Con un recorrido muy coherente; desde la Embajada de los Estados Unidos hasta el Ministerio de Defensa, miles de personas nos manifestamos en la mañana del domingo 15 de diciembre, convocados por la Asamblea de Madrid con Palestina, en la que el CATP participa.
Desgraciadamente, no será la última vez que tengamos que salir a las calles a decir que en nuestro nombre no se tienen que mantener relaciones diplomáticas con un Estado que está llevando a cabo el exterminio de un pueblo, que es lo que el Estado sionista de Israel está cometiendo con la población palestina de Gaza.
Ya son más de 45.000 los asesinatos que el Gobierno de Netanyahu ha cometido en los últimos quince meses, a los que hay que sumar las decenas de miles de personas que yacen bajo los escombros de los hospitales, las escuelas y las viviendas derribadas por las bombas. Muertes que han afectado particularmente a niñas y niños, además de a mujeres y civiles en general.
Avergüenza conocer que nuestro Gobierno vende y/o autoriza la venta de armas para países que vulneran los Derechos Humanos, pero ya se sabe que, según la “ley del embudo”, única ley que se aplica en plenitud en este mundo, depende de quién sea el malhechor se le aplican sanciones o no.
El Centro Delás de Estudios para la paz informó, en julio de 2024, que España vendió armas a Israel en noviembre de 2023, a pesar de que el Gobierno decía ya en aquellas fechas que se había suspendido la venta de armas a Israel desde octubre del mismo año. Las armas son fabricadas en Palencia, en la empresa noruega Nammo AS, que suministra: bombas, granadas, torpedos, minas, misiles y otras municiones y proyectiles.
El problema es que tampoco hemos dejado de comparar armas y tecnología a Israel. Ante la masacre que llevamos viendo desde hace meses, habría que romper todo tipo de relaciones con un Estado criminal.
Lo que Israel está haciendo en Palestina es la continuidad de la ocupación de un territorio a sangre y fuego, desde hace 76 años. Cuando Israel apela a su derecho a defenderse, “olvida” que es Israel el atacante, el agresor, el ocupante. Si acaso será el pueblo palestino quién tenga derecho a la autodefensa. Con esto no justifico las muertes de judíos indefensos el 7 de octubre del pasado año, ni la muerte de ningún judío inocente, pero como dijo Antonio Guterres: los del 7 de octubre no viene de la nada.
Tampoco se debe confundir el rechazo del sionismo con el antisemitismo. En primer lugar, porque tan semita es un judío como un árabe, y en segundo lugar porque el crimen que el Gobierno de Israel está cometiendo la hace en contra de la voluntad de su propio pueblo; en particular de las familias de los rehenes judíos en poder de Hamás, de los que continúan vivos y de los que han muerto bajo las bombas de su propio Gobierno.
Los gobiernos no miraron hacia otro lado ante los crímenes masivos de Hitler, resulta repugnante la actitud cínica de los gobiernos de la UE, y aún más la actitud colaboracionista de la presidenta de la Comisión Europea, a la que viene a sumarse Kaja Kallas, quien ha sustituido a Borrell al frente de la Diplomacia Europa, nombramiento que ha sido aplaudido en la prensa israelita.
Todo esto no sería posible sin la complicidad indisimulada de la Administración Biden, complicidad que, sustancialmente no va a cambiar con Trump, al menos no para el pueblo palestino.
Que los gobernantes nos lleven al abismo de la guerra y la locura no significa que guardemos silencio y consintamos.
Los trabajadores de la empresa Prezero que realizan servicios de recogida de basuras y limpieza viaria en diversos municipios de la comarca del Baix Penedés (Tarragona) llevan más de 2 meses de huelga exigiendo un salario digno que lleva congelado varios años.
Prezero es una empresa alemana del Grupo Schwarz, que también incluye las empresas comerciales Kaufland y Lidl, así como Schwarz Produktion. Con presencia en diversos países centroeuropeos, dio el salto a España presentándose a las licitaciones públicas de diversos servicios, incluyendo la recogida de basuras y la limpieza viaria, y ganando diversas licitaciones al presentar las ofertas más bajas de precio.
Adjudicar servicios públicos al «peor» postor trae como consecuencia problemas como los que están sufriendo en primera instancia los trabajadores de la empresa, con sueldos congelados desde hace varios años; ,,.y los vecinos de los municipios afectados, que ven como en sus pueblos se acumula la basura y la suciedad, llegando a generar verdaderos problemas de insalubridad.
El sistema de contratación pública y adjudicación de los servicios públicos obligatorios es un sistema perverso diseñado para que sean las grandes empresas las que se adjudiquen contratos millionarios.En las contrataciones públicas no se puede priorizar las empresas locales puesto que vulneraría el principio de «igualdad y libre competencia». Tampoco es fácil la concurrencia de empresas nuevas o autónomos, puesto que se suele puntuar los años de experiencia y la solvencia tanto técnica como económica, algo que es imposible para los nuevos emprendores, las cooperativas o las empresas de economía social, salvo que se trate de contratos reservados para ello, y debidamente justificado. Tampoco es fácil la introducción en los pliegos de las denominadas «cláusulas sociales» que sobre el papel, todo el mundo cumple.
De esta manera, lo que más puntúa sigue siendo la oferta económica, y aquí se produce una auténtica subasta a la baja, a la que solamente se excluye aquellas ofertas temerarias, aunque la temeridad se suele demostrar una vez los contratos ya se han adjudicado y están en marcha.
Además de lo anterior, algunos procesos de licitación, como los que afectan a servicios como la recogida de basuras y la limpieza viaria son muy complejos en cuanto a la elaboración de los pliegos. Se han de tener en cuenta las frecuencias, los sistemas de recogida de basura o limpieza, la maquinaria y el personal…sin olvidar el margen de beneficio de las empresas. Estos procesos de elaboración de los pliegos sistemas de recogida de basura o limpieza, la maquinaria y el personal… sin olvidar el margen de beneficio de las empresas. Estos procesos de elaboración de los pliegos técnicos son tan complejos y lentos, que cuando se inicia el proceso de licitación, a menudo, los costes reales han cambiado, máxime en una época tan convulsa como la actual, en la que el coste de la energía, y de todo se ha disparado. Claro está que las empresas no quieren renunciar a contratos tan importantes y a menudo realizan ofertas para contratos con 8 o 10 años de vigencia, a bajo precio, razón por la cual, quien acaba pagando el pato, son los trabajadores del servicio, así como los vecinos, quienes pagan estos contratos con sus impuestos, que reciben un servicio deficiente cuando se empuja a los trabajadores al conflicto.
Prezero es un buen ejemplo: Empresa alemana a la que se le han adjudicado los servicios en Castilla la Mancha (COMSERMANCHA), donde también están en conflicto; A Coruña, donde también han tenido conflicto, y ahora en los municipios de L’Arboç, Llorenç del Penedés, Banyeres del Penedés y Sant Jaume dels Domenys, todos ellos municipios de la comarca del Baix Penedés en Tarragona, donde los trabajadores llevan 70 días de huelga, y los alcaldes de los municipios han tenido que solicitar la emergencia sanitaria para poder recoger la basura tras dos meses de acumulación.
Una cosa está clara y es que, cuando no es posible internalizar un servicio y se ha de contratar privado, en los procesos de licitación pública, se debe tener en cuenta el salario de los trabajadores antes de adjudicar un contrato y la ley de contratos del sector público debiera garantizar la dignidad salarial de quienes prestan el servicio. Las licitaciones públicas no pueden seguir siendo subastas basadas en el bajo precio de la fuerza de trabajo.
Baltasar Santos Primer secretario PSC el Vendrell Comité de Redacción de TS
En mis muchos años de ejercicio del periodismo no almaceno en la memoria que un programa de televisión haya recurrido a una campaña publicitaria radiofónica en diferentes medios, para reseñar que sigue siendo líder en su franja horaria. Al escuchar la cuña que daba cuenta a los oyentes de que <<El Hormiguero>> sigue teniendo más audiencia que su competidor, <<La Revuelta>>, recordé la frase del latín medieval de excusatio non petita, accusatio manifiesta (excusa no pedida, acusación manifiesta), que implícitamente desvelaba que Pablo Motos y Atresmedia están muy nerviosos, por la competencia tan potente con la que les ha plantado cara TVE1 con David Broncano y el programa <<La Revuelta>>. Propuesta que los ejecutivos de la teleabierta pensaron que sería un fracaso, confiados en que no iba a encajar con el espectador tipo de la 1. Creencia que se frustró con los primeros datos de audiencia que confirmaban que <<La Revuelta>> había superado el liderazgo de <<El Hormiguero>>, desatando el tembleque de Motos y los ejecutivos de su tele.
Cuando se tiene que recordar a los espectadores —también es válido en las relaciones jerárquicas y sociales— que sigues siendo el líder, implícitamente trasluces que ya no lo eres y, esto es lo peor, que te tomas la competencia que no esperabas como una batalla donde todo vale que termina por desnortarte. Por ejemplo, cuando das pábulo a tu cabreo al caer en la bajeza de impedir que tu competidor entreviste a un determinado personaje de éxito, acogiéndote al contrato que tu medio tiene suscrito con la promotora Dorna, poseedora de los derechos de explotación comercial del Mundial de Motociclismo que organiza. Acuerdo para la retransmisión de los Grandes Premios que se celebran en España, en el que una clausula establece que ciertos pilotos están obligados a dar entrevistas exclusivas a Atresmedia, antes que a otra televisión. Decisión lícita, sin duda, cuyo reverso es caer en el barro para laminar a tu contrincante, al que solo le haces cosquillas a costa de mostrar tu inseguridad: tu debilidad.
Pero la pugna que ha buscado Motos bloqueando una entrevista de su contrincante significa que se siente amenazado por Broncano, y que su disputa catódica no es un simple juego de egos, sino que tiene más recorrido detrás con un poso político, de concepto de programa televisivo, y de prestigio para TVE y Atresmedia. Cuando uno se siente imbatible se adocena en la creencia de que nadie le puede arrebatar su posición de privilegio que conduce, inexorablemente, a una autoestima ególatra que no admite rival, olvidando que todo evoluciona y más en la televisión donde el fluir de formatos, contenidos y presentadores son la esencia del medio.
A Pablo Motos le está pasando lo que le sucedió a Boabdil cuando al entregar las llaves de su Reino de Granada a las huestes de los Reyes Católicos, se preguntaba cómo era posible que unos palurdos como los brutos e incultos cristianos, que apenas se lavaban, hubieran acabado con el poder, refinamiento y sabiduría de su reino. No cayó en la cuenta de que sus oponentes contaban con la bombarda —origen del cañón— que terminó por derribar las murallas que le protegían a él y a su reino.
Broncano ha llegado a la 1 con la bombarda televisiva de <<La Revuelta>>, un formato que no juega con las reglas seculares del medio que gusta a los espectadores por su carácter formalmente disruptivo, que juega con el desconcierto de que nunca se sabe quién será el invitado del día y con la informalidad que supone que el director-presentador del espacio, él mismo, nunca sepa que le aguarda cuando sale a escena. Justo lo apuesto a <<El Hormiguero>>, donde todo está medido al milímetro y sujeto a un guion que Motos sigue a rajatabla, porque no sabe improvisar. Formato donde el espectador sabe de antemano quiénes o quién va a ser el entrevistado principal y la secuencialidad del programa, frente al poco guion con el que aparentemente se desarrolla <<La Revuelta>>, donde el espectador nunca sabe qué va a pasar a continuación.
Improvisación que gusta más, que atrae más que el formalismo a un público joven acostumbrado en su vida cotidiana, por el uso de las redes sociales, a esperar siempre lo impensable, lo que no está predeterminado ni configurado de antemano; aunque luego todo sea un trampantojo porque siempre existe, y más en la tele, un mínimo orden que Broncano, tiene la habilidad de opacar a ojos del espectador. Cumple así con el objetivo que buscaba la anterior dirección de TVE de atraer a esa franja horaria al público joven perdido con la apuesta por un presentador y un formato de éxito, <<La Resistencia>>, testado en la plataforma de Movistar Plus, donde expiraba su contrato en junio de este año. No fue sencilla la negociación de su presencia en la 1 por las exigencias de Broncano que, al final, se conformó con un contrato por dos años, él quería tres, con una subida de 27.500 euros, hasta los 87.500 por programa, respecto de los 60.000 que ganaba por programa de <<La Resistencia>>.
Pablo Motos se ha encontrado con un competidor que no esperaba, confiado en que su Reino de Taifas iba a ser eterno, sin darse cuenta de que, con o sin Broncano, <<El Hormiguero>> ha entrado hace tiempo en un estancamiento propiciado por él mismo al manchar el puro entretenimiento del inicio, introduciendo la intencionalidad política, de sesgo derechista, a través de las preguntas a sus entrevistados, muchos de los cuales le han cantado la gallina en directo por el contenido de las mismas que les empujaba a tener que pronunciarse políticamente sobre asuntos de la actualidad, formuladas con un claro interés espurio. Tendencia que el propio Motos viene confirmando desde hace muchos meses en sus comentarios, burdos y tendenciosos, cuando no faltones, que le cierran el paso a ampliar su espectro de audiencia.
Error en el que no incurre Broncano porque no le hace falta verbalizar, como hace Motos, ningún discurso político porque el formato con el que la <<La Revuelta>> se presenta a la audiencia es, en sí mismo, transmisor de la idea de cambio y progreso sin necesidad de mensajes declarativos. Esta es la razón por la que la rivalidad entre ambos programas y presentadores, ha trascendido más allá de la mera pugna catódica por las audiencias, por el planteamiento de polarización con el que plantea Motos esa rivalidad al evitar que su oponente entreviste a un personaje público, lo que convierte en una batalla lo que solo debería ser una apuesta por ver quien tiene más meninges y capacidad para atraer más espectadores.
Pugna en la que se juega el prestigio de ambos grupos televisivos: la televisión pública, TVE1, y la televisión privada liderada por Atresmedia. De momento son los primeros los que han dado el zapatazo a los que se sentían aposentados e inamovibles, mientras Broncano empieza a sacarle, día a día, varios cuerpos de ventaja a Motos. Las espadas siguen en alto y veremos a quién le tiemblan antes las piernas al ver la marcha de las audiencias. Y quien templa mejor los nervios, la tensión, de verse en el ojo del huracán de la mirada pública.
Estamos asistiendo durante estos días a la escenificación del teatro navideño. Un mundo de luces destellantes, comilonas, buenos deseos sin pasarse, compras disparatadas y, en el fondo, cada vez más difuminada, una de las fiestas mayores del cristianismo en todas sus manifestaciones.
Indudablemente, después de todo un año todas las personas tienen ganas de fiesta, de encontrarse con la familia, a veces lejana, como nos recordaban los anuncios de turrones. No obstante, en este contexto festivo, es importante saber el trasfondo de lo que estamos celebrando. Para ello vayamos por partes.
En primer lugar, y desde una perspectiva histórica española, que no tiene por qué ser la de otros países, los cuales pueden representar varios miles de millones de habitantes del planeta, la Navidad es una fiesta religiosa cristiana. El nacimiento de Jesucristo marca la transición entre el antiguo y nuevo testamento de esa novela llamada Biblia, cuya verosimilitud está al mismo nivel que cualquier otra obra de fantasía, como, por ejemplo, El Señor de los Anillos. Lo que sucede es que esa ficción fue asimilada como referencia en el siglo IV de nuestra era, la cristiana, por supuesto, por el emperador Constantino como un elemento necesario para estabilizarse en el poder. No voy a entrar en detalles al respecto, porque si alguien quiere informarse sobre ello puede recurrir al libro de Fernando Conde Torrens, “Año 303, inventan el cristianismo”, que con algunos aspectos cuestionables arroja bastante luz sobre este problema.
Lo que hizo Constantino no es algo novedoso, es algo que han hecho las sociedades humanas a lo largo de la historia. Como viene a decir Yuval Noah Harari en Sapiens, cuando explica como la religión fue un mecanismo fundamental de cohesión política entre personas que tienen intereses muy diversos. En todas las sociedades primitivas siempre ha habido una religión que aglutinaba a los habitantes, que servía para explicar místicamente hechos que la ciencia del momento no sabía interpretar y para mantener una arquitectura política de poder donde había señores y súbditos. De ahí que cada grupo de civilización tengan un conjunto de creencias propio tan verosímil como el de las demás: Todas las religiones dicen que las demás son falsas y no mienten.
Evidentemente, la religión se va construyendo con el paso del tiempo y lo que en un momento parece certero después no tiene por qué serlo y viceversa. Por ejemplo, la virginidad de María se instituyó como dogma en el Concilio de Letrán, a mediados del siglo VII. ¿Virginidad retroactiva con 649 años de retraso? Hasta Santo Tomás de Aquino reconoció que la razón no podía probarlo; es decir, traduciéndolo, que era un cuento.
Pero quizá desde el punto de vista político el momento religioso culminante de la Navidad es la adoración de los Reyes Magos. Es irrelevante su procedencia y lo que trajeran, son solo detalles para adornar el cuento, lo fundamental es que, siendo reyes, se postran ante un ser superior, cuyo representante en la Tierra, nos referimos a occidente y sus colonias, es el Papa de Roma. Es emular la estructura de un imperio donde el máximo poder está en manos de un representante de Dios escogido por sus pares. Así ha venido funcionando la Iglesia desde entonces. Los reyes súbditos de ese ente ficción representado por el Papa han impuesto la religión salvajemente a sangre y fuego en todos los lugares que han conquistado, como método de implementar una política económica extractiva soportada por la esclavitud.
La irrupción del capitalismo de masas ha dado una vuelta a este esquema y lo que vemos ahora es una actualización de dioses. Hemos pasado del dios bíblico al dios económico: el dinero y la acumulación de capitales. Ahora ya la fiesta religiosa es un tema de nostálgicos que cada vez le importa menos a nadie. Ahora lo importante es gastar: comprar sin medida cosas innecesarias, comer y beber lo que no está escrito, viajar a sitios exóticos para seguir comprando, etc. La maquinaria del capitalismo extractivo vive de eso y está asentada sobre un absurdo tan inconsistente como la propia religión. La religión se sustenta sobre una verdad revelada imposible de analizar científicamente, porque incluso tampoco sabemos quién la ha revelado; al menos en una novela solemos saber la autoría. El capitalismo se monta directamente sobre un supuesto falso de crecimiento infinito; cuando sabemos por la Física que el crecimiento infinito en un mundo finito es absolutamente imposible.
Toda esta ficción de dioses, luces y compras genera una felicidad ficticia que pretende tapar un mundo brutalmente desigual, donde coexiste la riqueza extrema con la pobreza extrema, y donde para generar esa acumulación de riqueza es imprescindible la extracción de recursos sobre grandes capas de la sociedad que caen en la pobreza. No hace falta irse al tercer mundo, lo tenemos aquí, aunque los propios que la sufren no sean capaces de interpretar el porqué, para eso se inventó la religión. La anulación del raciocinio vía verdades reveladas e incultura lleva a generar una población de súbditos que aceptan su condición como normal. En España sabemos mucho de eso, no en vano la Inquisición estuvo en vigor hasta 1834, y volvió de facto durante la dictadura entre 1939 y 1975, y la esclavitud estuvo en vigor hasta 1886.
La confluencia de las dos visiones del proceso navideño crea una ficción que ilustra muy bien la teoría de la bicicleta, seguir pedaleando más y más para no caer. Pero el problema es que al final de este camino hay un precipicio que se llama cambio climático y ahí se va a estrellar la bicicleta con todos sus dioses, su dinero y toda la especie humana si no hacemos algo para parar esta locura. Estos gestores del dinero y la fe son la prueba fehaciente de que no hay un más allá, porque si lo hubiera, con un dios misericordioso, no harían lo que hacen: vivir extrayendo toda la riqueza y eliminando a quien se les pone por delante como si no hubiera un mañana para ellos.
Avisos los ha habido desde hace mucho, hasta Alexander von Humboldt, hace más de 200 años, se dio cuenta del impacto que suponía para el medio natural los cultivos intensivos en el Virreinato de Nueva Granada. Rachel Carson inició su lucha particular contra el DDT a finales de los 60. Los científicos de IPCC ponen blanco sobre negro el problema un día y otro. Debemos ser conscientes de que, a la Naturaleza, al planeta, le da lo mismo, ha estado sin nosotros toda su historia, ya que llevamos provocando daños severos desde hace unos 300 años, pero la Tierra está aquí desde hace 4.500 millones de años, y podrá seguir sin nosotros de la misma manera.
La fiesta, aunque sea la de Navidad, no puede continuar de esta manera o estaremos perdidos por nuestra propia inconsciencia y esto no es un juego de la Play. Cuando salta en game over ya no hay vuelta atrás, es imposible reiniciar, incluso aunque saquen el Cristo en procesión a dar una vuelta.
En la página 78 de la Resolución Política del 41º Congreso del PSOE, entre las 48 propuestas de Política de Vivienda, la número 39 dice lo siguiente: “Crearemos una gran empresa pública de vivienda y suelo cuya misión será la de construir y gestionar viviendas desde la Administración General del Estado”. La propuesta la incorporó en el discurso de clausura del congreso el secretario general del PSOE y presidente del gobierno Pedro Sánchez.
1.- El fuerte empuje de la población y de los hogares en 2021-2024
El problema de la vivienda se ha intensificado en el periodo posterior a la pandemia de Covid acaecida en 2020. Después de este año se ha acelerado el aumento de la población de España y ha crecido a fuerte ritmo la creación de hogares. El incremento de la población, que con fecha 1 de septiembre ascendía a 48,9 millones, se debe sobre todo al incremento del número de inmigrantes.
El aumento “de aluvión” de la población ha dado lugar a que el ritmo medio anual de creación de hogares entre 2021 y 2024 haya sido de 233.400. El descenso del tamaño medio del hogar ha contribuido a aumentar la creación de hogares. Frente a la expansión de la demanda de vivienda de alquiler por el mayor número de hogares, la oferta de alquiler ha descendido. El retroceso lo provoca el desplazamiento desde la oferta de alquileres permanentes a alquileres a plazo inferior a un año y por el auge de las viviendas de uso turístico en las ciudades con peso significativo del turismo en su actividad productiva.
En consecuencia, los aumentos de los precios de las viviendas y de los alquileres han superado ampliamente al de los salarios en el periodo 2014-2023. En 2024 el aumento anual de los precios de la vivienda ha sido el 8,1% en el tercer trimestre y el de los alquileres el 11,1% en noviembre, frente a un incremento de los salarios del 4%. El importante descenso de los tipos de interés contribuye a acelerar el crecimiento de los precios de la vivienda por el reforzamiento que supone de la demanda de vivienda.
2.- Superar el retroceso de la promoción de viviendas protegidas destinadas al alquiler
El principal instrumento que permitiría frenar el aumento de los precios y de los alquileres radica en lograr un fuerte crecimiento de la oferta de viviendas protegidas destinadas al alquiler. Hasta la primera década del presente siglo se construían volúmenes importantes de viviendas protegidas. Así, en 2012 las calificaciones definitivas (equivalente a viviendas terminadas) de viviendas protegidas ascendieron a 53.332. A partir de 2013, coincidiendo con el inicio del Plan 2013-2016, establecido por el gobierno del Partido Popular, la construcción de viviendas protegidas descendió de forma espectacular, como lo confirma el que las calificaciones definitivas se situaron por debajo de las 5.000 en 2017 (Gráfico).
El descenso en la construcción de viviendas protegidas fue consecuencia, en primer lugar, de la fuerte disminución del gasto público estatal destinado a vivienda. En segundo lugar, la desaparición de las entidades de crédito que habían financiado en el pasado dicha construcción, las cajas de ahorros y el Banco Hipotecario de España, dejó sin financiación crediticia la construcción de viviendas protegidas.
Aunque la competencia en materia de política de vivienda corresponde a las comunidades autónomas, la mayor parte de los recursos públicos destinados a vivienda proceden de los Presupuestos Generales del Estado. En 2023 y 2024 la cuantía del gasto público destinado a vivienda en dichos presupuestos ascendió a algo menos de 3.500 millones de euros, equivalentes al 0,24% del PIB de España.
Esta proporción resulta reducida respecto del nivel de gasto en vivienda en el resto de países de la Unión Europea, pero el nivel del gasto en 2022-24 supuso un aumento importante respecto de los bajos niveles del periodo 2013-2021. La construcción de viviendas protegidas se ha recuperado algo en el transcurso de la presente década, pero aun así el número de calificaciones definitivas solo ascendió a 8.847 en 2023, equivalentes al 4,1% del aumento del número de hogares creados durante dicho ejercicio.
3.- SEPES actuará como empresa promotora y gestionará las viviendas públicas
Ante la difícil situación del mercado del alquiler, resulta necesario promover la construcción de un volumen anual de unas 40.000 viviendas protegidas destinadas al alquiler durante un periodo prolongado de tiempo. El importe del alquiler no debería de superar el 30% de los ingresos de los hogares. Ante las restricciones establecidas a los ayuntamientos para la promoción de viviendas protegidas en la Ley 27/2013 de racionalización y sostenibilidad de la administración local, que obliga a computar como deuda local la de las empresas municipales de suelo y vivienda, resulta necesario crear una empresa pública que pueda promover y gestionar un parque público estatal de vivienda para el alquiler social.
Dicha empresa pública también podría gestionar las viviendas de SAREB, que se incorporarían a la empresa pública citada y también establecer instrumentos alternativos, como una garantía de alquiler para jóvenes, favoreciendo su emancipación y la movilidad geográfica. De acuerdo con las declaraciones de la ministra de Vivienda, Isabel Rodriguez (El País, 8 de diciembre de 2024), a partir de la empresa SEPES, dependiente del Ministerio de Vivienda, entidad pública empresarial de suelo en todos sus destinos, se va a desarrollar la empresa pública que va a actuar desde la disposición y urbanización de los suelos hasta la edificación de las viviendas, así como la movilización y compra de otras viviendas.
La nueva SEPES, pues dicha empresa deberá modificar su estructura jurídica, actuará estableciendo acuerdos con las comunidades autónomas y con los ayuntamientos para desarrollar su actividad. SEPES podrá sacar a concurso la construcción de viviendas protegidas destinadas al alquiler. En este momento resulta imprescindible que los ayuntamientos dispongan de registros actualizados de las demandas de vivienda realizadas por los vecinos de cada localidad, registros que son obligatorios en este momento en Cataluña y País Vasco.
Para desarrollar su actividad SEPES necesitará suelo y financiación. El suelo puede proceder del disponible por parte de la Administración General del Estado, incluidos los de SAREB, y también del procedente de los nuevos desarrollos inmobiliarios de los ayuntamientos. El ICO, último vestigio de lo que fue una potente banca pública, pasara a desempeñar un papel determinante para el proyecto de la empresa pública promotora, sobre todo en un momento en que la banca privada no financia a la promoción de viviendas destinadas al alquiler y menos aún si son viviendas protegidas.
Los recursos del ICO pueden proceder de los Presupuestos Generales del Estado, de los fondos europeos, de las emisiones de bonos por parte de dicha entidad con aval público y también de los préstamos del Banco Europeo de Inversiones. Para desarrollar esta misión el ICO necesitará reforzar sus recursos propios y también crear una red territorial para que la financiación a promotor público pueda llegar a todos los territorios de España. Puede ser conveniente la creación de un Fondo de Estado para la Promoción de Vivienda destinada al alquiler asequible a partir de los fondos europeos, que sería gestionado por el ICO, con un aval público del 50% del valor nominal de los préstamos y que dispondría de una importante dotación inicial.
Con la actuación promotora de SEPES se impulsa el cumplimiento de la ley 12/2023 por el derecho a la vivienda. Dicha ley articuló las políticas públicas sobre los controles de los incrementos de precios del alquiler y sobre la vivienda protegida orientada sobre todo al alquiler. Esto último contrasta con la vivienda protegida del pasado, que se destinó casi por completo a la propiedad. SEPES debería impulsar su nueva actividad con la mayor prontitud, ante el gran alcance de la tarea a realizar.
La editorial del Tribuna Socialista de octubre (nº 159) llevaba por título «Tiempos convulsos» y describía brevemente los distintos focos bélicos en el mundo, y la relación de causa efecto entre las economías de guerra que la mayoría de estados adoptan, aumentando el gasto militar en detrimento del gasto dedicado a cubrir las necesidades de la mayoría social.
El aumento del gasto militar va en detrimento de las necesidades de la mayoría social en Europa
En 2019, el PSOE se convirtió en la principal fuerza de izquierdas integrada en el grupo socialdemócrata del Parlamento Europeo y promovió el nombramiento de Josep Borrell como Alto Representante de la UE, es decir el máximo responsable de la diplomacia europea y de defensa, aunque las decisiones en materia de PESC (Política Exterior y de Seguridad Común) deben ser adoptadas por unanimidad de los 27 estados miembros.
Cuando Borrell asumió en 2019 en cargo de Mr PESC, la agenda estaba marcada por la relación Rusia-Ucrania, la relación UE-EEUU y la situación en oriente próximo
Su «mandato» de cinco años se inició con una reunión de ministros de asuntos exteriores de la UE con trestemas importantes en el orden del día:
1.- La relación Ucrania-Rusia: una relación tensa, que desembocó hace 1000 días en la invasión de Rusia a Ucrania. La historia de este conflicto no nace en 2022, sino que viene precedida de una lucha entre oligarquías, con intereses en la energía, la agricultura y la salida al mar Negró. También es fundamental para entender el conflicto, la instalación de bases de la OTAN en los países de influencia rusa.
La respuesta de la UE a dicho conflicto ha sido la de apoyar económica y armamentísticamente a Ucrania, y como dice el propio Josep Borrell al final de su mandato, «En Ucrania las cosas van peor, no podemos estar satisfechos de cómo van las cosas», pero sin embargo marcha de la UE con el mensaje de que hay que seguir apoyando a Ucrania porque sino la guerra se acaba con la victoria de Rusia, sobre todo ahora que parece que Trump dejará de apoyar a Ucrania.
«En Ucrania las cosas van peor. No podemos estar satisfechos de cómo van las cosas».
Josep Borrell. Noviembre 2024
2.- La relación UE-EEUU: En 2019, gobernando Trump en EEUU, la UE se planteaba otro tipo de relación con los USA. Sin embargo, la respuesta de la UE ha sido la política de seguidismo de la OTAN, incluso aumentando el gasto militar de los estados miembros de la UE, tal como comenzó pidiendo Obama, continuó pidiendo Biden y ahora, de nuevo, también Trump. Así las cosas, Borrell ha defendido hasta la saciedad el aumento del gasto en defensa y los distintos estados de la UE han obedecido aplicando las economías de guerra en sus presupuestos con las consecuencias que apúntaba en el primer párrafo.
La sumisión de Europa a los intereses de la OTAN, y por ende de Estados Unidos ha sido clara durante el mandato de Borrell
3.- Oriente próximo: La intervención de Europa en Oriente próximo ha sido de tolerancia con la actuación de Israel. Incluso ante el genocidio de palestinos, y aunque Borrell haya mostrado su apoyo a la ruptura de relaciones de la UE con Israel, su propuesta no ha salido adelante, y la Unión Europea prefiere mantener las relaciones con Israel intactas. Es lo que en la práctica podemos calificar como una «omisión de ayuda a Palestina y la paz en oriente medio»
La Unión Europea ha rechazado la propuesta de Borrell de romper relaciones con el estado sionista de Israel
Por su parte, la nueva flamante «Alto Representante de la UE», la estonia y anti rusa Kaja Kallas, cargo que empezó a ejercer el pasado lunes dos de diciembre, no solo va a seguir una línea continuista de la seguida por Borrell, sino que va más allá: defiende el aumento del gasto de guerra que están aplicando y tendrán que aplicar de forma creciente todos los estados miembros, y defiende la guerra contra Rusia. De hecho, la nueva Miss PESC, encargada de la diplomacia europea se ha despachado en sus primeras horas en el cargo con declaraciones tipo: «Los ciudadanos rusos deben pagar un precio por la guerra en Ucrania». ¡Los ciudadanos rusos!, ¡no Putin ni quienes mandan a sus pueblos a la guerra, sino los ciudadanos rusos!. ¡La nueva máxima diplomática de la UE arremete contra los ciudadanos rusos!.
«Los ciudadanos rusos deben pagar un precio por la guerra de Ucrania»
Kaja Kallas. Nueva Alto representante de la diplomacia europea. Diciembre 2024
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, ha calificado a la nueva Miss PESC como «la persona que hace falta para la diplomacia europea» a la que le espera un mandato de «Guerras, conflictos y sufrimiento» en Ucrania, Oriente Medio y África; una situación ante la que «Europa debe desempeñar un papel más importante». Por tanto, más guerra y más sufrimiento para los pueblos en guerra, y para todos los ciudadanos europeos que las sufragamos y soportamos.
Úrsula Von del Leyen ha anunciado que Europa afronta un mandato de Guerras, conflictos y sufrimiento
Presidenta de la Comisión
Política de confrontación y guerra es a la que nos aboca la Unión Europea. Nos anuncian más guerra contra Rusia, y ponerse de perfil ante el conflicto de oriente medio, dejando hacer a la ultraderecha sionista de Israel.
Mientras tanto, los ciudadanos europeos hacen frente al aumento del coste de la vida, la crisis industrial, y el deterioramiento de los servicios públicos, santo y seña de la Europa social, que se diluye a pasos agigantados. Y ante este escenario, la respuesta es «guerra, conflictos y sufrimiento».
Invertimos en guerra para proteger justo lo que estamos perdiendo por dedicar fondos a sufragar las guerras
¿Alguien se puede extrañar de que crezca el mal llamado antieuropeismo cuando la respuesta a las necesidadesde los trabajadores de la UE es la guerra? ¿Cómo no va a crecer la desconfianza en la UE? Invertimos en guerra para proteger justo lo que estamos perdiendo por dedicar fondos a sufragar las guerras.
Las voces contra la guerra se alzan cada vez más fuertes en España, Europa, Rusia, EEUU y en el resto del mundo
Como explicaba Vicent Garcés en el número 160 de Tribuna Socialista: «Las voces contra la guerra se alzan cada vez más fuertes en España, Europa, los EE.UU. y el resto del mundo. Esas voces y lo que representan han de crecer frente a las que están creando las condiciones para la guerra (…) La necesaria lucha contra el cambio climático, contra el hambre y la pobreza y contra las desigualdades es incompatible con el desplazamiento de las ingentes cantidades de recursos humanos y económicos hacia la guerra que se está produciendo». Sin embargo, lo que nos depara la UE es más de lo mismo, y en cantidad:
Poco a poco, los Gobiernos y los medios de comunicación nos van preparando para una guerra generalizada. Hace unos días el señor Biden, al que le quedan pocas semanas de presidencia, decide que Zelenski puede utilizar los misiles de largo alcance suministrados por los Estados Unidos contra la Federación Rusa. Pronto fue secundado por Starmer en Gran Bretaña y Macron en Francia. Putin responde amenazando con la posibilidad de utilizar armas nucleares tácticas. Alemania ha elaborado un plan de contingencias, de 1.000 páginas, para la guerra. Suecia, Finlandia y Noruega preparan a su población. Los tambores de guerra suenan por todo el mundo, incluyendo el Pacífico, donde Japón ha botado su primer portaaviones desde la II Guerra Mundial. Al mismo tiempo crece la indignación entre las poblaciones de todos los países. El 80% de la población alemana se opone a la guerra, tanto Zelenski como Putin se enfrentan a crecientes dificultades para reclutar jóvenes soldados y multiplican los mercenarios…
Y en materia de relaciones comerciales, además de la negativa de romper relaciones con Israel, la UE, por medio de la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde anuncia comprar más a EEUU para evitar que Trump lance una guerra comercial con la UE.
Paralelamente, la UE firma el acuerdo de libre comercio con MERCOSUR, que implica la eliminación de aranceles, y la entrada en Europa de productos procedentes de países cuyas políticas medioambientales y de sostenibilidad de los recursos naturales es muy inferior a la europea, lo que en la práctica significa que la ganadería y agricultura europea juegan en desventaja.
Importar más productos de EEUU y el tratado de libre comercio con MERCOSUR es un nuevo lastre para el campo europeo por mucho que se defienda el papel geoestratégico de esas decisiones
De hecho, la UE defiende mayor autonomía respecto a Rusia, China y EEUU, pero en la práctica, todo apunta a que la economía europea será cada vez más dependiente de terceros.
La lucha contra la guerra, contra la guerra social y contra el genocidio está más que nunca relacionada con la lucha por las reivindicaciones sociales y políticas. El No a la guerra debe extenderse entre las filas socialistas, frente a los que defienden lo contrario, entre la mayoría social.
Baltasar Santos Comité de redacción TS 1er Secretario PSC-El Vendrell
Termina 2024 y con él 10 años desde la abdicación de Juan Carlos I; una abdicación que se llevó a cabo a modo de enroque, para proteger a la Institución, dada la farsa que se escondía tras el maquillaje y la propaganda de una institución que se nos presentaba como modélica, según se vendió a la ciudadanía desde el minuto 1, corriendo un tupido velo sobre las leyes de sucesión franquistas y sobre la conducta y negocios del Sr. Borbón.
En junio vimos y pagamos la celebración de los 10 años de reinado de Felipe VI: desfiles, discursos, almuerzos y celebraciones, y muchas horas dedicadas por todos los medios de comunicación. Una manera de afianzar en el pueblo una idea que no termina de calar, por lo que de vez en cuando tienen que adornarles se pasean por las ciudades, pretendiendo proyectar una imagen de que son una familia más.
Desde Tribuna Socialista nos identificamos con Pablo Iglesias Posse, cuando el 10 de enero de 1912, en un discurso ante el Parlamento, decía:
“No somos monárquicos porque no lo podemos ser; quien aspira a suprimir al rey del taller, no puede admitir otro rey”.
También con las palabras de Luis Gómez Llorente, cuando el 11 de mayo de 1978 defendía la República como modelo de Estado en el Congreso de los Diputados:
“Ni creemos en el origen divino del Poder, ni compartimos la aceptación de carisma alguno que privilegie a este o a aquel ciudadano simplemente por razones de linaje. El principio dinástico por sí solo no hace acreedor para nosotros de poder a nadie sobre los demás ciudadanos.”
Estos insignes Socialistas defendían posiciones de principios que suscribimos. Hoy, hacemos un balance que, lejos del maquillaje y la manipulación, nos permita valorar si hay motivos para la celebración y el aplauso.
No necesitamos remontarnos a 1700, con Felipe V -primer Borbón-, ni a Carlos IV “El Cazador” -instaurador de la rojigualda-. Es suficiente partir de Juan Carlos I “El de Abu Dabi” para desear que Felipe VI sea el último de esta jefatura del Estado hereditaria.
Muchas veces nos han presentado a La Corona como la “clave de bóveda de la arquitectura constitucional”. Es una metáfora grandilocuente en la que se sitúa a la Institución monárquica por encima de todo lo demás. Sin embargo, nos sirve para explicar nuestro rechazo a la Monarquía, pues la “clave de bóveda de España” se asienta sobre dovelas afectadas por el mal de la piedra; solo hay que ver la descomposición del poder judicial y su ofensiva permanente contra el gobierno y contra toda la izquierda, por muy contenida que esta se muestre, o el papel del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en los años de reinado de “El de Abu Dabi”, o el esperpento de la política en los municipios, autonomías y en el Senado y el Congreso.
El problema de esta descomposición institucional es que nos afecta de manera grave a los todos los pueblos del Estado español, y como Trump dedicó a los mejicanos: “Os voy a construir un muro y lo vais a pagar vosotros”. A nosotros nos endosaron la Monarquía y la estamos pagando, y a qué precio. Veamos:
La abdicación de junio de 2014 no se produjo porque La Casa Real estuviese preocupada por las consecuencias de la crisis económica y de vivienda que veníamos sufriendo desde 2008, como consecuencia de la Ley 6/1998, la que abrió la veda a la desregulación del suelo de manera salvaje, ni por la acción de la banca privada que se sumó al jolgorio financiero con productos de alto riesgo -banca a la que se le dieron más de 100.000 millones de euros públicos para sanearse de la resaca-. No, nada de eso, el Rey estaba de caza en África, matando especies protegidas y dedicado a sus chanchullos económicos. Todo ello con el conocimiento y protección de los servicios de seguridad del Estado.
“La clave de bóveda” preside la apertura del año judicial, y lo ha estado haciendo durante 5 años, sin rubor, desde diciembre de 2018 -cuando expiró el mandato del anterior CGPJ- hasta junio de 2024 -momento en el que se ha renovado-.
Felipe VI se mostró muy aguerrido en el discurso del 3 de octubre de 2017, televisado en “prime time” por todas las televisiones y emitido por todos los medios radiofónicos. En su discurso, refiriéndose a las autoridades de Cataluña, dijo literalmente:
“Con sus decisiones han vulnerado de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado.”
Aun estamos esperando que el monarca dé un discurso recriminando las decisiones de las autoridades de Madrid, por las que se vulneró el derecho de miles de personas a ser atendidas en los hospitales, y que causaron la muerte de 7291 ancianos y ancianas en 2020.
O un discurso reprochando a las autoridades de las comunidades autónomas y municipios en los que gobierna la derecha que se vulnere el derecho constitucional a la vivienda de millones de personas, entre ellas varias generaciones de jóvenes. Instituciones del Estado que se niegan a aplicar normas y leyes legítimamente aprobadas.
Poco debería tener que celebrar el jefe de un reino que tiene casi 14 millones -un 28,6% de personas- en riesgo de pobreza y exclusión social.
Quizá debería mostrar preocupación porque no se cumplen las leyes que firma, como es el caso de la Ley 21/2021, en lo referente a la necesaria Auditoría a las a cuentas de la Seguridad Social, pues su reino le debe a los pensionistas más de 103.000 millones de euros, según el Tribunal de Cuentas del Estado, en su informe de 2020.
En su vacuo discurso navideño no ha mostrado preocupación alguna por el deterioro de la universidad pública, la sanidad, los 50.000 alumnos sin plaza de FP… Quizá porque, desde que nació, ha vivido en un hábitat en el que se ejercía el comisionismo y ha disfrutado de los frutos de tan “ilustre deporte” y nunca le ha faltado de nada.
El contexto de su discurso del día 24 de diciembre ya delata lo que piensa: nos habla de la preocupación por el problema de la vivienda desde el suntuoso Palacio Real. Desde ahí les habla a quienes en Valencia han perdido su casas y más humildes posesiones. Es la imagen de una Institución que nada tiene que ver con su pueblo.
A lo largo de estos diez años, en sus discursos, no ha hecho una sola autocrítica de las instituciones de las que es jefe. Tampoco este año ha dedicado una sola palabra de reproche a las instituciones que, por no hacer su trabajo, han provocado gran parte de las consecuencias del desastre de la DANA. Cuáles son para él las “enseñanzas necesarias que debemos sacar”. A qué se refiere con “el bien común que a todos beneficia”. Esas palabras del Rey no significan lo mismo para él que para las miles de familias que van a ser indemnizados con 5.000 ridículos euros por el coche que no les dio tiempo a sacar del garaje, porque el presidente de la Comunidad Autónoma de Valencia no se preocupó hasta las 20:00, cuando las alarmas se habían dado desde primeras horas de la mañana.
Para Felipe VI, lo esencial es el cierre de filas en torno a la institución monárquica y su Constitución, único común denominador de todos los discursos del 24 de diciembre, incluidos los de su padre. Pero lo esencial para el pueblo es que se cumpla el derecho a acceder a una vivienda, que no nos destruyan, por la vía del recorte económico y la privatización, la Sanidad ni la Educación ni las Pensiones ni los servicios para la Dependencia, como la Residencias de mayores.
Las buenas palabras para los afectados por la DANA en Valencia no son suficientes, casi son ofensivas, cuando muchas de las 223 victimas mortales fueron arrastradas por el agua mientras Mazón comía tranquilamente y su Gobierno le esperaba para dar la alarma ¿no son recriminables las autoridades valencianas?
Es evidente que “la clave de bóveda” y toda la cúpula institucional tiene unas prioridades distintas a la mayoría social. Está muy claro que los intereses de las clases sociales son contrapuestos. Tribuna Socialista se sitúa con la clase mayoritaria: asalariados y asalariadas, desempleados y desempleadas, pensionistas, autónomas y autónomos, así como con los hijos e hijas de la clase productiva. A todas ellas y ellos les deseamos Salud y República para 2025.
Nos emplazamos desde ya a participar en las marchas republicanas que tendrán lugar en junio de este nuevo año.
El próximo domingo 29 de diciembre se cumplirán dos meses desde que una DANA arrasase 78 municipios valencianos, con el resultado de 223 muertos y 3 desaparecidos. Sin olvidar los 7 de Castilla La Mancha y uno más en Málaga.
Llamamos a participar solidariamente con el pueblo valenciano, y ASTRADE participará con una delegación que partirá desde Madrid.
Esta tragedia nos concierne a todas y todos. No es solo una desgracia que les ha ocurrido a los y las valencianas. Es una tragedia que el clima se haya cebado con el levante de la Península Ibérica, claro que sí. Pero las desgracias, como la DANA o el COVID, tanto en Valencia como en Madrid se han visto agravadas por los gobiernos; en un caso por no ejecutar obras que, aun habiendo sido planificadas, no se llevaron a cabo y que de haberse realizado hubiesen salvado vidas y atenuado la devastación. De la misma manera que si el Gobierno de la Comunidad de Madrid no hubiese tomado la decisión de negar la atención sanitaria hospitalaria, al menos 4.000 de los 7.291 ancianos y ancianas que fallecieron abandonadas en las residencias no hubiesen fallecido.
Podríamos citar más ejemplos de tragedias acaecidas en nuestro país a lo largo del tiempo, como la gestión del accidente del Prestige o los antecedes de los atentados de Atocha.
No es suficiente con exigir que las ayudas sean mayores y que lleguen con inmediatez, por supuesto que hay que exigirlo. También hay que exigir la depuración de responsabilidades, comenzando por la dimisión de Mazón.
Las instituciones no se pueden esconder tras las llamadas a la unidad institucional, la responsabilidad y el interés general. Para unidad la demostrada por del pueblo valenciano para con sus vecinos y vecinas. Responsabilidad es la que los gobernantes no tuvieron y debieran haber tenido, por eso mismo hay que depurar esas responsabilidades. El único interés que hoy cabe es el de los pueblos en que sus responsables políticos no puedan volver a tomar decisiones que agrandan los efectos perjudiciales de catástrofes naturales o no naturales.
¡El 29 de diciembre todos a Valencia, con el pueblo valenciano!
7291 ancianos y ancianas de las residencias de Madrid fueron abandonados a una muerte agónica, sin darles la más mínima oportunidad de vivir. Enfermaron de COVID-19, como muchos otros millones de personas en el mundo, pero a ellos les aplicaron los protocolos de la vergüenza.
La presidenta de la Comunidad de Madrid jugó a decidir quién vive y quién muere, ella y su Gobierno aprobaron los protocolos que mandataban a las y los directores de las residencias a prohibir que los ancianos enfermados fuesen derivados a los hospitales públicos ¿con qué derecho?
El artículo 43.1 de la Constitución dice literalmente que “Se reconoce el derecho a la protección de la Salud”. Negar la atención hospitalaria es justamente lo contrario a proteger la Salud.
El 43. 2 establece que “Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La ley establecerá los derechos y deberes de todos al respecto”. El Gobierno de Ayuso no solo no previno, sino que negó la prestación de los servicios necesarios.
Hay causas abiertas en juzgados de primera instancia, otras en tribunales superiores y un recurso de amparo en el Tribunal Constitucional, desde hace dos años. Algunos juzgados y fiscales de Madrid han protegido a la señora Ayuso, archivando las denuncias en lugar de abrir causa sobre una aberración tan evidente, debe ser que los demandantes son familiares de las víctimas y no organizaciones fascistas.
Por si la vulneración de la Constitución en su Artº 43 fuese insuficiente, a las 7291 víctimas de las Residencias se les empujó a una muerte atroz: muchos y muchas murieron en los sótanos y salas apartadas de los centros en los que residían, donde los bomberos, la UME y/o la policía municipal les encontrón con rictus de terror agarrados a los barrotes de sus camas, habían muerto por asfixia y sin ninguna medida paliativa. Léanse las actas de la policía municipal, las que quiso secuestrar el Gobierno de la Comunidad de Madrid.
Ninguna institución del Estado ha salido en defensa de estas 7291 familias. Tampoco los grandes medios de comunicación les han brindado demasiada audiencia.
Como muy bien señalaban los cánticos los más de 10.000 manifestantes que en la mañana del sábado día 23 salieron a las calles de Madrid, entre la plaza de la Cibeles y la Puerta de Sol, “No son muertes, son asesinatos”. Es un crimen negar el auxilio, en este caso la atención médica hospitalaria. Pero tenemos a la “zorra guardando las gallinas”. La señora Ayuso se siente tan impune, gracias al burladero que le ofrece la fracción de la derecha en la ¿Justicia? y por el coro mediático conservador, que se permite insultar a las familias de las víctimas propinándoles expresiones tan execrables como cuando dijo “Se iban a morir igual”.
Las instituciones se protegen entre sí, y ya son muchas las víctimas que se han producido en nuestro país como para que no digamos basta ya. En estos días lo estamos viendo en Valencia, donde ya son 221 muertos y cabe preguntarse ¿cuántas personas habrían salvado la vida sin el gobierno de la Generalitat hubiese dado la alarma a la 3 de la tarde y no a las 8, por estar esperando a que apareciese el presidente de ese Gobierno, el Sr. Mazón. En el caso de la Residencia de Madrid si se ha establecido cuantas personas podrían haber salvado la vida: más de 4.000, es la conclusión a la que han llegado los miembros de la Comisión de la Verdad en las Residencias de Madrid, compuesta por juristas, médicos y epidemiólogos, entre otras disciplinas, todos ellos y ellas de reconocido prestigio.
Es llamativo, muy llamativo, que la Universidad Complutense de Madrid le concediese el título de “alumna ilustre”. Solo me cabe pensar que fue un acto reflejo de la cúpula universitaria para agradecer a la presidenta pepera que les mantenga el chollo de viviendas de hasta 250 m2 en una zona de lujo en Madrid, en Moncloa, con rentas que no superan los 215 €; una verdadera vergüenza, máxime en una situación en la que millones de jóvenes en nuestro país no pueden salir de la casa de sus padres y que la única alternativa que les queda es compartir piso, vivir en una habitación minúscula y pagar el doble que un catedrático de los afortunados por la “alumna ilustre”.
Este país hizo una transición para dejar atrás la dictadura, pero, aunque Franco murió las prebendas y la impunidad, características del franquismo, continúan vivas.
Hay delitos por negligencia que cuando los comete un político quedan impunes. No tienen el aforamiento del Rey, pero en los hechos opera como si lo tuviesen. Ya Basta.
Justicia y reparación. Dimisión de los responsables. Ni olvido ni perdón.
Esta canción del valenciano Raimon fue compuesta en 1959, aunque no vería la luz hasta 1963. Expresa el sentir de aquella generación que quería vivir “al viento”, como sinónimo de “libertad”; una ausencia de libertad que embutía a la sociedad de la época, “Tots plens de nits”.
La sociedad valenciana sufre hoy días en los que vuelve a buscar la luz y la paz, aunque por motivos bien distintos. La DANA les ha sumido en el llanto por los muertos y los desaparecidos. Salir adelante es un gran llanto, “La vida puede ser ese llanto”, decía Raimon en su canción.
Han pasado 61 años desde que “Al vent” viera la luz, y que pasase el tamiz de la censura. Hoy, Carla Sancho y Moisés Moon han hecho un bonito cover de la canción de Raimon, dedicado a las víctimas de la DANA y a todas y todos los voluntarios que están poniendo su esfuerzo en que la vida vuelva a la normalidad, cuanto antes.
Los pueblos no olvidamos; no olvidamos los crímenes del franquismo, y no olvidaremos la incompetencia del Gobierno valenciano en la gestión de las alertas o su responsabilidad por la disolución de la Unidad Valencia de Emergencias (UVE). Los crímenes contra el pueblo toman muchas formas, pero no nos confunden, aunque nos mientan.
Es de agradecer que tanto voluntario done horas de su vida para arreglar el desastre. Se ha escuchado mucho en estos días aquello de que el pueblo salva al pueblo, pero no hay que olvidar que como en todas las crisis, también hay otros que sacan provecho. Tal es el caso del negocio del automóvil, que está encareciendo el precio de los coches de segunda mano debido a la gran demanda. A saber qué pasará con todo aquello que se va a necesitar en la reconstrucción. Quizá se aprovechen, como casi siempre, sin pensar que la vida es cíclica.
Y sobre todo sería bueno que el gobierno autonómico hubiese explicado hace tiempo ya los errores cometidos aquel 29 de octubre, sin necesitar tantos días para justificar lo ocurrido, para buscar coartadas y excusas que quedarán muy bonitas en una comparecencia un mes más tarde del desastre.
No ens confondran, encara que ens menteixin.
Yolanda Garay Martínez
Roberto Tornamira
Miembros del grupo “Narradictos y Narradictos”
“Al vent” Al vent La cara al vent El cor al vent Les mans al vent Els ulls al vent Al vent del món I tots Tots plens de nit Buscant la llum Buscant la pau Buscant a déu Al vent del món La vida ens dóna penes Ja el nàixer és un gran plor La vida pot ser eixe plor Però nosaltres La cara al vent
“Al viento” Al viento La cara al viento El corazón al viento Las manos al viento Los ojos al viento Al viento del mundo Y todos Todos llenos de noche Buscando la luz Buscando la paz Buscando a dios Al viento del mundo La vida nos da penas Ya el nacer es un gran llanto La vida puede ser ese llanto Pero nosotros La cara al viento
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