La V República en entredicho

El sábado 15 de abril, con nocturnidad y alevosía, el presidente de la República francesa, Enmanuel Macron, promulgó la Ley de Financiación Rectificativa de la Seguridad Social para el 2023, es el nombre oficial de la conocida popularmente como reforma de las pensiones, que pretende retrasar la edad de jubilación de 62 a 64 años.

Esta ley, que fue enviada al Consejo Constitucional, una institución que podríamos asemejar al Tribunal Constitucional español, pero formado por algunos ex ministros de Macron, dio luz verde a la propuesta de ley en el punto más conflictivo: prolongar la edad de jubilación dos años más.

Nada más conocerse la decisión del Consejo Constitucional, los sindicatos pidieron al Presidente que no promulgara la Ley, pero este hizo caso omiso y la promulgó, con la arrogancia que le caracteriza no quiso ni oír a los sindicatos que, unánimemente llevan meses convocando huelgas y manifestaciones en contra de la reforma de pensiones. Pero si Macron fue rápido en promulgar la Ley, igualmente rápidas fueron las caceroladas y manifestaciones que de forma espontáneas se concentraron en calles y plazas de todo el país, mostrando de esta forma que los trabajadores y la inmensa mayoría del pueblo francés no está dispuesto a aceptar la imposición de una ley que es sentida como una agresión intolerable a uno de los derechos más valorados por los trabajadores franceses.

En el centro de las movilizaciones está la clase obrera con todas las organizaciones sindicales haciendo la unidad y han conseguido el apoyo de la juventud y toda la sociedad francesa.

Pero la reforma de Macron que es la reforma del capital, no solo significa quitar dos años de merecido descanso a los trabajadores franceses, significa prolongar dos años más la explotación de esos trabajadores, soportar los próximos recortes que Macron tiene en cartera y por tanto incrementar dos años más el beneficio que esos patrones extraen de cada uno de los trabajadores afectados.

Como muestra la disposición aprobada por el Consejo Constitucional francés, cada día aparece con más claridad el papel de las instituciones de la V República, que actúan en contra de la gran mayoría de la sociedad francesa, en defensa de una legalidad antidemocrática que permite actuar en beneficio de una minoría y al presidente de la República mostrarse como un monarca. Es por eso que una mayoría de franceses no da legitimidad al presidente para que aplique una Ley que, ni tan siquiera se ha votado en el parlamento.

Macron está en un callejón sin salida, solo, aislado, enfrentado a su pueblo y sin capacidad de respuesta ante la oleada de movilizaciones que recorre todo el país desde hace meses y que seguramente este Primero de Mayo, en las calles de las ciudades de toda Francia volverá a resonar el grito de repudio a Macron y su Ley.

José A. Iniesta
Miembro del Comité de Redacción de T.S.
Militante del PSC en la agrupación socialista de Sant Boi

La actividad de apoyo y solidaridad con el pueblo peruano continúa

El pleno municipal del Ayuntamiento de Sant Boi en su sesión ordinaria del 23 de febrero, aprobó por unanimidad una moción de apoyo al pueblo peruano, moción que reproducimos en este número con la intervención del compañero Luis Castañeda en nombre del colectivo de peruanos.

Intervención del compañero Luis en el pleno municipal.

Señora alcaldesa, señores/as regidores/as del ayuntamiento de Sant Boi, en primer lugar hago llegar el saludo y agradecimiento del colectivo de residentes peruanos en Cataluña por permitirnos hacer uso de la palabra y hacer de conocimiento a este ayuntamiento, la lamentable y dolorosa situación que vive el pueblo peruano.

El 7 de diciembre del año 2022 el presidente Pedro Castillo, legítimamente elegido en elecciones democráticas, fue derrocado por el congreso, infringiendo reglamentos, leyes y la constitución política del Perú, y se nombró como presidenta a Dina Boluarte.

Ante este atropello a la constitución y a la voluntad popular, la población salió a las calles a protestar, demandando la puesta en libertad de Pedro Castillo, la disolución del parlamento y Asamblea Constituyente, como expresión de rechazo a este gobierno usurpador, la respuesta del gobierno ha sido una brutal y sangrienta represión, que ha traído como consecuencia la muerte por bala y otros medios de represión, la muerte de más de 70 personas incluidos niños, además de miles de heridos, perseguidos, encarcelados y enjuiciados acusados de terrorismo.

Por lo expuesto solicitamos al pleno del ayuntamiento haga un pronunciamiento de solidaridad con las víctimas de esta sangrienta represión y un rechazo al gobierno usurpador, igualmente que el estado español no venda armas i instrumentos de represión al gobierno peruano.

Vuelvo a reiterar nuestro agradecimiento por atender nuestra petición.

¡Viva la democracia!

Los pueblos de Europa toman las calles para gritar ¡Alto a la guerra!

El pasado viernes se cumplió un año desde el inicio de la invasión rusa en Ucrania. 1 año que ha destruído la vida de millones de ucranianos, y que también ha trastocado la vida de millones de rusos, y de europeos.

Mientras los líderes Zelensky, Putin, Biden y los jefes de Estado de los países de la Unión Europea no cejan en animar el conflicto bélico y mientras la escalada bélica pone en riesgo la seguridad nuclear del mundo entero, centenares de miles de personas toman las calles en toda Europa para exigir el alto el fuego.

En Madrid y Barcelona: «Ni Putin ni OTAN»

En el caso de Madrid, distintas organizaciones se han congregado para reclamar el fin de la guerra, bajo la premisa «ni Putin ni OTAN». En la marcha por la paz se ha condenado «los presupuestos guerreristas» del Gobierno y el envío de los tanques Leopard a Ucrania, También en Madrid, unas cincuenta personas de nacionalidad rusa se han concentrado en la plaza de España para protestar contra la invasión “cruel e injusta” por parte de Rusia a Ucrania, expresar su apoyo al pueblo ucraniano, y manifestar su rechazo al presidente ruso, Vladímir Putin, a quien acusan de ser “un criminal de guerra”.

Los ciudadanos, pertenecientes a la comunidad de rusos en Madrid que se oponen a la guerra de Ucrania, han mostrado pancartas con lemas como ‘rusos contra la guerra’, ‘stop Putin’, ‘esta es la guerra de Putin’ o ‘victoria para Ucrania, libertad para Rusia’.

En Barcelona: Unas 1.200 personas se han concentrado en la plaza de Sant Jaume bajo el lema «Ucrania. Por un alto el fuego inmediato». En el acto, los actores Enric Majó y Pepa Arenós leyeron un manifiesto conjunto en el que se pide «el regreso a la mesa de negociación y la prohibición de todas las armas nucleares».

El viernes 24 de febrero se convocaron concentraciones en todos los ayuntamientos para exigir el Alto a la guerra.

Concentración en el ayuntamiento del Vendrell para exigir el Alto a la guerra

Berlín: Más de 50.000 personas se manifiestan contra la guerra

La convocatoria original de la dirigente del parti- do La Izquierda Sahra Wagenknecht y la activis- ta por los derechos de las mujeres Alice Schwarzer han reunido a más de 50000 manifestantes contra la guerra, En su discurso, Wagenknecht ha reiterado la necesidad de que cese el suministro de armas a Ucrania y haya negociaciones. Se trata de «poner fin al terrible sufrimiento y la muerte en Ucrania» y hacer a Rusia una oferta de negociación «en lugar de munición para una interminable guerra de desgaste con más y más armas nuevas».

Bruselas y París

Las concentraciones fueron igualmente multitudinarias en Bélgica, donde la protesta, fue convocada por la organización Promote Ukraine, la Asociación de Mujeres Ucranianas en Bélgica y la Red Europea de Solidaridad con Ucrania, se enmarca en la semana de acciones internacionales contra la guerra y exigió la «retirada inmediata de las tropas rusas de todos los territorios ucranianos», así como «el freno incondicional de los bombardeos».

En París cientos de personas, han salido a la calle con banderas ucranianas y pancartas, en las que se podían leer mensajes como «Parar a Putin».

Baltasar Santos
Miembro del Comité de Redacción de TS

Combatir a los golpistas bolsonarista brasileños

El día 8 de enero unos cuantos de miles de insurrectos tomaron las sedes del parlamento, la fiscalía y del Gobierno brasileño, los implicados en el intento golpista, no estaban todos en Brasilia. Bolsonaro se había ido a EEUU hacia días.

Los que estaban en Brasilia hacia días que acampaban delante de los cuartes militares pidiendo intervención militar para desbancar a Lula del gobierno para el que había sido elegido algunas meses antes.

Las causas están claras. Hay todo un sector de la estructura militar, judicial y económica que no respeta la voluntad del pueblo brasileño que sigue resistiendo para que el capital financiero no aplique sus planes de restricciones y que encuentra en el Partido de los Trabajadores una vía de expresión, organización y acción para enfrentarse a Bolsonaro, que forma parte de esa estructuras a las que me refería antes y que a un están por depurar.

Haría mal el presidente Lula sino fuese asta el fondo en la depuración de la cadena de mando militar y policial. Quizás ha llegado el momento, ahora que a un no es tarde, es lo que esperan los miles de trabajadores y jóvenes que se manifestaron en contra de lo consideraron como un golpe a la democracia. Es decir a la voluntad de la mayoría social brasileña.

Pero las depuraciones, que deben ser firmes y seguras, deben ir acompañadas de forma urgente con todas las medidas de orden social que Lula tiene comprometidas con el pueblo brasileño y dejar pasar el menor tiempo posible para que el pueblo deje de pacer las consecuencias de pobreza que ha generado durante cuatro años el gobierno de Bolsonaro, y generar la máxima confianza entre la mayoría social brasileña.

ES urgente poner en marcha el paquete de medidas presupuestarias que hagan posible restablecer todos los retrocesos que se han dado con el Gobierno de Bolsonaro y no dejarse presionar por el “mercado”.

Será la forma de conseguir que el pueblo se movilice en defensa de sus derechos y sea el pueblo mismo quien pare a los Bolsonaristas.

José A. Iniesta

La clase trabajadora francesa defiende sus Pensiones Públicas


Encuentro de la Delegación española con Mèlenchon en París 21 de enero 2023

El jueves día 19 de enero tuvo lugar una jornada de huelga en los sectores más importantes de la actividad productiva. Huelga convocada, en unidad, por todos los sindicatos franceses y secundada por el 80% de los trabajadores y trabajadoras de sectores estratégicos: centrales nucleares, hidroeléctricas, refinerías, transporte, enseñanza… Esta jornada de huelga ha superado el paro, también exitoso, del 5 de diciembre de 2019.

Las más de 200 manifestaciones que se convocaron para la tarde del mismo día 19 desbordaron todas las previsiones más optimistas; 400.000 manifestantes en París, 140.000 en Marsella, 60.000 en Toulouse, 50.000 en Nantes… Un total de 2 millones de trabajadores y trabajadoras, jóvenes y de todas las generaciones se echaron a la calle para decirle a Macron que rechazan la reforma de la ley de pensiones que prepara su Gobierno.

Tan solo 72 horas después de la jornada de huelga, el 21 de enero, organizaciones juveniles y la “La Francia Insumisa” de Mèlenchon, organizaron una marcha por las calles de París a la que acudieron más de 150.000 manifestantes. En esta marcha participó una importante delegación de pensionistas españoles que tomaron la palabra desde la tribuna de oradores. Antes del inicio de la marcha, mantuvieron un encuentro con Jean-Luz Mèlenchon.

Tanto en la huelga y las manifestaciones del día 19 como en la gran manifestación del día 21, la clase trabajadora francesa le ha dicho al liberal Macron que no quiere trabajar más años (pretende pasar de 62 a 64 la edad legal de jubilación); a nombre de un mantra que en el Estado español conocemos bien “si no se aplica la reforma, el sistema no será sostenible”. Rechazan la ampliación del periodo de cotización a 43 años (un año más sobre los 42 actuales), para poder recibir la pensión máxima.

El mantra de la “insostenibilidad” es ya viejo y está muy manoseado. En Francia, argumenta el Gobierno, habría un déficit económico en las pensiones del 0,8% ¿Es ese el problema? Sin embargo, Macron no ha tenido ningún problema en incrementar su gasto militar en un 40% desde 2019, al pasar de 295.000 millones de euros a los actuales 413.000 millones para los años 2023 y 2024.

Apelaba Eusebio Val -corresponsal de La Vanguardia en París-, en su artículo “Francia aumentará un 35% su gasto en defensa pese a la necesidad de rigor presupuestario”, publicado el día 23 de este mes de enero, al viejo dilema “gastar en mantequilla o en cañones”, en este momento en que el suelo europeo vuelve a tener lugar un conflicto armado, desde hace 11 meses. Este es un debate que la prensa española suela eludir, pues parece que la guerra nos es ajena y nuestra única relación con la misma es de solidaridad.

No es el Gobierno francés el único gobierno europeo que pretende dar otra vuelta regresiva a su sistema público de pensiones, en España también se pretende. El común denominador es que todos los gobiernos asumen los dictados de los organismos económicos internacionales: Banco Central Europeo (BCE), Fondo Monetario Internacional… entre otros; organismos que dicen lo que los gobiernos deben hacer, pero cuyas cúpulas directivas no son elegidas democráticamente.

Desconozco si el Estado francés ha utilizado, indebidamente, dinero de las pensiones para pagar gastos que debieran ser pagados con fondos provenientes de los impuestos; en el Estado español sí ha ocurrido, como así lo confirma un informe del Tribunal de Cuentas del Estado, emitido en 2020, en el que se cuantifica una deuda del Estado con las Pensiones de más de 103.000 millones de euros ¿En estas condiciones cómo se puede hablar de “insostenibilidad del sistema”?

Es inaceptable, aquí en Francia y en cualquier parte del planeta, que se quieran deteriorar los sistemas públicos de pensiones, para fomentar los productos financieros privados; que es lo que son en ultima instancia los fondos privados de pensiones, tomen la forma que tomen. Deteriorar lo público para inducir a los ciudadanos, a los que se lo pueden permitir, a consumir productos privados es lo que hace con la Sanidad Pública, por ejemplo, el Gobierno ultraderechista del Partido Popular (PP) en la Comunidad de Madrid.

Desde la tribuna de oradores al final de la Manifestación del 21 de enero

Es muy saludable ver que la clase trabajadora resiste, que tiene vigor para la lucha frente a las pretensiones de los agentes que trabajan para eso que llaman “libre” mercado. Todos los trabajadores y trabajadoras del mundo debemos celebrar la unidad de los sindicatos franceses, pues sin esa unidad y sin la determinación de dar la pelea en favor de los intereses de los asalariados y asalariadas, estamos avocados a perder poder adquisitivo en el salario directo (el sueldo), a retroceder a golpe de reformas en el salario diferido (las pensiones) y a que nos reduzcan a un mero servicio asistencial el salario indirecto (los servicios públicos).

Hoy podemos decir que la lucha de la clase trabajadora está viva, al menos en Francia.

Roberto Tornamira Sánchez
Fue Secretario Estatal de la UGT
para el Sector Financiero, Seguros y Oficinas

Defensa de los derechos también para el pueblo Peruano

A pesar de la represión emprendida por el Gobierno de Dina Boluarte, las manifestaciones, huelgas y marchas emprendidas desde distintos puntos del país, son numerosas, ni los muertos, mas de 60, y centenares de heridos han hecho retroceder al pueblo peruano que lucha heroicamente por echar del gobierno a Dina Boluarte a la que responsabilizan de los crímenes cometidos por el ejército y la policía que están a sus órdenes exigiéndole el levantamiento del estado de sitio.

Los monopolios, principalmente norteamericanos que controlan las minas, el petróleo, el gas, la pesca y que controla las mejores tierras de la costa son los verdaderamente protegidos del gobierno ilegitimo y represor de Dina, puesta a dedo por los militares cómplices y beneficiarios de que esta multinacionales sigan explotando los recursos naturales, mientras que el pueblo está sumido en la miseria.

Son estas multinacionales y los que se benefician de ellas los que quieren asegurar los llamados contratos ley, que aseguran la existencia de los mismos durante todo el periodo firmado sin que puedan ser rectificados ni suspendidos por ningún gobierno. Es precisamente durante el año 2023 que tendrían que firmar nuevos contratos ley, que volverían a dar los privilegios de explotación de los recursos naturales de la nación peruana, para que saqueen el país. De otra parte, la represión continua y el 21 de enero la Universidad de San Marcos fue invadida por centenares de policías, para desalojar a los estudiantes y a diferentes líderes organizadores de la marcha sobre Lima, que exigen la disolución del parlamento peruano y una nueva constitución que rompa con el fugimismo que perdura en las instituciones del estado y que hace incompatible las libertades y la democracia en Perú.

Los estudiantes de la Universidad de San Marcos y de las universidades públicas, y la docencia de todo el país, vienen luchando desde hace tiempo contra el plan de del Banco Mundial y la ley de universidad de Daniel Mora que está destruyendo la Universidad Pública.

El dia 24 la CGTP convoca marcha sobre Lima, los campesinos y sectores de trabajadores que llegan a Lima desde distintos puntos del país, principalmente de sur, se enfrentan al gobierno de Dina, pidiendo su dimisión y una Asamblea Constituyente que garantice derechos y libertades para trabajadores, jóvenes y todo el pueblo peruano.

Es claro que el pueblo peruano se enfrenta una vez mas a grandes poderes nacionales e internacionales, la reivindicaciones que defienden son justas y democráticas, es por ello que desde Tribuna Socialista, junto con el CATP y diferentes colectivos de peruanos en el estado español, damos nuestro apoyo y ayudamos a dar a conocer la verdadera situación por la que atraviesa el pueblo peruano, buscando apoyos entre las organizaciones sindicales, grupos de trabajadores, partidos representativos de izquierdas y organizando delegaciones a la en bajada y consulados de Perú, en estas delegaciones trasladarle nuestra preocupación y repudio por la oleada represiva que están padeciendo los manifestantes y, dentro del respeto a la soberanía de la nación Peruana, pedir el levantamiento del estado de sitio, la condena de los asesinatos y la necesidad de que se atiendan las demandas del pueblo.

José A Iniesta

La derecha no soporta gobiernos de izquierdas, tampoco en Perú

El presidente de Perú, Pedro Castillo, fue detenido el día 7 de este mes de diciembre y desde ese momento permanece encarcelado. Sin duda que este señor habrá cometido errores, pero eso solo corresponde juzgarlo al pueblo peruano. Queda claro, una vez más, como en otros países, que la derecha acosa y derriba hasta hacerse con el poder, por las urnas o por las malas.

Los lobbies y las instituciones del capital financiero no permiten que los gobiernos se salgan de las directrices marcadas por estos organismos no sometidos a la democracia. Instrumentos de poder financiados por el capital financiero internacional, y por los propios gobiernos, como es el caso del Fondo Monetario Internacional (FMI), por mencionar un ejemplo.

El férreo marcaje a los gobiernos no se produce solo en países que no sean primeras potencias, y si no que se lo pregunte a Liz Truss, de Gran Bretaña. La primera ministra británica no cesó porque su pueblo la rechazase por no hacer nada por paliar la carestía de la vida, ni por deteriorar el Sistema Público Sanitario, no, dimitió por contrariar los intereses de los inversores al generar dudas sobre la capacidad de pago de la duda externa británica, al proponer, en un exceso de celo para con los privilegiados, cuando quiso aplicar bajas radicales de impuestos; eso sí, para los ricos.

A Pedro Castillo no le perdonan su pasado sindical como líder del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú (SUTEP), ni han olvidado su liderazgo en la huelga de enseñanza de 2017. Y quizá lo más importante, no han aceptado que ganase las elecciones a Keiko Fujimori, el “caballo” por el que el capital, nacional e internacional apostaba, para llevar a cabo las reformas que empobrecen a los pueblos para enriquecer más si cabe a los ricos.

Pedro Castillo ha sido acosado política, judicial y mediáticamente, como antes lo fueron Lula en Brasil o Evo en Bolivia. Los golpes de Estado ahora se dan sin ejército, aunque si es necesario no lo descarten.

Utilizan a la advenediza Dina Boluarte, una de esas figuras políticas “independientes”, que resultan ser independientes solamente del pueblo trabajador. Un personaje que se presentó a las elecciones por el mismo Partido que Pedro Castillo, pero que siempre se ha jactado de no pertenecer a ningún partido. En eso no mentía, ella solo obedece a los intereses de la burguesía peruana.

Es lógica la posición que ha adoptado la Confederación General de Trabajadores Peruanos (CGTP), al repudiar el cruel asesinato de más de veinte trabajadores, algunos de ellos menores de edad, en Apurímac, Ayacucho, Huancavelica, Arequipa, Junín y La Libertad, asesinados a manos de las fuerzas policiales y del ejército.

La CGTP cumple con su responsabilidad de defensa de los intereses de la clase trabajadora peruana, al rechazar la declaración de estado de emergencia nacional y el encarcelamiento de líderes populares, y exigir su inmediata puesta en libertad.

Es obedeciendo a los intereses del capital internacional por lo que Boluarte se niega a convocar elecciones presidenciales de manera inmediata; quieren tiempo para implementar las reformas exigidas y para garantizar que cuando se convoquen las elecciones ganará la opción que representa los intereses de la minoría social.

Dicen haber depuesto al ex presidente por querer dar un autogolpe de Estado, y es efectivamente eso lo que están aplicando Baluarte y la derecha peruana: reprimiendo salvajemente al pueblo trabajador, encarcelando a todo opositor y cercenando la frágil democracia de Perú.

Las organizaciones de la clase trabajadora peruana han situado la salida a esta situación, mediante el adelanto de las elecciones generales y otorgando todo el poder al pueblo, a través de una Asamblea Constituyente que ponga los intereses de la mayoría social por encima de los intereses de los oligopolios y las mafias enquistadas en las instituciones del Estado.

Como trabajador que se siente internacionalista, consciente de que los problemas que afijen a los trabajadores en cualquier país tienen el mismo origen y por eso solo la solidaridad y la organización a nivel internacional pueden solucionarlos, me siento consternado ante lo que está ocurriendo en Perú, donde las libertades han sido cercenadas, las manifestaciones prohibidas y donde los manifestantes son asesinados en las calles.

Es urgente que pare la represión criminal que Boluarte ha desatado contra el pueblo trabajador peruano. Es imprescindible la disolución del Congreso y la constitución de una Asamblea constituyente.

Si el pueblo es soberano, denle, de inmediato, la capacidad de establecer la democracia.

Rogelio Obrador
Militante socialista de Madrid

9 de Noviembre: Una gran huelga paralizó las principales ciudades de Grecia.

Los problemas vienen de lejos. El 5 de julio de 2015 se realizó un referéndum en Grecia convocado por el Gobierno de SYRIZA, había que determinar; si el pueblo griego aceptaba o no los planes de rescate que las distintas instancias económicas internacionales querían imponer a los griegos. Pese a las presiones recibidas en favor del Sí e, inesperadamente para algunos, el 62% de los electores votó en contra del rescate con más de 20 puntos de diferencia sobre el Sí.

Alexis Tsipras presidente del gobierno que había hecho campaña por el no, desobedece el mandato del pueblo y acepta las condiciones de la Cumbre de la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, en algunos aspectos más duros que los que proponían antes del Referéndum.

En las siguientes elecciones generales gana las elecciones Nueva Democracia (ND) obteniendo una mayoría de 158 escaños de los 300 que tiene la cámara de representantes griegos.

Durante estos 12 años, a los trabajadores del sector público se le han aplicado recortes salariales de hasta el 40% y el salario mínimo pese a haber percibido algún aumento está en 713€.

La huelga del día 9 de noviembre convocada por la Confederación General de Trabajadores (GSEE) y el Frente General de Lucha (PAME) sindicatos mayoritarios tuvo un gran seguimiento, miles de trabajadores y trabajadoras de todos los sectores sociales se manifestaron contra la subida de precios que el gobierno permite y exigen subidas salariales, subida de las pensiones y del salario mínimo. Además del restablecimiento de la negociación colectiva.

El lema contra la pobreza y la guerra fue ampliamente coreado por las manifestaciones convocadas.

Según algunos dirigentes la huelga fue masiva no porque fuese convocada por los sindicatos mayoritarios sino porque era una necesidad para la mayoría social, para gritar que hay que acabar con el saqueo al trabajo y salarios de hambre que no permite llegar a final de mes a las familias trabajadoras, contra las subidas de precios en la alimentación y la energía por la codicia de los patronos y empresas energéticas.

También fue muy extendido el grito contra la guerra, que los manifestantes no hacen suya.

Las declaraciones de responsables sindicales indican que la lucha continuará, y se preparan nuevas movilizaciones en el sector público y privado.

Sorprenderá la clase obrera griega cómo dice la editorial de T.S en este número.

José Antonio Iniesta
Militante socialista y miembro del Comité de Redacción de T.S.

Francia al rojo vivo

Desde que el pasado 19 de junio Emmanuel Macron perdió la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional las dificultades para aplicar las políticas neoliberales que representa el presidente de la Republica Francesa van en aumento y no solo en la cámara de representantes parlamentarios, también en las calles, en las centros de trabajo, en los centros de estudio y universidades, en la sanidad y en el sector educativo, encuentra una amplia contestación.

La Nueva Unión Popular Ecológica y Social (NUPE) convocó una gran manifestación en Paris para el pasado 16 octubre, en ella desfilaron sectores representativos de todo el país, jubilados, estudiantes, sanitarios y enseñantes que están padeciendo las consecuencias de la política que aplica Macron. La manifestación ha sido valorada como un éxito.

El martes 19 los sindicatos convocaron una huelga intersectorial que partía de los trabajadores de las empresas energéticas a las que se unieron los transportistas, enseñantes y sanitarios para reclamar aumentos salariales igual al IPC, además de las subidas salariales, los médicos pediatras demandaban el aumento de especialista para un sector en que faltan especialistas en medicina infantil y mas recursos para la sanidad, oponiéndose a la ley de financiación a la Seguridad Social que ha bajado su partida presupuestaria en 1.800 millones y el núme- ro de camas hospitalarias a disminuido un 12,4%, al mismo tiempo la partida destinada a gastos milita- res y de guerra es de 3000 millones de euros.

Los jubilados y pensionistas se manifestaban defendiendo el actual sistema de pensiones públicas que el Sr Macron quiere reformar para aumentar la edad de jubilación y el sistema de cómputo.

Los Liceos Profesionales tienen una carencia de profesores evidente debido a los continuos recortes. Profesores y estudiantes marchan juntos en defensa de la enseñanza profesional pública.

La NUPE que obtuvo 127 escaños en las ultimas elecciones, combina su trabajo parlamentario con el apoyo a los sectores que luchan por sus reivindicaciones, presento una moción de censura contra los presupuestos de Macron, moción que sirvió para poner al descubierto el verdadero carácter del Gobierno de la V República.

La primera ministra Elisabeth Borne tubo que aplicar por dos veces el articulo 49.3, articulo que algunos lo califican de dictatorial y golpista ya que permite aprobar propuestas de ley o presupuestos sin que estas sean votadas por los parlamentarios elegidos por el pueblo. Este articulo exige a la oposición una moción de censura o sea tumbar al gobierno. Para ello toda la oposición se tendría que poner de acuerdo, algo casi imposible. Como se pierde la moción de censura la ley es aprobada automáticamente. Así ha sido con el Presupuesto

La mayoría social en Francia no permitirá que se utilicen este tipo de prácticas demasiado asiduamente.

José A. Iniesta

¿El fin de la abundancia? ¿de qué abundancia hablamos?

Hace unas semanas, en una intervención solemne en la cumbre de la OTAN en Madrid, el presidente francés, Emmanuel Macrón, afirmó que habíamos llegado al fin de la abundancia. Ante el contexto actual de escasez de bienes y suministros de primera necesidad, Macrón apelaba a evitar el derroche. ¿qué derroche?

Hace mucho tiempo que ni franceses, ni españoles, ni italianos, griegos o alemanes podemos permitirnos malgastar ni despilfarrar porque vivimos al día. La pobreza se ha extendido a más población, y la vulnerabilidad energética y económica no solo sacude los bolsillos de quién no tiene un empleo, sino también los bolsillos de trabajadores asalariados, autónomos y pensionistas que ven que sus ingresos actuales no bastan.

Nadie sabe a ciencia cierta si a lo que Macrón llama “abundancia” es, en realidad, el “estado de bienestar” que lleva años en franco retroceso.

Sería bueno que Macrón recordara que quien se ha llevado las fábricas a Asia para abaratar costes (y salarios) no han sido los trabajadores europeos, sino las direcciones de las empresas multinacionales que están dejando un gran reguero de destrucción productiva y de creciente desempleo.

Sería bueno que Macrón recordara que quién ha asfixiado hasta la extenuación a la clase trabajadora de viejo continente han sido las políticas neoliberales y austericidas, con las que la clase trabajadora ha pagado los excesos y las burbujas del poder financiero internacional.

Antes de pedir nuevos sacrificios a la clase trabajadora, haría bien Macrón en reconocer que ni las privatizaciones del sector público, ni los recortes en pensiones y en derechos de la clase trabajadora han servido para apaciguar a los hambrientos mercados, pero sí para precarizar las economías familiares de quien no tiene más sustento que el fruto de su trabajo.

Harían bien Macrón y todos los líderes europeos en reconsiderar si las políticas energéticas e industriales de Europa se han ajustado a las necesidades de los europeos. Harían bien en reconsiderar que la dependencia energética del gas ruso, argelino o estadounidense no son las soluciones de los europeos necesitan ni las fábricas europeas necesitan.

Haría bien Macrón en concretar la definición de la abundancia de la que anuncia el final, porque como ya le ha advertido el Secretario General de la CGT francesa, no hay trabajadores, en ningún país europeo, que naden en la abundancia.

Habrá que preguntarle a Macrón si “el fin de la abundancia” es consecuencia del seguidismo a la política militar expansionista de estados unidos y la OTAN,

con tanta responsabilidad sobre la escalada de provocaciones que han dado lugar a la guerra como culpa tiene Putin y sus oligarcas, por ser el primero en condenar a su pueblo y al ucraniano a una guerra fraticida.

Habrá que preguntarle a Macrón si por abundancia se refiere a llevar una vida digna y normal, mediante la que las personas puedan tener un frigorífico, una lavadora, calefacción y poder acceder a alimentos saludables.

Habrá que preguntarle a Macron si el fin de la abundancia es un nuevo ataque a los derechos y conquistas sociales de los trabajadores en Europa, fundamentalmente en coberturas sociales como las prestaciones por desempleo y las pensiones, o la educación o la sanidad.

El anuncio del fin de la abundancia está provocando que la población tome conciencia de que Rusia se había convertido en el granero del mundo y principal proveedor de Gas a centroeuropa, y China en la fábrica del mundo, y que las políticas europeas no han hecho otra cosa que facilitarlo.

La escasez de componentes para el sector de la automoción y materias primas para la industria, el encarecimiento de las energías y combustibles y con él, el encarecimiento de todos los productos, especialmente los de primera necesidad, no son consecuencia de la guerra sino consecuencia de años de destrucción de la otrora Europa social.

La vil invasión de Putin a Ucrania ha acelerado las consecuencias de las políticas liberales y austericidas de Europa, poniendo al descubierto el desabastecimiento energético, que pone en peligro la producción industrial, aumenta los costes de distribución y deja en situación de pobreza energética a varios millones de europeos, generando una inflación que la clase trabajadora no puede permitirse durante mucho tiempo.

La verdadera caracterización de la guerra es el dominio económico de los “mercados”, principalmente el mercado europeo del gas, codiciado por las empresas estadounidenses que ven como su gas licuado, obtenido mediante la técnica del Fracking se configura como la gran solución para evitar el desabastecimiento de energía en Europa, y el colapso industrial. De momento, EEUU ya ha desbancado a Argelia como primer suministrador de gas licuado a España, y Europa se debate entre traer ese gas a través del Midcat o a través de un nuevo gaseoducto que atraviese desde España hasta Italia. Eso sí, en cualquier caso, el gas americano siempre será más caro que el gas ruso, algo que los empresarios alemanes están comenzando a cuestionar. Dice el refrán que a río revuelto ganancia de pescadores, y aquí hay unos pescadores muy interesados en que el río continúe revuelto.

Si el fin de la abundancia es el fin del estado de bienestar, me temo que ni en Alemania, ni en Francia, ni en España, ni en ningún país, la clase trabajadora va a estar de acuerdo con ese final.

Baltasar Santos
Miembro del Comité de Redacción de Tribuna Socialista