“Lo decimos una vez más: Necesitamos un Gobierno que gobierne para la mayoría”

Tras las elecciones del pasado día 10 de noviembre, los acontecimientos se suceden con rapidez. Unos resultados que Tribuna Socialista ya analizó en la edición Especial Elecciones 10-N, editada el 11 de noviembre: “Contra el ascenso del fascismo: políticas en favor de la mayoría”.

En menos de un mes se han puesto en marcha más iniciativas y se han dado más pasos que en seis meses tras el proceso electoral de abril. Acontecimientos que han tomado su forma más relevante en el pacto entre PSOE y UP, con el objetivo de investir a Pedro Sánchez y la inmediatamente posterior formación de Gobierno de coalición. A pesar de la ambigüedad y falta de compromiso sobre las demandas planteadas por la mayoría social el acuerdo ha sido refrendado muy mayoritariamente por las bases en las consultas realizadas por ambos partidos.

Este acuerdo ha abierto la puerta a las negociaciones con ERC, quienes también han recibido el apoyo de sus bases para apoyar la investidura del líder socialista. Si bien el apoyo está condicionado a que se abra una mesa de diálogo. Esta condición ha sido interpretada por los agoreros de la derecha como un chantaje, como si cupiese esperar que ERC le fuese a entregar el apoyo a Pedro Sánchez sin ninguna condición, como si una mesa de diálogo no fuese lo mínimo, el primer paso, para buscar una salida a medio y largo plazo a la cuestión catalana, siendo lo más urgente la libertad de los presos. Como si todos los partidos, desde siempre, no hubiesen puesto condiciones a la investidura presidencial, a cambio de sus votos.

El camino iniciado debería permitir establecer una base firme para encontrar apoyos en el Parlamento entre las fuerzas que se reclaman de la izquierda, para que se forme Gobierno, para que haya unos Presupuestos Generales del Estado (PP.GG.EE) que no sean los que elaboró Montoro (PP).  Somos conscientes de que el camino no será sencillo, pues la derecha: la extremada, la de siempre y de la que se hace pasar por otras cosas, trabajan para quién trabajan y harán todo lo posible y más para trabar la normalidad de la dinámica parlamentaria. Lo previsible es que la actual batalla por desbaratar la formación de un Gobierno que aplique políticas favorables a la mayoría de la sociedad se traslade a los PP.GG.EE.

La presión contra el pacto de PSOE y UP es tremenda. Una presión que se hubiese aguantado mejor con los resultados del 28 de abril. Una presión que a modo de campaña organizada llega desde los tradicionales flancos: mediático, político y económico. En este sentido, hay que reconocer la perseverancia de Felipe González y su coro, coincidiendo con los medios de comunicación más radicales en sus posiciones antiobreras y con las instituciones del capital: CEOE, Banco de España, Comisión Europea, OCDE, Círculo de Empresarios,… Incluso en el seno del PP, a la desesperada, Feijóo –el amigo de los narcos- entre otros, sugieren una gran coalición y ofrecen los votos del Partido más corrupto de nuestra historia, para condicionar la política del futuro Gobierno, para que se continúe gobernando en favor de la minoría.

Los representantes de los responsables de la crisis que se inició en 2007, los mismos que se han beneficiado de esa crisis, braman contra la necesaria derogación de las reformas laborales de 2010 y 2012, aúllan contra la marcha atrás de la reforma de Pensiones de 2013, graznan contra la derogación de las leyes regresivas y represivas que impuso el PP: Ley Mordaza, Artº 315.3 del Código Penal, la LOMCE…

La pantalla de humo perfecta para la derecha es el lío y la confrontación; de ahí la hiperbólica actitud de los dirigentes de VOX. Por eso el PP alimenta los conflictos con represión y judicialización de la vida política, en connivencia con los jueces y fiscales que “trabajan a favor de obra y de la Obra”.

Nuestra historia está atravesada por conflictos territoriales, el más reciente y cruento es el sufrido en el País Vasco, con sus terribles consecuencias, a pesar de conseguirse una salida positiva y democrática; gracias al proceso de paz y negociación que abrió el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. No olvidamos la actitud de la derecha: el PP de Aznar, Mayor Oreja, y demás secuaces. Y ya vamos oyendo los mantras de PP, VOX y C’s en relación con el conflicto en Cataluña: “155, cárcel, represión». Son capaces de tensar la convivencia hasta extremos inusitados de manera irresponsable y reiterada.

Los conflictos políticos se resuelven con política, dialogando y poniendo sobre la mesa soluciones como por ejemplo las apuntadas por el PSC, en la línea de una reforma constitucional, entre otras reformas urgentes que la Constitución necesita, que asiente la realidad de este país: un país plurinacional. Una reforma que supere la etapa de las autonomías, para avanzar por la vía del federalismo dejando atrás la “España una grande y libre” (libre para los abyectos afines al franquismo).

Los desafíos y las incertidumbres son importantes, complejos, pero si la izquierda se une tenemos la oportunidad de dar respuesta a una etapa en la historia caracterizada por crisis económicas recurrentes que la han hecho pagar a los más desfavorecidos con enormes retrocesos sociales y un profundo recorte del Estado de Bienestar, en España y en tantos y tantos países.

Esta es la situación política actual, de ahí la importancia de lo que desde Tribuna Socialista venimos pidiendo reiteradamente: un Gobierno que gobierne para la mayoría, con la agenda social necesaria. Sabemos de los obstáculos que las instituciones financieras, nacionales e internacionales pondrán, también somos conscientes de que los poderes  venidos del régimen anterior se opondrán a dar solución política a los problemas políticos y buscarán la confrontación permanente Es por ello que estamos expectantes y esperanzados en que los que teniendo representación parlamentaria, y reclamándose de la izquierda, tomen consciencia de la gran responsabilidad que tienen.

Hace unas pocas semanas hablábamos de incertidumbre, y ahora tenemos lo que deseábamos, pero sigue siendo una situación delicada, frágil, que requiere prudencia y generosidad. Al mismo tiempo que firmeza para recuperar todos los retrocesos que los Gobiernos de la derecha nos quitaron con sus medidas, sólo con más derechos y más democracia paremos los pies a los que nos quieren volvernos al pasado.

Desde Tribuna Socialista reiteramos ese deseo compartido, esperamos inteligencia y paciencia, para garantizar una legislatura estable, provechosa y progresista. Solo pedimos esto, un Gobierno que gobierne para la mayoría de la sociedad.

Comité de Redacción

Que no haya Gobierno es desoír el mandato de las urnas

El 28 de abril las urnas hablaron claro, pero tras más de 140 días no se ha entendido o no se quiere entender. Lo primero sería grave, pero lo segundo sería peor.

La mayoría de la sociedad se volcó en participar de las últimas elecciones legislativas; la mayor participación desde 2004. Más de 12,6 millones de votos fueron a los partidos políticos que se reclaman de izquierdas. El resultado, por si alguien aún no ha echado cuentas, es que hay 185 diputados (PSOE, UP, ERC, Bildu, Compromís) que pertenecen a ese conjunto de organizaciones políticas con presencia en el Congreso de los Diputados y Diputadas. Recordando que la mayoría absoluta está en 176.

La respuesta de los votantes de izquierda no fue una contestación sólo ante la amenaza real de la llegada de la ultraderecha. Fue una reacción positiva para poner freno a las políticas del PP; tanto si las adopta en común con Ciudadanos o sin ellos, con VOX dentro o con VOX fuera del Partido que fundó el ex ministro de Franco, Manuel fraga.

Las urnas respondieron en sintonía con el «No es No» con el que las bases del PSOE apoyaron a Pedro Sánchez, frente a lo que suponía Susana Díaz y el «felipismo» del que ella se reclama, que pugnaba por dar continuidad a las políticas del PP absteniéndose en la investidura a Rajoy.

El 28 de abril, más de doce millones y medio de ciudadanos y ciudadanas votaron para que hubiese un Gobierno que defienda el actual Sistema Público de Pensiones derogando las reformas que lo condicionan y que sólo garantizan recortes y devaluación de las pensiones; como así ocurre con el mecanismo de revalorización introducido en 2013 por el PP, por el que sólo se revalorizan un miserable 0,25% anual. Es lo que ocurre con el «factor de sostenibilidad», que estira el importe de la pensión en función de la esperanza de vida; es decir que los pensionistas cotizaron en dinero real mientras trabajaban y ahora se les pretende pagar la pensión en base a artificios estadísticos.

Se votó para que se deroguen las reformas laborales de 2010 y 2012; que son las vías abiertas en la legislación laboral que han facilitado el trasvase de rentas del trabajo a rentas del capital. Esto explica cómo es posible que los trabajadores, a pesar de tener un puesto de trabajo, no tengan garantizado no vivir en la pobreza; lo que sufre casi un 15% de los asalariados y asalariadas. Por el contrario, el número de superricos se ha triplicado. Esto ha ocurrido en los años más duros de la crisis que provocaron los especuladores, pero que mientras las medidas legislativas que se tomaron sigan en vigor, contra las que hicimos tres huelgas generales, seremos los trabajadores los que pondremos el esfuerzo para que la minoría que provocó la crisis se siga viendo beneficiada.

Parar a la derecha no es cuestión de filias y fobias, es una cuestión práctica: la mayoría social (asalariados, pensionistas, desempleados, autónomos, estudiantes) necesita cambios legislativos valientes para defender un Sistema de Educación Público de calidad, en el que la religión no interfiera ni influya. Necesitamos que se legisle para potenciar económicamente a los centros públicos, con medios materiales y humanos, en lugar de primar la enseñanza privada; «casualmente» propiedad de las órdenes religiosas, en la mayoría de los casos.

Un Gobierno de la izquierda es una necesidad, para recuperar lo privatizado del Sistema Público Sanitario, pues es inadmisible e inaceptable la situación que se está viviendo en las urgencias hospitalarias, las listas de espera o la tercermundista situación que se vive en la Comunidad de Madrid con la lencería hospitalaria. Igual que en la Educación, en la Sanidad pública, hay que dotar de medios humanos y materiales a los centros hospitalarios públicos, en lugar de derivar a los pacientes a los centros privados; también muchos de ellos en manos de la Iglesia y de especuladores de la salud.

Son necesarias medidas medioambientales que pongan freno al «pirocrimen» al que asistimos todos los años en la etapa estival. Como son necesarias medidas medioambientales que combatan la contaminación atmosférica en las grandes urbes.

Para abordar estas necesidades, es preciso acometer una reforma fiscal que equilibre lo que hoy es exageradamente desequilibrado. El peso de los tributos por rentas del trabajo es, con diferencia, el mayor de los tres grandes bloques de ingresos vía impuestos, los otros dos son el IVA y el de sociedades o rentas del capital.

En nuestro país se recauda un 7% menos que la media de la zona euro, lo que equivale a unos 80.000 millones de euros cada año. No sólo se trata de ponernos a la altura de los países de nuestro entorno en cuanto a presión fiscal; hay que luchar seriamente contra el fraude fiscal y contra la economía sumergida, pero no al estilo Montoro con amnistías para los defraudadores.

Todas estas políticas fueron introducidas por los gobiernos del PP a base de represión: haciendo un uso abusivo del artículo 315.3 del Código Penal, por parte de la fiscalía y de algunos jueces, y con la introducción de la Ley Morzada. Fue y es evidente que se legisló para criminalizar la legítima respuesta de los trabajadores, de la mayoría social; lesionando derechos fundamentales como la huelga, la libertad de expresión o el de movilización. Por eso necesitamos un Gobierno que derogue esta legislación atentatoria contra las libertades.

Necesitamos un Gobierno que dé una salida democrática, desde la política, al conflicto generado en Cataluña. Coincidimos con CCOO y UGT de Cataluña quienes, en su manifiesto unitario de este 11 de septiembre, reclaman la libertad para los presos, consideran abusivos el uso que se está haciendo de la prisión preventiva y manifiestan que con los presos en libertad sería más fácil de evitar la polarización de la sociedad catalana. La mayoría social del resto del Estado no nos podemos desentender de esta cuestión, que es central para la democracia y los derechos.

Los discursos de la fiscal general del Estado en la apertura del año judicial, auguran sentencias ejemplares que caerán como una losa sobre la mayoría social de nuestro país y, sin ninguna duda, serán un verdadero obstáculo para una solución democrática, que deberá pasar necesariamente por que el pueblo catalán decida libremente su destino, en un referéndum negociado y legalmente reconocido. UGT y CCOO lo expresan de la siguiente forma en su manifiesto: «Nos declaramos  a favor del ejercicio del derecho a decidir entendiéndolo como un derecho democrático que incluye todas las cuestiones individuales y colectivas que nos afectan, sociales, laborales y políticas»

Que no haya un Gobierno, independientemente de quiénes lo conformen, y que no haya un acuerdo que lo sustente, es vulnerar el mandato de las urnas. Un mandato que fue nítido y mayoritariamente de izquierdas.

El escenario de unas nuevas elecciones es legítimo, claro que sí, y no nos da miedo, pero dejaría el mensaje de que no se quiere tener un Gobierno que tenga que afrontar las también legítimas aspiraciones de la mayoría de la sociedad.

No alcanzar un acuerdo y no poner en marcha la legislatura para abordar las cuestiones expuestas, entre otras muchas, es darle un balón de oxígeno a la derecha. Por eso los voceros de esa derecha: política, mediática y económica llevan semanas animando a que no haya acuerdo, diciendo “no pasa nada por volver a votar”. Desde Tribuna Socialista decimos que sí pasa: pasa la oportunidad de iniciar una senda distinta a la que venimos sufriendo la mayoría.

Comité de Redacción

Invitación del Comité Internacional de Enlace e Intercambio (CILE)

II reunión del Comité Internacional de Enlace e Intercambio


28, 29 y 30 de noviembre 2019, París

Estas últimas semanas, la situación mundial ha estado marcada por la brutal confrontación entre el capital, embarcado en una ofensiva de destrucción sin precedentes a escala mundial de todas las conquistas políticas y sociales arrancadas por la clase obrera y los pueblos, y la resistencia de los pueblos.

Por un lado, está la revolución de Argelia, que expresa, más allá de ese país, el movimiento de los pueblos, como en Brasil, en Hong Kong, etc., contra la barbarie engendrada por el mantenimiento del sistema de dominación imperialista. Como proclaman numerosas pancartas en las manifestaciones de Argelia: “En 1962, liberamos la tierra, en 2019, vamos a liberar al pueblo”. El pueblo argelino quiere echar a ese régimen opresor, represivo, que lo ha sometido a las reglas del mercado mundial.

El régimen, con el apoyo de las potencias imperialistas, se aferra al poder, reprime a los manifestantes, detiene a ciudadanos y a militantes de los derechos humanos y, el 9 de mayo, encarceló por “complot para cambiar el régimen” a Luisa Hanune, la secretaria general del Partido de los Trabajadores que combate desde su fundación en 1990 por la democracia y por una Asamblea Constituyente, por la liquidación del régimen y la ruptura de los vínculos de subordinación al imperialismo.

Por otro lado, está el capital que, para sobrevivir, vulnera la democracia, aplasta a los pueblos, saquea regiones enteras del planeta, destruye las conquistas sociales, en particular las que se lograron después de 1945. En esta situación de crisis, los Estados Unidos bajo la dirección de Trump intentan liberarse de todos los acuerdos, llamados multilaterales, del período de posguerra. Su consigna: “America First!” significa “América sola, por delante de todo”. Así han desencadenado un proceso de guerra contra Irán, anulando bombardeos contra ese país diez minutos antes de perpetrarlos para imponerle más sanciones que reducen al pueblo iraní a la miseria, con todos los riesgos de una deflagración que puede sobrevenir en cualquier momento.

También en Venezuela las sanciones y el embargo han dislocado científicamente el país para estrangular a su pueblo.

México se halla bajo la presión directa del talón de hierro norteamericano, que exige a su gobierno que controle el flujo de emigrantes, arrojados a los caminos por la opresión imperialista en toda América Central.

África se encuentra golpeada de lleno por la combinación del saqueo de los trust internacionales, que devasta el continente, y la extensión, en nombre de la lucha contra el “terrorismo”, de las intervenciones militares extranjeras y de las guerras que provocan la dislocación de muchos Estados africanos.

Esta política del capital, estos saqueos, la competencia entre los trust desembocan en las guerras que se extienden por todo el planeta amenazando de dislocación a los Estados nacionales. Los dirigentes del capital financiero están aterrorizados por el surgimiento de una crisis económica mundial de una amplitud sin igual.

En esta situación, Trump, para intentar preservar las posiciones de Estados Unidos y con el pretexto de una guerra comercial contra China, desencadena una guerra comercial general, de la que no se libran sus “aliados” europeos.

En todos los continentes y en todos los países, los trabajadores y los pueblos buscan caminos y medios para defenderse.

La revolución de Argelia expresa el más alto grado de rechazo de esos regímenes por los pueblos. Pero ese rechazo se ha expresado también, bajo formas propias, con ocasión de las elecciones europeas, en las que un 50% de los electores se ha abstenido, y los que han ido a votar lo han hecho para echar a los viejos partidos de derechas y de izquierdas que desde hace decenios, en alternancia, llevan la misma política. Se intensifican hoy las crisis de los Estados y la marcha hacia la dislocación de la Unión Europea.

Este rechazo de ha expresado en Francia con el movimiento de los Chalecos Amarillos. En otro ámbito, se ha expresado en la huelga general de Brasil, que ha unido a millones de trabajadores contra el proyecto de reforma del sistema de pensiones. Se ha expresado en Hong Kong, donde millones y millones de personas se han manifestado y han logrado un primer retroceso de la burocracia china en un proyecto de ley liberticida.

Una verdad era efervescencia sea podera de los pueblos en todo el planeta.

¡Quierenquesevayan todos!

Pero algunos, que pretenden hablar en nombre de los trabajadores y de los pueblos querrían, pese a la experiencia de estos últimos decenios, contener ese movimiento en el marco del respeto del sistema capitalista. Con argumentos manidos, querrían someter, en nombre del “diálogo social”, las organizaciones sindicales a los planes de destrucción de las conquistas obreras.

El movimiento que se desarrolla en Argelia de reapropiación de la UGTA, contra el secretariado nacional supeditado al régimen, más allá de la UGTA y de Argelia, expresa un movimiento que, en formas propias de cada país, se desarrolla en el seno del movimiento sindical para preservarlo y preservar su independencia.

Todos los militantes, todos los responsables, las organizaciones que quieren defender a los trabajadores y a los pueblos se preguntan: ¿quién puede actuar y hablar en nombre de la defensa de los intereses de los trabajadores y de los pueblos? La primera reunión del CILE que se celebró los días 8 y 9 de junio de 2018 aprobó una declaración que decía:

Todo esto plantea la cuestión de la reconstrucción, sobre la base de una ruptura total con la política de acompañamiento de la política del capital, de una auténtica representación política de la clase obrera, que trabaje para aunar a la clase obrera como clase con unidad de sus organizaciones de clase frente al capital financiero y a los gobiernos que lo representan.

El CILE ha decidido que es más necesario que nunca mantener y profundizar el intercambio de informaciones, integrando el lugar respectivo de los partidos y de los sindicatos en cada país, un intercambio sobre las experiencias emprendidas en nuestros países.

Lapresentedeclaración,aprobadapor el CILE, quiere ser una contribución al necesario debate para avanzar en la solución de la crisis de representación política de la clase obrera. Así pues, proponemos difundir este documento paraprofundizarestedebateencadauno de nuestros países, extenderlo a escala internacional, lo que constituiría un excelente pasaporte para entrar en contacto con todos los agrupamientos para reconstruir las bases políticas de una auténtica representación política de la clase obrera.”

Un año después, tenemos la confirmación de lo que este llamamiento señalaba. La amplitud nunca vista de la campaña por la liberación de Luisa Hanune atestigua no sólo el lugar que ocupan ella y su partido, sino también el lugar que ocupan los militantes y las organizaciones que participan en la actividad del AIT y del CILE.

En 80 países, se han pronunciado confederaciones sindicales nacionales de Asia, Europa, América Latina, África y numerosos responsables y militantes sindicales.

En todos los continentes, partidos representativos de los trabajadores, políticos de primer orden, como antiguos ministros y primeros ministros, diputados, senadores y hasta el Parlamento portugués, que ha votado una moción exigiendo la liberación de Luisa Hanune.

Intelectuales, universitarios, artistas, médicos, abogados, periodistas se han pronunciado también.

Defensores de los derechos humanos, militantes de asociaciones apoyan a Luisa Hanune en todos los continentes. Decenas de miles de trabajadores, de ciudadanos han apoyado la campaña por la liberación de Luisa Hanune, co- coordinadora del AIT. La fuerza de esta campaña internacional expresa un sentimiento masivo de los militantes, responsables, trabajadores en todos los continentes de rechazo de la explotación y de la opresión.

Como indicaba también la declaración del CILE antes citada, proponemos, para proseguir esta discusión y esta acción común, celebrar una nueva sesión del CILE los días 28, 29 y 30 de noviembre de 2019.

Coordinadora Internacional del Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblos (AIT)

5 de julio de 2019

Respuesta de Tribuna Socialista ante la invitación a la 2ª reunión del CILE, publicada en el mismo TS-105 de septiembre de 2019.

En el Comité de Redacción de Tribuna Socialista hemos leído con atención el documento que, el 5 de julio de 2019, lanzó el Comité Internacional de Enlace e Intercambio (CILE); documento que nos ha llegado a través del Comité por la Alianza de los Trabajadores y los Pueblos (CATP) en España, Comité del que participamos. Nos identificamos con gran parte de lo que en dicho documento se expresa y manifiesta.

Hemos participado en la campaña por la liberación de la compañera Luisa Hanune, Secretaria General del Partido de los Trabajadores de Argelia (PT), encarcelada desde el 9 de mayo. Seguimos con atención las noticias que nos llegan sobre su situación y estamos dispuestos a contribuir para conseguir el fin buscado: la justicia, su liberación y la del pueblo argelino.

Es evidente que su encarcelamiento no obedece más que a un acto represivo, violento y antidemocrático del Estado argelino. Un Estado cuyo aparato está en manos del ejército que, como tantos ejércitos a lo largo de la historia, ha dejado de lado su función de defensa del pueblo, para volverse precisamente contra su pueblo y convertirse así en una herramienta al servicio de los intereses económicos de una minoría. En nuestro país, tenemos muy presente lo que esto significa, aún tenemos pendiente la reparación a las víctimas del golpe militar, criminal, del ejército español el 18 de julio de 1936 contra el Estado al que decían servir: la República. Aún nos lastran los 40 años de dictadura militar. Aún vivimos enlazados a aquel oscuro pasado, a través de instituciones que frenan el avance democrático de nuestra sociedad.

La lucha de Luisa Hanune, por una Asamblea Constituyente que acabe lo que comenzó en 1962, no puede ser tratada con represión. Menos aún, esa represión, puede ser mirada pasivamente por quienes se reclaman del internacionalismo y el socialismo.

Desde Tribuna Socialista, deploramos que haya presos por motivos políticos. Por eso rechazamos, a pesar de nuestras profundas diferencias con su causa, la prisión que por motivos políticos sufren representantes políticos y de la sociedad civil catalana. Presos algunos de ellos desde hace casi dos años.

Somos conscientes de que la mayoría social, los explotados, estamos pagando la factura de los problemas que sufre el sistema del capital. Tenéis razón cuando decís: «…el capital que, para sobrevivir, vulnera la democracia, aplasta a los pueblos, saquea regiones enteras del planeta, destruye las conquistas sociales, en particular las que se lograron después de 1945.».

Hemos visto en Brasil, como se ha llevado a cabo un montaje judicial, militar, político en última instancia, para machacar al Partido de los Trabajadores; a partir de los procesos contra Lula y Dilma Rousseff. Detrás está el ataque al sistema de pensiones brasileño, la liberalización en extremo del mercado y la privatización de lo público.

Lo estamos viendo en Hong Kong, donde el Gobierno de la isla ha pretendido amedrantar a su pueblo con leyes de extradición a China que vulneran las libertades; pretensión que ha sido contestada clara y contundentemente por el pueblo hongkonés; pueblo que ha tomado conciencia de que sus problemas no quedan resueltos con echar atrás una ley, su problema es un régimen que les somete en favor de intereses espurios al pueblo, a su mayoría.

Llevamos viendo desde hace casi tres décadas (desde la I Guerra del Golfo) como se está machacando a los pueblos de Oriente Medio y de los países del Norte de África, por intereses económicos y geoestratégicos de los grandes países imperialistas: USA, Rusia, China, con el apoyo de sus adláteres.

Y lo llevamos viendo y sufriendo desde hace más de una década en España, donde no se padece algo distinto a lo que ocurre en otros países de Europa, aunque las formas y ritmos sean diferentes, pero con un mismo común denominador: el ataque brutal a las conquistas conseguidas por la lucha de los trabajadores y sus organizaciones.

Efectivamente, la debilidad del capitalismo tras la II Guerra Mundial; junto a la existencia de una alternativa creíble (aún con su degeneración) al otro lado del muro que cayó en 1989, hizo que la socialdemocracia y el movimiento sindical europeo consiguiesen arrancar conquistas que hoy son irrenunciables. Conquistas que el capital ha decidido destruir: Pensiones, Sanidad, Educación, Dependencia, devaluación salarial con la consiguiente pérdida de poder adquisitivo de los salarios, deterioro de estabilidad laboral y las condiciones de trabajo… Retrocesos contra los que se lucha cada día. En Francia son los «chalecos amarillos», en el Estado español son los Pensionistas, en todos los países son los trabajadores y trabajadoras que hacen huelgas sectoriales y/o de empresa y combaten por recuperar sus derechos perdidos o por poner freno a la pérdida de esos derechos: en los cinco primeros meses de 2018, 17,6 millones de trabajadores y trabajadoras participaron en 216 huelgas en España «datos publicados por la CEOE». Resistencia que toma forma política y que, a través de las bases conscientes de los partidos de la izquierda, es trasladada al seno de las organizaciones, como así si ocurrió en el PSOE en los acontecimientos internos de 2016 y 2017.

Se ve con extrema preocupación la barbarie hacia la que camina la humanidad. Preocupación justificada por la impunidad con la que se está pauperizando al pueblo venezolano, a partir del boicot y las injerencias estadounidenses en Venezuela. Por las provocaciones inaceptables de la Administración Trump a Irán. Por la política cuasi genocida de los EE.UU. en la frontera con Méjico y los chantajes que sufren dicho país y el resto de países de Centro América.

Somos conscientes de que todo ello obedece a la necesidad del incremento del negocio de los USA. Es por ello que rompen los marcos establecidos en los tratados, incluso con sus propios aliados. No es otra cosa que la acción del imperialismo por ampliar las fronteras del mercado, un mercado agotado, saturado, por ellos mismos.

La situación nos hace recordar lo que Karl Marx exponía en “El capital” (capítulo XXIV La llamada acumulación originaria. Sección 6. Génesis del capitalista industrial): «El descubrimiento delos yacimientos de oro y plata en América, la cruzada de exterminio, esclavización y

sepultamiento en las minas de la población aborigen, el comienzo delaconquistayelsaqueodelas Indias Occidentales, la conversión del continente africano en cazadero de esclavos

negros: son todos hechos que señalan los albores de la producción capitalista.» Tras aquello, las luchas del imperialismo, someterían al mundo a dos conflagraciones mundiales en el s. XX.

En Tribuna Socialista nos preguntamos: ¿debemos asumir la barbarie, cómo método de resolución de los problemas de un sistema económico que beneficia a la minoría en perjuicio de la mayoría? Que está destruyendo el planeta y sus especies, comenzando por el género humano.

Para responder a la cuestión, basta con reproducir literalmente un párrafo de vuestro documento, pues da respuesta a nuestra interrogante:

«Todoestoplantealacuestiónde lareconstrucciónsobrelabasede la ruptura total con la política de acompañamientodelapolíticadel capital, de una auténtica representaciónpolíticadelaclase obrera,quetrabajeparaaunara la clase obrera como clase en la unidad de sus organizaciones de clasefrentealcapitalfinancieroy a los gobiernos que los representan».

Queremos con este escrito de posicionamiento, contribuir al debate, poner nuestro «grano de arena» en la búsqueda de soluciones a los problemas que aquejan a la mayoría de la sociedad, que no es otra que la clase trabajadora.

Quedamos pendientes de nuevos documentos que puedan ver la luz, de cara al encuentro que promovéis en París, en noviembre de este año.

Redacción de Tribuna Socialista

Comunicado de Tribuna Socialista al gobierno de Argelia

EMBAJADADE ARGELIA

Excelentísima Señora Doña Taous Feroukhi

Embajadora de Argelia en España

C/GeneralOraá,12 28006-Madrid

Madrid, 13 de Mayo de 2019

Excma. Señora Embajadora:

El Comité de Redacción de Tribuna Socialista nos dirigimos a usted, para que transmita al Gobierno de Argelia nuestra petición de que la señora Louisa Hanoune, detenida por orden del juzgado militar de Blida, sea inmediatamente puesta en libertad.

La señora Hanoune, dirigente del Partido de los Trabajadores, es una conocida defensora de la democracia, de los derechos de los trabajadores y trabajadoras argelinos, así como de la soberanía de Argelia.

En la confianza de que nuestra justa petición sea transmitida y atendida con prontitud, le saludamos muy atentamente.

Redacción de Tribuna Socialista

La mayoría de izquierdas derrota al bloque de derechas

conriverano

El PSOE ha ganado las elecciones con 2.056.046 de votos más que en las últimas elecciones. La voluntad de parar los recortes en derechos y libertades se impone en las urnas.

La campaña ha mostrado que existen intereses contrapuestos difícilmente conciliables. En el bloque de derechas están los mismos que se han enfrentado a la subida del Salario Mínimo Interprofesional, al diálogo y a la negociación.

El artículo editorial de ABC del 4 de abril, después de los debates televisivos auguraba que “España entraría en una etapa de oscuridad política, inseguridad jurídica e inestabilidad económica si Pedro Sánchez vuelve a ganar”, y continuaba más adelante, “lo relevante es la evidencia de que la izquierda tiene un proyecto destructivo para la unidad de España”.

La estrepitosa derrota del PP es el rechazo a la corrupción, a las reformas laborales, a los recortes de las libertades, al intento de liquidar las pensiones y a las políticas antidemocráticas que rechazan las demandas de la mayoría social y provocan la hostilidad entre los pueblos. La pérdida de más de 3,5 millones de votos del PP es, prácticamente, igual a la suma de los 2,6 millones de Vox y el 1,012 millón que aumenta C’s.

En Euskadi, en Galicia y sobre todo en Cataluña ganan el socialismo y otras fuerzas de izquierda que propugnan el diálogo, la negociación y la convivencia entre los pueblos de todo el Estado, mientras en Euskadi desaparece el PP y en Cataluña se queda con una diputada marginal, que presume de no saber catalán.

La gran participación en estas elecciones también expresa la continuidad de las movilizaciones en defensa de las pensiones, las demandas reiteradas de la mayoría social para parar todos los retrocesos en derechos y libertades que las reformas del PP han supuesto para la mayoría social.

  • La defensa de la industria y de los puestos de trabajo es el primer paso para combatir el desempleo.
  • Romper con el Concordato es no dar privilegios ni dinero público a ninguna religión.

  • Sacar al dictador del Valle de los Caídos debe ser la señal para aplicar las propuestas del PSOE mediante una ley de la memoria histórica que haga justicia a todas las víctimas del franquismo.

Los votos entregados a la izquierda no son votos incondicionales, son votos para que el próximo gobierno garantice el sistema actual de pensiones y restablezca el mercado de trabajo derogando la reforma laboral, por la igualdad de derechos, igual trabajo igual salario, para acabar con el desempleo juvenil, acabar con los llamados “trabajadores pobres”, para derogar el 315.3 del Código Penal, para garantizar la convivencia democrática mediante el diálogo y la negociación; son votos para eliminar las desigualdades, para buscar soluciones políticas y no judiciales a las demandas del pueblo catalán.

Los militantes socialistas concentrados en la sede de Ferraz gritaban ¡CON RIVERA NO!, este es el renovado No es No; ningún pacto con la derecha;  gobierno de izquierdas para hacer políticas de izquierdas. El mandato es claro e inequívoco, queríamos la mayoría y la tenemos, no hay excusas ni tiempo que perder. La determinación en tomar estas medidas será, sin duda, de gran valor para asegurar el triunfo en las elecciones municipales y autonómicas del 26 de mayo.

Los bancos que han financiado a las derechas no se ven reconocidos en el gobierno de Pedro Sánchez. Los poderes financieros presionarán para que el mandato indicado en las urnas no se cumpla. Los medios de comunicación se hacen eco de las recomendaciones internacionales para que aplique medidas dictadas por la banca que ha financiado a las derechas derrotadas.

Presionarán a Pedro Sánchez para que no haya un gobierno de izquierdas y pacte con C’S. Nos hemos de negar. Hemos de apoyar a Pedro Sánchez para equilibrar la balanza y que se forme un gobierno netamente de izquierdas que aplique políticas de izquierda.

Los militantes socialistas debemos defender al gobierno, hasta con la movilización si fuese necesario, para que aplique la política que reclama el pueblo.

 

Comité de Redacción de Tribuna Socialista

Para que ganen los derechos y libertades, que no gane la derecha

Las elecciones del 28 de abril son de una trascendencia fundamental. Hay que terminar con la derecha franquista de una vez por todas.

Después de 8 meses con Pedro Sánchez en el gobierno y sin que se hayan cubierto muchas de las expectativas que generó la moción de censura, nos encontramos, seguramente, ante la campaña electoral en la que los electores desconfían más de las instituciones del Estado y de las candidaturas que tienen opción de gobernar. El 41% del electorado no tiene definido su intención de voto.

Corresponde a toda la izquierda diferenciarse con propuestas claras y sin ambigüedades de las propuestas que representan a los intereses de los poderes financieros, de sus planes económicos y de sus políticas de recortes de libertades.

El PSOE es, una vez más, la fuerza política de referencia que concentra las expectativas de la mayoría social. Detener a los partidos de la derecha es defender los derechos fundamentales de la inmensa mayoría. Los intereses que PP, C’s y VOX representan, son contrarios al mantenimiento del Sistema de Pensiones públicas y son incompatibles con el mantenimiento de la Sanidad y la Educación públicas. Por ello, debemos volcarnos en la campaña electoral, para conseguir el máximo de votos; esta es la principal tarea que tenemos los militantes socialistas.

Desde Tribuna Socialista contribuiremos para conseguir el triunfo necesario.

La precampaña se está librando en paralelo a los juicios contra los políticos catalanes, por donde están desfilando, policías y guardias civiles con declaraciones que carecen de la veracidad requerida en cualquier juicio que se precie de democrático, contando además con la complicidad de la presidencia de la sala del Tribunal Supremo, quien, como si de un director de escena se tratase, dirige a los actores para que el juicio parezca justo.

La campaña también coincide con el escándalo de la “policía patriótica”, eufemismo de “policía franquista”, que no ha cambiado ni un ápice las formas y modos mafiosos y criminales de la dictadura de la que provienen; las escuchas y audios de las conversaciones grabadas, sobre los espionajes a partidos en los que aparecen implicados el ex ministro Jorge Fernández Díaz y el mismísimo Mariano Rajoy y su Gobierno.

Hay una necesidad perentoria de cerrar el paso a las posiciones extremistas de las tres opciones de la derecha que se disputan la representatividad de los franquistas y que quieren imponer verdaderos retrocesos en derechos y libertades.

Todos quieren acorralar al PSOE para que no ofrezca ninguna resistencia a los planes de los poderes financieros y mucho menos se pueda ofrecer una salida democrática al “problema de Cataluña”.

No podemos desentendernos de nuestra responsabilidad; derechos y libertades están siendo cuestionados continuamente por PP, C,s y Vox. Quieren hacer retroceder e incluso derogar todas las conquistas y libertades conseguidas. La realidad demuestra que la defensa de los derechos y de las libertades es inseparable.

En estas elecciones generales no cabe la ambigüedad, y es por ello que desde posiciones socialistas cualquier acercamiento a C,s  significará abrir la vía a la crispación y el enfrentamiento entre pueblos; además de generar dudas y quiebras de confianza entre los votantes socialistas.

Debemos defender con firmeza el diálogo y la negociación como la seña de identidad socialista frente a los que impulsan el enfrentamiento entre los pueblos y la judicialización de la política.

La mayoría social sigue esperando que se deroguen las reformas laborales, que tanto daño sigue haciendo, mientras tanto repuntan de nuevo los expedientes de regulación que provocan la destrucción de miles de empleos. Derogar las reformas laborales de 2010 y 2012, para recuperar y garantizar los derechos laborales arrebatados a las trabajadoras y trabajadores tiene que ser un compromiso claro de los partidos de izquierda.

La defensa de la industria garantizando el empleo digno y con derechos, debe ser permanente para un gobierno socialista.

Establecer una política fiscal de forma progresiva que pague más el que más tiene y no exima a las grandes fortunas ni reduzca a su mínima expresión la presión fiscal sobre las empresas.

Es urgente la derogación del artículo 315.3 del código penal mediante el cual hay encausados más de 300 sindicalistas por ejercer el derecho de huelga para defender los derechos colectivos.

La defensa de los servicios públicos pasa necesariamente por la derogación del artículo 135.3 de la Constitución, por el que se da prioridad al pago a acreedores y entidades financieras que al mantenimiento de los servicios públicos. Hemos de volver a situar la economía al servicio de las personas y no al revés.

La derogación de la ley Mordaza debe ser un compromiso firme y sin ambigüedades, no hay país democrático que meta en la cárcel a raperos, artistas y titiriteros por expresarse libremente o aludir a la Casa Real, institución cada vez más desprestigiada al haberse hecho evidentes las corruptelas que todos sospechábamos. Una institución, La Corona, anacrónica, aparece cada vez más incomprensible ante las demandas de la mayoría social.

También ha llegado el momento de concretar nuestro compromiso en la defensa un estado federal en que podamos proponer y defender nuestro modelo de Estado, en un referéndum en el que la mayoría pueda elegir libremente entre Monarquía o República..

Comité de Redacción

 

Votad

En un principio iba a comenzar este artículo comentando los aspectos profundamente anticonstitucionales que tiene el programa de Vox, entre otras su propuesta de eliminar la progresividad del IRPF, principio recogido en nuestra Carta Magna. Pero nos acercamos al 28 de abril con un escenario totalmente abierto, donde nada está decidido y hay un fenómeno peligroso e incluso a veces silencioso que va llenando cada uno de los actos de Vox.

Llegados a este punto quiero hacer un llamamiento al obrero que se sube al andamio cada día, al agricultor que se deja sus fuerzas en sus tierras, al estudiante que tantas noches pasa estudiando para sacar adelante una asignatura, a los abuelos que tiran de las familias con una pensión raquítica, a las mujeres que sienten que pueden volver a puntos de partida donde nunca se tendría que haber estado, como a todas esas personas que lo único que quieren es vivir su día a día de una forma mejor.

Todos vosotros el 28 de abril tenéis que ir a votar, solo así podemos alejar a una triple derecha que está dispuesta a cuestionar derechos hasta ahora incuestionables o cambiar el sistema de economía mixta que actualmente rige nuestras vidas por uno puramente liberal. Lo que conducirá a una continua merma de los servicios públicos y que llevará que aquellos que tengan una economía razonablemente buena vean aumentado su poder adquisitivo, mientras que “la mal llamada” clase media lo vea reducido ante el reducido peso de los servicios públicos.

Sin entrar en más detalle de la concepción de la sociedad que tienen las tres derechas basada en seres egoístas cuyo único objetivo es el bienestar individual sin importar el colectivo, alejándonos del principio de solidaridad que ha caracterizado a nuestra sociedad.

Puede que algunos piensen que esto nunca pasará, igual que algunos pensaban que el señor Trump nunca sería presente o que el Reino Unido nunca se saldría de la Unión Europea. Reían con los sondeos demoscópicos.

Pero por favor, dejémonos de purismos y de razones para no ejercer el voto porque los que tenemos en frente están esperando y lo ejercerán, no seamos cómplices, simplemente votad.

David Iglesias

Afiliado al PSOE

Presentación de Tribuna Socialista en Sevilla

Sevilla 29 de marzo de 2019

La sede de UGT Sevilla fue el escenario elegido para la presentación de Tribuna Socialista en Andalucía.

Ante una sala llena, se habló de ideología, de derecho de los trabajadores y trabajadoras y de la situación politica que atraviesa nuestro país y la próxima cita electoral del 28 de abril.

José Antonio Iniesta tomó la palabra en nombre de la Redacción Nacional de Tribuna y narró la historia del nacimiento de la misma en Silla un pueblo de Valencia en 2005 y del esfuerzo que ha costado sacar adelante una publicación que pretende ser un Foro libre de Reflexión y Debate.

Iniesta destacó que durante el nacimiento, en tiempos del presidente Zapatero, la revista sintió la necesidad al igual que ha sucedido en estos días con el presidente Sánchez, de elaborar un manifiesto de apoyo al dialogo y la negociación para acabar con el terrorismo, se recogieron cientos de firmas apoyando.  En 2005 con motivo del Estatut de Cataluña, en aquella ocasión se ponía de manifiesto con claridad la necesidad de que Rodríguez Zapatero pudiera negociar sin presiones políticas ni mediáticas para cerrar un conflicto que ya se adivinaba complicado y que ha culminado con el panorama actual. En la misma línea que lo sucedido en 2019 cuando Tribuna recogió más de 900 firmas de apoyo a Pedro Sánchez optando por la negociación y el dialogo y no por la judicialización.

A continuación expuso la línea de actuación de Tribuna Socialista que ha editado en estos días su número 100 “Defensa de las Libertades, defensa del dialogo y la negociación, Defensa de la Democracia, defensa de los Derechos de los Trabajadores y Trabajadoras”, un ideario que comparten el Partido Socialista y la UGT.

El acto sirvió además de presentación de la Redacción de Andalucía, en unos momentos especialmente complicados para la politica Andaluza tras perder la Junta de Andalucía el PSOE después de 36 años de gobierno y pasar a manos de la Derecha con las tres siglas que la componen.

La Redacción de Andalucía la encabezan en el momento de su constitución: Una Periodista, María Iglesias; dos Historiadores, Juan Gómez Colomera y José Luis Bejarano y un Filólogo, Manuel Peñalosa. Todos ellos de UGT y del PSOE y queda abierta a nuevas incorporaciones.

Durante la presentación de la misma intervinieron los miembros del comité de Redacción de Andalucía y hablaron de la última campaña de apoyo a Pedro Sánchez en Cataluña, de la necesidad de derogar la Reforma Laboral, articulo 315.3, Ley Mordaza, Defensa de los servicios públicos como prioridad derogando el art 135, de la necesidad de llevar a cabo un rearme ideológico, entre otros temas que sirvieron para abrir un interesante debate muy participativo.

El debate estuvo moderado por la Secretaria de Comunicación de UGT Sevilla y miembro del Comité Nacional  de Tribuna Socialista, María Iglesias y durante el mismo se amplió la información sobre la derogación necesaria de la Ley Mordaza, Igualdad real entre hombres y mujeres, además de las elecciones del 28 de abril, la necesidad de la movilización para poder gobernar con el máximo de diputados posibles  y los pactos postelectorales, entre otros temas de interés.

A la presentación de Tribuna Socialista en Andalucía acudieron históricos del PSOE y de UGT durante la clandestinidad y la democracia y dirigentes del sindicato.

María Iglesias Domínguez

Tribuna Socialista

Manos manchadas de sangre

Pablo Casado ha cruzado todas las líneas acusando a un partido político, en clara insinuación al PSOE, de “preferir las manos manchadas de sangre”. Y nosotros le vamos a contestar sin ningún tapujo: señor Casado: quienes tienen las manos manchadas de sangre, !pero muy manchadas! de sangre son algunos dirigentes del Partido Popular, incluido usted. Y se lo vamos a demostrar.

Hay que tener las manos muy manchadas de sangre para utilizar el dolor de una familia y ¡el dolor de todos los españoles! en beneficio propio y nos referimos a la forma en la que usted elige a algunos candidatos de las listas electorales.

Por ejemplo, ¿por qué ha elegido usted a Juan J Cortés, como número uno de la lista al Congreso por Huelva?; ¿acaso hay alguna otra razón distinta del execrable asesinato de su hija Mariluz, que tanto dolor nos produjo a todos los españoles?.

¿Hubo y hay algún mérito, más allá de ser hermana de una víctima de ETA y de su esposa, en la candidata Teresa Jiménez Becerril, que hasta que ustedes la eligieron para sus listas, no se le conocía como mérito político (no cuestionó su valía profesional) más que el terrible dolor de haber sido asesinado su hermano y su cuñada, (dolor que compartimos todos los españoles)?.

Y, ¿qué mérito político tenía María del Mar Blanco, más allá de ser la hermana del tristemente asesinado Miguel Angel Blanco, cuyo dolor compartimos tantos españoles y Uds utilizaron, de nuevo, como reclamo político?…

Pero sobretodo, tienen las manos muy, pero que muy manchadas de sangre aquellos que, con su apoyo político, permitieron que España se involucrara en la guerra de Irak, donde murieron decenas de miles de personas. ¿Le parece poca sangre?. !Ah!, qué es que no eran españoles!…

Quizás le parece poca sangre la de los 75 fallecidos, de los cuales 62 eran militares españoles, al caer un avión en Turquía el 26 de mayo de 2003, y el posterior “juego macabro” con sus respetables restos, por una gestión repugnante del Ministro Trillo y su equipo.

¿Cuántos votos les aportó la incorporación de Ortega Lara, en las listas del PP de Burgos !después de un cautiverio de 532 días!, en un sufrimiento inimaginable y compartido por todos los españoles?.

Quizás les pareció poco doloroso el jugar con la sangre cuando, habiendo 193 cadáveres, con los cuerpos aún calientes, y miles de heridos, el 11 de marzo de 2004, toda España conmocionada, mientras ustedes intentaban transmitir por todos los medios y presionando diplomáticamente que la culpa era de ETA y no del terrorismo islamista.

Ya vamos entendiendo que, con Aznar sí se podía negociar con el “ejército de liberación vasco “… ( forma eufemística de llamarle a ETA cuando les interesaba).

Ahora bien, si usted se refiere a los apoyos puntuales que Bildu puede dar en el Congreso al PSOE (por cierto, innecesarios aritméticamente en la moción de censura), pregúntele a su compañero y líder Javier Maroto, cuando presume públicamente de llegar a acuerdos con el mismo Bildu, cuando era Alcalde de Vitoria, y pregúntele, o mírele las manos a ver si las tiene manchadas de sangre.

Usted, señor Pablo Casado, ya se ha  autocalificado como indigno y no merece ni un día más ser ni Presidente de un partido democrático, ni candidato a presidir algún día !esperemos que lejano! un gobierno como el de España.

!Lávese  las manos pidiendo perdón, por favor!

RAFAEL MARTÍN DE AGAR V y

  1. FRANCISCO PÉREZ MORENO

Militantes Socialistas

ALCALÁ DE GUADAÍRA