Miedo al futuro, vuelta al pasado

Aunque no guste el triunfo arrollador de Donald Trump, que le devuelve a la Casablanca de la que salió a regañadientes con un amago de golpe de Estado, su victoria no se puede despachar con un análisis de brocha gorda, porque confirma el asentamiento del giro a la derecha radical en las sociedades occidentales que se viene produciendo desde principios de siglo, cuyo punto de arranque fue el ataque terrorista a las Torres Gemelas en 2001. Desde ese momento la sociedad estadounidense se dio cuenta, por primera vez, de su vulnerabilidad resumida en el titulo con el que la Fox, el canal de la derecha tradicional, comunicó la noticia que instaló el terror en salón de los norteamericanos: Attack on America.

Titular que les abrió los ojos a una realidad desconocida, al ver en imágenes que la seguridad en la que se sentían instalados como la nación más poderosa del mundo se derrumbaba, alumbrando una expectativa negra y de desconfianza sobre el futuro: eran vulnerables como cualquier otro país. Y ya sabemos que cuando el miedo se desata, el inconsciente tiende a buscar la seguridad que encuentra en el pasado que, de ese modo, se idealiza por encima de cualquier otra consideración contextual. Sentimiento que Trump, ha sabido captar y resumir en un lema sencillo, pero que lo dice todo: Make America great again. Eslogan que de manera latente lanza el mensaje de que la solución está en el pasado y no en un presente y futuro inestable, por la ruptura de los principios morales que forjaron la grandeza de los USA: Dios, familia y capitalismo libre.

Un pasado donde los usos y costumbres estaban claros, definidos y regidos por unos valores que—a juicio de los populistas y filo fascistas— los progresistas e intelectuales han destruido, al otorgar reconocimiento legal a nuevas realidades sociales que contravienen los hábitos anclados en la tradición: derecho al aborto, empoderamiento femenino, legalización del matrimonio gay, extensión de derechos a las clases más desfavorecidas como el Obamacare — seguro médico asequible para millones de estadounidenses sin cobertura médica—, o las limitaciones al consumo sin límite de recursos que supone el reconocimiento del cambio climático, base del American wy of life.

Cambios que delinean un nuevo orden social que destruye tradiciones y pone trabas al libre comercio y los beneficios por la explotación de recursos naturales sin fin. Principios sacrosantos inoculados en la mente de los norteamericanos desde niños, que abominan de un Estado social que ayude y ampare a los más necesitados, por ir en contra del cuarto principio: búscate la vida porque esta es la tierra de las oportunidades y si tienes talento triunfarás. Y si no lo tienes: <<te jodes y te aguantas>>.

Pero hay algo más profundo que la mera economía para justificar el giro conservador por el descenso del poder adquisitivo de los norteamericanos, por la elevada inflación que han padecido en la última década que ha orientado el voto hacia los republicanos, huyendo de las políticas que atribuyen la reducción de su capacidad de compra a la administración Biden, justo cuando la inflación está ya controlada y la Reserva Federal baja los tipos de interés

Ese algo más, es la revolución tecno científica que, en menos de década y media, ha dado la vuelta al modelo de circulación de la información, ahora global y compartida por todos los ciudadanos que ya no son sujetos pasivos, sino activos en la difusión de contenidos con mayor o menor apoyo en hechos reales y verificables, que da lugar a la propagación de bulos masivos, diarios y sin límite. Tergiversaciones interesadas de la realidad objetiva que generan una confusión profunda en la mente de las personas, a la hora de reconocer y distinguir que es verdad y qué no lo es. Polución mediática, que es el caldo de cultivo para la aparición de salva patrias, auto convertidos en defensores de los valores tradicionales que asimilan con el ser esencial del pueblo norteamericano — o español, inglés, alemán, francés, etc.—, que repudian todo lo que, a su juicio, pervierte los valores patrios esenciales.

Cambio tecno científico que nos introduce en un proceso civilizatorio que los subvierte, porque afectan a la consideración conceptual del ser humano cuyo papel como eje del desarrollo social se ve comprometido, sustituido, por unos seres que van más allá del mero robot, los llamados humaniodes o ciborg. Máquinas creadas por los humanos como una representación de sí mismo, inmersas en una dinámica, por ahora imparable, en el que la tecno ciencia las va añadiendo nuevas capacidades que superan las del homo sapiens, no solo en cuanto al almacenamiento y tratamiento de datos e información —la IA es el mejor ejemplo—; sino en cuanto a la capacidad imitativa para aprender de sus propios errores y adquirir capacidades emocionales y sensoriales cada vez más parecidas a las humanas.

Avances que configuran un nuevo orden social que está más cerca de lo que pudiéramos pensar, que asusta a gran parte de la ciudadanía porque afecta a su propia identidad y sentido como ser humano, al borrar la barrera que existía entre el hombre y la máquina. Proceso que arrancó en el siglo XVIII con la mecanización del mundo cuando las máquinas comenzaron a estar cada vez más presentes en la vida cotidiana avizorando, en aquel momento, un futuro esperanzador expresado en la idea de progreso, cuya conceptualización se ha ido convirtiendo en desesperanza y miedo, conforme la mecanización fue revelando su impacto convirtiendo al hombre en suministrador de la máquina y no al revés. El mejor ejemplo de ello es la película de Charles Chaplin, <<Tiempos modernos>>.

La combinación de estos fenómenos que viajan a velocidad luz generando empresas transnacionales que gobiernan la economía global, el cambio de modelo comunicativo y el avance sin fin tecno científico, choca con la velocidad a la que funciona la mente humana que requiere de más tiempo, tiempo humano, para asimilar estos cambios tan profundos, que quiebran la base de su propio sentido existencial. Cambios que unidos a los problemas económicos generados por las sucesivas crisis habidas desde 2008, el cambio climático y las restricciones que impone al consumo desbocado de bienes y recursos naturales, generan un conglomerado inmanejable para las personas.

Disfunción que es el caldo de cultivo donde fermenta el miedo al futuro y la sensación de estar en un presente inestable, que conduce a mirar al pasado, que despierta el imaginario emocional de que en él está la seguridad y tranquilidad de siempre. Surgen así los gurús del desastre que mediante la estigmatización del otro que nos come el pan, los emigrantes, la mentira y los bulos que perversamente asimilan las disfunciones al fracaso del sistema democrático: que ni funciona ni sirve para atender las necesidades de las personas. Democracia que debe ser sustituida por un gobierno fuerte, una dictadura o una oligarquía de ricos, como la que está configurando Trump, como paradigma de gobernanza exportable a los países occidentales. Mensaje maligno y perverso sustentado en la pérdida de derechos ciudadanos, laborales, de libre circulación y movimiento de las personas, y en la censura de la libertad de pensamiento e información libre, que hay que combatir siempre.

Vicente Mateos Sainz de Medrano.
Periodista, profesor universitario y
Doctor en Teoría de la Comunicación de Masas

El imperio contraataca

El gran imperio edificado durante el siglo XX por los EE.UU., de América se siente hoy amenazado. El nuevo “emperador” recién elegido así lo manifiesta, y el que se va abre más las puertas de la guerra.

Los EE.UU., forjado desde las rebeldes colonias británicas, con millones de emigrantes europeos y de todo el mundo, con sangrientas matanzas de los pueblos originarios y tremendas guerras intestinas, a finales del siglo XIX y principios del XX liquidó al ya moribundo imperio español haciéndose con territorios y grandes zonas de influencia. Tras la segunda guerra mundial, con la guerra fría, confrontó con la otra gran potencia del siglo XX, la Unión Soviética, hasta extenuarla multifactorialmente y conducirla a su desaparición. Tras cien años de dominación los USA llegaron a pensar que la historia había terminado y que el modelo capitalista de desarrollo por ellos encabezado era el único posible. El fin de la historia y el pensamiento único fueron teorizados y proclamados, por pensadores y usufructuarios varios del sistema.

De pronto, y sorpresivamente para muchos, aparecieron resistencias varias en América Latina. En la patria grande de Simón Bolívar, descendiente de mil batallas, surgieron en 1994 indígenas zapatistas en México oponiéndose al Tratado de Libre Comercio de las Américas; un militar de bajo rango trató de imitar la técnica golpista de toma del poder en Venezuela, fracasó y después gano la Presidencia electoralmente; en Brasil apareció la voz “Otro mundo es posible”, movilizando a miles de personas de buena voluntad por todo el planeta a favor de otra globalización no neoliberal y un sindicalista surgía desde la clandestinidad para llegar democráticamente a la presidencia; un dirigente indígena cocalero alcanzaba la presidencia en Bolivia, y así por toda América Latina se levantó desde las cenizas de los golpes de Estado que acabaron con la vida del Presidente Allende y la experiencia de la vía chilena al socialismo, desde las profundidades de las históricas consignas tierra y libertad o crear dos tres muchos Vietnams, se levantó una incipiente muralla contra el capitalismo neoliberal dominante.

Este, enfrentado a los riesgos del cambio climático que él mismo ha generado, junto con el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, la concentración creciente de la propiedad de esas tecnologías, de los medios de producción, de cambio, de los recursos naturales y ahora de la inteligencia artificial están transformando las relaciones sociales y de poder intensamente, impulsando las desigualdades sociales y económicas entre los países y dentro de cada país.

Mientras, las ex potencias colonizadoras europeas construían, acabada la segunda guerra mundial, una institucionalidad nueva, una integración para la paz y la prosperidad, un instrumento conocido hoy como Unión Europea. Simultáneamente colaboraban en la articulación del brazo militar trasatlántico, “occidental”, la OTAN. Aparato político-militar que actuó por primera vez fuera de sus territorios bombardeando Belgrado a finales del siglo XX y que ahora pretende cercar a la potencia postzarista y postestalinista, Rusia, abriendo una nueva guerra en tierras europeas con final imprevisible.

Y en paralelo, en oriente, a partir de la victoriosa guerra prolongada de Mao Tse Tung, tras la segunda guerra mundial empezó la construcción de lo que hoy es la primera o segunda potencia mundial, China. Ese proceso, junto con la perdida de la India por el imperio británico, modificaron sustancialmente la correlación de fuerzas demográficas y económicas existentes en el siglo XX. Alcanzando hoy un alto nivel de conflictividad señalado por la definición USA/OTAN de China como enemigo estratégico.

Estos complejos hechos, brevemente descritos, están forzando la aparición de una neo guerra fría, con dos polos de atracción, Norte Global vs. Sur Global, entorno a los cuales se están alineando las fuerzas. También existe un tercer polo, no alineados, que trata de sobrevivir y evitar la barbarie generalizada.

El siglo XX, y los tiempos anteriores, han parido un mundo multipolar donde las potencias euroamericanas, “occidentales”, con todas sus zonas de influencia se están confrontando con las nuevas/viejas potencias euroasiáticas. Confrontación económica, política y cada vez más militar. Pareciera ser que la humanidad tras siglos de avances de todo tipo, en la ciencia, en la tecnología, en el conocimiento de lo más pequeño y lo más grande, no ha sido capaz todavía de encontrar las fórmulas para resolver los conflictos por la vía pacífica. Que todavía domina la idea del imperio romano Si vis pacem, para bellum, o la de Clausevitz la guerra es la extensión de la política por otros medios, siendo la política, en su sentido más noble, la forma de organizar y resolver los conflictos de intereses y de poder en la sociedad.

Si a todo ello se añade el desarrollo sangriento, genocida, del conflicto Israel/Palestina, con los múltiples efectos colaterales en todo oriente medio y más allá, si contemplamos los recientes vuelos de misiles fabricados en EE.UU. o Gran Bretaña y lanzados por Ucrania contra Rusia, si observamos la creación en la Unión Europea de una nueva área de defensa con voluntad de poner en pie un ejército europeo, y si se analiza fríamente la ingente y acelerada carrera armamentística actual, no queda sino exigirnos un último esfuerzo que evite la catástrofe final anunciada de una Tercera Guerra mundial apocalíptica.

Las voces contra la guerra se alzan cada vez más fuertes en España, Europa, los EE.UU. y el resto del mundo. Esas voces y lo que representan han de crecer frente a las que están creando las condiciones para la guerra. La articulación y desarrollo de los BRICS como posible contrapeso de los bloques “occidentales”, las recientes intervenciones de los presidentes de Brasil, Colombia y México en la reunión del G20 apelando a la paz y al alto el fuego, aparecen como rayos de esperanza. La necesaria lucha contra el cambio climático, contra el hambre y la pobreza y contra las desigualdades es incompatible con el desplazamiento de las ingentes cantidades de recursos humanos y económicos hacia la guerra que se está produciendo.

Para tratar toda esta problemática, contrastar la información de cada país, reflexionar sobre las propuestas que vayan en el camino de la paz y la justicia social se han reunido en Berlín a principios de noviembre sindicalistas, fuerzas políticamente organizadas de diferentes tradiciones, de Alemania, Francia, España, Portugal, Suecia, Noruega, Polonia, Grecia, Serbia, Rumania, Grecia, Croacia y Macedonia. La guerra en Ucrania y la guerra genocida en Gaza fueron analizadas en profundidad. Al final hubo coincidencia generalizada en levantar la voz y gritar con fuerza y hasta con rabia:

  • ¡Alto al genocidio contra la población palestina!
  • ¡No a la expansión de la guerra de destrucción de Israel hacia el Líbano y Siria!
  • En Palestina como en Ucrania: ¡Alto el fuego inmediato!
  • ¡No a las entregas de armas!
  • ¡No a la guerra!
  • Defendamos la carta universal de los derechos humanos, los derechos que de ella se derivan y el derecho internacional.
Vicent Garcés
Exdiputado europeo, Izquierda Socialista-PSOE.
Valencia, 21 de noviembre de 2024

Palestina, una tierra negada y silenciada por la UNED


DENUNCIA DE CENSURA

A lo largo de estos doce meses de guerra y genocidio en Gaza han llegado noticias sobre actos de censura en universidades alemanas, británicas o estadounidenses, negando la participación de académicos o rechazando la publicación de artículos. También ha tenido lugar algún incidente en universidades españolas, a pesar de que en el país han prevalecido las movilizaciones contra la guerra, han tenido lugar centenares de actos de solidaridad y la propia CRUE (Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas) ha asumido el compromiso de revisar la cooperación con las universidades israelíes cómplices con el colonialismo y la guerra. Pero hay un caso escandaloso de censura académica que ha tenido lugar en la UNED, y que se ha intentado tapar con silencio y evasivas. Un caso que ilustra la incoherencia y el miedo de más de un gobierno universitario.

Unas semanas después del inicio de la guerra de Israel contra Gaza, el profesor de Sociología Ramón Adell y el equipo de audiovisuales de la UNED (UNED Media) puso en marcha la realización de un documental histórico sobre la cuestión palestina, concebido y pilotado por la realizadora Yolanda Prieto. El plan era que, al igual que otros documentales de temática histórica e internacional realizados en ese departamento, el documental de Palestina pudiera utilizarse en las actividades de la universidad y emitirse en el programa que ésta tiene en RTVE y que da una proyección social a sus actividades.

En el documental participó una decena de académicos de varias disciplinas, periodistas especialistas en Oriente Medio y defensores de los derechos humanos. Debe señalarse que entre ellos-as había personas que conocen muy bien, desde dentro y de manera directa, la realidad palestina e israelí. El resultado fue un documental en dos episodios que lleva por título “Palestina, una tierra negada” que recapitula las claves históricas de la desposesión palestina y permite entender mejor la situación actual. El documental utiliza un inestimable material audiovisual histórico y el relato explicativo corre a cargo de los mencionados especialistas. En suma, un trabajo de factura profesional y de excepcional valor didáctico.

El documental se concluyó en marzo. Pero cuando los realizadores se dispusieron a entregarlo a la instancia que debía incluir el trabajo en la programación de televisión, el responsable de Comunicación y Marketing de UNED Media se opuso a su emisión. Alegando que el material es parcial y sesgado (a favor del relato palestino) se permitió señalar una serie de temas que deberían incluirse en un trabajo de este tipo, desplegando una retahíla de lugares comunes y tópicos sobre la cuestión como la justificación del sionismo por el holocausto o la ocultada colaboración nazi-islámica.

Los realizadores y los participantes en el documental consideraron que la decisión de esa persona era simple y llanamente un acto de censura y recurrieron al Rector de la UNED. En esa instancia la respuesta fue el silencio, validando de hecho la cacicada del responsable de comunicación.

Cabe señalar que la UNED tiene una considerable colección de material audiovisual sobre Israel, de toda factura, fruto de actividades diversas a lo largo de varios años. Es incontestable que la producción de un material histórico sobre el hecho colonial y el origen del conflicto en Palestina enriquecería el fondo de la universidad y diversificaría las lecturas.

Podemos aventurar múltiples razones detrás de la decisión; la censura por razones ideológicas, el miedo a cuestionar relatos instalados o la negativa a debatir y contextualizar. Y eso es lo grave, con esas actitudes se participa en mantener la coraza de impunidad de la que ha disfrutado Israel, y con ello la justificación de la limpieza étnica, del colonialismo, de la deshumanización y al final del genocidio en curso. Este tipo de censura tiene sus raíces en la actitud complaciente con Israel que ha prevalecido durante décadas, incluso por parte de la academia. Hoy, revisar ciertos postulados canónicos supone asumir que hubo una larga connivencia con el discurso justificador del colonialismo israelí, y esto es un sapo difícil de tragar. Si no hay argumentos para mantener el relato justificador del genocidio, se recurre a la censura disimulada. Como ha sido este caso.

Este gesto de desprecio por el conocimiento histórico desde las instancias de gobierno de la UNED es llamativo y escandaloso. Exigimos que la UNED levante el embargo sobre el documental “Palestina, una tierra negada“. Ayudadnos a que el Rector y el equipo de gobierno de la UNED reconsidere su silencio censor.

Las-los intervinientes en el documental:

Luz Gómez García, catedrática de Estudios Árabes de la UAM

Carmen Ruiz Bravo-Villasante, catedrática de Estudios Árabes de la UAM

Sonia Boulos, profesora titular de Derecho Internacional de la Universidad Nebrija

Shereen Dagani, periodista de RNE

Teresa Aranguren, periodista y escritora

Ramón Adell Argilés, profesor de Sociología de la UNED

Héctor Grad, profesor de Antropología social de la UAM

Isaías Barreñada, profesor de Relaciones Internacionales de la UCM

Contra el «Coup de force» de Macron

Se han vertido ríos de tinta, sobre la ilegitimidad del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, por presunto fraude electoral, al no mostrar las actas de los resultados de una region.
Sin embargo, lo que está pasando en Francia está pasando inadvertido para los mass media en España, cuando en realidad, bajo el eufemismo de «coup de force» (golpe de fuerza), lo que ha hecho Macron ha sido girar la espalda a los resultados electorales que dieron la victoria en las elecciones legislativas a la izquierda francesa.
En efecto, tras dos meses y medio después de celebrarse las
elecciones, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha nombrado, contando con el beneplácito de Le Pen, a Michel Barnier, como primer ministro y a un gobierno de derechas, probablemente, el más escorado a la derecha, de los distintos gobiernos de Macron.

Esta es la respuesta de un presidente que desoye el mandato popular expresado en las urnas, cuando los franceses pararon los pies a la derecha y la extrema derecha y dieron la victoria al Nuevo Frente Popular.

Esta Coup de Force supone una deriva autoritaria que no tiene precedentes en el mundo de los regímenes parlamentarios ni en los a
actuales sistemas de democracia representativa, y por esa razón se han convocado manifestaciones masivas en toda Francia, y se ha iniciado una campaña para forzar la destitución del Presidente de la Republica por artículo 68 de la Constitución.

Se trata de acabar con el Coup de Force de Macron y de permitir el retorno a una verdadera democracia donde finalmente se respeten las decisiones del pueblo, que no son otras que un gobierno de izquierdas que gobierne para la mayoría.


España da asilo pòlitico a Edmundo Gonzalez.

La llegada a España de Edmundo González, líder opositor, en calidad de asilado político no ha hecho sino incrementar la polémica sobre el resultado de las elecciones de julio en Venezuela.
Sobre Edmundo González pesaba una orden de arresto dictada a instancias de la fiscalía por haber publicado informaciones falsas sobre las elecciones que tuvieron lugar en Venezuela.
En el otro polo, Maduro sigue sin publicar las actas electorales de las regiones sobre las que existen dudas.
Mientras que lo que pasa en Francia no parece importarle a nadie, lo que ocurre en Venezuela parece ser el centro político del mundo. La gran diferencia está en el mercadeo y especulación del que son objeto los recursos naturales de Venezuela (Petróleo, gas natural y minerales) con un interés superlativo de EEUU en ese mercado.
En ese trapicheo de intereses, a las grandes superpotencias les sobra Maduro, quien por otra parte llegó a un acuerdo con Biden para ir liberalizando la explotación de los recursos.
Sin ánimo de ser reduccionista, pues no caben simplismos en una cuestión tan compleja, toda la derecha y ultraderecha mundial ultraliberal están deseosas de la caída del chavismo, representado por Maduro, y la instauración de un gobierno títere de las grandes multinacionales y sus aliados políticos.
También en España, PP y VOX, con el apoyo de PNV y CC han conseguido que se apruebe una moción para reconocer como presidente legítimo de Edmundo González.
Por su parte, el Gobierno de Sánchez no reconoce a Maduro pero tampoco a Edmundo González, hasta que o bien se publiquen las actas electorales, o bien se pronuncien el resto de países de la UE.
Desde Tribuna Socialista expresamos, tal y como lo hicimos en el número anterior, que todo el mundo debería sacar sus narices de Venezuela. Los recursos naturales venezolanos que tienen a las multinacionales con el colmillo afilado deben ser los propios venezolanos quienes los gestionen.

Publicado en redes y prensa

La ARV (Asamblea Republicana de Vigo) denuncia ante la fiscalía de Vigo a Juan Carlos de Borbón y a las infantas Cristina y Elena

En la mañana del viernes 20 de septiembre, la Asamblea Republicana de Vigo denunció ante la Fiscalía de Vigo al Rey Emérito, Juan Carlos de Borbón y a las Infantas por un presunto delito fiscal y blanqueo de capitales en relación con la constitución de una Fundación en Abu Dabi con miles de millones de fondos ocultos al fisco español.
El Rey Emérito llevó a cabo dos regularizaciones fiscales presentando declaraciones complementarias para determinados impuestos y períodos abiertos a inspección y verificación.
El primero tuvo lugar en diciembre de 2020. El segundo tuvo lugar en febrero de 2021, por importe de 4,4 millones de euros y, según afirmó, tuvo que pedir dinero prestado a sus amigos para pagar a Hacienda.
Ahora resulta que se constituye una fundación con 2.000 millones de euros en cuyo patronato participan las infantas.
La denuncia fue presentada ante la Fiscalía General del Estado y la Agencia Tributaria, que tienen el deber legal de esclarecer y perseguir las conductas que se puedan deducir de los hechos denunciados. Es un deber estricto, una cuestión de legalidad inexcusable, pero también de moralidad pública, perturbada por la indecencia de tal conducta.
Desde la Asamblea Republicana de Vigo expresamos nuestro rechazo a la monarquía, tanto en la figura de Juan Carlos como en la de Felipe, y lucharemos en todos los frentes para derrocar el sistema monárquico, heredero del franquismo. (enlace)

La Unión Europea declara la guerra de forma indirecta

Los talibanes aprueban la Ley del Silencio en Afganistán

El ministro de educación de Israel anuncia la aniquilación de Líbano

Especial Genocidio en Gaza

Llámenlo por su nombre: GENOCIDIO

35.000 muertos, la mayoría mujeres y niños; más de 10.000 desaparecidos, probablemente muertos bajo los escombros; 1,4 millones de personas desplazadas; hospitales, escuelas y viviendas arrasadas a lo largo de toda la Franja de Gaza; la práctica totalidad de las infraestructuras han sido reventadas. Este es el balance cuando se acaban de cumplir 7 meses de asedio al pueblo palestino por parte de uno de los ejércitos mejor armados del planeta.

                Celebramos la respuesta que los pueblos vienen dando contra este Genocidio y que en estos últimos días ha prendido entre los y las jóvenes universitarias, comenzando en las universidades de los Estados Unidos y en las últimas horas también en varias universidades de Europa y del Estado español. La indignación recorre los pueblos, mientras los gobiernos están instalados en una contención vergonzante. Es evidente que si la inmensa mayoría de la sociedad no se ha echado a la calle aún es por la sordina que los grandes medios de comunicación le tienen puesta a la masacre que el Gobierno criminal que preside Netanyahu está perpetrando en Gaza.

                El doble rasero que las potencias occidentales están aplicando a la invasión del territorio ucraniano por parte de Putin y la impunidad con la que el Estado sionista de Israel está machacando Palestina, les pone en evidencia, en particular a los gobiernos de la UE, en connivencia clara con los intereses espurios de la Administración norteamericana.

                La aberración a la que estamos asistiendo es inaceptable, como lo es la usurpación planificada de un territorio que se viene produciendo desde hace más de 75 años. Un plan urdido tras la 1ª Guerra Mundial por Gran Bretaña y la Sociedad de Naciones.

                Es una salvajada a la que los gobiernos europeos, incluido el nuestro, se abstiene de llamar por su nombre: Genocidio. No bastan las palabras de condena. Resulta extemporáneo hablar en este momento de los dos Estados, misma martingala con la que vienen intentando engañar al mundo desde 1947. Israel es un Estado artificial, impuesto a sangre y fuego, contra el que el pueblo palestino tiene derecho a la defensa; una defensa que ha devenido en resistencia, dado que se trata de un pueblo desarmado, frente a un Estado militarizado.

                Es necesario que las grandes organizaciones, partidos y sindicatos que se dicen de izquierdas, estén al frente de la movilización. De lo contrario, continuarán instalados en la contradicción de hablar de respeto de los derechos humanos y ser a la vez cómplices de hecho, por no tomar ninguna medida contra el agresor e incluso mantener el mercadeo de armamento y tecnología para la guerra con el Estado israelí.

                Como ciudadanos de la pluralidad de pueblos que componen el Estado español, no nos sentimos identificados con el mantenimiento de la relaciones diplomáticas y comerciales de nuestro gobierno con el Estado sionista, por eso compartimos la exigencia de su ruptura. Aún menos coincidimos con el cinismo de los partidos franquistas, quienes se identifican con la matanza que Israel está cometiendo, llegando a la mezquina decisión política de otorgar medallas de “honor” al Estado israelí, como es el caso del Ayuntamiento de Madrid.

                Llamamos a participar en la Manifestación del sábado día 11 y apoyamos las acampadas decididas por las y los estudiantes universitarios en nuestro país.

El Comité de Redacción

La clase trabajadora argentina en lucha

Huelga general del 24 enero

La clase trabajadora de Argentina se defiende de los ataques neoliberales de Milei con su Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), la Ley Ómnibus (Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos). Estas brutales medidas, que ponen Argentina al servicio del capital financiero se están debatiendo en sede parlamentaria y por ello, los trabajadores argentinos, con la iniciativa de la CGT y la CTA convocaron movilizaciones y huelga general para el 24 de enero.

Las medidas del decreto atentan contra la economía popular, los derechos sociales y laborales, las privatizaciones y van acompañadas del intento de imponer un «régimen de excepción», que concentraría el poder en la presidencia de la República hasta 2025, que puede prorrogarse hasta el final del mandato de Milei. Por ello, decenas de organizacions políticas, sociales, culturales y de toda índole han secundado esta movilización y firmado un documento en el que además de la retirada del decreto se demanda:

  • Suspensión del pago de la deuda externa. Anulación del acuerdo con el FMI
  • Para derrotar a la inflación, congelación de precios y control a las grandes empresas formadoras de precios en la producción y la distribución de los productos de la canasta básica, de la energía y del transporte
  • Recuperar la soberanía sobre nuestros bienes comunes, las vías navegables y el control del comercio exterior
  • Recuperación inmediata de salarios y jubilaciones. Contra los despidos. Contra la derogación de la Ley de Alquileres y los desalojos. Contra la represión y las detenciones que atacan las luchas populares

Desde Tribuna Socialista nos solidarizamos con la movilización de la clase trabajadora argentina y saludamos con satisfacció las concentraciones que el día 24 convocaron UGT y CCOO ante las embajadas argentinas en diversas ciudades de España.

Como ya hemos comentado en números anteriores, la «libertad» que venía proclamando Milei no es otra que la libertad para las empresas elevado a su grado máximo, con privatizaciones, la abolición de derechos, represión y recortes en políticas sociales. Al final, tal y como reza en la pancarta de la imagen, la «casta» es el pueblo.

En la fecha de redacción de este artículo, pocos medios de comunicación se han hecho eco de la movilización, pero la realidad es que el apoyo social a Milei merma día a día en Argentina, al tiempo que crece la oposición activa a sus políticas. Cerca de 1 ,5 millones de personas, a pesar de las amenazas represivas y de la fuerte presencia policial han participado en la huelga y en unas manifestaciones que son solo el inicio de la resistencia del pueblo argentino ante las atrocidades del gobierno Milei contra los derechos y las conquistas de la mayoría social en Argentina.

Montserrat Salvatierra
Militante PSC El Vendrell

¡Alto al Genocidio! ¡Alto el fuego inmediato!

Crónica de la movilización en Madrid, 27 de enero de 2024

A pesar del vergonzante silencio de los medios de comunicación, y de las trabas que la Manifestación del día 27 ha encontrado en su camino, ha sido un éxito rotundo. Decenas de miles de personas han salido a la calle para exigir que pare de una vez la matanza de palestinos en Gaza; se ha superado la cifra de 26.000 muertos, a los que en su momento habrá que añadir los miles de desaparecidos bajo los escombros.

Muchos y muchas manifestantes se han desplazado a Madrid desde Andalucía, País Valenciano, Cataluña, Castilla la Mancha, Castilla León, Euskadi…, había gente de distintos territorios del Estado español.

Se han coreado lemas señalando a Netanyahu como criminal, denunciando la complicidad de los Estados Unidos y Reino Unido con los crímenes de guerra que se comenten cada día en la Franja de Gaza, desde hace tres meses. También se ha aludido al Gobierno español, exigiendo que se ponga fin al mercado de armas entre España e Israel, pidiendo la ruptura de relaciones diplomáticas con el Estado israelí por su acción asesina contra mujeres, niños y niñas y civiles en general, por la destrucción de la red hospitalaria que, aunque precaria, había en Gaza, por el crimen de lesa humanidad que se está cometiendo al cercenar los suministros de alimentos, agua y medicamentos.

Este éxito de convocatoria se debe al esfuerzo que han puesto en la organización y difusión las 192 organizaciones convocantes, colectivos diversos como el Comité por la Alianza de Trabajadores y Pueblos (CATP), la Asociación Trabajo y Democracia (ASTRADE), el espacio Vecinas y Vecinos de Pueblos y Barrios de Madrid, colectivos en Defensa de la Sanidad Pública, partidos, sindicatos, etc. Todos han colaborado con las asociaciones y colectivos palestinos, verdadero motor de esta gran movilización y de otras que se han realizado desde el mes de octubre pasado.

Se ha echado de menos a las grandes organizaciones políticas y sindicales de nuestro país, sin que haya ningún género de duda de que entre los manifestantes había militantes sindicales y de partidos que no se han involucrado en la manifestación de hoy. Es necesario que, si la agresión continua, y nada apunta a que vaya a terminar en breve, las confederaciones sindicales mayoritarias y los partidos que componen el Gobierno, así como los que lo apoyan, llamen a una macro Manifestación estatal y unitaria. Son las organizaciones de referencia para millones de trabajadores y trabajadoras, para millones de ciudadanos y ciudadanas de todo el Estado español.

En los distintos cortejos se ha comentado la orden dictada por la Corte Internacional de Justicia (CI), máximo tribunal de la ONU, con sede en La Haya, en la que la CI pide a Israel que evite los ”actos de genocidio”, como si no los hubiese cometido ya, y olvida, este alto tribunal, ordenar el alto el fuego. En positivo, la CI ordena a Israel que permita la entrada de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza. El sentir percibido es que se queda corta la decisión de la Corte Internacional de Justicia, a la vista de las muertes, la destrucción y el desplazamiento masivo que la reacción de Israel está teniendo.

Lo más importante, políticamente, es que es la primera vez que un alto tribunal de justicia internacional llama la atención a Israel, Estado que lleva demasiado tiempo ejerciendo de Estado terrorista, en los hechos, gracias al apoyo incondicional que hasta ahora le han venido prestando las distintas administraciones estadounidenses y los gobiernos de su “graciosa” majestad británica.

Es inaceptable que un Estado cometa los crímenes que a todas luces está cometiendo Israel y que los gobiernos de la Unión Europea estén inactivos y en silencio, más allá de balbucear, de vez en cuando, palabras que apelan genéricamente al respeto de los Derechos Humanos.

Pascual Sánchez
Para Tribuna Socialista