Gobernar no será nada fácil y hacer oposición tampoco

La decisión, más problemática de lo previsto, del Comité Federal del PSOE de abstenerse ante la nueva investidura de Mariano Rajoy no ha dejado indiferente a nadie y ha tenido una amplia repercusión en los medios de comunicación de masas y en la opinión pública. Sin embargo, muy pocos confían en que dicha investidura sea la solución a los problemas relacionados con la gobernabilidad de nuestro país. La situación es susceptible de agravarse dado que muchos militantes y ciudadanos indignados consideran que es una decisión equivocada a corto plazo, puesto que será muy difícil que el PSOE, al facilitar el gobierno de Rajoy, haga una oposición real en el parlamento. Incluso señalan que, a medio y largo plazo, este pronunciamiento puede ser muy contraproducente, porque puede acabar convirtiendo a este partido en una organización política muy poco relevante en el futuro de nuestro país.

Una vez conformado el nuevo gobierno, Rajoy debe elevar al parlamento los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año (PGE-2017), que deberán cumplir con las exigencias de Bruselas en cuanto a la corrección del déficit público para los próximos años, sin que ello deba traducirse en un menor gasto público, menos inversión y más austeridad y recortes; simplemente porque han fracasado estrepitosamente en términos económicos y sociales. Entre los asuntos más controvertidos se deberá tratar prioritariamente la situación de la Seguridad Social (pensiones); así como la cobertura del desempleo y la dependencia; el modelo económico, social y territorial (inversión pública, reforma laboral y financiación de las CCAA); el Salario Mínimo Interprofesional (SMI); y la dotación de los servicios públicos, entre las medidas más importantes relacionadas con el gasto público.
En cuanto a los ingresos, el nuevo gobierno debe abordar, de una vez por todas, una reforma fiscal en profundidad que dote de mayores ingresos a las arcas del Estado. En este sentido será imprescindible que paguen más los que más tienen (Sociedades y grandes fortunas) y que paguen todos (lucha contra el fraude fiscal y contra la elusión y la evasión fiscal), lo que terminará por dejar en evidencia las pasadas rebajas fiscales llevadas a cabo por Rajoy por claros y mezquinos intereses electoralistas.

Esta va a ser la nueva realidad que deberá afrontar el PSOE en las próximas semanas, dando por hecho que si el PSOE se comporta como un verdadero partido de oposición el gobierno tendrá los días contados o, en el mejor de los casos, será un gobierno de escaso recorrido y a expensas de la decisión que pueda tomar Rajoy, que es el que podrá disolver el parlamento, a no ser que el PSOE se preste a ser la muleta del nuevo gobierno o colabore con el PP- a cambio de algunas concesiones-, con consecuencias y resultados similares a los que produce un gobierno de coalición como propuso Rajoy en su día (dejar la oposición en manos de Podemos). Dando por hecho que si esto se produce estará en clara contradicción con los argumentos utilizados por los partidarios de facilitar el gobierno de Rajoy, que han venido prometiendo, a cambio de garantizar su investidura, una severa oposición al PP en el parlamento y, en particular, a los PGE-2017 (algunos han llegado incluso a hablar de: “demoler la obra de Rajoy después de la investidura”). Este es el dilema que el PSOE tendrá que resolver finalmente en el actual marco político configurado por cuatro partidos con presencia relevante en el Congreso de los Diputados, sabiendo que una oposición coherente con los postulados socialdemócratas (en la que, todo hay que decirlo, muy pocos confían) obligará al PSOE a explorar de nuevo la posibilidad de llegar a acuerdos en el parlamento con Podemos (y en algunos asuntos también con Ciudadanos) para corregir las políticas del PP y efectuar los cambios progresistas que la sociedad reclama, a pesar de las muchas dificultades que esas conversaciones puedan conllevar por la debilidad del PSOE y de Podemos e, incluso, de Ciudadanos (muy afectado por el voto útil hacia el PP), así como por la pugna por alcanzar una posición destacada en el seno de la izquierda, que sólo se resolverá en estos momentos aceptando la hegemonía compartida.
Por lo tanto, hay que apostar por estas conversaciones, una vez que se descarte apoyar al gobierno del PP, encaminados a elaborar una alternativa básica de izquierdas- encabezada por el PSOE-, que plantee de entrada cambiar la política económica y social del PP, puesto que, sin resolver el problema del desempleo, ha destrozado el mercado de trabajo (reforma laboral) y está causando una profunda alarma social ante los previsibles recortes que nos puedan exigir desde Bruselas y la merma brutal que viene sufriendo el Fondo de Reserva de la Seguridad Social (con fecha de caducidad anunciada) y su posible repercusión en las pensiones. No debemos olvidar que muchas familias han soportado la crisis por las pensiones de nuestros abuelos y, por lo tanto, hay que defender su poder adquisitivo por encima de todo.

Por eso, no es extraño que en los próximos meses el PSOE sufra todo tipo de presiones impulsadas por los poderes fácticos y repetidos llamamientos a la responsabilidad institucional y a los intereses de España para aceptar medidas regresivas, porque estamos ante el nudo gordiano de la protección y del gasto social en nuestro país. Por eso, el asunto de las pensiones debería ser considerado como un asunto de Estado sujeto a la negociación política y a la negociación con los interlocutores sociales, tal como determina el Pacto de Toledo (solidaridad, contribución y suficiencia). Un Pacto que funcionó correctamente hasta que llegó Rajoy y adoptó decisiones unilaterales, al margen de los partidos políticos, sindicatos y empresarios, que golpearon muy duramente la tesorería de la Seguridad Social.

En todo caso, debemos dejar suficientemente claro que la Seguridad Social y las pensiones no peligran y tampoco el reparto solidario que preside el Sistema. Sin embargo, tienen serios problemas que hay que abordar, a pesar de la pérdida real del poder adquisitivo de las pensiones en los últimos años. Los problemas tienen relación directa, sobre todo, con la caída brusca de los ingresos derivada del desempleo y de la lamentable gestión económica y social de la crisis, por parte del PP, encaminada a favorecer a los empresarios con todo tipo de transferencias de rentas del trabajo al capital: devaluación salarial (también del SMI), temporalidad, contratación a tiempo parcial (representa el 20% de los afiliados), subvenciones a la contratación, tarifas planas, abaratamiento del despido…, al margen de la reforma laboral encaminada a favorecer la relación de fuerzas de los empresarios sobre los sindicatos, lo que ha vaciado de contenido a la negociación colectiva y, como consecuencia, ha consolidado la devaluación salarial del conjunto de los trabajadores y, finalmente, terminado por deteriorar las bases de cotización de la Seguridad Social.

Por lo tanto, la fuerte caída de los ingresos a la Seguridad Social es la causa del desplome del Fondo de Reserva y del previsible déficit anual en los próximos años que, según Valeriano Gómez (Revista Temas, octubre de 2016), se puede situar en torno a los 18.000 millones de euros contando con un incremento de la afiliación de 500.000 nuevos afiliados al año, lo que reafirma la lamentable gestión de la crisis del PP y desmiente el tópico de que la derecha gestiona mejor los dineros del Estado.

Por su parte, los problemas estudiados tienen también relación con la demografía y en concreto con el aumento de los años que los pensionistas están enganchados al Sistema (esperanza de vida). En todo caso, la dedicación del porcentaje del PIB a las pensiones está por debajo de la media europea (en torno al 10% del PIB, un 3% menos que la media europea) y la cuantía de las pensiones también (cerca del 45% de los pensionistas no alcanzan los 700 euros mensuales), por lo que no es posible reducir más la cuantía de las pensiones actuales, como algunos pretenden, con el propósito de convertir la Seguridad Social en un Sistema de Beneficencia al que debería acompañar un Sistema Complementario de Pensiones que, de ninguna manera, es la solución de los problemas relacionados con las pensiones y sí un negocio floreciente para el sector financiero. En todo caso, deben ser voluntarios y no subvencionados vía fiscal puesto que los más pobres no pueden ahorrar dinero para aportarlo a dichos Fondos, lo que significa en la práctica que los pobres financien los Fondos Complementarios de los más ricos, lo que no tiene ningún sentido y resulta absurdo.

La alternativa final debe contemplar también, como señalan todos los expertos en esta materia, el incremento del PIB, el empleo (“si algo le pasa al trabajo, bueno o malo, algo le pasa a las pensiones”) y los avances de la productividad de nuestra economía en los próximos años, así como la solución de los problemas actuales de nuestro mercado de trabajo, además de reflexionar sobre el incremento de topes de las bases máximas de cotización entre otras medidas. En último término, y si fuera necesario, hay que estudiar la participación del Estado vía impuestos en la financiación de las pensiones, tal como ocurre en algunos países europeos, hasta situarla, cuando menos, en la media del PIB que la UE dedica a las pensiones.

En definitiva, después de la decisión del Comité Federal de investir a Rajoy se abre un nuevo escenario político y, en este sentido, la izquierda y el PSOE en particular deben concretar sus prioridades para actuar desde la oposición lo más unidos posible en defensa de los más débiles. Estas prioridades pasan por el desempleo; por resolver los problemas de nuestro mercado de trabajo (eliminando las últimas reformas laborales); por la protección social y, en concreto, además de las pensiones ya mencionadas, por la prestación por desempleo, la dependencia y la renta mínima garantizada; y, finalmente, los servicios públicos (sanidad y educación). En el mismo plano se sitúa la necesaria reforma fiscal y la lucha contra el fraude fiscal y la economía sumergida. Por último, la izquierda, y el PSOE en concreto, deben abanderar la lucha contra la corrupción, la financiación ilegal del PP y la impunidad en el ejercicio del poder y dar prioridad a la resolución negociada del llamado problema catalán con todas las consecuencias. Se trata de unas prioridades fáciles de consensuar en el seno de la izquierda que conformarían un exigente Paquete Social- que además sería bien visto por los sindicatos- encaminado a frenar la política más liberal del PP en el poder.

En todo caso, la labor de oposición que desarrolle el PSOE en el parlamento (y en la sociedad civil), junto a la preparación y celebración de su importante Congreso Ordinario, marcará el futuro de la socialdemocracia en España y la lucha contra las desigualdades, la pobreza y la exclusión social. Además de condicionar el futuro del PSOE y su relevancia dentro de la izquierda e, incluso, su capacidad de aglutinar a las fuerzas emergentes y progresistas de la sociedad y de trabajar activamente con los sindicatos en coherencia con su dilatada y centenaria historia.

Antón Saracíbar

Recuperemos el PSOE

Octubre de 2016 será recordado por los socialistas como un mes nefasto para la historia de nuestro partido. Un mes que comenzó con la sesión del Comité Federal en que culminó el asalto a la dirección para impedir que hablasen los militantes y que terminó con la investidura de Rajoy, gracias a la abstención de 68 diputados socialistas.

Se ha perpetrado una tropelía tras otra, para acabar con el Secretario General de la Comisión Ejecutiva Federal; no porque el partido había obtenido malos resultados en las elecciones, no porque el Partido estuviese involucrado en tal o cual escándalo económico, lo que produjo el cisma fue la diferencia entre quienes apostaban sin decirlo claro por facilitar el Gobierno al PP y los que decían con nitidez NO a un Gobierno del PP. Está en juego nuestra razón de ser.

Lo positivo, por buscar algo en positivo, es que se ha caído la careta a dirigentes que llevan mucho tiempo, algunos/as toda su vida activa, sometidos en las instituciones a la presión de los poderes económicos y de instituciones reaccionarias, y han olvidado cual es el fin del Partido Socialista Obrero Español, la defensa de los intereses de nuestra clase, que ¡oh casualidad!, es la mayoría social. Ya no distinguen el gobernar para el pueblo de la “gobernabilidad” de los que saquean a los trabajadores y al país disfrazados de “la responsabilidad de Estado”, “el bien de España”, etc.

También es positivo ver, a pesar de los agoreros, pesimistas, posibilistas, derrotistas, escépticos y otras tribus, que la militancia está viva, que ha respondido una vez más y que su respuesta va “in crescendo”. No podemos olvidar los 20.000 votos que obtuvo la propuesta de José Antonio Pérez Tapias (promovida por Izquierda Socialista) ante las primarias de 2014, una propuesta claramente de izquierdas. Como no debemos olvidar los más de 23.000 votos contra el Acuerdo que Pedro Sánchez alcanzó con C´s tras las elecciones del 20 de diciembre. Ahora han sido más de 90.000 los afiliados y afiliadas que se han pronunciado y exigen que se celebre un Congreso con carácter urgente. Y la movilización sin precedentes de las agrupaciones –que a algunos les estorban– expresando en diversas formas el sentir de los afiliados y de los electores socialistas.

Hay que agrupar toda esa fuerza, única forma de garantizar que recuperamos el PSOE para lo que fue fundado. Pero no basta con desearlo, hay que buscar consensos amplios partiendo de la riqueza plural que se ha manifestado estas semanas. Ningún dirigente ni grupo de dirigentes puede sustituir a las exigencias de los afiliados y electores para definir un auténtico proyecto alternativo al que nos ofrecen quienes se han instalado en la institucionalidad y que está demostrado que nos lleva a la irrelevancia.

Sabemos hacerlo y debemos hacerlo. Debemos recuperar nuestra ideología, para un proyecto político y organizativo que derrote y extirpe el austericidio al que se nos viene sometiendo. Y esto requiere unir al máximo de fuerzas. Formar un bloque con los sindicatos y los movimientos populares. Y buscar acuerdos de izquierda como hemos empezado a hacer en los ayuntamientos, sin uniformidad ni proyectos únicos como los que se nos ofrecen desde laboratorios políticos.

Solo así recuperaremos la confianza de los millones que buscan dónde agarrarse para poder mantener a sus familias, a los jóvenes que merecen verdaderos trabajos con verdaderos salarios y protección social, nos miran, nos buscan para poner freno al ataque de los poderes financieros al sistema público de pensiones, para derogar la LOMCE, una ley educativa que nos atufa a nacionalcatolicismo, pero no nos reconocen, pues primero los socialistas nos tenemos que reencontrar con nuestro Partido. Solo así volveremos a ser alternativa de Gobierno frete a la derecha.

Tenemos que recuperar la valentía de la que hicieron gala los fundadores, para plantear soluciones a los problemas de hoy: el socialismo no puede estar en la parte de los que fomentan la confrontación entre los pueblos que componen el Estado español. Ninguna connivencia con la política de Rajoy de dividirnos para poder seguir imponiendo sus recortes.

Sigamos el ejemplo de los compañeros y compañeras diputados y diputadas de nuestro grupo en el Congreso que han votado NO a la investidura de Rajoy, a pesar de las amenazas, a pesar de las presiones. Tomemos nota de la actitud firme y coherente de los compañeros del PSC que han dicho NO y han respaldado la posición de los de los compañeros y compañeras en el Congreso de los Diputados.

La mayoría social espera al PSOE valiente y con un compromiso claro, firme, para recuperar los derechos y libertades perdidos a nombre de la crisis que nos azota desde 2008.

Debatamos, agrupémonos todos para recuperar el PSOE para el Socialismo.
Comité de Redacción

Ante la decepción: unidad y organización

pabloiglesiasposseEn 1879, Pablo Iglesias, Antonio García Quejido y otros, constituyeron el PSOE. Tenían muy clara la necesidad de construir un Partido que organizase y representase a la clase trabajadora española, coordinados con el movimiento obrero internacional, participando en la AIT (Asociación Internacional de los Trabajadores), conocida históricamente como la I Internacional.

La E de español no tenía ninguna connotación patriótica, era simplemente el indicativo del lugar en el que se organizaba a la clase.

Nueve años después, en 1888, los mismos socialistas constituían la Unión General de Trabajadores (UGT), con el objetivo de organizar a los trabajadores en el tajo, en el mundo del trabajo, para ayudarles en su toma de conciencia.

Ambas organizaciones tenían un fin común: emancipar a la clase trabajadora de la explotación capitalista. Y ciertamente, con sus avances y sus retrocesos, han aportado mucho a lo largo de todos estos años de luchas.

Los términos han cambiado; los trabajadores de hoy no se identifican con la terminología de aquella época y es lógico. Sin embargo hoy como hace un siglo y medio, la explotación de muchos por unos pocos continua.

Hoy tenemos dos grandes sindicatos de clase, que no pasan por un buen momento, por nuestros errores y por los ataques políticos y mediáticos del capital.

Mientras, la izquierda se disgrega y, en concreto, la Dirección del PSOE pierde el norte, en nombre de la responsabilidad de Estado, aunque ello suponga ir contra los intereses de la clase a la que por naturaleza el Partido debe su existencia.

Ya veremos cómo, ya veremos cuándo, pero lo que no me cabe duda es que la clase trabajadora se organizará, sin tapujos, sin engaños, sin disfraces. Prueba de su voluntad de resistencia es la defensa que han ejercido las bases del PSOE de su posición contraria a la de sus dirigentes, defendiendo un NO a un Gobierno que no nos traerá más que miseria y retroceso.

Prueba de ello es el combate constante de los trabajadores y trabajadoras en sus centros de trabajo, en sus empresas, en sus sectores.

Necesitamos Unidad y Organización frente a disgregación y dispersión, y desde Tribuna Socialista seguiremos trabajando en esa línea para recuperar el PSOE para el socialismo y hacemos un llamamiento a todos los y las militantes que han defendido esta postura en sus agrupaciones, en las asambleas y en el propio comité federal, dentro y fuera de él, para seguir unidos y recuperar  nuestro partido para que sea útil a la clase trabajadora.

Socialismo o Barbarie.

Carta Abierta a Javier Fernández, Presidente de la Comisión Gestora del PSOE

besteiro

Respetado y querido compañero:

En estos últimos días un triple sentimiento nos ha embargado a no pocos socialistas: desconcierto, tristeza y vergüenza, mucha vergüenza.

Somos un grupo de socialistas de Sevilla. Algunos de los que firmamos esta carta, somos veteranos que en los años sesenta del siglo pasado, nos integramos en las Juventudes Socialistas y en la UGT. Otros por suerte para ellos, no tan veteranos, pero todos durante toda nuestra vida, hemos estado orgullosos de reivindicarnos del socialismo; de pertenecer al partido que desde que lo fundara un grupo de compañeros encabezados por Pablo Iglesias no ha dejado de estar presente en todos los avances económicos, sociales y civiles que se han producido en España.

El partido de Pablo Iglesias, de Zabalza, de Llaneza, de Tomás Centeno, … El partido que hunde sus raíces en el Pozo Funere, en el Canal de los Presos de Sevilla, en el cementerio de San Rafael de Málaga y en tantos y tantos Lugares de Memoria que en toda España han sido testigos mudos del sufrimiento y de la entrega de miles de socialistas, no puede claudicar ante la derecha en aras de una supuesta estabilidad.

¿Estabilidad de quién? ¿Estabilidad para qué? Para que sigan recortando las políticas sociales. Para que sigan desarrollando políticas contra los trabajadores y el sindicalismo de clase.  Para liquidar los avances alcanzados con el estado de bienestar.

Somos socialistas y queremos seguir siendo socialistas orgullosos de serlo. Tenemos un compromiso con la Historia, con la historia de España y con la nuestra, pero todavía más importante es nuestro compromiso con la sociedad. Queremos mirar de frente a esos millones de jóvenes a los que las políticas de la derecha niegan el futuro y explicarles que el futuro es la Socialdemocracia, es el Socialismo en libertad.

Somos socialistas veteranos y sabemos que nuestra democracia interna es una democracia representativa. No dudamos de la legitimidad de los órganos democráticamente elegidos para tomar decisiones.  Sin embargo, ante la difícil situación en que se encuentra el partido, te rogamos muy encarecidamente que la dirección promueva una consulta a la militancia sobre el sentido del voto de los diputados socialistas. Y ello en aras a preservar la unidad del partido. Sea cual fuere el resultado de la consulta, si los militantes se han pronunciado, el partido saldrá unido y cohesionado para enfrentarse a los duros tiempos que están por venir. De no ser así, ¿de verdad crees, querido compañero, que los socialistas vamos a aceptar sin más una decisión del Comité Federal, del mismo Comité Federal que la pasada semana dio un bochornoso espectáculo que nos sumió a todos en la tristeza y la vergüenza?

Oponerse a esta consulta con argumentos como los esgrimidos por una destacada dirigente en el sentido de que los militantes no tenemos la debida información para pronunciarnos, es cuando menos temerario. ¿Acaso tuvimos información en su día para pedir el sí a la OTAN? ¿Acaso tuvimos información para explicar la reconversión industrial? Y en todo caso, si no tenemos información, infórmennos.

La disyuntiva: primero España luego el Partido, es una falacia. Con esa visión reduccionista, el Grupo Parlamentario Socialista no hubiera presentado el Voto Particular Republicano en la Comisión Constitucional, ni mucho menos hubiera planteado la moción de censura al gobierno de Adolfo Suárez. Ni hubiera plantado cara a EE.UU. en el asunto de la guerra de Irak. La E de España, está rotulada en las iniciales de nuestro querido Partido sin el que no se puede entender el último siglo y medio de su historia

En definitiva, querido compañero, con la frase de Besteiro que encabeza esta carta, os animamos a que no os dé miedo convocar a la militancia. Si nos equivocamos nos equivocaremos todos y una vez más, entre todos sacaremos adelante las ideas del socialismo.

Firmantes: Pepe Romero, Manolo Barco, Miguel Guillén Márquez, Pili Gordon Pintre, Manolo Guardia Delgado, Pepe Navarro Tornay, Adolfo Gutiérrez de Agüera, Chema Camarero, Fernando Tejeiro, Encarna Quintero, Rafael Muñoz (Tom), Manolo Peñalosa (Andrés), Pilar Rodríguez Prieto, Manolo García Bravo, Marina Sanz Carlos, Eva Patricia Bueno, Alfonso Sevillano, Juan Antonio Gilabert, Luisa Lucas, Ricardo Luna.

Entrevista a José Antonio Rodríguez Salas, alcalde de Jun

jun

“Hoy en día el objetivo es de recoger 120.000 firmas exigiendo un congreso extraordinario, porque no quiero que me digan la mitad más uno es que la otra mitad del partido está en contra, tenemos que demostrar que la gran mayoría de los militantes exigen un congreso extraordinario y siguen con el NO a Rajoy y por recuperar su partido.”

Así de contundente empieza la entrevista con el compañero José Antonio alcalde de Jun municipio de la provincia de Granada incansable defensor de la democracia activa y del municipalismo. Actualmente uno de los principales animadores de la recogida de firmas por un congreso extraordinario del PSOE que decida de la posición del partido sobre la investidura del gobierno. También estima que la gestora este sobrepasando su mandato y exige su demisión.

TS – ¿Cómo surgió la iniciativa de la recogida de firmas?

La iniciativa surge porque hay una militante de Orense que se llama Eva , lo veo en twitter  y digo vamos a sumarnos y claro con 400000 seguidores, muchos militantes y en seguida se nota el movimiento porque lo que yo estaba pensando que era el pensamiento general del partido es que lo que estaba pasando el primero de octubre allí en Ferraz, que se puede decir de muchas formas, pero para nosotros represento un acto de absoluta deslealtad a un secretario general elegido por los propios militantes.

Nuestra intención era de hacerlo con mucho tiempo y que la gestora se diera cuenta del movimiento que había, hacer unas primarias, un congreso que decide lo que hay que hacer: que al final hubiera surgido un no porque el sentir de los militantes es un no. Pero ellos han ido dilatando todo el tiempo para no conseguir lo que debería de ser y dejarnos en mano de los que nos van a defraudar a miles y miles de militantes este domingo. Entonces vamos a seguir recogiendo firmas, porque si nos referimos a la mitad más uno. Que remos que 2/3 partes digan NO. No y tampoco estamos de acuerdo con vosotros y que ellos decidan de quien tiene que liderar el partido. Y queremos que se haga de forma inmediata porque desde el Susanismo puro y duro no es la misma urgencia que para ellos (los militantes) a lo mejor es mayo septiembre u octubre del año que viene. Eso es la trampa, pero nosotros vamos a ser clara: ya es ya. Y por eso he presentado un documento en Ferraz adonde se limita las competencias de la gestora en base a las sentencias judiciales firmes a una jurisprudencia muy potente que determina que los gobiernos en funciones de una nación, de un municipio, incluso de una asamblea de vecino son en funciones tienen unas competencias limitadas, incluso el gobierno de España no puede aprobar los presupuestos. Por eso mismo una gestora de un partido no puede negociar lo que será el gobierno de España.

Claro y si vas al comité federal, son los mismo, los mismo que iniciaron ese movimiento de deslealtad

TS: Incluso hoy la gestora le niega al Parido socialista de Galicia de convocar unas primarias y un congreso.

Claro eso ocurre porque quieren controlarlo todo: Susana Díaz ha desarrollado en muchos sitios operaciones como la que hemos visto en el Federal.  Entrar en un partido se bebe hacer limpiamente con los órganos adecuados, pero no descabezando a una ejecutiva a un Comité Federal y no armando lo que se organizó el 1ero de octubre que dejamos una imagen lamentable a toda España Esto o son los militantes socialistas y hubo incluso diputados y senadores que dieron una imagen patética.

TS ¿En caso de que fuera atendida la demanda de congreso extraordinario, qué papel le gustaría jugar en ese congreso?

Yo soy un militante y coincide que soy alcalde de un pueblo, no de una gran ciudad y hablo con Miquel Iceta, con Oscar alcalde de Valladolid y con miles y miles de militantes que estamos hablando diariamente. Yo soy uno más, estamos para cumplir con un objetivo y es que no le hagamos una alfombra roja al Partido Popular y que la misma alfombra roja seamos los militantes a quien van a pisotear. Y ayudare en lo que sea necesario.

  1. Que perspectivas ves para el PSOE

Veo una grave crisis si dejamos gobernar al partido popular, al revés de lo que dicen los analistas que son todos de centro derecha, en la televisión en varias tertulias de televisión a las que he participado (este domingo participo en una muy importante) todos opinan lo mismo: de derecha o de centro derecha, todos alaban lo que está haciendo Susana Díaz y eso me preocupa porque cuando ese tipo de gente te está alabando es que algo no estamos haciendo bien en el PSOE. Lo normal es que te critiquen y vayan en contra de ti.  Esto es un grave problema, estamos dando una imagen de un partido que va a pasar por una travesía del desacierto más o menos largo dependiendo de lo que hagamos. Si escuchamos a los militantes y no nos plegamos, la travesía del desierto será pequeña, si no, es posible que pasen muchos años hasta que encontremos un rumbo de partido claro de centro izquierda que es por lo que nos votaban a nosotros. A Felipe González no lo votaron por ser un liberal como es ahora. Felipe González lo votaron porque representaba los intereses de los ciudadanos. El gran problema ahora es que no tenemos rumbo definido y claro para saber a dónde queremos ir.

TS: Han salido miles de iniciativas de militantes y alcaldes ¿existe una voluntad de coordinarlas?

Nosotros estamos trabajando desde el municipalismo, de hecho, los alcaldes se han rebelado en este episodio, han dicho hasta aquí podemos llegar, se están atendiendo a muchas cosas y los ayuntamientos son la Cenicientas de la política que son los que atiende los grandes problemas. Quieren suprimir los ayuntamientos, pero ellos están en primera línea para resolver los problemas de la ciudadanía. Por ejemplo, Albert Rivera quiera eliminar los ayuntamientos de menos de 10000 habitantes, se quieren cargar las zonas rurales y potenciar las grandes ciudades, a final quieren concentrar todo en un absoluto liberalismo puro y duro el “business” es lo que cuenta. Estamos intentando que ese municipalismo tenga una fuerza potente en el partido.

TS: La continuidad de un posible gobierno de Rajoy tendrá una repercusión importante para los Ayuntamientos como el de Jun, con la aplicación de la ley de Reforma de las Administraciones

El principal problema que hay es que ayer en la tertulia de Onda cero me incidían mucho en preguntar ¿qué miedo hay en generar un gobierno de Rajoy que en realidad va a ser débil?

Y yo decía: Perdone el gobierno será débil, pero cuando tengan que ponerse de acuerdo los de derechas que son Ciudadanos, Rajoy y los partidos nacionalistas de derechas, todos van a hacer política de derechas de verdad, políticas que no benefician a la ciudadanía de a pie y en eso se va atacar el municipalismo, las pensiones todo lo que va a afectar a la mayoría de los ciudadanos los que lo están pasando peor. Y eso va a seria el error nuestro.

TS: El teléfono no deja de sonar de toda España y las firmas de llegar por paquete así que decidimos dejar a nuestro compañero a las tareas más urgentes de aquí al domingo, día del Comité Federal.

“Si la gestora del PSOE no escucha a los militantes se arriesga a cavar su propia tumba”

Ningún apoyo al PP.

noesno

Defendamos el PSOE unido para defender los derechos y libertades

Nada ha sido igual después del 1 de octubre, cuando el Comité Federal de nuestro partido escenificó lo que muchos socialistas nos temíamos, lo que la mayoría de la sociedad española se temía, a saber, que las maniobras de un grupo de dirigentes, con más apego a los poderes económicos o a las subvenciones que a los compromisos que los socialistas agrupados en el PSOE tenemos con la mayoría de la sociedad.

Pedro Sánchez lo dijo en su última rueda de prensa como secretario general: «no es un debate reglamentista, es un debate entre los que quieren dar el gobierno al PP y los que no queremos”.

El próximo domingo día 23 se reúne el Comité Federal. Desde el minuto 1 de la comisión gestora, esta comisión y los grandes medios de comunicación han decidido que en esa reunión el PSOE tiene que pasar del NO es NO a entregar a Rajoy el gobierno que las urnas no le dieron. Han negado el voto a los afiliados, quieren repetir el voto a mano alzada para quitar la libertad de voto a los miembros del Comité Federal. Todo para imponer el gobierno que quieren los poderes financieros, un gobierno de continuidad con el anterior, pero con la implicación del PSOE. Otro atropello, otro golpe al partido de los trabajadores.

Lo que seguramente no entraba en los cálculos de «los hombres de estado» de nuestro partido, es la respuesta que están dando los militantes al espectáculo antidemocrático que dieron los hombres y mujeres de Felipe González y el grupo PRISA. Más de 80.000 militantes (16.000 de ellos en Andalucía) han firmado una carta pidiendo congreso para decidir, cientos de pronunciamientos reclamando «la voz para los militantes», decenas de agrupaciones han votado exigiendo que se mantenga el NO es NO, igual que han exigido los dos candidatos a las primarias del PSC. No queremos un gobierno del PP.

Niegan el voto a los afiliados porque saben que la inmensa mayoría quieren recuperar el PSOE para el socialismo, reclaman que el partido socialista cumpla el papel para el que fue fundado, ser una herramienta útil para defender los intereses de la mayoría, garantizar derechos y libertades, abrir un futuro de esperanza para los trabajadores, jóvenes, pensionistas y autónomos que forman la mayoría social.

Un destacado dirigente andaluz se permite decir que los que estén por el NO “ya están sobrando”. La gran mayoría del partido es un estorbo para que un puñado de dirigentes se subordinen al PP. Y se han puesto a reventar el partido, a enfrentar, a provocar a los socialistas para que se vayan a su casa.

Aquí no sobra ningún trabajador socialista, porque este partido es nuestro y no aceptaremos que se convierta en un juguete de los banqueros, de los enemigos de los derechos y libertades que hemos conquistado. Mantengamos la unidad para defenderlos.

Peleemos hasta el último momento para que nuestro partido no facilite que el PP siga gobernando, cada día de gobierno del PP significa el sufrimiento de miles de familias trabajadoras, no podemos ser cómplices de las políticas que pretenden aplicar, impulsemos resoluciones, actos, asambleas en nuestras agrupaciones para que nuestra voz y nuestra opinión sea escucha y respetada.

No perdamos los contactos y la coordinación que, desde distintas iniciativas, estamos manteniendo en estos días, preparemos acciones futuras para recuperar nuestro partido para los trabajadores.

Comité de Redacción.