Por qué conviene entender, sin tecnicismos, cómo se investiga un siniestro ferroviario
Desde Tribuna Socialista queremos mostrar toda nuestra solidaridad y afecto a las familias, amigos y compañeros de los 45 fallecidos en unos momentos terribles por la pérdida de personas con historias, sueños, futuro…y que han visto rotas todas sus ilusiones en este maldito accidente ferroviario. Queremos así mismo mostrar todo nuestro apoyo a los heridos y desearles una pronta recuperación.
La colisión ferroviaria de Adamuz (Córdoba) no es un suceso más en la crónica de incidencias: es una herida colectiva. En cuestión de segundos, un viaje rutinario se convirtió en tragedia y el país volvió a recordar, con crudeza, que la seguridad y la verdad importan tanto como el consuelo. Pero, junto al dolor, ha crecido otro problema: la confusión. La investigación avanza, sí, pero en paralelo circulan hipótesis prematuras, siglas incomprensibles para la mayoría y desinformación que se mueve más rápido que los hechos.
Este artículo pretende ser una guía clara. No para sentenciar una causa —eso corresponde a los peritos y a los juzgados—, sino para explicar qué se sabe, qué no se sabe todavía y por qué hay términos técnicos que, bien entendidos, ayudan a no caer en el ruido.
Lo confirmado: 45 víctimas y una emergencia sanitaria sostenida
A día de hoy, el balance oficial asciende a 45 personas fallecidas. Es el dato más duro y el único que debe presidir cualquier relato. A partir de ahí, conviene tener presente que la cifra de heridos y hospitalizados puede fluctuar, porque algunos pacientes reciben el alta y otros son derivados o revaluados. Hay personas que permanecen ingresadas y otras en estado grave, con seguimiento intensivo.
En tragedias de esta magnitud, además, suele ocurrir algo que resulta insoportable para las familias: la identificación no es inmediata. Aunque en algunos casos se puede avanzar con rapidez, en otros exige procedimientos forenses más complejos. Por eso, cuando se reclama “un resumen de las víctimas”, lo responsable es distinguir entre el número total confirmado y los detalles individuales, que solo deben difundirse cuando exista confirmación oficial y comunicación familiar.
Qué pasó, explicado sin jerga
El esquema básico, a falta del informe definitivo, se describe así:
Un tren de alta velocidad descarrila.
Al descarrilar, parte de sus vagones pierde la alineación con la vía y puede desplazarse lateralmente.
Si ese desplazamiento invade la vía contigua —la del sentido contrario—, el riesgo de choque es extremo.
El tren que viene de frente puede no disponer de margen suficiente para detenerse, aunque el maquinista frene y aunque existan sistemas automáticos.
Aquí hay una palabra que ayuda a entender todo: tiempo. Un tren a 200 km/h recorre aproximadamente 55 metros por segundo. Eso significa que un intervalo de apenas 20 segundos supone poco más de un kilómetro de distancia. Y un tren de cientos de toneladas no se detiene como un coche: necesita mucho espacio para frenar, incluso en condiciones óptimas. Cuando el obstáculo aparece de forma súbita, la física impone límites brutales.
Por qué se habla de un “vagón” concreto y de “un peso arrastrado”
En las primeras horas se han mencionado testimonios que apuntan a que pudo ocurrir algo anómalo en un vagón determinado y se ha especulado con la posibilidad de un elemento “adosado” o arrastrado en los bajos. Conviene tratar esto con cautela:
Un testimonio es valioso para orientar la investigación, pero no prueba una causa.
Una hipótesis como “algo arrastrado” requiere evidencias físicas: marcas en el carril, restos metálicos, daños específicos en bajos, trazas coherentes en la zona de inicio del descarrilamiento y correlación con los registros del tren.
Si ese elemento existió, habrá que determinar si fue la causa del descarrilamiento o una consecuencia del propio siniestro.
En términos sencillos: lo importante no es que una explicación “parezca posible”, sino que encaje con un conjunto de pruebas independientes y consistentes.
Qué investigan los peritos en un accidente ferroviario
Para entender por qué la investigación lleva tiempo, hay que saber qué piezas se analizan. Normalmente, se trabaja en cuatro planos a la vez:
1. El tren (material rodante) Se revisan ruedas, ejes, suspensión, sistemas de frenado, posibles fallos mecánicos, y se examinan los daños para reconstruir la secuencia: qué se rompe primero y qué se rompe después.
2. La infraestructura (la vía y su entorno) La “vía” no es solo el carril. Incluye traviesas, sujeciones, balasto, desvíos, juntas, aparatos de dilatación y el estado geométrico del trazado. Cualquier anomalía —una deformación, una pieza suelta, una irregularidad— debe fecharse: ¿estaba antes o aparece tras el impacto?
3. La señalización y los sistemas de seguridad Aquí aparecen las siglas. Traducidas: son capas que controlan autorizaciones, distancias y velocidades. La pregunta “¿funcionaron?” no se responde con opiniones, sino con registros: qué recibió el tren, qué detectó, qué ordenó el sistema y en qué milisegundo.
4. Los datos y comunicaciones Los trenes registran parámetros: velocidad, frenadas, avisos, estados del sistema, etc. También se analizan comunicaciones operativas y coordinación de tráfico. Es el equivalente ferroviario a reconstruir un accidente con telemetría, no con intuiciones.
Lo que no se debe afirmar sin pruebas: explosivos, sabotajes y culpables instantáneos
En las horas posteriores a Adamuz han circulado teorías de sabotaje, explosivos o conspiraciones. A falta de cualquier evidencia pública confirmada por la investigación, esas afirmaciones son irresponsables. No solo porque pueden ser falsas, sino porque intoxican el debate, presionan a las familias con rumores crueles y desvían el foco de lo urgente: asistencia, identificación, acompañamiento y verdad.
El papel de las redes: útiles para ayudar, peligrosas para mentir
Las redes sociales han servido para localizar a personas, compartir teléfonos de atención y aportar pistas prácticas. Pero también han sido terreno fértil para imágenes falsas, vídeos descontextualizados y “confirmaciones” inventadas. En este contexto, una regla básica protege a cualquiera que lea o comparta información: si un contenido no tiene origen verificable y no está respaldado por fuentes responsables, no se difunde.
La viralización de historias periféricas —incluida la búsqueda de un animal de compañía citado en algunas crónicas— demuestra hasta qué punto el foco puede desplazarse. Es comprensible que esas historias conmuevan, pero no pueden sustituir el centro moral y periodístico del caso: las 45 vidas perdidas y la rendición de cuentas basada en hechos.
Qué puede exigirse desde ya
Hay una exigencia inmediata y otra de medio plazo:
Inmediata: transparencia sobre el estado de la investigación dentro de los límites necesarios (no todo puede publicarse sin interferir).
De medio plazo: auditorías técnicas, revisión de protocolos, evaluación de infraestructuras y sistemas, y responsabilidades donde corresponda, sin convertir el dolor en munición.
Adamuz no necesita ruido. Necesita verdad. Y la verdad solo llega con método, pruebas y paciencia, por más que duela esperar cuando lo que se ha roto es irreparable.
Maria Iglesias
A las víctimas y familiares de los accidentes
ferroviarios de Adamuz y Gelida
La Asociación Trabajo y Democracia, su Junta Directiva y el Comité de Redacción de Tribuna Socialista, queremos trasladar nuestro pesar a las familias de las víctimas mortales, accidentados y perjudicados en los accidentes entre el tren Iryo y el Alvia, que ha tenido lugar el día 18 de enero a su paso por Adamuz (Córdoba) y la familia del fallecido en el accidente del 19 de este mismo mes a su paso por la localidad de Gelida (Barcelona). Deseamos la más pronta recuperación de todas y todos los heridos.
Estamos en el momento de la necesaria investigación rigurosa y transparente, para determinar las causas de este desgraciado accidente, para poder depurar las responsabilidades que puedan corresponder, al objeto de evitar accidentes de características tan graves como estos.
La seguridad de las personas, trabajadores y viajeros, y de la ciudadanía en general, tiene que ser la prioridad en el transporte público, sea ferroviario, aéreo o por carretera.
Escribir sobre las nuevas tecnologías en 2026 pasa inevitablemente por hablar de la IA, redes y algoritmos, tecnopoderes, control social, controles medios… en definitiva comprobar que, a pesar del “progreso” que han supuestos para la humanidad (eso es algo indiscutible), este está siendo desviado o disfrazado por las grandes tecnológicas(nuevo feudalismo) hacia un control disfrazado de progreso.
En el último año, hemos asistido a la toma de posesión del último presidente de EE.UU Donald Trump, allí estaban presentes Amazon, Meta, Tesla, ChatGPT, etc…y no estaban por casualidad, habían apoyado al “nuevo emperador” para alcanzar ese lugar y había llegado el momento de reclamabar su sitio en el nuevo mundo que quería construir, cambiando el mundo hasta ahora conocido y utilizando masivamente las nuevas tecnologías que estas corporaciones le brindan, esto significa nada más y nada menos que tomar el control de medios de información, comunicación y difusión y por supuesto, el control social.
Es evidente que estás nuevas tecnologías han sido un avance, que la IA es un logro para la evolución de la humanidad, pero a la vez un peligro si no es controlada por los poderes democráticos y esa es la lucha que en estos momentos se está produciendo entre estos nuevos poderes y los poderes elegidos por los ciudadanos y en esta batalla, por la libertad y derechos de las personas, es donde las instituciones tienen que imponer normas y reglamentos, tal como Europa está intentando, porque hay que regularlas con fuerza ya que sin regulación, contrariamente al mensaje que intentan colocarnos, “ peligran nuestros derechos y peligra la democracia, tal como la conocemos, y peligra la sociedad actual”.
Ellas, las nuevas tecnológicas, se niegan a pagar impuestos, a reconocer derechos de autor, a regular la difusión de falsedades y bulos en redes, a denunciar la manipulación de la información, a eliminar contenidos peligrosos….
Y sin embargo es importante recordar que hay otros peligros más sutiles que se están llevando a cabo cada vez con menos disimulo como es la sedación de la sociedad, está se realiza con la creación de mundos artificiales y relatos irreales y llevan a las personas a un multiverso.
Es importante hacer especial referencia a lo que está suponiendo para nuestras vidas cotidianas y para el planeta estos nuevos poderes, sustentados en inmensas fortunas y en el control de medios de comunicación o poderes políticos vía fomento ideologías de ultraderecha, apoyo a esos partidos y sus líderes. Igualmente con sus medios, manipulan o crean falsas expectativas con el objetivo de destruir las democracias liberales y sustituirlas por Autocracias, modelo China o Rusia, dando razón a lemas o dichos como “puede haber progreso sin derechos”, esto lo hemos definido como «Postdemocracia».
A nivel social, sus efectos se sienten cada vez más, sus medios de desinformación influyen en los comportamientos sociales, desincentiva la participación de la ciudadanía y con ello la capacidad de la sociedad de controlarlas. Influyen en la propia estructura de la sociedad cada vez más disgregada, más individualizada y a la vez aislada.
Vemos como las enfermedades mentales avanzan y parte de ello se debe a la insatisfacción vital que ese mundo irreal va introduciendo en nuestros pensamientos y reflexiones, pues nuestros avatares, son eso “avatares” pero cuando caemos en ello, es difícil de asumir para muchos ciudadanos y ciudadanas.
La sociedad debe recuperar o no dejarse arrebatar su capacidad de luchar, responder a esta sumisión en la que nos conducen vía IA, algoritmos o fabulaciones; la deshumanización que esto supone con sus medios de control social y la destrucción que suponen en puestos de trabajo, esquilmar los recursos naturales y con ello dañar el planeta, en su afán de acaparar riquezas y convertirse en intocables y “dioses” todo ello basado en su control tecnológico.
Hay unas realidades que hay que conocer y que nunca nos son presentadas por este nuevo cuadro económico y social:
La tecnología acentúa y favorece las desigualdades.
Afecta a la participación y la conciencia ciudadana.
Ataca las libertades y los derechos.
Destruye valores como la Igualdad, fraternidad, libertad y la solidaridad.
Potencian el individualismo frente a lo colectivo.
Para acabar esta reflexión, me gustaría exponer una serie de ideas que nos transmiten los pensadores que han analizado este fenómeno denominado IA.
La IA no crea, es alimentada de datos, acaparan datos en grandes centros de datos y sus dueños les aplican los algoritmos que nos darán las respuestas, pero siempre serán controladas por quien diseña dichos algoritmos, lo cual nos puede llevar a cuestionarnos, la bondad del sistema, y si es una verdadera Inteligencia artificial. Por ahora podemos decir sin miedo a equivocarnos que NO, que las maquinas toman decisiones basadas en la computación y cruce de miles de casos, pero no crean nada nuevo y por supuesto, no tienen capacidad de diseñar pensamiento propio.
No debemos olvidar además que todo esto requiere del consumo de gran cantidad de recursos, sin precedentes hasta ahora en la humanidad, esto supone expoliar y acaparar datos, explotación de mano de obra, consumo de enormes recursos naturales como: agua, energía y tierra.
Muchas personas ya comienzan a sufrir el impacto de la IA, y eso puede volverse contra esas nuevas tecnologías y la visión de ellas que tenemos, sabemos que nos venden un mundo mejor y un progreso infinito, pero esa es la definición exacta “nos venden”, mientras nos van socavando la dignidad y los derechos que hemos adquirido durante años de lucha.
Por ello hay que pelear contra la falta de transparencia, la opacidad que acompaña al desarrollo de este nuevo mundo que nos están proyectando cada vez más, o sin lugar a dudas, sucumbiremos a él y pasaremos de ser usuarios a clientes y al final desechables, para esa elite que pretende dominar a millones de personas y que sigue acumulando poder e influencia en ese futuro.
Quizás, ahora, sintamos lo que sentían aquellos obreros que formaron parte del movimiento Ludista, artesanos que con sus manos y herramientas creaban sus productos y que vieron como las maquinas, en manos de grandes comerciantes e industriales, amenazaban sus empleos, sus condiciones laborales y sus condiciones de vida.
Este año se cumplen 20 años desde que se publicó el primer número de Tribuna Socialista1. Meses antes se habían reunido en Silla (Valencia) un grupo de compañeros y compañeras preocupados ante el panorama que se vislumbraba en nuestro país. En su primer editorial explicaban:
“El 16 de julio de 2005, compañeros y compañeras socialistas de distintas procedencias territoriales y experiencias políticas, pusimos en común nuestras preocupaciones e inquietudes sobre la situación política de nuestro país, y como inciden en la mayoría social”
Y concluían con un compromiso editorial:
“El espíritu de este boletín es el compromiso con el mantenimiento de los valores y principios ideológicos que nos definen como socialistas. Consagrando: La libertad, la solidaridad, la igualdad, como cimientos de un modelo social más justo. Comenzamos por la defensa y recuperación de los derechos arrancados por nuestros antepasados en la lucha secular por la democracia, y que constituyen la base del Estado de Bienestar”
Sin esfuerzo podemos desmentir a Carlos Gardel y su tango “Volver” cuando dice “que 20 años no es nada”. El mundo y nuestro país en concreto han mudado su piel cuan serpiente. De aquellos tiempos en los que el PSOE y el PP se turnaban en el mundo parlamentario y la mayoría social asistía expectante a los bandazos políticos, no ha quedado nada. Veamos una somera cronología de los hechos:
2005 – 2012, la transición se resquebraja
Ya desde principios de siglo las costuras de la Constitución se empezaron a abrir ante la irrupción de las masas en el terreno político; en primer lugar, se empezó a hablar de memoria histórica y de reivindicaciones que la transición había dejado orilladas; después el rechazo a la participación española en la segunda guerra de Ikak movilizó a millones de personas; las patéticas actuaciones del PP en la crisis del Prestige, el accidente del Yak-42, y en atentado del 11 de marzo de 2004. Estaban justificadas, más que de sobra, las preocupaciones e inquietudes a las que se refería el editorial del n.º 1 de Tribuna Socialista al estallar la crisis económica de 2008 que se llevó por delante al Gobierno socialista de Zapatero, ante la aprobación de las reformas de pensiones (2011) y las reformas laborales de 2010 y 2012, así como del artículo 135.3 de la Constitución, impuesta por Ángela Merkel, que sometía nuestros servicios públicos a la salud de los bancos.
Tras Zapatero volvió el PP con Rajoy a la cabeza aprobando una reforma laboral que llenó de alegría a los grandes empresarios, profundizando más aún la reforma de las pensiones, y entregando el país a los corruptos.
Signo de la resistencia trabajadora, las organizaciones sociales mayoritarias convocaron una huelga general en 2010 y dos huelgas generales masivas en 2012, ante el paro creciente, la represión campante y el deterioro progresivo de los servicios públicos. Después se hizo el silencio sindical.
2012 – 2018, crisis total
En 2014 Juan Carlos I abdica en Felipe VI tras descubrirse que desde que fue nombrado Rey por el dictador había amasado una enorme fortuna, mediante negocios corruptos amparándose en la impunidad que le garantizaba la Constitución, y por los que pasados años huyo a Abu Dabi, para evitar la evidencia de que no todos somos iguales ante la ley.
Por otro lado, a partir del año 2012 se desarrolla el llamado “process” a raíz del debate estatutario que se produjo en Cataluña en el que se burló la voluntad y decisiones del pueblo catalán, y que tuvo como consecuencia la radicalización a posiciones independentistas de una gran parte de la población catalana. La convocatoria de un referéndum en 2017 por la Generalitat y el Parlament llevó a la Monarquía a una situación sin precedentes. El aparato de Estado, abanderado por Felipe VI, desencadenó una represión desaforada y el Gobierno de Rajoy, apoyado por el PSOE y todos los partidos de la derecha, aplicó el artículo 155 de la Constitución por el cual asumía el Gobierno de la Generalitat.
En el periodo 2014-2018 el PSOE se vio envuelto en una crisis sin parangón; en las primarias de 2014 para elegir al secretario general, Pedro Sánchez ganó la elección contra el candidato del aparato; en octubre de 2016, en una maniobra bochornosa en el Comité Federal, cesó a Sánchez; seguidamente Sánchez ganó otras primarias, en 2017, contra la candidata del aparato apoyándose en las bases del partido. A pesar de las continuas presiones, en 2018 Pedro Sánchez ganó una moción de censura, apoyándose en los partidos a su izquierda, contra el PP de Mariano Rajoy que tenía medio Gobierno en los tribunales envueltos en la corrupción.
Y en esto “llegó el comandante y mandó parar” como cantaba Carlos Puebla. Una insurrección popular espontánea se produjo el 15 de marzo de 2015 (popularmente conocida 15M). Las masas, hartas, tomaron las calles de todo el país durante la jornada de reflexión, el día antes de las elecciones municipales, con la voluntad de barrer todo el sistema político. El panorama parlamentario cambió radicalmente apareciendo nuevos partidos a derecha e izquierda, y la necesidad de llegar a pactos para formar algún gobierno. La crisis se desató tanto en el PSOE como en el PP. La izquierda del PSOE irrumpió en el Congreso con más de 70 diputados y más de 5 millones de votos.
2018 – 2025, se cae la careta
Durante este periodo, la crisis constitucional se ha hecho palpable. A pesar de que Pedro Sánchez, apoyado por los partidos de izquierda, no ha sido capaz de revertir las reformas laborales, ni la represiva “Ley Mordaza” que le exigía la mayoría social, ni ha frenado las privatizaciones y el proceso destructivo del Estado de bienestar, desde el minuto uno su Gobierno ha sido tachado de ilegitimo por los partidos de la derecha, por la judicatura, por el aparato mediático e incluso por elementos del propio PSOE. Sin embargo, Pedro Sánchez y su Gobierno fue más lejos de lo que podíamos pensar, sacando adelante la Ley de Amnistía. Esto, provocó el miedo de los herederos del franquismo a perder alguno de los resortes del Estado les coloca enfrente de la mayoría social y de un Gobierno que osa zarandear las togas herederas del TOP y que, aunque simbólico, ha sido el primer Gobierno en remover el Valle de los Caidos, tras 50 años de democracia tutelada.
Aznar, tótem de la derecha, llama cerrar filas, y todo el poder judicial se entrega a una vorágine prevaricadora interviniendo sin pudor en la vida política, el poder mediático a la propaganda fascista contra derechos y libertades, y el PP y VOX defienden programas ultraderechistas que ni Hitler, Mussolini o Franco tendrían ningún problema en firmar.
Con este panorama, el “gobierno progresista”, en aras de la defensa del Estado de Derecho, del ordenamiento jurídico, de la Monarquía, de la Unión Europea, se muestra conciliador practicando políticas que no molesten demasiado a la derecha. El incremento de gastos militares, mandado por Trump, que no pueden ser más que destinados a la continuidad de la guerra entre Ucrania y Rusia, los negocios y venta de armas al Estado genocida de Israel, y más recientemente los apoyos o el silencio ante los ataques a la soberanía de los pueblos practicado por la Administración Trump en Sudamérica, junto con la situación económica que viven las familias sometidas por la inflación y la dificultad para el acceso a la vivienda, dificultan la resistencia que ejerce los partidarios de la izquierda para enfrentar al ascenso de la extrema derecha. Son de agradecer los gestos de Pedro Sánchez frente a Trump en la cumbre de la OTAN en junio del pasado año y las decisiones y declaraciones frente a Israel, pero no dejan de ser simbolismos que soslayan los 70.000 asesinados en Gaza.
Organizar la resistencia
De manera tenaz, nuestro boletín Tribuna Socialista ha servido de portavoz mensual, a largo de 172 números, para la defensa de derechos políticos y sociales; abanderando la defensa de la sanidad ante la privatización rampante; los presupuestos de educación pública ante los recortes en beneficio de la concertada y la rapiña de la Iglesia Católica; defendiendo el actual sistema público de pensiones y el poder adquisitivo de los pensionistas; los derechos y salarios de los trabajadoras y trabajadores; la emancipación de la mujer y la defensa de sus derechos y su vida; posicionándose intransigentemente contra la guerra,…etc. A lo largo de estos 20 años, incansablemente, hemos dado voz a numerosos compañeros y compañeras de distintas sensibilidades, no solo socialistas, para que expresaran sus opiniones como argumentario de estos valores.
En 2018 surge la Asociación Trabajo y Democracia (ASTRADE) con el objetivo de dar cobertura legal a conferencias, debates, publicaciones…etc. Desde ese momento ASTRADE ha impulsado o participado en varios actos y conferencias presenciales o telemáticas.
Según sus estatutos2 y esquemáticamente sus fines son:
Configurar un espacio de pensamiento, debate y elaboración con un enfoque de izquierdas.
Crear un lugar de encuentro plural, democrático y participativo.
Ser un contrapeso de las políticas neoliberales.
Promover canales en el mundo del trabajo con intereses propios contrapuestos al neoliberalismo.
Colaborar con organizaciones con objetivos análogos.
Apoyar cualquier iniciativa que persiga la mejora de las condiciones laborales y políticas de trabajadoras y trabajadores.
En junio de 2024, ASTRADE y Tribuna Socialista nos integramos. Así lo anunciábamos en el número 155 de nuestra revista3.
“Tras años de colaboración, y compartiendo valores fundacionales, la revista de libre expresión política Tribuna Socialistay la Asociación Trabajo y Democracia, sus órganos de dirección y sus asociados y asociadas, hemos decidido unirnos, en la asamblea celebrada el pasado 27 de junio”
Punto de encuentro
En todo el mundo vivimos un momento de angustia y desorientación. Las noticias que llegan desde todas las latitudes ponen en cuestión cualquier referencia a lo que queda de derecho internacional. La arbitrariedad, la impunidad, el asalto a la soberanía de los pueblos se enseñorea en todo el mundo.
En nuestro país, muchos trabajadores y trabajadoras nos manifestamos faltos de representación. Echamos de menos organizaciones que se expresen de manera independiente defendiendo nuestros intereses como clase social mayoritaria. Es por esto que surgen como setas tras la lluvia todo tipo de asociaciones vecinales o colectivos en defensa de algún servicio público. Las formas de resistencia se multiplican nacional o internacionalmente, y lo hacen al margen de Gobiernos e instituciones internacionales encorsetados por su impotencia o complicidad ante los abusos de los que somos víctimas la mayoría.
No es habitual que una asociación como ASTRADE disponga de un órgano de expresión como es Tribuna Socialista, ni tampoco lo es que un grupo de compañeros se conjuren con numerosos colaboradores para impulsar este punto de encuentro, sin sectarismos ni imposiciones, para ayudar a organizar la defensa de las reivindicaciones e intereses de la gran mayoría de la humanidad, incluida su propia existencia.
Desde todo el mundo compañeros y compañeras se coordinan y organizan para preparar una respuesta ante las guerras que una banda de criminales entregados al lucro, sin importarles la propia destrucción del planeta, pretenden condenar a la población.
En enero de 2016 Trump levantó la polémica con la siguiente declaración: “Tengo a la gente más leal…Podría pararme en mitad de la Quinta Avenida y disparar a gente y no perdería votantes”. Diez años después, él no ha disparado directamente, es el inductor del asesinato de Renèe Good en Minneapolis y otras cuatro muertes más. Ha transformado el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de los EE.UU. -Inmigration and Costums Enforcements (ICE)-, en una organización paramilitar al servicio de su presidencia totalitaria. La Asociación Trabajo y Democracia, editora de la revista Tribuna Socialista, nos solidarizamos con el pueblo de Minnesota y la huelga que han llevado a cabo el día 23 de este mes de enero.
Esa declaración sobre la impunidad ante sus votantes es compartida por los tiranos y tiranillas que gobiernan subidos a la ola de fascismo a la que asistimos. Lo grave, como el caso de Hitler en 1932, es que ese poder ha sido adquirido en las urnas. Y lo peor es que una gran masa de votantes mantiene su apoyo e intención de voto a esta forma de gobernar dictatorial.
Este lamentable fenómeno se reproduce en nuestro país; de otro modo no se entiende la impunidad de Díaz Ayuso, tras la decisión política de dejar sin asistencia hospitalaria a 7.291 personas en las residencias de Madrid en 2020, contribuyendo a su muerte en abandono o su cada día más vergonzante corrupción basada en la privatización sanitaria y que la sigan votando o con intención de votarla. Lo mismo ocurre respecto a su partido, el PP, que, tras evidenciarse la indolencia, ineptitud dolosa de Mazón en Valencia y las falsedades de Feijóo, mantiene la cualidad de Partido más votado en Extremadura.
En general, la gente piensa que el exterminio en Gaza o la sangría de muertos en los frentes ruso y ucraniano no les afecta, y muchos y muchas siguen dando su apoyo a partidos como PP y VOX que apoyan abiertamente al genocida Netanyahu y que secundan la violencia de Trump contra otros Estados soberanos y contra su propio pueblo.
El problema, y la historia está repleta de ejemplos, es que lo que ha ocurrido en Venezuela puede ocurrir en cualquier otro país. Retrotrayéndonos en el tiempo, la sociedad británica y francesa debieron pensar que la invasión de Austria, los Sudetes, y después Polonia, en 1938 y 1939 respectivamente, no iba con ellos, de la misma manera que en 1936 se posicionaron en la una falsa neutralidad, respecto al golpe de Estado militar contra la II República española. Es posible que la sociedad groenlandesa, hasta hace unos pocos meses, habrá visto la situación de Venezuela como algo que no les afectaba. También Cuba, Colombia, Méjico están bajo amenaza. Veremos cuanto tarda el dictador en volver a señalar a Canadá.
No es nuestra intención realizar un análisis psicológico ni sociológico de cómo reaccionamos las personas y la sociedad ante los crímenes y la guerra cuando pensamos que nos son ajenos o las tenemos lejos. No obstante, tenemos muy claro que el 100% de la responsabilidad no es de los individuos ni de la sociedad. Hay muchos factores que influyen en la opinión publica y su acción o inacción: intoxicación mediática, inacción de la justicia, parálisis de las organizaciones sociales, influencia de los intereses económicos…
La responsabilidad recae en las instituciones de los Estados y en las direcciones de las organizaciones (partidos y sindicatos), por su doble lenguaje: Dicen estar contra el comercio de armas, pero continúan comerciando con países que no respetan los derechos humanos o que directamente comenten genocidio; como es el caso de Israel. Otro ejemplo claro de responsabilidad institucional y mediática lo tenemos en el relato que se ha impuesto sobre la guerra en Ucrania. Llevamos cuatro años de conflicto, tiempo en el que se han soslayado los factores previos desencadenantes de la guerra, como si, de repente, Rusia hubiese invadido Ucrania sin hechos previos, lo que no justifica en absoluto la agresión militar de Putin. Para quienes quieran profundizar en este asunto, y en el desarrollo del genocidio cometido por Israel en Gaza, ponemos a su disposición las 83 publicaciones que en Tribuna Socialista hemos publicado a lo largo de este cuatrienio (1). Resumir que, tras este conflicto ha estado y está la apropiación del mercado de la energía en Europa: gas licuado y petróleo, principalmente, cuya gran tajada mayoritaria se ha llevado EE.UU. Han impuesto la versión de “buenos y malos”, una simpleza, cuando lo que ha detrás es una guerra de intereses económicos, entre otros. La energía, particularmente el petróleo, es el común denominador de los conflictos actuales: Palestina, Irán, Venezuela, Groenlandia, así como las dos guerras de invasión de Irak (1990-1991 y 2003 a 2011) y la intervención en Libia (2011).
Los organismos e instituciones supranacionales e internacionales también quedan retratados. La Unión Europea y la ONU entraron en parálisis tras la respuesta desproporcionada y genocida que Israel comenzó a dar en Gaza, tras el 7 de octubre de 2023, y la descarada complicidad de la Administración estadounidense de Biden; Trump ha venido después a poner su sello personal y a sacar tajada para su entorno, pero sin desviarse del apoyo al genocidio que ya estaba iniciado. La UE sigue en encefalograma plano. Las palabras vacías, como el silencio, son una forma de complicidad necesaria y vergonzante.
El papel de lacayo que el Sr. Rutte, secretario general de la OTAN, está desempeñando, explica décadas de rechazo a esa estructura militar que en España se impuso tras el intento de golpe de Estado militar del 23 de febrero de 1981 -el Gobierno de Calvo Sotelo firmó la adhesión de España a la OTAN el 30 de mayo de 1982, y el de Felipe González selló la permanencia tras el tramposo referéndum del 12 de marzo de 1986-. Hoy queda claro el papel de la OTAN al servicio del imperialismo occidental, muy particularmente a los intereses económicos de los EE.UU. La memoria es muy importante, y por ello hay que recordar también los infames Pactos de Madrid, en 1953, entre los USA y el régimen franquista, por los que Estados Unidos instaló en España cinco bases militares: Torrejón (Madrid), San Pablo (Sevilla), Zaragoza, Rota y Morón de la Frontera -quedan activas la de Rota y Morón-. Enclaves militares desde los que Estados Unidos lanza sus incursiones bélicas.
La situación, una vez más, deja en evidencia a la Organización de Naciones Unidas (ONU), cuyo Consejo de Seguridad está integrado por cinco naciones: Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China, todas ellas con derecho a veto y siendo las mayores incitadoras de conflictos armados del planeta.
A pesar de todo: de una mayoría mediática intoxicando diariamente y polarizando a la sociedad; del poder económico azuzando guerras para salvaguardar sus intereses; de los aparatos de los Estados -tanto represores como de inteligencia- al servicio de los poderosos, etc. La resistencia de quienes viven de su trabajo hace saltar todas las previsiones y adversidades. Lo vivimos a principios de este siglo con el rechazo masivo a la guerra de invasión de Irak, lo vemos con el fortalecimiento del movimiento contra la guerra en Ucrania y su rechazo a continuar alimentándola, la hemos vivido recientemente con las masas en las calles manifestándose contra el genocidio de Israel contra el pueblo palestino, vemos con esperanza a la generación Z alzando la voz contra la desigualdad en distintos países, lo estamos viendo en las grandes ciudades estadounidenses contra el ICE y sus crímenes. Vemos una inmensa ola de rechazo popular a la invasión de Venezuela y a la rapiña que se cierne sobre sus recursos, así como contra las pretensiones de Trump de apropiarse Groenlandia.
Las masas quieren salir a las calles a movilizarse, mientras las organizaciones oficiales y las instituciones están paralizadas por el miedo a dar un paso que les deje fuera de juego. No son conscientes de que ya están fuera de juego y de que cuando quieran acudir a las masas, éstas, ya no confiarán en sus llamados.
Son las masas sociales: la juventud y la clase trabajadora, los únicos que puede frenar el avance del imperialismo hacia la barbarie a la que nos empuja. Pero los marxistas sabemos que las masas por sí solas no lo harán; necesitan a sus organizaciones para defender la democracia y en última instancia a la humanidad. Y, a pesar de la no comparecencia de quienes dirigen esas organizaciones, los pueblos resisten, se movilizan y buscan organizarse en los movimientos sociales de base.
La izquierda tiene la imperiosa necesidad de organizarse. Es deseable que sean los partidos y sindicatos de la clase trabajadora quienes nos organice y movilice. Las organizaciones de la izquierda están en la disyuntiva de ser motor o freno; acompañar a las instituciones subordinadas a los intereses de las minorías que confrontan mediante la guerra o escuchar a la mayoría, organizarla y defender los intereses y reivindicaciones de la mayoría social.
TS-130, de enero de 2022, Pág. 20. Comunicado del CATP, publicado el 21 de enero, un mes antes de la ocupación de territorio ucraniano por parte de Putin.
TS-131, de febrero de 2022. Pág. 20. Comunicado del CATP, Contra la Guerra.
TS-132, de marzo de 2022. Págs. 3 y 4 de. Editorial: “No a la Guerra. Recuperar la capacidad de compra de los salarios, parar la especulación”.
TS-133, de abril de 2022. Págs. 6 a 9. “Conferencia obrera europea contra la guerra y la explotación”.
TS-134, de mayo de 2022. Págs. 3 y 4. Editorial “Ni un euro para la guerra”.
Págs. 17 a 19 del mismo número (TS-134). “25 de junio. Encuentro europeo contra la guerra, la OTAN y la explotación”.
TS-138, de noviembre de 2022. Págs. 18 a 21. “Manifiesto: ¡Alto a la Guerra!”.
TS-139, de diciembre de 2022. Pág. 11. “Al a la guerra, sin condiciones”. Artículo de Juan Fernando Díaz-Mayordomo y Silvia Font.
Págs. 12 y 13 del mismo número (TS-139). “Cuidado con las sanciones económicas”. Artículo de Roberto Tornamira.
Pág. 21 del mismo número (TS-139). “Guerra tras guerra”. Artículo de Eduardo Hernández.
TS-140, de enero de 2023. Pág. 13. “Presentación pública del manifiesto ¡Alto a la guerra!
TS-141, de febrero de 2023. Págs. 3 y 4. Editorial “Doce meses de destrucción y muerte”.
Pág. 7 del mismo número (TS-141). “Misiles o pensiones”. Artículo de Balsar Santos”.
Págs. 8 y 9 del mismo número (TS-141). “Primer año de guerra”. Artículo de Roberto Tornamira.
Pág. 10 del mismo número (TS-141). Comunicado del CATP “¡Alto a la guerra en Ucrania!
Pág. 11 del mismo número (TS-141). Comunicado del Colectivo de Mujeres Republicanas “¡8 de marzo por el alto a la guerra! ¡Por las reivindicaciones!
Pág. 18 del mismo número (TS-141). “Los pueblos de Europa toman las calles para gritar ¡Alto a la guerra! Artículo de Baltasar Santos.
TS-142, de marzo de 2023. Pág. 8. “Detener la matanza. Alto al derramamiento de sangre. Artículo de José Antonio Iniesta.
Págs. 9 y 10 del mismo número (TS-142). “Crónica del acto contra la guerra, organizado por ASTRADE en la Agrupación Socialista del Distrito de Salamanca (Madrid).
TS-143, de abril de 2023. Págs. 3 y 4. Editorial “1º de mayo: ¡Alto a la guerra social y militar!
Págs. 16 y 17 del mismo número (TS-143). “Manifiesto internacional contra la guerra”.
Págs. 22 y 23 del mismo número (TS-143). “¡Alto a la guerra! Artículo de Manuel Ruiz.
TS-145, de junio de 2023. Págs. 8 y 9. Acto debate, organizado el 31 de mayo por el Club de Amigos de la Unesco: “Ucrania: alcanzar la paz y el desarme nuclear”.
Pág. 10 del mismo número (TS-145). Comunicado de Militares contra la guerra “Sobre la paz y el alto el fuego en Ucrania”.
TS-147, de octubre de 2023. Págs. 2 y 3. Editorial “La barbarie sionista se ceba en Palestina”.
Pág. 6 del mismo número (TS-147). Crónica de la manifestación solidaria con Palestina en Madrid, del 29 de octubre de 2023.
Pág. 10 del mismo número (TS-147). Declaración de ASTRADE “¡Es una indecencia permanecer callados ante el exterminio que se está produciendo en Gaza!
TS-148, de noviembre de 2023. Pág. 5. “Alto al genocidio del pueblo palestino”. Artículo de José Antonio Iniesta.
Pág. 21 del mismo número (TS-148). Resolución del CATP “¡Alto el fuego inmediato, levantamiento del bloqueo de Gaza!
Pág. 22 del mismo número (TS-148). Comunicado del Colectivo de Mujeres Republicanas, contra la guerra y el genocidio.
TS-149, de diciembre de 2023. Págs. 2 y 3. Editorial “Salvar la economía hundiendo la humanidad”.
Págs. 4 y 5 del mismo número (TS-149). “No a la venta de armas”. Artículo de Baltasar Santos.
Pág. 10 del mismo número (TS-149). “La guerra”. Artículo de Manuel Ruiz.
TS-150, de enero de 2024. Págs. 2 y 3. Editorial “El coste de la guerra para los ciudadanos de Europa”.
Pág. 5 del mismo número (TS-150). Posición del Comité de Redacción “¡Lo que está ocurriendo en Gaza es un Genocidio!”
Págs. 6 a 8 del mismo número (TS-150). Crónica, de Pascual Sánchez, del la Manifestación del 29 de enero en Madrid. “¡Alto al Genocidio! ¡Alto el fuego inmediato!
Pág. 14 del mismo número (TS-150). “¡No a la guerra! Artículo de Manuel Ruiz.
TS-151, de febrero de 2024. Pág. 14. “Segundo año de guerra en Ucrania ¡Alto el fuego incondicional! Artículo de Pascual Sánchez.
Pág. 15 del mismo número (TS-151). “17 de febrero: Alto a la masacre en Palestina”. Artículo de Rogelio Obrador.
Pág. 33 del mismo número (TS-151). Comunicado del Colectivo de Mujeres Republicanas “Apoyar la resistencia palestina es preservar el significado del Día Internacional de la Mujer Trabajadora”.
TS-152, de marzo de 2024. Págs. 4 y 5. Crónica del acto celebrado el 21 de marzo en la sede de UGT“¡Alto al Genocidio! Redactado por Roberto Tornamira.
Pág. 13 del mismo número (TS-152). 8M: Solidaridad con las mujeres palestinas. Artículo de Montse Salvatierra.
Págs. 14 a 16 del mismo número (TS-152). Entrevista a Manuel Ruiz, capitán de navío.
TS-Especial, de mayo de 2024. “Llámenlo por su nombre: Genocidio”.
TS-155, de junio de 2024. Págs. 5 y 6. “La mayoría quiere convivir en paz y no alimentar las guerras” Posición del Comité de Redacción de Tribuna Socialista.
TS-156, de julio de 2024. Págs. 2 y 3. Editorial “OTAN, 75 aniversario de un trampantojo”. Págs. 13 a 16 del mismo número (TS-156). Llamamiento del Comité de Enlace Europeo contra la Guerra, reunido el 4 de mayo de 2024.
TS-158, de septiembre de 2024. Págs. 23 y 24. “EE.UU., e Israel retransmiten en directo sus crímenes en Palestina, con el silencio mundial”. Artículo de Joseba Izaga.
TS-159, de octubre de 2024. Págs. 2 a 4. Editorial “Tiempos convulsos”.
Págs. 10 y 11 del mismo número (TS-159). “La obsolescencia de la ONU”. Artículo de Vicente Mateos.
Págs. 18 a 20 del mismo número (TS-159). Entrevista a Viçent Garcés, ex eurodiputado socialista, participó en la reunión del 4 de mayo en París contra la Guerra y en la Conferencia de Berlín del 2 y 3 de noviembre de 2024.
Pág. 25 del mismo número (TS-159). Denuncia de censura “Palestina, una tierra negada y silenciada por la UNED
TS-160, de noviembre de 2024. Págs. 16 y 17. “El imperio contraataca” Artículo de Viçent Garcés.
TS-161, de diciembre de 2024. Págs. 5 y 6. ¿Hacia dónde va Europa? Artículo de Baltasar Santos.
Págs. 14 y 15 del mismo número (TS-161). “Manifestación contra el genocidio en Gaza: La última del año, pero no será la última”. Crónica de Roberto Tornamira.
TS-162, de enero de 2025. “Manifestación contra el genocidio en Gaza, 18 de enero: la primera del año, pero no será la última”. Artículo de Pascual Sánchez.
Págs. 24 a 26 del mismo número (TS-162). Campaña por la liberación del Dr. Abu Safiya.
TS-163, de febrero de 2025. Págs. 8 y 9. Artículo “La Europa humillada”, de Manuel Ruiz.
Págs. 12 a 15 del mismo número (TS-163). Entrevista a Taher Alí, palestino nacido en el exilio y militante por la Liberación de Nacional Palestina.
TS-164, de marzo de 2025. Págs. 2 y 3. Editorial “La primera víctima de la guerra es la verdad”.
Págs. 9 a 11 del mismo número (TS-164). Entrevista al coronel de infantería, Enrique Vega Fernández.
Pág. 17 del mismo número (TS-164). Campaña por la liberación del Dr. Hussam Abu Safiya, preso de Israel.
TS-165, de abril de 2025. Págs. 14 a 16. Artículo “¡El Estado palestino es una herramienta para normalizar el apartheid y el genocidio!”, de Awad Abdel Fattah.
TS-166, de mayo de 2025. Págs. 2 y 3. Editorial “Israel es un Estado genocida: rompamos relaciones con Israel”.
Págs. 8 a 10 del mismo número (TS-165). Acto organizado por ASTRADE, el 13 de mayo de 2025, con el capita´n de navío de la Armada, Manuel Ruiz, el oficial de la Armada Manuel Pardo y el 1er. Secretario de la Agrupación del PSC en El Vendrell, Baltasar Santos, bajo el título “Guerra en Ucrania: antecedentes y consecuencias de la paz impuesta por los EE.UU.”
Pág. 16 del mismo número (TS-165). Artículo “Contra el genocidio en Palestina”, de Baltasar Santos.
Pág. 16 del mismo número (TS-165). Artículo “Libertad para el DR. Abu Safiya”, de Baltasar Santos.
Págs. 17 y 18 del mismo número (TS-165). Artículo “Un genocidio sostenido en el tiempo”, de Pascual Sánchez.
Págs. 19 y 20 del mismo número (TS-165). Comunicado de Juristas por Palestina “Ante el ataque armado contra el buque humanitario Conscience, de la Flotilla de la Libertad”.
TS-167, de junio de 2025. Pág. 14. Artículo “Vasallaje de Europa”, de Fernando Ruiz.
Págs. 16 y 17 del mismo número (TS-167). Artículo “Cruzando el abismo”, de Manuel Ruiz.
TS-169, de septiembre de 2025. Págs. 2 a 4. Editorial “Dos caras de la misma moneda: la sumisión institucional a Trump y la resistencia de los pueblos”.
Págs. 12 y 13 del mismo número (TS-169). Artículo “El pueblo palestino vencedor de la vuelta ciclista a España 2025”, de Roberto Tornamira.
Págs. 14 y 15 del mismo número (TS-169). Respuesta de ASTRADE al llamamiento de la Coordinadora alemana del Comité de Enlace Europeo contra la Guerra.
Págs. 16 y 17 del mismo número (TS-169). Llamamiento a la paz de militantes rusos y ucranianos.
Declaración de ASTRADE, 16 de octubre de 2025 “Tras el genocidio, llega el negocio”.
TS-170, de octubre de 2025. Págs. 2 y 3. Editorial “No es una guerra entre pueblos, es una guerra contra los trabajadores”.
Pág. 12 del mismo número (TS-170). Artículo “Las movilizaciones por Palestina deben continuar”, de Juan Fernando Díaz-Mayordomo.
Págs. 22 y 23 del mismo número (TS-170). Artículo “El fin de una fase, el comienzo de otra…y la necesaria revisión”, de Awad Abdel Fattah.
Págs. 24 a 30 del mismo número (TS-170). Reportaje“Conferencia y Mitin en París, contra la guerra. 4 y 5 de octubre de 2025”, realizado por Rogelio Obrador.
TS-171, de noviembre de 2025. Pág. 13. Artículo “La farsa de Trump: ni acuerdo, ni paz, ni alto el fuego”, de Juan Fernando Díaz-Mayordomo.
Pág. 20 del mismo número (TS-171). Artículo “El Trumpantojo”, de Enrique Dargallo.
TS-172, de diciembre de 2025. Págs. 7 y 8. Artículo “El objetivo de Trump: acabar con la UE”, de Vicente Mateos.
Págs. 9 a 13 del mismo número (TS-172). Artículo “La economía de guerra: de las teorías históricas a la práctica actual”, de Baltasar Santos.
El capítulo tercero de la Constitución de 1978 contiene una serie derechos que, si se preguntase a la población en una encuesta, muy probablemente la inmensa mayoría consideraría fundamentales. Sin embargo, no solo no están entre los derechos fundamentales recogidos en el capítulo segundo, sino que están minusvalorados, e incluso me atrevería a decir abandonados en la selva del mercado libre.
No me voy a remontar a la historia de la vivienda pública y/o vivienda social en nuestro país, pero sí, al menos, a las tres últimas décadas. Debo comenzar mencionando la Ley 6/1998, de 13 de abril, sobre el régimen del suelo y valoraciones; aquella ley del Gobierno de Aznar y Rato fue la mecha de la bomba que estallaría diez años después, en forma de burbuja inmobiliaria. Como si se edificase sobre un terreno pantanoso, aquella ley, ha generado un perjuicio estructural.
Para agravar el problema, el mismo partido que impulsó aquella legislación, hoy fomenta el auge de la vivienda turística incumpliendo y no acatando las leyes que intentan paliar el problema, además de la nula inspección para la detección de incumplimientos, lo que está ocurriendo, al menos en la Comunidad de Madrid y en el Ayuntamiento de la capital.
En materia de vivienda habría que hablar de suelo y de vivienda. Es por esto que la ley de 1998 antes aludida, liberalizó el suelo de manera integral, -como la ley 15/1997 liberalizó la privatización de la sanidad pública, otro servicio fundamental minusvalorado y en deterioro-. El asunto es que el gobierno central legisla y pone los recursos, pero las comunidades autónomas y ayuntamientos tienen las competencias.
A PP y VOX siempre se los verá, estén en la Administración que estén, al lado del libre mercado, de esa falsa libertad de un mercado que no tiene en cuenta que el hecho de que haya demanda satisfecha no significa que todos los demandantes de vivienda puedan acceder a una vivienda. Al mercado no le preocupa la discriminación por capacidad económica para compra o alquiler, pero, a las instituciones del Estado debería preocuparle y ocuparle.
La economía no es una ciencia exacta ni neutral, y el caso de la vivienda es un buen ejemplo, en tanto que se está utilizando como valor refugio ante la desconfianza en los mercados de inversión y a años de tipos de interés muy bajos. No hay que subir los tipos, al menos no tanto como Trump presiona a su Reversa Federal -quizá tenga que ver, entre otras cosas, porque la familia Trump es una familia que tiene por tradición la especulación en el mercado inmobiliario-.
La escasez de vivienda asequible se ha convertido en un gravísimo drama social que no solo afecta a los y las jóvenes, también lo es para otras generaciones, si bien, los jóvenes sufren un problema añadido, como lo es que el problema deriva en la negación a su derecho a la emancipación.
La gravedad del problema llega a que se está normalizando que muchas personas se vean obligadas a alquilar habitaciones y compartir piso, siendo el precio medio en Madrid de 500 €/habitación, que supone el 42,23% del SMI. El 40% de la población destina más de un tercio de sus ingresos (Julio Rodríguez “La necesidad de ampliar el alcance de la política de vivienda” TS-156 julio de 2024”).
El Estado, los gobiernos no conservadores, deberían haberse anticipado o, al menos haber ido atajando el problema que se ha creado en estas tres últimas décadas, que ha derivado en drama social para millones de personas; los más vulnerables. Los datos así lo demuestran:
*Enero a Junio. Fuente: Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.
Elaborada por Tribuna Socialista
Cada cual saque sus conclusiones respecto a los distintos periodos de los diferentes gobiernos, en función del ritmo de caída del número de Vivienda de Protección Oficial puestas a disposición de la población más desfavorecida.
También se deben poner estos datos en función de la evolución de la población en nuestro país, que ha pasado de los 39,9 millones de habitantes censados a 1 de enero de 1997, a los 49,1 censados a 1 de enero de 2025: datos del INE.
Otro factor que es preciso contextualizar es la evolución de los precios de la vivienda, tanto en propiedad como en alquiler, y el de los salarios.
La Editorial de Tribuna Socialista nº. 165, de abril de 2025, establecía una serie de ítem de los motivos que generan este grave problema social, algunos de los cuales he retomado:
La alta demanda en áreas urbanas
La escasez de oferta de vivienda asequible provocada por el aumento de oferta de pisos turísticos
La creciente inversión en el sector inmobiliario de fondos buitre, que utilizan la vivienda como un bien escaso con el que hacer negocio.
Que la vivienda se haya convertido en un valor refugio, como una derivada de la presión del capital financiero.
La indecisión política para intervenir en los precios de venta y alquiler y para establecer políticas efectivas de construcción de vivienda pública.
El fomento de la gentrificación desde muchos gobiernos municipales y autonómicos, en particular los gobernadas por la derecha.
Las estimaciones hablan de la necesidad de construir en torno a 1,5 millones de viviendas de VPO en los próximos 5 años, es decir, a un ritmo de construcción de 300.000 viviendas asequibles.
Es ahí donde deben dirigirse los esfuerzos presupuestarios del Estado, y no a la maquinaria bélica. Es en esa dirección por la que hay que caminar para cerrarle el paso a la extrema derecha y a todos lo demagogos que, en realidad, no son más que agentes comerciales del supuestamente libre mercado.
Reproducimos y difundimos por su interés este comunicado de compañeros sindicalistas venezolanos agrupados en torno al CAIT tras la agresión que ha sufrido su país en el día de ayer
Nosotros, trabajadores (as), militantes sindicales de base, federativos nacionales de la Central Bolivariana de Trabajadores y pueblo trabajador en general agrupados en el Comité Autónoma e Independiente de Trabajadores(as) (CAIT), condenamos enérgicamente la brutal agresión militar perpetrada por el imperialismo norteamericano comandado por Donald Trump.
En la madrugada del sábado 3 de enero, nuestra nación fue bombardeada por aeronaves de Estados Unidos, violando unilateralmente la soberanía del país en un verdadero acto de guerra que desafía todas las normas del derecho internacional. Provocando al menos 80 personas asesinadas, entre civiles y personal militar del equipo de seguridad Nicolás Maduro; Centenares de heridos en la población, daños a las infraestructuras y servicios de la nación. El secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. Quienes fueron puestos bajo custodia estadounidense para ser juzgados en Nueva York. Acusado falsamente de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína.
Donald Trump implementó un conjunto de sanciones económicas y financieras contra Venezuela desde agosto de 2017. Desde septiembre del año pasado, comenzó una ofensiva violenta contra Venezuela con la concentración de fuerzas navales estadounidenses en el mar Caribe, lo que ha resultado en la destrucción de más de 30 barcos baja la supuesta lucha contra el narcotráfico, que dejaron más de 100 víctimas, Instaurando un bloqueo para asfixiar nuestra economía mediante la confiscación de barcos que transportaban petróleo venezolano.
Trump volvió a atacar a los trabajadores migrantes venezolanos en Estados Unidos, empleando términos como «criminales, delincuentes y terroristas» para justificar la agresión militar.
Donald Trump ha declarado a la prensa que su país «gobernará» Venezuela. Tomaría el control de las enormes reservas de petróleo de Venezuela y reclutaría a empresas estadounidenses para invertir miles de millones de dólares en la reconstrucción de la devastada industria petrolera del país; ha puesto en evidencia los verdaderos intereses detrás de la agresión militar contra Venezuela.
Donald Trump advirtió a los gobiernos de México, Cuba y Colombia que sus países podrían ser los siguientes, sus intenciones son dominar todo el hemisferio, tiene como propósito asustar a los demás países de la región con su ataque militar a Venezuela. Esto garantiza que las empresas y los Estados Unidos tengan acceso irrestricto a los recursos energéticos y minerales, en particular al petróleo, para reforzar su dominio político y militar sobre el continente frente a cualquier resistencia.
Todos los gobiernos que defienden la paz y la soberanía nacional, no solo en nuestra región, sino en el mundo entero, deben oponerse firmemente a la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela y al secuestro del presidente Nicolás Maduro. Es fundamental que los gobiernos de Lula, Petro, Scheinbaum y otros actúen juntos para hacer frente a la agresión de Trump hacia Venezuela y el continente.
Denunciamos a María Corina Machado, Leopoldo López, Edmundo González y Antonio Ledezma como cómplices de estos planes neocoloniales, por haber pedido la intervención militar de Trump.
Hacemos un llamado a los trabajadores, al pueblo, a los movimientos sociales, sindicatos y federaciones para que condenen con firmeza la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro. De igual manera, instamos a los pueblos del mundo, especialmente en América Latina y el Caribe, a alzar su voz en protesta. Proponemos que la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores, junto con otras centrales sindicales y los delegados que participaron en el Congreso Internacional de la Clase Obrera Latinoamericana, caribeña y Mundial en defensa de la Paz, convoquen a una jornada de movilización contra el imperialismo estadounidense, representado por Trump, en solidaridad con nuestra nación y el pueblo venezolano.
Saludamos las manifestaciones masivas en varios países contra el ataque de Trump a Venezuela que se registraron en Francia, España, Alemania, Grecia, Suecia y México, así como 105 protestas en los Estados Unidos convocadas por la Coalición ANSWER, movimiento antibélico estadounidense que se opone a la guerra.
Condenemos el bombardeo estadounidense contra Venezuela
Libertad inmediata del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores
Rechazamos el anuncio de Trump de asumir el control de Venezuela
Venezuela jamás será colonia de EE. UU.
Comité Autónomo e Independiente de Trabajadores(as) (CAIT), 05 Enero 2026
Como es habitual en estas fechas, el Rey ha dirigido su mensaje de Navidad a la ciudadanía con un tono conciliador. Ha buscado transmitir unidad y convivencia, justicia y equidad, trabajo callado y responsable. Pero detrás de las formas corteses y la moral abstracta, su discurso ha reflejado una visión de la sociedad que protege intereses de parte.
“La desigualdad social no es simplemente el resultado de las diferencias individuales, sino de estructuras sociales que perpetúan injusticias y privilegios.” Pierre Bourdieu (1930-2002)
La monarquía de raíces franquistas
Su mensaje no es neutral: legitima un orden económico y político que reproduce desigualdades hirientes y limita la participación real de la mayoría. Más que incentivar la acción colectiva, promueve aceptación y resignación frente a la jerarquía de clases existente.
El mensaje del Rey ha escenificado la búsqueda de una pretendida armonía y unidad, pero en la práctica refuerza la autonomía de un aparato de Estado de raíces franquistas, oculta desigualdades estructurales y despolitiza los conflictos sociales. Una democracia auténtica exige una democracia emancipadora, donde la ciudadanía participe, los poderes estén controlados democráticamente y los recursos y derechos se redistribuyan de manera justa.
Neutralidad que encubre intereses
El Rey se presenta como figura “por encima de la política”. Evita referencias partidistas directas y centra sus mensajes en valores abstractos, promoviendo el autoengaño (“mauvaise foi”, Sartre). Esta aparente neutralidad oculta que la monarquía parlamentaria nunca es neutral: sirve para reproducir la estabilidad del orden social y económico que beneficia a las élites.
La democracia no puede reducirse a palabras amables. Requiere lucha por derechos, redistribución de recursos y transformación de las estructuras de poder. Los discursos que ignoran la explotación laboral, la concentración de riqueza, la exclusión social y los genocidios refuerzan la pasividad de las clases subalternas, mientras mantienen intacta la hegemonía de quienes controlan el capital y las instituciones. Las catástrofes climáticas (inundaciones, incendios) no son casuales, provocan víctimas y tienen responsables.
Unidad nacional y consenso ideológico
El mensaje del Rey enfatiza la unidad, tratando los conflictos territoriales, políticos y sociales como un riesgo que debe ser superado.
Para los demócratas, la unidad impuesta desde arriba es “consenso ideológico”, no activismo democrático. La verdadera política nace del conflicto entre intereses diferentes: entre clases sociales, territorios y sectores económicos. Al presentar la unidad como valor absoluto, los mensajes del Rey legitiman un orden que prioriza la estabilidad de las élites sobre la justicia y la equidad para la mayoría.
Valores morales y relaciones de poder
El discurso del Rey apela a valores como unidad y convivencia, justicia y equidad, trabajo callado y responsable. Son positivos en abstracto, pero despolitizan la desigualdad, reduciéndola a una cuestión de moralidad individual.
Desde una perspectiva democrática, los problemas sociales y económicos -precariedad, pobreza, desigualdad educativa, desigualdad sanitaria, vivienda- no son una cuestión de ética personal, sino de estructuras de explotación. Los discursos que no cuestionan estas estructuras naturalizan la desigualdad y promueven el conformismo, en lugar de fomentar la acción colectiva para transformar la sociedad.
El conflicto como amenaza y no como motor
En el mensaje del Rey, el conflicto social o político aparece como riesgo para la convivencia, no como expresión legítima de los intereses de las mayorías.
Los demócratas entendemos que el conflicto de clases es el motor de la historia y de la transformación social. Negar su existencia o presentarlo como peligroso sirve a los intereses de la clase dominante, evitando que la ciudadanía tome conciencia de su capacidad de organizarse y luchar por sus derechos. La democracia requiere confrontación y acción colectiva.
Poder simbólico y ausencia de control
El Rey no es elegido y no puede ser destituido por la ciudadanía: está blindado abusivamente por la impunidad que le procura su inviolabilidad constitucional. Su autoridad simbólica no está sujeta a control democrático, lo que limita la rendición de cuentas.
Desde la perspectiva democrática, el poder simbólico del Rey reproduce jerarquías de clase, legitimando un poder no contestable que refuerza la hegemonía política y económica de las élites. Un discurso aparentemente conciliador no cambia el hecho de que el poder se concentra y no se democratiza, dejando a la mayoría ciudadana en una posición de subordinación pasiva frente a la tradición y la continuidad institucional.
Comparación con otros jefes de Estado europeos
La mayoría de jefes de Estado europeos, aunque también cumplen funciones simbólicas, suelen reconocer conflictos sociales y económicos, mencionan desigualdad y tensiones reales, y su autoridad depende de mecanismos democráticos.
Los mensajes del Rey despolitizan la realidad y refuerzan el statu quo, presentando una democracia formal que protege los intereses de quienes controlan los recursos y las instituciones, mientras la mayoría permanece neutralizada como espectador pasivo.
La monarquía española sirve para mantener la hegemonía social y económica de una oligarquía dominante y centralista, más que para incentivar participación y transformación social.
Nación y hegemonía
Para los demócratas, la nación no puede concebirse como proyecto neutral: es un espacio donde se reproducen relaciones de poder y lucha de clases. Los mensajes del Rey presentan la nación como algo dado, ocultando que la verdadera construcción democrática implica redistribución de recursos, reconocimiento de derechos y confrontación de intereses contradictorios.
La ciudadanía no es un receptor pasivo de valores abstractos: es sujeto histórico capaz de organizarse para transformar la sociedad y disputar los privilegios de la élite oligárquica y centralista. Reconocer esta capacidad es esencial para desarrollar una democracia que no se limite a formalismos simbólicos, sino que tenga efectos reales sobre las condiciones materiales de vida.
Hacia una democracia emancipadora
Los militares, por dignidad democrática, debemos promover entre nuestros compañeros de armas valores republicanos, de modo que:
El conflicto social se vea como expresión legítima de intereses diversos y motor de transformación.
La ciudadanía participe activamente en la política, especialmente en la toma de decisiones económicas y sociales.
La nación se construya sobre igualdad material, justicia social y redistribución, no sobre valores morales abstractos.
El jefe del Estado esté sujeto a control y rendición de cuentas, incluyendo la limitación de poderes simbólicos y su exigible igualdad ante las leyes.
En una democracia autentica, los discursos institucionales no solo transmiten valores, incitan además a la acción colectiva, promueven conciencia social y cuestionan las estructuras de poder que generan desigualdad. La libertad de conciencia requiere la erradicación de la violencia simbólica (“violence symbolique”); así como la capacidad real de decidir, organizarse y transformar la sociedad.
Según el sociólogo francés Pierre Bourdieu, la violencia simbólica es más eficaz que la violencia física porque actúa en un nivel inconsciente, de manera que quienes la experimentan no son plenamente conscientes de ser víctimas de ella. La reproducción de las estructuras sociales y las relaciones de poder se realiza en la «base» misma de la percepción social. Los medios de comunicación, la educación, la religión y otros agentes socializadores son los principales vehículos a través de los cuales esta violencia simbólica se lleva a cabo.
Conclusión
Los mensajes del Rey reflejan una democracia formal, centrada en la estabilidad, la unidad y determinados valores abstractos, pero limitada en participación, redistribución y confrontación de desigualdades.
Una democracia emancipadora necesita acción colectiva, lucha por derechos, redistribución y conciencia crítica. Solo la República puede garantizar que la ciudadanía no sea un espectador pasivo, sino sujeto activo que transforma las relaciones de poder, construye justicia social y garantiza bienestar y libertad material para todos.
La democracia auténtica no teme el conflicto de clases: lo reconoce como motor de transformación social y de emancipación de la mayoría frente a la hegemonía de las élites.
El Rey de España, además de ser un obstáculo para las transformaciones sociales, es cómplice necesario -junto a los gobiernos de turno: régimen del 78- de la humillante subordinación al imperialismo ( America first! ) y de sus guerras de rapiña.
«El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los propios oprimidos» Simone de Beauvoir (1908-1986)
Las urnas han hablado, y eso hay que respetarlo. Otra cosa distinta es que seamos ciegos a la toxicidad en la opinión con la que los electores emitimos nuestro voto.
En los comicios de ayer día 21, en Extremadura, salvo el reparto de diputados en la Junta de Extremadura, nada ha cambiado: PP sigue dependiendo de VOX, PSOE sigue de segunda fuerza, VOX se confirma como tercera fuerza y Unidas por Extremadura es el cuarto y último partido por número de escaños. Esto es lo esencial a la hora de legislar en el Parlamento extremeño.
Otra lectura distinta es la partidista, es decir, la lectura que cada partido haga de los resultados. Suponemos que, a excepción del PSOE, las otras tres fuerzas políticas estarán muy satisfechas de haber subido en diputados.
Una tercera lectura que podemos hacer es la comparativa de los resultados con las expectativas de cada partido. En este sentido, el PP no ha conseguido la mayoría absoluta que perseguía y, además, con el adelanto electoral, ha reforzado a su competidor ideológico, pues VOX, ha sido el que más diputados ha incrementado. Unidas por Extremadura ha crecido, pero continua a la cola. Y el PSOE, que tenía asumido que iba a caer, se ha llevado un batacazo.
Vayamos ahora al análisis cuantitativo de los resultados:
La abstención ha crecido, el 37,3% del censo electoral, un 7,6% más que en las elecciones de 2023. Es el nivel de participación más bajo de la historia de las elecciones autonómicas extremeñas. La abstención en la verdadera vencedora de las elecciones, pues con un censo electoral de 860.375 ciudadanos con derecho a voto, 321.124 han decidido no acudir a las urnas 14.552 han votado a alguna de candidaturas que no han sacado el mínimo para computar 6.218 votos blancos, es decir, quienes han manifestado no sentirse identificados por nadie y 10.615 nulos, que suelen ser votos que manifiestan un rechazo directo a alguna de las candidaturas.
El partido ganador, el PP, ha obtenido 7.935 votos menos que hace dos años, pero las cosas de la ley electoral hacen que haya subido un escaño, al pasar de los 236.235 votos en 2023 a 228.300 en las elecciones del 21 de diciembre. Con una caída de votos del -4,36%, suben un 1,53% en representación.
El PSOE, el perdedor, ha perdido 106.642 votos, y con ello 10 diputados menos, al pasar de los 242.659 votos de 2023 a los 136.017 de ayer. Un descenso en vertical del 43,94%. Lo que le lleva a perder un 15,38% de la representación parlamentaria.
VOX y Unidas por Extremadura son los dos únicos partidos que han crecido en votos.
El partido de Abascal ha obtenido 39.960 votos más que en 2023, pasando de los 49.400 de hace 2 años a los 89.360 de este año. Ha incrementado sus votos en un 80,89%, un incremento del 9,23% en la representación.
En el caso de Unidas por Extremadura, han subido en 17.810 votos; 36.379 en 2023, 54.189 en 2025. Suben un 48,95% de votos, lo que les da un incremento parlamentario del 4,61%
Desde un punto de vista cualitativo, llama la atención que PP y VOX, dos partidos xenófobos, repitan suma de mayoría absoluta -PP 29 + VOX 11 = 40 diputados sobre 65- en una comunidad autónoma históricamente inmigrante; hacia países como Perú y Méjico entre los siglos XVI y XVII y hacia Madrid, Catalunya y Euskadi en el siglo XX.
Ha quedado en evidencia que el candidato del PSOE ha restado. El espectáculo de forzar dimisiones para entrar como diputado del Parlamento extremeño ha pesado más que la cuestión judicial, sub iudice, pues si todo ha obedecido a un presunto enchufe al hermano del presidente, este país tendrá que hacérselo mirar y dejar de practicar el enchufismo como deporte nacional. Con esto no pretendemos justificar nada que esté mal, y el enchufismo lo está, pero la sociedad debería ponderar por qué castiga y por qué premia con su voto en unas elecciones.
Que PP y VOX obtengan el 61,53% de los diputados en un Parlamento regional, es un premio excesivo para ser los dos partidos que apoyan abiertamente, uno con más cinismo que otro, el genocidio que Israel perpetra en Gaza. Alguien puede tener la tentación de pensar que eso no tiene nada que ver con España y menos aún con Extremadura; sería un pensamiento equivocado, sería tanto como pensar que vivimos en departamentos estancos, es como los que aún piensan que la participación de nuestro país en la guerra de invasión a Irak, decidida en las Islas Azores, están desvinculados de los atentados de Madrid el 11 de marzo de 2004. Una mayoría muy abultada de la sociedad reprueba a Trump; su soberbia, prepotencia y falta de educación y respeto, pero después votan a partidos que le aplauden, con la consecuente subordinación que eso conlleva.
Es evidente que el voto a un partido o a otro no se decanta, o no se debiera decantar por un solo hecho. Es por esto que si a lo anterior, tenemos en consideración que Extremadura es la cuarta comunidad por la cola según la renta per capita, por detrás Melilla, Ceuta y Andalucía, y que los 25.227 € de renta por extremeño está un 22,69% por debajo de la media de todas las comunidades autónomas, a la hora de votar toma mayor relevancia, o debiera, los criterios de unos u otros partidos respecto a los servicios públicos y su privatización. Es inversamente proporcional a la renta: a menos renta, mayor dependencia de los servicios públicos, y esto vale para la sanidad, la educación, las pensiones, la dependencia y/o los servicios de prevención de incendios.
Cada elector es libre de emitir el voto que quiera, faltaría más, pero la historia nos dice que el voto por reacción, a la larga, sale muy caro.
Estas consideraciones no pretenden eludir el hecho de que 337.957 electores (abstención + blancos + nulos) se hayan sentido abandonados, no representados, y ahí está fundamentalmente la caída de votos del PSOE, y que la inmensa mayoría se hayan quedado en su casa. Por tanto, contradecimos la teoría de que la población esté girado a la derecha, es la izquierda la que, con sus no políticas claras, no da repuesta a las necesidades, reivindicaciones y preocupaciones de la mayoría social.
Muchos extremeños y extremeñas se han cansado de esperar al tren de alta velocidad o que las líneas férreas que hay funcionen correctamente, mientras ven que miles de millones son destinados a gasto militar, a financiar a los banqueros sus operaciones de concentración, o a otros asuntos que no están entre sus prioridades.
Extremadura es una de las comunidades autónomas con mayor peso de la agricultura y la ganadería en el PIB de su región, el 7,7%, frente al 2,7% de media del resto de comunidades autónomas. Sin embargo, ven como las políticas de la UE les empobrece y les empuja a la despoblación.
Si la izquierda quiere que el apoyo electoral se sincronice con la lógica de la mayoría social, debe tomarse en serio la elección de sus órganos de control interno, esos que en los congresos se llenan de amigos y pagos de apoyos. La derecha siempre va a agrandar los escándalos de la izquierda y a achicar los suyos. Es fundamental acabar con la rémora de la corrupción, el machismo y el abuso. Y recuperar la idea de que gobernar no es solo gestionar; si nos limitamos a gestionar el capitalismo, una idea económica y social impropia de la izquierda, la desigualdad está garantizada y el fracaso electoral también.
Documento leído en la Concentración del 6 de diciembre de 2025, frente a la sede del Tribunal Supremo en Madrid.
Hoy, 6 de diciembre, Día de la Constitución, no venimos a celebrar un texto que se incumple, sino a alzar nuestra voz como garantes de la Democracia y guardianes de la Ley. El pueblo se congrega ante este templo de la soberanía nacional para declarar una verdad ineludible: ¡Nuestra Democracia está en alto riesgo por la corrupción judicial!
Leonor Moggio da lectura al Manifiesto, en nombre de Adepu
I.LA DEFENSA DEL FISCAL ES LA DEFENSA DE LA CIUDADANÍA
Nos concentramos en defensa del Ministerio Fiscal, porque defender la labor del fiscal es defender la piedra angular de nuestro Estado de Derecho. ¡Es la defensa de que ningún ciudadano, ninguna ciudadana, pueda ser acusado, condenado o perseguido sin la existencia de pruebas firmes e irrefutables!
¡Defender al Fiscal es defender el derecho sagrado a la presunción de inocencia para todos y todas! Rechazamos que la acción penal se convierta en una herramienta de venganza o acoso político, utilizada por intereses oscuros al servicio de la corrupción.
II.LA INDIGNACIÓN ANTE UN SISTEMA CORROMPIDO
Es una vergüenza y una indecencia lo que hoy se atreve a llamarse «Justicia» en nuestro país. Denunciamos y señalamos a esos jueces y juezas al servicio de los corruptos del Partido Popular, que utilizan la toga no para impartir equidad, sino para tejer redes de impunidad.
Esta justicia indignante no nos representa. Estos jueces, para el pueblo, están corruptos y corrompen el mandato sagrado de la Ley. Incumplen, con sus acciones y omisiones, el mandato constitucional que les exige imparcialidad y servicio al bien común.
Y en este lodazal, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) es cómplice. Por su inacción, por su parálisis, y por su silencio frente a la evidencia, el CGPJ permite y ampara que la balanza de la justicia se incline siempre a favor del poderoso y el delincuente de cuello blanco.
III.EL CIRCO DE LA ULTRADERECHA Y LA SENTENCIA DECIDIDA
La paciencia del pueblo ha llegado a su fin. Hemos escuchado los audios indecentes que demuestran, sin lugar a dudas, que la sentencia ya estaba decidida mucho antes de que se celebrase el juicio.
¡El juicio ha sido un circo, una farsa vergonzosa montada por las ultraderechas de este país! El Partido Popular y Vox, mano a mano con esta casta judicial, han convertido la sala de vistas en un teatro político, mancillando la dignidad de las víctimas y de la propia Democracia.
¡Basta ya de sentencias prefabricadas! ¡Basta ya de jueces prevaricadores!
IV.COMPROMISO EN EL DÍA DE LA CONSTITUCIÓN
Hoy, Día de la Constitución, el pueblo soberano, que es la única fuente de legitimidad, se levanta para rechazar esta justicia que nos oprime.
Nuestra promesa en este día es no cejar en nuestro empeño hasta que se depuren todas las responsabilidades, se reforme el sistema de elección del CGPJ para garantizar su independencia real, y se devuelva la integridad a las instituciones.
¡Nuestra democracia es más fuerte que sus corruptelas!
¡El pueblo no olvida ni perdona!
¡Viva la Constitución! ¡Pero solo si se cumple en favor del pueblo y no de los corruptos!
Izquierda Socialista de Castilla La Mancha sobre las manifestaciones realizadas y publicadas de Sara Simón, consejera de Igualdad del Gobierno de Castilla La Mancha y secretaria de Política municipal del PSOE-CLM
A la atención del compañero Secretario General del PSOE de Castilla La Mancha, Emiliano García Page Sánchez
Los miembros de la Coordinadora Regional de Izquierda Socialista PSOE de Castilla La Mancha (IS-PSOE-CLM) hemos recibido atónitos la declaración extemporánea y malintencionada que la Consejera de Igualdad de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha ha realizado en relación a las primarias en las que la militancia, sin manejar ningún resorte de poder interno federal, ni regional, devolvió al compañero Pedro Sánchez Pérez Castejón a la Secretaría General del PSOE. Las palabras de Sara Simón Alcorlo suenan a “puñalada de pícara” por cuanto dichas a estas alturas de los acontecimientos, pretenden abrir un falso debate sobre la ilegitimidad de un proceso de primarias que fue ejemplar, en el que Pedro Sánchez ganó limpia y sobradamente, incluso en Castilla La Mancha. En cualquier caso, el PSOE de Castilla La Mancha, usted mismo como Secretario general del PSOE REGIONAL debería aclararle a su Consejera a este tenor, en este sentido, si usted mismo dio alguna orden para llevar a cabo algún tipo de cambio o alteración de los comicios, presionando a los militantes, modificando el censo o las papeletas, … en fin, lo cierto y verdad es que usted y solo usted controlaba el aparato del partido para poder llevar a cabo alguna modificación en el proceso de elección de candidatos. Sólo usted disponía de los resortes de poder necesarios que garantizaban unas elecciones limpias en nuestro territorio. Quizás debería hablar más con su Consejera de Igualdad sobre este particular. Desde IS-PSOE-CLM no creemos conveniente que la compañera ponga en tela de juicio la democracia interna del partido socialista en aquellas primarias para ganar puntos personales aprovechando el ruido mediático actual y mezclándolo todo como en una ensalada deslegitimadora del partido, este bulo de la compañera Consejera tiene demasiada cocina y enjundia como para dejarlo pasar. Solicitamos del compañero secretario general la destitución inmediata de la Consejera Sara Simón Alcorlo, o su dimisión voluntaria, como parte del Gobierno Regional de CLM. IS-PSOE-CLM deja abierta la posibilidad de llevar a la compañera Simón Alcorlo al Comité de Garantías del partido, en caso de que la Consejera o usted no actúen en alguna de las direcciones expuestas.
Toledo a 14 de Diciembre de 2025. Coordinadora Regional de IS-PSOE-CLM.
Apoyo al Manifiesto por parte de la Comisión permanente federal
COMUNICADO
Comisión Permanente Federal
de Izquierda Socialista-PSOE
La comisión permanente federal de Izquierda Socialista-PSOE manifiesta: Su apoyo al manifiesto emitido por nuestros compañeros de Castilla La Mancha sobre las manifestaciones realizadas y publicadas de Sara Simón, consejera de Igualdad del Gobierno de Castilla La Mancha y secretaria de Política municipal del PSOE – CLM, cuestionando la limpieza de las primarias celebradas en 2017, para la elección a la secretaria general del PSOE que conllevaron la llegada de Pedro Sánchez a la Secretaría General. Esta declaración se ha producido en la línea de otras realizadas en distintos medios o insinuaciones vertidas por diversas “fuentes” diversas, donde se ha cuestionado la legitimidad de la elección, en una campaña de deslegitimación del actual liderazgo del PSOE. Con estas declaraciones se hace daño al PSOE y a sus militantes pues no solo se cuestiona su liderazgo, sino que a la vez están cuestionando la honradez de los compañeros que participamos en el proceso y con ello a la organización. Nuestros militantes y la honradez del PSOE no pueden ser cuestionada de forma irresponsable, hay declaraciones que no son asumibles ni aceptables, no son errores de interpretación, son realizadas con intención de que tengan incidencia en nuestra organización y cuestionar por intereses políticos la legitimidad de nuestros procesos, contribuyendo a la desafección de nuestra militancia y a la imagen de partido ante la ciudadanía. Estas actuaciones creemos que son dañinas y perjudiciales para el PSOE, por ello, pedimos a la secretaria de Organización de nuestro partido que estudie como se enmarcan o puedan vulnerar el Artículo 8 de nuestros estatutos y, si así fuera, las remita a la comisión de garantías para su estudio y toma de decisiones en consecuencia.
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