Francia: derecha frente a extrema derecha

Así se ha presentado la segunda vuelta de las elecciones en Francia: Macron, líder de un partido creado “ad hoc”, en abril de 2016, y Marine Le Pen, heredera del partido fascista que creó su padre, Jean-Marie Le Pen, junto a fascistas reconocidos como Jacques Doriot o André Dufraisse.

La respuesta del electorado francés ha sido muy educada; 17 millones de electores no han ido a votar, han votado en blanco o han hecho voto nulo, en total casi un tercio del electorado. Esto, a pesar de las presiones y las amenazas que los medios de comunicación de masas han lanzado, incluso más allá de las fronteras francesas.

Las instituciones oficiales se han llevado un buen susto; un susto que en España debe ser que no asusta, porque el Partido VOX, hermanado con el de Le Pen, está en los gobiernos de Murcia y Castilla y León y sustenta con sus votos a los de Madrid y Andalucía. Permítaseme una digresión: Es curioso que VOX haya incluso enviado a la señora Olona a la fiesta de cierre electoral y en apoyo de Le Pen, un partido en cuyo programa aspira a restringir las importaciones de los productos agrarios, entre otros países, de España. ¿Qué les dirá el señor Abascal o la misma Sra. Olona a los agricultores españoles cuando vayan a las manifestaciones a intentar hacer su “caldo gordo”, por ejemplo, el 1º de mayo en Cádiz, donde VOX convoca a los trabajadores de todos los sectores de la producción?, y más curioso aún si cabe ¿qué les dirán a los dirigentes de VOX los agricultores españoles?

Todos quieren hacer responsables a los que no tenían una posición definida, a los obreros y a las rentas bajas. Bueno, no sé si el control del voto llega tan lejos como para saber el nivel de renta de cada elector/a y lo que votan, pero, en todo caso, los únicos culpables, en Francia como en España o en cualquier otro país, de que la extrema derecha ocupe cada vez mayor espacio político, son los partidos que renuncian a sus políticas, son los que hacen programas electorales que duran exactamente lo que comienza y acaba la campaña electoral, los partidos que se reclaman de la izquierda pero que se han transformado en máquinas electorales presidencialistas y que celebran congresos para cubrir el expediente, en los que se aprueban las resoluciones que dicta el aparato…

La mayoría social, muchos de ellos “educados en el apoliticismo”, no es la culpable de las irresponsabilidades de las direcciones de los partidos que dicen representar los intereses de los más desfavorecidos, pero que no pasan de ser meros gestores de los intereses de la minoría.

La sensación de tener que votar entre “lo malo” y lo peor” es un efecto que tiene su origen en el cansancio de la mayoría social defraudada porque en cada crisis, tenga ésta el origen que tenga, ven como siempre el coste se carga en las mismas espaladas, mientras la minoría privilegiada sigue a lo suyo; el enriquecimiento por todas las vías y cada vez más rápido, sin miramiento.

El resultado de las elecciones francesas del domingo 24 de abril es que ha ganado el mal menor; Macron ha perdido 2 millones de votos en comparación con las elecciones de 2017. Es el resultado de políticas permanentes de ataque a los derechos sociales y laborales de la clase trabajadora francesa, ataques al sistema público de pensiones, privatizaciones, etc. Agresiones contestadas con huelgas generales y revueltas como la de los chalecos amarillos. Movilizaciones que dieron sus frutos pues obligaron al Gobierno de Macron a dar marcha a tras en su pretensión de reformar el sistema público de pensiones, a pesar de que, en su arrogancia, el señor Macron les etiquetaba de fascistas.

Las presidenciales van a tener un segundo capítulo en cuestión de mes y medio, en las elecciones legislativas. Veremos. Pero Macron, como todos los gobiernos europeos, y de la OTAN, están sometidos a utilizar la excusa de la Guerra para “repartir” los esfuerzos económicos y continuar con las contrarreformas.

Próxima parada Junio: legislativas en Francia y cumbre de la OTAN en Madrid, veremos las novedades que trae Biden, el verdadero jefe de la OTAN, ¿incremento del gasto en armamento para alimentar su industria de guerra?

Roberto Tornamira

Militante Socialista de Madrid

Autor: Tribuna Socialista

Tribuna libre de expresión. Fomentando el debate y las propuestas entre socialistas.

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