Editorial: Ceuta, frente al furor patriótico, objetividad 

El hecho migratorio masivo del 30 de julio ha desatado un furor patrio en el nacionalismo españolista cuya onda expansiva ha alcanzado a los nacionalismos periféricos: Junts se ha sumado a PP y VOX exigiendo la destitución del ministro del Interior, el Sr. Marlaska, en un texto que, entre otras cosas, dice que “Ceuta ha sido abandonada”, “evidente desprotección de las fronteras españolas”. Otros, como ERC, Bildu y PNV se centran en señalar a Marruecos como. Todos ellos, salvo PP y VOX, aprovechan para reclamar las competencias sobre inmigración para sus autonomías. 

El rey, por su parte, a las pocas horas del paso de miles de inmigrantes por la frontera ceutí, se manifestó diciendo que estaba “preocupado e indignado”, solo le faltó salir a dar un discurso de “a por ellos” como el 3 de octubre de 2017. Siempre fiel a lo heredado, en estos casos al juramento que hizo su padre de respetar los principios del Movimiento Nacional, en particular al “Una, Grande y Libre”, incompatible con la pluralidad que conforman la realidad del Estado español. 

Salvar la patria y defender las fronteras del Estado ha unificado a todos y, casi por unanimidad, todos, han arremetido contra el Gobierno, sin que esto signifique que el Gobierno se haya desmarcado de la defensa de la integridad territorial de España. 

Ni una sola reflexión sobre lo que son Ceuta y Melilla: “lo que no quieras para ti no lo quieras para los demás”: Reclamamos Gibraltar, territorio del que se apropió la Corona británica en 1714 aprovechando la Guerra de Sucesión española, en la que se enzarzaron las casas reales de los Austrias y los Borbones; bronca en la que la inmensa mayoría de los muertos corrió a cargo de los pueblos de España. 

Sin embargo, todos ven como lógico que Melilla, que fue conquistada en 1497 y Ceuta que pasó a ser española en 1668 por acuerdos entre España y Portugal, sean dos plazas españolas. 

A nuestro modo de ver, y siendo conscientes de las dificultades que conllevan las cesiones/reclamaciones territoriales, objetivamente, Ceuta y Melilla son plazas de soberanía, y como tal habría que llamarlas en lugar de ciudades autónomas, pues son cualquier cosa excepto autónomas. 

Estos enclaves coloniales no son solo una posición estratégica -posición innecesaria teniendo un litoral de 1.200 km, desde Cartagena a Punta Umbría- hoy son una avanzadilla de muros, vallas y espigones contra la clase trabajadora ceutí y marroquí. Es una cuestión de clase social: ¿Ha tenido Mohamed VI alguna traba para comprarse un palacio junto a la Torre Eiffel, un castillo en Betz o un hotel en Boglie, entre otras posesiones en Francia?, ¿Se persigue con la misma saña a toda la delincuencia internacional que campa a sus anchas por las costas españolas? La respuesta es no, porque no es un problema de nacionalidad, sino una cuestión de clase social. 

Centrándonos en Ceuta, en tanto que es el lugar en el que se está desarrollando la crisis humanitaria actual, veamos algunos datos que quizá se le estén pasando por alto al fundamentalismo españolista: 

(1) Fuente INE a cierre de 2025. 

(2)El Pueblo de Ceuta.es 

Como complemento al cuadro de datos anterior, señalar que: 

  • Frente al 61% de la Función Pública, es el 39% restante el que aporta el 90% del PIB de Ceuta. 
  • El gasto público de Ceuta para 2026 se fijó en 424 millones de euros y el de ingresos en 397 millones de euros. El Gobierno central transfiere cada año entre 100 y 110 millones de euros por el Sistema de Financiación Autonómica y Local. Esta cantidad supone un 25% del presupuesto ceutí. Ceuta y Melilla no tienen conferidas las competencias de materias como la Sanidad Pública. 

La posición española en Ceuta y en Melilla es por tanto una posición colonial que cuesta vidas. En esta ocasión más de 140 personas, muchas de ellas jóvenes, incluso menores, a los que la desesperación les lanza a las aguas del Mediterráneo, convertido en una auténtica fosa común. Víctimas, como lo fueron el 6 de febrero de 2014 los 15 inmigrantes que se ahogaron en las cercanías de la playa del Tarajal, mientras la Guardia Civil les disparaba material antidisturbio. Víctimas como las más de 100 personas que murieron en la valla de Melilla el 24 de junio de 2022. Víctimas, como los cientos de personas que pierden la vida cada año en el Atlántico, en la llamada ruta Canaria. 

Las personas que dejan a sus familias, las madres y padres que se desprenden de sus hijas e hijos menores, a los que en demasiadas ocasiones no volverán a ver, no lo hacen por gusto, ni por venir a molestar a los ciudadanos europeos. No vienen a delinquir, lejos de ello, la inmensa mayoría viene huyendo de las consecuencias de los abusos comerciales de multinacionales, grandes corporaciones y fondos de inversión que llevan muchas décadas esquilmando las materias primas de sus países. Huyen de la guerra entre las facciones pagadas por esas multinacionales para desestructurar sus países, facilitando así el saqueo. Huyen del hambre y la miseria de unos países a los que los intereses económicos les impiden prosperar. Buscan vivir. 

En el paso masivo de inmigrantes que se produjo el 30 de julio es evidente que Marruecos utilizó a miles de personas desesperadas para atizar al Gobierno de Pedro Sánchez. Una provocación de la satrapía alauita, alentada por los dos Estados matones: USA y el Estado sionista de Israel. 

Es evidente que el Gobierno no supo valorar el hecho y que la cantidad de personas que pasaron a Ceuta ha desbordado en todos los sentidos al Gobierno en su conjunto. 

De la misma manera es evidente que al PP y a VOX no les interesa que la situación se resuelva, pues han encontrado un punto de debilidad en el Gobierno, y lo están explotando, aunque eso conlleve el sufrimiento de la población ceutí y de los miles de inmigrantes que llevan mes y medio a la intemperie y siendo conducidos de un lado a otro como si fuesen cabezas de ganado. 

Para VOX se ha convertido en un campo de entrenamiento de sus cachorros y toda laya de fascistas que se desplazan a Ceuta para provocar, agredir e intentar sembrar la cizaña y la confrontación. Ocurrió el 27 de agosto, cuando un grupo de fascistas quemó las pocas pertenecías de los inmigrantes que malviven en la playa del Trampolín, como ha ocurrido el 20 de septiembre cuando un grupo de “patriotas” violentos han pretendido linchar a una diputada de Ceuta Ya. 

Ambos, PP y VOX, se suman sin ambages a la ola fascista que viene alentada y financiada de los Estados Unidos de América. Si los gobiernos fascistas alimentan un genocidio en Palestina, y los gobiernos que se dice democráticos no pasan de las palabras ante los crímenes de lesa humanidad, ¿qué no están dispuestos a hacer contra la clase trabajadora de todos los países, de sus propios países? 

Ante la situación de extrema gravedad que vivimos, hay que poner el acento en el respeto al derecho internacional y a las leyes que protegen a las y los menores, vengan de donde vengan, y hayan nacido donde hayan nacido. Todos los pueblos del Estado español y sus instituciones debieran estar indignadas con los llamados a la violencia y a incumplir la ley que está haciendo el PP y VOX. No podemos consentir que nos lleven como a borregos por la senda de la barbarie. 

El Comité de Redacción 

Otegi: la inmigración pone en peligro la identidad de Euskal Herria.

Y la de España, la de Alemania, la de Europa. Cada sociedad se ve en este momento en riesgo de perder su identidad, sus certezas culturales, sus paradigmas centenarios. No descubre nada nuevo una afirmación de este tipo. Las izquierdas del sistema, y Bildu lo es sin duda alguna, son especialistas en ocultar las responsabilidades en las huidas multitudinarias de personas pertenecientes a países cuyos recursos naturales se ven arrebatados mediante bandas armadas organizadas por EEUU, Inglaterra, Francia, Israel con auxilio de la OTAN cuando es necesario. Todos hablan de los efectos de la inmigración, pero nadie habla de sus razones. Particularmente se distancian de las causas miles de oenegés a lo largo y ancho del mundo. Se ocultan las políticas de intromisión y golpes de estado desarrolladas en un buen número de países. Siempre están dispuestos a cumplir el papel de mercenarios de las multinacionales, de Blacwather, ahora denominada La Academia tras los crímenes contra la Humanidad desarrollados en Irak por sus bandas de matones, violaciones, asaltos a la reserva nacional de oro iraquí con mercenarios llevándose lingotes del botín que EEUU logró allí, callan las oenegés y las «organizaciones políticas» europeas acerca de las décadas de ataques de Ruanda como ejército proxy del mundo anglosajón, de 4 Jinetes del Apocalipsis contra la República del Congo, a la búsqueda del coltán y el resto de las riquezas del país.


Nadie tiene nada que decir sobre el criminal ataque de la OTAN encabezada por los eternos asaltantes de barcos contra Libia, al margen de la tortura infame a la que fue sometido Moammmar EL Gaddafi. Las benditas oenegés no nos contarán que África no emigraba a Europa porque el campo libio y su industria daban vivienda y trabajo a jornaleros y jornaleras de toda el África Negra, pero también a trabajadores del campo andaluz y probablemente, extremeño.

Pero había que robar la riqueza, el petróleo y las reservas de oro libias, aunque fuese al precio de que poner en el gobierno a bandas de delincuentes torturadores, saqueadores y violadores enfermizos abriese la única puerta de esperanza de salida con destino a Europa.


Y aquí estamos. Europa, con los cuatro Jinetes del Apocalipsis llevó la muerte, la ruina y la destrucción a Libia y hoy su territorio se ve asaltado por las multitudes que huyen de África, otros proceden de Siria, Afganistán, Sudán, Somalia, Nigeria, Senegal…, en fin, una buena parte de la población africana y asiática llega con traumas inenarrables a los que cada persona sobrevive o convive con ellos como puede.

Más los cientos de miles de latinoamericanos que salen a buscarse un futuro que en sus países les niegan.


Para hablar de inmigración, integración, común denominador cultural hay que fijar previamente un punto de conocimiento a fin de evitar que la prensa y los mass media creen el relato mercenario del «problema de la inmigración» y le den carta de naturaleza.

Nadie abandona su país, a los suyos, por el placer de hacerlo. Se sale de vacaciones, se sale por Erasmus, se sale a estudiar o trabajar con formación o contrato, pero nadie sale a morir en el Atlántico y en el Mediterráneo sin formación, con religiones no bien vistas en Europa por un gran segmento de su población, desconociendo el idioma con la intención de hacer fortuna.


Vienen para no ser asesinados. Vienen para no ser violadas.


¿Y la «izquierda wok» europea, en qué demonios se ha convertido? Es la punta de lanza de la estrategia Demócrata de EEUU, los cómplices del Genocidio que está perpetrando Netanyahu en Gaza. Y solo eso. La Unión Europea es a los pueblos de Europa lo que la «izquierda wok» a la izquierda: un formalismo.


Y así estamos acabando. Las ensoñaciones de grupo han llevado a esa pseudo izquierda wok

a remar en la dirección de los intereses del modelo Biden, de sus multinacionales. Será interesante si EEUU publica la lista de beneficiarios de los donativos de USAID a través de la inefable Fundación Soros, distribuidor oficial de la red de corrupción mundial de la CIA ahora que el nuevo gobierno de EE.UU., ha despedido a todos sus «empleados» o debiéramos llamarles, agentes provocadores de golpes de estado, para sustituirlos por otros que se plieguen a los deseos de la plutocracia presidida por Trump. Para sustituirlos por los suyos, obviamente.


Curiosamente, nadie habla en Europa de esto que ha pasado de ser un secreto a voces a ser una evidencia documentada. Aquí, en el ex primer mundo seguimos empeñados en tapar las causas señalando con el dedo a las consecuencias y somos también expertos en montar bucles alrededor de lo que más nos conviene creer y menos desestabiliza nuestro feliz y rutinario día a día


Pacem in Terris, por un tiempo.


Pues sí, esto es lo que no nos cuentan los mass media del BBVA, USAID, Vocento, y todas las publicaciones subvencionadas para crear una irrealidad cotidiana que impida cualquier conclusión de nuestras reflexiones que pueda marcar la responsabilidad de sus protectores interesados en que siga la barbarie que asola al mundo.


O las cadenas públicas y privadas de Tv comerciales. Donde hay capital y ordena el empresario. Es tiempo de dejar de leer memeces y buscar la información real en los medios que se impulsan desde abajo.


Hubo un tiempo en que Otegi, como toda la Izquierda Abertzale, suscribía estas reflexiones. La izquierda ha claudicado y se ha insertado en el campo institucional en el que es más cómodo sobrevivir acatando las reglas de los padrinos de la UE, la OTAN, los pactos municipales en los que, piensan, que el problema de la Cripta de Mola en Iruña se soluciona cambiando el letrero.


Se ha acabado el tiempo de las medias verdades. La causa del horror mundial es la voracidad incontenible de los Fondos de inversión, de los BlacRock, Vanguard, a los que los movimientos sociales intentan poner freno cada día, movilizándose contra la privatización de los servicios públicos.


Solo acabaremos con la inmigración de los desesperados acabando con aquello que lo provoca y eso significa señalar la responsabilidad de los destructores de sociedades por su lucro personal. Esto Otegi y EH Bildu lo saben, pero prefieren vivir adocenados y apostar por la comodidad de la política de defender sus puestos de acomodo como un componente más del proyecto europeo vasallo de las multinacionales que destruye la industria europea, el campo europeo, la pesca europea, el turismo canario o cualquier otro antojo de los asesinos de las personas, pueblos y culturas.


Se debe devolver a la clase trabajadora, a la juventud, al pueblo, su conciencia y eso requiere una desintoxicación severa de los paradigmas convertidos en certezas incuestionables por los mas media a los que se ha creído de manera acrítica y estos no han cesado de crear el relato del espejo, en el que lo que ves no es la realidad.


Vienen tiempos muy duros. Toca despertar en primera instancia, a aquellos que teniendo conciencia de clase se han distanciado estos años de la acción política en la creencia de que el sistema es imbatible.


La lucha por el control de algunas islas africanas de titularidad española y ricas en fondos marinos está ya en el punto de mira y pueden llegar a afectarnos directamente sin pasar demasiado tiempo y Uber, BlacRock no son nuestros amigos.

Dicho esto, hablemos de la inmigración, Arnaldo.

Joseba Izaga
Miembro de Hemen salida por la izquierda.

Un rayo de luz

Con la situación de las guerras en Sudán, Etiopía, Sagel, Palestina, Ucrania, donde niños, mujeres y ancianos son los que más sufren. Con el cambio
climático que nos tosta u ahoga. Con la Inteligencia Artificial que ya ocupa toda la tecnología actual y de futuro. Con la desesperada inmigración que nos desborda, donde niños, embarazadas y jóvenes se lanzan al mar desesperados jugándose la vida. Con una política global insolidaria y amenazadora y con
una política española, autonómica o local, en infinidad de casos, irresponsable y miope…llega un indicio de esperanza a nuestro horizonte para el
deporte: llámese fútbol, tenis, atletismo… Si, yo mismo abrumado, inquieto y
defraudado por los nefastos avatares de las tinieblas de las informaciones diarias, surge un rayo de luz que crea ilusión ante tanta sinrazón y barbarie.
Unos jovencísimos hijos de inmigrantes junto a murcianos, vascos, catalanes, castellanos, andaluces, gallegos, etc., nos trasladan al trivial que nos parece el deporte que se hace trascendente para una gran mayoría de personas de distintos países de Europa y el mundo.

En España aparecen enloquecidos jóvenes y mayores, mujeres y hombres, niños y abuelos ante los resultados de “su selección nacional” equipo compuesto por una amalgama de orígenes y caracteres, que como bálsamo social se mueven en
medios de televisión y prensa con tiempos amplios de empleo.

Yo cogí el hábito de iniciar la lectura de la prensa alejándome de la portada y sumergiéndome en la sección deportiva.

Cambiar la crueldad y la injusticia que nos inunda por la ilusión, por la esperanza del deporte, por todo lo que significan estas chicas y chicos, como Alcaraz, Yamil, Nico, Peleteiro, Aitana, etc, dibujantes de una gran sonrisa de amor que trazan el camino de la solidaridad y esperanza reconfortante
alegría para todos.

El mejor rayo de luz frente a la intolerancia y el egoísmo extremo y cruel de los Milei, Ayuso o Abascal, que fraguan a personajes como Carvajal que son capaces de despreciar la democracia y su gobierno.

Hoy estuve con una recién llegada de Ghana a Catalunya. Junto a mi compañera, la atendimos al verla en la calle y nos acompañó en la comida en la playa de Calafell, con su cara llena de lágrimas. No quería contarnos más allá de lo imprescindible entre expresiones con sus manos y algo de inglés y
castellano. Se veía la desesperación en su rostro.

Desesperación que le ha obligado a salir de su país y aventurarse a una vorágine de acontecimientos.

Yo no sé si encontrará la luz al final de ese túnel, pero seguro que entre muchos evitaremos que Feijó y sus aliados extremos y egoístas del PP le bloqueen el paso enviando a la Armada o tirándoles a matar en su desembarco.

Recordando las palabras de Ana Frank, en su diario…

“Nunca nadie se ha vuelto pobre por dar”

Pero debemos añadir…

“Quiénes no tienen corazón no pueden dar nada,
solo saben quitar la esperanza, y apagar la luz ”

No dejemos que en el brillo de sus ojos se borre ese hermoso rayo de luz del humanismo y la solidaridad.


Joan Celma
Militante PSC el Vendrell (Tarragona)