Esta es la canción que sirvió de contraseña para la revolución de los claveles de Portugal, el 25 de abril de 1974. La compuso José Manuel Cerqueira Afonso dos Santos, conocido por José Afonso.
“Grândola, villa morena, tierra de fraternidad, el pueblo es quien más ordena dentro de ti, oh, ciudad”
Grândola, es un municipio portugués del Distrito de Setúbal, en la región del Alentejo. José Afonso, compuso esta canción como homenaje a la “Sociedad Musical Fraternidad Operaria grandolense”. El tema fue incluido en el álbum Cantigas de Maio, grabado en Francia entre el 11 de octubre y el 4 de noviembre de 1971. La canción estuvo prohibida por el régimen salazarista, quien la consideraba como una música del partido comunista de Moscú. Este dato nos confirma que todos los fascismos y sus seguidores sufren una especie de manía persecutoria contra todo aquello que les suene perjudicial para sus intereses de clase. El pasado mes de abril se han cumplido 48 años del inicio de la Revolución de los Calveles en Portugal, concretamente a las 2:00 del día 25 de abril de 1974, en el programa radiofónico Limite, se emitió Grândola, Vila Morena, que era la segunda y última señal para dar comienzo al movimiento revolucionario que derrotaría a la dictadura de Salazar. El Movimiento de Fuerzas Armadas (MFA), organizaba a lo más progresista de los oficiales del ejército y a una amplia base, fue el joven capitán Fernando José Salgueiro Maia (1944-1992) quien, tras destituir a sus superiores del Regimiento de Caballería Mecanizada de la ciudad de Santarém, encabezó una columna de carros de combate, recorrió más de 100 kilómetros hasta Lisboa. El apoyo de las masas sería el encargado de conseguir la libertad, cuando recibieron a las tropas colocando claveles rojos en las bocas de los cañones de los tanques y los fusiles de los soldados. Desde la Revolución de los claveles, la canción es un símbolo para los pueblos que anhelan el avance social y la verdadera democracia para la mayoría social. El pueblo portugués la tiene muy presente en sus reivindicaciones; en las protestas de septiembre de 2012, contra los recortes del gobierno de Pedro Passos Coelho, los manifestantes entonaron Grândola vila morena como himno de las protestas. Meses después, cuando el primer ministro Passos Coelho empezaba su intervención en una sesión de control al Go- bierno, fue interrumpido por ciudadanos que conformaban el movimiento Que se lixe a Troika (Al diablo con la troika) que, apostados en las tribunas del público de la cámara del Congreso, volvió a cantarla, añadiéndola el siguiente estribillo:
“Que se lixe a troika Al diablo con la troika Que se foda a troika Que se joda la troika Que se lixe a troika Al diablo con la troika Que se foda a troika Al diablo con la troika”
Acabo de terminar de ver una nueva serie de televisión, emitida por HBO en España, compuesta por dos temporadas de ocho capítulos cada una y dos episodios especiales no emitidos en España. He tenido la suerte de verla junto a mi compañera de vicisitudes y de nuestra hija de 18 años (algo poco habitual entre sus compañeros de clase y amigos, según me confiesa ella misma). ¿Qué me ha parecido? Bien, muy bien. Incluso podría decir que excelente, olvidando el sistema americano de calificación en el que el excelente es un 10. Aunque a veces supera el notable y roza el sobresaliente. ¿Por qué los chavales de 18 años no ven esta serie con sus padres? Lo entiendo, pero no lo comprendo. Será porque se acerca al porno soft en casi todos los capítulos, sin llegar a la exploración ginecológica. Porque sale de vez en cuando un pene erecto y otras veces un pito flácido, amén de una importante variedad de tetas y culos, una ensalada de sugerentes cuerpos jóvenes, tabletas de abdominales a porrillo, chicas y chicos con estéticas sugerentes y sexys. Porque se habla explícitamente de mamadas, corridas, dedos. Porque muestra más explícitamente aún todas las posibilidades de llevar una vida de promiscuidad sexual, de consumo masivo e indiscriminado de drogas, de las múltiples relaciones tóxicas que se pueden dar entre hombres y mujeres, trans o cis, cada uno de ellos con la variedad de orientaciones sexuales que pueden tener en cada momento. Y todo esto en un mundo de jóvenes y adolescentes de entre 12 y 18 años, sin olvidarnos de la amplia fauna de padres y madres, la mayoría tan desquiciados como sus inadaptados vástagos. Cualquier padre o madre (‘normal’) que vea la serie en lugar de embargarle la Euphoria, puede entrar en barrena y producto del pánico caer en la tentación, más líbranos del mal, de encerrar a su pequeño, pequeña en su habitación hasta que cumpla 30 años, matricularle en la UNED, dejándole ver solo Cine de Barrio, destruir su móvil y borrarse de todas las plata- formas. También puedes sentarte con él y verla. No hace falta que comentes nada y organizar un cineorum, hasta ahí podíamos llegar, tampoco es necesario al final de cada capítulo rellenar un cuestionario con las modalidades sexuales que cada uno ha practicado y le resulta más satisfactoria, ni cuál de las drogas utilizadas por los protagonistas nos ha provocado mejores efectos. Yo noto diferencias con España, por ejemplo en Estados Unidos creo que existe un grave problema con los analgésicos opiáceos, algo que aquí no ocurre y de momento no tenemos un acceso libre a las armas. Pero puede enseñar a nuestros hijos, a base de la efusión masiva de vómitos, mocos y babas lo dolorosa que puede resultar la ingesta masiva de alcohol y drogas; puede mostrarles en cabeza ajena la diferencia entre relaciones saludables e insalubres, lo inhóspito de algunas situaciones. Por lo demás mantiene una base estética de una factura espectacular en cuanto a encuadres, tonalidades cromáticas e incluso texturas, me recuerda a las películas cuasi pornográficas de Tinto Brass; el guion fluye de manera interesante y con saltos temporales fáciles de seguir, aun- que a veces avanza un poco lentamente; acompaña una impresionante banda sonora que se ajusta perfectamente a la trama, creando ambientes escénicos de choque o sutiles momentos placenteros, que recorre desde los años 30 hasta lo último de ayer mismo, una gran variedad de estilos musicales con muchos de los grandes éxitos de los 80 y los 90 rescatando algunas canciones memorables de todos los tiempos; narra una historia coral con un numeroso plantel de actores centrados en la verosimilitud de los personajes, la mayoría muy jóvenes (ojo, sin desmerecer en absoluto a la pandilla de alcohólicos y descerebrados de sus progenitores), casi todos desconocidos para un ignorante como yo (solo reconozco a Zendaya, que parece llevar toda la vida consumiendo estupefacientes y pasando monos, ella sabrá a lo que ha dedicado su juventud). Todo esto tiene muchos culpables. Pero hacer una serie que prevenga a los jóvenes sobre la peligrosidad de las drogas, incluido el alcohol; las relaciones tóxicas y la promiscuidad fácil y descontrolada; el vivir solo el momento y el dejarse llevar por el ahora sin caer en la ñoñez, la mojigatería y la moraleja fácil, mostrando por otro lado que también existe la amistad, el amor, la reflexión y la posibilidad del cambio, debe tener un responsable máximo que no puede ser otro que su director y guionista: el joven (37 años) Sam Levinson, director de Another Happy Day, creo que no la he visto, y de Malcolm & Marie, e hijo de otro director norteamericano, Barry Levinson, entre otras Rain Man. No quiero quitar ningún mérito a Sam, pero hay que saber que está basada en una serie homónima israelí creada por Ron Leshem y Daphna Levin. Lo dicho siéntate con tu hijo o hija post adolescente, jóvena o veinteañero y déjate llevar por la Euphoria. Re- cuerda cuando tu rondabas esos años, no te pongas muy cargante y ni se te ocurra decir eso de: ‘Cuando yo tenía tus años…’. Hay cosas que es mejor no remover y que sigan enterradas en el fondo del baúl de los recuerdos y no me refiero al de Karina. Gracias Maestros.
Salud Compañeros.
Martín Lozano
Epílogo. He visto Malcolm & Marie, estética intimista en un falso blanco y negro, diálogos, diálogos, diálogos sobre todo: la creación artística, las relaciones de pareja, los celos, el amor, el desamor, la soledad, el perdón. Lo que algunos, aprovechando el tema, llamarían una paja mental, bien hecha, pero paja al fin y al cabo. Otra vez Zendaya es su protagonista, además de una de sus productoras ejecutivas.
El CATP, comité del que Tribuna Socialista es miembro, ha convocado un encuentro europeo para el próximo 25 de junio. La invitación a participar en el mismo que encontrareis seguidamente, resalta la necesidad del mismo para organizar un frente político y sindical común “contra la guerra, la OTAN y la explotación”. El encuentro se realizará cuatro días antes de la anunciada cumbre de la OTAN en Madrid. Al mismo asistirán militantes y cuadros sindicales y políticos de varios países y delegados de organizaciones y colectivos que apoyan el encuentro. En próximas fechas se publicará el listado de los apoyos a la organización del encuentro.
No lo sé, realmente no tengo ni puñetera idea de qué puedo hacer yo personalmente para ayudar a acabar con esta guerra brutal, injusta y demoledora que están sufriendo los ucranianos en su tierra, los rusos en su economía y el resto del mundo en los mil factores en los que influye el maldito conflicto bélico, añadiendo a cada uno de estos grupos su desigual cuota de muertos.
Estoy un paso más allá de Socrates y de Platón, porque al contrario que ellos sí sé que lo que hago no sirve de nada o de muy poco: llevar una escarapela encima del corazón con los colores de la bandera ucraniana no sirve de nada o solamente para que algunos comiencen a explicar en voz alta, a quien les quiera oir, que las milicias ucranianas están infectadas de nazis (Batallón Azov) y que Zelensky es un fascista que ha prohibido los sindicatos; también intento escribir o explicar que estoy a favor de la gente de Ucrania, pero también de los rusos que mueren dentro de un blindado en cualquier carretera en las proximidades de Mariupol; que mi postura no conlleva el apoyo a la OTAN, ni a la política armamentística; y por último procuro ayudar al máximo número de ucranianos a encontrar un lugar de refugio entre amigos, familiares y conocidos, esos que ya no aparecen en los medios de comunicación, que se han esfumado, más de seis millones de personas para las que ninguna organización de izquierdas pide su acogida; amén de enviar algo de dinero a alguna asociación de allí para la compra de herramientas o material que necesiten. Si individualmente no sé que hacer, grupalmente estoy más desorientado aún. ¿Por qué alguien sabe que habría hecho Putin en caso de una victoria fulminante sobre Ucrania? ¿Ucrania hubiera resistido tres meses sin armas y pertrechos? ¿Que hubiera debido hacer la población ucraniana? ¿Recibir a los tanques rusos con ramos de flores, como los salvadores que son? Les estaban librando de un gobierno autoritario, corrupto, Por favor que sigan avanzando esas libertadoras divisiones blindadas por todo el Cercano Oriente, el norte de África, crucen el estrecho de Gibraltar, tras liberar Marruecos y salven Andalucia de caer en manos de Vox y que lleguen a Madrid y nos rescaten de este gobierno que nos azota, que nos libren de la égida de Ayuso y Almeida. Juro que les recibiré como en Budapest y en Praga a los tanques del Pacto de Varsovia. Pero si yo estoy desorientado y no sé que hacer, a la izquierda también la encuentro un tanto perdida. Por un lado la oficial está dispuesta a seguir los postulados de la OTAN, la venta o suministros de armas al gobierno legítimo de Zelensky, aunque algunos ministros no aplau- dan o censuren al presidente ucraniano por su escasa legitimidad democrática; por el otro, la izquierda sin acceso a ministerios, con la que mantengo más contacto y se podría decir a la cual pertenezco, conserva una postura en la que por darle cera al imperialismo americano, a la OTAN, a los grupos de poder especulativos occidentales y a todo bicho viviente se olvidan de lo principal: de la guerra que están sufriendo seis millones y pico de exiliados, que se suman a los que ya habían salido del país por las innegables pesimas condiciones de vida en Ucrania, la inestabilidad política y las deficiencias democráticas; pasan por alto los miles de muertos y la destrucción de todo un país a manos de un despota con las ínfulas de un Secretario General de Comite Central, a ser posible nacido en Georgia,pero no la americana, la de los negros y las plantaciones de algodón, sino la de Jósif Stalin; o con los humos de un Zar por su nacimiento en San Petersburgo. Si bien, aquí en España, hay una organización, maestra en esto, pues como Dios tiene el poder de la ubicuidad, que gracias a su partido/organización/coalicción matrioshka está en el Gobierno y lidera la contestación popular, canalizada y culminada mediante una manifestación unitaria por supuesto, les encanta todo lo que huela a unitario, entendiendo por tal aquello que siga exclusivamente sus postulados, aunque como se puede ver están en misa y repicando. Al resto de las izquierdas extraparlamentarias las encuentro muy vintage, con sus postulados ‘OTAN NO, BASES FUERA’. Yo para que no digan que soy un tocacojones, que voy a la mía, que soy un anarquista de mierda, pero reservandome un punto iconoclasta e intentando salvar mi heterogeneidad, me pintaré una flor en la frente y el no menos antiguo y famoso ‘PEACE & LOVE’. ¡Ah, sí! Me iré frente a la embajada rusa, junto a los pocos nazis ucranianos que queden allí, para pedir que se acabe con esta mierda de guerra de una puta vez. Servirá lo mismo que la otra, pero me quedaré mucho más en paz conmigo mismo.
Salud Compañeros.
Martin Lozano
Epílogo. Espero ver terminar esta guerra y que no sea el capítulo inicial de la temida tercera Mundial, pues el único comienzo de algo con ese ordinal que aguardo, sin esperanzas, es el de nuestra tercera República.
Este 1º de mayo, los trabajadores y trabajadoras de este país tenemos la oportunidad de salir a las calles a denunciar la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y pensiones, y reivindicar que se revierta la situación. De acuerdo con el Índice de Precios al Consumo (IPC), que publica el INE, el aumento acumulado de precios durante los últimos doce meses asciende al 8,4%. la subida nominal de salarios para 2022 que recogen los convenios es del 1,55% en promedio, la de los empleados públicos el 2% y la de las pensiones el 2,5% con carácter general. Esto es, en la actualidad la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y pensiones que sufre la clase trabajadora es de un 8,35%, 7,8% y 7,3% respectivamente, con respecto al año anterior. Cabe reseñar que entre los años 2008 y 2019 la pérdida de poder de compra de los salarios ya había caído un 4,8% Los sindicatos reconocen que se está generando “un polvorín social que pone en riesgo la recuperación económica”.
Aumentar salarios y reducir los precios son necesidades urgentes, pero… ¿por qué suben los precios? La primera respuesta quizás sería La guerra de Putin. Sin embargo, el IPC del 2021 se cerró en diciembre con un aumento del 6,5%, y la invasión de Ucrania fue el 24 de febrero de 2022. Por tanto, la guerra de Putin no es la causa del aumento de los precios, es la acción especulativa del mercado lo que desboca la inflación.
Según el gabinete económico confederal de CCOO, los precios al consumo han aumentado más en España que en el resto de la Unión Europea (ver gráfico 1). La razón está en una excesiva dependencia energética del gas, y del lucrativo negocio que el sector energético supone para las multinacionales quienes actuan en régimen de oligopolio y especulan a su antojo. Quienes pagamos su “fiesta de los beneficios”, otros lo llaman “pa la saca”, somo los trabajadores, que vemos como cierran nuestras empresas, temporal o definitivamente, por no poder hacer frente al aumento de la energía y materias primas. Vemos como el empleo, sobre todo industrial, pierde peso, y vemos como los precios de nuestra cesta de la compra se disparán, mientras que con nuestros salarios y pensiones cada vez cuesta más llenar el carrito.
Gráfico 1
Los salarios no son responsables de la inflación, pero se devalúan con el incremento desmedido. El Pacto de Rentas propuesto por el gobierno y que pasa por contener salarios y precios no es ninguna solución, sino una nueva amenaza sobre los bolsillos de la mayoría social pues los salarios se moderan, pero los precios no respetan el pacto.
En relación al empleo, uno de los grandes objetivos de la última reforma laboral del gobierno PSOE-UP pactada con los sindicatos es darle la vuelta a la contratación como a un calcetín, y que los contratos indefinidos sean la norma y no la excepción del total del volumen de contratación. En este sentido, es cierto que la contratación indefinida se ha triplicado desde diciembre (ver gráfico 1), pero no es menos cierto, que en la actualidad estos contratos todavía suponen solo un 30,7% de la contratación, teniendo en cuenta que tras la eliminación del contrato de obra o servicio estos contratos se han convertido en indefinidos, con lo que no se puede hablar estrictamente de “nueva” contratación.
La renuncia a derogar la reformas laborales de Zapatero (2010) y Rajoy (2012) ha dado paso a a una “maquillada derogación” de los aspectos más lesivos de aquéllas; la reforma laboral de PSOE-UP mantiene el abaratamiento del despido, intenta poner coto al fraude en la contratación, y aunque hace aflorar contratos indefinidos, sigue manteniendo un inaceptable índice de temporalidad y no toca aspectos esenciales para dignificar las condiciones laborales de los trabajadores tan depauperadas por la uberización del mercado de trabajo y las reformas laborales anteriores.
Un ejemplo de la tibieza de la reforma laboral lo podemos encontrar en la feria de abril de Sevilla, en la que los caseteros profesionales (gremio) anunciaban huelga por entender que la nueva reforma laboral les impedía contratar trabajadores para que trabajaran más de 12h al día. Sin embargo, la ministra de trabajo ha aclarado que “La reforma laboral no toca nada relativo a la jornada laboral y mucho menos al descanso”. Los caseteros han desconvocado la huelga al ver que la reforma laboral no era tan fiera como la pintaban, y que pueden seguir aplicando las mismas condiciones abusivas para lucro de sus propios bolsillos, a costa de explotar a los trabajadores.
En el 1 de mayo de 2021 los sindicatos nos convocaban bajo el lema “Ahora Toca Cumplir. Un País en deuda con sus trabajadores y trabajadoras». Hoy, un año después, los sindicatos sacan pecho de los acuerdos alcanzados en los últimos meses, como el aumento del SMI o la reforma de las pensiones, y la reforma laboral. Desde Tribuna Socialista, creemos que es absolutamente insuficiente y, aun así, nos sentimos apelados por el lema de este nuevo 1º de mayo, porque la solución, o una parte de la solución, pasa por subir salarios, contener precios y una justa redistribución de la riqueza.
Ya hemos hablado de la importancia de un aumento de los salarios, y de que el anunciado Pacto de rentas no supone ninguna solución, sino al contrario, empeoraría la situación de la clase trabajadora. Y para contener los precios no basta con subvencionar la energía ni por conseguir, durante tres meses, desvincular el precio de la electricidad del precio del gas (aunque ayudará). La lucha contra la subida de precios pasa por la independencia energética, es decir, ni depender del gas ruso, ni depender del gas argelino (en riesgo de encarecerse por el cambio de posición de España con respecto al Sáhara) ni depender del gas licuado norteamericano. Asegurar el autoabastecimiento energético en el país europeo con más horas de sol y más kilómetros de costa no es fácil, pero sí posible, si nos “independizamos” de los intereses de las multinacionales del sector, incluidas las españolas, y apostamos por un sector público energético fuerte.
Respecto a la redistribución de la riqueza, vemos como la derecha reclama bajada generalizada de impuestos, cuando en realidad lo que necesitamos es un aumento de los impuestos al capital y una mayor progresividad fiscal, para que quien más tenga más contribuya en beneficio de las rentas más bajas. Solo existe un pacto de rentas útil: el que redistribuye las rentas del capital para favorecer las rentas del trabajo.
Para acabar esta editorial, no podemos sino apelar a la unidad de la clase trabajadora, en España y en el mundo, y, por tanto, juntamente a la lucha por los derechos sociales y económicos de la clase trabajadora de nuestro país, hemos de exigir el No a la guerra de la Rusia de Putin, el No a la Guerra de expansión de la OTAN y el No a la carrera armamentística que no traerá otra cosa que nuevos recortes sociales en pro del gasto público militar y destrucción y empobrecimiento de la clase trabajadora en todos los pueblos del mundo.
Conferencia obrera europea, contra la guerra y la explotación.
El pasado día 9 de abril tuvo lugar una Conferencia, presencial y telemática; presencial porque se han reunido colectivos de sindicalistas, socialistas, comunistas y otras sensibilidades políticas en siete ciudades del Estado español: Vitoria, Valencia, Tarragona, Sevilla, Madrid, Bilbao y Barcelona, conectadas entre sí y con colectivos y organizaciones de otros 18 países de Europa: Francia, Grecia, Alemania, Irlanda, Rumanía Turquía, Austria, Suiza, Moldavia, Portugal, entre otras, todos interconectados telemáticamente. Fueron excusados un colectivo de compañeros rusos, quienes no pudieron conectarse ya que un acto democrático como fue este en la Rusia de Putin supone cárcel.
El evento había sido convocado y promovido por el Partido Obrero Independiente (POI), de Francia y por la Corriente de izquierdas (NAR), de Grecia, con el llamamiento que fue publicado en TS-132 (pág. 19 y 20).
Tribuna Socialista, y el colectivo de Socialistas que se agrupan en torno a nuestra revista, hemos participado en coordinación con el Comité por la Alianza de los Trabajadores y Pueblos (CATP), que también emitió un llamamiento a participar en la Conferencia del 9 de abril (TS-132 pág. 18).
La práctica totalidad de las intervenciones coincidieron en una posición contraria a la guerra y sin tomar partido por un frente u otro, en línea con el encabezado de los llamamientos mencionados: ¡Ni Putin ni OTAN! ¡No a la Guerra! En las intervenciones se dieron datos de las consecuencias que el conflicto está teniendo para todos los pueblos de Europa: en primer lugar de muerte y destrucción para el pueblo ucraniano, de pérdida de vidas de soldados rusos, que no son precisamente oligarcas de su país, y en general para todos los pueblos de Europa: alza desbocada de los precios, no solo de la energía, recortes de derechos y ataques a los servicios públicos. No obstante, uno de los compromisos que se adquirió al término de la Conferencia fue el de editar un Boletín con todas las intervenciones. También se abrió la posibilidad de organizar otra conferencia, “sine die”, a ser posible totalmente presencial.
Otras conclusiones fueron:
Por el cese inmediato de la guerra de la Rusia de Putin en Ucrania.
Por el desmantelamiento de las bases de la OTAN.
Contra los presupuestos de guerra.
Por la independencia de la clase obrera y sus organizaciones.
Por la defensa incondicional de las reivindicaciones de los trabajadores
De los conectados y conectadas en los distintos puntos del Estado español, tomaron la palabra cuatro compañeros: Juanjo Llorente, secretario político del Partido Comunista del País Valenciano, de Horta Sud de Valencia; el compañero Luis González, miembro del Comité Confederal de CCOO que habló en nombre de Información Obrera, desde Sevilla; el compañero Juan Antonio Carnés, miembro de COESPE (movimiento de Pensionistas en defensa del Sistema Público de Pensiones); y Roberto Tornamira, en nombre de Tribuna Socialista y del colectivo de socialistas en el CATP. Los dos últimos compañeros participaron desde la sede central de la UGT en Madrid.
Coincidiendo con el aniversario de la proclamación de la II República, entrevistamos a Manolita Casas Perín, jubilada y militante socialista de la agrupación del PSC del Vendrell.
Cuando era tan sólo una niña, en Marmolejo (Jaén) vió como a su padre, combatiente republicano, le montaron un consejo de guerra, lo encarcelaron, y finalmente lo desterraron con el resto de la família.
En este año, el Vendrell ha convertido el búnker en un espacio para la memoria histórica, y hemos recuperado esta historia de lucha y superación de una familia republicana.
Pregunta -¿Porqué vinieron tus padres a Cataluña?
Respuesta.- Mi familia llegó en 1949 a El Vendrell procedente de Marmolejo (Jaén), de donde mi padre había sido desterrado por luchar en el bando republicano. Él y mi madre hicieron este largo viaje junto a sus cuatro hijos. Mi hermana mayor, tenía cinco años y medio, y el más pequeño, Eduardo, apenas un mes.
Buscando un lugar para empezar una nueva vida, se acabaron instalando en el búnker de Les Madrigueres, en la playa de Sant Salvador del Vendrell. En este pequeño espacio, vivimos cuatro años, y nació otro hermano mío. A pesar de todas las dificultades y las penurias , éste fue para nosotros un espacio de vida.
Pregunta – Háblanos de tu padre.
Respuesta: Él había luchado en la Guerra Civil junto al gobierno legítimo de la República, resultando herido en la batalla de Brunete , en 1937.
En 1939 sufrió un consejo de guerra y fue encarcelado, pero pudo salir en 1942 por la intercesión de un cura amigo suyo.
Estuvo trabajando un tiempo en la mina en Jaén, pero nos tuvimos que marchar porque fuimos desterrados del pueblo y vinimos al Vendrell porque unos amigos de mis padres estaban aquí.
Pregunta.– ¿Y por qué después de haber sufrido un consejo de guerra y pasados unos años siguieron persiguiendo a tu padre?
Respuesta: Los franquistas querían a todo el mundo analfabeto, pero mi padre sabía leer, y leía las noticias a sus compañeros de fábrica. Los franquistas temían que mi padre organizara una revuelta o algo así. Así que nos echaron del pueblo.
Pregunta-¿porqué os metísteis en un búnker?
Respuesta: El hecho de acabar ocupando el bunker de las Madrigueres puede parecer extraño visto desde la distancia, pero era algo bastante extendido entonces. Todos los bunkers que había en la línea de la costa estaban ocupados por familias que vivían allí. Este bunker en concreto había servido de nido de ametralladoras contra los aviones italianos que venían a bombardear la vía férrea y la estación de Sant Vicenç de Calders. Querían impedir el transporte a los republicanos.
Pregunta.-¿Cómo era la vida en el búnker?
Respuesta: Del interior recuerdo que el espacio era muy reducido, y prácticamente sólo cabía un colchón, donde dormíamos todos juntos. Mi padre hizo un cercado con cañas en el exterior y ahí pusieron la cocina. Todos tenemos buenos recuerdos de los cuatro años que pasamos viviendo en el búnker, jugando en las lagunas de las Madrigueres o en la playa.
Los dos ruidos que se me han quedado grabados de esos días eran los del mar y el tren, no había otro. Eran los dos elementos que rodeaban nuestra casa.
Otro recuerdo, menos agradable, es cuando se produjo la riada de septiembre de 1952. Mi padre estaba trabajando de jardinero y mi madre de costurera, así que a menudo nos quedábamos solos. En aquélla riada, nos tuvimos que subir al tejado y allí nos vinieron a rescatar con la barca Manuela.
Pregunta.-Es una bonita historia ¿no?
Respuesta: Sí, visto en perspectiva sí, pero en realidad a todos nos daba mucha vergüenza decir que habíamos vivido allí. Lo que sí que tengo muy claro es que siempre seré socialista y republicana como mi padre. El franquismo sigue ahí metido, y eso es algo que parece que la gente olvida a veces. Necesitamos un partido socialista fuerte que recupere derechos para la gente, y sobretodo que fomente la educación y la cultura en todas las capas de la sociedad. La derecha nos quiere tontos. Antes nos quería analfabetos y ahora utiliza las televisiones para atontarnos.
Pregunta.- Manolita: te conozco desde hace más de 15 años. Cuando yo llegué a la agrupación del PSC del Vendrell tu ya estabas, y sin embargo, esta historia te la tenías muy callada.
Respuesta.- Como te he dicho antes, nadie de mi familia ha ido explicando estas vivencias hasta ahora porque nos daba vergüenza y no creíamos que fuera algo para ir explicando. Ahora como sabes, el Ayuntamiento socialista del Vendrell se ha propuesto recuperar los búnkers de la guerra y recuperar la memoria histórica de este sitio. Se han instalado plafones explicativos, y así la gente puede saber un poco más de la historia no contada de nuestro país.
Que hayan pintado el Gernika me parece estupendo. Es un símbolo de paz.
Tomo la palabra en nombre del colectivo Tribuna Socialista y de los Socialistas del (CATP).
Compartimos con vosotros el rechazo a la guerra que la OTAN ha provocado y que la Rusia de Putin ha hecho estallar, al invadir Ucrania. Rechazamos esta guerra, como rechazamos en 2003 la guerra en Irak. Las guerras son la expresión máxima de la barbarie, utilizadas por el imperialismo para la consecución de sus objetivos.
Esta guerra no es por la liberación de los pueblos. La primera víctima es el pueblo de Ucrania, es quien sufre el exilio masivo, quienes mueren bajo las armas de Putin. También son victimas de la barbarie los soldados rusos y ucranianos, hijos de familias trabajadoras que ponen la sangre que se derrama.
Los medios de comunicación solo nos cuentan la devastación de las guerras. Pero nunca cuentan el verdadero motivo por el que se inician.
En la primera Guerra mundial, el atentado de Sarajevo fue la excusa. La verdadera razón estuvo en la lucha de los imperialismos por el control de lo que entonces eran nuevas fuentes de energía (petróleo y electricidad) y por los nuevos sectores de la producción (químico, siderúrgico).
El Tratado de Versalles encendió la mecha de la Segunda Guerra Mundial, al imponer exorbitantes indemnizaciones económicas a los vencidos, tan exorbitantes fueron que Alemania no liquidó totalmente las reparaciones de guerra hasta octubre de 2010. Hoy aplican sanciones económicas, o bloqueos, como el que sufre Cuba desde hace 64 años.
Siempre encuentran un motivo o un villano para justificar la guerra. Claro que Hitler fue un asesino, como lo fue Franco con el pueblo español. Esto no es menos cierto que decir que Putin tiene lo mismo de demócrata que de bolchevique; ¡nada!
Compañeros y compañeras, el sufrimiento de la guerra lo padecemos todos. El pueblo ruso, como el cubano, el venezolano, el iraní o el iraquí, padecerá la escasez de productos básicos, a consecuencia de las sanciones económicas impuestas por la UE, al dictado de la Administración Biden. El imperialismo es el único beneficiario de la guerra, solo hay que ver el incremento en la venta de gas licuado que llega de los USA. Es la guerra por el control de la energía y las materias primas.
Son las multinacionales del armamento las que se benefician. Es el caso de la francesa Dassault, cuya cotización se ha incrementado un 27% en lo que va de 2022. O la italiana Leonardo que acumula cifras de retorno del 33% en los últimos días. O el 10% de subida de las acciones de la española Indra Sistemas, y así otras muchas.
Los pueblos de Europa sufrimos una ola especulativa con la excusa de la guerra, particularmente en la luz, el gas y los carburantes. Especuladores de todo pelaje se aprovechan, como aprovecharon la crisis de 2008 y como han abusado de la pandemia.
La lógica del mercado es crecer cada año sobre los beneficios del ejercicio anterior. Esta perversión económica ha saturado los mercados. En esa lógica inventaron productos como las “hipotecas basura” o las “acciones preferentes”. Su lógica los llevó a liberalizar el suelo para inflar artificialmente los precios de las viviendas.
Su lógica irracional tuvo consecuencias nefastas para los trabajadores del Estado español, en forma de reformas laborales, en 2010 (PSOE) y 2012 (PP), que abarataron el despido, facilitaron los despidos individuales y colectivos, devaluaron los salarios y precarizaron las condiciones de trabajo. Dejando un desolador horizonte para los jóvenes.
Ante la movilización de la clase trabajadora, el Gobierno del Partido Popular, respondió con la “Ley Mordaza”, que pone trabas a la libertad de expresión y movilización. Pusieron a jueces y fiscales a perseguir el derecho de huelga, llegando a encausar a más de 300 trabajadores. Solo la acción de los sindicatos UGT y CCOO, con una participación muy importante del CATP y la acción solidaria del CICR, logró la derogación del Artº. 315.3 del Código Penal. Pero vamos camino de tres años de Gobierno de Coalición de izquierdas, y las reformas laborales no han sido derogadas, ni la “Ley Mordaza”, ni la reforma que en 2013 devaluó las pensiones.
El Estado burgués no está diseñado para la defensa de los intereses de los pueblos. Cuando llegó el virus no había mascarillas, ni respiradores, ni equipos de protección para los sanitarios. La sanidad pública ha entrado en barrena a consecuencia de los recortes presupuestarios. Como está ocurriendo en la Educación pública.
Sin embargo, para la guerra no hay límites presupuestarios. Desde 2015 han incrementado el presupuesto en defensa un 77%, desde los 5.700 millones de euros hasta los 9.800 del presente 2022. Están dispuestos a doblarlo; el compromiso adquirido en 2014 por todos los países de la OTAN es llegar al 2% del PIB, lo que supondrá para España superar los 23.000 millones de euros anuales.
Para pagar lo que la OTAN exige, nos hablan de un “pacto de rentas”, o lo que es lo mismo, devaluar pensiones y salarios, más recortes en el gasto en sanidad y educación. Recortes y devaluaciones a los que los socialistas decimos ¡No!
La falta de tiempo me impide dar más datos de la infamia que se cierne sobre la clase trabajadora europea. Avancemos en la coordinación y en el trabajo en común de las organizaciones y militantes que no renunciamos a combatir contra la explotación y contra la Guerra.
¡Alto a la guerra! ¡No a la OTAN y no la Rusia de Putin!
… no tenemos ni vergüenza, ni dignidad. No sabemos ni llevar un traje de chaqueta, si yo hubiera llevado alguna vez un traje como Cary Grant hubiera sido feliz y no tan retorcido y rencoroso como soy. Nunca hubiera sido un rojo.
No hay más que verlos para saber que Alberto Luceño es un trepa, un venido a más, un nuevo rico, un aprovechado, un tipo que puede llevar tres relojes de lujo en la misma muñeca y ofrecérselos al juez como parte de su fianza, recordándonos a los mismos de su calaña, que en los años 50, vendían copias de Rolex de oro (del que cagó el moro, decíamos) en el Rastro, plumas estilográficas Parker falsas o réplicas de Rayban en la Plaza de Cascorro. Luceño es uno de los nuestros con contactos, uno que ha conseguido un teléfono para contactar con el primo del alcalde o con la jefa de compras del ayuntamiento y pega otro pelotazo, es uno como nosotros. Pero no tiene dignidad, no tiene ni un ápice de ética. Al primero que engaña es a su compinche, al primero que roba es a su camarada, al que le saca (la famosa saca) un millón de pavos y él se queda con cuatro o cinco. Que se puede esperar de un tipejo así, que basa su posición en tener deportivos de lujo, relojazos de oro, un casoplón. La imagen que nunca tendrá la quiere conseguir con cosas materiales.
En cambio Luis Medina, es otra cosa. Luis Medina es, como nos recuerdan los tribuletes de la asquerosa prensa carroñera, un aristócrata. Ya sabéis, según la RAE, el gobierno ejercido por los mejores, o en su tercera acepción la clase noble de una nación. En la Roma clásica estaba la plebe (el pueblo, el populacho, nosotros); los equites (los caballeros) de larga tradición española, que aquí podríamos darle un matiz católico, los hidalgos; y los nobilitas (los nobles), que además heredan de padres a hijos esa cualidad, la nobleza. Gente como Luis Medina, que sabe llevar un traje, unas Rayban y un reloj de oro en la muñeca, pero solo uno y además sortea a la prensa camino de los juzgados con esa ligereza y esa prestancia que le da su dignidad.
Su nobleza le viene de muy lejos. Luis ofrece al juez, como muestra de sus buenas intenciones, sus derechos hereditarios sobre la herencia de su abuela (cuatro milloncejos de nada). Como propagan los voceros, cuatro veces más de la dichosa fianza y los paniaguados izquierdistas del ayuntamiento de Madrid le piden al juez que le retire el pasaporte y le obligue a presentarse cada quince días en el juzgado. Acaso creen que se va a fugar, él, que podría ser dueño de media España. Su abuela, la de la herencia, Victoria Eugenia Fernández de Córdoba (¿Quién no ha abierto la boca de asombro ante el nombrecito?), era 9 veces duquesa, 19 marquesa, 19 condesa y 4 vizcondesa. Catorce de esos títulos le daban la Grandeza de España; uno de ellos, por ejemplo, el de Medinaceli se lo concedió a su ancestro, Isabel I de Castilla, la Católica, en 1479, tan católica como su marido, Fernando de Aragón, y juntos instauraron la “Santa” Inquisición.
Abro aquí un largo inciso. ¿Cómo es posible que un título nobiliario sobreviva a la casa real que lo fundó? Ya está bien (No, está muy mal) que a los reyes no los elija nadie, que el puñetero trono sea hereditario (por la jodida y supuesta sangre real), pero qué a los elegidos a dedo (nunca mejor dicho) por esos reyes se les siga dando un tratamiento y unos privilegios, incluso una vez sustituida la dinastía que se los dio. ¡No, hombre, no! Eso no puede ser. Se acabó la dinastía, se acabaron sus títulos nobiliarios. ¡Joder! Qué en este caso son cuatro: Trastamara, Habsburgo, Austrias y Borbones. Y eso hasta que a los jefes del Estado no seamos capaces de votarlos y que lleven una banda tricolor en el pecho.
Pero volvamos con el magnífico Luis y con el despreciable Alberto, el duo “Los comisionistas”. No vamos a contar que ellos se enriquecieron mientras nuestros viejos, los de las residencias que había que desviar a los hospitales públicos se morían como perros encerrados en sus habitaciones; que nuestros sanitarios no tenían material de protección y que ellos trajeron guantes y mascarillas defectuosos. No. No vamos a contar que son unos desalmados. No. Eso es la ley de la oferta y la demanda. Tú necesitas algo y yo te lo proporciono. ¿Qué me llevo dinero por ello? Esa es la base del negocio. ¿Qué un 50% es abusivo? ¿Dónde está eso escrito? Los contratos eran legales, el Ayuntamiento de Madrid y su intachable alcalde no tienen nada que ver en todo este embrollo, que la justicia terminará por aclarar, incluida la pérfida Fiscalía, repleta de rojos resentidos. Quien no ha hecho nada, no tiene nada que temer. Lo del primo de Almeida no es más que otro intento de la oposición a enmierdarlo todo, como lo del hermano de Ayuso. Pero los comisionistas no han hecho nada punible, solo han hecho lo que cualquiera de nosotros habríamos hecho en su caso: sacar tajada.
Y si hay algún culpable será Alberto, que no es más que un advenedizo, un insaciable pordiosero vestido de Tucci con un Omega y un Rolex en cada muñeca. Pero Luis no. Luis no. No hay más que verle como le quedan los trajes, si parece Cary Grant cuando entra en los juzgados, como entraba su padre por aquellos líos de faldas y pantalones. Que iba a hacer el pobre hombre si le gustaban las niñas ¿o eran los niños? Que va a hacer el pobre Luis si le gusta el lujo y además tiene derecho a ello. Él y toda su familia lleva desde hace siglos viviendo como lo que son: la aristocracia de España.
Hay historiadores que defienden que nunca fue oficialmente el Himno de la Segunda República, ni de la Primera, aunque nos da lo mismo, porque es reconocido como tal por todo el mundo. Sí lo fue de la monarquía en el Trienio Liberal durante el reinado de Fernando VII que firmó su oficialidad el 7 de abril del 1822, forzado por el pronunciamiento de Cabezas de San Juan del coronel Rafael del Riego, que obligó al Borbón absolutista a reconocer y aplicar la Constitución de Cádiz. Este periodo liberal acabó con la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis (un argentino los llamaría de otra manera) que dio paso a la Década Ominosa.
También fue himno nacional utilizado en la Primera Guerra Carlista por las tropas liberales, pero sabemos de la corta memoria de la casa reinante y fue nuevamente prohibido por Isabel II. Después todos conocemos su uso durante los dos periodos republicanos en nuestra historia.
La letra se le atribuye a Evaristo Fernández de San Miguel y Valledor: un noble pontevedrés, duque de San Miguel (1785-1862). Quién le iba a decir que en el s XXI, el futuro para él, el himno sería el “icono” musical del pueblo republicano.
De vez en cuando en algún acto oficial, normalmente de carácter deportivo, en lugar de la Marcha Real o de Granaderos, asumida como himno de España por el régimen franquista y su sucesión borbónica, suena en cualquier alejado punto del planeta para regocijo de muchos de nosotros. El Himnode Riego, sigue sonando en todos los actos reivindicativos en favor de la proclamación de la III República y de la lucha por las libertades, la justicia y la igualdad en nuestro país. Es por esto por lo que el Himno de Riego merece estar en los puestos de honor de cualquier lista de las Canciones con Poder.
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