Llamamiento

Iniciativa del Comité de Enlace Europeo contra la Guerra, reunido el 4 de mayo con delegados de 16 países

«No se puede combatir la guerra cuando está matando a 1.000 soldados al día, cuando la censura y la ley marcial suprimen las libertades, hay que hacerlo antes, cuando aún podemos organizaros, manifestarnos. ¡Esta vez tenemos que impedírselo antes!»

Biden, Scholz, Macron, Sunak, Meloni… ¡Vuestras guerras no son las nuestras!

Sois responsables de masacres y guerras.

El 24 de abril, el Congreso de Estados Unidos votó 95.000 millones de dólares para la guerra en Ucrania, para suministrar armas al Ejército de Netanyahu, para el despliegue bélico frente a China. A ello ha respondido una formidable ola de movilización estudiantil, que partió de la Universidad de Columbia (Nueva York), recuperando la consigna: «Genocide Joe. You can’t hide. How many kids have you kill today»

Más de 100.000 palestinos muertos, mutilados o desaparecidos. Cientos de miles de niños hambrientos, privados de cuidado y escuela, muchos de ellos huérfanos, traumatizados por la virulencia de los bombardeos y la destrucción perpetrada por el Ejército de B. Netanyahu.

Los jefes de Estado y de Gobierno, comenzando por el de Estado Unidos, seguido por la Unión Europea, son responsables de lo que la Corte Internacional de Justicia ha calificado de probable genocidio y del que son testigos horrorizados millones de personas cada día. Los Gobiernos participan en el aplastamiento del pueblo palestino organizando envíos de armas y componentes militares a Israel y manteniendo los acuerdos comerciales con el Estado que mata y destruye toda forma de civilización en la Franja de Gaza.

A pesar de la inacción, del silencio incluso, de las direcciones del movimiento obrero, poderosas protestas y movilizaciones se multiplican por todos los países del mundo, por todos los continentes, incluso en Israel, en defensa del pueblo palestino y de sus derechos.

Los Gobiernos y la Unión Europea que han permitido y continúan apoyando este genocidio (calificado como tal hasta por el Papa), intentan hoy atemperar sus palabras, espantados por las consecuencias de su política en Palestina y en su propio país.

Los Gobiernos quieren implicarnos más en la guerra de Ucrania, enviando tropas y enfangándonos en un conflicto entre potencias nucleares. Los mismos que nos vendían la Unión Europea como un espacio de paz, preparan hoy la guerra.

El movimiento obrero alemán contra la guerra exigió «mantequilla en lugar de cañones».  Pero desde numerosos Gobiernos y desde la Unión Europea se alzan voces por la instauración de una economía de guerra, que significa un ataque general contra las conquistas sociales, las libertades democráticas y los servicios públicos que las luchas obreras impusieron en cada país. Mientras las cúpulas sindicales sigan apoyando la orientación bélica de las élites dirigentes de Europa, no podrán impedir la destrucción de esas conquistas obreras. 

A ambos lados de la frontera ruso-ucraniana, se detiene a los jóvenes en las calles, en las ciudades y en el campo, para enviarlos por la fuerza al frente y a la muerte. Cuando Putin recluta a 300.000 nuevos soldados, Zelenski rebaja en dos años la edad del reclutamiento. Y ello para servir de carne de cañón al servicio de las multinacionales y de los oligarcas de todo pelaje. Rechazamos la extensión de esta guerra.  Queremos que pare inmediatamente.

Frente a todos los Gobiernos partidarios de la guerra, que pretenden hipócritamente defender la paz y la democracia desmantelando por doquier las conquistas sociales y democráticas, que rechazan las negociaciones y el alto el fuego, que siguen enviando armas, nosotros nos situamos del lado de los jóvenes ucranianos y rusos que no pueden más con la guerra, del lado de los trabajadores y jóvenes que rechazan la guerra y la opresión, y exigen el alto el fuego, el levantamiento del bloqueo de Gaza y la  satisfacción de las reivindicaciones sociales y políticas.

Decimos: ¡no en nuestro nombre!

  • Rechazamos las guerras y la barbarie, que solo benefician a los poderosos y a los industriales del armamento cuyas ganancias se disparan.
  • Por nosotros, por nuestros hijos, por nuestros nietos, rechazamos ser arrastraos a la guerra y la militarización de toda la sociedad.
  • Rechazamos los presupuestos militares cada vez más elevados bajo la tutela de la OTAN y de la Unión Europea, denunciamos la guerra social librada contra los trabajadores y la juventud.
  • Rechazamos todos los atentados a las libertades, las amenazas y la represión. Defendemos la   libertad de expresión, de reunión, de manifestación, y el derecho de huelga, particularmente amenazados.

La movilización de los pueblos podrá detener la escalada mortífera a la que los Gobiernos quieren arrastrarnos, y parar los envíos de armas.

Uniéndonos por encima de las fronteras, actuamos por la unidad internacional de los trabajadores y los  jóvenes para imponer el alto el fuego y la reasignación de los presupuestos militares a las necesidades vitales de la población, a la  escuela, los hospitales, los salarios y las pensiones.

¡Alto al genocidio del pueblo palestino! ¡En Palestina, como en Ucrania, alto el fuego inmediato! ¡Alto a los envíos de armas! ¡No a la intervención militar de las fuerzas de la OTAN en Ucrania! 

Llamamiento Europeo contra la Guerra y el genocidio en Palestina

  1. Adolfo Gómez Camacho, concejal por PODEMOS, Leioa (Bizkaia)
  2. Adolfo Manuel Durán Guaza, UJP-UGT Alicante
  3. Alfredo Del Río Casasola, trabajador de la Universidad Complutense de Madrid
  4. Adrián Navalón, portavoz de Podemos, Valencia
  5. Adriana Bolsa, Círculo de PODEMOS de Casteldefells, Barcelona
  6. Ainhoa Zuluaga, militante de PODEMOS, Bilbao
  7. Alberto Ruiz, profesor de la Universidad de Granada
  8. Alex García, sindicalista de la UGT de Catalunya
  9. Alex Oliden, militante de EH Bildu
  10. Alfonso López García de Viedma. Médico-Cirujano. Jubilado. Madrid.
  11. Alfredo Aranda Muriana, Secretario General de la Sección Sindical estatal de CCOO en Coca Cola
  12. Alicia Redondo Vaquero, Jubilada.
  13. Álvaro Chueca Gómez exconcejal en Olite-Erriberri por Agrupemos Olite-ErriberriElkartu y graduado por la Universidad Complutense de Madrid
  14. Álvaro Fernández, psicólogo social
  15. Almudena García Grande, ceramista
  16. Amaia Lasa, poeta
  17. Amina Shoman, Comunitat Palestina Arab Unida, Reus (Catalunya)
  18. Ana Belén Moreno.  Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Daroca-Madrid
  19. Ana Jiménez, secretaria de medio rural de Podemos Andalucía
  20. Ana Quesada del Águila, integradora social, Baix Llobregat (Catalunya)
  21. Ana LaverónSimavilla, profesora de la Universidad Politécnica de Madrid
  22. Ana Maria Sánchez Sempere. Médica. CS Adelfas de Retiro. Madrid.
  23. Ana Maria Surra Spadea, ex-Senadora, Barcelona
  24. Ana M. Negredo, profesora de la Universidad Complutense de Madrid
  25. Ana Reina Ramos, afiliada a CCOO, Dos Hermanas (Sevilla)
  26. Ana Rosa Encinas Gilarranz. Médica. CS Nuestra Señora de Fátima de Carabanchel. Madrid
  27. Ane Sánchez Jiménez maestra, militante del PCE
  28. Ángel Lopez-Bueno, miembro de IS-PSOE de Castilla y León 
  29. Angel Pasero Borrajón, Militante del PCE, Secretario Federal de Unidad Cívica por la República (UCR)
  30. Angel Rovira Busquets, UGT-FICA, Comarques de Tarragona
  31. Angel Tubau, Informacion Obrera, Barcelona
  32. Antonio Diego González. Militante de PODEMOS.
  33. Antonio Herranz, sindicalista jubilado, Málaga
  34. Antonio Macías Borrego, delegado de UGT sanidad de Andalucía
  35. Antonio M. Montaño Ramos, Comisión Ejecutiva de la Federación de Sanidad de CCOO
  36. Ascensión Cano Pardo, sindicato de Enseñanza de CGT, Granada
  37. Begoña Lizcano Pérez. Funcionaria del Cuerpo de Enfermeros de Instituciones Penitenciarias. Centro Penitenciario de Puerto 3 de Cádiz
  38. Belén Candenas, estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  39. BlaiSolernou (ex)estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  40. Carles Mulet, ex-Senador por designación Cortes Valencianas – COMPROMIS (Castellón)
  41. Carlos Sánchez Mato, economista, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la dirección de Izquierda Unida (IU)
  42. Carmen Alonso Fermoso, Educadora Social, Vallés Occidental (Catalunya)
  43. Carmen Martín Rubiño, Portavoz local de Podemos Motril, responsable del área de Mayores y dependencia de Podemos Andalucía
  44. Carmen Romero Sánchez, Comisión Ejecutiva Unión Provincial de CCOO (Sevilla)
  45. CGT Costa Granada
  46. CGT Granada
  47. Clara Bachiller, profesora de Secundaria de Servicios a la Comunidad, Comunidad deMadrid
  48. Clemente de Blas Ortega, funcionario del Instituto Nacional de Estadística, jubilado, afiliado a UGT
  49. Conchi Abellán, Coordinadora Podemos Cataluña
  50. Consuelo Bezares Miralles, afiliada UGT, Valencia
  51. Coordinadora Regional de Izquierda Socialista de Castilla La Mancha – PSOE
  52. David Álvarez Rivas, Instituto Universitario de Desarrollo y Cooperación, Universidad Complutense de Madrid
  53. David Armendariz Núñez Técnico de PRL y militante del PCE
  54. Dominique Salomón, Portavoz AssociacióCatalanaJueus i Palestina (JUNTS)
  55. Elena Fuentes Herrero, pensionista, miembro de COESPE, afiliada a CCOO
  56. Elena Pérez Lagüela, investigadora de la Universidad Complutense de Madrid
  57. Elisabeth Montoro, secretaria sección sindical de UGT del Ayuntamiento de Sabadell
  58. Encarnación González Triguero, Portavoz de COESPE, Málaga
  59. Encarna López, organizadora de la Marcha Republicana en Madrid el 16 de junio
  60. Enrique Dargallo Guerra, Información Obrera, Madrid
  61. Esperanza Quesada del Aguilar, auxiliar de clínica, Baix Llobregat (Barcelona)
  62. Esther Miguel Pardo, afiliada UGT, Valencia
  63. Eugenio López Torres, Secretario de Organización del Sindicato de Sanidad de CCOO, Sevilla
  64. Eva Aladro, catedrática de la Universidad Complutense de Madrid
  65. F. Javier Murillo, trabajador de la Universidad Complutense de Madrid y afiliado al sindicato CCOO
  66. FahdBoundi, trabajador de la Universidad Complutense de Madrid
  67. Fernando Álvarez Rodríguez, economista
  68. Francisca Martín Reyes, Secretaria sección sindical CCOO Hospital de Osuna (Andalucía)
  69. Francisca Calero Martínez, militante de Podemos
  70. Francisco Javier Pino Batista, sindicalista en FSC-CCOO, Sevilla
  71. Francisco Javier Renero Fernández. Empresario, PODEMOS
  72. Francisco Jiménez Gómez ingeniero de Caminos, PCE
  73. Francisco Manuel Sánchez Román, Comisión Ejecutiva Unión Provincial de CCOO, Sevilla
  74. Frank Arnold, miembro de la Comisión Internacional de la COESPE, Granada
  75. Gemma Cairó, trabajadora de la Universidad de Barcelona
  76. Graciela García Balbás. Periodista Radio Nacional 5 Local. Madrid.
  77. Guillermo Rubio, estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  78. HélènArcelin Zabal, miembro de ERC, Tarragona
  79. Ibai Figueroa Guerrero, delegado sindical de CCOO, Sevilla
  80. Ildefonso Suarez. Docente. Profesor de Historia
  81. jubilado. Valencia.IratxeArrizabalo, estudiante de doctorado de la Universidad Nacional de Artes
  82. Isabel Jiménez, Círculo de PODEMOS de San Boi (Barcelona)
  83. Isabel Oller, estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  84. Isabel Santamaría, Médica jubilada del Ayuntamiento de Madrid
  85. Iñaki Merino, Delegado UGT Txapelgorris (Euskadi)
  86. Javier Bustamante, militante de PODEMOS, Bilbao
  87. Javier Fernández Amezaga. Medico A.P, CS Gandhi-Madrid
  88. Javier de Miguel Sáenz, profesor de Historia y militante IU
  89. Javier García, secretario de comunicación de Podemos Andalucía
  90. Javier Quiles, reportero gráfico
  91. Javier Maqueda, Secretario General UGT Valencia Sus e Interior, Valencia
  92. Jesús de Blas Ortega, profesor de Historia de Secundaria, afiliado a UGT
  93. Jesús Escribano, Profesor UCM y delegado de CCOO
  94. Jesús Sanvicente, trabajador del metal, sindicalista CIG
  95. Joaquín Sainz, estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  96. Joan Carles Torres, periodista, Universidad Autónoma de Barcelona y miembro de «En ComúPodem» de Sabadell
  97. Jordi Abert i Caballero, Diputado Parlament de Catalunya ERC
  98. Jordi Gómez Lozano, Salvem les pensions 9 barris, Barcelona. Podem Catalunya
  99. Jordi Salvador, diputado por Tarragona en el Congreso
  100. Jorge Aroca Body, jubilado, Tarragona
  101. Jose Aznar Cortijo, Mareas Blancas, Barcelona
  102. J.Antonio Iniesta Martín, Sindicalista UGT (Baix Llobregat)
  103. Jose Gallego Casaus, ex-Secretario de Organización de UGT, Sevilla
  104. José Manuel Ocaña López, Secretario General UGT – BBVA 2014-2019
  105. JoseMaria Herrera Molina, exconcejal Ayuntamiento de La Algaba (Sevilla)
  106. Jose Miguel Villa Antoñana, Ex-Secretario General FeS-UGT, Madrid
  107. José Pelayo Galindo, SºGral Federación Sanidad CCOO, Andalucía
  108. José Segovia, trabajador de la Universidad Politécnica de Rabat y Centro de Sistemas Complejos de Paris
  109. José Valentín Ramírez Castanedo, Jubilado CCOO, Linares (Jaén)
  110. Joseba Pampín Amboage, militante de EH Bildu, Bilbao
  111. Joseba Izaga, Hemen Salida por la Izquierda, Bilbao
  112. Josep Lluís Miranda, CSC Intersindical, Tarragona
  113. Josep Vicent FelipBardoll, Comité Nacional UJP-UGT-PV, Castellón
  114. Juan Carlos Campo, militante de PODEMOS, Bilbao
  115. Juan Carlos Navas Herrera, SºGral Sindicato Sanidad CCOO, Málaga
  116. Juan Clemente Sánchez, Comisión Ejecutiva de la Unión Provincial de CCOO, Sevilla
  117. Juan Jose Casado Peña, sindicalista, Baix Llobregat (Barcelona)
  118. Juan José Rodríguez González, SºGral Sindicato Sanidad CCOO, Huelva
  119. Juan Manuel Rodríguez Hernández, militante de PODEMOS, Bilbao
  120. Juan Pablo Mateo, trabajador de la Universidad Complutense de Madrid
  121. Juan Pedro García de las Heras, profesor de Historia de Secundaria, afiliado a CCOO
  122. Juan Torres Martín, profesor de Matemáticas de Secundaria, afiliado a UGT
  123. Juan Uriondo Gijón, Miembro de la Comisión Permanente Federal de IS-PSOE
  124. Juanmi Acejo, Alternativa Republicana de Málaga
  125. Julián Rodríguez Aragón, economista, afiliado a CCOO de Industria
  126. Laura Cánovas, trabajadora de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha
  127. Leticia Menéndez Granda, Tarragona
  128. Lisandro Moreno Jiménez, sindicalista de CCOO de Ayuda a Domicilio
  129. Lucía Vicent, trabajadora de la Universidad Complutense de Madrid y afiliado al sindicato CCOO
  130. Luis Alejos, militante de PODEMOS, Bilbao
  131. Luis González, miembro del Consejo Confederal CCOO
  132. Luis López-Tello Ruiz, Economista
  133. Luis Lopez, délégado CCOO en transportés UTE, Baix Llobregat
  134. Luis Miguel Lapeña Moreno, Concejal por Podemos en Leioa, miembro del Consejo territorial de Bizkaia
  135. María del Mar Barberán Parrado. Miembro de la Comisión Permanente Ordinaria de Obras, Equipamientos y Políticas de Vivienda (Portavoz y Vicepresidenta segunda), Miembro de la Comisión Especial de Sugecias y Reclamaciones. Ayuntamiento de Madrid.
  136. María José Hernández, afiliada al sindicato CCOO
  137. M. Dolores Alonso Sancho, Administrativa y afiliada a UGT.
  138. M. JoseLainezGabari, jubilada, Iruña – Pamplona
  139. Ester Roca Yébenes, médico de Familia, Sevilla
  140. Mª José Wanceulen, Secretaria General Sindicato de. Sanidad de CCOO, Sevilla
  141. Manuel Ariza. Secretario General de la Federación de Jubilados de CCOO de Madrid.
  142. Manuel Iniesta Martín, Sindicalista CC.OO (Baix Llobegat)
  143. Manuela Martín Lorenzo, militante de PODEMOS, Leioa (Bizkaia)
  144. Margarita Tova Bel, jubilada afiliada aCC.OO
  145. María del Carmen Zapata Cervera, funcionaria jubilada
  146. María Francisca Gómez. Médica. CS Reyes Magos de Retiro. Madrid.
  147. María José Pérez Moreno, jubilada y afiliada a CCOO
  148. María Pozuelo Castro, responsable política internacional Podemos Cataluña
  149. María Rivilla López, profesora de Lengua y Literatura de Secundaria, afiliada a UGT
  150. Marisa Saavedra, ex-diputada Podemos por Castellón en el Congreso
  151. Marie Rose Baeza. Maestra-Jubilada. (Escuela Francesa). Francia
  152. María José Meseguer, Associació per la Nova República (Bétera, Valencia)
  153. Mariano Asenjo Pajares. Periodista(jubilado.) Sindicalista de CCOO
  154. Mariano Lanza-Vazquez, docente e investigador universitario, Universidad Nacional de Río Negro
  155. Mario del Rosal Crespo, trabajador de la Universidad Complutense de Madrid y afiliado al sindicato CCOO
  156. Marisa Madrid, trabajadora bancaria y delegada sindical de CCOO
  157. Marta Linares, abogada de Derechos Humanos
  158. Marta Climent, economista, funcionaria de la Generalitat Valenciana, Valencia 
  159. Maya Schifter, trabajadora
  160. Martín Robles Sánchez, SºGral Sindicato Sanidad CCOO, Jaén
  161. Mercedes Díaz, profesora de Filosofía
  162. Mercedes López Rodríguez, estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  163. Miguel González Mendoza, abogado, Baix Llobregat – Barcelona
  164. Miguel Jiménez Castro, Delegado Sindical de CCOO en Almacenes POGAR, S.L.
  165. Militares
    1. Julio Rodríguez Fernández. General del Ejército del Aire (R).Ex Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD). PODEMOS
    1.  Manuel Ruiz Robles. Capitán de Navío de la Armada (R). Portavoz de militares demócratas (Anemoi).
    1.  Francisco José Ferrari Villar. Sgto. de la Infantería de Marina (RV) (R).
    1.  Miguel López. Oficial del Ejército del Aire (R) Miembro del Foro Milicia y Democracia (FMD).
    1.  Floren Dimas. Oficial del Ejército del Aire (R) Miembro de la Asociación para la Memoria Militar Democrática (AMMD).
    1. Rafael Permuy López. Comandante del Ejército de Tierra (Artillería) (R). Ex miembro de la UniónMilitar Democrática (UMD).
    1.  Francisco Maceira Rodríguez. Contramaestre de la Armada (ex).
    1.  Juan Delgado Muñoz. Oficial del Ejército de Tierra (R). Miembro de la Asociación Civil Milicia y República (ACMYR)
    1.  Luis Gonzalo Segura. Oficial del Ejército de Tierra (ex). Escritor. Autor de “La trampa ucraniana”.
    1. Enrique Ramírez Carriedo. Cabo de Comunicaciones de la Armada (Er) (ex). Miembro de la Asociación para la Memoria Militar Democrática (AMMD).
    1.  Leandro Sierra. Oficial del Ejército del Aire (R). Miembro de la Asociación Civil Milicia y República (ACMYR).
    1.  Celso Milleiro Fariñas. Capitán de Fragata de la Armada (R).
    1.  Víctor M. Álvarez González. Capitán del Ejército del Aire (R).
    1. Carlos Vidal Ojea. Cabo Primero de Infantería de Marina (R).
    1. Marco A. Santos Soto. Cabo del Ejército de Tierra (R), presidente del colectivo republicano deRedondela.
  166. Montserrat Cumellas Riera, Jubilada docente, Tarragona
  167. Montserrat Solís. Supervisora de Investigación en cuidados de enfermería. Hospital Universitario Puerta de Hierro-Majadahonda.
  168. Neus Roig, sindicalista Ensenyament, Tarragona
  169. Nines Ciprés, catedrática de la Universidad Complutense de Madrid
  170. Olga Zabala, militante de PODEMOS, Bilbao
  171. Oscar Mendoza Gómez, miembro de la CUP, afiliado a CGT
  172. Pablo García Cano, sindicalista, Comité de empresa de John Deere Ibérica
  173. Paco Alonso de Armiño, jubilado, CCOO
  174. Pedro Cruz Mocache, Revolucion Ciudadana – Ecuador, Barcelona
  175. Pensionistas
    1. Ramón Franquesa. Portavoz Estatal de COESPE
    1. Damián Rodríguez. Portavoz Estatal de COESPE
    1. Francisca López Fernández. Portavoz Estatal de COESPE
    1. María Teresa Blázquez. Portavoz Estatal de la COESPE
    1. Encarnación González. Portavoz Estatal de la COESPE
    1. Ana Pérez. Comisión de Organización de la COESPE
    1. Alfonso Rivas. Comisión de Comunicación de la COESPE
    1. Juan Miguel Fernandez. Portavoz de Coorpen MADRID- COESPE
    1. Juana Rondón. Portavoz de Coorpen MADRID-COESPE
    1. Juan Antonio Carnés. Portavoz de la Plataforma de Pensionistas de Vallecas-Alto del Arenal de Madrid. COESPE.
    1. José Villalba. Economista, jubilado. Plataforma de Centro. CoorpenMADRID-COESPE.
    1. Aurelio Villanueva. Portavoz de la Plataforma de Pensionistas de San Blas-Canillejas de Coorpen MADRID – COESPE
    1. Ildefonso Espinosa (Portavoz). En representación del Movimiento Andaluz en Defensa de las Pensiones Públicas (MADPP).
    1. Guillermo Fernández. Presidente de la Asociación de Pensionistas de Gijón (APG).
    1. Marisa Gadea, Coordinadora de Bizkaia y Euskadi en defensa del sistema público de pensiones
    1. VictorEtayo, Coordinadora de Bizkaia y Euskadi en defensa del sistema público de pensiones
    1. Jesús María Pérez Martínez, Plataforma Pensionistas por la Unidad (Bizkaia)
    1. Eduardo López Valladolid, Plataforma Pensionistas por la Unidad (Bizkaia)
    1.  Sebastián Lagunas Lapoza, Plataforma Pensionistas por la Unidad (Bizkaia)
    1. Gregorio Alcázar Pérez. Miembro de la Plataforma de Pensionistas de Vallecas-Alto del Arenal, de CoorpenMadrid.COESPE.
  176. Pilar Medrano, miembro de la Comisión Internacional de la COESPE, Sueca (Valencia)
  177. Rafael Aguilera Sánchez, miembro del Comité Nacional de UGT Catalunya
  178. Rafael Carlos Ortiz Gudiel, profesor jubilado, Baix Llobregat (Barcelona)
  179. Raquel González Carrasco, afiliada a CCOO 
  180. Ricardo Rodríguez Luengo, trabajador de Telefónica, jubilado, afiliado a UGT (ex secretario de organización de la Federación de Jubilados y Pensionistas de UGT)
  181. Roberto Tornamira Sánchez, Ex-Secretario Estatal del Sector Financiero, Seguros y Oficinas de FeSMC-UGT, Madrid
  182. Rosalía Díaz, abogada
  183. Rosana Rodríguez Arias, militante de PODEMOS, Bilbao
  184. Saida Ghodaeh Curiel. Presidenta de la Asociación Hispano Palestina Jerusalén, Madrid
  185. Sergio Illescas, Periodista de la Sexta, Madrid
  186. Silvia Cermeño Martín, Presidenta del Club Gimnasia IALIS España, Valmaseda (Bizkaia)
  187. Silvia Esteve Plá, afiliada UGT, Valencia
  188. Silvia Martínez Fernández, Secretaria General de UPTA Euskadi (UGT Euskadi)
  189. Talina Contreras Dávila, trabajadora de la Universidad Autónoma de Barcelona
  190. Teresa Aranguren Amézola. Periodista Internacional del mundo árabe y zonas de conflicto. Madrid.
  191. Teresa Sotillo Ramos, Jubilada, afiliada a CC.OO.
  192. Trini Piquer Campos, Comité Nacional UJP-UGT-PV, Valencia
  193. Toni Carmona, sindicalista STR, Tarragona
  194. Verónica OrdóñezLópez, Ex-diputada de Podemos en el Parlamento de Cantabria y sindicalista en FSP UGT Euskadi
  195. Verónica Sanz, estudiante de la UC3M y la UCM
  196. Vicenç Albiol, Secretario General de la Unión Territorial del Vallés Occidental de UGT, Barcelona
  197. Vicent Garcés, militante PSOE, Valencia
  198. Victoriano Jiménez Fernández. Activista social de Vallecas, Madrid
  199. Vincent Marco, estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  200. Xabier Arrizabalo, trabajador de la Universidad Complutense de Madrid y afiliado al sindicato CCOO
  201. Xabier Lizarraga, estudiante de la Universidad Complutense de Madrid
  202. Xavier Pedrós i Cortasa, Sociólogo, Baix Llobregat (Barcelona)
  203. Yolanda Prieto Ramos, realizadora de documentales, UNED-Media

Editorial: La mayoría quiere convivir en paz y no alimentar la guerra

El mes de junio ha culminado en nuestro país, de momento, con los procesos electorales que estaban fechados para el primer semestre. La lectura de los resultados en los tres procesos autonómicos y del europeo no es la misma. En Galicia (18/02/24) y Euskadi (21/04/24)no ha cambiado la composición del gobierno; en Galicia continua el PP gobernando con mayoría absoluta y en Euskadi se ha reeditado un gobierno PNV/PSE-PSOE. Estas dos comunidades tienen en común el importante ascenso cuantitativo de los partidos nacionalistas de izquierdas, BGN y EH-Bildu, en Galicia y Euskadi respectivamente.

                Las elecciones en Catalunya (12/05/24), 21 años después, han vuelto a dar la victoria al PSC-PSOE, pues desde 2003 no había sido el partido más votado en esa Comunidad. A diferencia de Galicia y Euskadi, la izquierda nacionalista catalana ha retrocedido. A fecha de cerrar esta edición de TS continua incierto el futuro inmediato de la gobernabilidad de Catalunya: ¿habrá pacto progresista PSC+ERC-Comunes o habrá repetición electoral? Dado el avance de la ultraderecha, ultraliberalismo o de los herederos del franquismo en España, cada cual llámelos como quiera, y del filofascismo en Europa, es deseable que las fuerzas de izquierda en Catalunya se pongan de acuerdo para formar gobierno y no continuar dando oportunidades a la derecha en general.

                Una conclusión que sacamos de este breve recordatorio electoral es que está claro que el Estado español es plurinacional, como irremediablemente se redactó en el Art.-2 de la Constitución del 78, aunque contradictoriamente se mezclase con el concepto de la “unidad de la nación española”. Es decir que somos plurales y una a la vez, “uno y trino” que dijo Tertuliano en el 215 d.C.

                A la convivencia en paz, que es lo que la inmensa mayoría social desea, le convendría enfocar en positivo que somos un Estado plural, con diferentes ideas de nación: española, catalana, vasca y gallega, y con muchos y muchas ciudadanas que no somos nacionalistas y que hemos nacido en cualquiera de los distintos territorios que componen el Estado. Valoremos que tenemos una gran riqueza lingüística, histórica y cultural, en lugar de la uniformidad y la pretensión de imponer una sola visión de lo que es diferente.

                Por su parte, las elecciones europeas que se celebraron el 9/6/24 han resultado ser un ciclón en Francia -con la 1ª vuelta de las elecciones generales para el 30 de este mes-, una gran tormenta en Alemania y, en general, una ola de ascenso de la extrema derecha. En España ha ganado la Abstención con el 51%, 11 puntos más que en 2019.

                Interesadamente, en Francia,se ha ensalzado el avance del Partido de la señora Le Pen. Decir que se ensalza el resultado no pretende negar en hecho de que obtenido un crecimiento del 67%, al pasar de 18 a 30 diputados. Pero si cabe la crítica por comparación, pues muy poco se dice del crecimiento del parrido Socialista, que ha sido del 86%, al pasar de 7 a 13 diputados, poco y negativo se dice del incremento del 50% de los votos de La Francia Insumisa que lidera el Sr. Mélenchon, al pasar de 6 a 9 diputados. Por el contrario, se minimiza la abultada derrota del Partido de Macron que ha caído un 43% de los votos, de 23 a 10 diputados.

                Lo anterior es lo cuantitativo. La otra lectura obligada es lo cualitativo y de ella nos quedamos con el avance en la unidad de la izquierda. Celebramos la configuración del Nuevo Frente Popular, en el que se han agrupado el Partido Socialista, La Francia Insumisa, el Partido Comunista, y otras fuerzas de izquierda y progresistas, un acuerdo de unidad que está ilusionando a los jóvenes franceses y otros colectivos de la mayoría social francesa.

                A la derecha francesa: política, económica y mediática, le preocupa más la unidad de la izquierda que llegue la extrema derecha, aunque venga recuperando las ideas fascistas del pasado.Muy parecido a lo que ocurre en España y en otros países. Prueba de ello es el pánico que le entró al líder de Los Republicanos (Eric Ciotti), la derecha tradicional francesa, que salió corriendo a buscar un acuerdo con los fascistas de Le Pen. Nada extraño en el Estado español, donde el PP cogobierna en múltiples comunidades y ayuntamientos con el partido fascista VOX.

                Los directivos de las grandes empresas francesasevitaban salir en fotos con los representantes de Reagrupamiento Nacional (RN) el partido de Le Pen, hasta el día 9 de junio. A Medef, la CEOE francesa, le faltótiempo para organizar un acto e invitar a Bardella, el candidato de RN. Los empresarios españoles, encabezados por el Sr. Garamedi, presidente de la CEOE, fueron mucho más rápidos, se hicieron una foto con Milei el 18 de mayo.

                En lo que a Alemania respecta, nos hace ilusión mencionar el gran resultado que ha obtenido el nuevo Partido BSW (Alianza Sarah Wagenknecht) “Razón y Justicia”, con el que nos une la coparticipación, a través del Comité para la Alianza de los Trabajadores y Pueblos (CATP), en el Manifiesto Internacional contra la Guerra en Ucrania que muchos y muchas firmamos bajo el lema “Ni Putin ni OTAN”. El BSW es una escisión de DIE LINKE, y en su primer proceso electoral ha sacado más diputados que DIE LINKE. En ocasiones hay que soltar lastre, única manera para que los globos aerostáticos asciendan.

                El ascenso de la extrema derecha no es un fenómeno exclusivamente europeo, es internacional. Y como a nuestro modo de ver las casualidades no existen, esto obedece a un fomento de los nacionalismos y del imperialismo que confrontan por todo el planeta en defensa de los intereses de los oligopolios en manos de multinacionales y grupos inversores (fondos buitre) con los oligarcas que se apropian de las riquezas de sus pueblos. Ya no quedan territorios que colonizar, por lo que no dudan en acudir a la guerra como forma de apropiarse del negocio para continuar creciendo económicamente.

                “No se inicia una guerra, o racionalmente no debería hacerse, sin preguntarse qué se pretende obtener mediante dicha confrontación y durante la misma.”Clausewitz.

                Parece que los irracionales que gobiernan las grandes potencias y estructuras militares tienen muy claro qué quieren obtener de las guerras y del negocio del armamento que las alimenta.

                La unidad de la izquierda, sin renunciar a la riqueza de su pluralidad, es la única vía para frenar a la extrema derecha y a la derecha de siempre; esa que tiene tentáculos en todas las instituciones para poner freno a leyes de concordia, como la Amnistía, o para dictar sentencias aberrantes que después son afeadas por los tribunales de justicia europeos. Esa unidad de la izquierda es necesaria para vacunar a la mayoría social con derechos, la mejor medicina para evitar el ascenso de cualquier tipo de derecha.

El Comité de Redacción

Editorial: El alto coste de la guerra para los ciudadanos de Europa.

Lo hemos explicado en anteriores editoriales y lo han abordado los colaboradores de Tribuna Socialista en diferentes artículos, aportando datos precisos: ¡la Guerra en Ucrania tiene un alto coste para los ciudadanos de los países de Europa! Es lo que venimos llamando “La guerra social” que se desarrollacontra todos los pueblos del continente europeo.

                Nos referimos a los efectos económicos de la guerra, pues la sociedad ucraniana y la rusa están sufriendo la guerra en su sentido más dramático: desde el 24 de febrero de 2022, más de 7 millones de ucranianos han tenido que buscar refugio en otros países y 5,4 están desplazados de sus casas en el interior de Ucrania (datos facilitados por ACNUR en diciembre de 2023); en estos casi dos años de guerra, se han muerto 10.000 civiles, de entre ellos 560 niños y niñas, y 18.500 civiles han resultados heridos (datos de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU).

                A lo anterior hay que añadir la sangría en vidas de jóvenes, ucranianos y rusos en los frentes: En agosto del paso año, “The New York Times” citaba datos facilitados por instancias oficiales de EE.UU., según las cuales los soldados muertos y heridos se acercan a los 500.000 entre ambos contendientes. Un auténtico drama.

                No es posible hacer comparaciones de quién está sufriendo mayormente esta guerra. Pero no por ello debemos normalizar y asumir los efectos económicos que se están cebando con los pueblos de Europa, de los que se están aprovechando las grandes corporaciones y oligopolios.

                Esta guerra estalla en su forma actual con la invasión del territorio ucraniano por partedel ejército ruso. Esto es indiscutible. Pero no se puede negar que ocho años antes, el 21 de febrero de 2014, la Rada Suprema (nuestras Cortes) destituyó a VíktorYanukóvich de sus funciones de presidente de Ucrania. Fue el acto final de una crisis que se había desencadenado unos meses antes, el 21 de noviembre de 2013, cuando Yanukóvich suspendió la firma del Acuerdo de Asociación entre Ucrania y la Unión Europea, lo que desembocó en las protestas del “Euromaidan”. Tras estos hechos lo que había eran negociaciones económicas que no cuajaron: la UE ofrecía 600 millones de euros a Ucrania, y el gobierno ucraniano consideró la oferta una humillación, además de acusar al FMI de falta de apoyo económico que compensase la ruptura de relaciones comerciales con Rusia, por parte de Ucrania. Lo siguiente fue, queen abril de 2014, estalló el conflicto interno, ucraniano, conocido como la guerra del Dombás.

                Una vez más tenemos que citar al militar y filósofo prusiano Karl von Clausewitz:

La Guerra constituye un acto de fuerza que se lleva a cabo para obligar al adversario a acatar nuestra voluntad. Es la continuidad de la política por otros medios”

                Las desavenencias económicas entre la UE y Rusia están azuzadas por los EE.UU., pues el Acuerdo de Asociación de Ucrania y la Unión Europa no es más que una pieza de la partida que se viene jugando desde la caída del muro de Berlín en noviembre de 1989. Quien desee profundizar sobre esta cuestión y la expansión de la OTAN hacia el Este, recomendamos recuperar la lectura del artículo de nuestro compañero Roberto Tornamira, publicado en TS-145, de junio de 2023, “Ucrania: Alcanzar la paz y el desarme nuclear”.

                Llegados a este punto, resulta una ligereza decir que la guerra actual es única y exclusivamente por la ocupación del territorio este de Ucrania por parte de las tropas de Putin. Quién no vea una secuencia de hechos es por que está ciego o porque ha tomado partido. Lo que había detrás de los movimientos políticos y de las negociaciones económicas era ver quién se hacía con el negocio de la Energía en Europa, en concreto del mercado que Rusia tenía como suministrador de gas y petróleo. Negocio que ha cambiado de manos y ahora son los EE.UU., quienes suministran gas licuado a Europa, eso sí a precio mucho mayor que el gas que nos llegaba de Rusia a través de los gaseoductos Nord Stream, “reventados por nadie”.

                Las cifras disponibles hablan de que los EE.UU., han aportando más de 75.000 millones de dólares a Ucrania, al margen del coste de los equipamientos militares (hay que recodar que el presupuesto militar total de los Estados Unidos para 2023 fue de 857.900 millones de dólares, el mayor de todo el planeta). Hoy, la ayuda estadounidense para Ucrania en 2024 está sin aprobar por parte del Congreso y el Senado, por la oposición de los republicanos.

                Para comprender de qué va todo esto, hay que saber que los EE.UU., facturaron, en en el periodo marzo 2022 a septiembre de 2023, 66.700 millones de euros en concepto de Gas licuado, lo que significó un incremento del 360% respecto a 2021. Ya han trincado el negocio y ahora comienzan a pensarse si la inversión ha sido suficiente, pues el mercado está “asegurado” para muchos años.

                La Unión Europea, por su parte, a mediados de 2023, tenía comprometidos más de 77.000 millones de euros en ayuda a Ucrania. Es decir, que la UE, subordinada militar y económicamente a la USA, comparte los costes de la aventura militar de los estadounidenses y además paga la factura que supone el diferencial de precio del gas y el petróleo, por las sanciones contra Rusia. Sin contar con el coste de riesgo para la paz en el conjunto del continente.

                Ante estas evidencias, Tribuna Socialista participamos del Manifiesto Internacional contra la guerra de Ucrania, por el Alto el Fuego inmediato e incondicional, cuyos firmantes mantenemos la máxima de ¡Ni Putin ni OTAN!

                El problema es que Europa, y principalmente la UE, se ha visto arrastrada -con el beneplácito de los gobiernos- a una situación comprometida, cuyos efectos estamos pagando la mayoría de la sociedad, los de siempre. Una de las consecuencias más directa y evidente es la ola inflacionaria que nos está esquilmando los salarios y las pensiones desde hace dos años: alimentos, gas, luz, hipotecas, gasolina…El incremento de los precios de los combustibles está provocando las lógicas protesta de los agricultores en las dos principales potencias europeas: Francia y Alemania.

                El gobierno alemán ha recortado el subsidio al diesel, medida que no afecta solo a los campesinos, y ha introducido un impuesto a los vehículos agrícolas. Parece que al Gobierno semáforo de Alemania (SPD + FPD + Los Verdes) no le cuadran las cuentas y su Tribunal Constitucional les ha emendado la plana por 60.000 millones de euros. Todo ello, a pesar de que el ministro Agricultura, Cem Özdemir, advertía en diciembre que las medidas del Gobierno “superaban el umbral de dolor” del sector agropecuario, pero el resto del Gobierno hizo caso omiso.

                En lugar de explicar que el gobierno alemán, acatando las presiones de la OTAN, decidió destinar 100.000 millones a gasto militar para poyar a Ucrania, de ahí el agujero fiscal que arrastran, lo pretenden resolverdiciendo que los campesinos están influidos por la extrema derecha. Seguro que hay campesinos que votan a AfD (Alternativa para Alemania) el equivalente a VOX en nuestro país. Pero apelar al “lobo” es una simpleza.

                En Francia está ocurriendo algo similar, los agricultores protestan por el incremento de los precios de los combustibles y por de abuso que los mayoristas en la imposición de los precios de los productos agrícolas.

                En otros países de la UE hay situaciones de tensión con los productos agrícolas, concretamente en Polonia los agricultores llevan varios meses denunciando el “dumping” de precios del cereal respecto al precio de los cereales ucranianos.

                Las grandes multinacionales y los cárteles de hecho u oligopolios son los grandes beneficiados, quienes incrementan los precios de manera brutal y sin ningún control de los precios por parte de los gobiernos; un ejemplo de esto en España es el tremendo incremento del precio del aceite de oliva, sin que nuestro Gobierno haya hecho otra cosa que justificar y comprender a los productores, por la subida del precio de los fertilizantes desde el estallido de la guerra en Ucrania. ¿Quién comprende a las familias trabajadoras cuando ven doblarse y triplicarse el precio de un producto alimenticio básico, pero su salario crece por debajo del IPC?

                Para finalizar, Borrell, el Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, tienen razón cuando dice que “Europa no puede reemplazar a Estados Unidos en la ayuda a Ucrania” Él tiene datos y elementos para decir eso, sin duda.

                Los esfuerzos de la UE no deberían estar centrados en la guerra, sino en la paz. Sería muchos más rentable económica y socialmente. 

El Comité de Redacción

¡NO a la guerra!

Las Fuerzas Armadas españolas constituyen una ínfima parte de la sociedad (inferior al 2,5 por mil en 2023). Sin embargo, el temible poder coactivo de las armas explica el abusivo papel que la Constitución de 1978 otorga a la Corona, como consecuencia de un proceso de Transición controlado por el Rey y sus generales, sumisosa los USA.

Todo ello ha dado lugar a los rancios privilegios medievales de los que sigue gozando la dinastía Borbón, en particular la execrable inviolabilidad del Rey, mando supremo de las Fuerzas Armadas.

Privilegios apuntalados por la función extremadamente reaccionaria que desempeña la llamada “justicia militar” en el control disciplinario e ideológico de los escalones subalternos, así como en el sometimiento de la tropa a las arbitrariedades del mando. 

La muerte por edad del dictador dio lugar a un proceso político de reforma de la dictadura, que impidió, por el poder coactivo de las armas, el desarrollo de un proceso constituyente en libertad.La soberanía de los pueblos del Estado español fue secuestrada por el golpe militar, la guerra de aniquilación que le siguió y la genocida dictadura franquista.

Son, por tanto, el Rey y sus generales el principal obstáculo para alcanzar una democracia efectiva, que acabe con la humillante sumisión de nuestros pueblos.

Las luchas sociales se reflejan, en mayor o menor medida, en los aparatos del Estado. Así ocurrió durante la dictadura, dando lugar a movimientos progresistas tales como Jueces por la Democracia, en la Judicatura; o la Unión Militar Democrática (UMD), en el seno de las Fuerzas Armadas, disuelta manu militari durante la Transición.

Actualmente existen diversos colectivos y asociaciones de militares que reflejan las contradicciones sociales existentes: progresistas unas, reaccionarias otras. Sin embargo, todas estamos llamadas a colaborar, por razones humanitarias, a frenar la amenazante escalada de la guerra. 

El objetivo del colectivo de militaresque me honra representar es el de contribuir, junto a la sociedad civil, a sentar las bases para un Movimiento contra la Guerra.

No en abstracto.

Hoy la prioridad está en el genocidio de Gaza perpetrado por Netanyahu y en la Ucrania neonazi de Zelensky, pero hay situaciones que no nos son ajenas, como por ejemplo la desestabilización en el África subsahariana. La región del Sahel y del Sahara, ha sido escenario de una serie de golpes de Estado en países como Mali, Guinea, Burkina Faso, Níger y Gabón.

Estaregión está envuelta en conflictos entre fuerzas locales, grupos yihadistas y redes criminales. Las potencias imperialistas como Francia, Estados Unidos, Rusia y China rivalizan por el control de la región, rica en recursos minerales.

Una grave situación que fuerza a hombres y mujeres, algunas en avanzado estado de gestación, a niños y ancianos, a jugarse la vida en las rutasatlántica y mediterránea -canaria y andaluza-, a menudo engullidos por las olas, tras una larga agonía, a la deriva.

El sentir de los pueblos del Estado español es contrario a la guerra. Prueba de ello es que, cuando se les convoca, como se hizo en 2003 para impedir infructuosamente la invasión de Irak, acuden.

Sin embargo, dependemos de la voluntad política de los partidos y de sus correas de transmisión: los medios de comunicación. Las organizaciones mayoritarias, partidos y sindicatos, están encorsetados a los compromisos institucionales (nacionales e internacionales) del Gobierno.

Las cancillerías occidentales, influenciadas por los intereses económicos del complejo militar-industrial de los USA, se alinean con el poder imperial. Los tambores de guerra resuenan en los pasillos de la OTAN. El belicismo homicida se extiende…

La necesidad de un Movimiento permanente contra la Guerra existe.

Los pueblos no quieren la guerra. No es su guerra. Es necesario y urgente pasar a la acción, organizándonos.

Artículo 6 de la Constitución Española de 1931: España renuncia a la guerra como instrumento de política nacional. 

Manuel Ruiz Robles
Ex militante de la disuelta UMD
Portavoz de Militares Contra la Guerra

Editorial: Salvar la economía hundiendo la humanidad

Esta última Editorial que despide 2023, no es un balance del año que termina, es una reflexión sobre lo absurdo de un sistema económico que destruye la humanidad.

El 24 de febrero se cumplió el primer año de guerra en Ucrania; en un par de meses se cumplirá el segundo aniversario. En agosto pasado, The New York Times daba la cifra de 500.000 víctimas rusas y ucranianas, entre muertos y heridos, datos facilitados por funcionarios estadounidenses anónimos. A esas víctimas hay que sumar los más de 5 millones de ucranianos desplazados más los 6,3 millones de refugiados, repartidos por el mundo, procedentes de Ucrania (datos de ACNUR de mediados de este año).

El 7 de octubre se desató el conflicto en Palestina. Más de 1200 muertos en los asentamientos y kibutz y más de un centenar de rehenes aún hoy en manos de Hamás. De manera inmediata, la reacción del Gobierno de Netanyahu ha tomado la forma de exterminio del pueblo palestino, con más de 20.000 muertos en la franja de Gaza, incontables heridos, la destrucción total de los hospitales en el norte de la franja y el sometimiento de la población a la hambruna en el sur. Además, de los cerca de 400 palestinos muertos en Cisjordania, a manos de colonos judíos y el ejército israelí. Las víctimas están siendo, principalmente mujeres y niños.

Estos son los datos de que disponemos. Pero, ¿Cuáles son los motivos?

En Ucrania, lo fácil, obvio e indiscutible es decir que Rusia ha invadido territorio ucraniano. Sin embargo, esta guerra, como la práctica totalidad de las guerras habidas en la historia y como en los más de 30 conflictos abiertos en el mundo actualmente, hay un trasfondo que no es tan evidente.

Lo que se dirime en Ucrania es el control del abastecimiento energético a Europa: nos suministran los oligarcas rusos protegidos de Putin o nos abastecen las multinacionales estadounidenses escudadas tras la OTAN. Esta es la disyuntiva que se disputa en territorio ucraniano; principalmente en el Este del país, donde antes de la invasión de las tropas de Putin ya había una guerra civil entre el Estado ucraniano y la población ucraniana ruso parlante del Donbass. Este conflicto fue provocado a su vez por la lucha de intereses entre la oligarquía rusa, en alianza con una parte de la oligarquía ucraniana, y las multinacionales occidentales en alianza con la otra parte de oligarcas ucranianos, a los que representa Zelensky. Estados Unidos, con la OTAN como punta de lanza, decidió hace ya tiempo colonizar todos los mercados mundiales, de ahí el avance de la OTAN hacia el Este de Europa; el problema es que ha llegado a la frontera con Rusia.

Lo de Palestina es distinto, sí. Pero con un trasfondo similar. No es necesario retrotraernos al Tratado de Versalles (1920), tras la primera Guerra Mundial, por el que se establecieron los protectorados que diseccionaron Palestina: gestión realizada por la entonces Sociedad de Naciones. Tampoco es preciso que profundicemos en el plan de partición de Palestina propuesto por la ONU, en 1947, apoyado por el trío: Churchill, Roosevelt y Stalin para dividir Palestina en dos Estados, uno judío y otro árabe. Si se profundiza un poco en esas decisiones impuestas al pueblo palestino se entenderán a la perfección las palabras de António Guterres, secretario general de la ONU, “los ataques de Hamás no vienen de la nada”. Siendo cierto, es curioso que lo diga el representante del organismo internacional que participó y tomo decisiones que han derivado en la situación actual. Como también llama poderosamente la atención que se insista en que la solución pasa por dos estados, cuando esta fórmula ha llevado al pueblo palestino al exilio, a ser preso en su propia tierra, y ahora masacrado.

La pregunta que cabe hacerse es ¿por qué actúa así el Estado de Israel? Porque es la forma en la que el imperialismo estadounidense se garantiza el control de una zona que tiene el petróleo por castigo, entiéndase la ironía. De ahí el apoyo incondicional de la Administración Biden a este crimen de lesa humanidad contra la población civil palestina, frente a lo que los gobiernos de las naciones occidentales, subordinadas a los USA, solo están oponiendo palabrería en el mejor de los casos -es el caso del gobierno de coalición, progresista, del Estado español-. El derecho a la legítima defensa no legitima, en ningún caso, la masacre de un pueblo.

Las consecuencias aún no han aparecido completamente. De momento se amplía el conflicto al Mar Rojo, donde las fuerzas hutíes de Yemen han decidido tomar partido por Palestina atacando los barcos que transiten por sus aguas, con bandera de países aliados de Israel. Hay que recordar que en Yemen se libra un conflicto desde 2015, en el que están implicados y confrontados Arabia Saudí e Irán: una monarquía sátrapa y un Estado teológico criminal que ocupan el 2º y 3er puesto, respectivamente, en el rankig de países con mayores reservas de petróleo.

En paralelo a los conflictos armados se desarrolla una “guerra” cuya munición son las decisiones políticas y económicas que toman las instituciones económicas internacionales, como el FMI, el BCE y la Comisión Europea, los gobiernos y las grandes corporaciones empresariales. En esta guerra las víctimas también son civiles; víctimas que sufren empobrecimiento, explotación… De esta guerra no escapa ninguna sociedad, ningún pueblo.

Uno de los casos más extremos lo sufre el pueblo argentino. Todos los gobiernos, tanto radicales como peronistas, han defendido el mercado libre y han dejado Argentina en una situación lamentable. Ahora, para “arreglarlo”, llega Milei, quién a nombre de la “libertad carajo” va a privatizar Argentina. De momento, para tener las manos libres, carajo, quiere arrasar con todas las leyes laborales y con los derechos de los trabajadores, como la seguridad social, el derecho a huelga y manifestación…

Milei se inspira en los Estados Unidos, está incluso decidido a sustituir el peso argentino por el dólar estadounidense -dolarizar la economía-. Su inspiración es ese país en el que caer enfermo es una ruina, en el que “4 millones de niños no tienen cobertura sanitaria, en el que un vial de insulina costaba hace ocho años 140 dólares y en el que muchas personas se medican con antibióticos para peces porque son los únicos que pueden pagar” (cita del libro “Esclavos Unidos, la otra cara del dream”, de Helena Villar).

El caso argentino es el más extremo en sus formas, pero nada tiene que envidiar al ultraliberalismo privatizador de la señora Ayuso en Madrid, a las decisiones de mister Sunak en Gran Bretaña o a las últimas decisiones anti inmigración de Monsieur Macrón en Francia.

La resistencia del pueblo palestino es vital para todos los pueblos del planeta, para toda la clase trabajadora. Si Israel aplasta al pueblo palestino cualquier gobierno se sentirá legitimado a reprimir salvajemente, incluso a su propio pueblo. Es por ello que cientos de miles de personas se han echado a las calles de las ciudades del mundo a decir «Alto al Genocidio”, “Palestina vencerá”. Movilizaciones que no han contado con el empuje de las grandes organizaciones de los trabajadores: políticas y sindicales, que han hecho tímidos gestos de apoyo, pero que en realidad están guardando un vergonzoso silencio.

De la misma manera, estamos expectantes a la respuesta que la clase obrera organizada del Argentina comienza a dar a las tropelías que prepara el Gobierno de Milei, a quién se abrazaron con entusiasmo los Abascal, Bolsonaro, Zelensky y otros invitados de “honor” en su toma de posesión.

Todo vale para salvar la economía, aunque se hunda la humanidad. Prueba de ello, por si lo dicho hasta aquí no es suficiente muestra de barbarie, es cómo el modelo de producción está destruyendo el planeta, por mucho que nos quieran convencer de que todos, la humanidad, somos culpables. No, los culpables son esa minoría social a la que pertenecen los que viajan a las “cumbres del clima” en sus jets privados y toman decisiones que les hacen aún más millonarios de lo que ya son.

Invitamos a reflexionar si verdaderamente merece la pena tanto sufrimiento y si es esto lo que deseamos dejar en herencia a las generaciones venideras.

La mayoría de la sociedad tiene la posibilidad de cambiar el rumbo, solo tiene que organizarse y tomar las riendas de su legítimo destino.

El Comité de Redacción

Comunicado sobre la paz y el alto el fuego en la guerra de Ucrania

Nosotros/as, un grupo de militares de las Fuerzas Armadas españolas, retirados o en la reserva, ante la grave situación desencadenada por la guerra de Ucrania, que lleva a una escalada de muerte y destrucción, hemos decidido alzar nuestras voces, junto al clamor de otros militares de diferentes naciones, pidiendo a nuestros gobiernos que paren esta locura.

Manifestamos nuestro rechazo a la agresión de la Federación de Rusia contra Ucrania y pedimos a los gobiernos de la Unión Europea que, en vez de alimentar la guerra con más envío de armas, paren de inmediato su actuación beligerante y se impliquen de forma eficaz en las negociaciones de paz.

La guerra de Ucrania está provocando la muerte y destrucción en el corazón del continente europeo y, de continuar la escalada, conducirá irremediablemente hacia una situación incontrolable que acabará poniendo en riesgo la vida sobre el planeta.

Condenamos la invasión de Ucrania por parte de la Federación de Rusia, así como el papel agresivo de la OTAN, brazo armado de los USA, por su irrefrenable y persistente actitud de acoso y provocación, que arrastra al conjunto de Europa hacia su autodestrucción.

Hacemos un llamamiento a todos los militares retirados para que contribuyan a la denuncia de la grave situación que se avecina. Jóvenes que acabarán siendo alistados, si el conflicto se expande. Juventud que se verá obligada a despedazarse en los frentes de batalla, como preludio de un posible holocausto final. Quizás nuestros propios hijos y nietos, que irremediablemente acabarían siendo llamados a filas.

Es necesario presionar a nuestros gobiernos para que paren sin dilación esta huida hacia adelante que nos conduce a la llamada Destrucción Mutua Asegurada (DMA), una demencial estrategia puesta en marcha en el siglo pasado por las potencias nucleares.

El riesgo de pasar a una fase de escalada nuclear crece de día en día. Ninguna potencia nuclear aceptará una derrota humillante. El gigantesco número de víctimas civiles, y la enorme destrucción a la que puede verse abocada Europa, pueden llegar a ser de proporciones nunca vistas, quizá irreversibles.

Es necesario parar la guerra, es urgente y necesario el alto el fuego.

Coautores del comunicado, por orden alfabético:

  • Pedro Cardona Comellas, Capitán de Fragata de la Armada española. Retirado
  • Juan Delgado Muñoz, Oficial del Ejército de Tierra español. Retirado.
  • Floren Dimas, Oficial del Ejército del Aire español. Retirado. Investigador histórico.
  • José Ignacio Domínguez, Teniente Coronel del Ejército del Aire español. Retirado. Fue portavoz de la Unión Militar Democrática (UMD) en el exilio.
  • Antonio Fernández Castillo, Cabo 2⁰ especialista sonarista de la Armada española. Licenciado.
  • Francisco José Ferrari Villar. Sargento (RV) de Infantería de Marina española. Retirado.
  • Luis Gonzalo Segura, ex Teniente del Ejército de Tierra español. Escritor. Autor de “La trampa ucraniana”.
  • Miguel López,  Oficial del Ejército del Aire español. Retirado.
  • Jenner López Escudero, ex Cabo del Ejército de Tierra español.
  • Francisco Maceira Rodríguez, ex Contramaestre de la Armada española.
  • José Rayos Menárguez, ex Sargento del Ejército del Aire español.
  • Arturo Maira Rodríguez, Capitán de Navío de la Armada española. Retirado.
  • Juan Manuel Rosa Nieto,  Teniente del Ejército del Aire español. Reserva.
  • Celso Milleiro Fariñas, Capitán de Fragata de la Armada española. Retirado.
  • Agustín Paredes García, Guardia Civil. Retirado.
  • Miguel Pastrana de Almeida. Cabo profesional mecánico de la Armada
    española (retirado). Secretario de la Junta de Gobierno del Ateneo de
    Madrid (2008-2017)
  • Rafael Ángel Permuy López, Comandante del CGA (Artillería). Retirado.
  • Enrique Ramírez Carriedo, Cabo especialista radiotelegrafista de la Armada española, licenciado
  • Julio Rodríguez, General del Ejército del Aire español. Retirado. Ex Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD).
  • José Luis Romero Carretero. Reservista del Ejército de Tierra español. Profesor de Historia en la Universidad Complutense de Madrid.
  • Manuel Ruiz Robles, Capitán de Navío de la Armada española. Retirado. Exdelegado nacional en el Comité Científico de la OTAN
  • Marco Santos, Cabo Sanitario del Ejército de Tierra español. Reserva.
  • Leandro Sierra, Oficial del Ejército del Aire español. Reserva.
  • Cristina Valdearcos, ex Artillera del Ejército de Tierra español.
  • Carlos Vidal Ojea, Cabo primero de Infantería de Marina española. Retirado.

Noticias de la campaña internacional

¡Alto a la Guerra! ¡Alto el fuego inmediato, sin condiciones!

Próximos actos:
  • 31 de mayo, en Madrid, el Club de Amigos de la Unesco (CAUM) organiza una Mesa Redonda sobre la necesidad de alcanzar la paz y el desarme nuclear, en relación con la guerra de Ucrania. A las 19:00 en C/ San Bernardo, 20 – 2ª planta (Puerta 5). Habrá una participación de Tribuna Socialista. Acto pendiente de concretar.
  • 8 de junio, el CATP de Madrid y la Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto, organizamos un acto de presentación del Manifiesto internacional ¡Alto a la Guerra! Acto pendiente de concretar.

Otras noticias:

El manifiesto por la paz lanzada por Sahra Wagenknecht y Alice Schwarcer, publicado en el Boletín Informativo de la campaña internacional ¡Alto a la Guerra!, ha superado las 800.000 adhesiones.

MANIFIESTO ¡¡ALTO A LA GUERRA!!

Si aún no eres firmante, súmate

Envía un mensaje con tu adhesión a:
manifiesto.altoalaguerra@gmail.com

Exito de la conferencia europea contra la guerra y la guerra social del 8 de julio.

CONSULTA NUESTRO BOLETIN NUMERO 13


Firmas de militantes políticos y sindicales de 17
países de Europa: Alemania, Austria, Bélgica,
Bulgaria, Dinamarca, España, Francia, Gran Bretaña,
Grecia, Irlanda, Italia, Moldavia, Portugal, Rumanía,
Serbia, Suecia y Suiza


También hay firmantes de otros 18 países de
diferentes continentes: Argelia, Azania-Sudáfrica,
Brasil, Burkina Faso, Chile, Colombia, Costa de Marfil,
Ecuador, Estados Unidos, Ghana, Guadalupe, Líbano,
Mali, Méjixo, Niger, Togo, Senegal y Uruguay.

Apoya el Manifiesto 30 colectivos y organizaciones de
distintos países:

Estado español
  • Promueve: Comité para la Alianza de Trabajadores y Pueblos (CATP)
  • Asociación Civil, Milicia y Republica (ACMYR)
  • Asociación Trabajo y Democracia (ASTRADE)
  • Butroi Bizirik en Transición
  • Colectivo de militares demócratas “ANEMOI”
  • Colectivo de Mujeres Republicanas
  • Comissió Gent Gran 15M
  • III Congreso de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA-Euskadi)
  • Hemen, salida por la izquierda.
  • Herriak Bizirik. Plataforma ciudadana en lucha contra las empresas altamente contaminantes en
  • el Polígono Industrial de Goiain (Álava)
  • Información Obrera
  • Munizipalistok Gasteiz
  • Orquesta y Coro “La Solfónica 15m”
  • Plataforma Galega por la Tercera República
  • Reunir Canarias
  • Reunir la Laguna
  • Reunir Santa Cruz de Tenerife
  • Tribuna Socialista
  • Unidad Cívica por la República
Colombia
  • Coalición de Movimientos y Organizaciones Sociales de Colombia (COMOSOC)
  • Grupo de investigación GIDPAD – UNIVERSIDAD DE SAN BUENAVENTURA Medellín
  • Grupo de Investigación y Editorial Kavilando
  • Fondo de Empleados Universidad de San Buenaventura Medellín
  • Mesa por el Derecho a la Salud y la Seguridad Social de Antioquia (MESSSA)
  • Mesa Ecuménica por la Paz (MEP)
  • Red Interuniversitaria por la Paz REDIPAZ
Italia
  • Collecttivo Autónomo del Porto di Génova
  • Unione di Base del Porto di Génova (USB).
Portugal
  • Colectivo Andorinha (Frente democrática brasileira em Lisboa)
  • Diáspora Sem Fronteiras

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Ultima actualización: Manifiesto
Boletines:

2ª reunión de firmantes del Manifiesto

El 17 de abril se ha celebrado la segunda reunión de firmantes del Manifiesto ¡Alto a la Guerra!, en la que han participado casi 50 militantes y activistas del Estado español. También participó el compañero Joaquín Pagarete, coordinador de los firmantes de Portugal.

Se hizo balance de los actos realizados desde que el 11 de enero se hiciese público el Manifiesto, ante el Congreso de los Diputados: más de 1.822 firmantes de 35 países del mundo -de ellos, 839 del Estado español- 16 actos para presentar el Manifiesto, en distintos territorios del Estado; hemos participado en al menos 6 movilizaciones contra la guerra; y se han editado 9 boletines, informando de toda esta actividad.

Los participantes de la reunión debatieron sobre el horizonte temporal más próximo, en el que dar continuidad al trabajo contra la guerra. En este sentido, es muy importante la reunión abierta que el CATP prepara para el día 6 de mayo, en la que la campaña ¡Alto a la Guerra! ocupará un lugar prioritario en el orden del día, junto a la defensa de la Sanidad Pública y a dar continuidad a todo el trabajo realizado en defensa del Sistema Público de Pensiones, destacando la exigencia de la Auditoría a la Cuentas de la Seguridad Social. Estas reivindicaciones son necesarias para combatir los efectos de la guerra social contra los derechos de los trabajadores, guerra que se despliega en paralelo a la barbarie desatada en Ucrania desde la invasión llevada a cabo por las tropas de Putin hace 14 meses y por la obstinación de los USA en que la guerra no pare.

Todos los intervinientes coincidieron en la importancia de la propuesta que se hace desde Alemania para realizar un Encuentro internacional de militantes y colectivos contra la guerra, y seguir en la línea de trabajo emprendida en el Encuentro Europeo que se realizó en Madrid el 24 de junio del pasado año, coincidiendo con la cumbre de la OTAN en nuestro país, para profundizar y avanzar en la necesaria coordinación entre militantes en aras de fomentar un movimiento europeo contra la guerra, pues sólo los pueblos, organizados, tiene la capacidad de exigir que pare la guerra.

En la reunión se informó del trabajo que se está llevan a cabo para continuar realizando acto de presentación del Manifiesto. Se instó a que el Equipo de Coordinación de la campaña se dirija a las 33 organizaciones y colectivos que apoyan el Manifiesto para que de forma coordinada y ofreciendo todo el apoyo desde este Equipo, estas asociaciones organicen actos.

Por último, se recalcó la necesidad de que el movimiento sindical participe de la campaña contra la Guerra. El 1º de mayo será un buen momento para hacer que nuestra campaña se visibilice, repartiendo información y participando de las manifestaciones.

Corresponsal

Primer año de Guerra

El 24 de febrero de 2022 es una fecha que pasará a la historia. Es el aniversario de la invasión de Ucrania, por parte del ejército de Putin. El balance en vidas es pura barbarie: 200.000 soldados muertos, 100.000 por cada bando, 40.000 civiles ucranianos, según datos del general Mark Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., dados el 10 de noviembre de 2022 a la BBC. Un país, Ucrania, está siendo destruido y casi 8 millones de ucranianos han tenido que huir de su país.

No quiero limitarme a describir las cifras del desastre. En este artículo quiero intentar entender por qué, unos y otros, parecen decididos a mantener esta locura en el tiempo. Decir que esta guerra es una guerra contra los pueblos es una expresión que se puede cuantificar; en las cifras de muertos ya señaladas y con los datos económicos que ya conocemos del pasado año. Veamos algunos de ellos:

Las multinacionales de los combustibles: BP (británica), ExxonMobil (estadounidense), Shell (británica constituida en Países Bajos), Chevron (estadounidense). Solo estas cuatro multinacionales, suman más de 150.000 millones de dólares de beneficio en 2022, año de guerra. Unos beneficios récord y exorbitantes.

El oligopolio de las cinco grandes compañías de la energía en España: Iberdrola, Repsol, Endesa, Naturgy y Cepsa, han obtenido 13.300 millones de euros, un incremento promedio del 49% de beneficio neto, más que en 2021.

Son los sectores de la energía y los combustibles los que iniciaron la espiral inflacionaria que recorre Europa. Unos incrementos de precios que, a la vista de los descomunales beneficios, no corresponden a las necesidades de la producción sino a la avaricia por el beneficio y el reparto de dividendos, a esa competencia absurda (salvo para la lógica del mercado) por la capitalización de las empresas.

La ola inflacionaria provocada por los grandes del gas, el petróleo, etc., ha sido la excusa para que otros sectores, como la banca, también se sumen a la fiesta de los beneficios récord. El oligopolio financiero conformado por: Santander, BBVA, Caixabank, Sabadell, Bankinter y Unicaja, han ganado 20.850 millones de euros, un 28%, en promedio, más que en el ejercicio anterior.

Si el sector energético se está beneficiando de la guerra a corto plazo, el del armamento lo está haciendo en el corto, medio y largo plazo. Solo la industria del armamento estadounidense, ha experimentado un crecimiento del 49% en sus beneficios en 2022, al obtener 52.000 millones de dólares. La llamada a la compra de munición a las presiones a seguir abasteciendo al ejército de Zelensky hacen pronosticar pingües beneficios para los próximos años.

En la otra cara de la moneda está el empobrecimiento de las familias trabajadoras, en todos los países de Europa. El IPC medio en España se ha cerrado para 2022 en el 8,5%, pero el IPC de los alimentos y las bebidas no alcohólicas, lo que llamamos normalmente «la cesta de la compra», ha alcanzado el 15,7%.

Frente al incremento de los precios, la subida salarial media en nuestro país ha sido del 3,24% (eso, para los 880 convenios colectivos registrados en 2022 y los 2204 que se firmaron en años anteriores con incrementos previstos para 2022). Esto afecta a unos 9 millones de trabajadores y trabajadoras, por tanto, hay otros 8,4 millones de asalariados por cuenta ajena que no han tenido incremento salarial, subida 0.

Hasta junio no sabremos la variación del índice del riesgo de pobreza y exclusión social. En 2021, el 27,8%, es decir 13,1 millones de personas en España, estaba en riesgo de pobreza y exclusión social. La pérdida brutal de poder adquisitivo presagia un incremento de este nefasto índice.

Estas son solo algunas cifras, positivas para la minoría y negativas para la gran mayoría, de lo que es la guerra y para qué es la guerra.

Ya sabemos que Putin no es demócrata. Los ciudadanos rusos lo saben bien; no pueden posicionarse contra la guerra, ello les puede costar la cárcel, como poco. A pesar del perfil antidemocrático y, si se quiere, criminal de Putin, no es verosímil decir que esta guerra se libra en nombre de la libertad y la democracia; no si quien lo dice mantiene relaciones y apoya a países como Israel, que tiene sometido a más de medio millón de personas en Gaza, y que, desde 1948, ha expulsado a más de 7 millones de palestinos (1,2 viven en campos de refugiados en Líbano, Jordania…). O con Arabía Saudí, donde la libertad es, solo, cosa de hombres. O, si quien lo dice es quién organiza y/o participa en un mundial de fútbol en Qatar, Estado-manantial de corrupción, véase el «Qatargate» en el Parlamento Europeo y se muestra insensible ante los miles de trabajadores muertos en la construcción de los estadios -según el diario “The Guardian” (29nov22), al menos 6.500 muertos-, en una absoluta indiferencia por la vida humana.

Esta es una contienda de intereses entre los oligarcas rusos protegidos por Putin, los descendientes de los sepultureros de la Revolución de octubre de 1917, esos que se apropiaron de los sectores estructurales del Estado que la revolución proletaria había colectivizado. Y por otra parte las multinacionales para quienes la OTAN, según el periodista de investigación Seymour Hersh (Premio Pulitzer en 1970 por su cobertura de la masacre de My Lai, en la guerra de Vietnam) ha reventado los gaseoductos que suministraban gas a Alemania y a otros países de Europa (Nord Stream 1 y 2), llevaron a cabo un sabotaje que ha posibilitado que los USA hayan aumentado sus exportaciones de gas natural licuado (GNL) en un 137%, en los 10 primeros meses de 2022.

Esta dinámica de guerra es una irresponsabilidad de consecuencias históricas, y nada apunta a que vaya a parar. El Senado de los USA ha aprobado el mayor presupuesto militar de su historia, 858.000 millones de dólares. Putin por su parte ha decidido que el presupuesto para la guerra será ilimitado. Una de las derivadas en Europa es la presión para que los gobiernos envíen tanques, aviones de combate y que multipliquen la fabricación y compra de munición.

No tengo porqué tomar partido por una de las partes de esta contienda. Por eso, en favor del pueblo ucraniano, para que pare la destrucción y la muerte; en favor del pueblo ruso, para que dejen de llegar ataúdes con hijos, padres y hermanos, y en favor de todos los pueblos de Europa, contra quienes, de un modo u otro, se libra esta guerra, digo

¡Alto a la guerra!

Roberto Tornamira Sánchez
Miembro de la Coordinadora estatal del CATP