La sociedad tiene derecho a no quedarse anclada

A los políticos se les debería recordar por lo que hacen y no por lo que dicen. En este país, ha habido gobiernos que han tomado decisiones dignas de recordar por su determinación, incluso contra la opinión de los “suyos”.

Es de justicia mencionar a Adolfo Suarez, cuando en abril de 1977 legalizó al Partido Comunista de España (PCE), máxime viendo de donde venía Suarez: desde 1958 formó parte de la Secretaría General del Movimiento Nacional, entre otros altos cargos en la etapa franquista.

Cómo no reconocer la Ley General de Sanidad de 1986, conocida como “Ley de Sanidad Universal”, sacada adelante por el primer Gobierno de Felipe González. Ley fraguada por el Ministro de Sanidad y Consumo, Ernest Lluch (asesinado por ETA el 21 de noviembre de 2000). Una ley rechazada ferozmente por Alianza Popular, hoy PP.

Del primer Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero hay que resaltar la valentía en el proceso de negociación con ETA, de 2005 a 2007, a pesar de las posiciones refractarias que encontró fuera y dentro del PSOE. Así como la firmeza que demostró cuando dio la orden de retirar las tropas de Irak, en 2004, no subordinándose a la Administración Bush.

Claro que estos presidentes y sus gobiernos cometieron errores y tomaron decisiones impopulares, pero hay que hacer balance de los hechos concretos: ¿no es el Estado español más plural con libertad de partidos?, ¿no hemos alcanzado altas cotas de calidad sanitaria? -a pesar de que la Sanidad Pública sufre un franco deterioro- ¿no es mejor la discrepancia de algunos de los posicionamientos de la izquierda abertzale que los atentados?

Contra estas y otras medidas del gobierno de turno se han organizado manifestaciones, se ha votado en contra en el Congreso y el Senado y se ha despotricado en los medios por parte de la derecha.

Hoy vemos lo mismo, con un actor que antes no estaba o no estaba emancipado del PP: la extrema derecha: VOX, nace en diciembre de 2013 de la mano de Abascal al que se suma formalmente, un mes después, Vidal Cuadras -presidente del PP de Cataluña de 1991 a 1996-.

El común denominador del rechazo ideológico contra las medidas de progreso, ha sido el “Se rompe España”. Lo que nunca terminan de decir es qué España es la que se rompe: ¿la que muere o la que bosteza? (Antonio Machado); ¿la de los comisionistas?; ¿la de los millonarios cuyas fortunas no paran de crecer?: ¿la que sale a la calle a exigir el Alto el fuego en Palestina o la que otorga medallas de “honor” al genocida?…

El PP defiende a su España, y lo hace con muy poca vergüenza. Es el mismo partido que en 1996, Aznar, quien hoy alienta al tumulto callejero “quien pueda hacer que haga”, pactó un acuerdo de legislatura con la CIU del corrupto Pujol. Juns, heredero de CIU, es el mismo Partido del que, en el mes de agosto pasado, Feijóo decía que “es un partido cuya tradición y legalidad no están en duda”, claro que en esos momentos optaba a que le prestasen sus votos para su investidura.

Como socialistas, no estamos de acuerdo con los nacionalismos. Pero no con unos sí y con otros no o ahora sí y ahora no, con ninguno y siempre; con el nacionalismo español tampoco. La derecha de siempre confunde España con sus intereses, como lo hacen el nacionalismo vasco y el catalán, como lo han hecho siempre las minorías sociales privilegiadas (la clase burguesa) frente a las mayorías sociales que solo cuentan con el esfuerzo de su trabajo para vivir (la clase trabajadora).

Ya veremos, con el paso del tiempo, el desarrollo de la Ley de Amnistía y de esta legislatura que se acerca, pero desde ya valoramos muy en positivo la determinación de Pedro Sánchez en alcanzar un acuerdo con todos los partidos antifranquistas, sean de izquierdas o de derechas, como es el caso de PNV y Juns.

Ojalá que esta actitud se mantenga en el gobierno que se forme en las próximas fechas, pues de la legislatura que termina quedan muchas cuestiones por resolver. Cuestiones sentidas y reivindicadas por la mayoría social que apoyó a la izquierda en las elecciones del 23 de julio: derogación de todos los aspectos lesivos para los trabajadores y trabajadoras, introducidos por las reformas laborales de 2010 y 2012; derogación de la “Ley Mordaza”, impuesta por la mayoría absoluta del PP para reprimir la respuesta de la mayoría social a sus políticas sociales y económicas; encargo de una Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social, como mandata la Ley 21/2021; implicarse en la coordinación y solución del deterioro y destrucción de la Sanidad Pública, producto de la desinversión y privatización de la Sanidad; legislación estatal de las Residencias de mayores… Esperamos que todos estos asuntos, y otros no enumerados, sean abordados por el nuevo gobierno.

De la misma manera, y en línea con la determinación mostrada en estos momentos, esperamos una reorientación de la política del Gobierno respecto a los conflictos bélicos.

Resulta insoportable que llevemos un mes de bombardeos y exterminio de la población civil de la Franja de Gaza, por parte del ejército de Netanyahu, y que, desde los gobiernos de la UE, incluido el nuestro, solo escuchemos “prudentes” palabras de parar la mal llamada guerra -en este conflicto solo hay un ejército, el israelí- y una propuesta de Conferencia de paz para dentro de 6 meses.

Este sometimiento a la posición de la Administración Biden está en línea con la exigencia permanente de la OTAN de incremento de gasto para la guerra en Ucrania; una manera directa de alimentar la guerra, sin que esto signifique compartir la invasión del Este de Ucrania por parte de las tropas de Putin -Vease el Manifiesto internacional contra la Guerra que ha sido publicado en diversas ocasiones en las páginas de Tribuna Socialista-. Una guerra que está desangrando a la juventud ucraniana y también a la rusa. Y de paso está empobreciendo a los pueblos de Europa y arrasando con derechos y servicios públicos.

De la misma manera, es insoportable la posición xenófoba y racista de la derecha contra la llegada de inmigrantes, los que llegan, y que nadie señale la situación neocolonial que el Estado francés, mantiene en los países de Sahel.

Sabemos que avanzar no es fácil, requiere esfuerzo. Lo comodón, sobre todo para quienes viven confortablemente, es quedarse como estamos. Pero la sociedad, su mayoría, tiene derecho a no quedar anclada.

Los hechos vividos en estos meses, en relación con el proceso para reeditar un gobierno de progreso, nos enseñan, una vez más en la historia, que lo que permite avanzar es la voluntad política de llevar a cabo decisiones en favor de los intereses de la mayoría: es el mejor antídoto contra el fascismo.

El Comité de Redacción

IZQUIERDA SOCIALISTA–PSOE ante proceso gobierno de España PSOE-SUMAR

Consulta a la militancia sobre el acuerdo con SUMAR y las negociaciones con el resto de partidos.

El pasado fin de semana, Pedro Sánchez intervino en el máximo órgano entre congresos del PSOE, el comité federal, para hacer una defensa del pacto al que se ha llegado con SUMAR, y también para defender, sin tapujos, la amnistía de los delitos del procés que permitirían, supuestamente, alcanzar el número necesario de apoyos para conseguir la investidura como presidente del gobierno. Inmediatamente, se convocaba a los militantes de las distintas formaciones políticas federadas en el PSOE a una consulta popular para expresar el apoyo o rechazo de la militancia a estos acuerdos y negociaciones.

Como primer secretario de la agrupación socialista del Vendrell he defendido la amnistía y la necesidad de llegar a acuerdos con todas las fuerzas antifranquistas, desde el primer momento. Las negociaciones con todos los grupos excepto PP y VOX porque es necesario una reedición del gobierno de progreso que permita consolidar los avances de los últimos años, y sobre todo, porque es necesario profundizar en esos avances, que aunque avances no han sido tampoco para tirar cohetes.

Es necesario un gobierno de progreso que permita el acceso a una vivienda digna, para fortalecer la calidad del empleo, para asegurar una educación pública y de calidad en todas las fases del proceso educativo, para revertir la privatización de la sanidad y asegurar una sanidad pública y de calidad, para que haya más becas, para recuperar el poder adquisitivo de los salarios frente a los beneficios de las multinacionales, la banca, y el poder economico-financiero, para abolir la ley mordaza, para asegurar las pensiones presentes y futuras y para impulsar un nuevo marco institucional de relación entre los distintos pueblos de España, que bajo mi punto de vista pasa por un federalismo republicano.

Así lo he defendido también en el consejo de federación de Tarragona, debatiendo con algunos compañeros y compañeras que mostraban sus reticencias a pactar con Puigdemon y escépticos de que cualquier pacto con Junts sirva para normalizar la vida política en Catalunya.

Sea como fuere, el apoyo a la consulta debería arrojar un resultado afirmativo, de apoyo a las negociaciones, porque de otra manera, nos veremos abocados a unas nuevas elecciones con incierto resultado, que podrían dar alas a los que apuestan por la gran coalición PP-PSOE en el estado.

Como decía Salvador Illa en campaña, hemos de pasar página, y pasar página significa también reconducir y normalizar la política en Catalunya con los actores que el pueblo catalán ha elegido. Pasar página significa que hemos de poner encima de la mesa los argumentos y necesidades expresadas por

la gente. Sin miedo a que se rompa nada, porque nada se ha de romper. De hecho, rompe más España que se amnistíe fiscalmente a los que defraudan impidiendo la financiación correcta de la sanidad y de nuestras pensiones, que cualquier referendum por muy ilegal que se pretenda.

No soy partidario ni de Puigdemont ni del independentismo nacionalista, tampoco lo soy del centralismo aferrado a una «grande y libre». Soy partidario de los acuerdos para el progreso colectivo y de la consolidación y el avance efectivo en los derechos y en las reivindicaciones de la clase trabajadora de este país plurinacional llamado España. Creo que eso es lo que nos define como socialistas, o como mínimo, uno de los factores que nos hace sentirnos y definirnos como socialistas, y es por ello, que creo que debemos defender la amnistía y los acuerdos de progreso, sin tapujos y sin miedo al precio electoral que pueda suponer (algo que ya hemos comprobado con los indultos, por otra parte).

Ahora bien, mi defensa de los acuerdos y las negociaciones no me impiden ser constructivamene crítico con los acuerdos alcanzados que me parecen sumamente timoratos, ya que no incluímos en los mismos la laicidad (recordemos que los acuerdos con la iglesia se llevan miles de millones de euros que podrían ser dedicados a políticas educativas, sanitarias y sociales). No incluímos en los acuerdos ningún aspecto relacionado con la necesaria y legal auditoría a las cuentas de la seguridad social, que nos permitirían comprobar quién ha saqueado la caja únca de la seguridad social poniendo en peligro las pensiones. No se habla del fin al apoyo belicista y armamentístico alentado por la OTAN y que sirve para promover una guerra sin cuartel en Ucrania, con efectos negativos no solo en el número de muertos y refugiados, sino también efectos económicos negativos en relación al precio de la energía y los alimentos. No se habla del genocidio al pueblo palestino. Se habla de avanzar hacia las 37,5 horas laborales pero no a las 35h. No se especifican las medidas para luchar contra el aumento de los precios, y así podía seguir unas cuantos párrafos más.

En defintiva, todo el apoyo a los acuerdos. Sí a la amnistía. Sí a un avance en el encaje institucional de los diferentes pueblos de España y sí a profundizar en acuerdos con todos los grupos para conseguir una transformación de nuestra legislación que permita satisfacer las necesidades de la mayoría social de nuestro país.

Baltasar Santos
Primer Secretario PSC el Vendrell
Miembro del Comité de Redacción de TS

EUROPA LAICA SOBRE LOS ACUERDOS PARA LA FORMACIÓN DEL FUTURO GOBIERNO

Los líderes del PSOE y Sumar, Pedro Sánchez y Yolanda Díaz, respectivamente, han firmado el 24 de octubre un acuerdo para reeditar el gobierno de coalición. Se trata de un documento de 48 páginas que incorpora medidas que, según Yolanda Díaz (vicepresidenta del Gobierno en funciones), conforman un
“compromiso con las gentes trabajadoras, con las mujeres, con el planeta, con los jóvenes, con el futuro, con los mayores que nos enseñan cómo se conquistan derechos”.

Por su parte, el líder del PSOE y presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, se manifestaba en la misma línea y añadía que “Somos perfectamente conscientes de que aún quedan muchísimas injusticias por resolver”. Todo bajo el lema “España avanza”.

En Europa Laica lamentamos que entre las injusticias por resolver no aprecien las desigualdades y atropellos que se producen en España debido a los grandes privilegios que sigue detentando la Iglesia católica. Y que, en consecuencia, por respeto a los compromisos con los jóvenes, las mujeres, el futuro… no tomen medidas para conquistar derechos que pongan fin a los perjuicios que les ocasionan aquellos privilegios. La única mención que en el documento se hace a la laicidad es para anunciar que las notas de las asignaturas de religión seguirán sin computar para el acceso a otros estudios y para las becas, algo que no es novedad, pues ya está legislado en la LOMLOE. De modo que en asuntos cruciales España NO avanza: no se da ni un nuevo paso para poner fin al adoctrinamiento religioso infantil, con lo que millones de niñas y niños seguirán siendo víctimas de unas enseñanzas dictadas por el episcopado, con marcado carácter anticientífico, misógino y homófobo. El acuerdo de gobierno se olvida de impulsar la educación pública, de manera que se sigue favoreciendo la privatización y que vaya más dinero a la enseñanza concertada, con la
segregación que provoca.

Recordemos que, para que España SÍ avance hacia un Estado laico, plenamente democrático en este sentido, además de sacar la religión de la escuela y la Universidad, está pendiente la modificación de los artículos 16 y 27 de la Constitución, la denuncia (no reforma) de los Acuerdos de 1976 y 1979 con la Santa Sede (y la derogación de los existentes con las confesiones minoritarias), la derogación de los delitos de ofensa a los sentimientos religiosos en el Código Penal, y la promulgación de una Ley Orgánica de Libertad de Conciencia (derogando la actual Ley de Libertad Religiosa de 1980). Ya hace décadas que se retrasa la supresión de la financiación pública a las confesiones religiosas y de sus beneficios fiscales, y el fin de otras prerrogativas confesionales, como
la asistencia de cargos públicos a actos religiosos, la retransmisión de estos actos en medios públicos o el trato privilegiado a las cofradías y ONGs confesionales. Sin olvidar, por supuesto, la imprescindible y urgente recuperación de los bienes inmatriculados por la Iglesia Católica, reparando un escándalo patrimonial y económico que deja en mantillas otros que han llenado
muchas páginas y horas en los medios. (Véanse nuestras peticiones con mayor extensión en la Carta reivindicativa de Europa Laica de julio de 2023, ante las últimas elecciones generales).

Hacemos un llamamiento público al PSOE, Sumar, y resto de formaciones políticas involucradas, para que en el próximo gobierno asuman todas estas reivindicaciones, imprescindibles para acabar con los inaceptables residuos del nacional-catolicismo y avanzar hacia una democracia plena en un Estado laico, respetuoso con la igualdad, la libertad de conciencia y en definitiva los derechos fundamentales de toda la ciudadanía.

EUROPA LAICA
26 de octubre

Izquierda Socialista-PSOE

Ante los procesos de investidura para el gobierno de España

EL CONTEXTO ELECTORAL ESPAÑOL

Tras las elecciones municipales y autonómicas del 28 de mayo, 13 autonomías de 19 son gobernadas por el PP (seis en coalición con VOX), 3 por el PSOE, el País Vasco por el PNV (en coalición con el PSOE), Cataluña por ERC y Canarias por Coalición Canaria (en coalición con el PP). El PP gobierna en 30 capi- tales de provincia (de un total de 50), en 5 de ellas en coalición con VOX. El PSOE gobierna en 10.

En las elecciones legislativas del 23 de julio el Partido Popular creció de 89 a 137 diputados. VOX pasó de 52 diputados a 33, con lo que la suma de ambos no logra la mayoría absoluta en el Congreso.

El PSOE, a pesar de haber obtenido 7.760.000 votos, un millón de votos más que en las anteriores elecciones (unos 300.000 menos que el PP) solo pasa de 120 a 121 diputados. La disminución en diputados de las otras izquierdas agrupadas en SUMAR (obtiene 31 escaños), produce que la suma de ambas fuerzas no obtenga la mayoría suficiente para formar Gobierno.

En Euskadi el PSOE obtiene 5 diputados, los mismos que obtienen BILDU y el PNV. El PP obtiene dos y SUMAR obtiene uno.

En Catalunya el PSC sube y gana las elecciones con 19 diputados, le siguen SUMAR, ERC y JUNTS con 7 escaños cada uno, el PP alcanza 6 y VOX se mantiene con 2.

Estos resultados obligan al PSOE y a SUMAR a buscar alianzas con otros grupos parlamentarios para alcanzar la mayoría suficiente y poder formar un nuevo Gobierno de progreso en España.

El Rey ha encomendado al presidente del PP la tarea, que parece imposible, de alcanzar en la sesión de investidura del 27 de septiembre una mayoría su- ficiente para formar Gobierno

EL PROXIMO GOBIERNO DE ESPAÑA

Este plural escenario post electoral, reflejo de la diversidad sociológica e ideológica española, configura, sucintamente, tres bloques políticos: uno con fuerzas de derechas (PP y VOX), otro con fuerzas de izquierdas (PSOE y SUMAR) y otro con fuerzas nacionalistas heterogéneas (ERC. JUNTS, PNV, BILDU). Han sido las variadas alianzas entre las fuerzas políticas de estos tres bloques las que han ido configurando, en el tiempo, las distintas modalidades del Gobierno en España. Ahora son las fuerzas de izquierdas españolas con las fuerzas nacionalista, las que pueden alcanzar las mayorías parlamentarias suficientes para formar un nuevo gobierno progresista en el Estado.

Las derechas españolas, ante la dificultad de desplazar del Gobierno de España a las fuerzas de izquierda y de progreso, han radicalizado sus posiciones y tratan de evitar, sin saber muy bien cómo, la formación de un nuevo Gobierno que, con un actualizado programa y correspondientes políticas, avance en respuestas democráticas, desde la libertad y la igualdad, a los graves conflictos presentes.

Las derechas tienen pavor a estos acuerdos y alianzas que, fracasada la investidura de Feijoo, pueden alumbrar un nuevo Gobierno de progreso en España, capaz de orientar al Estado español hacia una potente estructura federal en la que las nacionalidades que lo componen compartan su arquitectura. Un Gobierno capaz de consolidar y desarrollar políticas económicas y sociales que avancen decididamente por la senda de la igualdad, la memoria democrática, la justicia social y climática, el desarrollo sostenible y el feminismo. Un Gobierno que fortalezca la democracia, la participación ciudadana y los derechos humanos. Con un horizonte que deseamos republicano.

POSICIÓN DE LA CORRIENTE DE OPINIÓN IZQUIERDA SOCIALISTA-PSOE ANTE LA POSIBLE INVESTIDURA DE PEDRO SANCHEZ

En la actual coyuntura política, la corriente de opinión Izquierda Socialista-PSOE propugna la configuración de un gobierno de España, presidido por el compañero Pedro Sánchez, con un programa de izquierdas y de progreso, apoyado por una mayoría parlamentaria articulada con fuerzas políticas de ámbito estatal y autonómico.

Hay que abrir la vía a una sesión de investidura, cuanto antes mejor, de la que salga un presidente socialista, un programa y un gobierno que trabaje por la convivencia y que, de respuesta a las esperanzas y anhelos de millones de trabajadores, a las personas mayores, a los jóvenes en busca de porvenir, a las mujeres en busca de igualdad y, en particular un gobierno que luche decididamente contra la violencia machista y de género.

La cuestión catalana, que viene de lejos, requiere hoy de nuevos enfoques para seguir conviviendo pacífica y establemente. Nuevas políticas que no pasen por la represión, sino por el diálogo, la negociación, y el acuerdo entre las partes. El necesario reconocimiento de la identidad nacional de Cataluña, la reforma federal de la constitución y la del propio Estatuto de Autonomía de Cataluña, pueden permitir una votación del pueblo catalán para profundizar en su autogobierno. Ahora, se impone trabajar en soluciones políticas y legislativas, incluida alguna forma de amnistía, que logren avanzar en la solución de un conflicto que sigue vivo, así como restablecer la fraternidad y la colaboración entre los distintos pueblos de la “nación de naciones” que es España.

Tanto las alianzas a establecer para formar un Gobierno de Progreso y las posibles soluciones políticas/legislativas para los hechos acontecidos en

Cataluña, deberían ser consultadas por la dirección del PSOE, rápida e informadamente, a la militancia socialista.

La corriente de opinión Izquierda Socialista, ya con una larga historia de más de cuarenta años, muestra su leal compromiso para conseguir los objetivos planteados.

El pueblo español, con toda su diversidad plurinacional y pluricultural, necesita urgentemente un Gobierno que trabaje con ética, por la paz, la justicia social, la laicidad, la igualdad y la libertad, contra las desigualdades económicas y sociales, por la defensa del estado de Bienestar, y contra la involución de derechos preconizada por las derechas. Un gobierno capaz de encontrar y dar respuestas políticas a los múltiples problemas políticos existentes en el país.

Apelamos a la conciencia y a la inteligencia de los partidos de izquierda y progresistas, empezando por el nuestro, para transformar las ideas y deseos en realidad política de gobierno. Sectarismos, dogmatismos o personalismos diversos no deben empañar las justas reivindicaciones de la ciudadanía.

Comisión Permanente Federal de IS-PSOE

izquierdasocialista@psoe.es

¿Nos importa la dignidad?

Por Paco Ascón
Xares, 19 de septiembre de 2023

De nuevo nuestra dignidad socialista pierde nivel, nos sometemos no a una negociación tras un dialogo, sino a una claudicación en la que se nos imponen unas condiciones, que en ocasiones no solo rozan la ilegalidad, sino que a veces son totalmente ilegales teniendo que modificar las leyes, para dar encaje a exigencias inverosímiles y bastardas, que serían claramente despreciadas, si nuestro partido no hubiera perdido tanta confianza del electorado.

No es que hayamos perdido la dignidad mas que el resto de formaciones políticas, son muchas las ocasiones en que he afirmado, que desgraciadamente la política y los órganos de representación en las instituciones, se han convertido en un lodazal, del cual escapan cada día más nuestros políticos de vocación, esos que creen que la política es el arte de mejorar la vida de los ciudadanos.

Al parecer los representantes de los socialistas, que desde hace tiempo se avergüenzan de confesarse socialistas y se parapetan tras el subterfugio de socialdemócratas, desde los tiempos en que nuestro “insigne Isidoro”, se convirtió en ese triste personaje que nos engañó miserablemente, no solo a los socialistas que creímos y confiábamos en él, sino a una inmensa mayoría de la ciudadanía, que lo vio como una solución capaz de apartarnos, de un atroz capitalismo al que desgraciadamente el mismo sin un ápice de disimulo nos llevó al final. Entrando de cabeza en la dinámica, de utilizar cualquier argucia, con tal de gobernar para el capitalismo, da igual con quien, no importa el precio político que haya que pagar, aunque con ello cada vez este mas descompuesta nuestra ideología.

Hasta ahora, los que aún nos consideramos socialistas, nos tapábamos la nariz y pensábamos ingenuamente aun en la regeneración de nuestro histórico partido, pues parecía que con quien veníamos pactando, sometiéndonos a sus caprichos, concediéndoles sus particulares prebendas, era con partidos en teoría progresistas o al menos disfrazados de ello. Pero es que ahora, resulta que vamos a claudicar, precisamente con lo mas retrogrado del conservadurismo catalán, porque nos hace falta un voto, y encima lo haremos con unas condiciones previas impuestas, antes incluso de sentarse a la mesa de negociación, que no dudo que acabaremos aceptando, aun a costa de modificar perversamente las leyes al capricho de personajes realmente impresentables, no para mejorar la vida de nuestros conciudadanos sino para contentar precisamente a los que no quieren serlo .

Si esto se lleva a cabo como todo indica que va a ser, nuestro querido partido socialista estará definitivamente hundido sin remedio, aunque quizás eso sea lo que realmente desde hace unos años necesita el socialismo con mayúsculas; que se muera del todo este engendro en el que nos hemos convertido y de nuestras cenizas, se refunde un nuevo Socialismo puro y limpio que realmente luche por una sociedad justa.

Quizás a la sociedad en general, nos convenga un gobierno de la derecha mas cerril, junto con la extrema derecha más retrograda, que sea lo mas perecido a la dictadura que muchos de nosotros hemos sufrido, pero que una buena parte de los votantes de hoy en día, han tenido demasiada suerte y no han pasado por ella desconociendo sus efectos. Quizás los que si los conocemos, no hemos sido suficientemente didácticos, para dárselos a conocer a esa sociedad que cuando llega a tener un empleo aunque sea miserable, o alcanza a vivir en un piso de 90 metros cuadrados, o se compra un utilitario, pierde su carácter solidario convirtiéndose en un conservador, que le asusta la idea de un estado solidario que comparta la riqueza del país, pues ese ciudadano, ya esta por encima del que vive debajo del puente, creyendo por ello que debe conservar esa miseria conseguida.

Lo siento por mis nietos, les pido perdón a ellos y a su generación, porque no he sabido conseguir aquello por lo que durante toda mi vida he luchado y por lo tanto, les queda una sociedad considerablemente más vacía de valores éticos y morales que la que tuvieron sus padres. Quizás todos necesitamos recordar las persecuciones racistas, homófobas y clasistas, de no hace tanto tiempo, que nuestra frágil memoria olvida con facilidad.

Me gusta decir lo que realmente siento, sin el miedo a que por ello sea expulsado de mi partido, como lo están siendo otros con quienes discrepo, pero si dicen lo que realmente piensan, los respeto, aunque desgraciadamente, hayan entrado en la deriva derechista, son ellos los que deben colocarse en un lugar mas adecuado a su pensamiento y no por una purga.

Lo siento, yo prefiero que los ciudadanos vayamos de nuevo a las urnas, a que tengamos que pasar por el aro, de unos depredadores que no solo destruyen su sociedad independentista, sino que destruyen la dignidad de todos. Luego ganemos o perdamos recuperemos la cordura, refundemos nuestro partido, hagámoslo de nuevo progresista, solidario, recuperemos nuestros valores perdidos, hagámoslo de nuevo socialista.

Investidura Fallida de Feijóo y el comienzo de una nueva investidura, la de Pedro Sánchez

Por María Iglesias Domínguez- Periodista

CR Tribuna Socialista

Este viernes terminó la segunda parte de una investidura fallida desde el día que el Rey le encargó a Feijoo formar gobierno.

Y es que desde el encargo de Felipe VI todos incluso el propio Feijoo sabían que estábamos ante la crónica de un imposible, la investidura del líder de la derecha española.

Los españoles hemos tenido que soportar durante tres sesiones parlamentarias algo que se parecía a una moción de censura que a una investidura, y durante todas las sesiones al igual que durante todo el verano la palabra más usada por la derecha política, económica y mediática ha sido la palabra Amnistía, amnistía… amnistía. Y en este sentido Feijoo no defraudo y siguiendo repitiéndola durante su discurso de investidura en el Congreso de los Diputados. El líder de los populares, sabedor de que llegaba al hemiciclo sin los apoyos necesarios para ser el nuevo presidente del Gobierno, ha planteado su intervención casi a modo de moción de censura contra Pedro Sánchez, a quien no ha parado de afear sus contactos con los partidos nacionalistas e independentistas, además de llamarle cobarde por no subir a la tribuna a defender las posiciones del PSOE.

Núñez Feijóo, en su papel de representación de todos los españoles y españolas, papel que no le dieron las urnas aseverando a acusado a Sánchez de llegar a acuerdos sin “el consentimiento de los españoles para negociar el perdón al independentismo catalán” subrayando que el presidente en funciones está usando sus votos para un perdón que va contra los intereses de España, sin duda una España de la que solo ellos son interpretes y que les pertenece por méritos propios.

Incluso para reforzar sus críticas contra Pedro Sánchez, Feijóo ha llegado a afirmar que ninguno de los anteriores presidentes del Gobierno hubieran sido capaces de pactar lo que, según él, los independentistas demandan y para ello ha asegurado que “Todos los secretarios generales desde el primero hasta Rubalcaba, antecesor de Pedro Sánchez” y es que frente a esa coyuntura, todos hubieran rechazado el apoyo de los independentistas para no romper España.

En los pocos datos concretos que durante las tres sesiones de investidura a puesto sobre la mesa, Feijóo ha propuesto endurecer el Código Penal en lo referido al delito de malversación e introducir el de deslealtad institucional, añadiendo que «es mentira que no haya alternativa» a la amnistía: Por supuesto que hay otro camino».

Un camino bien trazado que pasa por sí o sí por su investidura para continuar con una insistencia con la que los propios grupos protagonistas le han sacado los colores “Tengo a mi alcance los votos, pero no acepto el precio», otra mentira que los españoles han podido comprobar en directo.

Frente a unos días en los que solo ha existido la crítica al PSOE, casualmente el líder de la derecha ha encontrado huecos para mostrar su agradecimiento a los partidos que sí hicieron público su apoyo a la candidatura del popular: los 33 diputados de Vox a los que agradeció su apoyo, a Coalición Canaria y Unión del Pueblo Navarro.

Uno de los momentos más destacados de esta investidura ha sido la posición de Pedro Sánchez. El presidente en funciones ha optado por guardar silencio y no subir a la tribuna del Congreso ya que se trataba de la investidura del líder de la derecha y no de una moción de censura, en su lugar, el diputado por Valladolid, el exalcalde socialista de Valladolid y ganador de las elecciones,  Óscar Puente dio la sorpresa con un discurso de posiciones muy clara que ha gustado mucho a la militancia del PSOE y al resto de los votantes progresistas y que ha molestado mucho a la derecha y a la ultraderecha.

La respuesta de la bancada de los populares fueron los gritos de «cobarde» a SánchezFrancina Armengol tuvo que llamarles la atención y aclarar que la cámara baja no es un «patio de colegio».

Durante su intervención Oscar Puente cargaba contra Feijóo argumentando que el hecho de que haya obtenido la victoria el pasado 23J no le condiciona para llegar a la presidencia del Gobierno, igual que a él y a otros muchos socialistas les ha pasado que incluso ganando las elecciones, no están gobernando, es más, argumentó que «en una democracia parlamentaria, gana quien logra formar gobierno».

El resultado 172 votos a favor de la investidura frente a 178 votos en contra.

Tras fracasar la investidura, será el rey Felipe VI quien tendrá que encargar una nueva investidura.

El rey se reunirá con los líderes políticos el lunes 2 y el martes 3 de octubre, después de la investidura fallida de Feijóo. De momento, no hay fecha para una nueva sesión de investidura, pero tiene un plazo máximo de dos meses para conseguirlo. En caso contrario, se repetirán las elecciones el 14 de enero.

Pedro Sánchez inicia campaña en Sevilla

Este sábado el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez ha estado arropado por más de 5.000 militantes y simpatizantes socialistas en el municipio sevillano de la Rinconada.

Pedro Sánchez entiende que recibirá el encargo de Felipe VI para ser el candidato a lograr la investidura. «Estamos pidiendo el voto para la investidura para cuatro años de gobierno progresista«, ha lanzado durante su intervención.

En el pistoletazo de salida hacia la investidura, Pedro Sánchez ha lanzado ya su primera promesa que sin duda cuenta con el aval de los sindicatos UGT y CCOO que han sido aliados para el gobierno de coalición durante los últimos cinco años: reformar el Estatuto de los Trabajadores para que cada año el salario mínimo interprofesional (SMI) sea un 60% del salario medio en España.

También hubo un guiño al futuro de las pensiones. «Voy a solicitar la confianza de la Cámara para que todos los años llenemos la hucha de las pensiones y haya 5.000 millones más», ha asegurado Pedro Sánchez

Para el secretario general del PSOE, el líder de la derecha ha «retorcido» el mandato del jefe del Estado y ha «retorcido» la Constitución, «no para ser investido, sino para atrincherarse como líder del PP».

Tras la investidura fallida de Feijóo, Pedro Sánchez ha proclamado que su partido sí va a «trabajar por una investidura real» para que haya «cuatro años más de convivencia y concordia. Es lo que va a pasar».

Para alcanzar este objetivo y convertirse en presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ha señalado que se siente con «más ganas, más fuerzas y más argumentos que nunca», sobre todo después de lo que «he visto en el Congreso de los Diputados» esta semana.

Pedro Sánchez sí se ha referido a los mensajes del PP sobre los pactos con catalanes y vascos “Llevamos 40 años rompiendo España, eso dicen», pero cuando estuvo «a punto de romperse España fue con el gobierno del PP de Mariano Rajoy y con la declaración unilateral de independencia en Cataluña» en ese periodo. Ahora «hay más concordia en España” añadió

En el acto en La Rinconada, Sevilla, ha participado también María Jesús Montero, ministra en funciones y ‘número 2’ del PSOE, el secretario general del PSOE andaluz, Juan Espadas, y Javier Fernández, alcalde de este municipio sevillano, presidente de la Diputación de Sevilla y uno de los cargos socialistas con más poder orgánico e institucional en el PSOE andaluz.

Devolver lo político a la políticaAmnistía Sí, federalismo también

Como decimos en la carta que casi 300 militantes de casi todas las comunidades autónomas hemos firmado, el día 23 de julio la mayoría social le paró los pies
a la derecha extrema y a la extrema derecha y mostró su apoyo a un gobierno de progreso con el PSOE como partido de izquierdas más votado.
Tras el anunciado fracaso de la investidura de Feijoo llega el turno de Pedro Sánchez. El objetivo esclaro: conseguir conformar un gobierno de progreso
que gobierne para la mayoría social de este país, y que permita avanzar en derechos sociales y en derechos laborales, reducir las desigualdades y conseguir la recuperación de la normalidad en las relaciones política e institucional entre los partidos e instituciones de losdiferentes pueblos de esta España plural. Para ello, es necesario el apoyo de todos los partidos antifranquistas, que incluye a Junts.


Obstáculos para conseguirlo, todos y más. A saber:

  • Una extrema derecha y una derecha extrema que haciendo gala del peor estilo trumpista, amenaza con reconocer ningún gobierno que no esté presidido por
    Feijoo.
  • Unas exigencias de los partidos independentistas, que arrastrados por el radicalismo de los 80 socios de la ANC, amenazan con no apoyar a Sánchez si no se cumple su programa de máximos. Recordemos las palabras de la presidenta de la ANC el 11 de septiembre; «o independencia o nada».
  • Presiones del sector financiero y de la prensa a su servicio
  • Y por si fuera poco, los barones de siempre, los que echaron a Pedro Sánchez como secretario generaldel partido, y que salen a la palestra, como dice José
    Montilla, cada vez que el PP los necesita. Hablamos de Nicolás Redondo Terreros, Felipe González, Alfonso Guerra, Page, Lambán… vamos, los de siempre.
    Unos consideran que la vía de diálogo y negociación con los independentistas significa ceder a un chantaje, en el que se canjea amnistía por investidura, que
    según ellos queda fuera de la sacrosanta constitución.
    ¡Nada más lejos de la verdad!.
    Los otros, los independentistas, argumentan que la vía del diálogo y la negociación no solo pasa por la amnistía sino también por un referendum por la independencia, poniendo en juego la conformación de un gobierno de progreso que avance hacia un mejor en caje de los diferentes pueblos en la estructura estatal.
    Dicho de otra manera, o todo o nada. Ante esta disyuntiva, creo que nos hemos de alejar de la coyuntura (cambiante) de cada momento, y analizar lo que más conviene a la gran mayoría de españoles, los que nos levantamos temprano para trabajar y los que queremos unos servicios públicos de calidad, paz y convivencia fraternal.

Comencemos con datos: No es cierto, que Feijóo tenga la mayoría del apoyo de los españoles. Sumando sus votos a los de VOX, tiene el apoyo del 45,44%
de los ciudadanos/as que han ido a las urnas. La mayoría de españoles no queremos un gobierno de derechas. Que no hablen por la mayoría de españoles.
En cuanto a Catalunya, los datos son claros. El PSC ha vuelto a ser el partido más votado en Catalunya, con el 34,49% de los votos, y Sumar el 14,03% de los votos. Los independentistas (Junts + ERC) suman el 24,32% de los votos. Harían bien los independentistas en reconocer esta realidad y no hablar por la
mayoría de catalanes que apuestan mayoritariamente por un gobierno de progreso. Negarse a ello, es negar la voluntad mayoritaria del pueblo catalán.

Vistos los datos tanto en España como en Catalunya, la mayoría social se decanta por un gobierno de progreso, y el gran obstáculo en un principio era una ley de amnistía.
Los socialistas catalanes ya salimos en la transición pidiendo «libertad, amnistía y estatut de autonomía», y podemos decir ahora exactamente lo mismo.
Es necesario profundizar en las libertades, en la libertad para criticar aquellas instituciones que siguen obedeciendo los dictados del antiguo régimen, y que
se amparan en leyes promulgadas por el PP y que el PSOE debe abolir como «la ley mordaza».
Es necesario «pasar página» del pasado más recien te en el que los independentistas se saltaron el estatut de autonomía de Catalunya. Los indultos y una ley de amnistía ayudan a encarar el futuro propiciando
un diálogo para buscar el mejor encaje de los distintos pueblos. Pienso sinceramente que la propuesta federalista y un nuevo modelo de financiación autonómica puede ser los instrumentos para conseguirlo.
Pero para ello, todo el mundo debe «bajar del burro», y estar dispuestos a buscar un encaje constitucional. Personalmente, el encaje constitucional es posible aunque para ello se deba reformar la constitución.
Ya se ha hecho otras veces, y no precisamente para favorecer los intereses de la clase trabajadora. Recordemos la reforma exprés para anteponer el pago de
la deuda a los bancos al pago de las nóminas de los

trabajadores, en caso de dificultades de tesorería.
La amnistía es necesaria. No como cesión a unchantaje. No como cambio por una investidura, sino porque es necesario normalizar la vida política y por-
que es necesario avanzar en los derechos sociales, y no se podrá avanzar si los derechos sociales y los derechos nacionales no se alinean.
Dicho esto, lamentablemente, parece que hoy estamos un poquito más lejos de la investidura de Pedro Sánchez que hace unas semanas. Las manifestaciones
de gente como el presidente de Asturias en favor de la amnistía, las de Montilla alertando de las injerencias de González y Guerra en las negociaciones a la
investidura de Sánchez, los avances en la negociación con todos los partidos, los apoyos recibidos por la militancia para lograr una investidura que permita un
gobierno de coalición y de progreso…todo ello, puede ir al traste si no nos descabalgamos de aquello que nos separa y nos aferramos a lo que nos une.
Unas nuevas elecciones generales no arreglarán nada. Según el CIS, la gente no se ha equivocado al votar. El 90% repetirá su voto. Volveremos a decir
que necesitamos un gobierno de progreso que resuelva los problemas de la mayoría y aborde una nueva época de avances. Nuevamente necesitaremos esta
blecer alianzas con diferentes partidos, no todos de izquierdas, como Junts, el PNV o UPN. Nuevamente, tendremos que parar los pies al peligro que supone
la extrema derecha y la derecha extrema, mientras siguen eliminando derechos en las comunidades que gobiernan.
Encontrar soluciones y establecer puentes de diálogo no solo es posible, sino también necesario para avanzar en derechos para la mayoría social de este
plural y diverso país plurinacional en el que vivimos.
Entre tanto, sigamos con la recogida de firmas lanzada por Tribuna Socialista entre la militancia delPSOE.


Baltasar Santos
Primer secretario PSC el Vendrell
Comité de Redacción de Tribuna Socialista

Jornadas por la Sanidad Pública de Madrid, del 6 al 8 octubre 2023

Descarga aquí el Programa de las Jornadas

VIERNES, 6 DE OCTUBRE
17.00 h
Inauguración y Acogida
Genaro Raboso Saelices,
Coordinador de las Jornadas
.
17.15 – 19 h
Los planes de la
Comunidad de Madrid
.
17.15 h

Atención Primaria, con
Plataforma de Centros de
Salud de Madrid
.
17.45 h
Atención Hospitalaria, con Médicos y Facultativos no fijos de Madrid y Sindicato MATS.
18.15 h
Urgencias Extra hospitalarias, con Plataforma SAR Madrid y Plataforma 112.
19.00 – 20.30 h
Debate en grupos.

SÁBADO, 7 DE OCTUBRE
10.00 – 11.30 h
Experiencias de acción frente al
desmantelamiento
.
10.00 h
Huelgas en Atención Primaria, con AMYTS.
10.30 h
La experiencia de Encierro de Manoteras y
SUME
.
11.00 h
Experiencia de V y V de B y P de Madrid, con
Latina en Defensa de la Sanidad Pública y
Vecinas y Vecinos de Asamblea Popular de
Carabanchel
.
11.45 – 14.00 h
Debate en grupos.

14.00 – 15.30 h
Comida.


15.45 – 18.00 h

Experiencias de organización
ciudadana
.
15.45 h
Experiencia de Vecinas y Vecinos de Barrios y
Pueblos de Madrid, con Plataforma Villaverde
por la Sanidad Pública y Plataforma en
Defensa de la Sanidad Pública Sierra de
Guadarrama.
16.15 h
La lucha de los familiares de usuario/as de
residencias, con Marea de Residencias y
Verdad y Justicia en las Residencias de Mayores.

16.45 h
Otras formas de participación, con Familias por la Sanidad Pública de Vallecas.
17.30 – 20.00 h
Debate en grupos.

DOMINGO, 8 DE OCTUBRE
10.00 – 12.25 h
Conferencias.
10.00 h
Dra. Irene Blanco del Río,
de Plataforma afectados
por COVID persistente y
encefalomielitis miálgica.

10.50 h
Vicente Losada, Economista y activista de la Auditoría Ciudadana de la Deuda en Sanidad.
11.40 h
Dr. Juan José Rodríguez Sendín y Dr. Fernando Lamata Cotanda, de Asociación por un Acceso Justo al Medicamento.
12.30 h – 14.30 h
Exposición de lo
recogido en los grupos
de trabajo y Clausura
.

Descarga aquí el Programa de las Jornadas