La pandemia pone en evidencia lo antidemocrático del sistema

Tras cinco meses y medio de pandemia, solo podemos reafirmar que este sistema económico está montado para beneficiar a una minoría social: no es la primera vez que lo decimos y lo demostramos con hechos y datos, pero la pandemia ha descarnado más aún esta estafa social.

Alguien dirá que es un punto de vista negativo, pesimista… en nuestra opinión, es puro realismo objetivo.

El COVID-19 nos pilló con los almacenes vacíos de mascarillas y de equipos de protección, para los sanitarios y para la población en general; del mismo modo que se evidenció el destrozo en la Sanidad pública, producto de los recortes y la privatización sufrida estos años atrás: escasez de respiradores, de camas UCI y de personal sanitario. La excusa: “nadie sabía que esto podía pasar”. De acuerdo, pero tenemos un ejército con armamento y nadie espera una guerra. La deuda del Estado ha crecido: nos han dicho que para paliar los efectos económicos del COVID-19. Pero ¿dónde ha ido a parar esa ingente cantidad de dinero? El conjunto de las comunidades autónomas, han recibido 16.000 millones de euros ¿qué se ha hecho con ese dinero?

Hay que auditar la gestión de la pandemia, sí, ¿por qué no?. Pero ¿cuándo se va a auditar la gestión de la crisis de 2008/2018: en la que la deuda del Estado creció del 40% al 100% del PIB?

Hemos superado los 31.100 fallecidos por coronavirus (en el momento de redactar esta editorial, a 24/09/20), pero la atención primaria no se ha reforzado, ni se ha contratado a más personal sanitario, ni a los rastreadores necesarios. Sin embargo, el ICO había puesto ya en mayo más de 60 mil millones de euros en créditos a disposición de las empresas, lo que no ha evitado que el desempleo suba hasta los 3,8 millones de trabajadores ni que haya 800.000 varados en los ERTE: muchos de ellos y ellas en grave riesgo de perder definitivamente su puesto de trabajo. Esas descomunales sumas de dinero no han impedido que se multipliquen por cuatro las colas del hambre, solo paliadas gracias al movimiento vecinal (a pesar del ostracismo al que le tienen sometido los ayuntamientos: muy particularmente los gobernados por PP y C´s con la complicidad necesaria de VOX).

Nos dicen que la economía está muy mal, pero nadie plantea exigir la devolución del dinero público prestado a las entidades financieras en la anterior crisis; una cantidad que alcanza, como mínimo, el 43% de los 140.000 millones que esperamos de Europa. Ni se abre una Investigación a la familia Borbón, para esclarecer de dónde han acumulado una fortuna en torno a 2.000 millones de euros: fortuna que no es solo del fugado. La banca obtuvo, en 2019, 13.592 millones de euros, pero se continúa destruyendo puestos de trabajo en el sector financiero y cerrando oficinas y caminando hacia una insoportable concentración bancaria.

Son solo unos ejemplos de dónde hay dinero, por si las instituciones del Estado tuviesen la voluntad política de afrontar con garantías la situación de salud pública que sufrimos.

El horizonte inmediato no es halagüeño para la clase trabajadora del Estado español, pues los “nubarrones” leídos en la prensa económica, del martes día 22, decían: “el Ejecutivo comunitario ha endurecido los criterios con los que se repartirá el fondo de recuperación Next Generation EU.” (El País/Economía). Concretamente se refería a la exigencia de una nueva reforma de la Pensiones y a atajar la dualidad del mercado laboral. Lo que significa endurecer y/o recortar el acceso a las pensiones, rebajando las cuantías y alargando la edad de jubilación. Y atacar los contratos con derechos; así, todos precarios y mal pagados, se acabó la dualidad. Es como si en una sociedad esclavista, para alcanzar la igualdad, se hubiese hecho esclavos también a los hombres libres. Quizás por estas cosas se está haciendo tan complicado encontrar el acuerdo para los Presupuestos Generales del Estado: nadie quiere apechugar con los costes políticos de los PP.GG.EE que exige la UE.

Ante esta dramática situación, el Gobierno continúa siendo timorato en llevar a cabo las promesas realizadas desde antes de la moción de censura: derogación de las reformas laborales, derogación de la ley Mordaza, derogación del Artículo 315,3 del Código Penal, derogación de la reforma de pensiones de 2013, entre otras leyes que dejó en herencia el Gobierno de Rajoy.

El domingo día 20, ante la dislocada situación que se vive en Madrid y las medidas de segregación de clase que el Gobierno de PP y Ciudadanos han tomado, muchos barrios de Madrid salieron a las calles, casi espontáneamente, a exigir más inversión pública en sanidad y educación. Es una pena que ninguna organización obrera, ni política ni sindical, se haya puesto al frente de la movilización que necesita la mayoría social, convocaron trastabilladamente (en el caso del PSOE de Madrid el término correcto es: patéticamente) para el día 27, por la presión recibida de la calle el anterior domingo. Da la sensación que ejercen de dique de contención ante la clamorosa necesidad de movilización para exigir justicia social y defensa de los servicios públicos.

Pero las instituciones siguen en su mundo: están enzarzadas en inhabilitar al Presidente de la Generalitat por unas simples pancartas, pero no mueven un dedo ante la corrupción crónica en La Zarzuela, ni ante el galopante desprestigio de la Justicia, a quien ni el Rey se quiere arrimar para la foto, ni ante la negligente gestión del Gobierno de la Comunidad de Madrid, más aún; el Presidente del Gobierno se prestó el lunes 21 al espectáculo pirotécnico que montó IDA, quien todo lo arregla con medidas represivas, pidiendo más guardia civil y más policía.

Desde Tribuna Socialista llamamos a la unidad de las organizaciones que se reclaman de la izquierda y de progreso, para frenar en seco la deriva que está tomando esta nueva crisis económica, pues lleva los mismos derroteros que la anterior, pero esta es de mayores dimensiones.

El Comité de Redacción

¿A quién beneficia una mega fusión de bancos?

La concentración bancaria en España continúa creciendo. Si la fusión de Caixabank y Bankía llega a su fin, a las cinco primeras entidades españolas actuales: Caixabank+Bankia, Santander, BBVA y Sabadell, se les sumará Bankinter y entre las nuevas cinco alcanzarán un sumatorio por volumen de activos equivalente a 1,5 veces el PIB del Estado español.

En el mundo político (al menos en la parte progresista y de izquierdas) se reflexiona con preocupación sobre la excesiva “influencia” del mercado en la política, y por ende en las decisiones que toman los poderes del Estado. Esa capacidad de “influencia” se debiera combatir y se puede medir, del mismo modo que se mide el exceso de sematotropina en el organismo para combatir el gigantismo.

La concentración de empresas no es un fenómeno nuevo ni exclusivo del sector financiero. Tras muchas décadas en este proceso de concentración para ganar cuota de mercado, rentabilidad, productividad… está deviniendo en oligopolios en sectores estructurales de la economía: algo que a los gobiernos debiera preocupar, en lugar de dedicarse a alentar.

Esta mega fusión que se está gestando entre Caixabank y Bankia, dará como resultado una entidad financiera cuyo volumen de activos será equivalente al 60% del PIB. Los organismos de la competencia y el Banco Central Europeo (BCE), utilizan el índice Herfindahl, según el cual la concentración del mercado financiero en España es “moderada”: pero claro, qué van a decir quienes están dando alas a las fusiones de las entidades financieras en Europa.

Por otra parte, los contribuyentes tenemos derecho a pedir cuentas (nunca mejor dicho) sobre la ruinosa operación de saneamiento de las entidades financieras. De los 60.000 millones de euros públicos invertidos en sanear un buen número de entidades, al menos 27.000 millones de euros netos (descontados los 2.100 recuperados por el FROB vía venta de acciones y otros 1.000 recibidos en concepto de dividendos de Bankia) están en este binomio de entidades: Caixabank y Bankía. Recordemos con cuándo, cuánto y dónde:

2010.- Caja Madrid se fusiona con Bancaja, Caja Canarias, Caja Ávila, Caixa Laietana, Caja Segovia y Caja Rioja. Operación apoyada con 4.465 millones de €.

Este mismo año se configura el Banco Mare Nostrum (BMN), compuesto por: Caja Murcia, Caixa Penedés, Caja Granada y Sa Nostra. Operación a la que el erario público aportó 1.645 millones de euros.

2011.- El Banco de España interviene el Banco de Valencia e inyecta 1.000 millones de euros de capital y le concede una línea de crédito de otros 2.000 millones.

2012.- El Banco Financiero y de Ahorros (BFA), marca bajo la que se agrupa Bankia, fue nacionalizado en su 100%. Nacionalización que conllevó una inyección de 17.959 millones de euros públicos.

En junio-12, el FROB aprueba una nueva inyección de 998 millones de euros públicos al Banco de Valencia. Entidad a la que en diciembre-12 se inyectan otros 4.500 millones de euros.

2013.-El Banco de Valencia se vende por 1 € a Caixabank, tras haber recibido un total de 6.498 millones de euros de los contribuyentes, sin contar los 2.000 de la línea de crédito de los cuales no tenemos constancia de su devolución o no.

2018.- Se integran Bankia y BMN, acumulando entre ambas entidades 24.069 millones aportados por el Estado.

En el caso concreto de Caixabank y Bankia, el Estado español pierde una gran oportunidad de dotarse de la Banca Pública que necesitamos: la Administración y la sociedad. Bankia, es aún es una entidad cuyas acciones son mayoritariamente (en un 60%) propiedad del Estado a través del FROB, lo que le da la posibilidad de orientar el servicio bancario que presta esta entidad a la sociedad. Por ejemplo: el Instituto de Crédito Oficial (ICO), que no es un banco, no tiene red para la distribución de las líneas de crédito que pone a disposición de pymes y autónomos; depende de las entidades privadas para distribuir esas las líneas de crédito del Estado. Por otra parte, el ICO soportó las quejas de los bancos por el atasco sufrido en el mes de abril, cuando en realidad el problema fue que las entidades financieras han reducido tanto sus plantillas que cualquier campaña extraordinaria las satura. El trabajo termina saliendo, pero claro, como siempre, a costa del sobre esfuerzo de los trabajadores y trabajadoras del sector financiero.

Los trabajadores del sector son los más perjudicados de este proceso de concentración bancaria: comparando los anuarios de AEB, CECA y UNACC de 2008 y los de 2019, se han perdido más de 100.000 puestos de trabajo, el equivalente al 32% de la plantilla. Y se ha cerrado más del 40% de las sucursales.

Cada vez que se anuncia una fusión se da por descontado que habrá excedente de plantilla, pues como dijo el pasado miércoles día 16, en sede de la CEOE, el señor Pablo Fernández de Cos, Gobernador del Banco de España, entre otras muchas cosas: “las fusiones se hacen para ganar productividad”. Claro, pero la productividad no se gana solo recortando plantillas. No perdamos de vista que en los últimos cinco años, Caixabank y Bankia han recortado en torno a 10.000 puestos de trabajo.

Recortar constantemente plantillas y cerrar oficinas perjudica seriamente a los clientes. Recordemos que más del 50% de los 8.131 municipios que hay en España no tienen servicio bancario de ningún tipo. Además, en la España vaciada, no siempre es posible operar a través de la banca electrónica, pues las dificultades de conexión no son pocas.

La clientela de los bancos ha visto en los últimos años como ha caído en picado la calidad del servicio que recibían: se les fuerza a operar en los cajeros automáticos, en las web de las entidades o se les imponen bandas horarias restringidas para resolver sus gestiones. Por el contrario, se han orientado nuevos modelos de oficina con asesores financieros para los clientes con capacidad de ahorro e inversión. Sin embargo, no todos los afortunados que tienen capacidad de ahorro puede o quieren invertir en productos financieros, y no olvidemos que la gran mayoría de los españoles y españolas no tienen capacidad de ahorro.

El Estado debería dar una solución a estos problemas: tanto a la exclusión financiera que sufre una parte importante del territorio del Estado, como a las consecuencias del cambio de modelo bancario privado que abdica de la banca tradicional para orientarse casi en exclusiva a la inversión. Dos terrenos: el geográfico y el segmento de clientela que demanda servicios bancarios básicos, en los que no se haría competencia a la banca privada.

La conclusión es que con esta dinámica de concentración financiera no se benefician ni el Estado ni los clientes y mucho menos los trabajadores y trabajadoras del sector financiero (tremendamente perjudicados). Estamos a tiempo, luego no nos quejemos.

Roberto Tornamira Sánchez

Secretario Federal de FeSMC-UGT del Sector Financiero, Seguros y Oficinas

Caos provocado por PP y Ciudadanos

Tras la reunión Pedro Sánchez e IDA, en Madrid, se confirma que estamos una situación crítica respecto a la pandemia, y caótica como consecuencia de las medidas adoptadas por la “autoridad incompetente”.

Está reunión, por su forma y por su fondo, y lo expresado por el Presidente, Pedro Sánchez, ponen más aún al descubierto la desastrosa situación sanitaria en Madrid.

Cuando salíamos del confinamiento en todo el país, todos tenían claro las medidas más necesarias que había que afrontar:

  1. investigación para encontrar un tratamiento y creación de la vacuna.
  2. refuerzo de las medidas preventivas y paliativas: rastreadores, refuerzos y contratación de médicos, enfermeros, material sanitario, refuerzo educativo con medidas de prevención y contratación de personal docente y no docente, etc.

El tiempo transcurrido nos muestra que quien debía asumir la parte más inmediata y cercana (medidas preventivas y paliativas) no ha hecho su trabajo de manera evidente. 

En estos momentos la situación epidemiológica está descontrolada, los hospitales están desbordados o a punto de estarlo, con medios que siguen siendo claramente, precarios e insuficientes. 

Éstas certezas solo son negadas de manera ridícula y patética por la Presidenta de la Comunidad madrileña, incapaz de hacer frente a sus obligaciones por desconocimiento y falta de competencia clara, pero atañen también de manera directa a Ciudadanos por la responsabilidad compartida de gobierno, y por su incapacidad para proponer un cambio urgente y necesario en las políticas a adoptar. 

Desde Tribuna Socialista hemos reiterado la necesidad de escuchar a los expertos que nos dicen constantemente que hay que reforzar el sector público de atención sanitaria, el sector educativo para garantizar la seguridad de docentes y alumnos, etc, etc…Y sin embargo… nada se ha hecho en esa dirección.

A estas alturas todos los madrileños y madrileñas, “dentro de España”, saben quién es el responsable, nuestro gobierno autónomo: el PP y Ciudadanos, con el apoyo de la ultraderecha franquista. Incluso quien les apoyan y les votó lo reconoce con vergüenza, y solo hay un camino: un cambio radical con una nueva mayoría parlamentaria, vía elecciones anticipadas.

Sería deseable una Moción de Censura, incluso es necesaria, pero para qué, si parte del problema seguiría ahí, en tanto que C´s de la señora Arrimadas es tan responsable de la situación como el PP del señor Casado.

Qué decir del PSOE de Madrid: necesita un cambio urgente de personas y de orientación. No creemos que la solución esté en el relevo de Gabilondo.

El partido socialista de Madrid lleva tiempo ausente, descabezado, y sin un proyecto reconocible por la mayoría de los madrileños y madrileñas. No es sólo cuestión de un dirigente, que acumula dos cargos incompatibles: Secretario General Regional y Delegado del Gobierno en el mismo territorio, ni de un político acreditado e intelectualmente brillante… No es eso.

“No tenemos partido”

Tenemos agrupaciones, salvo excepciones contadas, que solo están sobre el papel. No hay una estructura consolidada, y la que hay apenas genera participación o actividad político-social, tenemos nidos clientelares para catapultarse hacia arriba sin importar para qué. 

No es, por tanto, que gobierne la derecha con apoyo de la ultraderecha, es que desde hace mucho tiempo el partido está ausente, y los votantes lo expresan con claridad. Ello explica por qué el PSOE de Madrid lleva 25 años sin gobernar en Madrid, sin olvidar la acción fascinerosa del “tamayazo”, orquestada por la impresentable Esperanza Aguirre. Y por qué llevamos 31 años sin gobernar el Ayuntamiento de Madrid. Y así año tras año… votación tras votación.


Quizás la militancia socialista debiera plantearse en Madrid lo mismo que hizo en 2016 para ayudar a Pedro Sánchez frente a Susana Díaz. Es urgente, inaplazable.

Comité de Redacción de Tribuna Socialista-Madrid

Necesitamos recursos en las aulas

El comienzo del curso escolar ha sido desastroso para la comunidad educativa. Si ya antes del COVID, la desinversión en educación ha ido poniendo en jaque a nuestro sistema educativo, la vuelta al cole con el COVID pone de manifiesto los pocos medios de los que se dota al sistema, para que sea seguro.

Las ratios

Según el Sistema Estatal de Indicadores de la Educación de 2019, en la escuela pública el número de alumnos por clase ha aumentado a lo largo de la última década (un 0,7%) mientras descendía en las escuelas privadas (un 0,4% menos). Hay un elemento al que se señala como clave para evitar los contagios: mantener clases con grupos pequeños y con pocos alumnos. La Guía de actuación en centros educativos del Ministerio de Sanidad fija como recomendable un máximo de 15 alumnos por clase y hasta 20 si fuera necesario.  ¿Se cumplen esas ratios actualmente?  Absolutamente, no.

Brecha digital

Cuando todo parecía indicar que esta era una buena oportunidad para dotar a los alumnos de los recursos necesarios para conseguir la equidad en la enseñanza telemática, la realidad es que ninguna administración con competencias en la materia ha movido un dedo para trabajar por la inclusión educativa y la inclusión digital.

En Catalunya, solo una semana después del inicio escolar, tenemos más de 700 grupos escolares que se encuentran confinados tras haberse detectado positivos de coronavirus entre sus integrantes. Alumnos que podrían seguir las clases de forma telemática de ponerse medios para ello.

El problema, además, se agrava por la desescolarización de centenares de niños por el miedo de las familias al contagio.

Sin EPIS

Para garantizar la salud de los profesionales se debería haber dotado a los profesores y personal de centro de los equipos de protección individual (mascarilla, gel hidroalcohólico….). Sabemos que las aulas no son, por si solas, un riesgo de contagio, y pueden ser un ámbito seguro…siempre que se dote de los medios necesarios. En Catalunya, al menos, las mascarillas que se han repartido al profesorado son bastantes permeables, y por tanto inseguras, y el gel hidroalcohólico, claramente insuficiente.

Falta de plazas en los ciclos formativos

Nula invesión en la Formación profesional. En la mayoría de centros, la oferta de ciclos formativos deja alumnos fuera. Es perverso que no se aumenten las plazas, por lo menos, de aquellos ciclos formativos con una gran salida laboral como es el caso de auxiliares de enfermería, por la falta de personal existente. Es curioso que este ciclo deje alumnos fuera existiendo la demanda y necesidad que existe de formar a buenos profesionales en este ámbito.

Los recortes en políticas de empleo dejan a más de 10000 formadores y orientadores sin empleo.

En efecto, la formación profesional para el empleo, más necesaria que nunca para formar a las personas en teletrabajo, digitalización de la economía, geriatría, instalaciones, y tantas y tantas profesiones, está agonizando por el recorte de medios en el sector.

Recordemos que la formación profesional para el empleo se financia con las cuotas de formación que nos descuentan cada vez de las nóminas a los asalariados. El Gobierno de Pedro Sánchez decidió que todo ese dinero se dedicara a financiar los ERTES, y ahora no tenemos recursos para la cualificación profesional de miles de trabajadores que quieren obtener un certificado de profesionalidad para encontrar empleo.

2021 será un año sin formación profesional para el empleo y sin planes de empleo, lo cual significará dejar sin trabajo a más de 10000 profesionales de este sector.

La inversión en educación ha ido bajando progresivamente desde 2008. En ese año el gasto en educación era de 51.700 millones y hoy día, gastamos 50.800, un 1,76% menos

Desde 2008, la inversión realizada por el ministerio de educación recortó sus fondos un 18%, y algunas autonomías, como Catalunya y Madrid, aún han recortado más

Si queremos escuelas seguras tendremos que dotarlas de medios (infraestructuras, profesores, y medios económicos) para conseguir recuperar una escuela de calidad e inclusiva.

Rosa Ventura  Pérez

Profesora de formación profesional.  Tarragona.

Vertedero de Zaldibar y otras porquerías

El pasado 6 de febrero se produjo el derrumbe de la escombrera, que sepultó a los dos empleados que se encontraban en la zona de la báscula del vertedero en ese momento y que invadió la calzada de la autopista que une Bilbao con San Sebastián, provocando el corte de la vía al tráfico durante varios días. A la gravedad del colapso del vertedero, único caso de estas características conocido en Europa, se unió el descubrimiento de que en el mismo se habían almacenado residuos que contenían amianto, material tóxico para el que la escombrera no tenía autorización para aceptar su depósito y la contaminación ambiental que se produjo en el entorno de la escombrera, al entrar en combustión durante varios días los gases almacenados en su interior y liberarse las aguas sucias que genera la descomposición de los residuos. Iñaki nos hace una crònica de lo sucedido en la escombrera, y manifiesta su crítica a algunas decisiones del nuevo gobierno vasco del que forma parte el PSE.

El 6 de febrero se produce el derrumbe del vertedero de Zaldibar. Lo que más alarmó en aquel primer momento fue el corte de la autopista A8 (Bilbao-Donostia) a su paso por el pueblo, más tarde, acabaría en tragedia al confirmarse la desaparición de dos trabajadores. La primera imagen que viene a la cabeza cuando oyes lo del vertedero es un sitio donde acaban todas nuestras basuras que, a diario, arrojamos a contenedores del barrio, pero Zaldibar no es eso. Zaldíbar es un vertedero de escombros y todo tipo de desechos industriales, decenas de miles de toneladas de basura industrial. Lo primero que hice fue buscar el vertedero en google maps y pude ver un poco más claro la magnitud del derrumbe.

El vertedero está sobre la ladera de un monte a una distancia de casi 400 metros en línea recta de la autopista. La lengua de escombros del derrumbe recorrió ese casi medio kilómetro monte abajo hasta tapar por completo un tramo de la misma. Sabiendo esto, no extraña tanto que no se pudieran encontrar los primeros restos de uno de los trabajadores sepultados hasta el 16 de agosto y el otro siga desaparecido, todo esto con pandemia de por medio y decenas de miles de toneladas de terreno que remover, lo de aguja en un pajar se queda corto.

Cuando acuden los primeros efectivos de ertzaintza y operarios de la autopista para iniciar las tareas de desescombro, en este momento no se sabía de desaparecidos, la urgencia era poder volver a abrir la autopista cuanto antes. De hecho, a toda ese gente que llega allí a desescombrar, a redirigir el tráfico y tratar de minimizar el caos, nadie les dice que allí había desechos industriales peligrosos, como el amianto, hasta muchas horas después.

Mientras en Zaldibar se buscaban los restos de los trabajadores desaparecidos y el mundo, incluido Euskadi, luchaba contra la pandemia, se celebraron elecciones autonómicas y se conforma un “nuevo” gobierno vasco, casualmente, insisto casualmente, un día antes de hacerse público los “nuevos” cargos del gobierno vasco, se hacen público las conclusiones de una auditoria externa sobre la tragedia de Zaldibar, en la que nos aclaran a todos que “..el departamento de Medio Ambiente de Gobierno vasco cumplió con sus requisitos de control.”, . Podría pensarse que esos requisitos de control que tan satisfactoriamente ha cumplido Medio Ambiente no sean suficientes, visto lo sucedido, pero para ellos es más que suficiente para quitar hierro al asunto y al día siguiente poder hacer público que, como en el juego de la silla típico, los pactos de gobierno entre PNV/PSE-EE, el hasta entonces consejero de Medio Ambiente Iñaki Arriola (PSE), pasa con un expediente impoluto a ser consejero de Transporte.

 En los 7234 km2 que tiene Euskadi tenemos otros 16 vertederos como el de Zaldibar, un negocio muy lucrativo y que mueve decenas de millones de euros anuales en un territorio con abundante industria pesada que necesita un modo de librarse de sus escrecencias. Un negocio, que en casos como en el que nos ocupa, a poco que se busque, enseguida aparecen los vínculos “familiares”.

Algún día quizás aparezcan los restos del otro trabajador y pueda ponerse fin a la tragedia personal de las familias, pero faltará por ver si se seguirà buscando a los responsables reales de la tragèdia. Es muy posible que los únicos responsables que se encuentre acaben siendo los dos fallecidos. No sería la primera vez ni será la última en la que se culpa a los trabajadores en vez buscar a los que no pusieron los medios para evitar las tragedias (Albia Madrid-Ferrol 2013).

Otra tragedia que nos va a traer el año próximo es la consumación de la transferencia desde el gobierno central al “nuevo” Gobierno Vasco de la gestión de la Seguridad Social. Calculan que a finales del 2021, a falta de saber cómo quedara esa transferencia con el nuevo pacto firmado estos días, sabemos, por el anterior pacto, que abre el camino para poner fin a la caja única y al sistema público de pensiones y también sabemos que esa transferencia incluye el “patrimonio” de la Seguridad Social, lo que viene a ser los hospitales y todos los bienes inmuebles de la Seguridad Social. Esto abrirá el coto a la privatización todavía más salvaje de nuestra sanidad pública.

Cuando estos días escuchamos a nuestra nueva Vicelehendakari Idoia Mendia hablarnos de llevar a cabo “políticas publicas” debería practicar con el ejemplo, y cuando sus socios de gobierno llevan a cabo despidos en la sanidad pública vasca (Osakidetza) o financian con casi 35 millones de euros de dinero publico a los colegios privados de Euskadi en plena pandèmia, no callarse y luego ir a reunirse con Confebask y las centrales sindicales buscando el modo de que las calles no se llenen de trabajadores descontentos.

Toda la clase trabajadora debemos unir fuerzas para acabar con décadas de clientelismo y de sumisión al régimen del 78, régimen que lleva prostituyendo la palabra democracia desde la muerte del dictador con una monarquia franquista  cuyo rey padre ha acabado en el exilio al igual que sus antecesores, con unos gobiernos democráticos que montaban su propia guerra sucia contra el terrorismo o con unos gobiernos democráticos que se ponen al servicio del partido democrático que les sustenta para encubrir sus robos, corrupciones y mentiras democraticas.

Salud y Republica.

Iñaki Merino

TS Euskadi