1º de mayo de 1886: el movimiento obrero en el siglo XIX

Pero el hombre no es algo abstracto, un ser alejado del mundo. Quiendice: “el hombre”, dice el mundo del hombre. (Karl Marx, 1844, Introducción a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel).

Las revoluciones liberales que sacudieron los territorios de ambos lados del atlántico entre 1776-1848 pusieron fin al Antiguo Régimen, como lo denominó Alexis de Tocqueville. Estas revoluciones, mediadas por los ideales del liberalismo político y el nacionalismo, eran la otra cara de la revolución económica que se había desarrollado en Inglaterra medio siglo antes. La revolución industrial vino impulsada por una mentalidad abiertamente capitalista que sacudió los cimientos del modelo gremial. El poder que adquirieron los nuevos empresarios en las decisiones laborales con el fin de obtener el máximo beneficio, según el planteamiento del nuevo Homo oeconomicus, convirtió a los trabajadores de la industria en una mercancía más. Relegados de los derechos civiles propugnados en las revoluciones atlánticas, los nuevos individuos no propietarios no eran sujetos de derecho, sino más bien objetos de hecho. Un artículo del periódico británico el Gorgon, publicado el 26 de septiembre de 1818, relacionaba el progreso material de Inglaterra con la explotación de los nuevos trabajadores industriales: “el trabajo del tejedor, el hilandero, el tintorero, el herrero, el cuchillero y cincuenta más (…) constituye el principal artículo de circulación en este país. Nuestros comerciantes han extraído sus riquezas, y el país su gloria, comerciando con la sangre y los huesos de los oficiales y los braceros de Inglaterra.”

Las nuevas experiencias de clase en la industria y el campo fomentaron expresiones de rebeldía más allá de los motines del hambre característicos de los siglos del Antiguo Régimen. El movimiento obrero surgió en el siglo XIX como una respuesta al advenimiento de la industria capitalista, según E.P. Thompson (1963, La formación de la clase obrera en Inglaterra), como “resistencia a un cambio cultural profundo en las formas de vida de la clase trabajadora”. En este sentido, el movimiento ludita, fue una respuesta al fin del sistema gremial. El nuevo modelo industrial eliminaba la cualificación para los oficios, promoviendo la contratación de trabajadores no cualificados, mujeres y niños, a la vez que introducía maquinaria para aumentar la productividad y abaratar costes. Los luditas, que no eran otra cosa que artesanos agrupados en asociaciones de oficios, veían peligrar su forma de vida y optaron por la asociación y la acción directa, amenazando a comerciantes y fabricantes, asaltando fábricas y destruyendo máquinas, a la vez que demandaban un salario mínimo legal, prohibir la contratación de mujeres y niños y prohibir los productos de baja calidad. Con la extensión de la industrialización al continente europeo y Estados Unidos, la nueva experiencia de clase favoreció la creación de una nueva conciencia de clase. Mientras en Filadelfia, Estados Unidos, se constituía el primer Partido de los Trabajadores en 1828, en Inglaterra se creaban los primeros sindicatos de clase como la Gran National Consolidated Trade Union (1833) y la London Working Men´s Association (1836). Entre 1838-1848, el movimiento cartista inglés comenzó a demandar el sufragio universal y una mayor democratización del sistema liberal donde los trabajadores tuviesen representación y capacidad de elaborar leyes que defendiesen sus derechos, antecediendo así a los partidos socialdemócratas, los cuales surgirían con fuerza en el último tercio del siglo, como fueron el Partido Socialdemócrata Obrero de Alemania (1869), el Partido de los Trabajadores de Estados Unidos (1876) o el Partido Socialista Obrero Español (1879).

A mediados del siglo XIX, tras las revoluciones de 1848, el denominado socialismo científico –marxista- y el anarquismo comenzaron a irrumpir en los discursos de los movimientos obreros. Tanto socialistas como anarquistas fundarían en Londres (1861) la Asociación Internacional de los Trabajadores, una asociación que promovía la revolución social como forma de emancipación de la clase obrera. El discurso estaba cambiando. Ya no solo se reivindicaban mejoras laborales y la democratización del sistema liberal. El propio sistema liberal era el problema, había que cambiarlo mediante la revolución social. El conservador Alexis de Tocqueville, agudo analista por su parte, comenzó a verlo en las revoluciones desarrolladas en Europa en 1848, especialmente en Francia, donde se proclamó la II República. En sus Recuerdos de la Revolución de 1848, Tocqueville vio un cambio profundo producido en las reivindicaciones populares con respecto a revoluciones anteriores: “¿no ven ustedes que sus pasiones se han convertido, de políticas, en sociales? ¿No ven ustedes que, poco a poco, en su seno se extienden unas opiniones, unas ideas que no aspiran sólo a derribar tales leyes, tal misterio, incluso tal gobierno, sino la sociedad misma, quebrantándola en las propias bases sobre las cuales descansa hoy?” En realidad, los movimientos obreros franceses estaban recuperando algunas de las posturas formuladas durante la Convención Nacional (1792-1794) de la I República Francesa, en concreto las desarrolladas durante el gobierno jacobino.

Con el desmoronamiento del II Imperio de Napoleón III (1852-1871) tras la guerra franco-prusiana, mientras Guillermo II se proclamaba emperador del II Reich alemán en Versalles, en París un movimiento insurreccional popular acabó tomando el poder. En la mañana del 18 de marzo de 1871, París despertaba con gritos de ¡Viva la Comuna! Se había constituido el primer gobierno de la clase obrera de la historia, la primera experiencia real del socialismo autogestionario. Como bien señalaría Marx (1871, La guerra civil en Francia), lo que se había producido era un nuevo régimen con “anhelo de una República que no acabase sólo con la forma monárquica de la dominación de clase, sino con la propia dominación de clase”. La respuesta del liberalismo conservador tanto en Europa como en Estados Unidos fue la represión ante el miedo de la extensión de la revolución social auspiciada por la AIT.

1º de mayo de 1886. Se habían convocado huelgas en Estados Unidos pidiendo la consecución de la jornada laboral de ocho horas. La mayoría de los trabajadores dedican entre catorce y dieciséis horas al trabajo, desde las cuatro de la mañana hasta las ocho de la tarde. Gobernantes, grandes magnates, policía y prensa se organizan para tumbar cualquier reivindicación del movimiento obrero, procediendo, si es necesario, de la forma más brutal. Todavía muchos trabajadores tienen en su memoria la huelga del ferrocarril de 1877, una huelga realizada en el sector simbólico del nuevo capitalismo corporativo estadounidense. Con la crisis de 1873, como siempre, los grupos asalariados debían pagar el pato. Los salarios habían descendido y las condiciones laborales eran cada vez más duras. La reacción fue desmedida. Tropas federales y ejércitos privados de las empresas ferroviarias se cobraron cien muertos y cientos de heridos, listas negras y muchos detenidos, mientras los líderes empresariales aprovecharon para ejecutar reducciones salariales y despidos masivos, purgando a cualquier trabajador susceptible de pertenecer a algún partido o sindicato obrero. Tienen miedo de que se desarrolle una revolución como la Comuna de París de 1871, tienen miedo de la primera supuesta conspiración comunista que se cernía, como un fantasma, sobre Estados Unidos. La patronal se apoya cada vez más en el incipiente gansterismo, convertido en brazo paramilitar de la patronal para reprimir y boicotear manifestaciones, mítines y huelgas de los trabajadores. Sin embargo, los trabajadores no reculan, no se achantan. Impulsados por la desesperación de sus condiciones de vida y de trabajo, cada vez son más los que se unen a sindicatos y partidos obreros.

1º de mayo de 1886, Chicago, la metrópoli del medio oeste estadounidense. Cincuenta mil trabajadores han abandonado el trabajo y han declarado la huelga general. Sorprende la serenidad de los obreros, firmes y pacíficos durante toda la jornada ante las provocaciones de la patronal. 2º de mayo de 1886. Esquiroles contratados por la patronal y amparados por la policía atacan a los piquetes que se encuentran en las puertas de la fábrica de maquinaria agrícola de McCormick. 3º de mayo. Los trabajadores en huelga organizados por los sindicatos reaccionan con un mitin en las cercanías de la fábrica. Cuando el anarcosindicalista August Spíes está hablando, salen de la fábrica cientos de esquiroles para cargar contras los manifestantes, a la vez que aparece la policía y comienza a disparar. Cuando el caos comienza a disiparse, yacen en el suelo decenas de heridos y seis muertos. 4º de mayo. Los anarquistas vinculados a la AIT y la Central de Sindicatos de Chicago convocan un mitin en Haymarket Square al que acuden más de quince mil trabajadores. En este mitin toma la palabra el anarcosindicalista Samuel Fielden. Aunque ha comenzado a llover, la mayoría de los trabajadores sigue en la plaza. Ciento ochenta policías hacen su aparición y avanzan para dispersar a los manifestantes. Un ruido atronador sacudió la plaza. Una bomba había sido tirada contra la policía, que reacciona disparando contra los trabajadores. Cuando termina el caótico y sangriento evento, yacen en el suelo sesenta personas entre muertos y heridos, tanto policías como manifestantes. ¿Quién tiró la bomba? No se sabe. La prensa amarilla, controlada por la oligarquía de Chicago, señala que es una respuesta de los trabajadores a los acontecimientos del 3 de mayo; los acusados, por su parte, defienden su inocencia y su actitud pacífica, señalan que ningún manifestante iba armado y que la bomba fue tirada seguramente por algún esquirol o policía infiltrado, pagado por la patronal para justificar la dura represión que vendría a continuación. ¿Quién tiró la bomba? Nunca se supo. Cientos de trabajadores fueron detenidos y el juicio a los mismos estuvo mediado por el amaño de pruebas, testigos falsos y miembros del jurado comprados. Quince anarquistas fueron acusados de asesinato: ocho fueron juzgados y siete condenados a muerte. Uno de los reos se suicidó en prisión, dos vieron sus sentencias conmutadas a cadena perpetua y el resto fueron ahorcados en noviembre de 1886.

En 1904, la II Internacional, excluidos ya los anarquistas tras las disputas internas en la I Internacional con los marxistas, reivindicó que todos los primeros de mayo se realizasen paralizaciones y huelgas con el fin de obtener la jornada laboral de ocho horas, como acto en memoria a la lucha de los trabajadores de Chicago en 1886. En España se consiguió tras la Huelga de la Canadiense en Barcelona, cuando el 3 de abril de 1919 el gobierno de Romanones decretó la jornada máxima legal de ocho horas. Se convertía así en el primer país europeo en reconocer dicho derecho, seguido por Francia apenas dos meses después. El 1º de mayo fue adoptándose a lo largo del siglo XX en varios países como día festivo, como Día Internacional de los Trabajadores. Es un día donde no solo no se trabaja, sino un día donde los trabajadores del siglo XXI deberíamos recordar que los derechos laborales han costado mucho sufrimiento, muertes y luchas, y que hoy más que nunca, en un contexto de capitalismo salvaje, es necesario salir a la calle a defenderlos y a cuestionar un modelo capitalista, que, aunque nos lo quieran hacer pensar, no es una consecuencia natural e inevitable de la naturaleza humana. Otro mundo es posible.

Rodrigo Muñoz Martínez
Docente y miembros de Tribuna Socialista en Coria (Cáceres)

República y Futuro

Bajo el título “Republica y Futuro”, el Comité para la Alianza de los Trabajadores y Pueblos (CATP), con la colaboración de la Asociación Trabajo y Democracia (ASTRADE), ha celebrado el 14 de abril, 92º Aniversario de la proclamación de la II República, en la sede central de la Unión General de Trabajadores (UGT), en Madrid.

Al acto asistieron una treintena de militantes republicanos, organizados en distintas asociaciones y colectivos, muchos de ellos y ellas vinculados al CATP. Desde la mesa, intervinieron en este orden: Xabier Arrizabalo, en nombre de Información Obrera (IO), profesor de Economía en la Universidad Complutense de Madrid (UCM); Ángel Pasero, presidente de Unidad Cívica por la República (UCR); y Roberto Tornamira, en representación de Tribuna Socialista y portavoz del CATP. Los intervinientes abordaron la cuestión República desde distintas ópticas.

Recordaron que la proclamación de la República estuvo impregnada de ilusión y de satisfacción de los pueblos del Estado español, por el logro conseguido por el propio pueblo con su acción; sentimiento que se definía en el cántico “El Rey no se ha machao, que lo hemos echao”. Sabían y/o intuían que no se había resuelto nada definitivamente, pero eran conscientes de que se había derribado el obstáculo principal, el más visible, de la opresión de una clase favorecida y minoritaria sobre otra mayoritaria pero desfavorecida.

La caída de la Monarquía abría el camino a las aspiraciones de los pueblos, en materias como la Educación Pública; sólo en los dos primeros años de la II República se abrieron más escuelas que en toda la historia de España. Y se produjeron grandes avances en la igualdad de la mujer, avances que no se entenderían ni hubiesen sido posibles sin la movilización y el empuje de la clase trabajadora, en esos y en otros aspectos.

Aseveraron que es la hora de la República y la hora de pasar definitivamente la página del franquismo, que está presente en todas las instituciones; una situación anómala que vivimos desde hace 45 años, desde que se aprobó la Constitución que nos endosó al Rey que había instaurado el régimen de Franco.

Cada vez son más los ciudadanos que consideran la Monarquía una institución anacrónica y contraria a los principios de la democracia. Para evolucionar y alcanzar la República es necesario crear tejido republicano a partir del debate y la acción política de los partidos que se reclaman de la izquierda. No se trata de cambiar el Rey por un presidente de la República, se trata de dotarnos de un nuevo contrato social en el que la herencia no pueda ser el criterio para la elección del jefe del Estado.

Los hechos históricos constatables dejan al descubierto los nudos del “Atado y bien atado” del dictador y su régimen. El primero de esos nudos es la Ley de Sucesión del 6 de julio de 1947, tan sólo 8 años después de acabada la guerra: Esta Ley cumplía con el compromiso contraído por Franco y los generales golpistas con la dinastía de los Borbones y, a la vez, traicionaba ese compromiso, pues se establecía la instauración de la monarquía y al mismo tiempo se nombraba a Franco jefe vitalicio del Estado. El otro nudo se ató el la Ley de Sucesión del 22 de julio de 1969, en la que ya sí, se instauraba La Corona, en la persona de, en aquel entonces, el príncipe Juan Carlos de Borbón, a condición de que Franco muriese. La Constitución de 1978 asumió el testamento del régimen franquista, incluso en las prebendas más groseras de la institución monárquica, como es la inviolabilidad y la irresponsabilidad del Rey, impunidad de la que gozaba también Franco y sus afines.

Los hechos, 45 años después, constatan que la arquitectura institucional, de la que nos dicen e insisten que la “clave de bóveda es la Corona, está montada para los intereses de la minoría privilegiada que no soporta los avances en derechos y libertades. De la misma manera que no soportaron el esfuerzo educativo y cultural de la República, no soportan mantener hoy los servicios esenciales como la Sanidad, las Pensiones o la Educación. Los ataques a los presupuestos para los servicios públicos se producen en un momento en el que no se escatima en el incremento de los presupuestos para la guerra.

Sobre estas exposiciones giró el debate en el que intervinieron militantes socialistas del PSOE, de la UGT, y comunistas; todos ellos y ellas con el común denominador de ser firmantes del Manifiesto Internacional ¡Alto a la Guerra!

Se llamó a participar en la 2ª reunión de firmantes que se mantendrá telemáticamente el lunes 17 de abril y se invitó a participar en la reunión abierta que prepara el CATP para el 6 de mayo. En la reunión amplia del CATP se abordará la campaña internacional contra la guerra, la lucha por la defensa de la Sanidad Pública y la continuidad de la campaña por la Auditoría, para defender las Pensiones Públicas.

El acto terminó con todos los y las presentes en pie entonando La Internacional. Tras este acto se celebró una cena republicana.

Roberto Tornamira
Portavoz del CATP

14 de abril: España por la República.

Como cada 14 de abril en miles de municipios se conmemora la proclamación de la II república y se homenajea a los caídos en su defensa y contra el golpe de Estado del ejército nacional que dio lugar a la dictadura franquista. 92 años después, la monarquía heredera del regimen franquista está más que cuestionada. ¿Es la hora de la República?

El debate está en la calle, aunque los medios de difusión no se hacen eco de ello. ¿Monarquía o República?. El debate, ha sido avivado por el retorno del Rey «sinmérito» Juan Carlos de Borbón para participar en las regatas a bordo del «bribón» (curioso nombre para la embarcación real), pero más allá de la coyuntura, nuestro país necesita una república liderada por un jefe de estado elegido por el pueblo en el ejercicio de una democracia.

Dentro del PSOE, en las agrupaciones la gran mayoría de militantes se consideran republicanos. Las Juventudes socialistas se han pronunciado en diversas ocasiones por la república e incluso la corriente interna Izquierda Socialista ha reclamado recientemente un referéndum sobre la forma de Estado que debe haber en España y preguntar sobre «Monarquía o República», pero el debate se queda ahí.

Hoy, 92 años después, y en vísperas de unas elecciones municipales recordamos que hace 92 años, en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, el periódico «el socialista» publicaba un artículo que llevaba por título «España por la República». Para los socialistas el pueblo estaba convencido de que la Monarquía era el desorden, el caos y la anarquía y se celebraba que la esperanza de salvación para España fuera la República. Pidiendo con firmeza que todo el mundo respetase y acatase la “soberana voluntad del país”. (Fuente: Periódico El Socialista, número 6920).

Baltasar Santos
TribunaSocialista

ENTREVISTA: José Maria Martín

José María Martín viene participando, desde el año 2015, en la movilización ciudadana por los derechos sociales; en una primera etapa colaborando con la agrupación política Ahora Madrid siendo vocal vecino del distrito de Arganzuela y posteriormente desde la Asociación Vecinal Pasillo Verde Imperial, en la que es miembro de su Junta Directiva. Hace más de un año se sumó a la Plataforma de vecinas y vecinos de Arganzuela en Defensa de los Centros de Salud y Reapertura de los Servicios de Urgencia de Atención Primaria (SUAP).

Pregunta: ¿Cómo nace la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Arganzuela?

Respuesta: La creación de este espacio tuvo como motivo el cierre durante 3 años de los Servicios de Urgencia de Atención Primaria, primera demanda de los usuarios de los barrios de nuestro territorio. Un pequeño grupo tomó la decisión de manifestarse haciendo concentraciones delante del Centro de Salud de “Imperial”, en el que me integré por invitación de una compañera que valientemente encabezó el grupo.

Pregunta: Desde octubre del pasado año ha despertado en la ciudadanía una férrea voluntad de resistencia contra las ansias privatizadoras del Gobierno de la Comunidad de Madrid ¿Cuál crees que ha sido el desencadenante de esta respuesta del pueblo de Madrid?

Respuesta: El motivo principal fue el cierre de los SUAP desde marzo de 2020; aprovechando la pandemia la Consejería inició el proceso de desmantelamiento que conllevó la desaparición de personal sanitario, mediante su traslado a la vacunación masiva en el Hospital de Emergencia “Isabel Zendal” o por la no renovación de contratos temporales. Por otro lado, en algunos Centros de Salud, se redujo a la mitad el número de facultativos, incluso se llegó al cierre temporal por falta de personal.

Pregunta: En estos meses atrás, han tenido lugar manifestaciones que, por su asistencia masiva nos recordaron las de rechazo a la Guerra de invasión de Irak en 2003, o las de 2004 contra las mentiras del gobierno de Aznar tras los atentados de Atocha ¿Qué papel jugasteis las asociaciones de vecinos y los barrios de Madrid?

Respuesta: El detonante provocado por el deterioro del primer escalón de la Sanidad Pública, la Atención Primaria, llevó a los usuarios a reunirse entorno a plataformas y colectivos que crearon una estructura asamblearia para convocar una manifestación multitudinaria el 13 de noviembre de 2022, con el apoyo de entidades consolidadas. Las médicas consideraron que era el momento de plantear una huelga, al ver la respuesta unitaria de la ciudadanía.

Ante la falta de acuerdo en sus demandas, que unificaban beneficios para los usuarios de la Atención Primaria y solución de problemas laborales, el sindicato AMYTS, único convocante, participó en el movimiento vecinal, con acciones como el encierro en el local de la Asociación de Manoteras y las manifestaciones semanales ante la Consejería de Sanidad de Madrid.

El 12 de febrero de 2023 volvimos a salir a las calles de Madrid con apoyo masivo para solicitar un cambio en la aplicación de políticas ultraliberales en la Sanidad.

Desde nuestra Plataforma, movilizamos a las vecinas y vecinos, algunas integradas en nuestra asociación y otras que se sumaban a título personal y que no habían participado en los movimientos sociales con anterioridad, recibiendo el apoyo de las asociaciones vecinales en lo institucional, solicitando permisos de concentraciones o de manifestación.

Pregunta: A tu modo de ver ¿Cuáles son los problemas de Sanidad Pública madrileña?

Respuesta: El agotamiento de los trabajadores sanitarios, del sistema y falta de voluntad política para el sostenimiento de la Sanidad Pública.

Las listas de espera en Atención Primaria, el incremento de la Urgencias en hospitales por la desaparición de los Servicios Extrahospitalarios. Hay más de 200.000 niños y niñas sin pediatra y 1.000.000 de adultos sin asignación de médica. Además, no se debe olvidar que 27.000 inmigrantes no tienen tarjeta sanitaria por la modificación de los criterios de la CAM.

La falta de personal sanitario, médicas, pediatras y la gran contratación temporal.

La privatización de la Sanidad, concesionada con importes más elevados que los que serían por gestión pública.

La dificultad de cita con tu médica de familia, la elevada cifra de pacientes por día, uno de los motivos principales de la huelga. Aunque se haya llegado a un acuerdo con la Consejería en la cifra de atención a pacientes (34 para médica de familia y 24 para pediatras).

La inversión por habitante y año en la Comunidad de Madrid es la más baja del país.

Pregunta: Se ha alcanzado algún acuerdo con los médicos y se está negociando con otros colectivos sanitarios ¿Piensas que estos acuerdos resuelven el problema de deterioro de la Sanidad Pública

Respuesta: No, estos acuerdos son un parche más, suscitan muchas dudas entre los profesionales de la Sanidad, dado el incumplimiento de anteriores aprobaciones, en los años 2006 y 2020.

El acuerdo de los 34-24 pacientes por jornada laboral en los Centros de Salud, creando una bolsa desde el 35-25 para que sean atendidos por algunos facultativos que quieran duplicar su jornada por un incremento salarial no es una solución, porque se pierde la longitudinalidad del paciente asignado, su historial no puede ser conocido por todas las médicas si no se le dedica tiempo.

La intención de transformar el servicio de enfermería en los Puntos de Atención Continuada (PAC), con labores de diagnóstico y tratamiento, sin médica facultada, colapsará las Urgencias hospitalarias, ya de por sí abarrotadas.

Pregunta: Estamos en la antesala de una proceso electoral, municipal y autonómico, en mayo y con toda probabilidad no terminará el año sin que haya elecciones generales ¿están los partidos de la izquierda proponiendo soluciones de calado para defender la Sanidad Pública?

Respuesta: Los colectivos vecinales, como no puede ser de otra manera, tenemos esperanza en que el relevo en el Gobierno de Comunidad, sobre todo, ayuntamientos de grandes ciudades, fomente la participación y el diálogo para transformar la Sanidad Pública en Madrid, que sirva de correa de transmisión al resto del Estado.

Los partidos de izquierda saben que nosotras seguiremos luchando para que se revierta la privatización de hospitales, el desmantelamiento de la Atención Primaria, las listas de espera y que reclamamos mayor inversión y gestión pública en Sanidad.

Continuaremos realizando movilizaciones y acciones como la última de la semana anterior: CONSULTA POPULAR POR LA SANIDAD para concienciar a la sociedad sobre el peligro de permitir la privatización y el abandono de la Sanidad Pública.

Roberto Tornamira
Para Tribuna Socialista

“Análisis de la situación política en Perú”

Crónica del acto en la Universidad Complutense de Madrid

El día 25 de abril, tuvo lugar un acto para abor- dar la situación actual de Perú, tras los convulsos meses pasados, desde que fue depuesto del cargo de presidente del Perú en el mes de diciembre de 2022.

La ponencia del acto corrió a cargo de Indira Huilca, con la participación de la Decana de la faculta- da de Ciencias Políticas y Sociología, María Ester del Campo García, quien presentó el acto y a la ponente:

Indira Huilca es hija de Martha Flores y del diri- gente sindical Pedro Huilca Tecse, que fue secretario de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) asesinado en 1992 por el Grupo Colina, agrupación paramilitar que operó en la etapa del gobierno de Alberto Fujimori.

Indira, fue elegida en 2013 regidora de la Municipalidad Metropolitana de Lima. En 2016, salió elegida congresista por la coalición “Frente Amplio por Justicia, Vida y Libertad”, formando parte de la Comisión Permanente del Congreso de la República. Ha formado parte de diversos colectivos y organizaciones políticas como la «Colectiva de Mujeres Feministas de Izquierda», del Colectivo «La Comuna Tejiendo desde el Sur», del Movimiento por el Poder Popular (MPP), del Movimiento Sembrar y de 2017 a 2019 fue militante del movimiento Nuevo Perú liderado por la excongresista Verónika Mendoza. Actualmente es parte de “En Movimiento”, colectivo de izquierda que está integrado por ex miembros de Nuevo Perú, Frente Amplio, Tierra y Libertad así como activistas del movimiento feminista, LGTBI y de izquierda anticapitalista.

En su intervención, Indira Huilca comenzó señalando que la crisis desatada en Perú en el pasado mes de diciembre no ha sido superada, aunque en estos momentos se trasmita una situación de calma por parte del Gobierno asesino de Dina Boluarte. Una presidenta que ha llegado al poder apoyándose en la Constitución fujimorista de 1993 y en un contexto político muy deteriorado.

El estallido de la crisis se produjo con la destitución y posterior detención de Pedro Castillo, el 7 de diciembre. Sin embargo, el malestar ciudadano lleva mucho tiempo fraguándose como producto de la desigualdad, con unos servicios públicos muy precarios, con una inflación desbocada y con una secuencia de 6 presidentes desde el año 2016, ninguno durante un mandato completo, teniendo en cuenta que el mandato legislativo en Perú es de cinco años. Casi todos estos gobiernos se han visto involucrados en casos de corrupción, un mal endémico en el país.

La movilización, en respuesta de rechazo a la coalición generada entre Dina Boluarte y el Congreso de la República tras la destitución del expresidente Pedro Castillo ha sido muy fuerte; particularmente en los territorios rurales y entre la población indígena. Una movilización que ha sorprendido a todos y todas por su vigor, y que ha sido respondida con una brutal represión par parte del Gobierno

y sus cuerpos policiales, dejando un balance de más de 60 víctimas mortales, con ejecuciones extrajudiciales y un gran número de violaciones de los derechos humanos.

El objetivo de la mayoría social es abrir un proceso constituyente y que no queden impunes los delitos cometidos por el Gobierno de Dina Boluarte.

Tras la exposición de Indira Huilca se abrió un turno de intervenciones, en el que participamos los miembros de Tribuna Socialista que acudimos al acto. Los intervinientes realizamos distintas consideraciones sobre la situación de Perú y los paralelismos que, salvado las distintas formas, hay en el comportamiento de la derecha política allí y en otros países, al poner trabas a los avances sociales y los derechos.

Nos interesamos por los contratos de las explotaciones mineras que precisamente vencían en 2023. Preguntamos por necesaria unidad de la izquierda y las organizaciones de los trabajadores, cono la CGTP, de cara al futuro y al deseado proceso constituyente. Y por el objetivo concreto de la gira europea que ella ha emprendido.

En sus respuestas a las intervenciones, Indira habló sobre el fracaso del Gobierno de Dina Boluarte para hacer frente a las lluvias torrenciales que, como consecuencia del cambio climático, han tenido lugar el pasado mes de marzo en el centro y norte del país. El Gobierno se ha mostrado incapaz de aportar ninguna solución a los damnificados, lo que viene a sumarse al malestar ciudadano antes descrito.

El sector empresarial ha guardado un silencio cómplice en toda esta crisis. Ese es uno de los elementos estructurales pendientes de resolver en el Perú, al

igual que en otros países de América latina, como es la preservación de las riquezas del subsuelo para dejar de ser la producción nacional meramente extractiva, mientras que la transformación de las materias primas y el negocio queda en manos de multinacionales de otros países.

Explicó que en Perú no existe unidad ni en la izquierda ni en la derecha, aunque se da una polarización entre fujimoristas y antifujimoristas, por lo que en la inestabilidad de la gobernabilidad ha estado en ocasiones la confrontación entre fracciones de la derecha política, y no tanto por diferencias ideológicas entre izquierda y derecha. En la situación actual, tiene mucha responsabilidad el Gobierno de Dina Boluarte, pero el Congreso en pleno también.

Para conseguir sus objetivos, la izquierda, necesita saber leer cómo se aglutina la sociedad peruana en este momento. La CGTP ha participado de la movilización y ha convocado huelgas, sin embargo, no hay conexión clara entre la movilización indigenista y la movilización de los trabajadores por motivos laborales. Es preciso un reagrupamiento de la izquierda, pues sufre una gran dispersión. La experiencia del Frente Amplio fue un punto de apoyo del que partir y aprender.

En su viaje por distintos países europeos, tiene la intención de dar a conocer la situación de Perú, que no quede aislada u olvidada y contribuir a la unidad de los ciudadanos y ciudadanas de Perú que luchan en otros países por una sociedad peruana más justa e igualitaria, como es el caso de los peruanos y pe- ruanas en España, además de fomentar la solidaridad de los pueblos de Europa con Perú.

La V República en entredicho

El sábado 15 de abril, con nocturnidad y alevosía, el presidente de la República francesa, Enmanuel Macron, promulgó la Ley de Financiación Rectificativa de la Seguridad Social para el 2023, es el nombre oficial de la conocida popularmente como reforma de las pensiones, que pretende retrasar la edad de jubilación de 62 a 64 años.

Esta ley, que fue enviada al Consejo Constitucional, una institución que podríamos asemejar al Tribunal Constitucional español, pero formado por algunos ex ministros de Macron, dio luz verde a la propuesta de ley en el punto más conflictivo: prolongar la edad de jubilación dos años más.

Nada más conocerse la decisión del Consejo Constitucional, los sindicatos pidieron al Presidente que no promulgara la Ley, pero este hizo caso omiso y la promulgó, con la arrogancia que le caracteriza no quiso ni oír a los sindicatos que, unánimemente llevan meses convocando huelgas y manifestaciones en contra de la reforma de pensiones. Pero si Macron fue rápido en promulgar la Ley, igualmente rápidas fueron las caceroladas y manifestaciones que de forma espontáneas se concentraron en calles y plazas de todo el país, mostrando de esta forma que los trabajadores y la inmensa mayoría del pueblo francés no está dispuesto a aceptar la imposición de una ley que es sentida como una agresión intolerable a uno de los derechos más valorados por los trabajadores franceses.

En el centro de las movilizaciones está la clase obrera con todas las organizaciones sindicales haciendo la unidad y han conseguido el apoyo de la juventud y toda la sociedad francesa.

Pero la reforma de Macron que es la reforma del capital, no solo significa quitar dos años de merecido descanso a los trabajadores franceses, significa prolongar dos años más la explotación de esos trabajadores, soportar los próximos recortes que Macron tiene en cartera y por tanto incrementar dos años más el beneficio que esos patrones extraen de cada uno de los trabajadores afectados.

Como muestra la disposición aprobada por el Consejo Constitucional francés, cada día aparece con más claridad el papel de las instituciones de la V República, que actúan en contra de la gran mayoría de la sociedad francesa, en defensa de una legalidad antidemocrática que permite actuar en beneficio de una minoría y al presidente de la República mostrarse como un monarca. Es por eso que una mayoría de franceses no da legitimidad al presidente para que aplique una Ley que, ni tan siquiera se ha votado en el parlamento.

Macron está en un callejón sin salida, solo, aislado, enfrentado a su pueblo y sin capacidad de respuesta ante la oleada de movilizaciones que recorre todo el país desde hace meses y que seguramente este Primero de Mayo, en las calles de las ciudades de toda Francia volverá a resonar el grito de repudio a Macron y su Ley.

José A. Iniesta
Miembro del Comité de Redacción de T.S.
Militante del PSC en la agrupación socialista de Sant Boi

Sin novedad en el frente

El ¡Alto a la guerra! llevado al cine

La novela antibelicista de Erich Maria Remarque, publicada en 1929, recogía su experiencia como soldado en las trincheras de la Primera Guerra Mundial y recogía el horror y el terror que sufrieron todos los soldados que van participar en ese conflicto y que los traumatizó durante muchos años después de su final.

Ante los estallidos de violencia limitada en el tiempo y en el espacio de las batallas que caracterizaron los conflictos anteriores, en la Gran Guerra se impuso la potencia letal de armas nuevas, el terror de los gases asfixiantes, la aparición aviación como herramienta de destrucción y de los blindados.

El conflicto se eternizó y se enquistó en una ida y vuelta continua de millones de hombres a lo largo de un frente de miles de kilómetros de largo, pero únicamente con cientos de metros de una anchura cubierta de trincheras, alambre, minas antipersonas y francotiradores. Remarque tuvo el talento de captar la brutalidad y la falta de sentido de un conflicto que transformó a los soldados en máquinas programadas para matar y sobrevivir, que luchaban por no perder totalmente su humanidad.

Se trata de la tercera adaptación al cine de la novela antibelicista de Erich M. Remarque y retrata con brutalidad y crudeza el absurdo de la guerra, alejada de la épica de las películas de guerra más popularesy de la precisión aséptica e impersonal de los video-juegos.

Producción alemana de 147 minutos de duración, dirigida por Edward Berger, adaptación de la novela homónima de Dan Simmons; y protagonizada por Felix Kammerer y el actor hispano-alemán Daniel Brühl.

La película se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Toronto y posteriormente pasó a Netflix, donde se estrenó el 28 de octubre de 2022. La cinta fue una de las ganadoras de la última edición de los premios Oscar con los galardones a mejor película extranjera, mejor fotografía, mejor banda sonora y mejor diseño de producción.

También recibió el premio a mejor película y mejor director en los premios BAFTA. La novela antibelicista de Erich Maria Remarque, publicada en 1929, recogía su experiencia como soldado en las trincheras de la Primera Guerra Mundial y recogía el horror y el terror que sufrieron todos los soldados

que van participar en ese conflicto y que los traumatizó durante muchos años después de su final. Ante los estallidos de violencia limitada en el tiempo y en el espacio de las batallas que caracterizaron los conflictos anteriores, en la Gran Guerra se impuso la potencia letal de armas nuevas, el terror de los gases asfixiantes, la aparición aviación como herramienta de destrucción y de los blindados. El conflicto se eternizó y se enquistó en una ida y vuelta continua de millones de hombres a lo largo de un frente de miles de kilómetros de largo, pero únicamente con cientos de metros de una anchura cubierta de trincheras, alambre, minas antipersonas y francotiradores. Remarque tuvo el talento de captar la brutalidad y la falta de sentido de un conflicto que transformó a los soldados en máquinas programadas para matar y sobrevivir, que luchaban por no perder totalmente su humanidad.

Im Westen nichts Neues forma parte de la mejor tradición del cine antibelicista, como las adaptaciones anteriores de la misma novela y otras obras maestras como Apocalypse Now de Francis Ford Coppola.

Baltasar Santos
TribunaSocialista

Manifiesto internacional

¡Alto a la guerra!

La guerra que se está desarrollando en Europa tiene ya sus consecuencias políticas y económicas en todo el mundo. Supone la amenaza de un peligro mortal para todos los pueblos de Europa y de todos los continentes.

Para preservar a la humanidad, hay que detener esta marcha hacia la barbarie. La guerra de Putin, como la de la OTAN a cargo de Zelenski, no es nuestra guerra. No estamos en guerra con el pueblo ruso ni con el pueblo ucraniano. Queremos la paz para el pueblo ruso y para el pueblo ucraniano.

Al invadir Ucrania, Putin se lanzó a una aventura criminal y sin salida para el pueblo ruso y el pueblo ucraniano. Putin no defiende al pueblo ruso. Exigimos la retirada de las tropas del ejército de Putin. Condenamos la escalada bélica de la OTAN y exigimos la retirada de las tropas de todos los países de la OTAN.

El Gobierno estadounidense, a la cabeza de la OTAN, no defiende al pueblo ucraniano, sino los intereses de los monopolios que quieren tomar el control de las importantes riquezas de Rusia, como lo hicieron en Iraq so pretexto de las armas de destrucción masiva, inexistentes.

No aceptamos que esta guerra sirva para enfrentar a unos pueblos con otros.

No aceptamos el rechazo una y otra vez afirmado por Biden, la Unión Europea y Putin a un alto el fuego inmediato y a parar la guerra.

¿A qué conduce esto?

A que la Unión Europea adiestre a 15.000 soldados ucranianos aduciendo que la guerra debería durar largo tiempo, sin alto el fuego, hasta la derrota de Rusia, con el resultado de los muertos, los heridos, los refugiados.

A que los dirigentes de nuestros Estados suministren armas que matan y hieren a cientos de miles de seres humanos de ambos bandos con su multitud de masacres, refugiados, destrucción, que nos remite a las peores imágenes de las guerras que desgarraron ya el continente europeo.

A «sanciones económicas» contra el pueblo ruso, exigidas por el Gobierno estadounidense, que se utilizan para disparar los precios, los beneficios récord de los trust y oligarcas del petróleo, la compra masiva de gas de esquisto, un inicio de colapso industrial en Europa.

A que en todos los países europeos los Gobiernos sometan a los Parlamentos unos presupuestos militares cada vez mayores que los Parlamentos votan liberando sumas descomunales para el ejército.

A que se utilicen miles y miles de millones para el rearme de Ucrania en beneficio de la industria de armamento y en detrimento de los pueblos trabajadores con recortes en todos los presupuestos públicos, hospitales, escuelas, etc.

En muchos países de Europa, hay manifestaciones por la paz, contra la guerra que expresan el rechazo de esta marcha hacia la barbarie para los pueblos de la vieja Europa, cuna ya de dos guerras mundiales.

Lanzamos un grito de alarma: esta escalada puede conducir a una catástrofe mundial. No seremos cómplices de ello. ¡Lanzamos un llamamiento a todos los trabajadores y militantes de Europa a unir sus fuerzas para detener este engranaje mortal y esta carnicería y por el cese de la guerra y un alto el fuego inmediato!

Este Manifiesto internacional cuenta ya con la firma de 1.837 militantes y activistas de 35 países. Si quieres sumarte, sólo tienes que enviar un mensaje con tu nombre y apellidos y cómo quieres aparecer en el Manifiesto, a:
manifiesto.altoalaguerra@gmail.com

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Manifiesto

¡Alto a la Guerra!

¿Es posible un apocalipsis nuclear? ¿No es acaso prueba de ello la demencial estrategia militar llamada Destrucción Mutua Asegurada? ¿Renunciaría la Federación de Rusia, o cualquier otro Estado, a utilizar su poder de aniquilación total en cualquier circunstancia?

Estas reflexiones elementales me han llevado al convencimiento de que existen desequilibrios fundamentales en el cerebro de nuestra especie. Prueba de ello es su incapacidad para eliminar de la faz de la Tierra el peligro de aniquilación total, arrastrándonos ineluctablemente hacia una catástrofe mundial de proporciones definitivas.

El origen de las especies

Sabemos que la evolución biológica no busca un fin, no tiene un propósito. El origen y evolución de las especies es un proceso natural que no obedece a ninguna voluntad externa o causa divina que lo conduzca. El azar en las mutaciones del DNA, y la supervivencia de aquellas especies cuyas mutaciones estén más adaptadas al medio, son la causa que explican su origen y evolución, genialmente anticipado por el naturalista Charles Darwin (1809-1882).

El religioso jesuita Teilhard de Chardin (1881-1955), eminente paleontólogo, intentó conciliar su fe de creyente -un dudoso sentimiento- con su actividad investigadora, resultado de la aplicación del método científico. Para ello desarrolló una línea de pensamiento fundamentada en una hipótesis idealista -es decir, sin base material en la que apoyarse- que se concreta en lo que él denominó Cristogénesis.

Su afirmación -imposible de verificar- se basa en la constatación del proceso de evolución biológica sobre la Tierra, que hizo posible la aparición de la especie humana y, según él, la posibilidad de que Dios se hiciese hombre, encarnándose en Cristo, pues ese sería el propósito de todo el movimiento evolutivo.

La pulsión de vida y la pulsión de muerte

La evolución de los seres pluricelulares generó el fenómeno de la apoptosis; es decir, el “suicidio programado” de las células del organismo pluricelular; una ventaja evolutiva, pues reduce la probabilidad de que el organismo pluricelular muera como consecuencia de que una célula devenga cancerosa, por mutaciones malignas en su DNA, ya sea por causas internas o externas.

La apoptosis es, por tanto, un “suicidio” programado de la célula, tras un periodo de vida en el que es probable que se hayan producido mutaciones sucesivas no autocorregidas, peligrosas para el conjunto de células que constituyen el organismo.

Análogos procesos evolutivos dotaron a los seres vivos de mecanismos de ataque y defensa; los menos eficaces tenían menos posibilidades de supervivencia, siendo eliminados por el filtro del tiempo. Estos mecanismos de la conducta animal, impresos indeleblemente en el sustrato profundo del cerebro de los vertebrados, se transmitieron a lo largo de la evolución biológica hasta llegar a nuestra especie: la raza humana.

Albert Einstein (1879-1955), acosado por el nazismo en Alemania por su origen judío, mantuvo correspondencia con el también científico de origen judío Sigmund Freud (1856-1939), fundador de las teorías psicoanalíticas, asimismo huido del nazismo, cuyos libros fueron públicamente quemados por el III Reich. Esta correspondencia dio lugar a dos históricas cartas respectivas, en las que analizaron la implicación del instinto de vida y el instinto de muerte, teorizados por Freud, en el desencadenamiento de la guerra.

El grito necrófilo ¡Viva la muerte! ¡Muera la inteligencia! del fundador de la Legión española, general Millán Astray (1879-1953), es prueba evidente de la existencia de dicho instinto de muerte, sobre el que opera el fascismo y otros totalitarismos blanqueados por la propaganda, como es el caso de la OTAN; gigantesca organización terrorista, a la que el rey de España, Felipe VI, nos ata con entusiasmo criminal. Un rey que goza de una inviolabilidad feudal absolutista además de ser jefe del Estado español y jefe supremo de sus Fuerzas Armadas.

La Destrucción Mutua Asegurada

Al no estar guiado el proceso evolutivo por ninguna voluntad inteligente externa al Universo, nuestro cerebro, el cerebro humano, procedente de etapas evolutivas anteriores, está estructuralmente dotado de impulsos irracionales agresivos, resultado de los mecanismos de ataque y defensa desarrollados en la lucha por la supervivencia, a lo largo de la Historia Natural, que constituyen el instinto de muerte.

Hiroshima y Nagasaki, innecesariamente destruidas por un ataque nuclear el 6 y el 9 de agosto de 1945, respectivamente, son a mi juicio prueba evidente del citado instinto de muerte.

Las armas convencionales, pese a su potencia y a la ferocidad desplegada en los combates, no pusieron en riesgo la continuidad de nuestra especie. Aun así, provocaron decenas de millones de víctimas, incluidas las del único ataque nuclear efectuado hasta la fecha en la historia de la humanidad, ya citado. Sin embargo, la investigación y desarrollo de armas nucleares modernas, posibilita la Destrucción Mutua Asegurada, cuyo daño colateral sería la extinción de la humanidad y de todo ser vivo existente sobre el planeta.

La incitación a la guerra

Las noticias que inundan en estos días nuestros hogares, presentan la Guerra como si fuera un juego de ordenador, donde se matan seres ficticios; de modo que no parezca real. Así ocurrió con Irak, Libia… y ahora con Ucrania: esconden los ataúdes. La Guerra no es una película de Hollywood. La propaganda belicista la proyecta como si fuese un escenario de realidad virtual, con el abominable fin de adormecer conciencias.

La política criminal de incitación a la guerra, banalizando al mismo tiempo el evidente riesgo de escalada nuclear, es una grave responsabilidad de la que tendrán que responder algún día los dirigentes de uno y otro bando: la OTAN y el gobierno de la Federación de Rusia. La siniestra máquina de despedazar seres humanos, que es la Guerra, no puede dejarnos indiferentes. Puede que algún día, políticos, generales y almirantes sin escrúpulos, tengan su Juicio de Núremberg.

Frente al grito fascista ¡Viva la muerte! ¡Muera la inteligencia! opongamos el ¡Viva la vida! ¡Abajo la muerte!

Este es el grave dilema ante el que se encuentra la Humanidad: socialismo o barbarie.

Recomiendo la lectura y adhesión al Llamamiento Europeo contra la Guerra

Manuel Ruiz Robles es militar retirado, portavoz del Colectivo Anemoi, fue miembro de la disuelta Unión Militar Democrática.

Ley de culto en Euskadi

Desde Langileen Informazioa proponemos a los candidatos a las próximas elecciones municipales en Euskadi que saquen a debate en sus mítines y en sus programas el proyecto de ley que se está llevando adelante en el gobierno vasco llamado “Ley de lugares, centros de culto y diversidad religiosa”. Ley, que como denunciamos en nuestro documento, va más allá del pacto que ha firmado el gobierno con la religiones minoritarias, aquí lo que pretenden es que los ayuntamientos estén obligados a reservar terreno público para cualquier confesión religiosa.

Carta Abierta a los candidatos a las Elecciones Municipales 2023 en Euskadi

Suelo público para uso público. Basta de privilegios para las organizaciones religiosas

En este momento en que se acercan las elecciones municipales resulta sorprendente que un proyecto de ley a trámite en el Parlamento Vasco que afecta directamente a la economía y competencias de los municipios vascos no forme parte del debate político ni esté presente en los medios de comunicación. Nos referimos a la llamada “Ley de lugares, centros de culto y diversidad religiosa”. Ya en septiembre de 2021 la asociación Europa Laica

– Euskadi Laikoa publicaba una nota de prensa en que decía:

“El proyecto de Ley de lugares, centros de culto y diversidad religiosa del Gobierno Vasco es una amenaza para los derechos democráticos y los servicios públicos” Tras participar en la Comisión del Parlamento Vasco que trataba de esta ley y solicitar su retirada esta asociación dirigió una Carta Abierta a los grupos parlamentarios donde volvía a exigir que dicha ley fuera retirada

Uno de los argumentos más obvios de los aportados por dicha asociación decía lo siguiente:

(…) Nos mostramos contrarios a la obligatoriedad de los Ayuntamientos de cesión de suelo público para lugares de culto, artículos 5 y 6 del proyecto de ley, ya que el suelo y dinero público han de destinarse al uso público y no a entidades privadas (…) Este proyecto de ley somete a los Ayuntamientos a las Iglesias. Es decir, desaparece la autonomía municipal, la poca que se había podido recuperar tras la dictadura, y los Ayuntamientos se verán obligados a gobernar POR LEY para entes privados llamados iglesias.

Además de verse obligados a reservar suelo para construir sus locales tendrán que destinar locales públicos para fines pluriconfesionales en determinadas situaciones e incluso deberán renunciar al carácter sancionador en cuestiones técnicas, de la salud de las personas o del medio ambiente cuando se trate de locales de uso confesional. (…)

Es notable que una cuestión de este calado, con evidentes consecuencias económicas, de limitación de derechos para los propios Ayuntamientos y de claro retroceso en la separación Iglesia-estado no esté presente en los programas aparecidos al día de hoy en los medios de comunicación ni en las alocuciones de las propias candidaturas a las Elecciones Municipales.

Los firmantes de esta carta solicitamos no solamente que como candidatos propicien el debate público sobre esta ley, solicitamos que se pronuncien a favor de que sea retirada del Parlamento Vasco dado su carácter abiertamente antidemocrático trasladando un mensaje de rechazo que se extienda a otras autonomías o instituciones del estado.

Primeros firmantes

Mikel González, redacción de Información Obrera, Bilbao; Iñaki Merino, sindicalista, FeSMC-UGT, Barakaldo; Asier Muñoz, candidato por Elkarre- kin-Podemos, Erandio; Jose Antonio Novoa, sindicalista UJP-UGT, Vitoria-Gasteiz; Joseba Izaga Urrutia, sindicalista FeSP-UGT, Bilbao; Silvia Martinez Fernández, Colectivo “Republicanas”, Barakaldo; Iñigo Fernández Villasante, sindicalista UPTA-UGT, Portugalete; Amaia Castillo Hierro, Colectivo “Republicanas”, Barakaldo; Jessica Campó Pardiñas, Colectivo “Republicanas”, Barakaldo; Alfredo Martínez, Miembro de “Hemen, salida por la Izquier- da”, Portugalete; Joseba Estrade Arlucea, abogado, Bilbao; Aniceto Rubio, ciudadano, Vitoria-Gasteiz; Jesús María Pérez, portavoz “Plataforma UNIDAD en defensa del sistema público de pensiones-CATP”, Leioa; Eduardo López Valladolid, miembro de “Plataforma UNIDAD en defensa del sistema público de pensiones-CATP”, Leioa; Jose Andrés Blanco Rodríguez, miembro de “Plataforma UNIDAD en defensa del sistema público de pensiones-CATP”, Leioa; Sebastián Lagunas Lapoza, miembro de “Plataforma UNIDAD en defensa del sistema público de pensiones-CATP”, Leioa; Mª del Carmen Sanz, sindicalista UTO-UGT, Vitoria-Gasteiz; Francisco Javier Elvira, socio de Europa Laica, Hendaye (Francia); Iratxe Vicente Urkizu, delegada sindical de CGT Igurco Zorrozgoiti, Igorre (Bizkaia); Pedro Miguel Luque Díez de Ulzurrun, activista socio de Europa Laica, Muxica (Bizkaia); Luis Javier Martínez Goiriz, Pensionista, Barakaldo; Santiago Reyes, abogado, Durango (Bizkaia); Eduardo Markina Nagore, sindicalista, ex secretario general de FITAG-UGT Euskadi, Vitoria-Gasteiz; José Fernández Morán, Activista de la organización social-ecologista EGUZKI GETXO URIBE KOSTA, artista Plástico y Urbanista, Getxo (Bizkaia); Jorge Olarte Martínez, sindicalista UTO-UGT, Vitoria-Gasteiz; Rosalia Juanes Fernández, Personal Técnico UGT, Bilbao; Sergio Pérez, Personal Técnico UGT, Laudio (Araba); Jorge Barrón Fernández, miembro de Osalde (Asociación por el Derecho a la Salud), Getxo (Bizkaia); Juanma González Mosquera, Técnico UGT Lanbide, Getxo (Bizkaia); Gorka Larrinaga Santamaría, Técnico UGT Lanbide, Bilbao; Carlos Trevilla Acebo, sindicalista UGT jubilado, Bilbao; Alberto Quintana Aguirre, ciudadano, Goiain -Legutio.

https://goo.su/xWzY

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