No podemos perder más oportunidades.

Cuando el Partido Popular llegó al gobierno en 2011 tenía las ideas muy claras. Venían a cambiar las cosas y lo hicieron. Llevaron a cabo un paquete de medidas de gran importancia, tenia como objetivo transformar en profundidad nuestro modelo de convivencia, nosotros lo calificamos como una verdadera y profunda contrarreforma de nuestro sistema democrático.

Reformas como la Ley Mordaza que tenía como objetivo perseguir la disidencia, la LOMQUE o ley Wert que atentaba contra los principios básicos de un modelo educativo igualitario y democrático, la reforma de la ley del aborto que atentaba contra los derechos de la mujer, reformas en el modelo sanitario y en materia de servicios públicos que buscaba la privatización de manera generalizada, y en materia laboral la reforma laboral del año 2012 o todas las reformas perpetradas vía real decreto viernes a viernes, y finalmente la reforma de las pensiones del año 2013.

Desde la UGT, en los últimos procesos electorales estatales, teníamos un mensaje muy claro, “sin derogación no te voto”. Cómo es habitual y lógico en todos los procesos electorales se busca nuestra foto y nuestro apoyo. En aquel momento lo condicionábamos al compromiso firme de que quien gobernara diera un giro absoluto a la situación política e iniciara un proceso de derogaciones de todas esas leyes. Nosotros hicimos hincapié en la derogación de las reformas laborales y la reforma de las pensiones. En un acto en nuestra sede de Cornellà, el 17 de diciembre de 2015, obtuvimos el compromiso por parte de los diferentes partidos de izquierdas, PSC, ERC y Comunes. También por parte del PdCat hubo compromisos importantes.

Finalmente hubo un gobierno de izquierdas liderado por el PSOE y con el apoyo entre otros de Podemos, ERC y el PdCat en junio de 2018, a través de una moción de censura que expulsó del gobierno a la ultraderecha del partido popular. Desgraciadamente, después de diez meses de mandato se vuelven a convocar elecciones generales y no ha habido ni derogación de las reformas laborales ni derogación de la ley de pensiones. Nadie pone en entredicho las dificultades para llegar acuerdos y encontrar consensos en la actual situación política, pero era imprescindible devolver derechos y reponer cuestiones que eran esenciales para estabilizar el marco de relaciones laborales claramente decantado desde el 2011 a favor de los empresarios y del sector financiero, y no se ha hecho.

Era imprescindible derogar la reforma laboral en materia de negociación colectiva, es un elemento clave, estructural y estratégico. Establecer que los convenios colectivos sectoriales sean de prioridad aplicativa y derecho mínimo necesario, y que un convenio de empresa tenga que respetar los elementos esenciales del convenio sectorial que acabaría con la existencia de las empresas multiservicios y protegería de nuevo de manera clara a las personas trabajadoras de las pequeñas y medianas empresas que conforman mes del 75% de este país. Introducir de nuevo la ultraactividad de los convenios colectivos para garantizar que se negociará en iguales condiciones entre empresarios y trabajadores, y así los primeros no los dejarán decaer si no se negocian a la baja como ha pasado a los últimos años. O finalmente la reposición del papel de la administración laboral en los procesos de expedientes de regulación de empleo, o de modificación sustancial de las condiciones de trabajo, o de inaplicación de convenios, a través de la autorización administrativa en los conflictos colectivos. Todas estas eran cuestiones claves y mínimas que no se han hecho.

Hoy nos hemos despertado con un anuncio, realmente es una amenaza, del partido popular en una desesperada carrera para ser mas de ultraderecha que nadie. Ayer planteó que si las mujeres migradas sin los permisos de residencia en regla dan sus hijos en adopción se podrá prorrogar su residencia temporal y retrasar su expulsión. Una autentica barbaridad, la llegada de organizaciones fascistas como Vox los ha desinhibido, sin duda hay que pararlos.

En las próximas elecciones del 28 de abril se nos volverá a pedir el apoyo. La UGT en 130 años de historia ha sido una organización clave en los avances democráticos, sociales y políticos de nuestra sociedad. También clave a hacerle frente a la derecha y de lucha contra sus políticas. Somos conscientes que nos tenemos que comprometer para parar el avance de organizaciones fascistas y de la ultraderecha. Lo haremos, pediremos el voto para las organizaciones políticas de izquierdas y democráticas, pero también seremos tremendamente exigentes con aquellos compromisos adquiridos para la derogación de leyes que atentaban contra nuestro modelo de convivencia y en la recuperación de derechos y libertades. No podemos perder más oportunidades.

Carlos de Pablo Torrecilla, Secretari Comarcal UGT Baix Llobregat

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Acerca de Baltasar Santos

Licenciado en Psicología, post grado en mediación, y máster en psicología forense. Curioso y en constante aprendizaje. Me encanta impartir clases, las TIC, pero sobretodo soy un apasionado de las personas. y disfruto aplicando psicología y formación para el desarrollo de personas y organizaciones.
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