EEUU e Israel transmiten en directo sus crímenes en Palestina con el silencio mundial

El imperialismo norteamericano se ha remangado y se muestra sin ningún tipo de rubor como el carnicero humano que es. Lo hace de la mano del sionismo, que no del pueblo judío. Es imprescindible iniciar el relato con esta precisión porque el sionismo europeo se esconde detrás de los mitos religiosos de Israel para justificar las atrocidades que escandalizan a todas las personas del mundo comenzando por los propios judíos. Miles de ellos participan en las acampadas universitarias a lo largo de distintos países donde se dan estas respuestas al crimen atroz con que cada día despertamos.
Estas personas se movilizan con nosotros, sufren con nosotros, denuncian a EEUU e Israel junto a nosotros y abogan por la convivencia en palestina y cualquier otro lugar con nosotros.
Del otro lado está la jauría humana. Una parte de ella son las élites de EEUU e Inglaterra siempre asociadas al gran capital sionista que los Rothschild y otros como ellos representan.

No podemos identificar el pueblo judío que clama contra la barbarie en el mundo entero, y el sionismo encarnado en Netanyahu y la familia Rothschild

Son la voracidad acaparadora como enfermedad antisocial.
Han sido educados en el Supremacismo absoluto de su Dios superior a toda creencia y a toda la Humanidad. Su Dios por supuesto, es el dólar.
Diariamente corrompen políticos, organizan bandas armadas, establecen los objetivos y mandan allá a sus perros de guerra, eufemismo de asesinos a sueldo del gran capital mundial.
Están tan seguros de su poder destructivo que ya se han retirado la última de sus caretas amables para llamar y organizar el exterminio de todo el pueblo palestino, de sus jóvenes y ancianos, de sus hombres, mujeres y niños.
Lo vemos todos los días pero nadie hace nada a excepción de otros pueblos de la zona que también pagan la osadía de desafiar al mismo Diablo con ataques recibidos en sus territorios de la mano de los hasta ahora impunes ejército y aviación israelíes.
El resto del mundo se sumerge en el dolor y el horror del espectáculo obsceno de las consecuencias de los ataques terroristas de las bandas armadas sionistas a toda persona árabe en los pueblos y ciudades que soportan esta barbaridad.
Hay que organizar manifestaciones, actos de denuncia clamando para que los que dicen representar a la humanidad sancionen y aislen a los genocidas.
Mientras eso no suceda, los servidores del gran capital mundial se seguirán creyendo intocables porque hasta ahora así ha sucedido.
Sin embargo hay que estar atentos al ruido de la hierba al crecer.

Hacen falta manifestaciones y actos de denuncia exigiendo que se sanciones y se aísle a los genocidas

EEUU e Israel han demostrado a las claras y sin rubor alguno que las empresas occidentales de alta tecnología son parte del aparato militar occidental, ora en conflictos USA, ora en el genocidio palestino.
Han demostrado que lo han hecho muy bien creando esos entramados.
El problema surge el día después de las explosiones de película que todo el mundo ha podido ver.
La reflexión común a lo largo y ancho del planeta es que los aparatos que compramos con aparente uso comunicativo y doméstico, que no solo pueden dar detalles de nuestra vida para cualquier uso ilegal o chantajista sino que además, convenientemente elaborados con cargas explosivas en su interior, revientan la casa y a quienes se encuentren en ese momento en ella.
Eso ha sucedido en Beirut. Miles de personas han sido atacadas con decenas de muertes y cientos de amputaciones.
¡ Gran trabajo, el del Mossad !.
Solo que el mundo no ha acabado en ese día y quienes se muestran como claros desafectos de la causa del Tío Sam saben que los sistemas de control y escuchas presentes en nuestros aparatos ya han reportado nuestro perfil a sus correspondientes corresponsales de control de la ciudadanía.
A deshacerse de los aparatos yanquis, de inmediato. Los controles de seguridad fueron pasados y a saber de qué manera y cuánto dinero se ha invertido en sobornos en este desgraciado episodio.
Nada será como ayer. Los productos de países OTAN aparecen como una fuente de peligro para cualquier persona en los países que EEUU trata de entrar arrasando todo lo que se oponga a su exigencia de dominación y vasallaje.
Un caso extremo de vasallaje sin lugar a dudas es el increíble estado de postración de la Unión Europea respecto a todos los aspectos a pesar del encarecimiento prohibitivo de la vida y la demanda de envíos de tropas y material militar a los conflictos de especial interés estadounidense.
Sucede con Ucrania y ahora además lleva a los países de la UE a participar de los ataques de EEUU e Inglaterra a Yemen y de desplazar barcos de guerra y tripulación especializada al Mar Rojo con la intención de impedir los ataque hutíes a los barcos de los estados de la agresión dantesca y genocida a Gaza que Netanyahu extiende a Cisjordania y Líbano.

Un caso extremo de vasallaje es el increíble estado de postración de la Unión Europea ante las órdenes de EEUU

Hay una necesidad urgente de no comprar producto alguno a las empresas señeras de la OTAN y/o representativas de la identidad productiva de los países de la agresión al pueblo de Palestina.
Y esto no solo por la solidaridad encomiable con las víctimas de este crimen colectivo contra la Humanidad llevado adelante por EEUU y sus palmeros habituales si no por la necesidad inmediata e inminente de preservar nuestra propia seguridad personal y colectiva.
Todo el planeta ha comprobado que hay empresas preparadas para asesinar a algunos de sus clientes. A quien se le asigne el papel de víctima lo decide la élite de la Cosa Nostra norteamericana en sociedad con el estado de Netanyahu.
Ya nadie está a salvo. Y urge crear un cordón sanitario que frene la sed de sangre de los que han creído que el mundo y quienes lo integramos les pertenece.
Esta es la segunda conclusión de la matanza palestina con apoyo de la ONU y todos los elementos de representación creados por USA a imagen y semejanza de sus intereses más inconfesables.
Es necesario un pacto mundial de ruptura con este tipo de mafias de inmediato.
Es evidente que no se trata de una decisión fácil. Se nos ha inducido a creer que vivimos en el mejor de los mundos posibles con la metáfora de las metáforas establecida por Borrell.
Hemos sido los afortunados moradores del Jardín fuera del contacto con las chusmas que trepan por nuestras paredes para acabar con nuestro bienestar.
No es así. El precio del engaño es el silencio más miserable y la complicidad con la más criminal de las actuaciones contra la población palestina elevando la apuesta de estos últimos más de 70 años de represión a la categoría de Solución Final emulando la denominación que Hitler dio al exterminio del pueblo judío.

Tras 70 años de represión, el genocidio israelí al pueblo palestino emula la Solución Final con que Hiltler definió el exterminio del pueblo judío

El pequeño gran pueblo palestino con su resistencia ha señalado al asesino ante toda la población mundial. Netanyahu, Biden, Trump, Khamala Harrys, todos y todas son sirvientes leales de quien arranca vidas por todo el planeta para convertir en realidad los cambios demográficos y territoriales que lleven a entregar tierras fértiles, agua, litio, coltán, alimentos de inmediato a la propiedad de los Rothschild y demás elementos que arrastran la palabra Humanidad por el fango envuelta en fango, sangre y silencios cómplices obtenidos a golpe de sobornos y prebendas para esas élites con las que los pueblos, tenemos muchas cuentas por ajustar.

Joseba Izaga, militante obrero.

Los trabajadores británicos con Palestina

Los sindicatos británicos celebraron en la ciudad de Brighton, del 8 al 11 de septiembre su congreso anual. Un congreso marcado por las reivindicaciones para recuperar los derechos laborales recortados por el gobierno conservador. Destacamos, sin embargo, una de las mociones más importantes por su relación con la campaña internacional de Alto al genocidio palestino, a la que Tribuna Socialista está adherida.
En puertas de los congresos de todos los partidos que se reclaman de izquierda, así como el congreso confederal de UGT, creemos interesante dar a conocer la ejemplar moción aprobada por el congreso de las Trade Union

El Congreso observa que:


(i.) El ataque militar de Israel contra Gaza ha matado a más de 35.000 palestinos, herido a más de 70.000 y desplazado a más del 75 por ciento de la población de Gaza, destruyendo viviendas, hospitales, escuelas y universidades.


(ii.) la Corte Internacional de Justicia consideró plausible el argumento de Sudáfrica de que Israel está cometiendo genocidio en Gaza y el fiscal de la Corte Penal Internacional está solicitando órdenes de arresto contra altos miembros del gobierno israelí y contra los dirigentes de Hamás por crímenes contra la humanidad.


(iii.) el gobierno del Reino Unido, como parte de la Convención sobre el Genocidio, tiene la obligación de prevenir y castigar a los culpables de actos de genocidio.


(iv.) La ofensiva de Israel en Gaza sigue a décadas de violaciones de los derechos humanos palestinos, limpieza étnica e imposición de un sistema de opresión contra todos los palestinos, incluidos aquellos que viven bajo la ocupación militar y los palestinos que son ciudadanos de Israel, reconocidos internacionalmente bajo la definición legal de apartheid.


(v.) Los sindicatos palestinos han pedido a sus homólogos que pongan fin a su complicidad con los crímenes de Israel.

(vi.) La caída del Proyecto de Ley de Actividades Económicas de los Organismos Públicos es bienvenida y ha renovado el enfoque para avanzar en una estrategia de boicots, desinversiones y sanciones.
El Congreso reafirma su apoyo a los derechos palestinos y pide al gobierno que:
(a.) reconocer inmediatamente el Estado de Palestina, contribuyendo así a una solución de dos Estados
(b.) poner fin a todas las licencias para el comercio de armas con Israel, en cumplimiento del derecho internacional
(c.) exigir un alto el fuego permanente y la liberación de todos los rehenes y presos políticos palestinos
(d.) garantizar el acceso seguro a los servicios esenciales, como agua, electricidad y alimentos, y restablecer la financiación al OOPS
(e.) a raíz de las declaraciones de la CIJ y la CPI, imponer sanciones a las personas y entidades que hayan hecho declaraciones incitando al genocidio contra los palestinos.
(f.) revocar la Hoja de Ruta 2030 para las relaciones bilaterales entre el Reino Unido e Israel.
(g.) garantizar que el trabajo decente y los servicios públicos de calidad estén integrados en la reconstrucción de Gaza.

Propuesto por:
Sindicato Nacional de Educación
Secundado por: Unison
Apoyado por: Unite

IN MEMORIAM: Daniel Serrano Recio (1920-2024)

D.E.P.

Tenemos el pesar de comunicar el fallecimiento de Daniel Serrano Recio(1920-2024), el martes 24 de septiembre, despedido este viernes pasado en el cementerio del Père-Lachaise de París por sus familiares y amigos. Entre los asistentes se encontraban su desconsolada hija Rose-Marie Serrano y la periodista Enriqueta de la Cruz, presidenta de la Asociación Civil Milicia y República, desplazada desde Granada para asistir al entierro.

                Natural de La Torre de Esteban Hambrán (Toledo), de profesión agricultor, se alistó voluntario en el Ejército Popular de la II República española a la edad de 17 años, combatiendo valerosamente en la defensa de Madrid y en los frentes de Teruel, Belchite y Brunete, alcanzando el grado de sargento.

                Al término de la Guerra Civil fue encarcelado, siendo desterrado a Valencia. Al salir de prisión, en 1963 partió a la emigración y el exilio en Francia.

                Su hermano Eudaldo Serrano Recio, Teniente Alcalde (PSOE) en su pueblo natal, del Frente Popular de la II República española, pagó con su vida su lealtad a un Gobierno legítimo de la República, siendo fusilado frente a las tapias del cementerio del Este de Madrid en 1941.

                Daniel se afilió al PCE y al PCF, dándose de baja por no aceptar la “legalización” de la bandera bicolor del régimen franquista que asesinó a su hermano. Daniel fue toda su vida un ejemplo de valor, entereza, lealtad y orgullo republicano.

                Descanse en paz.

No es censura, es defender la democracia.

El modelo comunicativo digital convierte a los usuarios de las plataformas y redes sociales en nodos de comunicación que reciben, elaboran y difunden contenidos a voluntad, desde y a cualquier lugar del planeta. Hecho qué combinado con la facilidad para crear a bajo coste páginas web y plataformas en internet, y unido a las redes sociales que favorecen la expresión de opiniones sin ningún control en la práctica; generan un volumen diario de información ingente, incontrolable y constante, de bulos y mentiras: de desinformación.

El modelo comunicativo digital genera un ingente volumen diario de desinformación, bulos y mentiras incontrolable

Basura informativa cuya autoría muchas veces se desconoce por enmascararse con un sobre nombre, un nik, para poder lanzar, libres de responsabilidad, todo tipo de mensajes vejatorios y falaces, o se mantiene en nebulosa quienes son los propietarios y cómo se financian los medios que los difunden, por la falta de transparencia sobre su estructura y financiación. Se configura así un conglomerado explosivo cuya acción conjunta es ya una seria amenaza para la democracia.

La falta de transparencia sobre la autoría de las noticias y la propiedad, la estructura y la financiación de los medios supone una seria amenaza para la democracia

Defender la democracia de la desinformación que degrada el sistema democrático y sus instituciones, es el eje axial que justificó la aprobación por el Parlamento Europeo de la Ley de Libertad de Medios cuyo objetivo no es censurar, sino proteger a los medios de comunicación de la Unión Europea de la influencia del poder político y empresarial indebida, con el objetivo de fomentar el pluralismo informativo y la información veraz, mediante la aplicación obligatoria de medidas de trasparencia que permitan a los destinatarios saber quién está detrás de esos medios, quién los dirige, cómo se financian y en qué proporción entre empresas privadas y públicas, quienes o qué empresas tienen el mayor número de acciones, los números verificados de lectores, oyentes, televidentes o usuarios únicos en los medios digitales, y una política clara en el nombramientos de los principales responsables del medio y su equipo directivo.

El objetivo de la Ley Europea de Medios de comunicación no es censurar, sino proteger a los medios de la influencia del poder político y empresarial

Norma que entró en vigor el pasado mes de mayo y que ahora los distintos países de la Unión deben trasponer a sus legislaciones actualizando o creando, si no las hubiere, nuevas normas de obligado cumplimiento, acordes con el marco europeo aprobado por la UE. Medidas que los 27 países de la Unión deberán tener en vigor en agosto de 2025, para lo que se creará un nuevo organismo de control y vigilancia, el Consejo Asesor Europeo o Comité Europeo de Servicios de Comunicación Independiente, formado por representantes de las autoridades y organismos de medios de comunicación, que se encargará de elaborar un reglamento y un sistema de control de la propiedad de los medios de comunicación, mediante la creación de una base de datos por países. Norma que complementa la Ley de Servicios Digitales, en vigor desde noviembre de 2022, donde se establece una relación de normas para los servicios de intermediación en línea: las redes sociales —en especial para las grandes plataformas con más de 45 millones de usuarios— relativas al modo de diseñar sus servicios y procedimientos y establece nuevas responsabilidades para los operadores, al objeto de limitar la difusión de contenidos ilícitos y aumentar la protección de los menores mediante el establecimiento de mecanismos de alerta.

Normativa legal europea que España debe incorporar a su legislación en la que se incardina el Plan de Regeneración Democrática, presentado por el Ejecutivo, con el mismo objetivo: acabar con la desinformación, los bulos, las mentiras, con medidas que básicamente consisten en aplicar la ya existente Ley de Transparencia, para desmontar la trama de pseudomedios creados con el único objetivo de difundir un discurso disruptivo, de los que no se sabe quién está detrás y cómo se financian.

El Plan de Regeneración Democrática tiene el objetivo de acabar con la desinformación, los bulos y las mentiras

Plan que no impone ningún tipo de censura, contrariamente a lo que afirma la derecha, pues ninguna de sus propuestas limita la libertad de expresión ni de critica; sino que van orientadas a poner en conocimiento de quienes reciben la información, los destinatarios, quién o quiénes son los dueños de ese medio, cómo se reparte la cuota accionarial entre empresas y particulares, que parte de su financiación viene de instituciones públicas y cuanta del sector privado, su estructura jerárquica y qué personas la conforman en sus diferentes grados de responsabilidad. Básicamente la aplicación de Ley de Trasparencia en vigor, que la mayoría de medios incumple, para que los destinatarios sepan de dónde procede la información que le llega y puedan valorar, libremente, el grado de intencionalidad de la misma.

Contrariamente a lo que dice la Derecha, el Plan no impone censura, ni limita la libertad de expresión o crítica, sino que obliga a informar a los ciudadanos de dónde procede la información que les llega y puedan valorar libremente el grado de intencionalidad de la misma

Medidas de un Plan que no entra en definir qué es y que no es un medio de comunicación, sino que deslinda a los medios que cumplen con la ética periodística y la defensa del derecho de los ciudadanos a recibir una información veraz, verificada, y diferenciada de la opinión de los que abdican de estos principios básicos. Pseudomedios, que incumplen la Ley de Trasparencia por haber sido creados, y financiados muchos de ellos solo con dinero público, expresamente para generar bulos y desinformación falseando la realidad y tergiversando los datos y los hechos con el objetivo de difamar y degradar las instituciones democráticas y a sus legítimos representantes, o para hacer propaganda de determinadas ideas y posiciones políticas.

Muchos pseudomedios han sido creados expresamente para crear bulos y desinformación falseando la realidad y tergiversando los datos y los hechos con una clara intencionalidad política

De ahí el sentido de las medidas de saneamiento democrático del sistema de medios de comunicación que incluye el Plan, que no es establecer censura alguna a la libertad de expresión, pues su objetivo es acabar con los pseudomedios que difunden desinformación que responde a intereses espurios que degradan el propio periodismo y la democracia. Para cumplir con este objetivo el Plan incluye una reforma de la Ley de Contratación de Publicidad por las Administraciones Públicas para que no se pueda adjudicar a dedo, y para favorecer el reparto de ese dinero de manera equilibrada entre los medios del ámbito territorial del que se trate.

Medidas con las que se pretende reducir la polución desinformativa circulante obligando a los medios a exponer públicamente una información básica que permita al destinatario juzgar si la información que recibe de ese medio responde al ejercicio responsable del derecho de los ciudadanos a recibir una información plural y veraz, del que los medios de información son garantes; o si esta sesgada, corrompida, por intereses ocultos para azuzar la pugna política. Nada se dice en el Plan de recorte alguno del derecho a la libertad de expresión de los medios y ciudadanos, sino que suponen una ampliación de esos derechos al proponer la despenalización de la crítica, explicita o teatralizada, contra las instituciones y símbolos que representan al Estado, en especial los que afectan a la Corona, que aún es objeto de debate entre los socios del Gobierno. O las referidas a la modificación de una parte de la Ley Mordaza, relativa al derecho de los ciudadanos a grabar a las fuerzas de seguridad en el ejercicio de su función coercitiva.

El Plan amplia el derecho a la libertad de expresión al despenalizar la crítica a las instituciones del Estado, incluída la Corona o el derecho a grabar a las fuerzas de seguridad en el ejercicio de su función coercitiva

Así pues, dar pábulo a las denuncias sobre el pretendido deseo del Ejecutivo de imponer la censura informativa a los medios, es otra más de las patrañas y falacias lanzadas diariamente a la palestra pública, sin datos que lo avalen, por una derecha que de manera infame e irresponsable acrecienta el fango. Claro ejemplo de desinformación intencionada que los políticos, en el ejercicio de su libertad de expresión pueden realizar, pero no los medios de comunicación que se tengan por tales.

Vicente Mateos Sainz de Medrano.
Periodista, profesor universitario y Doctor en Teoría de la Comunicación de Masas

Uno más uno, no son dos

Mediante las siguientes líneas espero entendáis un poco mejor la visión que existe desde dentro de una de las partes que forman la compraventa de Air Europa por Iberia.

Estamos en la recta final de la venta de Air Europa al grupo IAG al cual pertenece Iberia. Es pronto para poder saber si es una “unión” positiva o negativa. Normalmente la Empresa absorbida tiene todas las de perder, y es en este punto donde se encuentra Air Europa. La incertidumbre que tiene la inmensa mayoría de la plantilla está plenamente justificada. Después de llevar décadas trabajando en la misma Empresa, nos encontramos con que no sabemos qué ocurrirá con los derechos adquiridos, qué será de nuestros puestos de trabajo, cómo se afrontarán las duplicidades y un largo etcétera que nos lleva a la conclusión, de que en una fusión o compra uno más uno, no son dos.

Un entorno tan cambiante y competitivo como el aéreo, nos hace temer por las pérdidas que vamos a tener en nuestros empleos y condiciones. Necesitamos certezas, y el apoyo de nuestros gobernantes para defender que no se pierda nadie en el camino ni los derechos conseguidos. Detrás de cada trabajador, hay una historia, una familia, una vida… Que nuestros gobernantes no se dejen seducir por lo que otros verán… unos simples números sin alma ni vida.

Empresarialmente, la compra puede resultar muy atractiva. Es una manera de crecer y de tener una marca más potente, con más destinos y perspectiva internacional. De hecho, los planes de IAG pasan por potenciar el aeropuerto de Madrid creando un gran nudo de conexiones. Esta fortaleza no puede ser entendida con la merma de condiciones laborales de una y otra Empresa. No caigamos y no permitamos caer en un regateo de condiciones que lo único que harán será perjudicar a los trabajadores de uno y otro lado por ver quién impone las condiciones más baratas y ventajosas para operar las rutas que sin duda serán utilizadas para rebajar nuestras condiciones.

Pero tanto Air Europa como Iberia son algo más que el aeropuerto de Madrid. Son el resto de aeropuertos españoles, son trabajadores de oficinas, de mantenimiento, de handling, tripulaciones… y un amplio abanico de trabajadores trabajadoras que está con una gran incertidumbre.

El desenlace está próximo y aunque se confirme la venta después vendrá un duro trabajo sindical en un terreno desconocido, y tras las garantías que se puedan imponer en un principio vendrá la dura realidad. Uno más uno, no son dos.

Una solución que podría ayudar al colectivo de Tripulación de Cabina de Pasajeros (TCP), sería la inclusión de nuestra profesión en el Real Decreto de trabajos penosos, para poder acceder antes a nuestra jubilación. De la mano de un gobierno progresista, esta discriminación que sufrimos ha de ser corregida. De sobra son conocidos los intentos de rejuvenecer plantillas para abaratar costes por parte de todas las Empresas. Estos intentos deben partir del consenso y voluntariedad de los trabajadores afectados. Tengamos en cuenta que complicar el final de la andadura profesional de un trabajador tendrá unas consecuencias irreparables en su jubilación, y en el resto de su vida, tras una carrera dedicada a su empresa. En medio de esta compra tenemos que tener alma y sentido de estar a la altura de las circunstancias.

Somos muchos trabajadores los que componemos ambas plantillas, y tenemos que apostar por nuestros empleos que son nuestro medio de vida. Por eso pedimos al gobierno su apoyo sin fisuras, que esté vigilante para que nada ni nadie se quede en el camino.

Como trabajador de Air Europa desde hace más de dos décadas miro al futuro con incertidumbre, con recelo, ya que no sabemos hacia dónde caminamos ni qué ocurrirá después de que las imposiciones protectoras desaparezcan, pero a la vez esperanzado por formar parte de un gran grupo aéreo que puede consolidar a España como uno de los referentes mundiales en aviación.

No hagamos realidad el uno más uno, no son dos. Hagamos que todo sume y todo sea imprescindible.

Raúl Sepúlveda Abad.
Trabajador de Air Europa y delegado de USO
Concejal del PSOE en Guadalest-Alicante.

Llamamiento

Iniciativa del Comité de Enlace Europeo contra la Guerra, reunido el 4 de mayo con delegados de 16 países

«No se puede combatir la guerra cuando está matando a 1.000 soldados al día, cuando la censura y la ley marcial suprimen las libertades, hay que hacerlo antes, cuando aún podemos organizaros, manifestarnos. ¡Esta vez tenemos que impedírselo antes!»

Biden, Scholz, Macron, Sunak, Meloni… ¡Vuestras guerras no son las nuestras!

Sois responsables de masacres y guerras.

El 24 de abril, el Congreso de Estados Unidos votó 95.000 millones de dólares para la guerra en Ucrania, para suministrar armas al Ejército de Netanyahu, para el despliegue bélico frente a China. A ello ha respondido una formidable ola de movilización estudiantil, que partió de la Universidad de Columbia (Nueva York), recuperando la consigna: «Genocide Joe. You can’t hide. How many kids have you kill today»

Más de 100.000 palestinos muertos, mutilados o desaparecidos. Cientos de miles de niños hambrientos, privados de cuidado y escuela, muchos de ellos huérfanos, traumatizados por la virulencia de los bombardeos y la destrucción perpetrada por el Ejército de B. Netanyahu.

Los jefes de Estado y de Gobierno, comenzando por el de Estado Unidos, seguido por la Unión Europea, son responsables de lo que la Corte Internacional de Justicia ha calificado de probable genocidio y del que son testigos horrorizados millones de personas cada día. Los Gobiernos participan en el aplastamiento del pueblo palestino organizando envíos de armas y componentes militares a Israel y manteniendo los acuerdos comerciales con el Estado que mata y destruye toda forma de civilización en la Franja de Gaza.

A pesar de la inacción, del silencio incluso, de las direcciones del movimiento obrero, poderosas protestas y movilizaciones se multiplican por todos los países del mundo, por todos los continentes, incluso en Israel, en defensa del pueblo palestino y de sus derechos.

Los Gobiernos y la Unión Europea que han permitido y continúan apoyando este genocidio (calificado como tal hasta por el Papa), intentan hoy atemperar sus palabras, espantados por las consecuencias de su política en Palestina y en su propio país.

Los Gobiernos quieren implicarnos más en la guerra de Ucrania, enviando tropas y enfangándonos en un conflicto entre potencias nucleares. Los mismos que nos vendían la Unión Europea como un espacio de paz, preparan hoy la guerra.

El movimiento obrero alemán contra la guerra exigió «mantequilla en lugar de cañones».  Pero desde numerosos Gobiernos y desde la Unión Europea se alzan voces por la instauración de una economía de guerra, que significa un ataque general contra las conquistas sociales, las libertades democráticas y los servicios públicos que las luchas obreras impusieron en cada país. Mientras las cúpulas sindicales sigan apoyando la orientación bélica de las élites dirigentes de Europa, no podrán impedir la destrucción de esas conquistas obreras. 

A ambos lados de la frontera ruso-ucraniana, se detiene a los jóvenes en las calles, en las ciudades y en el campo, para enviarlos por la fuerza al frente y a la muerte. Cuando Putin recluta a 300.000 nuevos soldados, Zelenski rebaja en dos años la edad del reclutamiento. Y ello para servir de carne de cañón al servicio de las multinacionales y de los oligarcas de todo pelaje. Rechazamos la extensión de esta guerra.  Queremos que pare inmediatamente.

Frente a todos los Gobiernos partidarios de la guerra, que pretenden hipócritamente defender la paz y la democracia desmantelando por doquier las conquistas sociales y democráticas, que rechazan las negociaciones y el alto el fuego, que siguen enviando armas, nosotros nos situamos del lado de los jóvenes ucranianos y rusos que no pueden más con la guerra, del lado de los trabajadores y jóvenes que rechazan la guerra y la opresión, y exigen el alto el fuego, el levantamiento del bloqueo de Gaza y la  satisfacción de las reivindicaciones sociales y políticas.

Decimos: ¡no en nuestro nombre!

  • Rechazamos las guerras y la barbarie, que solo benefician a los poderosos y a los industriales del armamento cuyas ganancias se disparan.
  • Por nosotros, por nuestros hijos, por nuestros nietos, rechazamos ser arrastraos a la guerra y la militarización de toda la sociedad.
  • Rechazamos los presupuestos militares cada vez más elevados bajo la tutela de la OTAN y de la Unión Europea, denunciamos la guerra social librada contra los trabajadores y la juventud.
  • Rechazamos todos los atentados a las libertades, las amenazas y la represión. Defendemos la   libertad de expresión, de reunión, de manifestación, y el derecho de huelga, particularmente amenazados.

La movilización de los pueblos podrá detener la escalada mortífera a la que los Gobiernos quieren arrastrarnos, y parar los envíos de armas.

Uniéndonos por encima de las fronteras, actuamos por la unidad internacional de los trabajadores y los  jóvenes para imponer el alto el fuego y la reasignación de los presupuestos militares a las necesidades vitales de la población, a la  escuela, los hospitales, los salarios y las pensiones.

¡Alto al genocidio del pueblo palestino! ¡En Palestina, como en Ucrania, alto el fuego inmediato! ¡Alto a los envíos de armas! ¡No a la intervención militar de las fuerzas de la OTAN en Ucrania! 

Llamamiento Europeo contra la Guerra y el genocidio en Palestina

  1. Adolfo Gómez Camacho, concejal por PODEMOS, Leioa (Bizkaia)
  2. Adolfo Manuel Durán Guaza, UJP-UGT Alicante
  3. Alfredo Del Río Casasola, trabajador de la Universidad Complutense de Madrid
  4. Adrián Navalón, portavoz de Podemos, Valencia
  5. Adriana Bolsa, Círculo de PODEMOS de Casteldefells, Barcelona
  6. Ainhoa Zuluaga, militante de PODEMOS, Bilbao
  7. Alberto Ruiz, profesor de la Universidad de Granada
  8. Alex García, sindicalista de la UGT de Catalunya
  9. Alex Oliden, militante de EH Bildu
  10. Alfonso López García de Viedma. Médico-Cirujano. Jubilado. Madrid.
  11. Alfredo Aranda Muriana, Secretario General de la Sección Sindical estatal de CCOO en Coca Cola
  12. Alicia Redondo Vaquero, Jubilada.
  13. Álvaro Chueca Gómez exconcejal en Olite-Erriberri por Agrupemos Olite-ErriberriElkartu y graduado por la Universidad Complutense de Madrid
  14. Álvaro Fernández, psicólogo social
  15. Almudena García Grande, ceramista
  16. Amaia Lasa, poeta
  17. Amina Shoman, Comunitat Palestina Arab Unida, Reus (Catalunya)
  18. Ana Belén Moreno.  Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Daroca-Madrid
  19. Ana Jiménez, secretaria de medio rural de Podemos Andalucía
  20. Ana Quesada del Águila, integradora social, Baix Llobregat (Catalunya)
  21. Ana LaverónSimavilla, profesora de la Universidad Politécnica de Madrid
  22. Ana Maria Sánchez Sempere. Médica. CS Adelfas de Retiro. Madrid.
  23. Ana Maria Surra Spadea, ex-Senadora, Barcelona
  24. Ana M. Negredo, profesora de la Universidad Complutense de Madrid
  25. Ana Reina Ramos, afiliada a CCOO, Dos Hermanas (Sevilla)
  26. Ana Rosa Encinas Gilarranz. Médica. CS Nuestra Señora de Fátima de Carabanchel. Madrid
  27. Ane Sánchez Jiménez maestra, militante del PCE
  28. Ángel Lopez-Bueno, miembro de IS-PSOE de Castilla y León 
  29. Angel Pasero Borrajón, Militante del PCE, Secretario Federal de Unidad Cívica por la República (UCR)
  30. Angel Rovira Busquets, UGT-FICA, Comarques de Tarragona
  31. Angel Tubau, Informacion Obrera, Barcelona
  32. Antonio Diego González. Militante de PODEMOS.
  33. Antonio Herranz, sindicalista jubilado, Málaga
  34. Antonio Macías Borrego, delegado de UGT sanidad de Andalucía
  35. Antonio M. Montaño Ramos, Comisión Ejecutiva de la Federación de Sanidad de CCOO
  36. Ascensión Cano Pardo, sindicato de Enseñanza de CGT, Granada
  37. Begoña Lizcano Pérez. Funcionaria del Cuerpo de Enfermeros de Instituciones Penitenciarias. Centro Penitenciario de Puerto 3 de Cádiz
  38. Belén Candenas, estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  39. BlaiSolernou (ex)estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  40. Carles Mulet, ex-Senador por designación Cortes Valencianas – COMPROMIS (Castellón)
  41. Carlos Sánchez Mato, economista, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la dirección de Izquierda Unida (IU)
  42. Carmen Alonso Fermoso, Educadora Social, Vallés Occidental (Catalunya)
  43. Carmen Martín Rubiño, Portavoz local de Podemos Motril, responsable del área de Mayores y dependencia de Podemos Andalucía
  44. Carmen Romero Sánchez, Comisión Ejecutiva Unión Provincial de CCOO (Sevilla)
  45. CGT Costa Granada
  46. CGT Granada
  47. Clara Bachiller, profesora de Secundaria de Servicios a la Comunidad, Comunidad deMadrid
  48. Clemente de Blas Ortega, funcionario del Instituto Nacional de Estadística, jubilado, afiliado a UGT
  49. Conchi Abellán, Coordinadora Podemos Cataluña
  50. Consuelo Bezares Miralles, afiliada UGT, Valencia
  51. Coordinadora Regional de Izquierda Socialista de Castilla La Mancha – PSOE
  52. David Álvarez Rivas, Instituto Universitario de Desarrollo y Cooperación, Universidad Complutense de Madrid
  53. David Armendariz Núñez Técnico de PRL y militante del PCE
  54. Dominique Salomón, Portavoz AssociacióCatalanaJueus i Palestina (JUNTS)
  55. Elena Fuentes Herrero, pensionista, miembro de COESPE, afiliada a CCOO
  56. Elena Pérez Lagüela, investigadora de la Universidad Complutense de Madrid
  57. Elisabeth Montoro, secretaria sección sindical de UGT del Ayuntamiento de Sabadell
  58. Encarnación González Triguero, Portavoz de COESPE, Málaga
  59. Encarna López, organizadora de la Marcha Republicana en Madrid el 16 de junio
  60. Enrique Dargallo Guerra, Información Obrera, Madrid
  61. Esperanza Quesada del Aguilar, auxiliar de clínica, Baix Llobregat (Barcelona)
  62. Esther Miguel Pardo, afiliada UGT, Valencia
  63. Eugenio López Torres, Secretario de Organización del Sindicato de Sanidad de CCOO, Sevilla
  64. Eva Aladro, catedrática de la Universidad Complutense de Madrid
  65. F. Javier Murillo, trabajador de la Universidad Complutense de Madrid y afiliado al sindicato CCOO
  66. FahdBoundi, trabajador de la Universidad Complutense de Madrid
  67. Fernando Álvarez Rodríguez, economista
  68. Francisca Martín Reyes, Secretaria sección sindical CCOO Hospital de Osuna (Andalucía)
  69. Francisca Calero Martínez, militante de Podemos
  70. Francisco Javier Pino Batista, sindicalista en FSC-CCOO, Sevilla
  71. Francisco Javier Renero Fernández. Empresario, PODEMOS
  72. Francisco Jiménez Gómez ingeniero de Caminos, PCE
  73. Francisco Manuel Sánchez Román, Comisión Ejecutiva Unión Provincial de CCOO, Sevilla
  74. Frank Arnold, miembro de la Comisión Internacional de la COESPE, Granada
  75. Gemma Cairó, trabajadora de la Universidad de Barcelona
  76. Graciela García Balbás. Periodista Radio Nacional 5 Local. Madrid.
  77. Guillermo Rubio, estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  78. HélènArcelin Zabal, miembro de ERC, Tarragona
  79. Ibai Figueroa Guerrero, delegado sindical de CCOO, Sevilla
  80. Ildefonso Suarez. Docente. Profesor de Historia
  81. jubilado. Valencia.IratxeArrizabalo, estudiante de doctorado de la Universidad Nacional de Artes
  82. Isabel Jiménez, Círculo de PODEMOS de San Boi (Barcelona)
  83. Isabel Oller, estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  84. Isabel Santamaría, Médica jubilada del Ayuntamiento de Madrid
  85. Iñaki Merino, Delegado UGT Txapelgorris (Euskadi)
  86. Javier Bustamante, militante de PODEMOS, Bilbao
  87. Javier Fernández Amezaga. Medico A.P, CS Gandhi-Madrid
  88. Javier de Miguel Sáenz, profesor de Historia y militante IU
  89. Javier García, secretario de comunicación de Podemos Andalucía
  90. Javier Quiles, reportero gráfico
  91. Javier Maqueda, Secretario General UGT Valencia Sus e Interior, Valencia
  92. Jesús de Blas Ortega, profesor de Historia de Secundaria, afiliado a UGT
  93. Jesús Escribano, Profesor UCM y delegado de CCOO
  94. Jesús Sanvicente, trabajador del metal, sindicalista CIG
  95. Joaquín Sainz, estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  96. Joan Carles Torres, periodista, Universidad Autónoma de Barcelona y miembro de «En ComúPodem» de Sabadell
  97. Jordi Abert i Caballero, Diputado Parlament de Catalunya ERC
  98. Jordi Gómez Lozano, Salvem les pensions 9 barris, Barcelona. Podem Catalunya
  99. Jordi Salvador, diputado por Tarragona en el Congreso
  100. Jorge Aroca Body, jubilado, Tarragona
  101. Jose Aznar Cortijo, Mareas Blancas, Barcelona
  102. J.Antonio Iniesta Martín, Sindicalista UGT (Baix Llobregat)
  103. Jose Gallego Casaus, ex-Secretario de Organización de UGT, Sevilla
  104. José Manuel Ocaña López, Secretario General UGT – BBVA 2014-2019
  105. JoseMaria Herrera Molina, exconcejal Ayuntamiento de La Algaba (Sevilla)
  106. Jose Miguel Villa Antoñana, Ex-Secretario General FeS-UGT, Madrid
  107. José Pelayo Galindo, SºGral Federación Sanidad CCOO, Andalucía
  108. José Segovia, trabajador de la Universidad Politécnica de Rabat y Centro de Sistemas Complejos de Paris
  109. José Valentín Ramírez Castanedo, Jubilado CCOO, Linares (Jaén)
  110. Joseba Pampín Amboage, militante de EH Bildu, Bilbao
  111. Joseba Izaga, Hemen Salida por la Izquierda, Bilbao
  112. Josep Lluís Miranda, CSC Intersindical, Tarragona
  113. Josep Vicent FelipBardoll, Comité Nacional UJP-UGT-PV, Castellón
  114. Juan Carlos Campo, militante de PODEMOS, Bilbao
  115. Juan Carlos Navas Herrera, SºGral Sindicato Sanidad CCOO, Málaga
  116. Juan Clemente Sánchez, Comisión Ejecutiva de la Unión Provincial de CCOO, Sevilla
  117. Juan Jose Casado Peña, sindicalista, Baix Llobregat (Barcelona)
  118. Juan José Rodríguez González, SºGral Sindicato Sanidad CCOO, Huelva
  119. Juan Manuel Rodríguez Hernández, militante de PODEMOS, Bilbao
  120. Juan Pablo Mateo, trabajador de la Universidad Complutense de Madrid
  121. Juan Pedro García de las Heras, profesor de Historia de Secundaria, afiliado a CCOO
  122. Juan Torres Martín, profesor de Matemáticas de Secundaria, afiliado a UGT
  123. Juan Uriondo Gijón, Miembro de la Comisión Permanente Federal de IS-PSOE
  124. Juanmi Acejo, Alternativa Republicana de Málaga
  125. Julián Rodríguez Aragón, economista, afiliado a CCOO de Industria
  126. Laura Cánovas, trabajadora de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha
  127. Leticia Menéndez Granda, Tarragona
  128. Lisandro Moreno Jiménez, sindicalista de CCOO de Ayuda a Domicilio
  129. Lucía Vicent, trabajadora de la Universidad Complutense de Madrid y afiliado al sindicato CCOO
  130. Luis Alejos, militante de PODEMOS, Bilbao
  131. Luis González, miembro del Consejo Confederal CCOO
  132. Luis López-Tello Ruiz, Economista
  133. Luis Lopez, délégado CCOO en transportés UTE, Baix Llobregat
  134. Luis Miguel Lapeña Moreno, Concejal por Podemos en Leioa, miembro del Consejo territorial de Bizkaia
  135. María del Mar Barberán Parrado. Miembro de la Comisión Permanente Ordinaria de Obras, Equipamientos y Políticas de Vivienda (Portavoz y Vicepresidenta segunda), Miembro de la Comisión Especial de Sugecias y Reclamaciones. Ayuntamiento de Madrid.
  136. María José Hernández, afiliada al sindicato CCOO
  137. M. Dolores Alonso Sancho, Administrativa y afiliada a UGT.
  138. M. JoseLainezGabari, jubilada, Iruña – Pamplona
  139. Ester Roca Yébenes, médico de Familia, Sevilla
  140. Mª José Wanceulen, Secretaria General Sindicato de. Sanidad de CCOO, Sevilla
  141. Manuel Ariza. Secretario General de la Federación de Jubilados de CCOO de Madrid.
  142. Manuel Iniesta Martín, Sindicalista CC.OO (Baix Llobegat)
  143. Manuela Martín Lorenzo, militante de PODEMOS, Leioa (Bizkaia)
  144. Margarita Tova Bel, jubilada afiliada aCC.OO
  145. María del Carmen Zapata Cervera, funcionaria jubilada
  146. María Francisca Gómez. Médica. CS Reyes Magos de Retiro. Madrid.
  147. María José Pérez Moreno, jubilada y afiliada a CCOO
  148. María Pozuelo Castro, responsable política internacional Podemos Cataluña
  149. María Rivilla López, profesora de Lengua y Literatura de Secundaria, afiliada a UGT
  150. Marisa Saavedra, ex-diputada Podemos por Castellón en el Congreso
  151. Marie Rose Baeza. Maestra-Jubilada. (Escuela Francesa). Francia
  152. María José Meseguer, Associació per la Nova República (Bétera, Valencia)
  153. Mariano Asenjo Pajares. Periodista(jubilado.) Sindicalista de CCOO
  154. Mariano Lanza-Vazquez, docente e investigador universitario, Universidad Nacional de Río Negro
  155. Mario del Rosal Crespo, trabajador de la Universidad Complutense de Madrid y afiliado al sindicato CCOO
  156. Marisa Madrid, trabajadora bancaria y delegada sindical de CCOO
  157. Marta Linares, abogada de Derechos Humanos
  158. Marta Climent, economista, funcionaria de la Generalitat Valenciana, Valencia 
  159. Maya Schifter, trabajadora
  160. Martín Robles Sánchez, SºGral Sindicato Sanidad CCOO, Jaén
  161. Mercedes Díaz, profesora de Filosofía
  162. Mercedes López Rodríguez, estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  163. Miguel González Mendoza, abogado, Baix Llobregat – Barcelona
  164. Miguel Jiménez Castro, Delegado Sindical de CCOO en Almacenes POGAR, S.L.
  165. Militares
    1. Julio Rodríguez Fernández. General del Ejército del Aire (R).Ex Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD). PODEMOS
    1.  Manuel Ruiz Robles. Capitán de Navío de la Armada (R). Portavoz de militares demócratas (Anemoi).
    1.  Francisco José Ferrari Villar. Sgto. de la Infantería de Marina (RV) (R).
    1.  Miguel López. Oficial del Ejército del Aire (R) Miembro del Foro Milicia y Democracia (FMD).
    1.  Floren Dimas. Oficial del Ejército del Aire (R) Miembro de la Asociación para la Memoria Militar Democrática (AMMD).
    1. Rafael Permuy López. Comandante del Ejército de Tierra (Artillería) (R). Ex miembro de la UniónMilitar Democrática (UMD).
    1.  Francisco Maceira Rodríguez. Contramaestre de la Armada (ex).
    1.  Juan Delgado Muñoz. Oficial del Ejército de Tierra (R). Miembro de la Asociación Civil Milicia y República (ACMYR)
    1.  Luis Gonzalo Segura. Oficial del Ejército de Tierra (ex). Escritor. Autor de “La trampa ucraniana”.
    1. Enrique Ramírez Carriedo. Cabo de Comunicaciones de la Armada (Er) (ex). Miembro de la Asociación para la Memoria Militar Democrática (AMMD).
    1.  Leandro Sierra. Oficial del Ejército del Aire (R). Miembro de la Asociación Civil Milicia y República (ACMYR).
    1.  Celso Milleiro Fariñas. Capitán de Fragata de la Armada (R).
    1.  Víctor M. Álvarez González. Capitán del Ejército del Aire (R).
    1. Carlos Vidal Ojea. Cabo Primero de Infantería de Marina (R).
    1. Marco A. Santos Soto. Cabo del Ejército de Tierra (R), presidente del colectivo republicano deRedondela.
  166. Montserrat Cumellas Riera, Jubilada docente, Tarragona
  167. Montserrat Solís. Supervisora de Investigación en cuidados de enfermería. Hospital Universitario Puerta de Hierro-Majadahonda.
  168. Neus Roig, sindicalista Ensenyament, Tarragona
  169. Nines Ciprés, catedrática de la Universidad Complutense de Madrid
  170. Olga Zabala, militante de PODEMOS, Bilbao
  171. Oscar Mendoza Gómez, miembro de la CUP, afiliado a CGT
  172. Pablo García Cano, sindicalista, Comité de empresa de John Deere Ibérica
  173. Paco Alonso de Armiño, jubilado, CCOO
  174. Pedro Cruz Mocache, Revolucion Ciudadana – Ecuador, Barcelona
  175. Pensionistas
    1. Ramón Franquesa. Portavoz Estatal de COESPE
    1. Damián Rodríguez. Portavoz Estatal de COESPE
    1. Francisca López Fernández. Portavoz Estatal de COESPE
    1. María Teresa Blázquez. Portavoz Estatal de la COESPE
    1. Encarnación González. Portavoz Estatal de la COESPE
    1. Ana Pérez. Comisión de Organización de la COESPE
    1. Alfonso Rivas. Comisión de Comunicación de la COESPE
    1. Juan Miguel Fernandez. Portavoz de Coorpen MADRID- COESPE
    1. Juana Rondón. Portavoz de Coorpen MADRID-COESPE
    1. Juan Antonio Carnés. Portavoz de la Plataforma de Pensionistas de Vallecas-Alto del Arenal de Madrid. COESPE.
    1. José Villalba. Economista, jubilado. Plataforma de Centro. CoorpenMADRID-COESPE.
    1. Aurelio Villanueva. Portavoz de la Plataforma de Pensionistas de San Blas-Canillejas de Coorpen MADRID – COESPE
    1. Ildefonso Espinosa (Portavoz). En representación del Movimiento Andaluz en Defensa de las Pensiones Públicas (MADPP).
    1. Guillermo Fernández. Presidente de la Asociación de Pensionistas de Gijón (APG).
    1. Marisa Gadea, Coordinadora de Bizkaia y Euskadi en defensa del sistema público de pensiones
    1. VictorEtayo, Coordinadora de Bizkaia y Euskadi en defensa del sistema público de pensiones
    1. Jesús María Pérez Martínez, Plataforma Pensionistas por la Unidad (Bizkaia)
    1. Eduardo López Valladolid, Plataforma Pensionistas por la Unidad (Bizkaia)
    1.  Sebastián Lagunas Lapoza, Plataforma Pensionistas por la Unidad (Bizkaia)
    1. Gregorio Alcázar Pérez. Miembro de la Plataforma de Pensionistas de Vallecas-Alto del Arenal, de CoorpenMadrid.COESPE.
  176. Pilar Medrano, miembro de la Comisión Internacional de la COESPE, Sueca (Valencia)
  177. Rafael Aguilera Sánchez, miembro del Comité Nacional de UGT Catalunya
  178. Rafael Carlos Ortiz Gudiel, profesor jubilado, Baix Llobregat (Barcelona)
  179. Raquel González Carrasco, afiliada a CCOO 
  180. Ricardo Rodríguez Luengo, trabajador de Telefónica, jubilado, afiliado a UGT (ex secretario de organización de la Federación de Jubilados y Pensionistas de UGT)
  181. Roberto Tornamira Sánchez, Ex-Secretario Estatal del Sector Financiero, Seguros y Oficinas de FeSMC-UGT, Madrid
  182. Rosalía Díaz, abogada
  183. Rosana Rodríguez Arias, militante de PODEMOS, Bilbao
  184. Saida Ghodaeh Curiel. Presidenta de la Asociación Hispano Palestina Jerusalén, Madrid
  185. Sergio Illescas, Periodista de la Sexta, Madrid
  186. Silvia Cermeño Martín, Presidenta del Club Gimnasia IALIS España, Valmaseda (Bizkaia)
  187. Silvia Esteve Plá, afiliada UGT, Valencia
  188. Silvia Martínez Fernández, Secretaria General de UPTA Euskadi (UGT Euskadi)
  189. Talina Contreras Dávila, trabajadora de la Universidad Autónoma de Barcelona
  190. Teresa Aranguren Amézola. Periodista Internacional del mundo árabe y zonas de conflicto. Madrid.
  191. Teresa Sotillo Ramos, Jubilada, afiliada a CC.OO.
  192. Trini Piquer Campos, Comité Nacional UJP-UGT-PV, Valencia
  193. Toni Carmona, sindicalista STR, Tarragona
  194. Verónica OrdóñezLópez, Ex-diputada de Podemos en el Parlamento de Cantabria y sindicalista en FSP UGT Euskadi
  195. Verónica Sanz, estudiante de la UC3M y la UCM
  196. Vicenç Albiol, Secretario General de la Unión Territorial del Vallés Occidental de UGT, Barcelona
  197. Vicent Garcés, militante PSOE, Valencia
  198. Victoriano Jiménez Fernández. Activista social de Vallecas, Madrid
  199. Vincent Marco, estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  200. Xabier Arrizabalo, trabajador de la Universidad Complutense de Madrid y afiliado al sindicato CCOO
  201. Xabier Lizarraga, estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  202. Xavier Pedrós i Cortasa, Sociólogo, Baix Llobregat (Barcelona)
  203. Yolanda Prieto Ramos, realizadora de documentales, UNED-Media

Estados Unidos: Senilidad o delincuencia

La bonita canción de Los Chunguitos “Me quedo contigo”, comenzaba diciendo: “Si me das a elegir entre tú y la riqueza”. El pueblo estadounidense tiene planteado el dilema de elegir entre la decadencia cognitiva de Joe Biden o Trump quien ha sido declarado culpable de 34 delitos graves.

                Lejos de la belleza poética de los Chunguitos, la situación en los Estados Unidos de América es deplorable. A cuatro meses vista, las elecciones presidenciales se plantean en el terreno de la gerontocracia. Parece mentira que en el país líder del imperialismo Biden o Trump sean las opciones para presidir la Administración ¿será que verdaderamente es mentira? Es cierto que las cosas no son lo que parecen, y eso vale para la situación pre electoral de los USA.

                Resulta inverosímil que el Partido Demócrata haya llegado a este punto, a pesar de que el mundo entero viene viendo y oyendo a Biben, al margen de bulos, “fakenews” y tergiversaciones del equipo de Trump, al que toda esta cuestión le sirve como pantalla de humo para sus escándalos con la justicia y la escandalosa respuesta de esa ¿justicia?

                Desde Tribuna Socialista plateamos una hipótesis ¿puede ser que el Partido Demócrata esté dando por perdidas las presidenciales de noviembre y que prefiera perderlas a nombre de la decrepitud y obstinación de Biden que por la desafección de los votantes tradicionalmente demócratas?

                Si los británicos han tumbado de un severo revés al partido conservador en las elecciones del 4 de julio, por haber destrozado la Sanidad Pública, solo por eso, en los EE.UU., hay motivos para echar al Partido Demócrata y al Partido Republicano y no volverles a votar en cien años, no tanto por destrozar como por impedir que los y las estadounidenses tengan una Sanidad mínimamente digna.

                Hace un año, en junio de 2023, The New York Times publicaba un artículo al respecto “El sistema de salud de EE.UU. está averiado ¿Cómo podemos mejorarlo?” El título es muy “dulce” con la realidad. En el propio artículo, Aaron E. Carroll, su autor, decía “A pesar de que acabamos de experimentar una pandemia en la que han muerto más de un millón de estadounidenses, la reforma sanitaria no parece ser ahora mismo una prioridad política en Estados Unidos”.

                En el libro “Esclavos Unidos de América”, Helena Villar es más certera que The New York Times, y da algunas cifras que clarifican en favor de qué clase social se gobierna y en favor de cuál no se gobierna: “Sin salir de Nueva York, el 34% de quienes fallecían eran hispanos, pese a representar el 29% de la población. Una desproporción también significativa en el caso de los afroamericanos. Así, los pacientes en el Bronx registraban el doble de probabilidades de morir por coronavirus que el resto de la ciudad. En Chicago, donde el 30% de sus habitantes son afroamericanos, 70% era la tasa de fallecimiento por la covid-19, y Nueva Orleans, con un 65% de ciudadanos pertenecientes a esa minoría, era una de las que encabezaba las tasas de mortalidad del país. Puede que un virus no entienda de clases o razas, pero sí de la vulnerabilidad ante el mismo.”

                Sirva este ejemplo para señalar lo que importa a un partido y a otro la vida de sus propios ciudadanos, eso sí de clase trabajadora. Cosa distinta es lo que les importa la clase a la que, en la pandemia, aludía Warren Buffet cuando dijo aquello de “hay una guerra de clases y la estamos ganando los ricos”.

                Otra prueba de lo que de verdad importa y lo que no, es la represión que han sufrido los estudiantes de distintas universidades, como la de Columbia, Brown, Minnesota, Yale, Pittsburgh, Harvard, Princeton, Berkeley, entre otras, por su oposición a la complicidad de la Administración Biden con el Genocidio que el Estado sionista de Israel está cometiendo en Gaza desde hace nueve meses. Una brutalidad policial a la que las fuerzas represivas yanquis nos tiene acostumbrados, pero que en este caso da muestra del nerviosismo de la clase dirigente, pues la han ejercido contra sus estudiantes tanto estados con gobierno demócrata como republicano.

                Un dato que la prensa en nuestro país no ha difundido, y que avala nuestra hipótesis, es el de que en las primarias del Partido Demócrata más de 500.000 votantes estadounidenses han ejercido el “voto no comprometido” (uncommitted) que viene a expresar que son votantes demócratas pero que rechazan a Biden y a sus políticas.

                El pueblo estadounidense no tiene cobertura sanitaria, la tiene de mínimos educativa, sus pensiones son gubernamentales; un sistema complejo y de mínimos. Es decir, que no tienen una red de servicios públicos que cubran las necesidades vitales de la mayoría. Sin embargo, dedican a armamento más que 12 países juntos: China+ Rusia+ India+ Alemania+ Australia+ Gran Bretaña+Arabia Saudí+ Francia+ Corea del Sur+ Japón+ Italia+ Canadá. El presupuesto para el ejército estadounidense en 2024 ha alcanzado 886.000 millones de dólares.

                En la política bélica y en la negación de políticas sociales están de acuerdo Biden y Trump, sus círculos dirigentes y la clase a la que se refería Warren Buffet. Todos ellos, prefieren dedicar ingentes cantidades de dinero a la industria de la muerte, en lugar de a la Sanidad. Si asumen la muerte de más de un millón de sus conciudadanos, por falta de la asistencia debida en la pandemia; como les va a importar los 38.000 muertos en Gaza. En esa lógica, acaban de destinar 16.000 millones de dólares más en ayudas a Netanyahu; qué les importa que continúe la guerra en Ucrania -sin con esto signifique que Putin no es culpable de ocupación -; cómo les va a importar sembrar la guerra en el Mar de China…

Como en muchos países, lo que a la mayoría de los estadounidenses les falta es un partido que defienda verdaderamente sus derechos y reivindicaciones, de que no lo tengan se encargan las estructuras que hay detrás de Biden y Trump. Le seguiremos la pista al Partido Socialista Democrático de América (DSA) y les deseamos mucho éxito.

Comité de Redacción

El pueblo francés ha parado el golpe

Estábamos pendientes de si Francia seguiría la senda de Italia y Hungría, de si veríamos un nuevo gobierno de ideología fascista, lo que hubiese sido un golpe muy duro para los pueblos de Europa, pues Francia es la segunda economía del continente europeo y la séptima a nivel mundial, pero el pueblo francés ha parado ese golpe.

                Compartimos la alegría y la celebración de los y las francesas. No obstante, para no darle la razón a Marí Le Pen y que no sea cuestión de tiempo que la extrema derecha alcance el gobierno, hay que sacar lecturas de cómo y por qué se ha llegado a esta situación.

                El primer responsable de los resultados de las elecciones del 9 de junio, desencadenante de las elecciones a dos vueltas que se cerraron el domingo, es el presidente de la República, el señor Macron, en el Elíseo desde mayo de 2017. Este tecnócrata liberal llegó a la política desde la banca francesa, parasitó como asesor y como ministro en el Partido Socialista francés, para dar el salto a la primera línea bien apoyado por el capital.

                Él es el responsable de su pertinaz ataque al Sistema público de Pensiones, elevando la edad de jubilación de 62 a 64 años, en un país en el que se necesitan 43 años cotizados para optar a una pensión completa. Una reforma rechazada contundentemente por el movimiento sindical, con una ola de protestas y huelgas. Los sondeos dicen que 2/3 de la población la rechaza. A pesar de todo, Macron mantuvo su reforma contra la voluntad de su pueblo en una actitud ultraliberal. El coste social está ahí.

                La otra gran ola de protestas surgió contra la subida de los precios de los carburantes, en 2018, no por la guerra -penúltima escusa del oligopolio de los carburantes-, sino por la utilización que la economía liberal está haciendo del cambio climático. Un impuesto sobre las emisiones de carbono desencadenó el movimiento de los chalecos amarillos, pues quien vive de la utilización de un vehículo recibe una penalización por algo de lo que no es responsable o su responsabilidad es muy limitada, mientras que la gran industria contaminante y las clases pudientes pagan, porque pueden permitírselo, y continúan contaminando.

                Ante la respuesta reivindicativa y de protesta, Macron ha optado por adoptar una política xenófoba y represiva. Se pasea por el mundo alentando la Guerra en Ucrania, hablando incluso de enviar tropas, su apoyo al genocidio en Palestina… Es una huida hacia adelante, pero no para aportar soluciones sino para agrandar los problemas.

                La experiencia demuestra que las movilizaciones sirven, incluso cuando el objetivo inmediato de las convocatorias no se consigue. La movilización contra las decisiones de los gobiernos que lesionan los derechos de los pueblos da un punto de apoyo para la democracia, mientras que la laxitud y el dejar pasar no solo no resuelve el problema, sino que engorda y fortalece la reacción, hábitat del fascismo.

                Por tanto, el ascenso de la extrema derecha tiene su origen en las agresiones que el pueblo recibe en forma de decisiones económicas que sesudos asesores y técnicos diseñan en los despachos de instituciones económicas como el FMI, el Banco Central Europeo o la Comisión Europea. Todo esto: decisiones económicas que solo benefician a una minoría, a costa del sufrimiento de la mayoría, las instituciones económicas y no económicas al servicio de esa minoría, junto al poder económico y mediático, incluso judicial, está lanzando al neofascismo a la primera línea del poder político.

                Lo positivo de esta “débacle” es la evidente capacidad de respuesta que tiene la izquierda, cuando deja de matarse entre sí misma y busca la unidad. El Nuevo Frente Popular (NFP) ha obtenido 182 diputados, el partido de Le Pen ha quedado en tercera posición con 143 y el partido de Macron ha quedado en medio con 168. Sabiendo que la mayoría absoluta se sitúa en 289 diputados, parece que lo razonable sería la conformación de un gobierno de coalición o un acuerdo de gobierno que siente las bases para frenar el ascenso del fascismo en Francia, con medidas sociales que favorezcan a la mayoría, o lo que es lo mismo que revierta las políticas antisociales que Macron ha venido aplicando, como por ejemplo derogando la reforma de las pensiones, políticas que han llevado a Francia a esta situación. Esperemos que no se produzca ninguna maniobra por parte de los liberales de Macron que rompa el NFP para continuar con más de lo mismo, porque el resultado será más de lo mismo, es decir, continuidad del ascenso de la ultraderecha de Le Pen y desafección de la mayoría social hacia la democracia.

                De igual modo que la revolución francesa de 1789 cambió la historia, al echar el cerrojo al medievalismo, esperemos que estas elecciones en Francia sirvan para cambiar la tendencia de ascenso del ultraliberalismo. Motivos hay. El pueblo británico ha defendido su Sistema de Sanitario Público y los demás servicios públicos, con su voto. El pueblo francés ha puesto freno a la extrema derecha, pero para poner fin a las políticas económicas de Macron, no para que este continúe haciendo lo mismo.

                Los pueblos de Europa estamos sufriendo un saqueo constante con la subida de los precios, con la privatización de nuestros sistemas públicos sanitarios, de pensiones y educativos. Todo para alimentar la avaricia que promueve un sistema económico desenfrenado en la búsqueda del beneficio, sin importarles los constes en vidas humanas ni el deterioro del planeta.

                Estos problemas y sus soluciones no son de un barrio, un pueblo, una ciudad o un país, es cosa de la clase asalariada a nivel internacional.

Comité de Redacción

El pueblo británico defiende sus servicios públicos

La victoria del Partido Laborista (PL) británico ha sido contundente. Los laboristas han pasado de 203 diputados de 2019 a los actuales 412, un crecimiento del 103%, mientras que los conservadores se han desplomado un 67% al pasar de los 365 obtenidos en las anteriores elecciones, a los 121 el jueves pasado. El Sr. Starmerpodrá gobernar con el 63% de los apoyos del PL en el Parlamento. Además del Partido de los Tories, también se ha desplomado el Partido Nacionalista Escocés, con una caída en el voto del 45%.

                Los conservadores han atacado tanto los servicios públicos que a los y las británicas se le ha hecho insoportable. Sin embargo, la destrucción de lo público no es nueva. El retroceso en derechos y condiciones de vida comenzó con la baronesa Thatchet de Kesteven en la década de los años 80 del pasado siglo; desreguló la economía, flexibilizó las normas laborales y privatizó las empresas públicas.

                Los 418 diputados que obtuvo el PL en 1997, con Tony Blair, no fueron utilizados para revertir los retrocesos de las políticas ultraliberales. Lejos de eso, Blair se parapetó en su concepto de “la tercera vía”, un eufemismo para denominar a la socialdemocracia en su formato más liberal. La consecuencia fue la decadencia del Partido Laborista y que haya estado postergado en la oposición en los últimos 14 años.

                En política, ocurre muy a menudo que el que gana no lo hace por sus méritos, sino por los deméritos de su contrincante. El golpe de la derecha británica ha sido tan grande, que Liz Truss, la primera ministra que duró en el cargo menos tiempo del que una lechuga tarda en marchitarse, ha conseguido no salir elegida en su circunscripción.

                El Partido Laborista del Sr. Stramer ha venido tomando decisiones para dar confianza al sistema, a los mercados, y parece que lo ha conseguido: “El mercado aprueba la victoria laborista en Reino Unido: “Ahora viene lo difícil”, así titulaba un artículo del sábado día 6, de Álvaro Estévez, en Bolsamanía.

                Uno de esos mensajes, para confirmar que el “laborismo se centra”, fue la expulsión de Jeremy Corbyn en el mes de mayo, quien se ha presentado como independiente por su circunscripción, en Islington North. Corbyn ha ganado en esa circunscripción de Londres, frente al Sr. Nargund, que se presentó por el Partido Laborista, al que ha sacado más de 7.000 votos.Aquí hay que señalar que en el proceso electoral de 2019, en el que Corbyn lideraba el Partido Laborista, obtuvo 10.269.051 votos, mientras que en las elecciones del día 4 el PL ha recibido 9.698.409, es decir 570.642 votos menos (-5,6%). El ascenso en diputados se explica que la abstención que ha alcanzado el 40%, frente al 33,6% de 2019.

                Como dicen los mercados “lo difícil está por llegar”, pues millones de británicos han dado su voto al laborismo para que recupere los servicios públicos y los derechos perdidos en estas décadas pasadas, pero eso choca con los inversores que quieren hacer negocio con los servicios públicos.

                La izquierda europea parece dar señales de recuperarse, a la izquierda de la socialdemocracia que se conforma con ser buenos gestores del sistema económico liberal. Veremos cómo se desarrollan los acontecimientos en Gran Bretaña, llevamos tiempo viendo como crece la Francia Insumisa que lidera Mélenchon y ha nacido una opción de izquierdas en Alemania, Alianza Sahra Wagenknecht – Por la Razón y la Justicia. Son opciones políticas que no vienen cargadas de adanismo ni con recetas ingeniosas. Recuperan los valores de la izquierda: la defensa de lo público, los derechos de los trabajadores como clase y su rechazo a la guerra. Los mercados les llaman extremismo de izquierdas, sin embargo, no les parece extremo el genocidio que Israel está cometiendo en Gaza, ni que la liberalización y los recortes económicos estén generando pobreza en todo el continente.

Comité de Redacción

De acuerdo

«Nuestra capacidad para adaptarnos, y para aceptarlo todo,

es uno de los más grandes peligros que corremos.”

Stanislaw Lem

La carta nos puso los dientes largos.

                Las posibilidades se abren de pronto, como pequeñas grietas por las que se suma el encantamiento, que decía Negri, y toda nuestra resignación se hace posibilidad, y los cierres de la costumbre se abren como oportunidades de avanzar democráticamente en un país que dejó tantas cosas por hacer, tantos sentidos democráticos silenciados y sin explorar, tantos agujeros negros que ha ido rellenando la costumbre, la institucionalización, el miedo, el mal menor, la inercia, la decepción…

                La carta de Pedro Sánchez se entendió políticamente. Como esa voluntad de ruptura que asume el punto de vista subterráneo, que supera los liderazgos y sus hipotecas, las trayectorias y sus lindes, como quien se topa con el final abrupto de un camino, descubre la trampa en el juego o se da cuenta de que aquellos que te pasaron la mano por el lomo de la institucionalidad nunca han dejado de despreciarte.

                No tenía otra explicación. Una decisión que es un momento, una certeza… y que luego se hace colectiva, aclaración, relato y ruptura, abriendo en el espacio público ese momento que cambia pequeñas cosas que lo cambian todo, que devuelve al espacio público esa posibilidad que es utopía, que permite pensar de nuevo desde nuestra pluralidad política múltiple y creadora rompiendo la dinámica, tediosa a veces, del acontecer público.

                Porque nada es pequeño cuando es clave. Y qué duda cabe de que la carencia de una transición democrática en nuestro poder judicial y la elipsis profunda de nuestro mandato constitucional que afirma ufano que, del pueblo español “emanan los poderes del Estado” ha configurado un poder autónomo ─no el único, lamentablemente, de nuestro sistema político─ que se sabe actor y límite, arbitrio e influencia, agente y reparto. Y hay que recordarlo, y hay que ponerse un poco así, grandilocuente y nostálgica de lo que no ha ocurrido, aunque solo sea por contraste.

                Y quizá así se entienda mejor que no fue que el Partido Popular secuestrara durante cinco años el órgano de los jueces mientras clamaba ─y clama─ por reforzar el corporativismo de este poder autónomo del Estado, sino que fue más bien un consorcio para la defensa de los intereses profesionales individuales y colectivos de sus asociados y militantes, en la que los unos acompañaban el discurso político de los otros y éstos correspondían con la continuidad en el manejo de uno de los poderes de última instancia del Estado.

                Pactar hay que pactar, y siempre es bueno llegar a acuerdos. Pero cerrado el nombramiento del nuevo Consejo, asentado de nuevo el relato de la inanidad, la decepción, la cuota, el silencio y el hacerse perdonar por los que van a seguir mandando diga lo que diga el pueblo español, nos queda apenas, otra vez, volver al pozo de las oportunidades perdidas, al inútil plañidero del análisis de las disfuncionalidades democráticas y a la parálisis de la queja mientras el juego político avanza, dejando atrás los espacios de oportunidad que hacen a la gente protagonista de sus instituciones, como un reguero de decepción que, finalmente, habrá de traer al poder a los que entienden la política como un negocio societario, envueltos, eso sí, en banderas de colores y con su trampantojo de enemigos de la patria, como parapeto de esa corrupción estructural que los jueces adecuados nunca investigan adecuadamente.

                Y ya no hará falta que los jueces elijan a los jueces, y ya no harán falta consensos para la imparcialidad sino cuotas para el agradecimiento, y ya no hará falta un parlamento que discuta ante la opinión pública la idoneidad de unos nombramientos sino que bastará el anuncio rápido de unos nombres previamente pactados por sus partidos (bajo la mirada condescendiente de Europa), y ya no hará falta que los jueces puedan o no puedan saltar de un lado al otro del estrado sino que simplemente se avengan a seguir negociando de parte de los poderes que no emanan del pueblo.

                Y ya no hará falta legislar para que el bloqueo no vuelva a ser una herramienta posible y por lo tanto válida para surfear las reclamaciones democráticas de una ciudadanía a la que cada cierto tiempo hay que enseñarle que votar realmente tampoco cambia a todos los que realmente mandan.

Gloria Elizo Serrano

Directora del Instituto Clara Campoamor para el fortalecimiento de la Democracia

Fue vicepresidenta de la Mesa del Congreso de los Diputados