No a Rajoy desde Catalunya

Encuentro Socialista en El Vendrell:

Cohesión interna, No a Rajoy y el carácter integrador del PSC

El pasado 29 de julio tuvo lugar el tradicional encuentro socialista que organiza la agrupación local de El Vendrell, y al que asisten compañeros y compañeras del Baix Penedès y Tarragona, así como representantes de la dirección del PSC.

Entre las intervenciones cabe destacar las del primer secretario del PSC, Miquel Iceta, que tras recordar en un emotivo homenaje a las figuras de Pep Jai, Marta Mata, y Joan Reventós, defendió el No a Rajoy, y la necesidad de explorar un acuerdo que facilite un gobierno alternativo a las políticas del PP, presidido por Pedro Sánchez.

iceta

 

“No es posible Defender el No a Rajoy, defender que no queremos nuevas elecciones, y no dar pasos para configurar un gobierno alternativo”.

 

 

 

Con igual vehemencia, Iceta reclamó unidad en el partido, cohesión interna, y reforzar la figura de Pedro Sánchez en la construcción de un gobierno alternativo al de Mariano Rajoy.

Por su parte, Núria Parlón, alcaldesa de Santa Coloma de Gramanet, defendió el papel del municipalismo y la necesidad de políticas que satisfagan las necesidades de la mayoría social.

Xavier Sabaté hizo hincapié en su intervención en el papel integrador que tradicionalmente ha tenido el PSC, casa común de libertarios, socialistas procedentes del POUM, de Convergencia Socialista, de la federación catalana del PSOE, del PSUC…, carácter integrador del PSC que hoy es necesario recuperar.

 Pep Félix Ballesteros, primer secretario de la federación del Camp de Tarragona, hizo alusión en su intervención, a la necesidad de que el próximo congreso del PSC se centre más en alternativas y propuestas políticas que entronquen con las demandas de la sociedad, que en cuestiones internistas del partido.

Por último, y aunque todas las intervenciones fueron interesantes, destacar la intervención del primer secretario de las JSC de El Vendrell, Cristian Soriano, quien defendió, con vehemencia y en un discurso muy aplaudido, la necesidad de recuperar los valores del socialismo, la recuperación de nuestro espacio, netamente de izquierdas, y mayor poder de decisión de la militancia, en lugar del poder de los barones.

El socialismo necesita más peones y menos barones”.

Soriano defendió la figura del Felipe González del 82 en contraposición al Felipe González de hoy, cuyo discurso actual está alejado de los intereses que llevaron al PSOE a la transformación social que la ciudadanía necesita: trabajo, la posibilidad de que los hijos de los trabajadores puedan estudiar en la universidad, y la recuperación de los derechos demolidos por el gobierno de Rajoy.

La militancia se expresa de múltiples maneras, pero el hilo conductor de la pluralidad de los discursos se centra en:

  • NoesNo al PP y a Rajoy.
  • Construcción de un gobierno alternativo de izquierdas.
  • Cohesión interna.
  • Soluciones a los problemas de la mayoría social.

 

No a Rajoy desde Huelva

Buenas tardes compañeras y compañeros.

Hace tiempo que no teníamos un Comité con tantas intervenciones, reflexiones y análisis con tantos contrastes como el de hoy.  Algún compañero a lo largo de su intervención, ha hecho referencia a que: “en otros tiempos el sindicato, la UGT, se tenía controlado y se abortaban las quejas o protestas contra la JA, hoy eso no ocurre y ahí también tenemos un problema de pérdida de votos, …”

Hombre, ya lo que faltaría es responsabilizar a la UGT de la pérdida de apoyo electoral y de afiliación. ¡Hasta ahí podíamos llegar!

La UGT no está para que se le maneje ni controle, a la UGT y a los sindicatos de clase en general se les apoya en la defensa de las/os trabajadores y en las movilizaciones obreras en vez de esconder las banderas socialistas en las manifestaciones, tal como ha ocurrido en estos últimos años de movilizaciones y huelgas contra los recortes de derechos laborales del gobierno del PP gracias a las cuales, ganamos las elecciones andaluzas de 2012 a pesar de no haberse visto ninguna bandera del PSOE en las mismas.

 

El Secretario General ha presentado un informe amplio, que no extenso, y pormenorizado de lo que le preocupa de la situación actual de España y del Partido. Y en esa preocupación hace referencia a la falta de liderazgo federal en contraposición a la fortaleza y liderazgo incuestionable de la compañera Secretaria General de Andalucía, lo que, en mi opinión, da a entender que nos informa de la candidatura de la compañera Susana a la Secretaría General del PSOE de España.

Por otra parte, algo no descabellado y razonable porque Andalucía es el granero de votos socialistas del País y por la fortaleza e incuestionable liderazgo de la compañera, pero ¡ojo! Ya Andalucía conoce la derrota electoral con el PP, concretamente en las elecciones de 2011 y 2016, con la diferencia de que en 2011 teníamos 266.000 votos más coincidiendo con el peor momento electoral del PSOE A y del que fuera entonces su Secretario General, Pepe Griñán.

Que tenemos un problema de conexión con los intereses de la ciudadanía parece evidente, según venimos perdiendo apoyo electoral. Perdemos afecto de la gente trabajadora y de los jóvenes, particularmente en las grandes ciudades. ¿Por qué? No lo sé.

Hay compañeros y compañeras quienes dicen que no hemos combatido suficientemente a PODEMOS y que la gente creyó que íbamos a gobernar juntos. Otros dicen, que el escenario social y político ha cambiado, que ahora hay más actores.

Quizás ambos tengan algo de razón.

Pero, y cuándo no existía PODEMOS y el escenario socio político era el que creamos los socialistas, ¿cuál era el problema?

El problema es que perdemos la confianza de nuestros electores naturales desde hace mucho tiempo. Por ejemplo, en las elecciones generales de 2008 disponíamos en Huelva de 61.502 votantes más que actualmente. En las generales de 2011, el año negro electoral para el PSOE, teníamos 18.735 votos más que ahora. En las andaluzas de 2012 cuando toda España se tiñó de azul, la movilización obrera y sindical en Huelva no lo suficientemente reconocida y a pesar de no verse banderas del PSOE, las ganamos con 5.583 votos más que en 2015.

Por tanto, algo de responsabilidad tenemos, porque votarse, se sigue votando a la izquierda, 11,3 millones de votos. El problema es que no nos votan a nosotros, votan a otras opciones de la izquierda. El problema es que estamos perdiendo militancia socialista muy solvente y que continúan militando en el socialismo desde otros ámbitos y partidos.

Y eso no es culpa de PODEMOS ni del escenario político.

Dejemos de mirar en las culpas ajenas y miremos las propias, que no obedecen a la derechización de la sociedad, sino a la falta de contenido del proyecto político en todos los ámbitos territoriales -porque perdemos en todos los territorios-, a la tibieza en la defensa de políticas sociales y económicas de izquierdas, a una falta de ambición para liderar un gobierno de cambio desde la unidad de las izquierdas, a que se confunde la estructura político participativa del Partido y sus  Casas del Pueblo, que se cierran o vacían de contenido, con la gobernabilidad institucional.  Todo ello, genera una enorme brecha entre la Dirección y las bases, quienes quedan reducidas a “pagacuotas”

Abandonemos la paja en ojo ajeno y reconozcamos la propia, comenzando por asumir que los nuevos partidos y los nuevos escenarios políticos nacen y se producen porque les hemos fallado a la gente y porque hemos abandonado nuestro espacio natural, el de la mayoría social, el de los 11,3 millones de votantes de izquierdas.

Ahora toca construir un nuevo proyecto, afrontando los problemas orgánicos de manera sincera para que ilusione a los miles de socialistas que nos han dejado y a la mayoría social que vota izquierda, para que puedan retornar a casa.

Y acabo.

El PSOE siempre ha recurrido al principio de “la responsabilidad de Estado”, en nombre de ese principio y en nombre del futuro del Partido, apelo a este Comité para que el PSOE no se convierta en cómplice, por acción u omisión, de un posible gobierno del PP y de Mariano Rajoy que en solo 4 años han causado un enorme sufrimiento a la ciudadanía, les han sustraído libertades y derechos sociales, han llevado la corrupción a las Instituciones y han conspirado contra el Estado.

Y pido a este Comité, que no caigamos en la resignación de quienes nos ponen en la oposición. Los 11,3 millones de votos y los 167 diputados/as conseguidos por la izquierda, nos legitiman suficientemente para procurar apoyos parlamentarios y sindicales que construyan una alternativa de gobierno progresista, socialista y de cambio, si el PP y Rajoy fracasan en el intento.

Se lo debemos a la mayoría social.

Nos lo debemos los/as socialistas

No a Rajoy desde Extremadura

¿Se encuentra nuestro Partido una vez más como a lo largo de su historia, en una de sus grandes encrucijadas? Y, como consecuencia de ello, ¿Volveremos los socialistas a poner en juego el único patrimonio que tenemos, El Partido, todo a cambio de un mal sentido del patriotismo? ¿Merece la pena seguir perdiendo tanta credibilidad ante la ciudadanía para mantener esta sociedad tan injusta y desigual?

Así, podríamos estar haciéndonos preguntas indefinidamente que podríamos resumir en aquello de «Barco sin honra u Honra sin barco”.

Soy de los que creen que el partido no puede ser una jaula de grillos y por tanto de los que piensan que tenemos que recuperar el sentido de la disciplina democrática y el respeto a las decisiones de nuestros órganos, y por ello hay que recuperar el valor de la honestidad como cualidad humana que consiste en comportarse y expresarse respetando los valores de la justicia y la verdad. La honestidad como valor humano que significa que la persona que la tenga no solo se respeta a sí mismo sino también al resto de sus semejantes.

Es evidente que nuestro Partido se ha convertido en una cámara de resonancia donde todo lo que escuchamos es nuestro propio eco en lugar de escuchar las voces de la ciudadanía. Es como si viviéramos en mundos paralelos: el Partido en uno y los ciudadanos /as en otro.

Por ello propongo como una necesidad imperiosa el que recuperemos el Pensamiento Crítico, y con ello no nos perdamos en ése pragmatismo desnaturalizador que tanto conviene a los que defienden el final de las ideologías. Mientras existan dominadores y dominados, mientras existan explotadores y explotados, no puede haber final de las ideologías.

El socialismo, pues, se encuentra teorizado como proceso y no como acto y, por consiguiente, como actuación política esencialmente ideología.

El socialismo sin ideología improvisa, se aferra a un falso pragmatismo:  se identifica como “Partido de gobierno», en lugar de ser el Partido de la sociedad.

La burocracia orgánica cambia el valor político de las ideas por la defensa tecnocrática de la excusa, reconoce con su pragmatismo que los principios y valores en los que se sustenta, se han quedado viejos, trasnochados y arcaicos, ya no son válidos para transformar la sociedad.

Este estado de cosas, desde la mirada de IS-PSOE, genera una endogamia funcional donde el acto político queda reducido a una lucha de poder, o a una mera gestión burocrática de gobierno sin sentimientos ni horizonte.

Los equilibrios territoriales que además son ajenos a las ideas y a los proyectos colectivos, nos desnaturalizan, y nos llevan a parecer, más una confederación de partidos, a liderazgos mesiánicos o caudillistas que evita los debates colectivos, y nos arrastran hacia la imposibilidad de ampliar a miembros  distintos al grupo de poder, cuantos menos seamos mejor, esto es lo que el compañero Juan Antonio Molina denomina como los PROTEINEICOS, aquellos que encontraron en la política un ecosistema y un estatus de promoción social que les lleva a tener un solo objetivo, la preservación de su situación, en lugar de pensar en cómo solucionar los problemas de los ciudadanos/as, aunque para ello tengan que poner en cuestión su dedocrático empleo. Claro que en este juego es difícil que participen quienes nada tienen que ver con el proyecto, pues están en el gobierno no por socialistas sino por méritos tecnocráticos.

El socialismo, compañeros/as, se ha quedado sin sociología y la socialdemocracia sin novio al pie del altar del sacrosanto Mercado; todo ello en virtud de una mercadotecnia que ha convertido al PSOE en un ente de gestión en el que la eficacia consiste en alejarnos del modelo de sociedad que propugnamos, llevándonos a la creencia de que el socialismo es un objeto fugaz que puede ser salvado al margen de aquello que debe constituirlo.

Desde IS creemos que son muchísimos los ciudadanos/as que creen que en el socialismo está el futuro; que esperan un socialismo renovado, que piense no tanto en políticas concretas, sino en cómo modificar las relaciones de poder que ha permitido que esta sociedad sea tan injusta y desigual. Son muchos los que mantienen sus esperanzas e ilusiones de una vida plena en libertad e igualdad y que solo un socialismo renovado y recuperando sus valores y principios y que cumpla lo que promete les puede dar.

Ya dijo Ortega que nada había tan pernicioso como hacer historia sin sentido histórico, y pienso que existe una deriva en nuestro Partido que lo aleja del sentido histórico de la nación, sino de lo que es más grave de nuestra propia historia; hoy ser SOCIALISTA no se premia con la confianza, casi se castiga, hoy estamos en el esnobismo, cualquiera que sea independiente es mejor, como si la independencia y no los valores y principios socialistas fuera el valor a preservar y promocionar.

No faltaran compañeras/os bien intencionados, que nos llamaran a la responsabilidad por el interés de España, para que permitamos que gobierne RAJOY y su PP, nos pedirán que olvidemos que ha sido el PP el responsable de la situación tan desigual e injusta en que vivimos.

Desde IS-PSOE decimos NO y siempre No. Ningún ciudadano/a que ha votado al PSOE puede entender que los socialistas avalemos esas políticas tan injustas y desiguales.

Los ciudadanos/as nos han colocado en la oposición, para ejercerla y desde la misma ser capaces de generar un proyecto capaz de empatizar con la ciudadanía.

Nos preocupa desde IS la sangría de votos que hemos cosechado en Extremadura, pues a pesar de mantener el tipo con respecto a otros territorios, lo cierto es que hemos perdido más de 30000 votos, además mal de muchos, consuelo de tontos, nos preocupa porque además somos gobierno y ello nos debe hacer pensar, ¿qué no hemos hecho? ¿O que hemos hecho que los extremeños/as, no han entendido?

Los socialistas hemos de aprender que los miedos se vencen enfrentándonos a ellos y así evitar convertirnos en un Partido perdedor de manera crónica, nuestro objetivo no era quedar por delante de Podemos, nuestro objetivo era ganar al PP, para acabar con sus injustas y desiguales políticas.

Quiero terminar diciendo que Pablo Iglesias fundó dos organizaciones: La Unión General de Trabajadores y el PSOE. Desde las dos se sirve al proyecto socialista y las dos son necesarias para su consecución, y por ello no creo que sea bueno que la Unión cierre o devuelva el patrimonio sindical, que tanto esfuerzo costó recuperar, así que os ruego a los dirigentes que habléis con los de la Unión y tratéis de ayudarles para que no se cierre ninguna de las casas del pueblo, pues las sedes de la Unión son las casas de los ciudadano/as que tienen depositadas sus esperanzas e ilusiones en una vida mejor.

Salud y gracias

No a Rajoy desde Málaga

Las compañeras y compañeros reunidos en Málaga este 8 de julio de 2016 a iniciativa de Tribuna Socialista y de Izquierda Socialista de Málaga, reiteran su profundo rechazo a cualquier apoyo por pasiva o por activa a un gobierno del PP, gobierno responsable del mayor retroceso en los derechos sociales y democráticos.

Reclamamos una política de unidad con todas las fuerzas políticas y sociales de izquierdas, con los sindicatos de clase, para recuperar los derechos sociales y las libertades públicas, un plan de choque por el empleo y la recuperación de derechos laborales: una verdadera política progresista.

En este momento crítico, los trabajadores necesitan más que nunca al Partido Socialista. No podemos aceptar que éste quede anulado por dar la espalda a los trabajadores apoyando un gobierno de los enemigos de los derechos sociales y de las libertades democráticas, que han utilizado la coartada de la crisis para crear el país más desigual de toda Europa. Los únicos que necesitan un nuevo gobierno de Rajoy son los banqueros, los corruptos, los que buscan el enfrentamiento entre los pueblos de España.

Llamamos a todas las compañeras y los compañeros a reforzar la campaña en todas las agrupaciones reuniendo miles de firmas dirigidas al Comité Federal.

Llamamos a seguir coordinando la campaña para el NO a Rajoy y a todos aquellos que quieren recuperar la democracia y los métodos de un auténtico Partido Socialista Obrero.

Evitemos un gobierno del PP.

Busquemos acuerdos para reestablecer derechos y libertades.

Por Comité de Redacción de Tribuna Socialista

Las presiones para que se forme un gobierno se multiplican. En realidad, los poderes financieros nacionales e internacionales desearían que ese gobierno fuese del PP con el apoyo del PSOE. Así, la Comisión Europea ha perdonado la multa por incumplimiento del control de déficit, para evitar que la inestabilidad institucional se agrave y se torne incontrolable, pero ya lo dijo el presidente de la Comisión Europea, “sea cual sea el gobierno que se forme lo importante son las medidas que ha de tomar”.

Los editoriales del periódico “El País” del 30 y 31 de julio hacen campaña por “¡Un Gobierno ya!”.

Rajoy dice querer “un gobierno moderado y estable que se fije el objetivo, sobre todo, de cumplir con Europa” y relata cuáles son los puntos prioritarios que deberían asumir los partidos que faciliten el nuevo gobierno votando si o absteniéndose:

1.- Acordar un techo de gasto para las administraciones públicas, es decir la aplicación a rajatabla del Artículo 135 de la Constitución, que reduce el gasto en servicios públicos y prioriza absolutamente el pago a las entidades bancarias y acreedores privados.

2.- La reducción del déficit pactada con la Comisión Europea supondrá más destrucción de empleo, precariedad laboral, más devaluación salarial y privatizaciones de servicios públicos.

3.- Aprobar los presupuestos para 2017, con unos recortes de 10.000 millones de euros, que agravarán la situación de la sanidad y la enseñanza pública aún más de lo que está hoy.

4.-  Reforzar y utilizar como excusa los acuerdos antiterroristas y en general la política exterior, lo que significará: seguir recortando libertades, imponiendo leyes como la Ley Mordaza, dar soporte a las políticas de guerras establecidas hoy en el mundo y en concreto seguir incrementando los dispositivos militares y armamentísticos en las bases de Americanas de Morón y Rota amenazando el norte de África.

  1. Rajoy insiste ante todo en que el PSOE apoye su investidura para fomentar la confrontación entre los pueblos del Estado español, impidiendo cualquier salida democrática a la convivencia, utilizando las instituciones cooptadas por el PP, como viene ocurriendo con el Tribunal Constitucional.

Estas serían algunas de las líneas maestras del gobierno “moderado” de Mariano Rajoy, al que el Rey ha encargado que busque los apoyos suficientes para ser investido presidente de gobierno. La política del PP no tiene enmienda.

La estabilidad y gobernabilidad que reclaman los que quieren facilitar que continúe Rajoy, en realidad son la ruina social, la ruptura de la convivencia y el mal gobierno, el gobierno contra lo que ha votado la mayoría.

Piden el apoyo para ir más lejos aún en la política que se ha hecho durante los últimos cuatro años, por eso el PSOE no puede votar sí ni abstenerse a ningún gobierno del PP o con el PP, que dé continuidad a las políticas llevadas a cabo durante este tiempo.

Hemos de liderar una salida al atolladero al que nos han llevado los cuatro años del gobierno del PP y la orientación de sus padrinos. Con este fin hay que tejer acuerdos para desarrollar políticas comprometidas con las demandas de la mayoría social, que reestablezcan los derechos arrebatados por los gobiernos anteriores, en nombre de la “moderación y la estabilidad”.

Toda salida en positivo pasa por nuestro partido. El PSOE no puede ni debe conformarse con decir no al PP, tiene la responsabilidad de buscar los acuerdos necesarios en el Parlamento –y fuera de él con las organizaciones sindicales y con los movimientos sociales– que permitan conformar las mayorías suficientes para liberar a la mayoría social, trabajadores, jóvenes, jubilados, autónomos, de la losa que significaría un gobierno de continuidad.

Las más de 1300 firmas entregadas en el último Comité Federal, las reuniones realizadas en diversas agrupaciones de todo el país, para que nuestro grupo parlamentario no dé ningún apoyo a ningún gobierno de continuidad, deben ser atendidas y respetadas, los militantes socialistas queremos que nuestro partido sea un verdadero instrumento para defender los intereses de la mayoría de los ataques de la derecha, que no sea utilizado para la defensa de intereses contrarios a los de la mayoría.

Nuestro partido no puede desoír la preocupación, las aspiraciones urgentes de la población trabajadora, de la juventud, en la difícil situación que viven. No puede volverles la espalda, digan lo que digan los grupos de presión financieros y los medios de comunicación a su servicio.