¿Ha mejorado el empleo para los asalariados y asalariadas?

Se celebra con efusión los datos de afiliación a la Seguridad Social, pero hay que bajar un poco la intensidad de los focos para evitar que nos deslumbren. Claro que los trabajadores deseamos que las cifras de empleo sean positivas, pero lo que en verdad queremos es que mejoren las condiciones de trabajo: salario, cantidad de horas trabajadas, cuantas veces pasa por el desempleo al cabo del año, que baje la siniestralidad…

Hay que aclarar que no es lo mismo hablar de los “afiliados” a la Seguridad Social que de “afiliaciones”; un mismo trabajador puede causar alta en la Seguridad Social varias veces al mes, como desgraciadamente ocurre por la rotación en el empleo.

Veamos algunos datos concretos para valorar en qué medida está mejorando el empleo:

La tasa de temporalidad al cierre del primer trimestre de 2022 ha sido del 24,2%, frente al 25,4 del 4º trimestre de 2021, es decir, que ha tenido un descenso del 1,2%, según datos del Instituto nacional de Estadística. Es un dato positivo, aunque es pronto para ver el efecto de la reforma laboral en materia de contratación. No podemos olvidar que continuamos doblando la tasa media de temporalidad que en la UE-2021 se cerró en el 13,2%.

También conviene tomar distancia en la lectura de los datos, pues la estacionalidad marca diferencias importantes en las cifras de empleo de un trimestre a otro, así como entre sectores.

La reforma laboral reciente ha cancelado el “Contrato de Obra o Servicio” y que ha flexibilizado el “Fijo Discontinuo”. Según esto, la previsión es que baje la tasa de temporalidad y se incremente la contratación indefinida. Sin embargo, lo que esperamos que cambie son los contenidos de las condiciones de trabajo, no solo los datos estadísticos.

Un parámetro que nos puede dar una imagen fidedigna de lo que está ocurriendo en el mundo del trabajo es la variación en el número de horas trabajadas, en cómputo semanal, por los asalariados.

Lo primero que nos dicen los datos de la tabla es que el número de horas trabajadas semanalmente, en el primer trimestre de 2022, no ha superado la cifra de horas trabajadas en el mismo trimestre de 2008. Y, que, respecto al frenazo económico provocado por la crisis sanitaria, comparando el 1er trimestre de 2019 y el del año actual, el incremento de horas trabajadas es de 762.700 horas semanales, lo que equivale a unas 19.067 jornadas completas de 40 horas, un incremento del 0,14%, no parece un crecimiento como para hacer una fiesta.

La grafica anterior representa la media trimestral anual, sin distinguir trimestres. Destaca que en 2013 las horas trabajadas cayeron aún más que durante el año 2020, el peor año de pandemia. Este dato cuantitativo hay que relacionarlo con la gran destrucción de empleo que provocó la reforma laboral de 2012, no derogada, cuyos efectos desembocaron en la mayor tasa de paro registrada en la historia de nuestro país, el 26,06% en el 2º trimestre de 2013. Aquella reforma laboral fue una tremenda operación para la transformación trabajo con derechos en empleo precario.

Por otra parte, y con una inflación desbocada, otro parámetro que hay que valorar para saber si el empleo mejora verdaderamente, es la pérdida o ganancia de poder adquisitivo de los salarios.

En el acumulado de estos doce años, los precios han crecido un 18,14% frente al 15,75% de los salarios, es decir, que la pérdida acumulada en este periodo es del 2,39%. Sin perder de vista que el diferencial entre inflación y salarios del pasado año 2021 fue de 5,08%. Las expectativas no son halagüeñas para los salarios, dado que el IPC de abril se ha situado en el 8,4%, mientras el incremento de los salarios pactados en convenio hasta el mes de abril es del 2,4%.

En el mismo periodo de años, de 2010 a 2022, el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha pasado de 633,3 € a 1.000 €; ha experimentado un crecimiento medio del 4,45% anual. Es un dato positivo, sin duda. La subida del SMI tira de los salarios hacia arriba, aunque no siempre se transforme en incrementos reales para los trabajadores y trabajadoras, por la absorción que muchos empresarios aplican a otros conceptos que no son el salario base.

Comprendo y comparto que los sindicatos, UGT y CCOO, se hayan levantado de la mesa de negociación del Acuerdo Estatal de Negociación Colectiva (AENC), ante las propuestas de la CEOE de una subida salarial para los tres próximos años del 8% (2,66% anual) y sin cláusula de revisión.

Hay que poner freno al trasvase de rentas del trabajo en favor de las rentas del capital. El Gobierno debe intervenir en este desequilibrio, como en tantos otros que se están produciendo en perjuicio de los más débiles. No es posible esperar a que pasen las crisis, pues ya vemos como se encadenan una con otras. Para convencer a Gobierno y patronales solo cabe la movilización unida y coordinada de todos los sectores en conflicto.

Roberto Tornamira Sánchez
Ex Secretario General de FeS-UGT-Madrid

EL EMPLEO Y LOS SALARIOS DESPUÉS DE LA REFORMA LABORAL

Por Toni Ferrer

La reforma laboral está vigente desde el 31 de diciembre de 2021, excepto algunos supuestos que entraron en vigor a partir del 30 de marzo de 2022, como los cambios en los contratos temporales y los formativos. La aplicación de la reforma laboral se está produciendo en un momento de complejidad y de dificultades para la sociedad y la economía española por los efectos de la pandemia de la Covid-19 y su desarrollo coincide con el descontrol de los precios iniciado el pasado año y agravado por la invasión de la Rusia de Putin a Ucrania.

Durante la crisis de la pandemia el Gobierno PSOE-UP ha puesto en marcha un conjunto de medidas, acordadas a través del diálogo social, para proteger la salud, mantener el sistema productivo y el empleo y extender la protección social: Los ERTE y las prestaciones por desempleo y la prestación extraordinaria para los autónomos, las ayudas a las empresas mediante créditos del ICO o el IMV para las personas más vulnerables. Con el apoyo del plan europeo de respuesta a la crisis Netx Generetion que ha posibilitado el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que contiene las inversiones y las reformas, entre las que se encuentran la Reforma Laboral, la reforma de la Formación Profesional y también las reformas de las Políticas Activas de Empleo o la futura la ley de Empleo.

Ante los efectos de la guerra de Ucrania el Gobierno de Coalición ha aprobado un plan de choque, por el que se adoptan medidas urgentes económicas y sociales para apoyar a los colectivos más vulnerables (se aumentan las cuantías del IMV) y a los sectores productivos más afectados (mediante los ERTE y el mantenimiento del empleo), garantizar los suministros y bajar los precios de los combustibles y la electricidad. Se prevé movilizar 16.000 millones de euros de recursos públicos, 6.000 millones de ellos en ayudas directas y rebajas de impuestos, y 10.000 a través de una nueva línea de avales gestionados a través del ICO.

Los primeros resultados de la reforma laboral se corresponden con los primeros meses de su entrada en vigor, aun parcial, y coinciden con la publicación de la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE, del primer trimestre de este año. Son de reseñar, entre otras, los siguientes datos: el total de personas ocupadas alcanza los 20.084.700 y el de desempleadas, situada en 3.174.700, la tasa de desempleo es del 13,65%, lo que supone 32 centésimas más que en el trimestre anterior. La tasa de paro actual es menor a la registrada antes de la pandemia de la COVID, en los últimos 12 meses el empleo ha crecido en 878.000 personas (406.300 hombres y 471.700 mujeres), a un ritmo del 4,57% y aceleró respecto al cierre de 2021 (en el cuarto trimestre de 2021 era del 4,4%). Destaca el aumento del trabajo indefinido frente al temporal, que hace caer la tasa de temporalidad por debajo del 25%, a un 24,2%.

La Seguridad Social, en el mes de abril, ha superado los 20 millones de afiliados, y según el registro de contratos del SEPE desde primeros de año el número de contratos indefinidos ha venido aumentando progresivamente y superando las cifras históricas del registro. En enero se alcanzaron el 15% del total de los contratos, antes de la reforma la media mensual era de alrededor de un 10%, febrero subió al 22%, marzo llegó al 31% y en abril, primer mes de vigencia plena de la reforma laboral, se alcanzó un 48,7%.

En abril se puede observar como la nueva cultura de la contratación laboral basada en la estabilidad y la reducción de la temporalidad injustificada se va asentando y es llamativo como en las actividades que inicialmente manifestaron más dudas sobre la idoneidad de la reforma para sus sectores es donde más se está impulsando la contratación indefinida, ya sea tanto a tiempo completo como a través de los fijos discontinuos o a tiempo parcial. En la agricultura la contracción indefinida se extiende hasta el 50%, en la construcción al 74%, en los servicios llega a un 48% y en la industria representa un 34%.

Del total de los 698,6 mil de los contratos indefinidos registrados en el mes de abril, lo que supone el 48% del total de los contratos registrados en ese mes, de ellos 413,9 mil fueron contratos indefinidos a tiempo parcial o de fijo discontinuo, representan el 60% del total de los indefinidos. También disminuyen los contratos de menos de una semana, antes de la reforma laboral estos contratos de corta duración llegaron a ser las 3/4 partes del total la contratación mensual ahora se han reducido a uno de cada cuatro contratos registrados, es un resultado directo de la cotización adicional de 27 euros por cada baja de contrato de duración inferior a un mes. Todo apunta que los contratos temporales se están sustituyendo por contratos indefinidos a tiempo parcial o de fijos discontinuos. Aún es pronto para anticipar conclusiones, pero la tendencia de incrementos importantes de la contratación indefinida se va consolidando de forma potente con las anteriores características.

Simultáneamente a este favorable comportamiento del empleo y la contratación la evolución de la negociación colectiva en 2002 está caracterizada por la alta inflación y por el fracaso actual en las negociaciones del V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (V AENC) que debía de orientar la negociación salarial. Los datos de los Convenios Colectivos, registrados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, hasta abril recogen un incremento salarial pactado del 2,4% con una inflación general del 8,3%, a estas fechas se recogen 2037 convenios colectivos que afectan a medio millón de empresas y a 5,44 millones de personas trabajadoras. Los incrementos sectoriales son los siguientes: en la construcción un 3,15%, en la industria un 3,1%, en los servicios un 2,1% y en la agricultura un 1,8%.

El acuerdo salarial bipartito era la condición necesaria para una negociación posterior con el Gobierno de un posible pacto de rentas. Los sindicatos y las patronales han dado por rotas las negociaciones salariales para 2022 del V AENC, que está pendiente de renovar desde 2020. La diferencia relacionada con la cláusula de revisión salarial a resultado insalvable. Para los sindicatos las cláusulas de revisión son la garantía del mantenimiento de poder de adquisitivo de los salarios y deberían ser un contenido esencial de los convenios colectivos. El actual repunte de los precios está afectando muy negativamente a los hogares con bajos ingresos, la inflación subyacente del 4,4% bate récords en abril y ya es superior a la subida del 3,6% acordada entre el Gobierno y los sindicatos para el Salario Mínimo Interprofesional de 2022 (SMI).

CEOE y CEPYME han hecho públicas sus recomendaciones para la negociación colectiva de este año sin cifras de incrementos salariales concretas, sin cláusulas de revisión ante las desviaciones de los precios. Planean recuperar el PIB o EBITA como referencias para la “moderación salarial” que preconizan para garantizar la competitividad, y potenciar la negociación en base al salario variable y la productividad. A su vez hacen un llamamiento a utilizar las medidas previstas desde la reforma del PP de 2012 para la devaluación salarial, que dan poder a los empresarios para modificar las condiciones sustanciales de trabajo y para las inaplicaciones de los convenios, medidas que no han sido modificadas por la actual reforma laboral.

CCOO y UGT van a impulsar las negociaciones en los ámbitos sectoriales y en las empresas con el objetivo de acordar las cláusulas de revisión para proteger el poder adquisitivo ante la inflación. Ambos sindicatos anuncian que van desplegar con gran intensidad el desarrollo de la negociación colectiva, donde plantearán las propuestas realizadas en materia salarial efectuadas en las negociaciones del V AENC. Ante las situaciones de bloqueo prevén que la conflictividad laboral pueda aumentar mediante huelgas y otras movilizaciones. Para los empleados de las administraciones públicas el Gobierno anticipa en el Programa de Estabilidad, remitido a la Comisión Europea, mantener para este año la moderación salarial con una subida del 2% y para 2023 la revalorización se haría con la previsión de inflación para ese año.

Editorial

Ni un euro para la guerra

Puede que al Gobierno le llene de orgullo albergar la cumbre de la OTAN que se va a celebrar en Madrid los días 29 y 30 de junio. Sin embargo, para las personas y organizaciones de izquierdas, que se mantiene leal a sus valores y principios, es una vergüenza y motivo de rechazo. Es por respeto a uno mismo y porque los hechos, pasados y presentes, son irrefutables. Quizá la falta de respeto a los valores y principios sea lo que esté detrás del ascenso de la derecha en el mundo; no tanto por acierto de a la derecha como por la pérdida de apoyo de la izquierda.

Rechazamos con rotundidad la invasión que la Rusia de Putin está llevando a cabo desde hace tres meses en Ucrania. En distintos actos que hemos participado en nombre de Tribuna Socialista hemos dejado claro que la acción expansionista de, carácter militar, llevada a cabo por la OTAN no justifica la acción criminal de Putin. De la misma manera que la guerra iniciada por Putin no justica la aceleración de los planes de OTAN por tomar posiciones en el este de Europa. Nuestra posición está en defensa de los pueblos; del ucraniano en primer lugar, como del ruso y de todos los pueblos del continente europeo.

No olvidamos que en septiembre de 1953, el Gobierno franquista firmó el vergonzoso “Pacto de Madrid” con la Administración de Eisenhower: los EE.UU., se comprometían a suministrar a la España de Franco material de guerra de segunda mano, concedía créditos (a devolver) al Gobierno de Franco por valor de unos 1.500 millones de $, a condición de comprar productos estadounidenses, y a cambio Franco y su Gobierno le cedían espacio en Rota, Torrejón, Zaragoza y Morón a los EE.UU., para que estableciese bases militares y el ejército franquista y la Guardia Civil ejercían de guardianes y protectores de dicha bases. Estos acuerdos se han ido ajustando y modificando a lo largo del tiempo, como cuando en julio de 1974 el actual Emérito suplió a Franco en funciones de jefe del Estado para ratificar estos acuerdos con la Administración Nixon.

¿Se puede decir que hoy la izquierda asume las decisiones políticas de los ilegítimos gobiernos franquistas?

La OTAN nace el 4 de abril de 1949, no por casualidad en Washinton D.C., bajo los auspicios de los EE.UU., con 10 países (hoy la conforman 30 países). Los Estados Unidos dirigen esta estructura militar que no ha parado de crecer hacia el este de Europa. Tienen en su historial la curiosa manera de “salvar vidas” bombardeando ciudades y causando miles de muertes; es el caso de la intervención de la OTAN en 1999 en la extinta Yugoslavia.

Fue el Gobierno de Calvo Sotelo quien, en mayo de 1982, hace ingresar a España en la OTAN. En la práctica, nada cambió respecto al periodo 1953/1982.

En enero de 1986, el Gobierno de Felipe González convocó un referéndum (que se celebró el 12 de marzo de 1986) para ratificar la permanencia de España en la OTAN. Un referéndum plagado de manipulación mediática, cuyo voto favorable solo obtuvo el 56,85%, con una abstención del 60%.

Nadie que se reclame de izquierdas puede asumir estos antecedentes: decisiones franquistas, decisión de un Gobierno salido de un intento de Golpe de Estado y el referéndum que avergonzó y avergüenza a tantos y tantas socialistas en el Estado español. Rechazar la OTAN es rechazar ser partícipes de una estructura militar al servicio de los intereses del mayor imperialismo del planeta, y sus consecuencias para los pueblos que componen el Estado español.

Siendo presidente de los Estados Unidos Barack Obama, en la cumbre de la OTAN celebrada del el 4 y 5 de septiembre de 2014, en Cardif, acordaron incrementar el gasto en defensa al 2% del PIB, hasta 2024. Estos acuerdos fueron asumidos por el Gobierno de M. Rajoy.

Según datos del Ministerio de Hacienda, en 2014, España destino 5.743 millones de euros a Defensa(1). El presupuesto ha crecido el 70,49% en estos 8 años, hasta los 9.791 presupuestados para este año 2022(2). El actual Gobierno ratificará, previsiblemente, el acuerdo de 2014 en la cumbre del próximo mes de junio. Esto significa que en los próximos dos años tendrán que aumentar el gasto militar hasta el 2% del PIB comprometido, es decir, llegar a los 24.000 millones de euros; teniendo en cuenta que el PIB español se situó en 2021 en 1,2 billones de euros.

Es políticamente importante señalar que las administraciones de Obama, Trump y Biden, mantienen exactamente la misma política expansionista y de fomento de la industria militar.

Es inaceptable este incremento en gasto militar mientras mantenemos un paro cronificado por encima de los 3 millones de trabajadores y trabajadoras sin puesto de trabajo, mientras la tasa de temporalidad duplica a la media de la UE, mientras 2021 cerró con 1.024.000 familias con todos sus miembros en paro, mientras la tasa de paro juvenil está, a cierre de 2021, en el 30,7%.

No aceptamos este brutal incremento del gasto militar para mantener la política imperialista de la OTAN y los Estados Unidos, en tanto que la Sanidad, la Educación y la Dependencia públicas continúen en franco deterioro por el recorte de los presupuestos en gasto social. Recorte del gasto que ya se anuncia, en base a las llamadas del FMI y de la Comisión Europea a rebajar deuda y a que en los próximos meses volverán las reglas, suspendidas por la pandemia, de control del déficit público.

En este contexto se pide un “Pacto de Rentas” a patronal y sindicatos. A lo que la patronal exige que los salarios se incrementen por debajo del IPC, lo que equivale a continuar devaluando los salarios. A la par que desde Bruselas se indica que las pensiones no deben revalorizarse por encima del IPC; ya en 2021 se han devaluado un 4% por debajo del IPC (subieron el 2,5% frente al IPC interanual del 6,5%).

Estos planteamientos los hacen cuando las 35 empresas del IBEX han batido récord de beneficios en 2021, más de 58.000 millones de euros, y se encuentran entre las principales responsables de que la inflación esté desbocada. Estos beneficios, en el caso de las empresas de la energía, demuestran que es falso que los costes de producción de la electricidad obliguen al alza del precio de la luz. Lo que obliga a subir el precio de la luz es la presión de los inversores por incrementar el reparto de dividendos multimillonarios. Esta es la interpretación que hacen los empresarios del “Pacto de Rentas”.

Por ende, rechazamos la política de sometimiento de nuestro Gobierno a los dictados de la OTAN o, lo que es lo mismo, de los USA, consistente en incrementar los presupuestos militares en detrimento de los gastos sociales. Poco ha cambiado en este aspecto desde 1953, quizá tenga que ver con que la jefatura del Estado no ha dejado de estar en manos de un militar desde 1939.

Tribuna Socialista participará y llama a participar en el Encuentro Internacional que se prepara para el 25 de junio en Madrid, así como en la Manifestación unitaria que recorrerá las calles de Madrid en la mañana del 26 de junio.

(1)https://www.defensa.com/espana/defensa-recorta-presupuesto-3-2-para-2014-gasto-defensa-espana

(2)https://www.europapress.es/nacional/noticia-espana-aumentado-20-presupuesto-defensa-ultimos-anos-sigue-lejos-pib-20220301134826.html

Nosotros el pueblo…

Por Martín Lozano

… no tenemos ni vergüenza, ni dignidad. No sabemos ni llevar un traje de chaqueta, si yo hubiera llevado alguna vez un traje como Cary Grant hubiera sido feliz y no tan retorcido y rencoroso como soy. Nunca hubiera sido un rojo.

No hay más que verlos para saber que Alberto Luceño es un trepa, un venido a más, un nuevo rico, un aprovechado, un tipo que puede llevar tres relojes de lujo en la misma muñeca y ofrecérselos al juez como parte de su fianza, recordándonos a los mismos de su calaña, que en los años 50, vendían copias de Rolex de oro (del que cagó el moro, decíamos) en el Rastro, plumas estilográficas Parker falsas o réplicas de Rayban en la Plaza de Cascorro. Luceño es uno de los nuestros con contactos, uno que ha conseguido un teléfono para contactar con el primo del alcalde o con la jefa de compras del ayuntamiento y pega otro pelotazo, es uno como nosotros. Pero no tiene dignidad, no tiene ni un ápice de ética. Al primero que engaña es a su compinche, al primero que roba es a su camarada, al que le saca (la famosa saca) un millón de pavos y él se queda con cuatro o cinco. Que se puede esperar de un tipejo así, que basa su posición en tener deportivos de lujo, relojazos de oro, un casoplón. La imagen que nunca tendrá la quiere conseguir con cosas materiales.

En cambio Luis Medina, es otra cosa. Luis Medina es, como nos recuerdan los tribuletes de la asquerosa prensa carroñera, un aristócrata. Ya sabéis, según la RAE, el gobierno ejercido por los mejores, o en su tercera acepción la clase noble de una nación. En la Roma clásica estaba la plebe (el pueblo, el populacho, nosotros); los equites (los caballeros) de larga tradición española, que aquí podríamos darle un matiz católico, los hidalgos; y los nobilitas (los nobles), que además heredan de padres a hijos esa cualidad, la nobleza. Gente como Luis Medina, que sabe llevar un traje, unas Rayban y un reloj de oro en la muñeca, pero solo uno y además sortea a la prensa camino de los juzgados con esa ligereza y esa prestancia que le da su dignidad.

Su nobleza le viene de muy lejos. Luis ofrece al juez, como muestra de sus buenas intenciones, sus derechos hereditarios sobre la herencia de su abuela (cuatro milloncejos de nada). Como propagan los voceros, cuatro veces más de la dichosa fianza y los paniaguados izquierdistas del ayuntamiento de Madrid le piden al juez que le retire el pasaporte y le obligue a presentarse cada quince días en el juzgado. Acaso creen que se va a fugar, él, que podría ser dueño de media España. Su abuela, la de la herencia, Victoria Eugenia Fernández de Córdoba (¿Quién no ha abierto la boca de asombro ante el nombrecito?), era 9 veces duquesa, 19 marquesa, 19 condesa y 4 vizcondesa. Catorce de esos títulos le daban la Grandeza de España; uno de ellos, por ejemplo, el de Medinaceli se lo concedió a su ancestro, Isabel I de Castilla, la Católica, en 1479, tan católica como su marido, Fernando de Aragón, y juntos instauraron la “Santa” Inquisición.

Abro aquí un largo inciso. ¿Cómo es posible que un título nobiliario sobreviva a la casa real que lo fundó? Ya está bien (No, está muy mal) que a los reyes no los elija nadie, que el puñetero trono sea hereditario (por la jodida y supuesta sangre real), pero qué a los elegidos a dedo (nunca mejor dicho) por esos reyes se les siga dando un tratamiento y unos privilegios, incluso una vez sustituida la dinastía que se los dio. ¡No, hombre, no! Eso no puede ser. Se acabó la dinastía, se acabaron sus títulos nobiliarios. ¡Joder! Qué en este caso son cuatro: Trastamara, Habsburgo, Austrias y Borbones. Y eso hasta que a los jefes del Estado no seamos capaces de votarlos y que lleven una banda tricolor en el pecho.

Pero volvamos con el magnífico Luis y con el despreciable Alberto, el duo “Los comisionistas. No vamos a contar que ellos se enriquecieron mientras nuestros viejos, los de las residencias que había que desviar a los hospitales públicos se morían como perros encerrados en sus habitaciones; que nuestros sanitarios no tenían material de protección y que ellos trajeron guantes y mascarillas defectuosos. No. No vamos a contar que son unos desalmados. No. Eso es la ley de la oferta y la demanda. Tú necesitas algo y yo te lo proporciono. ¿Qué me llevo dinero por ello? Esa es la base del negocio. ¿Qué un 50% es abusivo? ¿Dónde está eso escrito? Los contratos eran legales, el Ayuntamiento de Madrid y su intachable alcalde no tienen nada que ver en todo este embrollo, que la justicia terminará por aclarar, incluida la pérfida Fiscalía, repleta de rojos resentidos. Quien no ha hecho nada, no tiene nada que temer. Lo del primo de Almeida no es más que otro intento de la oposición a enmierdarlo todo, como lo del hermano de Ayuso. Pero los comisionistas no han hecho nada punible, solo han hecho lo que cualquiera de nosotros habríamos hecho en su caso: sacar tajada.

Y si hay algún culpable será Alberto, que no es más que un advenedizo, un insaciable pordiosero vestido de Tucci con un Omega y un Rolex en cada muñeca. Pero Luis no. Luis no. No hay más que verle como le quedan los trajes, si parece Cary Grant cuando entra en los juzgados, como entraba su padre por aquellos líos de faldas y pantalones. Que iba a hacer el pobre hombre si le gustaban las niñas ¿o eran los niños? Que va a hacer el pobre Luis si le gusta el lujo y además tiene derecho a ello. Él y toda su familia lleva desde hace siglos viviendo como lo que son: la aristocracia de España.

Salud Compañeros.

Canciones con Poder: Himno de Riego

El Himno de la República

Por Martín Lozano

Hay historiadores que defienden que nunca fue oficialmente el Himno de la Segunda República, ni de la Primera, aunque nos da lo mismo, porque es reconocido como tal por todo el mundo. Sí lo fue de la monarquía en el Trienio Liberal durante el reinado de Fernando VII que firmó su oficialidad el 7 de abril del 1822, forzado por el pronunciamiento de Cabezas de San Juan del coronel Rafael del Riego, que obligó al Borbón absolutista a reconocer y aplicar la Constitución de Cádiz. Este periodo liberal acabó con la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis (un argentino los llamaría de otra manera) que dio paso a la Década Ominosa.

También fue himno nacional utilizado en la Primera Guerra Carlista por las tropas liberales, pero sabemos de la corta memoria de la casa reinante y fue nuevamente prohibido por Isabel II. Después todos conocemos su uso durante los dos periodos republicanos en nuestra historia.

La letra se le atribuye a Evaristo Fernández de San Miguel y Valledor: un noble pontevedrés, duque de San Miguel (1785-1862). Quién le iba a decir que en el s XXI, el futuro para él, el himno sería el “icono” musical del pueblo republicano.

De vez en cuando en algún acto oficial, normalmente de carácter deportivo, en lugar de la Marcha Real o de Granaderos, asumida como himno de España por el régimen franquista y su sucesión borbónica, suena en cualquier alejado punto del planeta para regocijo de muchos de nosotros. El Himno de Riego, sigue sonando en todos los actos reivindicativos en favor de la proclamación de la III República y de la lucha por las libertades, la justicia y la igualdad en nuestro país. Es por esto por lo que el Himno de Riego merece estar en los puestos de honor de cualquier lista de las Canciones con Poder.

Señoras y señores, con todos ustedes sus angelicales majestades

Por Martín Lozano

Ni ellos se ponen de acuerdo en la fecha en que se separaron. John dijo que en el 69 y Paul que en el 70, aunque George fue el primero en hacerlo, enero del 69, pero volvió a los cinco días y Rickie no dijo nada. Rickie nunca dice nada, o muy poco. Aunque puede que fuera el más equilibrado del grupo y el que menos problemas tuviera, en aquellos momentos estaba más centrado en su creciente familia junto a Mo, la peluquera, que en el divorcio del grupo más famoso del mundo.

Era el patito feo, el último en llegar para sustituir al batería original, Pete Best, y él los admiraba. Con sus embelesados y tristes ojos se le oye decir: «Estaría horas y horas escuchándole tocar el piano», en referencia a Paul. Subido en su atalaya, con el tiempo que le da su escasa participación, mientras come y bebe ve perfectamente las alianzas, los celos, las envidias, los cuchicheos, las sonrisas que intercambian John y Paul y el efecto demoledor que eso provoca en George, hasta que un viernes Paul dijo: «Ok, paramos para comer» y George contestó: «No creo que vuelva. Abandono el grupo». Y lo hizo. Costó tres largas reuniones y cinco días para que volviera al cuarteto, pero la sentencia estaba escrita, solo faltaba firmarla.

Somos testigos de la soledad de Rickie en su colina de la percusión, pero sobre todo de la de George, un generoso músico con magníficas ideas propias y buenas melodías en los trastes de su guitarra, con unas ganas inmensas de no ser solo un privilegiado testigo del milagro de la creación, casi un músico de sesión. Amargado por sufrir el eterno trato displicente de los genios con los que comparte cuerdas y acordes, que por muchos años que pasen nunca le librarán de ser el pequeño de los tres, el menospreciado George, pese a conocer a Paul desde el insti.

Todo eso frente a un John completamente obnubilado (iba a emplear otro término mucho más grosero) con su nueva relación, una artista vanguardista que llegó a hacer un concierto musical donde los espectadores debían imaginar la música. John y Paul tenían una conexión especial, con solo mirarse sabían de qué estaban hablando, a lo largo de la grabación la complicidad absoluta salta a la vista y al oído. John es el tipo agudo y ácido que le saca punta y se ríe de todo, es la mitad irreverente de aquel dúo de huérfanos barriobajeros que llevaban toda su vida compartiendo riffs, estribillos, cuerdas de guitarra, entre los que de repente, se está empezando a levantar un muro en parte construido por sus dos nuevas novias: Yoko y Linda.

Aunque no aparece, ya que había muerto hacía año y medio, sobre todos sobrevuela el espíritu de Brian Epstein, manager del grupo desde los primeros tiempos y según palabras del propio Paul quien imponía cierta disciplina, aunque contestada con continuos actos de rebeldía por parte de ellos que seguían siendo unos chicos de extrarradio de Liverpool. Él era quien decía: «mañana hay que ponerse traje y las novias no pueden venir a los ensayos», en clara referencia al bulto inmóvil que pasa horas y horas pegado al costado de John, que solo de cuando en cuando pinta unos caracteres japoneses en un mural de papel, o berrea desafinada en el micro de George, cuando se despidió aquel viernes a mediodía. A Epstein le echaban de menos, si hubiera seguido en el grupo, Paul no habría asumido algunas de sus funciones y posiblemente no se hubieran separado. En una de las conversaciones en el intento de arreglo con George, Paul le dice a John: «Todos sabemos que tú eres el jefe», pero es una jefatura ni asumida, ni ejercida.

Todo pasa delante de tus ojos, nota a nota se está grabando una leyenda, el LP ‘Let it Be’ y la preparación del último concierto en directo de The Beatles, que se celebra en la azotea del edificio de Savile Row, cuarenta minutos memorables de grabaciones, con ellos tocando en el cielo de Londres y los bobbies subiendo al tejado, atestado de personas, cámaras, micrófonos, equipos de sonido, rodeados de espectadores en los tejados vecinos. Gentes vestidas de diario, varios jóvenes con trajes de chaqueta y otros con sweater de colores chillones, hay una señora con pantuflas y calcetines, bata y delantal, con una sonrisa de oreja a oreja. Y ellos cantando Get Back’ una y otra vez. Abajo, la gente llenando la calle hasta la esquina con Vigo Street, mirando al cielo. Muchos sonriendo, un viejo chulapo cokney con su parpusa calada y pañuelo al cuello, pero sobre todo chicas con el pelo cardado y el eye liner rasgando su mirada; otros, armados de su bombín y su paraguas en aquella desapacible tarde británica, gruñendo por los disturb que estaban ocasionando aquellos greñudos vociferantes.

Yo, un impúber naufrago en el páramo franquista, cuando me enteré de la apocalíptica noticia apenas la entendí. 50 años después nos llega la serie documental ‘Get Back’ que dirigida y producida por Peter Jackson y con el beneplácito de los dos Beatles vivos y las viudas de los muertos, que han aportado, además de sus bendiciones, materiales inéditos me está ayudando a comprender mucho mejor lo que pasó y porqué pasó.

Para mí Paul era la carita bonita del grupo y el caprichoso mandón que tenía una buena voz y había compuesto la mayoría de las maravillosas canciones del grupo junto a John, del que estaba convencido era el alma de todo. En cambio, se nos muestra un genio en permanente proceso creativo, abatido solo de vez en cuando, vencido por la desidia, la indiferencia, el desinterés de los demás. Es impresionante su dominio de la música en todas sus facetas.

Gracias por todo Maestros. Salud Compañeros.

Epílogo. Lo pusieron ellos hace más de cincuenta años y aún se les recuerda. Por favor, ‘Get Back’.

Epílogo2. Y entre tanto se estrena un nuevo documental sobre la estancia de los Beatles en la India.

Declaración sobre el Caso Pegasus

El espionaje a dirigentes y cargos electos demuestra que la podredumbre franquista sigue mandando en este país.

El 18 de abril el semanario The New Yorker publicaba la noticia: según la ONG Citizen Lab de Toronto, 65 políticos de ERC, Junts, PDeCat, CUP, Bildu han sido espiados entre 2015 a 2020 (lo que supone que ese espionaje se inició bajo el gobierno Rajoy, y ha continuado bajo el gobierno Sánchez).

Quienes no creemos en las casualidades, tenemos que observar que se trata de los mismos grupos políticos que ha sido excluidos de la información económica, dada por la Casa del Rey, en la nueva campaña de lavado de imagen de La Corona que han puesto en marcha las mismas instituciones y medios de comunicación que miraron para otro lado mientras Juan Carlos de Borbón acumulaba comisiones y dinero de dudosa procedencia y motivación.

Entre los espiados se encuentran los cuatro últimos presidentes de la Generalitat, dos presidentes del Parlament de Catalunya y una treintena de diputados y exdiputados. Además, hay algunos abogados de encausados, pero también activistas, parejas de políticos, padres o incluso amigos de alguien que se convirtió en un objetivo Para ese espionaje se han hackeado sus teléfonos móviles utilizando el programa PEGASUS, elaborado por una empresa israelí, y que sólo se vende a gobiernos.

La información publicada explica también que ese programa ha sido adquirido por el CNI, el servicio secreto español. Lo que significa que los servicios secretos han utilizado un programa de espionaje comprado con permiso del gobierno, muy probablemente adquirido por el Gobierno de Rajoy y mantenido por el actual, para espiar a dirigentes políticos y cargos electos.

La “solución” propuesta por el Gobierno tras la reunión con el ejecutivo catalán es que se realice un “control interno” del CNI (es decir, que el servicio de espionaje se investigue a sí mismo) y que se trate el tema en la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso (cuyas deliberaciones son secretas). Dos medidas que permitirían mantener en secreto las actuaciones del CNI.

Las primeras declaraciones del gobierno decían que: “todo se ha hecho respetando la ley”. Pero ese es, precisamente, el problema: en España rige la Ley de Secretos Oficiales, (Ley 9/1968, de 5 de abril, firmada por Franco). Norma que sigue vigente y que ha sido complementada por una ley sobre los «gastos reservados”, de 1995, una ley sobre las actividades del CNI, de 2002 y una ley sobre la confidencialidad de los contratos que afectan a «seguridad y defensa», de 2011. En 1995 el Defensor del pueblo planteó, ante las Cortes, reformar estas leyes, sin ningún éxito.

En aplicación de estas normas en vigor siguen sin desclasificar –es decir, se mantienen bajo secreto oficial‐ entre otras, cuestiones como:

  • Los asesinatos del 3 de marzo de 1976 en Vitoria de manifestantes pacíficos amanos de unidades de la Policía Armada (reconvertida en 1978 a Policía Nacional, sin depuración alguna).
  • El golpe militar del 23F de 1981.
  • Las actividades del GAL,“guerra sucia” basada en asesinatos de militantes vascos.

Todo esto demuestra, una vez más, que partes sustanciales del aparato franquista–y no solo el espionaje‐ siguen en pie. Fueron mantenidas en los Pactos de la Moncloa y siguen mantenidas, hoy, por los partidos que se autodenominan “de Estado”, y, en primer lugar, por el PP y el PSOE. Como declaro cínicamente Felipe González el 29 de junio 1997 en El País, Para justificar promesas incumplidas de su gobierno y actuaciones del mismo contra la mayoría trabajadora, «la gente no quiere entender que se respetó un aparato del Estado heredado enteramente íntegramente de la dictadura»

Nos incluimos entre esa gente que “no quiere entenderlo”. Como partidarios de la democracia, defendemos la eliminación de todo el aparato militar, policial, judicial y de espionaje franquista. Es decir, luchamos por la República.

Francia: derecha frente a extrema derecha

Así se ha presentado la segunda vuelta de las elecciones en Francia: Macron, líder de un partido creado “ad hoc”, en abril de 2016, y Marine Le Pen, heredera del partido fascista que creó su padre, Jean-Marie Le Pen, junto a fascistas reconocidos como Jacques Doriot o André Dufraisse.

La respuesta del electorado francés ha sido muy educada; 17 millones de electores no han ido a votar, han votado en blanco o han hecho voto nulo, en total casi un tercio del electorado. Esto, a pesar de las presiones y las amenazas que los medios de comunicación de masas han lanzado, incluso más allá de las fronteras francesas.

Las instituciones oficiales se han llevado un buen susto; un susto que en España debe ser que no asusta, porque el Partido VOX, hermanado con el de Le Pen, está en los gobiernos de Murcia y Castilla y León y sustenta con sus votos a los de Madrid y Andalucía. Permítaseme una digresión: Es curioso que VOX haya incluso enviado a la señora Olona a la fiesta de cierre electoral y en apoyo de Le Pen, un partido en cuyo programa aspira a restringir las importaciones de los productos agrarios, entre otros países, de España. ¿Qué les dirá el señor Abascal o la misma Sra. Olona a los agricultores españoles cuando vayan a las manifestaciones a intentar hacer su “caldo gordo”, por ejemplo, el 1º de mayo en Cádiz, donde VOX convoca a los trabajadores de todos los sectores de la producción?, y más curioso aún si cabe ¿qué les dirán a los dirigentes de VOX los agricultores españoles?

Todos quieren hacer responsables a los que no tenían una posición definida, a los obreros y a las rentas bajas. Bueno, no sé si el control del voto llega tan lejos como para saber el nivel de renta de cada elector/a y lo que votan, pero, en todo caso, los únicos culpables, en Francia como en España o en cualquier otro país, de que la extrema derecha ocupe cada vez mayor espacio político, son los partidos que renuncian a sus políticas, son los que hacen programas electorales que duran exactamente lo que comienza y acaba la campaña electoral, los partidos que se reclaman de la izquierda pero que se han transformado en máquinas electorales presidencialistas y que celebran congresos para cubrir el expediente, en los que se aprueban las resoluciones que dicta el aparato…

La mayoría social, muchos de ellos “educados en el apoliticismo”, no es la culpable de las irresponsabilidades de las direcciones de los partidos que dicen representar los intereses de los más desfavorecidos, pero que no pasan de ser meros gestores de los intereses de la minoría.

La sensación de tener que votar entre “lo malo” y lo peor” es un efecto que tiene su origen en el cansancio de la mayoría social defraudada porque en cada crisis, tenga ésta el origen que tenga, ven como siempre el coste se carga en las mismas espaladas, mientras la minoría privilegiada sigue a lo suyo; el enriquecimiento por todas las vías y cada vez más rápido, sin miramiento.

El resultado de las elecciones francesas del domingo 24 de abril es que ha ganado el mal menor; Macron ha perdido 2 millones de votos en comparación con las elecciones de 2017. Es el resultado de políticas permanentes de ataque a los derechos sociales y laborales de la clase trabajadora francesa, ataques al sistema público de pensiones, privatizaciones, etc. Agresiones contestadas con huelgas generales y revueltas como la de los chalecos amarillos. Movilizaciones que dieron sus frutos pues obligaron al Gobierno de Macron a dar marcha a tras en su pretensión de reformar el sistema público de pensiones, a pesar de que, en su arrogancia, el señor Macron les etiquetaba de fascistas.

Las presidenciales van a tener un segundo capítulo en cuestión de mes y medio, en las elecciones legislativas. Veremos. Pero Macron, como todos los gobiernos europeos, y de la OTAN, están sometidos a utilizar la excusa de la Guerra para “repartir” los esfuerzos económicos y continuar con las contrarreformas.

Próxima parada Junio: legislativas en Francia y cumbre de la OTAN en Madrid, veremos las novedades que trae Biden, el verdadero jefe de la OTAN, ¿incremento del gasto en armamento para alimentar su industria de guerra?

Roberto Tornamira

Militante Socialista de Madrid

POR UN FRAGMENTO DE DESIERTO: EL IMPERIALISMO ESPAÑOL EN EL NORTE DE MARRUECOS

¿Dónde está ahora el todopoderoso hombre blanco? Vino, comió y se fue.

Chinua Achebe

La relación histórica entre el noroeste del Magreb y la Península Ibérica se remonta a miles de años, año arriba año abajo, desde que el Homo sapiens hizo presencia en la región. Romanos, vándalos, beréberes, árabes y un sinfín de pueblos y religiones han conectado culturalmente ambos lados del estrecho. Sin embargo, en el presente y breve opúsculo histórico nos centraremos en la relación más contemporánea entre ambas regiones, donde los procesos de nexo básicos son la colonización, el imperialismo y la descolonización. Pero para la primera referencia colonial, empero, debemos remitirnos a finales del siglo XV, a la época final de la colonización medieval europea que llevó a Colón a las Indias Orientales en 1492 tras un largo proceso de expansión y exploración del Atlántico. Con los Reyes Católicos, la Corona de Castilla se apoderaba entre 1496 y 1497 de las islas Canarias y Melilla. Ceuta se incorporaría más tarde, ya en la época de la Monarquía Hispánica de los Austrias, hacia 1580, cuando Portugal pasó a ser parte del patrimonio de Felipe II.

En el largo siglo XIX, aquel siglo del liberalismo, la construcción del Estado-nación y el imperialismo, España se lanzó a conquistar algunos enclaves africanos para resarcirse de la pérdida de los territorios americanos a finales del primer tercio de siglo. En 1845 España ocupaba Bioko, posteriormente conocida como Fernando Poo, y entre 1859-1860 el general O´Donnel, como parte de sus campañas de prestigio, impulsaría un acto de conquista sobre algunas regiones al sur de Ceuta y Melilla. La denominada Guerra de África entre España y Marruecos terminó con el Tratado de Wad-Ras, el cual reconocía la soberanía española sobre Ceuta, Melilla, islas Chafarinas y Sidi Ifni, además de reconocer la ocupación temporal de Tetuán. Ahí se quedó el imperialismo español sobre África, pues España, en palabras del primer ministro británico, lord Salisbury, era una nación moribunda, y en la conferencia de Berlín de 1885 creada con el fin de repartir África entre las potencias europeas, se conformó con el Sahara Occidental, Ifni, Guinea Ecuatorial y norte de Marruecos. De aquella época imperialista quedan de recuerdo los leones de bronce que hoy guardan el Congreso de los Diputados, creados a partir de cañones fundidos que se usaron en un fragmento de desierto. A principios del siglo XX, en el contexto de las denominadas crisis marroquíes entre Francia y Alemania por controlar la región como protectorado colonial, se decidió en la Conferencia de Algeciras (1906), confirmado más tarde en la Conferencia de Fez (1912), que el territorio quedaría dividido en un doble protectorado español-francés. Los españoles pronto conocieron la resistencia de los rifeños nativos, quienes negaban tanto la soberanía española como la del sultán marroquí. Las incursiones militares más desastrosas de España, como la Barranca del Lobo (1909) y el desastre de Annual (1921), sangrarían a familias de las clases trabajadoras cuyos hijos eran llamados a quistas y golpearon a la facción más orgullosa y tradicionalista del ejército español.

En la época del franquismo, en concreto después de la segunda guerra mundial, se produjo la descolonización de los países afroasiáticos del dominio europeo. Era el fin definitivo del dominio mundial europeo y el inicio de un nuevo orden internacional bipolar, la guerra fría, y flexible, donde la ONU hacía de organismo internacional de arbitraje. Paralelamente a la lucha entre capitalismo y comunismo, la descolonización provocaría la gestación del Tercer Mundo, según lo denominó el demógrafo francés Alfred Sauvy en su artículo Tres mundos, un planeta (1952). El punto de partida de la acción internacional del Tercer Mundo fue la Conferencia de Bandung de abril de 1955, cuyo espíritu se fue extendiendo geográficamente a través del Movimiento de los Países No Alineados, el cual nacía en la Conferencia de Belgrado de 1961. En este contexto, el protectorado francés sobre Marruecos se independizó en 1956 y la vecina y revolucionaria Argelia lo hacía en 1962. Guinea Ecuatorial, colonia que le vino como agua del cielo al hambre de posguerra bajo la autarquía franquista, lo haría en 1968, y en 1975, un dictador moribundo y enfermo abandonaba el protectorado español sobre Marruecos, excepto Melilla y Ceuta. Estas dos ciudades quedarían integradas en la nueva España democrática y se convirtieron en ciudades autonómicas hace apenas veintisiete años. El territorio de Sidi Ifni fue reclamado por Marruecos desde su independencia en 1956, el cual quedaría integrado en el reino magrebí en 1969. El rey Hassam II de Marruecos no se lo pensó dos veces en unos momentos agonizantes del régimen franquista. En 1975 lanzó sobre la provincia española la Marcha Verde, que culminó con unos acuerdos tripartitos que repartieron el territorio entre Mauritania y Marruecos sin haberse celebrado un referéndum de autodeterminación. La respuesta nativa fue inmediata, y un fuerte movimiento nacionalista saharaui surgido en 1973, el Frente Polisario, mantendría una lucha constante por la liberación del Sahara Occidental.

En 1991, la ONU puso fin a los enfrentamientos entre Marruecos y los revolucionarios saharauis, pero no se alcanzó ninguna solución definitiva a la situación. El Sahara Occidental se había convertido en un fragmento de desierto en el limbo internacional: ni colonia ni Estado independiente. Según la ONU, era un territorio fideicomiso, es decir, en proceso de descolonización, donde la responsabilidad de impulsar su emancipación recaía en manos de la antigua metrópoli, es decir, España. Hace apenas unas semanas, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, pactaba con el rey de Marruecos, Mohammed VI, una solución al enquistado conflicto al reconocer la propuesta marroquí de autonomía del Sahara Occidental como parte integrante de Marruecos. En una situación internacional tan compleja y poco previsible como es el actual mundo multipolar, con fuertes fracturas dentro de la Unión Europea y con una importante crisis migratoria en el sur de España, intentar llevarse bien con Marruecos es un acto lógico de la realpolitik. ¿Cómo se resolverá la situación? España fue, comió y se volvió con un fragmento de desierto en el estómago.

Rodrigo Muñoz Martínez

Profesor de Geografía e Historia en IES Alagón (Coria-Cáceres)

14 de abril, ¿Somos realmente republicanos?

El día 14 de abril de 2022, se cumplieron 91 años de la instauración en nuestro país, de una ilusionante forma de gobernarnos que era la República, que apenas duró nueve años, porque el capricho y las ansias despóticas de poder de un miserable dictador, nos arrebató esa ilusión. Los socialistas, éramos entonces republicanos por convencimiento, porque pensábamos que ese sistema de gobierno, era el más adecuado para crear una sociedad justa, estábamos dispuestos a defender con todas nuestras fuerzas un sistema democrático que protegería a los trabajadores, elaborando leyes justas, que nos llevaran a equipararnos con los países más avanzados en las libertades publicas e individuales, pero pronto toda aquella ilusión se vio abruptamente frustrada, en 1936 todo se derrumbó, por el golpe de estado perpetrado por el dictador general Franco, apoyado como siempre en el ejercito al que poco le gustan las libertades, también como siempre contó con la inestimable ayuda de clero, que evidentemente veía peligrar sus prebendas con una república que como es lógico, crearía un sistema de convivencia laico, con plena libertad religiosa.

Aquel golpe de estado, trajo como consecuencia una cruenta y sanguinaria Guerra Civil que terminó con una feroz y más cruenta si cabe dictadura, que durante cuarenta años reprimió sin piedad a miles y miles de demócratas, muchos de ellos socialistas de los de verdad, que se vieron avocados a persecuciones, juicios sumarísimos ilegales, fusilamientos, penas de muerte, cadenas perpetuas y en el mejor de los casos, a un exilio que inexorablemente les condujo a luchar en los campos de batalla europeos, de la Segunda Guerra Mundial, siempre salvaguardando los valores democráticos.

Tras los difíciles de olvidar cuarenta años de férrea dictadura, en los cuales no se observó por parte de nadie el más mínimo atisbo de Republicanismo, el dictador fue elaborando un sistema hereditario para la continuidad de su régimen, que incluyó el sometimiento a su capricho del entonces príncipe Juan Carlos de Borbón, restaurando una monarquía ya olvidada, que mantuviera firmemente atados y bien atados los principios fascistas del movimiento, para lo cual lo nombró su sucesor cuando ya la muerte acechaba su lecho, en una solemne sesión de las cortes saturada de hipocresía, con lo cual quedaba de nuevo instaurada la monarquía en nuestro país, por mucho que se quisiera edulcorar su nombre con el aditivo “Parlamentaria”, De nuevo increíblemente en España dominaba la dinastía de los borbones, con el recochineo además, del cobarde asentimiento de todos los partidos llamados democráticos, incluido el nuestro.

Es por eso, que no soy capaz de asimilar con un mínimo de cordura, que ahora nuestros dirigentes sin el más mínimo pudor, con un nivel de hipocresía incomprensible en un socialista, el pasado día 14 de Abril de 2022, una vez más, con una desfachatez insólita, celebran en la mayoría de las ciudades con un enorme boato, el 90 aniversario de la institución de la República Española, esa república que no supimos mantener y de la que ahora deberíamos tener la humildad de estar callados, si tampoco somos capaces ni siquiera de manifestarnos en contra de un monarca impuesto por el dictador, no solo un monarca sino dos, no solo no somos capaces de manifestarnos en contra, sino que le rendimos pleitesía.

Como podemos tener la poca vergüenza, de celebrar algo que no somos capaces de ensalzar y de tratar por todos los medios de recuperar.

Compañeros, ¿Dónde está nuestra dignidad?, ¿Dónde esta nuestro socialismo?, ¿Dónde está nuestra República?

Con reunir con pomposa parafernalia, en las ciudades más importantes de nuestro país, a unos cuantos militantes, que, tras unas palabras vacías de algunos de nuestros destacados cargos políticos, evidentemente no creen lo que dicen, gritemos todos a coro cuantas veces queráis ¡¡¡¡VIVA LA REPUBLICA!!!!, esta no resucitará.

Cuando hayamos recuperado para nuestro país, ese sistema justo y democrático de gobierno, cuando hayamos instaurado nuestra, robada Republica Española, entonces y solo entonces con legitimo orgullo, celebremos todos los aniversarios que queráis, pero mientras tengamos la dignidad suficiente para reconocer que no estamos a la altura.

Paco Ascón,

Xares (Ourense) 21 de abril de 2022