TS, POR MUCHOS AÑOS

Tribuna Socialista (TS) cumple 15 años de vida, lo que no deja de ser una gran proeza en estos tiempos corren. La revista está impulsada y elaboraba por militantes socialistas de distintos puntos del país, se difunden los principios y valores del socialismo y las políticas de progreso y de izquierdas. Defienden y ejercen la libertad de expresión, y su línea editorial se caracteriza por el respeto con las decisiones de la dirección del PSOE, y una de sus grandes contribuciones en estos años es la dinamización del debate interno en las agrupaciones. En sus quince años de existencia no solo ha fomentado el análisis, la reflexión y el debate sino tambien se ha sumado a la acción, apoyando las movilizaciones y huelgas de las personas trabajadoras, luchando contra catástrofes ecológicas como la del Prestige, o impulsando la solidaridad con las víctimas como las del accidente del Metro de Valencia.

Para los socialistas en su acción política y organizativa la prensa, los medios de comunicación, siempre fueron una prioridad, como instrumento fundamental para la pedagogía política. TS se ha demostrado como un magnifico instrumento de confrontación intelectual contra los distintos proyectos de las clases dominantes. Para los clásicos del marxismo el combate en el ámbito de las ideas es tan relevante como en el político y en el económico, como señalaban Karl Marx y Friedrich Engels.

La función de los socialistas en el terreno político e intelectual no se puede constreñir formular “relatos” que se inscriben con mayor o menor entusiasmo a los proyectos de uno u otro signo impulsados por el capitalismo y sus múltiples grupos de interés. Por el contrario, la labor debe ser contribuir con fundamentos teóricos, programáticos y estratégicos sólidos a la acción de la clase trabajadora y de la mayoría social, y que profundicen en la defensa de una democracia avanzada tanto en lo político y económico como en lo social, y en impulsar el cambio del actual modelo económico por otro basado en la sostenibilidad, la igualdad y la justicia social.

En definitiva, TS se inscribe dentro del pensamiento del socialismo en sus raíces históricas y en la rebeldía y modernidad del siglo XXI. Se ocupa de todo lo relacionado con el partido y de lo que acontece en nuestro país, pero siempre está atenta a los principales líderes y movimientos europeos y globales. No rehúye ningún debate, como han sido: las políticas de austeridad y recortes en los servicios públicos, el conflicto catalán, la repetición de las elecciones en 2019, la Republica o ahora la crisis del coronavirus, por ello es una de las publicaciones clave para la difusión de las ideas socialistas.

 Toni Ferrer

Secretario de Empleo y RRLL del PSOE

Senador por Madrid 

 

15 AÑOS…CASI NADA

Tribuna Socialista (TS) cumple 15 años de vida, nada más y nada menos y lo hace a pesar de las circunstancias, en plena libertad para abordar cualquier tema, algo que la convierte en rara avis en el mundo editorial español.

La revista, en formato mensual nació y está impulsada y elaboraba por militantes socialistas de todos los territorios de España y quince años después sigue con un modelo que permite la libertad de expresión y pensamientos; que permite el debate abierto en defensa de las políticas de progreso necesarias en este país y la defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras.

Cada mes, desde el Comité de redacción damos traslado de aquellos temas de actualidad, bajo el prisma de un análisis sosegado y distendido, esto nos permite tratar los temas con cierta profundidad y no con los inconvenientes que tiene la inmediatez del periodismo y la comunicación en general actual.

Desde Tribuna Socialista somos respetuosos con las decisiones de la dirección del PSOE, lo que no significa que no analicemos en profundidad la conveniencia o no y lo que tampoco significa que rindamos pleitesía; hemos puesto nuestra aportación más en acercar a las agrupaciones el debate interno necesario en cualquier organización.

Durante estos quince años, Tribuna Socialista ha estado presente en los grandes eventos de nuestro país y ha aportado el análisis necesario a aquellos grandes acontecimientos que estaban teniendo un debate poco reflexivo como la guerra de Irak, los atentados del 11M, la reforma laboral, etc.…además de apoyar huelgas generales, movilizaciones…

En Tribuna Socialista, trabajamos día a día con una máxima de los ideales de nuestro fundador Pablo Iglesias Posse, la pedagogía como instrumento esencial para llevar el socialismo a todas y todos y para ello entendemos que son fundamental una prensa libre e independiente, algo claramente identificable en la línea editorial de nuestra publicación.

Desde el punto de vista ideológico, además, cada mes intentamos trasladar el debate y las soluciones más plausibles ante las distintas ideas de las clases dominantes, ante la aplicación de políticas neoliberales impuestas por dirigentes de nuestro país…

Desde hace algunos años, la política se ha visto en demasiadas ocasiones mediatizada por la necesidad de vender un relato que les permitiera no asumir las culpas de un fracaso, de ser los protagonistas de un éxito… en definitiva, se ha trabajado más pensando en lo que al día siguiente publicaría la prensa que lo verdaderamente importante, el proyecto; esta fórmula ha sido aplaudida de manera clara por una gran parte de la prensa española, la llamada derecha mediática de nuestro país, junto a la derecha política. Tribuna ha trabajado en la orilla  contraria  y así nos lo hemos marcado para el futuro queremos aportar ideas estratégicas que contribuyan a un mundo mejor para la clase trabajadora, a un mundo más igual para mujeres y hombres, un mundo más verde, más inclusivo y para ello es fundamental un cambio de modelo económico en el que ya trabaja nuestro gobierno, un modelo que ponga por delante a las personas y sus necesidades a los grandes grupos del IBEX, a los Bancos, etc.…Para Tribuna Socialista es fundamental la defensa de un modelo más social.

Comenzaba diciendo que quince años no son nada y son mucho porque si es importante felicitarnos por ellos, también es importante que sigamos adelante introduciendo todos los cambios que nos hagan llegar al mayor número de lectores posibles; significamos ese punto de reflexión imprescindible para trasladar las ideas del socialismo a toda la población por eso acercamos el punto de análisis a todos los acontecimientos como ha sucedido con la crisis sanitaria en la que aún estamos inmersos del Covid-19,  con el debate Europeo, el debate catalán, el avance imprescindible hacia unos servicios públicos de calidad y un larguísimo etcétera… Felicidades a todas y todos los que habéis contribuido para que esta celebración sea posible y vamos a por otros quince años más de Tribuna Socialista.

María Iglesias Domínguez- Tribuna Socialista

Periodista

Secretaria de Comunicación UGT Sevilla

Miembro Ejecutiva Federal de la Agrupación de Periodistas de UGT

Responsable Confederal de Dinamización y Estrategias Redes UGT

Miembro del Comité de Redacción Tribuna Socialista

Situación política y perspectivas

Celebramos el 15º aniversario de la revista Tribuna Socialista, no hay mejor forma de hacerlo que contribuyendo a la discusión con nuestra visión de la situación política y las perspectivas que se abren a partir del análisis de la misma.

El gobierno de Sánchez se plantea la geometría variable como estrategia para aprobar los presupuestos de recuperación y conseguir la estabilidad necesaria que le permita acabar la legislatura

La patronal, en la reciente cumbre empresarial clausurada por Felipe VI, ha puesto sobre la mesa sus reivindicaciones, las de siempre. Recetas para salir de la crisis, basadas en teorías y paradigmas neoliberales: mantenimiento de la reforma del mercado laboral, rebajas en las cotizaciones sociales, modelos de gestión privada de los servicios públicos,  nada de reforma fiscal, apoyo al turismo de masas (….). Nos dicen que éstas son las condiciones para que se puedan mantener y crear empleos. A la vista de sus exigencias plantean puestos de trabajo precarios y con pocos derechos, que además de no proporcionar una vida digna a los trabajadores, no contienen los requisitos que son necesarios de cara al tránsito a una estructura productiva que aporte mayor valor añadido. No se puede abandonar al sector turístico, pero hay que exigirle salarios y condiciones de trabajo de calidad. Las estrategias de recuperación basadas en la especulación urbanística y el turismo de masas tienen poco recorrido.

El informe FEDEA del Grupo de Trabajo Mixto Covid -19 propone medidas de apoyo en ciertos sectores clave por sus componentes tecnológicos y capaces de generar empleo: El sector inmobiliario y la construcción, el sector de la automoción y las TIC. Medidas relacionadas con la transición energética a las renovables y el freno a las emisiones de dióxido de carbono, la movilidad sostenible, la inversión  viable en términos de ahorro energético en la reforma de viviendas,

Por su parte los sindicatos UGT y CCOO se han decantado por un cambio en el modelo de crecimiento y han apoyado la prórroga de los ERTE, pero todavía no conocemos con claridad ¿cuáles son sus planteamientos para defender un empleo estable con derechos?, ¿qué estatuto de los trabajadores quieren?, ¿qué plantean para las empresas en crisis y en que condiciones se les ayuda?,… ¿Cómo hacer frente a las consecuencias de la pandemia? Hay que decir, que ya se han producido las primeras movilizaciones de los trabajadores de NISAN y ALCOA para defender sus puestos de trabajo y buscando el apoyo del gobierno y de la población a sus demandas.

Ante la necesidad de conseguir apoyos para aprobar los presupuestos, pero sin un programa claro para la recuperación económica, el gobierno de Sánchez ha anunciado que pretende sostenerse utilizando la geometría variable. Todavía no sabemos cuáles van a ser los requisitos mínimos exigidos para mantener el programa de la coalición de gobierno. De momento, la vicepresidenta Calviño ha anunciado que se revocarán sólo los aspectos más lesivos de la reforma laboral, en aras de la seguridad jurídica en las relaciones laborales.  Ciertamente en un contexto de elevada incertidumbre y de globalización económica, los aspectos normativos o de regulación de la actividad económica y un marco político consistente contribuyen a aumentar la confianza en la recuperación e incentivan la inversión productiva. Pero los resultados de la reforma laboral de Rajoy son la precariedad, los bajos salarios y la falta de libertades y derechos en la negociación colectiva.

Lo que hemos vivido de legislatura demuestra que la estabilidad y el éxito del gobierno está condicionado a la habilidad que tenga el Partido Socialista,  para mantener los votos que le posibilitaron, primero, la moción de censura, apoyada por una amplia movilización sociopolítica contra los recortes sociales y las reformas autoritarias de Gobierno de Rajoy, – Moción de censura refrendada en los dos procesos electorales de 2019- y, después, la conformación del gobierno de coalición PSOE-UNIDAS PODEMOS.

La fortaleza de este gobierno se encuentra en la firmeza de sus bases sociales que revindican invertir en sanidad, educación y prestaciones sociales públicas. Solicitan el blindaje  constitucional y la revalorización de las pensiones, garantías en el cuidado de nuestros mayores, un empleo digno, mejores condiciones de vida y trabajo,…, en definitiva, una salida progresista de la crisis que suponga una distribución justa y eficaz de los esfuerzos.

Así, el consenso de la ciudadanía en torno a una salida progresista y social de la crisis es elevado y   ha quedado plasmado en los resultados de las últimas encuestas del CIS: el 86% de la población desea un fortalecimiento de la sanidad y la educación públicas y un 67% apoya la subida de impuestos a los ricos y las grandes empresas. También la renta mínima obtiene un amplio respaldo social del un 83% de los encuestados. Estos apoyos deben servir para resistir a la fuerte presión de la CEOE, los grandes medios informativos y personajes del régimen de la transición – incluido un sector de las cúpulas del PSOE- y la corona, ahora muy desprestigiada, para que Ciudadanos y el PP negocien con el gobierno una salida neoliberal a la crisis.

El gobierno no puede alimentar la desconfianza y el rechazo en el seno de los sectores sociales que son, de lejos su principal baluarte electoral, la socialdemocracia conoce de primera mano estas experiencias, sólo hay que recordar la caída de la República de Weimar y las consecuencias que trajo consigo. Lo ocurrido en Francia en las municipales es un aviso de posibles desastres futuros.

Con todo, el gobierno de coalición ha estado enfrentándose continuamente a una política de acoso por parte de las tres derechas españolistas, incluido Ciudadanos, que se ofrece a pactos de gobierno -dado el fraccionamiento de las derechas que no suman-, siempre condicionados a la introducción de recetas neoliberales y exigencias centralizadoras.

Para la estabilidad del gobierno el siguiente obstáculo a superar será la aprobación de los presupuestos de la recuperación, en un contexto en el que la grave crisis del sistema capitalista a nivel mundial se superpone a la crisis territorial en España.

El procés, tras la sentencia del tribunal constitucional contra el estatuto aprobado tanto en el Parlament Catalán como en Cortes Generales y refrendado por los ciudadanos de Cataluña, puso de manifiesto que esta nacionalidad no cabe en la constitución monárquica del 78. La existencia de presos independentistas aviva el conflicto y obstaculiza una salida negociada y democrática a la crisis territorial. Las exigencias de un referéndum de autodeterminación pactado, por parte del nacionalismo catalán, no son pasajeras y tampoco caben en la constitución monárquica.

Por otra parte, las actuaciones del Coronel de la guardia civil Pérez de los Cobos, respecto al delegado del Gobierno en Madrid, ponen en evidencia la poca fiabilidad y objetividad de sus declaraciones en los juicios del procés y son un punto más de apoyo a las exigencias de libertad para los presos independentistas. En esta situación, es evidente que la mesa de negociación acordada para facilitar el gobierno de coalición progresista sigue teniendo un papel central para sacar adelante unos presupuestos. No se puede gobernar España contra o prescindiendo de Cataluña, donde los partidos nacionalistas son reiteradamente mayoritarios y en las próximas elecciones se prevé un refuerzo de la mayoría independentista, sea cual sea su composición.

Tampoco hay que olvidar la irritación que ha provocado el comportamiento del gobierno de coalición por la falta de coordinación y cooperación con los gobiernos de las CCAA y locales.

La Comunidad Valenciana sigue teniendo un grave problema de financiación, sigue reclamando el pago de la deuda histórica y una financiación justa, que tenga en cuenta la densidad de población. Asimismo, ha provocado una gran indignación la sentencia que nos obliga a expresarnos en castellano con Cataluña y Baleares.

La pandemia no ha terminado y los rebrotes están apareciendo en los sectores con contratación más precarizada: Los inmigrantes, contratados  como temporeros del campo, las empresas agropecuarias, las empresas de alimentación, allá donde se da hacinamiento y malas condiciones higiénicas. Tampoco se esta manteniendo el empleo de aquellos trabajadores que han sido esenciales para combatir la fase alta de la pandemia: Las limpiadoras,  las barrenderas y barrenderos, los trabajadores y trabajadoras de las residencias, los sanitarios, los basureros, los de correos, los del sector de comercio, los transportistas.  La crisis sanitaria ha puesto en evidencia la necesidad de mejorar las condiciones laborales y salariales de estos sectores.

Por otro lado, lo ocurrido en la Comunidad Autónoma de Madrid debe ser aclarado y las responsabilidades judiciales asumidas. La actuación de la oposición en la Asamblea no puede reducirse a la mera crítica. Debe exigirse la dimisión en bloque del gobierno mediante la presentación de una moción de censura.

No es posible servir a dos amos a la vez, los partidos nacionalistas periféricos y Ciudadanos son incompatibles. O se avanza hacia un Estado federal o hacia un estado autoritario centralista.

Se hace preciso abrir la discusión sobre el modelo de Estado. Los socialistas somos de tradición republicana desde nuestra fundación, que es la fórmula más racional y la que mejor se adapta a los principios democráticos. Estamos por un pacto federal de las distintas nacionalidades que conforman España, como la mejor manera de garantizar la solidaridad y la unidad de los trabajadores, el autogobierno y las libertades políticas y sindicales de los ciudadanos. Estamos a favor del reparto de la riqueza y por mejorar las condiciones materiales de los trabajadores. Revindicamos el socialismo democrático como forma de acabar con las relaciones de explotación.

Con todo, hay que constatar que la crisis del sistema capitalista a nivel mundial es muy profunda. El empobrecimiento será generalizado y el Reino de España se sitúa entre los países del G20, que más pueden verse afectados por esta crisis. En consecuencia, vamos a necesitar más servicios públicos y de mayor calidad. Más educación, más sanidad, más empleo público, más cotizaciones y prestaciones sociales y una mejor distribución de la renta y la riqueza y, por descontado, una reforma fiscal progresista para que contribuyan más los que más tienen.

Estamos de acuerdo en que ayudar a nuestra industria automovilística, aeronáutica, de transportes, …, sí, pero la inversión pública debe traducirse en participaciones del estado en el capital de las empresas, para controlar las decisiones y debe estar condicionada al cumplimiento de los objetivos que marque la administración,  ser eficiente y garantizar empleos y salarios. Hay que sostener nuestro entramado productivo, apoyar a la pequeña empresa y fomentar la agricultura de proximidad, facilitar el acceso a la primera vivienda, aumentando el  parque público de viviendas en alquiler, dar impulso a la rehabilitación y mejora de los edificios, fomentar los planes de regeneración urbana, fomentar la colaboración interadministrativa, diseñar políticas verdes para el mantenimiento, extensión y protección de nuestra masa forestal, regular adecuadamente los monopolios energéticos,…,  la tarea es ardua y necesita una buena planificación y control de su ejecución y el apoyo  de la mayoría de la ciudadanía  progresista.

Pero para mantener y consolidar un pacto de legislatura es necesario un proyecto político, sólido y claro que refuerce la sanidad y la educación públicas, garantice la protección social y se implemente a través de la cooperación y la cogestión con los gobiernos autonómicos y locales, ampliando el marco de las libertades políticas y sindicales.

Marta Climent Viguer. 

Trinidad Piquer Campos

 

Tribuna Socialista Valencia

 

 

Tribuna socialista y el derecho a decidir

Quince años de Tribuna Socialista en el periodo histórico actual ha supuesto un esfuerzo permanente por estar al día de todos los acontecimientos políticos nacionales e internacionales, para entender cada uno de los fenómenos que se han ido sucediendo a una velocidad vertiginosa, rupturista con cualquier situación de confort que indujera al conformismo, comprender, sintetizar y explicar los principales acontecimientos ha supuesto nadar, aparentemente, a contracorriente, sin embargo, el marxismo, su método de análisis, nos lo ha facilitado en cada momento, y podemos afirmar que los análisis, reflexiones, debates y formulaciones políticas de la línea editorial de Tribuna Socialista se han visto corroborados en estos quince años.

Quizás la iniciativa que imprimió y definió más a Tribuna Socialista, fue la decisión  tomada en el 2006, por buscar una solución política negociada a la violencia en el Pais Vasco dirigiéndonos a José Luis Rodríguez Zapatero, al mismo tiempo que, defendíamos que el acercamiento de los presos de ETA a Euskadi y derogar la ley de partidos facilitaría los posibles acuerdos. Defender que los problemas políticos requieren soluciones políticas y no represivas define bien nuestro carácter socialista sin ambigüedad.

Recién se cumplen 10 años que el Tribunal Constitucional derogaba una cantidad de artículos importantes, del nuevo Estatuto catalán que previamente había sido aprobado por el Parlamento Catalán, las Cortes Españolas y en un referéndum en Cataluña. Quizás de aquellas aguas vengan estos lodos. Participamos en la manifestación encabezada por Pepe Montilla presidente de la Generalitat en la época bajo el lema “som una nación, nosoltres decidim”, (somos una nación nosotros decidimos). La manifestación reunió a más de un millón de personas.

Entender y reconocer el carácter  nacional de Cataluña, Galicia y Euskadi supone de entrada reconocer el derecho a decidir de estos pueblos, tomar posición y situarnos al lado del 80% de la población catalana que lo reclama con insistencia, así lo reflejamos en carta dirigida a la dirección de PSC donde criticamos que el derecho a decidir fuese sacado del programa electoral porque suponía una ruptura con las bases fundacionales del mismo PSC. Así lo reflejaban los números de Tribuna Socialista especiales que sacamos en julio del 20015 y el 11 de septiembre  del mismo año donde defendíamos el derecho a decidir.

Criticamos con contundencia al PP y sus gobiernos por judicializar el llamado “problema catalán”, defendiendo la negociación y el dialogo, y nunca admitimos el enfrentamiento entre pueblos alentado por la derecha franquista.

Es por eso que defendimos un referéndum legal y vinculante en el que los socialistas defenderíamos la Republica federal en la que los diferentes pueblos del estado estuviesen libremente federados.

En consecuencia con lo anteriormente expuesto rechacemos la actitud del Rey Felipe VI en octubre de 2017 ante el referéndum catalán.

Desde el Manifiesto de Silla, primer documento público que sacamos el grupo de Tribuna Socialista, defender derechos y libertades es la misma cosa. Hemos defendido que no hay derechos sin libertades ni libertades sin derechos.

José A Iniesta

Afiliado al PSC Sant Boi de Llobregat

 Miembro del Comité de Redacción T.S.

Hoy como hace 15 años: ningún acuerdo con la derecha

El 16 de julio de 2005,  reunidos en la localidad valenciana de Silla, compañeros y compañeras socialistas, de distintas procedencias territoriales, pusimos en común nuestras preocupaciones e inquietudes sobre la situación política en nuestro país y decidimos crear esta Revista que reflejara las conclusiones de los debates que se producían en agrupaciones socialistas y secciones sindicales de las empresas, ayudando, de esta forma, a promover el debate entre socialistas.

La línea editorial de Tribuna Socialista se ha mantenido fiel a aquellos propósitos durante estos 15 años.  TS y las conclusiones de los debates que en él se reflejan no se hacen al albur de los congresos internos del partido o de la táctica política de cada momento, sino que, con pleno respeto a las resoluciones congresuales, hemos enfocado los debates en torno a los intereses de la mayoría social, y el papel que, bajo nuestra opinión, han de jugar las organizaciones obreras, fundamentalmente los sindicatos y partidos que se reclaman de la clase trabajadora: incluido el PSOE, como partido referente de la clase trabajadora en nuestro país.

Hace 15 años, la actualidad política pasaba por el reto independentista que lideraba Ibarretxe en Euskadi y su propuesta de referendum -al que Aznar respondió con la amenaza de la cárcel-, mientras la derecha intentaba dinamitar el diálogo político con el mundo abertatzle defendido por Zapatero para acabar con el terrorismo de ETA, mientras en Catalunya, Pascual Maragall, lideraba la redacción de un nuevo Estatut de Catalunya que finalmente fue aprobado por: el pueblo catalán, el Congreso de los Diputados y el Parlament de Catalunya, e impugnado por el PP y mutilado por el Tribunal Constitucional.

Hace 15 años, la CEOE rompía el diálogo social exigiendo la revisión a la baja del salario mínimo, mientras las deslocalizaciones de empresas empezaban a hacer estragos profundizando en la desindustrialización del país.

Hace 15 años la Unión Europea sometía a aprobación de los estados la llamada “Constitución Europea”, ante la que Tribuna Socialista siempre mantuvo una posición crítica, puesto que se construía sobre los cimientos del libre comercio y los intereses de las multinacionales y del capital Financiero sin tener en cuenta los derechos sociales.  El rechazo a esta constitución en países donde se sometió a referéndum, como el caso de Francia y Holanda, significó un toque de atención sobre la necesidad de construir Europa hacia la Unión libre de los trabajadores y los pueblos, una Europa social frente a una Europa puramente económica.

Hace 15 años, comenzaba a imputarse a ilustres políticos del PP acusados de corrupción por el caso Fabra: después vendría una cascada interminable de casos, imputados y condenados.

Hace 15 años, la sanidad pública era atacada por la derecha españolista nacional católica, que quería seguir avanzando en la privatización y concertación de sus residencias y hospitales hasta llegar al actual modelo de sanidad y residencias que nuestros abuelos han padecido durante la pandemia de la COVID-19.

Hace 15 años, la derecha nacional españolista y católica se movilizaba contra la enseñanza pública, contra el matrimonio homosexual y contra cualquier intento de avance en el terreno social.

Como podemos apreciar, hace 15 años las propuestas de progreso y justicia social del PSOE eran atacadas de forma sistemática por la derecha, la iglesia, el poder económico y financiero con el objetivo de mantener sus privilegios, al amparo de unas instituciones ancladas en el pasado más oscuro de nuestra historia, defensoras a ultranza de una falsa unidad de España, contraria a cualquier intento de avanzar en el autogobierno regional.

Hoy, 15 años después, la derecha nacional españolista y católica: la iglesia, los poderes económico, mediático y financiero, y el PP, C´s y VOX… al amparo de una cada vez más cuestionada judicatura, y de una cada vez más cuestionada y desprestigiada monarquía, boicotean, una y otra vez, cualquier intento de avanzar en el progreso social y político, y de cumplir con el programa electoral que la mayoría trabajadora de este país ha votado.

Intentan promover un gran pacto de Estado, que primero fue llamado “nuevos pactos de la Moncloa” y ahora “pacto de reconstrucción nacional” que deja de lado la prometida derogación de las reformas del PP: la reforma laboral de 2012, la reforma de las pensiones de 2013, la ley Mordaza, etc. Mientras que se acerca a nuestro país al desastre económico por la vía de la destrucción del empleo, la destrucción de la industria, el deterioro de los servicios públicos… para construir un país de servicios “Low Cost”, que encaje en una Europa cada vez más dividida y al servicio del capital financiero.

Como socialistas, nos posicionamos contra cualquier pacto con la derecha. Nos reivindicamos del “No es No” de Pedro Sánchez contra la colaboración con la derecha de esos que dicen ser socialistas. No podemos tolerar ni un despido más, ni un cierre empresarial más. Reconstruir el país pasa por mantener todos y cada uno de los puestos de trabajo hoy amenazados. Reconstruir el país significa avanzar en una política industrial que garantice la independencia de nuestra industria respecto de las multinacionales, y derogar las últimas reformas laborales que no han servido sino para generar más precariedad y pobreza en la clase trabajadora.

El capital financiero necesita un PSOE que, amparado en un gran pacto de Estado, lidere una ¿“nueva”? época de recortes y de ataque a los derechos colectivos. Los socialistas nos tenemos que sacudir de ese lastre con el que nos quieren cargar.  El acercamiento de C’s y los discursos del Gobernador del Banco de España y/o de la Ministra de Economía, son señales que nos alertan sobre los peligros de ese pacto con la derecha, al que quiere sumarse el PP y C´s.  La deuda pública de nuestro país alcanza ya el 115%, y exige la liberación de fondos para las empresas sin garantía alguna de mantenimiento del empleo.  Medidas como la renta mínima de supervivencia, no solucionan ningún problema pero sitúan nuestra caja única de la seguridad social en una situación de insostenibilidad financiera que la derecha pretende solucionar con nuevos recortes en las pensiones, con más chance para los planes de pensiones privados, subidas de impuestos al consumo, y con mayor liberalización del sector público, etcétera.

La crisis sanitaria de la COVID-19 ha destapado nuestras vergüenzas al poner en jaque un modelo sanitario y de servicios sociales que se ha ido privatizando en la última década; una bicoca puesta al servicio de las multinacionales que, al priorizar el beneficio al servicio, no son capaces de autoabastecer de productos básicos de protección; un modelo productivo excesivamente basado en los servicios de bajo valor añadido, y un modelo financiero que propone abundar en el endeudamiento del Estado para seguir derivando fondos públicos al sector privado mientras los recortes los sufrimos los de siempre. Cuatro millones de desempleados, desindustrialización, desmantelamiento del sector público, mayor desigualdad, mayor tensión regional y la cada vez más evidente podredumbre de las cloacas del Estado son la consecuencia más visible de las políticas opuestas al socialismo y al avance de la democracia. Por el contrario, son el caldo de cultivo del neo fascismo al que asistimos cada día.

Hoy como hace 15 años, el socialismo es la única herramienta que tiene la clase trabajadora. El PSOE, la izquierda política y las organizaciones sindicales tienen la responsabilidad de hacer frente común a los intentos de acuerdos por la derecha y, de no actuar, entregarán el país a los intereses del libre mercado, de la especulación produciendo más pobreza, más desigualdad y más desafección política, que por otro lado, es la puerta de entrada de la ultraderecha. No podemos echarnos las manos a la cabeza al escuchar al relator de la ONU, sobre la pobreza en España. y continuar haciendo lo mismo o no haciendo nada.

Hoy como hace 15 años, el socialismo es la única herramienta capaz de avanzar en un encaje territorial que avance en la vía federal y republicana, y que acabe con las caducas y corruptas instituciones herederas del franquismo entre las que destacan el aparato judicial y la propia Monarquía.

En esta línea seguiremos trabajando desde Tribuna Socialista, conjuntamente con todos los militantes políticos y sindicales que se reclaman del socialismo.

El Comité de Redacción

Vicálvaro pide sanidad pública

Vicálvaro pide sanidad pública

y el Delegado del Gobierno manda a la Policía.

 

A través de la cuenta de Twitter de un ciudadano de Madrid, con auténtico estupor, hemos podido comprobar la descripción de la actuación de la Policía Nacional frente a una movilización de apoyo a la sanidad pública, que se produjo el pasado día 29 de mayo, a las 20:00, en el distrito municipal de Vicálvaro.

Según se narra en la secuencia de tweets, donde el primero de la serie ha conseguido ya 20.800 retweets, 22.600 me gusta y 861 comentarios, con lo que ha conseguido una difusión masiva, se describen los siguientes hechos:

  1. El origen del acto fue una convocatoria para aplaudir a los sanitarios y reivindicar sanidad pública en el centro de salud. Como las que se vienen haciendo con la participación de muchos afiliados de nuestro partido (PSOE), al menos de aquellos que pertenecemos a la corriente Izquierda Socialista.
  2. Tras los aplausos, se inició una pequeña marcha por el barrio, a la que poco a poco se sumó parte del vecindario por donde pasaba, formando dos filas y respetando las distancias de seguridad. Como se puede ver en los vídeos adjuntos al tweet.
  3. La marcha era aplaudida por el vecindario desde los balcones.
  4. La intervención de la Policía Nacional se produce en la intersección de las calles Minerva y Aurora Boreal. Lugar donde se acumulan unas cuantas furgonetas, de las que se bajan los agentes y rodean a los manifestantes.
  5. Ante el ruido de las sirenas policiales y del helicóptero de la policía que se paró sobre esa zona específica, como se pudo oír y ver desde zonas bastante alejadas como la A-3, Valdebernardo o Faunia, la ciudadanía salió a las terrazas y a las aceras para mostrar su solidaridad con los vecinos que se expresaban en favor de la Sanidad Pública.
  6. Los agentes de policía, que descendieron con indumentaria antidisturbios, porra y casco, procedieron a cortar la calle, a confinar a la ciudadanía que participaba en la manifestación contra a la pared, con la intención de proceder a su identificación.
  7. Los agentes no dieron ninguna explicación del porqué de su intervención frente a un grupo de personas de todas las edades que circulaban por la calle sin infringir las normas sanitarias de distanciamiento y reivindicando el derecho constitucional de una sanidad para todos; es decir, una sanidad pública.

Todos los extremos de estos hechos están documentados en Twitter con fotografías y vídeos, lo que les da un aval a su veracidad. Por tanto es imprescindible que el Delegado del Gobierno en Madrid explique el porqué de esta situación respondiendo una cuestión fundamental ¿Son ciertas las afirmaciones las fotos y los vídeos del conjunto de tweets? Si no lo son y dada la difusión que están teniendo sería imprescindible una aclaración inmediata. Pero si en conjunto los hechos que ahí ese narran no pueden rebatirse para demostrar la falsedad de la información, sería necesario dar respuesta a la siguiente serie de interrogantes:

  1. ¿Cómo valora el Delegado del Gobierno la necesidad de la intervención de la Policía Nacional cuando no se ha producido ningún incidente violento o se han vulnerado las medidas sanitarias?
  2. ¿Qué sentido tiene el corte de la vía pública por los agentes policiales cuando ésta estaba expedita dada la amplitud de las aceras en las calles afectadas?
  3. ¿Por qué se procede a detener en la calle e identificar a la ciudadanía que demanda sanidad pública, y cuando grupos fascistas incumplen todas las normas de seguridad sanitaria se actúa con tanta benevolencia? La policía nunca procedió a detener a los manifestantes en descapotables de lujo por la calle Núñez de Balboa.
  4. El Delegado del Gobierno es además el Secretario General del PSOE madrileño, por ello sería necesario saber si ha evaluado la proyección electoral que podrían tener intervenciones de este tipo en el próximas elecciones municipales y autonómicas para su partido.
  5. ¿Con qué cara va a poder defender la militancia socialista las propuestas programáticas llevando encima la losa de este incidente?
  6. ¿Ha considerado el Delegado del Gobierno la incompatibilidad política existente entre el ejercicio de ese puesto de libre designación con el de Secretario General del PSOE de Madrid? La militancia socialista asiste habitualmente a estas movilizaciones y una parte significativa de ella vota al PSOE, a esas personas se le hace insoportable que el Secretario General, quién debía estar al frente de dicha movilización, envíe a la Policía Nacional, bajo su mando como Delegado del Gobierno, a detenerlas para identificarlas.

Una carta de presentación como ésta lo único que hace es el espantar el voto de la izquierda sin atraer voto de ningún sitio. Evidentemente, solo tendría sentido electoral si atrajera voto de la derecha, pero ese votante lo tiene muy claro y por muchos actos de la ultraderecha a los que asista, como la misa en la basílica de la Almudena, sólo consigue avergonzar a gran parte de la militancia socialista madrileña, tanto dentro como fuera del PSOE. No tiene ningún sentido congraciarse con los opresores. Pablo Iglesias Posse decía: “…Nuestra acción nos creará enemigos. No nos importa. Merecer el odio de los que envenenan al pueblo, de los que roban, de los que le toman como cosa explotable será para nosotros una honra.” ¡Qué lejos estamos de esa filosofía en Madrid!

Eduardo Sabina Blasco

Militante Socialista de Agrupación del PSOE de Madrid en Vicálvaro

Siempre nos quedará Madrid…

Es complicado poner en una balanza dos actuaciones sobre el mismo tema, para poder valorar qué “pesa” más…  Es difícil, porque es evidente el peso de las medidas tomadas por el Gobierno actual para amortiguar el efecto de la crisis, para no dejar a nadie atrás, frente al ejemplo de lo que hicieron los gobiernos anteriores frente a la crisis de 2008.

Parece una declaración de parte, y lo es pues no somos neutrales, pero no es este solo el propósito de estas líneas. No obstante, pretender comparar medidas laborales que han incidido en evitar despidos masivos, situaciones de colapso empresarial, protección del desempleo, y recién salida del BOE, el Ingreso Mínimo Vital, una de las medidas de justicia social más dignas y avanzadas en nuestra historia reciente, es un objetivo imposible. ¿Qué ponemos en el otro lado de la balanza?

La actuación de la Comunidad de Madrid es, de manera evidente, inapreciable por incomparecencia: NADA. O MUCHO, según se mire a quienes beneficia: Madrid es un cuasi paraíso fiscal dentro de España, es la comunidad en la que menos impuestos se pagan, de ámbito autonómico; han sido abundantes las medidas de trasvase de medios económicos de la educación pública a la privada; es la comunidad en la que más lejos se ha ido en la privatización de la sanidad; y es la comunidad en la que más se ha colaborado con fondos buitre para liquidar vivienda social. Por poner unos ejemplos.

No sólo juzgamos los hechos incontestables y demostrados desde hace tiempo sobre el desmantelamiento del sector público en nuestra comunidad, la rapiña de lo público con innumerables casos de corrupción, la irrupción de fondos buitres en la gestión de hospitales, residencias, Samur, la ausencia de políticas sanitarias, educativas, o de prevención de la salud y seguridad en el trabajo, si no lo más grave, las consecuencias de esta crisis sanitaria sobrevenida: las muertes, los enfermos mal atendidos… ¿Cómo puede estar pasando esto hoy en día ?

 

 

 

 

 

 

 

 

Y continúa, «El Gobierno de España está haciendo más daño que nadie a la economía y a las familias que no ingresar un euro«, todo ello cuando en Madrid siguen muriendo personas (8.863 fallecidos y 71.595 positivos a fecha 31/5/2020. Fuente “El País”.)

Como colofón, podemos asegurar que su modelo económico «es el de Telepizza y el del Room Mate; véase apartahotel en el que ha estado alojada durante las semanas más duras de la pandemia en Madrid, hasta hace unos días; ahora dice que ha dejado el apartahotel de lujo, una vez que ha amainado la tormenta sobre su vergonzosa acción de refugiarse en una suite de lujo, mientras en los barrios obreros las colas ante las sedes de las asociaciones vecinales, para recoger comida, no han hecho más que crecer.

En fin, la Presidenta de un Gobierno en minoría, dislocado y enfrentado permanentemente que no ha podido aprobar ni una sola ley.

¿Qué pensamos desde Tribuna Socialista de Madrid? 

Opinamos modestamente, como personas comprometidas social y políticamente, que asistimos a una crisis sanitaria-económica sin precedentes históricos cercanos, de consecuencias aún desconocidas, en la que un gobierno de izquierdas, y de coalición, ha asumido una respuesta llena de humanidad, de justicia social, que está paliando las consecuencias de la misma y quiere cambiar el signo de la economía, para  reconstruir la sociedad mediante una decidida política de equidad social y respeto al medio ambiente, es decir, recuperar en profundidad el Estado de Bienestar.

¿Y en qué afecta esta opinión a la situación actual de nuestra comunidad autónoma?

En que es inaudito que siendo común esta opinión, compartida por muchas personas de todo el ámbito de la izquierda, con diferentes matices y distintos enfoques, no seamos capaces de obtener un gobierno del mismo carácter para Madrid.

Analizar la actuación del gobierno de nuestro país, compararlo con el ridículo político que significa la Presidenta Ayuso, el Partido Popular, su mal avenidos socios de Ciudadanos y el chantajista préstamo de votos de VOX, nos lleva tanto al orgullo de lo hecho como a la frustración de lo que tenemos en Madrid desde hace más de veinte años.

Desde el Comité de Redacción de Tribuna Socialista en Madrid, como desde tantas organizaciones y partidos políticos, pedimos y animamos a que se inicien trabajos entre las organizaciones de izquierdas, de manera inmediata, para preparar un futuro gobierno de coalición en la Comunidad de Madrid.

Creemos importante recalcar que no se trata de “unidad impuesta”, ni de uniformidad, al contrario, se trata de consensuar ideas, políticas, y alcanzar acuerdos que integren las diferentes formas de entender la política desde la izquierda.

Es una oportunidad poder observar, aprender de los aciertos y de los errores, para dotarnos de un gobierno genuino, innovador y de coalición, para afrontar futuro incierto ante el que nos encontramos. Tiene que servir el ejemplo, poco valorado, de haber afrontado en muy poco tiempo, una crisis de estas dimensiones con respuestas dignas que anteponen las personas al beneficio de unos pocos.

 

Tribuna Socialista Madrid

Necesitamos conciliación, pero de verdad

El COVID-19 ha puesto al descubierto muchas de las debilidades y fortalezas de nuestra sociedad. En las fortalezas destaca la gran labor de los trabajadores y trabajadoras; a la cabeza, el personal que presta servicio en hospitales y centros de salud: médicos, enfermeras, auxiliares, celadores, limpiadoras… así como la de quienes trabajan en los demás servicios esenciales: agricultura, transporte, supermercados y otros sectores entre los que nos encontramos los trabajadores y trabajadoras de las entidades financieras, las compañías de seguros, de prevención de riesgos, de contact center, la consultoría informática, la ingeniería…

Los trabajadores y trabajadoras de estos sectores han llevado a cabo su labor con gran escasez de medios de protección; en los primeros días del estado de alarma prácticamente sin protección. Aún hoy no se puede hablar de que, en los centros de trabajo, haya una dotación suficiente de medios para la protección y prevención frente al coronavirus. La protección de los compañeros y compañeras ha sido el caballo de batalla de los sindicalistas: otro colectivo esencial. Además de velar porque la avalancha de ERTEs se ajusta a la legalidad y negociar las mejores condiciones para los trabajadores, hemos estado exigiendo que dichos elementos de prevención se facilitasen con agilidad y en cantidad suficiente.

La capacidad de disciplina y adaptación de la gran mayoría de la sociedad para acatar el confinamiento y el distanciamiento de nuestras familias y amigos; única herramienta en la actualidad para frenar al virus, es otra gran fortaleza, tanto que podría calificarse de ejemplar.

En el lado de las debilidades, hemos descubierto que no estamos preparados para el ataque de un nuevo virus, como no estuvimos preparados para los estallidos de burbujas financieras e inmobiliarias.

La Sanidad está absolutamente volcada en paliar los efectos del coronavirus y aun así no se han podido evitar las 27.650 muertes que el COVID-19 se ha cobrado: datos a 16 de mayo. La Sanidad está colapsada, en unas semanas veremos a qué fecha se trasladan las citas médicas, las intervenciones quirúrgicas no urgentes, etc., que han quedado en suspenso y eso contando que no se produzca una nueva ola de contagios que según los expertos la habrá.

En el plano financiero, se ha agrandado la dependencia que sufre el ICO, respecto de las entidades financieras privadas. Hay dificultades para hacer llegar de forma rápida y eficaz las líneas de crédito que lanza; poniéndose en evidencia, una vez más, la necesidad de un polo de banca pública, algo que venimos defendiendo en UGT desde hace años. Es gracias al intenso trabajo llevado a cabo por los trabajadores y trabajadoras de las entidades financieras que el objetivo del Gobierno se está realizando, es por ello que autónomos y microempresas están pudiendo acceder a la financiación

El sistema educativo está paralizado, lógicamente. Pero en tiempos de desescalada se genera un problema que impide conciliar la vida personal y la laboral. En España hay más de 3 millones de niños entre 6 y 14 años. La solución que se ofrece a los trabajadores y trabajadoras es que: tomen vacaciones, pidan una excedencia, reduzcan su jornada…Todas son medidas que van contra “la cuenta de resultados del trabajador”.

Si en la fase 1 de desescalada se pueden reunir grupos de 10 personas, guardando la distancia mínima de 2 metros, parece razonable que en la fase 2 o en la 3, grupos de 15 niños y niñas pudieran volver a las aulas, guardando la distancia mínima de 2 metros y con las restricciones que establecieran las autoridades sanitarias. Pero el problema de llevar a cabo un retorno a las aulas no está en las medidas sanitarias, está en la escasez de profesorado para desdoblar los grupos de alumnos y en la escasez de espacio para acoger dicho desdoble. Es decir que esa ratio que el informe PISA nos señalaba como deseable de 15 alumnos/as por aula, ahora no es solo un indicador de calidad de la enseñanza sino un requisito para que pueda haber enseñanza con las medidas de protección necesarias.

La reconstrucción de nuestro país no se puede abordar a golpe de bonificaciones y exenciones a las empresas, ni flexibilizando las condiciones de trabajo ni abaratando el despido, ni… como ocurrió en la crisis financiera de 2008. Hay que invertir en los sistemas públicos: en el sanitario, en el educativo, en el de la dependencia –tener en palmitas a nuestros mayores no es solo ponerles bancos para que se sienten en los parques, como propone simplistamente la Presidenta de la Comunidad de Madrid-.

La conciliación no puede ser un concepto decorativo, ni un deseo o una buena voluntad expresada en un texto. Necesitamos poder conciliar la vida laboral y la personal, pero de verdad. Y eso solo será posible con una legislación que la garantice –la que hay es insuficiente-, con unos convenios colectivos sectoriales que la ajusten a las condiciones propias de cada sector –lleva mucho tiempo siendo urgente la derogación de la reforma laboral, en particular la hegemonía del convenio de empresa sobre el de sector-. La inversión social, que dé soporte a los trabajadores y trabajadoras en su condición de padres y madres ayudará a reconstruir económicamente nuestro país.

Alertamos desde el Sector Financiero, Seguros y Oficinas de FeSMC-UGT que todo no se resuelve con el teletrabajo, pues parece ser que los empresarios han descubierto ahí un nuevo filón de productividad: trasladan costes de suministros e instalaciones a sus trabajadores y estos, a nombre de que están en su casa, se olvidan de la jornada y el horario que tienen establecido en su contrato individual y en el colectivo (el convenio).

Es evidente que el binomio pandemia-digitalización, va a dar como resultado un incremento notable del teletrabajo, pero eso habrá que regularlo legal y convencionalmente; no vale todo. Hay que pensar en los costes económicos para los trabajadores y también en los riesgos sicosociales del teletrabajo, en el distanciamiento del centro de trabajo y el entorno laboral.

La digitalización y el teletrabajo no pueden traducirse solo en beneficio empresarial, tiene que redundar en mejora de la calidad de vida y de la salud de toda la sociedad, de los trabajadores también.

Roberto Tornamira Sánchez

Secretario Federal del Sector Financiero,

De FeSMC-UGT

Las que llenan de orgullo las neveras vacías

Ha tenido que llegar una pandemia para que muchos reconozcan como esencial el trabajo de las limpiadoras y los limpiadores.

Pero a María la esencialidad de su trabajo no le llena la nevera. Sobre todo desde que en 2012 el gobierno regional de Ramón Luis Recortes decidió que en Murcia éramos muy curiosos y había que limpiar menos horas porque la cosa estaba muy mal, y además, como faltaban ocho años para que llegara el coronavirus, nadie se iba a dar cuenta de que el trabajo de la limpieza era esencial. Así que  les recortaron un 16,5% de su jornada y de su salario, y a los trabajadores de limpieza de las dependencias de la Comunidad Autónoma les dieron a elegir entre recortar su jornada o perder su trabajo.

María, como todos sus compañeros que están pero no se ven, sigue acudiendo cada día a la residencia de mayores a realizar su trabajo, son tareas ingratas en muchas ocasiones, pero siempre con una palabra amable y una sonrisa que reconforta a sus viejecicos, eso sí, conversaciones las justas, porque ya le han dicho sus jefes que tiene que limpiar lo mismo con menos jornada. Sin embargo en estos meses de coronavirus, sobrecogida por el semblante que muestran sus mayores,  siempre busca un ratico para intentar aliviarles la angustia y la ansiedad que les rodea. Tal es así, que en estas semanas en que los residentes no han podido comunicarse entre ellos, que no han podido ni tan siquiera salir de su habitación, estaban deseando que María entrara a limpiar y temiendo que terminara, porque por unos minutos habían aparcado la tristeza.

Al terminar su reducida jornada, a pesar de salir con prisa y desconcierto, María se para a contarles como están sus abuelos a los familiares que no pueden visitarlos.  Con la prisa de quien sale corriendo de trabajar para ir a trabajar, pero con el desconcierto de quien al salir recuerda en la puerta que ya no tiene un segundo trabajo, que ha cerrado ese local en el que para poder llenar dignamente la despensa, trabajaba unas cuantas horas y le cotizaban casi ninguna.

Ustedes perdonen por anticiparlo, pero este cuento no tiene final feliz, de momento. Siete años después, en 2019 gracias a la presión de los sindicatos, recuperaron la mitad de lo que les quitaron. Pero a día de hoy en plena pandemia, doblando turnos y con jornadas maratonianas de trabajo siguen teniendo su jornada reducida, eso sí, con promesas y promesas de que lo recuperarán.

No habrá reactivación justa sin eliminar esta ignominia, sin que recuperen su jornada completa las que limpian mientras dormimos, los que limpian antes de que empecemos a trabajar, las que siguen limpiando cuando nosotros volvemos a casa.

No caeremos en la tentación, como hacen otros con otro gobierno, de decirle al presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia, “señor Miras, ¿por qué no te piras?” Pero sí le diremos que antes de pirarse de vacaciones deje esta injusticia resuelta. 

Sería muy bonito terminar el artículo diciendo eso de ¡todos somos María! Pero no es verdad. La desigualdad es un virus para el que nunca llega la vacuna. Porque no es verdad que la crisis económica nos golpee a todos por igual. Tampoco el virus golpea a todos por igual. Porque no todos han tenido que coger transporte público para ir a su trabajo porque tienen un empleo mal pagado. Porque no todos han tenido que trabajar sin medidas de protección. Porque no todos al volver exhaustos de su trabajo, han tenido que ver carteles en el buzón o en su propia puerta, pidiéndoles que se fueran a vivir a otro sitio mientras durara la pandemia para no contaminarles sus cacerolas.

Hace 8 años ya que les robaron en la despensa, pero siguen trabajando con el mismo orgullo. No pararemos hasta conseguir que recuperen lo que les quitaron, por todo eso nuestro homenaje y reconocimiento a los que, como escribió Benjamín Prado, llenan de orgullo las neveras vacías.

José Hernández Aparicio

Secretario General de FeSMC-UGT-Murcia