Cataluña: investidura de Illa o repetición electoral

El próximo 26 de agosto es la fecha clave para proceder a la investidura de Salvador Illa como 133º Presidente de la Generalitat o convocar nuevas
elecciones. Las conversaciones y negociaciones no trascienden a la opinión pública, más allá de aquellas cuestiones que sí que conocen, como la defensa del
catalán y un nuevo sistema de financiación, que en el caso de Cataluña sería singular.

La última reunión de Pedro Sánchez y el todavía presidente Aragonés, parece que van en la línea del entendimiento. De momento, se va cumpliendo los
compromisos alcanzados para la investidura de Pedro Sánchez. El traspaso de los fondos para la gestión del ingreso mínimo vital es una buena prueba de ello.

Esa era la exigencia previa de Marta Rovira para alcanzar un nuevo acuerdo. Un nuevo acuerdo cuya piedra angular parece ser que se sitúa en el desarrollo de la empresa pública energética que ha aprobado la Generalitat, y la financiación singular de Cataluña, lo que no parece que vaya a plantear demasiados obstáculos cuando el PSC llevaba ya en su programa electoral la puesta en
marcha del consorcio tributario catalán que prevé el Estatut de Cataluña y que podría ser una buena herramienta al servicio de un avance significativo en
materia de la financiación de Cataluña que reclama ERC.

La cuestión aquí no es tanto si PSC y ERC llegarán a un acuerdo que es previsible que así sea, sino si las bases de ERC refrendarán ese preacuerdo para poder investir a Illa como Presidente. Recordemos que tras las elecciones autonómicas las bases de ERC están revueltas entre los partidarios de una renovación total de la cúpula de ERC y aquellos otros que ven con buenos ojos la estrategia del acuerdo de izquierdas, y dejar a Puigdemont fuera de juego.

Para acabarlo de complicar, Puigdemont, que es la persona que cataliza el independentismo de derechas plantea su vuelta que podría ser el día 1 de agosto, para hacer ruído el día en que ERC tiene previsto votar el preacuerdo, o el mismo 26 de agosto, fecha tope para la investidura. En cualquier caso, el regreso de Puigdemont puede ir acompañado de su detención, lo que asegura el ruído mediático, y la presión para que como mínimo algún diputado de ERC no apoye la investidura, y se repitan las elecciones como quiere Puigdemont.

Para intentar que Junts y el Presidente del Parlament Josep Rull, no tengan el control del calendario de investidura, parece ser que PSC, ERC y los comunes podrían aprovechar que las dos primeras semanas de agosto el Parlament no depende de la Mesa del Parlament, sino de los 23 diputados de la Diputación permanente para convocar una sesión de investidura exprés, preavisada con un plazo de 48 horas siempre que las bases de ERC aprueben el hipotético acuerdo de investidura.

Así pues, todo apunta a que si se llega a un preacuerdo de investidura, y las bases de ERC lo ratifican, la sesión de investidura podría tener lugar el
7 de agosto o cualquier otro día dentro de las dos primeras semanas de agosto.
Mientras tanto, Junts sigue su campaña para forzar la repetición electoral, y utiliza su papel clave en el parlamento español para romper la unidad de los
partidos que apoyaron la investidura de Pedro Sánchez, votando junto al PP y VOX como ocurrió en el último Pleno parlamentario.

Desde el punto de vista de los avances para la clase trabajadora, interesa que el bloque de la investidura se mantenga en el Parlamento, y que en Cataluña se
pueda llegar a un pacto de las izquierdas y no a una repetición electoral. Sin embargo, cualquier escenario es posible tanto en un sitio como en otro, y lo mismo podríamos estar hablando del fin de la legislatura para Pedro Sánchez y de una nueva convocatoria electoral tanto para las generales como para Cataluña.

Aunque todo es posible y nada es descartable, creo que en pocos días podremos tener sesión de investidura en Cataluña y a Illa como presidente de la
Generalitat.


Baltasar Santos
Miembro del Comité de Redacción de TS

La sociedad tiene derecho a no quedarse anclada

A los políticos se les debería recordar por lo que hacen y no por lo que dicen. En este país, ha habido gobiernos que han tomado decisiones dignas de recordar por su determinación, incluso contra la opinión de los “suyos”.

Es de justicia mencionar a Adolfo Suarez, cuando en abril de 1977 legalizó al Partido Comunista de España (PCE), máxime viendo de donde venía Suarez: desde 1958 formó parte de la Secretaría General del Movimiento Nacional, entre otros altos cargos en la etapa franquista.

Cómo no reconocer la Ley General de Sanidad de 1986, conocida como “Ley de Sanidad Universal”, sacada adelante por el primer Gobierno de Felipe González. Ley fraguada por el Ministro de Sanidad y Consumo, Ernest Lluch (asesinado por ETA el 21 de noviembre de 2000). Una ley rechazada ferozmente por Alianza Popular, hoy PP.

Del primer Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero hay que resaltar la valentía en el proceso de negociación con ETA, de 2005 a 2007, a pesar de las posiciones refractarias que encontró fuera y dentro del PSOE. Así como la firmeza que demostró cuando dio la orden de retirar las tropas de Irak, en 2004, no subordinándose a la Administración Bush.

Claro que estos presidentes y sus gobiernos cometieron errores y tomaron decisiones impopulares, pero hay que hacer balance de los hechos concretos: ¿no es el Estado español más plural con libertad de partidos?, ¿no hemos alcanzado altas cotas de calidad sanitaria? -a pesar de que la Sanidad Pública sufre un franco deterioro- ¿no es mejor la discrepancia de algunos de los posicionamientos de la izquierda abertzale que los atentados?

Contra estas y otras medidas del gobierno de turno se han organizado manifestaciones, se ha votado en contra en el Congreso y el Senado y se ha despotricado en los medios por parte de la derecha.

Hoy vemos lo mismo, con un actor que antes no estaba o no estaba emancipado del PP: la extrema derecha: VOX, nace en diciembre de 2013 de la mano de Abascal al que se suma formalmente, un mes después, Vidal Cuadras -presidente del PP de Cataluña de 1991 a 1996-.

El común denominador del rechazo ideológico contra las medidas de progreso, ha sido el “Se rompe España”. Lo que nunca terminan de decir es qué España es la que se rompe: ¿la que muere o la que bosteza? (Antonio Machado); ¿la de los comisionistas?; ¿la de los millonarios cuyas fortunas no paran de crecer?: ¿la que sale a la calle a exigir el Alto el fuego en Palestina o la que otorga medallas de “honor” al genocida?…

El PP defiende a su España, y lo hace con muy poca vergüenza. Es el mismo partido que en 1996, Aznar, quien hoy alienta al tumulto callejero “quien pueda hacer que haga”, pactó un acuerdo de legislatura con la CIU del corrupto Pujol. Juns, heredero de CIU, es el mismo Partido del que, en el mes de agosto pasado, Feijóo decía que “es un partido cuya tradición y legalidad no están en duda”, claro que en esos momentos optaba a que le prestasen sus votos para su investidura.

Como socialistas, no estamos de acuerdo con los nacionalismos. Pero no con unos sí y con otros no o ahora sí y ahora no, con ninguno y siempre; con el nacionalismo español tampoco. La derecha de siempre confunde España con sus intereses, como lo hacen el nacionalismo vasco y el catalán, como lo han hecho siempre las minorías sociales privilegiadas (la clase burguesa) frente a las mayorías sociales que solo cuentan con el esfuerzo de su trabajo para vivir (la clase trabajadora).

Ya veremos, con el paso del tiempo, el desarrollo de la Ley de Amnistía y de esta legislatura que se acerca, pero desde ya valoramos muy en positivo la determinación de Pedro Sánchez en alcanzar un acuerdo con todos los partidos antifranquistas, sean de izquierdas o de derechas, como es el caso de PNV y Juns.

Ojalá que esta actitud se mantenga en el gobierno que se forme en las próximas fechas, pues de la legislatura que termina quedan muchas cuestiones por resolver. Cuestiones sentidas y reivindicadas por la mayoría social que apoyó a la izquierda en las elecciones del 23 de julio: derogación de todos los aspectos lesivos para los trabajadores y trabajadoras, introducidos por las reformas laborales de 2010 y 2012; derogación de la “Ley Mordaza”, impuesta por la mayoría absoluta del PP para reprimir la respuesta de la mayoría social a sus políticas sociales y económicas; encargo de una Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social, como mandata la Ley 21/2021; implicarse en la coordinación y solución del deterioro y destrucción de la Sanidad Pública, producto de la desinversión y privatización de la Sanidad; legislación estatal de las Residencias de mayores… Esperamos que todos estos asuntos, y otros no enumerados, sean abordados por el nuevo gobierno.

De la misma manera, y en línea con la determinación mostrada en estos momentos, esperamos una reorientación de la política del Gobierno respecto a los conflictos bélicos.

Resulta insoportable que llevemos un mes de bombardeos y exterminio de la población civil de la Franja de Gaza, por parte del ejército de Netanyahu, y que, desde los gobiernos de la UE, incluido el nuestro, solo escuchemos “prudentes” palabras de parar la mal llamada guerra -en este conflicto solo hay un ejército, el israelí- y una propuesta de Conferencia de paz para dentro de 6 meses.

Este sometimiento a la posición de la Administración Biden está en línea con la exigencia permanente de la OTAN de incremento de gasto para la guerra en Ucrania; una manera directa de alimentar la guerra, sin que esto signifique compartir la invasión del Este de Ucrania por parte de las tropas de Putin -Vease el Manifiesto internacional contra la Guerra que ha sido publicado en diversas ocasiones en las páginas de Tribuna Socialista-. Una guerra que está desangrando a la juventud ucraniana y también a la rusa. Y de paso está empobreciendo a los pueblos de Europa y arrasando con derechos y servicios públicos.

De la misma manera, es insoportable la posición xenófoba y racista de la derecha contra la llegada de inmigrantes, los que llegan, y que nadie señale la situación neocolonial que el Estado francés, mantiene en los países de Sahel.

Sabemos que avanzar no es fácil, requiere esfuerzo. Lo comodón, sobre todo para quienes viven confortablemente, es quedarse como estamos. Pero la sociedad, su mayoría, tiene derecho a no quedar anclada.

Los hechos vividos en estos meses, en relación con el proceso para reeditar un gobierno de progreso, nos enseñan, una vez más en la historia, que lo que permite avanzar es la voluntad política de llevar a cabo decisiones en favor de los intereses de la mayoría: es el mejor antídoto contra el fascismo.

El Comité de Redacción

La amnistía y el referéndum en Catalunya son un avance democrático para los trabajadores y los pueblos del Estado.

Estos días, de nuevo se concentra toda la atención política vinculada a la posibilidad de investidura de Pedro Sánchez, en torno al debate sobre la amnistía a los procesados y condenados por el referéndum independentista catalán del 1 de octubre de 2017. Fueron casi 3.000 personas las encausadas, muchas de ellas ya condenadas, no sólo por organizar el referéndum del 1‐O, también como consecuencia de la represión impuesta en general al movimiento independentista durante el período posterior. Se pone, intencionadamente, el énfasis en los responsables políticos procesados, pero la inmensa mayoría son ciudadanos y ciudadanas de a pie, en especial, jóvenes, procesados por
el referéndum del 1 de octubre y las movilizaciones contra el juicio y condena a los dirigentes republicanos catalanes.
Ese número desorbitado de perseguidos y procesados es el resultado de la campaña emprendida por el aparato policial y judicial contra el pueblo catalán tras el infame discurso de Felipe VI el 3 de octubre de 2017, y la consigna de ¡A por ellos! ¿Qué futuro de progreso puede establecerse en este país sobre la base de la persecución y condena de miles de ciudadanos? ¿Cómo puede
establecerse una relación de fraternidad ente los pueblos del Estado sobre esta base?

Desde el CATP, convencidos de que todo avance social en este país necesita de la alianza de la clase trabajadora y de los pueblos de todo el Estado, apoyamos todo paso que conduzca a la amnistía de estos procesados y detenidos, sin cortapisas o condiciones. Un ejemplo de pasos en positivo es la recogida de firmas que nuestros compañeros de Tribuna Socialista han puesto en marcha y que ha tenido una buena acogida entre la militancia socialista, una iniciativa que merece el apoyo del CATP.
Apoyamos la amnistía y este derecho, incluso, al margen de que haya o no investidura de Pedro Sánchez y de los acuerdos desarrollados finalmente con Junts y ERC. Porque consideramos que el único “delito” de los procesados fue tratar de defender y de ejercer unos derechos democráticos, lo que fue respondido por una represión policial brutal, por la violación flagrante de la legalidad por parte del sistema judicial español y por una respuesta del aparato de Estado y de los partidos que se autodefinen como “constitucionalistas”, de cierre de filas con la monarquía centralista impuesta por el franquismo y heredada de aquel régimen criminal.

Hoy, de nuevo, las fuerzas del viejo régimen se han agrupado contra esta exigencia de amnistía y de libertades. Desde la Corona, los aparatos del Estado y la derecha en las instituciones (incluidos los restos del felipismo en el PSOE), así como los poderes oligárquicos y los medios de comunicación a su servicio. Esta oposición cerrada no resulta casual. En 2017 estimaron igual que estiman ahora el peligro real de un cambio del régimen constitucional del 78, por lo que utilizaron y utilizarán todos los mecanismos para impedir todo avance en este sentido.

El CATP entiende, sin embargo, que, aunque en 2017 se pusieron los focos sobre el Govern de Puigdemont, sus consellers, el Parlament y los alcaldes independentistas, quienes realmente dieron viabilidad y defendieron el referéndum del 1‐O fue la población trabajadora catalana, y, en especial,
la juventud, que nunca renunció a ejercer sus derechos a la libertad y a decidir libremente su destino.
Unos derechos, compartidos fraternalmente con los trabajadores y los pueblos de todo el Estado español, que hoy siguen “conculcados”.
Defender la amnistía de los represaliados políticos catalanes, sin renunciar al derecho de los pueblos a decidir libremente su futuro y a la realización de un referéndum con garantías forma parte, en consecuencia, de la misma lucha de la clase trabajadora de todo el Estado. Supone un avance importante para que, sea cual sea el gobierno que se forme, podamos seguir defendiendo nuestras
reivindicaciones más urgentes y unos derechos y garantías democráticas que el actual régimen monárquico se ha mostrado incapaz de satisfacer.
La exigencia de amnistía es incondicional, al mismo tiempo para los trabajadores, los jóvenes, todos los sectores oprimidos de la sociedad, para los pueblos, hacer frente a las consecuencias de la crisis económica es esencial. Hacer frente al nuevo impuesto para los trabajadores que significa la
inflación, que permite ganancias astronómicas para el gran capital, exigir aumentos de salarios y pensiones según el IPC real, medidas para controlar los precios derogar lo que falta de las reformas laborales que han multiplicado la precariedad y los bajos salarios, hundiendo en la miseria a la clase
trabajadora. Hay que derogar las disposiciones represivas como la “Ley Mordaza”, acabar con los gastos militares que alimentan la muerte, la destrucción en Ucrania y menoscaban los servicios públicos: la Sanidad la Enseñanza, las Pensiones, etc.
Hoy, exigir la amnistía de los y las represaliados en Catalunya por defender el derecho de los pueblos a la autodeterminación, conlleva también defender una salida republicana para la población trabajadora y los pueblos del Estado español.
Llamamos a todos los demócratas a apoyar estas exigencias elementales y proponemos realizar, donde sea posible, actos y reuniones con este objetivo.

Coordinadora Estatal
Comité para la Alianza de Trabajadores y Pueblos
6 de octubre de 2023

Izquierda Socialista-PSOE

Ante los procesos de investidura para el gobierno de España

EL CONTEXTO ELECTORAL ESPAÑOL

Tras las elecciones municipales y autonómicas del 28 de mayo, 13 autonomías de 19 son gobernadas por el PP (seis en coalición con VOX), 3 por el PSOE, el País Vasco por el PNV (en coalición con el PSOE), Cataluña por ERC y Canarias por Coalición Canaria (en coalición con el PP). El PP gobierna en 30 capi- tales de provincia (de un total de 50), en 5 de ellas en coalición con VOX. El PSOE gobierna en 10.

En las elecciones legislativas del 23 de julio el Partido Popular creció de 89 a 137 diputados. VOX pasó de 52 diputados a 33, con lo que la suma de ambos no logra la mayoría absoluta en el Congreso.

El PSOE, a pesar de haber obtenido 7.760.000 votos, un millón de votos más que en las anteriores elecciones (unos 300.000 menos que el PP) solo pasa de 120 a 121 diputados. La disminución en diputados de las otras izquierdas agrupadas en SUMAR (obtiene 31 escaños), produce que la suma de ambas fuerzas no obtenga la mayoría suficiente para formar Gobierno.

En Euskadi el PSOE obtiene 5 diputados, los mismos que obtienen BILDU y el PNV. El PP obtiene dos y SUMAR obtiene uno.

En Catalunya el PSC sube y gana las elecciones con 19 diputados, le siguen SUMAR, ERC y JUNTS con 7 escaños cada uno, el PP alcanza 6 y VOX se mantiene con 2.

Estos resultados obligan al PSOE y a SUMAR a buscar alianzas con otros grupos parlamentarios para alcanzar la mayoría suficiente y poder formar un nuevo Gobierno de progreso en España.

El Rey ha encomendado al presidente del PP la tarea, que parece imposible, de alcanzar en la sesión de investidura del 27 de septiembre una mayoría su- ficiente para formar Gobierno

EL PROXIMO GOBIERNO DE ESPAÑA

Este plural escenario post electoral, reflejo de la diversidad sociológica e ideológica española, configura, sucintamente, tres bloques políticos: uno con fuerzas de derechas (PP y VOX), otro con fuerzas de izquierdas (PSOE y SUMAR) y otro con fuerzas nacionalistas heterogéneas (ERC. JUNTS, PNV, BILDU). Han sido las variadas alianzas entre las fuerzas políticas de estos tres bloques las que han ido configurando, en el tiempo, las distintas modalidades del Gobierno en España. Ahora son las fuerzas de izquierdas españolas con las fuerzas nacionalista, las que pueden alcanzar las mayorías parlamentarias suficientes para formar un nuevo gobierno progresista en el Estado.

Las derechas españolas, ante la dificultad de desplazar del Gobierno de España a las fuerzas de izquierda y de progreso, han radicalizado sus posiciones y tratan de evitar, sin saber muy bien cómo, la formación de un nuevo Gobierno que, con un actualizado programa y correspondientes políticas, avance en respuestas democráticas, desde la libertad y la igualdad, a los graves conflictos presentes.

Las derechas tienen pavor a estos acuerdos y alianzas que, fracasada la investidura de Feijoo, pueden alumbrar un nuevo Gobierno de progreso en España, capaz de orientar al Estado español hacia una potente estructura federal en la que las nacionalidades que lo componen compartan su arquitectura. Un Gobierno capaz de consolidar y desarrollar políticas económicas y sociales que avancen decididamente por la senda de la igualdad, la memoria democrática, la justicia social y climática, el desarrollo sostenible y el feminismo. Un Gobierno que fortalezca la democracia, la participación ciudadana y los derechos humanos. Con un horizonte que deseamos republicano.

POSICIÓN DE LA CORRIENTE DE OPINIÓN IZQUIERDA SOCIALISTA-PSOE ANTE LA POSIBLE INVESTIDURA DE PEDRO SANCHEZ

En la actual coyuntura política, la corriente de opinión Izquierda Socialista-PSOE propugna la configuración de un gobierno de España, presidido por el compañero Pedro Sánchez, con un programa de izquierdas y de progreso, apoyado por una mayoría parlamentaria articulada con fuerzas políticas de ámbito estatal y autonómico.

Hay que abrir la vía a una sesión de investidura, cuanto antes mejor, de la que salga un presidente socialista, un programa y un gobierno que trabaje por la convivencia y que, de respuesta a las esperanzas y anhelos de millones de trabajadores, a las personas mayores, a los jóvenes en busca de porvenir, a las mujeres en busca de igualdad y, en particular un gobierno que luche decididamente contra la violencia machista y de género.

La cuestión catalana, que viene de lejos, requiere hoy de nuevos enfoques para seguir conviviendo pacífica y establemente. Nuevas políticas que no pasen por la represión, sino por el diálogo, la negociación, y el acuerdo entre las partes. El necesario reconocimiento de la identidad nacional de Cataluña, la reforma federal de la constitución y la del propio Estatuto de Autonomía de Cataluña, pueden permitir una votación del pueblo catalán para profundizar en su autogobierno. Ahora, se impone trabajar en soluciones políticas y legislativas, incluida alguna forma de amnistía, que logren avanzar en la solución de un conflicto que sigue vivo, así como restablecer la fraternidad y la colaboración entre los distintos pueblos de la “nación de naciones” que es España.

Tanto las alianzas a establecer para formar un Gobierno de Progreso y las posibles soluciones políticas/legislativas para los hechos acontecidos en

Cataluña, deberían ser consultadas por la dirección del PSOE, rápida e informadamente, a la militancia socialista.

La corriente de opinión Izquierda Socialista, ya con una larga historia de más de cuarenta años, muestra su leal compromiso para conseguir los objetivos planteados.

El pueblo español, con toda su diversidad plurinacional y pluricultural, necesita urgentemente un Gobierno que trabaje con ética, por la paz, la justicia social, la laicidad, la igualdad y la libertad, contra las desigualdades económicas y sociales, por la defensa del estado de Bienestar, y contra la involución de derechos preconizada por las derechas. Un gobierno capaz de encontrar y dar respuestas políticas a los múltiples problemas políticos existentes en el país.

Apelamos a la conciencia y a la inteligencia de los partidos de izquierda y progresistas, empezando por el nuestro, para transformar las ideas y deseos en realidad política de gobierno. Sectarismos, dogmatismos o personalismos diversos no deben empañar las justas reivindicaciones de la ciudadanía.

Comisión Permanente Federal de IS-PSOE

izquierdasocialista@psoe.es

Investidura Fallida de Feijóo y el comienzo de una nueva investidura, la de Pedro Sánchez

Por María Iglesias Domínguez- Periodista

CR Tribuna Socialista

Este viernes terminó la segunda parte de una investidura fallida desde el día que el Rey le encargó a Feijoo formar gobierno.

Y es que desde el encargo de Felipe VI todos incluso el propio Feijoo sabían que estábamos ante la crónica de un imposible, la investidura del líder de la derecha española.

Los españoles hemos tenido que soportar durante tres sesiones parlamentarias algo que se parecía a una moción de censura que a una investidura, y durante todas las sesiones al igual que durante todo el verano la palabra más usada por la derecha política, económica y mediática ha sido la palabra Amnistía, amnistía… amnistía. Y en este sentido Feijoo no defraudo y siguiendo repitiéndola durante su discurso de investidura en el Congreso de los Diputados. El líder de los populares, sabedor de que llegaba al hemiciclo sin los apoyos necesarios para ser el nuevo presidente del Gobierno, ha planteado su intervención casi a modo de moción de censura contra Pedro Sánchez, a quien no ha parado de afear sus contactos con los partidos nacionalistas e independentistas, además de llamarle cobarde por no subir a la tribuna a defender las posiciones del PSOE.

Núñez Feijóo, en su papel de representación de todos los españoles y españolas, papel que no le dieron las urnas aseverando a acusado a Sánchez de llegar a acuerdos sin “el consentimiento de los españoles para negociar el perdón al independentismo catalán” subrayando que el presidente en funciones está usando sus votos para un perdón que va contra los intereses de España, sin duda una España de la que solo ellos son interpretes y que les pertenece por méritos propios.

Incluso para reforzar sus críticas contra Pedro Sánchez, Feijóo ha llegado a afirmar que ninguno de los anteriores presidentes del Gobierno hubieran sido capaces de pactar lo que, según él, los independentistas demandan y para ello ha asegurado que “Todos los secretarios generales desde el primero hasta Rubalcaba, antecesor de Pedro Sánchez” y es que frente a esa coyuntura, todos hubieran rechazado el apoyo de los independentistas para no romper España.

En los pocos datos concretos que durante las tres sesiones de investidura a puesto sobre la mesa, Feijóo ha propuesto endurecer el Código Penal en lo referido al delito de malversación e introducir el de deslealtad institucional, añadiendo que «es mentira que no haya alternativa» a la amnistía: Por supuesto que hay otro camino».

Un camino bien trazado que pasa por sí o sí por su investidura para continuar con una insistencia con la que los propios grupos protagonistas le han sacado los colores “Tengo a mi alcance los votos, pero no acepto el precio», otra mentira que los españoles han podido comprobar en directo.

Frente a unos días en los que solo ha existido la crítica al PSOE, casualmente el líder de la derecha ha encontrado huecos para mostrar su agradecimiento a los partidos que sí hicieron público su apoyo a la candidatura del popular: los 33 diputados de Vox a los que agradeció su apoyo, a Coalición Canaria y Unión del Pueblo Navarro.

Uno de los momentos más destacados de esta investidura ha sido la posición de Pedro Sánchez. El presidente en funciones ha optado por guardar silencio y no subir a la tribuna del Congreso ya que se trataba de la investidura del líder de la derecha y no de una moción de censura, en su lugar, el diputado por Valladolid, el exalcalde socialista de Valladolid y ganador de las elecciones,  Óscar Puente dio la sorpresa con un discurso de posiciones muy clara que ha gustado mucho a la militancia del PSOE y al resto de los votantes progresistas y que ha molestado mucho a la derecha y a la ultraderecha.

La respuesta de la bancada de los populares fueron los gritos de «cobarde» a SánchezFrancina Armengol tuvo que llamarles la atención y aclarar que la cámara baja no es un «patio de colegio».

Durante su intervención Oscar Puente cargaba contra Feijóo argumentando que el hecho de que haya obtenido la victoria el pasado 23J no le condiciona para llegar a la presidencia del Gobierno, igual que a él y a otros muchos socialistas les ha pasado que incluso ganando las elecciones, no están gobernando, es más, argumentó que «en una democracia parlamentaria, gana quien logra formar gobierno».

El resultado 172 votos a favor de la investidura frente a 178 votos en contra.

Tras fracasar la investidura, será el rey Felipe VI quien tendrá que encargar una nueva investidura.

El rey se reunirá con los líderes políticos el lunes 2 y el martes 3 de octubre, después de la investidura fallida de Feijóo. De momento, no hay fecha para una nueva sesión de investidura, pero tiene un plazo máximo de dos meses para conseguirlo. En caso contrario, se repetirán las elecciones el 14 de enero.

Pedro Sánchez inicia campaña en Sevilla

Este sábado el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez ha estado arropado por más de 5.000 militantes y simpatizantes socialistas en el municipio sevillano de la Rinconada.

Pedro Sánchez entiende que recibirá el encargo de Felipe VI para ser el candidato a lograr la investidura. «Estamos pidiendo el voto para la investidura para cuatro años de gobierno progresista«, ha lanzado durante su intervención.

En el pistoletazo de salida hacia la investidura, Pedro Sánchez ha lanzado ya su primera promesa que sin duda cuenta con el aval de los sindicatos UGT y CCOO que han sido aliados para el gobierno de coalición durante los últimos cinco años: reformar el Estatuto de los Trabajadores para que cada año el salario mínimo interprofesional (SMI) sea un 60% del salario medio en España.

También hubo un guiño al futuro de las pensiones. «Voy a solicitar la confianza de la Cámara para que todos los años llenemos la hucha de las pensiones y haya 5.000 millones más», ha asegurado Pedro Sánchez

Para el secretario general del PSOE, el líder de la derecha ha «retorcido» el mandato del jefe del Estado y ha «retorcido» la Constitución, «no para ser investido, sino para atrincherarse como líder del PP».

Tras la investidura fallida de Feijóo, Pedro Sánchez ha proclamado que su partido sí va a «trabajar por una investidura real» para que haya «cuatro años más de convivencia y concordia. Es lo que va a pasar».

Para alcanzar este objetivo y convertirse en presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ha señalado que se siente con «más ganas, más fuerzas y más argumentos que nunca», sobre todo después de lo que «he visto en el Congreso de los Diputados» esta semana.

Pedro Sánchez sí se ha referido a los mensajes del PP sobre los pactos con catalanes y vascos “Llevamos 40 años rompiendo España, eso dicen», pero cuando estuvo «a punto de romperse España fue con el gobierno del PP de Mariano Rajoy y con la declaración unilateral de independencia en Cataluña» en ese periodo. Ahora «hay más concordia en España” añadió

En el acto en La Rinconada, Sevilla, ha participado también María Jesús Montero, ministra en funciones y ‘número 2’ del PSOE, el secretario general del PSOE andaluz, Juan Espadas, y Javier Fernández, alcalde de este municipio sevillano, presidente de la Diputación de Sevilla y uno de los cargos socialistas con más poder orgánico e institucional en el PSOE andaluz.

Tribuna Socialista Nº72: NO a Rajoy!

NO A RAJOY!!!

 

Carta de militantes socialistas al comité federal del PSOE

Firma la carta de apoyo en: http://goo.gl/forms/c9f600x2Wmpzggw73

A LOS COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS DEL COMITÉ FEDERAL DEL PSOE

Los abajo firmantes, militantes del Partido Socialista de las diversas federaciones, nos dirigimos a vosotros para deciros: No favorezcáis ni permitáis de ningún modo un gobierno del PP. El Partido Socialista Obrero Español no tiene ningún motivo para darle a Rajoy lo que las urnas le han negado.

En el Comité Federal de Febrero, en una carta se solicitaba que el PSOE encabezase un gobierno de izquierdas. A falta de ello, estamos en una situación peor. El Partido debe de deshacerse de todas las presiones que pretenden convertirle en un peón de los enemigos de los derechos sociales y laborales y de las libertades públicas.

Debemos aprender de lo sucedido. La estrategia de mano tendida a la derecha (acuerdo con C’s) y a la vez caer en el estéril enfrentamiento entre las izquierdas (que otros provocan todos los días) por el segundo puesto nos ha impedido recuperar la confianza y la credibilidad entre nuestro electorado. Las consecuencias electorales han sido evidentes: miles de votos perdidos y contribuir a una abstención de más de 1,5 millones en relación con el 20D. En Andalucía, donde más se ha defendido el acercamiento al PP es donde hemos sufrido la derrota más amarga.

Como defendió IS PSOE en el Comité Federal en febrero y en la carta a nuestro Secretario General entregada en el mismo Comité, ningún acuerdo con la derecha es positivo para erradicar las políticas antisociales y contrarias a las libertades públicas desarrolladas por el PP, ni para la mayoría social ni para nuestro Partido. Durante la campaña se vislumbraba más intensidad en las críticas a Podemos que al PP, que ha estado masacrando a los trabajadores y la ciudadanía en general, durante los últimos 5 años. Ha habido desde nuestras filas, demasiadas voces criticando a nuestro candidato y haciendo coro con el PP contra UP.

El PP, la Unión Europa y los banqueros nos reclaman un nuevo sacrificio por la gobernabilidad y llaman gobernabilidad a un nuevo gobierno del PP para seguir masacrando a los trabajadores, recortando derechos, para acabar con el sistema de pensiones, para seguir encizañando las relaciones entre los pueblos y para seguir trasladando a los poderes financieros, el dinero de nuestras cotizaciones e impuestos.

¡No aceptéis! Favorecer un gobierno del PP no favorecería en nada a la mayoría trabajadora, traicionaría a los millones que nos han votado y renunciaría a ser alternativa de Gobierno. Dinamitaría el partido y llevaría a la desafección política a nuestra base social.

La gobernabilidad socialista pasa por recuperar los derechos sociales y las libertades públicas, y como ha dicho el Consejo Confederal de la UGT emprender un plan de choque por el empleo y la recuperación de derechos laborales.

Por todo ello, Pedimos al Comité Federal del PSOE

1.- Que ratifique la decisión de no apoyar ni abstenerse ni facilitar un gobierno del PP.

2.- Favorecer la unidad de las organizaciones de izquierda con los acuerdos parlamentarios posibles y con las organizaciones sindicales y otros colectivos para impedir la continuidad del gobierno de Rajoy y promover políticas como:

  • Plan de empleo y recuperación de sanidad, enseñanza, justicia y otros servicios públicos.
  • Derogación de las reformas laborales, del art 315.3 del Código Penal.
  • Restablecimiento de las libertades
  • Derogación de la LOMCE y el 3+2
  • Aprobación de leyes que garanticen la Igualdad efectiva entre hombres y mujeres tanto en el plano social como laboral. Combatir el terrorismo machista con una Ley integral que acabe con esta lacra social
  • Reforma local que ponga las bases de la autonomía municipal
  • Reformas constitucionales, en base a propuestas que promuevan la laicidad, fortalezcan la cohesión social y territorial y que reconozcan en un marco federal las diferentes identidades de los pueblos del   Estado español, incluyendo el derecho a decidir.
  • Derogación de la reforma del art 135 CE

Firma la carta en:  http://goo.gl/forms/c9f600x2Wmpzggw73