Un 1º de mayo lleno de incertidumbres, reivindicativo

oy más que nunca cabe recordar que el Congreso Obrero Socialista de la II Internacional reunido en París en 1889, al que acudió Pablo Iglesias Posse, fundador del PSOE y de la UGT, decidió declarar el día 1º de Mayo como jornada reivindicativa y de homenaje a los llamados “Mártires de Chicago”.

La primera jornada internacional del 1º de Mayo se produjo hace ya 132 años siendo su seguimiento desigual en Estados Unidos y Europa, pero, a partir de ahí se dieron pasos seguros y firmes por parte de la clase trabajadora ante los Estados y las patronales para reivindicar un trabajo digno y decente.

Pero para Izquierda Socialista PSOE, aun siendo importante recordar el origen de esta efeméride, así como los 45 años de la legalización de los sindicatos en España, no puede pasar por alto las preocupaciones de la Confederación Sindical Internacional (CSI) y consecuentemente de UGT y CCOO, que pasan por seguir luchando por el mejoramiento de la calidad de vida dentro y fuera del trabajo.

Así, y con el acervo que nos caracteriza decimos alto y claro que ayer y hoy, al igual que los sindicatos, nosotros defendemos la paz. Cerca de 60 conflictos tienen lugar de momento, ocasionando millones de víctimas incluyendo la pérdida de cientos de miles de vidas humanas.

Desde IS-PSOE somos muy conscientes de la enorme tensión global, exacerbada por la guerra lanzada por Putin que condenamos, pero la paz es un elemento central de los valores y por eso rechazamos la atrocidad de la guerra. Por ello, reclamamos a los poderes públicos para que trabajen en favor de lograr un marco para la seguridad común, donde recordemos generalmente quien paga las consecuencias son los trabajadores y trabajadoras, Marco que debe abordar las causas ideológicas, sociales y económicas de los conflictos y pedir cuentas a los responsables de iniciar y respaldar guerras.

Centrándonos en las necesidades de la clase trabajadora de nuestro País, los sindicatos de clase más representativos nos llaman a la movilización bajo las siguientes premisas.

El empleo como principal objetivo La reforma laboral alcanzada con el Gobierno de España dentro del diálogo social, aborda aspectos de gran calado. No obstante, hay que continuar con la protección del empleo con una revisión de las causas y los costes del despido para evitar que se utilice como modo de ajuste, acudiendo, por el contrario, a los mecanismos de ajuste interno que contiene el acuerdo alcanzado en el seno del dialogo social.

Comisión Permanente Federal de Izquierda Socialista PSOE. 1º de Mayo 2023

Bajar y contener los precios CCOO y UGT saludan que el Gobierno haya tomado medidas positivas pero insuficientes para proteger a las personas más afectadas por la fuerte subida de los precios. Hay que actuar sobre las causas de la subida de los precios energéticos, de los alimentos, de alquileres e hipoteca, a la vez que lograr un reparto equilibrado del ajuste entre todas las rentas.

Reparto de los beneficios, provocado por la inflación, donde las empresas han incrementado sus beneficios, apoyados en subidas de precios y márgenes empresariales, pero no repercutiendo en los salarios de sus trabajado- res estos beneficios.

Subir los salarios, el aumento de la desigualdad también frena el crecimiento económico, no podemos consentir que se pretenda salir de esta crisis, a costa de devaluar los salarios, de generar más pobreza laboral y mayor desigualdad social. Por eso es importante desarrollar una negociación colectiva que frene la dinámica de pérdida del poder adquisitivo de los salarios, para evitar que se genere un polvorín social y poner en riesgo la recuperación económica.

Por último, Izquierda Socialista PSOE, se suma al manifiesto y a las convocatorias que hace el PSOE en todos los ámbitos, al tiempo que hacemos un doble llamamiento a todas las trabajadoras y a todos los trabajadores:

El primero es que no caigan en la trampa de ningún populismo yen concreto de Vox. Este partido no defiende a los asalariados, es más, viene votan- do en el Congreso de los Diputados contra la clase trabajadora.

El segundo, todo trabajador y toda trabajadora que opta por afiliarse a un sindicato refuerza ese poder, y contribuye a la fuerza colectiva de un movimiento cuya misión es mantener los logros de la acción sindical en el pasado, y prolongarlos hacia el futuro.

Es así como podemos construir y garantizar la paz. Por tanto nos sumamos a las manifestaciones convocadas por los sindicatos UGT Y CC.OO en toda ESPAÑA.

¡¡Viva el 1º de Mayo!!

Maria Iglesias
Tribuna Socialista

La realidad social dista mucho de la que nos presentan

La realidad social, económica y política de nuestro país es compleja, contradictoria y cargada de promesas incumplidas, con peligros de derrotas o retrocesos.

Los pensionistas, en nombre de toda la clase obrera, han impuesto al gobierno un retroceso importante. En octubre del pasado año, forzaron el incremento del 8,5% para 2023. Después, a pesar de la exigencia del capital financiero y las instituciones, el Gobierno se ha visto obligado a frenar en los contenidos de la nueva reforma de pensiones, aunque somos conscientes de que han dejado los caminos allanados para continuar mutilando el Sistema Público de Pensiones. Escrivá se ha visto obligado a ocultar la existencia del pago de decenas de miles de millones de gastos impropios de la Seguridad Social con dinero de las Pensiones, por tanto, poniendo a la orden del día la exigencia de una VERDADERA AUDITORÍA a las cuentas de la Seguridad Social, incumplida hasta hoy.

La brutalidad del capital financiero no se ha modificado, exige al gobierno, a todos los gobiernos europeos, llevar a cabo una «economía de guerra», o sea:

  • Negar aumentos de salarios y pensiones, ni siquiera en función de la inflación.
  • Negar cualquier acción para bloquear los precios, facilitando los beneficios multimillonarios de las grandes empresas.
  • Seguir con la privatización de la Sanidad y la Enseñanza.
  • Mantener las leyes represivas y la negativa a los pueblos a decidir.
  • Multiplicar los gastos militares en detrimento de los gastos sociales.

La voluntad de la mayoría social para defender la Sanidad Pública ha quedado plasmada en las multitudinarias manifestaciones que se han venido produciendo en los últimos meses, de manera muy destacada las de los días 13 de noviembre de 2022 y la del 12 de febrero de este año en Madrid. Sin embargo, son las asociaciones de vecinos y barrios las que tienen que ponerse al frente de la reivindicación.

¿Por qué? No se trata de la buena voluntad de unos y otros. El hecho fundamental es que las instituciones del Estado heredadas del franquismo, con el Rey a la cabeza, son un OBSTÁCULO central para conseguir las reivindicaciones. Estas instituciones operan para enfrentar unos pueblos contra otros, para mantener los privilegios de La Corona, del aparato judicial represivo y la alta administración del Estado. En este contexto, el Gobierno de coalición cede en lo fundamental ante las instituciones.

En el año electoral se plantea el falso dilema de votar por el mal menor. Muchos trabajadores, jóvenes, pensionistas van a votar con los dedos en la nariz, otros se van a abstener, porque están hartos de las promesas incumplidas, cansados del chantaje de “nosotros o la derecha”, mientras nos endosan sucedáneos de soluciones para dejar to- tal o parcialmente incumplidos los compromisos.

En realidad, la mayoría social NECESITA UN REFERENTE político fiel a sus intereses, que no ceda ante el capital, la monarquía, las instituciones o la Europa supuestamente social, que no se presten a ejercer de “dique de contención” de las aspiraciones de la mayoría.

El CATP surgió para agrupar fuerzas en favor de las reivindicaciones, para apoyar la independencia del movimiento obrero frente al capital y el imperialismo, como hacemos ahora contra la política de guerra.

La UE está embarcada en una política de guerra, al servicio de los intereses del capital financiero y en particular de las necesidades económicas de la EE.UU.

Por ello, consideramos que, más que nunca, es necesario continuar con la lucha por el ¡Alto a la guerra! ¡Cese el fuego inmediato y sin condiciones!

Ni un euro para la guerra, No a la OTAN, fuera las bases, ¡
Ni OTAN, ni Putin!
Defensa de las pensiones AUDITORÍA cumpliendo la Ley 21/2021.
Contra la privatización de la Sanidad y la Educación públicas.

Reforma de las Pensiones. Basta de canciones

No estoy de acuerdo con la reforma de las Pensiones que el Gobierno ha acordado con los sindicatos UGT y CCOO, no por el conjunto de su contenido, sino por el hecho mismo de reformar el sistema. Y ahora lo explico.

Afirmo que mi discrepancia nada tiene que ver con la hipocresía desplegada por el PP y la CEOE. Estos no están de acuerdo porque la reforma no recorta las pensiones, en general, ni endurece el acceso. Para para la derecha política y económica es una cuestión de principios. Y además porque están en campaña, el PP lleva en campaña desde la noche del 10 de noviembre de 2019 y está contra que gobiernen otros que no sean ellos.

En lo que coinciden todos: Gobierno (PSOE, IU -con su traje nuevo “Sumamos”- y Podemos), los sindicatos UGT y CCOO, los partidos que han anunciado su apoyo, ERC, Buildu, PNV… y los tres más de derechas: PP, VOX más lo que queda de C´s, es en que el sistema no es sostenible y hay que hacer reformas para hacerlo sostenible.

Es en el mantra de la insostenibilidad en lo que no puedo estar de acuerdo, pues se parte de una base falsa: se insiste en que hay que subsanar la insostenibilidad del sistema.

Llevan diciendo que el sistema es insostenible desde la década de los 80 de pasado siglo, y desde entonces, bajo distintas “canciones”, lo han ido reformando: para modernizarlo, para hacerlo sostenible, porque nos obliga la UE… Cambian la música, pero la letra siempre es la misma. El estribillo de ahora es que se está comenzando a jubilar la generación de “baby boom”.

Esta reforma es continuidad, secuela o segunda parte de la anterior reforma, la de diciembre de 2021, plasmada en la Ley 21/2021. En esa primera parte se introdujo el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), a cambió del “Factor de Sostenibilidad” que introdujo la reforma impuesta por el PP de Rajoy, en 2013; factor que vinculaba la pensión a la esperanza de vida, con lo que se perdía pensión pues la cuantía fijada en la Base Reguladora se dividía entre más años que viviría el sujeto receptor de la pensión, si es que llegaba con vida a esos años estadísticos. Con el MEI no pierdes pensión en el cálculo de la misma, pero trabajadores y empresas pasaban de pagar un 0,1% y un 0,5% más de lo que se venía pagando, respectivamente. Es decir, que los trabajadores, antes de diciembre de 2021, pagaban un 4,7% y pasaron a pagar un 4,8% y los empresarios pasaron de pagar el 23,60% al 24,1%. La reforma actual, duplica esos porcentajes, por lo que a partir de ahora pasarán a pagar 4,9% los trabajadores y 24,6% las empresas, incremento que se hará a razón de una décima anual hasta 2029.

Es decir que no se bajan las pensiones, pero los trabajadores cotizarán más. Es lo que los técnicos del ministerio llaman: incrementar los ingresos en lugar de aplicar recortes. Cada cual que lo valore como quiera. En mi opinión, no quiero que me rebajen la pensión futura, como han hecho en reformas anteriores ni que me cobren más, como ocurre en esta reforma actual, no en tanto las cuentas de la Seguridad Social no estén claras.

Esta bien la solución salomónica de mantener los 25 años actuales para de computo para hallar la Base Reguladora y con el aumento a 29 años -un paso más hacia que sea toda la vida laboral- que proponía el ministro. Veremos durante cuantos años se mantiene la opcionalidad.

Podemos, IU (¿Sumar?), y el PSOE, deberían explicar por qué se penaliza a los trabajadores que cobran por encima de los 4.495,38 € -nuevo tope de cotización que se establece- ¿son también “grandes fortunas”? pues mientras que este tope crecerá a razón del IPC-1,2%, hasta 2050, la pensión máxima, que se estable en 3.058,81 €, solo se incrementará en un ripio 0,0115%.

No entro en más por menores de la reforma e insisto en que mi rechazo no es por su contenido. Mi rechazo a esta reforma, a las anteriores y a las que vengan no cambiará mientras no se cumpla, enteramente, la Ley 21/2021, en concreto su disposición adicional sexta, donde se establece que el Gobierno debería haber encargado un informe de Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social a lo largo del mes de enero de 2022 y que presentaría ese informe a lo largo del primer semestre del mismo año. Informe que tiene que abarcar el periodo 1967 a 2019.

Este compromiso incumplido, hasta hoy, se tomó en base a que el Tribunal de Cuentas del Estado emitió un informe, en 2020, en el que decía que el Estado ha utilizado, indebidamente, 103.000 millones de euros de las Pensiones públicas, sólo en el periodo 1989 a 2013. Es decir, que el Estado le debe a las Pensiones esa cantidad, como mínimo. Una práctica que, por lo informado por Tribuna de Cuentas del Estado, han mantenido todos los gobiernos desde antes y después de la Transición.

¿Por qué no se ha encargado ese informe de Auditoría, antes de llevar a cabo otra reforma?

¿Con qué criterio se asegura que el sistema no es sostenible, cuando el Estado es deudor del sistema de Pensiones públicas?

¿Por qué se le hace cotizar más a los trabajadores, sin previamente tener el informe Auditoría que el Gobierno se comprometió a encargar, y por tanto está obligado a encargar?

Las direcciones de UGT y CCOO deberían explicar por qué han renunciado a la exigencia que aprobaron en sus congresos de 2021, de que se realice un Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social.

No se debería realizar ninguna reforma de las pensiones sin, previamente, conocer la verdadera situación económica de las cuentas de la Seguridad Social y sin que el Estado se ponga al día de sus deudas.

Si a los bancos se les dio más de 100.000 millones para sanearse, dinero que nadie los ha reclamado, mucho más justificado está que al Sistema de Pensiones se le dé el dinero que se le sustrajo, sea está la cantidad que sea.

Deteriorar permanentemente el Sistema de Pensiones Públicas sólo se entiende si se pretende fomentar los sistemas privados de pensiones. ¿Qué diferencia hay entre esto y lo que hace el Gobierno de Ayuso, en Madrid, con la Sanidad Pública?

Roberto Tornamira Sánchez
Miembro del Comité de Redacción de Tribuna Socialista

Editorial: Que el barullo no impida ver el bosque

El periodo electoral se acerca inexorablemente. Todos los partidos están desplegando sus tácticas para que el contexto electoral les sea lo más favorable. Todo está dentro de esa “normalidad” a la que ya nos han acostumbrado, a la que nos resistimos.

Desde el Comité de Redacción de Tribuna Socialista no somos neutrales, de ser así no podríamos reclamarnos del Socialismo. Por ende, no participamos de la idea “todos son iguales”. No por ello dejamos de percibir que hay mucho barullo que, a modo de árboles, impide ver el bosque.

Todo es política, aunque no toda la política tiene los mismos objetivos. Los tacticismos partidistas no impiden que pongamos el foco sobre las cuestiones fundamentales para la mayoría. Recordemos que “Democracia” se compone de los términos griegos dêmos (pueblo) y krateîn (gobierno), la cuestión es ¿para qué parte del pueblo se gobierna?; para una minoría privilegiada o para la mayoría de la sociedad. A dos meses de las elecciones municipales y autonómicas y a más o menos nueve de las generales, tenemos que poner el acento en lo fundamental, en lo que constituye el basamento del Estado de Bienestar: Sanidad, Pensiones, Dependencia y Educación, que es lo que preocupa a la mayoría social, independientemente de los que digan los y las chef de encuestas y sondeos.

La masa social ha tomado conciencia de la importancia de defender la Sanidad Pública, y por eso nos hemos echado a la calle en muchas comunidades, con especial intensidad en Madrid. Aseveramos que los acuerdos que los colectivos de sanitarios están alcanzando en distintas comunidades y áreas de Salud, no resuelven el problema de la Sanidad Pública por el que cientos de miles de ciudadanos han salido a la calle en estas semanas pasadas. Las soluciones laborales son de justicia, son la consecuencia lógica de la lucha llevada a cabo por médicos, personal de enfermería y auxiliares, por el personal de ambulancias y/o por los Médicos Interinos Residentes (MIR). Sin embargo, no resuelven el problema que las políticas económicas privatizadoras y austericidas han generado y que el COVID-19 ha puesto al descubierto.

Los partidos que se reclaman de la izquierda, los que dicen defender lo público, ya deberían estar explicando cómo y a qué ritmo van a implementar políticas desprivatizadoras. El electorado que necesita los servicios públicos tiene que percibir con claridad la posición de cada partido, y ese electorado es la mayoría social:

  • El 25% de la población tiene un seguro de salud privado, por tanto, el 75% no lo tiene, muy probablemente porque no lo puede pagar, por lo que necesita la Sanidad Pública.
  • El 33% del alumnado está matriculado en un colegio concertado, por tanto, el 67% necesita Educación Pública.
  • 9,4 millones de personas tienen contratado un plan de pensiones privado (7,5 individuales y 1,9 planes colectivos de empleo) sabiendo que hay partícipes con más de un plan de pensiones y teniendo en cuenta que en España hay 30,5 millones de habitantes con edad comprendida entre 18 y 65 años(1)), el 69% de la población necesita Pensión Pública.
  • Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se debería disponer de 5 plazas de residencia por cada 100 mayores de 65 años. España cerró 2022 con 8.935.673 mayores de 65 años(1). Con datos de 2021, nuestro país cuenta con 389.031 plazas, por lo que tenemos un déficit de 60.000 plazas

Podríamos cuantificar muchos otros déficit y problemas que sufre nuestra mayoría social: mayores que viven solos, déficit de plazas en FP y universidades, ratio de pacientes por hospital…El problema al que nos enfrentamos es que estos déficit y desigualdades, lejos de tender a corregirse tienden a ampliarse.

Lo que origina que tendencia sea en favor de la minoría en lugar de la mayoría no es por casualidad, ni está marcada por el destino, es el objetivo de las política privatizadoras y económicas de los gobiernos, de todos los ámbitos de la Administración. La tendencia va en el sentido en el que se marcan las decisiones políticas cuando cada año dedican más dinero público, en términos relativos, a la educación concertada que a la pública. Por ejemplo, en el periodo 2010 a 2020, las partidas para los centros privados crecieron un 20,26%, frente al gasto en la pública que aumentó un 2,09%.

La colaboración público-privado es un chollo para el negocio y una enfermedad para lo público. El Estado construye hospitales que después cede en explotación a multinacionales de la salud, como el Grupo Quiron. La deriva de pacientes a los centros privados, donde los costes de los tratamientos y pruebas se multiplican, está a la orden del día. Las listas de espera para operaciones o para ser atendidos por un especialista están fomentando el crecimiento de las pólizas de salud privadas; donde ya se comienza a saturar el servicio y aflora una sanidad privada de premium y otra de clase turista.

Esto podría aplicarse al campo de las Pensiones, en el que desde hace años se fomenta la falsa idea de que los sistemas públicos son insostenibles y en paralelo se fomentan los sistemas privados: individuales y colectivos, con ventajas fiscales, flexibilidades legales, eso que llaman liberalización, y campañas de publicidad. La realidad es que crece el negocio de las entidades bancarias y aseguradoras, mientras se recortan las cuantías de las pensiones y endurece el acceso a la pensión, con reformas más o menos agresivas. Mientras el Estado -todos los gobiernos lo vienen practicando en España desde, al menos 1967- utiliza indebidamente el dinero de las Pensiones para pagar gastos que debiera afrontar con dinero de los impuestos. Con datos del Tribunal de Cuentas, en su informe de 2020, referido al periodo entre 1989-2013, el estado le debe a la Seguridad Social más de 103.000 millones de euros. Por eso exigimos al Gobierno actual que cumpla con la Ley 21/2021 y encargue un informe de Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social, incumplimiento legal desde hace casi un año.

La situación de deterioro de lo público se acelera y se agrava a nombre de la guerra en Ucrania. A las políticas privatizadoras hay que sumar el tsunami inflacionario que se está llevando por delante la capacidad de compra de salarios y pensiones. La perniciosa tendencia del deterioro de lo público en favor de lo privado nos está llevando de un Estado de Bienestar a un Estado de Beneficencia. Esto ya pasa de una economía de libre mercado a una economía de libre saqueo.

Hay una guerra militar en Ucrania y una guerra social contra todos los pueblos de Europa. Por ello, Tribuna Socialista, participamos de la campaña internacional ¡Alto a la Guerra!

Sin muchas ilusiones, quedamos a la espera de conocer los programas y soluciones que ofrezca la izquierda.

  1. Datos del Instituto Nacional de Estadística a cierre de 2022

Detener la matanza, alto al derramamiento de sangre

Trece meses después del inicio de la guerra ésta no ha hecho sino incrementar su crueldad dejando un rastro de muertes y destrucción masiva, mientras tanto Putin sigue bombardeando ciudades y los Gobiernos europeos, subordinados a Biden siguen alimentando el fuego guerrero con el envío de armas, adiestramiento de soldados y el apoyo financiero a Zelenski convertido en portavoz del presidente americano.

El aumento del gasto militar en Alemania supone 100.000 millones cruzando una línea roja hasta el momento no cruzada desde la II Guerra Mundial, los diferentes Gobiernos europeos han llevado a cabo aumentos presupuestarios en las partidas militares disciplinándose de esta forma a los dictados de EEUU, que no parece tener ningún interés en que se acabe la guerra, si tenemos en cuenta el envío de armas y material de guerra que no cesa de enviar. Los envíos de armas y dinero son el billete de entrada en la guerra, guerra que no es de los pueblos sino a intereses ajenos a los pueblos mismos.

Cada vez más voces señalan que el viaje del primer ministro británico, Johnson se desplazó a Kiev para parar un acuerdo alcanzado entre Ucrania y Rusia en Estambul a finales de marzo primeros de abril del pasado año.

La OTAN y la ONU aparecen como organismos de guerra inhabilitados para cumplir ninguna misión ni mediación de paz, sin embargo, la paz es posible, y la primera condición para la paz es la retirada inmediata y sin condiciones del ejército de Putin y el cese inmediato del envío de armas a Zelenski.

Estados Unidos ha declarado la guerra a Europa, comercial y socialmente. La exigencia del presidente americano Bien a Alemania, de que rompa con Rusia puede suponer una caída del 12% del PIB y cinco millones de desempleados.

Pero la movilización contra la guerra se hace cada vez mayor. La respuesta dada el día 25 de febrero, aniversario del estallido de la guerra, que reunió a más de 50.000 personas en la Puerta de Brandemburgo de Berlín, respondiendo al llamamiento de Alice Schwarcer y Salira Wagenknecht, para oponerse a la guerra y por la paz, manifestación que sus organizadores valoran como la más numerosa en los últimos dos decenios, fue un éxito rotundo a pesar de las fuertes presiones que se realizaron para que fracasase, además de la campaña de calumnias emprendida contra sus convocantes.

Al calor de esta movilización se realizó una conferencia el día 4 de marzo con la participación de más de 150 participantes, entre los que se encontraban numerosos sindicalistas, diputadas y movimientos sociales que exigían al gobierno de Scholz y los Verdes que detengan la matanza, el cese del envío de armas para la guerra y que no se sienten representados por un gobierno que participa de la guerra.

Es el inicio de un gran movimiento al que se tendrá que enfrentar la coalición gubernamental del Partido Socialdemócrata Alemán y Los Verdes, convertidos en auténticos belicistas.

El lunes 27 hay convocada una huelga por el sindicato Ver. Di que representa a más de dos millones de empleados públicos y el sindicato EVG que representa a 230.000 trabajadores del sector del transporte, incluidos los trabajadores del Deutsche Bahn, Ver.di, exige una subida salarial del10,5 y EVG una subida del 12%, la inflación en Alemania registro una media en 2022 del 7,9%, el Gobierno alemán niega subidas salariales mientras aumenta en gastos militares en 100.000 millones, difícil de explicar, tanto en Berlín como en Madrid. Tambores de movilización suenan por toda Europa.

La lucha contra la guerra y la defensa de los derechos sociales y los salarios dignos aparece cada día inevitablemente más relacionada.

El ofrecimiento del presidente chino Xi Jinping para hacer de mediador es una propuesta que debería ser tenida en cuenta por el Gobierno de Pedro Sánchez y Yolanda Díaz para impulsar una verdadera propuesta de paz y parar la matanza de seres humanos que está ocasionando esta guerra criminal.

José Antonio Iniesta
Militante de la agrupación sociales del PSC en Sant Boi
Miembro del comité de redacción de Tribuna Socialista

Crónica del acto organizado por ASTRADE ¡Alto a la Guerra!

El jueves 23 de marzo, en la Agrupación Socialista de Buenavista, en Madrid, el acto/ debate sobre la Guerra de Ucrania, con el lema » Alto a la Guerra «.

Comenzó interviniendo Jesús Jaén, de la Asociación Leodile Bera, quien fijó un punto común, aceptado por todos, en torno a la deseada y necesaria PAZ. «Nosotros, además, partimos de fijar quien es el responsable de la agresión, y quien el agredido, y aquí tanto en 2014 como 2022 es claramente Putin«, » Ansiamos la paz, pero comprendiendo quién es el agresor y quién se defiende«, dijo.

Durante su intervención, recalcó que entendía los argumentos de la responsabilidad de la OTAN, en las circunstancias previas, pero mantiene que quien causa la guerra, ahora, es Rusia. Igualmente observó que la inclusión del relato de la guerra del Donbás podía más que esclarecer los precedentes, justificar con argumentos historicistas posiciones que no establecen responsabilidad, y si justificaciones de uno u otro bando.

Asimismo, comentó que observar el conflicto como una guerra de potencias, guerra geoestratégica, nos puede llevar a abstraernos de la evidente destrucción física de Ucrania, y del genocidio de su población; para él tiene el mismo rango que la invasión norteamericana de Vietnam, y por tanto asiste a Ucrania, a su Gobierno, su derecho a la defensa, y en su opinión a recibir ayuda tanto militar como humanitaria… Así, se asemeja a las consecuencias funestas que tuvieron las políticas de «no intervención» respecto de Inglaterra y Francia para con España durante la Segunda República.

En cuanto a la propuesta de China considera que habla de paz, pero se escora hacia Rusia, al no establecer responsabilidad en la culpa, y no reconoce la agresión. Rusia, dice, es imperialista, y Putin debe ser frenado.

Tras esta intervención, tomó la palabra Roberto Tornamira por la Asociación Trabajo y Democracia (ASTRADE). Roberto es, además, miembro de la Coordinadora Estatal del Comité para la Alianza de los Trabajadores y los Pueblos (CATP), plataforma que en España está promoviendo el Manifiesto internacional ¡Alto a la Guerra! ¡Alto el fuego sin condiciones!

Roberto establece también un principio irrenunciable: la paz y considera que para ello lo más urgente es que pare la guerra. Ve contradictorio que se busque la paz alimentando la guerra con el envío de armas.

En primer lugar, da algunos datos sobre la figura de Putin, para despejar cualquier duda sobre qué este individuo nada tiene que ver con la revolución de 1917, ni con la extinta URSS, ni siquiera con la etapa más degenerada del estalinismo. Putin fue un abogado del KGB, un burócrata, que en 2001 dio el relevo a Yeltsin y que lidera un partido, Rusia Unida, que se declara conservador, nacionalista y que está en la derecha de la actual Duma.

Putin es el líder de un Estado oligárquico, que defiende los intereses de los que se apropiaron de los sectores estratégicos de la URSS. Pone de ejemplo a Roman Abramovich, presidente de SIBNEFT (más conocido por haber sido dueño del Chelsea), a Igor Sechin, presidente de ROSNEFT, a Alesey Miller, presidente de GAZPROM, Alisher Usmanov, presidente de METALLOINVESTE y Nicolai Tokarev, presidente TRANSNEFT, entre otros muchos propietarios de empresas gasistas, petroleras, mineras o metalúrgicas.

Estamos ante una guerra que, al igual que la IGM, tras el atentado de Sarajevo, tenía tras de sí la lucha entre imperialismos por las colonias, para apropiarse de las materias primas, esta guerra tiene una trastienda en la que se dirime, desde antes de que se iniciase el conflicto, la lucha por el mercado de la energía y los combustibles y sus rutas de distribución. Dio algunas cifras que retratan esta teoría: En 2012, antes de la llamada revolución del Maidan, la UE compraba energía a Rusia por valor de 157.000 millones de euros, en 2021, esa cifra había caído un 31,2%. En enero de 2020, el 43% del Gas que se consumía en Europa llegaba de Rusia, en noviembre de 2023, sólo el 12,9%.

En julio de 2018, la UE cerró un acuerdo con los EE.UU, denominado “Área de Energía”. Este acuerdo fue firmado en Washington por el presidente de la UE, el Sr. Junker y el presidente de los USA, el Sr. Trump. En los nueve meses que transcurrieron desde la firma de ese acuerdo, de julio de 2018 a marzo de 2019, los EE.UU., incrementaron sus exportaciones de Gas licuado (GNL) a la UE en un 181%.

Las inversiones que se están haciendo en construcción de infraestructuras para la exportación de GNL, como el puerto que CHENIERE está construyendo en Texas, son macro inversiones a largo plazo para aumentar más aun las exportaciones de GNL desde los EE.UU. Estas inversiones son coherentes con la postura de la Administración Biden de mantener la guerra el tiempo que sea necesario. También son coherentes con la aprobación del mayor presupuesto de guerra de los USA para 2023, 858.000 millones de dólares, una cifra que, según la ONG World Beyond War; “Sólo con el 3% del gasto militar de los EE.UU., se acabaría con el hambre en el planeta”. A lo que Putin ha respondido con que el presupuesto para la guerra será ilimitado.

Es por tanto, en su opinión, una lucha de sectores energéticos que protegen «su petróleo», “su gas”… donde Estados Unidos pretende sustituir a Rusia como máximo suministrador de Europa, configurando una guerra económica con el pretexto de ayuda a un pueblo masacrado incluido.

Concluyó diciendo que la mejor manera de defender al pueblo ucraniano es parando la guerra de inmediato. Y no solo al pueblo ucraniano, a todos los pueblos de Europa, pues en paralelo se está desarrollando una guerra social, con el Tsunami inflacionario que está saqueando salarios y pensiones y con los ataques a los sistemas de protección pública: pensiones, sanidad, educación y dependencia.

Tras las exposiciones, tomaron la palabra algunos de los presentes:


Gloria Campos. Comparte lo expuesto por Jesús y Roberto, ambos tienen razones de peso. La guerra es un negocio próspero donde Rusia invade otro país, y acaba siendo un negocio, con no sólo la masacre de un pueblo por bombas, sino además un continente, África, desolado por la falta de alimentos.

Rusia da miedo, Zelenski es un actor, y China…??? Pero cree que es necesario seguir enviando armas.

Miguel Sagües: Está de acuerdo con Gloria respecto a que la guerra debe parar; pero expresa que tanto miedo le produce Rusia como Estados Unidos por su tradicional militarismo, y cree que la propuesta China no debe desdeñarse a pesar de las justificadas dudas…y no queremos enviar más armas, aunque, ¿qué hubiese hecho Putin sin tener enfrente esas armas?

Juan Fernando Martínez: Comparte la visión de Roberto, y pone el acento en la influencia de los Medios de Comunicación, que trasladan una visión parcial, utilizando el sufrimiento de las personas. Es como la representación de una obra de teatro, un drama.

Manuel Cusó: Manifiesta que su visión coincide con Roberto, porque ¿quién sufre? los pueblos, ucraniano, ruso… mientras que son los gobiernos quienes quieren la guerra. Son los trabajadores quienes se manifiestan contra la guerra.

Los pueblos son masacrados o perseguidos, mientras se financia la guerra con un esfuerzo económico que solo beneficia a unos pocos y a determinada Industria. Paz, sí, pero para las personas. Y, para ello, deben movilizarse los obreros europeos.

Jesús Jaén, comenta enfadado, que un debate debe fijar responsabilidad, y no convertirse en su opinión en un simple antiamericanismo. Debemos ver la agresión que sufre Ucrania, defender la Paz, y ayudar a quien sufre, humanitariamente, y con armas.

Roberto Tornamira: Desear la Paz, y exigir Alto a la Guerra, no hace que perdamos de vista cuales son las circunstancias, y de quienes es la responsabilidad, y si, ayudemos, pero sin cerrar los ojos a las consecuencias de no ver el problema en su conjunto, en toda su dimensión. La solución pasa por la movilización de masas. La paz debe exigirse, de lo contrario los gobiernos se mantendrán sordos.

Eduardo Hernández
Miembro del Comité de Redacción de Tribuna Socialista

Matadlos

Dirás que vaya titular tan malvado, que no se debería utilizar nunca una palabra como esa. Que eso de “Matadlos” es demasiado horrible, cruel y diabólico.

El gran problema, el gran bochorno, es que lo diga una responsable de la esfera pública. No ha sido un desliz, lo ha pensado, lo ha escrito y lo ha divulgado. “Hoy la izquierda está acabada. Matadlos”, le escribía Isabel Diaz Ayuso, presidenta diabólica de la Comunidad Autónoma de Madrid y líder del PP de Madrid, a sus diputados y diputadas.

No contentos con ese “Matadlos”, el Sr. Maroto, portavoz del PP en el Senado, afirma con rotundidad, que hay que trasladar a la sociedad que “no hay un socialista bueno”.

Este es el modelo de convivencia que quiere el PP para nuestra sociedad, pensar y divulgar “matadlos”, y pensar y decir que “no hay un socialista bueno”. La verdad es que dan susto, parecen más cercanos a los franquistas (fundadores de su partido) que a cualquier esfera democrática.

El gran problema es que son capaces de hacerlo, lo hicieron ya hace 87 años y durante demasiado tiempo, y actualmente han mostrado ser muy eficaces dejando morir a miles de ancianos en las residencias de mayores de la Comunidad madrileña.

A nivel personal, una dice que me maten, el otro que solo muy malo. Soy nieto de socialista (a mi abuelo, sí que lo mataron), hijo de socialista y socialista, y no tengo miedo a desequilibrados que digan esas barbaridades… aunque sus hechos indiquen que quieren volver por sus andadas y levantarse contra el gobierno legítimo y democrático.

Decía que soy de familia socialista y nunca me enseñaron ni a despreciar, ni a odiar a nadie, independientemente de su ideología.

Tengo amigos del PP que son muy buena gente y los quiero… aunque también es cierto que hay otros muchos que son unos verdaderos hijos/as de puta.

Rafael Fuentes
Militante socialista de Málaga

El sistema económico está podrido y la banca es su reflejo

Le echan la culpa a la globalización, pero la globalización es causa del mismo mal: un sistema económico insostenible y decadente. Según los economistas que trabajan para las instituciones económicas internacionales, la crisis de 2008 fue culpa de la globalización y la caída del Silicon Valley Bank y del Signature Bank, también. Pues

¡no!, la globalización fue el eufemismo que aplicaron a la mundialización de la economía, es decir; a una expansión de los mercados que no han dejado un solo rincón del planeta sin inundar de productos, y de ahí parten los problemas. Unos mercados que ya no tiene espacio para crecer, pero quieren crecer en beneficio, a toda costa.

Lenin mencionaba a Marx en “Imperialismo, fase superior del capitalismo” (1916): “Los bancos crean en escala social la forma, y nada más que la forma, de la contabilidad general y de la distribución general de los medios de producción”. Conviene leerlo para ver como el imperialismo económico, la concentración bancaria y de otros sectores de la producción, se viene produciendo desde hace más de un siglo y como la concentración tiende al monopolio privado.

El estallido del Silicon Valley Bank (SVB) y la intervención del Signature Bank (SB) está directamente relacionada con las medidas que el capital financiero está tomando para su sostenimiento; es el efecto secundario de una medicación, eso que la cultura popular dice, “es peor el remedio que la enfermedad”.

El perfil de clientes del SVB es el de empresas tecnológicas emergentes, empresas que están siendo víctimas de las subidas de los tipos de interés. Son víctimas, como miles de familias que cada año pierden su vivienda a consecuencia del encarecimiento de las hipotecas y como los asalariados y los pensionistas, con la subida brutal de los precios de los alimentos, ven como sus ingresos no les llegan a final de mes, por más recortes y privaciones que se impongan. Las empresas clientes del SVB, ante el encarecimiento de los tipos de interés con que se venían financiando, optaron por retirar sus depósitos del Banco (SVB) para hacer frente a sus pagos e inversiones en lugar de ampliar sus líneas de crédito. El motivo fue distinto en el caso del Banco Popular, pero el efecto ha sido el mismo.

La retirada de depósitos llevó a la entidad bancaria a vender anticipadamente, con pérdidas, los bonos del Estado estadounidense. El día 9 de marzo, los inversores, los que siempre están bien informados no así los minoristas, comenzaron a vender sus acciones y el SVB cayó en bolsa un 60%. El pánico se desató el viernes 10, cayendo las cotizaciones otro 68%.

Es inevitable recordar la receta que el FMI dio, el pasado año 2022, en la reunión anual de Jackson Hole (Wyoming) con los banqueros centrales para combatir la ola inflacionaria, “caiga quien caiga”, dijo Gita Gopinath, la número dos del Fondo Monetario Internacional, y pidió a quienes aplican las políticas monetarias, es decir, a los bancos centrales: “medidas más agresivas, incluso si eso significa un fuerte enfriamiento de la economía y un aumento del desempleo, si la inflación resulta inesperadamente persistente”. Al parecer no calcularon que con esa agresividad económica podían llevarse por delante a entidades bancarias.

El sistema económico tiene el problema ya descrito, que los mercados están saturados. Las grandes corporaciones llevan años comiéndose entre ellos, concentrándose cada vez en menos manos, para ganar cuota de mercado. En su búsqueda permanente del crecimiento del beneficio, como en otras ocasiones en la historia, nos llevaron al estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis financiera de 2008, las farmacéuticas han hecho su agosto con la COVID-19, unos y otros oligopolios comenzaron a especular con los precios, aun antes de que Putin invadiese Ucrania. Las medidas de los organismos económicos internacionales se han llevado por delante dos importantes entidades financieras estadounidenses, el Silicon Valley Bank y el Signature Bank, diez días después el mayor banco privado de Suiza, el Credit Suisse, pocas horas después el First Republic Bank de Estados Unidos y este pasado viernes 24 de marzo se tambalea el gran Deustche Bank, uno de los buques insignia de la banca alemana; ¿estamos de nuevo ante un efecto dominó?

El mercado busca atajos para realizar el beneficio. Lo hicieron a principios del presente siglo con la “hipotecas basura”, se destaparon negocios fraudulentos que durante años se habían presentado como ejemplos de eficiencia, como el caso Madoff. Estos casos vividos en el mercado financiero, el saqueo que las compañías eléctricas y de los combustibles han desatado en forma de inflación desbocada, la ignominia que está suponiendo el alza de los precios de los productos básicos, la destrucción de la Sanidad Pública, etc., demuestran que los sectores estratégicos no deberían estar en manos privadas.

Es inevitable concluir que la guerra es parte del mismo “juego”, la pelea por los mercados de la energía, por el control de las rutas de distribución, y de paso el negocio de las armas se suma a la fiesta de los ingresos y el beneficio.

Las recetas del capital son nocivas para la salud de la humanidad.

Roberto Tornamira Sánchez
Ex-Secretario Estatal de FeSMC-UGT en el Sector Financiero, Seguros y Oficinas

Así se defienden las Pensiones Públicas

Los ataques a los sistemas de pensiones públicos no son nuevos, llevamos más de cuatro décadas escuchando un falso mantra, falso pues nunca se cumplen las previsiones de los economistas que prevén una y otra vez que las pensiones públicas son inviables. Tampoco es casualidad que estos mensajes agoreros siempre son lanzados por los gabinetes de estudios de entidades financieras y por supuestos expertos, a salario de aseguradoras y bancos.

El problema se agrava cuando se quiebra la democracia por la acción de lobbies o corporaciones del cabildeo. De la misma manera que el Estado de Qatar ha estado pagando a eurodiputados/as para que se proyecte una buena imagen de ese Estado-Propiedad privada de un clan, las grandes corporaciones y oligopolios hacen sus “aportaciones” para que las instituciones nacionales e internacionales trabajen en pro de sus intereses. Esto es algo que está a la orden del día en los Estados Unidos, y en Europa, aunque allí lo sabe todo el mundo y aquí nos lo presenten como actividad anómala, que lo es, pero que sólo se denuncia e investiga según convenga.

La obstinación del presidente de la V República francesa, el señor Macron, a llevar adelante su reforma de la Pensiones Públicas, hace pensar que tiene algún “interés adquirido”. De lo contrario no se explica por qué empuja a su pueblo al conflicto y fuerza a su Gobierno a enfrentarse a la mayoría de los grupos del Parlamento, aunque haya salvado el cuello por los pelos, exactamente 9 votos.

La clase trabajadora, con sus sindicatos al frente y apoyada por La Francia Insumisa, el partido que lidera Jean-Luz Mèlenchon, se ha echado a la calle. Y no sólo la clase trabajadora, también los estudiantes y la ciudadanía en ge- neral, por lo que estamos ante una irrupción de las masas.

La situación se le está yendo de las manos a Macron. Tanto es así, que ha tenido que pedir la suspensión de la visita de Estado que tenía prevista para estos días por parte de Carlos III de Gran Bretaña. Y, como “Roma no paga a traidores”, desde el Consejo de Europa le han llamado la atención sobre el “uso excesivo de la fuerza” por parte de la policía francesa.

La prensa habla de la violencia desatada en las calles. Es cierto, es muy violento ver como arde un contenedor, la puerta del Ayuntamiento de Burdeos o la ruptura de un escaparate. Pero igual que hay enfermedades que no duelen, pero matan, como la diabetes, hay violencias que no se ven. Endurecer el acceso a la pensión es muy doloroso para quienes llevan toda su vida trabajando, y aportando, y, de repente, se les impone por Decreto que tienen que trabajar dos años más para acceder a su merecida jubilación. Es muy violento ver como te mengua el salario, o la pensión, porque los productos básicos crecen de un día para otro sin que ninguna institución tome medidas por decreto para controlar los precios. Son muy violentos los desahucios que dejan a miles de familias cada día en la calle… hay mucha violencia en esta sociedad, lo que pasa es que algunas formas de violencia están protegidas por la ley.

En mi opinión, lo que los franceses y franceses están haciendo es y debe ser un ejemplo a seguir para la clase trabajadora de todo el mundo de cómo se defienden los derechos.

Rogelio Obrador
Carpintero Militante socialista de Madrid