Democratizar, por fin, la carrera judicial

¡Ellos se lo han buscado! De tanto ir el cántaro a la fuente al final se ha roto. Estos asertos populares definen a la perfección el efecto de ponerse al descubierto, a ojos de todo el mundo y con descaro, actuaciones judiciales que confirman la existencia de un grupo de jueces, no menor en la judicatura española, que utiliza la justicia como herramienta acorde a su ideología para asediar al oponente político conforme a una estrategia planificada. Es lo que se viene denominando como el brazo judicial del PP, que lleva meses aflorando. Comando que no es nuevo ni sorprendente, sino conocido por quienes seguimos la actualidad desde la época de la transición democrática que no se produjo en el ámbito del poder judicial.

La llegada en 2020 del primer Gobierno de Coalición de PSOE y Unidas Podemos, merced a la abstención de ERC y Bildu, y el apoyo parlamentario del BNG, Más País-Compromís, Nueva Canarias, Teruel Existe y PNV, puso en alerta a todos los sectores de la derecha y ultraderecha, incluido los más conservadores de la judicatura, que pusieron en marcha una estrategia de acoso y derribo que abrió una época —en la que seguimos— donde el discurso político comenzó a tejerse con mentiras y tergiversaciones falaces e hiperbólicas verbalizadas con agresividad y beligerancia impropias, y un lenguaje faltón y barriobajero plagado de epítetos que trajeron del pasado sustantivos lanzados contra el gobierno como invectivas oprobiosas de claro poso fascista: ¡Gobierno de comunistas bolivarianos y liberticidas!

Ahí comenzó la actuación del brazo judicial de la derecha y ultraderecha, cebándose con el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias. Casos que quedaron en nada como el Neurona archivado en 2023 tras tres años de instrucción judicial, o la persecución a la jueza Victoria Rosell por ser diputada de Podemos y haber sido Delegada del Gobierno contra la Violencia de Género. Como se archivó también el caso PISA, (Pablo Iglesias Sociedad Anónima) fraguado fraudulentamente por la Policía Nacional para desacreditar al líder de Podemos por haber recibido financiación para su partido procedente de Venezuela, archivado por la Audiencia Nacional que lo calificó como un conjunto desordenado de recortes de prensa sin sustento documental.

Desaparecido Iglesias de la escena pública, las fuerzas de la reacción fijaron el foco en Pedro Sánchez y su entorno, del que quieren hacer el eje axial de todos los males, al que tienen una inquina especial por tener que aguantar otra legislatura de gobierno progre, comunista y bolivariano que pacta con los terroristas (Bildu) y los independentistas (ERC y JUNTS) para seguir en el Gobierno. Convertido en el demonio que rompe España, el arma judicial ha convertido en diana a su entorno familiar. Jueces que admiten querellas presentadas por asociaciones de ultraderecha —Manos Limpias y Hazte Oír— secundadas por Vox, y abren sumarios con retales de titulares de prensa que estiran como chicles para conseguir mantener la condena mediática de los investigados el mayor tiempo posible, contraviniendo la resolución del Tribunal Supremo de 2014, en la que señalaba que no se pueden abrir causas con titulares de prensa como elemento probatorio.

Los casos contra la esposa del Presidente y su hermano —que ha dimitido como director de la Oficina de Artes Escénicas en la Diputación de Badajoz, por no soportar la persecución mediática— demuestran que hay jueces que, aunque sepan que esos casos quedarán en nada por no haber ilícito penal que los justifique, siguen adelante con el castigo mediático acrecentando la sensación de que no buscan hacer justicia, sino justificar la decisión que tienen tomada de antemano. Charco donde chapotea el juez Peinado, como su conmilitón, el juez Hurtado se inunda de barro en el caso del Fiscal General cuando no da valor a las declaraciones de cuatro periodistas que confirmaron que tenían y publicaron los correos de la discordia muchas horas antes de que los tuviera la Fiscalía General, porque desmontan la instrucción del sumario. Ni quiere entrar en el meollo del caso: que la nota de prensa de la fiscalía desmentía el bulo, la mentira del inefable MAR, y no filtraba ninguna información que no fuera ya conocida. Así la pelota mediática contra el Fiscal General sigue engordando.

No son los únicos miembros de la judicatura a los que les interesa más hacer política que justicia en sus juzgados. En la mente de todos están nombres como los de García Castellón, Carretero, Marchena… o los que por una razón política se manifestaron en la calle delante de Audiencias y Tribunales Superiores, incluidos insignes fiscales —hecho insólito en cualquier democracia de nuestro entorno—, para expresar su oposición radical a la Ley de Amnistía. Acciones que ejemplifican la perversión del papel que deben desempeñar los jueces y magistrados como garantes del cumplimiento de la Ley. Papel que degradan cuando privilegian sus posiciones políticas o morales a la hora de impartir justicia.

Hechos que justifican la necesidad de una reforma de la carrera judicial que acabe con el poder omnímodo del que gozan los jueces, que les convierte en intocables, hagan lo que hagan. Reforma que debe servir para hacer efectiva la democratización del poder judicial —siempre pendiente por la oposición espuria de las asociaciones judiciales— como la planteada por el Ejecutivo, que abre el melón para el debate y la negociación parlamentaria de una reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial: la última que data de 1985. La medida sustancial para poner coto a la casta judicial propone cambiar el sistema de oposiciones de acceso a la carrera judicial y fiscal, para facilitar el acceso de estudiantes de cualquier nivel socioeconómico, mediante la creación de una Escuela Pública de Opositores y un sistema estable de becas que nunca podrán ser inferiores al salario mínimo interprofesional, que no dependerán del Gobierno de turno o de la disponibilidad presupuestaria. Todo con el objetivo de acabar con el sistema de preparadores, de jueces, que cobran en negro a quienes quieren opositar y que es una fuente de clientelismo.

Con el mismo objetivo, se suprime la decimonónica prueba memorística por una escrita sobre un caso práctico y anónima para que el tribunal valore la capacidad del aspirante sin atender a su linaje. Y para ampliar el número de jueces, la reforma propone consolidar la situación de 913 jueces, el 70% mujeres, que llevan más de dos décadas ejerciendo de jueces interinos. Y para acabar con el poder omnímodo de los jueces la reforma propone reglamentar la inadmisión de querellas basadas en recortes de prensa, la recusación de un juez o magistrado que se haya manifestado públicamente en relación al caso que instruye, y limitar la acusación popular a la formulación inicial de la querella y a la fase del juicio oral, para evitar filtraciones interesadas.

Medidas cuyo objetivo es acometer la reforma del Poder Judicial, eternamente aplazada desde la instauración de la democracia, que ponga fin a su utilización como herramienta del juego político judicializando la política, para favorecer determinados intereses y estrategias que desvirtúan, a ojos de la ciudadanía, el sentido y valor de la justicia manchado por quienes ejercen el cargo para ejecutar vendettas políticas o morales de poso religioso. La justicia española debe recuperar la imagen perdida de imparcialidad.

Vicente Mateos Sainz de Medrano.
Periodista, profesor universitario y Doctor
en Teoría de la Comunicación de Masas

Europa humillada

Europa -desde Tarifa a los montes Urales- es una pequeña península del gran continente euroasiático: una realidad material ineludible para cualquier proyecto político de largo alcance, con posibilidades razonables de éxito; como supo anticipar, con indudable visión estratégica, el general De Gaulle.

Necesitamos una Unión Europea capaz de fundamentar su estrategia en su evidente realidad continental; de lo contrario, tenderá a desgarrarse como consecuencia de sus contradicciones internas, focalizadas por su humillante subordinación al imperialismo USA, que la desprecia.

Europa es cuna de civilización, patria de la Ilustración y de la Revolución francesa, que nos legó los derechos del hombre y los valores de libertad, igualdad, fraternidad. Abrió el camino a la revolución industrial y cruzó el Atlántico llevando en su mochila la racionalidad del método científico. Más adelante, la Revolución rusa, liderada por Lenin e impulsada por el movimiento obrero, puso en práctica la ciencia política basada en los escritos del genial judío alemán Carlos Marx, que dio lugar a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, hoy extinta.

Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas que, en cuatro décadas, logró sacar de la miseria y la ignorancia a decenas de millones de personas, transformando al pueblo ruso en uno de los más cultos y avanzados del planeta.

Rusia puso en órbita el primer satélite artificial de la historia en 1957 y en la primavera de 1961 llevó al primer hombre al espacio, Yuri Gagarin; astronauta que, desde su atalaya en el cosmos, contempló estremecido la inmensa soledad del Universo, y nos informó cabalmente de que allí no había ningún Dios. Lo recuerdo bien porque en aquella primavera del 61 yo tenía 17 años y era alumno de primer curso en la Escuela Naval de Marín, con las inquietudes propias de mi generación.

También por aquellos días, como el sediento va a la fuente, recurrí insaciable a mis lecturas para dar respuesta a los interrogantes que mi percepción de joven adolescente se planteaba: de dónde venimos y hacia dónde vamos. Y aplaqué en parte mi sed de conocimiento en un libro de historia natural escrito por Charles Darwin, “El origen de las especies”. Y en los versos del poeta Miguel Hernández, “Vientos del pueblo me llevan”, obtuve una respuesta certera a mis inquietudes: vamos de la vida a la nada.

Dos años después, en el verano del 63, Valentina Tereshcova se convertía en la primera mujer cosmonauta de la historia de la Humanidad. Lo recuerdo vivamente, porque en aquellos días conocí en Pontevedra a mi futura compañera de lucha, Rosa, una joven adolescente de 16 años, hoy madre de mis seis hijos, abuela de mis doce nietos y bisabuela de mi bisnieto Senda.

Rosa, mi compañera (1964)

Un año antes, en octubre de 1962, se producía la “crisis de los misiles”, cuando los despliegues estadounidenses en Italia y Turquía fueron respondidos por los despliegues soviéticos en Cuba, lo que llevó a la Humanidad al borde del abismo. La URSS retiró finalmente sus misiles, a fin de evitar una conflagración nuclear.

Extinta la antigua Unión Soviética en 1991, el imperialismo USA dominó la esfera internacional, impulsando la expansión de la OTAN hacia el Este de Europa, lo que incrementó peligrosamente la tensión, alcanzando un punto de ruptura con el golpe del Maidán, seguido de la persecución y asesinato de parte de la población rusófona de Ucrania.

La pretensión del presidente Zelensky de llevar la OTAN hasta las fronteras de la Federación de Rusia fue la gota que colmó el vaso.

En efecto, de haberse llevado a cabo tal pretensión, Rusia hubiese quedado al alcance de misiles nucleares hipersónicos, con tiempos de vuelo hacia Moscú de menos de 15 minutos, desestabilizando de ese modo el equilibrio estratégico, conocido como Destrucción Mutua Asegurada (DMA). Esa explosiva contradicción dio lugar a la “operación militar especial”, ordenada por el presidente Putin, que desencadenó la guerra de Ucrania.

Ante ese panorama desolador resulta indignante el recuerdo del “banderista” presidente Zelensky, admirador del colaboracionista nazi Stepán Bandera, aplaudido en pie por la inmensa mayoría de los representantes de la “soberanía europea”, hoy humillada por el “gran hermano” americano.

La humillante situación actual es evidente, los USA exigen ahora el final de la guerra de Ucrania y pretenden:

  • Que Ucrania pierda el 20 % de su territorio.
  • Que Ucrania ceda a los USA, para su explotación en exclusiva, la riqueza minera en tierras raras, elementos clave para la producción de nuevas tecnologías, en particular de microchips.
  • Que la Unión Europea asuma los costes de la guerra, en particular el coste económico de la reconstrucción.
  • Que la Unión Europea envíe tropas permanentes a Ucrania, que no estarían cubiertas por el artículo 5 de la OTAN: “las partes convienen en que un ataque armado contra una o contra varias de ellas, acaecido en Europa o en América del Norte, se considerará como un ataque dirigido contra todas ellas (…)”.

Esto último significaría el relevo del averiado ariete llamado “Ucrania” por el nuevo y más potente ariete llamado “Unión Europea”. Aunque, eso sí, sin la cobertura del citado artículo 5. Lo que posibilitaría a los USA instrumentalizar a la UE contra la Federación de Rusia, sin correr el riesgo de estar obligada a implicarse directamente en una posible guerra, que arrasaría Europa.

En efecto, no serían los USA quienes estarían en guerra con Rusia, sino la Unión Europea, incluida Ucrania; es decir, nuestros hijos y nietos, que serían carne de cañón de intereses foráneos.

La Unión Europea debe liberarse del humillante y peligroso vasallaje, haciendo avanzar un proceso constituyente capaz de dotar a la Unión Europea de una estructura federal, auténticamente democrática. Creada la base democrática de su unidad federal, lo demás se dará por añadidura; en particular, una industria pública de defensa, junto a una defensa unificada más eficaz y menos costosa, con capacidad de disuasión militar multi horizonte, potenciada por su enorme capacidad económica, cultural, científica y tecnológica.

Solo así será posible conjurar el peligro que para Europa representa la nueva oligarquía tecno-fascista que, amenazante, vocifera desde la otra orilla del Atlántico.

Manuel Ruiz Robles
Capitán de Navío (r) de la Armada.
Fue miembro de la autodisuelta
Unión Militar Democrática (UMD).

Manifestación en defensa de la Educación Pública

La verdadera izquierda está en las calles

Una nueva gran manifestación ha recorrido las calles de Madrid el día 24, esta vez en defensa de la Educación pública. El día 9 de este mes de febrero las calles se llenaron para reivindicar que se cumpla el derecho a vivienda establecido en la Constitución. En los últimos años hemos visto macro manifestaciones en defensa de la Sanidad Pública. Y periódicamente miles de personas se movilizan en defensa de las Pensiones Públicas.

El asociacionismo en colectivos, plataformas y espacios, apoyados en las luchas vecinales se han hecho cargo de la defensa de los pilares fundamentales del Estado de Bienestar, son la verdadera izquierda, en ausencia de los partidos tradicionales y los sindicatos de clase.

El ánimo para salir a las calles a reivindicar y defender derechos va más allá de los servicios públicos, sobre los que se está nucleando un movimiento sin dirección política, por el momento. En los últimos 17 meses han sido muchas las manifestaciones para rechazar el Genocidio que Israel está cometiendo en Gaza. Así mismo, las asociaciones de familiares de víctimas se movilizan para exigir responsabilidades a gobiernos autónomos como el de Madrid o Valencia, por las 7291 muertes en las residencias en los años de pandemia o por las habidas en la DANA en octubre del pasado año.

El hecho de que algunas de estas competencias, en todo o en parte, estén transferidas a las comunidades autónomas hace que la movilización no tome carácter estatal. Sin embargo, no es descartable que se tienda a la estatalización de estos movimientos, pues no es entendible que el problema del deterioro, incluso el desmantelamiento, de los servicios públicos esté troceado cuando en mayor o menor medida el problema existe en todas las comunidades autónomas.

No solo es que la privatización y la insuficiente financiación de la Sanidad o la Educación se den en toto el Estado, es que son leyes estatales, como la Ley 15/97, las que permiten y facilitan la privatización; en este caso de la Sanidad Pública.

El papel de las instituciones autonómicas ante los desastres naturales ha sido desastroso, incluso criminal, pues pudiendo haber evitado muertes las han provocado con sus decisiones, en el caso de Madrid, y sus indecisiones, en el caso de Valencia. Son hechos a los que no están ajenos los demás pueblos del Estado español.

La situación de la Comunidad de Madrid es especialmente grave, dada la acción de Gobierno ideológica ultraliberal del PP en esta Comunidad, pero que más allá de las formas aplican en todas las comunidades y ayuntamientos en los que gobiernan.

  • El estrangulamiento económico de las universidades públicas es evidente y grosero.
  • El Gobierno de Madrid ataca permanentemente a la enseñanza pública en un descarado apoyo institucional a la educación privada, mayoritariamente en manos de la Iglesia segregacionista.
  • Las tasas de matriculación son cada día más altas y los presupuestos para becas cada vez menores. Dando como resultado que las familias trabajadoras comienzan a verse excluidas de la enseñanza superior.
  • Los estudiantes de la FP pública se ven en desventaja frente a los alumnos de la privada a la hora de realizar las obligatorias prácticas.
  • Las malas condiciones de trabajo están expulsando a los profesionales sanitarios de esta comunidad. Del mismo modo que la carga burocrática está asfixiando al profesorado.
  • Las listas de espera y el déficit de pediatras están deteriorando la red de Atención Primaria.

Estas reivindicaciones no pueden ser olas que llegan a los partidos al calor de las manifestaciones multitudinarias. En los hechos, las instituciones están negando derechos que están establecidos en la Constitución que nos dicen que hay que respetar, pero que las instituciones mismas incumplen.

Es inexplicable que los sindicatos de clase no estén volcados en convocar y organizar estas movilizaciones, pues ser una organización de clase es luchar por el derecho del trabajador a una sanidad, a una vivienda digna, a la educación…además de por los derechos laborales y salariales. No estar en estas luchas les reduce a meros sindicatos que prestan servicios de asesoría y negociación.

¡Cuidado! Con la exigencia de la OTAN, a las órdenes de Trump, de elevar sustancialmente los presupuestos en Defensa, pues lo que se aumente en gasto militar será detraído del en servicios públicos; otra excusa para el fomento de la privatización.

Por mucho que se autodenominen de izquierdas, el movimiento se demuestra andado y hoy, el movimiento está en la calle.

Cada día estamos más huérfanos de partidos y sindicatos que defiendan los derechos de la mayoría social.

Pascual Sánchez Pérez
Militante socialista de Madrid

Editorial: El siglo de las crisis

Parafraseando el título de la novela de Alejo Carpentier, hoy, más que luces estamos en “el siglo de las crisis”. Un encadenamiento de hechos que no permiten atisbar un horizonte de próspera tranquilidad, sino más bien todo lo contrario.

Comenzamos el nuevo milenio con el cambio de moneda para doce países de la Unión Europea (UE). El 1 de enero de 2002 comenzó a circular el euro. Repentinamente, productos que costaban 100 pesetas pasaron a costar 1 euro, sin que muchas personas hubiesen tomado conciencia de que 1 euro era el equivalente a 166,386 pesetas.

Sorprendentemente, y solo explicable por el arte de los cocineros de la estadística, el año 2002 cerró con un incremento del IPC del 4%, mientras que los salarios de los 3.797 convenios colectivos que se negociaron aquel año se incrementaron, en promedio, un 3%, el SMI y las pensiones se revalorizaron en un 2%. La entrada en funcionamiento del euro no fue en sí misma una crisis, pero si provocó que el hecho ocasionase una pérdida de poder adquisitivo para las rentas del trabajo.

El principal objetivo era competir con el Dólar. Las consecuencias fueron, además de un fuerte incremento de los precios, que los países que se adaptaron al Euro tuvieron que realizar un proceso de recortes para reducir el déficit público. El resultado fue una mayor estabilidad para el capital, dado que se evitaba la fluctuación de la moneda, con sus periódicas devaluaciones; que afectan por igual a las rentas del capital que a las rentas del trabajo. A partir de entonces, las rentas del capital evitaron las devaluaciones, mientras las rentas del trabajo se devalúan por el alza de los precios.

La brutal crisis que comenzó a finales de 2007 fue la combinación de una crisis financiera y el estallido de la burbuja inmobiliaria. Las consecuencias: pérdida de empleo, cuyo techo se estableció en el primer trimestre de 2013, al alcanzar un 26,94% de paro (más de 6.200.000 desempleados); desahucios; en aquel mismo trimestre se produjeron más de 18.000 desahucios: 11.200 por impago de alquiler y 7.300 por impago de hipoteca. Entre 2008 y 2013 casi 500.000 autónomos perdieron sus negocios.

El origen de aquella crisis combinada estuvo en la Ley del Suelo de 1998, la que abrió la barra libre a la recalificación de terrenos, y la propaganda económica de que el crecimiento económico era poco menos que ilimitado, aunque la realidad era que se estaba en plena economía de engaño y casino, con las Hipotecas Subprime: créditos otorgados a clientes potencialmente insolventes, con fines especulativos, y que fueron mezcladas con otros productos financieros de alto riesgo, como los: CDO, MBS, CDS, ABS… siglas que esconden productos financieros especulativos que fueron comercializados de forma generalizada, muchas veces con engaño, llegando a la estafa en el caso del delincuente de las finanzas Bernard Madoff. En nuestro país tomó la forma de “acciones preferentes”.

Las medidas que se tomaron fueron brutales contra los derechos de la mayoría social: Las reformas laborales de 2010 y 2012 y la “Ley Mordaza de 2015”. Aún no derogadas en todo o en parte.

Paradójicamente, el PP, partido que impuso la Ley del Suelo que provocó la burbuja inmobiliaria fue premiado por los electores con una mayoría absoluta en las elecciones de 2011. Y a los especuladores se les prestaron más 100.000 millones de euros de dinero público que nunca han devuelto.

La crisis del COVID-19 casi se encadenó con los últimos años de la crisis económica en 2020 y 2021. En febrero de 2021 volvimos a rebasar los 4 millones de desempleados. En esos dos años, las pensiones se revalorizaron en un 1,8% y los salarios en el 3,22%, mientras que el IPC acumulado de aquellos 24 meses superó el 6%. Una nueva pérdida de poder de compra del 4,2 y del 2,8% respectivamente.

La crisis que desató el incio de la Guerra en Ucrania en febrero de 2022 ha tomado la forma de una ola inflacionaria que se va a encadenar con la guerra de aranceles que en estos momentos está tomando cuerpo, tras el regreso de Trump a la Casa Blanca.

En el quinquenio 2020-2024, el IPC acumulado ha sido del 16,32%, las pensiones se han revalorizado el 16,10% y los salarios el 12,53%, en promedio. Estas diferencias son respecto al IPC general. Los precios de la vivienda, en el mismo periodo, han crecido el 26,9%. Datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), dicen que los precios de los alimentos subieron en promedio para el periodo 2020 a 2023, un 38%, destacando productos como el aceite de oliva virgen extra que llego a incrementarse hasta un 225% en esos tres años.

Los datos nos dicen que el común denominador de estas crisis consecutivas ha sido la pérdida de poder de compra de salarios y pensiones.

Ahora llega el alza en los aranceles, y esa alza no le quepa duda a nadie que se repercutirá en los precios de los productos afectados. Se está barajando una horquilla de entre el 10% de incremento en el caso de una situación negociada, hasta una imposición del 25% en caso de no acuerdo. Otra consecuencia potencial de esta guerra arancelaria es la pérdida de empleo.

Los estados, como con la introducción del euro, piensan en medidas económicas para salvaguardar los intereses de sus capitales, haciendo recaer las consecuencias en los consumidores finales, lo que supone un saqueo de las rentas del trabajo.

A esta crisis potencial de los aranceles se le suma otra amenaza que puede repercutir en los servicios públicos. Se trata del incremento del porcentaje del gasto en Defensa. En 2024, España destinó a gasto militar el 1,28% del PIB, que son 16.000 millones de euros. Esta cifra se ha duplicado en estos últimos años: en 2019 el presupuesto para Defensa fue de 8.401 millones de euros, que equivalía al 0,6% del PIB. Esto supone un crecimiento del 90,4%.

PIB en del Estado español ha crecido hasta los 1,593 billones, por lo que el 3% del PIB destinado a Defensa supondría destinar 47.790 millones de euros y si la cifra fuese la exigida por la Administración estadounidense, el 5%, la cantidad alcanzaría los 79.650 millones de euros, lo que supondría un incremento del 398% del gasto para la guerra.

No se trata de buscar un término medio. La disyuntiva no está en aplicar un 3% o un 5% del PIB a defensa. La verdadera cuestión es si estamos dispuestos a renunciar a los derechos que nuestra clase social han conseguido en décadas de lucha. La decisión es apostar por la paz o fomentar la guerra, tras la cual se esconden los intereses de oligarcas y multinacionales (animamos a leer la Declaración que emitió ASTRADE el pasado día 24, con motivo del tercer aniversario de la guerra en Ucrania).

En cualquier caso, se una u otra cifra, esa decisión nos llevaría a tener que recortar de otros gastos, y la experiencia nos señala que volveríamos a vivir un proceso de recorte en los presupuestos de Sanidad, Educación, Pensiones, Dependencia, Vivienda pública, infraestructura… bien de forma directa recortando las partidas de gasto en los presupuestos –como ha sugerido el secretario general de la OTAN, a las órdenes de Washington-, bien de forma indirecta si el gasto en defensa se realiza con deuda pública, aunque no compute en el déficit público -una posibilidad que ya valoran los economistas de la UE-, pues acto seguido nos recordarían que el artículo 135.3 de la Constitución nos obliga al pago de la deuda y sus intereses, sobre cualquier otros gasto.

Es de todo punto absurda la lógica de la política que sumisamente asume la UE, cuando, formalmente protesta y dice que dará respuesta a la agresión arancelaria de Trump, pero ya están asumiendo el incremento del gasto en defensa. Sabiendo que el gasto militar de los USA está en el 3,5% de su PIB, Trump tiene en ese entorno su objetivo, por tanto, es inaceptable el juego de “te exijo el 5 para que tragues con el 3”. Es aceptar de hecho, por mucho que se patalee, lo que Trump está exigiendo: incrementar el presupuesto en defensa y continuar enviando armas a Ucrania.

El despropósito sería el deterioro del gasto en Sanidad, y en otros servicios públicos, dejándonos desguarnecidos ante otra posible crisis sanitaria como la del COVID-19, desprotección y falta de previsión que ya quedó evidenciada en 2020, como la falta de inversión y previsión en infraestructuras ha dejado en evidencia a las instituciones con la tragedia de la DANA.

Esta situación nos llevaría a profundizar en el bucle: recorte del gasto en servicios públicos/privatización de los servicios públicos.

El horizonte temporal es muy negativo para los y las jóvenes, para los trabajadores y pensionistas, en definitiva, para la mayoría de la sociedad. Es necesario que las organizaciones políticas y sindicales de la izquierda rompan con la lógica del mercado, lógica que nos lleva a la ruina y la barbarie y que vuelquen todos sus esfuerzos en la defensa de los intereses de la mayoría social. Hoy, esos intereses están siendo defendidos por los movimientos sociales que se manifiestan en las calles exigiendo respeto a los servicios públicos, el derecho a la vivienda y/o justicia para los crímenes cometidos por gobierno como el de Madrid con los 7291 ancianos muertos en las residencias y el de la Comunidad valenciana con 224 muertos y 3 desaparecidos.

El destino no está escrito, evitemos el peor de los destinos.

El Comité de Redacción

Entrevista: Taher Ali

Taher es un palestino de segunda generación, nacido en el exilio. Militante de la causa por la Liberación Nacional Palestina.

Pregunta: ¿En qué ha cambiado la llegada de Trump a la Casa Blanca en relación con la administración Biden?

A fecha de hoy, los cambios son evidentes. En lo material el genocidio ha frenado en cuanto a su intensidad, un relativo Alto el fuego, intercambios de prisioneros, o más ayudas humanitarias mejoran parcialmente la muy deteriorada vida del pueblo palestino en la franja. En lo político ha habido también un gran cambio significativo, se habla de las soluciones genocidas con desparpajo, se ha roto con la hipocresía occidental liberal, y los portavoces de la industria de la matanza hablan sin tapujos ni maquillajes.

Por lo demás sigue la desposesión, la miseria, y la ayuda a todos los niveles al proyecto colonial llamado ‘Israel’.

Pregunta: Desde el 7 octubre del 2023 han muerto casi 48.000 gazaties más los miles de desaparecidos que muy probablemente se encuentran bajo los escombros ¿Pase lo que pase de aquí en adelante deben juzgarse estas muertes como genocidio?

Según fuentes como The Lancet podríamos estar hablando de cientos de miles de muertes. Es desde luego un genocidio, y si existiera algo así como el derecho internacional y humanitario serían juzgadas. Sin embargo, el único capaz de hacer pagar un precio a los genocidas es el pueblo Palestino con su resistencia.

Pregunta: ¿Qué debiera de ocurrir o que debieran de hacer las naciones que no son ni Israel ni EE.UU., frente a la pretensión de Trump y Netanyahu de expulsar a los gazatíes de su territorio para colonizarlo y /o reconvertirlo en zona turística?

Cualquier estado que quisiera aparentar una defensa de los derechos humanos debería cortar relaciones, e imponer sanciones. La pretensión no es de Trump y Netanyahu, ni el genocidio nazi fue un capricho en la locura de Hitler. El imperialismo genocida alemán era un hermano gemelo al del resto de potencias coloniales con la particularidad de que se desarrolló en Europa.

Trump y Netanyahu son meros personajes que responden a intereses imperialistas, capitalistas y coloniales concretos. Solo la desaparición de la colonia ‘Israel’ puede frenar la limpieza étnica de nativos palestinos. Igual que solo la desaparición del III Reich frenó el holocausto contra gitanos, eslavos, judíos, comunistas, disidencias sexuales, etc.

Lo de convertirlo en una zona turística es una bravuconada reflejo de que en año y medio de matanzas no han podido impedir que la resistencia palestina siga plantando cara al ejército colono.

Pregunta: El territorio palestino comenzó siendo ocupado por el imperialismo británico en 1915, con el apoyo de la Sociedad de Naciones. Tras la segunda guerra mundial la URSS, los USA y Gran Bretaña, con el aval de las Naciones Unidas -heredera de la Sociedad de Naciones- decidieron deslocalizar a los judíos del continente europeo y trasladarlos a Palestina. Desde la guerra de 1948 se ha venido intentando la opción de los dos estados ¿Cuál es tu opinión sobre esta opción de dos estados?

La cuestión es si se pueden construir ‘opciones’ sobre la desposesión de un territorio de personas nativas, y mantener una entidad colonial injertada a sangre y fuego. La respuesta histórica es que eso es imposible. Solo posteriormente al genocidio total o casi total de los pueblos nativos se han podido implantar colonias estables. Sin el exterminio de los pueblos originarios no hay colonia posible.

EEUU existe sobre este tipo de exterminio, por ejemplo, y aun así siguen temiendo y reprimiendo a los pueblos originarios sobrevivientes. Con todo, ellos fantasean con ser parte de América. Más bien de ser la mismísima América. La oligarquía está en manos euroamericanas y solo los burgueses que aceptan el Poder Blanco pueden prosperar. La entidad Sionista, está aún mucho más atrás de eso, ellos se sienten parte de Europa, no de Asia. Juegan la Eurocopa, cantan en Eurovisión, arrancan olivos (ni aunque medio Mediterráneo sea europeo se conforman), y plantan flora típica del centro europeo. Que es el origen real de la élite colonial.

Desde el inicio de la colonización, se han expuesto ideas sobre consentir unas reservas o bantustanes para nativos, de mayor o menor tamaño, ello revestido con todos los eufemismos habidos y por haber. Estás promesas suelen servir para cooptar a las élites nativas más cercanas al imperialismo, y para tratar de calmar a parte de las masas oprimidas con promesas y migajas, pero tiene corta duración. Tan pronto como pasa la sensación de peligro para los colonos la idea se esfuma. Y la comunidad internacional solo vuelve a acordarse del estado Palestino, cuando la resistencia emplea la lucha armada.

Quienes proponen soluciones en base a dos estados, y esto lo practica la izquierda que se conforma con ser gestora de los intereses del imperialismo, ocultan el significado real de sus palabras incluso aunque crean que tal disparate es posible. El significado real conlleva dos opciones:

El primero es la voluntad de violar el derecho natural de los refugiados y refugiadas palestinas a volver a sus lugares de origen (derechos también afirmados en múltiples declaraciones y resoluciones de las Naciones Unidas). Somos 14 millones de palestinos entre el interior y la diáspora, mientras que los colonos israelíes que realmente viven en la Palestina histórica (lo que llaman los poderosos territorios palestinos e ‘Israel’) apenas son 6 millones si descontamos los que viven fuera y quitamos también a los palestinos nativos con nacionalidad israelí. 14 millones frente a 6. No dan las cifras para que democráticamente pudiera mantenerse la Entidad Sionista.

La otra opción que obvian maliciosamente es arrebatar derechos políticos a los palestinos, perpetuar el régimen de apartheid y que así si pueda mantenerse algo llamado ‘Israel’.

Hay otra tercera opción aún más retorcida, y es que los palestinos viviéramos en los bantustanes de Gaza y Cisjordania aunque nuestros lugar de origen sean otros. Ahí trataríamos de tener que vivir sin derecho real al retorno, sin soberanía de fronteras, aguas, ni cielo, sin ejército, sin continuidad territorial que permitiera una economía y vida nacional y sujetos a los caprichos genocidas y expansionistas del ocupante.

Hoy en día el régimen colonial de Tel Aviv ocupa parte de Líbano y gran parte de Siria. Un régimen que además tiene un fuerte compromiso con el genocidio internacional, desde la participación en la operación Cóndor, el apoyo a la matanza de congoleños por diamantes y minerales en estos días, o también muy recientemente su apoyo incondicional al régimen de Bakú que ha perpetuado un genocidio contra el pueblo armenio en Nagorno Karabaj hace un par de años, ante la pasividad internacional. De esto sacamos dos lecciones: la primera es que no se trata de religión, pues sionistas judíos ayudan a azeríes musulmanes a realizar una limpieza étnica contra armenios cristianos. La segunda lección es que solo la lucha armada protege a los pueblos frente a la colonización y la limpieza étnica.

Pregunta: Partiendo del reconocimiento del Estado palestino, algo que han hecho en 2024 y por vez primera tres países de la UE: España, Irlanda y Noruega, además de otros 140 países, lo que significa el 81% de la Asamblea General de la ONU. Y aceptando que a los palestinos no se les puede recluir en bantustanes sin fronteras y sin continuidad territorial, sin derechos sobre su espacio aéreo y sobre sus aguas, etc., ¿piensas que es factible el planteamiento que, aunque minoritario, también existe de la convivencia en un solo Estado?

La única solución es una Palestina libre desde el Río hasta el mar y esto es incompatible con un estado colonial como ‘Israel’, efectivamente. Hablamos a de un solo estado democrático donde convivan todas las personas independientemente de su credo, y en igualdad. Debe haber justicia, memoria y reparación, y deben se desmantelar todas las estructuras de opresión colonial. Está ha sido la línea de la Resistencia Palestina históricamente. Palestina es un territorio árabe, mayoritariamente musulmán, y con una importante minoría cristiana que ha rondado el 21%. También hubo siempre una fracción mucho menor de judíos nativos. Cómo el militante judío del Frente Popular para la Liberación de Palestina Nader Sadaqa, que lleva encarcelado por la ocupación 23 años y que podría ser liberado al fin con los intercambios de rehenes.

Hoy en día todas las facciones incluyendo las más demonizadas tienen esta posición. No cabe la persecución religiosa, o la discriminación por ningún aspecto. Cuando digo que es la posición de todas las facciones incluyo a Hamás, pueden consultar sus estatutos de 2017 en internet, que modificó las posiciones anteriores con una visión acientífica e incluso eurocéntrica.

Tenemos el antecedente en la liberación de Argelia. La resistencia argelina no tomo París, ni venció al ejercito nuclear galo en una batalla total; hizo la colonización insostenible con resistencia integral en todos los ámbitos, sostenidos a su vez por la lucha armada. Cuando finalmente se liberaron, el Frente de Liberación Nacional argelino suplicó a los colonos que se quedarán, les reconocieron como compatriotas argelinos para construir la nueva república juntos. Sin embargo, la aplastante mayoría de franceses y franco-descendientes se fue, los conocidos como pied noires. Podían haber vivido e incluso nacido en Argelia, pero solo en tanto en cuanto lo hicieron en colonias blancas, con vecinos blancos, sí que los nativos fueran elevados a la categoría de humanos. No querían permanecer en un país en los que su voto valiera lo mismo que los indígenas. Es de suponer que en Palestina sucederá algo parecido.

Ser colono no es un pecado original, ni una cuestión genética. Ser colono es una posición política que se refrenda todos los días con acciones y omisiones. Todo colono tiene la posibilidad de serlo, tiene la obligación moral de hacerlo. Pero es su decisión.

En la Palestina libre habrá palestinos musulmanes, cristianos, judíos y ateos.

También es natural que una Palestina libre ponga en duda la separación artificial que franceses y británicos crearon en todo el levante árabe. Los libaneses en palestina eran considerados palestinos y viceversa. Se podía ir en tren a Siria sin aduanas. Tenemos la misma lengua, la misma cultura, y una historia muy parecida, y es natural que vayamos hacia nuestra unificación. Un solo estado, sí, pero uno que tienda los brazos y cosa los fragmentos que de su corazón fueron cercenados.

Pregunta: En los últimos 17 meses se han convocado concentraciones, manifestaciones y otros actos de protesta contra el genocidio. Sin embargo, parece que hay dos bloques de colectivos, al menos en Madrid, que dicen luchar por lo mismo, pero que no convocan las movilizaciones unitariamente ¿por qué crees que ocurre esto?

Hay muchos territorios en los que salen diferentes corrientes para apoyar al pueblo palestino. Las diferencias estriban en lo que a estos movimientos les parece táctico, pero también hay diferencias políticas de fondo.

Si acudimos a los lemas el bloque de Asambleas por la Resistencia, que se llama Madrid por Palestina en Madrid es el que tiene madurez política y un compromiso internacionalista explícito. Se habla de apoyar a la Resistencia, se la legítima explícitamente.

Algo similar se ha desarrollado en paralelo en el ámbito autónomo de Euskal Herria, donde Palestinarekin Elkartasuna también muestra madurez política y compromiso internacionalista al priorizar el derecho a la resistencia, o la desaparición del proyecto colonial sionista.

Los otros bloques, con menos presencia de organizaciones políticas palestinas, apoyados por sectores de la izquierda institucional y sobre todo por un el bloque de ONGs impone un discurso menos amenazante para el status quo. Hacen peticiones a sus gobiernos sobre la venta de armas y ruptura de relaciones en el mejor de los casos, como RESCOP, que va madurando poco a poco su línea política, o directamente hablan de paz en abstracto como Gernika-Palestina en Euskal Herria.

Todas las movilizaciones por Palestina son necesarias, aunque la situación requiere más valentía y más escucha a las organizaciones palestinas centradas en su propia liberación nacional.

Hay un marginal tercer grupo, que consiguen relevancia gracias a contactos y medios como la oscura organización Recortes Cero. Que consigue que famosos y organizaciones como UGT o CCOO se sumen a dañinas campañas de “ni genocidio ni terrorismo” que bajo la excusa de la oposición al genocidio y el apoyo a la colonización sionista equiparán a víctimas y verdugos, a terroristas sionistas que cometen un genocidio con la teórica resistencia que la enfrenta. Estos últimos los menciono para poner sobre aviso a los desinformados que quieran apoyar a Palestina sinceramente, porque solo benefician a la propaganda sionista.

Pregunta: ¿Qué futuro inmediato prevés en este conflicto por la ocupación del territorio palestino?

Es difícil hacer predicciones porque el orden mundial está teniendo movimientos sísmicos. EEUU declina y nuevos actores entran a jugar un papel en coaliciones o por separado en sus esferas de influencia. El fin del poderío absoluto estadounidense da pie a nuevos movimientos soberanos en aquello que se llamaba el Tercer Mundo. Varios movimientos de liberación nacional han desarrollado capacidades en la guerra asimétrica capaz de humillar a ejércitos ‘invencibles’, de paralizar parte del comercio mundial, y además se han legitimado ante las masas populares. Por el contrario, EEUU y sus satélites como la UE están en franca decadencia y sin ninguna credibilidad internacional.

No parece que la colonia israelí sea capaz de seguir existiendo mucho tiempo más. Intelectuales como Illan Pappe han reducido su existencia a dos años como mucho. El fin de la sensación de seguridad, el fin del mito de la invencibilidad, las rupturas internas entre castas colonas por origen racial, por laicismo o religiosidad, por liberalismo hipócrita o formas más evidentemente fascistas, hacen ingobernable el proyecto. En su caída las colonias suelen ser aún más sanguinarias, no lo podemos perder de vista. Además, el fin de la ocupación sionista no lleva automáticamente la liberación de Palestina si nos remontamos a la experiencia histórica por ejemplo de Vietnam. Después de expulsar a los colonos franceses tuvieron que sufrir y combatir a los EEUU. Las palabras de Trump sobre anexionarse Gaza han sido probablemente un sondeo sobre esta posibilidad.

Roberto Tornamira Sánchez, para Tribuna Socialista

Se cumplen tres años de guerra en Ucrania


Declaración de la Asociación Trabajo y Democracia “ASTRADE”

No se trata de celebrar ni rememorar. Nuestra intención es la de volver a tomar posición sobre una guerra que fue impuesta, por los mismos que ahora pretenden imponer la paz a Ucrania, incluso sin contar con ella, y cobrándole a un alto precio la ayuda recibida y haciendo negocio también con la reconstrucción.

En nuestra participación en el Comité para la Alianza de Trabajadores y Pueblos (CATP), venimos compartiendo el rechazo a esta guerra bajo el lema “Ni Putin ni OTAN”. En estos tres años nos hemos sumado a manifiestos contrarios a la guerra en general y a esta en concreto, hemos participado en actos y, en Tribuna Socialista, se han publicado editoriales y artículos argumentando nuestra posición. En los debates públicos y en los comentarios en redes hemos escuchado cosas como que teníamos una posición de equidistancia. No somos equidistantes. Nos situamos con el pueblo ruso y el pueblo ucraniano que rechazan esta guerra. Nos oponemos a tomar partido por la oligarquía rusa que defiende Putin o por los intereses de las multinacionales de la energía que defienden Trump, Zelensky y la Comisión Europea.

Suponemos que hoy, viendo la jugada de los USA y la salida que quiere darle al conflicto, es más fácil entender que no es lo mismo equidistancia ante una situación de guerra que el rechazo a unos y otros.

También hemos recibido opiniones de quienes tomaban partido: unos, en pro de Putin, manteniendo que es continuador de la Revolución de 1917 y, por ende, que poco menos que pretende reconstituir la URSS. Otros en contra, con un argumento similar, que Putin representa el neo comunismo y que quiere invadir Europa y que Ucrania es un primer paso.

“Ni Putin ni OTAN” significa que no asumimos la propaganda, ni de unos ni de otros; conscientes de que la primera víctima de la guerra es la verdad.

Se acaba de cumplir un mes de la toma de posesión de Trump como presidente de los Estados Unidos. Treinta días en los que la ola de exabruptos y provocaciones pretende establecer una ceguera colectiva, de hecho, para eso es la polvareda. Sin embargo, hay cosas que se ven claras, a poco que nos fijemos. Una es que Trump es continuador de las administraciones estadounidenses que le han precedido. Veamos.

Trump no es el iniciador en la presión a los países miembros de la OTAN para que incrementen sus presupuestos en Defensa. Fue Obama, en abril de 2016, en una reunión que mantuvo con Ángela Merkel, en Hannover (Alemania), previa y preparatoria de la cumbre de la OTAN de aquel año, cuando fijó el objetivo de destinar el 2% del PIB para gastos militares. Con esto no pretendemos blanquear a Trump ni ofender a Obama, sencillamente queremos establecer que esto es una estrategia del aparato de Estado de los USA, independientemente de quién ocupe la Casa Blanca.

Esto sería lo de menos, pues cada nación tiene el derecho, o debería tenerlo, a organizar sus presupuestos como mejor convenga a las necesidades y prioridades de su pueblo. La cuestión que nos debemos plantear es ¿por qué Estados Unidos propone esto?, al margen de que Obama y Biden lo proponían con palabras educadas y Trump lo exige con chantajes incluidos.

No obstante, no podemos dejar pasar que elevar del 2 al 3% la partida en Defensa significa para el Estado español destinar 48.000 millones de euros a gastos militares, y que de hacer caso al incremento del 5% que propone el actual Secretario General de la OTAN, portavoceando los deseos de Trump, sería destinar 80.000 millones de euros cada año. Dinero que habría que restar de los ya de por sí recortados presupuestos de Sanidad, Educación, Pensiones y Dependencia.

Para no quedarnos en meras opiniones, establezcamos algunos datos que nos pueden ayudar a entenderlo:

En junio de 2007 del Real Instituto El Cano, informaba que las importaciones de gas ruso de los países de Europa, variaba entre el 15% y el 50%:

– Un 15%: Bélgica, Irlanda, Luxemburgo, Holanda, Portugal, España, Suecia, Suiza y Gran Bretaña.

– Entre un 20 y un 40%: Francia (23,5%), Italia (31,7%) y Alemania (40,3%).

– Más de un 50%: Austria, la República Checa, Grecia, Hungría, Polonia, Rumania, Eslovenia y Turquía.

En agosto de 2016, el Observatorio Económico del BBVA para los Estados Unidos, emitía un informe de “Análisis Sectorial”, en el que decía:

Esta situación está provocando que los exportadores estadounidenses diversifiquen y busquen más allá de los mercados asiáticos. En este contexto, Europa se ve como una alternativa viable, dado el tamaño de su mercado, interés en la diversificación y su relativamente bien distribuido sistema de terminales de importación. En 2014, el gas natural suministró 21% del total de las necesidades energéticas de los 28 países de la UE. Cerca del 66% del consumo interno tuvo que importarse y ocho países europeos importaron el 100% del gas consumido. Asimismo, existían 23 terminales de importación en el continente con una capacidad de procesamiento de 7.1 Tcf. Estas terminales operan con una capacidad muy baja (25% en 2014), lo que sugiere que existe margen para absorber el GNL estadounidense”.

A cierre de 2023, la situación ya se había dado la vuelta. Las compras de gas ruso de los países europeos, en los dos primeros años del conflicto cayeron al 8%, en promedio. Mientras que las importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) desde Estados Unidos pasaron del 18,9% de 2021 al 56,2% de 2023 (Fuente: Comisión Europea a partir de ENTSO-G y Refinitiv). -a pesar de ser extraído por la técnica del “Fraking”, recordemos el “drill baby, drill” de Trump- triplicándose en estos últimos tres años. A esto hay que añadir que el gas estadounidense se ha comprado un 40% más caro que el gas ruso, siendo en buena medida lo que inició la ola inflacionaria que ha afectado a todos los países del continente europeo desde el inicio de las hostilidades, lo que por ha provocado la grave crisis que sufre la industria alemana, con repercusiones en toda Europa.

Más allá de lo que nos cuentan las partes interesadas, lo que es evidente es que la confrontación por el suministro de GNL y petróleo a Europa viene planificándose desde hace años. Las tremendas inversiones de los EE.UU., en las infraestructuras portuarias que hacen posible el transporte de Gas licuado a Europa no se han hecho en dos días. Y parece obvio que a Putin y a los oligarcas que él protege, lo que les preocupa es la pérdida de ese mercado, y no tanto la apropiación de territorio ucraniano.

Desde que comenzó el conflicto, la UE ha facilitado más de 134.000 millones de euros a Ucrania https://www.consilium.europa.eu/es/policies/eu-solidarity-ukraine/#economic Estados Unidos por su parte, por las cifras que aportó Zelensky el 19 de febrero, ha aportado unos 66.000 millones de dólares en ayuda militar. Las cifras de gasto en GNL que dan las webs de los principales operadores, dicen que EE.UU., facturó unos 44.000 millones de euros a la UE en 2024. Es decir, que en tan solo un ejercicio y medio la Administración estadounidense ha amortizado su “inversión”.

Estos son los datos de los negocios, al servicio de los cuales está la política. El problema es que, como dijo Clausewitz: “La guerra no es simplemente un acto político, sino un verdadero instrumento político, una continuación de las relaciones políticas, una gestión de las mismas por otros medios”.

El problema para la humanidad y para la democracia es que la guerra, y por tanto esta política, tiene consecuencias nefastas para los pueblos y las personas que los componemos: Se habla de un millón de muertos entre ambos bandos, algún día sobremos las cifras concretas. A ello hay que sumar los millones de desplazados de sus hogares, dentro y fuera del territorio en conflicto. Y no podemos olvidar que esta guerra ha desatado una guerra social, a base de especulación de precios, que está empobreciendo a las sociedades europeas. Además de la desestabilización política que sufren países como Alemania, sin duda, producto de toda esta situación.

Los datos ayudan a entender el shock que ha supuesto para las instituciones europeas que Trump pretenda dar carpetazo a la Guerra, dejando fuera a quien acató las órdenes de los USA, dictadas a través de la OTAN,; a los gobiernos europeos que se han mostrado sumisos al imperialismo estadounidense y han colaborado alimentando la guerra. Y por supuesto se entiende el disloque que sufre Zelensky, al que se le pretende imponer una paz leonina.

Para Putin, la propuesta de Trump es una salida a una guerra que se le está atragantando; consigue territorio, aunque no fuese su prioridad, salva, de momento, que la OTAN se asume a su frontera oeste, y se frota las manos con la guerra arancelaria que abre Trump.

Lo único positivo de la situación actual es la posibilidad cierta de que acabe la guerra y con ello que se ponga fin a la barbarie que está desangrando a la juventud rusa y ucraniana.

Nos reafirmamos:

“Ni Putin ni OTAN”, “Ni Trump ni Putin”,

“No a la Guerra”.

La Junta Directiva
24 de febrero de 2025

¡Liberación inmediata para el Dr. Hussam Abu Safiya!


ASTRADE nos hemos sumado a la campaña internacional que exige la puesta en libertad del Dr. Hussam Abu Safiya, por parte del Gobierno de Netanyahu. Es nuestra aportación a esta campaña que ha puesto en marcha el Comité por la Alianza de Trabajadores y Pueblos (CATP), sumándose de esta manera a otras iniciativas internacionales. Publicamos aquí las primeras 201 firmas de apoyo y pedimos la adhesión para continuar con la campaña, enviando vuestros datos: nombre y apellidos, nº de DNI, lugar de residencia a
astrayde@gmail.com

El Dr. Hussam Abu Safiya, director del Hospital Kamal Adwan, último hospital que quedaba en pie en el norte de Gaza, fue detenido por el ejército de Israel el 28 de diciembre de 2024, cuando el hospital fue invadido por fuerzas israelíes. Fue detenido junto con más de 240 personas, incluidos pacientes y personal médico. Según ha declarado un palestino que ha sido liberado tras compartir con él el lugar de detención, ha sido fuertemente torturado.

El Dr. Abu Safiya permaneció en el Hospital hasta la expulsión forzada de su personal y pacientes, para garantizar la atención a los últimos pacientes. Tiene un pasaporte de Kazajstán y podría haber salido de Gaza hace mucho tiempo, pero se negó a dejar atrás a los heridos. A pesar de los constantes bombardeos y del vengativo asesinato de su hijo de 15 años a finales de octubre por parte de Israel, el Dr. Abu Safiya estaba comprometido con sus pacientes. Soportó más de 448 días de bombardeos, incursiones y condiciones inhabitables porque se preocupaba por el pueblo de Gaza.

Desde principios de octubre, el Dr. Abu Safiya hizo repetidos y desesperados llamamientos a la comunidad internacional, casi a diario, detallando las condiciones inhumanas que Israel ha creado y suplicando ayuda. Durante 15 meses, Israel a atacado a trabajadores de la salud y hospitales. El derecho internacional prohíbe los ataques deliberados contra las instalaciones y el personal médico, así como contra los heridos y los enfermos.

La detención del Dr. Abu Safiya representa una grave violación de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario.

Estamos siendo testigos de esto y de la destrucción total de la atención a los palestinos. Nos enfrentamos al silencio de los líderes políticos o a su complicidad. Esta es la realidad deshumanizante del genocidio.

Demandamos al Gobierno de España que exija la liberación inmediata e incondicional del Dr. Hussam Abu Safiya. Reafirmamos la absoluta necesidad de un alto el fuego, el cese de la entrega de armas y el respeto del derecho internacional humanitario, con todo lo que ello implica en términos de respeto de las instalaciones de atención de la salud y la entrega de equipos básicos y de medicamentos.


Firman esta exigencia, a título individual:
Nombre y ApellidosHabitante de:
Roberto Tornamira SánchezMadrid
Miguel Sagüés NavarroMadrid
Juan Fernando Díaz-Mayordomo MartínezMadrid
Isabel Cerdá MartínCercedilla-Madrid
Ascensión Lago ChumillasMadrid
Manuel Colinas SalaLeón
Enriqueta Martín ArancibiaLeón
María del Carmen Vizcaino LópezBarcelona
María Isabel Chao BlancoLugo
Antonio Ferrer SaisMadrid
María Luisa Garvia SánchezMadrid
Nicasio Malde FernándezFerrol (A Coruña)
Aitor Pazos GonzálezMadrid
Eduardo Hernández OñateMadrid
Ester Guerrero NistalMadrid
Máximo Fernández GómezOurense
Julia Serrano MiguelMadrid
Miguel Sagüés SerranoMadrid
Mª. Antonia Prego PregoBilbao (Bizkaia)
José Ignacio Rodríguez BlancoBilbao (Bizkaia)
Aida Rodríguez PregoBilbao (Bizkaia)
Enrique Dargallo Dargallo GuerraMadrid
Gloria Mora CamposMadrid
Ana María del Carmen Rubio EncinasMadrid
Jesús Vara CastrodezaValladolid
José Vela GuzmánMadrid
Ángela Díaz DuqueMadrid
Silvia Font JuradoMadrid
José Ignacio MerinoBarakaldo (Bizkaia)
José Antonio Fernández GuerrasMadrid
Baltasar Santos FernándezEl Vendrell (Tarragona)
Vicente Mateos Sainz de MedranoMajadahonda (Madrid)
Raquel Escudero OrtizMajadahonda (Madrid)
Pilar Fernández RufoSevilla
Olga Bravo LosadaMadrid
Alba Pons BravoMadrid
Emilio María RigottiMadrid
Violeta Conteras BravoMadrid
Maricarmen Muñoz DonosoComarca de la Vera (Cáceres)
Dolores Nosti MartínezGijón (Asturias)
Rafael Hernández MoralesTenerife
Luis Miguel Páramo CorralesMadrid
Santiago Reyes RuizDurango (Bizkaia)
Mauricio García MartínDurango (Bizkaia)
María Jesús Vivar AlonsoMadrid
Antonio Villa AntoñanaMadrid
Margarita Barnese GarcíaRivas (Madrid)
Pilar Condado RomeroRivas (Madrid)
Ángel Nieto MoralesRivas (Madrid)
Miguel Castañeda LópezRivas (Madrid)
Manuel CusóMadrid
Paloma de la Fuente de la CalRivas (Madrid)
Luis Vega DomingoRivas (Madrid)
Javier Tabarés Rui-HenestrosaRivas (Madrid)
José Luis Darriba GómezRivas (Madrid)
María Cristina Alonso RupérezRivas (Madrid)
Yolanda Velázquez MartínezRivas (Madrid)
Carmen Gomara TellezRivas (Madrid)
Miguel de Miguel ZayasRivas (Madrid)
Mª. Ángeles Martínez MartínRivas (Madrid)
Ángeles Martín TejadaRivas (Madrid)
Pilar Martínez MedianoRivas (Madrid)
Mª. Araceli Nebreda RodrigoRivas (Madrid)
Inés María Díez HernándezRivas (Madrid)
Irene García LanchoRivas (Madrid)
Daniel Nieto BarneseRivas (Madrid)
Francisco Escobar LópezMadrid
María Reyes García AvilésMadrid
Esteban Barnese GarcíaMadrid
Avelina Nieto MoralesMadrid
Caridad Baeza GarcíaRivas (Madrid)
José Manuel Martín HernándezRivas (Madrid)
Encarna Espinosa RamírezMálaga
Benito Agudo HiguerasMálaga
Paula Barnese GarcíaMadrid
Javier Núñez de Arenas GilMadrid
Nuria Ortega PedrosaRivas (Madrid)
Félix Eugenio Martín de la ViudaCáceres
Ángela Delgado GonzálezCáceres
Amparo Aguilar AguirreRivas (Madrid)
Pilar Monserrat Burgos EspinosaRivas (Madrid)
Luisa López RamírezRivas (Madrid)
Isabel Santos MartínezRivas (Madrid)
Jorge Santos CaoRivas (Madrid)
Antonia Moreno MorenoRivas (Madrid)
Venancio Sánchez MorenoRivas (Madrid)
José Miguel Villa AntoñanaCollado Villalba (Madrid)
Andrés Villa Fernández-MayoralasCollado Villalba (Madrid)
José Cañadilla GonzálezCollado Villalba (Madrid)
Alejandro Rodríguez GonzálezCollado Villalba (Madrid)
Jesús García del BurgoCollado Villalba (Madrid)
Felisa ValderramaCollado Villalba (Madrid)
Carmen Mozas CaizCollado Villalba (Madrid)
Mª. Zekozas LoizCollado Villalba (Madrid)
José María López HurtadoCollado Villalba (Madrid)
Juan Colmenero EncarnaciónCollado Villalba (Madrid)
Juan Andrés Villa LujánCollado Villalba (Madrid)
Clara González MeléndezCollado Villalba (Madrid)
Mª. Teresa MeléndezMadrid
Cristina ReinosoMadrid
Ángela ZuritaMadrid
Antonio CaballeroMadrid
Eva LorenteMadrid
Rosa Mª. Robledano GómezMadrid
Ángel Martínez MartínezMadrid
Cristina Menéndez AmorMadrid
Soledad Ávila RibadaMadrid
José Gaitas ParesaMadrid
Marcelino Lapido BalandínMadrid
Ainhoa Lapido RobledanoMadrid
Carmen Morales MartínezMadrid
Alberto Gómez MartínGalapagar
Daniel Rubio CaballeroMadrid
Athir Quannouni El MoumuuhiCollado Villalba (Madrid)
María Llanos ColmeneroMadrid
Nicolás DelgadoMadrid
Mayte Orguero DíazMadrid
Cristina de GraciaCollado Villalba (Madrid)
Fernando de GraciaCollado Villalba (Madrid)
Consuelo QuintanaCollado Villalba (Madrid)
Eduardo Sabina BlascoMadrid
Javier Andrés de CastroMadrid
Juan Carlos González RedondoFuenlabrada (Madrid)
Carlos Antonio Pérez RodríguezTorrejón de Ardoz (Madrid)
Antonio López GómezMadrid
Marcelina Martín GonzálezMadrid
Monserrat Bravo LosadaMadrid
Manuel Ruiz RoblesMadrid
Enrique Ramírez CarriedoMadrid
Rosa Sánchez RodríguezMadrid
Pilar Alcaide HidalgoMálaga
Antonio Cano ArandaMálaga
Paula Balzi RamírezMadrid
Gabriel Amat PareraMadrid
Caterina FranchiMadrid
ZaiNakhudaMadrid
Arsela RuizMadrid
Abril TejedaMadrid
Sara Ruth González de la AlejaMadrid
René Sepúlveda GarcíaMadrid
Elisa Liébana FernándezMadrid
Jennifer del Hoyo FerresMadrid
Miguel A. Álvarez JerezMadrid
Isabel Cuevas MonteroMadrid
Inmaculada Lahoz GimenoRivas (Madrid)
María Antonia Morera SánchezRivas (Madrid)
Teresa Pita MorenoRivas (Madrid)
Fernando Arias Fernández-PérezRivas (Madrid)
Juan Manuel del Castillo DomingoRivas (Madrid)
José Luis García SerranoRivas (Madrid)
Concepción Lancho TorresRivas (Madrid)
María Reyes velilla FernándezRivas (Madrid)
Mª. Dolores Fernández CarmonaRivas (Madrid)
Pablo Antonio Romero RodríguezRivas (Madrid)
José Luis TaberneroRivas (Madrid)
Alfonso Muro DíazRivas (Madrid)
Fernando Montes GarcíaMadrid
Juan Carlos Merino CarreñoMadrid
Ángel L. QuirogaMadrid
Alicia PascualMóstoles (Madrid)
José Manuel BlázquezMadrid
Mar Díez MonteroMadrid
Nieves Palomo AlcarazMadrid
Mª. Gimena Camino AlcónMadrid
Marta Lois RequejoMadrid
Aurora Serrano SerranoMadrid
lidia Domingo EmbidMadrid
Orlando Atrio ÁlvarezMadrid
Carmen Gil AraqueMadrid
Ana I. González RamiroMadrid
Carolina Corrales AndrésMadrid
Ana Beatriz Fernández RodríguezEl Escorial (Madrid)
Verónica Ortiz SalcedoMadrid
Salvador de Antonio GutiérrezMadrid
Aroa Ortega PoderosoMadrid
Juan José Fuentetaja OlmosMadrid
Raúl Pérez CerdáMóstoles (Madrid)
Ángel López CerdáGuadalajara
Paula Sánchez CerdáCercedilla-Madrid
Julia María García PalmaGranada
Virginia Rodríguez CerdáCercedilla-Madrid
Montserrat Toll del CachoBecerril de la Sierra (Madrid)
Olivia Domínguez del AmoBecerril de la Sierra (Madrid)
Said AmoucheBecerril de la Sierra (Madrid)­‑­
Mhamed AmoucheMadrid
Dunia VizueteMadrid
Mohamed Amouche El HadouhfiBecerril de la Sierra (Madrid)
José Mª. Pérez CrespoBecerril de la Sierra (Madrid)
Ángel González MovellánGuadarrama (Madrid)
José Manuel Hernández GallardoLas Rozas (Madrid)
Domingo Delgado RiveraVillalba (Madrid)
Vicente Gallego GonzálezVillalba (Madrid)
Juan HernándezMoralzarzal (Madrid)
Cristina González EusebiVillalba (Madrid)
Carmen MolineroVillalba (Madrid)
Tomás AlberichMoralzarzal (Madrid)
Pedro Nguema Oyono MadjaTorrejón de Ardoz (Madrid)
Susana Aires GarcíaMadrid
María Luisa Martínez LópezMadrid
Eva Sobrado PeláezSan Sebastián de los Reyes (Madrid)
Leandro SierraMadrid

Defender la Sanidad Pública es combatir la privatización


13 de enero, reunión con la ministra de Sanidad

Tras varios meses de gestiones y una reunión suspendida el 25 de octubre, por fin, el 13 de enero una delegación del espacio Vecinas y Vecinos de Barrios y Pueblos de Madrid (VV ByP) se ha reunido con la ministra de Sanidad, Mónica García y con el director del Gabinete de la ministra, José Manuel López.

La finalidad que los vecinos y vecinas tenían era la de hacer entrega en mano de un documento elaborado por el espacio vecinal a lo largo del tiempo en su lucha por la Defensa de la Sanidad Pública, y concretado en unas Jornadas de Trabajo que se celebraron el 5 de octubre.

[Documento entregado]

La reunión tuvo una duración de más de hora y media y en ella se explicó con bastante detalle el contenido del documento “Posiciones, propuestas y aportaciones debatidas y aprobadas en la Jornada del 5 de octubre de 2024”.

La delegación vecinal desgranó el contenido de sus propuestas en varios bloques:

  • Cuestiones legislativas en caminadas a blindar verdaderamente la Sanidad Pública.

-Que el contenido del artículo 43 de la Constitución pase a formar parte de la sección correspondiente en el Título I “de los derechos fundamentales”.

-Que en la Constitución se establezca la figura del “Defensor del Paciente”, en el mismo rango legal que la del “Defensor del Pueblo”.

-Derogar la Ley 15/97 y los artículos de la Ley 14/86 que abren la puerta a los convenios y conciertos con las empresas privadas de la Salud.

  • Aportaciones a los proyectos de ley previstos por el Gobierno.

-Implantar un sistema de control que garantice que los recursos económicos destinados los diferentes territorios del Estado sean invertidos para los fines que han sido creados, realizando auditorías anuales.

-Implantación de los Consejos de Salud en todas las áreas sanitarias del Estado, haciendo revisión y ampliación de las normas que los regulan.

  • Cuestiones a la Administración.

-Exigencia de actuación de la Alta Inspección del Sistema Nacional de Sanidad en los denominados centros caídos/abandonados de difícil cobertura y en todos los elementos más flagrantes de abandono de su responsabilidad por parte de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

-Establecer, desde el Ministerio, las condiciones de funcionamiento de los “centros de llamadas”, que deben ser de titularidad pública y evitar la derivación injustificada de pacientes a centros privados PFI o PPP que, amparada en la libre elección, incrementa la financiación de esos hospitales, en detrimento de la financiación de hospitales o centros sanitarios públicos.

-Auditoría del gasto en medicamentos, cuyos informes sean públicos, transparentes y accesibles.

  • Cuestiones a denunciar.

-Denuncia de la cesión de infraestructuras hospitalarias dependientes de la AGE a empresas privadas; los denominados servicios no hospitalarios, pero que son fundamentales.

-Desarrollar la especialidad en Cuidados Paliativos en la educación pública universitaria en materia sanitaria.

-Dotar con equipos completos los Servicios de Urgencias Extra hospitalarias Urbanos y Rurales y que esto se una acción irrenunciable en cualquier negociación a nivel, ministerial o autonómico.

  • Preguntas y sugerencias.

-¿Qué medidas está implementando el Comisionado de Salud Mental del Ministerio de Sanidad para reforzar las acciones encaminadas a la mejora de la salud mental de la población e impulsar un Pacto de Estado de Salud Mental? (art. 11 R.D. 718/2024).

-Es preciso conseguir formar y retener en el SNS un número ingente de sanitarios.

Estos no son más que una docena de ejemplos de las 76 cuestiones y planteamientos que componen el documento entregado.

En las intervenciones que realizó la ministra recibió con términos muy positivos el contenido del documento y lo valoró como muy riguroso. Manifestó estar de acuerdo con la necesidad de blindar constitucionalmente la Sanidad Pública como derecho fundamental, e hizo referencia a nuestra posición sobre la derogación de la Ley 15/97, argumentando que en los proyectos de ley que están pendientes de iniciar su trámite parlamentario -Proyectos de Ley 121/000021 y 121/000029- ya se aborda la derogación práctica de dicha ley. Ante esta afirmación, pregunte personalmente que dónde de los decretos se establecía esa “derogación práctica”; la respuesta tuvo forma de rectificación “bueno, exactamente se bloquea la privatización”. He de decir a este respecto que, por más que leo y releo los proyectos de ley, no hay ningún bloqueo no nada que se le parezca a una ley, la 15/97, que establece en su artículo único que: “…la gestión y administración de los centros, servicios y establecimientos sanitarios de protección de la salud o de atención sanitaria o sociosanitaria podrá llevarse a cabo directamente o indirectamente a través de la constitución de cualesquiera entidades de naturaleza o titularidad pública admitidas en Derecho”.

Otra de las respuestas de la ministra que a la delegación más nos impactó fue la referida a la Alta Inspección del SNS, pues, estando la ministra de acuerdo con la necesidad que planteamos, argumentó que existe una gran escasez de inspectores.

Las Jornadas organizadas por VV ByP el 5 de octubre, también fueron aprobadas dos cuestiones dirigidas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y a la ministra de Seguridad Social. Al presidente se le trasladó la necesidad de derogar el artículo 135.3 de la Constitución, el que se introdujo en 2011 y por el que se subordina el gasto social al pago de la deuda y sus intereses. Una necesidad que se hace si cabe aun más imperiosa cuando escuchamos a instituciones internacionales como la OTAN, por boca de su Secretario General, respecto a la necesidad de incremento de los gastos militares. A la ministra de Seguridad Social la hemos trasladado nuestro rechazo al acuerdo alcanzado en el mes de septiembre, con patronal y sindicatos, por el que se da mayor capacidad a las mutuas patronales, para incidir en las bajas médicas de los y las trabajadoras -de momento en relación con bajas traumatológicas-. Estas dos cuestiones han sido planteadas por carta enviada a sus destinatarios.

[Carta al Presidente del Gobierno]

[Carta a la Ministra Elma Saiz Delgado]

El contenido de estas dos cartas no fue trasladado a la ministra de Sanidad, pero si comentado con ella en la reunión.

La reunión finalizó con la propuesta por parte de la delegación vecinal de mantener un canal abierto para recibir información, respuestas, aclaraciones, etc., a los contenidos del documento, así como para poder evaluar y hacer seguimiento de los temas que sea menester.

En un primer balance que la asamblea vecinal ha hecho de esta reunión y de todo lo que ha dado de sí este trabajo, se ha considerado un paso positivo conscientes de que hay mucho trabajo por hacer y de que la defensa de un derecho como es la Sanidad Pública no es una tarea ingente que incumbe a toda la mayoría social de todas la comunidades autónomas, por lo que también hay que trabajar en la necesaria unidad del movimiento en defensa de la Sanidad Pública.

Roberto Tornamira
Miembro se la Asociación vecinal Nudo Sur,
participa del espacio VV ByP.

Se llevarán tu pensión y lo sabes

Entre fiesta y fiesta muy poca gente conoce que el desfalco a la Caja Única de la Seguridad Social está entre los más 140.000 millones de euros que admitía el señor Escrivá en 2023, cuando aún era ministro de la Seguridad Social, y los 500.000 que señalaba CC.OO., en un informe. Si, has leído bien. Pero todavía queda dinero contante y sonante así que el interés por hacerse con lo que queda por parte de Fondos Buitre, Bancos, lejos de haber remitido crece por momentos. Voy a referirme al caso vasco porque vivo y tributo en Euskadi. Tenemos que fijarnos en los datos que nos aportan y buscar el truco. La Comunidad Vasca, o Euskadi, como cada cual prefiera, tasa en 12.000 millones de euros la cantidad anual de pagos a pensionistas que hemos generado aquí el derecho a cobrar lo que antes llamaban «el retiro» tras décadas de cotización. Hacía público un diario de carácter económico que el Lehendakari Pradales remitirá para este año 2025 una propuesta al presidente Pedro Sánchez con objeto de establecer el calendario de transferencia de las competencias y el soporte económico para hacer frente al pago de pensiones y prestaciones correspondientes a los territorios que Lakua gobierna, Araba, Bizkaia y Gipuzkoa.

Si bien el mencionado diario se refiere a una cantidad de 12.000 millones de euros, El Correo, vocero calificado del BBVA no hace mucho tiempo incrementó esa cantidad hasta los 12.700 millones de euros.

El Gobierno Vasco elabora una propuesta sobre el traspaso del régimen económico de la Seguridad Social a Euskadi que prevé remitir al Ejecutivo central antes de finalizar este año, transferencia que valora en unos 12.000 millones de euros. Esta cantidad corresponde al coste anual del pago de pensiones y prestaciones en Bizkaia, Gipuzkoa y Araba.

La portavoz del Gobierno Vasco, María Ubarretxena, ha afirmado este martes que trabajan «discretamente» en la elaboración de una propuesta para el traspaso a Euskadi de la gestión del régimen económico de la Seguridad Social, que estiman en 12.000 millones de euros, y que remitirán antes de concluir 2024 al Ejecutivo de Pedro Sánchez, es decir, para inicios de 2025. En su intervención durante la rueda de prensa celebrada tras la reunión del Consejo de Gobierno, Ubarretxena ha destacado que se está intentando trabajar y avanzar «discretamente» en una primera propuesta de esta transferencia, cuya «orientación» pretenden trasladar antes de finalizar el año. La señora Ubarretxena no es ninguna criatura inocente así que ha remarcado la discreción para el logro del buen fin de esta transferencia. 12.700 millones de euros, bien valen toda la discreción que sea necesaria para ella y el lobby que le acompaña.

En esta tesitura, me pregunto qué debo hacer en mi calidad de pensionista. ¿Qué hacer? Me toca decidirlo como trabajador y pensionista vasco. Así que toca analizar la situación con prudencia. En marzo de este año cumplo mi tercer año como pensionista, en 2022 me subieron el mítico 8,50%, es decir, 112 euros al mes. Fue el resultado de las movilizaciones de pensionistas, pero, sobre todo, de la enorme manifestación de Madrid, con más de 30.000 personas advirtiendo a los partidos en el gobierno y sus apoyos periféricos que mantener al PP, VOX, Cs y demás elementos en la oposición no se lograba de forma gratis et amore. Y Pedro Sánchez lo entendió.

A la vuelta a Bilbao, compañeros de Pensionistas de Euskal Herria, organismo en general cercano a EH Bildu me discutieron el alcance de aquella magnífica movilización y les emplacé a ir a Madrid para poder rebatir con criterio el alcance de la movilización de COESPE y otros grupos igualmente dinámicos en la defensa activa de las pensiones públicas.

La vida me ha cambiado bastante en este tiempo, me he incorporado a la Plataforma por la Unidad de las Pensiones Públicas y democráticamente tras un bonito debate hemos solicitado la incorporación a la Coordinadora Estatal en Defensa de las Pensiones Públicas, la COESPE en el mundillo jubilado y pensionista. Y es desde esta militancia estatal con gentes de los movimientos sociales vascos que escribo esta opinión contraria a la ruptura de la Caja única de las Pensiones Públicas y favorable al actual sistema de pensiones con la exigencia añadida de que se realice una auditoría a las cuentas de la Seguridad Social ya, es decir, que cumplan la Ley 21/2021. Sin transferencia alguna a ningún lugar.

Reclamo la devolución de los miles de millones de euros que los distintos gobiernos han destinado a pagar partidas que deberían haber pagado con dinero de los impuestos, y no de las pensiones. Con ese dinero se acabó cualquier supuesto déficit en las cuentas de la Seguridad Social.

Y exijo que no se entregue un solo euro a Comunidad Autónoma, empresa o Fondo Buitre, puesto que los verdaderos propietarios de ese dinero no lo autorizamos y por supuesto, jamás daremos permiso a ninguna institución para saquear el fruto del trabajo de nuestras vidas y destruir así además el futuro de las generaciones que hoy trabajan y cotizan haciéndolo desgraciadamente cada vez más en precario.

No entiendo el entretenimiento en causas menores de ILPs para subir los mínimos por la vía de la discrecionalidad política a la vez que se ignora olímpicamente que el Estado, los partidos de los consensos, los de siempre y los nuevos rindan cuentas a los 9,3 millones de pensionistas que vivimos de nuestra pensión, tras haber cotizado décadas para el fortalecimiento de ese fondo común y solidario que representa a distintas costumbres, idiomas, acentos con la certeza de que si los listos que desde las instituciones quieren hacerse con una puerta giratoria con BlacRock, Vanguard u otros parásitos de este mismo tipo, no lo van a lograr dejándonos en la ruina y con una deuda pública a la argentina.

Date cuenta que los medios del capital te cuentan que el llamado gobierno vasco reclama 12.700 millones de euros para afrontar los pagos pero te ocultan cuidadosamente que la recaudación en la llamada Comunidad Autónoma de Euskadi asciende a solo 6.000. Te lo ocultan porque al conocer los dos datos, el de ingresos y gastos preguntarás lógicamente quien paga los 6.700 millones de déficit anual.

A esto respondió el dicharachero presidente del Euskadi Buru Batzar del PNV que ya saben que es deficitario, pero eso no es problema. No lo es porque ellos no van a pagar la deuda, la pagaremos los demás, los que no tenemos posibilidad alguna de acceder a la llamada «ingeniería fiscal», es decir, los que pagamos todas las facturas. La pelota también está en el tejado de EH Bildu.

Obviamente, a los que no residís en Euskadi os harán la misma jugada. Desde aquí os emplazo a participar activamente en el desarrollo de COESPE u otros organismos claros y solidarios y a trabajar activamente estéis donde estéis por la Auditoría inmediata a las cuentas de la Seguridad Social.


Igualmente me dirijo a las compañeras y compañeros que en Euskal Herria luchan por las pensiones públicas y por la Auditoría.

Es el momento de no dejarnos utilizar por cantos de sirena gregarios de la banca y los fondos buitre que tocando la fibra sensible ideológica pueden hacer inviables los pagos de nuestras pensiones.

Tenemos tres tareas: pensar, pensar y pensar.

Un abrazo efusivo desde Euskadi a todas las personas trabajadoras defensoras de las Pensiones Públicas y de todo lo público allá donde os encontréis.

Una alternativa obrera, juvenil, de clase, es urgentemente necesaria. ¡Adelante!

Joseba Izaga
Miembro de “Hemen salida por la izquierda”
para Tribuna Socialista.

La revolución de la IA

El impacto que la Inteligencia Artificial (IA) tendrá sobre la actividad productiva hace prever una seria remodelación de la fuerza de trabajo cualificada. Esta nueva revolución tecnológica tendrá efectos adversos sobre el empleo, dada la pérdida masiva de puestos de trabajo que implica a medio plazo y que, muy probablemente, no será compensada por un incremento equivalente en el número de trabajadores cualificados.

Sin embargo, aun siendo muy seria esta amenaza para la clase trabajadora, la más grave es probablemente la que se deriva de la manipulación de las conciencias mediante las redes sociales y la adicción que ello conlleva, de especial gravedad por su evidente toxicidad psicológica sobre los menores.

A fin de ilustrar el impacto que tendrá, que está teniendo ya esta revolución tecnológica, puede ser de utilidad para su comprensión la realización de una prueba sencilla, planteando una tarea concreta a un chatbot; es decir, un sistema informático que basado en la IA permite mantener una conversación hombre-máquina, simulando las respuestas que daría una persona.

Por ejemplo:

“Escriba un texto de unas 1400 palabras que, desde una perspectiva marxista, analice los riesgos para las democracias de las redes sociales, las chatbots y la inteligencia artificial (IA); en particular, el riesgo de una evolución del capitalismo hacia formas de tecno-feudalismo y nuevos totalitarismos.”

El resultado ha sido la redacción totalmente automática del siguiente texto:

Introducción

En la actualidad, las redes sociales, los chatbots y la inteligencia artificial (IA) han transformado radicalmente la forma en que nos comunicamos, interactuamos y consumimos información. Sin embargo, desde una perspectiva marxista, es crucial examinar cómo estas tecnologías pueden amenazar las democracias y contribuir a una evolución del capitalismo hacia formas de tecno-feudalismo y nuevos totalitarismos. Este análisis se centrará en los riesgos inherentes a estas tecnologías, su relación con el poder económico y político, y las implicaciones para la lucha de clases.

1. Redes Sociales y la Manipulación de la Opinión Pública

Las redes sociales han emergido como plataformas dominantes para la comunicación y la difusión de información. Sin embargo, su estructura y funcionamiento están profundamente influenciados por intereses capitalistas. Las empresas que controlan estas plataformas, como Facebook, Twitter y Google, operan con el objetivo de maximizar sus beneficios, lo que a menudo se traduce en la manipulación de la información.

Desde una perspectiva marxista, esto puede verse como una forma de control ideológico. Las redes sociales no solo facilitan la comunicación, sino que también actúan como herramientas de propaganda. La información se filtra y se prioriza de acuerdo con algoritmos que favorecen el contenido que genera más interacción, lo que a menudo significa que las noticias sensacionalistas y polarizadoras reciben más atención. Esto puede llevar a la desinformación y a la creación de burbujas informativas, donde los usuarios solo se exponen a opiniones que refuerzan sus creencias preexistentes.

Además, la manipulación de la opinión pública a través de las redes sociales puede ser utilizada por actores políticos y económicos para desestabilizar democracias. La interferencia en elecciones, la difusión de noticias falsas y la polarización social son solo algunos ejemplos de cómo estas plataformas pueden ser utilizadas para socavar la voluntad popular. En este sentido, las redes sociales se convierten en un campo de batalla ideológico donde las luchas de clases se manifiestan de nuevas maneras.

2. Chatbots e IA: Automatización y Desigualdad

La llegada de chatbots e inteligencia artificial ha prometido aumentar la eficiencia y reducir costos en diversas industrias. Sin embargo, esta automatización también plantea serios riesgos para la fuerza laboral y, por ende, para la democracia. Desde una perspectiva marxista, la automatización puede ser vista como una extensión de la lógica capitalista que busca maximizar la producción mientras minimiza los costos laborales.

La sustitución de trabajadores por máquinas no solo genera desempleo, sino que también exacerba la desigualdad económica. A medida que las empresas se vuelven más dependientes de la IA, los trabajadores menos calificados se ven desplazados, mientras que aquellos con habilidades técnicas avanzadas se benefician. Esto crea una brecha creciente entre las clases sociales, donde una élite tecnológica acumula riqueza y poder, mientras que las clases trabajadoras enfrentan precariedad.

Además, la IA y los chatbots pueden ser utilizados para la vigilancia y el control social. Las tecnologías de reconocimiento facial y análisis de datos permiten a los gobiernos y corporaciones monitorear a la población de maneras sin precedentes. Esto plantea un riesgo significativo para las libertades civiles y la privacidad, elementos fundamentales de cualquier democracia. La posibilidad de un estado de vigilancia, donde la disidencia es reprimida y la oposición es silenciada, se convierte en una realidad tangible.

3. Tecno-feudalismo: Una Nueva Forma de Dominación

El concepto de tecno-feudalismo se refiere a una posible evolución del capitalismo hacia un sistema donde el control de la tecnología y la información se convierte en la base del poder. En este nuevo orden, las grandes corporaciones tecnológicas actúan como señores feudales, controlando no solo los medios de producción, sino también el acceso a la información y a los recursos digitales. Este fenómeno plantea serias implicaciones para la democracia y la lucha de clases, ya que la concentración de poder en manos de unas pocas empresas puede llevar a una forma de dominación que recuerda a las estructuras feudales del pasado.

En un sistema tecno-feudal, la mayoría de la población se convierte en «siervos» digitales, dependientes de las plataformas y servicios que estas corporaciones ofrecen. La falta de acceso a la tecnología y a la educación digital puede perpetuar la desigualdad, creando una clase de «excluidos» que no pueden participar plenamente en la economía digital. Esto no solo limita las oportunidades económicas, sino que también restringe la capacidad de los individuos para ejercer su voz en la esfera pública, debilitando así la democracia.

Además, el tecno-feudalismo puede dar lugar a una nueva forma de control social. Las corporaciones tecnológicas, al tener acceso a grandes volúmenes de datos sobre los usuarios, pueden influir en sus comportamientos y decisiones de maneras que son difíciles de detectar. La personalización extrema de la publicidad y la manipulación de la información pueden llevar a una ciudadanía pasiva, donde las personas son más susceptibles a la propaganda y menos propensas a cuestionar el statu quo. Este fenómeno puede ser visto como una forma de alienación, donde los individuos se sienten desconectados de su propia representación y de la capacidad de influir en su entorno político y social.

4. Nuevos Totalitarismos: La Amenaza de la IA y el Control Social

La combinación de redes sociales, chatbots e inteligencia artificial también plantea el riesgo de nuevos totalitarismos. A medida que los gobiernos y las corporaciones se vuelven más adeptos en el uso de estas tecnologías, la posibilidad de un control autoritario sobre la vida cotidiana se vuelve más real. La IA puede ser utilizada para la vigilancia masiva, la represión de la disidencia y la manipulación de la opinión pública, creando un entorno donde la libertad de expresión y los derechos humanos son sistemáticamente violados.

Desde una perspectiva marxista, este desarrollo puede ser visto como una forma de control de clase. Los regímenes autoritarios pueden utilizar la tecnología para mantener su poder y suprimir cualquier forma de resistencia. La historia ha demostrado que los regímenes totalitarios a menudo recurren a la propaganda y a la censura para controlar la narrativa y silenciar a sus oponentes. En la era digital, estas tácticas se vuelven más sofisticadas y efectivas, lo que plantea un desafío significativo para la democracia y la justicia social.

Además, el uso de la IA en la toma de decisiones políticas puede llevar a una deshumanización del proceso democrático. Las decisiones que afectan a la vida de las personas pueden ser tomadas por algoritmos que carecen de empatía y comprensión de las complejidades humanas. Esto puede resultar en políticas que favorecen a las élites económicas y marginan a las comunidades más vulnerables, perpetuando así las desigualdades existentes.

5. Resistencia y Alternativas: Hacia una Democracia Digital

A pesar de los riesgos asociados con las redes sociales, la IA y el tecno-feudalismo, también existen oportunidades para la resistencia y la construcción de alternativas. Desde una perspectiva marxista, es fundamental que los movimientos sociales y las organizaciones de base se apropien de estas tecnologías para empoderar a las comunidades y promover la justicia social.

La resistencia y las alternativas hacia una democracia digital son temas muy interesantes y relevantes en la actualidad. La idea de una democracia digital implica utilizar la tecnología para fomentar la participación ciudadana, la transparencia y la rendición de cuentas. Sin embargo, también enfrenta desafíos, como la desinformación, la privacidad de los datos y la desigualdad en el acceso a la tecnología.

Las alternativas pueden incluir plataformas de votación en línea, foros digitales para el debate público y herramientas que permitan a los ciudadanos expresar sus opiniones de manera más efectiva. Es fundamental que estas iniciativas se desarrollen de manera inclusiva y ética, asegurando que todos tengan voz y acceso.

La resistencia hacia una democracia digital a menudo surge de preocupaciones legítimas sobre la seguridad, la privacidad y el control de la información. Muchos ciudadanos temen que la digitalización de los procesos democráticos pueda llevar a la manipulación de datos o a la vigilancia masiva.

Sin embargo, estas preocupaciones también han impulsado la búsqueda de alternativas más seguras y transparentes. Iniciativas como el uso de blockchain para garantizar la integridad de las votaciones, así como el desarrollo de plataformas de participación ciudadana que priorizan la privacidad, son ejemplos de cómo se pueden abordar estos desafíos.

Además, es crucial fomentar la educación digital para empoderar a los ciudadanos, permitiéndoles navegar de manera crítica en un entorno digital cada vez más complejo. En este camino hacia una democracia digital, la colaboración entre gobiernos, organizaciones civiles y el sector tecnológico será fundamental para construir un sistema que no solo sea accesible, sino también justo y representativo para todos.

Conclusión

El chatbot ha redactado el texto solicitado de 1400 palabras a partir de unas concisas indicaciones de 45 palabras. Esta tarea la ha realizado en un tiempo récord de 3 segundos, imposible de emular por un ser humano.

El impacto que tendrá la IA sobre las fuerzas productivas es evidente; probablemente muy superior al que tuvo la máquina de vapor en la segunda mitad del siglo XVIII, que impulsó la revolución industrial a lo largo del siglo XIX y parte del XX. La máquina de vapor sustituyó la fuerza de trabajo física por la fuerza de la máquina, multiplicando enormemente la productividad.

La capacidad de los algoritmos de aprendizaje automático, tratamiento de gigantescas cantidades de datos y enorme potencial de mantener conversaciones coherentes a través de las redes, indiscernibles de las de un ser humano, supondrá un cambio radical en la explotación de la fuerza de trabajo y en la estructura de los medios de producción.

La automatización de la fuerza de trabajo intelectual -que sustituirá en parte a la fuerza de trabajo humana- implica un crecimiento exponencial de la productividad, pero también una amenaza, junto a las redes sociales, por su posible utilización para el control totalitario de las poblaciones.

En efecto, los algoritmos de la IA pueden perpetuar o amplificar sesgos existentes en los datos utilizados para su entrenamiento y aprendizaje automático, representando una amenaza, junto las redes sociales, por su capacidad de manipular el sentido común de las poblaciones, en función de los intereses de una casta de ultrarricos propietarios de tales medios, ajenos al interés público; es lo que se ha dado en llamar tecno-feudalismo.

Por último, termino haciendo hincapié en la necesidad de que nuestro país no pierda una vez más la carrera de los grandes avances científicos y tecnológicos, que inexorablemente impulsará la IA. Para ello es esencial poner en valor el talento de nuestros jóvenes, dándoles las oportunidades que posibiliten el desarrollo de sus capacidades.

Por tanto, es de vital importancia que no se pierda el enorme talento potencial de la juventud, con especial atención a las capas sociales más desfavorecidas. El principal obstáculo sigue siendo la pervivencia de una estructura social profundamente injusta. Remover tal obstáculo es interés objetivo del conjunto de la sociedad.

Manuel Ruiz Robles, capitán de navío (r) del cuerpo de ingenieros de la Armada, Ingénieur Supélec por la Universidad de París (1970).