Miguel Hernández escribe este poema en 1937, en la etapa en la que pasa a la acción en todos los frentes: el intelectual, pues continua la obra poética que había comenzado en su Orihuela natal, siendo pastor; el bélico, formando parte del 5º Regimiento de Milicias Populares y en otros destinos, participando en los frentes de Teruel, Andalucía y Extremadura; y en el político, dando el paso de afiliarse al Partido Comunista en 1936, cuando se inició la guerra, a la edad de 25 años.
El poema “Vientos del pueblo me llevan” forma parte de su libro más combativo, con poemas dedicados a Federico García Lorca, al poeta y brigadista cubano Pablo de la Torriente y, por supuesto, a los sufrimientos del pueblo, como lo hace en “El Niño Yuntero”.
“Vientos del Pueblo me llevan” es un poema que el poeta convierte en arma contra la clase social privilegiada: “yugos os quieren poner, gentes de la hierba mala”. Esa minoría social que apoya al ejército que dio un golpe de Estado contra la República y la Constitución que habían prometido proteger.
Miguel Hernández fue una de las decenas de miles de víctimas del franquismo, con la guerra ya terminada. El 30 de abril de 1939, intentó viajar a Méjico o a Chile cruzando la frontera de Portugal, pero fue detenido en Moura por la policía del régimen fascista de Salazar Oliveira, quienes lo entregarían días después a las autoridades franquistas. El periplo, de represión, de Miguel Hernández lo relata muy documentadamente el periodista Rafael Moreno en su libro “Perseguidos”, hasta su muerte, a los 31 años de edad, el 28 de marzo de 1942, víctima de las enfermedades contraídas en las inmundas cárceles de Franco.
El poema ha sido interpretado y versionado por muchos artistas, grupos y cantantes. Os facilitamos el enlace(1) a la versión realizada por el grupo catalán de folk punk, Ebri Knight.
Quizás, para entender los resultados del referéndum del pasado 4 de septiembre en Chile, haya que remitirse al inicio, cuando empezó todo, al 18 de octubre del 2019. No solo era un movimiento contra la subida de los treinta pesos del transporte, también por una educación pública y una jubilación digna entre otras reivindicaciones.
El 12 de noviembre de aquel mismo año hubo una huelga general que recorrió el país de este a oeste. En esta huelga, se vio reconocida la inmensa mayoría de los chilenos y chilenas, se paralizaron todos los sectores productivos del país. El contenido político de este gran movimiento reivindicativo lo sintetiza la frase que sale de las gargantas de los chilenos, “no son 30 pesos son treinta años” y que enlaza con la demanda de una Asamblea Constituyente.
Tras el intento de los partidos tradicionales para que el Parlamento chileno fuese el encargado de redactar el nuevo texto constitucional, la mayoría mostró su desconfianza hacia ese parlamento e impuso unas elecciones para elegir una comisión constitucional que redactase el nuevo texto. El 25 de octubre del 2020 se dio un voto mayoritario para que la comisión constitucional estuviese compuesta por diputados representativos, y solo para ese fin concreto.
La mayoría de los elegidos eran independientes, sin vinculación con los partidos tradicionales, identificados con movimientos sociales, feministas con posición de género, interclasistas. En esta comisión hubo un gran ausente, una representación de trabajadores fiel a sus intereses.
El pasado 4 de septiembre, los chilenos rechazaron la propuesta de constitución que la comisión elegida para tal fin había pactado con sectores de la derecha antes de someterla a referéndum.
El 61,87% votó por el rechazo el texto propuesto, mientras que solo el 38,13% votó a favor. Una derrota clarísima para los que apostaron por un texto constitucional que, si bien significa una ruptura con la anterior constitución, no reflejaba las necesidades del gran movimiento reivindicativo que se inició el 18 de octubre del 2019 y que no solo era no a la subida de 30 pesos en el transporte.
El pueblo chileno tiene una gran experiencia en lo que son los pactos con sus enemigos de clase, quizás ese sea el problema, que los trabajadores chilenos no admiten más paños calientes, y están buscando una alternativa que los represente de verdad.
José Antonio Iniesta
Miembro del Comité de Redacción de Tribuna Socialista
Fragmentos, publicados en Informations Ouvrières (n.º 723, del 15 al 21 de septiembre de 2022), de la entrevista a Ségolène Royal, sobre la guerra de Ucrania, por Ruth Elkrief, emitida en la cadena de televisión francesa LCI el 6 de septiembre.
Ségolène Royal, miembro del Partido Socialista francés, fue ministra de Ecología en el gobierno de Pierre Bérégovoy, entre 1992 y 1993. También Ministra Delegada a la Educación Escolar (1997-2000) y luego a la Familia, Infancia y Personas Discapacitadas (2000-2002) en el gobierno de Lionel Jospin. En 2004 ganó la presidencia de la región de Poitou-Charentes, el bastión del entonces primer ministro Jean-Pierre Raffarin.
Ségolène Royal: “Creo que no debemos ir a ciegas hacia el desastre. Nosotros, nuestra generación tenemos la responsabilidad de dejar a nuestros hijos y a las futuras generaciones una Europa en paz y un planeta reparado. No tenemos derecho a permanecer inertes ante este conflicto y debemos exigir que comiencen las negociaciones de paz.
Ucrania está siendo atacada, eso es obvio. He tenido la oportunidad de repetirlo. Pero cuando preguntas por las razones por las que no hay proceso de paz, por qué Europa no pide a los protagonistas que se sienten alrededor de una mesa, es porque estamos asustados por lo que está pasando. Es muy importante, nunca he negado los bombardeos, todos los días hay muertes y por eso tiene que parar esta guerra.
La guerra es siempre un fracaso de la política. La guerra es siempre la victoria de las fuerzas del mal. La guerra no puede resolverse con más armamento. La guerra se resuelve mediante la negociación, la discusión y creo que todas nuestras fuerzas políticas deben orientarse hacia la búsqueda de la negociación con Ucrania sin premisas, porque el pueblo ucraniano es también el que más sufre y anhela la paz.
¿Qué pueblo no aspiraría hoy a la paz?
Ruth Elkrief: Ya sabes que los muniqueses, en 1938 decían: paz, paz.
Es todo lo contrario. El acuerdo de Múnich se basó en abandonar a los Sudetes. Hubo una cobardía horrible. Hoy sucede al revés, los que no quieren la paz son los cobardes, en cierto modo, porque hay muchos intereses económicos en esta guerra. Muchos participan ganando mucho dinero en esta guerra y en particular todos los que especulan con el precio de las materias primas, que están debilitando a los países más pobres. Porque lo que está ocurriendo con las materias primas es una especulación desvergonzada. Así, los que replican son fuerzas económicas que no quieren que la guerra se detenga. Pero yo apuesto positivamente porque todos los responsables políticos, incluso los que hoy están en guerra entre sí, quieren la paz. Y si no apostamos por ella, la paz no llegará.
R.E. En 1938, algunos dijeron que no vieron nada, que no vieron el avance de Hitler, y que ahora estaría pasando lo mismo mismo con Putin.
Pero 1938 fue la consecuencia de la guerra de 1914. Y cuando Jaurès pidió la paz, fue asesinado porque molestaba. La forma en que se cerró la guerra de 1914 provocó el ascenso de Hitler. Por tanto, ¿vale la pena detener la guerra? ¡Si no hubiera tenido lugar la guerra del 14, no habríamos tenido el ascenso de nazismo, no habríamos tenido el Holocausto, ni la Segunda Guerra Mundial!
R.E. En cuanto a las sanciones, Salvini, Le Pen, incluso Jean-Luc Mélenchon, coinciden en estar en contra, con diferencias, porque las sanciones son duras, deben ser detenidas. ¿Cuál es tu posición?
Mi posición es que las sanciones no son tan efectivas como nos hubiera gustado. No han conseguido llevar al gobierno ruso a la mesa de negociación. En segundo lugar, observamos hoy que el dólar sube y el euro baja. Mientras estamos hablando, cada minuto que pasa enriquece a las empresas norteamericanas y empobrece a las europeas, porque pagamos para comprar energía, que se paga en dólares. La degradación y el retroceso del nivel de vida de los europeos puede ir muy, muy rápido. ¿Qué queremos dejar a nuestros hijos? ¿Una Europa en que el nivel de vida haya bajado un 40% y en que todos los servicios públicos hayan sido destruidos? Porque en un momento dado el dinero que se da para armar a Ucrania, el dinero que se está dando a esta guerra es dinero de menos que va a los servicios públicos, como la educación. ¡Esto es lo que la gente ve! Y la gente ya no quiere seguir aceptándolo. Además, hay manifestaciones por la paz.
Al menos una vez al año, la Coordinadora Estatal por la Alianza de Trabajadores y Pueblos celebra una reunión abierta en la que pueden participar compañeros y compañeras, amigos y amigas del CATP. La última, se ha celebrado el día 10 de septiembre. La reunión tuvo lugar desde diferentes sedes, en: Barcelona, Sevilla, Vitoria, Valencia, Barakaldo, Getafe y Madrid, en las que se reunieron grupos de compañeros y compañeras interconectados telemáticamente, a los que se unieron compañeros y compañeras que individualmente se conectaron desde: Canarias, Toledo o Galicia, entre otros lugares.
Se informó de la recepción de la carta que, en nombre de la Coordinadora del CATP, se remitió, en el mes de julio, al POI francés y al NAR griego, para continuar en la coordinación iniciada en la Conferencia del 9 de abril (telemática) en la que participaron militantes políticos y sindicales de 19 países europeos; Conferencia de urgencia contra la guerra y sus consecuencias para los pueblos. Coordinación en la que se avanzó en el Encuentro (presencial) que se celebró en Madrid el 25 de junio, para mostrar el rechazo a la OTAN y a la Guerra, bajo el lema “Ni Putin ni OTAN”. Se continúa de esta manera en la senda de participar en el Comité de Enlace Europeo.
Se informó de los motivos por los que, COESPE y el conjunto de organizaciones que componen el movimiento de Pensionistas, convocan una manifestación en Madrid para el día 15 de octubre; movilización con la que el CATP y los colectivos que lo componen han comprometido su participación y contribución a su éxito. La defensa del Sistema Público de Pensiones es cosa de todos, no solo de los pensionistas, también de los activos, no solo de los mayores, también de los y las jóvenes. Se exige el cumplimiento de la obligación legal que el Gobierno tiene adquirido por ley, de encargar una Auditoría pública a las cuentas de la Seguridad Social. Se rechaza la nueva reforma legal de la Ley de Seguridad Social que propone el Gobierno, a través de su ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, por la que pretende aumentar de 25 a 35 los años para hallar la Pensión futura. Y se reivindica que los salarios y las pensiones se revaloricen con el IPC real. Desde el grupo de sindicalistas en defensa de las pensiones, vinculado al CATP, se envió una carta a Pedro Sánchez, en el mes de julio, firmada por 227 militantes sindicales, plateándole la necesidad de llevar a cabo dicha Auditoría y el rechazo a la nueva reforma que se pretende.
Se anunció la Conferencia en defensa de la Industria que han organizado los compañeros de Información Obrera, y que ha tenido lugar el 17 de este mismo mes.
Se ha comprometido una reunión del Comité que luchó contra el artículo 315.3 del Código Penal, hasta su derogación, comité que se reunirá el 3 de noviembre, para trabajar por la derogación de la “Ley Mordaza”. En la reunión, participará una delegación del Comité Internacional Contra la Represión.
Se dio lectura a un comunicado de las trabajadoras de Ayuda a Domicilio de Valencia, un sector que es un servicio esencial para la sociedad, pero en el que la precariedad y los bajos salarios son la tónica general. Las trabajadoras, pues en su mayoría son mujeres, exigen la equiparación con el sector sanitario y sociosanitario, y dejar de ser consideradas “personal no cualificado”. De la misma manera, reclaman que las enfermedades profesionales propias de esta actividad laboral sean incluidas en el catálogo de enfermedades profesionales de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Y precisamente por la penosidad y el esfuerzo físico que este trabajo conlleva, que deriva en enfermedades profesionales graves, reivindican la jubilación anticipada a los 60 años.
Los compañeros jóvenes (trabajadores y estudiantes) vinculados al CATP informaron de la constitución de un Comité por la derogación de la Ley Subirats”, por ser una ley continuista con las leyes anteriores, desde las impuestas por el Gobierno de Aznar hasta hoy. Una Ley, la LOSU, que no resuelve los problemas de la Educación Pública universitaria.
El Colectivo de Mujeres Republicanas intervinieron para denunciar la brutal subida de los precios de los alimentos, de los libros de texto y el material escolar y, en definitiva, de los productos básicos y necesarios para las familias. Señalaron, también, que más de un millón y medio de mujeres pensionistas reciben menos de 500 euros mensuales, y que más de un millón de mujeres mayores de 65 años carecen de pensión, con lo que ello supone de ensanchamiento de la brecha de género que se sufre en este país.
Tras las exposiciones de los colectivos, tomaron la palabra 11 de los compañeros y compañeras conectados. En sus intervenciones, coincidieron con los ponentes de los temas mencionados en el apoyo a la Manifestación del 15 de octubre en defensa del Sistema Público de Pensiones y por la Auditoría, en el rechazo a la Guerra sin tomar partido por un bando u otro, tomando posición únicamente por los pueblos, el primero el ucraniano, pero también el ruso y los demás pueblos de Europa, víctimas todos de una guerra por el control de la energía y las materias primas. En sus intervenciones denunciaron y llamaron a combatir la carestía de la vida que todos y todas estamos sufriendo, producto de la acción especulativa de los oligarcas de todo el mundo, con la aquiescencia de los gobiernos.
La reunión finalizó con el compromiso, por parte de la Coordinadora Estatal, de presentar, en el plazo de un mes, una propuesta de reorganización de la Coordinadora misma, dada la ampliación que el CATP está experimentando. En relación con esto, en el acto se formalizó la adhesión a la Coordinadora de la Asociación de Euskadi “Hemen, salida por la izquierda”.
Roberto Tornamira
Miembro del Comité de Redacción de Tribuna Socialista y de la Coodinadora Estatal del CATP
Las organizaciones sindicales, particularmente UGT y CCOO, vienen anunciando movilizaciones para este otoño si la patronal insiste en no aceptar las cláusulas de revisión del IPC en el Pacto de Rentas que promueve el Gobierno. No les falta razón a los líderes sindicales cuando denuncian que ya basta de perder poder de compra en los salarios, con un IPC del 10,5%, al cierre de agosto.
En ese mismo marco temporal, COESPE y el resto de organizaciones que conforman el movimiento de pensionistas, anuncian una Manifestación en Madrid, para la mañana del 15 de octubre, con recorrido desde Atocha hasta la Plaza del Callao. Los motivos son en buena parte coincidentes con los que denuncian los sindicatos: “contra la pérdida de poder adquisitivo de pensiones y salarios”. Pero, además, también reclaman que el Gobierno cumpla con su obligación legal, contraída en la disposición adicional sexta de la Ley 21/2021 de 28 de diciembre:
“En el plazo máximo de un mes desde la aprobación de esta ley, el Gobierno encargará la elaboración de un informe de auditoría relativo a los ingresos provenientes de cotizaciones sociales y a los gastos de naturaleza contributiva y no contributiva de la Seguridad Social, con particular atención a los conceptos a los que se refiere la disposición adicional trigésima segunda de la Ley General de la Seguridad Social.
Dicho informe, que será realizado en un plazo máximo de seis meses para su elevación a la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos de Pacto de Toledo, comprenderá la cuantificación de dichos conceptos y su financiación durante el período comprendido entre los años 1967 y 2019, ambos incluidos.”
Este grupo de Sindicalistas nace precisamente en apoyo de la manifestación en defensa del Sistema Público de Pensiones celebrada en Madrid el 16 de octubre de 2021, y a la reivindicación de llevar a cabo una Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social, exigencia social que, gracias a la movilización y la perseverancia de miles de militantes, hoy es una obligación del Gobierno. La Auditoría resulta fundamental, máxime cuando en marzo de 2020 el Tribunal de Cuentas emitió un INFORME DE FISCALIZACIÓN SOBRE LA EVOLUCIÓN ECONÓMICOFINANCIERA, PATRIMONIAL Y PRESUPUESTARIA DEL SISTEMA DE LA SEGURIDAD SOCIAL Y SU SITUACIÓN A 31 DE DICIEMBRE DE 2018(1), en el que, en su página 44 apartado II 3.6, establece que:
“El coste estimado asumido por la Seguridad Social por cuenta del Estado, procedente de la asistencia sanitaria y de los complementos por mínimos de pensiones, por un total de 103.690 millones de euros. En esta estimación no se han incluido otros conceptos de gasto asumidos que pudieran existir, así como el coste de oportunidad procedente de la falta de disponibilidad de los inmuebles transferidos a las CCAA o adscritos a las Fundaciones Hospital, debido a que el Tribunal de Cuentas no dispone de información para su cuantificación.”
Este informe solo abarcó el periodo 1989 a 2018, y el Tribunal manifiesta no disponer de información para cuantificar otros conceptos de gasto, ni los costes de oportunidad por la falta de disponibilidad de los inmuebles transferidos a las CCAA o cedidos a Fundaciones Hospital. El compromiso del actual Gobierno abarca desde 1967 hasta 2019 y debería poner a disposición del Tribunal de Cuentas todos los datos e información para establecer, con precisión, la deuda que han ido generando todos los gobiernos desde 1967.
Con todo lo anterior, es inadmisible que el Ministro de Inclusión, Seguridad Social e Inmigraciones proponga una nueva reforma de la Seguridad Social por la que aumentaría de 25 a 35 años los años de cotización para hallar la base reguladora; garantizando de esta manera una merma media del 8% para las pensiones futuras.
Apoyamos, nos sumamos y llamamos a participar en la Manifestación del día 15 de octubre, en Madrid. Como grupo de Sindicalistas, nos sumaremos a la pancarta del Comité por la Alianza de los Trabajadores y los Pueblos (CATP), en lugar y hora a concretar más adelante.
El grupo de Sindicalistas que promueve esta misiva al presidente del Gobierno, nace en octubre de 2021, a partir del Llamamiento reivindicativo de la Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social, secundado por casi 500 firmantes, hombres y mujeres militantes de distintas organizaciones sindicales de clase, de la práctica totalidad de las comunidades autónomas.
A mediados del mes de julio del presente año, se han dirigido al presidente del Gobierno, para trasladarle su compromiso con la defensa del Sistema Público de Pensiones. Coherentemente, le exigen que se lleve a cabo la Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social; que, a diferencia del pasado año, ha pasado de ser una reivindicación a una obligación contraída en la Ley 21/2021 de 28 de diciembre.
Los y las firmantes de la carta, recuerdan a Pedro Sánchez que se han incumplido los plazos que el Gobierno asumió en la citada ley, en cuya disposición adicional sexta, el Gobierno se comprometió a encargar un informe de Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social en el plazo de un mes, y a presentar este informe en el plazo de seis meses ante la correspondiente Comisión del Congreso de los Diputados.
Los y las sindicalistas, remarcan en la carta su preocupación por la nueva reforma de la Ley de Seguridad Social, por la que el Ministro de Inclusión, Seguridad Social e Inmigraciones pretende, con acuerdo del Gobierno en su conjunto, elevar el número de años para hallar la base reguladora de la pensión de 25 a 35 años.
Les parece inaceptable que el Estado sea deudor de la Seguridad Social en cientos de miles de millones de euros; deuda que han acumulado la práctica totalidad de los gobiernos desde 1967, y que por el contrario se continúen llevando a cabo reformas de la Ley de Seguridad Social de recorte.
Estos y estas sindicalistas esperaban una respuesta por parte de Moncloa, respuesta que a fecha de hoy no se ha producido.
En defensa del Sistema Público de Pensiones, con la exigencia de que se lleve a cabo la Auditoría a las cuentas de la Seguridad Social, comprometida en Ley, y para protestar por la brutal pérdida de poder adquisitivo que salarios y pensiones están sufriendo por el alza de los precios, este grupo de sindicalistas anuncia que llamará a participar y se sumará a la Manifestación prevista para la mañana del 15 de octubre en Madrid, en el cortejo y tras la pancarta del Comité por la Alianza de los Trabajadores y los Pueblos (CATP.
La Carta
Complejo de la Moncloa
Pedro Sánchez Pérez-Castejón
Secretario general del PSOE y presidente del Gobierno
Avenida de Puerta de Hierro, S/N
28071 Madrid
16 de Julio de 2022
Presidente:
Nos dirigimos a ti, militantes del PSOE y miembros de otras organizaciones y colectivos de los movimientos sociales, para expresarte nuestra preocupación por las reformas que, desde el Gobierno que presides, se están operando en la Ley de Seguridad Social y otras legislaciones que afectan al Sistema Público de Pensiones.
Hace ya décadas, desde el pasado siglo, que los lobbies, gabinetes de estudios y supuestos expertos al servicio del mundo financiero se lanzaron a teorizar sobre la inviabilidad de los sistemas públicos de pensiones, en todo el mundo. Sin embargo, las fechas en las que profetizaban que los sistemas quebrarían han ido venciendo y los sistemas públicos de pensiones continúan siendo viables. Prueba de ello es el papel que los y las pensionistas del Estado español jugaron en la crisis de 2008 y años subsiguientes, siendo una autentica red de seguridad para las familias trabajadoras y para la sociedad en su conjunto, pues, muy probablemente, el esfuerzo de nuestros mayores evitó un estallido social:
“En el periodo que va del 2008 al 2016, los hogares en los que el cabeza de familia tenía más de 65 años aumentaron su gasto en alimentación y bebidas no alcohólicas un 36,9% mientras que en aquellas familias en que la persona de referencia tenía menos de 44 años se dio un descenso del 22,3%.” Datos del Observatori Bon Preu i Esclat del consum alimentari a Catalunya, elaborado por Josep Oliver (UAB) y Ramon Roig y Xavier Segura (Tracis).
Nos preocupan las reformas que se están introduciendo en la Ley de Seguridad Social y las que se anuncian, como la que tu Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el señor Escrivá, atendiendo a los compromisos adquiridos con la Comisión Europea, anuncia que se aumentaría a 35 años el periodo de cotización para hallar la base reguladora.
Estas reformas, y las que se vienen haciendo desde 1985, están enfocadas a reducir la tasa de reposición, a endurecer el acceso a la pensión y a paliar las exenciones y bonificaciones que los distintos gobiernos venís haciendo a las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, que no son otra cosa que salario diferido de los trabajadores, debiendo ser un concepto intocable. Esto no es una mera opinión, con datos de la Seguridad Social: en 1980, las empresas cotizaban el 29,25% de la base de cotización y el trabajador el 5,15%. Hasta el acuerdo de primeros de 2022, las empresas han estado cotizando el 23,60% y los trabajadores un 4,70%. Tras el acuerdo alcanzado con los sindicatos, las empresas van a cotizar el 24,1% y los trabajadores el 4,8%. Es decir, que las empresas seguirán cotizando un 17,61% menos que en 1980, y los trabajadores cotizarán un 6,79% menos.
A lo anterior, hay que añadir la utilización de los fondos de la Seguridad Social para realizar pagos indebidos y en todo caso ajenos a las pensiones; como así puso de manifiesto el Tribunal de Cuentas del Estado en su informe de 2020, por el que, solo en el periodo 1989-2013, el Estado ha generado una deuda en la Seguridad Social de más de 103.000 millones de euros en concepto de “pagos indebidos”.
A pesar de todos estos elementos, nuestro Sistema Público de Pensiones continúa siendo una herramienta fundamental de cohesión para el Estado y un instrumento que dignifica la vida de más de 9 millones de pensionistas en nuestro país.
Por todo lo expuesto, consideramos que, antes de acometer nuevas reformas que sigan en la senda de recorte de la las Pensiones, el Gobierno está obligado por la disposición adicional sexta de la Ley 21/2021 de 28 de diciembre, a encargar un “Informe de auditoría sobre la financiación de los gastos de naturaleza contributiva y no contributiva de la Seguridad Social.” Pues, a fecha de hoy, se han incumplido los plazos señalados en dicha Ley. En este mismo sentido, entendemos que corresponde al Tribunal de Cuentas llevar a cabo el informe al que obliga la Ley, para el periodo 1967-2019.
Los abajo firmantes de esta carta, quedamos a tu entera disposición y de los miembros de tu equipo para abordar cualquier cuestión, relativa al Sistema Público de Pensiones, que estimes oportuna.
Atentamente.
Firmantes a título individual:
Roberto Tornamira Sánchez – Sindicalista de UGT y militante del PSOE en la Agrupación de Arganzuela. María José García Lucas – Secretaria General de la Sección Sindical de la UGT en el Ayto. de Sant Boi. Miguel Sagüés Navarro – Ex abogado laboralista de CCOO. Miembro de Sindicalistas por la Auditoría. José Miguel Villa Antoñana – Ex Secretario General de FeS-UGT. Luis González Sanz - consejo Confederal de CCOO. Juan Fernando Díaz - Mayordomo Martínez - Miembro de Sindicalistas por la Auditoría. José Luis Sánchez – Miembro del Comité por la Alianza de Trabajadores y Pueblos (CATP). César Serrano – Miembro de la Comisión Ejecutiva de la Comarca Sur de CCOO-Madrid. Mikel González – Secretario de Organización de UPTA-Euskadi-UGT. José Antonio Fernández Guerras – Sindicalista de UGT. (...) hasta 250 firmas más.
Entrevistamos a Rafael Arévalo, víctima del abandono sufrido por los mayores en las residencias de la Comunidad de Madrid, donde murieron más de 7.000 personas.
Rafael es abonado de Tribuna Socialista en Madrid.
Pregunta.- Perdiste a un familiar en la pandemia, ¿podría haberse evitado?
Rafael.- Mi madre, Juana, falleció el 26 de abril de 2020. En esta fecha ya había fallecido un tercio de los residentes, de un total aproximado de 180 residentes. La brutalidad de la decisión del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso es tal que, a finales de abril, habían fallecido la práctica totalidad de las personas de la planta de “asistidos”. Podría haberse evitado, si el Gobierno de la Comunidad de Madrid no les hubiese negado la asistencia hospitalaria; si no les hubiese dejado abandonados a su suerte con decisiones pensadas en favor de los beneficios empresariales en lugar de en la salud de los residentes.
P.- ¿En qué tipo de residencia estaba tu madre?
R.– La residencia AMAVIR Arganzuela, está situada en la calle de Embajadores, 211, saliendo de la ciudad hacia el sur de Madrid. Es una de tantas residencias concertadas con la Comunidad de Madrid, que pertenece al grupo empresarial francés Maisons de Famille.
La relación con la dirección del centro siempre fue correcta. Desde antes de la pandemia, los familiares percibíamos el problema de la escasez de plantilla, por los errores que se producían habitualmente, por ejemplo: mi madre era diabética y le daban zumos que no podía tomar, los armarios de ropa no estaba controlados y podías encontrar ropa de otros residentes mezclada con las suyas o ropa suya que desparecía, y lo que es más grave, casos de escaras no detectadas a tipo generando graves consecuencias, incluso algún fallecimiento por este motivo… Es evidente que esto obedecía a la rotación de trabajadores; producto de la precariedad de las condiciones de trabajo y de bajos salarios.
Con la pandemia, esta situación se gravó en modo superlativo por las bajas por COVID del personal. Viéndose la dirección del centro colapsada por la situación e impedida de tomar decisiones que hubiesen evitado el contagio generalizado, dentro de la residencia. La residencia carecía de mascarillas y de personal suficiente para mantener a los residentes confinados sus habitaciones, de manera que, en plena pandemia, continuaban sacando a los ancianos a la sala común de cada área, para ser atendidos 25 residentes por cada auxiliar. Estas deficiencias no se corrigieron, en parte, hasta que los bomberos acudieron al centro a mediados de abril, dando orden de aislar a los residentes en sus habitaciones. Ahí quedan las escalofriantes escenas con las que los bomberos y los miembros de la UME se encontraron en muchas residencias, según han declarado.
A partir de la declaración del estado de alarma, se cortó la información a los familiares. La poca información que nos llegaba era a través de los familiares cuyos padres y madres iban falleciendo.
P.- La Comunidad de Madrid, a lo largo de la pandemia, no ha tomado ciertas decisiones porque, a su presidenta y a su equipo de gobierno, les parecían muy duras para la economía. ¿Qué opinas tú de esto?
R.- Pues pienso que lo verdaderamente duro es lo que sufrieron miles de familias que no pudieron despedirse de sus familiares.
Lo duro, durísimo, es enterarte por lo medios de comunicación, porque la residencia no te informaba, de que a mi madre se le había negado la asistencia sanitaria hospitalaria, con la que podría haber vivido más tiempo. Esta decisión de negar a la vida a una persona, al negarle la atención médica adecuada, es muy llamativa por venir de un Gobierno sustentado por partidos que niegan el derecho a la muerte digna y el derecho de las mujeres a decidir ser madres, con el argumento del derecho a la vida.
La angustia que se siente al saber que tu familiar está en una situación de riesgo mortal inminente y no poder hacer nada. Lo único que se podía hacer a duras penas, por las restricciones, era intentar obtener información de tu familiar.
Lo que más duro, es enterrar a tu familiar en la mas absoluta clandestinidad viendo el féretro entrar en el cementerio 1 minuto solo con 3 familiares como si fuera el más indeseable del mundo, sin la despedida digna que se merecía.
P.- Esta entrevista la estamos haciendo en la manifestación que ha llenado la Gran Vía y parte de la Plaza de España, de Madrid, en esta tarde de sábado, 17 de septiembre. A la que han acudido miles de personas para reclamar que las residencias vuelvan a ser públicas y con atención digna. ¿Qué habría que hacer, en tu opinión, para resolver la lamentable situación que se vive?
R.- Lo primero que habría que hacer es revertir las residencias públicas, que están siendo explotadas económicamente por empresas privadas, a una gestión directamente pública.
En según lugar, no permitir el déficit de plantilla en las residencias, sean esta públicas o privadas. Pues las ratios de personal por cada 100 residentes son incumplidas de manera ostentosa; agravándose cada año en los periodos vacacionales y de forma brutal en estos años pasados de pandemia.
En tercer lugar, además de una dotación de trabajadores y trabajadoras adecuada, garantizar que el personal de las residencias tiene la cualificación adecuada al puesto que
le es encomendado, pues la escasez de plantilla lleva, en muchas ocasiones, a que trabajadoras contratadas como personal de limpieza se vean obligadas a asumir tareas de auxiliares sanitarias.
En cuarto lugar, hay que vigilar la ratio de gasto de personal de las residencias vigilando el personal que incluyen en el mismo y sobre todo que este no debería ser nunca inferior al 70%, y no como esta ahora en las privadas y privadas concertadas que está en torno al 50%.
En quinto lugar, acabar con la connivencia de la Administración con las residencias que las avisa con antelación del día que las va a inspeccionar.
En definitiva, lo que la Administración no puede hacer es desentenderse de un servicio esencial para la sociedad, que se ha convertido en un negocio donde el ciudadano queda subordinado al interés económico. El coste de esta “filosofía” político-económica, de la que, el Gobierno de Ayuso es connivente, ha sido de 7.000 vidas, solo en la Comunidad de Madrid.
Quiero terminar diciendo que aun no entiendo cómo, la fiscalía de Madrid, puede haber archivado la causa judicial abierta para depurar responsabilidades por la decisión criminal de negar asistencia sanitaria a nuestros ancianos.
En el transcurso de los últimos 14 años, desde la crisis del 2008, nos hemos acostumbrado a escuchar y leer a través de los medios de información y comunicación palabras como: crisis, recortes, privatización, precariedad, etc. Nos hemos acostumbrado a ellas, o nos han acostumbrado, convivimos con ellas, siendo un lastre para la sociedad y la clase trabajadora. El liberalismo nos impone sus criterios, siempre pensando en los intereses de la minoría privilegiada, y condiciona las vidas de quienes dependemos de un salario o una pensión. Colectivamente, parece que hemos asumido la incertidumbre, el miedo, el bloqueo, la parálisis e inseguridad que los medios de comunicación de masas inoculan a la sociedad que se cree libre. Es evidente que esas palabras están incluidas en los debates políticos, y como es lógico en sus políticas de gobierno. Prueba de esto es el diseño de los Presupuestos Generales del Estado, donde prima el pago de la deuda y sus intereses sobre los gastos sociales, o la aprobación para determinadas leyes que dejan exentos de impuestos a los que más tienen.
E l pasado sábado 17 de septiembre se desarrolló una manifestación en protesta por la situación de las residencias de mayores en las comunidades autónomas. Bajo el lema, OTRO MODELO DE RESIDENCIA ES POSIBLE, unas 10.000 mil personas se congregaron desde la Plaza de España hasta la Plaza de Callao, ocupando toda la Gran Vía de Madrid. Cansados, sus familiares, del trato que reciben nuestros mayores en las residencias.
No es necesario que yo reproduzca aquí lo que ya sabemos y hemos visto todos en la intervención que se dio en el pleno del Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes por Mariano Turégano, de 82 años, afectado por la deshumanización que sufre y se produce en las residencias de Madrid.
En las reivindicaciones que se llevaron a la manifestación, convocada por PLADIGMARE y otras asociaciones por la dignidad de las personas mayores, destacaban: el incumplimiento de las ratios del personal que garanticen una atención de calidad, aumento del número de Inspectores que permitan controlar el funcionamiento en las residencias, garantizar la asistencia sanitaria por parte de la sanidad pública (algo que parece evidente, pero que no se hizo en plena pandemia), contratación indefinida, la formación adecuada del personal y acabar con la precariedad y los bajos salarios, que todas las residencias públicas que han sido privatizadas vuelva a una gestión pública directa; es inadmisible la privatización del sector de los cuidados, limitar a 60 plazas por residencia, entre otras medidas.
El desmantelamiento de lo público llega a todos los sectores y las políticas que se desarrollan son contradictorias a las necesidades reales de la sociedad, lo estamos viendo con los pensionistas y las reformas de la ley de la seguridad social, en la educación pública con un abandono de los centros públicos, en favor de las empresas privadas del mercado de la educación, con un gran auge de centros concertados y privados a costa del dinero público.
Las políticas para la cobertura de las necesidades sociales van en contra de las necesidades de la mayoría: vivimos tiempos en los que la natalidad ha bajado considerablemente y sin embargo, en entramos ya en la etapa en la que, la generación del babi boom, está llegando a la vejez, pero nos encontramos ante un déficit de residencias públicas que cubran las necesidades, o mejor dicho, los derechos fundamentales.
Por el derecho a una vejez digna, por nuestra dignidad y la de nuestros padres y madres, por los sistemas públicos, ¡¡¡luchemos ante las políticas deshumanizadoras del neoliberalismo!!!
A pesar de mis setenta y siete años cumplidos, sigo siendo un poco iluso, toda mi vida, especialmente esa parte donde mi implicación política fue mas directa y activa, he sido catalogado como “utópico”, por la mayoría de las personas que me rodearon, mi mujer y mis hijos lo llevan con resignación, pero lo curioso es que las mayores confrontaciones e incomprensiones por mi utopía, las he sufrido siempre de quien en teoría menos se debería de esperar, de mis propios compañeros de ideología.
Ideología, eso que cada vez existe menos en la política actual, ideología que en los grupos de la derecha nunca existió, pues básicamente sus actos están dirigidos e inspirados desde siempre, por cuestiones exclusivamente macroeconómicas y la finalidad de su empeño, es siempre la de aumentar los dividendos de las empresas que manejan a la sociedad, este hecho, que viene siendo así desde que el ser humano abandono el trueque y se inventó la moneda, era propio de la sociedad conservadora, y también de la que se hizo conservadora, al conseguir el espejismo de unas mininas comodidades ficticias, que quiso conservar ante los compañeros que aún no las tenían.
Pero desde que los socialistas, tuvimos la desgracia de tener que gobernar nuestro país con mayoría absoluta, nuestra derechización ha sido constante y progresiva, perdiendo una tras otra, nuestras señas de identidad que nos diferenciaban, justamente por esa utopía que era la persecución de una sociedad justa.
Perdimos el pudor, cada vez éramos mas sumisos a los caprichos del Capital, cada vez nuestros ideales se difuminaban, con una desvergüenza que nunca antes habia sido propia de un socialista.
Una y otra vez, sucumbíamos a los caprichos de las multinacionales, asumiendo sus premisas que imponían sus brechas sociales, aun sabiendo que eso iba en contra de nuestros planteamientos éticos y morales, que cada vez son menos éticos y menos morales.
A día de hoy, el retroceso de las clases sociales más débiles, es cada vez mas evidente, pues a la falta de socialización de nuestros dirigentes, se unen una serie de crisis económicas y sociales que nos golpean una y otra vez, lo que crea un caldo de cultivo ideal, para en crecimiento desmesurado de la extrema derecha, que esa si que tiene unos ideales muy claros además de los económicos y son los facticos, con los correspondientes recortes de derechos y sometimiento de las clases mas desfavorecidas.
Hoy gobierna nuestro Partido, pero son escasas las señas de identidad socialista, que de sus decisiones se desprenden, evidentemente con la “ayuda”una Izquierda tan fragmentada de forma tan irreconciliable, que lo único que consigue es el regocijo de la derecha, que espera ansiosa nuestra total descomposición, para entrar a destruir esos pocos logros sociales, que tan lentamente con tanta timidez se van consiguiendo.
Quizás nuestro presidente lo tenga claro, yo no, yo no tengo claro, porque hemos abandonado a los saharauis, entregándoselos sin miramientos a un monarca depredador, quizás nuestro presidente tenga claro, que lo mejor ante un conflicto es armarse hasta los dientes, aumentando el odio en lugar de fomentar el dialogo, yo desde luego eso no lo tengo tan claro, quizás él, también tenga claro, que a los que huyendo de guerras en el cono africano, intentan llegar a nuestro país buscando una vida, se les asesine y masacre en colaboración con el Monarca Alauí
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Se que es complicado gobernar con ideales, teniendo que contentar a tantos socios, que a pesar de presumir de tendencia social, solo están a nuestro lado como carroñeros, esperando satisfacer las pretensiones que no conseguirían nunca de otra forma, pero mi pregunta es ¿vale realmente la pena humillarnos destruyendo nuestros principios?, sabiendo que estamos destruyendo o colaborando a la destrucción de nuestro tejido social.
Querido presidente, querido compañero, ¿no crees que gobernar sin ideales lo hacen mejor los que hoy en la oposición esperan tu caída?, diferénciate de ellos, recupera nuestros principios, recupera nuestra ética, olvida eufemismos “socialdemócratas” y vuelve al socialismo real, esa es nuestra seña de identidad, nuestro espíritu, no es adquirir y conservar, lo nuestro, lo realmente socialista, es compartir equitativamente.
¡¡SI SOY UTOPICO, Y ESPERO SERLO MIENTRAS EL UNIVERSO ME MANTENGA COMO HUMANO PENSANTE!!
Hace ya mucho tiempo, que estoy convencido que nuestra sociedad está muy enferma, las cosas que ocupan nuestro tiempo, no son ni mucho menos las que deberían, los principios éticos y morales están desapareciendo, perdemos miserablemente el poco tiempo que tenemos, en observar con insana atención y criticar el comportamiento de los demás, sin tratar de detectar y corregir el nuestro que en ocasiones es vergonzante e indigno de seres pensantes, la creciente ausencia de solidaridad y de empatía con los que sufren es desesperante, la casi total ausencia de critica exigente, para conseguir una sociedad justa es frustrante, solo se moviliza esta sociedad cuando Ronaldo o Messi, deciden ir a enriquecerse a otro país, o para impedir la salud de nuestras gentes con un negacionismo brutal, casi nadie mueve un dedo por unas pensiones justas, o por una educación con valores o por unos salarios acordes con el coste de la vida, o por una sanidad de calidad, o por una investigación científica puntera.
No me cabe en la cabeza, no soy capaz de comprenderlo, que gente adulta a la que se le supone una madurez considerable, se ponga a llorar desconsoladamente, ante el fallecimiento de la anciana que tras más de 70 años de despótico reinado, en un país que siempre nos ha mirado por encima del hombro, realizando incluso unas incomprensibles vigilias por su eterno descanso, mientras no mueve un dedo, ni se inmuta, cuando a diario delante de nuestras narices, mueren de hambre en nuestro propio país, todos los años cientos de niños.
Tampoco nos hace llorar emocionados, ver como familias enteras, adquieren sus productos básicos en los supermercados, pero no en los lineales del mismo, pues no podrían abonarlos en caja, sino en los contenedores de basura del exterior.
No nos inmutamos, cuando las grandes empresas de la energía, achican nuestros embalses, en el momento crucial en que esa energía barata, la cobran al precio más caro, sacando así un extraordinario beneficio bastardo, dejando secos y sin vida miles de hectáreas agrícolas y a cientos de pueblos sin agua tras una pertinaz sequía de la que ellos ya tenían previsión.
Tampoco parece preocuparnos, cuando llegamos a los centros de salud y si tenemos la suerte de que estén abiertos, ya no tienen médicos de atención primaria ni enfermeros.
No parece ocupar nuestra preocupación, que la mayor parte de las estaciones de ferrocarril, especialmente en el rural, estén abandonadas, que no exista nadie que nos atienda y que ni siquiera haya un panel que nos informe de tráfico ferroviario.
Tampoco preocupa a esta sociedad, el lamentable comportamiento de algunos jueces, consiguiendo que ni siquiera podamos confiar en algo tan básico y fundamental para la convivencia humana como es la justicia.
En fin, nos emociona el lujo y la ostentación sin limites de las obsoletas monarquías, hasta el punto de justificar incluso, que nos roben descaradamente para seguir con sus lujos sin medida.
Somos capaces de admirar con la boca abierta, la vida de escandalosa opulencia, de tantos multimillonarios que se multiplican cada vez que se produce una crisis económica, que hace que los pobres sean cada vez mas pobres.
Nos conmueve y enternece, ver a esos niños rubios, de ojos azules, elegantemente vestidos de luto riguroso, insertos en una parafernalia que no entienden, y sin embargo, no nos queremos enterar de los cientos de huérfanos, que las múltiples guerras inútiles que en esos países donde reina la miseria se producen a diario, quizás sea que no son guapos, que están sucios, que visten con harapos que les falta finura, distinción, gusto, belleza, gracia, estilo.
En fin, todas esas cosas que a mí, como a algunas personas más, nos parecen vitales, en general parece no serlo para la mayoría de esta sociedad, quizás por falta de amarillismo, quizás a estos problemas que me parecen tan importantes y vitales, les falte el glamour suficiente para que figuren en los informativos de las grandes cadenas y como suelen decir ellos, les falten potencial audiencia.
Nos paramos a pensar en algún momento, ¿que nos pasa?, ¿qué tipo de virus ataca constantemente a esta sociedad?, ¿en dónde quedó nuestra ética y nuestra moral? ¿hacia dónde miramos?, para no ver la realidad y preferir pensar que el mundo es, como nos lo muestran las televisiones, manejadas como casi todo por el gran capital, que es quien realmente gobierna el mundo, permitiéndonos generosamente votar, a quien el decide, para que estemos contentos
Pero si la sociedad está enferma, en mi opinión aun lo está más, esa parte de la sociedad que son los medios de comunicación, antes el amarillismo en la información estaba en unos escasos y especializados medios, pero es que ahora, todas las cadenas generalistas publicas y privadas, explotan este morbo de alcantarilla de la escoria más vulgar , es inmoral, soez, insoportable e imperdonable, a todos los niveles estemos destruyendo el planeta, que con las tormentas de todo tipo que están cayendo, de constantes e importantísimos eventos críticos para la vida de las civilizaciones, dediquen más del 80% de sus programaciones durante días y días, al fallecimiento de una anciana por el simple hecho de ser monarca oligarca, de un país, que siempre nos ha tratado como seres inferiores y que incluso nos tienen colonizados, que en esas cadenas generalistas públicas y privadas, los informativos en las horas punta de máxima audiencia de todas ellas, abran con noticias como que a un prepotente multimillonario tenista negacionista, se le impide ejercer su chulería, negándole la estancia en un país mientras no se vacune, siguiendo las más básicas normas que deberían regir nuestras vidas.
Tampoco se cómo calificar, que en esos mismos informativos de las cadenas generalistas sea portada, varios días seguidos que una pareja de delincuentes por muy “Reales” “Principescos “o “Nobles” que sean, deterioren su relación íntima, saliendo con otras personas distintas, al margen de su matrimonio, o si uno de nuestros reyes huido de la justicia, debe volver a su palacio o no. Mi pregunta es ¿esos temas tan, “vitales” les interesan realmente a esta sociedad?, Si realmente la respuesta es que si, entonces la enfermedad de esta sociedad es aún mayor de lo que yo pensaba, y los valores éticos y morales inexistentes.
Cuando veo toda esta podredumbre, en una profesión tan digna como es el periodismo, no puedo dejar de pensar como padre de periodista, lo mal que lo debe estar pasando mi hijo, ya que me consta que lo suyo desde muy pequeño es vocacional, y sé muy bien los valores que tanto su madre como yo les hemos inculcado, a él y a los demás.
Solo espero y deseo, iluso de mí, que un día estos medios desinformativos, desaparezcan por la falta total de audiencia, y el periodismo serio veraz e independiente sea el que impere y el que la sociedad valore de verdad, que los medios de cotilleo amarillo sean residuales.
Sí, soy UTOPICO, el día que nos falte la utopía ya no seremos humanos pensantes y yo aun creo que lo soy.
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