadounidenses dejan de volar a Venezuela participando del bloqueo y amenaza que Trump cierne sobre el pueblo venezolano: “A todas las aerolíneas, pilotos, traficantes de drogas y traficantes de personas, consideren el espacio aéreo sobre y alrededor de Venezuela cerrado en su totalidad”. Una nueva amenaza de guerra y un paso más en el escalada para arrebatar su soberanía al pueblo venezolano.

Enrique Dargallo

España da asilo pòlitico a Edmundo Gonzalez.

La llegada a España de Edmundo González, líder opositor, en calidad de asilado político no ha hecho sino incrementar la polémica sobre el resultado de las elecciones de julio en Venezuela.
Sobre Edmundo González pesaba una orden de arresto dictada a instancias de la fiscalía por haber publicado informaciones falsas sobre las elecciones que tuvieron lugar en Venezuela.
En el otro polo, Maduro sigue sin publicar las actas electorales de las regiones sobre las que existen dudas.
Mientras que lo que pasa en Francia no parece importarle a nadie, lo que ocurre en Venezuela parece ser el centro político del mundo. La gran diferencia está en el mercadeo y especulación del que son objeto los recursos naturales de Venezuela (Petróleo, gas natural y minerales) con un interés superlativo de EEUU en ese mercado.
En ese trapicheo de intereses, a las grandes superpotencias les sobra Maduro, quien por otra parte llegó a un acuerdo con Biden para ir liberalizando la explotación de los recursos.
Sin ánimo de ser reduccionista, pues no caben simplismos en una cuestión tan compleja, toda la derecha y ultraderecha mundial ultraliberal están deseosas de la caída del chavismo, representado por Maduro, y la instauración de un gobierno títere de las grandes multinacionales y sus aliados políticos.
También en España, PP y VOX, con el apoyo de PNV y CC han conseguido que se apruebe una moción para reconocer como presidente legítimo de Edmundo González.
Por su parte, el Gobierno de Sánchez no reconoce a Maduro pero tampoco a Edmundo González, hasta que o bien se publiquen las actas electorales, o bien se pronuncien el resto de países de la UE.
Desde Tribuna Socialista expresamos, tal y como lo hicimos en el número anterior, que todo el mundo debería sacar sus narices de Venezuela. Los recursos naturales venezolanos que tienen a las multinacionales con el colmillo afilado deben ser los propios venezolanos quienes los gestionen.

Editorial: Inicio del curso político con los deberes por hacer

Iniciamos septiembre, e iniciamos un nuevo curso político marcado por los mismos problemas que abordábamos antes de agosto. Por un lado, continúa el genocidio de palestinos, alrededor de 40.000 muertes directas que se podría cuadruplicar según la revista británica “The Lancet” si consideramos los muertos indirectos a causa de enfermedades, falta de atención médica y otras causas. Situación, en cualquier caso, intolerable para la clase trabajadora mundial, pero ante la cual la mayoría de gobiernos no solo miran para otro lado, o condenan tímidamente, sino que incluso colaboran activamente con la venta de armas y la financiación del Estado sionista asesino de Israel.

«La mayoría de gobiernos no solo miran para otro lado sino que incluso colaboran activamente con la venta de armas y la financiación del estado sionista asesino de Israel»

El panorama bélico no se detiene y en el caso de la guerra de Ucrania, al que hasta ahora nos podíamos referir como la invasión rusa en Ucrania, ahora ya no es así, tras la invasión ucraniana de territorio ruso y el ataque con misiles estadounidenses.

Ambos conflictos, el genocidio palestino y la guerra de Ucrania tienden a agravarse y a extenderse, con las consecuencias de más muertes, más sufrimiento para la población civil, más destrucción y también, consecuencias económicas que afectan al conjunto de economías occidentales con efectos negativos para la clase trabajadora. Una economía de guerra que va en detrimento del coste de la energía, del transporte, de la alimentación, y de los servicios públicos y los salarios. El dinero que va a la compra de armas para alimentar la guerrano se dedica a lo que necesitala mayoría social.

«La economía de guerra va en detrimento de los intereses de la mayoría social»

En el panorama internacional, los protagonistas del mes han sido el conflicto electoral en Venezuela ante el que parece ser que todo el mundo puede intervenir siempre que sea en favor de la oposición y en contra de Maduro. Como Zapatero ha manifestado, la situación en Venezuela exige prudencia porque se trata de un asunto de gran complejidad. Si bien es cierto que Maduro tiene que publicar las actas, no es menos cierto que los intereses de la oposición son los de vender el país al mejor postor en contra de los intereses de la mayoría social venezolana. Así que como dijo el presidente mejicano Obrador “saquen sus narices de Venezuela”.

«Saquen sus narices de Venezuela»

La otra gran protagonista del verano ha sido Kamala Harris, bendecida por la convención demócrata del 19 de agosto, en un clima de protesta civil ante la posición de la administración Biden, de la que Kamala es parte, como principal financiador del gobierno Israelí para perpetrar el genocidio en Palestina. La señora Harris ha sido elegida como candidata a la presidencia de Estados Unidos en las elecciones de otoño frente al candidato republicano Donald Trump, pero para ello deberá revertir no solo la posición de la Administración Biden en relación a Israel, sino abordar los verdaderos problemas que afectan a la clase trabajadora estadounidense.

Manifestación ante la convención demócrata en la elección de Kamala Harris
«Acaben con la ayuda de EEUU a Israel!» «Basta a la financiación del genocidio»

En el panorama español, la guerra sucia de las derechas contra el gobierno presidido por Pedro Sánchez continua en auge, con la colaboración activa de los jueces franquistas, y de los medios de desinformación al servicio de los intereses de la derecha. La inmigración, la vivienda y el modelo de financiación autonómico parece que serán los caballos de batalla de la próxima conferencia de presidentes autonómicos que el PP exige convocar.

El desgaste al que la derecha somete al gobierno de coalición presidido por Pedro Sánchez (cuya investidura fue propiciada por todos los grupos antifranquistas) también se ha llevado al terreno de las negociaciones en Cataluña para la investidura del President Illa.

«La inmigración, la vivienda y el modelo de financiación catalán serán los caballos de batalla que el PP utilizará para continuar con su política de desgaste»

Tal y como adelantábamos en el número 156 de Tribuna Socialista en el mes de Julio, el pleno de investidura de Salvador Illa se celebró los primeros días de agosto. Concretamente, en la mañana del martes 7 de agosto la Diputació Permanent del Parlament se reunió para convocar la sesión de investidura del candidato socialista a la Presidencia de la Generalitat, Salvador Illa, que se llevó a cabo el jueves 8 de agosto.

Fue una sesión compleja precedida del lamentable e indigno espectáculo que nos brindó el efímero regreso y posterior huída de Puigdemont, adornado con una moción de Junts para aplazar la investidura debido a una presunta orden de detención de Turull que resultó ser falsa. Incluso los medios más afines a Junts criticaron abiertamente estas esperpénticas tretas que, lejos de conseguir su objetivo de aplazar la investidura, intentaban ridiculizar a los mossos de escuadra y convertir el pleno de investidura del Parlament de Catalunya en un espectáculo circense al servicio del puigdemontismo. No lo consiguieron y el Pleno de investidura se celebró con la normalidad democrática y protocolo que requería la investidura de Salvador Illa como 133º President de la Generalitat de Catalunya, con los votos favorables de los diputados y diputadas del PSC, ERC i Comuns que sumaban los 168 votos necesarios para su elección.

La consecución de esa mayoría para la investidura vino precedida de sendos acuerdos con ERC y los comuns. Acuerdos que significaban el desbloqueo a los socialistas y que permiten a Illa elegir un gobierno que gobierna en minoría y que tiene como objetivo cumplir con los compromisos electorales adoptados por el PSC y cumplir con lo acordado con los grupos que favorecieron la investidura, de los cuales, el que más ampollas ha levantado entre los de siempre es el de “la financiación singular”.

Dedicamos un artículo a la financiación singular en este mismo número de TS pero sirva como adelanto que lo pactado ni rompe con la solidaridad con el resto de comunidades ni se sale de la legalidad establecida en el Estatut de Autonomía de Catalunya. Lógicamente, es un modelo de financiación singular, porque Catalunya ejerce competencias que no tienen otras autonomías, pero nada quita que ese modelo singular no pueda pluralizarse de forma progresiva. El “café para todos” que supuso en un momento histórico complejo el estado de las autonomías debe evolucionar hacia un modelo de financiación federal que tenga en cuenta las singularidades y necesidades de los diferentes territorios, aunque para este comité de redacción, solo si avanzamos con un horizonte de república podremos hacer posible el encaje territorial de los pueblos y el progreso colectivo de la clase trabajadora.

«el Estado de las autonomías debe evolucionar hacia un modelo federal»

En relación al modelo de financiación singular, Salvador Illa ha expresado que “Catalunya puede ayudar a mejorar España y es uno de mis objetivos (…) . La mejor solidaridad con el resto de ciudadanos españoles es hacer políticas que mejoren la educación, la sanidad y la seguridad. Lo digo por algunos comentarios que se han hecho muy a la ligera en otros territorios de España. En un momento de discursos de extrema derecha que juegan al miedo, la manera de combatir eso es atacando el problema de la seguridad, la vivienda, los servicios públicos con políticas serias, solventes y los recursos adecuados”.

«La mejor manera de combatir a la extrema derecha es dedicar recursos a la seguridad, la vivienda y los servicios públicos»

Como decíamos antes, el acuerdo de investidura de Salvador Illa molesta a los de siempre. ¿Quiénes son los de siempre? Obviamente, la extrema derecha y la derecha que representa Feijoo (que, por cierto, vaticinó que el PSC haría presidente a Puigdemont). La derecha que, fiel a su estilo trumpista, sigue sin aceptar la legitimidad democrática del gobierno presidido por Pedro Sánchez gracias a los acuerdos de investidura de todos…excepto las derechas centralistas de corte nacional-católico del PP y VOX.

«La derecha, fiel a su estilo trumpista, sigue sin aceptar la legitimidad democrática del gobierno presidido por Pedro Sánchez»

Lamentablemente, “los de siempre” también incluye a los llamados barones: García-Page, Lambán…a los que se suma Borrell, que no tiene bastante con ser el portavoz de los intereses de la OTAN en la Unión Europea (y no al revés); y no tiene bastante con desmarcarse de la prudencia de Zapatero ante el conflicto en Venezuela, alineándose con las posiciones de la oposición venezolana….sino que también se atreve a contradecir a la ministra de hacienda Isabel Montero en relación a la financiación singular de Catalunya.

«Como siempre, los llamados barones se alinean con las posiciones de la derecha para intentar debilitar al gobierno progresista de Pedro Sánchez»

Eso “hombres de Estado” que se autodenominan socialistas, alineados con las posiciones de la derecha, como siempre, para intentar debilitar a un gobierno progresista que plantea vías que desencorsetan al Estado plural de la trasnochada “Una, Grande y Libre”.

García Page, uno de los barones siempre alineados con los intereses de la derecha

La izquierda plural de nuestro país debe cerrar filas a favor de las medidas legislativas orientadas a los intereses de la mayoría social, y en contra de quienes quieren dividirnos para acabar con el gobierno de Pedro Sánchez al que la derecha económica, política y social continúa negando la legitimidad democrática que la mayoría social le ha conferido; y el gobierno debe hacer sus deberes, sin dejan las decisiones a medias, como la derogación de las reformas laborales, por citar un ejemplo.

Comité de redacción.

¡ No a la injerencia extranjera en Venezuela !

venezuela

El pasado 23 de enero Juan Guaidó se autoproclamó presidente de Venezuela con el reconocimiento inmediato de Estados Unidos, Canadá y otros gobiernos de su entorno. No es una proclamación espontánea. Responde al plan de acoso y derribo que Donald Trump, junto con los sectores financieros norteamericanos, tienen planificado desde que éste llegó a la presidencia estadounidense, en línea con las administraciones yanquis anteriores; no se nos olvide el intento de golpe de estado de abril de 2002, apoyado y celebrado por el Gobierno de Aznar (PP). Prueba de la premeditación y dirección es que el embajador de los USA, el Sr. Duke Buchan III, avisó, el día 22 de enero, al Ministro de Asuntos Exteriores del Estado español, Josep Borrell, de que se iba a producir la autoproclamación de Guaidó; así fue publicado, por ejemplo, por “El País” el pasado 1 de febrero.

Nicolás Maduro es un presidente elegido en las elecciones del 20 de mayo del 2018, en las que  el expresidente José L. Rodríguez Zapatero participó como observador internacional invitado por el Consejo Nacional Electoral, junto a otros más de 4.000 observadores de organismos oficiales internacionales, los cuales calificaron los comicios de limpios y sin incidentes destacables. La derecha española se lanzó a la yugular del ex Presidente, José L. Rodríguez Zapatero, por el hecho de dar fe de lo que vió y vivió. Ante el no reconocimiento del proceso electoral por parte de un sector de la oposición venezolana, apoyada por Estados Unidos, y dos días antes de las elecciones declaró:  «Esto ha sido una declaración preventiva de las elecciones» y preguntaba con clara alusión a la guerra preventiva contra Irak, ¿les suena lo de preventiva?

Desde Tribuna Socialista nos preguntamos ¿acaso no tiene derecho la Nación Venezolana a ser soberana? ¿Tiene derecho el pueblo venezolano a decidir libremente y sin injerencias de ningún tipo su propio destino? ¿Tiene derecho el pueblo de Venezuela a ser el beneficiario de sus explotaciones petrolíferas y de todos sus recursos naturales? ¿Tiene derecho el pueblo venezolano a vivir sin amenazas? ¿Tienen derecho a vivir en paz? Pensamos que sí, que son derechos universales que deben ser respetados. Vulnerar estos derechos, ponerlos en cuestión, es atentar contra la democracia misma. Lo que hoy se impone a Venezuela, mañana se le puede imponer a cualquier otro país.

De igual modo mostramos nuestro rechazo a la injerencia y ultimátum de la Unión Europea exigiendo elecciones a otro país sobre el que no tiene ningún tipo de competencia. Cínica injerencia, pues si el reconocimiento del autoproclamado presidente está en relación con el respeto a la democracia y a los derechos humanos, no se entiende que nuestro Estado y los estados de la UE no señalen de la misma manera a países que cada día vulneran la democracia y los derechos humanos; incluidos países de la propia UE, como es el caso de la Hungría de Viktor Orbán; o Arabia Saudí, Reino absolutista al que proveemos de bombas “inteligentes”.

Por último, mostramos nuestro desacuerdo con la posición del Gobierno de Pedro Sánchez, al que hemos apoyado frente a los ataques de la derecha española en todas las ocasiones, pero que no podemos respaldar en esta ocasión, ante lo que entendemos como una clara cesión ante los poderes fácticos internacionales, los mismos a los que se debe el sector felipista de nuestro partido y los ultra conservadores españoles.

En Tribuna Socialista no somos bolivarianos, ni compartimos diversas medidas de Maduro, pero eso no nos impide ver con nitidez la acción imperialista, una vez más en la historia contemporánea, de los EE.UU, y de los intereses del capital, que nada tienen que ver con los derechos y libertades de los pueblos.

Rechazamos el secuestro de los bienes y activos venezolanos en el extranjero. Conocemos lo que provocan los bloqueos económicos y comerciales; lo hemos visto en Irak, en Cuba y en otros países a los que el imperialismo norteamericano ha impuesto el bloqueo. El sufrimiento es para el pueblo, para la mayoría social débil y sin recursos. Es lo que está ocurriendo desde hace años en Venezuela.

Nos situamos en línea con los países latinoamericanos, como México y Uruguay, cuyos gobiernos soberanos no aceptan las órdenes de Trump. Es necesaria una salida pacífica que abra espacios de negociación política, respetando las leyes y la soberanía venezolanas, sin intromisiones extrajeras. En el mismo sentido se ha expresado Jeremy Corbyn, líder de los laboristas británicos al declarar, «El futuro de Venezuela es la elección de los venezolanos«.

Comité de Redacción de Tribuna Socialista

4 de febrero de 2019