Entrevista: Arturo Ávila Patiño

Arturo Ávila estudió Matemáticas Puras en la Universidad Nacional de San Marcos (la cual hoy ha sido tomada por las fuerzas policiales). No pudo concluir los estudios por la estigmatización que se hacía con la subversión. Posteriormente, se licenció en Filosofía e Historia, en la Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle (La Cantuta). Ejerció la docencia, durante seis años, en los niveles de primaria y ESO. Arturo no dejó la actividad política ni en su etapa de estudiante ni siendo profesor.
En Madrid, estudió en la facultad de Ciencias Políticas, en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Tras el grado de Ciencias Políticas realizó el máster de Política Internacional.
Ha sido militante activo en las organizaciones sociales latinoamericanas. En España ha formado parte de Podemos y, actualmente, es militante de Más País. Fue portavoz de la Mesa Plurinacional por los Derechos Humanos y contra el racismo institucional, representante de la Coordinadora Internacional de apoyo al pueblo peruano y presidente de la Asociación para la Inclusión Plurinacional Yanantín.

Pregunta. – En los últimos cuatro años, Perú ha tenido seis presidentes y ninguno ha podido finalizar su mandato ¿Hay algún común denominador en esta secuencia presidencial?

Hay que tener en cuenta que los seis presidentes han gobernado con la misma constitución política fascista y neoliberal del dictador Alberto Fujimori Fujimori, de 1993. Todos han estado sujetos a un modelo económico extractivista y depredador, donde ha campeado la corrupción en la estructura del Estado, así como el amortecimiento de las luchas sociales y laborales por la aplicación de las leyes de apología al terrorismo y colaboración eficaz, que hasta el momento se viene aplicando. El primero, lleva a la estigmatización de toda protesta del pueblo con la subversión.

En ese sentido, los grupos de poder político y económico condicionan la hoja de ruta de los gobiernos, de todo gobierno, y quien no se sujeta a ello es expectorado bajo las condiciones del golpe de Estado blando, donde un buen número de narco candidatos, ahora congresistas, cumplen con obediencia plena su compromiso. El poder mediático de estos grupos ha copado las estructuras del Estado, en tal sentido, con una constitución política que le da carta blanca en las políticas neoliberales y un narcotráfico que va en aumento, pues ya vemos los resultados.

Pregunta. – Pedro Castillo fue elegido en las urnas en el mes de julio de 2021 ¿Qué intereses crees que hay detrás de su destitución?

El Perú, este año 2023, tiene que tomar decisiones políticas de grandes consecuencias económicas, como aprobar por ley los 41 megacontratos de los sectores mineros, petroleros, agrícolas, etc. Además, está de por medio la renovación de contratos ley que tiene con muchas empresas transnacionales, es decir, hay mucho capital y beneficio para estar interesado en su destitución.

La injerencia extranjera también está detrás de la destitución del presidente Pedro Castillo Terrones, principalmente la norteamericana, por dos motivos fundamentales: el primero, por la lucha de mercado con su rival China que le va superando en los últimos 10 años a través de inversiones de proyectos de construcción y un trato más continuo. Segundo, por la visión geopolítica de como en las últimas elecciones, países como: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile y Perú se han decantado por gobiernos de izquierda o progresistas.

Pregunta. – La industria minera en el Perú es el sector más importante de la economía. Desde hace tiempo, antes de la crisis política actual, los intereses mineros privados venían presionando al Gobierno de Pedro Castillo en distintas direcciones, por ejemplo: en la liberalización de la extracción de cobre en Zafranal, Los Chancas y Michiquillay; y fiscalmente, con la exención del Impuesto General de Ventas (IGV) y el Impuesto de Promoción Municipal (IPM), exenciones que han vencido el 12 de diciembre pasado y los inversores reclaman ampliar hasta el 31 de diciembre de 2027 ¿Crees que presiones como esta pueden estar detrás de la destitución de Castillo?

Según cifras de la SUNAT, en el período enero – julio 2022, las exportaciones mineras alcanzaron un valor de 20.995 millones de dólares, que representa un crecimiento del 2,5% con respecto al mismo período de 2021 y es un 73,9% de lo registrado en 2020. En las dos comparaciones el sector minero ha tenido beneficio el primero por 508 millones de dólares y en el segundo caso 8.920 millones de dólares. En consecuencia, no debía de haber presiones fiscales de exoneraciones de los impuestos referidos (IGV y IPM), además hay que tener en cuenta que el IGV, se cobra en la compra final del bien o servicio, por lo tanto, no afecta sus beneficios, puesto que es dinero que debe ser entregado al Estado. Tales impuestos representan el 18% de las exportaciones, que si echamos números es una buena cantidad de dinero que debe ser entregados, olvidándose de la exoneración de esta. Mencioné anteriormente que el fundamento principal de la destitución de Pedro Castillo estubo fijada en lo económico y esta es una más.

Pregunta. – Estamos conmocionados por las noticias que llegan desde Perú; ya se supera la cifra de 60 muertos, muchos de ellos jóvenes, incluso menores de edad ¿Qué está ocurriendo?

Se está desarrollando una lucha directa, por parte de la estructura armada del Estado y el pueblo peruano olvidado, menospreciado y ninguneado. Ese pueblo siente que le han arrebatado su derecho democrático, la soberanía del país y la igualdad de oportunidades, al ver reforzada, por la corrupción, la casta política racista, discriminadora y clasista que se consideran los iluminados en gobernar el país, considerando que el pueblo lo conforman ignorantes, inmorales y sobre todo que no están preparados para gobernar. Esa estructura armada del Estado lo conforman las fuerzas policiales y militares, donde la figura de la señora Dina Boluarte pasa a ser un medio testimonial, puesto que otros (quienes conforman los poderes mediáticos) están en la conducción de la toma de decisiones, eso no significa que la Señora Dina Boluarte está libre de culpa; es la responsable política que tendrá que explicar en su momento, ante los juicios de genocidio por lesa humanidad y la malversación de fondos, quiénes son los personajes que actuaron entre las sombras y los visibles.

Pregunta. – ¿Cuál es el grado de unidad de las organizaciones políticas y sindicales en las protestas que están teniendo lugar en Perú?

En la actualidad, la unidad de las organizaciones políticas y sindicales no se deja notar, será por los cálculos políticos de sus formas de hacer política. Toda esta Insurgencia popular viene de las organizaciones de las regiones respectivas, que representan la fuerza del poder constituyente integrada por campesinos, mineros, profesores, estudiantes universitarios y compatriotas en general. Los partidos políticos no levantan cabeza en el contexto actual, saben muy bien que parte de culpa de la situación actual recae en ellos, principalmente los de la derecha y la ultraderecha. Los pocos partidos de izquierda no levantan la voz y sus pronunciamientos rara vez se deja notar, saben muy bien que el pueblo les va quitando legitimidad en sus luchas.

Pregunta. – ¿Cuáles son las reivindicaciones del pueblo peruano en este momento?

El pueblo peruano, dada la desigualdad social en la cual esta circunscrito, por responsabilidad de los gobiernos, se ha ido agudizando en los últimos 30 años de aplicación de las políticas neoliberales, propio de la constitución política hecha a tal medida. En el contexto actual, ante la crisis de gobernabilidad y de acciones dictatoriales de parte del gobierno de la señora Dina Ercilia Boluarte Zegarra, la mayoría de los peruanos exige las siguientes reivindicaciones:

  • Renuncia y enjuiciamiento de Dina Boluarte Zegarra
  • Cierre del congreso, golpista y corrupto
  • Libertad de Pedro Castillo y todos los detenidos
  • Nueva constitución a través de una Asamblea Constituyente.

Pregunta. – En el Estado español vivís más de 110.000 peruanos y peruanas ¿Qué estáis haciendo para apoyar la lucha de vuestro pueblo?

Las estadísticas oficiales mostraron 252.971 residentes nacidos en Perú, en España. De estos, 140.161 son ciudadanos españoles y 112.810 aún no habían adquirido la ciudadanía española, es decir, cuentan con los respectivos DNI de residencia y trabajo y un buen número de peruanos en situación irregular. En varias ciudades se organiza plantones, manifestaciones, pegada de carteles, etc. como colectivo de peruanos o de asociaciones. En Madrid se ha formado la Coordinadora Internacional de apoyo al pueblo peruano, integrada por más de 17 organizaciones sociales, culturales y políticas.

La Insurgencia Popular va tomando mayor participación democrática de los compatriotas, puesto que las protestas se están dando en más del 60% del suelo peruano. Para impedir este derecho democrático, la dictadura cívica militar muestra su parte más reaccionaria y fascista al intervenir la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y otras, donde, en operativos irregulares, las fuerzas policiales arremeten sin presencia del Ministerio Público, sin asesoría legal para los intervenidos, con impedimento de las funciones de la defensoría del pueblo y el maltrato deshumano de las detenidas y detenidos. Asimismo, la Embajada de Perú en España emite un comunicado intimidando a la compatriota Lourdes Huanca por sus recientes entrevistas de denuncia de los hechos que se dan en el Perú, poniendo en descubierto su detención cuando arribe al país de origen.

Desde el exterior, seguiremos denunciando todos los atropellos contra los derechos fundamentales de nuestros hermanos, así como el carácter dictatorial de este seudo gobierno de Dina Boluarte, el Congreso corrupto y golpista y la injerencia norteamericana.

En nombre del Comité de Redacción de Tribuna Socialista, os deseamos mucha fuerza y éxito al pueblo peruano en su legítima y justa lucha.

Roberto Tornamira
para Tribuna Socialista

Sin indústria no hay futuro

Los días 25 y 26 de enero, la UGT FICA organizó en Algeciras unas jornadas sobre la transformación del sistema productivo. En las mismas, el Secretario General de UGT, Pepe Álvarez, manifestó que los fondos de recuperación son una oportunidad para transformar la industria de nuestro país, pero es necesario un consenso social y político para establecer una estrategia industrial. Ha valorado el anteproyecto de la ley de industria, porque será bueno para la clase trabajadoras, pero se necesita que esta ley además de ser una realidad, cuanto antes, se mantenga en el tiempo y no se cambie en función del color político del gobierno de turno.

Pepe Álvarez señaló que el PIB industrial en España en 2021 fue del 15,3% y hay que llegar al 30% y que la industria emplea a más de dos millones de trabajadores y trabajadoras. Asimismo, apeló a potenciar la industria desde la colaboración público-privada, contando con las empresas matrices y con las pymes de nuestro país

El cambio de modelo productivo es un mantra que se lleva escuchando desde hace más de 40 años, y nadie sabe a ciencia cierta qué quiere decir exactamente. Por el camino hemos cerrado astilleros, gama blanca, siderurgias, minas, y se han sufragado cientos de expedientes de cierre con fondos públicos, y durante todo ese tiempo se ha ido perdiendo, diluyendo una concepción del modelo industrial liderado desde lo público, no con ayudas para destruir empleo sino para crearlo.

Nuestro país es el país de la Unión Europea con más kilómetros de costa y el país de la Unión Europea con más horas de sol. Parece claro que la apuesta pública por explotar industrialmente estos privilegios naturales sería una apuesta ganadora.

Desde la generación energética hasta la fabricación de vehículos con cero emisiones (hoy se apuesta por el vehículo eléctrico pero se piensa que el futuro pasa por el hidrogeno), necesitamos un proyecto industrial de país. ¿que hay dinero proviniente de los planes de transformación y resiliencia?. Bienvenidos sean, pero no esperemos que sean las multinacionales ni las Pimes las que agoten estos fondos porque caerán en un pozo sin fondo.

Se ha demostrado que cuando se trata de proteger bienes esenciales, el sector privado no es el más adecuado puesto que prioriza el beneficio económico a corto plazo al beneficio social y colectivo. Por tanto, un pacto por la industria debe ser liderado desde los gobiernos para garantizar la producción de aquellos bienes necesarios para nuestra sociedad.

Y alerta: producir tanques y bombas también es industria, y desde luego, no es el modelo industrial que la mayoría de socialistas deseamos para nuestro país.

Baltasar Santos
Comité de Redacción de TS

La campana no va a misa, pero avisa

Han pasado más de tres meses desde que las organizaciones sindicales, UGT y CCOO, alzaron la voz para reivindicar salarios justos para los trabajadores, entendiendo que los beneficios empresariales están alcanzando valores que suponen en muchos casos cifras tan elevadas que ofenden e indignan a muchos asalariados y a sus familias, que han visto como la alta inflación les ha dado un nuevo y duro golpe, siendo víctimas, una vez más, de una crisis a la que a la clase trabajadora no se la puede responsabilizar y mucho menos ser quienes la paguen, una y otra vez; las consecuencias de una inflación que alcanza récords históricos, poniendo en situaciones muy difíciles a muchas familias y, empeorando notablemente la de muchas otras, que ya se encontraban ante situaciones muy precarias. La pérdida salarial acumulada de los trabajadores, desde el año 2013, viene siendo la dinámica normal ante las diferentes y anteriores crisis. Esto deriva a un aumento de la pobreza y pone en el umbral de la misma a muchas otras familias.

Tal y como he dicho al principio, los sindicatos alzaron la voz… y poco más. Creo recordar un par de concentraciones bajo el lema “salario o conflicto”: la primera, el 7 de octubre, por el “día internacional del trabajo decente”, ante la sede de la patronal, y la segunda, el 3 de noviembre en la Plaza Mayor de Madrid, a las que pude asistir y participar gracias a las horas sindicales que me corresponden como representante de los trabajadores.

En mi centro de trabajo también estamos sufriendo los bajos salarios y la inflación. Recuerdo realizar un comunicado como representante de los trabajadores de UGT, en el que se daba una explicación del cómo nos está afectando la inflación y la pérdida salarial acumulada que estábamos sufriendo en estos dos últimos años. Este comunicado lo hice público en los tablones de anuncios del centro de trabajo, añadiendo al mismo las fechas para las convocatorias que estaban previstas para el 7 de octubre y el 3 de noviembre, incluso para una manifestación, el 15 de octubre (sábado) que en este caso no convocaban los sindicatos, sino que fue el movimiento de pensionistas, liderado por la COESPE, quienes reivindicaban salarios y pensiones iguales al IPC. Pronto me di cuenta que las fechas que estaban previstas, excepto la del día 15, para las concentraciones que convocaban UGT Y CCOO, no facilitaría la presencia de trabajadores, ya que eran días de diario y en horario de mañana. De esta manera las concentraciones no estaban pensadas para que los trabajadores y sus familias pudiesen salir a la calle a reivindicar y protestar contra la evidente pérdida de poder adquisitivo que se ha producido en 2022.

Después del 3 noviembre, finalizadas las 2 concentraciones que estaban programadas, y sin aparecer por la del día 15, algo incomprensible, no hemos vuelto a tener noticias de las organizaciones sindicales, ni de las futuras acciones a realizar ante la grave situación provocada por el alza de los precios que ha encogido los salarios. Parece que lo que se preveía como un otoño caliente se ha enfriado con la llegada del invierno; se ha olvidado toda acción, movilización y lucha, por lo menos de manera colectiva y organizada, dejando abandonados a su suerte a los trabajadores y trabajadoras en cada empresa.

En el último mes y medio del año pasado, los representantes de UGT de mi centro de trabajo decidimos seguir realizando comunicados, animando a los trabajadores a luchar por salarios justos, reivindicando subidas salariales acordes al IPC, e incluso proponiendo a la empresa una cláusula de revisión salarial, que fue rechazada, alegando que nuestro salario lo establece el convenio colectivo de aplicación, cerrado desde antes de la ola inflacionaria que sufrimos.

La modesta, pero necesaria acción sindical que hemos podido realizar durante este último mes y medio, los representantes de UGT en el centro de trabajo la valoramos de manera muy positiva, teniendo en cuenta que nos ha servido para conocer la opinión de los compañeros, la postura de la empresa e incluso analizar y valorar la correlación de fuerzas para determinar si es posible o no plantear un conflicto en el centro de trabajo, algo que consideramos muy complicado, debido a que somos una empresa de algo más de 250 trabajadores.

Ante un problema de tal envergadura no se puede abandonar a su suerte en cada centro de trabajo, donde la presencia o ausencia sindical, como la capacidad de negociación que puedan ejercer los trabajadores es muy limitada. Las reivindicaciones que iniciaron las organizaciones sindicales UGT y CCOO deben tener continuidad, dando la posibilidad a los trabajadores de participar, de sumarse.

Es necesaria una gran movilización para recuperar el poder adquisitivo perdido en los años 2021 y 2022; es justo pedir salarios dignos; será digno que nuestras organizaciones lideren y movilicen esta y tantas otras luchas como sean necesarias para mejorar las condiciones de los trabajadores.

Juan Fernando Díaz-Mayordomo Martínez
Sindicalista de la UGT en Madrid.

Editorial: La Economía va bien, según a quién preguntes

El legítimo ejercicio de decir lo que se piensa es tan saludable como hacer deporte. Es agotador, sí, como el ejercicio físico, pero según los facultativos estimula el organismo y se duerme mejor. También se corre el riesgo de lesiones, pues siempre habrá quién nos pongan una zancadilla o la etiqueta de “enemigo”. El Comité de Redacción de Tribuna Socialista venimos practicando esta disciplina desde que iniciamos la actividad en julio de 2005, y lo hacemos como un deporte de equipo, debatiendo cada editorial que firmamos. En TS-140 queremos poner el foco en la situación económica.

El Gobierno de coalición resalta y pone en valor lo bien que va la economía: el IPC se ha moderado al 5,7% “el más bajo de Europa”; la tasa de paro es la de las más bajas desde que hay registros; la temporalidad ha caído en picado; tenemos los precios de energía, gas en particular, más bajos de la UE…

Todo eso que se dice y se publica es cierto, los datos son irrefutables. No obstante, como decía Gila: “depende de con quién lo compares”.

En relación con el IPC(1), en 2021 se impuso el IPC medio, 3,08%, para la revalorización de las pensiones y para las comparativas con el incremento salarial, cuando el IPC interanual a diciembre fue del 6,5%. Este año que ha terminado, el IPC medio se ha situado en el 8,39%, sin embargo, se toma de referencia el interanual a diciembre que ha sido del 5,7%.

Las Pensiones contributivas, que representan el 95% de todas las pensiones, se revalorizaron para 2022 con un 2,5%, cuando debieran haberse revalorizado con el 6,5%, acorde al IPC de diciembre. Por lo que las pensiones contributivas arrastran un déficit del 4%. Para 2023, la revalorización aprobada por el Gobierno para las pensiones contributivas es del 8,5%, parejo al IPC medio del año pasado, por tanto, siendo una medida positiva motivada por la movilización del movimiento de pensionistas del 15 de octubre, se arrastra una pérdida de poder de compra del 4%. Sin olvidar la pérdida de poder adquisitivo de los años en los que el PP impuso el incremento de las pensiones con un mísero 0,25% (de 2014 a 2017 ambos inclusive).

Por su parte, los salarios se incrementaron en promedio el 1,47% y el 3,24%, en 2021 y 2022 respectivamente. Esto supone una pérdida acumulada, en estos dos últimos años, del 7,54%. Comparando el incremento con el IPC de diciembre, que es el que el Gobierno está utilizando este año.

Hay que señalar, pues ahí el foco alumbra con menos intensidad, que el IPC de la cesta de la compra: Alimentación y bebidas no alcohólicas, se ha situado en el 15,7%, prácticamente tres veces el IPC interanual y el doble que el IPC medio. Esto vale para salarios y para pensiones. Para evitar este juego de IPCs; entre interanual, subyacente, medio… habría que aplicar el mismo principio que se utiliza en derecho penal: “la condición más beneficiosa”, en este caso para el ciudadano. Como veremos a continuación esta propuesta no es descabellada, a la vista de los beneficios empresariales.

Para la clase empresarial la economía va muy bien, aunque no lo reconozcan. Los beneficios de las 35 empresas que componen el Ibex, se estiman en 56.321 millones de euros, al cierre de 2022, a expensas de que las empresas hagan públicos sus beneficios al cierre del 4º trimestre de 2022. Banco Sabadell ya ha declarado que, en 2022, ha obtenido un 62% más de beneficio neto que en el ejercicio anterior.

Un dato que orienta sobre la lujuria en la que está instalado el mercado libre, libre según para quién, es la remuneración de un banquero (no confundir con un bancario) del Banco Santander que en 2021 percibió una remuneración de 14,6 millones de euros; dato aportado por la Asociación Española de Banca (AEB). Alguien puede argumentar que esto es anecdótico, pero estaría mintiendo, pues la “anécdota” beneficia, al menos, a 221 directivos del sector financiero, que cobran más de 1 millón de remuneración cada año, según la misma fuente, la AEB. Por ejemplo, la señora Botín, presidenta del Banco Santander percibió en 2021 (aún no hay datos del 2022) 12,29 millones de euros, un 23% más que antes de la pandemia. El consejero delegado del BBVA, el Sr. Álvarez tuvo una remuneración de 9,16 millones de euros y el presidente de Caixabank, el Sr. Goirigolzarri, dobló la remuneración que tenía en Bankia, al pasar de cobrar en torno a 800.000 euros al año, cuando Bankia era de propiedad pública, para percibir en 2021 1,7 millones de euros. Remuneraciones que no incluyen las aportaciones a los Fondos de Pensiones.

Estos datos son de estos años de pandemia y crisis. Datos que no permiten pensar más que el alza desmesurada de los precios tiene la finalidad única de saquear los bolsillos de la clase trabajadora para cebar las cuentas de una minoría social privilegiada. Una vergüenza, en definitiva, porque esos beneficios salen del incremento de los precios de los productos básicos.

La lujuria económica no está instalada solo en el sector financiero. Se estima que las empresas de la energía también han obtenido beneficios multimillonarios: Iberdrola 12.825 millones de euros, Repsol 6.033. O las de telecomunicaciones, como Telefónica, con un beneficio estimado de 12.815 millones de euros. Los presidentes de estas empresas obtuvieron remuneraciones estratosféricas, en 2021: el señor Galán, presidente de Iberdrola, se embolsó 13,2 millones de euros, el Sr. Brufau, presidente de Repsol, obtuvo una retribución de 2,77 millones de euros y el presidente de Telefónica, el Sr. Álvarez Pallete, percibió 1,92 millones de euros.

El Banco de España ha hecho público que los beneficios empresariales han crecido siete veces más que los salarios. ¿Solo 7 veces? Teniendo en cuenta que, según el INE, el salario mediano en España en 2021, mismo año de las cifras dadas respecto a las remuneraciones de los altos directivos, fue de 1.757,4 € brutos. Según esto, los percibido por el presidente de Iberdrola supone 626 veces el salario mediano de los trabajadores y trabajadoras, y la remuneración de la señora Botín supone 583 veces dicho salario mediano.

En una cosa tiene razón la ministra Belarra, cuando llama “capitalistas despiadados” a los propietarios y directivos españoles, y pone de ejemplo a Juan Roig, presidente y propietario de Mercadona – este señor tuvo un sueldo bruto de 10,65 millones de euros en 2021-. Si tomamos el Convenio Colectivo de Mercadona, veremos que el grupo profesional mejor pagado es el de “Gerentes y Coordinadores”, con un sueldo base mensual de 1.643,35, es decir que el Sr. Roig, ese que tanto se ha ofendido por las palabras de la ministra, gana 540 veces más que la media de los mejor pagados de su empresa. En lo que no tiene tanta razón la Sra. Belarra, o habría que matizar, es en que solo señala a los capitalistas despiadados, como si hubiese un capitalismo no despiadado.

Por otra parte, en relación a los datos de empleo, es indudable que las estadísticas de temporalidad han mejorado, en el sentido de que con el cambio legal en la última reforma laboral, la que no derogó los aspectos más lesivos de las reformas de 2010 y 2012; al derogar el “contrato de obra o servicio” y flexibilizar, es decir, ampliar las posibilidades de uso del “contrato fijo-discontinuo” la temporalidad ha caído de forma muy significativa, al haberse reducido un 5%, respecto a 2021.

El número de parados, con datos de la EPA a cierre del 4º trimestre de 2022, se ha situado en 3.024.000 (12,9%), lejos del 1.927.600 (8,60%) que arrojó la EPA al final de 2007, mejor dato de paro previo a la citada crisis. El empleo de los jóvenes menores de 25 años tampoco ha ido bien, pues el paro juvenil ha subido del 31,2% de 2021 al 32,3% en 2022.

Hay un dato que quizá nos dé una imagen fidedigna de la situación del empleo en nuestro país, como lo es el número de horas trabajadas semanalmente, dato que el INE desagrega por trimestres. Según esta fuente, la media de horas trabajadas semanalmente, por los y las asalariados, en 2008, fue de 547.787.300, mientras que la media de los tres primeros trimestres de 2022 ha sido de 521.109.100, un 4,87% inferior al primer año de la gran crisis de lo que va de s. XX. ¿Se puede decir que hemos salido de la crisis de 2008? La mayoría de la sociedad no.

El último informe que publicó el INE, en junio de 2022, en base a los datos de 2021, el riesgo de pobreza se ha incrementado hasta el 27,8%, casi un punto más respecto a 2020, cuando el riesgo era del 27%.

Podríamos analizar otros factores e índices, pero ya no sería una editorial sino una tesis, y no es nuestra intención desarrollar un documento excesivamente extenso. Con los datos analizados, podemos sacar al menos tres conclusiones objetivas:

  • Los salarios y las pensiones están perdiendo poder adquisitivo.
  • La inflación no se justifica, en un porcentaje muy importante, con el alza de los carburantes y/o la energía, sino con el incremento de los márgenes de beneficio de las grandes empresas y grupos empresariales.
  • Los datos estadísticos de empleo han mejorado, pero aun no se ha recuperado el nivel de empleo ni de horas trabajadas previo a la crisis económica que el mercado libre desató en 2008.

Y alguna conclusión política:

  • Están muy bien la ayudas y medidas que el Gobierno viene tomando, pero es evidente que esas medidas paliativas y transitorias no resuelven los graves problemas estructurales que generan pobreza entre las asalariados y asalariados.
  • Que no es posible hablar de pactos de rentas, no de hecho ni de derecho, con una clase empresarial avariciosa y despiadada.
  • Que es necesario defender las rentas del trabajo, no solo en el salario directo (los sueldos), también el salario diferido (las pensiones) y el salario indirecto (los servicios públicos: Sanidad, Educación y Dependencia.

Fuente: INE

Nicolás Redondo Urbieta.

Una vida de lucha, en defensa de los derechos de los trabajadores

Se ha ido Nico, el de la generación del 27, la obrera, no la literaria. Nació el 16 de junio de 1927, en Barakaldo. Sufrió en su infancia la guerra civil desatada por quienes no soportan los avances sociales y las libertades para la mayoría. Así, siendo niño, entre los 9 y los 12 años, soportó el hambre, el miedo provocado por los bombardeos y el exilio; con 11 años, junto a más de dos mil niños y niñas, embarcó en el Habana, que zarpó desde Santurce rumbo a Francia.

No regresaría hasta finales de 1939, para encontrase con la España del “Cara al Sol” y la represión.

Como era lo habitual en aquellos años, comenzó su vida laboral en la pubertad, en La Naval de Sestao, con 15 años. Nicolas fue de los que estudiaba y trabajaba; por la mañana en la Escuela Náutica y por la tarde en la fábrica. Participó en las primeras huelgas obreras contra el franquismo en 1946 y 1947, en las que se mezclaba la euforia por la victoria aliada en la IIGM, con la resistencia de los trabajadores en España contra la miseria y la sobre explotación. En aquellos años ya era militante de base de la UGT y del PSOE colaborando con el reparto de propaganda, lo que le supuso la primera detención, en la primavera de 1951.

Participó activamente en la huelga de la Naval del 30 de abril del 62, en solidaridad con la que se había desatado el 7 de abril en la mina asturiana de la Cuenca del Caudal, en el Pozo Nicolasa. No descasará de colaborar en los conflictos obreros de la década de los años 60 y en viajar por todo el territorio del Estado, haciendo proselitismo y organizando sindical y políticamente; actividad que conllevaba el riesgo de cárcel y de pérdida del puesto de trabajo. Comenzó a formar parte de las direcciones del PSOE y la UGT en 1970 y el 1971, respectivamente. La Naval le despidió en 1973, era uno de los “precios” que se corría el riesgo de pagar por ser coherente.

Fue en ese año de 1973 cuando, en el XII Congreso de la UGT, es elegido Secretario General por vez primera. Participó en todos los acontecimientos políticos, sociales y de Partido de la década de los 70, destacando su actitud inteligente y generosa en el Congreso del PSOE, celebrado en Suresnes, en el que optó por apoyar a Felipe González como Secretario General del PSOE, a pesar de que él contaba con apoyos suficientes para serlo, con el criterio de no dividir al Partido y optar por una persona más joven, con capacidad probada.

Fue uno de los diputados secuestrados en el Congreso de los Diputados el 23 de febrero de 1981. Su respuesta fue la de la defensa de la democracia llamando a la movilización y exigiendo la depuración de responsabilidades.

La década de los 80 comenzó alterada por el intento de golpe de Estado y continuó siendo dura para Nicolas Redondo, quizá la más dura ideológicamente, pero, en la adversidad, prevaleció su sentido de la coherencia y la lealtad a los intereses de la clase trabajadora: se opuso a la permanencia de España en la OTAN, en el referéndum de marzo de 1986; renunció a su acta de diputado, en octubre de 1987, por el desacuerdo con el Gobierno en las políticas económicas y el reparto de la riqueza, acto en el que fue secundado por las también diputados, Antón Saracibar y Cándido Méndez; convocó, junto a las CCOO de Marcelino Camacho, la huelga del 14 de diciembre de 1988, frente a las políticas “liberales” del Gobierno Socialista.

Tras una vida de lucha en defensa de los intereses de los trabajadores, en 1994 puso punto y final a su dedicación sindical al frente de la Unión General de Trabajadores, Nicolás ha vivido serenamente y siendo receptor del cariño y la gratitud de sus compañeros y compañeras. Sirvan estos párrafos para dar una pequeña idea y recordar quién fue este gran defensor de las libertades y los derechos de quienes viven de su salario.

Que la tierra te sea leve, compañero.

Roberto Tornamira
4-ene-2023

Canciones con poder: La Hoguera

Las sentencias a muerte por ahorcamiento en Irán impiden que este año no finalice la sección cultural de Tribuna Socialista: Canciones con Poder, sin traer la canción de Javier Krahe “La hoguera”.

Este es un tema que formó parte del álbum “La Mandrágora”, lanzado en 1981, en el que, junto a Krahe, participaron Alberto Pérez y Joaquín Sabina. Con su característica ironía y retranca, Javier Krahe denuncia y rechaza, a su manera, la pena de muerte. Hacía tan solo 6 años, el 27 de septiembre de 1975, que se había ejecutado en España a los últimos 6 condenados a muerte por el franquismo.

Si bien es cierto que la Constitución de 1978 no contempla la pena de muerte, España, hasta 1985, no ratifica el Convenio nº 6 de la Convención Europea de Derechos Humanos, por el que se abolía la pena capital, excepto para tiempos de guerra. Y se mantendrá la pena de muerte hasta 1995, en el Código Penal Militar. Por tanto, la creación de Krahe se enmarca en el contexto histórico en el que se puede decir que la pena de muerte en nuestro país se va extinguiendo, pero no se extinguirá del todo hasta 14 años después de editada esta canción.

Por desgracia para la humanidad, la pena de muerte continua en vigor en muchos países. Según datos de Amnistía Internacional, en 2021 se registraron en el mundo 579 ejecuciones, en países como Arabia Saudí, China, EE.UU., Egipto, Emiratos Árabes Unidos (Abu Dhabi, Dubai…), India, Irán o Japón… y así hasta 92 países. Esta cifra representa un 20% de incremento en ejecuciones respecto a 2020, año en el que tan solo en los Estados Unidos se ejecutó a 17 personas.

El catálogo de formas que describe Krahe en su canción está muy vivo, si se me permite la ironía:

  • EE.UU., utiliza principalmente la silla eléctrica y la inyección letal.
  • China, Corea del Norte, Somalia o Vietnam se decantan por el fusilamiento
  • Japón, Singapur y los países musulmanes, en los que hay pena de muerte, prefieren la horca.
  • En el caso de Arabia Saudí se utiliza, junto a la horca, la decapitación.

El Estado teocrático de Irán, donde la religión dictamina la política, vive una ola de represión contra su pueblo. Todo comenzó el 13 de septiembre de este año con la detención y agresión brutal a la joven Masha Amini, por parte de la policía guardiana de la moral; por llevar el velo mal colocado. Su muerte no cuenta en la estadística de ajusticiados, pero el resultado de la detención y la brutalidad fue la muerte.

Tres meses después, hay 28 condenados a muerte, varios de ellos ya han sido ahorcados, sin contar los más de 300 muertos en la criminal acción de los cuerpos represivos del Estado.

Estoy convencido de que Javier Krahe hubiese entonado “La hoguera” ante estos hechos y ante la despreocupación social general al respecto.

Roberto Tornamira

Comité de Redacción de Tribuna Socialista

Sugiero escuchar la irreverente versión de Whenpacovenga

La derecha no soporta gobiernos de izquierdas, tampoco en Perú

El presidente de Perú, Pedro Castillo, fue detenido el día 7 de este mes de diciembre y desde ese momento permanece encarcelado. Sin duda que este señor habrá cometido errores, pero eso solo corresponde juzgarlo al pueblo peruano. Queda claro, una vez más, como en otros países, que la derecha acosa y derriba hasta hacerse con el poder, por las urnas o por las malas.

Los lobbies y las instituciones del capital financiero no permiten que los gobiernos se salgan de las directrices marcadas por estos organismos no sometidos a la democracia. Instrumentos de poder financiados por el capital financiero internacional, y por los propios gobiernos, como es el caso del Fondo Monetario Internacional (FMI), por mencionar un ejemplo.

El férreo marcaje a los gobiernos no se produce solo en países que no sean primeras potencias, y si no que se lo pregunte a Liz Truss, de Gran Bretaña. La primera ministra británica no cesó porque su pueblo la rechazase por no hacer nada por paliar la carestía de la vida, ni por deteriorar el Sistema Público Sanitario, no, dimitió por contrariar los intereses de los inversores al generar dudas sobre la capacidad de pago de la duda externa británica, al proponer, en un exceso de celo para con los privilegiados, cuando quiso aplicar bajas radicales de impuestos; eso sí, para los ricos.

A Pedro Castillo no le perdonan su pasado sindical como líder del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú (SUTEP), ni han olvidado su liderazgo en la huelga de enseñanza de 2017. Y quizá lo más importante, no han aceptado que ganase las elecciones a Keiko Fujimori, el “caballo” por el que el capital, nacional e internacional apostaba, para llevar a cabo las reformas que empobrecen a los pueblos para enriquecer más si cabe a los ricos.

Pedro Castillo ha sido acosado política, judicial y mediáticamente, como antes lo fueron Lula en Brasil o Evo en Bolivia. Los golpes de Estado ahora se dan sin ejército, aunque si es necesario no lo descarten.

Utilizan a la advenediza Dina Boluarte, una de esas figuras políticas “independientes”, que resultan ser independientes solamente del pueblo trabajador. Un personaje que se presentó a las elecciones por el mismo Partido que Pedro Castillo, pero que siempre se ha jactado de no pertenecer a ningún partido. En eso no mentía, ella solo obedece a los intereses de la burguesía peruana.

Es lógica la posición que ha adoptado la Confederación General de Trabajadores Peruanos (CGTP), al repudiar el cruel asesinato de más de veinte trabajadores, algunos de ellos menores de edad, en Apurímac, Ayacucho, Huancavelica, Arequipa, Junín y La Libertad, asesinados a manos de las fuerzas policiales y del ejército.

La CGTP cumple con su responsabilidad de defensa de los intereses de la clase trabajadora peruana, al rechazar la declaración de estado de emergencia nacional y el encarcelamiento de líderes populares, y exigir su inmediata puesta en libertad.

Es obedeciendo a los intereses del capital internacional por lo que Boluarte se niega a convocar elecciones presidenciales de manera inmediata; quieren tiempo para implementar las reformas exigidas y para garantizar que cuando se convoquen las elecciones ganará la opción que representa los intereses de la minoría social.

Dicen haber depuesto al ex presidente por querer dar un autogolpe de Estado, y es efectivamente eso lo que están aplicando Baluarte y la derecha peruana: reprimiendo salvajemente al pueblo trabajador, encarcelando a todo opositor y cercenando la frágil democracia de Perú.

Las organizaciones de la clase trabajadora peruana han situado la salida a esta situación, mediante el adelanto de las elecciones generales y otorgando todo el poder al pueblo, a través de una Asamblea Constituyente que ponga los intereses de la mayoría social por encima de los intereses de los oligopolios y las mafias enquistadas en las instituciones del Estado.

Como trabajador que se siente internacionalista, consciente de que los problemas que afijen a los trabajadores en cualquier país tienen el mismo origen y por eso solo la solidaridad y la organización a nivel internacional pueden solucionarlos, me siento consternado ante lo que está ocurriendo en Perú, donde las libertades han sido cercenadas, las manifestaciones prohibidas y donde los manifestantes son asesinados en las calles.

Es urgente que pare la represión criminal que Boluarte ha desatado contra el pueblo trabajador peruano. Es imprescindible la disolución del Congreso y la constitución de una Asamblea constituyente.

Si el pueblo es soberano, denle, de inmediato, la capacidad de establecer la democracia.

Rogelio Obrador
Militante socialista de Madrid

Respeto al orden constitucional

Nuestro derecho penal, derecho democrático, se fundamenta en nuestra Constitución y su contenido. Se diferencia del derecho penal anterior, derecho de una dictadura, por no ser un derecho penal meramente punitivo y represivo; aunque aún contiene reminiscencias del pasado que deben ser actualizadas, acorde al contexto del derecho penal de los países de nuestro entorno. Es el caso de la necesidad de reformar el “delito de sedición”, figura penal cuya formulación en nuestro Código Penal data del siglo XIX, y reforzada en el s. XX por el régimen franquista.

Nuestro derecho Moderno, en este ámbito penal se orienta hacia un carácter rehabilitador y/o retributivo, sobre todo.

Es decir, tenemos un Código Penal que no sólo persigue y castiga los delitos de los ciudadanos, no sólo represor de hechos y conductas, sino que principalmente busca rehabilitar y que se asuman responsabilidades por los ciudadanos que han incurrido en algún tipo penal.

Estas ideas responden a nuestra forma de comprender la sociedad democrática que compartimos, a saber: una sociedad democrática, madura y corresponsable. Y lo es en todos los ámbitos que la componen, sin excepción. De ahí que frente a los problemas que enfrentamos de orden político no es admisible una tipificación simplista de los delitos contemplados, ya que nos adentramos en una complejidad lógica que se determina por nuestro derecho constitucional.

Este punto de partida sirve para observar que nuestro ordenamiento político-territorial, derivado de nuestro artículo 137 de la Constitución, se fundamenta en la arquitectura de instituciones territoriales, Municipio, Provincias, y Comunidades Autónomas, que garantizan la convivencia pacífica y el equilibrio territorial.

Este modelo cuasi federal, además, resolvió nuestro furibundo centralismo ademocrático, permitiendo con diferentes variables la convivencia de autonomías y nacionalidades.

De la misma manera, ésta lógica de convivencia, respeto y equilibrio nos ha permitido avanzar y mejorar sustancialmente en nuestras normas e instituciones territoriales, a pesar de conflictos más o menos graves. Conflictos que no han conseguido romper ni nuestra Constitución, ni nuestro país, a pesar de haber supuesto un riesgo cierto en su intento de quebranto desde el Gobierno catalán como en la respuesta que se dio por el Gobierno central durante los acontecimientos del 2017. Nuestros tribunales, en sus diferentes interpretaciones, resolvieron los diferentes problemas de carácter penal, y determinaron las penas.

Lo único que podía romperse era una determinada visión de «nuestra España»…una idea que pervivía al margen de nuestra Constitución. Sin embargo, nuestra actual España, ni se rompió, ni desapareció, al contrario, se mantiene más vital y plural que nunca, afortunadamente y se demostró que los problemas políticos deben resolverse mediante la política, y no con sanciones y penas.

De nada sirve castigar a independentistas irredentos para que todo siga igual, ni imponer castigos para ejemplo de herejes, ni resuelve el problema, ni evita su enquistamiento.

Hemos aprendido desde hace tiempo, y estos hechos refuerzan esa visión, que solo el diálogo, la conciliación y el acuerdo fomentan la convivencia y permiten avanzar en la solución de conflictos, por lo que debemos legislar en esa dirección. Y en nuestra democracia se legisla en el Las Cortes, mediante un proceso legislativo soberano y respetuoso con nuestro ordenamiento, modificando y elaborando normas, leyes y acuerdos para favorecer la convivencia y el respeto a los derechos humanos de los ciudadanos y no a conceptos sacrosantos.

Y por cierto, nuestro Parlamento y Senado se renuevan cada cuatro años desde el respeto a los procesos democráticos. ¿Qué se puede decir de la institución que, estando obligada a renovarse, se niega a ello? ¿Qué le decimos alguien que por su voluntad ademocrática se perpetúa en el poder?

Que sería un dictador.

Eduardo
Militante socialista de Madrid

Los Barones

Quizás cuando leáis esto, me consideréis un nostálgico, no suelo serlo, pero en lo que se refiere al tema del que os quiero hablar hoy, sí que lo soy. Cuando yo comencé a militar en nuestro querido Partido los “barones”, eran unas personas, muy lejos del socialismo, con un título nobiliario que en España y en otros países es inmediatamente inferior al de vizconde. que en la edad media formaban parte de la corte, a veces como bufones del Rey, otras pretendiendo derrocarle y siempre viviendo del pueblo dominado.

Hoy los llamados Barones, dentro de nuestra organización, vienen a ser algo parecido, lo que ocurre es que en pleno siglo XXI esto chirria, a mí me parece anacrónico, impresentable e indecente. La estructura de los títulos nobiliarios, propios de la edad media, nada tenía de social, ni de solidario, ni tampoco democrático, pues eran nombrados por el Rey, cuyo único mérito era la fidelidad a la corona.

Hoy los Barones a los que me refiero, están instalados en su poltrona, gracias a los votos de los ciudadanos, pero a lo único que son fieles, es a su ansia de mantenerse en su escaño, cueste lo que cueste, porque realmente lo han hecho su forma de vida, han hecho de la política, un medio de mantener un estatus, que en cualquiera de sus hipotéticos empleos, no hubieran soñado nunca.

Pues bien, algunos de estos “Barones”, viendo peligrar su poltrona, ante el riesgo de perder en su baronía, el apoyo de esos capitalistas a los que tanto protegen, se revelan ante cualquier intento de ajuste social, que implique que los que mas tienen mas aporten. Por eso, están tan molestos con la estructura orgánica actual de nuestro gobierno, que tiene que realizar auténticos malabarismos, para poder aprobar unas leyes y unos presupuestos, cuya tendencia sea la protección de los más débiles.

Es absolutamente bochornoso, lamentable y patético el espectáculo, que alguno de estos “Barones “, protagoniza día tras día, uniéndose en sus planteamientos, por una parte a la derecha mas rancia de nuestro país, y por otra, a nuestros impresentables dinosaurios políticos, que solo fueron socialistas en la clandestinidad, y que después de destruir gran parte de nuestras señas de identidad, se colocaron vergonzosamente mediante las puertas giratorias, en las posiciones más que relevantes, que en ningún caso les corresponden y que utilizan, para un bombardeo constante, a la labor más o menos adecuada de los compañeros, que tienen la responsabilidad actual de gobernar nuestro país, que evidentemente no lo hacen como me gustaría, pero que al menos, aunque sea por necesidad, permanecen más a la izquierda, que lo hicieron ellos en su día.

A mí, evidentemente no me entusiasman, algunas de las compañías, de las que nuestro presidente se rodea, pero vista la calidad de los políticos actuales, me doy con un canto en los dientes, pues al menos crean un grupo mas social, que en mi opinión obliga a legislar, de una manera mas solidaria con los mas necesitados

Queridos “Barones”, seguramente que tenéis el carné del PSOE, como yo, pero al margen de ese papelito, si en algún momento de vuestras vidas, habéis sido socialistas, os pido, os ruego, no que volváis a serlo, pues eso seguramente es imposible, pero al menos que dejéis trabajar al que lo intenta, por una sociedad algo mas justa. No os preocupéis, seguro que ya tenéis apalabrada, alguna de las abundantes puertas giratorias, que injustamente garantice vuestro futuro.

Felicidades a socialistas y también a los que no lo son, no solo en estas comerciales fiestas sino siempre.

Paco Ascón
Xares, 24 de diciembre de 2022

Guerra tras Guerra

De nuevo Europa en guerra, y, como otras veces, un dictador disfrazado de elecciones plebiscitarias ha decretado una invasión y la guerra a otro país, siempre más débil.

Putin, de manera larvada antes y abiertamente ahora, está arrasando a la barbarie al pueblo ruso, y masacrando al ucraniano.

Otra vez asistimos a maniobras de contención y condena, a intentos de apaciguamiento para «convencer» al lobo de que respete las vidas ajenas…los nuevos Sudetes y Polonia (Donbas, y Crimea) no sirven para que veamos sus verdaderas intenciones ni para, finalmente, evitar la guerra abierta.

Y en medio los seres humanos, muerte tras muerte.

¿Y, qué hacemos los demás? Enviamos material bélico, hacemos declaraciones e imponemos sanciones, mientras la guerra continúa.

La guerra, la destrucción, las masacres, las constantes violaciones de todos y cada uno de los derechos humanos continúan sin que seamos capaces de frenar esta locura.

En medio de semejante situación, es comprensible que se ayude a Ucrania, refugiados, hospitales, ayuda material de reconstrucción, e incluso material bélico, ya hubiese querido nuestra 2 República…y sin embargo esta política de «ayuda» se asemeja demasiado a aquella de » No intervención». Ni evita la guerra, ni la pone fin, tan sólo la alarga y las personas siguen sufriendo y muriendo.

Y no se nos olviden las guerras de Yemen, Afganistán, Sudan, Sahara, etc.

¿Qué hacer?

Lo sabemos perfectamente.

Solo organismos internacionales de Paz, con el reconocimiento y respeto inexcusable de todos serían capaces de imponer la paz. La paz humanitaria, no la paz romana.

La ONU, y otros organismos internacionales deben ser respetados y tenidos por garantes absolutos de la paz y el respeto de los Derechos Humanos.

No podemos perpetuar las condenas tibias e inútiles, las intervenciones militares catastróficas las ayudas de material bélico a los contendientes, aunque sea justificable a quien se defiende de la agresión, son inútiles.

Hay actitudes de algunos países dignas de consideración, de reconocimiento por la ayuda que prestan ante las desgracias y miserias de la guerra, pero sólo son paliativas, y aunque decentes no frenan la barbarie.

Lo demás son buenas intenciones, y en algunas ocasiones… tráfico de armas.

NO A LA GUERRA, es ilimitado, incuestionable, e inexcusable.

Eduardo Hernández
Militante Socialista de Madrid