Retos para el socialismo en la sociedad actual

Las transformaciones económicas, sociales y tecnológicas de las últimas décadas han alterado profundamente las condiciones en las que se desarrolla la vida democrática y el propio papel del socialismo como proyecto político. No asistimos al fin de la democracia, pero sí a un debilitamiento de su base social y material, que exige una reflexión honesta y estratégica por parte de las fuerzas socialistas.

La globalización, la digitalización y los cambios en los modelos productivos han generado crecimiento y avances tecnológicos, pero también han provocado precarización laboral, concentración de riqueza, inseguridad vital y una creciente sensación de injusticia entre amplios sectores de la clase trabajadora. Esta percepción se ve agravada cuando el esfuerzo individual —trabajo, cotización, cumplimiento de normas— no encuentra una correspondencia clara en las políticas públicas, erosionando la confianza en el sistema democrático y en la política como herramienta de mejora colectiva.

Desde una perspectiva socialista, resulta imprescindible reafirmar una idea central: el Estado social se sostiene sobre el trabajo, la contribución y la reciprocidad. Las políticas públicas deben proteger a quienes lo necesitan, pero también reforzar el vínculo entre derechos y participación en la comunidad política. Todo el mundo debe recibir en función de sus necesidades, pero también todo el mundo debe aportar en función de sus posibilidades. Cuando las ayudas sociales se perciben como desvinculadas de cualquier compromiso de contribución a la sociedad, se genera desafección entre la clase trabajadora activa, se expande el concepto de «parasitarismo» que fracciona la clase trabajadora y se cuestiona y debilita la legitimidad del propio Estado del bienestar, dejando el terreno abonado a la ultraderecha que pesca en los caladeros de los barrios obreros, donde la desigualdad se da la mano con la desinformación.

Este mismo principio debe aplicarse a ámbitos clave como la vivienda, la inmigración o la seguridad. Defender el derecho a la vivienda exige políticas públicas ambiciosas, pero también garantizar seguridad jurídica y equidad para quienes, con grandes esfuerzos, cumplen sus obligaciones.

En materia migratoria, una política progresista debe combinar derechos, integración laboral y exigencia de convivencia cívica, diferenciando con claridad entre quienes vienen a trabajar y aportar y quienes vulneran las normas comunes. No hacerlo favorece discursos simplistas que la extrema derecha instrumentaliza con facilidad. De la misma manera que se lucha por la convivencia y la cohesión social, se deben redoblar los esfuerzos por eliminar las causas que obligan a la gente a ejercer el derecho a la emigración para sobrevivir y prosperar.

Junto a estas cuestiones, el socialismo debe reabrir debates estratégicos que han quedado relegados o tratados de forma tímida. Entre ellos, el papel de la propiedad pública en sectores estratégicos como la energía y la banca. La experiencia reciente demuestra que dejar estos ámbitos exclusivamente en manos del mercado limita la capacidad del Estado para garantizar precios justos, seguridad de suministro y orientación del crédito hacia objetivos productivos y sociales.
Plantear fórmulas de propiedad pública, participación estatal o control democrático no es una reliquia ideológica, sino una respuesta pragmática a fallos estructurales del mercado.

Asimismo, resulta imprescindible situar en el centro las políticas públicas de vivienda, transporte y regulación de los mercados.

El acceso a una vivienda digna, a un transporte público eficiente y a mercados regulados que eviten abusos no son políticas accesorias, sino pilares materiales de la igualdad de oportunidades y de la cohesión social. Sin estos elementos, la democracia pierde contenido real y se convierte en un marco formal cada vez más frágil.

Un reto específico de nuestro tiempo (o quizás no tanto) es el impacto de la automatización y de la inteligencia artificial en el empleo. La introducción de nuevas tecnologías puede aumentar la productividad, pero también destruir puestos de trabajo y debilitar la base contributiva del sistema de protección social. El socialismo no puede limitarse a celebrar la innovación ni a demonizarla: debe gobernarla.

En este sentido, resulta legítimo y necesario abrir el debate sobre nuevos sistemas de cotización y fiscalidad que tengan en cuenta el impacto de las decisiones empresariales sobre el empleo. Un modelo en el que las empresas que destruyen empleo de forma sistemática mediante automatización contribuyan más al sistema, mientras que aquellas que mantienen o crean empleo estable sean incentivadas, permitiría adaptar el Estado del bienestar a la nueva realidad productiva. No se trata de frenar el progreso tecnológico, sino de repartir de forma justa sus costes y beneficios.

El papel de las grandes empresas tecnológicas y de las plataformas digitales refuerza esta necesidad de regulación democrática. Su capacidad para influir en la economía, el empleo y el debate público supera con creces los marcos regulatorios actuales. Defender la democracia implica someter estos poderes a control público y garantizar que su actividad contribuya al interés general.

En el ámbito europeo e internacional, estos debates se entrelazan con las discusiones sobre seguridad, gasto público y autonomía estratégica. Una política socialista coherente debe rechazar falsas dicotomías entre seguridad y derechos sociales, y defender que la verdadera seguridad se construye sobre empleo digno, servicios públicos fuertes y cohesión social.

Y es en el marco de los servicios públicos, donde los mal llamados «liberales» y la ultraderecha abonan el terreno para desprestigiar la sanidad y la educación públicas para que los mercados privados que ellos mismos favorecen e incentivan, emerjan, ganen cuota de mercado a lo público, y lo que es incluso peor….exista una transferencia cada vez mayor de dinero público al sector privado, que hasta ahora, ha sido, tristemente tolerado, cuando no defendido, por políticos de izquierda, que intentan convencernos de que sería imposible mantener un sector únicamente público porque sería insostenible económicamente.

La transición ecológica es un objetivo irrenunciable, pero su diseño actual plantea problemas de justicia social que el socialismo no puede ignorar. Las políticas de ayudas a la compra de vehículos eléctricos, tal como están concebidas, benefician de manera desproporcionada a las rentas más altas, capaces de adelantar inversiones elevadas y acceder a infraestructuras privadas de recarga, mientras dejan al margen a amplios sectores de la clase trabajadora que dependen de vehículos antiguos o del transporte público insuficiente.

Lo mismo sucede con las zonas de bajas emisiones que prohiben la circulación de vehículos «contaminantes» sin que las políticas de transporte público cubran las necesidades de los trabajadores y trabajadoras.

O con las nuevas regulaciones de las tasas de recogida y tratamiento de residuos, que encarecen nuestra contribución a la limpieza del planeta y al aprovechamiento de los recursos mientras el planeta es destruido por bombas, misiles altamente contaminantes o mientras consumimos gas licuado estadounidense extraído con técnicas contaminantes como «fracking», tan del gusto de Donald Trump. Eso sí, cerramos las minas, seguimos siendo un país energéticamente dependiente de otros, y regalamos la producción de energía renovable a las mismas empresas que se lucraron con las energías no renovables.

Al mismo tiempo, la descarbonización de sectores industriales y productivos tiene un impacto directo sobre el empleo y las condiciones de vida en determinados territorios, generando incertidumbre y miedo al empobrecimiento. Reconocer estos efectos no es negacionismo climático, sino una condición necesaria para que la transición sea socialmente sostenible. Sin políticas públicas que garanticen alternativas reales de empleo, formación, movilidad asequible y reparto equitativo de los costes, la transición ecológica corre el riesgo de percibirse como un proyecto impuesto desde arriba, debilitando el apoyo social necesario para afrontarla con éxito.

En definitiva, los retos del socialismo en la sociedad actual no son nuevos, son la evolución del viejo capitalismo, tan documentado y predictible para los marxistas, tan denostados por los socio-liberales y liberales.

A la socialdemocracia no le basta con resistir el avance de discursos autoritarios, sino que debe reconstruir un proyecto político reconocible para la mayoría social trabajadora. Dicho de otra manera, los populismos y la ultraderecha no crecen espontáneamente, sino que lo hacen ante la falta de una respuesta eficaz a las preocupaciones y necesidades de la mayoría social.

Un proyecto debe combinar derechos y deberes, protección y responsabilidad, innovación y justicia social. Abrir estos debates sin miedo ni consignas es una condición necesaria para fortalecer la democracia y renovar el compromiso socialista con la transformación social.

Baltasar Santos
1er Sec PSC el Vendrell

Manifiesto de Izquierda Socialista

Izquierda Socialista de Castilla La Mancha sobre las manifestaciones realizadas y publicadas de Sara Simón, consejera de Igualdad del Gobierno de Castilla La Mancha y secretaria de Política municipal del PSOE-CLM

A la atención del compañero Secretario General del PSOE de Castilla La Mancha, Emiliano García Page Sánchez

Los miembros de la Coordinadora Regional de Izquierda Socialista PSOE de Castilla La Mancha (IS-PSOE-CLM) hemos recibido atónitos la declaración extemporánea y malintencionada que la Consejera de Igualdad de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha ha realizado en relación a las primarias en las que la militancia, sin manejar ningún resorte de poder interno federal, ni regional, devolvió al compañero Pedro Sánchez Pérez Castejón a la Secretaría General del PSOE.
Las palabras de Sara Simón Alcorlo suenan a “puñalada de pícara” por cuanto dichas a estas alturas de los acontecimientos, pretenden abrir un falso debate sobre la ilegitimidad de un proceso de primarias que fue ejemplar, en el que Pedro Sánchez ganó limpia y sobradamente, incluso en Castilla La Mancha.
En cualquier caso, el PSOE de Castilla La Mancha, usted mismo como Secretario general del PSOE REGIONAL debería aclararle a su Consejera a este tenor, en este sentido, si usted mismo dio alguna orden para llevar a cabo algún tipo de cambio o alteración de los comicios, presionando a los militantes, modificando el censo o las papeletas, … en fin, lo cierto y verdad es que usted y solo usted controlaba el aparato del partido para poder llevar a cabo alguna modificación en el proceso de elección de candidatos. Sólo usted disponía de los resortes de poder necesarios que garantizaban unas elecciones limpias en nuestro territorio. Quizás debería hablar más con su Consejera de Igualdad sobre este particular.
Desde IS-PSOE-CLM no creemos conveniente que la compañera ponga en tela de juicio la democracia interna del partido socialista en aquellas primarias para ganar puntos personales aprovechando el ruido mediático actual y mezclándolo todo como en una ensalada deslegitimadora del partido, este bulo de la compañera Consejera tiene demasiada cocina y enjundia como para dejarlo pasar.
Solicitamos del compañero secretario general la destitución inmediata de la Consejera Sara Simón Alcorlo, o su dimisión voluntaria, como parte del Gobierno Regional de CLM.
IS-PSOE-CLM deja abierta la posibilidad de llevar a la compañera Simón Alcorlo al Comité de Garantías del partido, en caso de que la Consejera o usted no actúen en alguna de las direcciones expuestas.


Toledo a 14 de Diciembre de 2025.
Coordinadora Regional de IS-PSOE-CLM.

Apoyo al Manifiesto por parte de la Comisión permanente federal

COMUNICADO

Comisión Permanente Federal
de Izquierda Socialista-PSOE

La comisión permanente federal de Izquierda Socialista-PSOE manifiesta:
Su apoyo al manifiesto emitido por nuestros compañeros de Castilla La Mancha sobre las manifestaciones realizadas y publicadas de Sara Simón, consejera de Igualdad del Gobierno de Castilla La Mancha y secretaria de Política municipal del PSOE – CLM, cuestionando la limpieza de las primarias celebradas en 2017, para la elección a la secretaria general del PSOE que conllevaron la llegada de Pedro Sánchez a la Secretaría General.
Esta declaración se ha producido en la línea de otras realizadas en distintos medios o insinuaciones vertidas por diversas “fuentes” diversas, donde se ha cuestionado la legitimidad de la elección, en una campaña de deslegitimación del actual liderazgo del PSOE.
Con estas declaraciones se hace daño al PSOE y a sus militantes pues no solo se cuestiona su liderazgo, sino que a la vez están cuestionando la honradez de los compañeros que participamos en el proceso y con ello a la organización.
Nuestros militantes y la honradez del PSOE no pueden ser cuestionada de forma irresponsable, hay declaraciones que no son asumibles ni aceptables, no son errores de interpretación, son realizadas con intención de que tengan incidencia en nuestra organización y cuestionar por intereses políticos la legitimidad de nuestros procesos, contribuyendo a la desafección de nuestra militancia y a la imagen de partido ante la ciudadanía.
Estas actuaciones creemos que son dañinas y perjudiciales para el PSOE, por ello, pedimos a la secretaria de Organización de nuestro partido que estudie como se enmarcan o puedan vulnerar el Artículo 8 de nuestros estatutos y, si así fuera, las remita a la comisión de garantías para su estudio y toma de decisiones en consecuencia.


Comisión Permanente Federal de IS – PSOE
izquierdasocialista@psoe.es

Reconectar con la mayoría social: una llamada a la militancia socialista

De izquierda a derecha: representantes de VOX, ERC, la periodista, y PSC.

Hace unos días, con ocasión de la aprobación de los presupuestos municipales del Vendrell, asistí a un debate en la televisión pública del Vendrell, con represenantes de VOX y ERC.

El debate en sí carece de interés para el objetivo de este artículo. Se pueden imaginar: en mi calidad de concejal de hacienda defendí la acción del gobierno municipal y las bonanzas de un presupuesto con impuestos congelados, con excepción del impuesto a los fondos buitre que especulan con la vivienda, y con un buen número de inversiones transformadoras en marcha, mientras VOX y ERC me atacaban con su demagogia.

Tras el debate, un asesor de VOX que estaba detrás de las cámaras me reconocía que su «caladero» electoral más importante son los barrios obreros, donde pregonar que la falta de empleo, el incivismo y la delincuencia es culpa de los inmigranes es fácil.

También les resulta fácil pregonar lo malos que somos los socialistas que damos ayudas sociales a los musulmanes, lo malos que somos los socialistas que bonificamos coches eléctricos y placas solares que solo pueden comprar la gente con más renta, y que solo nos encargamos de favorecer políticas a favor de los gays, los transexuales y las lesbianas. Ante tal hecatombe, ellos proponen la deportación masiva de inmigrantes (incluso los hijos que ya han nacido aqui),y quitar todos los impuestos para que la gente tenga el dinerito en sus bolsillos.

Todos esos argumentos demagógicos son fáciles de desmontar, pero lo que más me llamó la atención es que se pasan el día en la calle, yendo cada día a los institutos a hacer proselitismo de sus ideas, que poco a poco, van calando entre la juventud y las capas sociales más desfavorecidas.

Es claro que la demagogia de VOX se combate con políticas de izquierdas. En la editorial de este número de TS se hace alusión a la ilusión que despierta en EEUU, propuestas encaminadas a abaratar el precio de los alimentos, la sanidad, la vivienda… los verdaderos problemas de la mayoría de la sociedad.

La política española vive una paradoja inquietante: mientras la ultraderecha avanza con un discurso emocional, sencillo y omnipresente en los barrios obreros, el socialismo —históricamente la voz natural de esa mayoría trabajadora— parece haber perdido presencia, oído y pulso territorial.

En toda Europa y en EEUU se ha observado el fenómeno de una parte creciente de la clase trabajadora que ha virado hacia formaciones populistas de derecha, en un contexto de precariedad económica, transformaciones sociales y crisis de representación. España no es una excepción.

La lucha contra el cambio climático y por la igualdad no son suficientes para articular un discurso aglutinador e ilusionate para el proletariado, sobre todo cuando, en vez de ayudar, agravan los problemas de éste. Por ejemplo, las «zonas de bajas emisiones» que limitan el acceso a las ciudades a miles de trabajadores sin tener una red de transporte público alternativo; o por ejemplo, las nuevas políticas de gestión de los residuos, impulsadas desde Europa, y que encarecen la tasa de basura. No digo que no sean necesarias estas políticas, sino que no son suficientes si no existen políticas públicas que tengan efectos tangibles y reales en las vidas de las personas.

La insuficiencia de las propuestas que den respuesta a las necesidades de la mayoría, es terreno abonado para la rebeldía retrógrada de la ultraderecha. «Libertad» reclaman, igual que Ayuso en Madrid, o Milei en Argentina. «Fuera impuestos» prometen. «Fuera servicios públicos» que son «chiringuitos» para los políticos que viven del cuento mientras los trabajadores y jóvenes no llegan a fin de mes.

No es casualidad que Vox haya desplegado una estrategia meticulosa de proselitismo emocional: presencia constante en redes, en institutos y en barrios obreros, ni que utilicen una retórica de “hablar claro”, visitas a barrios vulnerables, y una narrativa de agravio que ofrece explicaciones fáciles a problemas complejos. Es propaganda, sí. Pero funciona. Y funciona porque dan respuestas (falsas y engañosas, pero respuesta) a las preocupaciones de la mayoría social más vulnerable.

Mientras tanto, demasiadas agrupaciones socialistas se han replegado a dinámicas internas, lejos del mercado, del casal, de la asociación de vecinos, del bar de siempre o del campo de fútbol del domingo. Hemos dejado de hacer política donde importa: en la calle, con la gente y para la gente. Y eso, para un partido que nació para transformar la vida de la mayoría social, es inadmisible.

La militancia socialista tiene un papel que ninguna estructura institucional puede sustituir: captar el pulso real de la ciudadanía, sin filtros ni gabinetes. Las preocupaciones son claras: empleo y salarios precarios, vivienda inaccesible, inseguridad cotidiana, soledad no deseada, barrios degradados, coste de los alimentos … La gente … nuestra gente, la clase trabajadora, no quiere discursos épicos: quiere soluciones alcanzables.

El socialismo siempre fue fuerte cuando escuchó primero y habló después. Cuando conectó la lucha por la igualdad con la mejora concreta de la vida diaria. Cuando no temió debatir cara a cara con quien piensa diferente. Cuando las agrupaciones eran escuelas de política y motores de comunidad. El futuro no se construye desde la comodidad; se construye desde el debate valiente y el territorio vivo.

Cuando los socialistas somos militantes activos, y recuperamos la vida de las agrupaciones, pegadas a los problemas reales de nuestros conciudadanos, no hay quien nos pare. No hay algoritmos ni bulos que sustituyan una conversación honesta en un rellano o en una plaza.

Nuestra actividad política es la de estar en los barrios con propuestas claras: empleo estable, salarios dignos, seguridad vecinal, vivienda asequible, servicios públicos de calidad.

Nuestro lenguaje y presencia en redes debe ser claro, directo y humano, y no recargado de mensajes institucionales que no llegan al corazón de la gente.

Vienen tiempos difíciles en los que los mensajes de individualismo y cargar contra lo público, contra la igualdad, contra la justicia social y contra la democracia… van calando… porque vamos dejando que calen.

Insisto: la demagogia se combate con pedagogía trabajo y esfuerzo; y a la ultraderecha se la vence con políticas de izquieda. El resto no vale para nada. La gente no es ni ignorante ni se vuelve facha, a la gente hay que escucharla y hacerles propuestas para mejorar nuestras vidas de forma colectiva.

La ultraderecha no está ganando porque tenga mejores soluciones, porque no las tienen. Su solución es la de excluir a otros y desinformar. Diversos estudios muestran que las fuerzas de extrema derecha explotan (y promueven) de manera sistemática la desinformación y los marcos emocionales simplificados para ganar apoyo, especialmente en contextos de malestar económico y desconfianza hacia las instituciones. No es que su electorado sea “más ignorante”, sino que se mueve en entornos informativos más polarizados, donde los bulos y los mensajes de odio circulan con mayor intensidad y menor contraste con datos verificables.

Nuestro reto como socialistas no es llamar ignorante o «facha» a nadie, sino disputar el sentido común: llevar datos, propuestas y presencia a los mismos espacios donde hoy solo se escucha ruido, discursos de odio y miedo.

Ese terreno lo podemos recuperar. Pero exige militancia activa, debates incómodos, calle, calle y más calle, y propuestas que mejoren de verdad la vida de la mayoría social.

Una invitación a la militancia

Compañeras y compañeros: es hora de desentumecer el músculo político. Ni nostalgia ni resignación. Acción. Debate. Escucha. Propuesta. Trabajo.

El socialismo no se defiende solo desde los despachos o las tribunas parlamentarias; se construye caminando junto a la gente, poniéndose en la cabecera de las reivindicaciones y no adoptando actitudes defensivas de la labor de las instituciones.

Si la extrema derecha, y los populismos venden humo con discursos rancios, odio y bulos, los socialistas tenemos la obligación de ventilar bien y recuperar el pulso de la vida activa de las agrupaciones y de nuestras calles y barrios.

Baltasar Santos
1er Sec PSC del Vendrell

Editorial: Tiempos convulsos

Mapa de guerra y conflictos armados en curso en 2024. Fuente: wikipedia

Vivimos tiempos convulsos, más de lo que la sociedad percibe; probablemente porque problemas inmediatos como la necesidad de vivienda, las dificultades para llegar a fin de mes, la intranquilidad por la espera en la atención sanitaria cuando se está enfermo o la educación de los hijos e hijas, junto a la desinformación de los medios de comunicación de masas, nos impide valorar en sus justos términos lo que está ocurriendo en el contexto internacional.

Los problemas más inmediatos de nuestra sociedad y la desinformación de los medios nos impide valorar lo que está ocurriendo en el contexto internacional

En febrero del año próximo se cumplen tres años de la guerra que mantienen Ucrania y Rusia, desde que en febrero de 2022 el ejército de Putin ocupara el Este de Ucrania. Un conflicto en el que la OTAN, comandada por los EE.UU., ha involucrado a las naciones de Europa en una espiral de incremento de los presupuestos para armamento, alimentando una guerra que amenaza con extenderse a todo el continente.

Se cumplen 3 años de la guerra de Ucrania. Un conflicto que ha disparado el incremento de los presupuestos de armamento en toda Europa

En paralelo, se ha desatado una ola inflacionaria que ha reducido profundamente la capacidad adquisitiva de salarios y pensiones que está provocando pobreza:

  • En el XIV (2024) informe elaborado por la Red de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, se detalla que el 35,8% de los pensionistas en nuestro país está en riesgo de pobreza o exclusión social. Y el 14,3% están por debajo del umbral de la pobreza severa. La tasa de pobreza o exclusión social para el conjunto de la población se ha situado en el presente año en el 26,5%, o lo que es lo mismo, 12,7 millones de personas están al borde de la pobreza y la exclusión. Entre los y las asalariadas, son 3 millones los que viven en riesgo de pobreza o exclusión, a pesar de tener un empleo.

En España, 12,7 millones de personas están al borde de la pobreza y exclusión social, incluyendo pensionistas, desempleados y 3 millones de asalariados

El 7 de octubre se ha cumplido un año de la incursión de Hamas en los territorios ocupados por Israel, que se saldó con más de 1200 muertos y 250 rehenes. A lo que el Gobierno de Netanyahu respondió con el inicio de una masacre que, de momento, ha segado la vida de más de 42.500 personas, casi 100.000 heridos y 21.000 desaparecidos, muy probablemente muertos bajo los escombros. Una masacre genocida que ha matado a más niños y niñas que a adultos, una barbarie que principalmente ha asesinado a más civiles que a hombres armados, incluidos algunos de los propios israelíes que se encontraban en manos de Hamas.

Tanto de la guerra que se mantiene abierta en suelo europeo como de la guerra que el Gobierno de Israel está extendiendo en Oriente Medio, no se dan cifras de soldados muertos; se habla de cientos de miles de muertos en ambos frentes en Ucrania/Rusia y no hay cifras fidedignas sobre bajas en el ejército israelí. Los gobiernos tomaron nota del efecto social de los casi 60.000 ataúdes que llegaron a los Estados Unidos procedentes de Vietnán, por ello niegan el dato a su opinión pública. De lo que no cabe duda es de que está habiendo una sangría de jóvenes, en todos los bandos.

Israel ha matado a más niños palestinos que a adultos y a más civiles que a miembros de Hamás

Llevamos un año soportando que EE.UU., y la UE hablen del derecho de Israel a defenderse. Y toda crítica es señalada desde Israel como antisemita. Pues bien, exterminar a una población por razón de su raza, etnia, religión o su política, no es defenderse, es un Genocidio. Y no se debe confundir, como maliciosamente hace el Gobierno de Netanyahu, antisemitismo con antisionismo. El pueblo judío es víctima también de la política fascista de su Gobierno. No celebramos lo ocurrido el 7 de octubre en el ataque a los kibutz, pero no podemos olvidar que es la consecuencia de 76 años de ocupación ilegal del territorio palestino, exilio, cárcel y asesinatos por parte del Estado de Israel, desoyendo múltiples resoluciones de la ONU. El apoyo incondicional que le dan los EE.UU., ha llevado a Israel incluso a acosar las posiciones de los cascos azules en el sur de Líbano, una actitud, la de los USA e Israel, que deja a la ONU como un pelele.

No se debe confundir antisionismo con antisemitismo. El pueblo judío también es víctima de la política fascista de Netanyahu

Potencialmente, no es menos grave la tensión militar que se vive en la región del Indo-pacífico. Un conflicto militar latente, repleto de incidentes que puede hacer estallar el conflicto entre la primera y la tercera potencia militar del planeta, según el ranking que el portal especializado Global Fire Power elabora anualmente.

En anteriores editoriales y artículos ya hemos abordado el origen no visible de estos conflictos: la economía y la geoestrategia en función de las vías de distribución de la energía.

  • La misma trastienda está tras las migraciones, que sí son un problema visible para la ciudadanía; otra cuestión es la percepción distorsionada que se le está dando al problema, pues las personas que abandonan sus países no lo hacen por gusto, lo hacen forzadas por situaciones de guerra, hambre y/o persecución. Migran a la desesperada, sabiendo que el viaje hacia un lugar mejor les puede costar la vida. Solo en el primer semestre de este año, 600 inmigrantes han muerto o desaparecido en la ruta del Atlántico y el Mediterráneo occidental.

En el orígen de todos los conflictos hay cuestiones geoestratégica relacionadas con la explotación, el control y la distribución de los recursos naturales, incluída la energía, causando además de muertes, millones de desplazados y migrantes

Tomemos Sudán como ejemplo:

  • La ONU, a través de su Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de abril de este año, 20.000 personas abandonan diariamente Sudan, en conflicto desde 2023, el 53% de ellas menores de 18 años.

Los inmigrantes que llegan a los países europeos son señalados por la derecha y la extrema derecha como “muertos de hambre que vienen a quitar el trabajo a los italianos, alemanes, españoles, franceses…” Pero en realidad, son víctimas de las políticas deshumanizadoras que aplican nuestros propios estados.

No debemos olvidar la historia colonial de las potencias europeas en África, colonialismo que no terminó con la independencia de esos países pues al colonialismo político le sucedió un colonialismo económico que hoy pervives. Sudan fue colonia de Francia hasta 1960. Las antiguas colonias francesas en África: como Mauritania, Sudan, Mali, Costa de Marfil, Niger o Senegal, continúan siendo suministradores de materias primas para Francia: uranio de Niger, resinas de Sudan, oro de Mali, aceite de palma y azúcar de Mauritania o cacao y petróleo de Costa de Marfil.

A los colonialismos políticos del SXIX y XX les han seguido los colonialismos económicos para la expoliación de los recursos naturales

Ahora, la Comisión Europea, liderada por Úrsula von der Leyen, y muchos gobiernos de la UE, se acercan a las políticas fascistoides del Gobierno italiano, consistentes en recluir en centros de detención a los inmigrantes, en terceros países. Arremeten contra las víctimas en lugar de auditar si el comercio de nuestras naciones con los países de origen se atiene a un comercio justo o les continuamos expoliando como en el siglo XIX.

Nuestro país no es ajeno a lo que ocurre. El Gobierno emite criterios contradictorios: está muy bien clamar contra la guerra, pero eso choca frontalmente con seguir alimentando la guerra, enviando armas y dinero y aumentando la presencia militar estadounidense en nuestro territorio -en la mañana del día 16 de octubre atracó en la base naval de Rota (Cádiz) el quinto destructor estadounidense, el “USS Oscar Austin”. Los cuatro anteriores llegaron entre 2014 y 2015. Un sexto destructor llegará en 2026-. Está bien afear lo que está haciendo Netanyahu y reconocer al Estado palestino, pero se contradice con el mantenimiento de relaciones diplomáticas y económicas con Israel.

Afear lo que está haciendo Netanyahu y reconocer al Estado palestino se contradice con el mantenimiento de relaciones diplomáticas y económicas con Israel

Tampoco somos ajenos al empuje de la extrema derecha. Nuestro Gobierno está prácticamente solo resistiendo contra el giro filofascista que se está produciendo en el seno de la UE ante la inmigración. Y sufrimos un intento tras otro de derrocamiento del gobierno desde que una Moción de Censura sacó al Gobierno de Rajoy de La Moncloa en 2018, y desde el día siguiente a las elecciones generales del 23 de julio de 2023. La última está siendo el intento togado dirigido contra el Fiscal General del Estado, con el acompañamiento mediático habitual y el guarreo político en las instituciones, con un clamoroso silencio de La Corona, tan aguerrida ella en el discurso del 3 de octubre de 2017 contra el referéndum en Cataluña.

Ante tanta locura solo las masas sociales pueden ejercer de freno e imponer cordura. Solo la movilización masiva, en unidad y continuada en el tiempo podrá parar esta deriva. Las organizaciones de la izquierda, partidos y sindicatos, tienen la responsabilidad de organizar la movilización.

Las organizaciones de la izquierda, partidos y sindicatos, tienen la responsabilidad de organizar la movilización

Desde Tribuna Socialista apoyamos el movimiento contra la guerra y el genocidio que está tomando fuerza en Europa, por ello participamos en el movimiento internacional contra el envío de armas a Ucrania e Israel y por eso apoyamos el Encuentro que ha tenido lugar en Berlín los días 2 y 3 de noviembre.

El Comité de Redacción

¿Que nos está pasando?

A veces me pregunto ¿que nos está pasando?, los seres humanos pensantes cada vez somos menos pensantes, o es que yo me hago mayor y no acabo de entender lo que pasa, realmente es verdad que soy mayor, pues dentro de pocos días el digito “8” iniciara la cantidad de años que marcan mi existencia. Hasta esta década actual, jamás creí en ese dicho tan frecuente entre la gente mayor, “Cualquier tiempo pasado fue mejor”, es más, luche enérgicamente contra él, porque siempre me pareció y me sigue pareciendo falso, incluso contrario a la realidad, nunca existió un nivel intelectual mayor, salvo las excepciones que confirman la regla, tambien con las mismas excepciones, nunca hubo una juventud mejor preparada, sin embargo están ocurriendo cosas inverosímiles, muchas de ellas incluso contrarias a la idiosincrasia que se le supone al ser humano.

El numero de esos seres humanos a los que se les supone humanidad, que maltratan y asesinan vilmente a sus esposas, hijos, padres o a cualquiera de sus congéneres, es cada vez mayor, con una escalada realmente preocupante, ¿Qué ocurre en las cabezas de estos humanos?, será que un extraño virus nos está deshumanizando, en esta época en que la proliferación de ellos nunca nos habia castigado tanto, ¿somos realmente conscientes del escasísimo instante que permanecemos en el universo en la forma humana?

¿Que nos está pasando?, para que las cunas de la diplomacia, del respeto y de la democracia, como deberían ser las cámaras legislativas, algunas diputaciones, ayuntamientos asambleas sindicales y corporaciones diversas, se hayan convertido en verdaderos estercoleros donde la educación y el respeto han desaparecido empujados por el lenguaje más soez y el insulto barato se haya impuesto sobre el parlamentarismo político.

¿Que nos está pasando?, para que un numero cada vez mayor de niñas y niños disfruten peleándose y masacrándose entre sí, en esos escasos momentos en que dejan a un lado los, a veces, nefastos instrumentos informáticos que se suponen avances, pero que por el contrario convierten en bestias a muchos de nuestros jóvenes; jóvenes que disfrutan con el maltrato y abuso físico y psicológico a sus compañeros mas débiles de carácter, ¿qué les hace pensar que son superiores?, ¿por qué desean serlo? Quizás este sea un punto digno de estudio. Yo creo que nuestra generación con carencias de casi todo, pero abundancia de respeto y cariño, en lugar de transmitir a nuestra descendencia esos valores, les hemos exigido que sean más y más, en la escala profesional y social, eso al menos es lo que me parece adivinar en la clase política actual; Alta cualificación técnica, alto nivel social y económico, pero una ausencia total de valores éticos y morales.

Claro que como tengo la “mala costumbre de pensar”, poco a poco he llegado a la conclusión, de que la culpa que esto sea así realmente es mía, junto con el resto del electorado de las diversas convocatorias “democráticas” electorales, que demuestran una y otra vez, la falta absoluta de criterio, de esa mayoría social que nos acercamos a las urnas, las más de las veces sin hacer la comparativa de programas electorales, unas veces inexistentes y otras imposibles de cumplir, pero como mansas ovejitas acudimos una y otra vez a las urnas, empujados por la inercia de la locuacidad del representante de nuestro grupo político de cabecera, sin apreciar en ellos, que ya no existe aquella utopía de conseguir una sociedad justa, que en general, salvo honrosas excepciones que viven en soledad, callados por el pánico a sus colegas de escaño, la mayoría solo están en ese escaño para resistir una o quizás dos legislaturas que les da ese injusto, privilegio de tener su vida resuelta hasta el final de sus días, sin dignidad pero con su “paguita” asegurada, pues lo de una sociedad justa, ya la han conseguido para ellos, gracias a esa exagerada insolidaridad que poseen. Quizás no se den cuenta, porque están a lo suyo, que cada año que pasa son más los millonarios, aumentando sus fortunas, contribuyendo por debajo de sus obligaciones a la hacienda pública, mientras cada año son más los pobres, siendo cada vez más pobres, abrasados por los impuestos, para ellos ineludibles por la ausencia de ingenierías fiscales que mejoren su miseria.

¿Que nos está pasando?, cuando vemos que la inmensa mayoría de los medios que nos tendrían que informar, dedican solidariamente su tiempo a amarillentas frivolidades, escondiéndonos o deformando la realidad según su ideología. Es vergonzoso, como desaparecen programas de TV de contenido cultural, mientras proliferan escandalosamente los de cotilleo bastardo, grotesco y absurdo. Como es posible, que se machaque diariamente tan profundamente con obscuros y larguísimos debates diarios, desde hace meses, si a los fans les gusta o no, la tumba del gran cantante Camilo Sesto. Tan descompuesta esta esta sociedad, para que esté disfrutando día tras día de morbosos y obscenos monográficos, como la vida disoluta, chusca y cargada de morbo, de quien fue coronado máximo representante de este país, en lugar de profundizar en lo que realmente fue su gestión al frente de España, desde que nos fue impuesto como Rey por el dictador.

En fin, no sé realmente lo que nos pasa, pero prefiero pensar que cualquier tiempo futuro será mejor, nada ni nadie me privará de mi decisión firme de ser feliz, a pesar de los múltiples sufrimientos que conlleva vivir, ojalá esta decisión un día sea universal, otro gallo cantaría a la humanidad si lo hiciera. A pesar de todo y de todos, deseo, que esto solo sea un ciclo vital y que los seres humanos volvamos a ser también pensantes.

Nota: Quiero aclarar que todo lo que antecede es fruto únicamente de mi pensamiento filosófico, de mi experiencia y de mi observación, pido perdón a los que se sientan ofendidos, al tiempo que les ruego que reflexionen, sobre lo escrito.

Paco Ascón
Xares (Ourense)

Especial Congreso del PSOE

A nombre de la discrepancia no vale trabajar para el contrario

En época de congresos se produce un fenómeno como el de las “Lágrimas de San Lorenzo”, pero menos estelar, consistente en personas y grupos que reclaman “integración”, “renovación” o “combate de la exclusión”. Sería loable que la ausencia de renovación se denunciase siempre, pues es una clara deficiencia democrática; aunque siempre he pensado que lo que funciona es mejor no tocarlo. En el caso de la exclusión o la no integración ocurre lo mismo, si es que es producto de una impermeabilización del “aparato” dirigente.

También es recurrente que, a nombre de la integración, la renovación y la no exclusión, haya personas y grupos que lo que están reclamando es el viejo “quítate tú, que me pongo yo”. Incluso hay quienes, habiendo perdido un Congreso, con un proyecto distinto e incluso contrario, pretenden formar parte de la dirección por encima de todo y de la democracia.

Es preocupante la falta de respeto que algunos compañeros como Emiliano García Page o Javier Lambán, que no pierden ocasión para ejercer de corifeos de las doctrinas de Felipe González y otros y otras. En absoluto comparto el culto al líder, ni el silencio ante todo lo que llegue de la ejecutiva de turno o del gobierno cuando somos parte de él.

Es preocupante la falta de respeto que algunos compañeros como Emiliano García Page o Javier Lambán, que no pierden ocasión para ejercer de corifeos de las doctrinas de Felipe González y otros y otras.

Sin embargo, a nombre de la discrepancia no vale trabajar para el contrario, que es lo que se hace cuando una y otra vez se toman posiciones coincidentes con la derecha a pelando al derecho a disentir.

No se puede criticar los pactos del Gobierno con los nacionalismos vasco, catalán o gallego y practicar o reclamar para tu comunidad autónoma un nacionalismo a nombre de la socialdemocracia. En el caso del PP es tremendo escuchar a Díaz Ayuso clamar contra el nacionalismo y ver como en Madrid se aplica un nacionalismo cañí con tufo falangista.

A lo largo de mi vida he escuchado muchas veces la teoría de que si no se pueda ganar a la derecha hay que girar a la derecha. Viene a ser aquello que José Bono expresa con su recomendación de “ir a pescar a los caladeros de la derecha”.

Estas tendencias comprensivas con la derecha, los que acusan a Pedro de Sánchez de izquierdista, en realidad lo que están planteando, con bastante claridad, aunque sin la gallardía de explicitarlo, es que hay que romper con Sumar, con Podemos, con ERC… y pactar con el PP. Sería un grave error que. De hecho, si Pedro Sánchez hubiese escuchado los cantos de sirena en 2016 o tras las elecciones de julio de 2023, hoy estaría gobernando el PP, es más, el PP de M. Rajoy continuaría en Moncloa.

Cómo alguien que se dice socialista, ni tan siquiera socialdemócrata, puede valorar la necesidad de pactar una y otra vez con la derecha, con los que se abrazan con Netanyahu, con los que claman por aplicar las políticas antiinmigración nítidamente fascistas de Meloni, con las que otorgan medallas a Milei. Me resulta incomprensible que quienes son o fueron líderes del PSOE cierren los ojos e incluso secunden la permanente acción golpista de la derecha, cuando utiliza las instituciones del Estado como la Justicia o el Senado para derribar al Gobierno salido de la voluntad del pueblo soberano. Da grima verles y escucharles en los medios de la derecha torpedeando al Gobierno.

Ni un paso atrás, se decía en la lucha antifranquista. Ni un paso atrás en las sendas que el Gobierno ha abierto para recomponer la convivencia con el pueblo catalán. Ni un paso atrás en la línea de avanzar hacia el federalismo. “No es No” a pactar con el nacionalismo españolista, excluyente e imperativo, que apesta a nacionalcatolicismo.

Los congresos abren la posibilidad de establecer un debate sobre cualquier tema, pero el debate no queda cercenado tras los congresos, y es en este sentido en el que hago un llamado al necesario debate en el seno del socialismo, crítico y autocrítico, para buscar un proyecto ilusionante que ponga la convivencia fraternal entre los pueblos por encima de las banderas, en base a la defensa de los público: la Sanidad, la Educación y las Residencias de mayores…, por tanto, rechazando y oponiéndonos con fuerza a las leyes privatizadoras y los conciertos. Un proyecto que defienda el Sistema Público de Pensiones con hechos y no solo con palabras.

Ni un paso atrás en las sendas que el Gobierno ha abierto para recomponer la convivencia con el pueblo catalán. Ni un paso atrás en la línea de avanzar hacia el federalismo. “No es No” a pactar con el nacionalismo españolista, excluyente e imperativo, que apesta a nacionalcatolicismo.

Necesitamos abrir un debate político, no tecnócrata, sobre el federalismo, que abra la vía hacia avances democráticos que verdaderamente hagan de nuestra sociedad merecedora del término democracia, sin componendas institucionales con el pasado franquista.

Necesitamos recuperar el gen internacionalista sin el cual el socialismo no se entiende, trabajando contra la guerra y el genocidio, sea en Ucrania, sea en Palestina, o donde sea.

Son muchos los aspectos que están pendientes de abordar, en busca de un socialismo que cuente con la pluralidad de pueblos que nos componen como Estado, respetando su historia, su cultura, su lengua y sus tradiciones, incluso su derecho a determinar su futuro. Unos valores que nos enriquecerán a todos y todas, con independencia de dónde hayamos nacido o dónde nos toque vivir.

Roberto Tornamira
Afiliado del PSOE-M en la Agrupación de Arganzuela

¿Es hora de federalismo?

El pasado 24 de octubre, el colectivo de federalistas del Penedés, colectivo impulsado desde la agrupación local del PSC, organizó la primera charla del ciclo «hablemos de federalismo». En esta primera charla, el senador Gabriel Colomé nos habló, con su particular ironía y gracia personal, de la historia de los nacionalismos españoles, incluído los periféricos y el central. Desmontar la mitología y falsedades creadas para alimentar los nacionalismos, desde la época del romanticismo, es la primera cuestión para darnos cuenta de que España es un estado verdaderamente plurinacional.

La creación del estado de las autonomías fue una manera de negar la voluntar de autogobierno de algunas regiones, creando el artificio de las nacionalidades históricas que accedieron a la autonomía por la llamada vía rápida, a las que se añadieron posteriormente el resto de autonomías.

Los senadores Gabriel Colomé y Núria Rovira presentes en el acto organizado en el Vendrell (Tarragona)

Desde su creación, la evolución autonómica ha sido dispar, existiendo regiones que han desarrollado todas las competencias, y otras que no.

De la misma manera, algunas regiones ya partían de un método de financiación autonómico singular, como el Pais Vasco y Navarra, y otras tres tienen aprobados en sus estatutos la posibilidad de desarrollo de una hacienda propia. Tal es el caso, no solo de Catalunya, que ahora quiere desarrollar esta idea para recaudar los impuestos, sino también Andalucía y Valencia, que copiaron el Estatut de Cataluña, aunque no fueron impugnados como sí lo fue el de Cataluña.

De esta manera, tenemos cinco autonomías que tienen o pueden desarrollar modelos de financiación singular, y autonomías que quedarían ancladas en el regimen común de financiación, al menos por ahora

Baltasar Santos durante su intervención en el acto

Una evolución hacia un federalismo real pasa por reconocer esta diferencia en el desarrollo competencial, en los diferentes modelos de financiación singular y común, pero también, pasa por la necesidad de convertir el Senado en una auténtica cámara de representación territorial, federal.
En el acto, también hubo intervenciones que ponían el acento en la dificultad de avanzar hacia el federalismo real, con la representación política actual, especialmente, en la derecha, pero también con algunas posiciones retrógradas dentro del propio PSOE. De la misma manera, algunas intervenciones también pusieron el acento en la dificultad que representa la monarquía para avanzar hacia el federalismo.

Sea como fuere, el próximo congreso del PSOE debe significar un avance hacia el federalismo real.

Montse Salvatierra
Militante PSC el Vendrell

Especial Congreso del PSOE. Defender la ley de amnistía esdefender la democracia.

La estrategia seguida por la derecha política, judicial y mediática desde las últimas elecciones al Congreso de los diputados ha sido la negación de la legitimidad del gobierno presidido por Pedro Sánchez. Primero, por los acuerdos de investidura, luego por la ley de amnistía, las últimas semanas la financiación singular de Cataluña.

Efectivamente, la ley de amnistía ha sido uno de los caballos de batalla de la derecha para cuestionar la legitimidad no solo del gobierno de Pedro Sánchez sino también de cualquier acuerdo que alcance la mayoría parlamentaria que le invistió.

Tras el fracaso de la investidura de Feijoo, al no reunir la mayoría parlamentaria necesaria, el PSOE comenzó a negociar con el resto de partidos del arco parlamentario con la intención de conseguir la investidura de Pedro Sánchez.

Desjudicializar la política, y devolver los conflictos políticos a la política, ha sido una constante del gobierno presidido por Pedro Sánchez. Primero fue la constitución de una mesa de diálogo, luego la aprobación de los indultos, y después, la ley de amnistía, que forma parte de los acuerdos entre los partidos de la investidura. Justo, la estrategia opuesta a la que había practicado el PP, tanto bajo el liderazgo de Rajoy como con Casado, y ahora con Feijoo.

La derecha ha utilizado la ley de amnistía para cuestionar la legitimidad tanto del gobierno de Pedro Sánchez como de cualquier acuerdo que alcance la mayoría parlamentaria que le invistió

Digo que defender la ley de amnistía es defender la democracia, porque ha sido una ley aprobada por la mayoría de diputados y diputadas elegidos por el pueblo.
Por ende, oponerse a su aplicación es oponerse a la democracia parlamentaria, y en esa línea están alineados PP y VOX, pero también parte de los jueces que se niegan a aplicarla.
De hecho, de las 486 personas que podrían beneficiarse potencialmente la amnistía, según la Fiscalía General del Estado, solo se ha aplicado a 108 personas, la mayoría policías.

Defender la ley de amnistía es defender la democracia, porque ha sido una ley aprobada por la mayoría de diputados y diputadas elegidos por el pueblo

Se está dando una oposición radical de algunos jueces, como Llarena en la aplicación de la Ley de amnistía, aprobada por el Congreso de los diputados.

De las 486 personas que podrían beneficiarse potencialmente la amnistía, los jueces solo la han aplicado a 108 personas, la mayoría policías.

Paralelamente, el PP sigue atacando, presentando recursos de inconstitucionalidad contra la ley de amnistía por parte de sus gobiernos autonómicos, cuyo trámite ha sido suspendido por el TC por no considerar que se vulneren competencias autonómicas.
Llama la atención poderosamente, que junto a las 15 autonomías que han presentado recurso de inconstitucionalidad contra la ley de amnistía, también presentó recurso el gobierno de Castilla-La Mancha, presidido por el socialista Emiliano García-Page, que de esta forma, contradice lo que los diputados y diputadas castellanomanchegos habían votado en Las Cortes.

García-Page se ha alienado con el PP para la presentación de recurso de inconstitucionalidad a la ley de amnistía, contraviniendo la decisión de los diputados y diputadas castellano-manchegos que la votaron a favor

Por ello, saludo con satisfacción el comunicado de izquierda socialista de Castilla la Mancha (publicado en la sección de Tribuna Abierta, en este número de Tribuna Socialista), posicionándose en favor de la Ley de Amnistía, en favor de sus diputados y diputadas, y exigiendo la retirada inmediata del recurso presentado por Page, y que augura un congreso regional tenso entre los que defienden la legitimidad democrática de lo aprobado en el congreso de los diputados, y Page, siempre alineado con los gobiernos del PP.
No me cabe duda, que el 41ºCongreso ha de cerrar filas en defensa de la convivencia entre los pueblos, en defensa de la ley de amnistía, en defensa de la legitimidad del gobierno de Pedro Sánchez, y en defensa de la democracia.

Baltasar Santos
1er Secretario PSC-el Vendrell
Comité de redacción de TS

Especial Congreso del PSOE. El negocio de las guerras empobrece a la clase trabajadora

Uno de los temas principales que los congresos sindicales y de partidos políticos deberían abordar es el del empobrecimiento de la clase trabajadora bajo economía de guerra. Introducimos el debate.

Solo hay que leer o ver las noticias de lo que pasa en el mundo, para darse cuenta del auge belicista existente a nivel internacional. Tanta información, tanta información sesgada que nos inmuniza ante la barbarie, máxime cuando no hay respuesta organizada para hacerle frente.
El genocidio del pueblo palestino y la escalada del conflicto en oriente medio son, hoy día, el principal foco, que tiene como protagonista al estado sionista de Israel, con el criminal Netanyahu a la cabeza, a los gobiernos islamistas de Hamas o Hizbulá (entre otros), pero sobretodo, alimentado por la desidia de los gobiernos occidentales con intereses no solo geopolíticos, sino más bien económicos tanto por el negocio en la venta de armamento, los intereses en la apropiación de los recursos naturales de los países destruídos, y los intereses en la «reconstrucción» de lo destruído.
La exigencia del fin al conflicto en oriente medio no puede constituir solo una declaración de buenas intenciones sino que debe materializarse en medidas concretas, como el fin del suministro de armamento a Israel, el fin inmediato del genocidio, el restablecimiento de los servicios básicos para la población palestina, sanitarios, educativos…; la ruptura de las relaciones bilaterales con el gobierno israelí…

La exigencia del fin al conflicto en oriente medio no puede ser solo una declaración de buenas intenciones, sino recoger medidas concretas

Aciertan los sindicatos británicos en su congreso del TUC, con la moción que añadimos en la sección de Tribuna Abierta de este numero de Tribuna Socialista.
Otro de los focos bélicos en el mundo es la guerra de Rusia y Ucrania. Muchos son los factores que inciden en el origen y continuidad de este conflicto. Guerra de imperialismos, guerra económica por el control del Mar Muerto, Guerra por la energía, por el control de la producción agrícola…siempre con Estados Unidos por detrás, alimentando la venta de armas, haciendo negocio con su gas licuado, exigiendo economías de guerra en Europa y favoreciendo el crecimiento de la OTAN a costa de la provocación al criminal Putin.
Las víctimas aquí no solo son el pueblo ruso y ucraniano, sino que los efectos de esta guerra que amenaza con convertirse en nuclear afectan a toda Europa y a África.

Las víctimas de la guerra de Ucrania no son solo el pueblo ruso y ucraniano, sino que afecta a toda Europa y África

La afectación de la guerra de Ucrania en Europa es bien sabida: aumento del coste de la energía, por tanto afectación a los hogares pero también a la industria, y a las economías de los países más industrializados (Alemania, Francia…).
Afectación en el coste y en el propio suministro de los alimentos, que afectan en el encaremiento del coste de la vida para los europeos, y en la falta de grano, principal alimento en muchos países de África.
Inflación, crisis energética, desindustrialización, desempleo, hambruna… en definitiva, destrucción y empobrecimiento de la clase trabajadora en el mundo.

La guerra de Ucrania está generando inflación, crisis energética, desindustrialización, desempleo, hambruna y en definitiva destrucción y empobrecimiento de la clase trabajadora

Todos estos efectos directos de la guerra no son sino un caldo de cultivo abonado para populismos, nacionalismos excluyentes y extrema derecha, con consecuencias también directas sobre los derechos y libertades de la clase trabajadora.
Y otro de los efectos del auge belicista que provoca pobreza son los movimientos migratorios, que ponen a prueba la solidaridad internacional y a los maltrechos servicios públicos de cada país, y que se retroalimentan con más racismo y xenofobia, y por tanto con más confrontación entre clase trabajadora.

Las guerras y las economía de guerra también generan movimientos migratorios y de refugiados, que ponen a prueba la solidaridad internacional y a los maltrechos servicios públicos de cada país.

Completar un análisis exhaustivo de los conflictos en el mundo es tarea imposible para este artículo, pero podemos citar la intromisión internacional en Venezuela, con el objetivo de apropiarse de sus recursos naturales; los conflictos bélicos en África alimentado por la corrupción de unos gobiernos al servicio de los intereses de las multinacionales que expolian sus recursos naturales (diamantes, Coltán, Platino..); o las guerras en Sudán, Birmania, Etiopía, el Sahel…o la escalada de conflictos en el Mar del Sur de China. Siempre, detrás de estas guerras que diezman la población o les les hace abandonar sus hogares, hay detrás intereses de los países historicamente imperialistas como Francia, Alemania, Rusia, China o Estados Unidos, que además hacen gran negocio con el comercio de armas.
Por ello, cuando decimos No a la Guerra, no es simplemente una declaración bienintencionada, pacifista y casi «hippy», sino que está cargada de razones materiales con consecuencias directas sobre la vida de millones de personas, sobre el bienestar de la clase trabajadora, en España, en Europa y en todo el mundo.

«No a la Guerra», no es solo una declaración bienintencionada, pacifista y casi «hippy», sino que está cargada de razones materiales con consecuencias directas sobre la vida de millones de personas, sobre el bienestar de la clase trabajadora, en España, en Europa y en todo el mundo.

Y desde un punto de vista local, en España nos sobran los motivos para posicionarnos en contra de las guerras, redefiniendo el papel de nuestros representantes. tanto en el gobierno como en las instituciones europeas y organismos internacionales bajo el paradigma del cuestionamiento de «¿a qué intereses sirven nuestros posicionamientos internacionales?»

En España, nos sobran los motivos para posicionarnos en contra de las guerras

La influencia de la economía de guerra sobre los salarios, sobre la cesta de la compra, sobre la energía, sobre los servicios públicos… todo ello debería ser objeto de resoluciones en los congresos de los partidos que se reclaman de la izquierda, y en particular, y por supuesto en el 31ª Congreso del PSOE, como principal partido de la clase trabajadora.

Baltasar Santos

IN MEMORIAM: Daniel Serrano Recio (1920-2024)

D.E.P.

Tenemos el pesar de comunicar el fallecimiento de Daniel Serrano Recio(1920-2024), el martes 24 de septiembre, despedido este viernes pasado en el cementerio del Père-Lachaise de París por sus familiares y amigos. Entre los asistentes se encontraban su desconsolada hija Rose-Marie Serrano y la periodista Enriqueta de la Cruz, presidenta de la Asociación Civil Milicia y República, desplazada desde Granada para asistir al entierro.

                Natural de La Torre de Esteban Hambrán (Toledo), de profesión agricultor, se alistó voluntario en el Ejército Popular de la II República española a la edad de 17 años, combatiendo valerosamente en la defensa de Madrid y en los frentes de Teruel, Belchite y Brunete, alcanzando el grado de sargento.

                Al término de la Guerra Civil fue encarcelado, siendo desterrado a Valencia. Al salir de prisión, en 1963 partió a la emigración y el exilio en Francia.

                Su hermano Eudaldo Serrano Recio, Teniente Alcalde (PSOE) en su pueblo natal, del Frente Popular de la II República española, pagó con su vida su lealtad a un Gobierno legítimo de la República, siendo fusilado frente a las tapias del cementerio del Este de Madrid en 1941.

                Daniel se afilió al PCE y al PCF, dándose de baja por no aceptar la “legalización” de la bandera bicolor del régimen franquista que asesinó a su hermano. Daniel fue toda su vida un ejemplo de valor, entereza, lealtad y orgullo republicano.

                Descanse en paz.