Charla-debate en defensa de la Sanidad Pública

Este 17 de marzo tuve la oportunidad de asistir a una charla-debate por video-conferencia, organizada por ASTRADE titulada “Luchando por la Sanidad Pública”. Resultó una charla muy interesante al contrastar las posturas de los dos ponentes con perfiles diferentes, un gestor de la Sanidad con una trayectoria en la Administración, y un sindicalista participante en la reciente entrevista con la ministra de Sanidad, Mónica García, en el marco de las reivindicaciones del movimiento vecinal de Madrid en defensa de la Sanidad Pública.

Se abrió la charla con las intervenciones de los dos ponentes: José Manuel Freire Campo es médico especialista en Neumología, profesor emérito de la Escuela Nacional de Sanidad y ha sido consejero de Sanidad del Gobierno Vasco entre los años 1987/91. Por otro lado, Roberto Tornamira Sánchez es presidente de ASTRADE, miembro del Espacio Vecinas y Vecinos de Barrios y Pueblos de Madrid en defensa de la Sanidad Pública y ha sido secretario general de FeS-UGT-Madrid entre los años 2009/16.

Resumo brevemente cada una de las intervenciones:

José Manuel señala que la sanidad y las pensiones son los mejores servicios que tiene España. Ambos facilitan la cohesión social y la redistribución de la renta, y esto último es especialmente reseñable en los países que gozan de mejores servicios públicos. Sin embargo, apunta que un 40% de las familias tienen un seguro privado sanitario y lo achaca a que las clases medias perciben un progresivo deterioro de la sanidad pública debido a las listas de espera y a la mala gestión de camas, quirófanos, material y maltrato al personal sanitario con falta de estabilidad en el empleo, mal pagados o asignación errónea de los cargos directivos más políticos que profesionales. Para él la solución está en reparar la gobernanza sanitaria y meter más recursos, y concluye que España no tiene autoridad política en la sanidad.

Por su parte Roberto explica que el estado de bienestar es una conquista obtenida en pugna con el Estado, y que los servicios públicos son derechos pertenecientes a la clase trabajadora como parte de su salario. Sin embargo, los datos apuntan a que en España no se le da la misma importancia a los servicios públicos que a otras manifestaciones, y esto lo pone de manifiesto la OCDE en su informe del 2022: España gasta un 20% menos en sanidad que la media europea, incluso en la pandemia el crecimiento del presupuesto en sanidad ha sido menor. Para él luchar por la sanidad no puede quedarse en un eslogan. Hay dos problemas que aquejan a la Sanidad Pública, el recorte presupuestario y la privatización. Mientras que en Europa las pólizas sanitarias alcanzan a un 19%, en España estamos en el 26% de promedio, y que las inyecciones públicas por vía de conciertos ascendieron en 2021 a 7.265 millones de euros. De ahí la lucha que representa la campaña por la derogación de la ley 15/97 que abrió la posibilidad de contratar a “cualquier entidad jurídica reconocida en derecho”. Presentó un cuadro que recogía las listas de espera en España a 31 de diciembre de 2023: 4.619.168 personas (espera quirúrgica más consultas en el Sistema Nacional de Salud). Para Roberto la solución pasa por seguir defendiendo la Sanidad Pública en cada centro de salud, hospital, barrio o pueblo, organizar un movimiento que la defienda con partidos, sindicatos, asociaciones y colectivos con el objetivo de derogar las leyes estatales que abren el camino a las privatizaciones, y por supuesto incrementar el porcentaje de PIB en gasto sanitario.

Tras estas dos intervenciones se abrió un animado debate. José Manuel insistió en que el problema es de gestión y los partidos de izquierda estaban desinformados al pedir la derogación de la 15/97 pues el “modelo Alcira” es anterior a la misma.

Desde Euskadi un asistente señaló que la sanidad sí es una prioridad política, lo que sucede es que se destina al beneficio de la privada. No se puede decir que lo desconocen cuando 40.000 sanitarios públicos trabajan para la privada o cuando se subcontrata el servicio de ambulancias o cuando se recortan horarios en los centros de salud. Es cierto que la sanidad pública funciona mal pero no es desconocimiento, es complicidad.

Otro compañero señaló que lo privado está destinado a ganar dinero mientras la pública son funcionarios y el beneficio es social. En esta línea, otro indicó que la ley 15/97 es un instrumento político, igual que la ley del suelo que se aprobó con el mismo gobierno del segundo lustro de los 90, y que las consecuencias están ahí.

En resumen, ninguna intervención cuestionó los datos y quedó de manifiesto que la diferencia en el debate era que mientras José Manuel achacaba el deterioro de la Sanidad Pública a que hay una incompetencia general en la gestión y que cada uno hace la guerra por su cuenta, debido a que los políticos responden a presiones y que el verdadero problema son los seguros privados. Para Roberto el problema no está solo en horarios o en no contratar personal, la cuestión es el mercado, pues no es justificable que se deriven casi 8.000 millones a la privada y que haya 4,5 millones de pacientes en listas de espera.

Personalmente ya he dicho que me pareció una reunión muy interesante y clarificadora. La única inocente pregunta que tengo es si nos podemos permitir que el Sistema Nacional de Salud se siga deteriorando esperando que vengan mejores gestores o que podamos frenar los desvíos presupuestarios de las comunidades autónomas sin que se legisle para impedirlo o que si no luchamos nos harán caso.

Enrique Dargallo
(18 de marzo de 2025)

Entrevista: Enrique Vega Fernández

Enrique Vega Fernández es Coronel de Infantería retirado. Diplomado en Operaciones Especiales, Paracaidismo y Buceo. Diplomado del Estado Mayor y del Colegio de la OTAN. Fue Mando de compañía y regimiento. Ha participado en operaciones de paz de la ONU y la OTAN en Guatemala, Nicaragua, El Salvador, Mozambique, Croacia, Bosnia-Herzegovina y Kosovo.

Licenciado en Psicología y doctor en Paz y Seguridad Internacional (IUGM, UNED) con la tesis doctoral “Los conflictos armados del cambio de milenio”. Profesor de Gestión de Crisis y Resolución de Conflictos en el IUGM.

Autor de “Los conflictos armados del neoliberalismo”; “Protección Civil y Fuerzas Armadas: la Unidad Militar de Emergencias”; “Operaciones militares de gestión de crisis. Tipos, evolución y características”; “La Unión Europea frente a las catástrofes. ¿Es factible una unidad multinacional europea para emergencias?”; y “Somalia. Otras publicaciones colectivas y artículos en medios de comunicación”.

Pregunta: Detrás de la guerra que comenzó en Ucrania en febrero de 2022 hay tres elementos, al menos: el avance de las OTAN hacia el Este, la decisión de la UE de no depender de la energía rusa (gas y petróleo), y la tendencia expansionista de Putin hacia las antiguas federaciones de la extinta URSS ¿Cuál de ellos piensas que pesó más en el estallido del conflicto?

Creo que en este conflicto más que “el peso” de cada elemento, lo que nos puede aclarar los acontecimientos es la cronología. De los tres elementos, el primero es el avance de la OTAN hacia el este, hacia las fronteras rusas, a pesar del acuerdo (informal, pero firmado) con Gorbachov en 1991. Como consecuencia, cuando este avance puede llegar a Ucrania (Decisión de la Cumbre de la OTAN de Bucarest de 2008 de admitir a Ucrania y Georgia en la OTAN), es cuando Rusia considera que se ha traspasado un límite, para ella inaceptable, debido a las circunstancias especiales de Ucrania y en 2014 (ocupación de Crimea) y 2022 (invasión de Ucrania) decide saltarse el Derecho Internacional. El caso especial de Ucrania es que no era un miembro más del antiguo Pacto de Varsovia como otros muchos países eurorientales que se habían incorporado a la OTAN, sino República de la propia URSS, como lo eran los países bálticos, Estonia, Letonia y Lituania (miembros de la OTAN desde 2004), que encierran por el norte a Rusia (y Bielorrusia), como lo hace Ucrania por el sur. La decisión de la UE de no depender de la energía rusa es evidentemente consecuencia directa de la invasión rusa de Ucrania en 2022.

Pregunta: Se está hablando de rearme, aunque es un término que no es confortable para todos. Desde un punto de vista profesional, militar, ¿lo que las instituciones europeas están planteando es un rearme?

Según la RAE, rearme es la política consistente en el incremento del armamento disponible por un Estado. Luego en un sentido puramente gramatical, lo que la Comisión Europea está proponiendo es un rearme. Otra cosa es que se lo quiera adornar con otras expresiones, debido a aquello de lo políticamente correcto, introduciendo propuestas y acciones que no corresponden exactamente al ámbito militar y, por lo tanto, del “rearme”.

En su reciente borrador de Estrategia de la Preparación de la Unión Europea se citan como riesgos a compensar por la Unión Europea expresiones cómo: ”agresiones armadas a uno o varios países europeos” y entre las “acciones clave” a llevar a cabo se habla de “maniobras militares conjuntas y cursos especializados para jóvenes y adultos” (quizás como compensación a la no existencia de servicio militar obligatorio).

Por otra parte, se habla de desplegar fuerzas europeas en misión de interposición en Ucrania (con respaldo estadounidense) por si Rusia volviese a atacar tras la tregua o alto el fuego que se pudiese alcanzar, es decir, fuerzas europeas lo suficientemente dotadas para como poder enfrentarse a una posible continuación de la agresión rusa, y se empiezan a dar cifras de gasto en armamento. Puede no llamársele rearme, pero lo es.

Pregunta: La OTAN cuenta con 37 bases militares distribuidas por Europa. Si son todas como las dos que tiene en España: Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla), ¿es correcto hablar de Bases de la OTAN, o es una etiqueta para no decir que son bases de los Estados Unidos?

Es una disquisición más formal que realista. La inmensa mayoría de las Bases desplegadas en Europa con personal y efectivos estadounidenses, lo están bajo la rúbrica OTAN, pero, como cualquier otro país, las puede utilizar para aplicarlas en misiones u operaciones pura y exclusivamente estadounidenses. Esto, en realidad, quiere decir, que las instalaciones de la OTAN pueden servir a intereses u operaciones exclusivamente estadounidenses o de cualquier otro país si se diese el caso.

Pregunta: Está resurgiendo, aunque los medios de comunicación lo presenten como algo minoritario, el rechazo a la pertenencia a la OTAN, ¿ves factible que España abandone esa estructura militar?

Posible indudablemente es. Es un problema de decisión política. Tanto salirse de la Organización (OTAN) como del Tratado que la sustenta (Tratado del Atlántico Norte, TAN), que no son lo mismo. Pero que sea posible, no quiere decir que sea fácil, debido a las presiones que se sufrirían de ciertas ideologías y fuerzas políticas españolas -me temo que no precisamente minoritarias- y de otros países (del actual Estados Unidos podrían ser incluso amenazas) de la Unión Europea, a lo peor también de forma mayoritaria.

La salida de la OTAN (no necesariamente del TAN), tal como están las cosas, empieza a ser, bajo mi humilde punto de vista, indispensable para los países de la Unión Europea, si de verdad ésta quiere llegar a alcanzar una cierta autonomía estratégica y operativa.

La Unión Europea dispone ya en estos momentos de esbozos para suplir la “organización” de la OTAN: las Políticas Exterior y de Seguridad Común (PESC) y Europea de Seguridad y Defensa (PESD), el Estado Mayor de la Unión Europea (EMUE), la Brújula Europea, etc., todos ellos, en estos momentos, estratégicamente “subordinados” a sus homónimos de la OTAN por deseo y decisión de nuestros propios Gobiernos. Sería conveniente que se le empezara a dar a esta estructura absoluta prioridad sobre la estructura OTAN (la O de OTAN) en base a una “estrategia UE diferenciada de la hegemónica y expansionista EEUU/OTAN”. Con la suficiente claridad de miras de entender el “factor tiempo”: no es posible en menos de ocho o diez años, y de entender el “factor geopolítico”: Rusia es un país europeo más, como nos muestra la historia europea, y sólo es rival de Estados Unidos (ahora enmascarado con vistas a neutralizar en lo posible su “coincidencia de puntos de vista” con su auténtico rival, China).

Pregunta: En su investidura, Trump anunció que retoma el proceso de retirada de los USA de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y en distintas ocasiones ha amenazado con abandonar la OTAN ¿Tiene sentido la Alianza Atlántica sin los USA?

Ojalá Estados Unidos abandonara la OTAN, pero no creo que lo haga. El refuerzo geopolítico, político y militar que le proporcionan los demás países de la OTAN es de gran importancia para Estados Unidos. Lo que le interesa a Estados Unidos, quizás amenazando con salirse y exigiendo mayor contribución financiera (el célebre 5% del PIB en los presupuestos de Defensa), es “disciplinar” al resto de países OTAN para que sigan ejerciendo de “auxiliares obedientes” en sus aspiraciones de hegemonía y expansionismo.

Pregunta: Uno de los grandes pesos que contribuyó al hundimiento de la URSS fue la carrera armamentística que entabló con los USA, ¿no supondrá el incremento de los presupuestos en defensa, y entrar en esa lógica, una trampa mortal para la UE?

Es difícil, para mí, predecir algo tan complejo. Mi esquema sería. Creo que es conveniente el desenganche de los países europeos de la OTAN. Será mucho más fácil si se hace de una forma conjunta, progresiva (sin prisas) y continuada (sin pausas). Pero es fundamental tener claro el “para qué” queremos autonomía geopolítica, estratégica y operativa, vistas especialmente desde el punto de vista militar y de seguridad en el que creo que se centra esta conversación. Un “para qué” que indudablemente no puede dejar de tener en cuenta las “necesidades sociales y económicas” de cada país y del conjunto de Europa. Esta es la dificultad del imprescindible “para qué” previo. Creo que ayudaría dejar de considerar a Rusia como “necesariamente” enemigo y agresor y considerarlo como un país europeo más con el que se debe volver a negociar y comerciar sin vetos ni sanciones. El caso ucraniano, como ya he comentado, es muy singular, no extensible al resto de Europa.

Pregunta: Según datos de la Agencia Europea de Defensa, en 2024, el conjunto de los países de la UE, gastaron en Defensa 326.000 millones de euros, frente a los 149.000 de 2005 (un incremento del 119%). Mientras que Rusia, en 2024, tuvo un gasto militar de 111.000 millones de euros ¿Piensas que Europa necesita incrementar sus presupuestos militares en la medida que se está planteando?

Cada vez se oyen más voces recordando que el verdadero problema no es gastar más o menos, sino gastar mejor, y añado, gastando “para qué”. En roman paladino, si se acaba con la subordinación de las estructuras militares y de seguridad europeas a las de la OTAN, concebidas para mantener e incrementar en lo posible el hegemonismo y el expansionismo de Estados Unidos, y rechazando enemigos históricos a priori. Si, a pesar de tener estas consideraciones en cuenta, se llega a la conclusión de que hay que incrementar los presupuestos de Defensa, creo que se deberían incrementar, sin dejar de tener en cuenta otras necesidades quizás más perentorias, pero Europa, los países europeos, son en general relativamente “ricos”. Tampoco magnifiquemos el peligro de gastar algo más en defensa, si se demuestra que es conveniente. Desgraciadamente, en el mundo de relaciones internacionales que nos ha tocado vivir, la potencia militar es un factor decisivo. Por eso es tan importante el “para qué” la queremos, del que se derivarán “el cómo”, “el cuánto” y “el cuándo”.

Pregunta: Por último, ¿No crees que la UE está sobrevalorando a Rusia como enemigo a la vez que minusvalorando los riesgos de desestabilización que para Europa supone el genocidio que Netanyahu está cometiendo en Palestina?

Respecto a la primera parte de la pregunta, creo que está contestada en las respuestas anteriores. En cuanto a la segunda, lo primero que se me ocurre decir en relación al genocidio de Palestina es que la postura de la Unión Europea y de los países europeos me parece vergonzosa y cobarde.

Vergonzosa y cobarde porque, como también creo que ya he dicho, las posturas geopolíticas europeas actuales son simples “auxiliares” y “subordinadas” de la estadounidense. Aunque se nos llene la boca constantemente de ser “los defensores de la democracia y los derechos humanos en el mundo”. ¿En Palestina también?

Rompamos ese lazo de subordinación (saliéndonos de la OTAN) y tengamos nuestras propias políticas de seguridad y defensa (complementarias de las de Estados Unidos, si se quiere y cuando corresponda, pero independientes). Este es el indispensable “para qué”, al que ya he aludido varias veces. Porque el “para qué” que oigo y leo ni me convence ni le auguro unos resultados satisfactorios.


El rector de la UNED condecora al coronel Enrique Vega Fernández
Roberto Tornamira Sánchez, para Tribuna Socialista

Defendamos los Servicios Públicos

Sanidad, Educación, Pensiones y Dependencia

Son los cuatro pilares básicos del Estado de Bienestar: Sanidad, Educación, Pensiones y Dependencia, pero no son los únicos.

El domingo 23 de marzo miles de personas nos hemos manifestado en las calles de Madrid, pasando por la puerta del Congreso de los Diputados, para reclamar la defensa efectiva de los servicios públicos, es decir, para pedir que se les dote de mayor presupuesto y para que se desprivatice lo privatizado.

Los servicios públicos están infradotados presupuestariamente, prueba de ello es la falta de profesionales y medios que se sufre en todos ellos: falta de pediatras en la atención primaria madrileña, falta de medios para el tratamiento del cáncer en Soria, déficit de personal de enfermería en Andalucía… son ejemplos concretos de la situación que se vive, aunque sería más correctos decir se sufre, en todas las comunidades autónomas, en unas con mayor intensidad que en otras, pero en la práctica totalidad hay un deterioro del sistema sanitario público.

Según datos de la OCDE, España gasta un 20% menos en Sanidad que la media de los países europeos. Pero el déficit no solo afecta a la Sanidad. En la Educación Pública de primaria y secundaria hay déficit se personal docente y de apoyo, de tal modo que cada día es mayor la carga de trabajo administrativo que los docentes se ven obligados a soportar. La infra dotación presupuestaria en las universidades es galopante.

El déficit de personal en las residencias de mayores es endémico y la escasez de plazas en función de las necesidades es brutal: a primeros de año se estimó que, en el conjunto del país, se necesitaban 35.000 plazas para atender la demanda de personas con Dependencia Severa. En Madrid son 270.000 las personas que, teniendo más de 65 años, viven solas.

Además del déficit presupuestario, que provoca la escasez de personal y medios, la Sanidad, la Educación y la Dependencia tienen en común la privatización por la vía de los conciertos y convenios con entidades privadas, lo que supone una sangría de dinero público que se despilfarra y va a parar al accionariado de fondos buitre y todo tipo de especuladores, caldo de cultivo para la corrupción.

Carrera de San Jerónimo (Madrid) 23 de marzo-25

Las pensiones tienen un elemento fundamental, como es que las pensiones por jubilación, orfandad y viudedad no se pagan con impuestos, sino que son parte del salario que los trabajadores y trabajadoras destinamos al pago de las pensiones.

Es la parte que pone el Estado, para los complementos a mínimos, la que se nutre con los impuestos. Y es la utilización indebida del dinero aportado por los trabajadores y trabajadoras lo que ha generado una deuda del Estado para con las pensiones valorada, en 2023, en más de 140.000 millones de euros, según el ministro de Seguridad Social, en Sr. Escrivá -hoy Gobernador del Banco de España-. Y es por este motivo que el movimiento de pensionistas consiguió que en la Ley 21/2021 se introdujese la Disposición Adicional Sexta, por la que tenía que encargarse un informe de Auditoría que abarcase el periodo 1967 a 2019. Pero este precepto legal no ha sido cumplido por el actual Gobierno. Hay que continuar exigiendo el cumplimiento de la ley, para saber cuánto dinero debe el Estado a las pensiones, es decir a los trabajadores y trabajadoras, de modo que se termine de una vez por todas con las dudas interesadas sobre la sostenibilidad del Sistema Público de Pensiones. Y, en todo caso, el Estado debe ingresar la cantidad de dinero reconocida por el Ministerio de Seguridad Social y por los informes del Tribunal de Cuentas.

Hay otros servicios que deberían ser un servicio público, pero que no lo son. Solo dos ejemplos: Vivienda y Banca.

Desde 1981 se vienen haciendo planes plurianuales para la promoción de viviendas protegidas. Hay que aseverar que el Estado ha fracasado estrepitosamente en esta materia. El error es de enfoque, y es que, en lugar de pensar en el número de hogares que el Estado debía proveer, se ha pensado siempre en utilizar la promoción de vivienda de protección oficial para fomentar la actividad económica. El mercado, no conforme con eso, se ha dedicado a corromper a los políticos que se han prestado a ello para hacerse, a bajo coste, con la propiedad de las viviendas construidas con dinero público; es el caso del Ayuntamiento de Madrid, en el periodo de la alcaldía de la señora de Aznar.

La banca por su parte es un negocio cautivo en manos de una oligarquía bancaria. Un negocio que cuanto más sufre la mayoría de la sociedad mayores beneficios consiguen, a costa de comisiones abusivas, altos intereses en los productos financieros y prácticamente nula remuneración a los depósitos, incluso en etapas en las que el precio del dinero ha subido. Este paraíso del beneficio especulativo se ha creado en dos etapas: una primera con la privatización de la red de banca pública que tenía el Estado, Argentaria; y una segunda con la dilapidación de las cajas de ahorro, de las que se han apropiado los bancos, con la jugosa aportación del Estado, por valor de más de 100.000 millones de dinero público -35.000 de coste de la SAREB + 65.000 dinero para el saneamiento de las entidades-. Tras estas acciones del Estado a favor de los intereses del capital financiero, ha venido la conformación de un oligopolio de 5 grandes entidades que no han colmado sus ansias de concentración.

Los servicios públicos no son un lujo, ni un capricho, son una necesidad que se paga principalmente con las aportaciones de los trabajadores y trabajadoras, a través de los impuestos y las cotizaciones. Es la minoría, pudiente, la que, insolidariamente, no quiere pagar impuestos y en los servicios públicos no ve una necesidad, porque ellos no los necesitan.

De modo que es de celebrar que haya movilizaciones en defensa de los servicios públicos, la pena es que no haya más y que no las convoquen en unidad todas las organizaciones de los trabajadores, políticas y sindicales.

La mejor vacuna contra el fascismo son los derechos sociales y una buena red de servicios públicos.

Inicio de la manifestación en la Puerta del Sol (Madrid) 23mar25
Roberto Tornamira
Socialista afiliado al PSOE en Madrid

Editorial: La primera víctima de la guerra es la verdad

Una vez más y casi repentinamente las instituciones europeas y nacionales nos intentan convencer de lo contrario que nos han dicho durante décadas.

Le llaman “rearme”, cuyo antónimo es “desarme”. Es un término que a nuestro presidente del Gobierno no le gusta, quizá porque en castellano es muy explícito y no facilita que la sociedad se lo trague sin más. Se dice que fue Esquilo quien acuñó la frase “la primera víctima de la guerra es la verdad”. Con independencia de si fue o no su autor el dramaturgo griego, de lo que no cabe duda es de que es una frase certera.

Hay demasiadas prisas y muchos interrogantes sin responder. La ceguera de los pueblos, ante las propuestas de salvación de sus dirigentes, ha costado muy cara a lo largo de la historia. Los dirigentes de las instituciones supranacionales, como la OTAN o la Comisión Europea vienen haciéndose eco de lo que desde Washington se lanza como amenazas e imposiciones; mensajes que no son nuevos, aunque sí en su forma y tono. Veamos:

El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, tan solo 72 horas después de que Trump tomara posesión de la presidencia de los Estados Unidos de América (EE.UU.), el pasado 20 de enero, instó: “a los aliados occidentales de Ucrania a brindar más apoyo a Kiev, asegurando estar de acuerdo con el presidente estadounidense Donald Trump, quien exige que los países miembros de la alianza aumenten su presupuesto de Defensa del 2% al 5% de su PIB.”

Por su parte, Úrsula von der Leyen, unas semanas después, decía “Puede que la amenaza de guerra no sea inminente, pero no es imposible”. Y, a primeros de marzo, su Comisario de Industria, el Sr. Thierry Breton, ha declarado que “Necesitamos cambiar el paradigma y pasar al modo de economía de guerra”.

Basten estos tres ejemplos concretos de esta campaña de “sensibilización” para hacernos algunas preguntas fundamentales, antes de tomar posición.

Estos dirigentes institucionales, aunque hayan cambiado los sujetos, son quienes nos llevaron a la gran crisis de 2008, por ende, no deberían gozar de demasiada credibilidad. Han tenido algunas décadas para velar por la independencia económica y militar de Europa, y no lo han hecho ¿Por qué ahora?, ¿por qué la prisa?

A lo largo de la historia, en el s. XIX y en el s. XX, respectivamente, ha sido Francia y Alemania quien ha intentado invadir Rusia. Por otro lado, mientras Europa gastó en defensa 326.000 millones de euros, Rusia, en el mismo ejercicio económico -con la guerra en curso en Ucrania- gastó 111.000 millones de euros ¿Es creíble la amenaza de Rusia a Europa?

Si se trata de ser independientes de los EE.UU. ¿Por qué nadie dice con claridad que Europa se rearmará con industria propia y no seguirá gastando entre el 60% y el 80% de su gasto en defensa siendo cliente de la gran industria de armamento estadounidense?

También nos tocan por el lado de la moralidad y la ética al hablarnos de la importancia de defender los valores y principios de la cultura europea ¿Defendemos los valores de la cultura europea manteniendo relaciones diplomáticas y económicas, incluido el comercio de armas y/o tecnología para la guerra, con un Estado fascista que ha exterminado ya a más de 50.000 personas en Palestina, y que ha creado una oficina para preparar la limpieza étnica de Gaza?

Estas son solo algunas de las muchas cuestiones que hacen imposible apoyar el incremento del gasto en Defensa, y da lo mismo si es un 2, un 3,5 o un 5%; no solo es la cantidad, es el para qué.

Las instituciones españolas, incluidas las valencianas, desde el jefe del Estado hasta el último ayuntamiento, no han invertido en las infraestructuras hidráulicas que hubiesen evitado muchas muertes en la DANA del pasado mes de octubre. En pandemia se hubiesen evitado miles de muertes si se hubiese ido incrementando el gasto en Sanidad, en lugar de lo contrario, por ejemplo: en Madrid no se hubiesen colapsado las urgencias o se habría podido medicalizar las residencias de mayores. Desde hace décadas se dejó de construir vivienda pública, y ahora hay millones de jóvenes que ven frustrado su derecho a la emancipación. Y así podríamos citar otros ejemplos que evidencian que las prioridades de los pueblos van por un lado y las de las instituciones por otro. Nunca es el momento de invertir en la necesidades y prioridades de la mayoría de la sociedad, para eso nunca hay dinero. Pero ahora, de repente, hay que destinar a la industria de la muerte 800.000 millones de euros, mientras se escatima para la Salud, la Educación, las Pensiones o la Vivienda.

El trampantojo es que nos venden el miedo a la guerra la urgente necesidad de rearmarnos, cuando en realidad se trata de seguir los dictados de las administraciones estadounidenses, incluida la actual.

El Gobierno de coalición, con sus dos cabezas visibles: Pedro Sánchez y Yolanda Díaz, podría actuar de otra manera. Por ejemplo, en la estela de Zapatero, cuando nos sacó de la guerra de Irak repatriando de inmediato a las tropas destinadas sobre el terreno y negarse al incremento del gasto militar. Ese esfuerzo en el gasto bien podría dedicarse a la sanidad, la enseñanza pública, la construcción de viviendas, la inversión en infraestructuras, la subida de las pensiones… El mejor antídoto democrático frente a la ola reaccionaria y de extrema derecha, sería convertirse en adalid de la paz ante los pueblos de Europa. Son muchos los socialistas -con o sin carné- que esperarían algo así, y no que se convierta en un vasallo más de los planes de guerra de Trump.

El Partido Socialista, y todas las organizaciones políticas y sindicales que se reclaman de la defensa de los trabajadores y la mayoría social, deberían abrir este debate entre sus bases y en el conjunto de la sociedad, pues es debatiendo como se forma y madura una sociedad libre.

El conocimiento es un arma necesaria para evitar la manipulación.

El Comité de Redacción

ASTRADE organiza: Acto/Debate

“Luchando por la Sanidad Pública»

17 de MARZO
19:00

Solicitar enlace de conexión en este email:

astrayde@gmail.com

Ponentes:

José Manuel Freire Campo

Médico especialista en Neumología.
Profesor Emerito de la Escuela Nacional de Sanidad.
Consejero de Sanidad en el Gobierno vasco (1987-1991).

Roberto Tornamira Sánchez

Presidente de ASTRADE
Secretario General de FeS-UGT-Mafrid (2009-2016
Miembro del espacio Vecinas y Vecinos de Barrios
y Pueblos de Madrid en defensa de la Sanidad Pública.

Presenta, modera y dirige el acto:

Gloria Mora Ridruejo

Vicepresidenta de ASTRADE

Organiza

Las políticas liberales son el caldo de cultivo para la extrema derecha

Elecciones en Alemania

El resultado de las elecciones federales que se han celebrado el pasado día 23 de febrero en Alemania, confirma la teoría de que cuando económicamente las cosas van mal para la mayoría social, y no se da una salida de carácter socialista, de izquierdas, la derecha hace del cabreo general su caldo de cultivo.

Hablemos primero de los resultados:

La participación ha sido del 82,5%, la más alta de todos los comicios federales en lo que va de siglo, pero no más alta que el 91,1% de 1972, ni que el 90,7% de 1976. No obstante, una alta participación, para lo que estamos acostumbrados últimamente.

En el Parlamento alemán (Bundestag), la mayoría absoluta se sitúa en 316 diputados -sobre un total de 630 parlamentarios.

La CDU es el partido que agrupa democristianos y conservadores. En nuestro país hay quien lo compara con el PP, por el hecho de que comparten espacio en Europa en el PP-europeo, pero con la diferencia de que la CDU no tiene ningún vinculo histórico con el fascismo de Hitler, lo que no se puede decir del PP español y su genética franquista. Son los ganadores de las elecciones, al haber pasado de 197 a 208 diputados en el Busdestag, un incremento del 5,6%. En número de votos han pasado de los 11.178.298 de 2021 a los 14.158.432 de este mes de febrero, un incremento en votos del 26,66%.

La AfD (Alternativa para Alemania), partido que nace en 2013. Abiertamente de extrema derecha. Nace de una escisión de la CDU. Han pasado de 83 a 152 diputados, lo que significa un crecimiento del 81,93%. Han crecido en más de 5,5 millones de votos, al pasar de 4.803.902 a 10.327.148, un incremento del 115%.

El SPD (Partido Socialdemócrata Alemán), fue constituido en 1875. En su denominación define su ideología. Ha sido uno de los grandes perdedores de los recientes comicios. Ha perdido 86 diputados, lo que supone una caída del 41,26%, pasando de los 206 diputados de 2021 a 121 en la actualidad. Esto, en votos, significa que ha pasado de los 11.955.434 a los 8.148.284; una caída del 31,84%, al haberse dejado en esta legislatura pasada más de 3,8 millones de votos.

Alianza 90/Los Verdes, nace tras la unificación de las dos Alemanias, concretamente en 1993 por la alianza de Alianza 90, de la Alemania oriental y Los Verdes, de la Alemania occidental. Se define como de centroizquierda liberal, además de ecologista. Han perdido 1.090.730 votos, equivalente a un 15,92% de bajada en votos, lo que se ha traducido en pasar de 118 diputados a 85, una pérdida del 27,97% de peso parlamentario.

El FDP (Partido Democrático Libre), el partido liberal desde un punto de vista ideológico, aunque situado en el centro derecha, fue el socio de gobierno que provocó el adelanto electoral, aunque esto fuese decisión del canciller Scholz. Han desaparecido del Bundestag, al no alcanzar el mínimo requerido del 5%. Los liberales han perdido 3.171.074 votos de los 5.319.952 que obtuvieron en 2021, perdiendo la totalidad de los 92 escaños que tenían.

DIE LINKE (La Izquierda), Creado en 2007 por la unión del Partido Socialista Democrático (SED), proveniente de la Alemania oriental y Trabajo y Justicia Social-La Alternativa Electoral (WASG), una escisión del SPD. Die Linke ha resurgido, al pasar de 39 a 64 diputados, un crecimiento del 64,10%, pasando de 2.270.906 a 4.355.382 votos.

La primera y evidente conclusión es que el trompazo se lo han dado los tres partidos que formaban el Gobierno presidido por Olaf Scholz (SPD). Entre los tres han perdido el voto de 8 millones de electores.

Los socios de gobierno no se ponían de acuerdo en las cuestiones presupuestarias: los liberales del FDP proponían reducir el gasto público (menos servicios públicos) en paralelo a una negativa a subir impuestos, a lo que los otros dos socios de Gobierno (SPD y A90/LV) se oponían. Sin embargo, el Gobierno al completo ha estado de acuerdo con el incremento del gasto militar. Alemania destinó 54.500 millones de euros a defensa en 2022, incrementó esa cifra en el 20% para 2023 (1,52% del PIB) llegando a los 63.600. En 2024, Alemania acató las órdenes de la OTAN y destino a defensa el 2% de su PIB, gastando 90.600 millones de euros https://www.dw.com/es/gasto-en-defensa-c%C3%B3mo-se-financiar%C3%A1-la-seguridad-de-alemania/a-71550700 lo que supuso un incremento del 42,44% del gasto en esta partida.

Es difícil desvincular el rechazo de millones de alemanes y alemanas al incremento del gasto en defensa, por mucho que lo exija la OTAN o Trump, su verdadero comandante actual, particularmente si esto tiene como consecuencia el recorte de los gastos sociales que constituyen el Estado de Bienestar.

La encrucijada en la que las instituciones tienen metidos a los gobiernos, toma formas distintas, pero buscan el mismo objetivo en todos los países de la UE; España realizó una reforma constitucional express en 2011, al condicionar el gasto social al pago de la deuda del Estado (Artº. 135.3). En noviembre de 2023, el Tribunal Constitucional federal alemán dictaminó la inconstitucionalidad de una dotación presupuestaria de 60.000 millones de euros que hizo el Gobierno Scholz, bajo el principio de “freno al endeudamiento”.

Otro problema añadido es que los países de europeos se han desindustrializado, al haber deslocalizado gran parte de sus fábricas a países con mano de obra más barata, perdiendo los gobiernos el control de estas decisiones, incluso contribuyendo a ello. El resultado para Alemania es que además pierde peso industrial en relación al resto de países de Europa al haber pasado su industria sobre el conjunto de la UE del 40,5% en 2014 al 36% en 2023.

Y un tercer factor, consecuencia de la guerra en Ucrania, es el incremento del precio de los carburantes, al tener que pagar un 40% más caro el gas estadounidense frente al gas que compraba a Rusia.

Todo ello ha llegado a la economía real, a la clase trabajadora, que no percibe ni recibe criterios ni propuestas a sus problemas cotidianos. Es de la ausencia de políticas sociales, de izquierda, lo que está fomentando el auge de la extrema derecha, que se basa en identificar a supuestos culpables, como si los inmigrantes tuviesen culpa de que su gobierno decida gastar más en armamento y menos en sanidad, como si la inmigración hubiese decidido cambiar de proveedor de gas en el suministro al país.

Como se ve, estas circunstancias pueden ser aplicables a cualquier país en Europa. De modo que los partidos que se reclaman de la izquierda harían bien en dejar de competir en ver quién es el alumno más aplicado a la hora de gestionar la economía de mercado y dedicarse a recuperar los valores de la izquierda que nunca debieron abandonar.

Roberto Tornamira Sánchez
Militante socialista del PSOE en Madrid

45 años de lucha y compromiso.

El legado de UGT Andalucía


Con cuatro décadas y media de historia, UGT Andalucía celebra su 45 aniversario como pilar esencial en la defensa de los derechos laborales y la construcción de una sociedad más justa. Desde sus inicios, el sindicato ha evolucionado con los cambios políticos, económicos y sociales, adaptándose para seguir siendo la voz de la clase trabajadora andaluza.

Los inicios de la lucha sindical

La historia de UGT Andalucía se enmarca en la transición democrática. Tras años de exilio, represión y clandestinidad, en 1976 UGT celebró su 30º Congreso en Madrid, el primero celebrado en España tras la Guerra Civil, bajo el lema “A la unidad sindical por la libertad”, marcando un paso decisivo hacia su reconocimiento oficial. En 1977, con la legalización de las centrales sindicales, UGT se consolidó como abanderada de la defensa de los derechos laborales en una España en plena apertura democrática.

Paralelamente, Andalucía vivía un periodo de profundas transformaciones, marcado por la consolidación de la democracia, la crisis económica y el avance del Estado de las Autonomías. En este escenario de incertidumbre y esperanza, se hizo patente la necesidad de contar con una organización sindical fuerte y autónoma, capaz de defender con voz propia los derechos de la clase trabajadora andaluza. Desde mediados de la década, un grupo de sindicalistas comenzó a articular una estructura regional de UGT, coordinando a las uniones provinciales para sentar las bases de un proyecto común que respondiera a las problemáticas específicas de la comunidad.

El 12 y 13 de enero de 1980, en la localidad malagueña de Fuengirola, se celebró el primer Congreso Regional de UGT Andalucía, bajo el lema “Nuestra lucha, Andalucía”, en el que se aprobaron los estatutos y las resoluciones que marcarían el rumbo del sindicato en los años venideros, estableciendo líneas de actuación claras en la lucha contra el desempleo, la precariedad laboral y la desigualdad social. Además, UGT Andalucía desempeñó un papel fundamental en el referéndum del 28 de febrero, promoviendo el voto favorable al Estatuto de Autonomía.

Consolidación en los años 80

Durante los 80, UGT Andalucía se consolidó como fuerza sindical de referencia. La aprobación del Estatuto de los Trabajadores en 1980 y la firma de los acuerdos como el Acuerdo Nacional sobre Empleo en 1981 y el Acuerdo Económico y Social en 1984 sentaron bases para relaciones laborales más justas. Además, el sindicato demostró su compromiso con la defensa de la democracia tras el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.

La huelga general del 14 de diciembre de 1988, convocada junto a CCOO, evidenció la fuerza de la unidad sindical y obligó al Gobierno a retirar un plan que precarizaba el empleo juvenil. Este hito marcó un punto de inflexión en la acción sindical y reforzó la posición de UGT como actor clave en la defensa de los derechos laborales.

UGT Andalucía impulsó la igualdad de género con la creación del Departamento de la Mujer en 1986 y dio voz a la juventud trabajadora mediante el Departamento de Juventud, creado en 1983.

Desafíos de los años 90

Los 90 estuvieron marcados por movilizaciones y la consolidación de UGT Andalucía como la primera fuerza sindical de la región. La huelga general del 28 de mayo de 1992, en respuesta al “Decretazo”, reafirmó la capacidad de movilización del sindicato para defender los derechos laborales.

Durante esta década, UGT Andalucía también jugó un papel clave en la seguridad laboral, la igualdad de género y la protección de los trabajadores y trabajadoras inmigrantes. Los acuerdos de concertación social entre sindicatos, administración autonómica y empresarios consolidaron un modelo de diálogo que garantizaba avances en empleo, formación y desarrollo económico.

Adaptación a los nuevos retos del siglo XXI

Desde el año 2000, el sindicato afrontó nuevos desafíos derivados de la globalización y la digitalización del mundo laboral. La concertación social siguió siendo clave, logrando avances en la regulación del empleo temporal, la reforma del PER y la integración de trabajadores y trabajadoras inmigrantes. Hubo también momentos de fuerte movilización, como la huelga general de 2002 contra la reforma de la protección por desempleo.

UGT Andalucía reforzó su compromiso con la igualdad de género y la memoria histórica, y en 2002 creó la Fundación para el Desarrollo de los Pueblos de Andalucía (FUDEPA) para conservar y difundir su patrimonio sindical.

Resiliencia ante la crisis de 2008

La crisis económica global de 2008 puso a prueba la capacidad de resistencia del sindicato. Con un desempleo creciente y recortes en derechos laborales, UGT Andalucía desplegó su capacidad de negociación y movilización para proteger a la clase trabajadora. Las huelgas generales de 2010 y 2012, bajo lemas como “Así, no” y “Nos dejan sin futuro”, fueron la respuesta del sindicato a reformas que facilitaban el despido y precarizaban el empleo.

A pesar de la difícil situación económica, el sindicato logró avances significativos, como la revalorización del salario mínimo, la firma de acuerdos para mejorar la estabilidad laboral y la promoción de la igualdad de género. Además, reforzó su compromiso con los servicios públicos, liderando movilizaciones en defensa de la sanidad, la educación y la protección social.

Renovación y compromiso social en la actualidad

En la última década, UGT Andalucía ha iniciado una etapa de modernización y adaptación a los nuevos retos del mundo laboral. La incorporación de una mujer a la Secretaría General en 2014 marcó un hito en la historia del sindicato, consolidando su apuesta por la igualdad de género. Durante este periodo, el sindicato ha reforzado su papel en la negociación colectiva, logrando mejoras en los salarios, las condiciones laborales y la protección social.

La pandemia de COVID-19 en 2020 fue un desafío sin precedentes. UGT Andalucía jugó un papel esencial en la defensa de los trabajadores y trabajadoras, promoviendo y negociando los ERTE para garantizar la protección social. También participó en el diseño del Ingreso Mínimo Vital para combatir la pobreza.

En 2024, la lucha sindical sigue avanzando y en julio se firma el Acuerdo para el Impulso de la Participación Institucional en Andalucía, reafirmando la importancia del diálogo social. El sindicato también ha intensificado su compromiso con la sostenibilidad, promoviendo empleos verdes y medidas para mitigar el cambio climático. Asimismo, defiende la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales.

Hacia el futuro: desafíos y compromisos

UGT Andalucía afronta nuevos retos para garantizar el bienestar de la clase trabajadora y la sociedad andaluza en los próximos años. En el ámbito digital, busca adaptar la negociación colectiva al impacto de la inteligencia artificial, la robotización y las plataformas digitales. Ante la transición ecológica, reclama un Pacto de Estado contra el Cambio Climático que fomente las energías renovables y genere empleo de calidad en los sectores verdes.

La igualdad y la diversidad siguen siendo objetivos prioritarios. El sindicato trabaja para eliminar las barreras que dificultan la inclusión de jóvenes, mujeres, migrantes y colectivos vulnerables, promoviendo condiciones laborales justas. Asimismo, defiende el acceso a una vivienda asequible como un derecho social y laboral esencial para el bienestar de la clase trabajadora.

La protección de los servicios públicos, como la sanidad, la educación y los servicios sociales, continúa siendo una de sus principales líneas de acción. En el ámbito del empleo juvenil, lucha contra la precariedad y la temporalidad mediante políticas de formación y fortalecimiento de los derechos laborales. Además, apuesta por un cambio en el modelo productivo, impulsando la innovación, la reindustrialización y el desarrollo tecnológico para crear empleo estable y de calidad.

En su compromiso con la Memoria Democrática, UGT Andalucía reivindica la verdad, la justicia y la reparación para quienes defendieron los derechos laborales y la democracia. A través de diversas iniciativas, mantiene viva la memoria de las personas represaliadas y refuerza los valores democráticos en la sociedad.

Con la mirada puesta en el futuro, el sindicato impulsa a una nueva generación de sindicalistas jóvenes, comprometidos con la justicia social, la sostenibilidad y la innovación. Tras 45 años de lucha y compromiso, UGT Andalucía continúa avanzando hacia una sociedad más justa, igualitaria y solidaria.

En los siguientes enlaces podéis ampliar la información:

Video 45º Aniversariohttps://www.youtube.com/watch?v=69KXrPWid64

Exposiciónhttps://fudepa.org/principal/galeria/ugt-andalucia-45-anos-de-historia

Pepa Castillejo Martín
Gerente de la Fundación para el Desarrollo
de los Pueblos de Andalucía (FUDEPA)

8 de marzo: Día de la mujer trabajadora

Hace un año, el llamamiento al 8 de marzo del colectivo «Republicanas» comenzaba denunciando el asesinato de 8.190 mujeres y 12.000 niños en Palestina.

Hoy la cifra oficial proporcionada por el Ministerio de Sanidad de Gaza sobrepasa los 47.000 muertos, un 70% de los cuales eran mujeres y niños.

La actual tregua (que no alto el fuego) nos deja las terribles imágenes de miles y miles de familias avanzando a pie, con sus hijos y enseres a cuestas, hacia las ruinas de lo que fue su hogar.

Más aún que hace un año, no hay 8 de marzo sin apoyar a las mujeres palestinas, sin exigir el fin del genocidio, al alto el fuego permanente y la ruptura de relaciones diplomáticas del gobierno de nuestro país con el Estado sionista de Israel.

Hoy vivimos en todo el mundo bajo la amenaza de terribles retrocesos en los derechos y condiciones de vida de los trabajadores a todos los niveles. Y las mujeres trabajadoras, como sector especialmente explotado de la clase obrera, sufrirán con particular saña esos retrocesos si no los paramos.

El día 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, porque así lo decidió en marzo de 1911 la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, para honrar a las mujeres que lucharon y luchan por la emancipación de los trabajadores y, por tanto, por su propia liberación de la doble opresión que sufren.

En 1975, la Asamblea General de Naciones Unidas decidió hurtar el carácter obrero de esa fecha, eliminando la palabra «trabajadora», en aras de una supuesta transversalidad en los problemas que afectan al conjunto de las mujeres. Lamentablemente, las direcciones de las organizaciones sindicales y políticas en todo el mundo han aceptado ese disparate, que sitúa en un mismo plano a burguesas y proletarias. Y no, no estamos en un mismo plano. De hecho, estamos en planos opuestos en la batalla por la emancipación y por la igualdad.

En nuestro país hay un claro escollo en esa batalla: la Monarquía y las instituciones heredadas del dictador.

Baste repasar la actuación de la judicatura en todas aquellas cuestiones que afectan al derecho de las mujeres a la vida y a la protección. Burlas, humillaciones, cuando no directamente culpabilización de las víctimas.

La lucha por la República ha de formar parte de este 8 de marzo. Pero no solo por la flagrante negación de democracia que supone el sistema monárquico, aunque también por eso. La lucha por la República tiene un contenido muy concreto. Es la lucha por parar los gastos militares y dedicarlos a las necesidades sociales.

La lucha contra las reformas laborales que han hecho proliferar los contratos a tiempo parcial, que afecta en especial a las mujeres manteniendo y aumentando la brecha salarial.

La lucha por los convenios colectivos, por salarios que permitan cubrir las necesidades vitales dignamente, por convenios que recojan sin ardides el principio fundamental «a igual trabajo, igual salario».

La lucha por la defensa del sistema público de pensiones.

La lucha por el reconocimiento pleno de enfermedades profesionales en los sectores donde hay una mayoría de mujeres.

La lucha por servicios públicos que permitan liberarse de la esclavitud doméstica. La emancipación no será posible mientras no se aseguren los medios suficientes para acceder al mercado de trabajo en condiciones de igualdad. Recordemos que las grandes luchas obreras consiguieron no solo guarderías públicas, sino también comedores y otros servicios incluso en los propios centros de trabajo.

La lucha por que se concrete en leyes el derecho a la vivienda, exigiendo, por ejemplo, la expropiación de las viviendas en manos de los fondos buitre. Prohibiendo los desahucios por imperativo legal. El derecho a la vivienda está por encima del derecho a la propiedad privada y a su explotación.

La lucha por mantener el derecho al libre uso del propio cuerpo, cuestionado hoy por las derechas franquistas (y conculcado en demasiados lugares del mundo). Por la salud reproductiva, por el aborto libre y gratuito sin restricciones y en centros públicos.

La lucha por la separación de Iglesia y Estado. Por la escuela pública y laica. Por una educación igualitaria, libre de prejuicios y estereotipos, con fondos suficientes, fondos públicos exclusivamente para la escuela pública, por una educación basada en el método científico, que incluya la educación para la libertad sexual.

La lucha en defensa de las libertades y derechos. Por la derogación de las leyes represivas, como la Ley Mordaza.

Por todo ello, en este régimen no cabe la emancipación de la mujer trabajadora, como no cabe el conjunto de reivindicaciones del movimiento obrero.

Los derechos duramente conquistados por la más que centenaria movilización de las mujeres nunca han estado asegurados. El capital y los gobiernos e instituciones a su servicio no cejan en su empeño por recortarlos, arrebatarlos incluso. Miramos con horror lo que está sucediendo en Estados Unidos, donde peligra hasta lo más elemental. Pero no hay que mirar más allá de Europa para ver esa misma dinámica. El dinero que se gasta en más y más armas no sale de las piedras, sale de nuestros bolsillos, de lo que aportamos para mejorar nuestras condiciones de vida, no para promocionar la muerte.

Por eso, de nuevo este 8 de marzo, las mujeres trabajadoras estaremos en la calle por nuestras reivindicaciones y, para realizarlas, no hay otro camino que la lucha contra la guerra y contra la guerra social. En nuestro país, esa lucha pasa por la República.

Silvia Martínez
Miembro del Colectivo Mujeres Republicanas

Otegi: la inmigración pone en peligro la identidad de Euskal Herria.

Y la de España, la de Alemania, la de Europa. Cada sociedad se ve en este momento en riesgo de perder su identidad, sus certezas culturales, sus paradigmas centenarios. No descubre nada nuevo una afirmación de este tipo. Las izquierdas del sistema, y Bildu lo es sin duda alguna, son especialistas en ocultar las responsabilidades en las huidas multitudinarias de personas pertenecientes a países cuyos recursos naturales se ven arrebatados mediante bandas armadas organizadas por EEUU, Inglaterra, Francia, Israel con auxilio de la OTAN cuando es necesario. Todos hablan de los efectos de la inmigración, pero nadie habla de sus razones. Particularmente se distancian de las causas miles de oenegés a lo largo y ancho del mundo. Se ocultan las políticas de intromisión y golpes de estado desarrolladas en un buen número de países. Siempre están dispuestos a cumplir el papel de mercenarios de las multinacionales, de Blacwather, ahora denominada La Academia tras los crímenes contra la Humanidad desarrollados en Irak por sus bandas de matones, violaciones, asaltos a la reserva nacional de oro iraquí con mercenarios llevándose lingotes del botín que EEUU logró allí, callan las oenegés y las «organizaciones políticas» europeas acerca de las décadas de ataques de Ruanda como ejército proxy del mundo anglosajón, de 4 Jinetes del Apocalipsis contra la República del Congo, a la búsqueda del coltán y el resto de las riquezas del país.


Nadie tiene nada que decir sobre el criminal ataque de la OTAN encabezada por los eternos asaltantes de barcos contra Libia, al margen de la tortura infame a la que fue sometido Moammmar EL Gaddafi. Las benditas oenegés no nos contarán que África no emigraba a Europa porque el campo libio y su industria daban vivienda y trabajo a jornaleros y jornaleras de toda el África Negra, pero también a trabajadores del campo andaluz y probablemente, extremeño.

Pero había que robar la riqueza, el petróleo y las reservas de oro libias, aunque fuese al precio de que poner en el gobierno a bandas de delincuentes torturadores, saqueadores y violadores enfermizos abriese la única puerta de esperanza de salida con destino a Europa.


Y aquí estamos. Europa, con los cuatro Jinetes del Apocalipsis llevó la muerte, la ruina y la destrucción a Libia y hoy su territorio se ve asaltado por las multitudes que huyen de África, otros proceden de Siria, Afganistán, Sudán, Somalia, Nigeria, Senegal…, en fin, una buena parte de la población africana y asiática llega con traumas inenarrables a los que cada persona sobrevive o convive con ellos como puede.

Más los cientos de miles de latinoamericanos que salen a buscarse un futuro que en sus países les niegan.


Para hablar de inmigración, integración, común denominador cultural hay que fijar previamente un punto de conocimiento a fin de evitar que la prensa y los mass media creen el relato mercenario del «problema de la inmigración» y le den carta de naturaleza.

Nadie abandona su país, a los suyos, por el placer de hacerlo. Se sale de vacaciones, se sale por Erasmus, se sale a estudiar o trabajar con formación o contrato, pero nadie sale a morir en el Atlántico y en el Mediterráneo sin formación, con religiones no bien vistas en Europa por un gran segmento de su población, desconociendo el idioma con la intención de hacer fortuna.


Vienen para no ser asesinados. Vienen para no ser violadas.


¿Y la «izquierda wok» europea, en qué demonios se ha convertido? Es la punta de lanza de la estrategia Demócrata de EEUU, los cómplices del Genocidio que está perpetrando Netanyahu en Gaza. Y solo eso. La Unión Europea es a los pueblos de Europa lo que la «izquierda wok» a la izquierda: un formalismo.


Y así estamos acabando. Las ensoñaciones de grupo han llevado a esa pseudo izquierda wok

a remar en la dirección de los intereses del modelo Biden, de sus multinacionales. Será interesante si EEUU publica la lista de beneficiarios de los donativos de USAID a través de la inefable Fundación Soros, distribuidor oficial de la red de corrupción mundial de la CIA ahora que el nuevo gobierno de EE.UU., ha despedido a todos sus «empleados» o debiéramos llamarles, agentes provocadores de golpes de estado, para sustituirlos por otros que se plieguen a los deseos de la plutocracia presidida por Trump. Para sustituirlos por los suyos, obviamente.


Curiosamente, nadie habla en Europa de esto que ha pasado de ser un secreto a voces a ser una evidencia documentada. Aquí, en el ex primer mundo seguimos empeñados en tapar las causas señalando con el dedo a las consecuencias y somos también expertos en montar bucles alrededor de lo que más nos conviene creer y menos desestabiliza nuestro feliz y rutinario día a día


Pacem in Terris, por un tiempo.


Pues sí, esto es lo que no nos cuentan los mass media del BBVA, USAID, Vocento, y todas las publicaciones subvencionadas para crear una irrealidad cotidiana que impida cualquier conclusión de nuestras reflexiones que pueda marcar la responsabilidad de sus protectores interesados en que siga la barbarie que asola al mundo.


O las cadenas públicas y privadas de Tv comerciales. Donde hay capital y ordena el empresario. Es tiempo de dejar de leer memeces y buscar la información real en los medios que se impulsan desde abajo.


Hubo un tiempo en que Otegi, como toda la Izquierda Abertzale, suscribía estas reflexiones. La izquierda ha claudicado y se ha insertado en el campo institucional en el que es más cómodo sobrevivir acatando las reglas de los padrinos de la UE, la OTAN, los pactos municipales en los que, piensan, que el problema de la Cripta de Mola en Iruña se soluciona cambiando el letrero.


Se ha acabado el tiempo de las medias verdades. La causa del horror mundial es la voracidad incontenible de los Fondos de inversión, de los BlacRock, Vanguard, a los que los movimientos sociales intentan poner freno cada día, movilizándose contra la privatización de los servicios públicos.


Solo acabaremos con la inmigración de los desesperados acabando con aquello que lo provoca y eso significa señalar la responsabilidad de los destructores de sociedades por su lucro personal. Esto Otegi y EH Bildu lo saben, pero prefieren vivir adocenados y apostar por la comodidad de la política de defender sus puestos de acomodo como un componente más del proyecto europeo vasallo de las multinacionales que destruye la industria europea, el campo europeo, la pesca europea, el turismo canario o cualquier otro antojo de los asesinos de las personas, pueblos y culturas.


Se debe devolver a la clase trabajadora, a la juventud, al pueblo, su conciencia y eso requiere una desintoxicación severa de los paradigmas convertidos en certezas incuestionables por los mas media a los que se ha creído de manera acrítica y estos no han cesado de crear el relato del espejo, en el que lo que ves no es la realidad.


Vienen tiempos muy duros. Toca despertar en primera instancia, a aquellos que teniendo conciencia de clase se han distanciado estos años de la acción política en la creencia de que el sistema es imbatible.


La lucha por el control de algunas islas africanas de titularidad española y ricas en fondos marinos está ya en el punto de mira y pueden llegar a afectarnos directamente sin pasar demasiado tiempo y Uber, BlacRock no son nuestros amigos.

Dicho esto, hablemos de la inmigración, Arnaldo.

Joseba Izaga
Miembro de Hemen salida por la izquierda.

Los abogados de Atocha

Por Miguel Sagüés

Los asesinatos de los Abogados de Atocha, fueron uno de los mas atroces atentados terroristas cometidos por la extrema derecha fascista, en el marco de la Transición Española hacia la democracia, iniciada tras la muerte del dictador, Franco, en noviembre de 1975.

Asesinados:

  • Enrique Valdevira Ibañez
  • Luis Javier Benavides Orgaz
  • Francisco Javier Sauquillo
  • Serafín Holgado
  • Angel rodriguez leal

Heridos de Gravedad:

  • Miguel Sarabia
  • Alejandro Ruiz Huertas
  • Luis Ramos
  • Dolores González Ruiz

De todos los heridos, solo vive Alejandro Ruiz Huertas, el último superviviente, habiendo fallecido los demás, por enfermedades directamente relacionadas con el atentado sufrido en enero de 1977, siendo la última en morir, Dolores González Ruiz, Lola, que lo hizo el 27 de febrero de 2015, de cáncer, aunque en realidad, Lola, que había muerto espiritualmente con su marido el día de los atentados, Francisco Javier Sauquillo. Llevó una vida de sufrimiento, habiendo padecido en enero de 1969 el asesinato por la Policía Social, del que fuera su novio, Enrique Ruano. Ambos hechos marcaron su vida para siempre y no pudo nunca reincorporarse a la normalidad de la vida.

Los Abogados de Atocha, maestros e inspiradores de todas las generaciones de abogados laboralistas, defensores de trabajadores, que hemos seguido sus pasos, no sólo son mártires de la Transición, sino auténticos valores de la Memoria Histórica de España, que murieron asesinados por ser luchadores por los derechos de los trabajadores y ciudadanos en general, pero, sobre todo, de las asociaciones de vecinos de barrio, y fueron luchadores por la libertad y la democracia.

A los abogados de Atocha los mataron porque eran del Partido Comunista de España, PCE y de CCOO, eran jóvenes y luchadores, comprometidos y convencidos que tenía que llegar la libertad y la democracia y creían firmemente en lo que hacían, porque defender a los trabajadores de los abusos del Sindicato Vertical y de la explotación de la Patronal, luchar contra los abusos de todo tipo, también los urbanísticos, que se hacían en los barrios y en las asociaciones de vecinales, era luchar por la libertad y la democracia.

Los asesinos iban buscando a Joaquín Navarro, sindicalista de CCOO de Madrid y secretario general del Transporte, que había organizado una huelga del transporte para la mejora de las condiciones del sector y acabar con la mafia del transporte del Sindicato Vertical. Al no encontrar a Navarro, que se había marchado muy poco antes, dispararon a muerte contra los que allí se encontraban, los abogados, un estudiante de derecho y un administrativo del despacho.

Tres fueron los asesinos, dos que dispararon a matar y otro que se dedicó a cortar los teléfonos y a registrar el despacho. Pero detrás de los asesinos materiales, había toda una trama civil, proveniente de la mafia del transporte, que cómo después veremos, el Juez Rafael Gómez Chaparro, se negó a investigar, pese a la petición de la acusación particular.

El Colegio de Abogados de Madrid, con su decano, Sr. Pedrol, al frente, se puso a disposición de los abogados supervivientes y de los abogados del PCE y de CCOO, para organizar un entierro que saliera del Colegio de Abogados.

El asesinato de los Abogados de Atocha ha sido uno de los eventos que más me ha influido e impresionado en mi vida, y lo recuerdo como si hubiese sido ayer. Yo, ya era abogado, pero aún no ejercía porque estaba cumpliendo el servicio militar, y en esas fechas, me encontraba en Madrid de permiso.

El entierro fue una de las manifestaciones más poderosas organizadas por la izquierda, los militantes del PCE y todos los abogados de izquierda y demócratas, a cuyo evento asistieron más de cien mil personas, en un absoluto silencio y dando una lección de responsabilidad y civilidad.

Cien mil personas en sepulcral silencio y todos con el puño levantado, fue algo que llegaba al corazón de todos los asistentes y, probablemente, esta demostración de responsabilidad por parte del PCE, fue el detonante para que unos meses después, Adolfo Suárez, presidente del Gobierno, legalizara el PCE, el 9 de abril de 1977, con la colaboración y apoyo de su jefa de gabinete, Carmen Diez de Rivera, que fue la verdadera artífice de la legalización del Partido Comunista de España.

También pude asistir al juicio oral, gracias a José Bono Martínez, que en esa fecha aún militaba en el Partido Socialista Popular, PSP, de Tierno Galván.

El juicio oral me impresionó muchísimo y jamás se me podrán olvidar las caras de los asesinos, y la forma arrogante y chulesca en que respondían tanto a las preguntas de fiscal como de las acusaciones particulares.

Los asesinos materiales que dispararon fueron José Fernández Cerrá y Carlos García Juliá, Fernando Lerdo de Tejada se quedó en la puerta vigilando tras registrar el despacho.

Además, estaban procesados Francisco Albadalejo Corredera, vinculado con la mafia del transporte del Sindicato Vertical, Leocadio Jiménez Caravaca y Ramón Francisco Fernández Palacios, ex miembros de la División Azul, quienes proporcionaron las armas. También se procesó a Gloria Herguedas, que era la novia de Cerrá.

Sin embargo, todos los abogados de la acusación particular, estaban convencidos que había una trama mucho más amplia de personas vinculadas a la Falange y a Fuerza Nueva, y algunas pesquisas apuntaban a los Servicios Secretos. Como llegó a decir el abogado Sartorius, faltaban en el procesamiento “las cabezas pensantes”. Pero el juez Gómez Chaparro, se negó sistemáticamente a iniciar cualquier investigación y posibilitó, a sabiendas, la fuga de Lerdo de Tejada, con un permiso de Semana Santa, que huyó a Chile, hasta que en 2015, prescribió la orden de busca y captura, quedando libre. Más tarde se fugó Carlos García Juliá en 1991, con una libertad condicional, cuando le faltaban casi diez años de condena por cumplir.

Desde aquel luctuoso suceso, todos los 24 de enero se rinde merecido homenaje a los Abogados de Atocha, organizado por la Fundación que lleva su nombre, con asistencia de CCOO, PCE, Colegio de Abogados de Madrid y numerosos sindicalistas y abogados que los conocimos, homenaje que se realiza en Antón Martín, en la estatua del Abrazo, obra de Juan Genovés, y cuyo lugar ha sido declarado, en enero de este año, como “lugar de memoria histórica”.

Mantengamos siempre vivo el recuerdo del sacrificio de los Abogados de Atocha, que su muerte no sea en vano, porque “SI EL ECO DE SU VOZ SE DEBILITA, PERECEREMOS.”

Concentración homenaje a los “Abogados de Atocha”, 24 de enero de 2024
Plaza de Antón Martín (Madrid)