Carta a Pedro Sánchez

Nota introductoria a la Carta a Pedro Sánchez

El grupo de Sindicalistas que promueve esta misiva al presidente del Gobierno, nace en octubre de 2021, a partir del Llamamiento reivindicativo de la Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social, secundado por casi 500 firmantes, hombres y mujeres militantes de distintas organizaciones sindicales de clase, de la práctica totalidad de las comunidades autónomas.

A mediados del mes de julio del presente año, se han dirigido al presidente del Gobierno, para trasladarle su compromiso con la defensa del Sistema Público de Pensiones. Coherentemente, le exigen que se lleve a cabo la Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social; que, a diferencia del pasado año, ha pasado de ser una reivindicación a una obligación contraída en la Ley 21/2021 de 28 de diciembre.

Los y las firmantes de la carta, recuerdan a Pedro Sánchez que se han incumplido los plazos que el Gobierno asumió en la citada ley, en cuya disposición adicional sexta, el Gobierno se comprometió a encargar un informe de Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social en el plazo de un mes, y a presentar este informe en el plazo de seis meses ante la correspondiente Comisión del Congreso de los Diputados.

Los y las sindicalistas, remarcan en la carta su preocupación por la nueva reforma de la Ley de Seguridad Social, por la que el Ministro de Inclusión, Seguridad Social e Inmigraciones pretende, con acuerdo del Gobierno en su conjunto, elevar el número de años para hallar la base reguladora de la pensión de 25 a 35 años.

Les parece inaceptable que el Estado sea deudor de la Seguridad Social en cientos de miles de millones de euros; deuda que han acumulado la práctica totalidad de los gobiernos desde 1967, y que por el contrario se continúen llevando a cabo reformas de la Ley de Seguridad Social de recorte.

Estos y estas sindicalistas esperaban una respuesta por parte de Moncloa, respuesta que a fecha de hoy no se ha producido.

En defensa del Sistema Público de Pensiones, con la exigencia de que se lleve a cabo la Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social, comprometida en Ley, y para protestar por la brutal pérdida de poder adquisitivo que salarios y pensiones están sufriendo por el alza de los precios, este grupo de sindicalistas anuncia que llamará a participar y se sumará a la Manifestación prevista para la mañana del 15 de octubre en Madrid, en el cortejo y tras la pancarta del Comité por la Alianza de los Trabajadores y los Pueblos (CATP.

La Carta

Complejo de la Moncloa

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

Secretario general del PSOE y presidente del Gobierno

Avenida de Puerta de Hierro, S/N

28071 Madrid

Presidente:

Nos dirigimos a ti, militantes del PSOE y miembros de otras organizaciones y colectivos de los movimientos sociales, para expresarte nuestra preocupación por las reformas que, desde el Gobierno que presides, se están operando en la Ley de Seguridad Social y otras legislaciones que afectan al Sistema Público de Pensiones.

Hace ya décadas, desde el pasado siglo, que los lobbies, gabinetes de estudios y supuestos expertos al servicio del mundo financiero se lanzaron a teorizar sobre la inviabilidad de los sistemas públicos de pensiones, en todo el mundo. Sin embargo, las fechas en las que profetizaban que los sistemas quebrarían han ido venciendo y los sistemas públicos de pensiones continúan siendo viables. Prueba de ello es el papel que los y las pensionistas del Estado español jugaron en la crisis de 2008 y años subsiguientes, siendo una autentica red de seguridad para las familias trabajadoras y para la sociedad en su conjunto, pues, muy probablemente, el esfuerzo de nuestros mayores evitó un estallido social:

En el periodo que va del 2008 al 2016, los hogares en los que el cabeza de familia tenía más de 65 años aumentaron su gasto en alimentación y bebidas no alcohólicas un 36,9% mientras que en aquellas familias en que la persona de referencia tenía menos de 44 años se dio un descenso del 22,3%.” Datos del Observatori Bon Preu i Esclat del consum alimentari a Catalunya, elaborado por Josep Oliver (UAB) y Ramon Roig y Xavier Segura (Tracis).

Nos preocupan las reformas que se están introduciendo en la Ley de Seguridad Social y las que se anuncian, como la que tu Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el señor Escrivá, atendiendo a los compromisos adquiridos con la Comisión Europea, anuncia que se aumentaría a 35 años el periodo de cotización para hallar la base reguladora.

Estas reformas, y las que se vienen haciendo desde 1985, están enfocadas a reducir la tasa de reposición, a endurecer el acceso a la pensión y a paliar las exenciones y bonificaciones que los distintos gobiernos venís haciendo a las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, que no son otra cosa que salario diferido de los trabajadores, debiendo ser un concepto intocable. Esto no es una mera opinión, con datos de la Seguridad Social: en 1980, las empresas cotizaban el 29,25% de la base de cotización y el trabajador el 5,15%. Hasta el acuerdo de primeros de 2022, las empresas han estado cotizando el 23,60% y los trabajadores un 4,70%. Tras el acuerdo alcanzado con los sindicatos, las empresas van a cotizar el 24,1% y los trabajadores el 4,8%. Es decir, que las empresas seguirán cotizando un 17,61% menos que en 1980, y los trabajadores cotizarán un 6,79% menos.

A lo anterior, hay que añadir la utilización de los fondos de la Seguridad Social para realizar pagos indebidos y en todo caso ajenos a las pensiones; como así puso de manifiesto el Tribunal de Cuentas del Estado en su informe de 2020, por el que, solo en el periodo 1989-2013, el Estado ha generado una deuda en la Seguridad Social de más de 103.000 millones de euros en concepto de “pagos indebidos”.

A pesar de todos estos elementos, nuestro Sistema Público de Pensiones continúa siendo una herramienta fundamental de cohesión para el Estado y un instrumento que dignifica la vida de más de 9 millones de pensionistas en nuestro país.

Por todo lo expuesto, consideramos que, antes de acometer nuevas reformas que sigan en la senda de recorte de la las Pensiones, el Gobierno está obligado por la disposición adicional sexta de la Ley 21/2021 de 28 de diciembre, a encargar un “Informe de auditoría sobre la financiación de los gastos de naturaleza contributiva y no contributiva de la Seguridad Social.” Pues, a fecha de hoy, se han incumplido los plazos señalados en dicha Ley. En este mismo sentido, entendemos que corresponde al Tribunal de Cuentas llevar a cabo el informe al que obliga la Ley, para el periodo 1967-2019.

Los abajo firmantes de esta carta, quedamos a tu entera disposición y de los miembros de tu equipo para abordar cualquier cuestión, relativa al Sistema Público de Pensiones, que estimes oportuna.

Atentamente.

Firmantes, a título individual, de la Carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Roberto Tornamira Sánchez – Sindicalista de UGT y militante del PSOE en la Agrupación de Arganzuela.

María José García Lucas – Secretaria General de la Sección Sindical de la UGT en el Ayto. de Sant Boi.

Miguel Sagüés Navarro – Ex abogado laboralista de CCOO. Miembro de Sindicalistas por la Auditoría.

José Miguel Villa Antoñana – Ex Secretario General de FeS-UGT.

Luis González Sanz – consejo Confederal de CCOO.

Juan Fernando Díaz – Mayordomo Martínez – Miembro de Sindicalistas por la Auditoría.

José Luis Sánchez – Miembro del Comité por la Alianza de Trabajadores y Pueblos (CATP).

César Serrano – Miembro de la Comisión Ejecutiva de la Comarca Sur de CCOO-Madrid.

Mikel González – Secretario de Organización de UPTA-Euskadi-UGT.

José Antonio Fernández Guerras – Sindicalista de UGT.

(…) hasta 250 firmas más.

Entrevista: Rafael Arévalo

Entrevistamos a Rafael Arévalo, víctima del abandono sufrido por los mayores en las residencias de la Comunidad de Madrid, donde murieron más de 7.000 personas.

Rafael es abonado de Tribuna Socialista en Madrid.

Pregunta.- Perdiste a un familiar en la pandemia, ¿podría haberse evitado?

Rafael.- Mi madre, Juana, falleció el 26 de abril de 2020. En esta fecha ya había fallecido un tercio de los residentes, de un total aproximado de 180 residentes. La brutalidad de la decisión del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso es tal que, a finales de abril, habían fallecido la práctica totalidad de las personas de la planta de “asistidos”. Podría haberse evitado, si el Gobierno de la Comunidad de Madrid no les hubiese negado la asistencia hospitalaria; si no les hubiese dejado abandonados a su suerte con decisiones pensadas en favor de los beneficios empresariales en lugar de en la salud de los residentes.

P.- ¿En qué tipo de residencia estaba tu madre?

R.– La residencia AMAVIR Arganzuela, está situada en la calle de Embajadores, 211, saliendo de la ciudad hacia el sur de Madrid. Es una de tantas residencias concertadas con la Comunidad de Madrid, que pertenece al grupo empresarial francés Maisons de Famille.

La relación con la dirección del centro siempre fue correcta. Desde antes de la pandemia, los familiares percibíamos el problema de la escasez de plantilla, por los errores que se producían habitualmente, por ejemplo: mi madre era diabética y le daban zumos que no podía tomar, los armarios de ropa no estaba controlados y podías encontrar ropa de otros residentes mezclada con las suyas o ropa suya que desparecía, y lo que es más grave, casos de escaras no detectadas a tipo generando graves consecuencias, incluso algún fallecimiento por este motivo… Es evidente que esto obedecía a la rotación de trabajadores; producto de la precariedad de las condiciones de trabajo y de bajos salarios.

Con la pandemia, esta situación se gravó en modo superlativo por las bajas por COVID del personal. Viéndose la dirección del centro colapsada por la situación e impedida de tomar decisiones que hubiesen evitado el contagio generalizado, dentro de la residencia. La residencia carecía de mascarillas y de personal suficiente para mantener a los residentes confinados sus habitaciones, de manera que, en plena pandemia, continuaban sacando a los ancianos a la sala común de cada área, para ser atendidos 25 residentes por cada auxiliar. Estas deficiencias no se corrigieron, en parte, hasta que los bomberos acudieron al centro a mediados de abril, dando orden de aislar a los residentes en sus habitaciones. Ahí quedan las escalofriantes escenas con las que los bomberos y los miembros de la UME se encontraron en muchas residencias, según han declarado.

A partir de la declaración del estado de alarma, se cortó la información a los familiares. La poca información que nos llegaba era a través de los familiares cuyos padres y madres iban falleciendo.

P.- La Comunidad de Madrid, a lo largo de la pandemia, no ha tomado ciertas decisiones porque, a su presidenta y a su equipo de gobierno, les parecían muy duras para la economía. ¿Qué opinas tú de esto?

R.- Pues pienso que lo verdaderamente duro es lo que sufrieron miles de familias que no pudieron despedirse de sus familiares.

Lo duro, durísimo, es enterarte por lo medios de comunicación, porque la residencia no te informaba, de que a mi madre se le había negado la asistencia sanitaria hospitalaria, con la que podría haber vivido más tiempo. Esta decisión de negar a la vida a una persona, al negarle la atención médica adecuada, es muy llamativa por venir de un Gobierno sustentado por partidos que niegan el derecho a la muerte digna y el derecho de las mujeres a decidir ser madres, con el argumento del derecho a la vida.

La angustia que se siente al saber que tu familiar está en una situación de riesgo mortal inminente y no poder hacer nada. Lo único que se podía hacer a duras penas, por las restricciones, era intentar obtener información de tu familiar.

Lo que más duro, es enterrar a tu familiar en la mas absoluta clandestinidad viendo el féretro entrar en el cementerio 1 minuto solo con 3 familiares como si fuera el más indeseable del mundo, sin la despedida digna que se merecía.

P.- Esta entrevista la estamos haciendo en la manifestación que ha llenado la Gran Vía y parte de la Plaza de España, de Madrid, en esta tarde de sábado, 17 de septiembre. A la que han acudido miles de personas para reclamar que las residencias vuelvan a ser públicas y con atención digna. ¿Qué habría que hacer, en tu opinión, para resolver la lamentable situación que se vive?


R.- Lo primero que habría que hacer es revertir las residencias públicas, que están siendo explotadas económicamente por empresas privadas, a una gestión directamente pública.

En según lugar, no permitir el déficit de plantilla en las residencias, sean esta públicas o privadas. Pues las ratios de personal por cada 100 residentes son incumplidas de manera ostentosa; agravándose cada año en los periodos vacacionales y de forma brutal en estos años pasados de pandemia.

En tercer lugar, además de una dotación de trabajadores y trabajadoras adecuada, garantizar que el personal de las residencias tiene la cualificación adecuada al puesto que

le es encomendado, pues la escasez de plantilla lleva, en muchas ocasiones, a que trabajadoras contratadas como personal de limpieza se vean obligadas a asumir tareas de auxiliares sanitarias.

En cuarto lugar, hay que vigilar la ratio de gasto de personal de las residencias vigilando el personal que incluyen en el mismo y sobre todo que este no debería ser nunca inferior al 70%, y no como esta ahora en las privadas y privadas concertadas que está en torno al 50%.

En quinto lugar, acabar con la connivencia de la Administración con las residencias que las avisa con antelación del día que las va a inspeccionar.

En definitiva, lo que la Administración no puede hacer es desentenderse de un servicio esencial para la sociedad, que se ha convertido en un negocio donde el ciudadano queda subordinado al interés económico. El coste de esta “filosofía” político-económica, de la que, el Gobierno de Ayuso es connivente, ha sido de 7.000 vidas, solo en la Comunidad de Madrid.

Quiero terminar diciendo que aun no entiendo cómo, la fiscalía de Madrid, puede haber archivado la causa judicial abierta para depurar responsabilidades por la decisión criminal de negar asistencia sanitaria a nuestros ancianos.

Roberto Tornamira, para Tribuna Socialista

Vergüenza Social

En el transcurso de los últimos 14 años, desde la crisis del 2008, nos hemos acostumbrado a escuchar y leer a través de los medios de información y comunicación palabras como: crisis, recortes, privatización, precariedad, etc. Nos hemos acostumbrado a ellas, o nos han acostumbrado, convivimos con ellas, siendo un lastre para la sociedad y la clase trabajadora. El liberalismo nos impone sus criterios, siempre pensando en los intereses de la minoría privilegiada, y condiciona las vidas de quienes dependemos de un salario o una pensión. Colectivamente, parece que hemos asumido la incertidumbre, el miedo, el bloqueo, la parálisis e inseguridad que los medios de comunicación de masas inoculan a la sociedad que se cree libre. Es evidente que esas palabras están incluidas en los debates políticos, y como es lógico en sus políticas de gobierno. Prueba de esto es el diseño de los Presupuestos Generales del Estado, donde prima el pago de la deuda y sus intereses sobre los gastos sociales, o la aprobación para determinadas leyes que dejan exentos de impuestos a los que más tienen.

E l pasado sábado 17 de septiembre se desarrolló una manifestación en protesta por la situación de las residencias de mayores en las comunidades autónomas. Bajo el lema, OTRO MODELO DE RESIDENCIA ES POSIBLE, unas 10.000 mil personas se congregaron desde la Plaza de España hasta la Plaza de Callao, ocupando toda la Gran Vía de Madrid. Cansados, sus familiares, del trato que reciben nuestros mayores en las residencias.

No es necesario que yo reproduzca aquí lo que ya sabemos y hemos visto todos en la intervención que se dio en el pleno del Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes por Mariano Turégano, de 82 años, afectado por la deshumanización que sufre y se produce en las residencias de Madrid.

En las reivindicaciones que se llevaron a la manifestación, convocada por PLADIGMARE y otras asociaciones por la dignidad de las personas mayores, destacaban: el incumplimiento de las ratios del personal que garanticen una atención de calidad, aumento del número de Inspectores que permitan controlar el funcionamiento en las residencias, garantizar la asistencia sanitaria por parte de la sanidad pública (algo que parece evidente, pero que no se hizo en plena pandemia), contratación indefinida, la formación adecuada del personal y acabar con la precariedad y los bajos salarios, que todas las residencias públicas que han sido privatizadas vuelva a una gestión pública directa; es inadmisible la privatización del sector de los cuidados, limitar a 60 plazas por residencia, entre otras medidas.

El desmantelamiento de lo público llega a todos los sectores y las políticas que se desarrollan son contradictorias a las necesidades reales de la sociedad, lo estamos viendo con los pensionistas y las reformas de la ley de la seguridad social, en la educación pública con un abandono de los centros públicos, en favor de las empresas privadas del mercado de la educación, con un gran auge de centros concertados y privados a costa del dinero público.

Las políticas para la cobertura de las necesidades sociales van en contra de las necesidades de la mayoría: vivimos tiempos en los que la natalidad ha bajado considerablemente y sin embargo, en entramos ya en la etapa en la que, la generación del babi boom, está llegando a la vejez, pero nos encontramos ante un déficit de residencias públicas que cubran las necesidades, o mejor dicho, los derechos fundamentales.

Por el derecho a una vejez digna, por nuestra dignidad y la de nuestros padres y madres, por los sistemas públicos, ¡¡¡luchemos ante las políticas deshumanizadoras del neoliberalismo!!!

Juan Fernando Díaz-Mayordomo Martínez
Miembro de la Coordinadora Estatal del CATP

¿Gobernar sin ideales?

A pesar de mis setenta y siete años cumplidos, sigo siendo un poco iluso, toda mi vida, especialmente esa parte donde mi implicación política fue mas directa y activa, he sido catalogado como “utópico”, por la mayoría de las personas que me rodearon, mi mujer y mis hijos lo llevan con resignación, pero lo curioso es que las mayores confrontaciones e incomprensiones por mi utopía, las he sufrido siempre de quien en teoría menos se debería de esperar, de mis propios compañeros de ideología.

Ideología, eso que cada vez existe menos en la política actual, ideología que en los grupos de la derecha nunca existió, pues básicamente sus actos están dirigidos e inspirados desde siempre, por cuestiones exclusivamente macroeconómicas y la finalidad de su empeño, es siempre la de aumentar los dividendos de las empresas que manejan a la sociedad, este hecho, que viene siendo así desde que el ser humano abandono el trueque y se inventó la moneda, era propio de la sociedad conservadora, y también de la que se hizo conservadora, al conseguir el espejismo de unas mininas comodidades ficticias, que quiso conservar ante los compañeros que aún no las tenían.

Pero desde que los socialistas, tuvimos la desgracia de tener que gobernar nuestro país con mayoría absoluta, nuestra derechización ha sido constante y progresiva, perdiendo una tras otra, nuestras señas de identidad que nos diferenciaban, justamente por esa utopía que era la persecución de una sociedad justa.

Perdimos el pudor, cada vez éramos mas sumisos a los caprichos del Capital, cada vez nuestros ideales se difuminaban, con una desvergüenza que nunca antes habia sido propia de un socialista.

Una y otra vez, sucumbíamos a los caprichos de las multinacionales, asumiendo sus premisas que imponían sus brechas sociales, aun sabiendo que eso iba en contra de nuestros planteamientos éticos y morales, que cada vez son menos éticos y menos morales.

A día de hoy, el retroceso de las clases sociales más débiles, es cada vez mas evidente, pues a la falta de socialización de nuestros dirigentes, se unen una serie de crisis económicas y sociales que nos golpean una y otra vez, lo que crea un caldo de cultivo ideal, para en crecimiento desmesurado de la extrema derecha, que esa si que tiene unos ideales muy claros además de los económicos y son los facticos, con los correspondientes recortes de derechos y sometimiento de las clases mas desfavorecidas.

Hoy gobierna nuestro Partido, pero son escasas las señas de identidad socialista, que de sus decisiones se desprenden, evidentemente con la “ayuda”una Izquierda tan fragmentada de forma tan irreconciliable, que lo único que consigue es el regocijo de la derecha, que espera ansiosa nuestra total descomposición, para entrar a destruir esos pocos logros sociales, que tan lentamente con tanta timidez se van consiguiendo.

Quizás nuestro presidente lo tenga claro, yo no, yo no tengo claro, porque hemos abandonado a los saharauis, entregándoselos sin miramientos a un monarca depredador, quizás nuestro presidente tenga claro, que lo mejor ante un conflicto es armarse hasta los dientes, aumentando el odio en lugar de fomentar el dialogo, yo desde luego eso no lo tengo tan claro, quizás él, también tenga claro, que a los que huyendo de guerras en el cono africano, intentan llegar a nuestro país buscando una vida, se les asesine y masacre en colaboración con el Monarca Alauí

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Se que es complicado gobernar con ideales, teniendo que contentar a tantos socios, que a pesar de presumir de tendencia social, solo están a nuestro lado como carroñeros, esperando satisfacer las pretensiones que no conseguirían nunca de otra forma, pero mi pregunta es ¿vale realmente la pena humillarnos destruyendo nuestros principios?, sabiendo que estamos destruyendo o colaborando a la destrucción de nuestro tejido social.

Querido presidente, querido compañero, ¿no crees que gobernar sin ideales lo hacen mejor los que hoy en la oposición esperan tu caída?, diferénciate de ellos, recupera nuestros principios, recupera nuestra ética, olvida eufemismos “socialdemócratas” y vuelve al socialismo real, esa es nuestra seña de identidad, nuestro espíritu, no es adquirir y conservar, lo nuestro, lo realmente socialista, es compartir equitativamente.

¡¡SI SOY UTOPICO, Y ESPERO SERLO MIENTRAS EL UNIVERSO ME MANTENGA COMO HUMANO PENSANTE!!

Paco Ascón
Xares, 15 de Julio de 2022

Es importante desinformar

Hace ya mucho tiempo, que estoy convencido que nuestra sociedad está muy enferma, las cosas que ocupan nuestro tiempo, no son ni mucho menos las que deberían, los principios éticos y morales están desapareciendo, perdemos miserablemente el poco tiempo que tenemos, en observar con insana atención y criticar el comportamiento de los demás, sin tratar de detectar y corregir el nuestro que en ocasiones es vergonzante e indigno de seres pensantes, la creciente ausencia de solidaridad y de empatía con los que sufren es desesperante, la casi total ausencia de critica exigente, para conseguir una sociedad justa es frustrante, solo se moviliza esta sociedad cuando Ronaldo o Messi, deciden ir a enriquecerse a otro país, o para impedir la salud de nuestras gentes con un negacionismo brutal, casi nadie mueve un dedo por unas pensiones justas, o por una educación con valores o por unos salarios acordes con el coste de la vida, o por una sanidad de calidad, o por una investigación científica puntera.

No me cabe en la cabeza, no soy capaz de comprenderlo, que gente adulta a la que se le supone una madurez considerable, se ponga a llorar desconsoladamente, ante el fallecimiento de la anciana que tras más de 70 años de despótico reinado, en un país que siempre nos ha mirado por encima del hombro, realizando incluso unas incomprensibles vigilias por su eterno descanso, mientras no mueve un dedo, ni se inmuta, cuando a diario delante de nuestras narices, mueren de hambre en nuestro propio país, todos los años cientos de niños.

Tampoco nos hace llorar emocionados, ver como familias enteras, adquieren sus productos básicos en los supermercados, pero no en los lineales del mismo, pues no podrían abonarlos en caja, sino en los contenedores de basura del exterior.

No nos inmutamos, cuando las grandes empresas de la energía, achican nuestros embalses, en el momento crucial en que esa energía barata, la cobran al precio más caro, sacando así un extraordinario beneficio bastardo, dejando secos y sin vida miles de hectáreas agrícolas y a cientos de pueblos sin agua tras una pertinaz sequía de la que ellos ya tenían previsión.

Tampoco parece preocuparnos, cuando llegamos a los centros de salud y si tenemos la suerte de que estén abiertos, ya no tienen médicos de atención primaria ni enfermeros.

No parece ocupar nuestra preocupación, que la mayor parte de las estaciones de ferrocarril, especialmente en el rural, estén abandonadas, que no exista nadie que nos atienda y que ni siquiera haya un panel que nos informe de tráfico ferroviario.

Tampoco preocupa a esta sociedad, el lamentable comportamiento de algunos jueces, consiguiendo que ni siquiera podamos confiar en algo tan básico y fundamental para la convivencia humana como es la justicia.

En fin, nos emociona el lujo y la ostentación sin limites de las obsoletas monarquías, hasta el punto de justificar incluso, que nos roben descaradamente para seguir con sus lujos sin medida.

Somos capaces de admirar con la boca abierta, la vida de escandalosa opulencia, de tantos multimillonarios que se multiplican cada vez que se produce una crisis económica, que hace que los pobres sean cada vez mas pobres.

Nos conmueve y enternece, ver a esos niños rubios, de ojos azules, elegantemente vestidos de luto riguroso, insertos en una parafernalia que no entienden, y sin embargo, no nos queremos enterar de los cientos de huérfanos, que las múltiples guerras inútiles que en esos países donde reina la miseria se producen a diario, quizás sea que no son guapos, que están sucios, que visten con harapos que les falta finura, distinción, gusto, belleza, gracia, estilo.

En fin, todas esas cosas que a mí, como a algunas personas más, nos parecen vitales, en general parece no serlo para la mayoría de esta sociedad, quizás por falta de amarillismo, quizás a estos problemas que me parecen tan importantes y vitales, les falte el glamour suficiente para que figuren en los informativos de las grandes cadenas y como suelen decir ellos, les falten potencial audiencia.

Nos paramos a pensar en algún momento, ¿que nos pasa?, ¿qué tipo de virus ataca constantemente a esta sociedad?, ¿en dónde quedó nuestra ética y nuestra moral? ¿hacia dónde miramos?, para no ver la realidad y preferir pensar que el mundo es, como nos lo muestran las televisiones, manejadas como casi todo por el gran capital, que es quien realmente gobierna el mundo, permitiéndonos generosamente votar, a quien el decide, para que estemos contentos

Pero si la sociedad está enferma, en mi opinión aun lo está más, esa parte de la sociedad que son los medios de comunicación, antes el amarillismo en la información estaba en unos escasos y especializados medios, pero es que ahora, todas las cadenas generalistas publicas y privadas, explotan este morbo de alcantarilla de la escoria más vulgar , es inmoral, soez, insoportable e imperdonable, a todos los niveles estemos destruyendo el planeta, que con las tormentas de todo tipo que están cayendo, de constantes e importantísimos eventos críticos para la vida de las civilizaciones, dediquen más del 80% de sus programaciones durante días y días, al fallecimiento de una anciana por el simple hecho de ser monarca oligarca, de un país, que siempre nos ha tratado como seres inferiores y que incluso nos tienen colonizados, que en esas cadenas generalistas públicas y privadas, los informativos en las horas punta de máxima audiencia de todas ellas, abran con noticias como que a un prepotente multimillonario tenista negacionista, se le impide ejercer su chulería, negándole la estancia en un país mientras no se vacune, siguiendo las más básicas normas que deberían regir nuestras vidas.

Tampoco se cómo calificar, que en esos mismos informativos de las cadenas generalistas sea portada, varios días seguidos que una pareja de delincuentes por muy “Reales” “Principescos “o “Nobles” que sean, deterioren su relación íntima, saliendo con otras personas distintas, al margen de su matrimonio, o si uno de nuestros reyes huido de la justicia, debe volver a su palacio o no. Mi pregunta es ¿esos temas tan, “vitales” les interesan realmente a esta sociedad?, Si realmente la respuesta es que si, entonces la enfermedad de esta sociedad es aún mayor de lo que yo pensaba, y los valores éticos y morales inexistentes.

Cuando veo toda esta podredumbre, en una profesión tan digna como es el periodismo, no puedo dejar de pensar como padre de periodista, lo mal que lo debe estar pasando mi hijo, ya que me consta que lo suyo desde muy pequeño es vocacional, y sé muy bien los valores que tanto su madre como yo les hemos inculcado, a él y a los demás.

Solo espero y deseo, iluso de mí, que un día estos medios desinformativos, desaparezcan por la falta total de audiencia, y el periodismo serio veraz e independiente sea el que impere y el que la sociedad valore de verdad, que los medios de cotilleo amarillo sean residuales.

Sí, soy UTOPICO, el día que nos falte la utopía ya no seremos humanos pensantes y yo aun creo que lo soy.

Paco Ascón
Xares, 22 de septiembre de 2022

¡Pueblos del Estado, construyamos la República!

Por Manuel Ruiz Robles

Frente a la gigantesca ola reaccionaria, blanqueada por el régimen del 78 impuesto por la reforma de la dictadura, es urgente que avancemos en la construcción de la República. La errónea política de apaciguamiento está facilitando el regreso amenazante de un monstruo que nunca se extinguió.

El franquismo es culpable del golpe militar contra el gobierno legítimo de la II República, además de ejecutor de la sanguinaria represión contra la oposición al golpe una vez acabada la contienda, con más de 130.000 desapariciones forzadas que no prescriben.

La dictadura terrorista del general Franco se prolongó cuatro décadas, asesinando opositores incluso hasta los días previos a su mutación engañosa.

El franquismo sigue hoy muy vivo en las actuales Fuerzas Armadas, de imposible reforma. Su blanqueamiento sistemático por los sucesivos ministros de defensa no ha cambiado su esencia, como lo prueban los continuos sucesos de enaltecimiento del franquismo, pese al tiempo transcurrido. Esta intolerable situación representa una amenaza muy real para los intereses de los trabajadores, las trabajadoras y las libertades populares tan duramente conquistadas.

La República que construyamos ha de ser respetuosa con la soberanía popular, expresión política de la libertad de los pueblos y base del poder capaz de disputar de forma efectiva la hegemonía política a la oligarquía financiera y terrateniente.

Una oligarquía cuyo instrumento de dominio fue la dictadura franquista y hoy lo es un régimen monárquico escasamente parlamentario, subordinado a la dictadura impuesta por el tratado de Maastricht, enemigo de los pueblos.

La amenaza reaccionaria agita por doquier, hoy como ayer, la bandera rojigualda de la dictadura franquista, que adoptó la bandera de los Borbones. Una dinastía que jamás trató fraternalmente a los pueblos y naciones del Estado español.

Lo prueba el inconstitucional y agresivo discurso del rey Felipe VI contra la Generalitat de Catalunya, representante legítima del pueblo catalán, cuyas más altas autoridades electas fueron procesadas, condenadas y encarceladas; si bien parcialmente indultadas, aunque no amnistiadas.

Nuestra querida Catalunya, una nación sin Estado, fue brutalmente apaleada por las fuerzas del orden borbónico, es decir violentamente reprimida por querer ejercer pacíficamente su legítimo derecho a decidir su futuro. Un pueblo humillado por un rey medieval, vergonzosamente adulado hasta la náusea, que como su patético progenitor es inviolable e impune aunque delinca.

Y por si fuese poco:

Al Rey, jefe del Estado, le corresponde el Mando Supremo de las Fuerzas Armadas, así como, previa autorización de las Cortes Generales, declarar la guerra y hacer la paz. (CE 78)

El escudo de la Segunda República tampoco representa a los pueblos del Estado, pues éste ignora a muchos pueblos y naciones que constituyen parte de nuestro ser histórico; una realidad plurinacional que rechazó suicidamente aquella añorada República, debilitando a las fuerzas republicanas frente al agresor nazi-fascista. La historia no se repite, pero a veces regurgita venenosas toxinas.

Un pueblo que oprime a otros pueblos no puede ser libre. La unidad no nacerá jamás de la coerción violenta, sino del libre consentimiento. Por ello, dadas nuestras circunstancias históricas, algunos militares pensamos que solo una República confederal en una Europa de los pueblos, libre a su vez de la dictadura neoliberal impuesta por el tratado de Maastricht, tendría un largo recorrido en paz y en libertad.

Por ello la bandera roja, amarilla y morada -enseña histórica de progresistas, demócratas y republicanos desde la década de 1830- limpia de símbolos equívocos, puede llegar a ser la de una República confederal, libre y fraterna, que está por construir.

Algunos republicanos de izquierda replican erróneamente que algunas fuerzas del llamado bloque de investidura no son republicanas. Su concepto ortodoxo de la República -fundamentalista y jacobina- explica que alguno de sus lideres históricos se haya manifestado junto a fuerzas neofascistas en Barcelona, no hace tanto tiempo, exigiendo la “sagrada unidad” de la patria.

El bloque de investidura es sin duda esperanza de un futuro más democrático y solidario. Un futuro que deseamos fervientemente, en donde la libertad y la fraternidad, que brotan de la justicia social, sean sus líneas de acción prioritarias, pues sin libertad no hay justicia social ni patria que valga ni paz que resista.

Es de esperar, por tanto, que el bloque que sostiene actualmente al Gobierno de coalición progresista, sea capaz de construir y ensanchar «…las grandes alamedas por donde pasen la mujer y el hombre libres para construir una sociedad mejor».

Manuel Ruiz Robles, activista del movimiento de militares republicanos y republicanas.

Presos vascos y vascos presos tras 10 años de la desaparición de ETA

Bajo la denominación de presos vascos se entiende siempre al grupo de presos encarcelados en relación con su militancia en ETA y no exactamente a personas encarceladas que viven en el PaísVasco.

Este grupo de presos relacionados judicialmente con ETA son en este momento 177, de los cuales y según datos de El País del 8 de agosto 119 cumplen ya sentencia en cárceles situadas en la Comunidad Autónoma Vasca o Navarra.

Tal como ya todo el mundo sabe la política de dispersión de presos tiene su origen en 1990, invento de Andoni Asunción, que llegaría a Ministro de Interior y que posteriormente relataría a medios como Libertad Digital1 como se había gestado esta política, ocho años después de que Felipe González ganara las elecciones con mayoría absoluta prometiendo entre otras cosas que buscaría una solución política al llamado problema vasco.

En la historia reciente desde la llamada Transición y especialmente desde 1982 con el inicio de los gobiernos del PSOE el papel de las organizaciones de izquierda en el sostenimiento de toda clase de leyes de excepción y la posterior guerra sucia no ha hecho sino embarrar hasta hoy la solución política que siempre tendrá a los presos como un elemento principal a resolver.

No es extraño encontrar preguntas difíciles de resolver como las que llevan a cientos de miles de ciudadanos a apoyar los derechos de los presos que en las propias cárceles se les niega a menudo, e incluso a exigir su amnistía cuando llevamos décadas de campañas de propaganda que las propias acciones de ETA promocionaron atacando a organizaciones obreras, sindicatos, o practicando el terrorismo indiscriminado, aquello de socialicemos el dolor.

Víctimas y agravios

No se pueden responder determinadas preguntas pasando por alto agravios comparativos que van más allá de lo que podamos opinar de ETA, como por ejemplo las cifras de víctimas.

Una y otra vez se bombardea a la opinión pública dando por buenas cifras que según medios de la derecha como el ABC2 son 853 las víctimas de ETA desde 1959 hasta 2011 en que desaparece mientras se obvian o se ocultan otras como:

  • Más 100 mil personas todavía enterradas en fosas comunes, más de 500 casos de asesinatos policiales o parapoliciales en la dictadura y tras la dictadura, en tal estadio de cosas que incluso las cifras puedan ser mayores.
  • El Gobierno Vasco reconoce en un informe oficial sobre la tortura aplicada por todos los cuerpos policiales actuantes en el País Vasco lo siguiente:

(…) Este trabajo del Instituto Vasco de Criminología ha debido hacer frente a la gran dificultad que conlleva desvelar hechos producidos en espacios cerrados y, en su mayoría, hace muchos años. Tiene por ello limitaciones que deben tenerse en cuenta para su interpretación:

El número total de denuncias registradas (4.113) es inferior al real porque no han podido rescatarse muchas de las correspondientes a los años 60, 70 y primeros de los 80. (…)3

¿Cómo no va a surgir la pregunta, la duda, de porqué a los criminales franquistas que asesinaron a cientos de miles de obreros, campesinos, sindicalistas, militantes políticos o simples profesores o intelectuales se les pudo amnistiar en 1978 respetando incluso sus propiedades así logradas y convirtiéndoles en demócratas de toda la vida de la noche al día y no se puede resolver el caso de 177 ciudadanos vascos?

Dispersión y doble condena

Es difícil, cada vez más, explicar porque cuesta tanto poner fin a una política que además de ilegal significa o ha significado ni más ni menos que una doble condena para los familiares, amigos y vecinos de los varios miles de presos y represaliados en estos muchos años de represión y terrorismo.

Muertes, heridos y cientos de accidentes menores es lo cotidiano de familiares o amigos no condenados que se ven obligados a viajar miles de km., a veces para simples vistas de 20 minutos.

Resulta sorprendente que rizando el rizo incluso el propio Gobierno Vasco (PNV/PSE-PSOE) intentara convencer a los ciudadanos de porqué en aplicación de su recientemente adquirida gestión de las cárceles había rechazado la solicitud de acercamiento de 5 presos… ¡por falta arraigo!.

Y reconocía que lo hacían porque no querían arriesgarse a recursos judiciales y problemas legales, evidentemente sin llegar a reconocer que hay connivencia entre franquistas que ponen los recursos a todo lo que de presos se trate y la mayoría del aparato judicial que como vemos estos días son tan franquistas como aquellos aunque se les llame ahora conservadores.

La solución es política o no es solución

El traslado a todos los presos políticos es una de las decisiones políticas exigibles a este gobierno, oportuno para incidir en la fraternidad de todos los pueblos del estado, y nada impide abrir el debate sobre su necesaria amnistía para cerrar un capítulo que solo beneficia a la derecha sea del color que sea, que utiliza estas aristas para provocar una y otra vez enfrentamientos ajenos a los intereses de los trabajadores, de los que luchamos por la democracia.

1 https://www.libertaddigital.com/espana/2014-06-05/cuando-el-pnv-apoyaba-la-dispersion-de-presos-etarras-1276520659/

2 https://www.abc.es/espana/abci-historia-cifras-853-asesinatos-3500-atentados-y-mas-7000-victimas-202110200115_noticia.html

3 https://bit.ly/3DvjdEk

Inhaki Merino
Comite de Redacion de Tribuna Socialista
(Con la aportacion de M.G.S familiar de preso politico vasco)

Editorial: El Gobierno tiene que tomar medidas, sí pero que sean de calado.

Manifestaciones y movilizaciones de todo tipo: en defensa de la Sanidad pública; por la reapertura de sus Centros de Atención Primaria; contra el vergonzoso incremento del tiempo de espera para pruebas médicas o citas con especialistas. Movilizaciones masivas de familiares contra la privatización de las residencias y el mal trato a las personas mayores, producto de la mercantilización de este servicio esencial. Denuncias de los sindicatos de la educación pública, y de las asociaciones estudiantiles, por la caída del número de profesores, por el déficit de plazas para estudiar FP o contra las leyes de Educación que no cambian sustancialmente los problemas crónicos que deterioran el sistema educativo público, en favor del privado. Las arbitras de fútbol luchando por subidas salariales dignas, al igual que lo están reclamando las trabajadoras de la Ayuda a Domicilio, en todo el Estado. Se cuentan por miles las empresas y sectores en los que los trabajadores reclaman subidas de sueldo acordes al IPC real. Los trabajadores de la industria ven como sus plantas de producción continúan siendo deslocalizadas a otros países, buscando, los empresarios, de salarios más bajos, y como a nombre de una supuesta ecología, se les despide con promesas de “tecnologías verdes” sin concretar. Los trabajadores de las líneas aéreas en pie de guerra en defensa de sus derechos laborales, como los trabajadores de Contact Center, los de Consultoría… Los pensionistas preparan una gran movilización para el 15 de octubre en Madrid.

La lista de conflictos y problemas sociales es larga, muy larga, tanto en el terreno de la defensa de los servicios públicos, como en el campo de los derechos laborales y la defensa del salario y las pensiones, devaluadas por la desbocada carestía de la vida.

Pero el Gobierno parece vivir en una burbuja que le hace ciego y sordo a lo que está ocurriendo en la calle. A pesar de ello, nadie puede decir que las medidas que están tomando sean negativas: 0,2 céntimos de ayuda a los carburantes, 10 euros en el abono transporte a jóvenes (en Madrid), 450 millones de euros para la gratuidad del transporte de cercanías Renfe, 200 euros al mes para quienes perciben menos de 14.000 € al año, 15% de incremento a las pensiones no contributivas (PNC); sabiendo que esta medida afecta al 4,5% de los pensionistas, excepción ibérica al precio del gas (con fecha de caducidad en mayo de 2023).

Parece claro y objetivo que, si en una balanza pudiésemos poner los problemas que sufre la mayoría de la sociedad, para los que reivindica soluciones desde hace años, y en el otro colocásemos las medidas bienintencionadas del Gobierno, la fuerza de la gravedad se decantaría, sin duda, por las reivindicaciones y quejas en defensa de lo público, los derechos laborales y contra la devaluación de salarios y pensiones.

La derecha por su parte, en todas sus formas: PP, VOX y C´s, se encarga de salvaguardar los intereses del gran capital, como son los bancos y las empresas de la energía.

Las medidas del Gobierno son paliativas, sucedáneos de solución, que comienzan a ser percibidas como placebos y trampantojos por esa mayoría social que, por naturaleza, es el verdadero caladero de votos de la izquierda. Quizá por esto, es por lo que las encuestas no reflejan la perspectiva que tiene el Gobierno de sí mismo, y que desearía.

Todas esas medidas quedan difuminadas cuando escuchamos decir a la ministra de Trabajo que el SMI debe subir un 4,5%, mientras que el IPC se ha situado en agosto en el 10,5%. O cuando el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones nos dice que quiere, con la aquiescencia del Gobierno al completo, pasar de 25 a 35 años el número de años cotizados para hallar la base reguladora de la pensión, es decir la pensión futura.

El Gobierno puede lanzar muchas iniciativas, pero mientras no resuelva los grandes problemas estructurales que sufren los pueblos que componen el Estado español, será como el equipo de fútbol que tiene las cuentas saneadas pero que no gana títulos.

Estamos a menos de un mes para que tenga lugar una gran manifestación en Madrid, el 15 de octubre, convocada por la Coordinadora Estatal de Pensionistas (COESPE) y el conjunto de organizaciones que compone el movimiento de Pensionistas. Movilización que cuenta con el apoyo del CATP y de Tribuna Socialista. En esta movilización se le reclama al Gobierno que cumpla con su obligación legal de encargar una Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social, que no lleve a cabo la reforma de Pensiones que propone el ministro Escrivá y que revalorice las pensiones con el IPC real, no con el IPC medio; subterfugio matemático que en 2021 provocó una pérdida del 4% en la capacidad de compra de los pensionistas.

Se podrá decir que lo que se pide es muy caro, puede que sea cierto. Pero más cara sale la guerra y están dispuestos a más que duplicar el presupuesto anual en defensa, hasta llegar a los 23.000 millones de euros anuales. O más caro sale sanear a los bancos privados con 65.000 millones en efectivo, del dinero público, más 35.000 en activos fallidos de la Sareb: 100.000 millones de dinero público que, aún, ninguna institución del Estado ha reclamado su devolución a las arcas públicas.

El Gobierno tiene que tomar medidas, sí pero que sean de calado y que sirvan para resolver los problemas. Dejemos de jugar al escondite con topes al precio del gas, que por detrás y por delante se les compensa a las empresas gasistas. Dejemos de tomar medidas estéticas, como el impuesto a la banca y a las energéticas, para recaudar 3.500 millones cada año, durante dos años, cuando el incremento interanual de la luz, en julio, ha sido del 53,44%, cuando, solo las cuatro grandes energéticas: Iberdrola, Naturgy, Endesa y Repsol, sumaron más de 14.000 millones de euros de beneficio en 2021. Cuando el oligopolio de la banca: Santander, Caixabank, BBVA, Sabadell, Bankinter y Unicaja, batieron récord de beneficios en 2021, superando los 20.000 millones de euros.

La filosofía económica que necesita la mayoría social es “ni un euro para la Guerra y si se interviene en el mercado, que sea de verdad”.

Canciones con Poder

El pueblo unido jamás será vencido (otra vez)

Por Martín Lozano

Himno de la resistencia, de la revolución, de la esperanza, de la decepción, de la desesperación, de la protesta. El título y el estribillo de la canción están inspirados por una frase del líder colombiano Jorge Elecér Galtán y popularizada en los 70 por los manifestantes de la Unidad Popular y los seguidores del Presidente Salvador Allende, durante su gobierno desde noviembre de 1970 hasta el fatídico 11 de septiembre de 1973. Otro día 11 para marcar en negro en los calendarios. Fue grabada por primera vez en un concierto en la Alameda de Santiago, unos meses antes del golpe de estado de Pinochet. Compuesta por Sergio Ortega, Embajador de la Cultura, junto con Victor Jara, del gobierno de Unidad Popular, y por el propio grupo Quilapayún, cuyo nombre significa en mapuche araucano ‘Tres barbas’ pues ese era el número inicial de sus componentes e imagino que no eran lampiños. Cantada y versionada hasta el infinito por multitud de grupos y solistas, quizá una de las más conocidos sea la del grupo, también chileno, Inti Ilimani. Aún cincuenta años después en cualquier manifestación se oye el lema de la canción en boca de cualquier colectivo que quiera pelear por sus derechos y reivindique la justicia de la lucha popular. Se merece estar en los primeros puestos de cualquier lista de las Canciones con Poder.

Reapertura del Museo Pau Casals del Vendrell

El Museo Pau Casals de El Vendrell (Tarragona) volvió a abrir sus puertas al público el pasado 22 de junio, tras más de un año cerrado por unas obras que han servido para rehabilitar los elementos históricos del edificio, actualizar las instalaciones y renovar la oferta expositiva. Con la actualización museográfica, el museo apuesta por acercar el legado musical y los valores humanísticos de Casals a las nuevas generaciones, incorporando
nuevos elementos y contenidos alrededor de su figura.
El nuevo museo estrena un recorrido por 12 salas en las que se exponen tanto documentos y objetos originales de Casals como materiales audiovisuales e interactivos, y los visitantes podemos conocer más de las diferentes facetas del Maestro catalán más universal, como músico, como coleccionista, pero sobre todo, quiero destacar el papel de Casals como músico comprometido, aspecto que se puede ver en una nueva exposición ubicada en la llamada Sala de los Sentimientps, a través de ideas como “los silencios de Casals”, es decir, su

negativa a tocar en la Rusia estalinista, en la alemana nazi, en la Italia fascista y en la España franquista.
La visita al remodelado museo nos permite recordar este legado, no sólo artístico, sino también de compromiso personal que se hace tan necesario en momentos como el actual, sacudidos por la guerra en Europa y con el ascenso de la ultraderecha en buena parte de un mundo que debe recuperar el legado de personas ilustres como nuestro querido Maestro.
Casals fue un hombre comprometido con la música, comprometido con Cataluña, pero sobre todo comprometido con la paz, la democracia y la libertad, valores que forman también parte del ADN de quienes nos reclamamos del socialismo para ganar el futuro, a partir del rechazo al odio y las exclusiones y a partir de una apuesta decidida por el trabajo encaminado al progreso colectivo.

Baltasar Santos
Tribuna Socialista
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